{"id":2962,"date":"2015-06-10T00:00:00","date_gmt":"2015-06-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2962"},"modified":"2020-02-18T06:39:56","modified_gmt":"2020-02-18T05:39:56","slug":"tras-el-24-m-podemos-y-la-izquierda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=2962","title":{"rendered":"Tras el 24-M: PODEMOS y la Izquierda"},"content":{"rendered":"<p>De las elecciones del 24-M pueden extraerse algunas lecciones relevantes para la izquierda.<\/p>\n<p>1.- El eje izquierda-derecha est\u00e1 vivo, y PODEMOS ha quedado resituado en \u00e9l a la izquierda de PSOE. Es interesante constatar que por primera vez desde la transici\u00f3n el PSOE tiene, no uno, sino dos grandes partidos a su izquierda m\u00e1s otras fuerzas de alcance territorial menor. Luego volver\u00e9 sobre este asunto.<\/p>\n<p>En cualquier caso, el intento de sustituci\u00f3n del eje izquierda-derecha por el de arriba-abajo no ha tenido \u00e9xito. Como es sabido, los estrategas de PODEMOS utilizaron el esquema vertical buscando concentrar la indignaci\u00f3n popular en un polo negativo (una casta corrupta, una oligarqu\u00eda plutocr\u00e1tica) que devolviera como imagen especular una sociedad civil o una comunidad de ciudadanos (la gente, los de abajo) integrada como unidad popular. Era de esperar que esto no suceder\u00eda, y no sucedi\u00f3. La raz\u00f3n no es que el eje vertical no exista o no sea relevante. Es fundamental, porque es el eje cl\u00e1sico de la dominaci\u00f3n. El problema es que es un eje que se reproduce constantemente en la sociedad civil. Existe, si se quiere, entre los selected few y la mayor\u00eda popular. Pero existe y se reproduce en el seno de esa misma mayor\u00eda popular.<\/p>\n<p>Se reproduce, en efecto, entre el hombre y la mujer, porque hay todav\u00eda machismo y patriarcalismo en nuestra sociedad, entre el natural y el inmigrante, porque a\u00fan hay xenofobia, entre el blanco y el negro, porque sigue habiendo racismo. Se reproduce entre el superior y el inferior jer\u00e1rquico dentro de la administraci\u00f3n burocr\u00e1tica, p\u00fablica o privada, entre el c\u00e1tedro y el interino, entre el patr\u00f3n y su clientela, entre la \u201cse\u00f1ora de la casa\u201d y la asistenta del hogar, entre el funcionario y el ciudadano, entre el capital financiero y el industrial, entre el acreedor y el deudor. Y se da, muy principalmente, entre el empresario y el trabajador, sea el empresario peque\u00f1o, mediano o grande. La relaci\u00f3n capital\/trabajo sigue siendo la fractura fundamental de nuestra sociedad capitalista, pero no es una relaci\u00f3n homog\u00e9nea sino compleja y plural.<\/p>\n<p>Lo central para mi argumento es que todas esas microrrelaciones de poder constituyen otros tantos ejes de dominaci\u00f3n dispersos, y a veces entrecruzados, reproducidos de forma heterog\u00e9nea a lo largo y ancho de la sociedad civil. Idealmente, la izquierda est\u00e1 en la defensa de los que sufren un poder arbitrario \u2013dominaci\u00f3n- en cada uno de esos ejes verticales arriba\/abajo. Pero una de las dificultades de articular un discurso de izquierdas\u2013y eventualmente, una pol\u00edtica de izquierdas- es integrar todos esos ejes y conformar un discurso y una praxis coherentes. Porque muchos individuos ocupan posiciones contradictorias de clase y estatus. El obrero sufre la dominaci\u00f3n (de clase) en la empresa, pero como marido ejerce en casa una dominaci\u00f3n (de estatus) sobre su mujer. El empleado que ocupa un puesto de direcci\u00f3n intermedio domina y es dominado dentro de la corporaci\u00f3n en la que trabaja. El peque\u00f1o \u2013y el gran- empresario debe al banco su l\u00ednea de cr\u00e9dito o su pr\u00e9stamo pero espera cobrar lo que le deben sus clientes.<\/p>\n<p>Por eso \u2013porque esos ejes de dominaci\u00f3n se cruzan y solapan y se invierten- no es tan f\u00e1cil articularlos coherentemente en la teor\u00eda y en la praxis de la izquierda. Mucho menos cuando sabemos que toda propuesta, toda pol\u00edtica p\u00fablica, toda intervenci\u00f3n, debe tener en cuenta al menos estas dos cosas: la compatibilidad de incentivos respecto de la eficiencia (por ejemplo: la equidad fiscal tiene que buscar tambi\u00e9n el \u00f3ptimo recaudatorio) y la posibilidad de efectos no intencionados que pueden volverse contra las propias intenciones, por sensatas que fueren (por ejemplo, el aumento del gasto p\u00fablico puede provocar consecuencias indeseables y no intencionadas que, incluso, pueden acabar reduciendo el propio gasto p\u00fablico). Pero ese es el reto. La soluci\u00f3n no es renunciar al eje horizontal izquierda\/derecha en beneficio de un gran eje vertical arriba\/abajo artificialmente simplificado.<\/p>\n<p>2.- La segunda lecci\u00f3n importante de estas municipales y auton\u00f3micas es que el PSOE resiste. Y en la medida en que ha resistido, ha salido fortalecido, pese a su p\u00e9rdida global de votos. La estrategia de sorpasso de PODEMOS sobre el PSOE, sencillamente, no se ha cumplido. Primero, porque el PSOE cuenta con important\u00edsimas reservas de votos en Andaluc\u00eda, Extremadura, Castilla la Mancha, Arag\u00f3n o Asturias, pese al diferencial de voto joven a favor de PODEMOS. Eso hace que el PSOE siga siendo la fuerza hegem\u00f3nica de la izquierda en Espa\u00f1a, conservando el voto m\u00e1s moderado de centro-izquierda. Segundo, porque la fuerte irrupci\u00f3n de Ciudadanos ha cortocircuitado la estrategia de PODEMOS de pescar votos en el caladero del centro-derecha. El viaje a la \u201ccentralidad\u201d de PODEMOS, por el momento, ha tenido un corto recorrido. Y al rebotar sobre esos dos muros de contenci\u00f3n del centro \u2013PSOE y C\u2019s-, PODEMOS se ha encontrado compitiendo con IU, que es la fuerza pol\u00edtica sobre la que se ha operado el verdadero sorpasso. Ante esta situaci\u00f3n cabe esperar dos cosas: a) que IU desaparezca y PODEMOS ocupe definitivamente su lugar; y b) que PODEMOS quede represado entre PSOE y una IU resistente. Creo que la primera opci\u00f3n no beneficia a la izquierda: ser\u00eda un puro fen\u00f3meno de sustituci\u00f3n. La opci\u00f3n b), por el contrario, permite dibujar estrategias m\u00e1s interesantes para la izquierda, por ejemplo, de cara a las pr\u00f3ximas elecciones generales.<\/p>\n<p>3.- PODEMOS ha obtenido un 13.8% de los votos emitidos en estas auton\u00f3micas. Conviene recordar que el Bar\u00f3metro de la Sexta de enero de 2014 daba a IU un 14.7% en intenci\u00f3n de voto para unas eventuales generales; el de febrero del mismo a\u00f1o, un 14.5% y la encuesta de Metroscopia de la misma fecha, un 13.5%. Sin embargo, IU obtuvo el 24-M tan s\u00f3lo un 4.72% del voto municipal total. Est\u00e1 claro que el flujo sangu\u00edneo de PODEMOS consta principalmente de sangre transmutada de las venas de IU, con una importante inyecci\u00f3n de votantes desencantados con el PSOE y de j\u00f3venes votantes primerizos. Entre PODEMOS e IU, sin embargo, no llegan al 20%. No est\u00e1 nada mal, desde luego (\u00a1no hubi\u00e9ramos ni so\u00f1ado algo as\u00ed hace pocos a\u00f1os!), pero es insuficiente para liderar un cambio a la izquierda desde el gobierno central.<\/p>\n<p>Por otro lado, estas elecciones han dejado claro que las plataformas ciudadanas como las de Madrid o Barcelona son m\u00e1s fuertes que PODEMOS compitiendo por su cuenta. Y aqu\u00ed PODEMOS se enfrenta a un serio dilema: a) diluirse en esas candidaturas ciudadanas de convergencia de la izquierda, y ser un agente importante pero uno m\u00e1s junto a otras fuerzas pol\u00edticas y las distintas unidades organizativas y asociaciones; o b) intentar hegemonizarlas. Es obvio que la principal tentaci\u00f3n de PODEMOS en algunos casos \u2013no en Galicia o Barcelona, por ejemplo, donde ser\u00eda absurdo- es la opci\u00f3n b). Pero si se decide por esta v\u00eda habr\u00e1 que ver si el resto de grupos se deja hegemonizar, cosa que no tengo clara; y si hay conflicto interno, cosa nada improbable, PODEMOS puede terminar siendo una amenaza o un obst\u00e1culo para esas candidaturas de convergencia de izquierda, que deber\u00edan ser abiertas, plurales, inclusivas y colegiadamente dirigidas, aunque siempre contando con liderazgos fuertes y carism\u00e1ticos como los de Colau o Carmena. \u00a0Esas plataformas recogen gran parte del esp\u00edritu del 15-M, esp\u00edritu que rebasa el molde tradicional de la organizaci\u00f3n y disciplina del partido, por lo que no va a ser f\u00e1cil para PODEMOS \u2013ni deseable- controlarlas.<\/p>\n<p>4.- De cara a futuros gobiernos de la naci\u00f3n, estas elecciones dibujan un horizonte de oportunidad en el que puede gobernar una izquierda nueva y plural por primera vez desde la transici\u00f3n. Sin embargo, ese posible bloque de gobierno es impensable sin el PSOE. Mal que les pese a muchos, el PSOE, con sus m\u00e1s de 5 millones de votos, sigue siendo el eje fundamental del centro-izquierda en este pa\u00eds, y el cambio pol\u00edtico s\u00f3lo acontecer\u00e1 si todos reconocen este hecho insoslayable. El modelo Syriza no ha cuajado a este lado del mediterr\u00e1neo, al menos por el momento. Tarea de las izquierdas del PSOE es conformar potentes candidaturas de \u201cunidad popular\u201d \u2013que han funcionado bien- con la vista puesta en opciones futuras de gobierno que tendr\u00e1n que contar con el PSOE. Cuanto m\u00e1s peso electoral tengan esas candidaturas, mayor ser\u00e1 la fuerza gravitatoria que ejercer\u00e1n sobre el PSOE y m\u00e1s podr\u00e1n tirar de \u00e9l hacia la izquierda. El PSOE no va a girar a la izquierda por s\u00ed solo (en gran medida, ha perdido la imaginaci\u00f3n y la creatividad necesarias para iniciar ese movimiento); pero se le puede forzar a ello si no le queda otro remedio. Y en sus bases hay todav\u00eda mucha militancia que apoyar\u00eda ese giro. Por otro lado, si PODEMOS sigue empe\u00f1ado en su viaje al centro, perder\u00e1 la oportunidad de ser uno de los ejes importantes \u2013junto a IU y otras fuerzas- de una poderosa izquierda reconstituida, tan necesaria. Hasta noviembre de 2015, estas elecciones locales y auton\u00f3micas brindan un excelente campo de experimentaci\u00f3n para una futura compartici\u00f3n de poder.<\/p>\n<p>A mi entender, el \u00e9xito de este posible bloque de gobierno futuro depender\u00e1 de que se cumplan, al menos, dos condiciones. Una: que las izquierdas del PSOE vayan unidas. Cualquier fragmentaci\u00f3n de esas izquierdas podr\u00e1 satisfacer vanidades individuales, henchir egos incompletos o colmar necesidades narcisistas \u2013que de todo eso sabe mucho la izquierda radical de nuestra querida Espa\u00f1a-, pero perjudicar\u00e1 el futuro cambio pol\u00edtico. Dos: aparcar la cuesti\u00f3n soberanista. A corto plazo, el PSOE no va a entrar en ese juego, pero en su momento s\u00ed podr\u00eda contemplar la posibilidad de abrir un proceso constituyente -serio, sincero, profundo-, en el que cabr\u00eda atacar con rigor esa delicada cuesti\u00f3n, entre algunas otras, que la ya vieja y gastada constituci\u00f3n del 78 no puede resolver.\u00a0 Pero antes hay que construir dicho bloque pol\u00edtico. Tarea nada sencilla, desde luego.<\/p>\n<p>5.- En estas elecciones del 24-M todos resultaron ser socialdem\u00f3cratas; incluso Ciudadanos, que ha manifestado su inclinaci\u00f3n \u2013no s\u00e9 si sincera- por el modelo dan\u00e9s de la flexiseguridad. Sin embargo, la campa\u00f1a ha puesto en evidencia una preocupante falta de pensamiento de esos mismos partidos pol\u00edticos. Casi todos, en efecto, han recurrido a pobres ret\u00f3ricas cargadas de palabras viejas convertidas en significantes vac\u00edos. Con la excepci\u00f3n de Barcelona en com\u00fa, el recorrido intelectual de esta campa\u00f1a ha sido escaso. La socialdemocracia atraviesa una crisis hist\u00f3rica sin precedentes, y apenas ninguno de los actores pol\u00edticos parece haberse dado cuenta de ello. Hay que repensar a fondo muchas cosas, porque las condiciones que hicieron posible el pacto social de posguerra se las ha llevado el tsunami de la globalizaci\u00f3n: en lugar de pleno empleo y ciclo vital fordista, hay precariado y elevadas tasas de paro estructural; en lugar de gran concentraci\u00f3n industrial, hay desindustrializaci\u00f3n y deslocalizaci\u00f3n empresarial; en lugar de una fiscalidad agresivamente progresiva, las haciendas contempor\u00e1neas penalizan a las rentas del trabajo y exoneran o benefician a las rentas del capital, al tiempo que el nivel de fraude crece y crece; en lugar de un sistema financiero regulado y contenido, asistimos a una econom\u00eda hiperfinanciarizada que vive de la especulaci\u00f3n y engendra burbujas sin freno; en lugar de Estados aut\u00f3nomos y soberanos tenemos Estados arrodillados ante una gobernanza que sobrerrepresenta los moneyed interests de las grandes corporaciones trasnacionales y persigue en casa a los m\u00e1s vulnerables neg\u00e1ndoles o recort\u00e1ndoles derechos, anta\u00f1o universales.<\/p>\n<p>Hay quien, como Guy Standing, se esfuerza en pensar nuevos horizontes de progreso que rompan con los presupuestos laboristas que subyac\u00edan al modelo social europeo cl\u00e1sico: el trabajo como labour est\u00e1 perdiendo centralidad y hay que trascenderlo \u2013piensa Standing- en beneficio de modelos de sociedad donde el trabajo como work (no remunerado, reproductivo, etc.) quede emancipado de la servidumbre del salario, y donde se recupere la soberan\u00eda popular sobre los commons, barridos por el capitalismo y despreciados por el viejo Estado de bienestar.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> Propuestas como esta son discutibles, pero sin duda interesantes. Lo que sorprende es que no se haya o\u00eddo ni una palabra sobre ellas en boca de los l\u00edderes de los partidos \u2013antiguos y nuevos- que se proclaman partidarios de la socialdemocracia. En concreto, PODEMOS simplific\u00f3 extraordinariamente su mensaje, convirti\u00f3 el \u201ccambio\u201d en su palabra estrella pero apenas indic\u00f3 c\u00f3mo y en qu\u00e9 direcci\u00f3n ir\u00eda ese cambio, m\u00e1s preocupado en todo momento de no meter la pata, de no pisar ning\u00fan charco, que de pensar ese cambio y dotarlo de contenido.<\/p>\n<p>PODEMOS tiene direcci\u00f3n, liderazgo, y organizaci\u00f3n en grado variable.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> Pero todav\u00eda no tiene un pensamiento s\u00f3lido. Prueba de ello han sido sus constantes deslizamientos, su permanente juego con los conceptos y las ideas, sus renuncias. Y tambi\u00e9n sus gui\u00f1os. No tiene un pensamiento laico-republicano s\u00f3lido, y de ah\u00ed sus gestos \u2013a menudo obsecuentes- hacia la Iglesia y el trono. Un pensamiento lacio-republicano s\u00f3lido pondr\u00eda encima del tapete, para empezar, la revisi\u00f3n del concordato con la Santa Sede, y desde luego no har\u00eda regalitos al rey en el 14 de abril, d\u00eda de la rep\u00fablica. Tras el \u201cdecreto\u201d de abolici\u00f3n de las clases sociales en aras de un popolo unitario, PODEMOS no tiene un pensamiento social s\u00f3lido con capacidad de discriminaci\u00f3n anal\u00edtica de la fragmentaci\u00f3n y segmentaci\u00f3n social. Tampoco hay en PODEMOS un pensamiento s\u00f3lido sobre el Estado, sobre el mercado o sobre el propio capitalismo. Porque, entre otras cosas, no ha planteado nunca seriamente la necesidad de racionalizar el Estado o pensar su dimensi\u00f3n \u00e9tica, regular los mercados o revisar los sistemas de propiedad, desmercantilizando determinados bienes o poniendo l\u00edmites a su acumulabilidad o enajenabilidad. Finalmente, PODEMOS no tiene un pensamiento ecol\u00f3gico s\u00f3lido porque, sencillamente, la cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica est\u00e1 fuera de su discurso y su agenda. Su adhesi\u00f3n de \u00faltima hora a la \u201csocialdemocracia\u201d no puede ser sino una adhesi\u00f3n superficial y \u2013todo hay que decirlo- oportunista.<\/p>\n<p>Cuando no hay pensamiento s\u00f3lido, \u00bfqu\u00e9 queda realmente? Queda el marketing pol\u00edtico. El pensamiento pol\u00edtico tiene ideales regulativos como la verdad o la coherencia l\u00f3gica. En cambio, un buen mercader no necesita ni grandes reflexiones ni grandes ideas, y puede desdecirse de lo que dijo si cree que eso ha dejado de vender. Antes al contrario, las buenas ideas y las verdades suelen venderse mal. El pensamiento pol\u00edtico, el aut\u00e9ntico, tiene tambi\u00e9n ideales \u00e9ticos con los que perfila sus aristas cr\u00edticas. El mercader pol\u00edtico puede prescindir de sus principios \u2013o no tenerlos- si entiende que le enajenan clientes. La l\u00f3gica del mercado es harto sencilla: se reduce a la maximizaci\u00f3n de la utilidad privada; la del mercado pol\u00edtico tambi\u00e9n es sencilla: se reduce a la maximizaci\u00f3n del n\u00famero de votos. Para ello basta con saber elegir los medios m\u00e1s eficaces; por eso el marketing pol\u00edtico es un espacio sometido a la jurisdicci\u00f3n de la pura y dura racionalidad instrumental. No est\u00e1 regido por la voluntad de saber ni por intereses emancipatorios. Es otra voluntad \u2013seguramente la de poder- la que inspira y da forma a las motivaciones \u00faltimas (y a las hip\u00f3critas autojustificaciones y racionalizaciones que las suelen acompa\u00f1ar). Hubo momentos en la historia en los que pensamiento y acci\u00f3n pol\u00edtica fueron de la mano. Y la gran teor\u00eda pol\u00edtica surgi\u00f3 de esos grandes encuentros fructuosos. Pero hace ya tiempo que la l\u00f3gica mercantil de la competici\u00f3n electoral ha disociado ambas cosas, la idea y la acci\u00f3n, y ha desplazado la pol\u00edtica al terreno de la post-verdad. A ello sin duda, ha ayudado el giro posmoderno que ha permeado a gran parte de la academia contempor\u00e1nea y tambi\u00e9n, desde luego, a determinadas izquierdas \u201ccomplutenses\u201d. La principal damnificada de este giro es justamente la verdad, que est\u00e1 en el centro de la racionalidad epist\u00e9mica y cient\u00edfica moderna, objeto central ya de la cr\u00edtica posestructuralista. Y con ella, todas las grandes dicotom\u00edas de la metaf\u00edsica occidental, cuales son las de la esencia y la apariencia, lo aut\u00e9ntico y lo inaut\u00e9ntico, lo latente y lo manifiesto, o tambi\u00e9n la dicotom\u00eda entre significante y significado. Frente a este modelo de profundidad, el giro posmoderno propone otro de superficialidad intertextual, sin centros ni sujeto, relativista, fragmentario, ecl\u00e9ctico, sin temporalidad ni memoria, de significantes vac\u00edos; y de frivolidad: es la cultura del simulacro. Todo vale, todo cambia. No hay ninguna realidad \u00faltima, ninguna verdad. Lo importante, lo decisivo es la imagen.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>Hay bastante de esto \u00faltimo en alg\u00fan que otro l\u00edder \u2013sobre todo, madrile\u00f1o- de PODEMOS. Y es muy peligroso para la cultura de la izquierda. La izquierda necesita rearmarse intelectualmente y recuperar rigor y horas de estudio.<\/p>\n<p>Sin embargo, ejercer el poder bien, utilizar sus palancas para elaborar buenas leyes y hacerlas cumplir, para atacar privilegios e injusticias, para combatir el fraude y forzar la cooperaci\u00f3n, para fomentar la cultura c\u00edvica y la confianza en las instituciones y entre los ciudadanos, para favorecer modelos alternativos de desarrollo compatibles con el principio de dignidad o el de contenci\u00f3n ecol\u00f3gica, etc\u2026 Para todo ello \u2013y mucho m\u00e1s- se necesita buena teor\u00eda. Sin duda. Pero m\u00e1s que eso, se necesita \u00e9tica. \u00c9tica en el sentido fuerte del t\u00e9rmino, el que hace arraigar en el car\u00e1cter las grandes virtudes como el coraje, la moderaci\u00f3n y la justicia. Y es muy dif\u00edcil forjar esos caracteres sin recuperar categor\u00edas \u2013como las de autenticidad y verdad- que el pensamiento d\u00e9bil posmoderno (\u201cposmet\u00e1fisico\u201d) se empe\u00f1a en \u201cdeconstruir\u201d. Sin esos caracteres y sin esas virtudes, sin embargo, ser\u00e1 dif\u00edcil expulsar de nuestra vida p\u00fablica y de nuestras instituciones el nepotismo (l@s novi@s, hij@s, herman@s, que siguen instal\u00e1ndose en la pol\u00edtica por el \u00fanico m\u00e9rito del parentesco o la contig\u00fcidad), el clientelismo, los privilegios de casta y la corrupci\u00f3n. Este pa\u00eds tiene siglos de hambre atrasada y el gen de la picaresca bien instalado en su ADN. Ya va siendo hora de que lo extirpemos. Y que el nuevo y fascinante ciclo pol\u00edtico que tenemos enfrente no acabe resolvi\u00e9ndose en otro de tantos ciclos de circulaci\u00f3n de \u00e9lites.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> Cfr. Guy Standing (2014), Precariado: una carta de derechos, trad. de A. de Francisco, Madrid: Capit\u00e1n Swing.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Y, si no los tiene ya, pronto tendr\u00e1 los problemas derivados de todo eso \u2013conflicto, disensi\u00f3n, faccionalismo, clientelismo-, y ya se ver\u00e1 c\u00f3mo los van resolviendo.<a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cfr. F. Jameson (1993), Postmodernism or The cultural l\u00f3gic of Late Capitalism, Londres: Verso. Esta obra sigue siendo el mejor an\u00e1lisis cr\u00edtico, desde la izquierda marxista, de la posmodernidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p class='MsoNormal' style='text-align: justify; line-height: 150%;'>La campa\u00f1a electoral ha puesto en evidencia una preocupante falta de pensamiento s\u00f3lido. El pensamiento pol\u00edtico tiene ideales regulativos como la verdad o la coherencia l\u00f3gica. En cambio, un buen mercader no necesita ni grandes reflexiones ni grandes ideas, y puede desdecirse de lo que dijo si cree que eso ha dejado de vender. El pensamiento pol\u00edtico, el aut\u00e9ntico, tiene tambi\u00e9n ideales \u00e9ticos con los que perfila sus aristas cr\u00edticas. <\/p>\n<p class='MsoNormal' style='text-align: justify; line-height: 150%;'>El eje izquierda-derecha est\u00e1 vivo. De cara a futuros gobiernos de la naci\u00f3n, estas elecciones dibujan un horizonte de oportunidad en el que puede gobernar una izquierda nueva y plural por primera vez desde la transici\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":2963,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-2962","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2962","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2962"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2962\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2963"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2962"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2962"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2962"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}