{"id":2821,"date":"2014-11-11T00:00:00","date_gmt":"2014-11-11T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2821"},"modified":"2020-02-18T07:43:25","modified_gmt":"2020-02-18T06:43:25","slug":"conectar-a-traves-de-diferentes-escalas-y-trabajar-juntos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2821","title":{"rendered":"\u201cConectar a trav\u00e9s de diferentes escalas y trabajar juntos\u201d"},"content":{"rendered":"<p><strong>Usted ha defendido el \u201cderecho a la ciudad\u201d como un movimiento de resistencia contra la apropiaci\u00f3n y concentraci\u00f3n del poder y de la riqueza en las clases m\u00e1s favorecidas, las \u00e9lites financieras y el capital mundial. Ante este tel\u00f3n de fondo, nos gustar\u00eda preguntarle: \u00bfC\u00f3mo se puede explicar que en Am\u00e9rica Latina sean las zonas rurales las que han prestado mayoritariamente apoyo a los gobiernos populares frente a las zonas urbanas? <\/strong><\/p>\n<p>A lo largo del \u00faltimo siglo hemos sido testigos de un proceso de urbanizaci\u00f3n planetaria que ha conllevado la disminuci\u00f3n acelerada de la distinci\u00f3n entre estilo de vida rural y urbano, la destrucci\u00f3n\/transformaci\u00f3n de muchas (aunque no todas) las sociedades rurales y campesinas a trav\u00e9s de la industrializaci\u00f3n, de la agricultura, de la urbanizaci\u00f3n del espacio rural y la desposesi\u00f3n de la poblaci\u00f3n rural del acceso a la tierra, al agua y a otros recursos b\u00e1sicos. La migraci\u00f3n forzada de la poblaci\u00f3n a regiones urbanizadas junto con el despliegue, cada vez m\u00e1s acusado, del capital productivo en las pr\u00e1cticas propias de la construcci\u00f3n de las ciudades ha tra\u00eddo como consecuencia una importante transformaci\u00f3n ecol\u00f3gica en relaci\u00f3n a c\u00f3mo los seres humanos viven en el planeta Tierra. La urbanizaci\u00f3n planetaria y su gran cantidad de destrucci\u00f3n creativa ha desatado igualmente toda una pl\u00e9yade de movimientos sociales en contra de la acumulaci\u00f3n por desposesi\u00f3n, as\u00ed como contra la destrucci\u00f3n de las relaciones sociales y contra las perturbaciones medioambientales y las cat\u00e1strofes. Incluso cuando se dan en \u00e1reas clasificadas como rurales, puede hablarse de luchas dentro de, y contra, el macro-proceso de urbanizaci\u00f3n planetaria. No todos estos movimientos son progresistas. De hecho, en muchos casos los movimientos tratan de proteger a sectores privilegiados de promotores y pensionistas parasitarios y depredadores de un Estado agente de la acumulaci\u00f3n, el cual excluye a otros colectivos necesitados y migrantes de ciertos espacios sociales privilegiados (comunidades cerradas). Pienso en el movimiento del \u201cderecho a la ciudad\u201d como un proyecto pol\u00edtico en el que los despose\u00eddos reclaman su derecho colectivo a construir y reconstruir los espacios y lugares en los que viven de acuerdo con sus mayores deseos. Es un movimiento surgido en los intersticios de la urbanizaci\u00f3n planetaria que pretende redirigirla y reformarla de manera colectiva hacia fines socialmente m\u00e1s justos y medioambientalmente, aceptables. Esto no termina en los l\u00edmites de alguna entidad ficticia llamada \u201cla ciudad\u201d, sino que busca unir todos los elementos que sufren con las formas de destrucci\u00f3n creativa propias de la urbanizaci\u00f3n planetaria y de los desarrollos geogr\u00e1ficos desiguales, desde los centros de las ciudades hasta las ultra periferias, de un as\u00ed llamado \u201csuburbio\u201d (slum) a otro.<\/p>\n<p><strong>Usted no tiene reparos en echar mano del concepto de la izquierda y su tradici\u00f3n como fuente de cambio social. Sin embargo, se tiene la impresi\u00f3n de que los nuevos movimientos sociales no est\u00e1n tan asociados a un partido o a una ideolog\u00eda pol\u00edtica. Por ejemplo, en Brasil, en las principales capitales del pa\u00eds emergi\u00f3 un movimiento aut\u00f3nomo, independiente e incluso que rechaza la asociaci\u00f3n con la izquierda y con el propio PT (Partido de los Trabajadores de Brasil). En Europa, tanto el 15-M espa\u00f1ol como en Italia, han emergido actores sociales diferentes. El movimiento Occupy Wall Street norteamericano parece responder tambi\u00e9n a esta nueva fisonom\u00eda emancipatoria. \u00bfConsiderar\u00eda que \u00e9sta ser\u00eda una caracter\u00edstica de los nuevos movimientos sociales, no estar asociado a ninguna ideolog\u00eda o gram\u00e1tica pol\u00edtica de izquierda tradicional? <\/strong><\/p>\n<p>Los partidos tradicionales de la izquierda y las organizaciones de trabajadores privilegiaron a los trabajadores de la f\u00e1brica y al proletariado industrial (organizados a trav\u00e9s de sindicatos) como vanguardia para producir un cambio social gradual y para la construcci\u00f3n de una alternativa socialista. Pienso que ha llegado el momento de centrarse en la vida cotidiana, en sus dificultades y sus satisfacciones, como nuevo semillero para la organizaci\u00f3n pol\u00edtica. He argumentado siempre que tendr\u00edamos que reconocer el car\u00e1cter de clase de muchos de los movimientos sociales urbanos e intentar crear alianzas entre ellos y los trabajadores organizados para as\u00ed cambiar la vida cotidiana. Gramsci est\u00e1 de acuerdo con esta forma de pensar. La organizaci\u00f3n de los consejos de f\u00e1brica, argumentaba en 1919, debe ser paralela a la creaci\u00f3n de comit\u00e9s en los barrios o distritos (ward). Estos deber\u00edan \u201ctratar de incorporar delegados de otras categor\u00edas de trabajadores que viven en el barrio (ward): camareros, taxistas, conductores de tranv\u00edas, del ferrocarril, barrenderos, empleados privados, oficinistas y otros.<\/p>\n<p>El comit\u00e9 de barrio tendr\u00eda que ser la expresi\u00f3n de la totalidad de la clase trabajadora que vive en el barrio, una expresi\u00f3n que es leg\u00edtima y vinculante, que puede hacer cumplir una disciplina espont\u00e1nea delegada y respaldada por las potencias y que puede ordenar el cese inmediato y completo de todos los trabajos en el barrio\u201d. \u00a1De ninguna manera es esto una descripci\u00f3n del proletariado industrial cl\u00e1sico! Y adem\u00e1s, tengamos en cuenta que esta es la \u00fanica manera en la que podr\u00edan representarse los intereses de toda la clase obrera y movilizar su poder colectivo. Esto es lo que enfatiza el derecho a la ciudad. Pero como cualquier movimiento, es siempre susceptible de cooptaci\u00f3n y puede ser demasiado f\u00e1cilmente reconvertido hacia fines neoliberales. Esto no deber\u00eda disuadirnos de perseguir el derecho a la ciudad como objetivo pol\u00edtico y como misi\u00f3n pol\u00edtica cuyo fin es la transici\u00f3n hacia una alternativa anticapitalista. Pero esto implica una nueva manera de hacer pol\u00edtica que tiene todav\u00eda que emerger robustamente de los restos de formas anteriores de oposici\u00f3n organizada.<\/p>\n<p><strong>En La condici\u00f3n de la posmodernidad, usted subraya que, al insistir en que lo importante era la cultura y la pol\u00edtica y no tanto la determinaci\u00f3n econ\u00f3mica, la Nueva Izquierda se apart\u00f3 de su capacidad para encarar una perspectiva cr\u00edtica sobre s\u00ed misma y fue incapaz de detener a las nuevas fuerzas neo-conservadoras, que la obligaban a competir en el mismo terreno de la producci\u00f3n de imagen, est\u00e9tica y poder ideol\u00f3gico. \u00bfSeguir\u00eda manteniendo este diagn\u00f3stico a la vista de la incapacidad de la izquierda tradicional de generar hegemon\u00eda social? <\/strong><\/p>\n<p>Gramsci dijo una vez que cuando los asuntos pol\u00edticos son traducidos a cuestiones culturales se vuelven imposibles de responder. Con esto estoy seguro que no quiso decir que los asuntos culturales sean irrelevantes. La deconstrucci\u00f3n de las muchas m\u00e1scaras culturales de la desigualdad social es crucial para la acci\u00f3n pol\u00edtica. El planteamiento de preguntas a trav\u00e9s de la cr\u00edtica cultural es inestimable \u2014era as\u00ed en los sesenta y contin\u00faa si\u00e9ndolo hoy. El gran error, no obstante, es creer que puede haber respuestas culturales que no necesitan enfrentarse a estructuras de poder pol\u00edtico-econ\u00f3mico y a procesos que tienen lugar en pleno coraz\u00f3n del sistema capitalista. En mi opini\u00f3n todav\u00eda hay una reticencia malsana e in\u00fatil a explorar las respuestas pol\u00edtico-econ\u00f3micas desde las cuestiones culturales, y esta reticencia es algo que promueve activamente el capital.<\/p>\n<p><strong>En su cap\u00edtulo \u201cLa construcci\u00f3n del consentimiento\u201d de su Breve historia del neoliberalismo usted analiza c\u00f3mo el contraataque neoliberal utiliz\u00f3 todos sus \u201cpoderes de persuasi\u00f3n, cooptaci\u00f3n, soborno y amenaza para mantener el clima de consentimiento necesario para perpetuar su poder\u201d. Tambi\u00e9n destaca en qu\u00e9 medida este contragolpe absorbi\u00f3 algunas de las demandas del 68 bajo una ret\u00f3rica individualista. \u00bfQu\u00e9 quedar\u00eda de esa homogeneizaci\u00f3n neoliberal en 2014, a la vista de las dificultades que esta ret\u00f3rica se encuentra para ganar consentimiento? <\/strong><\/p>\n<p>El neoliberalismo fue y todav\u00eda es un proyecto de dominaci\u00f3n de clase dise\u00f1ado para restaurar y consolidar la clase econ\u00f3mica dominante y el poder pol\u00edtico. Como tal, tiene una dimensi\u00f3n ideol\u00f3gica en la que las concepciones mentales est\u00e1n moldeadas hacia el individualismo y hacia ciertas formas de subjetividad pol\u00edtica, tales como la responsabilidad personal. El proyecto ha tenido un \u00e9xito extraordinario en la mayor\u00eda de los lugares. La concentraci\u00f3n de riqueza y poder en una oligarqu\u00eda global ha tenido lugar a buen ritmo y de hecho se ha acelerado a trav\u00e9s de los a\u00f1os de crisis hasta nuestros d\u00edas. A nivel ideol\u00f3gico, sin embargo, se puede cuestionar la legitimidad de este proyecto y de sus resultados, en los cuales le va muy bien al capital corporativo y a la \u00e9lite capitalista, mientras que a la gente, en general, le va muy mal. Pero con tanto control de los medios e incluso de la educaci\u00f3n, por no hablar de la compra al por mayor del proceso pol\u00edtico, para la disidencia organizada resulta muy dif\u00edcil prosperar. En su lugar vemos irrupciones sociales ef\u00edmeras por todas partes, pero pocas se\u00f1ales de un movimiento social de base amplia a largo plazo con el prop\u00f3sito de construir una alternativa.<\/p>\n<p><strong>Usted ha hablado con preocupaci\u00f3n en una entrevista reciente (con Lina Megalh\u00e4es, Viento Sur, mayo de 2014) que la emergencia de \u201cpartidos locos en Europa, donde l\u00edderes carism\u00e1ticos intentan captar lo que est\u00e1 ocurriendo en las calles\u201d. En los procesos pol\u00edticos latinoamericanos, sin embargo, tambi\u00e9n hemos visto c\u00f3mo estos liderazgos han cumplido una funci\u00f3n pol\u00edtica desde\u00f1able. \u00bfQu\u00e9 valor dar\u00eda a estos nuevos liderazgos, muy diferentes, todo sea dicho, en el proceso de resistencia frente a la l\u00f3gica global de desarrollo capitalista? <\/strong><\/p>\n<p>Cuando dije esto me estaba refiriendo, por supuesto, al surgimiento de movimientos fascistas, particularmente en Europa (siendo un ejemplo Amanecer Dorado en Grecia). Yo defiendo estos d\u00edas una nueva forma de hacer pol\u00edtica pero al mismo tiempo me opongo a lo que llamo el \u201cfetichismo de formas organizativas particulares\u201d, que condena a la impotencia a cierta izquierda contempor\u00e1nea frente al poder de clase capitalista fuertemente centralizado, movilizado en la actualidad a trav\u00e9s de un aparato estatal represivo. En algunos segmentos de la izquierda hay un miedo profundo a la jerarqu\u00eda y por extensi\u00f3n, a estructuras de fuerte liderazgo, y pienso que la emergencia de tales estructuras en Venezuela, Bolivia, Ecuador y en otras partes no deber\u00eda desestimarse por carecer de elementos positivos, aunque crea que es fundamental construir mecanismos para hacer rendir cuentas al liderazgo. Desafortunadamente, en la tradici\u00f3n pol\u00edtica latinoamericana existe siempre el peligro de caer en el estilo de gobierno peronista y de \u201ccaudillo\u201d, de modo que no estoy defendiendo que todo eso est\u00e9 bien. Pero se necesita un liderazgo fuerte para hacer frente a las inmensas concentraciones de poder pol\u00edtico y militar en el Estado capitalista.<\/p>\n<p><strong>Volvamos a Europa: es sabido que las \u00e9lites financieras desempe\u00f1an una funci\u00f3n fundamental en la acumulaci\u00f3n capitalista, as\u00ed como en los gobiernos europeos y en otros entramados pol\u00edticos. Desde su punto de vista, \u00bfcu\u00e1l es la escala territorial m\u00e1s prometedora de cara a construir nuevos proyectos pol\u00edticos? \u00bfGobiernos locales y municipales? \u00bfLos d\u00e9partements franceses o las comunidades aut\u00f3nomas espa\u00f1olas? \u00bfQu\u00e9 funci\u00f3n pueden desempe\u00f1ar las instituciones europeas en estos proyectos? <\/strong><\/p>\n<p>Siempre he pensado que la forma c\u00f3mo abord\u00f3 esta cuesti\u00f3n el Manifiesto Comunista fue ejemplar. Comenzamos al nivel del individuo que reconoce su propia alienaci\u00f3n. Los individuos se re\u00fanen en lugares de trabajo (a los que yo a\u00f1adir\u00eda ahora centros comunitarios) y reconocen su alienaci\u00f3n mutua. Entran en alianzas con trabajadores en otros lugares y otras comunidades y as\u00ed comienzan a trabajar juntos en el nivel regional\/urbano. Entonces reconocen la necesidad de conquistar el poder estatal y de pasar a un nivel de pol\u00edtica nacional antes de que, al final de la argumentaci\u00f3n, lleguemos a pensar en los trabajadores (y habitantes) del mundo uni\u00e9ndose para liberarse de sus cadenas en todas partes. En otras palabras, es importante desplazarse a trav\u00e9s de estas diferentes escalas o niveles y no privilegiar una sobre las dem\u00e1s. En el pasado se enfatiz\u00f3 demasiado el poder del Estado pero ahora gran parte de la izquierda prefiere trabajar en el nivel local. Esto es un error. No puede afrontarse la pregunta crucial de las infraestructuras organizativas f\u00edsicas y sociales que los movimientos locales aut\u00f3nomos necesitan para prosperar y para colaborar e integrar sus actividades de apoyo mutuo a trav\u00e9s del espacio y el tiempo. Necesitamos encontrar maneras de conectar a trav\u00e9s de diferentes escalas y trabajar juntos, as\u00ed como escalas m\u00f3viles, con el fin de maximizar nuestra efectividad pol\u00edtica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p style='margin-bottom: 0cm;' align='JUSTIFY'>Pienso que ha llegado el momento de centrarse en la vida cotidiana, en sus dificultades y sus satisfacciones, como nuevo semillero para la organizaci\u00f3n pol\u00edtica. He argumentado siempre que tendr\u00edamos que reconocer el car\u00e1cter de clase de muchos de los movimientos sociales urbanos e intentar crear alianzas entre ellos y los trabajadores organizados para as\u00ed cambiar la vida cotidiana. 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