{"id":269,"date":"2006-04-10T00:00:00","date_gmt":"2006-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=269"},"modified":"2020-02-14T12:25:30","modified_gmt":"2020-02-14T11:25:30","slug":"el-reinado-del-poder-confuso-america-latina-en-la-trampa-progresista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=269","title":{"rendered":"El reinado del poder confuso (Am\u00e9rica Latina en la trampa progresista)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"mailto:jorgebeinstein@yahoo.com\">jorgebeinstein@yahoo.com<\/a><\/p>\n<p>Cart\u00f3n lleno, la ola progresista est\u00e1 a punto de cubrir lo esencial de la geograf\u00eda latinoamericana, si L\u00f3pez Obrador llega a imponerse en M\u00e9jico, la vieja derecha neoliberal habr\u00e1 quedado reducida a unos pocos remanentes de los a\u00f1os 1990. Sin embargo desde el punto de vista de los intereses econ\u00f3micos dominantes en la regi\u00f3n muy poco ha cambiado, tampoco se han producido mejoras en el plano social, el proceso de concentraci\u00f3n de ingresos y empobrecimiento masivo continua su marcha. Aunque se han producido mutaciones decisivas en las ret\u00f3ricas oficiales, ahora plagadas de alusiones humanistas y de cr\u00edticas a las multinacionales o al FMI (que no se dan por aludidos y prosiguen su labor). \u00bfQue es en realidad el progresismo latinoamericano?, \u00bfque rasgos definen a un gobierno como tal?, \u00bfen que se diferencia de los reg\u00edmenes anteriores?, \u00bfcomo puede ser que en Washington, donde gobierna la extrema derecha, no aparezca ni la menor se\u00f1al de preocupaci\u00f3n por estos cambios?.<\/p>\n<p>Fronteras borrosas<\/p>\n<p>Ensayar una tipificaci\u00f3n del centroizquierda regional no es tarea sencilla, pululan se\u00f1ales h\u00edbridas, contradictorias, discursos opuestos a los hechos, promesas incumplidas. Sus fronteras son borrosas, en ciertos casos es dif\u00edcil establecer si algunos de sus integrantes realmente pertenecen o no al espacio, su heterogeneidad ideol\u00f3gica y de origen pol\u00edtico es desconcertante. Lula fue un dirigente obrero partidario del socialismo aunque apenas lleg\u00f3 al gobierno aclar\u00f3 que no era un hombre de izquierda, Kirtchner fue en la d\u00e9cada pasada un decidido gobernador de provincia neoliberal, amas\u00f3 su primera fortuna durante la dictadura militar, pero ahora ha decidido borrar ese pasado, se proclama progresista y recuerda lejanos nebulosos antecedentes en la &#8216;izquierda peronista&#8217; (y aplica una pol\u00edtica favorable a la hegemon\u00eda de las multinacionales). Bachelet es al mismo tiempo &#8216;heredera&#8217; del partido socialista de Salvador Allende y firme defensora del sistema econ\u00f3mico forjado bajo la dictadura de Pinochet. Y tanto ella como Tabar\u00e9 Vazquez (de vieja trayectoria en la izquierda y acompa\u00f1ado por funcionarios ex tupamaros) est\u00e1n entre los m\u00e1s fieles aliados de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Algo que los marca a casi todos es su dedicaci\u00f3n prioritaria a las manipulaciones medi\u00e1ticas, el mundo ilusorio de los medios de comunicaci\u00f3n es la &#8216;tierra firme&#8217; cuya din\u00e1mica sobredetermina buena parte de sus actos, toda esa venta y reventa de ilusiones cubre un pragmatismo pr\u00f3ximo a la amoralidad absoluta. Su com\u00fan denominador es un cierto izquierdismo &#8216;cultural&#8217; (moderado) combinado con pol\u00edticas econ\u00f3micas conservadoras que preservan las reformas neoliberales de los a\u00f1os 1980-1990. Aunque en materia de pol\u00edtica internacional en algunos casos van m\u00e1s all\u00e1 de los discursos y practican un juego que afloja los tradicionales lazos de sujeci\u00f3n al Imperio y anuda v\u00ednculos con otros sistemas de poder. En fin, la r\u00e1pida decrepitud de las privatizaciones los lleva a veces a reasumir el control p\u00fablico de alg\u00fan sector enajenado en ruinas, lo que les permite animar unos pocos shows nacionalistas (muy acotados).<\/p>\n<p>Tanto juego confuso despista a quienes los eval\u00faan siguiendo patrones de otras \u00e9pocas, entre otras cosas, porque una de sus fuentes (medi\u00e1ticas) de legitimaci\u00f3n es la utilizaci\u00f3n inescrupulosa del pasado, en especial de la memoria (remodelada) de rebeld\u00edas populares extinguidas. Ejemplos: un alto funcionario uruguayo que hace varias d\u00e9cadas era un joven rebelde tupamaro se escuda en esos antecedentes para justificar alg\u00fan acto de corrupci\u00f3n gubernamental o la aceptaci\u00f3n &#8216;realista&#8217; del saqueo realizado por empresas multinacionales, Kirchner rinde una y otra vez homenaje a las v\u00edctimas de la dictadura mientras obedece fielmente la \u00faltima exigencia del FMI y salda por anticipado la megadeuda argentina con ese organismo (al mismo tiempo le arroja alguna cr\u00edtica), un funcionario del gobierno de Brasil recuerda su lejano combate contra el despotismo militar mientras Lula decide el remate 13 millones de hect\u00e1reas de tierras amaz\u00f3nicas o el env\u00edo de tropas a Haiti.<\/p>\n<p>El nuevo contexto global<\/p>\n<p>La observaci\u00f3n de los recientes cambios en el contexto global nos puede ayudar a entender al progresismo latinoamericano. En poco menos de un lustro los Estados Unidos han perdido la imagen de superpotencia imbatible y ahora afloran alianzas, polos de distinto peso que toman distancia del Imperio y que a veces lo enfrentan, la fantas\u00eda del planeta norteamericanizado se va esfumando. Emerge China, que pese a su dependencia comercial del mercado norteamericano enfrenta a la estrategia estadounidense en numerosos pa\u00edses y temas decisivos del comercio global (suministro de materias primas, inversiones, etc.). En el coraz\u00f3n de Asia se est\u00e1 conformando una alianza econ\u00f3mico-pol\u00edtica entre Rusia, China e Ir\u00e1n, contratos multimillonarios de venta de petr\u00f3leo y gas, inversiones en infraestructura, venta de armas, programas de cooperaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, etc., van tejiendo una tupida red entre esos tres pa\u00edses, atrayendo a numerosos estados de la periferia y desplazando intereses occidentales. India juega cierto juego propio oscilando entre los Estados Unidos y las naciones emergentes de Asia, la Uni\u00f3n Europea mantiene su amistad hist\u00f3rica con el Imperio pero en una suerte de distanciamiento suave, muy prudente, manifestando a veces sus desacuerdos. El empantamiento de los Estados Unidos en Irak y Afganistan y sus crecientes dificultades econ\u00f3micas (superdeudas p\u00fablica y privada, d\u00e9ficits comerciales y financieros, etc.) demuestran sus debilidades estrat\u00e9gicas, la enfermedad del gigante incita a las fieras circundantes a pegarle mordiscos, robarle alguna presa o alejarse de su influencia.<\/p>\n<p>La hegemon\u00eda aplastante de los a\u00f1os 1990 no es sustituida por otra forma de polarizaci\u00f3n dura (como fue la bipolaridad en la \u00e9poca de la Guerra Fr\u00eda) sino por una situaci\u00f3n muy original (no tiene paralelo en la era moderna) de despolarizaci\u00f3n que le abre el paso a una suerte de multipolaridad floja de futuro incierto. Mientras la superpotencia declina no emergen centros dominantes de reemplazo. Amplios espacios del sistema mundial aparecen as\u00ed sumergidos en un capitalismo difuso, sin control imperialista fuerte (por parte de potencias declinantes o emergentes).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s el marco de esta transformaci\u00f3n no es una nueva prosperidad general del capitalismo sino su crisis prolongada que ahora tiende a agudizarse.<\/p>\n<p>Impulsadas por esta realidad numerosas burgues\u00edas perif\u00e9ricas (especialmente en Latinoam\u00e9rica) combinan interpenetraciones financieras y productivas extra norteamericanas con gestos de independencia frente el Imperio. Esto podr\u00eda hacernos recordar al mundo de los a\u00f1os 1930 cuando la oligarqu\u00eda argentina (y algunas otras de la regi\u00f3n) mezclaba su tradicional anglofilia con acercamientos hacia Alemania o Estados Unidos y alentaba a muchos de sus pol\u00edticos, militares e intelectuales al acercamiento con las &#8216;nuevas ideas&#8217; (el fascismo) en detrimento de las &#8216;viejas&#8217; (el liberalismo decimon\u00f3nico). Pero el paralelo es en buena medida falso, este es otro planeta, en el plano ideol\u00f3gico no asistimos a tentativas de recambio de los paradigmas burgueses sino al desprestigio de los existentes sin renovaciones culturales (capitalistas) a la vista. Desde el punto de vista econ\u00f3mico no declina un viejo Imperio (Inglaterra) acosado por otros m\u00e1s j\u00f3venes, m\u00e1s bien constatamos el deterioro del gran barco estadounidense y el probable hundimiento por arrastre de sus aliados y rivales.<\/p>\n<p>Independencias moderadas<\/p>\n<p>Las peque\u00f1as maniobras por cuenta propia del Mercosur (liderado por Brasil) deben ser inscriptas en este nuevo contexto, tambi\u00e9n el galimat\u00edas de Evo Morales que luego de su victoria electoral pudo exhibir el apoyo de Cuba y Venezuela, pero tambi\u00e9n de Espa\u00f1a y la Uni\u00f3n Europea, el visto bueno de Bush, la amistad de China e India y la decisi\u00f3n del FMI de perdonar la deuda boliviana.<\/p>\n<p>La autonomizaci\u00f3n prudente respecto de los Estados Unidos por parte de algunos gobiernos progresistas suele combinarse con la aplicaci\u00f3n de pol\u00edticas econ\u00f3micas reaccionarias, de consolidaci\u00f3n del subdesarrollo, Lula, Kirchner y Tabar\u00e9 Vazquez son tres buenos ejemplos de eso. Evo Morales en Bolivia con su proyecto de &#8216;capitalismo andino-amaz\u00f3nico&#8217;, m\u00e1s all\u00e1 de sus desbordes verbales aparece objetivamente como un renovador de la Bolivia burguesa (atrapada por las redes empresarias multinacionales) ampliando el espectro de relaciones carnales con el capitalismo global, lo que seguramente, de lograr algunos \u00e9xitos en sus objetivos, implicar\u00e1 cambios importantes en las relaciones internas de poder.<\/p>\n<p>Sin embargo las audacias &#8216;patri\u00f3ticas&#8217; o &#8216;sociales&#8217; del progresismo son muy limitadas porque a diferencia de los a\u00f1os 1930 hoy el capitalismo como realidad mundial es b\u00e1sicamente un gran depredador financiero, su &#8216;cultura&#8217; no es la de la gran industria militarizada o de otro signo sino la de los negocios especulativos de corto plazo, los golpes de mano financieros, el saqueo veloz de pa\u00edses. Nada m\u00e1s lejos del capitalismo global del siglo XXI que los proyectos de reconversi\u00f3n productiva (recomposiciones semicoloniales, industrializaciones perif\u00e9ricas, etc.). Ello incluye a la degeneraci\u00f3n gangsteril de las (lumpen)burgues\u00edas locales.<\/p>\n<p>Algunos gobiernos progresistas suelen referirse a sus antepasados nacionalistas burgueses (Getulio Vargas en Brasil, Peron en Argentina)&#8230; nada que ver. As\u00ed como la prostituci\u00f3n no es una forma de liberaci\u00f3n de la mujer, la diversificaci\u00f3n de negocios a escala internacional tampoco es la independencia de la sociedad perif\u00e9rica. Cada nuevo amo-inversor aporta sus propias perversiones, la degradaci\u00f3n deja de tener una \u00fanica referencia externa para extenderse a un fluctuante abanico de aves de rapi\u00f1a.<\/p>\n<p>El neoliberalismo latinoamericano fue la expresi\u00f3n de una doble decadencia (pese a sus invocaciones al milenio de prosperidad de la econom\u00eda de mercado); decadencia del capitalismo mundial que ingresaba de lleno en la era de la hipertrofia financiera, y del capitalismo regional que dejaba atr\u00e1s sus \u00faltimas ilusiones productivistas (de industrializaci\u00f3n acelerada, de modernizaci\u00f3n agraria, etc.) para ingresar en el parasitismo de la mano de Menem, Salinas de Gortari o Fujimori. Ahora el progresismo expresa una doble degradaci\u00f3n mayor, en el plano internacional marcado por el delirio militarista del Imperio, su profundo deterioro institucional y econ\u00f3mico, y el resquebrajamiento pol\u00edtico y social de la Uni\u00f3n Europea (con bajas tasas de crecimiento), una megacrisis energ\u00e9tica a la vista, etc. Y en el nivel regional la tentativa de gesti\u00f3n de la agon\u00eda neoliberal.<\/p>\n<p>Realismo norteamericano<\/p>\n<p>Pero esos modestos espacios de autonom\u00eda son tambi\u00e9n el resultado de la flexibilidad de la diplomacia norteamericana. Iron\u00edas de la historia, la era &#8216;dem\u00f3crata&#8217; de Clinton coincidi\u00f3 en Am\u00e9rica Latina con gobiernos de &#8216;derecha&#8217; , la \u00e9poca ultraconservadora de Bush coincide con la extensi\u00f3n del progresismo. Es que los a\u00f1os 1990 fueron los de las grandes reformas privatistas, la recolonizaci\u00f3n se consum\u00f3 en ese momento, ahora ya no queda casi nada por privatizar, estos no son tiempos de &#8216;reformas&#8217; neoliberales sino de preservaci\u00f3n del sistema, de gobernabilidad, afectada por las consecuencias catastr\u00f3ficas de aquellos cambios (explosi\u00f3n de la indigencia, crisis de los servicios p\u00fablicos desnacionalizados, desprestigio de los elencos pol\u00edticos, del sistema judicial, en suma; de la institucionalidad burguesa). En la mayor\u00eda de los pa\u00edses las camarillas abiertamente neoliberales no est\u00e1n en condiciones de gobernar, su presencia en el poder provoc\u00f3 desde fines de la d\u00e9cada pasada sublevaciones populares como en Bolivia, Ecuador o Argentina o el crecimiento de movimientos sociales amenazantes como en Brasil. La alternativa conservadora viable pas\u00f3 a ser el progresismo.<\/p>\n<p>Por otra parte el Imperio consagrado a una gigantesca operaci\u00f3n de conquista y control militar en Asia Central y Medio Oriente no est\u00e1 en condiciones de abrir un segundo maga frente militar en Am\u00e9rica Latina, menos a\u00fan cuando en el espacio asi\u00e1tico est\u00e1 sufriendo serios reveses.<\/p>\n<p>Ambos motivos han llevado a la diplomacia norteamericana a una estrategia de &#8216;retaguardia flexible&#8217; en Am\u00e9rica Latina contemporizadora con ciertos discursos altaneros y una que otra picard\u00eda sin consecuencias graves (por ahora), el realismo pol\u00edtico ha prevalecido, los halcones de Washington tuvieron que auto controlar sus delirios fascistas.<\/p>\n<p>Debilidades y equ\u00edvocos convergentes<\/p>\n<p>El progresismo no es el resultado del ascenso de nuevos sistemas de poder sino el producto de diversas debilidades y equ\u00edvocos convergentes. En primer lugar aparecen las burgues\u00edas locales, transnacionalizadas, sin otro proyecto que la reproducci\u00f3n del parasitismo, sin partidos pol\u00edticos conservadores medianamente estables y respetados (crisis de legitimidad). Luego las fuerzas armadas que no se han recompuesto de sus pasados dictatoriales, entrelazadas con redes mafiosas y diversos sistemas de corrupci\u00f3n y acotadas, en parte desestructuradas por la estrategia que los Estados Unidos aplic\u00f3 en la regi\u00f3n desde los a\u00f1os 1980 (logrando debilitar a los estados latinoamericanos). En tercer lugar el Imperio ha perdido fuerza global y en consecuencia ya no est\u00e1 en condiciones de imponer sus decisiones en un ciento por ciento. En cuarto t\u00e9rmino las otras potencias (Uni\u00f3n Europea, China, Jap\u00f3n) intervienen en la regi\u00f3n con distinta grado de incidencia pero en ning\u00fan caso se perfilan como fuerzas imperialistas dominantes.<\/p>\n<p>A todo lo anterior que podr\u00edamos denominar &#8216;debilidad de los de arriba&#8217; debemos asociar una dualidad compleja en &#8216;los de abajo&#8217;. A lo largo de la d\u00e9cada actual estallaron rebeliones, se extendi\u00f3 una multiplicidad de formas de protesta, de organizaciones sociales, que en algunos casos apuntaron m\u00e1s all\u00e1 del neoliberalismo. En Bolivia por ejemplo a mediados del a\u00f1o pasado el pueblo insurgente exig\u00eda un &#8216;gobierno obrero y popular&#8217;, en Argentina el reclamo popular entre fines de 2001 y comienzos de 2002 era &#8216;que se vayan todos&#8217; (jueces, pol\u00edticos, transnacionales&#8230;), en Ecuador las movilizaciones sociales derribaron varios presidentes. Sin embargo esas rebeld\u00edas no lograron destruir los sistemas de poder&#8230; las masas avanzan, golpean, desbordan, amenazan, acosan pero finalmente se repliegan o bien demuestran su incapacidad para superar la crisis. Es en ese punto donde las instituciones del sistema logran recomponerse y frenan el descontento, el poder burgu\u00e9s sobrevive, aunque para ello se ve obligado vestir una nueva indumentaria que adorna con vistosos apliques &#8216;izquierdistas&#8217; y s\u00edmbolos extra\u00eddos del folclore popular, mientras arroja al basurero a unos cuantos pol\u00edticos desprestigiados.<\/p>\n<p>Uno de los instrumentos de esa renovaci\u00f3n pol\u00edtica es la incorporaci\u00f3n al sistema de poder de cuadros y estructuras sociales de izquierda que abandonan seg\u00fan distintos ritmos viejos principios para ingresar en el universo de los &#8216;cambios posibles&#8217;, es decir \u00ednfimos, superficiales. El PT de Brasil o el Frente Amplio de Uruguay realizaron un largo camino de integraci\u00f3n a las instituciones, cada paso hacia arriba, cada victoria electoral los iba comprometiendo m\u00e1s y m\u00e1s con la gobernabilidad del r\u00e9gimen (el proceso no constituy\u00f3 ninguna novedad, repet\u00eda antiguas comedias reformistas). En Argentina se trat\u00f3 de una sucesi\u00f3n de cooptaciones de cuadros ablandados por la adversidad (o su &#8216;recuerdo&#8217; deformado) desde los 1980 con Alfonsin, incluso bajo Menem y por supuesto desde la llegada de Kirchner.<\/p>\n<p>El panorama es completado por una suerte de equ\u00edvoco que ayuda a la reproducci\u00f3n de la farsa. Cuba, una vieja revoluci\u00f3n que resiste exitosamente al acoso imperial y Venezuela, una revoluci\u00f3n nueva en plena b\u00fasqueda de caminos postcapitalistas, burlan en parte la tentativa de aislamiento regional al que los quiere someter la Casa Blanca, anudando acuerdos y abrazos amistosos con algunos de los gobiernos progresistas, aprovechando los espacios entreabiertos de autonom\u00eda. Esas maniobras est\u00e1n plagadas de desprolijidades, zancadillas, efectos positivos y pasos en falso. Los Estados Unidos no pueden oponerse de manera brutal a dicho juego porque corren el riesgo de acorralar m\u00e1s de lo conveniente a sus amigos progresistas y a veces se hacen los distra\u00eddos (no siempre), por su parte los gobiernos progresistas emplean a fondo las im\u00e1genes cubano-venezolanas en su empresa de captura y domesticaci\u00f3n de la izquierda, aunque a veces cometen torpezas, por ejemplo ciertas maniobras (por encargo) de desestabilizaci\u00f3n de esos pa\u00edses (as\u00ed fue el &#8216;caso Hilda Molina&#8217; donde el gobierno de Kirchner intent\u00f3 crearle problemas interno-externos a Cuba seguramente en coordinaci\u00f3n con el Departamento de Estado norteamericano).<\/p>\n<p>La izquierda empantanada<\/p>\n<p>El progresismo pudo desplegar su arte de la confusi\u00f3n con un alto grado de impunidad (hasta el presente) porque en numerosos casos manipul\u00f3 o margin\u00f3 a una izquierda culturalmente floja que no pudo superar formas ideol\u00f3gicas fracasadas, obsoletas, y comprender plenamente las transformaciones producidas en el \u00faltimo cuarto de siglo. Como no sald\u00f3 te\u00f3ricamente sus cuentas con el pasado permiti\u00f3 que los sistemas de poder pudieran aprovechar esa grieta para bloquear su desarrollo, recapturar desbordes populares, neutralizar o devorar a muchas de sus estructuras nuevas o viejas. Ello plantea &#8216;temas&#8217; cuyo tratamiento excede los limites de esta nota pero que de todos modos es \u00fatil enunciar alentando de ese modo un debate estrat\u00e9gico ineludible. Primero, el bloqueo ideol\u00f3gico (1) que le impide a la izquierda convertirse en catalizadora de las rebeld\u00eda populares y promover el avance de pr\u00e1cticas aut\u00f3nomas (2) articuladas, impulsando el desborde revolucionario de los de abajo, acosando, desestructurando al Poder burgu\u00e9s apuntando a su destrucci\u00f3n. Prisionera de los paradigmas jacobinos victoriosos con la Revoluci\u00f3n Rusa y luego sensiblemente deformados, no puede superar el anquilosamiento aparatista que le ha impedido conectar positivamente con la nueva pluralidad popular. Producto de la \u00faltima modernizaci\u00f3n capitalista (y de su crisis) donde irrumpen miles de organizaciones, iniciativas, ensayos de ruptura, de reconstrucci\u00f3n cultural, de supervivencia, ejerciendo un alto nivel de desconfianza ante las estructuras jer\u00e1rquicas, centralizadas de manera autoritaria. El desaf\u00edo es construir concretamente, sobre el terreno de las confrontaciones antisistema, izquierdas revolucionarias cuya meta no sea el control de la insurgencia (con la esperanza ilusoria de conducirla a la victoria) sino su impulso, su promoci\u00f3n democr\u00e1tica. Tal vez eso fue lo que falt\u00f3 en Bolivia en las dos \u00faltimas sublevaciones (dej\u00e1ndole la v\u00eda libre al reformismo), tambi\u00e9n se not\u00f3 dicha carencia en la Argentina de 2001-2002. probablemente no con vista a una revoluci\u00f3n en el corto plazo sino para el inicio de un proceso de desestabilizaci\u00f3n prolongada y creciente del r\u00e9gimen. No se trata de una adaptaci\u00f3n a los nuevos tiempos sino de una mutaci\u00f3n cultural apoyada en la critica radical del autoritarismo.<\/p>\n<p>En segundo lugar, la reinstalaci\u00f3n superadora del proyecto revolucionario, diferenci\u00e1ndolo no solo de las ilusiones reformistas sino tambi\u00e9n de los gradualismos basistas que eluden el tema del Poder, es decir la confrontaci\u00f3n integral con el sistema. No se trata de elaborar construcciones autistas sino respuestas revolucionarias a la crisis del capitalismo (incluyendo su reciente conformaci\u00f3n neoliberal pero profundizando la revuelta m\u00e1s all\u00e1 de la misma hasta llegar a las ra\u00edces del r\u00e9gimen). Esta no es \u00e9poca de reconfiguraci\u00f3n positiva del mundo burgu\u00e9s (como lo fue la era keynesiana) sino de su decadencia, evidente en Am\u00e9rica Latina donde las estructuras sociales elitizadas y controladas por mecanismos de saqueo no permiten &#8216;mejoras&#8217; duraderas. Y mucho menos desarrollos integradores de capitalismos nacionales, populares, &#8216;serios&#8217;, etc., desde el cuento kirchnerista del capitalismo nacional y popular o la exageraci\u00f3n folclorica de Evo Morales y su capitalismo andino-amaz\u00f3nico. hasta el de la gesti\u00f3n astuta de lo existente apuntando a su modificaci\u00f3n en el largu\u00edsimo plazo (Bachelet, Tabar\u00e9 Vazquez, Lula).<\/p>\n<p>En tercer lugar, el enfrentamiento, la ruptura total, sin conciliaciones de ning\u00fan tipo con el espectro progresista. Que debe dejar de ser considerado el mal menor o el amigo inconsecuente para ubicarlo en el campo de los enemigos del pueblo. Ello implica una compleja construcci\u00f3n te\u00f3rica y pr\u00e1ctica de la confrontaci\u00f3n con el sistema de poder y su estructura institucional, el desarrollo de fuerzas populares extra institucionales.<\/p>\n<p>Si la funci\u00f3n hist\u00f3rica del progresismo es postergar, corromper, trabar el desborde del potencial insurgente de las bases populares, el rol de la izquierda revolucionaria deber\u00eda forjarse en torno de la articulaci\u00f3n de vastas operaciones de destrucci\u00f3n del orden establecido, de liberaci\u00f3n de la energ\u00eda social aprisionada por las estructuras burguesas, la palabra clave es Revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>(1) utilizo el t\u00e9rmino &#8216;ideolog\u00eda&#8217; en el peor sentido de la palabra, es decir conciencia falsa, reduccionista, simplificadora de la realidad que se autoproclama comprensi\u00f3n total (sin contradicciones) de la misma.<\/p>\n<p>(2) es decir &#8216;autopraxis&#8217;, liberadora de los oprimidos y destructora del Poder opresor, tal como Marx empleaba el concepto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>jorgebeinstein@yahoo.com<\/p>\n<p>Cart\u00f3n lleno, la ola progresista est\u00e1 a punto de cubrir lo esencial de la geograf\u00eda latinoamericana, si L\u00f3pez Obrador llega a imponerse en M\u00e9jico, la vieja derecha neoliberal habr\u00e1 quedado reducida a unos pocos remanentes de los a\u00f1os 1990. Sin embargo desde el punto de vista de los intereses econ\u00f3micos dominantes en la regi\u00f3n muy poco ha cambiado, tampoco se han producido mejoras en el plano social, el proceso de concentraci\u00f3n de ingresos y empobrecimiento masivo continua su marcha. Aunque se han producido mutaciones decisivas en las ret\u00f3ricas oficiales, ahora plagadas de alusiones humanistas y de cr\u00edticas a las multinacionales o al FMI (que no se dan por aludidos y prosiguen su labor). \u00bfQue es en realidad el progresismo latinoamericano?, \u00bfque rasgos definen a un gobierno como tal?, \u00bfen que se diferencia de los reg\u00edmenes anteriores?, \u00bfcomo puede ser que en Washington, donde gobierna la extrema derecha, no aparezca ni la menor se\u00f1al de preocupaci\u00f3n por estos cambios?.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Fronteras borrosas<\/p>\n<p>Ensayar una tipificaci\u00f3n del centroizquierda regional no es tarea sencilla, pululan se\u00f1ales h\u00edbridas, contradictorias, discursos opuestos a los hechos, promesas incumplidas. Sus fronteras son borrosas, en ciertos casos es dif\u00edcil establecer si algunos de sus integrantes realmente pertenecen o no al espacio, su heterogeneidad ideol\u00f3gica y de origen pol\u00edtico es desconcertante. Lula fue un dirigente obrero partidario del socialismo aunque apenas lleg\u00f3 al gobierno aclar\u00f3 que no era un hombre de izquierda, Kirtchner\u00a0 fue en la d\u00e9cada pasada un decidido gobernador de provincia neoliberal, amas\u00f3 su primera fortuna durante la dictadura militar, pero ahora ha decidido borrar ese pasado, se proclama progresista y recuerda lejanos nebulosos antecedentes en la &#8216;izquierda peronista&#8217; (y aplica una pol\u00edtica favorable a la hegemon\u00eda de las multinacionales). Bachelet es al mismo tiempo &#8216;heredera&#8217; del partido socialista de Salvador Allende y firme defensora del sistema econ\u00f3mico forjado bajo la dictadura de Pinochet. Y tanto ella como Tabar\u00e9 Vazquez (de vieja trayectoria en la izquierda y acompa\u00f1ado por funcionarios ex tupamaros) est\u00e1n entre los m\u00e1s fieles aliados de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Algo que los marca a casi todos es su dedicaci\u00f3n prioritaria a las manipulaciones medi\u00e1ticas, el mundo ilusorio de los medios de comunicaci\u00f3n es la &#8216;tierra firme&#8217;\u00a0 cuya din\u00e1mica sobredetermina buena parte de sus actos, toda esa venta y reventa de ilusiones cubre un pragmatismo pr\u00f3ximo a la amoralidad absoluta. Su com\u00fan denominador es un cierto izquierdismo &#8216;cultural&#8217; (moderado) combinado con pol\u00edticas econ\u00f3micas conservadoras que preservan las reformas neoliberales de los a\u00f1os 1980-1990. Aunque en materia de pol\u00edtica internacional en algunos casos van m\u00e1s all\u00e1\u00a0 de los discursos y practican un juego que afloja los tradicionales lazos de sujeci\u00f3n al Imperio y anuda v\u00ednculos con otros sistemas de poder. En fin, la r\u00e1pida decrepitud de las privatizaciones los lleva a veces a reasumir el control p\u00fablico de alg\u00fan sector enajenado en ruinas, lo que les permite animar unos pocos shows nacionalistas (muy acotados).<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":["post-269","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-america-latina"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/269","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=269"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/269\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=269"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=269"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=269"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}