{"id":290,"date":"2006-04-10T00:00:00","date_gmt":"2006-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=290"},"modified":"2019-03-31T10:56:27","modified_gmt":"2019-03-31T10:56:27","slug":"algunas-reflexiones-sobre-la-vivienda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=290","title":{"rendered":"Algunas reflexiones sobre la vivienda"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2006\/04\/H_3280041_20171110125702-kBh-U432768308025LBF-992x558@LaVanguardia-Web.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-3820 alignleft\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2006\/04\/H_3280041_20171110125702-kBh-U432768308025LBF-992x558@LaVanguardia-Web-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2006\/04\/H_3280041_20171110125702-kBh-U432768308025LBF-992x558@LaVanguardia-Web-300x169.jpg 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2006\/04\/H_3280041_20171110125702-kBh-U432768308025LBF-992x558@LaVanguardia-Web-768x432.jpg 768w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2006\/04\/H_3280041_20171110125702-kBh-U432768308025LBF-992x558@LaVanguardia-Web.jpg 991w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p><b>Pre\u00e1mbulo.<\/b><\/p>\n<p>El presente art\u00edculo tiene por objeto lanzar algunas reflexiones en torno al llamado problema de la vivienda y si es posible abrir el debate sobre este y otros temas. En un momento que se palpa la debacle en el seno de la izquierda en Catalunya, con un sentimiento generalizado de vac\u00edo, de tierra arrasada, de falta de propuestas y alternativas propias ajenas a un capitalismo de \u00faltima generaci\u00f3n que pretende perpetuarse muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Se trata de un art\u00edculo abierto y en buena parte inacabado. Lejos de pretender dar lecciones a nadie sobre este problema, entiendo que no es bueno que el debate se reduzca a resolver el tema en unas jornadas o conferencia, escuchar las ponencias de varios \u00abespecialistas\u00bb y adaptar luego nuestra pr\u00e1ctica pol\u00edtica a sus conclusiones. Hemos de participar \u00abtodos\u00bb en el debate no solamente de manera formal, cada uno aportando desde su visi\u00f3n, su posici\u00f3n. La manera de hacer las cosas es importante, tanto como los resultados, alej\u00e1ndonos de la ola de posibil\u00edsmo que nos envuelve. Solo as\u00ed podremos generar experiencias que construir eso de la sociedad civil alternativa.<\/p>\n<p>Esta propuesta va en la l\u00ednea de estudiar y trabajar todos aquellos temas que forman la espina dorsal de la vida cotidiana de las personas, que les preocupan, les afectan y les condicionan. Plantear propuestas globales y en lo concreto, sin que finalmente quedarse en el mero an\u00e1lisis sociol\u00f3gico. Hay que poner en pr\u00e1ctica nuestras propias iniciativas que sirvan primero de prueba para despu\u00e9s convertirlas en verdaderos reflejos de la alternativa de sociedad que pretendemos alcanzar. Si queremos salir del t\u00fanel y de la v\u00eda muerta en que nos encontramos, se tendr\u00e1 que dejar de lado este politicismo convulsivo y desacerbado que nos ha conducido hasta aqu\u00ed.<\/p>\n<p>La vivienda en un derecho no un privilegio, esta ha sido una consigna largamente repetida durante a\u00f1os por la izquierda. Pero cuando se ha tratado de analizar el origen del problema, entender los mecanismos que rigen la industria inmobiliaria y sobre todo cuando hay que aportar alternativas al llamado \u00abproblema de la vivienda\u00bb, nos hemos limitado a ofrecer an\u00e1lisis superficiales, declaraciones de buena voluntad similares a las de los documentos de principios de cualquier ONG y finalmente cuando se acercan per\u00edodos electorales, hemos elaborado unos programas \u00abde o\u00eddo\u00bb, donde reclam\u00e1bamos vivienda p\u00fablica y digna para todos. Esperando que una vez ganadas las elecciones y alcanzado un hipot\u00e9tico poder pol\u00edtico todo era que las administraciones se encargaran de solucionar este problema, dejando su soluci\u00f3n en manos de los profesionales de la pol\u00edtica. Nada o poco, muy poco de crear sociedad alternativa, de lanzar experiencias asociativas que ayudaran a solucionar este y otros problemas fundamentales.<\/p>\n<p><b>1.- Un acercamiento al problema de la vivienda.<\/b><\/p>\n<p>Hist\u00f3ricamente, los ciudadanos se han buscado unos a otros para la resoluci\u00f3n de sus problemas, agrup\u00e1ndose para tratar de dar soluciones comunes a los problemas comunes. As\u00ed se crearon sindicatos y agrupaciones obreras para defender los derechos de l@s trabajador@s, la falta de infraestructuras b\u00e1sicas y las malas condiciones en que se encontraban los barrios potenciaron la crearon y el fortalecimiento de asociaciones de vecinos principalmente durante la d\u00e9cada de los 70, surgen asociaciones de mujeres en lucha contra el patriarcado, se crean colectivos de solidaridad con algunos pueblos en lucha y hasta surgen asociaciones de parados. Un problema com\u00fan a muchos como la falta de algo tan b\u00e1sico como vivienda, no ha llevado consigo la formaci\u00f3n de agrupaciones de ciudadanos con el mismo problema para tratar de buscar soluciones comunes. Se vive de forma individual, experiencias reivindicativas o de cooperativas son muy escasas y agrupan solo a una peque\u00f1a parte de los afectados.<\/p>\n<p>En la actualidad se pueden destacar tres colectivos afectados de una forma m\u00e1s acuciante por la falta de vivienda en nuestro pa\u00eds:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <b><i>Un primer colectivo formado por todas aquellas personas que no disponen de una vivienda propia.<\/i><\/b> En este se encuentran los j\u00f3venes que no pueden emanciparse y viven dentro del n\u00facleo familiar. En los \u00faltimos veinte a\u00f1os la edad de emancipaci\u00f3n ha ido creciendo paulatinamente, sobre todo en aquellos per\u00edodos en que el precio de la vivienda era mas alto. Por este uno de los colectivos m\u00e1s importantes se dedica un apartado espec\u00edfico mas adelante.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Junto a los j\u00f3venes otros colectivos como los inmigrantes, los nuevos n\u00facleos familiares monoparentales formados por hombres y sobre todo mujeres solas normalmente con hijos y un colectivo mucho m\u00e1s heterog\u00e9neo en que se incluyen todas aquellas personas que son desahuciadas de sus viviendas por no poder hacerse cargo del pago mensual del alquiler. <i>\u201c&#8230; cada d\u00eda se desahucian de media unas veinte viviendas en Barcelona y su entorno. Por tanto, al a\u00f1o, m\u00e1s de 3.000 familias deben dejar sus viviendas\u201d 1.<\/i><\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los \u201csin techo\u201d que se vemos deambular cada d\u00eda por nuestras ciudades cargados con todos sus enseres y que forman las principales bolsas de lo que se viene denominando cuarto mundo. Son personas que poco a poco se han ido abandonando. Han perdido la confianza en ellos mismos y en los dem\u00e1s, no siendo capaces ya de realizar ning\u00fan esfuerzo para salir de esta situaci\u00f3n. <i>\u201c&#8230; en Barcelona y su \u00e1rea metropolitana hay m\u00e1s de medio mill\u00f3n de pobres. Se considera pobre a quien tiene unos ingresos inferiores a 45.000.- pesetas.\u201d1. <\/i>Forman parte del llamado cuarto mundo del que tan poco nos hemos preocupado.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <b><i>Un segundo colectivo que dispone de vivienda propia, pero que esta no se encuentra en buen estado<\/i><\/b><b>.<\/b> Formado principalmente de ancianos que viven en los barrios m\u00e1s deteriorados de nuestras ciudades, son en su mayor\u00eda edificaciones de m\u00e1s de 50 a\u00f1os que se encuentran en condiciones muy precarias, a quienes la falta de recursos econ\u00f3micos no permite la rehabilitaci\u00f3n y el acondicionamiento de sus viviendas. En su mayor\u00eda viviendas de alquiler, el alto precio que ha alcanzado el suelo los hace a\u00fan m\u00e1s vulnerables, ya que son acosados por los propietarios de los edificios que intentan sacarlos de sus viviendas y as\u00ed poder vender estos a las inmobiliarias.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <b><i>Un tercer colectivo que vive en r\u00e9gimen de alquiler con dificultades para pagar a final de mes<\/i><\/b><b>.<\/b> Son los afectados por la entrada en vigor de la Ley de Arrendamientos Urbanos, LAU, que acaba con la congelaci\u00f3n de los arrendamientos que suben cada a\u00f1o en funci\u00f3n del IPC. Este colectivo se dividir\u00eda a su vez en dos, uno de personas que hoy no pueden pagar el alquiler y son desahuciados y otro que aunque actualmente puede pagar el alquiler se encontrar\u00e1 con dificultades para pagarlo en los pr\u00f3ximos a\u00f1os. Seria el caso de aquellas parejas de ancianos que cobraban su pensi\u00f3n y en los que el fallecimiento de uno de ellos los coloca en una posici\u00f3n muy dif\u00edcil al dividirse su renta a la mitad. Junto a estos, otros n\u00facleos familiares que no pueden incrementar sus ingresos y que ven como el alquiler mensual les sube cada a\u00f1o hasta que se hace imposible su pago y pueden acabar siendo desahuciados.<\/p>\n<p><b>2.- El mercado de la vivienda.<\/b><\/p>\n<p>En el momento de realizar el presente documento, la promoci\u00f3n inmobiliaria vive momentos de euforia. Pasear por cualquier poblaci\u00f3n del \u00e1rea metropolitana de Barcelona es divisar una gran cantidad de gr\u00faas por todas partes, unas aisladas entre edificios existentes como ap\u00e9ndices que de repente parece que le han salido a la ciudad, otras formando peque\u00f1as agrupaciones y hasta nos encontramos con verdaderos bosques de gr\u00faas pertenecientes a alguna de las grandes promociones inmobiliarias que se llevan a cabo en estos d\u00edas.<\/p>\n<p>No es un fen\u00f3meno centrado exclusivamente en las poblaciones que forman la connurbaci\u00f3n de la Gran Barcelona, si recorremos las provincias de Girona o Tarragona nos sorprenderemos de la gran cantidad de edificaciones en construcci\u00f3n y nos daremos cuenta de que la gran euforia constructiva se extiende a lo largo y ancho de todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1999 se iniciaron en Catalunya cerca de 75.000 viviendas, mientras que en el estado espa\u00f1ol se lleg\u00f3 a las 467.000. Se trata de cifras muy altas que no se alcanzaban desde el a\u00f1o 75, una vez pasada la crisis del petr\u00f3leo, en plena etapa desarrollista. Ni Alemania, que pr\u00e1cticamente dobla en n\u00famero de viviendas a Espa\u00f1a, super\u00f3 este volumen de producci\u00f3n. Sin embargo a pesar de las grandes cifras, solo un 7,9% del total de las viviendas construidas son viviendas protegidas, las denominadas VPO (Viviendas de Protecci\u00f3n Oficial,), cuyo precio de venta m\u00e1ximo est\u00e1 regulado por el estado y que deber\u00edan de servir para asegurar el acceso a una vivienda para una mayor\u00eda de ciudadanos y ciudadanas.<\/p>\n<p>A pesar de las cifras actuales de producci\u00f3n, cuando el sector ha estado viviendo lo que se denomina un momento \u00abdulce\u00bb los \u00faltimos a\u00f1os, con una demanda de compradores que parec\u00eda inagotable, los precios de las viviendas han seguido subiendo. Tratar de explicar la actual situaci\u00f3n del sector y caer en simplismos seria un error en el que no debemos de caer, solo un an\u00e1lisis riguroso nos permitir\u00e1 entender que est\u00e1 ocurriendo y por que. Varios son los factores, la suma de los cuales ha llevado a que se den las actuales cifras de construcci\u00f3n y el precio alcanzado por las viviendas:<\/p>\n<p><b><i>Una demanda de viviendas que se arrastra desde los a\u00f1os 80.<\/i><\/b><\/p>\n<p>En los a\u00f1os 80 los j\u00f3venes siguieron viviendo en casa de los padres a causa de la dificultad para acceder a una vivienda asequible, si en el a\u00f1o 81 la edad de emancipaci\u00f3n era de 26 a\u00f1os, en el a\u00f1o 91 la edad de emancipaci\u00f3n, es decir la edad a la que los j\u00f3venes abandonan el n\u00facleo familiar adquiere una vivienda y se independizan de sus padres subi\u00f3 hasta los 29 a\u00f1os. Estos datos se pueden apreciar en el cuadro siguiente, que muestra la evoluci\u00f3n de la edad de emancipaci\u00f3n de los j\u00f3venes en el estado espa\u00f1ol al relacionarla con la edad del primer matrimonio.<\/p>\n<p>Durante la d\u00e9cada de los 80, debido al alto coste que ten\u00eda la adquisici\u00f3n de una vivienda por un lado, a la falta de viviendas de alquiler asequibles y a otros factores como las altas cifras de paro y la precariedad laboral, se fue formando una gran bolsa de j\u00f3venes demandantes de vivienda. Muchos continuaron en esta situaci\u00f3n hasta finales de los noventa, a la espera de que el precio de estas se situara dentro de unos m\u00e1rgenes, que les hiciera posible el acceso a las mismas.<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td colspan=\"4\">\n<p><b>Edad del primer matrimonio en el estado espa\u00f1ol entre 1950-1991<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><\/td>\n<td><\/td>\n<td><\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<p><b>A\u00f1o<\/b><\/td>\n<td><\/td>\n<td>\n<p><b>Hombres<\/b><\/td>\n<td>\n<p><b>Mujeres<\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><\/td>\n<td><\/td>\n<td><\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<p>1950<\/td>\n<td><\/td>\n<td>\n<p>28,97<\/td>\n<td>\n<p>26,43<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<p>1960<\/td>\n<td><\/td>\n<td>\n<p>28,8<\/td>\n<td>\n<p>26,1<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<p>1970<\/td>\n<td><\/td>\n<td>\n<p>27,53<\/td>\n<td>\n<p>23,66<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<p>1975<\/td>\n<td><\/td>\n<td>\n<p>26,73<\/td>\n<td>\n<p>23,23<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<p>1980<\/td>\n<td><\/td>\n<td>\n<p>25,8<\/td>\n<td>\n<p>23,4<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<p>1981<\/td>\n<td><\/td>\n<td>\n<p>26,01<\/td>\n<td>\n<p>23,6<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<p>1985<\/td>\n<td><\/td>\n<td>\n<p>26,4<\/td>\n<td>\n<p>24,2<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<p>1986<\/td>\n<td><\/td>\n<td>\n<p>26,7<\/td>\n<td>\n<p>24,5<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<p>1987<\/td>\n<td><\/td>\n<td>\n<p>26,8<\/td>\n<td>\n<p>24,6<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<p>1988<\/td>\n<td><\/td>\n<td>\n<p>27<\/td>\n<td>\n<p>24,8<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<p>1989<\/td>\n<td><\/td>\n<td>\n<p>27,1<\/td>\n<td>\n<p>25<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<p>1990<\/td>\n<td><\/td>\n<td>\n<p>27,4<\/td>\n<td>\n<p>25,3<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>\n<p>1991<\/td>\n<td><\/td>\n<td>\n<p>28,44<\/td>\n<td>\n<p>25,99<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><\/td>\n<td><\/td>\n<td><\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"4\">\n<p><i>Fuente: INE, EUROSTAT, Estadisticas Demogr\u00e1ficas, 1994.<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><b><i>Bajada generalizada de los tipos de inter\u00e9s.<\/i><\/b><\/p>\n<p>El tipo de inter\u00e9s de los prestamos hipotecarios tiene una importancia fundamental a la hora de explicar las tendencias de compra de viviendas. Al ser muy alto el precio de la vivienda, la practica totalidad de los que se plantean su compra deben de ayudarse de un pr\u00e9stamo hipotecario. El coste de una vivienda se puede dividir a su vez en dos, por una parte la entrada que se ha de pagar a la firma del contrato de compra &#8211; venta y que representa alrededor del 20% del total y una segunda parte de hasta el 80% del total que se acaba reduciendo la posibilidad o no de la compra, a poder pagar la cuota mensual del pr\u00e9stamo.<\/p>\n<p>Analizando la evoluci\u00f3n de los tipos de inter\u00e9s de los \u00faltimos quince a\u00f1os, se puede comprobar la influencia que estos tienen en el acceso a una vivienda. El a\u00f1o 1991, en pleno per\u00edodo de crisis econ\u00f3mica, los tipos de inter\u00e9s de los pr\u00e9stamos hipotecarios estaban al 16,66%, si el precio medio de una vivienda de nueva construcci\u00f3n en el \u00e1rea metropolitana de Barcelona era de unos 17,3 millones de pesetas, esto supon\u00eda que se tenia que pagar una cuota mensual de unas 210.00 pesetas. En el a\u00f1o 1999, en la cresta de la ola del ciclo econ\u00f3mico, el tipo de inter\u00e9s baj\u00f3 hasta el 4,75%, el precio medio de la vivienda hab\u00eda subido hasta llegarse a una media de unos 18,5 millones de pesetas, lo que supone una cuota mensual de unas 95.641 pesetas.<\/p>\n<p><i>Fuente: Banco de Espa\u00f1a<\/i>\u00a0La simple comparaci\u00f3n de ambas cifras que sin duda representa un descenso considerable del coste de amortizaci\u00f3n de la vivienda respecto a a\u00f1os anteriores, descenso fundamental cuando se trata de un bien tan caro para la inmensa mayor\u00eda.<\/p>\n<p><b><i>Descenso de las cifras de paro y sensaci\u00f3n de bonanza econ\u00f3mica.<\/i><\/b><\/p>\n<p>Estos factores, a pesar de su aparente subjetividad, tienen una gran importancia a la hora de marcar tendencias, como podr\u00eda ser el lanzarse a la compra de una vivienda.<\/p>\n<p>En los per\u00edodos c\u00edclicos de bonanza-crisis-bonanza del capitalismo, el factor subjetivo adquiere una gran importancia. Tienen un efecto similar al que produce el aire al entrar en un motor de gasolina de un autom\u00f3vil, por si solo no produce la combusti\u00f3n, pero su entrada hace que se incremente de una forma importante el proceso. El descenso de las cifras de paro, aunque este no suponga una disminuci\u00f3n de la precariedad en el empleo, ha relanzado positivamente al sector, ya que esta \u00absensaci\u00f3n generalizada\u00bb hace que muchas personas se lancen a la compra de una vivienda sin pensar en el coste final de esta, como llevadas de manera convulsiva por una especie de fiebre del oro generalizada.<\/p>\n<p><b><i>Las fluctuaciones c\u00edclicas del sector.<\/i><\/b><\/p>\n<p>Se trata de una tendencia hist\u00f3rica del sector de la construcci\u00f3n, a moverse en constantes oscilaciones con subidas y bajadas muy fuertes en forma de ciclos econ\u00f3micos. En estos ciclos econ\u00f3micos los per\u00edodos de bonanza o expansi\u00f3n duran aproximadamente unos cuatro a\u00f1os. Acaban agot\u00e1ndose, porque el constante aumento de los precios de las viviendas acaba con la capacidad de compra de los posibles compradores que ya no pueden llegar a los precios en los que se sit\u00faa la vivienda. La crisis posterior acostumbra a prolongarse unos seis a\u00f1os hasta que el mercado se recupera, y despu\u00e9s, vuelta a empezar.<\/p>\n<p>Este ciclo perverso de la construcci\u00f3n se acostumbra a cumplir casi matem\u00e1ticamente, es un ejemplo de la desregulaci\u00f3n del sector y del componente especulativo de muchas de las inversiones en este sector en momentos de expansi\u00f3n econ\u00f3mica.<\/p>\n<p><b><i>Falta de voluntad de las administraciones para solucionar el problema de la vivienda.<\/i><\/b><\/p>\n<p>Las viviendas de protecci\u00f3n oficial tendr\u00edan que jugar un papel de mecanismo regulador y control de los precios del mercado de la vivienda, la ca\u00edda en picado de las cifras de construcci\u00f3n de esta tipolog\u00eda de viviendas en los \u00faltimos a\u00f1os pone de relieve el verdadero papel que las administraciones conceden a estas.<i>\u201c Las actuales pol\u00edticas de vivienda no pueden ser consideradas como una v\u00eda para la soluci\u00f3n de las necesidades sociales, sino como un instrumento dinamizador del mercado, al servicio de los promotores, en fases recesivas.\u201d2<\/i><\/p>\n<p>En per\u00edodos de expansi\u00f3n econ\u00f3mica como en el que parece que todav\u00eda nos encontramos, los promotores privados han construido y vendido viviendas libres, mientras que la construcci\u00f3n de viviendas protegidas ha quedado en manos de las pocas promotoras p\u00fablicas y de algunas cooperativas de viviendas. Los a\u00f1os de recesi\u00f3n econ\u00f3mica o a la baja, los gobiernos abren un poco el grifo de las ayudas p\u00fablicas a la vivienda social con el objetivo de reactivar el mercado y para conseguir que las promotoras privadas se vuelvan a interesar por la vivienda protegida, asegurando un volumen de trabajo a las constructoras. Conviene recordar la importancia hist\u00f3rica del sector de la construcci\u00f3n en el total de la econom\u00eda de nuestro pa\u00eds y el papel que juegan los grandes grupos constructores ligados a las principales entidades bancarias en esta.<\/p>\n<p><b>3.- Acceso de los j\u00f3venes a la vivienda.<\/b><\/p>\n<p>Los j\u00f3venes son uno de los colectivos con mayor dificultad para acceder a una vivienda digna. El alto coste de la vivienda y sus propias caracter\u00edsticas como grupo social, con una incorporaci\u00f3n al mercado de trabajo marcada por la precariedad y unas altas cifras de paro crean en estos incerteza ante el futuro a corto y medio plazo, por lo que la emancipaci\u00f3n del domicilio materno necesita de la independencia econ\u00f3mica. Junto a otros grupos sociales en continuo aumento en los \u00faltimos a\u00f1os, como los ancianos que viven solos, los inmigrantes o las familias monoparentales, forman el grueso de las personas con m\u00e1s problemas para acceder a una vivienda digna.<\/p>\n<p>La ciudad de Barcelona adquiri\u00f3 el pasado a\u00f1o 1999 el triste r\u00e9cord convertirse en la ciudad m\u00e1s cara para adquirir una vivienda nueva del estado espa\u00f1ol, con un precio de 297.000 pesetas el metro cuadrado de media, por encima de capitales como Donosti o Madrid. Para hacernos una idea de lo que estas cifras significan, una vivienda de unos 80 metros cuadrados costaba a finales del 99 unos 24 millones de pesetas. El futuro no es nada halag\u00fce\u00f1o, ya que la previsi\u00f3n es que este a\u00f1o los precios de las viviendas sigan subiendo hasta alcanzar cifras en torno al 5% en Barcelona ciudad.<\/p>\n<p>En Barcelona se est\u00e1 produciendo una expulsi\u00f3n, principalmente de los j\u00f3venes, por falta de viviendas a un precio asequible. Los altos precios y la falta de recursos los est\u00e1n obligando a trasladarse a otras poblaciones del \u00e1rea metropolitana, que forman las primeras coronas de la connurbaci\u00f3n de la Gran Barcelona, donde el precio de estas es un poco m\u00e1s asequible est\u00e1n absorbiendo a la mayor parte de esta poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Algunas poblaciones del \u00e1rea metropolitana, que forman las primeras coronas o anillos de la connurbaci\u00f3n de la Gran Barcelona, est\u00e1n absorbiendo a esta poblaci\u00f3n expulsada. Ciudades como Mollet, Sant Feliu, Esplugues, Viladecans, Gav\u00e1, Sant Boi, Terrassa, Cerdanyola o Ripollet han sufrido un importante aumento de poblaci\u00f3n en los \u00faltimos a\u00f1os. Seg\u00fan fuentes de la Direcci\u00f3n General d\u2019Aquitectura i Habitatge de la Generalitat, en el a\u00f1o 2000, poblaciones como Badalona o Matar\u00f3 han tenido un incremento de poblaci\u00f3n superior al 25%, y municipios como Cerdanyola, l\u2019Hospitalet, Vilafranca o Vilanova, lo han hecho alrededor de un 20%. Este incremento de demanda ha contribuido a que los precios de venta de viviendas en estas poblaciones fueran subiendo de forma proporcional a la misma.<\/p>\n<p>Durante 1999, en poblaciones como Castelldefels el precio de la vivienda de nueva construcci\u00f3n se ha incrementado un 20%; en Cedanyola y Sant Boi, un 16% y en Badalona, un 11%. Las alzas son tambi\u00e9n importantes en ciudades como Matar\u00f3, con un 20%; Terrassa, con un 18% y Sabadell y Granollers, con un 19%. Los pr\u00f3ximos a\u00f1os son inciertos para todos aquellos j\u00f3venes que aspiren a conseguir una vivienda digna y es posible que se repitan los efectos de los a\u00f1os 80.<\/p>\n<p><b>4.- La vivienda de alquiler.<\/b><\/p>\n<p>La vivienda de alquiler ha sido uno de los grandes caballos de batalla, que la izquierda ha mantenido a la hora de defender sus propuestas en la lucha por el derecho a una vivienda digna, al menos sobre el papel.<\/p>\n<p>El parque de viviendas de alquiler en el conjunto del estado se encuentra en la cola si lo comparamos con otros pa\u00edses europeos. El siguiente cuadro refleja los \u00edndices de vivienda de alquiler respecto del total de vivienda en algunos pa\u00edses europeos hace 5 a\u00f1os. En este tiempo algunos de estos pa\u00edses han perdido parte de su parque de viviendas de alquiler, el estado espa\u00f1ol tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>En muchas ocasiones se ha lanzado el debate sobre la necesidad de viviendas de alquiler como alternativa a la vivienda de compra, sobre todo para los j\u00f3venes. No tardan en surgir las voces que afirman en los pa\u00edses del sur de Europa, existe una tendencia cultural a la adquisici\u00f3n de la vivienda, por lo que no tiene sentido construir viviendas de alquiler, como es norma habitual en otros pa\u00edses del norte donde el alquiler es la forma m\u00e1s usual de acceder a una vivienda para la mayor\u00eda.<\/p>\n<p>Como dir\u00eda aquel ministro de propaganda nazi Goebels, <i>las mentiras o las medias verdades a base de repetirse durante mucho tiempo, llegan a ser asumidas colectivamente como verdades irrefutables<\/i>. Tanto ha sido as\u00ed que parece que en lugar de entrar en el debate y tratar de desmontarla, nos hemos llegado a creer esta explicaci\u00f3n. La falta de construcci\u00f3n de viviendas de alquiler en la mayor\u00eda de los municipios donde la izquierda ha tenido y tiene alcald\u00edas en estos \u00faltimos a\u00f1os me inclina a pensar esto \u00faltimo. Pero la realidad es tozuda, y cuando el ayuntamiento de Barcelona decide realizar 400 viviendas de alquiler para j\u00f3venes a precios asequibles, se encuentra sobrepasado con el gran n\u00famero de peticiones unas 2600, que rompiendo esta tendencia \u00abcultural\u00bb solicitan poder acceder a una de ellas. Mientras que en algunos pa\u00edses europeos la media de viviendas de alquiler est\u00e1 alrededor del 60% del total del parque de viviendas existentes, en Catalunya actualmente estamos alrededor de un 15%, cifras que nos tendr\u00edan que hacer pensar y mucho.<\/p>\n<p>Si analizamos los datos estad\u00edsticos que relacionan el parque de viviendas existentes en Catalunya, con los porcentajes de viviendas de alquiler y de propiedad en los \u00faltimos 40 a\u00f1os, podremos entender el porque de las cifras actuales. En 1950 exist\u00edan en Catalunya un total de 752.390 viviendas, de las cuales 559.026, es decir el 74,3%, eran de alquiler y el resto, un 25,7%, de propiedad. Hab\u00eda un parque de viviendas de alquiler muy importante que venia en buena parte de los tiempos de la Rep\u00fablica. Es a partir de los a\u00f1os 60 y sobre todo entre los 70 y los 80 que esta tendencia cambia de manera notable.<\/p>\n<p>Con la inmigraci\u00f3n los problemas de falta de vivienda se acentuaron mucho y el franquismo puso en marcha la creaci\u00f3n de un gran n\u00famero de pol\u00edgonos de viviendas, sobre todo en Barcelona y los municipios de su \u00e1rea metropolitana. Durante esos a\u00f1os, y los que los siguieron hasta hoy, apenas se construyeron viviendas en r\u00e9gimen de alquiler por lo que las cifras se fueron invirtiendo hasta llegar a las cifras de 1991, con un parque de viviendas ocupadas de 2.356.288 viviendas de las cuales son de alquiler solo 487.280, (menos de las que hab\u00edan en 1950), lo que demuestra que en esos 40 a\u00f1os nada se ha hecho desde las administraciones por promover y potenciar la vivienda de alquiler.<\/p>\n<p><b>5.-Buscando alternativas.<\/b><\/p>\n<p>Las alternativas al problema de la vivienda no vienen solas, por muy bien que estudiemos el problema, y por muy acertadas que acaben siendo nuestras conclusiones, de poco servir\u00e1n si no somos capaces de ponerlas en pr\u00e1ctica articulando alternativas que puedan ser contrastables con otras y a su vez con la base te\u00f3rica de las que surgen y con la que se debe retroalimentar.<\/p>\n<p>Cuando la izquierda trata este tema en sus documentos pol\u00edticos, a menudo cae en el error de reducir su soluci\u00f3n a reclama que las administraciones construyan viviendas sociales a precios asequibles. En primer lugar porque las administraciones, como se\u00f1alaba anteriormente, no han tenido ni tienen como prioridad la resoluci\u00f3n de los problemas de falta de vivienda. Desde los a\u00f1os del desarrollismo franquista, las pol\u00edticas de viviendas no se han hecho en funci\u00f3n de las necesidades sociales, sino siguiendo los intereses de los grandes grupos constructores e inmobiliarios. Con esto no estoy argumentando que hay que olvidarse de reclamar a las administraciones p\u00fablicas soluci\u00f3n a la falta de vivienda. Estas deber\u00edan jugar un papel central en la resoluci\u00f3n promoci\u00f3n de viviendas sociales, sobre todo de alquiler y para los colectivos m\u00e1s desfavorecidos. No se debe esperar a conseguir un supuesto poder pol\u00edtico para cambiar los objetivos y las prioridades en materia de vivienda, hay que presionar a los poderes p\u00fablicos que intervienen hasta lograr cambiar sus pol\u00edticas viviendas. Esta presi\u00f3n ha de llevarse a cabo desde una sociedad civil organizada en forma de entidades que luchen por este y otros derechos de los ciudadanos.<\/p>\n<p>A este respecto se est\u00e1 dando un fen\u00f3meno interesante en los \u00faltimos a\u00f1os en nuestro pa\u00eds, se trata de <i>Plataforma Per al Dret a un Habitatge Digne<\/i>, que formada por entidades como Justicia i Pau, la Federaci\u00f3 d\u2019Associacions de Ve\u00efns de Barcelona, CONC y otros, trabaja con el objetivo de concienciar y presionar a las administraciones p\u00fablicas para que estas se involucren firmemente en la potenciaci\u00f3n de pol\u00edticas de vivienda p\u00fablica. En el tiempo que lleva funcionando la plataforma ha servido como un elemento de presi\u00f3n y de denuncia hacia los poderes p\u00fablicos, que se han visto forzados a realizar alguna peque\u00f1a concesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Aunque interesante, la experiencia parte con algunos problemas de principios que le condicionan tanto la efectividad como el futuro de la misma. En primer lugar el grado mas que dudoso de implicaci\u00f3n de algunas de las entidades que la componen y su dependencia pol\u00edtica y\/o econ\u00f3mica de las administraciones, esta relaci\u00f3n de subsidiareidad las coloca en una posici\u00f3n de extrema debilidad a la hora de poner en pr\u00e1ctica formas de presi\u00f3n con la suficiente intensidad y tenacidad necesarias. El car\u00e1cter \u201ctemporal\u201d, caracter\u00edstica de este tipo de plataformas, le genera otra contradicci\u00f3n. Representantes de una serie de asociaciones o entidades se unen para conseguir un objetivo concreto, a medida que pasa el tiempo, si como dec\u00eda Lenin en su Que hacer; <i>no se consiguen \u00e9xitos cada d\u00eda<\/i>, las fuerzas de debilitan y si los objetivos y las estrategias a corto y medio plazo no son claras, las entidades acaban olvid\u00e1ndose incluso de su participaci\u00f3n en las plataformas quedando en manos de la voluntad de las personas que las representan.<\/p>\n<p>Se hace necesario un movimiento de base que desde los barrios y las poblaciones afectadas aune a todas aquellas personas afectadas, con el objetivo de arrancar de las administraciones las medidas necesarias para resolver la falta de viviendas dignas. La situaci\u00f3n en que se encuentran actualmente los movimientos sociales en Cataluya no es la mas optimista para creer que este pueda desarrollarse con la suficiente fuerza y convicci\u00f3n en los pr\u00f3ximos tiempos.<\/p>\n<p>Los ayuntamientos que son los que nos quedan m\u00e1s cerca, salvo en contadas excepciones, no se han dise\u00f1ado verdaderos programas de construcci\u00f3n de viviendas sociales, que partiendo de un estudio previo de necesidades sirvieran para programar el suelo necesario, evitando que este quedara en manos de los promotores privados o especuladores. El desarrollo de la pol\u00edtica de suelo ha sido con el \u00fanico objetivo de aumentar las arcas municipales, en parte para pagar las numerosas deudas que arrastran la mayor\u00eda de los municipios.<\/p>\n<p>Una de las alternativas real al problema est\u00e1n siendo las cooperativas de viviendas, aunque aun son un granito de arena en la inmensidad del desierto, ya que sus cifras representan solamente el 2% del total de viviendas construidas. Su poca incidencia en comparaci\u00f3n con el total no les ha permitido hacer una funci\u00f3n reguladora en el alza continuada de precios del mercado como pretend\u00edan en un principio. Otro de los problemas con los que se encuentran la mayor\u00eda de estas es que a pesar de su existencia, los actuales precios de la vivienda son tan altos que hacen que mucha gente no puede acceder a una vivienda promovida por una cooperativa y se queda fuera por falta de medios engordando las cifras de la llamada por los algunos soci\u00f3logos \u00abdemanda insolvente\u00bb.<\/p>\n<p>Al apostar decididamente por experiencias cooperativas y de econom\u00eda social hay que ser conscientes de las importantes contradicciones que estas generan, cuando se desarrollan desde una perspectiva de izquierda transformadora y no posibilista dentro de una realidad econ\u00f3mica capitalista. \u201c<i>La relaci\u00f3n entre mercado y autogesti\u00f3n es explosiva. La empresa autogestionaria es autogestionaria pero debe ser empresa y esto \u00faltimo es la condici\u00f3n material de su existencia. La necesidad de ser empresa en una econom\u00eda de mercado conlleva a su vez la necesidad de implementar una organizaci\u00f3n que garantice su rentabilidad y supervivencia\u201d3. <\/i>No ser conscientes y asumir estas premisas, traer\u00e1 como consecuencia el fin de la experiencia por muy interesante que pueda ser esta. Por otra parte, la econom\u00eda social permite articular una gesti\u00f3n democr\u00e1tica y fomentar la participaci\u00f3n de los\/as trabadadores\/as.<\/p>\n<p>Debemos analizar y cuestionarnos, salidas al problema como las que representan las cooperativas de CCOO o UGT, modelos de los que a mi entender hay mucho que hablar. Aplicando aquello de que \u00aben el reino de los tuertos el ciego es el rey\u00bb, nuestra falta de experiencias concretas nos hace entender que lo poco que se hace desde la izquierda ya est\u00e1 bien, sin profundizar en \u00e9l \u00abcomo se hace\u00bb. Hay que plantearse si estas representan un ejemplo a seguir por una izquierda que busca se\u00f1as propias de identidad al margen del sistema, si sirven para organizar a la gente y se fomenta su participaci\u00f3n o si por el contrario no son m\u00e1s que meras empresas promotoras trabajando con el dinero de otros que no se plantean ser una alternativa en el modelo de gesti\u00f3n adoptado.<\/p>\n<p>Hay de comparar estas con otras experiencias, que aunque de forma mucho m\u00e1s humilde se est\u00e1n planteando como alternativa a la falta de viviendas. Se est\u00e1n dando experiencias asociativas muy interesantes que trabajan no solo para solucionar la falta de viviendas sino que adem\u00e1s ayudan a la organizaci\u00f3n, a la participaci\u00f3n y al apuntalamiento de un movimiento asociativo que se nos muere de inanici\u00f3n.<\/p>\n<p>Existen experiencias, que aunque sin la importancia cuantitativa de otras grandes cooperativas, est\u00e1 realizando una labor muy importante y sin duda innovadora dentro del cooperativismo de viviendas de este pa\u00eds. Entre sus principales caracter\u00edsticas es que los cooperativistas no dejan de ser socios al recibir sus viviendas y se van a casa con \u00absu\u00bb problema resuelto, sino que se trabaja para que sigan participando en la misma a trav\u00e9s de distintos cauces: participaci\u00f3n en las actividades propias de la cooperativa, cooperativa de consumo, organizaciones vecinales, \u2026<\/p>\n<p>Otra experiencia interesante es la de la Cooperativa Juvenil La Forja que trabaja en los municipios de Orcasitas y Vallecas en la provincia de Madrid. Son los j\u00f3venes cooperativistas que se han organizado para gestionar directamente y realizan el mantenimiento de varios inmuebles de viviendas de alquiler construidos por la administraci\u00f3n. El desarrollo de la cooperativa ha hecho que de la mera gesti\u00f3n halla pasado a otras \u00e1reas hasta contar con todo un proyecto de dinamizaci\u00f3n Socio-Cultural de los municipios en los que participan, en que los j\u00f3venes son los protagonistas.<\/p>\n<p>Son ejemplos, seguro que hay alguno m\u00e1s, que nos marcan caminos a recorrer y nos demuestran que es posible hacer las cosas de otra manera.<\/p>\n<p>Notas<\/p>\n<p>1.- <b>La Vanguardia<\/b>, \u201cVivir en Barcelona\u201d. Domingo, 8 de Abril 2001.<\/p>\n<p>2.- <b>Conclusiones sobre la pol\u00edtica de viviendas p\u00fablicas y protegidas.<\/b> \u201cPrimer Congr\u00e9s Catal\u00e0 per al Dret a un Habitatge Digne\u201d. Celebrado el 23 y 24 de febrero del 2000. Publicadas sus s\u00edntesis y conclusiones por parte de la Plataforma Per al Dret a un Habitatge Digne.<\/p>\n<p><b>3.- Globalizaci\u00f3n y autogesti\u00f3n<\/b> es una ponencia presentada por el miembro de la Red Vasca Roja Antxon Mendizabal en el Seminario Internacional <i>\u201cTrabalho e Economia Solid\u00e1ria\u201d<\/i> en la Universidad Federal de R\u00edo Grande do Sul, en Porto Alegre (Brasil) el 22 de noviembre de 2000.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pre\u00e1mbulo.<\/p>\n<p>El presente art\u00edculo tiene por objeto lanzar algunas reflexiones en torno al llamado problema de la vivienda y si es posible abrir el debate sobre este y otros temas. En un momento que se palpa la debacle en el seno de la izquierda en Catalunya, con un sentimiento generalizado de vac\u00edo, de tierra arrasada, de falta de propuestas y alternativas propias ajenas a un capitalismo de \u00faltima generaci\u00f3n que pretende perpetuarse muchos a\u00f1os. <\/p>\n<p>Se trata de un art\u00edculo abierto y en buena parte inacabado. Lejos de pretender dar lecciones a nadie sobre este problema, entiendo que no es bueno que el debate se reduzca a resolver el tema en unas jornadas o conferencia, escuchar las ponencias de varios &quot;especialistas&quot; y adaptar luego nuestra pr\u00e1ctica pol\u00edtica a sus conclusiones. Hemos de participar &quot;todos&quot; en el debate no solamente de manera formal, cada uno aportando desde su visi\u00f3n, su posici\u00f3n. La manera de hacer las cosas es importante, tanto como los resultados, alej\u00e1ndonos de la ola de posibil\u00edsmo que nos envuelve. Solo as\u00ed podremos generar experiencias que construir eso de la sociedad civil alternativa.<\/p>\n<p>Esta propuesta va en la l\u00ednea de estudiar y trabajar todos aquellos temas que forman la espina dorsal de la vida cotidiana de las personas, que les preocupan, les afectan y les condicionan. Plantear propuestas globales y en lo concreto, sin que finalmente quedarse en el mero an\u00e1lisis sociol\u00f3gico. Hay que poner en pr\u00e1ctica nuestras propias iniciativas que sirvan primero de prueba para despu\u00e9s convertirlas en verdaderos reflejos de la alternativa de sociedad que pretendemos alcanzar. Si queremos salir del t\u00fanel y de la v\u00eda muerta en que nos encontramos, se tendr\u00e1 que dejar de lado este politicismo convulsivo y desacerbado que nos ha conducido hasta aqu\u00ed. <\/p>\n<p>La vivienda en un derecho no un privilegio, esta ha sido una consigna largamente repetida durante a\u00f1os por la izquierda. Pero cuando se ha tratado de analizar el origen del problema, entender los mecanismos que rigen la industria inmobiliaria y sobre todo cuando hay que aportar alternativas al llamado &quot;problema de la vivienda&quot;, nos hemos limitado a ofrecer an\u00e1lisis superficiales, declaraciones de buena voluntad similares a las de los documentos de principios de cualquier ONG y finalmente cuando se acercan per\u00edodos electorales, hemos elaborado unos programas &quot;de o\u00eddo&quot;, donde reclam\u00e1bamos vivienda p\u00fablica y digna para todos. Esperando que una vez ganadas las elecciones y alcanzado un hipot\u00e9tico poder pol\u00edtico todo era que las administraciones se encargaran de solucionar este problema, dejando su soluci\u00f3n en manos de los profesionales de la pol\u00edtica. Nada o poco, muy poco de crear sociedad alternativa, de lanzar experiencias asociativas que ayudaran a solucionar este y otros problemas fundamentales.<\/p>\n<p>1.- Un acercamiento al problema de la vivienda.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":3820,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[44],"tags":[],"class_list":["post-290","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/290","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=290"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/290\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3820"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=290"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=290"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=290"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}