{"id":2802,"date":"2014-10-25T00:00:00","date_gmt":"2014-10-25T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2802"},"modified":"2020-02-18T07:53:21","modified_gmt":"2020-02-18T06:53:21","slug":"la-significacion-de-la-comuna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2802","title":{"rendered":"La significaci\u00f3n de la Comuna"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La insurrecci\u00f3n del 18 de marzo y los grandes d\u00edas de la Comuna que siguieron, suponen la apertura ilimitada hacia el porvenir y lo posible, sin prestar atenci\u00f3n a los obst\u00e1culos y a las imposibilidades que pueden atajar el camino. Una espontaneidad fundamental separa los sedimentos depositados por los siglos: el Estado, la burocracia, las instituciones, la cultura muerta. Una efervescencia volc\u00e1nica alza las escorias acumuladas. En ese movimiento suscitado por los elementos negativos -por lo tanto creadores, de la sociedad existente: el proletariado- la pr\u00e1ctica social se quiere y se hace libre, liberada de las cargas que pesan sobre ella. Se metamorfosea de un salto en comunidad, en comuni\u00f3n, en el seno de la cual el trabajo, la alegr\u00eda, el ocio, la satisfacci\u00f3n de las necesidades -y ante todo de las necesidades sociales y de las necesidades de sociabilidad- no se separar\u00e1n m\u00e1s. La cotidianeidad se transforma en fiesta perpetua.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">\u00bfLa Comuna? Fue una fiesta, la m\u00e1s grande del siglo y de los tiempos modernos. El an\u00e1lisis m\u00e1s fr\u00edo descubre all\u00ed la impresi\u00f3n y la voluntad de los insurgentes de volverse los due\u00f1os de su vida y de su historia, no solamente en lo que concierne a las decisiones pol\u00edticas sino al nivel de la cotidianeidad. Es en ese sentido como comprendemos a <strong>Marx<\/strong>: \u201cLa m\u00e1s grande medida social de La Comuna era su propia existencia en acto\u2026 Par\u00eds todo verdad, Versalles, todo mentira.\u201d<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Ese acto revolucionario total, que se realiz\u00f3 hist\u00f3ricamente, bast\u00f3 para mostrar que la tesis marxista de un fin de la prehistoria humana, de una supresi\u00f3n de las alienaciones humanas, de la inauguraci\u00f3n de una historia conscientemente vivida y dominada por los hombres, no tiene que ver como se ha dicho a menudo con la escatolog\u00eda, con la visi\u00f3n apocal\u00edptica, con la vana construcci\u00f3n ut\u00f3pica. Esa utop\u00eda, ese pretendido mito, durante algunos d\u00edas, entr\u00f3 en los hechos y en la vida. En ese sentido, la Comuna se confunde con la idea misma de la revoluci\u00f3n, entendida no como una idealidad abstracta sino como la idea concreta de la libertad. Esa idea contiene el sentido de la historia, o m\u00e1s bien de la prehistoria del hombre, en tanto que ella desemboca en su verdadera historia y en la historia de su verdad.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La experiencia de la Comuna va pues mucho m\u00e1s lejos que un conjunto de im\u00e1genes revolucionarias de ense\u00f1anzas pol\u00edticas. Gustosamente la llamaremos transhist\u00f3rica, o a\u00fan filos\u00f3fica y \u201contol\u00f3gica\u201d (en un sentido renovado de esos t\u00e9rminos). La Comuna anticip\u00f3, en acto, lo posible y lo imposible. De suerte que incluso sus proyectos y decisiones inaplicables, que quedaron en estado de intenciones pol\u00edticas, como el proyecto federativo, guardan un sentido profundo.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En nombre de la Comuna y de las iniciativas del pueblo parisiense, comprendidas las del comit\u00e9 central, la doctrina marxista sobre el Estado y la pol\u00edtica tom\u00f3 forma. En la confusi\u00f3n efervescente, <strong>Marx<\/strong> ha percibido y elegido lo que pod\u00eda proyectarse hacia el porvenir. Los g\u00e9rmenes de una cr\u00edtica radical del Estado y de la pol\u00edtica, contenidos en la obra de <strong>Marx<\/strong> desde la Cr\u00edtica del Estado hegeliano han tomado cuerpo. La misi\u00f3n hist\u00f3rica del proletariado no es solamente proseguir el desarrollo de las fuerzas productivas, es tambi\u00e9n poner fin al Estado y a la pol\u00edtica. El Estado de nuevo tipo creado por la clase obrera en el poder no puede ser y no debe ser sino un Estado en desaparici\u00f3n, consagrado a desaparecer, en la v\u00eda del debilitamiento y de la superaci\u00f3n, liberado de las cargas del ej\u00e9rcito permanente, de la burocracia, de la polic\u00eda, de la magistratura establecida; para abreviar, de todos los \u201caparatos\u201d estatales y gubernamentales instalados en el curso de la historia en las sociedades de clases. Y por consiguiente m\u00e1s democr\u00e1tico que ninguna otra forma de gobierno.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La Comuna fue la conquista del poder pol\u00edtico por la clase obrera (<strong>Marx<\/strong>) pero ella ha cambiado radicalmente la forma y el sentido del poder pol\u00edtico, poniendo lo social y la sociedad por encima de lo pol\u00edtico, rebajando esto \u00faltimo y llev\u00e1ndolo a su fin.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">\u201cGracias al combate librado por Par\u00eds, la lucha de la clase obrera contra la clase capitalista y su Estado ha entrado en una fase nueva. Cualquiera sea la salida, hemos obtenido un nuevo punto de partida de una importancia universal\u201d, escribe <strong>Marx<\/strong> a <strong>Kugelmann<\/strong> el 17 de abril de 1871. No omitamos subrayar el t\u00e9rmino \u201cuniversal\u201d o \u201chist\u00f3rico mundial\u201d empleado por <strong>Marx<\/strong>, t\u00e9rmino que muestra que encaraba ya desarrollos te\u00f3ricos y no un simple inventario de las iniciativas creadoras del pueblo parisiense y de la clase obrera al nivel del empirismo pol\u00edtico.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La f\u00f3rmula de <strong>Marx<\/strong> y de <strong>Engels<\/strong>: \u201cObserven la Comuna de Par\u00eds. Era la dictadura del proletariado\u201d, esa f\u00f3rmula debe tomarse como punto de partida para mostrar lo que es la dictadura del proletariado, pero tambi\u00e9n lo que no es. En particular, esa experiencia de la Comuna y esas f\u00f3rmulas de <strong>Marx<\/strong> y de <strong>Engels<\/strong> aportan piezas esenciales al proceso del estalinismo, en tanto que desviaci\u00f3n de la dictadura del proletariado cuya teor\u00eda fue construida por <strong>Marx<\/strong>, <strong>Engels<\/strong> y <strong>Lenin<\/strong> a partir precisamente de la Comuna. Los historiadores estalinistas llegan a deformar la historia de la Comuna porque contin\u00faan pasando por debajo de la mesa la verdadera teor\u00eda de la dictadura del proletariado, id\u00e9ntica a la de la desaparici\u00f3n del Estado.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">De los soviets, <strong>Lenin<\/strong> escribi\u00f3 que su poder tuvo las mismas caracter\u00edsticas que el de la Comuna. La fuente de poder se sit\u00faa \u201cen la iniciativa venida de abajo, directa y local, de las masas populares\u2026\u201d La polic\u00eda y el ej\u00e9rcito, en tanto que instituciones separadas del pueblo y opuestas a \u00e9l \u201cson reemplazadas por el armamento directo del pueblo entero\u2026 Es el pueblo en armas quien vela por el orden p\u00fablico\u201d. Finalmente, la burocracia es reemplazada por el poder directo del pueblo, o al menos colocada bajo su control. Los funcionarios \u201cno son solamente elegidos sino tambi\u00e9n revocables\u201d y devueltos al status de simples apoderados.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Muchos historiadores, principalmente entre los marxistas, han sabido criticar las incoherencias de la Comuna y la falta manifiesta de un \u201caparato\u201d pol\u00edtico (partido, personal gubernamental). Tenemos hoy oportunidad de pensar que el problema de los aparatos es mucho m\u00e1s complejo de lo que pretenden los estalinistas, probados o vergonzantes.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Ya es tiempo pues de no considerar a la Comuna como el ejemplo t\u00edpico de un primitivismo revolucionario del cual se superan los errores, sino como una inmensa experiencia negativa y positiva de la cual no se ha encontrado ni realizado todav\u00eda toda la verdad.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En la insurrecci\u00f3n del 18 de marzo y de la Comuna hasta su fin dram\u00e1tico, los h\u00e9roes y los genios fueron colectivos. La Comuna no tuvo grandes jefes. Los gu\u00edas oficiales del movimiento de 1871 -tanto los te\u00f3ricos como los hombres de acci\u00f3n, tanto los miembros del Comit\u00e9 central como los del consejo comunal- carecen de amplitud, de genio y a\u00fan de competencia. As\u00ed se explica hasta cierto punto el enredo paradojal de \u00e9xitos y de fracasos del movimiento. Sin embargo, debemos tomar en cuenta que los actos m\u00e1s espont\u00e1neos y los m\u00e1s \u201cirresponsables\u201d deben tambi\u00e9n y sobre todo reivindicarse para la continuaci\u00f3n del movimiento revolucionario de nuestro tiempo. Por ejemplo, el haberse hecho cargo de los grandes organismos p\u00fablicos hombres de buen sentido y de experiencia cotidiana. Por ejemplo, la intervenci\u00f3n incesante de la \u201cbase\u201d en los asuntos generalmente tratados \u201cen la cima\u201d.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La importancia del armamento del pueblo se manifest\u00f3 desde el comienzo del movimiento basta su t\u00e9rmino. En el conjunto, el pueblo parisiense y sus apoderados no han abdicado en favor de destacamentos especializados -voluntarios, tropas de \u00e9lite o de choque, formaciones de marcha y de ataque el derecho de imponer la voluntad com\u00fan. Es cierto que esa actitud colectiva y espont\u00e1nea engendr\u00f3 dificultades, contradicciones y conflictos. El valor ejemplar del armamento general del pueblo tiene su reverso: la falta de coordinaci\u00f3n en las ofensivas militares, el hecho de que la lucha contra Versalles no llev\u00f3 nunca la fuerza popular al grado de la eficacia militar. Sin embargo, no olvidemos que la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola fue vencida, a pesar de la s\u00f3lida organizaci\u00f3n de un ej\u00e9rcito republicano. Por otra parte, la Comuna de Par\u00eds fue vencida menos por la fuerza de las armas que por la fuerza de la costumbre, fuerza sin embargo sacudida por la espontaneidad fundamental, pero reconstituida por ciertos dirigentes en nombre de su ideolog\u00eda (los proudhonianos, de los cuales es el lado nefasto). Que el Banco de Francia siguiera siendo un enclave versallesco en Par\u00eds as\u00ed como la Bolsa, los bancos en general, la Caja de dep\u00f3sitos y consignaciones, es un asombro para el historiador y un esc\u00e1ndalo. Otras costumbres ideol\u00f3gicas fueron ruinosas y contienen ciertas razones del fracaso: las resurgencias del jacobinismo, los recuerdos del 89 (tan bien denunciados por <strong>Marx<\/strong>), la estrategia defensiva y por consiguiente derrotista de las barricadas por barrios en recuerdo de 1848, etc. Es necesario evidentemente reprochar a los hombres de la Comuna no haber osado responder al terror totalitario del poder establecido con la totalidad del empleo de sus medios y de sus armas.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La Comuna y su derrota muestran c\u00f3mo los defensores del viejo mundo se benefician con la complicidad de los revolucionarios, de aquellos que piensan o pretenden pensar la revoluci\u00f3n. Ellos revisten las aut\u00e9nticas creaciones revolucionarias con vestimentas antiguas que las ahogan. El viejo mundo guarda as\u00ed puntos de apoyo: ideolog\u00eda, lenguaje, costumbres, gustos, ritos sospechosos, im\u00e1genes consagradas, viejos s\u00edmbolos -hasta entre sus enemigos-. Se sirve de ello para recuperar el terreno perdido. S\u00f3lo se le escapa para siempre la espontaneidad fundamental, la capacidad creadora, el pensamiento, acci\u00f3n inherente al proletariado y al pueblo revolucionario. La \u201cquinta columna\u201d yace demasiado a menudo en el coraz\u00f3n, el alma y el esp\u00edritu de los revolucionarios mismos. Incontestablemente, en la \u00fanica ideolog\u00eda que ha animado a los hombres de la Comuna, la doctrina proudhoniana, el blanquismo y el jacobinismo siendo sobre todo actitudes de acci\u00f3n, el reformismo y el proyecto revolucionario se mezclaban en una confusi\u00f3n y un conflicto inextricables.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La an\u00e9cdota de los incendiarios venidos para destruir N\u00f3tre-Dame y que chocan con el batall\u00f3n de los artistas de la Comuna propone un tema de meditaci\u00f3n singular. De un lado, hay hombres -artistas- que defienden una gran obra de arte en nombre de valores est\u00e9ticos permanentes. Del otro, hay hombres que quieren acceder ese d\u00eda a la expresi\u00f3n traduciendo con su acto destructivo su desaf\u00edo total a una sociedad que los rechaza por la derrota en la nada y el silencio. As\u00ed H\u00e9rcules, s\u00edmbolo del h\u00e9roe colectivo, manifiesta su naturaleza heroica, a la vez vital, humana y sobrehumana, encendiendo la hoguera que va a consumirlo.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La Comuna representa hasta nosotros la \u00fanica tentativa de un urbanismo revolucionario, atacando sobre el terreno los signos petrificados de la vieja organizaci\u00f3n, captando las fuentes de la sociabilidad -en ese momento el barrio- reconociendo el espacio social en t\u00e9rminos pol\u00edticos y no creyendo que un monumento pueda ser inocente (demolici\u00f3n de la columna Vend\u00f3me, ocupaci\u00f3n de las iglesias por los clubes, etc.). Aquellos que relacionan tales actos con el nihilismo y la barbarie deben confesar que en contrapartida ellos se disponen a conservar todo lo que consideran como \u201cpositivo\u201d, es decir todos los resultados de la historia, todas las obras de la sociedad dominante, todas las tradiciones: todo lo adquirido, comprendida la muerte y el congelamiento.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La masa de los actos bosquejados de la Comuna permite que sean catalogadas de \u201catrocidades\u201d tal acci\u00f3n particular, que qued\u00f3 inacabada y en estado de intenci\u00f3n espont\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Los historiadores que restituyen la historia coloc\u00e1ndose, conscientemente o no, en el punto de vista de una providencia divina o de un determinismo subyacente (lo que viene a ser casi lo mismo) no tienen ninguna pena en mostrar que la Comuna estaba objetivamente condenada. Presa en sus propias contradicciones, no pod\u00eda superar esas contradicciones. Pero es necesario no olvidar que para aquellos que han vivido el acontecimiento, la superaci\u00f3n estaba all\u00ed, pr\u00f3xima, en marcha, en el movimiento mismo.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La audacia y la invenci\u00f3n del movimiento revolucionario en 1871 no pueden evidentemente medirse con relaci\u00f3n a nuestra \u00e9poca, sino con relaci\u00f3n a las trivialidades reinantes entonces en la vida cultural, pol\u00edtica, moral y cotidiana. El movimiento revolucionario ha quebrado esas trivialidades. Si consideramos la suma de las trivialidades actualmente en curso, podemos imaginar la invenci\u00f3n que resultar\u00eda de una explosi\u00f3n an\u00e1loga en el mundo llamado moderno. Explosi\u00f3n espont\u00e1nea que no es actualmente posible, pero que nada relega para el porvenir m\u00e1s lejano al imposible absoluto, porque razones de rebeli\u00f3n, de descontento, de frustraci\u00f3n, se acumulan.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La gran lucha de la cual la Comuna es un momento dura siempre (bien que sus condiciones hayan cambiado). Para lo que es \u201cvolver conscientes las tendencias inconscientes de la Comuna\u201d (<strong>Engels<\/strong>), la \u00faltima palabra est\u00e1 lejos de haber sido dicha. Retomando aqu\u00ed integralmente el pensamiento de <strong>Marx<\/strong> sobre la Comuna hemos visto en ella la gran tentativa de destrucci\u00f3n del poder jerarquizado, la praxis enteramente subversiva develando para destruirlo el mundo existente, sustituy\u00e9ndole por otro mundo, un mundo nuevo, tangible, sensible y transparente. Momento \u00fanico hasta aqu\u00ed de la revoluci\u00f3n total.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La victoria inicial de la Comuna anunciaba y preparaba -especialmente por las formas espont\u00e1neamente adoptadas de estructura y de organizaci\u00f3n- la victoria de la Revoluci\u00f3n de Octubre.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Al mismo tiempo, el fracaso de la Comuna y su aplastamiento anunciaban un largo per\u00edodo de estancamiento revolucionario (de 1871 a 1917), de desarrollo relativamente pac\u00edfico del capitalismo, de reformismo, as\u00ed como el fracaso del movimiento revolucionario durante mucho tiempo en los pa\u00edses industriales avanzados y el desplazamiento de la revoluci\u00f3n mundial hacia los pa\u00edses predominantemente agrarios: la deriva de la historia.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Si la Comuna dio un impulso nuevo a escala internacional o socialista \u201canexando a Francia al trabajador del mundo entero\u201d (<strong>Marx<\/strong>), la gran sangr\u00eda no debilit\u00f3 menos al proletariado franc\u00e9s. Sufri\u00f3 inevitablemente al soportar una serie de grandes derrotas hist\u00f3ricas (1848, 1871 y, despu\u00e9s hasta cierto punto, 1920, por no hablar de 1945 y de la \u201cLiberaci\u00f3n\u201d).<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Ella tiene pues un doble sentido y un doble alcance: resumen y s\u00edmbolo de un per\u00edodo hoy cerrado, anuncio de un per\u00edodo que se abre.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Desde hace mucho tiempo en Francia, liberales, cristianos de izquierda y estalinistas se ponen de acuerdo para reducir las significaciones de la Comuna. En recuerdo del \u201cfrente nacional\u201d ponen el acento sobre lo que hubo en la Comuna de desarrollo patri\u00f3tico. Describen un patriotismo profundo, poco a poco te\u00f1ido de preocupaciones sociales. La Comuna ser\u00eda el pueblo franc\u00e9s pidiendo ser bien gobernado, reclamando por petici\u00f3n un gobierno \u201cbarato\u201d, dirigentes \u201chonestos\u201d y enseguida empujado a la desesperaci\u00f3n por la derecha burguesa y ap\u00e1trida. Trivialidades positivistas.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Hemos descubierto infinitamente m\u00e1s en el movimiento de la Comuna: la contestaci\u00f3n radical y en acci\u00f3n de lo existente, el proyecto de una superaci\u00f3n total. Contra las interpretaciones restrictivas, nos hemos esforzado en encontrar la grandeza perdida del drama.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En estas apreciaciones descuidamos y desde\u00f1amos deliberadamente las objeciones que no dejar\u00e1n de sobrevenir, la acusaci\u00f3n de extremismo, de izquierdismo y de anarquismo (por haber justificado la espontaneidad y ciertos actos generalmente calificados de errores y de cr\u00edmenes) y la acusaci\u00f3n de oportunismo derechizante (por haber parcialmente rehabilitado la ideolog\u00eda proudhoniana en tanto que proyecto descentralizador).<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Acerc\u00e1ndonos ahora a la historia y la pol\u00edtica \u201cpositivas\u201d podemos afirmar que la Comuna salv\u00f3 a la Rep\u00fablica y permiti\u00f3 el desarrollo ulterior de una democracia burguesa relativamente avanzada.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La insurrecci\u00f3n del 18 de marzo paraliz\u00f3 la voluntad pol\u00edtica de la Asamblea versallesca y de su mayor\u00eda de rurales mon\u00e1rquicos (por otra parte, como se sabe, dividida). En un sentido, la Comuna permiti\u00f3 el \u00e9xito de las intrigas tortuosas del se\u00f1or Thiers que quer\u00eda una rep\u00fablica burguesa y se sirvi\u00f3 de Par\u00eds para neutralizar a la derecha mon\u00e1rquica.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Durante la agon\u00eda de la Comuna, y a pesar del aplastamiento de las insurrecciones en provincias, el movimiento republicano se rehac\u00eda. Las elecciones municipales lo muestran, y m\u00e1s a\u00fan las elecciones de julio de 1871. 44 departamentos dan entonces una enorme mayor\u00eda a los republicanos; en Par\u00eds mismo, y a pesar del terror, cuatro diputados solamente son mon\u00e1rquicos sobre 21 nuevos electos. Sobre cien diputados nuevos, uno s\u00f3lo es legitimista. Durante los a\u00f1os siguientes, la lucha pol\u00edtica se desarroll\u00f3 en gran parte alrededor de la Comuna, de la rehabilitaci\u00f3n de los comuneros y de la amnistia. Los legalistas (<strong>Clemenceau<\/strong>), los republicanos centralistas (<strong>Gambetta<\/strong>), los conciliadores (francmasoner\u00eda), los centristas y oportunistas se beneficiaron de la coyuntura, es decir del sacrificio de lo comuneros, pero no es sino un aspecto menor de la historia. La rep\u00fablica burguesa consolidada el 30 de enero de 1875 y despu\u00e9s en febrero de 1876 por las elecciones generales, al principio conservadora, recibir\u00e1 lentamente un cierto contenido democr\u00e1tico.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La mayor parte de las medidas preconizadas por la Comuna y por las cuales se le rinde a justo t\u00edtulo homenaje, pod\u00edan adoptarse en una democracia burguesa. <strong>Lenin<\/strong> lo comprueba: en un per\u00edodo normal de la historia, una rep\u00fablica burguesa hubiera f\u00e1cilmente resuelto los problemas planteados en la Comuna. \u201cCuando la burgues\u00eda lo reh\u00fasa, es el proletariado el que resuelve esos mismos problemas violentamente por una revoluci\u00f3n, y la Comuna era una\u201d.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">De hecho, la Comuna proporcion\u00f3 y moment\u00e1neamente realiz\u00f3 el programa que a la democracia burguesa deb\u00eda llevarle mas de treinta a\u00f1os cumplir incompletamente: separaci\u00f3n de la Iglesia y del Estado; ense\u00f1anza laica y obligatoria; legalizaci\u00f3n de los sindicatos y asociaciones obreras; legislaci\u00f3n del trabajo, etc.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El \u00e9xito de los comuneros hubiera podido consistir en una conciliaci\u00f3n y en un compromiso con Versalles, acelerando el desarrollo de esa rep\u00fablica democr\u00e1tica y social. Pero un \u201c\u00e9xito\u201d semejante hubiera velado lo esencial: \u00bfno hubiera sido el m\u00e1s grande de los fracasos?<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>\u00bfLa Comuna pod\u00eda triunfar?<\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Cuesti\u00f3n algo acad\u00e9mica, embrollada por hip\u00f3tesis, postulados y analog\u00edas hist\u00f3ricas m\u00e1s o menos fundadas. Interesa a los historiadores que quieren comprender el pasado partiendo de variantes imaginarias.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Si la Comuna no hubiera cometido tal falta pol\u00edtica, si hubiera habido un partido comunista, si los comuneros hubieran sido marxistas, si el Comit\u00e9 Central hubiera marchado inmediatamente sobre Versalles, si se hubiera apropiado de fondos (el Banco de Francia y los bancos, la Caja de Dep\u00f3sitos y Consignaciones, la Bolsa, etc.), la Comuna hubiera podido vencer. Si las negociaciones hubieran sido mejor llevadas, m\u00e1s en\u00e9rgicamente, despu\u00e9s de haberse apoderado de esos fondos, un compromiso hubiera podido lograrse\u2026 etc.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Se pueden as\u00ed multiplicar las variantes sin responder a la cuesti\u00f3n planteada. Que haya una cierta analog\u00eda entre la insurrecci\u00f3n de 1871 y la Revoluci\u00f3n de Octubre (formaci\u00f3n espont\u00e1nea de los soviets despu\u00e9s de una guerra larga y desastrosa, revoluci\u00f3n proletaria en un pa\u00eds relativamente poco industrializado algunos meses despu\u00e9s de una revoluci\u00f3n en provecho de la burgues\u00eda, etc.), es incontestable. La analog\u00eda no debe borrar las diferencias. Sin lo cual los an\u00e1lisis y las teor\u00edas leninistas sobre el imperialismo no tendr\u00edan ni objeto ni sentido. En 1917, las condiciones y la \u00e9poca hist\u00f3rica hab\u00edan cambiado. Es pues vano razonar como si la Comuna hubiera podido, desde 1871, realizar con m\u00e1s de medio siglo de anticipaci\u00f3n, y si ella hubiera sabido vencer, la Revoluci\u00f3n de Octubre y sus objetivos pol\u00edticos; como si solamente le hubieran faltado un partido o un genio pol\u00edtico\u2026<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Y ante todo, \u00bfqu\u00e9 se quiere decir cuando se afirma que la Comuna hubiera podido triunfar? Para los comuneros, la victoria, es decir el cumplimiento de sus designios, era la realizaci\u00f3n del proyecto descentralizador y federalista: la transformaci\u00f3n radical de la sociedad en un conjunto de libres asociaciones. Ahora bien, hemos debido subrayar la falta de madurez tanto del proyecto como de sus condiciones. Hemos indicado sus ambig\u00fcedades y su aspecto \u201cpasatista\u201d: resurgencias de la Edad Media, regionalismo, esp\u00edritu de campanario, girondismo.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Para ciertos historiadores de la Comuna, la victoria hubiera sido posible a causa de los prusianos. Frente a la revoluci\u00f3n victoriosa, <strong>Bismarck<\/strong> hubiera dicho: \u201c\u00bfY mis millones? Qui\u00e9n me los pagar\u00e1?\u201d Hubiera sido necesaria una garant\u00eda: Par\u00eds, el Banco, un gobierno ultrarreaccionario manteniendo a Francia en un estado de rebajamiento material y social. Los prusianos hubieran vuelto a comenzar la guerra, ocupado Par\u00eds y todas las provincias. En el juego del se\u00f1or <strong>Thiers<\/strong>, hab\u00eda esa carta maestra: el ej\u00e9rcito alem\u00e1n. Si se cree a <strong>A. Arnould<\/strong>, esa posibilidad de la intervenci\u00f3n alemana habr\u00eda dominado todas las preocupaciones del Comit\u00e9 Central, pesado sobre las decisiones de la Comuna. Ella explicar\u00eda las vacilaciones, las fluctuaciones, las divisiones.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Tal apreciaci\u00f3n deja de lado un cierto n\u00famero de hechos. Primero, los hombres del Comit\u00e9 Central y de la Comuna supieron no sin habilidad cubrirse del lado prusiano. Les ha sido muy reprochado, siendo que actuaban como deb\u00eda actuar <strong>Lenin<\/strong> imponiendo a los bolcheviques la paz de Brest-Litovsk. Eligiendo esta t\u00e1ctica diplom\u00e1tica, consideraban a Versalles como el adversario principal, el enemigo de clase. Por otra parte, <strong>Bismarck<\/strong> no ten\u00eda las manos enteramente libres; las dificultades pol\u00edticas se acumulaban para \u00e9l en Alemania; la solidaridad del movimiento obrero comenzaba a jugar eficazmente en favor de los comuneros La partida no estaba pues perdida de antemano; si hab\u00eda riesgo que correr, se lo pod\u00eda poner a la par con las posibilidades de ganar. El Comit\u00e9 Central, sobre ese punto, jug\u00f3 bien su partida.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Otros historiadores han sostenido la tesis contraria, la de una posibilidad de victoria total: \u201cSin la preocupaci\u00f3n, honorable pero impol\u00edtica, de transformarse en gobierno regular, sin esa impaciencia de la sanci\u00f3n del sufragio universal, el Comit\u00e9 Central hubiera actuado como poder provisorio, insurreccional; no se hubiera detenido en los juguetes electorales; hubiera evitado la emboscada de las negociaciones donde los alcaldes, inconscientes o p\u00e9rfidos, los atrajeron, hubiera ordenado, preparado esa salida torrencial, tanto y tan vanamente reclamada por <strong>Trochu<\/strong>. Hubiera lanzado, desde el 19 de marzo, todo el ej\u00e9rcito parisiense llevado por la victoria sobre Versalles sorprendida, apenas defendida, privada entonces de su guardi\u00e1n invencible, el Mont-Val\u00e9rien. La capital de la reacci\u00f3n se hubiera rendido con armas, bagajes, asamblea, ministros. Par\u00eds victorioso se volv\u00eda due\u00f1o de sus destinos y de los de Francia.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Las dos objeciones de la retirada de la Asamblea a otra ciudad, Fontainebleau, Le Mans, Burdeos, y la de la intervenci\u00f3n de los alemanes no resisten el examen. \u00bfEs necesario refutar esa doble suposici\u00f3n, de la que muchos escritores han parecido admitir la importancia. Una Asamblea errante, de miembros dispersos, no hubiera tenido ninguna autoridad sobre Francia. Los diputados republicanos que formaban los dos tercios de la Asamblea no hubiesen seguido a los realistas en su nueva emigraci\u00f3n, e impresionados por la llegada de las tropas republicanas, hubiesen ellos mismos suspendido su mandato. En cuanto a los alemanes, a menos de pretender que quer\u00edan recomenzar la guerra, lo que desmienten los hechos, no hubiesen ya dado m\u00e1s importancia a la sustituci\u00f3n de la Comuna de Par\u00eds como gobierno en la Asamblea de Versalles, del que atribuyeron a la sustituci\u00f3n del ministerio del se\u00f1or <strong>Thiers<\/strong> por los de <strong>Trocha<\/strong> o <strong>Gambetta<\/strong>. Eran esos asuntos internos en los cuales no quer\u00edan mezclarse, a condici\u00f3n sin embargo de que las condiciones del tratado de paz fuesen respetadas\u2026 Se hubiera pues admitido, sostenido tambi\u00e9n, un gobierno cualquiera\u2026 Ese gobierno era posible y deseable, pero a condici\u00f3n de imponerlo por la fuerza, que no se supo usar con tal fin. El edificio comunal, para permanecer s\u00f3lido e inquebrantable, deb\u00eda reposar sobre los firmes cimientos de la victoria militar. No hubo m\u00e1s que una victoria electoral ef\u00edmera. Por la falta del Comit\u00e9 central, por la habilidad del se\u00f1or <strong>Thiers<\/strong>, por la ilusoria capitulaci\u00f3n de los alcaldes, por la ebriedad del triunfo popular, el 18 de marzo devino una insurrecci\u00f3n in\u00fatil y la Comuna herida de muerte al nacer, a pesar de la alegr\u00eda del d\u00eda de bautismo, tuvo por cuna un ata\u00fad\u2026<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">No se sabr\u00eda mejor pasar de premisas exageradamente optimistas a una conclusi\u00f3n exageradamente pesimista. De la victoria posible y fallida, el autor concluye en la inutilidad. El Comit\u00e9 central revel\u00f3 sus debilidades: hizo su apuesta, jugado su juego, desarrollado su acci\u00f3n, dejando pasar el momento favorable, aquel en que todo era posible. No es sino demasiado f\u00e1cil abrumarlo y tomarlo por chivo emisario; no hemos adoptado esa actitud. En cuanto a los fracasos del movimiento revolucionario, tienen tanto sentido y alcance como sus victorias. Son tambi\u00e9n victorias. Lo peor es no entablar la lucha, partir perdiendo y capitular de antemano, sin condiciones <strong>(Marx<\/strong> y <strong>Lenin<\/strong>).<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La raz\u00f3n m\u00e1s profunda del fracaso se sit\u00faa a nuestro entender a nivel del desarrollo de las fuerzas productivas y del modo de producci\u00f3n. El capitalismo de libre competencia estaba entonces en plena ascensi\u00f3n. Estaba lejos de haber penetrado en el conjunto de las provincias francesas; bien que sea desde hace mucho tiempo dominante, todav\u00eda no hab\u00eda arreglado del todo las relaciones sociales en el campo, lo que no ocurrir\u00eda hasta la III Rep\u00fablica. Deja all\u00ed intacta, o reconstituye la clase de los propietarios de bienes ra\u00edces, de los hidalguetes, de los notables, de los \u201cse\u00f1ores\u201d de aldea.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Un modo de producci\u00f3n no desaparece sino cuando ha desplegado todas las fuerzas productivas que oculta en su seno (<strong>Marx<\/strong>). En la Rusia zarista, ese desarrollo ser\u00e1 contrariado por la predominancia del capital extranjero y por la formaci\u00f3n de los monopolios bajo su \u00e9gida.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El capitalismo de monopolio, que suplant\u00f3 a comienzos del siglo XX al capitalismo de libre empresa, facilita la transici\u00f3n al socialismo, seg\u00fan <strong>Lenin<\/strong>, por la creaci\u00f3n de grandes organismos econ\u00f3micos, al mismo tiempo que aporta a la burgues\u00eda nuevos medios para llevar su pol\u00edtica de clase. El imperialismo, indisolublemente solidario del capitalismo monopolista, abre el per\u00edodo de las guerras mundiales y del movimiento revolucionario extendido a los pa\u00edses oprimidos.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Agregaremos que la concentraci\u00f3n y la centralizaci\u00f3n del capital dan un sentido nuevo -concreto, pr\u00e1ctico- a la descentralizaci\u00f3n y al principio federativo, que son los \u00fanicos que permiten a los pa\u00edses y a las regiones subdesarrolladas entrar en grandes unidades econ\u00f3micas sin encontrarse all\u00ed dominadas y explotadas. Yugoslavia tanto como la U.R.S.S. ser\u00e1n federaciones, en el seno de las cuales el problema de la descentralizaci\u00f3n se plantear\u00e1 con una urgencia cada vez m\u00e1s aguda, a pesar de las tendencias adversas de centralismo estatista. La Europa de ma\u00f1ana se descentralizar\u00e1, o ser\u00e1 insoportablemente autoritaria.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Adem\u00e1s, el desarrollo de la industria, multiplicando las grandes empresas, plantear\u00e1 la unidad de producci\u00f3n (la empresa) como base de la autogesti\u00f3n y de la libre asociaci\u00f3n al lado de la comuna territorialmente definida. As\u00ed solamente el proyecto descentralizador puede volverse programa y, cesando de representar ideol\u00f3gicamente lo real y lo posible, entrar en la praxis. En fin, hemos puesto en evidencia otra causa del fracaso: la disoluci\u00f3n de las estructuras existentes no hab\u00eda alcanzado m\u00e1s que a Paris. En provincia, superestructuras y estructuras, instituciones y organismos permanec\u00edan casi intactos.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En estos an\u00e1lisis y apreciaciones hemos seguido fielmente nuestra metodolog\u00eda: no separar lo posible de lo real, apreciar lo real en funci\u00f3n de lo posible y rec\u00edprocamente.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>\u00bfPor qu\u00e9 venci\u00f3 el se\u00f1or Thiers?<\/strong><\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Nos hemos abstenido de las injurias rituales consagradas al se\u00f1or <strong>Thiers<\/strong>: gnomo, arrapiezo sangriento, etc. Esas injurias y esas c\u00f3leras reflejan solamente la impotencia y la derrota hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Hombre de Estado, hombre del Estado, el se\u00f1or <strong>Thiers<\/strong> reuni\u00f3 en Versalles y reconstituy\u00f3 en provincia ese Estado centralizado con todos sus recursos: ej\u00e9rcito, polic\u00eda, burocracia, finanzas. Habi\u00e9ndolas retomado y reunido en su mano, pudo aplastar a los que pon\u00edan en cuesti\u00f3n al Estado, a los que quebraban la m\u00e1quina del Estado existente y condenaban al Estado a su desaparici\u00f3n. Con el se\u00f1or <strong>Thiers<\/strong>, es el Estado (la m\u00e1quina de Estado burguesa, puesta a punto por siglos de rutina y de habilidad administrativa) quien venci\u00f3 a la Comuna. \u201cPar\u00eds ser\u00e1 sometido al poder del Estado como una aldea de cien habitantes\u201d (<strong>Thiers<\/strong>). El Estado, en esa perspectiva es a la vez el hecho, el derecho, el valor supremo, cuya conservaci\u00f3n justifica y legitima todos los actos. Cuando el se\u00f1or <strong>Thiers<\/strong> se vanagloria de haber trabajado, durante la Comuna, veinte horas sobre veinticuatro cada d\u00eda, no miente sin duda. Atiende todos los asuntos: los tratos con <strong>Bismarck<\/strong>, las agitaciones de los alcaldes en Par\u00eds, la reorganizaci\u00f3n del ej\u00e9rcito y de las finanzas. Sin contar sus asuntos personales, los corretajes sobre empr\u00e9stitos. \u00bfPor qu\u00e9 no reconocer al se\u00f1or <strong>Thiers<\/strong> genio pol\u00edtico? La esencia misma de la Comuna es la desvalorizaci\u00f3n del Estado y de la pol\u00edtica, como tal. El homenaje rendido al se\u00f1or <strong>Thiers<\/strong> reconoci\u00e9ndole ese genio, no comporta ning\u00fan tributo de admiraci\u00f3n. Digno heredero de <strong>Talleyrand<\/strong>, de <strong>Mazarino<\/strong>, de <strong>Richelieu<\/strong>, el se\u00f1or <strong>Thiers<\/strong> fue h\u00e1bil, extremadamente h\u00e1bil, en nombre de una experiencia secular, pacientemente asimilada por \u00e9l en el curso de decenas de a\u00f1os de vida pol\u00edtica.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">No hab\u00eda estudiado en vano las guerras de la Revoluci\u00f3n y del Imperio. El se\u00f1or <strong>Thiers<\/strong> ten\u00eda una t\u00e1ctica y una estrategia. Opositor moderado bajo el Imperio, prepara y quiere una rep\u00fablica burguesa parlamentaria. No acepta la guerra con Prusia, lo que lo pone en buena posici\u00f3n en el caso de una derrota que siente venir. Llegada la derrota, busca extraer el mejor partido posible de las circunstancias y \u201csalvar lo que puede ser salvado\u201d, desde el punto de vista de la burgues\u00eda que representa, y de la cual conoce admirablemente los intereses. Centrista de derecha, necesita neutralizar y quebrar una por una la extrema izquierda y la extrema derecha, pero primero y sobre todo domar a Par\u00eds. Prosigue con tenacidad ese designio: la prueba de fuerza, despu\u00e9s la guerra civil. Admite compromisos cuando le convienen (con la derecha), y cuando ello conviene a su estrategia, es intransigente.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Ning\u00fan escr\u00fapulo lo detiene en la elecci\u00f3n de los medios que emplea. El se\u00f1or <strong>Thiers<\/strong> es el maquiavelismo hecho hombre en la sociedad capitalista, con los medios del Estado burgu\u00e9s. Para ilustraci\u00f3n, nos limitaremos a recordar el asunto <strong>Dombrovski<\/strong>. El se\u00f1or <strong>Thiers<\/strong> env\u00eda emisarios a algunos oficiales de la Comuna, en el momento oportuno, cuando el desenlace se aproxima. Les propone la traici\u00f3n: librar una puerta de Par\u00eds a su ej\u00e9rcito para facilitar la entrada. Si <strong>Dombrovski<\/strong> acepta, recibir\u00e1 500.000 francos (oro) m\u00e1s un pasaporte y la certidumbre de poder volver a su pa\u00eds natal, Polonia. <strong>Dombrovski<\/strong> despidi\u00f3 \u00e1speramente al alcahuete, un cierto <strong>Veysset<\/strong> (que ser\u00e1 fusilado por los federados). Pero el se\u00f1or <strong>Thiers<\/strong> hace expandir por sus agentes en Par\u00eds rumores de traici\u00f3n. La sospecha alcanza a <strong>Dombrovski<\/strong>, quien desesperado se hace matar en la calle Myrrha, al pie de Montmartre. T\u00e1cticamente, el se\u00f1or <strong>Thiers<\/strong> se sirve de todos los medios, legales e ilegales. Estrat\u00e9gicamente, persigue obstinadamente un objetivo que se ha fijado, a trav\u00e9s del encadenamiento de las decisiones de detalle o de conjunto. En una perpetua inquietud de eficacia inmediata, combina los medios con vistas al fin. Para replicarle, hubiera hecho falta un genio pol\u00edtico. \u00bfPero la Comuna pod\u00eda tener, pod\u00eda suscitar un genio as\u00ed? S\u00f3lo su derrota deb\u00eda mostrar a Lenin que la insurrecci\u00f3n es un arte, que la pol\u00edtica contin\u00faa la guerra por otros medios, es decir que ella supone -en condiciones dadas, aquellas en que el adversario es a\u00fan el m\u00e1s fuerte- habilidad, compromiso, rigor, vigor y al mismo tiempo, t\u00e1ctica, estrategia.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Y sin embargo, esa promoci\u00f3n de la actividad revolucionaria al arte pol\u00edtico probar\u00e1 tambi\u00e9n que las fuerzas fundamentales -el alzamiento irresistible del proletariado en los grandes pa\u00edses industriales- han fracasado. Y es porque el Estado, hasta nueva orden, triunfa en el mundo entero (\u00bfsalvo en Yugoslavia?), el ascenso de los pa\u00edses llamados \u201csubdesarrollados\u201d o \u201cex-coloniales\u201d traduci\u00e9ndose por la instituci\u00f3n de nuevos Estados, de nuevos aparatos, de nuevas instituciones pol\u00edticas.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Raz\u00f3n de m\u00e1s para restituir en la integridad de sus significaciones a la Comuna y para volver a traer al d\u00eda la teor\u00eda marxista revolucionaria de la desaparici\u00f3n del Estado.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En ese sentido, la Comuna fracas\u00f3 en una escala mucho m\u00e1s vasta que Par\u00eds y Francia. Pero ese fracaso mismo es m\u00e1s rico de significaciones que ciertas victorias.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>Esbozo de una teor\u00eda del acontecimiento<\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El estudio del acontecimiento revolucionario, considerado como fen\u00f3meno total, se ha proseguido simult\u00e1neamente en dos direcciones: la restituci\u00f3n en su plenitud del acontecimiento y de su relato, con caracter\u00edsticas singulares, originales, y al mismo tiempo el an\u00e1lisis de sus elementos y de sus condiciones. La b\u00fasqueda de la comprensi\u00f3n no se separa de la b\u00fasqueda sobre la explicaci\u00f3n, es decir la b\u00fasqueda de las causas, razones y condiciones.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Hemos desvelado una multiplicidad de condiciones, de causas y de razones, cada una siendo necesaria, ninguna siendo suficiente.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Primeramente las condiciones econ\u00f3micas: Es evidente que una revoluci\u00f3n proletaria supone un proletariado, pero ni la descripci\u00f3n de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica ni la de las relaciones de clase bastan para rendir cuenta de la negatividad del proletarido, de su capacidad para contestar a lo existente. En segundo lugar, las condiciones y las causas hist\u00f3ricas: el segundo Imperio y su desintegraci\u00f3n, la guerra perdida. Esas causas hist\u00f3ricas no bastan para explicar la explosi\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Tercera serie de causas: las que se relacionan espec\u00edficamente con la sociolog\u00eca, a saber el desmoronamiento de las estructuras sociales existentes y simult\u00e1neamente, en el coraz\u00f3n mismo de esa destrucci\u00f3n, el ascenso de estructuras nuevas negando radicalmente las antiguas. La b\u00fasqueda sociol\u00f3gica revela tambi\u00e9n otro orden de razones: la necesidad de un grupo de hombres, m\u00e1s o menos homog\u00e9neo (muy heterog\u00e9neo en el caso de la Comuna, puesto que estaba constituido por hombres de acci\u00f3n y por ide\u00f3logos), capaz de orientar el movimiento espont\u00e1neo, de tomar en mano la formaci\u00f3n de nuevas estructuras, de proporcionar un objetivo y un programa. Esos hombres deben ser tambi\u00e9n capaces de afrontar los \u00e1leas de la acci\u00f3n, de intentar la chance hist\u00f3rica, de apostar sobre lo posible y lo imposible. Llegamos as\u00ed a las razones propiamente ideol\u00f3gicas. Es necesario por una parte que las superestructuras ideol\u00f3gicas -representaciones, s\u00edmbolos, im\u00e1genes justificadoras de instituciones, cultura- en vigor, se desvaloricen y, por otra parte, que una ideolog\u00eda proponga un objetivo al movimiento espont\u00e1neo. Hemos debido poner el acento sobre la ideolog\u00eda proudhoniana, no solamente en tanto que reformismo sino sobre todo en tanto que proyecto revolucionario, radical: proyecto descentralizador y federativo, transformando la sociedad existente en libre asociaci\u00f3n de libres asociaciones. Realizable o no en las condiciones existentes, el proyecto no ser\u00eda menos total, por lo tanto estimulante y vivo. Indicaba algo posible.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Est\u00e1 claro que el acontecimiento no se explica ni por otro acontecimiento, ni por una sola causa o antecedente. La b\u00fasqueda de una consecuci\u00f3n lineal, de un encadenamiento causal m\u00e1s o menos mec\u00e1nico, puede satisfacer a cierto esp\u00edritu cient\u00edfico de orientaci\u00f3n positivista. Ella no rinde cuenta del acontecimiento.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Somos llevados a distinguir las causas y las razones. Las causas son objetivas y ciegas; obran fuera de la conciencia clara de los actores hist\u00f3ricos. Las razones son del orden de la conciencia, de la subjetividad, del discurso, de la ideolog\u00eda por consiguiente.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Igualmente, el conjunto de causas y de razones que hemos podido determinar tiene primera y esencialmente una eficacia negativa. Ese conjunto desembaraza el camino frente a una espontaneidad fundamental. Aparta los pesos que la aplastan. Le permite desplegarse en fin en su profundidad y tambi\u00e9n en su torpeza vacilante y tanteante: su experiencia de ella misma, de sus aspiraciones, de sus fines al principio inciertos. As\u00ed solamente, el pueblo de Par\u00eds pudo volverse comunidad actuante, comuni\u00f3n explosiva. La espontaneidad en el fen\u00f3meno total nos aparece a la vez como condici\u00f3n, como causa, como raz\u00f3n, Ella es condici\u00f3n, porque nada se produce sin ella, ni movimiento ni obra. Ella es causa, porque ciega. Ella es raz\u00f3n, porque es tambi\u00e9n toma de conciencia, recepci\u00f3n de una ideolog\u00eda y de un programa. Supone ella misma la ciudad, el pueblo, y la superaci\u00f3n de lo que divide al pueblo, lo dispersa, lo separa de si mismo, lo corta en segmentos exteriores los unos a los otros.<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El an\u00e1lisis arriesga siempre relegar a la sombra un car\u00e1cter esencial del acontecimiento: el hecho de que contin\u00faa una totalidad indivisible, original, singular, bien que no surja de una manera irracional, bien que pueda compararse a otros acontecimientos y que en fin tenga un alcance y significaciones generales. Tales fen\u00f3menos totales, aunque originales y relacionados con causas singulares, no tienen menos leyes. La siguiente, por ejemplo: sobrevienen \u201ccuando los hombres no pueden m\u00e1s y no quieren m\u00e1s vivir como viv\u00edan\u201d (<strong>Lenin<\/strong>).<\/p>\n<p lang=\"ca-ES\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El famoso esquema aristot\u00e9lico de la causalidad proporciona una primera y grosera aproximaci\u00f3n. Todav\u00eda hay que volverlo concreto, introducir all\u00ed lo negativo, restituir los cuatro \u00f3rdenes de causas en su totalidad, despojando al esquema de su ontolog\u00eda sustancialista: en una palabra, dialectiz\u00e1ndolo. Hemos podido distinguir causas materiales (situaci\u00f3n econ\u00f3mica, existencia de comunas territoriales y primero de la ciudad parisiense); causas formales (negativamente, el hundimiento de las formas y estructuras existentespositivamente la constituci\u00f3n de formas y estructuras nuevas); causas eficientes (la derrota, la entrada de los prusianos en Par\u00eds, la prueba de fuerza querida por el se\u00f1or <strong>Thiers<\/strong>); y en fin causas finales (el proyecto revolucionario, las aspiraciones profundas de las espontaneidad y los fines que ella se ha descubierto).<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En cuanto al m\u00e9todo de las variaciones, tan a menudo empleado, conscientemente o no, por los historiadores (qu\u00e9 hubiera pasado si\u2026) nos ha permitido, como mucho, descubrir algunas causas, las m\u00e1s superficiales, del fracaso.<\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Esos esquemas y esas t\u00e9cnicas a\u00fan groseras no permiten sino aproximarse al objeto del conocimiento: la praxis tomada en su totalidad, con sus contradicciones internas (pr\u00e1ctica creadora y pr\u00e1ctica cotidiana), con las tentativas de resoluci\u00f3n y de superaci\u00f3n de esas contradicciones. A esa luz, la historia puede representarse como una sucesi\u00f3n de tiempos de detenci\u00f3n, de estancamientos y de equilibrios (relativos) separados por pulsiones creadoras, las revoluciones, de las cuales el historiador como tal no alcanza a agotar ni el contenido ni el sentido. Esos son los verdaderos acontecimientos. Esos per\u00edodos, los unos de creaci\u00f3n, los otros de desarrollo m\u00e1s calmo, no se separan. Los segundos llevan a bien los g\u00e9rmenes lanzados por los primeros. Los primeros est\u00e1n en germen en el seno mismo de los segundos. Aunque el historiador en tanto que tal no pueda aprehender todo el devenir, la cooperaci\u00f3n del historiador, del soci\u00f3logo, del economista, del te\u00f3rico de las ideas, del psic\u00f3logo, tiende hacia una historia total.<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><b>Fuente:<\/b> <a href=\"https:\/\/kmarx.wordpress.com\/2014\/10\/22\/la-significacion-de-la-comuna\/\">https:\/\/kmarx.wordpress.com\/2014\/10\/22\/la-significacion-de-la-comuna\/<\/a><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p style='margin-top: 0.22cm; margin-bottom: 0.22cm; line-height: 150%;' align='JUSTIFY'>La experiencia de la Comuna va pues mucho m\u00e1s lejos que un conjunto de im\u00e1genes revolucionarias de ense\u00f1anzas pol\u00edticas. Fue la conquista del poder pol\u00edtico por la clase obrera (Marx) pero ella ha cambiado radicalmente la forma y el sentido del poder pol\u00edtico, poniendo lo social y la sociedad por encima de lo pol\u00edtico, rebajando esto \u00faltimo y llev\u00e1ndolo a su fin.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":2803,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[],"class_list":["post-2802","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-del-movimiento-y-de-la-clase-obrera"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2802","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2802"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2802\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2803"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2802"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2802"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2802"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}