{"id":28,"date":"2006-03-13T00:00:00","date_gmt":"2006-03-13T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=28"},"modified":"2020-02-11T18:27:21","modified_gmt":"2020-02-11T17:27:21","slug":"la-aspiracion-comunista-en-el-nuevo-siglo-condiciones-de-posibilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=28","title":{"rendered":"La aspiraci\u00f3n comunista en el nuevo siglo: condiciones de posibilidad"},"content":{"rendered":"<p>De te fabula narratur<\/p>\n<p>En los d\u00edas 27 y 28 de enero del 2001 el Comit\u00e9 Nacional del PCF convocaba la celebraci\u00f3n de un Congreso extraordinario para la\u00a0 segunda quincena de octubre del\u00a0 presente a\u00f1o. Misi\u00f3n del congreso: concretar la mutaci\u00f3n propuesta hace a\u00f1os por Robert Hue<a name=\"_ftnref1\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>, y desarrollada en el congreso de Martigues. Esta concreci\u00f3n se deber\u00e1 hacer en el congreso extraordinario en forma de estatutos de un nuevo partido comunista<a name=\"_ftnref2\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>. Sin embargo, el debate, seg\u00fan Hue no puede detenerse \u00fanicamente en el tema estatutario. Ello constituir\u00eda un \u201c<i>congreso autocentrado\u201d, <\/i>poco \u00fatil para aquello que, seg\u00fan Hue, necesitan los comunistas franceses o sea : <i>\u201c&#8230;impulsar hasta el final la l\u00f3gica de Martigues&#8230; ir hacia un congreso de donde saldr\u00e1 efectivamente el nuevo Partido comunista<\/i>\u201d<a name=\"_ftnref3\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>El dossier que presentamos forma parte del debate desarrollado en Francia entre intelectuales marxistas en torno a las\u00a0 perspectiva de refundaci\u00f3n, relanzamiento o creaci\u00f3n de una \u201c nueva fuerza comunista\u201d. L\u00f3gicamente, se trata de una peque\u00f1\u00edsima parte de un debate que no ha afectado \u00fanicamente a los intelectuales miembros o no del PCF, sino a muchos, much\u00edsimos militantes comunistas, o no, miembros del llamado en Francia \u201cmovimiento social\u201d o de otras corrientes de la izquierda revolucionaria. Naturalmente, en la selecci\u00f3n de textos hemos optado por destacar algunos de los temas que a nuestro modesto entender nos parec\u00edan cruciales. Otros observadores habr\u00edan hecho, sin duda otras miradas y habr\u00edan focalizado otros documentos, otros art\u00edculos, otros autores y otros temas.<\/p>\n<p>Nuestra mirada no es neutral sin\u00f3 la de observadores intervinientes. No pod\u00eda ser de otro modo. En la \u00e9poca de la globalizaci\u00f3n capitalista y de la construcci\u00f3n de un espacio europeo tendiente a diluir los antiguos estados nacionales, y a modificar los marcos de lucha de clases , ampli\u00e1ndolos, aquello que discute la izquierda francesa no es un asunto simplemente franc\u00e9s. Es un asunto europeo, y seguramente, nos quedamos cortos. Sin entrar en las decisiones de cada organizaci\u00f3n, nos sentimos concernidos por el debate y por los asuntos que se tratan. Por otra parte muchos de los cambios sociales de los que hablaremos a continuaci\u00f3n son similares a los que suceden en nuestro pais.<\/p>\n<p>Este a\u00f1o se celebran congresos de diversas fuerzas comunistas en nuestro pais: congresos del PCE, del PSUC y del PCC. Toda el \u00e1rea comunista en Europa occidental est\u00e1 inmersa en un debate sobre sus esencias, sobre su identidad, sobre su funci\u00f3n, sobre la forma-partido, sobre la estrategia de transformaci\u00f3n social, sobre lo que se llama en jerga \u201cpol\u00edtica de alianzas\u201d,&#8230;. Refundaci\u00f3n Comunista, el Partido de los Comunistas Italianos, Izquierda Unida, el PDS de Alemania, el PCP&#8230; Luchan, act\u00faan y debaten para encontrar un espacio en el futuro. Sin embargo, mientras los comunistas nos lamemos las heridas del estalinismo, de la caida del muro, de las falsas salidas reformistas como el eurocomunismo o la disoluci\u00f3n del PCI, la reestructuraci\u00f3n de los sujetos sociales que dieron base a los potentes partidos comunistas de occidente de los a\u00f1os cincuenta y sesenta se desarrolla al albur de los cambios sociales. Es una reestructuraci\u00f3n que viene de lejos, de mucho antes del 89 y que no se resuelve con debates nominalistas. Esta reestructuraci\u00f3n social se inicia en un largo ciclo de luchas iniciado a finales de los sesenta y principios de los setenta, en el pase del fordismo al postfordismo. Un ciclo de luchas derrotado entre mediados y finales de los setenta, coincidiendo con la crisis del 73\/74 y con la adopci\u00f3n de nuevas estrategias por parte del capital. El modelo neoliberal de acumulaci\u00f3n, una nueva divisi\u00f3n del trabajo, el apoyo en la nueva ideolog\u00eda globalista entre otras medidas servir\u00e1 para infligir graves derrotas al movimiento obrero. Todo ello incidi\u00f3 en la par\u00e1lisis e incluso la disoluci\u00f3n de potentes sujetos pol\u00edticos antagonistas como hab\u00edan sido los partidos comunistas del siglo XX. Una par\u00e1lisis y una disoluci\u00f3n que han incluido la cooptaci\u00f3n de numerosos cuadros comunistas a las filas de la tercera via ( ello ha pasado a nivel individual tanto como en Francia, Espa\u00f1a o Portugal; caso a parte fu\u00e9 Italia con la disoluci\u00f3n del PCI y la creaci\u00f3n del PDS). Otra v\u00eda ha sido la de los que se han mantenido fieles a la identidad comunista, pero se han instalado en la derrotad, integr\u00e1ndose a las filas del ej\u00e9rcito de la resignaci\u00f3n, del \u201cno hay otra via\u201d tatcheriano. Al planteamiento de que el \u00fanico espacio posible y la \u00fanica funci\u00f3n real ser\u00eda, para los comunistas, hacer de \u201cfarolillo rojo\u201d del socialiberalismo.<\/p>\n<p>Sin embargo, los nuevos sujetos sociales de la rebeld\u00eda social postfordista se mueven. Bullen, se enfrentan y resisten. Un relanzamiento que pasa por Chiapas, por el Movimiento de los Sin Tierra, por la huelga generalizada de oto\u00f1o del 95 en Francia, por las Marchas Europeas contra el paro, por lo movimientos de los sin papeles capaces de victorias importantes en Francia del 96 o en la Espa\u00f1a del 2001, por experiencias tan interesantes como la del PT brasile\u00f1o, por movidas tan fuertes como las de Seattle, Praga, Washington o pr\u00f3ximamente Barcelona, por experiencias como las del Presupuesto Participativo en Porto Alegre&#8230; la izquierda social se mueve y resurge de las cenizas de los grandes sujetos pol\u00edtico-sociales de la \u00e9poca del fordismo y del estado de Bienestar. Y este resurgir de las cenizas es el marco en que se inscribe el debate que presentamos.<\/p>\n<p><b>La transici\u00f3n del fordismo al postfordismo: el caso franc\u00e9s<\/b><\/p>\n<p>El PCF fu\u00e9, junto con el PCI y con el PC de Grecia , uno de los PC\u2019s con mayor arraigo de masas en Occidente. Los casos del PCE y del PC de Portugal no son an\u00e1logos a los anteriores debido a las condiciones impuestas por la clandestinidad, y merecer\u00edan an\u00e1lisis aparte.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Roger Martelli <a name=\"_ftnref4\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn4\">[4]<\/a> los resultados electorales y el n\u00famero de miembros del PCF entre el final de la 2\u00aa guerra mundial y 1984, fueron los siguientes:<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><b>Elecciones<\/b><\/td>\n<td><b>Votos<\/b><\/td>\n<td><b>Inscritos %<\/b><\/td>\n<td><b>Reales %<\/b><\/td>\n<td><b>Militantes n\u00ba (*)<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>21-10-45. Legislativas<\/td>\n<td>5.024.174<\/td>\n<td>20,3<\/td>\n<td>26,3<\/td>\n<td>790.000<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>2-6-1946. Legislativas<\/td>\n<td>5.145.325<\/td>\n<td>20,8<\/td>\n<td>25,9<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>10-11-46. Legislativas<\/td>\n<td>5.431.000<\/td>\n<td>21,6<\/td>\n<td>28,3<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>17-6-51. Legislativas<\/td>\n<td>5.056.605<\/td>\n<td>20,6<\/td>\n<td>25,6<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>2-1-56. Legislativas<\/td>\n<td>5.514.403<\/td>\n<td>20,6<\/td>\n<td>25,9<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>23-11-58. Legislativas<\/td>\n<td>3.907.763<\/td>\n<td>14,3<\/td>\n<td>18,6<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>18-11-62. Legislativas<\/td>\n<td>4.003.553<\/td>\n<td>14,5<\/td>\n<td>21,8<\/td>\n<td>300.000 (1961)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>5-3-67. Legislativas<\/td>\n<td>5.029.908<\/td>\n<td>17,8<\/td>\n<td>22,5<\/td>\n<td>350.000 (1966)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>23-6-68. Legislativas<\/td>\n<td>4.435.357<\/td>\n<td>15,7<\/td>\n<td>20<\/td>\n<td>380.000<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>1-6-69. Presidenciales<\/td>\n<td>4.779.539<\/td>\n<td>16,6<\/td>\n<td>21,5<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>4-3-1973. Legislativas<\/td>\n<td>5.156.619<\/td>\n<td>16,8<\/td>\n<td>21,3<\/td>\n<td>450.000 (1974)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>12-3-1978. Legislativas<\/td>\n<td>5.870.402<\/td>\n<td>16,7<\/td>\n<td>20,6<\/td>\n<td>703.000 (1979)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>10-6-79. Europeas<\/td>\n<td>4.101.052<\/td>\n<td>11,9<\/td>\n<td>20,6<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>26-4-81. Presidenciales<\/td>\n<td>4.456.922<\/td>\n<td>12,2<\/td>\n<td>15,3<\/td>\n<td>710.000<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>14-6-81. Legislativas<\/td>\n<td>4.065.540<\/td>\n<td>11,3<\/td>\n<td>16,1<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>17-6-84. Europeas<\/td>\n<td>2.261.312<\/td>\n<td>6,1<\/td>\n<td>11,2<\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><i>(*) En el caso de no coincidir, se expresa entre par\u00e9ntesis el a\u00f1o m\u00e1s cercano del que facilita<\/i><\/p>\n<p><b>datos Martelli <\/b><\/p>\n<p>Estos resultados y esa afiliaci\u00f3n muestran un partido de masas, perfectamente insertado en su sociedad, expresi\u00f3n de un determinado bloque social subalterno ( formado por la clase obrera fordista fundamentalmente, pero tambien por sectores del campesinado sobretodo del sudeste y por sectores intelectuales). Muestran un partido asentado sobre un tejido social concreto; que juega un papel determinado en una sociedad fuertemente integrada.<\/p>\n<p>Los resultados electorals del pasado 18 de marzo con la p\u00e9rdida de numerosas alcald\u00edas, entre ellas la de N\u00eemes, en el contexto de un retroceso general de la izquierda, ha inducido a numerosas valoraciones. Para unos se trata de que el PCF noha realizado totalmente su \u201c mutaci\u00f3n\u201d. Hoy m\u00e1s que nunca ser\u00eda necesario que el congreso de oto\u00f1o pr\u00f3ximo culminase la creaci\u00f3n de esa fuerza comunista que ellos denominan Nuevo Partico Comunista. Para otros, sin embargo, precisamente se trata\u00a0 de todo lo contrario, de no perder la identidad, de salir del gobierno, de acentuar la movilizaci\u00f3n socialy la relaci\u00f3n con los nuevos mopvimientos sociales.<\/p>\n<p>La tesis que sostenemos aqu\u00ed consiste en que este retroceso no se debe principalmente a los avatares sufridos y a los errores cometidos en las diversas coyunturas pol\u00edticas atravesadas desde la \u00e9poca dorada del 26 % de los votos ( guerra fr\u00eda, desestalinizaci\u00f3n tard\u00eda y frustrante, Argelia, desencuentro con la juventud obrera y estudiantil en el 68, programa com\u00fan y ruptura del mismo, debate sobre el eurocomunismo y sobre la dictadura del proletariado, participaci\u00f3n en el gobierno de Pierre Maurois entre 1981 -84, divorcio creciente con la intelectualidad marxista, nueva entrada en el gobierno con Jospin&#8230;) aunque no vayamos a despreciar estos avatares y errores como causa eficiente del actual declive.\u00a0 Por el contrario, nuestra tesis consiste en que el declive y descomposici\u00f3n del espacio del PCF ( y probablemente en los otros partidos comunistas de masas europeos) se debe a los intensos cambios de la base social\u00a0 en que hund\u00eda sus raices ese partido. Se ha producido una modificaci\u00f3n tal de las condiciones de posibilidad de una propuesta comunista que el problema no se resuelve con debates t\u00e1cticos ( aunque tengan su importancia) sino en la reformulaci\u00f3n completa del proyecto pol\u00edtico y de sus bases sociales. Tanto en Francia, como en cualquier otro marco territorial de lucha de clases de la Europa de los quince refundar una propuesta comunista s\u00f3lo podr\u00e1 hacerse sobre el diagn\u00f3stico de los procesos sociales en curso y sobre la propuesta de estrategia y de organizaci\u00f3n oportunos y adecuados a estos cambios. Como dir\u00edan los cl\u00e1sicos.<\/p>\n<p>Continuar haci\u00e9ndo propuestas t\u00e1cticas sin tener en cuenta esa realidad conlleva la certeza de la pr\u00f3xima \u201cmuerte s\u00fabita\u201d de la aspiraci\u00f3n comunista. S\u00f3lo hace falta esperar una o dos elecciones.<\/p>\n<p>Empecemos por\u00a0 examinar las consecuencias del paso de la sociedad del pleno empleo a la generalizaci\u00f3n de la precareidad y del paro. Veamos algunos datos de ese intenso cambio de la base social. Seg\u00fan Revelli <a name=\"_ftnref5\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn5\">[5]<\/a>, las evoluci\u00f3n del paro en Francia ha sio la siguiente:<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td colspan=\"6\">Paro en Francia 1933-1994 ( % de la fuerza de trabajo)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>1933<\/td>\n<td>1959-67<\/td>\n<td>1982-1992<\/td>\n<td>1992<\/td>\n<td>1993<\/td>\n<td>1994<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\u00a0 4,5<\/td>\n<td>0,7<\/td>\n<td>9,5<\/td>\n<td>10,4<\/td>\n<td>11,7<\/td>\n<td>12,4<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Las consecuencias para el conjunto de Europa, del crecimiento del paro, seg\u00fan Revelli,\u00a0 son: <i>\u201c&#8230;la consolidaci\u00f3n tenaz de una vasta masa de fuerza de trabajo fuera de los procesos productivos, como consecuencia no tanto de un freno de la producci\u00f3n coyuntural, o de contingentes flexiones del mercado, sino m\u00e1s bien de profundos y duraderos fen\u00f3menos estructurales de transformaci\u00f3n industrial. De modificaciones maduradas en el hard core del sistema productivo europeo. 5\u20195 millones de estos desocupados de larga duraci\u00f3n provienen de hecho de la industria manufacturera, caida en pocos a\u00f1os \u2013 entre el 1976 y el 1986- en la Europa de los doce, del 28\u20199 al 24\u20194 % de la fuerza del trabajo total&#8230; Y precisamente, de un general proceso de \u201cmodernizaci\u00f3n destructiva\u201d hablan las cifras desagregadas por sectores: &#8230;en Francia ha sido el derrumbe de una sociedad rural mantenida desde hace mucho en condiciones de sobreocupaci\u00f3n (- 8\u20192 %) sumada a la masiva desmovilizaci\u00f3n en sectores\u00a0 obsoletos de la industria ( sobretodo pesada: &#8211; 4\u20199%) lo que ha provocado, incluso en presencia de un elevado crecimiento en los servicios ( + 8\u20194 %) una subida de la tasa de paro del 4\u20196 % en poco m\u00e1s de un decenio\u201d.<a name=\"_ftnref6\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn6\">[6]<\/a> <\/i><\/p>\n<p>Revelli nos hablar\u00e1 de una aut\u00e9ntica disoluci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n del trabajo, debida a lo hoy llamamos <i>\u201ctercera revoluci\u00f3n industrial<\/i>\u201d. Un proceso que est\u00e1 significando la superaci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n fordista que se basaba en un determinado paradigma tecnol\u00f3gico ( <i>\u201cproducci\u00f3n de masa basada en el uso masivo de tecnolog\u00edas de concatenaci\u00f3n, en la separaci\u00f3n entre direcci\u00f3n y ejecuci\u00f3n del proceso de trabajo y en el uso de una fuerza de trabajo masificada y descualificada\u201d <\/i>), en un determinado r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n ( basado en la <i>\u201ccombinaci\u00f3n de econom\u00edas de escala en el plano productivo y consumos de masa en el distributivo<\/i>\u201d) y en un determinado modo de regulaci\u00f3n social y econ\u00f3mica ( el <i>Welfare State<\/i>)<a name=\"_ftnref7\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn7\">[7]<\/a>. <i>\u201c Tres niveles que han llegado a su plena integraci\u00f3n s\u00f3lo en la fase espec\u00edfica del desarrollo industrial y social del siglo XX- en aquella que Hobsbawn ha definido como la \u201cedad de oro\u201d del siglo breve, y que los franceses llaman los <\/i>Trente glorieuses<i>: la larga postguerra de desarrollo acelerado que va del 1945 al 1975. Pero que ten\u00edan , los tres, como presupuesto, un tipo de innovaci\u00f3n \u2013 tecnica ( la estandirazaci\u00f3n de los productos), social ( la racionalizaci\u00f3n de los procesos sociales), institucional (la nacionalizaci\u00f3n de las masas y la m\u00e1xima potencia del Estado-naci\u00f3n )- provenientes por decirlo as\u00ed, \u201cde lejos<\/i>\u201d.<a name=\"_ftnref8\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn8\">[8]<\/a><\/p>\n<p>El paisaje social sobre el que se asienta el desarrollo y la funci\u00f3n del PCF del 25 % de los votos\u00a0 y de los 600.000 o 700.000 afiliados \u00e9s el del fordismo y el del Estado de Bienestar. Un Estado del Bienestar que los obreros franceses percib\u00edan que era fruto de la aportaci\u00f3n del PCF a los gobiernos de uni\u00f3n nacional de la postguerra. Por otro lado, la socializaci\u00f3n del obrero masa, la construcci\u00f3n de su conciencia y de su identidad de clase se realizaba habitualmente en el marco de una empresa fordista, con una determinada cultura del trabajo de tipo verticalista, sin posibilidad de incidir en el proceso de trabajo y en las decisiones que se toman. Consecuencia de la respuesta obrera ser\u00e1 la existencia de una potente secci\u00f3n sindical y, habitualmente, de una potente c\u00e9lula del partido comunista. El funcionamiento tribunicio de estas organizaciones, la divisi\u00f3n de sus funciones sociales, la cultura delegativa que las impregna eran, sin duda, producto de la cultura del llamado obrero-masa y espejo de la divisi\u00f3n del trabajo del enemigo de clase.<\/p>\n<p>Ese paisaje social ha variado totalmente en el transcurso de los ochenta y de los noventa. Sigamos otra vez la descripci\u00f3n de Revelli: en Francia, \u201c<i>&#8230;la tasa de sindicalizaci\u00f3n, que entre los a\u00f1os cincuenta y los a\u00f1os sesenta hab\u00eda llegado niveles superiores al 40 % y ido declinando constantemente, llegando a mitad de los a\u00f1os noventa a un miserable 10\u20199 %. Una \u201cretirada\u201d sim\u00e9trica y paralela al avance del paro &#8211; 141.300 parados en 1965, 500.000 en 1970, un mill\u00f3n en 1977, dos millones en 1982, tres millones en 1992, tres millones y medio en la mitad de los a\u00f1os 90 \u2013 y a la descomposici\u00f3n de la \u201csociedad salarial\u201d;\u00a0 a la descomposici\u00f3n y a la dr\u00e1stica reducci\u00f3n de las \u00e1reas de fuerza de trabajo con garant\u00edas que se desprenden contractualmente de la negociaci\u00f3n sindical. El contrato de trabajo indefinido t\u00edpico de aquel moelo de relaciones industriales, que a\u00fan en 1975 cubr\u00eda al 75 % de la poblaci\u00f3n activa francesa, ha ido tambien restringiendo poco a poco el propio radio de acci\u00f3n, hasta cubrir actualmente, apenas el 58 % de la fuerza de trabajo masculina y el 48 % de la femenina. Un tendencia esta que parece destinada a acelerarse desde el momento que m\u00e1s de dos tercios de las nuevas contrataciones en francia estan concetradas en el \u00e1rea de trabajos \u201cat\u00edpicos\u201d ( aquellas oficialmente llamadas formes particuli\u00e8res d\u2019emploi: contratos de trabajo a tiempo determinado, ad interim , a tiempo parcial, emplois aid\u00e9s financiados por el estado, etc.) y que los porcentajes de atipicidad en el campo de la ocupaci\u00f3n juvenil traspasan el umbral del 60 por ciento\u201d <a name=\"_ftnref9\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn9\">[9]<\/a><\/i>.<\/p>\n<p>Pierre Cours-Salies<a name=\"_ftnref10\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn10\">[10]<\/a>, nos ayuda a descomponer las cifras globales del paro y de la precariedad, que sumaban en 1994: 3\u20193 millones de parados, 8 millones de personas en situaci\u00f3n particular. Aunque se hable de \u201cgeneraci\u00f3n-paro\u201d es dif\u00edcil\u00a0 dar un cifra si no hay, previamente una definici\u00f3n. Por eso es necesario ir localizando los diverssos tipos de personas que est\u00e1n afectados de una forma u otra por el paro, la precareidad o que subsisten con rentas de miseria: Pierre Cours-Salies rompe con la definici\u00f3n cl\u00e1sica de parado en contraposici\u00f3n a empleado, puesto \u201c&#8230;la imagen de la \u2018dualizaci\u00f3n\u2019 es demasiado pasiva y est\u00e1tica; la de la ?precarizaci\u00f3n general? Tiene la ventaja de manifestar lo que todo el mundo siente, pero esa f\u00f3rmula tiene el riesgo de silenciar duras diferencias que se est\u00e1n reconstruyendo\u201d<a name=\"_ftnref11\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn11\">[11]<\/a>. El autor citar\u00e1, dentro de ese mundo de la precareidad generalizada a los \u201csurnumeraires\u201d ( sobrenumerarios): parados de larga duraci\u00f3n ( viejos y j\u00f3venes sin certificaci\u00f3n escolar), parte de los que cobran la Renta M\u00ednima de Inserci\u00f3n que no se inscriben en el paro, los preretirados victimas de los \u2018planes sociales\u2019, las mujeres que trabajan unas horas sin buscar empleo establ. Seg\u00fan Cours \u2013Salies, unos cinco millones. El mismo autor cifra en siete-ocho millones de personas aquellas sometidas al \u201clouage de main d\u2019oeuvre\u201d , un conjunto de personas que pasa desde las secretarias interinas, a los empleados de log\u00edsticas de peque\u00f1as y medias empresas, los j\u00f3venes que se mueven entre los \u201cstages\u201d y los \u201cemploi-aid\u00e9\u201d, los parados ocasionales ( que pasan de un salario temporal, a trabajo negros a empleos pasajeros), junto con los asalariados a tiempo parcial. Finalmente no hay que olvidar la situaci\u00f3n de los estables que sienten sobre s\u00ed la presi\u00f3n de esta a precareidad generalizada.<a name=\"_ftnref12\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn12\">[12]<\/a><\/p>\n<p>Quiz\u00e1s no har\u00eda falta leer las descripciones de los soci\u00f3logos sino irse al cine y ver pel\u00edculas como <i>\u201cTodo empieza ahora\u201d<\/i> de Bernard Tavernier o <i>\u201cMarius y Jeanette\u201d<\/i> de\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Robert Gu\u00e9diguian, para visualizar lo que significa de cambio de suelo social donde debe enraizar una propuesta comunista de transformaci\u00f3n radical de la sociedad.<\/p>\n<p>Pero todos estos cambios\u00a0 en la base social del anta\u00f1o llamado \u201cpueblo comunista\u201d podr\u00eda llevar a un cierto pesimismo sobre las posibilidades de reconstrucci\u00f3n de un proyecto comunista: la nueva divisi\u00f3n internacional capitalista del trabajo, el neoliberalismo, la f\u00e1brica difusa, la precarizaci\u00f3n omnipresente, las formas postfordistas del trabajo, el crecimiento del ej\u00e9rcito industrial de reserva ( en forma de parados \u201cnacionales\u201d o de fuerza de trabajo recientemente inmigrada)&#8230; En fin, el proletariado ya no es lo que era, incluso la nostalgia ha dejado de ser lo que era. Si dejamos de lado el inmobilismo al que conduce la frustraci\u00f3n de la derrota, seguramente estemos de acuerdo en algo: en el caso de que sea posible, una nueva propuesta comunista no va a hacerse sobre la base de\u00a0 la nostalgia. Ni la funci\u00f3n ni la forma que adoptaron los partidos comunistas en el siglo pasado sirven para afrontar la tarea. La aspiraci\u00f3n ( lo que los franceses llaman \u201cvis\u00e9e\u201d) comunista permanece. La forma y la funci\u00f3n de los PCs del siglo XX ya es simplemente historia, y como tal debe ser tratada. Aunque sea con el cari\u00f1o con el que cada uno trata su propia historia.<\/p>\n<p><b>Condiciones de posibilidad de una propuesta comunista<\/b><\/p>\n<p>A mediados de los a\u00f1os noventa, la situaci\u00f3n de la izquierda social en Francia empez\u00f3 a variar de forma substancial: de la disgregaci\u00f3n , del eclipse de la lucha de clases, de la invisibilidad de los sectores que sufr\u00edan de forma m\u00e1s clara los embates de la transici\u00f3n al postfordismo, se pas\u00f3 a una situaci\u00f3n de reagrupamiento, de retomar la voz, de visibilidad de los sectores en lucha. Nuevos movimientos sociales y asociaciones, sindicatos, hacen acto de presencia. Cambios en los sindicatos cl\u00e1sicos ( como en FO y en CGT), incluso escisiones ( como los sindicatos SUD, surgidos de la CFDT), aparecen numerosas las llamadas \u201ccoordinaciones\u201d que aspiran a una gesti\u00f3n de las luchas por los propios implicados, sin delegaci\u00f3n, el movimiento\u00a0 de los parados , as\u00ed como los movimientos de los \u201csin\u201d ( sin papeles, sin vivienda..)&#8230;pero sobretodo la movilizaci\u00f3n generalizada de noviembre-diciembre del 95 <a name=\"_ftnref13\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn13\">[13]<\/a>.<\/p>\n<p>El conjunto de estos movimientos se ha denominado en Francia, a partir del planteamiento de la escuela sociol\u00f3gica de Pierre Bourdieu<a name=\"_ftnref14\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn14\">[14]<\/a>, <i>movimiento social<\/i>. Conviene quiz\u00e1s, detenerse un poco en este movimiento, puesto que en \u00e9l se puede adivinar el nacimiento de nuevas formas de socializaci\u00f3n, de construcci\u00f3n de identidad de clase en las condiciones del postfordismo. Tambi\u00e9n porque todo lo que la izquierda espa\u00f1ola ha hecho hasta ahora al respecto quiz\u00e1 sea importar sin debate ni criba cr\u00edtica expresiones \u00fatiles en su lenguaje de madera como \u201cmovimiento social\u201d o \u201cizquierda plural\u201d. \u00bf Porqu\u00e9 importar expresiones como \u201cmovimiento social\u201d ( as\u00ed en singular), cuando no existe en Espa\u00f1a ni en Catalunya algo que se le parezca? \u00bf Porqu\u00e9 importar la expresi\u00f3n \u201cizquierda plural\u201d, si no se dan las condiciones en Espa\u00f1a para su realizaci\u00f3n y ni tan s\u00f3lo est\u00e1 claro que sea nuestra tarea prioritaria?<\/p>\n<p>Empecemos por hablar un poco de la huelga genealizada de novimebre-diciembre de 1995.\u201cLo que se produjo en Francia en oto\u00f1o de 1995 ( 20 d\u00edas de huelga de los transportes, 700.000 huelguistas y 2 millones de manifestantes en el momento m\u00e1ximo del movimiento) es incomprensible si el acontecimiento, ciertamente fortuito, no se relaciona con la experiencia pol\u00edtica de los asalariados desde 1981\u201d<a name=\"_ftnref15\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn15\">[15]<\/a>. Tras catorce a\u00f1os de miterrandismo, hab\u00eda accedido a la presidencia Jacques Chirac quien a trav\u00e9s de Alain Jup\u00e9 hab\u00eda lanzado un programa renovadamente liberal tanto en pol\u00edtica social, como en privatizaciones, coherente con Maastricht. La movilizaci\u00f3n social de oto\u00f1o del 95 da una respuesta a esa ofensiva neoliberal, abriendo una ola de movilizaciones que ha empezado a invertir la situaci\u00f3n de desaparici\u00f3n de los trabajadores como sujeto social. Algo infinitamente menos importante ser\u00e1 que la estela de esta movilizaci\u00f3n social supondr\u00e1 la creaci\u00f3n de las condiciones sociales para el acceso de la llamada izquierda plural al gobierno. Pero insistimos, se trata de una consecuencia colateral. Creemos m\u00e1s trascendentes las modificaciones producidas en la sociabilidad de los habitantes del \u00e1rea metropolitana de Paris durante los d\u00edas de huelga del transporte<a name=\"_ftnref16\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn16\">[16]<\/a>; la reaparici\u00f3n , aunque sea limitada y con ambig\u00fcedades de la solidaridad de clase, expresada en el lema \u201cTous sensemble\u201d<a name=\"_ftnref17\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn17\">[17]<\/a>; el renacimiento del orgullo profesional y de las viejas tradiciones de lucha<a name=\"_ftnref18\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn18\">[18]<\/a>,como en los cheminots y de la solidaridad intergeneracional como en los traminots<a name=\"_ftnref19\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn19\">[19]<\/a>; o bien la defensa del sector p\u00fablico, contra las privatizaciones, una defensa no ret\u00f3rica sino eficiente y real, as\u00edmismo que basada en un programa de modernizaci\u00f3n del mismo<a name=\"_ftnref20\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn20\">[20]<\/a>; o la aparici\u00f3n de las denominadas huelgas \u201cpor poderes\u201d ( quiz\u00e1s ser\u00eda mejor traducci\u00f3n \u201cpor delegaci\u00f3n\u201d), es decir aquellos que por la precariedad de su empleo, por estar en paro, o por cualquier otro motivo no pueden\u00a0 hacer huelga pero se sienten representados, simpatizan y apoyan a los huelguistas<a name=\"_ftnref21\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn21\">[21]<\/a>.<\/p>\n<p>El a\u00f1o siguiente, se produjo el importante encierro de los sin papeles en la iglesia Saint-Bernard entre el 28 de junio y el 23 de agosto. Este movimiento tuvo su repercusi\u00f3n\u00a0 en la oposici\u00f3n al proyecto Jean \u2013Luis Debr\u00e9 de ley sobre emigraci\u00f3n que fu\u00e9 constestado y obtuvo mobilizaciones populares entre el 22 de febrero\u00a0 y el 29 de marzo de 1997. Como en Espa\u00f1a, el tema de la emigraci\u00f3n deja de ser un tema de caracter \u00e9tnico o simplemente solidario para pasar a ser un tema de clase. La oposici\u00f3n a la pol\u00edtica de la derecha va m\u00e1s all\u00e1 de una oposici\u00f3n de valores morales o \u00e9ticos para incidir en el proceso de recomposici\u00f3n de los trabajadores en tanto que clase.<\/p>\n<p>El movimiento de los parados ha sido calificado por Bourdieu como milagro social<a name=\"_ftnref22\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn22\">[22]<\/a>: <i>\u201cla primera conquista de este movimiento es el movimiento mismo, su existencia misma: el saca a los parados, y con ellos, a todos los trabajadores precarios, cuyo n\u00famero crece cada d\u00eda, de la invisibilidad, del aislamiento, en fin , de la inexistencia\u201d<\/i>. El car\u00e0cter estrat\u00e9gico de este movimiento en la reanimaci\u00f3n de la clase obrera y en su reconstituci\u00f3n de nuevo en tanto clase se deduce de que : <i>\u201cLa precaridad transforma en posibles nuevas estrategias de dominaci\u00f3n y de explotaci\u00f3n, fundadas sobre el chantaje con el despido, que se ejerce hoy sobre toda la jerarqu\u00eda, en las empresas privadas tanto como en las p\u00fablicas, y que hace pesar sobre el conjunto del mundo del trabajo, &#8230;, una censura aplastante, prohibiendo la mobilizaci\u00f3n, y la reivindicaci\u00f3n&#8230;Es por lo que se puede decir&#8230;que la mobilizaci\u00f3n de aquellos cuya existancia constituye el factor principal de desmobilizaci\u00f3n es el m\u00e1s extraordinario aliento a la mobilizaci\u00f3n, a la ruptura con el fatalismo pol\u00edtico\u201d<\/i><a name=\"_ftnref23\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn23\">[23]<\/a> .<\/p>\n<p>La movida de los parados genera un\u00a0 florecimiento de las asociaciones: APEIS ( Association pour l\u2019entraide, l\u2019information et la solidarit\u00e9), AC! ( Agir ensemble contre le ch\u00f4mage), MNCP ( Mouvement national des ch\u00f4meurs et precaires) los comit\u00e9s de parados de la CGT&#8230; Este florecimiento asociacionista, la capacidad de los movimientos de parados de condicionar el debate p\u00fablico en base a sus movilizaciones, no tan masivas como cargadas de simbolismo ( las marchas euroepas contra el paro, las ocupaciones de oficinas de empleo, las ocupaciones de restaurantes de lujo o de grandes superf\u00edcies para hacer picnic) juegan un papel central en el proceso de recomposici\u00f3n de la clase obrera: <i>\u201c\u00a0 \u2018Los que luchan estan vivos\u2019, dec\u00eda Victor Hugo en el siglo pasado. Los que asocian hoy lo hacen para no asfixiarse de paro, de miseria moral, de olvido, de desprecio. Los que se asocian interpelan. Las asociaciones vuelven a tejer los v\u00ednculos sociales distendidos, descuartizados por el retroceso de la sociedad, olvidados bajo los golpes de la crisis pol\u00edtica. Sin embargo, \u00bf evitan\u00a0 las asociaciones el cierre de cada uno en la esfera privada? Intermediarias entre electos pol\u00edticos, intituciones y ciudadanos, ellas juegan un papel que habia desaparecido desde la crisis del militantismo. Gracias a ellas, la sociedad civil se ofrece una representaci\u00f3n. Ellas son una expresi\u00f3n de la crisis de la democracia\u201d<\/i><a name=\"_ftnref24\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn24\">[24]<\/a>.<\/p>\n<p>Pero el florecimiento asociacionista y sindicalista no ata\u00f1e solamente a los movimientos de parados sino a todo tipo de movimientos de los \u201csans\u201d. Adem\u00e1s siguiendo a Daniel Bensa\u00efd <a name=\"_ftnref25\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn25\">[25]<\/a>: <i>\u201cNo se trata solamente de una floraci\u00f3n de siglas, sino de una renovaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas, m\u00e1s democr\u00e1ticas, m\u00e1s preocupadas, m\u00e1s all\u00e1 de la estricta empresa, de reinscribir el sindicalismo en una resistencia de conjunto contre el deterioro de las condiciones de vida, del paro, de la exclusi\u00f3n, como se ha podido verificar con los apoyos sindicales\u00a0 a los sin papeles\u201d.<\/i> Las cuatro caracter\u00edsticas de estos nuevos movimientos seg\u00fan Cristophe Aguiton<a name=\"_ftnref26\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn26\">[26]<\/a> en un art\u00edculo publicado en <i>Le Monde de l\u2019Education\u00a0 <\/i>(junio 1997) <i>,<\/i> ser\u00edan: <i>\u201c&#8230;la voluntad de acciones con un motivo palpable y preciso &#8230; la voluntad democr\u00e1tica, el rechazo de la delegaci\u00f3n de poder a estructuras lejanas y desconectadas de las realidades &#8230; la aceptaci\u00f3n de las diferencias al tiempo que se trabaja conjuntamente &#8230; una forma de organizaci\u00f3n simboliza esta situaci\u00f3n: la red, un sistema flexible, donde se trabaja conjuntamente conservando la identidad propia &#8230; en relaci\u00f3n con las fuerzas pol\u00edticas, este desbordamiento militante reivindica una autonmia toal, cuando no una franca desconfianza\u201d<\/i>.<\/p>\n<p>Seguramente, la reconstrucci\u00f3n del sujeto social antagonista tras la larga derrota se est\u00e1 realizando ya en formas que la vieja izquierda comunista o socialdem\u00f3crata no podr\u00e1n recuperar si no es a costa de profundos cambios en su mentalidad, en su forma de organizarse, en su cultura pol\u00edtica. No servir\u00e1 una socialdemocratizaci\u00f3n del proyecto comunista : la mayor\u00eda de los que la proponen acaban pas\u00e1ndose individualmente ( v\u00e9ase para el caso de Francia a Charles Fiterman) o colectivamente ( v\u00e9ase para Italia el caso del PDS) al campo de la tercera via, privatizaciones incluidas. Tampoco servir\u00e1 el refugiarse en una cultura pol\u00edtica antigua, para unos m\u00e1s criticable que para otros, pero originada en un paisage social totalmente diferente del que hoy vivimos y experimentamos. Ni las organizaciones ni los militantes ( a excepci\u00f3n de las peque\u00f1as sectas) ser\u00e1n o funcionar\u00e1n como las grandes organizaciones comunistas de masas que han vivido tras el impulso de la revoluci\u00f3n de Octubre.<\/p>\n<p><b>Algunas observaciones sobre los temas en debate<\/b><\/p>\n<p>El debate que presentamos aqu\u00ed es, como vemos de gran calado. En \u00e9l se ponen en discusi\u00f3n las ideas centrales, que se originaron en el seno del movimiento democratico popular y obrero europeo, entre 1830 y 1848, y que con diversas transformaciones, muchas de ellas, de enorme importancia, posteriormente han definido la identidad cultural, moral y pol\u00edtica de la tradici\u00f3n comunista,\u00a0 y tambi\u00e9n socialdem\u00f3crata, desde los or\u00edgenes de ambas.<\/p>\n<p>De la tradici\u00f3n comunista, desde su nacimiento como consecuencia del estallido de la Primera Guerra Mundial, interimperialista, que es resultado, no lo olvidemos, de la capacidad de iniciativa y hegemon\u00eda que pose\u00edan las diversas oligarqu\u00edas capitalistas enfrentadas, en el interior de las distintas formaciones sociales que cada una de ellas dominaba.<\/p>\n<p>De la socialdemocracia \u2013 de la segunda Internacional- desde su origen como alternativa pol\u00edtica tras la derrota, a principios de los a\u00f1os setenta,\u00a0 del movimiento democr\u00e1tico popular europeo,\u00a0 organizado en torno a la AIT desde mediados de los a\u00f1os sesenta. Todas estas derrotas fueron ferozmente sangrientas \u2013 en 1871, tan s\u00f3lo en Par\u00eds, treinta mil muertos ; lo mismo que en Chile tras el golpe de Pinochet de 1973-,\u00a0 que supusieron\u00a0 la ruptura\u00a0 de la continuidad y la p\u00e9rdida de\u00a0 buena parte de la cultura y la tradici\u00f3n democr\u00e1tico revolucionaria, jacobina, que hab\u00eda inspirado las revoluciones del siglo XlX. Esta tradici\u00f3n hab\u00eda conseguido resistir y reproducirse a pesar de la contundencia de las anteriores derrotas \u2013cuarenta mil muertos en Par\u00eds, tan solo, durante julio de 1848- que consigui\u00f3, con todo reorganizarse en continuidad en el movimiento que se recupera y cuaja en la AIT, y en cuyo horizonte cultural, interpretativo \u2013hermen\u00e9utico- adquir\u00edan sentido y se autocomprend\u00edan los te\u00f3ricos revolucionarios del periodo, nuestros cl\u00e1sicos.<\/p>\n<p>Ambas tradiciones, la socialdem\u00f3crata y la comunista, que es de las que interesa tratar aqu\u00ed, son resultado de una respuesta,\u00a0 radicalmente digna, de resistencia frente a la derrota aplastante de las fuerzas democr\u00e1ticas, es decir, popular revolucionarias de cada coyuntura. Aunque sea tan solo a beneficio de inventario, quede aqu\u00ed, para la reflexi\u00f3n, la doble constataci\u00f3n. En consecuencia, la tradici\u00f3n de dignidad que ahora se debate en su ser o no ser naci\u00f3 como consecuencia de una reiterada,\u00a0 hist\u00f3rica, doble derrota; es fruto de la falta de resignaci\u00f3n y de la dignidad humana, pero tambi\u00e9n de la debilidad social, e intelectual, cultural y politica, desde su origen.<\/p>\n<p>Cap\u00edtulos y episodios concretos a parte, alguno, de gran calado, como el estalinismo, (y, tambi\u00e9n, por cierto, el episodio en buena parte bufo que vivimos, de autoaniquilaci\u00f3n de la izquierda ), nuestra tradici\u00f3n, la que confiere\u00a0 identidad a muchos seres humanos que nos hemos formado culturalmente en ella, ha estado moralmente a la altura de las circunstancias, a partir de los recursos de que ha dispuesto en cada momento, como lo prueba el haberse\u00a0 convertido en una obsesi\u00f3n y una pesadilla para el capitalismo durante varias generaciones.<\/p>\n<p>No se pretende con estas frases escribir el elogio f\u00fanebre de una tradici\u00f3n. No queremos (algunos, al menos) \u201cdescansar en paz\u201d. Se pretende recordar tambi\u00e9n aqu\u00ed que si el mundo ha sido menos brutal y m\u00e1s civil ha sido gracias a nosotros. Que dentro de la adversidad y de las posibilidades de que hemos dispuesto, hemos actuado con serenidad y valor (H\u00e9ctor es el nombre del h\u00e9roe que, en nuestra tradici\u00f3n civilizatoria, encarna estos valores). Hemos sido lo que hemos podido ser .<\/p>\n<p>Pero se trata ahora de comprender y dar raz\u00f3n de la actual situaci\u00f3n de\u00a0 marginaci\u00f3n de la izquierda dentro de la sociedad civil, y de descomposici\u00f3n pol\u00edtica y cultural, en la que se enmarca el actual debate, del PCF y de los dem\u00e1s Pcs existentes (ya no, por ejemplo en el extinto PCI), ya abiertamente, ya con sordina .<\/p>\n<p>Las razones que hasta ahora llevamos expuestas no explican cu\u00e1l es el modelo pol\u00edtico sobre el que se construyen los partidos comunistas, sea cual sea su variante subcultural, ni por qu\u00e9 el modelo que se hunde ahora, sin embargo, duranta\u00a0 d\u00e9cadas, con las correcciones y aditamentos parciales realizados en diversos momentos de la anterior etapa hist\u00f3rica, consigui\u00f3 hegemonizar el movimiento obrero organizado, arraigar en una parte\u00a0 muy importante del mismo, y\u00a0 articular en su entorno amplios sectores sociales, o\u00a0 simplemente, c\u00f3mo\u00a0 logr\u00f3 constituirse en el referente pol\u00edtico privilegiado para la pol\u00e9mica y el debate (por antonomasia, \u201clos rojos\u201d, no s\u00f3lo para los anticomunistas y antisocialistas). Qu\u00e9 hizo que esos proyectos pol\u00edticos fuesen abrazados con esperanza y entusiasmo por los destacamentos obreros y democr\u00e1ticos\u00a0 organizados.<\/p>\n<p>S\u00f3lo a partir de una explicaci\u00f3n de los dos aspectos, por somera y esquem\u00e1tica que esta sea, puede permitir que comprendamos cu\u00e1les son los cambios (sociales) que han disfuncionalizado el modelo cultural concreto que adopt\u00f3 la tradici\u00f3n de la democracia y el socialismo durante el siglo XX, y qu\u00e9 elementos de ella han perecido.<\/p>\n<p>No creemos que la explicaci\u00f3n del desmoronamiento de nuestra cultura pol\u00edtica sea consecuencia del estalinismo. No se trata de excusar ni maquillar la historia, sino de evitar que un episodio de la misma, ciertamente de enorme importancia, se convierta en una pantalla o exutorio que sirva para canalizar y explicar todos los males y\u00a0 para ocultar\u00a0 los verdaderos motivos que agotan una cultura.<\/p>\n<p>Pensamos que la tradici\u00f3n pol\u00edtica de la segunda internacional surgida tras la derrota de la AIT, como respuesta a una determinada situaci\u00f3n hizo \u00e9poca y se constituy\u00f3 en modelo, por su capacidad, precisamente, de reconocer emp\u00edricamente los elementos fundamentales del periodo. Creemos que este modelo inspir\u00f3 y fue heredado por la tradici\u00f3n comunista, deudora en esto y en otras muchas cosas, de la segunda internacional. El arraigo, la pujanza de ambas corrientes del movimiento social dan testimonio de que el modelo, extra\u00eda consecuencias emp\u00edricas del nuevo estado de cosas que se abr\u00eda con la etapa del capitalismo que se denominar\u00eda imperialista.<\/p>\n<p>El modelo, que, como hemos indicado, ha evolucionado y sufrido modificaciones (ha vivido en variantes) se basa fundamentalmente en la organizaci\u00f3n de un instrumento pol\u00edtico como instituci\u00f3n aut\u00f3noma y diferenciada dentro de la sociedad civil, al margen de los movimientos sociales y de las dem\u00e1s organizaciones, instituciones y comunidades que organizan la sociedad.<\/p>\n<p>La nueva instituci\u00f3n se proclama representante de los intereses de clase de los trabajadores, y estructura un proyecto pol\u00edtico que se presenta como alternativa que resuelva sus problemas y necesidades y que es presentado por el partido ante las masas. La posibilidad de realizaci\u00f3n de dicha alternativa pol\u00edtica pasa de forma eminente por el acceso al poder (que no se posee ni se crea, sino que debe ser creado o alcanzado) . Seg\u00fan esta interpretaci\u00f3n, la sede del poder es el estado o conjunto de aparatos institucionalizados al margen de la sociedad civil, desde los que se generan pol\u00edticas de ingenier\u00eda sobre ella.<\/p>\n<p>La\u00a0 relaci\u00f3n entre el estado y la pol\u00edtica como instrumento \/ fin determina ya qu\u00e9 es lo que va a ser entendido como pol\u00edtica y que no va a ser interpretado como tal: es pol\u00edtica el conjunto de actividades que se ejerzan desde las instituciones del estado. La diferencia podr\u00e1 estar marcada por la disyuntiva entre utilizar los aparatos de estado ya existentes para hacer pol\u00edtica o tratar de pensar otros aparatos\u00a0 de estado alternativos; lo cierto es que, aunque la reflexi\u00f3n sobre alternativas\u00a0 de estado hubiera dado posibilidad a la aparici\u00f3n de instituciones pol\u00edticas imbricadas en la sociedad civil, el estado pol\u00edtico como instituci\u00f3n desencajada de la sociedad civil, y por tanto fundado en burocracia funcionarial, desde el que se administran unos recursos, o desde el que se trata de administrar toda la sociedad, y tambi\u00e9n ese \u00e1mbito de la sociedad civil que el capitalismo ha autonomizado\u00a0 y privatizado, y que es la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Reformistas y revolucionarios; reformistas\u00a0 duros y blandos,\u00a0 han funcionado siempre bajo la idea de la toma o acceso al poder pol\u00edtico, es decir, el acceso a la direcci\u00f3n de un estado pol\u00edtico institucional. La noci\u00f3n de poder que hay por debajo es muy pobre: poder es capacidad de coacci\u00f3n legal y policiaca, que no tiene por qu\u00e9 ser ileg\u00edtima, ejercida desde las instituciones, tambi\u00e9n propaganda ejercida desde los medios de comunicaci\u00f3n. No se percibe el eventual poder que los individuos productores y trabajadores poseen en la sociedad civil y en la producci\u00f3n, al ser ellos\u00a0 quienes, cada vez m\u00e1s, en un determinado grado controlan la actividad.<\/p>\n<p>Estas instituciones pol\u00edticas poseen poca incidencia organizativa sobre la sociedad civil. El sindicato en el mundo laboral, como instrumento de reivindicaci\u00f3n salarial, que sirve para \u201ceducar\u201d al hacer aflorar las contradicciones, y la casa del pueblo o los c\u00edrculos de debate y lectura de prensa son las dos patas de masas que posee el modelo. Dentro de este modelo el sindicato no se plante\u00f3 nunca convertirse en impulsor de\u00a0 poderes democr\u00e1ticos internos al proceso de trabajo que fuesen embri\u00f3n de un posible poder democr\u00e1tico dentro de la empresa. El mundo de la producci\u00f3n debe ser nacionalizado y dirigido desde la administraci\u00f3n del estado.<\/p>\n<p>La \u201cclase\u201d, es decir, el conjunto de organismos de la sociedad civil de car\u00e1cter popular, que en un mundo en que el capitalismo no ha organizado el consumo ni\u00a0 desarrollado la industria del entretenimiento, organizan actividades de consumo y recreo, se reproducen al margen de estas fuerzas pol\u00edticas, que en todo caso los parasitan o los representan ante las intituciones, porque las consideran como \u201cnaturales\u201d . La creaci\u00f3n y el mantenimiento del entramado asociativo organizado que estructura a la clase obrera como tal en la sociedad civil no depende de ellas. Pero el partido opera como representante en las instituciones pol\u00edticas de los problemas de los asalariados y dem\u00e1s capas populares organizadas y cuyos tejido o entramado social existente les dota de identidad colectiva.<\/p>\n<p>El partido pretende dirigir\u00a0 a las masas trabajadoras; dotarlas de conciencia social adecuada y convertirlas en la masa o ej\u00e9rcito que le permita alcanzar el poder pol\u00edtico del estado \u2013o la articulaci\u00f3n de un nuevo estado-. Para ello el partido se dota de una estrategia pol\u00edtica que pretende la agitaci\u00f3n y la toma de consciencia de clase por parte de las masas. El partido es el depositario de la consciencia de clase. Se considera que el partido est\u00e1 constituido por la parte m\u00e1s l\u00facida de la clase obrera y por intelectuales que han descubierto la causa.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la teor\u00eda elaborada, esta \u00e9lite puede desarrollar el proyecto clasista de alternativa social y la estrategia de clase porque sus miembros componentes poseen los conocimientos cient\u00edficos adecuados y del debate y la reflexi\u00f3n de estado mayor puede salir la elaboraci\u00f3n teorica, cient\u00edfica, adecuada. La consciencia revolucionaria es tal por ser cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Esta separaci\u00f3n grupo dirigente y vanguardia de la clase, por un lado, clase obrera, naturalemente existente por otro; consciencia madura o revolucionaria, de una parte, consciencia espont\u00e1nea, reformista, de otra, es el eje vertebrador del modelo de partido pol\u00edtico socialdem\u00f3crata; es tambi\u00e9n, como sabemos, la matriz del modelo bolchevique,\u00a0 cuyo libro fundamental es Qu\u00e9 hacer (tambi\u00e9n El izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo), no El estado y la revoluci\u00f3n, que promet\u00eda quiz\u00e1\u00a0 ser el inicio de una nueva reflexi\u00f3n, y que replantea el asunto del poder pol\u00edtico a partir de las experiencias de 1871 y de los soviets de 1905, pero que carece de organicidad respecto de una estategia pol\u00edtica de partido que se autoproclama vanguardia de la clase y espera que el movimiento de masas lo lleve al poder pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s, en esta concepci\u00f3n, es la toma del poder pol\u00edtico lo que permite que la clase se desarrolle como dirigente. El motor del cambio es el partido , no una clase o bloque social que ha alcanzado un grado de hegemon\u00eda y de control de la praxis en la sociedad civil, que necesita remover los \u00faltimos obst\u00e1culos pol\u00edticos que le impiden ense\u00f1orearse de la sociedad.<\/p>\n<p>Todos estos elementos permiten identificar al modelo adoptado por el movimiento obrero y democr\u00e1tico anterior como teor\u00eda liberal de elites en lo pol\u00edtico organizativo, y como positivismo cientifista en lo ideol\u00f3gico. Que una minor\u00eda pueda prever al margen de la mayor\u00eda social y a\u00fan en contra de su opini\u00f3n cu\u00e1les son los verdaderos intereses de la mayor\u00eda y la estrategia adecuada para conseguir imponerlos, que se plantee la educaci\u00f3n de las masas para\u00a0 hacerles comprender cu\u00e1les son sus intereses, s\u00f3lo es posible afirmarlo suponiendo que la consciencia correcta es asunto de ciencia y que esta minor\u00eda es la poseedora del saber cient\u00edfico: consciencia\u00a0 de clase cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Por supuesto estas ideas, esta nueva cultura no ten\u00eda nada que ver con la tradici\u00f3n cultural del movimiento democr\u00e1tico popular\u00a0 que se reorganiz\u00f3 durante los dos tercios anteriores del siglo XlX y que recog\u00eda la tradici\u00f3n jacobina de la revoluci\u00f3n francesa. Los pensadores formados en esa cultura que asistieron a la constituci\u00f3n de la nueva cultura pol\u00edtica del \u00faltimo tercio del siglo XlX, reflejan\u00a0 en sus textos asombro estupefacto, impotencia, y sentido del rid\u00edculo. Marx, en su Cr\u00edtica del programa de Gotha se burla y a la vez se indigna ante el estatismo que el partido socialdem\u00f3crata alem\u00e1n recoge, aceptando la inspiraci\u00f3n de Lassalle y Rodvertus. Frente a la nacionalizaci\u00f3n estatal, Marx enarbola el concepto de lo p\u00fablico: el asunto del estado y de la pol\u00edtica es lo que produce la confrontaci\u00f3n abierta. A\u00f1os depu\u00e9s, Engels, en su Cr\u00edtica al programa de Erfurt de 1891, recordar\u00e1 que la dictadura del proletariado es la democracia jacobina\u00a0 que se caracteriza por no elegir a los servidores p\u00fablicos, no tener funcionarios y por ejercer la democracia directa como, en esas fechas, ocurre en pa\u00edses del area anglosajona: el tema de la organizaci\u00f3n del estado.<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n de la democracia y el socialismo jam\u00e1s pens\u00f3 que la consciencia pol\u00edtica de las masas alcanzara su grado pleno mediante un sobre plus externo de ciencia.<\/p>\n<p>Acogi\u00e9ndose a esa tradici\u00f3n,\u00a0 al tratar los asuntos del pensamiento, Marx y Engels hablaban de consciencia, que es un t\u00e9rmino que hace referencia a la reflexi\u00f3n individual basada en la experiencia, la cual alcanza un desarrollo dado debido a las capacidades y facultades pr\u00e1xicas pose\u00eddas por el que la experimenta en el mundo social organizado por las relaciones sociales dadas, y a las facultades que desarrolla al organizarse para la lucha: el ser social determina la conciencia social. Es un producto intelectual\u00a0 individual,\u00a0 fenom\u00e9nico, fruto de la experiencia vital, pr\u00e1xica de cada individuo en la coyuntura hist\u00f3rico social concreta que le ha tocado vivir.<\/p>\n<p>La palabra \u201cconsciencia\u201d empleada en sentido fuerte y reiterado por los cl\u00e1sicos es de tradici\u00f3n rom\u00e1ntica, se refiere a la vida en su totalidad. La vida y la consciencia incluyen el saber te\u00f3rico fuerte, y, dentro de \u00e9l, la ciencia, como un elemento m\u00e1s de la vida y del ser social, que es instrumentado y hecho org\u00e1nico desde la experiencia vital\u00a0 pr\u00e1xica, y que adem\u00e1s, no es pensable como instrumento en manos de una \u00e9lite directora.<\/p>\n<p>Tampoco la Ilustraci\u00f3n es la matriz del nuevo modo de concebir el pensamiento. Los ilustrados apelan a la capacidad de raciocinio de las personas para que hagan uso de \u00e9l y, as\u00ed, todos juntos, podamos encontrar, en p\u00fablica deliberaci\u00f3n, las soluciones a los problemas humanos. La categor\u00eda central del\u00a0 pensamiento ilustrado no se confunde con la ciencia; es la\u00a0 raz\u00f3n, la opini\u00f3n del individuo, el rechazo del prejuicio. El te\u00f3rico de la democracia moderna,\u00a0 Rousseau, por ejemplo, considera que la comunidad democr\u00e1tica, una vez ya organizada como tal,\u00a0 desarrolla en sus deliberaciones la <i>Volont\u00e9 General<\/i>, es decir, una opini\u00f3n, fruto del desarrollo de la opini\u00f3n p\u00fablica\u00a0 que permite la democracia directa, que posee por ello un grado de rectitud moral absoluto, porque es resultado de ese debate colectivo. Fuera de ese estadio de organizaci\u00f3n democr\u00e1tica del debate lo \u00fanico que existe es la <i>\u201cvolonte de tous\u201d<\/i> o pensamiento particular, ego\u00edsta,\u00a0 propio de todos y cada uno de los particulares: por lo tanto, un grupo de particulares rousseaunianos, en ausencia de la organizaci\u00f3n colectiva general de toda la sociedad, que les permitiera desarrollar en com\u00fan, mediante debate p\u00fablico democr\u00e1tico,\u00a0 el pansamiento recto, la volont\u00e9 general, jam\u00e1s se habr\u00eda atrevido a proponer sus particulares deliberaciones de grupo como el saber m\u00e1ximo.<\/p>\n<p>Las instancias organizativas del movimiento de masas democr\u00e1tico de 1848 son el propio tejido social de los gremios obreros, en cuyo seno existen clubs de debate que difunden sus ideas. No se reproduce en reflejo del mundo del trabajo organizado por el capitalismo esa divisi\u00f3n entre trabajo manual y trabajo intelectual, porque esto no se daba a\u00fan y los obreros artesanos dominaban los saberes punta de la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>La caracterizaci\u00f3n del bloque social alternativo en t\u00e9rminos sociolaborales de explotaci\u00f3n y de intereses econ\u00f3micos\u00a0 tampoco pertence a la tradici\u00f3n y se basa en una percepci\u00f3n defensiva del agente que deber\u00eda recrear la nueva sociedad. Los obreros revolucionariuos de Par\u00eds de 1848, que sent\u00edan la explotaci\u00f3n del capital, se autodenominaban a s\u00ed mismos proletarios, con palabra de la tradici\u00f3n democr\u00e1tica cl\u00e1sica. Con ella expresaban su sentimiento de que quienes deb\u00edan ser los due\u00f1os de la sociedad, el demos, carec\u00eda del reconocimiento de sus derechos de ciudadan\u00eda que eran indispensables para ello, y estaban dispuestos a empujar un proyecto pol\u00edtico de democratizaci\u00f3n de todas las relaciones sociales, muy en primer lugar, las productivas. La socializaci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n es una inspirada y valiosa propuesta pol\u00edtica de nuestra cultura que se elabor\u00f3, mediante deliberaci\u00f3n p\u00fablica,\u00a0 a partir de la experiencia de explotaci\u00f3n de los propios trabajadores artesanos, cualificados del movimiento democr\u00e1tico de 1848 y es un desideratum moral inspirad\u00edsimo que se fundamenta en la idea de aplicar la democracia en el interior de la producci\u00f3n socialmente organizada, como soluci\u00f3n a la explotaci\u00f3n. Hasta hoy nunca ha sido llevada a la pr\u00e1ctica, y por lo tanto, como idea no es producto intelectual originario de la ciencia ya que los contraf\u00e1cticos no son cient\u00edficos; pero, adem\u00e1s, como el socialismo no ha sido llevado a la pr\u00e1ctica,\u00a0 la ciencia tampoco puede estudiarlo, pues la ciencia estudia y comprende tan s\u00f3lo lo que ya existe.<\/p>\n<p>El paradigma pol\u00edtico que hemos visto fracasar es nuevo, es decir, surge en el \u00faltimo tercio del siglo XlX. Apresur\u00e9monos a decir, que ni su actual fracaso ni su novedosa ruptura con la tradici\u00f3n anterior en la que se inscriben Marx y Engels dicen nada en contra de la moralidad del modelos en s\u00ed, ni de quienes lo crearon.<\/p>\n<p><b>Cu\u00e1les fueron las condiciones de posibilidad de ese nuevo modelo<\/b><\/p>\n<p>Los cambios que permitieron desarrollarse un modelo de partido y de alternativa pol\u00edtica basada en la delegaci\u00f3n de las masas de los trabajadores en\u00a0 cuanto pol\u00edticos en los cuadros pol\u00edticos, y en cuanto trabajadores en la futura direcci\u00f3n y gesti\u00f3n del estado implica una p\u00e9rdida de confianza de los trabajadores en sus propias capacidades intelectuales en ambos dominios. El socialismo como democracia de los trabajadores, y en consecuencia como asociaci\u00f3n de productores,\u00a0 se difuminaba y pasaba a solicitar nacionalizaciones e intervenci\u00f3n de la burocracia de estado. El capitalismo hab\u00eda logrado la subsunci\u00f3n real del trabajo al capital, hab\u00eda desarrollado t\u00e9cnicas nuevas de trabajo que separaban ejecuci\u00f3n de planeamiento \u2013trabajo manual de intelectual- tarea a la que se hab\u00eda dedicado el capital no para aumentar su plusval\u00eda relativa, sino para domar empresa a empresa a los trabajadores por el expedeinte de simplificar tanto el trabajo que se pudiese contratar a cualquiera. Con la aparici\u00f3n de la gran industria este tipo de trabajador se apuntaba como el mayoritario. Con el desarollo de las nuevas ciencias, la qu\u00edmica, en concreto, cuyo salto se produce en las universidades, lejos de los trabajadores artesanos y de su circuito de formaci\u00f3n tradicional, incluso importantes sectores de trabajadores artesanos, que segu\u00edan poseyendo en control de los saberes aplicados en su actividad, cada vez m\u00e1s, pasaron a desconocer el fundamento del saber que organizaba el proceso productivo total nuevo, y a percatarse que la f\u00e1brica depend\u00eda del ingeniero y el qu\u00edmico<a name=\"_ftnref27\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn27\">[27]<\/a>. Se operaba una descualificaci\u00f3n generalizada de los trabajadores que esfumaba la experiencia de poder sobre la actividad, es decir, que daba sentido a propuestas de democracia capilar radical y daba verosimilitud a los planteamientos de democracia representativa, en todo caso. El fogonero del alto horno, o el de los ferrocarriles se sab\u00edan incapaces de dirigir su empresa. El trabajador analfabeto, procedente del campo pudo ser posible. Salvo Inglaterra, toda Europa era mayoritariamente campesina. Por otro lado, Europa a\u00fan viv\u00eda la experiencia de la pobreza como consecuencia de la subproducci\u00f3n como para que las grandes f\u00e1bricas de nuevo tipo no fuesen a pesar de todo, simp\u00e1ticas.<\/p>\n<p>Los explotados segu\u00edan organiz\u00e1ndose fuera de la producci\u00f3n, para subvenir directamente a necesidades y exist\u00eda una identidad cultural basada en patrones de vida cotidiana comportamientos, h\u00e1bitos costumbres, etc. No era una identidad basada en la experiencia de los que saben que pueden sustituir a los burgueses en la direcci\u00f3n\u00a0 y organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n ni una identidad que se sintiese que en las alternativas de vida y relaci\u00f3n, de producci\u00f3n y consumo de arte, de recreo, etc., se sintiese capaz de crear mejores modelos y productos que los que produc\u00edan los intelectuales universitarios para la burgues\u00eda; se identificabam con todo en esos elementos propios como explotados; la identidad de \u201cclase\u201d era una identidad por oposici\u00f3n a los ricos, de car\u00e1cter econ\u00f3mico y sociol\u00f3gico, identitaria. En 1848, no era \u201cclase\u201d la palabra que se hab\u00eda utilizado, sino \u201cproletariado\u201d, es decir, las nueve d\u00e9cimas partes de la sociedad francesa \u2013seg\u00fan Blanqu\u00ed y otros-. La palabra no es identitario sociol\u00f3gica sino de signo pol\u00edtico; proced\u00eda de la tradici\u00f3n de la democracia y de su iconograf\u00eda cl\u00e1sica. Caracterizaba la autenticidad de unos individuos que se sent\u00edan \u201cdemos\u201d pero sin derechos pol\u00edticos, y aspiraban a autocosntiuirse en ciudadanos y ense\u00f1orear la sociedad para lo que se sent\u00edan capacitados, instaurando sobre la totalidad social un poder popular. El car\u00e1cter general del proyecto concreto articulado, que se basa en una alternativa de organizaci\u00f3n a la totalidad social es lo que caracteriza a un proyecto como pol\u00edtico seg\u00fan la misma tradici\u00f3n, como vemos recogido en los textos de Marx y Engels. Seg\u00fan estos, la clase se constituye paulatinamente a traves de las luchas y conflictos que enfrentan a explotadores y explotados y que van ense\u00f1ando a estos \u00faltimos a organizarse, pero la clase no queda plenamente constituida hasta que no alcanza a elaborar un proyecto pol\u00edtico social de alternativa global la sociedad capitalista.<\/p>\n<p>El desarrollo del taylorismo u organizaci\u00f3n centralizada de la producci\u00f3n en gran escala, y del fordismo, o descomposic\u00f3n del trabajo en tareas elementales que forman eslabones de una cadena de montaje creci\u00f3 la funcionalidad del nuevo modelo pol\u00edtico<\/p>\n<p><b>Cambios sociales actuales que han disfuncionalizado ese modelo<\/b><\/p>\n<p>El modelo comenz\u00f3 a ser socavado, tras la segunda guerra mundial El capitalismo comenz\u00f3 a desarrollar una industria pesada dedicada a la producci\u00f3n de bienes de consumo para la vida cotidiana. Se desarroll\u00f3 una indsutria del ocio y la diversi\u00f3n, etc. El tejido social que articulaba a las clases populares en una socidad civil de car\u00e1cter alternativo, identitario, fuera de la producci\u00f3n, comenz\u00f3 a esfumarse. Pero el sindicato, dentro de la empresa y como organizaci\u00f3n con capacidad de negociar salarios y condiciones de trabajo segu\u00eda funcionando. Los partidos pol\u00edticos de masas, de izquierdas o de derechas \u2013 democracias cristianas, gaullismo, etc-\u00a0 consegu\u00edan imponer determinadas reivindicaciones\u00a0 sociales, por las razones que fuese- salida de la guerra mundial con la derrota del fascismo y nueva correlaci\u00f3n de fuerzas, etc.- El tipo de trabajador manual fordista\u00a0 era en su mayor\u00eda menos culto que los cuadros y peque\u00f1os funcionarios sindicales y pol\u00edticos de las orgaanizaciones de izquierda y necesitaba del saber que estos pose\u00edan.<\/p>\n<p>La aparici\u00f3n de otros tipos de asalariados comenz\u00f3 lejos en el tiempo \u2013\u201ccuellos blancos\u201d, \u201crevoluci\u00f3n cient\u00edfico t\u00e9cnica\u201d, masividad universitaria, etc. Lo importante sobrevino posteriormente, tras la crisis capitalista de 1973 y su necesaria recomposici\u00f3n posterior. Como resultado de la nueva recomposici\u00f3n del capitalismo se produjo la desaparici\u00f3n de las cadenas de montaje y en consecuencia la desaparici\u00f3n del obrero fordista tradicional, fijo, laboralmente estable. El trabajador descualificado, que hab\u00eda sido el centro del anterior movimiento obrero organizado sindicalmente, dej\u00f3 de ser el espinazo sobre el que se articulaba la producci\u00f3n La globalizaci\u00f3n del capitalismo posibilitada por la nueva t\u00e9cnica de las comuniciaciones permiti\u00f3 a las empresas, adem\u00e1s, dislocar sus centros de producci\u00f3n y trasaladarlos a otros lugares. Los estados perdieron su capacidad de recaudaci\u00f3n fiscal sobre las empresas, que amenazaban con trasladarse; los sindicatos, peridieron capacidad de negociaci\u00f3n con el estado para aumentar el salario indirecto. Los trabajadores deb\u00edan restringir sus salarios pues compet\u00edan\u00a0 directamente con la oferta laboral de otros trabajadores m\u00e1s desfavorecidos pero cualificados que pod\u00edan aceptar peores condiciones salariales (Seat-Volkswagen Barcelona frente a los obreros polacos, p.e.). Y se suprimieron las conquistas\u00a0 del movimiento obrero tradicional. Los trabajadores , tradicionales se vieron desprotegidos ante las disfunciones pol\u00edticas y sindicales de instituciones especializadas en la mediaci\u00f3n y en la representaci\u00f3n dentro de los \u00e1mbitos estatales. Adem\u00e1s, una transformaci\u00f3n tecnol\u00f3gica desarrollada en un tiempo sin precedentes hist\u00f3ricos por su brevedad, produjo la expansi\u00f3n inusitada un nuevo tipo de trabajaor cualificado con formaci\u00f3n universitaria o tecnol\u00f3gica puntera, que se incorporaba a la producci\u00f3n directa en nuevos sectores productivos y en viejos sectores productivos. Este tipo culto de trabajador dejaba de estar concentraddo en los servicios \u2013 ense\u00f1anza y salud- para desarrollarse en todo el proceso capitalista de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n. Este tipo de trabajador, a menudo tan culto como los m\u00e1s cultos de los ministros, (con independencia de la informaci\u00f3n reservada que se posea )\u00a0 experimenta en la actividad que esta depende por completo de \u00e9l y de otros como \u00e9l. En su trabajo se le exige que no delegue responsabilidades, sino que act\u00fae y decida. Su experiencia\u00a0 y su saber le hacen rechazar instituciones que se le ofrecen para representarlo. Los funcionarios de las mismas poseen muy a menudo una cualificaci\u00f3n intelectual \u00ednfima en relaci\u00f3n con aquellos que se pretende deben delegar en ellos las cuestiones importantes. Las viejas formas institucionales de hacer pol\u00edtica no ofrecen tampoco salidas a estos trabajadores ( los contratos basura rigen oficialmente por igual para unos y otros, solo que la escasez de trabajadores cualificados hace que los patronos est\u00e9n mejor\u00e1ndoles las condiciones, en sectores como el de la inform\u00e1tica, etc. al margen de los sindicatos. Donde la suerte de las condiciones de los mismos depende de las instituciones sindicales y pol\u00edticas partidarias habituales (sanidad, ense\u00f1anza) estos dejan que la situaci\u00f3n de los trabjadores empeore, entre reproches a los mismos porque no comprenden lo que es la solidaridad, etc.<\/p>\n<p>La nueva situaci\u00f3n social, las nuevas relaciones sociales y t\u00e9cnicas que en la nueva etapa ha impuesto el capitalismo (competencia internacional entre trabajadores, relaci\u00f3n inmediata con el saber punta, reunificando nuevamente el trabajo directo y la concepci\u00f3n organizaci\u00f3n del mismo) ha liquidado las bases que permiten a unas minor\u00edas autoconstituirse como \u00e9lites\u00a0 (tuertos en el reino de los ciegos) y reclamar para s\u00ed el papel de gu\u00eda y representante de los explotados, y han liquidado las bases que posibilitaban que el estado fuese pensado como el instrumento para lograr mejoras sociolaborales para los explotados. Se ha concluido una etapa, se ha muerto un modelo. Y bien enterrado que est\u00e1. La clase obrera taylor-fordista, por sus propias condiciones sociales no capacitada para constituirse en agente de un proyecto alternativo de organizaci\u00f3n aut\u00f3noma de la producci\u00f3n, como se ha demostrado. Las instituciones pol\u00edticas de representaci\u00f3n y gobierno y ejercicio de ingenier\u00eda social desde los aparatos de estado, tampoco, como se ha podido comprobar en vivo y en directo.<\/p>\n<p><b>Excurso sobre la experiencia de la variante bolchevique de la socialdemocracia<\/b><\/p>\n<p>Dado que la mayor\u00eda de lectores potenciales de este n\u00famero procedemos de las diversas subculturas de la tradici\u00f3n comunista, conviene detenerse si quiera brevemente sobre la especificidad del modelo bolchevique.<\/p>\n<p>El partido bolchevique tiene su origen en el partido socialdem\u00f3crata ruso, miembrom de pleno derecho de la internacional socialista. El texto m\u00e1s revelador de su concepci\u00f3n es, como hemos dicho, Qu\u00e9 hacer, texto que se inspira en el pensamiento y la pr\u00e1ctica pol\u00edtica del partido alem\u00e1n. La socialdemocracia internacional lo reconoc\u00eda como suyo. Por su propia situaci\u00f3n espec\u00edfica de partido clandestino, el partido ruso acentu\u00f3 el car\u00e1cter aristocr\u00e1tico o elitista en su modelo organizativo. No ser\u00eda un partido de masas, sino de cuadros profesionales resueltos a todo, vinculados con las organizaciones de masas que deber\u00edan ser agitadas y educadas, pues los obreros, desde su experiencia vital espont\u00e1nea, tan s\u00f3lo pueden adquirir una conciencia trade unionista de clase, etc. Su fin era la toma del poder pol\u00edtico, etc.<\/p>\n<p>Sabemos, pues hemos tenido la posibilidad de conocer el ciclo completo, que el partido bolchevique desarrollar\u00eda estas formas centralizadas hasta el paroxismo, por decirlo resumidamente (tambi\u00e9n, para no cargar toda la historia, y el fracaso del proyecto sobre un individuo, explicaci\u00f3n antimarxista donde las haya).<\/p>\n<p>La actividad del partido socialdem\u00f3crata ruso se desarroll\u00f3 en una sociedad en efervescencia. As\u00ed, en 1905 estall\u00f3 una revoluci\u00f3n, fracasada, en la que irrumpieron en la escena pol\u00edtica unas formas organizativas de masas con las que el partido no contaba y que se hab\u00edan constiuido al margen del mismo: los soviets. Las mismas formas organizativas reaparecieron durante la revoluci\u00f3n\u00a0 de 1917, y el partido , que ten\u00eda en cuenta la experiencia anterior, las impuls\u00f3. Lenin, en las v\u00edsperas del estallido revolucionario hab\u00eda escrito un op\u00fasculo, que ten\u00eda en cuenta esta experiencia y la de la clase obrera francesa de 1871. Sobre ellas especulaba con la posibilidad de instaurar un estado de nuevo tipo. o nuevo poder pol\u00edtico. Lo cierto es que los soviets ser\u00edan apoyados por el partido para batir a la asamblea cosntituyente, y luego, el partido se deshar\u00eda de los soviets manu militari (Krondstat) cuando estos se convirtiesen en un obst\u00e1culo pesado\u00a0 para el ejercicio del poder del partido que se ejecutar\u00eda desde los aparatos de estado tradicionales, reformados y mejorados seg\u00fan el modelo prusiano (modelo prusiano de planificaci\u00f3n econ\u00f3mica). La doble l\u00f3gica, contradictoria, abierta, quedaba cerrada as\u00ed a favor de la prepronderancia del modelo tradicional.<\/p>\n<p>Pero la experiencia de la guerra civil algo debi\u00f3 cambiar las cosas. Al finalizar la misma, dentro del partido fue defini\u00e9ndose una nueva alternativa o concepci\u00f3n de la pol\u00edtica. De entrada, s\u00f3lo terminada la guerra civil, en un agrio debate se impuso la idea del abandono del comunismo de guerra, noci\u00f3n que implicaba la centralizaci\u00f3n m\u00e1s absoluta, militarizada, de la econom\u00eda desde las instancias centrales del estado.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s se abrir\u00eda paso la Nueva Pol\u00edtica Econ\u00f3mica (NEP), que impulsar\u00eda Lenin y su grupo. Esta pol\u00edtica implicaba entregar la mayor parte de la actividad productiva de la URSS a la direcci\u00f3n e iniciativa de los propios productores. El estado conservaba el control de sectores estrat\u00e9gicos que permanec\u00edan nacionalizados: energ\u00eda, industria pesada, miner\u00eda, y en espacial la miner\u00eda del oro y del \u00e1mbar. Pero no s\u00f3lo la tierra, sino una enorme multitud de talleres y ferrer\u00edas permanec\u00edan bajo control de los productores en la\u00a0 \u201cgelatinosa\u201d sociedad civil sovi\u00e9tica. De ellas proced\u00edan por ejemplo, los sunministros de bienes de hierro, martillos, clavos, etc., que se utilizaban en las ciudades. Para agotar la descripci\u00f3n de la NEP, cuyo mejor resumen se debe a Karl Polanyi, a\u00f1adiremos que el control centralizado del oro y el \u00e1mbar obedec\u00eda al deseo de hacerse con divisas convertibles. La URSS hab\u00eda firmado la conferencia de Ginebra, y hab\u00eda aceptado el proyecto de libre comercio internacional basado en el patr\u00f3n oro. La importancia conferida a este acuerdo la revela el que el propio Lenin asistiera a dicha conferencia. Se pretend\u00eda aprovechar este acuerdo econ\u00f3mico internacional de libre cambio para adquirir material industrial moderno, fundamentalmente material el\u00e9ctrico, y desarrollar as\u00ed la modernizaci\u00f3n del pa\u00eds.<\/p>\n<p>El debate previo a la adopci\u00f3n de la NEP en el partido bolchevique fue de gran aspereza. Se ha interpretado que el debate obedec\u00eda que se confrontaban diversas posiciones sobre un mismo objetivo com\u00fan, las v\u00edas de desarrollo econ\u00f3mico y de modernizaci\u00f3n industrial de la URSS. El objetivo com\u00fan ser\u00eda, seg\u00fan esta versi\u00f3n, el desarrollo de las fuerzas productivas, al que se confiar\u00eda la posibilidad de existencia futura del socialismo en la URSS. Habr\u00eda quienes adoptaban la soluci\u00f3n de industrializaci\u00f3n forzada a toda costa y otros que habr\u00edan adoptado alternativas menos sacrificadas para la sociedad sovi\u00e9tica. Pero, sabemos por Georg Luk\u00e1cs, que fue el \u00fanico sobreviviente de quienes estuvieron en la clave de los debates de la \u00e9poca, que las posiciones encontradas entre los modernizadores-industrializadores a ultranza y los partidarios de la NEP \u2013 Lenin y su grupo- obedec\u00edan a razones\u00a0 muy de fondo. Lenin pensaba que la pol\u00edtica era la finalidad de la revoluci\u00f3n; que la econom\u00eda era tan s\u00f3lo la base o el medio que permit\u00eda realizar y ejecutar una u otra pol\u00edtica, y que la pol\u00edtica deb\u00eda consistir en crear los medios para asegurar el poder popular sobre la sociedad, a partir de las posibilidades que creaban unas condiciones materiales dadas. Los otros pensaban que la econom\u00eda y el desarrollo de la producci\u00f3n era el fin de la revoluci\u00f3n y la pol\u00edtica el instrumento que permit\u00eda el desarrollo de las fuerzas productivas.\u00a0 La NEP no era una opci\u00f3n de desarrollo de fuerzas productivas , sino una opci\u00f3n de creaci\u00f3n de unas relaciones sociales lo m\u00e1s democr\u00e1ticas posibles sobre\u00a0 los medios de producci\u00f3n y cambio existentes. Un intento de pasar el poder a la sociedad civil. Ven\u00eda acompa\u00f1ada de un intento de cambio del papel del partido (ver el discurso de Lenin en el Xl Congreso), que deb\u00eda abandonar su atrincheramiento en los aparatos de estado, que lo llevaba a convertir la militancia en burocracia: los militantes del partido eran invitados a pasar a desempe\u00f1ar su actividad en la sociedad civil y a ganarse el prestigio de las masas mediante su acertada ejecuci\u00f3nde tareas en ella. \u00bfQu\u00e9 tareas?: comerciar, y comerciar al menos tan bien, con tanta eficacia, como hab\u00eda sabido hacerlo anta\u00f1o el explotador burgu\u00e9s. En el documento congresual se hace un balance de la burocratizaci\u00f3n y de la megalotendencia al desarrollo del estado, como un enorme peligro contra el socialsimo. Sabemos que esta pol\u00edtica, que tuvo siempre muchos enemigos dentro del partido, muy dispares entre s\u00ed, fue liquidada, y se volver\u00eda a la l\u00ednea de la industrializaci\u00f3n y la modernizaci\u00f3n forzadas de la sociedad, y al control del proceso forzado desde el partido instalado en el estado.<\/p>\n<p>En realidad la NEP no consigui\u00f3 acabar con el estatismo dentro del partido. Se cre\u00f3 un doble partido, que convivi\u00f3 durante un tiempo mientras no estallaron contradicciones pol\u00edticas, doble partido que representaba a sectores sociales diferenciados. El partido m\u00e1s estatista y m\u00e1s desarrollista, m\u00e1s positivista cientifista, m\u00e1s vanguardista, que deb\u00eda recoger las espectativas de los grupos urbanos\u00a0 y m\u00e1s cultos y refinados, m\u00e1s europeos, los intereses de la gran industria, etc y otro sector del partido, m\u00e1s relacionado con la sociedad civil, con el campesinado, con los peque\u00f1os talleres y con la intelectualidad m\u00e1s provinciana, con independencia de lo que ocurriese bajo el estalinismo. La ruptura del compromiso sobrevino cuando la crisis econ\u00f3mica internacional, como nos recuerda Polanyi,\u00a0 invalid\u00f3 los acuerdos de libre comercio de Ginebra y produjo una oleada de proteccionismo y de conflictividad y confrontaci\u00f3n econ\u00f3mica internacional, pues no se hab\u00edan superado las causas que hab\u00edan empujado a la primera guerra mundial y que llevar\u00edan a la segunda. La estrategia de modernizaci\u00f3n del aparato productivo mediante la pol\u00edtca de importaciones, que contemplaba la NEP qued\u00f3 bloqueada. El sector desarrollista se impuso desde su control de los aparatos de estado, de la forma m\u00e1s violenta imaginable, sacrificando a la mayor\u00eda de la sociedad sovi\u00e9tica y liquidando a la otra parte del partido. No se busc\u00f3 reorganizar el acuerdo y el consenso social salvando la autonom\u00eda de la sociedad civil, y encontrando nuevas formas sensatas de desarrollo de la modrnizaci\u00f3n. Se fue a la liquidaci\u00f3n de la NEP, lo que implicaba liquidar y aterrorizar a los sectores sociales beneficiados por esa pol\u00edtica y hacer soportar a todos el retroceso productivo y de consumo que este destrozo de tejido social iba a acarrear. Entre los diversos segmentos del sector social y partidario modernizador o desarrollista se producir\u00edan luego ajustes de cuentas, una vez desencadenada la caza de brujas. El \u201ccosmopolitismo\u201d ser\u00eda una de las etiquetas que pod\u00eda convertir a alguien en reo de muerte.<\/p>\n<p>La trabajosa v\u00eda de superaci\u00f3n o atenuaci\u00f3n del estatismo y de desarrollo de libertades efectivas\u00a0 mediante la creaci\u00f3n de una sociedad civil aut\u00f3noma, iniciada desde el seno del partido, fue liquidada. La historia seguir\u00eda como todos sabemos<\/p>\n<p><b>Una nueva izquierda y una nueva cultura democr\u00e1tica<\/b><\/p>\n<p>La izquierda actual vive un verdadero fin de \u00e9poca. La cultura en la que se ha fundado su quehacer pol\u00edtico desde el \u00faltimo tercio del siglo XlX, y durante todo el siglo XX\u00a0 carece de posibilidad de contacto con la realidad sociopol\u00edtica actual, creada por el capitalismo en nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>El anterior modelo, en el que se concret\u00f3 la tradici\u00f3n de la democracia y la igualdad socialista, existi\u00f3 y arraig\u00f3 con fuerza porque, a pesar de todas las limitacions que le vemos hoy, y que hemos repasado sumariamente, era respuesta a unas determinadas condiciones sociales y a unas posibilidades concretas de los explotados, las cuales imposibilitaban, como hemos visto, el desarrollo de una sociedad socialista, es decir, de una sociedad en la que los productores libres asociados ense\u00f1oreasen su sociedad mediante la democracia asentada en la sociedad civil. Esto no es una especulaci\u00f3n, sino el\u00a0 balance de un periodo hoy ya clausurado.<\/p>\n<p>Pero ese modelo permiti\u00f3 a una determinada clase obrera, a una determinada intelectalidad y clases medias, y a unas determinadas clases campesinas organizarse y luchar por la dignidad , las libertades y las mejoras en la vida que proporcionaron las conquistas sociales. La generalizaci\u00f3n de las democracias procedimentales, que se desarrollan tras la segunda guerra mundial y la aparici\u00f3n de partidos populares de masas, sea cual fuere su adscripci\u00f3n ideol\u00f3gica, que posibilitaban la entrada de los de abajo en la pol\u00edtica, todo lo cual hab\u00eda provocado la fascistizaci\u00f3n del capitalismo tras la primera guerra mundial se debe a la influencia (y a la respuesta frente a \u00e9l, que acepta la irreversible participaci\u00f3n de las masas en pol\u00edtica) del movimiento\u00a0 dirigido por estas fuerzas pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Pero tanto la nueva sociedad civil que ha surgido, y los nuevos individuos que la componen, como el papel que le queda al estado en la nueva recomposici\u00f3n internacional de relaciones econ\u00f3micas desarrolladas e impuestas por el capitalismo, dan por liquidada cuaquier tipo de opci\u00f3n pol\u00edtica que pretenda transformar o reformar \u201cen fuerte\u201d una sociedad por el expediente de la intervenci\u00f3n, como inegenier\u00eda sobre la sociedad civil desde los aparatos de\u00a0 estado nacionales<\/p>\n<p>La reconstituci\u00f3n de la izquierda, desde su propia tradici\u00f3n, su propia experiencia hist\u00f3rica (nuestro tesoro m\u00e1s preciado y valioso) y\u00a0 sus valores fundamentales, debe ser capaz de repensar (\u201crevisar\u201d), entre otras muchas cosas, su modelo organizativo y\u00a0 sus categor\u00edas pol\u00edticas. La futura organizaci\u00f3n pol\u00edtica, como se puede comprender, debe dejar de ser un instrumento de representaci\u00f3n, pues no hay agente colectivo organizado, ni intereses colectivas homog\u00e9neos a priori, por naturaleza, que representar. Ni el estatismo, ni el papel de educador externo a las masas son posibles ya. Las individualidades de la izquierda deben tratar de constituirse en percha que posibilite la auttoorganizaci\u00f3n de los trabajadores y dem\u00e1s segmentos de la ciudadan\u00eda subalterna. La democracia ( y la pol\u00edtica en general) debe dejar de ser concebida como un instrumento basado en el voto que permite el acceso de la \u00e9lite a las instituciones del estado para\u00a0 mediar\u00a0 desde all\u00ed seg\u00fan cualquiera de los distintos modelos democr\u00e1ticos que se basan en este esquema.<\/p>\n<p>La democracia debe ser valorada como un recurso ontol\u00f3gico fundamental. Es decir, como el medio que posibilita\/genera la autoorganizaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda subalterna en\u00a0 todos los \u00e1mbitos de la sociedad civil,, incluidos los \u00e1mbitos sociales de producci\u00f3n que el capital excluye y privatiza, el medio y el procedimiento que, al organizar a la gente ( y al posibilitar la creaci\u00f3n de una verdadera opini\u00f3n p\u00fablica en debate que discuta sus problemas y proyectos y desarrolle las capacidades de lucha organizada para imponerlos, tenga como consecuencia la autocreaci\u00f3n directa de un posible nuevo bloque social, que vaya desarrollando expereincias nuevas de su praxis de base\u00a0 organizada democr\u00e1ticamente) que desarrolle como resultado de esto\u00a0 la emergencia de una verdadera opini\u00f3n p\u00fablica que debata y homogeneice sus espectativas vitales y sea capaz de generar un proyecto de sociedad alternativa\u00a0 en consonancia con las nuevas capacidades y facultades que los individuos actuales ya poseen, y de las que se generen como conecuencia de la organizaci\u00f3n y de la lucha y el debate p\u00fablico veraz. Tan solo de la autoorganizaci\u00f3n\u00a0 para la lucha y el debate protagonizada por los individuos sublaternos puede llegar a surgir\u00a0 una mayor\u00eda social deseosa de autoinstituirse como nuevo poder pol\u00edtico sobre la sociedad civil, utilizando en esa empresa las nuevas capacidades de control sobre la actividad productiva y sobre el saber en general,\u00a0 que hacen posible o son las condiciones de posibilidad reales, no ficticias de ese proyecto potencial, hoy inexistente.<\/p>\n<p>La democracia radical\u00a0 es un procedimiento no instrumental\u00a0 de creaci\u00f3n de nuevas relaciones sociales entre los individuos, dentro de las antiguas objetivaciones sociales de la sociedad civil, ya existentes, un medio de creaci\u00f3n de nuevas relaciones sociales que impulsen la aparici\u00f3n de nuevas entidades sociales; es por lo tanto, un medio de creaci\u00f3n de nueva praxis social y de nueva poiesis social; es decir, es un medio para el desarrollo de la sociabilidad humana, del ser humnano; es un medio de desarrollo ontol\u00f3gico del ser humano, de creaci\u00f3n de nueva praxis, imposible sin ella..<\/p>\n<p>Por ello, en un momento hist\u00f3rico en que el capitalismo ha destruido los entramados societarios que confer\u00edan identidad a las clases subalternas, la democracia pasa a ser el elemento fundamantal, vital, para la constituci\u00f3n del nuevo bloque social revolucionario posible (anta\u00f1o se hubiese escrito \u201cpara la constituci\u00f3n del proletariado en clase\u201d), a condici\u00f3n de que no se la conciba como elemento instrumental ni se la arrincone,\u00a0 a ella, es decir\u00a0 a la pol\u00edtica, como un instrumento de acci\u00f3n restringido al \u00e1mbito de las actividades de ingenier\u00eda que se ejecutan desde los aparatos de estado sobre la sociedad civil. S\u00f3lo la democracia\u00a0 radical auna la necesaria capacidad de desarrollo de la experiencia de los individuos, de cada individuo, desde su realidad cotidiana, fenom\u00e9nica,\u00a0 en su relaci\u00f3n con los dem\u00e1s, dentro de la sociedad civil, con la capacidad de desarrollar mediante la acci\u00f3n autodeterminada de los individuos participantes en la actividad pr\u00e1xica nuevas capacidades y facultades dominadas por ellos mismos que les permitan estar en mejor disposici\u00f3n de lucha por el poder sobre la actividad que produce y reproduce la sociedad.<\/p>\n<p>Cualquier concepci\u00f3n instrumental de la democracia y de la pol\u00edtica se aparta de los objetivos finales y condena a la izquierda a perecer . Recordemos que el tiempo que nos queda casi ya no existe.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a name=\"_ftn1\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Robert Hue. <b>Communisme : la mutation. <\/b><i>\u00c9ditions Stock<\/i>, Paris, 1995<\/p>\n<p><a name=\"_ftn2\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref2\"> [2]<\/a> Patrice Cohen S\u00e9at . <b>Rapport au Conseil National<\/b> , 28 janvier 2001.\u00a0\u00a0 <a href=\"http:\/\/www.pcf.fr\/\">http:\/\/www.pcf.fr<\/a><\/p>\n<p><a name=\"_ftn3\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref3\"> [3]<\/a> Robert Hue, <b>\u00a0Intervention au Conseil national du PCF<\/b> 27 et 28 janvier de 2001.\u00a0 <a href=\"http:\/\/www.pcf.fr\/\">http:\/\/www.pcf.fr<\/a><\/p>\n<p><a name=\"_ftn4\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref4\"> [4]<\/a> Roger Martelli, <b>Communisme fran\u00e7ais. Histoire sinc\u00e8re du PCF 1920-1984.\u00a0 <\/b><i>Messidor.\u00e9ditions sociales<\/i>. Paris, 1984.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn5\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref5\"> [5]<\/a> Marco Revelli, <b>La sinistra sociale. Oltre la civilt\u00e0 del lavoro<\/b>. <i>Bollati Boringhieri<\/i>, Torino, 1997.Pag. 12.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn6\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref6\"> [6]<\/a> Revelli, pag 13.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn7\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref7\"> [7]<\/a> Revelli, pag 34.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn8\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref8\"> [8]<\/a> Revelli, pag. 35.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn9\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref9\"> [9]<\/a> Revelli, pag. 23.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn10\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref10\"> [10]<\/a> Pierre Cours-Salies <b>Pauvres, mepris\u00e9s, passifs et r\u00e9volt\u00e9s&#8230;<\/b> en\u00a0 <b>Travail Salari\u00e9 et conflit social<\/b>, libro colectivo bajo la direcci\u00f3n de Michel Vakaloulis, Actuel Marx Confrontation, Paris, agosto 1999.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn11\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref11\"> [11]<\/a> Pierre Cours-Salies, art\u00edculo citado.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn12\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref12\"> [12]<\/a> Pierre Cours-Salies, art\u00edculo citado.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn13\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref13\"> [13]<\/a> La \u00fanica pluma en la izquierda espa\u00f1ola que ha producido hasta el presente un interesant\u00edsimo an\u00e1lisis al respecte ha sido Joaquim Sempere, en Mientras Tanto n\u00ba<b> <\/b><\/p>\n<p><a name=\"_ftn14\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref14\"> [14]<\/a> V\u00e9ase, por ejemplo, <i>\u201cLes chercheurs, la science \u00e9conomique et le mouvement social\u201d,<\/i> en <b>Contre-feux, <\/b><i>LIBER, Raisons d\u2019 agir<\/i>, Paris, 1998. En el mismo volumen, <i>Contre la destruction d\u2019une civilisation<\/i>, y\u00a0 <i>Pour un mouvement social europ\u00e9en<\/i>, en <b>Contre-feux 2<\/b>, <i>LIBER, Raisons d\u2019 agir<\/i>, Paris, janvier 2001.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn15\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref15\"> [15]<\/a> Sophie B\u00e9roud y Ren\u00e9 Mouriaux (coordination),<b> Le souffle de d\u00e9cembre. Le mouvement de d\u00e9cembre 1995. continuit\u00e9s, singularit\u00e9s, port\u00e9e\u201d. <\/b><i>Editions Syllepse, Collection \u201cLe pr\u00e9sent Avenir\u201d. <\/i>Paris, 1977.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn16\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref16\"> [16]<\/a> V\u00e9ase Joquim Sempere, art\u00edculo citado. Tambi\u00e9n\u00a0 Pascale Korn, <b>La modification de la sociabilit\u00e9 chez les franciliens <\/b>en <i>Le souffle de d\u00e9cembre<\/i>, obra citada., pags. 107 a 130.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn17\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref17\"> [17]<\/a> Jean-Philippe Martin, <b>L\u2019Heraul dans l\u2019arc des luttes <\/b>en <i>Le souffle de d\u00e9cembre<\/i>, obra citada, pags. 83 a 106.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn18\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref18\"> [18]<\/a> Sophie B\u00e9roud y Jacques Capdevielle,<b> Des cheminots aux traminots, l\u2019actualisation de la tradition marsellaise <\/b>en <i>Le souffle de d\u00e9cembre<\/i>, obra citada, pags. 59 a 81.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn19\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref19\"> [19]<\/a> Cheminot: ferroviario. Vid.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn20\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref20\"> [20]<\/a> Pierre Bourdieu,\u00a0 <b>Contre la destruction d\u2019une civilisation <\/b>en Contre-feux, obra citada. Sobre el car\u00e1cter eficiente de este defensa del sector p\u00fablico por el movimiento de diciembre de 1995 v\u00e9ase las posiciones de Francia en la cumbre europea de Estocolmo, 23 demarzo del 2001. Comp\u00e1rese sin ning\u00fan tipo de acritud la situaci\u00f3n espa\u00f1ola.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn21\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref21\"> [21]<\/a> Michel Vakaloulis <b>Qu\u2019est-ce qu\u2019une \u201cgr\u00e8ve par procuratiion\u201d? A propos d\u2019une appellation probl\u00e9matique, <\/b>o St\u00e9phane Roz\u00e8s <b>La \u201cgr\u00e8ve par procuration\u201d de l\u2019opinion \u00e0 l\u2019\u00e9gard des mouevements sociaux r\u00e9v\u00e8le un nuoveau cicle id\u00e9ologique, <\/b>en<b> Travail Salari\u00e9 et conflit social<\/b>, obra citada.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn22\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref22\"> [22]<\/a> Pierre Bourdieu, <b>La mouvement des ch\u00f4meurs, un miracle social<\/b>, en <b>Contre-feux, <\/b><i>LIBER, Raisons d\u2019 agir<\/i>, Paris, 1998. Pag. 102-104.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn23\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref23\"> [23]<\/a> Art\u00edculo citado pags. 103-103.. V\u00e9sase tambien Bertrand Schmitt i Patrice Spadoni, <b>Les sentiers de la col\u00e8re<\/b>.<b> 105472 kilom\u00e8tres \u00e0 pied contre le ch\u00f4mage. <\/b>Ed. L\u2019Esprit frappeur, Paris 2000.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn24\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref24\"> [24]<\/a> Richard Dethyre, <b>Ch\u00f4meurs en mouvement et statut des probl\u00e8mes sociaux<\/b>, en <b>Travail Salari\u00e9 et conflit social<\/b>, obra citada. Dethyre es presidente de APEIS.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn25\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref25\"> [25]<\/a> Daniel Bensa\u00efd, <b>D\u2019un d\u00e9cembre a l\u2019autre: rytmes et mouvements<\/b> en <b>Le retour de la Question sociale<\/b>,\u00a0 <i>Editions Page deus, Cahiers libres<\/i>, Lausanne 1997. Conjunto de art\u00edculos de Bensa\u00efd con Christophe Aguiton , uno de los animadores de AC!<\/p>\n<p><a name=\"_ftn26\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref26\"> [26]<\/a> Cristophe Aguiton , <b>Militer?, <\/b>en Le retour&#8230; obra citada,\u00a0 pag 197.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn27\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref27\"> [27]<\/a> La universidad es un caso muy interesante de instituci\u00f3n perteneciente a nustro legado hist\u00f3rico y que, sostenida, ha sido refuncionalizada\u00a0 en funci\u00f3n de las relaciones\u00a0 sociales imperantes en cada momento hist\u00f3rico. El origen de la universidad son las escuelas catedralicias, eclesi\u00e1sticas,\u00a0 de la alta edad media en las que se trataba de recoger y reproducir el saber cl\u00e1sico greco latino. Estas instituciones se liberaron paulatinamente de l a tutela eclesi\u00e1stica y se autonomizaron en las comunidades municipales en las que se encontraban, y pidieron fueros y privilegios a las monarqu\u00edas feudales. Posterirormente, cuando el estado burocr\u00e1tico centralizado surge de la mano del feudalismo\u00a0 a finbes del siglo XV, pasaron a ser insituciones o aparatos del\u00a0 nuevo estado aristocr\u00e1tico tardo feudal. Con el acceso al poder de la burgues\u00eda capitalista, \u00e9sta se hace con el legado estatal feudal, que reforma en funci\u00f3n de sus necesidades. La universidad pas\u00f3a desempe\u00f1ar nuevas funciones en el desarrollo de saberes y t\u00e9cnicas relacionadas con la producci\u00f3n, que reforzaban escisi\u00f3n del saber respecto de los productores directos.. Son las relaciones socales imperantes la que desarrollan las fuerzas productivas y las instituciones adecuadas a ello, no alk rev\u00e9s.<\/p>\n<p>\u00a9EspaiMarx 2001 Art\u00edculo incorporado el 22 Mayo, 2001<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De te fabula narratur<\/p>\n<p>En los d\u00edas 27 y 28 de enero del 2001 el Comit\u00e9 Nacional del PCF convocaba la celebraci\u00f3n de un Congreso extraordinario para la  segunda quincena de octubre del  presente a\u00f1o. Misi\u00f3n del congreso: concretar la mutaci\u00f3n propuesta hace a\u00f1os por Robert Hue[1], y desarrollada en el congreso de Martigues. Esta concreci\u00f3n se deber\u00e1 hacer en el congreso extraordinario en forma de estatutos de un nuevo partido comunista[2]. Sin embargo, el debate, seg\u00fan Hue no puede detenerse \u00fanicamente en el tema estatutario. Ello constituir\u00eda un &#8220;congreso autocentrado&#8221;, poco \u00fatil para aquello que, seg\u00fan Hue, necesitan los comunistas franceses o sea : &#8220;&#8230;impulsar hasta el final la l\u00f3gica de Martigues&#8230; ir hacia un congreso de donde saldr\u00e1 efectivamente el nuevo Partido comunista&#8221;[3].<\/p>\n<p>El dossier que presentamos forma parte del debate desarrollado en Francia entre intelectuales marxistas en torno a las  perspectiva de refundaci\u00f3n, relanzamiento o creaci\u00f3n de una &#8220; nueva fuerza comunista&#8221;. L\u00f3gicamente, se trata de una peque\u00f1\u00edsima parte de un debate que no ha afectado \u00fanicamente a los intelectuales miembros o no del PCF, sino a muchos, much\u00edsimos militantes comunistas, o no, miembros del llamado en Francia &#8220;movimiento social&#8221; o de otras corrientes de la izquierda revolucionaria. Naturalmente, en la selecci\u00f3n de textos hemos optado por destacar algunos de los temas que a nuestro modesto entender nos parec\u00edan cruciales. Otros observadores habr\u00edan hecho, sin duda otras miradas y habr\u00edan focalizado otros documentos, otros art\u00edculos, otros autores y otros temas. <\/p>\n<p>Nuestra mirada no es neutral sin\u00f3 la de observadores intervinientes. No pod\u00eda ser de otro modo. En la \u00e9poca de la globalizaci\u00f3n capitalista y de la construcci\u00f3n de un espacio europeo tendiente a diluir los antiguos estados nacionales, y a modificar los marcos de lucha de clases , ampli\u00e1ndolos, aquello que discute la izquierda francesa no es un asunto simplemente franc\u00e9s. Es un asunto europeo, y seguramente, nos quedamos cortos. Sin entrar en las decisiones de cada organizaci\u00f3n, nos sentimos concernidos por el debate y por los asuntos que se tratan. Por otra parte muchos de los cambios sociales de los que hablaremos a continuaci\u00f3n son similares a los que suceden en nuestro pais.<\/p>\n<p>Este a\u00f1o se celebran congresos de diversas fuerzas comunistas en nuestro pais: congresos del PCE, del PSUC y del PCC. Toda el \u00e1rea comunista en Europa occidental est\u00e1 inmersa en un debate sobre sus esencias, sobre su identidad, sobre su funci\u00f3n, sobre la forma-partido, sobre la estrategia de transformaci\u00f3n social, sobre lo que se llama en jerga &#8220;pol\u00edtica de alianzas&#8221;,&#8230;. Refundaci\u00f3n Comunista, el Partido de los Comunistas Italianos, Izquierda Unida, el PDS de Alemania, el PCP&#8230; Luchan, act\u00faan y debaten para encontrar un espacio en el futuro. Sin embargo, mientras los comunistas nos lamemos las heridas del estalinismo, de la caida del muro, de las falsas salidas reformistas como el eurocomunismo o la disoluci\u00f3n del PCI, la reestructuraci\u00f3n de los sujetos sociales que dieron base a los potentes partidos comunistas de occidente de los a\u00f1os cincuenta y sesenta se desarrolla al albur de los cambios sociales. Es una reestructuraci\u00f3n que viene de lejos, de mucho antes del 89 y que no se resuelve con debates nominalistas. Esta reestructuraci\u00f3n social se inicia en un largo ciclo de luchas iniciado a finales de los sesenta y principios de los setenta, en el pase del fordismo al postfordismo. Un ciclo de luchas derrotado entre mediados y finales de los setenta, coincidiendo con la crisis del 73\/74 y con la adopci\u00f3n de nuevas estrategias por parte del capital. El modelo neoliberal de acumulaci\u00f3n, una nueva divisi\u00f3n del trabajo, el apoyo en la nueva ideolog\u00eda globalista entre otras medidas servir\u00e1 para infligir graves derrotas al movimiento obrero. Todo ello incidi\u00f3 en la par\u00e1lisis e incluso la disoluci\u00f3n de potentes sujetos pol\u00edticos antagonistas como hab\u00edan sido los partidos comunistas del siglo XX. Una par\u00e1lisis y una disoluci\u00f3n que han incluido la cooptaci\u00f3n de numerosos cuadros comunistas a las filas de la tercera via ( ello ha pasado a nivel individual tanto como en Francia, Espa\u00f1a o Portugal; caso a parte fu\u00e9 Italia con la disoluci\u00f3n del PCI y la creaci\u00f3n del PDS). Otra v\u00eda ha sido la de los que se han mantenido fieles a la identidad comunista, pero se han instalado en la derrotad, integr\u00e1ndose a las filas del ej\u00e9rcito de la resignaci\u00f3n, del &#8220;no hay otra via&#8221; tatcheriano. Al planteamiento de que el \u00fanico espacio posible y la \u00fanica funci\u00f3n real ser\u00eda, para los comunistas, hacer de &#8220;farolillo rojo&#8221; del socialiberalismo.<\/p>\n<p>Sin embargo, los nuevos sujetos sociales de la rebeld\u00eda social postfordista se mueven. Bullen, se enfrentan y resisten. Un relanzamiento que pasa por Chiapas, por el Movimiento de los Sin Tierra, por la huelga generalizada de oto\u00f1o del 95 en Francia, por las Marchas Europeas contra el paro, por lo movimientos de los sin papeles capaces de victorias importantes en Francia del 96 o en la Espa\u00f1a del 2001, por experiencias tan interesantes como la del PT brasile\u00f1o, por movidas tan fuertes como las de Seattle, Praga, Washington o pr\u00f3ximamente Barcelona, por experiencias como las del Presupuesto Participativo en Porto Alegre&#8230; la izquierda social se mueve y resurge de las cenizas de los grandes sujetos pol\u00edtico-sociales de la \u00e9poca del fordismo y del estado de Bienestar. Y este resurgir de las cenizas es el marco en que se inscribe el debate que presentamos. <\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-28","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-materiales-para-la-refundacion-comunista"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=28"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=28"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=28"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=28"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}