{"id":292,"date":"2006-04-10T00:00:00","date_gmt":"2006-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=292"},"modified":"2020-02-14T12:12:01","modified_gmt":"2020-02-14T11:12:01","slug":"dilemas-del-comunismo-a-caballo-entre-dos-epocas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=292","title":{"rendered":"Dilemas del comunismo a caballo entre dos \u00e9pocas"},"content":{"rendered":"<p>\u201cNo burlarme de los actos humanos,<\/p>\n<p>ni lamentarme o maldecirlos,<\/p>\n<p>sino comprenderlos\u201d<\/p>\n<p><strong>Spinoza<\/strong><\/p>\n<p>Las p\u00e1ginas de Viejo Topo acogen desde hace meses un debate pol\u00edtico de gran importancia. A trav\u00e9s de las opiniones, los interrogantes y las perplejidades que han expresado los diversos participantes emerge un an\u00e1lisis de conjunto muy aproximado sobre la verdadera situaci\u00f3n de la izquierda espa\u00f1ola y sobre los dilemas inmediatos que se le plantean.<\/p>\n<p>En el primer art\u00edculo, que tuvo la virtud de abrir el debate, Higinio Polo resum\u00eda acertadamente el estado de extenuaci\u00f3n, previo a la entrada en barrena definitiva, de Izquierda Unida. Propon\u00eda a continuaci\u00f3n y como alternativa que la izquierda espa\u00f1ola volviese a proponerse como proyecto principal la reorganizaci\u00f3n de un Partido Comunista, que acogiese en su seno las diversas corrientes revolucionarias o emancipadoras existentes \u2013 trotskismo, etc.- y cuyo empe\u00f1o fuese constituirse en la conciencia pol\u00edtica de los diversos movimientos sociales nacientes.<\/p>\n<p>Las respuestas al art\u00edculo de Higinio Polo recordaron que el nacimiento de Izquierda Unida fue resultado del agotamiento pol\u00edtico y el estado de postraci\u00f3n organizativa y de fuga de cuadros y militantes de relieve en que se encontraba el PCE.<\/p>\n<p>El balance de conjunto que surge\u00a0 como resumen de las diversas\u00a0 opiniones parciales expresadas es que las dos\u00a0 organizaciones principales de la izquierda espa\u00f1ola, el PCE\u00a0 e Izquierda Unida, y sus diversos hom\u00f3logos en las diferentes nacionalidades se hallan en trance de descomposici\u00f3n y van a la deriva.<\/p>\n<p>Los firmantes de este art\u00edculo estamos de acuerdo. Creemos que, si bien las dos organizaciones citadas est\u00e1n integradas por un n\u00famero significativo de individualidades de\u00a0 la izquierda de ese pa\u00eds \u2013si no quiz\u00e1, el mayor n\u00famero absoluto de las mismas, s\u00ed el mayor n\u00famero de individualidades organizadas-, ambas organizaciones, como proyectos pol\u00edticos y organizativos est\u00e1n en una crisis terminal.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed la situaci\u00f3n emp\u00edrica, que es f\u00e1cil de comprobar pero cuya constataci\u00f3n resulta muy dolorosa para quienes pertenecemos a unas determinadas generaciones\u00a0 y compartimos un determinado pasado y unas vivencias. La falta de explicaci\u00f3n plausible de lo que sucede hace m\u00e1s dif\u00edcil que aceptemos por entero la verdad de la situaci\u00f3n que vivimos y nos induce a limitar el an\u00e1lisis, tratando de salvar\u00a0 las posibilidades de futuro de, al menos,\u00a0 parte de lo existente. Pero lo cierto es que, como ha dicho Polo (VT, 157) vivimos un fin de etapa pol\u00edtico. Pero no s\u00f3lo de IU, decimos nosotros. Los abajo firmantes creemos que nos encontramos ante el final de la forma hist\u00f3rica que ha adoptado el comunismo en el siglo XX en Europa: el partido comunista de masas. Y apostamos a favor de que el comunismo, como en otras ocasiones, supere esta crisis de una forma organizativa hist\u00f3ricamente determinada.<\/p>\n<p>Tampoco es \u00fatil\u00a0 buscar la causa del fracaso pol\u00edtico que vivimos \u2013el final de \u00e9poca pol\u00edtico- en una hipot\u00e9tica \u201cculpa\u201d originaria, es decir, en el pasado. La Revoluci\u00f3n Bolchevique, la URSS, la Tercera Internacional,\u00a0 en general, el movimiento comunista internacional de siglo XX, en sus diversas corrientes, con sus luces y sus sombras, esperan a\u00fan que se realice un balance m\u00ednimamente ecu\u00e1nime de su historia que dar\u00e1, a no dudar, un resultado positivo. Gracias a ese esfuerzo hist\u00f3rico existimos nosotros, existen las libertades que nos amparan y nos permiten deliberar,\u00a0 debatir en p\u00fablico y por escrito.\u00a0 El estudio de esa experiencia, particularmente de\u00a0 c\u00f3mo, en lugar de la igualdad y la libertad lleg\u00f3 a instaurarse una sociedad desigual de clases y c\u00f3mo result\u00f3 incapaz de auto reproducirse,\u00a0 ayudar\u00e1 a la izquierda futura. Pero el balance sobre ese movimiento del siglo XX ya se puede hacer: cosa que solo sucede cuando se pertenece al pasado. De nuevo estamos de acuerdo con Polo: \u201c&#8230;Lo relevante ahora es recoger lo mejor de nosotros mismos, examinar el pasado del movimiento comunista extrayendo una nueva sabidur\u00eda que impida la repetici\u00f3n de los mismos errores\u201d ( VT, 157. Este es el intento de esta aportaci\u00f3n al debate.<\/p>\n<p><strong>\u201c&#8230; optimismo de la voluntad\u201d<\/strong><\/p>\n<p>\u00bf Sobrevivir\u00e1 el comunismo la transici\u00f3n de \u00e9poca a la que asistimos? Los abajo firmantes apostamos, deseamos, auguramos que s\u00ed. Conscientes de que lo hacemos desde el voluntarismo.\u00a0 El comunismo entendido como el movimiento real que supera el estado de cosas existentes, sobrevivir\u00e1 a la crisis irreversible de la forma partido comunista de masas europeo del siglo pasado. Esta afirmaci\u00f3n voluntarista deber\u00e1 pasar el examen de la realidad, deber\u00e1 recibir la cr\u00edtica de las armas. Al final de este art\u00edculo trataremos de mostrar las condiciones de posibilidad realmente existentes que hacen plausible esta afirmaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De lo que se trata ahora es de examinar las condiciones sociales que posibilitaron la existencia de partidos comunistas de masas y de examinar hasta que punto esas circunstancias han cambiado. Circunscribimos nuestro an\u00e1lisis al mundo que creemos conocer, sin extrapolar nuestras conclusiones para el mundo mundial. Creemos sin embargo que la crisis del movimiento comunista es internacional y de \u00e9poca y \u00e9ste es el prisma que se debe adoptar para intentar reflexionar sobre el fen\u00f3meno. Creemos, tambi\u00e9n que a la hora de elucidar cu\u00e1les son sus causas resulta interesante hacer constar que no solamente han entrado en crisis irreversible la forma que adoptaron los partidos comunistas sino todos los partidos de masas, tanto los de derechas como los de izquierdas.<\/p>\n<p>A mediados del siglo XX todas las corrientes pol\u00edticas influyentes en Europa estaban formadas por organizaciones pol\u00edticas que articulaban en su entorno una multitud de organizaciones sociales de masas, estructuradas, a su vez entre s\u00ed, formando un entramado social o civil. As\u00ed ocurr\u00eda con los partidos comunistas verdaderamente influyentes, y\u00a0 con los partidos socialdem\u00f3cratas. Pero tambi\u00e9n suced\u00eda con los partidos dem\u00f3crata cristianos y con otras fuerzas pol\u00edticas de derechas, tales como el gaullismo.<\/p>\n<p>En el presente, lo \u00fanico que queda de ellos, cuando no se han diluido, son <strong>agencias electorales<\/strong> m\u00e1s o\u00a0 menos poderosas, cuyo \u00e9xito y vicisitudes\u00a0 depende de su vinculaci\u00f3n con los poderes que controlan los medios de comunicaci\u00f3n y de su acceso efectivo a los \u00f3rganos e instituciones\u00a0 de poder en el Estado. Este es el caso, a nuestro juicio, de Izquierda Unida, y fue el del PCE.<\/p>\n<p>La desaparici\u00f3n de los partidos de masas es asunto\u00a0 de gran importancia porque implica que ha desaparecido el instrumento pol\u00edtico que ha permitido la participaci\u00f3n de las masas en pol\u00edtica, es decir, el instrumento que ha hecho que existiera de una manera determinada, y limitada, pero real, la democracia: esto es, la participaci\u00f3n del demos en pol\u00edtica y su acceso a cotas de poder en la sociedad civil y en el estado. Por cierto con la muerte de lo partidos de masas, no s\u00f3lo corre peligro el comunismo si no la propia democracia. El sufragio universal, aunque sea condici\u00f3n necesaria, no es condici\u00f3n suficiente para la existencia de la democracia.<\/p>\n<p>A nuestro juicio, la desaparici\u00f3n del proyecto pol\u00edtico organizativo concreto, hist\u00f3rico, del partido de masas ha sido el resultado de la desaparici\u00f3n hist\u00f3rica de la base social gen\u00e9tica en la que \u00e9stos nacen. La extinci\u00f3n de esa base social hist\u00f3rica, es la que imposibilita la reproducci\u00f3n tanto de la forma cl\u00e1sica del Partido comunista como la de su variante aggiornada, Izquierda Unida.<\/p>\n<p>Para aclarar algo m\u00e1s nuestra opini\u00f3n es preciso que nos hagamos cuenta de lo que es un partido de masas.<\/p>\n<h1>Qu\u00e9 es un partido de masas<\/h1>\n<p>El primer partido de masas que existi\u00f3 en la historia fue el Partido Obrero Social Dem\u00f3crata Alem\u00e1n, que naci\u00f3 y se desarroll\u00f3 durante el \u00faltimo cuarto del siglo XlX (1875) como resultado de la unificaci\u00f3n de dos grupos pol\u00edticos.\u00a0 Resumiremos en esquema cu\u00e1les fueron sus caracter\u00edsticas.<\/p>\n<p>El partido socialdem\u00f3crata, que articulaba en su rededor, a trav\u00e9s del sindicato y de m\u00faltiples asociaciones cooperativas y culturales a gran parte de la clase obrera, estaba constituido por un n\u00facleo ilustrado de intelectuales y de obreros cultivados, que consideraban tarea suya la <strong>agitaci\u00f3n<\/strong>. Por esta palabra se entend\u00eda la acci\u00f3n de propagaci\u00f3n de las ideas pol\u00edticas y morales\u00a0 mediante cuya realizaci\u00f3n se lograr\u00eda la liberaci\u00f3n social de la humanidad, las cuales no eran asequibles espont\u00e1neamente a la conciencia de los obreros comunes, y deb\u00edan ser difundidas mediante la adecuada pedagog\u00eda. Pocos decenios despu\u00e9s, un socialdem\u00f3crata ruso definir\u00eda que esta conciencia pol\u00edtica plena, revolucionaria, \u201ccient\u00edfica\u201d, era externa a la conciencia espont\u00e1nea de la clase obrera.<\/p>\n<p>El partido socialdem\u00f3crata consideraba estar en posesi\u00f3n de una posici\u00f3n pol\u00edtica adecuada gracias a su posesi\u00f3n del saber cient\u00edfico sobre la sociedad. Seg\u00fan la doctrina del partido socialdem\u00f3crata, la estrategia para lograr la emancipaci\u00f3n social consist\u00eda en alcanzar el poder del Estado \u2013si el existente\u00a0 u otro nuevo, a crear tras la ruptura previa de aquel, ser\u00eda un debate interno- a trav\u00e9s del cual se nacionalizar\u00eda la actividad productiva,\u00a0 y, entre tanto, era su tarea proponer al Estado capitalista existente la adopci\u00f3n de medidas para la mejora de las condiciones de vida de los obreros.<\/p>\n<p>En resumen, la teor\u00eda liberal de \u00e9lites, el positivismo cient\u00edfico y el estatismo son tres rasgos primordiales,\u00a0 definitorios del modelo originario del partido de masas.<\/p>\n<p>Debemos decir que no siempre hab\u00eda sido esta la concepci\u00f3n pol\u00edtica que se hab\u00eda desarrollado en la clase obrera europea. Y que, por tanto, este modelo se abrir\u00eda paso de la mano de una determinada clase obrera, moldeada por la hegemon\u00eda\u00a0 productiva y social conseguida por un determinado capitalismo, el de la gran f\u00e1brica maquinofacturera.<\/p>\n<p>Los textos de los m\u00e1s relevantes intelectuales org\u00e1nicos del movimiento democr\u00e1tico revolucionario europeo del periodo anterior, Marx y Engels, son buena prueba de ello. Citemos brevemente:<\/p>\n<p><strong>a.- Sobre el Estatismo<\/strong>.<\/p>\n<p>La componente estatista de la socialdemocracia alemana proven\u00eda del grupo de Lassalle. Precisamente cuando se constitu\u00eda el nuevo partido socialdem\u00f3crata,\u00a0 Marx, que hab\u00eda recibido los textos congresuales, redactaba la Cr\u00edtica al programa de Gotha. En este texto, entre otras cosas, rechazaba que la clase obrera se planteara reclamar del Estado la asunci\u00f3n de reivindicaciones sociales, tales como la escuela estatal. Establec\u00eda una diferencia entre estatal y p\u00fablico, y consideraba la publicidad, ejemplificada con\u00a0 referencias a la tradici\u00f3n democr\u00e1tica anglosajona, y en la que la comunidad social dirige y controla directamente los servicios e instituciones pol\u00edticas, como el proyecto democr\u00e1tico revolucionario. Para Marx una clase obrera que confiaba al Estado la soluci\u00f3n de sus necesidades es una clase obrera que muestra no estar en condiciones de gobernar la sociedad. El mismo proyecto pol\u00edtico democr\u00e1tico y antiestatista se desarrolla en el texto de 1891 redactado por Engels para intervenir en la organizaci\u00f3n del congreso socialdem\u00f3crata alem\u00e1n que se celebrar\u00eda en Erfurth.<\/p>\n<p><strong>b.- Sobre la organizaci\u00f3n pol\u00edtica\u00a0 de la izquierda.<\/strong> La experiencia pol\u00edtico organizativa de la clase obrera revolucionaria de 1840, es recogida\u00a0 y resumida por Marx en una obra de 1846, Miseria de\u00a0 la Filosof\u00eda. En ella se expone c\u00f3mo alcanza la clase explotada la conciencia pol\u00edtica plena, revolucionaria, a la luz de la experiencia de la clase obrera francesa. Seg\u00fan este texto, la conciencia pol\u00edtica revolucionaria es resultado de la autoorganizaci\u00f3n directa de las individualidades obreras en las organizaciones pol\u00edticas de base, a partir de las cuales, sin intervenci\u00f3n de aristocracia intelectual alguna, los explotados desarrollan su experiencia pol\u00edtica. No es cierto que Marx y Engels y la generaci\u00f3n de revolucionarios en la que se formaron, no tuvieran una concepci\u00f3n te\u00f3rica clara sobre el papel de la organizaci\u00f3n pol\u00edtica. Lo que suced\u00eda era simplemente que esta concepci\u00f3n de Marx y Engels no consist\u00eda en constituir una instituci\u00f3n de vanguardia cuyo papel fuera guiar desde el exterior la conciencia de las masas, sino en articular una organizaci\u00f3n horizontal y abierta que generase el auto desarrollo de las individualidades participantes, mediante la creaci\u00f3n de un nuevo \u00e1mbito de experiencia directa de las mismas.<\/p>\n<p>c.- <strong>Sobre el estatuto epistemol\u00f3gico conferido a la conciencia pol\u00edtica revolucionaria<\/strong>.\u00a0 A tenor de lo resumido, para los intelectuales que recogen la experiencia de la clase obrera de los a\u00f1os cuarenta, el pensamiento pol\u00edtico democr\u00e1tico\u00a0 revolucionario es el resultado de la experiencia individual de explotaci\u00f3n, la cual induce\u00a0 a quien la siente a la organizaci\u00f3n pol\u00edtica; as\u00ed se genera una nueva <strong>experiencia<\/strong> individual, que se\u00a0 ampl\u00eda y mejora mediante la deliberaci\u00f3n pol\u00edtica p\u00fablica permanente entre los individuos dentro de la red de micro organizaciones pol\u00edticas \u2013eminentemente horizontales- que compone el movimiento democr\u00e1tico de esos. A ese tipo de pensamiento resultado de la experiencia y de la deliberaci\u00f3n p\u00fablica directa le llaman \u201cconsciencia\u201d pol\u00edtica; No \u201cciencia\u201d. La conciencia pol\u00edtica revolucionaria es una posibilidad\u00a0 que se desarrolla a partir del pensamiento cotidiano, \u201cnatural\u201d, inherente a cada individuo. La \u201cconciencia\u201d posee pues, un estatuto epistemol\u00f3gica de filosofar praxeol\u00f3gico y es, en esto,\u00a0 an\u00e1loga a la idea de raz\u00f3n natural ilustrada, com\u00fan a todos los seres humanos, y a la doxa \u2013opini\u00f3n com\u00fan- en la que se basaba la deliberaci\u00f3n pol\u00edtica de la democracia cl\u00e1sica. El desarrollo de la conciencia se le conf\u00eda a la experiencia vital de cada individuo. Es por tanto, radicalmente antropom\u00f3rfica. Lo contrario de la ciencia, que trata de romper con los l\u00edmites antropom\u00f3rficos. La ciencia puede ser instrumentada por la conciencia, pero no la sustituye. La concepci\u00f3n que considera que la pol\u00edtica \u201ccorrecta\u201d es fruto de la ciencia \u2013ciencias pol\u00edticas, conciencia externa-, es, al menos en el plano intelectual, auto contradictoria con la idea de la democracia: la pol\u00edtica correcta s\u00f3lo puede ser elaborada\u00a0 por las \u00e9lites de especialistas que han accedido previamente a ese saber epist\u00e9mico especializado.<\/p>\n<h1>Qu\u00e9 clase obrera era la de la Revoluci\u00f3n de 1848<\/h1>\n<p>Como podemos comprobar, las dos concepciones pol\u00edticas que hemos comparado, la de la socialdemocracia y los partidos de masas, y la de la clase obrera democr\u00e1tico revolucionaria de 1840 a 1848 son opuestas por completo. Conviene examinar, dentro los l\u00edmites de un art\u00edculo, que diferencias en las condiciones sociales de desarrollo alimentaban esa oposici\u00f3n.<\/p>\n<p>La clase obrera que desarroll\u00f3 el proyecto revolucionario de 1848 (en concreto, la clase obrera francesa) estaba constituida en su n\u00facleo central\u00a0 por obreros artesanos, que luchaban por defender el control sobre la actividad productiva que ten\u00edan tradicionalmente, y por sostener la autonom\u00eda de la cultura material que ordenaba la reproducci\u00f3n de su vida cotidiana, y que depend\u00eda de un\u00a0 tejido social procedente de la comunidad tradicional, no creado por el capitalismo. La cultura normativa de la econom\u00eda moral era la herencia civilizatoria aut\u00f3noma, heredada por esta clase obrera. La sociedad civil cotidiana auto controlada por los trabajadores pose\u00eda un enorme espesor.<\/p>\n<p>La experiencia de control sobre la totalidad del proceso productivo, que inclu\u00eda la posesi\u00f3n de la totalidad de saberes t\u00e9cnicos y te\u00f3ricos que interviene en la producci\u00f3n, la experiencia de su protagonismo sobre la vida civil desde las organizaciones culturales denominadas gremios (no confundir con un sindicato) y dem\u00e1s organizaciones que constitu\u00edan el entramado que sosten\u00eda y reproduc\u00eda la sociedad civil, hizo que, el instrumento pol\u00edtico que desarrollaron estuviese constituido, seg\u00fan la mejor tradici\u00f3n jacobina, por una multitud de asociaciones horizontalmente relacionadas entre s\u00ed. Que no existiese en su interior una divisi\u00f3n del trabajo que confiriese a una burocracia propia las tareas de direcci\u00f3n\u00a0 y que el liderazgo del movimiento fuese m\u00faltiple y difuso, no por que la val\u00eda de esos individuos (Blanqui, Harney, Leroux, Marx, Engels&#8230;) fuera escasa, sino por el protagonismo que ejerc\u00eda la multitud en el movimiento democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>Cuando se abri\u00f3 paso en el movimiento la necesidad de elaborar alternativas pol\u00edticas a la sociedad capitalista, el proyecto pol\u00edtico alternativo fu\u00e9 pensado, no como una delegaci\u00f3n de funciones y tareas en el Estado, sino como la asunci\u00f3n de la actividad social\u00a0 por la propia sociedad civil: la rep\u00fablica democr\u00e1tica de los trabajadores. Cuanto m\u00e1s poderoso era el control que ejerc\u00edan los trabajadores sobre la propia actividad, m\u00e1s radical era el proyecto pol\u00edtico deseado. As\u00ed, estudios emp\u00edricos revelan que eran los maestros artesanos, propietarios de los talleres, m\u00e1s que los oficiales, los que se decantaban dentro de movimiento democr\u00e1tico por el comunismo o propiedad com\u00fan de los medios de producci\u00f3n.<\/p>\n<h1>La clase obrera hist\u00f3rica del partido de masas<\/h1>\n<p>Desde pronto los pensadores org\u00e1nicos del capital preconizaron que la manera de dominar y someter a los trabajadores era expropiarles de su control sobre el conocimiento que sirve para concebir y ejecutar\u00a0 la producci\u00f3n y del consiguiente protagonismo y control sobre la actividad productiva. Ya Ure en el primer tercio del siglo XlX, propon\u00eda a la clase burguesa desarrollar la lucha de clases desde este frente para descoyuntar el poder obrero y domar as\u00ed a los explotados. Marx citar\u00eda una y otra vez los textos de este intelectual capitalista y les dar\u00eda mucha importancia.<\/p>\n<p>Desde los a\u00f1os cincuenta los estudios de Marx sobre el desarrollo del capital muestran c\u00f3mo \u00e9ste evolucionaba en la l\u00ednea conscientemente auto propuesta: con la maquinofactura de m\u00e1quina compuesta se desarrolla, en el nuevo centro de trabajo, la f\u00e1brica, \u00a0la separaci\u00f3n de las tareas de investigaci\u00f3n y dise\u00f1o, y de organizaci\u00f3n general de la ejecuci\u00f3n, que se centralizan y concentran. Verdaderamente las m\u00e1quinas, en su mayor\u00eda, segu\u00edan necesitando de trabajadores cualificados artesanalmente, pero \u00e9stos ya no dominaban los saberes que organizaban la totalidad del proceso productivo; este saber\u00a0 quedaba en manos del ingeniero, del qu\u00edmico. Esta tendencia\u00a0 centralizadora se desarrollar\u00eda durante la segunda mitad del siglo XlX y ser\u00eda analizada y sistematizada por Taylo a principios del siglo XX<\/p>\n<p>Desde fines de siglo XlX, y a principios del siglo XX, la organizaci\u00f3n t\u00e9cnica del trabajo desarrollar\u00eda una nueva fase, hoy denominada Fordismo, y que consist\u00eda en la descomposici\u00f3n del trabajo en pasos m\u00ednimos, muy triviales y simples, cada uno de los cuales era encomendado a una m\u00e1quina, con lo que la conducci\u00f3n del trabajo de la m\u00e1quina no requer\u00eda calificaci\u00f3n alguna y pod\u00eda ser encomendado a cualquier individuo semianalfabeto o analfabeto integral, reci\u00e9n venido del campo o de la emigraci\u00f3n: aquella figura social que Taylor se atrevi\u00f3 a llamar el \u201cgorila amaestrado\u201d, y Negri denomin\u00f3 \u201cobrero masa\u201d.<\/p>\n<p>Paralelamente a la trivializaci\u00f3n de los procesos productivos,\u00a0 los saltos dados por la qu\u00edmica posibilitaron la entrada de la industria pesada en la fabricaci\u00f3n de art\u00edculos para la vida cotidiana. La cultura material cotidiana era invadida por el capital y dejaba de estar bajo control de las organizaciones civiles populares.<\/p>\n<p>El centro de encuentro, de auto identificaci\u00f3n, de\u00a0 lucha, y de dignificaci\u00f3n personal, para los asalariados de nuevo tipo, era el interior de la propia f\u00e1brica (o la reuni\u00f3n de los trabajadores de la f\u00e1brica a la salida del centro de trabajo). Los partidos comunistas de masas europeos estaban asentados sobre la base de grandes c\u00e9lulas de empresa. Los\u00a0 sindicatos enraizaban en la clase obrera a trav\u00e9s de grandes secciones sindicales. En esos organismos sociales y pol\u00edticos la clase obrera fordista elaboraba su experiencia social y de lucha sindical y pol\u00edtica, tej\u00eda su identidad de clase, como se dec\u00eda entonces, \u201ctomaba conciencia\u201d. Era, una conciencia de clase que surg\u00eda de su propia experiencia de trabajo, marcada por la divisi\u00f3n entre trabajo manual y trabajo intelectual: unos proyectan, dise\u00f1an, ordenan, otros ejecutan. Las organizaciones obreras reprodujeron ese esquema y marcaron con ello toda una cultura pol\u00edtica y toda una \u00e9poca.<\/p>\n<p>A la hora de pensar posibles alternativas al dominio capitalista sobre la f\u00e1brica y en general, sobre la producci\u00f3n, la propia experiencia de impotencia en el control del proceso productivo induc\u00eda a la clase obrera a aceptar diversas f\u00f3rmulas (de la redistribuci\u00f3n a la nacionalizaci\u00f3n) en las que siempre la intervenci\u00f3n del Estado era el elemento invariable.<\/p>\n<p>Los obreros conscientes ( o sea los militantes) confiaron la direcci\u00f3n a personas m\u00e1s o menos cualificadas, tanto en lo inmediato \u2013 el funcionario sindical de base capaz de interpretar las normativas legales- como en el \u00e1mbito pol\u00edtico general: delegaci\u00f3n en representantes sin poder controlar sus decisiones. Ese era el origen de la burocracia pol\u00edtica y sindical\u00a0 y de la clase pol\u00edtica del partido de masas. La nomenclatura, la aparici\u00f3n de cargos dirigentes ungidos de un aura, de una indiscutibilidad y de un\u00a0 ritual an\u00e1logos a la del Pontificado Romano est\u00e1 en estas carencias de la clase obrera del siglo XX. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El sentimiento ideol\u00f3gico de que es \u201cciencia\u201d lo que se teoriza como alternativa pol\u00edtica, porque es incomprensible e indiscutible (donde \u201cciencia\u201d es igual a \u201cmisterio religioso\u201d) nace de aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Hubo excepciones: los consejos obreros. Nos referimos tanto los que surgieron en la Rusia revolucionaria, a no confundir con los soviets y que fueron liquidados tempranamente ya durante el \u201ccomunismo de guerra\u201d, as\u00ed como los consejos obreros de Tur\u00edn cuya experiencia fue estimulada y analizada por un comunista tan \u201cdiferente\u201d como Gramsci, o los de la Alemania revolucionaria de los a\u00f1os 18 y 19, o la experiencia sindical de los IWW de los USA, o los consejos de la revoluci\u00f3n catalana del 36-37, que algunos afirman que est\u00e1n en la base de la posteriormente fallida autogesti\u00f3n yugoeslava. No hay espacio (y quiz\u00e1s conocimiento suficiente por parte de los autores) para analizar estas excepciones. Posiblemente se trate de las \u00faltimas resurgencias del obrero poseedor del conjunto del proceso de producci\u00f3n, del obrero artesano capaz de sustituir al capitalista cuando \u00e9ste por las razones que sea ( habitualmente un proceso revolucionario) deja un vac\u00edo de poder en la f\u00e1brica. El fordismo, finalmente, gan\u00f3 la batalla. Y las organizaciones obreras de masas ( partido-sindicato) acompa\u00f1aron ese triunfo, transform\u00e1ndose en las \u00fanicas alternativas organizativas mayoritarias.<\/p>\n<p><strong>Fin del capitalismo\u00a0 taylorfordista de f\u00e1brica: fin el partido de masas<\/strong><\/p>\n<p>\u201c&#8230;puestos a la tarea de despertar el factor subjetivo, no podemos renovar y continuar los a\u00f1os veinte, sino que hemos de partir desde la base\u00a0 de un comienzo nuevo, con todas las experiencias que poseemos sobre el movimiento obrero anterior\u00a0 y sobre el marxismo de los tiempos precedentes&#8230; no nos encontramos ahora en los a\u00f1os veinte del siglo XX, sino en cierto modo en los comienzos del siglo XlX, tras la Revoluci\u00f3n Francesa, cuando comenzaba a formarse lentamente el movimiento obrero\u201d.<\/p>\n<p><strong>Georg Luck\u00e1cs. En 1966, a sus 71 a\u00f1os. <\/strong><\/p>\n<p>Tanto lo queda del PCE, como de IU ( y de sus variantes catalanas: EUIA, PCC y PSUC) en Espa\u00f1a como el PCF o el antiguo PCI ( en sus dos ramas PDS y PRC) son restos del naufragio de esas organizaciones de masas. En un mundo que ha cambiado absolutamente, contin\u00faan impregnados de esa cultura obrera fordista. Lo mismo pasa con los grandes sindicatos: su afiliaci\u00f3n esencial est\u00e1 en la clase obrera fija, masculina, mayor de 45 a\u00f1os, perteneciente a grandes empresas o al sector p\u00fablico. O sea, est\u00e1n basados en una especie en extinci\u00f3n. Esa es, m\u00e1s all\u00e1 de las criticables y denunciables renuncias de las direcciones, la base de su baja afiliaci\u00f3n. Sus prioridades esenciales, al margen del voluntarismo que puedan poner en dar servicios a sectores nuevos, est\u00e1n basados en esa realidad y es dif\u00edcil que puedan salirse de ella.<\/p>\n<p>La tendencia a la desaparici\u00f3n en Europa de la f\u00e1brica taylorfordista, que hemos presenciado en los \u00faltimos veinte a\u00f1os, comporta la del segmento social de los asalariados que han constituido la columna vertebral del movimiento obrero organizado y la base org\u00e1nica y de militancia de los partidos de masas. Desaparece la cultura de f\u00e1brica que dotaba de identidad a millones de individuos,\u00a0 que se auto reconoc\u00edan no por sus modos de vida fuera del centro de trabajo, pues hab\u00edan sido abandonados al capitalismo del consumo, sino por la experiencia solidaria constituida en cultura, y tambi\u00e9n por la disciplina que la f\u00e1brica desarrollaba en ellos. A pesar de la actividad pol\u00edtica, su conciencia\u00a0 no alcanz\u00f3\u00a0\u00a0 a asociar el concepto de trabajador explotado-consciencia social- y el de ciudadano \u2013poder \u00fanico que es la fuente de la soberan\u00eda leg\u00edtima de la sociedad. El \u201cobrero fordista\u201d no posey\u00f3 nunca los conceptos operativos, generados a partir de su experiencia de poder, en las relaciones de producci\u00f3n, que rompieran con la hegemon\u00eda capitalista y les permitiesen concebir en concreto y aspirar a la superioridad pol\u00edtica, a la hegemon\u00eda.<\/p>\n<p>En estos a\u00f1os de paso al postfordismo, los partidos de masas, faltos de su base tradicional, se vaciaron r\u00e1pidamente. Carec\u00edan de\u00a0 relaci\u00f3n org\u00e1nica privilegiada con un amplio segmento de poblaci\u00f3n organizado en su entorno, cuyas necesidades y aspiraciones eran canalizadas a trav\u00e9s de\u00a0 la organizaci\u00f3n pol\u00edtica en una simbiosis funcional. Las instituciones pol\u00edticas, perdida su base entraban en el funanbulismo. Trataban de hacerse con una nueva clientela, a partir de las experiencias de poder municipal, con la que no sosten\u00edan relaciones org\u00e1nicas, que no pose\u00eda una identidad fruto de su organizaci\u00f3n, de sus luchas, de su experiencia com\u00fan consiguiente, que los homogeneizara y construyera como sujeto colectivo. Las relaciones de subordinaci\u00f3n clientelar no crean ni conciencia ni organizaci\u00f3n. Dependen del partido que est\u00e9 en el poder y cuando la gesti\u00f3n municipal, por mor del neoliberalismo, se transforma en el reparto de la miseria, las fidelidades pueden cambiar de la noche a la ma\u00f1ana. V\u00e9ase el caso de la ca\u00edda libre en que ha entrado la \u201cbanlieu rouge\u201d de Paris.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, comenzaba la competencia en el mercado libre por el voto&#8230; Nada tan grotesco como el guerrero apache que finaliza sus d\u00edas actuando en el circo: hace el indio.<\/p>\n<p>Al llegar aqu\u00ed, hemos cumplido con el objetivo que nos hab\u00edamos propuesto: explicar por qu\u00e9 ni el PCE tradicional, a la francesa o a la Togliatti, ni su nueva versi\u00f3n IU, tienen viabilidad. Es por ello por lo que no nos convence, desde el respeto a la opini\u00f3n de Higinio Polo su propuesta de cerrar IU y volver a presentar el PCE a las elecciones. Aunque sea un PCE producto de una reformulaci\u00f3n y de una unidad en que cupieran todos los pedazos de la di\u00e1spora comunista, dotados de unas reglas del juego internas transparentes y democr\u00e1ticas. Lo que no ser\u00eda poco, pero s\u00ed ser\u00eda, a\u00a0 nuestro modo de ver, claramente insuficiente.<\/p>\n<p>Tampoco nos convence la opini\u00f3n com\u00fan, a pesar de los matices, de Monereo y Ferran Gallego en sentido de mantener un PCE- fundaci\u00f3n de debates que sea el alma ilustrada y la mala conciencia de una IU que ya no ser\u00e1 un movimiento socio-pol\u00edtico, sino, como mucho, una agencia electoral. No nos sirve, puesto que ambos instrumentos organizativos no pueden nunca ser, elementos motores de la lucha de clases y de la generaci\u00f3n de experiencia y por ende de conciencia. M\u00e1s bien fungen, por un lado IU como elemento cooptador de \u00e9lites procedentes de movimientos sociales viejos o nuevos hacia la gesti\u00f3n del sistema y hacia su integraci\u00f3n en el Estado, y el PCE-fundaci\u00f3n como un elemento de conexi\u00f3n entre la vieja experiencia del partido de masas y la nueva de oficina electoral. Dicho sea esto \u00faltimo, siendo muy indulgentes con la realidad.<\/p>\n<p>Esta alternativa nos podr\u00eda servir, si en los que realmente comandan ambas organizaciones, hubiera la voluntad de transformar, por una parte a IU en el movimiento pol\u00edtico-social que proclama ser desde hace 15 a\u00f1os y al PCE en el intelectual colectivo y org\u00e0nico del proceso de reconstituci\u00f3n de proletarido en clase tras las \u00faltimas derrotas y dispersiones. Intelectual colectivo y org\u00e0nico quiere decir debate y an\u00e1lisis organizaci\u00f3n de las experiencias de clase, e intervenci\u00f3n en los movimientos sociales. La pr\u00e1ctica inmediatamente pasada, la pr\u00e1ctica actual\u00a0 y la previsible de ambas organziaciones no transitan por estos caminos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSobrevivir\u00e1 el comunismo a la desaparici\u00f3n de los partidos comunistas de masas?<\/strong><\/p>\n<p>\u201c\u00bfPorqu\u00e9 miro el cambio de rueda<\/p>\n<p>con\u00a0 impaciencia?\u201d<\/p>\n<p><strong>B. Brecht<\/strong><\/p>\n<p>Lo hemos dicho al principio: los abajo firmantes apostamos y deseamos que as\u00ed sea. Pero los deseos no siempre se cumplen. En este apartado final, trataremos de mostrar, brevemente, las condiciones sociales que har\u00edan plausible este deseo. Para ello quiz\u00e1 sea \u00fatil seguir el consejo marxiano de no \u201c&#8230; sacar la poes\u00eda del pasado, sino solamente del porvenir&#8230;\u201d y tratar de no empezar nuestra tarea \u201c&#8230; antes de despojarnos de toda veneraci\u00f3n supersticiosa por el pasado\u201d.<\/p>\n<p>El proletariado postfordista, \u00bf c\u00f3mo es? \u00bfEn qu\u00e9 condiciones se desarrolla, se socializa, construye su identidad, si es que lo hace? El espacio disponible nos permite s\u00f3lo unas pinceladas.<\/p>\n<p>La formas del trabajo han cambiado de forma radical y tienden a hacerlo cada vez m\u00e1s. Alguna de estas formas son m\u00e1s tecnificadas, exigen una fuerza de trabajo m\u00e1s culta que produce m\u00e1s plusval\u00eda y a la que se explota de forma tanto o m\u00e1s acusada que en el pasado. Otras formas del trabajo exigen una fuerza de trabajo dispuesta a cualquier empleo, a cualquier horario, a cualquier forma de contrato. La universalidad de la escolarizaci\u00f3n hace que las nuevas generaciones se debatan entre el espejismo de ver bastantes hijos de trabajadores en la universidad y el fracaso escolar de ampl\u00edsimas capas que lanza a partes importantes de la juventud al abismo de la rabia, de la marginaci\u00f3n. En ambo casos, el paro y la precariedad ser\u00e1n el signo bajo el cual estos j\u00f3venes har\u00e1n su experiencia de socializaci\u00f3n, y construir\u00e1n su identidad. El neoliberalismo deconstruye preventivamente la clase tras haberle roto la columna vertebral con las grandes reestucturaciones y desindustrializaci\u00f3n de los a\u00f1os ochenta y noventa. La corrosi\u00f3n del car\u00e1cter impl\u00edcita en las nuevas formas de tele trabajo o en la movilidad permanente geogr\u00e1fica, funcional y contractual en el sector servicios, tambi\u00e9n conspiran contra la reconstituci\u00f3n del proletariado en clase.<\/p>\n<p>Las grandes empresa fordistas desaparecen, reducen su tama\u00f1o y\/o cambian de paradigma de la producci\u00f3n. La divisi\u00f3n internacional del trabajo facilita la dispersi\u00f3n de los diversos segmentos de la producci\u00f3n, la reducci\u00f3n de los costes del trabajo utilizando la competencia internacional entre los diversos segmentos nacionales de la clase obrera en el mercado de trabajo internacional. En las grandes empresas industriales, la transici\u00f3n del fordismo al toyotismo se realiza de forma paralela a la liquidaci\u00f3n de la generaci\u00f3n obrera protagonista de las grandes luchas de los sesenta \/ setenta v\u00eda las reducciones de plantilla o los contratos- relevo. Tras esos procesos, quedan plantillas m\u00e1s reducidas, m\u00e1s j\u00f3venes, con mayor formaci\u00f3n escolar y t\u00e9cnica y menor memoria de clase, obligadas al trabajo cooperativo, a la toma de decisiones en equipo y a la asunci\u00f3n de responsabilidades por mor de las diversas formas del toyotismo. Las deslocalizaciones, las externalizaciones, las subcontratas, la temporalidad contractual y la multiplicaci\u00f3n de los turnos de trabajo, vienen a complicar a\u00fan m\u00e1s la posibilidad de unificar a la clase. El traspaso de la memoria hist\u00f2rica de clase se transforma en pr\u00e1cticamente imposible<\/p>\n<p>El proceso\u00a0 de fragmentaci\u00f3n de la clase a golpes de reforma laboral y gracias al crecimiento de la precariedad condiciona duramente el proceso. Asistimos al pase de la sociedad del pleno empleo a la sociedad precaria. Este modelo de sociedad busca la disponibilidad y la flexibilidad total de la fuerza de trabajo, la desregulaci\u00f3n y la individualizaci\u00f3n totales de la relaciones laborales as\u00ed como la desaparici\u00f3n de los sindicatos como portadores del conflicto social.<\/p>\n<p>Por otra parte, las corrientes migratorias son utilizadas de forma consciente con la finalidad de hacer crecer el ej\u00e9rcito industrial de reserva, de agudizar la competencia interna en la fuerza de trabajo disponible en cada estado, alimentando las contradiciones internas de la clase con un discurso racista. Si sumamos este fen\u00f3meno al del fracaso escolar al que hemos aludido m\u00e1s arriba, a la descomposici\u00f3n de la familia tradicional, cuyo papel educativo no puede ser suplido por una escuela sin medios, encontaremos bases para el crecimiento del racismo y del fascismo en nuestras conurbaciones<\/p>\n<p>Muchos trabajadores poseen una formaci\u00f3n muy superior a la que ser\u00eda requisito para su trabajo. Un segmento de trabajadores, gracias a las nuevas tecnolog\u00edas han adquirido mayor control sobre la actividad que ejercen. Diversos tratadistas (Piore, Sabel, Revelli, Negri, Trentin, Coriat, etc. ) muestran que las nuevas tecnolog\u00edas punta rompen\u00a0 con la l\u00f3gica del control y de la subsunci\u00f3n real del trabajo al capital, y abren un\u00a0 nuevo frente a la lucha de clases. Son trabajadores cuyas tecnolog\u00edas exigen de la permanente activaci\u00f3n de la concepci\u00f3n y la ejecuci\u00f3n, al estilo de los antiguos artesanos de mediados de los a\u00f1os cuarenta del siglo XIX que dieron nombre a su movimiento: comunismo.<\/p>\n<p>Si es cierto que la diferenciaci\u00f3n por segmentos se ha acrecentado con respecto a la homogeneidad del periodo fordista, en el que con todo exist\u00edan diferencias que no se supieron comprender ni resolver adecuadamente, no es menos cierto, que tras la homogeneizaci\u00f3n civilizatoria generada por el capitalismo del consumo, en el periodo anterior, estas diferencias son muy relativas, y m\u00e1s si tenemos en cuenta las verdaderas diferencias que exist\u00edan entre los diversos segmentos que, mediante la organizaci\u00f3n, y la deliberaci\u00f3n pol\u00edtica p\u00fablica hicieron posible la constituci\u00f3n de la clase obrera (Making classe) en clase en el siglo XIX, como nos mostr\u00f3\u00a0 Thompson.<\/p>\n<p>Desde el 1 de enero de 1994, conocemos formas de resistencia y de rebeli\u00f3n a nivel mundial que auguran un futuro para el comunismo ( quiz\u00e1s no tanto para lo partidos herederos o restos del naufragio de los partidos comunistas). Chiapas, el MST, Corea\u00a0 del Sur, Indonesia, Francia en el 95, Italia&#8230; La movilizaci\u00f3n antiglobalizaci\u00f3n neoliberal con Seattle, Praga, Niza, Barcelona, G\u00e9nova&#8230; la movilizaci\u00f3n antiguerra imperialista en Afganist\u00e1n. Sin embargo, al menos en Europa, a\u00fan son patrimonio de una vanguardia amplia y,\u00a0 salvo en Francia, a\u00fan no afectan a las entra\u00f1as del sistema productivo, a la sala de m\u00e1quinas del capitalismo, all\u00ed donde el sistema ejerce su hegemon\u00eda. All\u00ed donde, en primer lugar, debe reconstituirse la subjetividad revolucionaria.<\/p>\n<p>Las futuras formas de organizaci\u00f3n pol\u00edtica del comunismo seran fruto del conjunto de individualidades que participen en el proceso constituyente de la nueva subjetividad revolucionaria. En definitiva, en la re-constituci\u00f3n del proletariado en clase para s\u00ed, para decir lo mismo con otro utillaje conceptual. Cada individualidad, cada grupo social aportar\u00e1 su opini\u00f3n fundamentada en su experiencia vital, que, por ello, es absolutamente verdadera. Esta reconstituci\u00f3n deber\u00e1 basarse en la deliberaci\u00f3n p\u00fablica, en la libertad de palabra y de opini\u00f3n, en el esp\u00edritu cooperativo, en la ausencia de autoritarismo&#8230;\u00a0 En fin, en la democracia como fundamento organizador de la futura clase obrera constituida en demos.<\/p>\n<p>En resumen, los abajo firmantes creemos que si bien las condiciones son dif\u00edciles, existe base suficiente y amplia para la reconstituci\u00f3n de los trabajadores en clase, para quepueda prender una opci\u00f3n comunista en el siglo que hemos empezado.<\/p>\n<p><strong>Pero, \u00bf y en el inter\u00edn?<\/strong><\/p>\n<p>Pero bueno, pensar\u00e1n algunos lectores lo que empez\u00f3 como una pol\u00e9mica sobre la conveniencia de presentar un cartel electoral u otro se ha tranformado en otra cosa. \u00bfQu\u00e9 soluci\u00f3n pr\u00e1ctica nos proponen estos escribanos?<\/p>\n<p>Ciertamente no era otra la intenci\u00f3n de los abajo firmantes: cambiar de tercio. Entrar en lo pr\u00e1ctico. Reconocer que no hay posibilidad de que ni IU, ni EuiA, ni el PCE, el PCC o el PSUC tengan espacio electoral sin que previamente se haya dado una periodo importante de reconstituci\u00f3n de subjetividad transformadora. Que las rentas electorales de las luchas de los sesenta\/ setenta se han acabado o les queda s\u00f3lo un ciclo lectoral para llegar a su fin. Que ser pragm\u00e1tico no es nada pr\u00e1ctico. Dicho en otras palabras: que continuar debatiendo hasta la saciedad el cartel electoral no habiendo espacio socio- pol\u00edtico no solo no sirve de nada: es el camino m\u00e1s corto haca la desaparici\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfQue hacer en el inter\u00edn? Volver\u00e1 a inquirir el pragm\u00e1tico. Si la pregunta trata de encontrar una respuestra en el terreno de la f\u00f3rmula electoral, confesamos inmediatamente nuestra incompetencia. No sabemos, en la actual situaci\u00f3n qu\u00e9 cartel electoral sea el m\u00e1s \u00fatil. Como excusa para nuestra incompetencia quiz\u00e1 podamos aducir que no creemos que haya nadie que lo sepa. Mal de muchos&#8230; Quiz\u00e1 una prudencia elemental consista en no tocar nada, en\u00a0 preservar lo que hay ( IU), en espera\/preparaci\u00f3n\/ organizaci\u00f3n de un nuevo ciclo de luchas, de un despertar de la subjetividad.<\/p>\n<p>Ahora bien, mientras el espacio electoral se reduce progresivamente en el camino de la desaparici\u00f3n, \u00bf qu\u00e9 se puede hacer para hacer para tender puentes entre el viejo comunismo del siglo XX y el neocomunismo que viene y vendr\u00e1 en el presente siglo? Quiz\u00e1s cuatro o cinco cosas elementales: reconocer que el terreno privilegiado de la pol\u00edtica no es el estado ni las instituciones si no la sociedad civil; invertir todos los esfuerzos en el desarrollo de sociedad civil alternativa, en movimientos sociales de constestaci\u00f3n al sistema y no en los de integraci\u00f3n en el mismo; hacer encuesta militante ( como en Italia) sobre la nueva composici\u00f3n de la clase obrera; conservar e innovar el patrimonio te\u00f3rico; difundirlo entre las nuevas generaciones; renovar el concepto de democracia, de pol\u00edtica, de estato y de revoluci\u00f3n; practicar fuera ( en los movimientos sociales y en las instituciones donde a\u00fan estamos) y en el interior de las organizaciones ( IU. PCE, PSUC, PCC; sindicatos&#8230;) la democracia participativa , abandonando la pr\u00e1cticas de delegaci\u00f3n que crean, indefectiblemente las burocracias con intereses corporativos, al margen, e incluso contra, el proyecto dela reconstituci\u00f3n la autonomia del sujeto.<\/p>\n<p>Y paciencia, mucha paciencia. Quien no la tenga tiene dos caminos : el de casa y el de la tercera via. Sencillo, simple&#8230; Si todo lo dem\u00e1s ya lo hemos practicado con los resultados que podemos apreciar, , \u00bfpor qu\u00e9 no le damos una oportunidad al sentido com\u00fan?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cNo burlarme de los actos humanos,<\/p>\n<p>ni lamentarme o maldecirlos,<\/p>\n<p>sino comprenderlos\u201d<\/p>\n<p>Spinoza<\/p>\n<p>Las p\u00e1ginas de Viejo Topo acogen desde hace meses un debate pol\u00edtico de gran importancia. A trav\u00e9s de las opiniones, los interrogantes y las perplejidades que han expresado los diversos participantes emerge un an\u00e1lisis de conjunto muy aproximado sobre la verdadera situaci\u00f3n de la izquierda espa\u00f1ola y sobre los dilemas inmediatos que se le plantean.<\/p>\n<p>En el primer art\u00edculo, que tuvo la virtud de abrir el debate, Higinio Polo resum\u00eda acertadamente el estado de extenuaci\u00f3n, previo a la entrada en barrena definitiva, de Izquierda Unida. Propon\u00eda a continuaci\u00f3n y como alternativa que la izquierda espa\u00f1ola volviese a proponerse como proyecto principal la reorganizaci\u00f3n de un Partido Comunista, que acogiese en su seno las diversas corrientes revolucionarias o emancipadoras existentes \u2013 trotskismo, etc.- y cuyo empe\u00f1o fuese constituirse en la conciencia pol\u00edtica de los diversos movimientos sociales nacientes.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-292","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/292","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=292"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/292\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=292"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=292"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=292"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}