{"id":2758,"date":"2014-09-14T00:00:00","date_gmt":"2014-09-13T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2758"},"modified":"2020-02-19T10:00:48","modified_gmt":"2020-02-19T09:00:48","slug":"indagando-en-los-origenes-aristotelicos-del-pensamiento-de-marx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2758","title":{"rendered":"Indagando en los or\u00edgenes aristot\u00e9licos del pensamiento de Marx"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\"><strong><b>1. El hombre como ser social<\/b><\/strong><\/p>\n<p><i>El hombre es por naturaleza un animal social<\/i> <strong><b>Arist\u00f3teles<\/b><\/strong>, <i>Pol\u00edtica<\/i>, 1988; p\u00e1g. 50 <i>Si el hombre es sociable por naturaleza, s\u00f3lo en sociedad puede<\/i><br \/>\n<i>desarrollar su verdadera naturaleza, cuya fuerza debe ser medida,<\/i><br \/>\n<i>no con la del individuo particular, sino con la de la sociedad<\/i><br \/>\n<strong><b>Marx<\/b><\/strong>, <i>La Sagrada Familia<\/i>, 1845; MEW, II, p\u00e1g. 138 (1)<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Para <strong><b>Arist\u00f3teles<\/b><\/strong>, el hombre es un <i>zoon politikon<\/i>, un animal social o pol\u00edtico, en la medida en que necesita vivir en la <i>polis<\/i>, en la comunidad social y pol\u00edtica para realizar sus propios fines: la vida buena, racional, virtuosa. De este modo, la comunidad se convierte en el \u201cmarco\u201d necesario para que el hombre alcance sus fines: <i>la ciudad subsiste <\/i>(\u2026) <i>para el vivir bien. <\/i>(2)<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Pero tambi\u00e9n es importante resaltar la dimensi\u00f3n individual del hombre en el pensamiento de <strong><b>Arist\u00f3teles<\/b><\/strong>, puesto que el ideal m\u00e1s elevado, la vida teor\u00e9tica o contemplativa de la verdad, se sit\u00faa en el \u00e1mbito del hombre individual. La vida racional se desarrolla, por tanto, a nivel individual, pero s\u00f3lo es posible <i>en <\/i>comunidad (si no, uno se convierte en una bestia o en un dios). En definitiva, la felicidad a la que aspira el hombre, s\u00f3lo se puede alcanzar a trav\u00e9s del desarrollo de su naturaleza a la vez individual y social.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Esta doble dimensi\u00f3n tambi\u00e9n la encontramos en <strong><b>Marx<\/b><\/strong>. En primer lugar, la superaci\u00f3n de la alienaci\u00f3n de la sociedad capitalista implica el desarrollo del individuo social:<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><i>En esta transformaci\u00f3n <\/i>(\u2026) [aparece como el pilar fundamental] <i>la apropiaci\u00f3n del hombre de su propia fuerza productiva<\/i> <i>universal, la comprensi\u00f3n y el dominio de la naturaleza por el conjunto de la sociedad; <\/i>[supone] <i>en resumen, el desarrollo del individuo social <\/i>[el subrayado es nuestro]. <strong><b>Marx<\/b><\/strong>, Elementos fundamentales, 1857-1858, p\u00e1g. 592 y sigs (3).<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En segundo lugar (y unido a lo anterior), s\u00f3lo en sociedad, el hombre puede, una vez destruidos todos los antagonismos, reencontrarse consigo mismo, autorrealizarse: <i>s\u00f3lo en sociedad puede <\/i>[el hombre] <i>desarrollar su verdadera naturaleza <\/i>y por tanto, alcanzar sus fines. No obstante, ese retorno a su ser, ese retorno al <i>hombre rico, dotado de todos sus sentidos <\/i>(4) tiene tambi\u00e9n un car\u00e1cter individual: es una <i>libre expansi\u00f3n del individuo <\/i>(5), pero de un individuo social:<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><i>A consecuencia de la transformaci\u00f3n de la actividad individual en actividad inmediatamente general o social, los elementos materiales de la producci\u00f3n se despojan de esa forma de alienaci\u00f3n. Estos elementos son puestos entonces como propiedad, como cuerpo social org\u00e1nico en el que los individuos se reproducen, por cierto, como seres aislados, pero tambi\u00e9n, al mismo tiempo, como seres sociales <\/i>[el subrayado es nuestro]. <strong><b>Marx<\/b><\/strong>,Elementos fundamentales, 1857-1858, p\u00e1g. 438 y sigs (6).<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><i>El individuo es ser social. La manifestaci\u00f3n de su vida (\u2026) es, por consiguiente, manifestaci\u00f3n y afirmaci\u00f3n de la vida social<\/i>. <strong><b>Marx<\/b><\/strong>, Manuscritos, 1844; MEW, EB, I, p\u00e1g. 538 y sigs (7).<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong><b>2. Valor de uso y valor de cambio<\/b><\/strong><\/p>\n<p><i>Cada objeto de propiedad tiene un doble uso. Ambos son<\/i> <i>usos del mismo objeto, pero no de la misma manera; uno es propio<\/i> <i>del objeto y el otro no. Por ejemplo, el uso de un zapato:<\/i><br \/>\n<i>como calzado y como objeto de cambio.<\/i><br \/>\n<strong><b>Arist\u00f3teles<\/b><\/strong>, Pol\u00edtica, 1988, p\u00e1g. 68<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong><b>Arist\u00f3teles <\/b><\/strong>inaugura la distinci\u00f3n conceptual de valor de uso y valor de cambio, una distinci\u00f3n fundamental para todo sistema te\u00f3rico de econom\u00eda pol\u00edtica hasta la \u00e9poca moderna. As\u00ed, aunque con importantes cambios en el contenido de su significado, esta divisi\u00f3n te\u00f3rica, est\u00e1 presente tanto en los econom\u00edstas cl\u00e1sicos como en <strong><b>Marx<\/b><\/strong>. De hecho, <i>El Capital <\/i>comienza explicando estos conceptos.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Para <strong><b>Marx<\/b><\/strong>, lo que constituye el valor de uso de un bien es <i>la materialidad de la mercanc\u00eda misma <\/i>(8); y \u00e9ste car\u00e1cter de la mercanc\u00eda <i>no depende de que <\/i>(\u2026) <i>cueste al hombre mucho o poco trabajo <\/i>(9)elaborarla. El valor de uso es, por tanto, una magnitud cualitativa, que constituye el contenido material de la mercanc\u00eda, cualquiera que sea la forma social de \u00e9sta.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Por el contrario, <i>el valor de cambio aparece como una relaci\u00f3n cuantitativa, <\/i>[es] <i>la proporci\u00f3n en que se cambian valores de uso por valores de uso de otra <\/i>(10). Para ello, <i>hay que reducirlos necesariamente a un algo com\u00fan <\/i>[el subrayado es nuestro] <i>respecto al cual representan un m\u00e1s o un menos, <\/i>un algo com\u00fan que <i>no puede consistir en una propiedad geom\u00e9trica, f\u00edsica o qu\u00edmica, ni en ninguna otra propiedad natural de las mercanc\u00edas <\/i>(11). Y es precisamente aqu\u00ed, en la determinaci\u00f3n de ese algo com\u00fan donde se presentan las diferencias entre <strong><b>Marx <\/b><\/strong>y <strong><b>Arist\u00f3teles<\/b><\/strong>.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Para <strong><b>Arist\u00f3teles <\/b><\/strong>ese patr\u00f3n com\u00fan de medida del valor est\u00e1 vinculado a una cualidad subjetiva, vinculado a la satisfacci\u00f3n de necesidades:<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><i>Es por tanto, necesario que todos los bienes sean medidos por medio de un \u00fanico patr\u00f3n, como hab\u00edamos dicho m\u00e1s arriba. Y este patr\u00f3n no es otro, en realidad, que la necesidad <\/i>[el subrayado es nuestro]<i>, que es el v\u00ednculo universal (porque si los hombres no tuvieran necesidad de nada, o si sus necesidades no fueran parecidas, no habr\u00eda ning\u00fan intercambio, o los intercambios ser\u00edan diferentes)<\/i>. <strong><b>Arist\u00f3teles<\/b><\/strong>, \u00c9tica a Nic\u00f3maco, 1983; p\u00e1g. 117<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Por el contrario, para <strong><b>Marx<\/b><\/strong>, ese patr\u00f3n com\u00fan es representado por una magnitud objetiva: el trabajo abstracto empleado para la producci\u00f3n de mercanc\u00edas: <i>si prescindimos del valor de uso de las mercanc\u00edas, \u00e9stas s\u00f3lo conservan una cualidad: la de ser productos del trabajo <\/i>(12)<i>; <\/i>es decir, todas se pueden reducir al mismo trabajo humano, al trabajo humano abstracto. Por tanto, <i>lo que determina la magnitud de valor (de cambio) de un objeto no es m\u00e1s que la cantidad de trabajo socialmente necesario <\/i>(\u2026) <i>para su producci\u00f3n <\/i>(13)<i>.<\/i><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Aunque el valor de cambio revista la forma de dinero, <i>la forma dinero es, \u00fanicamente, el reflejo en una sola mercanc\u00eda de las relaciones de valor entre todas las mercanc\u00edas <\/i>(14), que son en trabajo abstracto. El dinero s\u00f3lo es su forma espec\u00edfica de valor.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Adem\u00e1s, el trabajo abstracto aparece en el modo de producci\u00f3n capitalista como una mercanc\u00eda, una mercanc\u00eda que posee la cualidad de ser fuente de valor y precisamente, m\u00e1s valor del que \u00e9sta misma posee; es decir, puede crear plusval\u00eda (15). Para el capitalista, \u00e9ste es el el valor de uso de la mercanc\u00eda fuerza de trabajo, su capacidad para crear plusval\u00eda, que utilizar\u00e1 como capital para que le rinda una nueva plusval\u00eda (16):<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><i>El trabajo materializado se conserva e incrementa mediante la absorci\u00f3n de trabajo vivo, convirti\u00e9ndose en un valor que engendra valor <\/i>(17)<i>: se convierte en capital y funciona como tal. <\/i><strong><b>Marx<\/b><\/strong>, Resultados, 1865; PL, EC, II, p\u00e1g. 417 y sigs (18).<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Por \u00faltimo, debemos resaltar que <i>la magnitud de valor cambia <\/i>(\u2026) <i>al cambiar la capacidad productiva del trabajo<\/i> (19) y \u00e9sta depende de una serie de factores como la destreza del obrero, de los medios de producci\u00f3n, del nivel de progreso de la ciencia, la organizaci\u00f3n social del proceso de producci\u00f3n\u2026<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Un aumento de la productividad del trabajo modifica la cantidad de trabajo abstracto necesario para la producci\u00f3n de los mismos valores de uso que antes. Si disminuye el tiempo de trabajo necesario al introducir, por ejemplo, nueva tecnolog\u00eda, y la jornada de trabajo sigue siendo la misma, aumenta la plusval\u00eda o el tiempo de trabajo gratuito para el capitalista. Siempre <i>se requiere cierta cantidad de trabajo excedente para hacer frente a posibles contingencias y progresiva expansi\u00f3n del proceso de reproducci\u00f3n (llamado acumulaci\u00f3n desde el punto de vista capitalista). <\/i>(20)<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">As\u00ed pues, <i>el capital procura constantemente suprimir el tiempo de trabajo necesario (por lo tanto, reducir al trabajador a un m\u00ednimo, es decir, a convertir su trabajo en una pura fuerza de trabajo viva<\/i>) (21).<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong><b>3. Econom\u00eda frente a cremat\u00edstica. Capitalismo frente a comunismo.<\/b><\/strong><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong><b>Arist\u00f3teles <\/b><\/strong>distingue dos modos de adquisici\u00f3n: la econom\u00eda o administraci\u00f3n de la casa y la cremat\u00edstica. La econom\u00eda tiene por fin \u00faltimo la vida buena, racional, en definitiva, la felicidad humana, mientras que la cremat\u00edstica persigue \u00fanicamente la acumulaci\u00f3n de una riqueza ilimitada (entendida como abundancia de dinero), persigue por tanto, el m\u00e1ximo lucro.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Aqu\u00ed volvemos a encontrar un punto de conexi\u00f3n ente <strong><b>Marx <\/b><\/strong>y <strong><b>Arist\u00f3teles<\/b><\/strong>, en la medida en que <strong><b>Marx <\/b><\/strong>habla de modos de producci\u00f3n que forman parte de la <i>prehistoria humana <\/i>(22), cuya \u00faltima forma antag\u00f3nica es el capitalismo; y de una nueva formaci\u00f3n social, la sociedad comunista, que supone la superaci\u00f3n de todas las contradicciones inherentes a los modos de producci\u00f3n anteriores, permitiendo al hombre <i>experimentar su propia humanidad <\/i>(23) y desarrollar incondicionalmente todas sus potencialidades (24).<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Por tanto, encontramos, tanto en <strong><b>Marx <\/b><\/strong>como en <strong><b>Aristot\u00e9les <\/b><\/strong>sendos modos de producci\u00f3n que permiten alcanzar los fines que cada autor considera inherentes a la naturaleza humana, y otros dos modos de producci\u00f3n (o de artes de adquisici\u00f3n, en t\u00e9rminos aristot\u00e9licos), que suponen la negaci\u00f3n de los anteriores fines. Veamos, a continuaci\u00f3n con m\u00e1s detalle cada uno de ellos.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong><b>3.1 Cremat\u00edstica y modo de producci\u00f3n capitalista<\/b><\/strong><\/p>\n<p><i>Ella parece tener por objeto el dinero<\/i><br \/>\n<strong><b>Arist\u00f3teles<\/b><\/strong>, Pol\u00edtica, 1988; p\u00e1g. 71 <i>La producci\u00f3n de plusval\u00eda, el lucro:<\/i><br \/>\n<i>tal es la ley aboluta de este modo de producci\u00f3n<\/i><br \/>\n<strong><b>Marx<\/b><\/strong>, El Capital, Volumen I<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong><b>Arist\u00f3teles <\/b><\/strong>habla de tres formas de cremat\u00edstica: el comercio de compra y venta, que tiene por objeto <i>el m\u00e1ximo lucro <\/i>(25); la usura al que considera el m\u00e1s antinatural de todos los negocios, puesto que <i>en ella, la ganancia procede del mismo dinero (y no de aquello para lo que \u00e9ste se invent\u00f3) <\/i>(26); y el trabajo asalariado. Comercio, bancos y trabajo asalariado: los tres pilares del capitalismo\u2026<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">\u00c9ste \u00faltimo factor mencionado por <strong><b>Arist\u00f3teles<\/b><\/strong>, el trabajo asalariado, ocupar\u00e1 un lugar central en el pensamiento de <strong><b>Marx<\/b><\/strong>: <i>el capital, pues, presupone el trabajo asalariado; el trabajo asalariado presupone el capital. Se presuponen mutuamente; cada uno de ellos origina al otro <\/i>(27).<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Consideremos ahora la cuesti\u00f3n de la riqueza en la cremat\u00edstica y en el capitalismo. La cremat\u00edstica persigue una riqueza sin l\u00edmites, entendiendo riqueza <i>como abundancia de dinero <\/i>(28), por ello, seg\u00fan <strong><b>Arist\u00f3teles<\/b><\/strong>, <i>no se da en esta clase de cremat\u00edstica un l\u00edmite en su fin <\/i>(29), ya que su fin, el m\u00e1ximo lucro, es por definici\u00f3n ilimitado. No es dif\u00edcil encontrar aqu\u00ed los puntos de conexi\u00f3n entre la cremat\u00edstica y las din\u00e1micas de acumulaci\u00f3n de capital:<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><i>El capital tiene como finalidad inmediata no el valor de uso, sino el valor en s\u00ed, que no puede realizar sin la apropiaci\u00f3n directa del tiempo de plustrabajo,que constituye su riqueza <\/i>[el subrayado es nuestro]. <strong><b>Marx<\/b><\/strong>, Elementos fundamentales, 1857-1858; p\u00e1g. 592 y sigs (30).<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Por ello, <i>el capital tiende constantemente a crear m\u00e1s plustrabajo<\/i>. Su fin, el del capitalismo es la acumulaci\u00f3n misma de capital, una <i>magnitud m\u00f3vil que se ampl\u00eda con la producci\u00f3n misma<\/i>. Pero precisamente, esta tendencia hacia <i>la universalidad a la que el capital tiende sin cesar <\/i>(31) para expandirse al m\u00e1ximo, encierra en s\u00ed misma los l\u00edmites, que en determinada etapa de su desarrollo hist\u00f3rico lo impulsar\u00e1n a su autodestrucci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Por otra parte, esta riqueza ilimitada de dinero que persigue la cremat\u00edstica es, seg\u00fan <strong><b>Arist\u00f3teles<\/b><\/strong>, <i>justamente censurada, pues no es conforme a la naturaleza, sino a expensas de otros, <\/i>el individuo trabajador se aliena a s\u00ed mismo (\u2026) <i>para servir al enriquecimiento de otro a costa de su propia miseria <\/i>(33).<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">\u00c9sto, que para <strong><b>Arist\u00f3teles <\/b><\/strong>es antinatural, en <strong><b>Marx <\/b><\/strong>se traduce en alienaci\u00f3n. Explicaremos, a continuaci\u00f3n, brevemente el signficado de alienaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El trabajo es alienador en primer lugar, porque es un trabajo que se realiza para otra persona, no pertenece al propio trabajador, sino que pertenece a otro. El obrero pone su vida en el trabajo, pero el trabajo no es para \u00e9l, <i>adquiere una existencia propia, es independiente de \u00e9l, es ajeno a su persona <\/i>(34). En el proceso de acumulaci\u00f3n (autovalorizaci\u00f3n) del capital, el trabajador crea valor, pero un valor que le es extra\u00f1o, es ajeno a \u00e9l, no es para \u00e9l y por ello supone un proceso de empobrecimiento del obrero:<i>su vida es el sacrificio de su vida <\/i>(\u2026) <i>en su producci\u00f3n, produce su aniquilaci\u00f3n <\/i>(35).<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En segundo lugar, es alienador porque el obrero no se realiza con su trabajo, <i>el trabajo es exterior al obrero, no constituye una parte de su naturaleza<\/i>; el trabajo en s\u00ed mismo <i>no es la satisfacci\u00f3n de una necesidad, sino un medio para satisfacer otras necesidades<\/i>. En lugar de ser la esencia del hombre, es puro medio para su subsistencia. De este modo, la producci\u00f3n de la vida material (el trabajo) y la actividad personal, divergen tanto la una de la otra, que parece que la vida del trabajador es todo aquello que hace fuera de su trabajo. Por ello <strong><b>Marx <\/b><\/strong>considera que el trabajo es una <i>actividad negativa de la actividad personal<\/i>. Actividad laboral y autorrealizaci\u00f3n no s\u00f3lo no coinciden, sino que divergen de tal forma que <i>cuanto m\u00e1s intensamente trabaja, m\u00e1s pobre es su vida interior y menos se pertenece a s\u00ed mismo<\/i>; el obrero <i>s\u00f3lo se encuentra a s\u00ed mismo fuera de su trabajo <\/i>(36), y en consecuencia, se niega a s\u00ed mismo cuando est\u00e1 en \u00e9l.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Podr\u00edamos decir, por tanto, que el trabajo es alienador en la medida en que el hombre no alcanza sus fines en cuanto a hombre, no vive de acuerdo con lo que <strong><b>Marx <\/b><\/strong>considera su naturaleza humana: la econom\u00eda capitalista <i>considera una forma alienada de relaci\u00f3n social como la forma verdadera y original, la forma que corresponde a la naturaleza humana- <\/i>(37)<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Por lo tanto, en el modo de producci\u00f3n capitalista se niega, se equivoca, se invierte la aut\u00e9ntica naturaleza del hombre, puesto que \u00e9sta aparece de forma alienada; es m\u00e1s, se presenta, falsamente, como la verdadera naturaleza humana.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Por \u00faltimo, <strong><b>Marx <\/b><\/strong>y <strong><b>Arist\u00f3teles <\/b><\/strong>coinciden en el papel que le atribuyen al dinero. Ya hemos visto como la acumulaci\u00f3n ilimitada de riqueza, entendida como dinero, es para <strong><b>Arist\u00f3teles <\/b><\/strong>el fin de la cremat\u00edstica; es decir, el dinero y su incremento, se convierten en este arte de adquisici\u00f3n, en un fin en s\u00ed mismo y no un medio para el intercambio. Lo mismo sucede en el capitalismo, en el que, el dinero, convertido en capital, se convierte tambi\u00e9n en fin en s\u00ed mismo: con capital se compra la mercanc\u00eda fuerza de trabajo, de la que se extrae plusvalor, que a su vez, se vuelve a transformar en capital, pero un capital incrementado con respecto al inicial (K-M-K+): <i>el capital es trabajo muerto que, como vampiro, s\u00f3lo se nutre chupando trabajo vivo y cuya vida es m\u00e1s plet\u00f3rica cuanto m\u00e1s chupa <\/i>(38). El capital, por tanto, se conserva e incrementa absorbiendo trabajo vivo.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En el modo de producci\u00f3n capitalista, se produce \u00fanicamente para obtener plusval\u00eda, para expandir el capital inicial. <i>el capital tiene como finalidad inmediata no el valor de uso, sino el valor en s\u00ed <\/i>[&#8230;], <i>que constituye su riqueza.<\/i><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Adem\u00e1s, el dinero , <i>este esclavo amarillo<\/i>, <i>prostituta de la humanidad <\/i>como lo califica <strong><b>Shakespeare <\/b><\/strong>(39), cumple una funci\u00f3n alienadora en el capitalismo: <i>la perversi\u00f3n y confusi\u00f3n de todas las cualidades humanas y naturales, la conciliaci\u00f3n de incompatibles, \u00e9sta es la fuerza divina del dinero, es la de una esencia como esencia del hombre enajenada\u2026el dinero es la riqueza de la humanidad en forma extra\u00f1ada <\/i>(40).<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong><b>3.2. Econom\u00eda y comunismo<\/b><\/strong><\/p>\n<p><i>Cosas distintas son la cremat\u00edstica y la riqueza seg\u00fan la naturaleza<\/i><br \/>\n<strong><b>Arist\u00f3teles<\/b><\/strong>, Pol\u00edtica, 1988, p\u00e1g. 71 <i>El comunismo como superaci\u00f3n positiva de la propiedad privada, y por tanto,<\/i><br \/>\n<i>de la autoalienaci\u00f3n humana, significa la apropiaci\u00f3n real de la naturaleza humano<\/i><br \/>\n<i>por y para el hombre <\/i>(\u2026) <i>Es el retorno completo del hombre a s\u00ed mismo<\/i><br \/>\n<i>en tanto ser social, vale decir, como ser humano<\/i><br \/>\n<b>Marx<\/b>, Manuscritos, 1844; MEW, EB, I, p\u00e1g. 533 y sigs (41).<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Tanto la econom\u00eda aristot\u00e9lica como el comunismo comparten el hecho de ser los modos de producci\u00f3n que para cada autor permiten al hombre alcanzar sus fines.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Por una parte, la cremat\u00edstica, <i>arte de adquisici\u00f3n natural para los que administran la casa y la ciudad<\/i>, tiene por fin \u00faltimo la vida racional, fin de los hombres. Para ello, subsiste con objeto de completar la autosuficiencia natural de los hombres:<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><i>Debe facilitar o bien procurar que exista el almacenamiento de aquellas cosas necesarias para la vida y \u00fatiles para la comunidad de una ciudad o de una casa,<\/i>[puesto que] <i>la verdadera riqueza proviene de \u00e9stos<\/i>. <strong><b>Arist\u00f3teles<\/b><\/strong>, Pol\u00edtica, 1988, p\u00e1g. 67<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Pero es \u00e9sta, una riqueza limitada, ya que est\u00e1 relacionada con lo necesario para la vida buena y virtuosa, con la autosuficiencia del hombre. Por ello, aunque pueda compartir medios como el comercio o el dinero con la cremat\u00edstica, no comperte fines. Es decir, mientras en la cremat\u00edstica el comercio sirve como un medio para acumular la m\u00e1xima cantidad de dinero, en la econom\u00eda el intercambio s\u00f3lo se utiliza para completar autosuficiencia humana y el dinero \u00fanicamente cumple una funci\u00f3n de mediaci\u00f3n para el intercambio, pero no es el objeto del mismo (que es la autosuficiencia y en \u00faltima instancia, la vida racional). Por tanto, aunque ambas, econom\u00eda y cremat\u00edstica utilicen el mismo medio, se distinguen por los fines que persiguen: vida buena, una y m\u00e1ximo lucro, la segunda.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En definitiva, de los dos artes de adquisici\u00f3n que distingue <strong><b>Arist\u00f3teles<\/b><\/strong>, uno es por naturaleza y otro es antinatural; uno permite al hombre realizar sus fines y el otro no.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Este mismo esquema lo vemos, en esencia, repetido en <strong><b>Marx <\/b><\/strong>cuando habla de modos de producci\u00f3n alienadores, negadores de la naturaleza humana y de una nueva formaci\u00f3n social, una nueva sociedad en la que el hombre se despoja de toda alienaci\u00f3n y se reencuentra con su verdadera naturaleza en el <i>reino de la libertad <\/i>(42), donde <i>la producci\u00f3n ser\u00e1 calculada con miras a la riqueza de todos <\/i>(43) y <i>el tiempo de trabajo necesario se adecuar\u00e1 <\/i>(\u2026) <i>a las necesidades del individuo social <\/i>(44).<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Como resultado de la tendencia al desarrollo de las fuerzas productivas materiales en el capitalismo, se crear\u00e1n al mismo tiempo las condiciones objetivas y subjetivas para su destrucci\u00f3n. Cuando esto suceda, cuando se haya abolido la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n y por tanto, se hayan superado todos los antagonismos, <i>cuando el trabajo no sea \u00fanicamente un medio de vida, sino la primera necesidad vital <\/i>(45), cuando el hombre haya organizado el mundo humanamente y el trabajo vuelva a ser su esencia; s\u00f3lo entonces se constituir\u00e1 la base material de un sociedad humana libre en la que el hombre reencontrado con su verdadera naturaleza humana, podr\u00e1 autorrealizar su individualidad como un <i>hombre total <\/i>(46).<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong><b>4. Conclusi\u00f3n: La importancia de los fines<\/b><\/strong><\/p>\n<p><i>Todo arte y toda investigaci\u00f3n cient\u00edfica,<\/i><br \/>\n<i>lo mismo que toda acci\u00f3n y elecci\u00f3n,<\/i><br \/>\n<i>parecen tender a alg\u00fan bien<\/i><br \/>\n<strong><b>Arist\u00f3teles<\/b><\/strong>, \u00c9tica a Nic\u00f3maco, 1983, p\u00e1g. 1<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Lo que resume, en definitiva, el aristotelismo de <strong><b>Marx,<\/b><\/strong> es el lugar central que otorga (aunque no de una manera expl\u00edcita) a los fines. Son \u00e9stos de una importancia crucial en la teor\u00eda de <strong><b>Marx<\/b><\/strong>, no s\u00f3lo en su concepci\u00f3n de la historia, sino en toda la dimensi\u00f3n \u00e9tica y social de su pensamiento. Ahora bien, estos fines humanos tienen un car\u00e1cter hist\u00f3rico y social determinado, no son fines ni ideales plat\u00f3nicos; son, en definitiva, fines que se deben alcanzar mediante la transformaci\u00f3n revolucionaria consciente del hombre deshumanizado, a trav\u00e9s de la praxis, que tendr\u00e1 como resultado la recuperaci\u00f3n de su verdadera naturaleza.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Lo que permite distinguir a <strong><b>Marx <\/b><\/strong>entre modos de producci\u00f3n prehist\u00f3ricos y la sociedad comunista, que supone la ruptura total con lo anterior, es el hecho de que los primeros niegan los que considera los verdaderos fines del hombre, su aut\u00e9ntica humanidad, su naturaleza, que se materializar\u00e1 en la sociedad comunista. El capitalismo, como \u00faltima forma antag\u00f3nica, es visto, por tanto, como la negaci\u00f3n de todos los valores que caracterizan a la naturaleza humana.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Por el contrario, la consideraci\u00f3n del comunismo como humanismo, nos indica cual que es la verdadera naturaleza del ser humano y por tanto, el fin al que deben tender los hombres, para lo cual es necesario la abolici\u00f3n del r\u00e9gimen del capital, <i>c\u00faspide de la inhumanidad <\/i>(47), separaci\u00f3n de todo lo humano.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Comunismo-capitalismo es, por tanto, la oposici\u00f3n entre humanismo y negaci\u00f3n de lo humano; entre el retorno del hombre a s\u00ed mismo y alienaci\u00f3n; entre el deber ser, y lo que es; entre el ideal y la realidad que debe ser transformada.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En resumidas cuentas, a mi parecer, aqu\u00ed se encuentra el fundamental legado aristot\u00e9lico de <strong><b>Marx<\/b><\/strong>. Ambos comparten una visi\u00f3n teleol\u00f3gica de la naturaleza humana; eso s\u00ed, en <strong><b>Marx <\/b><\/strong>existe junto a otra dimensi\u00f3n descriptiva, anal\u00edtica e hist\u00f3rica, que otorga al marxismo su car\u00e1cter cient\u00edfico. Al igual que en el maestro griego, cuya teor\u00eda gira en torno a los fines (todo existe en la medida en que es fin), para <strong><b>Marx<\/b><\/strong>, es la adecuaci\u00f3n a los fines del hombre lo que hace del comunismo afirmaci\u00f3n (48), porque es la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n; es la negaci\u00f3n del capitalismo, aniquilador de la verdadera esencia humana. Son estos fines, los del ser humano, los que impulsan a <strong><b>Marx <\/b><\/strong>a formular toda una compleja teor\u00eda que desvela las contradicciones del modo de producci\u00f3n capitalista para forjar uno nuevo; son estos fines los que impulsan a transformar el mundo en un mundo humano; un mundo en el que el inter\u00e9s privado del hombre se confunda con el inter\u00e9s humano y en el que la producci\u00f3n tenga por objeto la riqueza de todos.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><b>Fuente:<\/b> <a href=\"https:\/\/kmarx.wordpress.com\/2014\/09\/03\/indagando-en-los-origenes-aristotelicos-del-pensamiento-de-marx\/\">https:\/\/kmarx.wordpress.com\/2014\/09\/03\/indagando-en-los-origenes-aristotelicos-del-pensamiento-de-marx\/<\/a><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0.2cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">*Publicado originalmente en <i>N\u00f3madas.<\/i><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\"><strong><b>N O T A S<\/b><\/strong><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(1) En: RUBEL, M. (ed); P\u00e1ginas escogidas de Marx para una \u00e9tica socialista, Volumen 2: Revoluci\u00f3n y socialismo; Buenos Aires, Amorrutu Editores, 1970; pp. 209-210<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(2) ARIST\u00d3TELES, Pol\u00edtica (traducci\u00f3n y notas de GARC\u00cdA VALD\u00c9S, Manuela), Madrid, Biblioteca B\u00e1sica Gredos, 1988; p\u00e1g. 49<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(3) En: RUBEL, M. (ed); op. Cit.; p\u00e1g. 239<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(4) MARX, Manuscritos, 1844; MEW, EB, I, p\u00e1g. 538 y sigs.; en: RUBEL, M. (ed); op. Cit.; p\u00e1g. 219<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(5) MARX, Elementos fundamentales, 1857-1858, p\u00e1g. 592 y sigs.; en: RUBEL,M. (ed); op. Cit.; p\u00e1g. 239<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(6) En: RUBEL, M. (ed); op. Cit; p\u00e1g. 46<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(7) En: RUBEL, M. (ed); op. Cit.; p\u00e1g. 219<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(8) MARX, Karl; El capital, cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica, Volumen I; M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica; 1968; p\u00e1g. 4<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(9) Idem<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(10) Idem<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(11) Idem; p\u00e1g.5<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(12) MARX, Karl; El capital, cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica, Volumen I; M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica; 1968; p\u00e1g.5<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(13) Idem; p\u00e1g. 7<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(14) Idem; pag. 96-97<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(15) El tiempo de trabajo del obrero se divide en trabajo necesario, tiempo en el que reproduce el valor de su fuerza de trabajo, y en trabajo adicional o plustrabajo, tiempo en el que genera plusval\u00eda. Es decir, la plusval\u00eda es el valor que el trabajo del obrero asalariado crea despu\u00e9s de cubrir el valor de su fuerza de trabajo. Por ejemplo, si un trabajador emplea 10 horas de trabajo para producir 20x y recibe como salario el equivalente a 10x Tarda 5 horas en producir esta cantidad), se dir\u00eda que el trabajo socialmente necesario de ese trabajador son cinco horas y durante las cinco horas restantes de su jornada est\u00e1 produciendo plusval\u00eda para el capitalista.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(16) Por ello, sostiene Marx que la producci\u00f3n de plusvalia es el principal resorte que mueve el desarrollo de las fuerzas productivas bajo el capitalismo<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(17) <i>El trabajo creador de valor de cambio se caracteriza finalmente por el hecho de que las relaciones sociales entre personas, por as\u00ed decirlo, se presentan invertidas, como relaci\u00f3n social entre las cosas<\/i>. (MARX, Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica, p\u00e1g. 23; citado en: RUBIN, Isaak I.; Ensayos sobre la teor\u00eda marxista del valor; Buenos Aires, Cuadernos de Pasado y Presente, 1974) . Es decir, las relaciones de producci\u00f3n en el capitalismo revisten la forma de relaci\u00f3n entre cosas. Esto es denominado fetichismo del capital.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(18) En: RUBEL, M. (ed); op. Cit; p\u00e1g. 47<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(19) MARX, Karl; El capital, cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica, Volumen I; M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica; 196; p\u00e1g. 7<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(20) MARX, Karl; El capital, cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica, Volumen III; p\u00e1g. 871 y sigs.; en: MARX, K.; Sociolog\u00eda y filosof\u00eda social; Barcelona, Ediciones Pen\u00ednsula; 1978; p\u00e1g. 177<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(21) MARX, Elementos fundamentales, 1857-1858, p\u00e1g. 715 y sigs.; en: RUBEL, M. (ed); op. Cit; p\u00e1g. 44<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(22) MARX: \u201cPr\u00f3logo a la contribuci\u00f3n de la econom\u00eda pol\u00edtica\u201d, en Introducci\u00f3n General a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica. 1857 , M\u00e9xico, Pasado y Presente, 1984; pp. 66-68<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(23) MARX, La Sagrada Familia, 1845; MEW, II; p\u00e1g. 138; en: RUBEL, M. (ed); op. Cit; p\u00e1g. 209<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(24) MARX, Karl; El capital, cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica, Volumen III; p\u00e1g. 871 y sigs.; en: MARX, K., Sociolog\u00eda y filosof\u00eda social; Barcelona, Ediciones Pen\u00ednsula; 1978; p\u00e1g. 279<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(25) ARIST\u00d3TELES, Pol\u00edtica (traducci\u00f3n y notas de GARC\u00cdA VALD\u00c9S, Manuela), Madrid, Biblioteca B\u00e1sica Gredos, 1988; p\u00e1g. 70<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(26) Idem; p\u00e1g. 74<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(27) TAC (1849) MEGA I\/6; p\u00e1g. 485; en: MARX, K., Sociolog\u00eda y filosof\u00eda social; Barcelona, Ediciones Pen\u00ednsula; 1978; p\u00e1g. 168<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(28) ARIST\u00d3TELES, Pol\u00edtica (traducci\u00f3n y notas de GARC\u00cdA VALD\u00c9S, Manuela), Madrid, Biblioteca B\u00e1sica Gredos, 1988; p\u00e1g. 70<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(29) Idem; p\u00e1g. 71<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(30) En: RUBEL, M. (ed); op. Cit; p\u00e1g. 240<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(31) MARX, Elementos fundamentales, 1857-1858; p\u00e1g. 311 y sigs.; en: RUBEL, M. (ed); op. Cit; pp.199-200<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(32) ARIST\u00d3TELES, Pol\u00edtica, Op. Cit.; p\u00e1g. 74<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(33) MARX, Elementos fundamentales, 1857-1858; p\u00e1g. 438 y sigs.; en: RUBEL, M. (ed); op. Cit.; pp. 43-44<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(34) MEF (1844) MEGA, I\/3, pp.83-84, en: MARX, K., Sociolog\u00eda y filosof\u00eda social; Barcelona, Ediciones Pen\u00ednsula; 1978; p\u00e1g. 192<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(35) MARX, Manuscritos, 1844; MEW, EB, I, p\u00e1g. 450 y sigs.; en: RUBEL, M. (ed); op. Cit; p\u00e1g. 210<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(36) Todas las anteriores en: MEF (1844) MEGA, I\/3, pp.83-86; en: MARX, K., Sociolog\u00eda y filosof\u00eda social; Barcelona, Ediciones Pen\u00ednsula; 1978; pp. 191-192<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(37) MARX, Estudios econ\u00f3micos de los cuadernos de notas de Marx (1844-1845) MEGA I\/3, pp. 536-537; en: MARX, K., Sociolog\u00eda y filosof\u00eda social; Barcelona, Ediciones Pen\u00ednsula; 1978; p\u00e1g. 193<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(38) MARX, El Capital; citado en: ACADEMIA DE CIENCIAS DE LA URSS. INSTITUTO DE ECONOM\u00cdA; Manual de Econom\u00eda Pol\u00edtica; M\u00e9xico, Grijalbo, 1956<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(39) Citado en: MARX, K.; Manuscritos de Par\u00eds. Anuarios franco-alemanes 1844; Barcelona, Cr\u00edtica (Grupo Editorial Grijalbo); 1978; p\u00e1g. 406<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(40) \u00cddem; p\u00e1g. 408<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(41) En: RUBEL, M. (ed); Op. Cit; pg. 222<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(42) MARX, El capital, Volumen III; en: MARX, K., Sociolog\u00eda y filosof\u00eda social; Barcelona, Ediciones Pen\u00ednsula; 1978; p\u00e1g. 278<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(43) MARX, Elementos fundamentales, 1857-1858, p\u00e1g. 592 y sigs.; en: RUBEL, M. (ed); Op. Cit; p\u00e1g. 241<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(44) \u00cddem; p\u00e1g. 240<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(45) CPG (1875); en: MARX, K., Sociolog\u00eda y filosof\u00eda social; Barcelona, Ediciones Pen\u00ednsula; 1978; p\u00e1g. 282<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(46) MARX, Manuscritos, 1844; MEW, EB, I, p\u00e1g. 538 y sigs.; en: RUBEL, M. (ed); Op. Cit; p\u00e1g. 219<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(47) MARX, La Sagrada Familia; citado en: RUBIN, Isaak I.; Ensayos sobre la teor\u00eda marxista del valor; Buenos Aires, Cuadernos de Pasado y Presente, 1974<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">(48) MARX, Manuscritos, 1844; MEW, EB, I, p\u00e1g. 544 y sigs.; en: RUBEL, M. (ed); Op. Cit; p\u00e1g. 223<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\"><strong><b>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/b><\/strong><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">Bibliograf\u00eda b\u00e1sica:<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">ARIST\u00d3TELES, \u00c9tica Nicomaquea (versi\u00f3n y notas de G\u00d3MEZ ROBLEDO, Antonio), M\u00e9xico, UNAM, 1983<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">ARIST\u00d3TELES, Pol\u00edtica (traducci\u00f3n y notas de GARC\u00cdA VALD\u00c9S, Manuela), Madrid, Biblioteca B\u00e1sica Gredos, 1988<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">MARX, Karl; El capital, cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica, Volumen I; M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica; 1968<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">MARX, K.; Sociolog\u00eda y filosof\u00eda social; Barcelona, Ediciones Pen\u00ednsula; 1978 ( t\u00edtulo orig.: Selected Writings in sociology and social philosophy; selecci\u00f3n de textos de T.B Bottomore y M. Rubel)<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">MARX, K.; Manuscritos de Par\u00eds. Anuarios franco-alemanes 1844 ; Barcelona, Cr\u00edtica (Grupo Editorial Grijalbo); 1978<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">RUBEL, M. (ed); P\u00e1ginas escogidas de Marx para una \u00e9tica socialista, Volumen 2: Revoluci\u00f3n y socialismo; Buenos Aires, Amorrutu Editores, 1970<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">Bibliograf\u00eda complementaria:<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">ACADEMIA DE CIENCIAS DE LA URSS. INSTITUTO DE ECONOM\u00cdA; Manual de Econom\u00eda Pol\u00edtica; M\u00e9xico, Grijalbo, 1956<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">BECKER, W.; La teor\u00eda marxista del valor, Barcelona, Editorial Alfa, 1972<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">BIANCHI, M., La teor\u00eda del valor desde los cl\u00e1sicos a Marx; Comunicaci\u00f3n, Serie B, 1976<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">RUBIN, Isaak I.; Ensayos sobre la teor\u00eda marxista del valor; Buenos Aires, Cuadernos de Pasado y Presente, 1974<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 0.64cm;\" align=\"JUSTIFY\">SCHMITT,Alfred; El concepto de naturaleza en Marx, Madrid, Biblioteca del Pensamiento Socialista, 1977<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p style='margin-bottom: 0cm; border: none; padding: 0cm; line-height: 0.64cm;' align='JUSTIFY'>Veintitr\u00e9s siglos despu\u00e9s de su muerte, el genio de Arist\u00f3teles sigue aportando una luz esclarecedora y decisiva para comprensi\u00f3n de las ciencias sociales de ayer y de hoy. Parece indiscutible que el pensamiento de Arist\u00f3teles ha sido y sigue siendo uno de los fundamentales ejes rectores de la filosof\u00eda. Tambi\u00e9n en Marx encontramos la impronta del fil\u00f3sofo ateniense. Nos proponemos analizar, someramente algunos de los puntos de conexi\u00f3n que hemos podido observar en ambos pensadores.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":2759,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[997,868],"class_list":["post-2758","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","tag-aristoteles","tag-karl-marx"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2758","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2758"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2758\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2759"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2758"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2758"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2758"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}