{"id":300,"date":"2006-04-10T00:00:00","date_gmt":"2006-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=300"},"modified":"2020-02-14T12:06:49","modified_gmt":"2020-02-14T11:06:49","slug":"critica-abertzale-del-paradigma-de-la-izquierda-espanola-limites-teorico-politicos-de-las-izquierdas-nacionalistas-espanolas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=300","title":{"rendered":"Cr\u00edtica abertzale del paradigma de la izquierda espa\u00f1ola. L\u00edmites te\u00f3rico pol\u00edticos de las izquierdas nacionalistas espa\u00f1olas"},"content":{"rendered":"<p>Varios acontecimientos recientes han reactivado el debate hist\u00f3rico entre la izquierda abertzale y las izquierdas espa\u00f1olas. De atr\u00e1s hacia delante, hasta hoy mismo, 21 de Junio del 2002, los m\u00e1s significativos han sido, a mi entender, los debates y discusiones sobre la llamada \u00absegunda transici\u00f3n\u00bb mantenidos desde 1998, cuando se firm\u00f3 el acuerdo de Lizarra-Garazi; las discusiones sobre el \u00absoberanismo\u00bb vasco y por extensi\u00f3n, sobre qu\u00e9 es \u00abEspa\u00f1a\u00bb; las discusiones sobre el \u00abnacionalismo\u00bb en general acrecentadas desde el 11 de septiembre del 2001; los debates en ascenso sobre la estrategia represiva del PP cuando puso en marcha el proceso de ilegalizaci\u00f3n de Batasuna, y luego, cuando el comportamiento del PSOE agudiz\u00f3 las discusiones dentro mismo de muchas izquierdas estatales y espa\u00f1olas; y, por no extendernos, los debates cuando UGT y CCOO convocaron la Huelga General del 20-J y LAB y ELA, y otros sindicatos vascos, la convocaron para un d\u00eda antes, para el 19-J.<\/p>\n<p>En realidad, estas \u00faltimas discusiones s\u00f3lo son la continuidad en el presente de viejas diferencias sustanciales, cualitativas entre la izquierda abertzale y las izquierdas espa\u00f1olas. Pr\u00e1cticamente todas ellas ya fueron debatidas en lo esencial dentro de la misma izquierda abertzale a lo largo de las sucesivas escisiones y salidas por el lado reformista de los sectores pro-estatalistas que, por diferentes razones, defend\u00edan lo b\u00e1sico y com\u00fan del paradigma te\u00f3rico-pol\u00edtico de la izquierda espa\u00f1ola. Pero al margen de estos debates internos, han sido relativamente escasos los debates externos, los mantenidos directamente con las izquierdas espa\u00f1olas, exceptuando discusiones puntuales o en temas concretos como los habidos con el ecologismo espa\u00f1ol durante la larga oposici\u00f3n de masas contra la nuclearizaci\u00f3n de Euskal Herria, o los habidos durante las campa\u00f1as en el Estado durante las elecciones europeas, o los mantenidos por el sindicalismo vasco y los movimientos populares vascos cuando se relacionaban con los estatales, o los habidos en sectores muy espec\u00edficos sobre la juventud, el rechazo al servicio militar espa\u00f1ol, etc.<\/p>\n<p>Desgraciada pero significativamente, ahora que todo indica que se puede iniciar por fin un debate serio y a varias bandas, o sea entre las izquierdas de las naciones oprimidas por el Estado espa\u00f1ol y las izquierdas de la naci\u00f3n opresora, las izquierdas de ese Estado, ahora precisamente se vuelve casi imposible cualquier debate, al menos para las izquierdas de las naciones oprimidas, que no para las del Estado. La raz\u00f3n no es otra que la Ley de Partidos Pol\u00edticos va a permitir el silenciamiento y la represi\u00f3n de quienes se opongan a la \u00abunidad nacional espa\u00f1ola\u00bb. Una lectura de esta Ley muestra como est\u00e1 pensada, adem\u00e1s de para ilegalizar inmediatamente a la izquierda abertzale, tambi\u00e9n para impedir todo debate te\u00f3rico-pol\u00edtico que cuestione a \u00abEspa\u00f1a\u00bb como marco material y simb\u00f3lico de acumulaci\u00f3n de capital. En realidad, siempre la izquierda abertzale ha tenido encima\u00a0 de su cabeza la espada de Damocles de las sucesivas leyes espa\u00f1olas, de manera que nos hemos tenido que autocensurar porque, cada vez m\u00e1s, esas leyes han ido ampliando el delito de \u00abapolog\u00eda\u00bb buscando introducir pr\u00e1cticamente cualquier idea que gustase al censor de turno. Cuando la nueva Ley entre en vigor, que ser\u00e1 dentro de poco, se extinguir\u00e1 el formal derecho de libre expresi\u00f3n,\u00a0 la posibilidad ciertamente ya muy reducida ahora mismo, sin la Ley de marras, de hablar y decir libremente cualquier opini\u00f3n contraria al dogma establecido.<\/p>\n<p>Digo significativamente porque, como ya expuse en otros art\u00edculos, esta Ley va a ser impuesta en un momento muy delicado y crucial para la burgues\u00eda espa\u00f1ola. La muy pr\u00f3xima ilegalizaci\u00f3n de Batasuna abrir\u00e1 la puerta para ataques represivos posteriores y, sobre todo, para la generalizaci\u00f3n de un clima de silencio precavido y hasta miedoso. Solamente escribir\u00e1n y hablar\u00e1n sin temor alguno quienes sepan que sus ideas son del agrado de \u00abEspa\u00f1a\u00bb. El resto, tendremos que volver a las formas ambiguas, a los dobles sentidos, a la astucia y al pensamiento indirecto para seguir defendiendo los derechos de nuestros pueblos oprimidos. Por esto, he el texto en cuatro apartados:<\/p>\n<p>1.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 CONTENIDO CHAUVINISTA Y RACISTA DEL NACIONALISMO ESPA\u00d1OL.<\/p>\n<p>2.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 LIMITACIONES INSUPERABLES DEL CHAUVINISMO DE IZQUIERDAS.<\/p>\n<p>3.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 LIMITES ONTOL\u00d3GICOS, EPISTEMOL\u00d3GICOS Y AXIOL\u00d3GICOS.<\/p>\n<p>4.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 PARADIGMA TE\u00d3RICO-POL\u00cdTICO DEL NACIONALISMO ESPA\u00d1OL DE IZQUIERDAS.<\/p>\n<p>5.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 FUNCI\u00d3N REACCIONARIA DEL PARADIGMA ESPA\u00d1OLISTA DE IZQUIERDAS.<\/p>\n<p>1. CONTENIDO CHAUVINISTA Y RACISTA DEL NACIONALISMO ESPA\u00d1OL.<\/p>\n<p>Que la historia la escribe los vencedores es una verdad que se olvida demasiado pronto. Que la historia intelectual del Estado espa\u00f1ol est\u00e1 surcada desde hace varios siglos por una campa\u00f1a de desprecio de las identidades y culturas de las naciones oprimidas,\u00a0 es una verdad oficialmente silenciada. Una verdad, empero, tan aplastante en su aplicaci\u00f3n sistem\u00e1tica que ahora ya s\u00ed son \u00abverdades\u00bb los significados de frases hechas sobre los pueblos no espa\u00f1oles. A la vez, para ocultar el chauvinismo de naci\u00f3n dominante, desde hace una d\u00e9cada se ha reactivado la propaganda contra el \u00abracismo vasco\u00bb, aprovechando y sacando de contexto algunas expresiones de finales del siglo XIX de Sabino Arana. El objetivo de esta campa\u00f1a es ocultar y camuflar el chauvinismo hist\u00f3rico espa\u00f1ol y en especial su transformaci\u00f3n en racismo en los \u00faltimos a\u00f1os. La propaganda diaria contra todo lo vasco que se realiza desde varias cadenas de radio, televisi\u00f3n\u00a0 y prensa escrita, no es casual sino que responde a una ofensiva generalizada para recuperar el \u00aborgullo espa\u00f1ol\u00bb, reducir a la vez la tendencia al alza\u00a0 de las conciencias de las naciones oprimidas y frenar y hacer retroceder la tendencia al alza de las conciencias de, por llamarlas de alg\u00fan modo, \u00abregiones fuertes\u00bb existente en el Estado espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>De este modo, un cuarto de siglo despu\u00e9s de la muerte del dictador Franco, el nacionalismo espa\u00f1ol vuelve a recuperar sus viejas esencias pero en un contexto mundial y estatal diferente. Sin embargo, existen dos continuidades de fondo que quiero resaltar porque adelantan un aspecto crucial que analizar\u00e9 luego. Por un lado, primera continuidad pese a los cambios superficiales y formales en el nacionalismo espa\u00f1ol actual, la recuperaci\u00f3n de la mitolog\u00eda tradicional de la Reconquista y del Imperio, con lo que el nacionalismo espa\u00f1ol ha vuelto a ser furibundamente imperialista; y por otro lado, segunda continuidad en el izquierdismo espa\u00f1ol, la recuperaci\u00f3n por las izquierdas &#8211;por llamarlas de alg\u00fan modo&#8211; espa\u00f1olas de la cr\u00edtica del \u00abracismo sabiniano\u00bb, ya que fue precisamente en los debates durante la primera salida escisionista de un sector de ETA, que abandonaron esta organizaci\u00f3n, cuando la Oficina Pol\u00edtica acus\u00f3 al resto de la organizaci\u00f3n de, entre otras cosas,\u00a0 asumir el \u00abracismo sabiniano\u00bb y querer imponer el euskara a los castellano parlantes. Lo importante de un debate escisionista de hace 35 a\u00f1os es que las dos cr\u00edticas vuelven a o\u00edrse a diario provenientes tanto de la izquierda como de la derecha espa\u00f1ola, y por supuesto del centro. Tal vez sea bueno recordar que aquella escisi\u00f3n\u00a0 inici\u00f3 una l\u00ednea evolutiva de la que despu\u00e9s surgir\u00edan\u00a0 diversas corrientes de entre las que destacaron luego prominentes intelectuales del PSOE.<\/p>\n<p>Pues bien, volviendo ahora al tema que nos interesa, la recuperaci\u00f3n del nacionalismo imperialista espa\u00f1ol no afecta s\u00f3lo, por su agresividad, a Hego Euskal Herria, sino a todas las restantes naciones y culturas oprimidas, y tambi\u00e9n a la propia cultura e identidad castellana, desvirtuada y tergiversada hasta el extremo para poder as\u00ed, sobre su irrealidad,\u00a0 m\u00e1s con los a\u00f1adidos no menos falsos de una imagen folcl\u00f3rica andaluza de pandereta y casta\u00f1uelas, crear los dos pilares b\u00e1sicos del mito de \u00abEspa\u00f1a\u00bb. Habr\u00e1 otros pilares, como el de la resistencia aragonesa a la invasi\u00f3n napole\u00f3nica hasta terminar en la \u00abEspa\u00f1a\u00bb no de los \u00edberos, como hasta ahora, sino en la de los \u00abespa\u00f1oles\u00bb desenterrados en las excavaciones arqueol\u00f3gicas de Atapuerca. Se quiere admitirlo o no, vivimos bajo este nacionalismo imperialista que se sustenta en una expl\u00edcita negaci\u00f3n anticient\u00edfica de la historia.<\/p>\n<p>Frente a esto, y bajo esto, los vascos y las vascas nos encontramos en la misma situaci\u00f3n que padecen, sienten y valoran otros muchos pueblos, conscientes de los desprecios e insultos lanzados contra ellos por el nacionalismo imperialista de los Estados opresores. Nosotros, como estos pueblos, sabemos lo que est\u00e1 en juego porque lo sufrimos en nuestras carnes y en nuestra historia. Pero, al igual que esos pueblos, tambi\u00e9n sabemos que los nacionalismos imperialistas no solamente desconocer estas realidades, porque no las padecen, sino que adem\u00e1s piensan que cualquier resistencia a su dominaci\u00f3n carece de sentido, es il\u00f3gica y fan\u00e1tica.<\/p>\n<p>Salvando las pocas distancias que separan estos casos, lo mismo creen los racistas blancos con respecto a los pueblos despreciados como \u00abde color\u00bb, los chicanos, los afroamericanos, los latinos y los ind\u00edgenas, por ejemplo en los EEUU, o los abor\u00edgenes en Australia, o los indios nativos en Am\u00e9rica Latina; otro tanto tenemos que decir de los payos respecto a los gitanos, a los africanos, turcos, kurdos, etc.;\u00a0 los eurooccidentales respecto a los euroeslavos, los euron\u00f3rdicos respecto a los latinos, portugueses y griegos. Lo mismo creen los burgueses engominados y engre\u00eddos con respecto a los trabajadores en general, que son seres de segunda, carne de f\u00e1brica, precariedad, paro y pobreza. Y en el fondo y en la superficie, los hombres creemos que las mujeres son gen\u00e9ticamente inferiores. Variando en la forma externa pero manteniendo la esencia el nacionalismo imperialista espa\u00f1ol\u00a0 cree que los gallegos son pusil\u00e1nimes, que los catalanes peseteros, que los andaluces vagos y, por no extendernos, que los vascos somos brutos, racistas y violentos, como corresponde a los \u00faltimos ind\u00edgenas de Europa.<\/p>\n<p>Cuando el blanco, sea burgu\u00e9s multimillonario o\u00a0 m\u00edsero trabajador, ve que el chicano, el afroamericano, el nativo, etc., inferiores por naturaleza y\/o por designio divino, no aceptan su suerte y se pone no tanto en pie sino s\u00f3lo de rodillas, entonces el civilizado occidental procede a toda serie de descalificaciones y amenazas. Adem\u00e1s las justifica con supuestas \u00abrazones cient\u00edficas\u00bb, desde la gen\u00e9tica de las razas hasta la sociobiolog\u00eda pasando por diversas filosof\u00edas de la historia y todos los t\u00f3picos mis\u00f3ginos que \u00abdemuestran\u00bb lo razonado de sus creencias y lo injustificado de las quejas de los seres o los entes destinados a obedecer, sean bosquimanos, mujeres o vascos. Tales construcciones ideol\u00f3gicas, pues no son otra cosa, adem\u00e1s tienen la sorprendente virtud de demostrar que, para colmo, quienes somos inferiores debemos sentirnos felices y contentos con nuestro destino, humildes en nuestra obediencia y colaboradores con los seres superiores a nosotros. O sea, debemos ser \u00abbuenos ciudadanos\u00bb, \u00abesforzados trabajadores\u00bb, \u00abdisciplinados votantes\u00bb, \u00abejemplares esposas, virtuosas j\u00f3venes y abnegadas madres\u00bb. Es as\u00ed como se comprende que el nacionalismo imperialista espa\u00f1ol pueda sostener que, en estas condiciones y s\u00f3lo en estas, por ejemplo los gallegos adem\u00e1s de pusil\u00e1nimes son tambi\u00e9n maleables y pacientes; los catalanes adem\u00e1s de peseteros son tambi\u00e9n buenos negociantes y realistas con sentido com\u00fan; los andaluces adem\u00e1s de vagos son alegres y parlanchines, y, por no extendernos, los vascos adem\u00e1s de brutos tambi\u00e9n nobles y trabajadores. Pero estas calificaciones son siempre secundarias y condicionales, a\u00f1adidas a las primarias seg\u00fan y como agrademos y sirvamos\u00a0 al ser superior que en nuestro caso, en el de Euskal Herria,\u00a0 obviamente, son las llamadas \u00abculturas civilizadoras\u00bb espa\u00f1ola y francesa.<\/p>\n<p>Ahora bien, si no nos comportamos con arreglo a nuestra condici\u00f3n, es l\u00f3gico que merezcamos un correctivo o un castigo proporcional a nuestro pecado e insolencia, as\u00ed lo creen los superiores que nos observan en todo momento. Se ponen entonces en funcionamiento los m\u00faltiples mecanismos del poder estatal y de los subpoderes y micropoderes existentes, y seg\u00fan los casos, hasta se nos intenta reconducir a la jaula, al redil con buenas palabras y hasta con promesas. A los vascos, por ejemplo, se nos ha dicho que nuestro destino es \u00absentirnos c\u00f3modos en Espa\u00f1a\u00bb. Otro tanto con respecto al \u00abesclavo feliz\u00bb y a la esposa que es convencida para que no se divorcie y siga en el \u00abdulce hogar\u00bb. Y si pese a tanta magn\u00e1nima tolerancia del ser superior hacia nosotros, nos obcecamos en delirios de independencia, entonces se desarrollan los dem\u00e1s instrumentos de coerci\u00f3n, miedo y violencia, legales y democr\u00e1ticas, por supuesto. Sin embargo, lo decisivo para el nacionalismo imperialista espa\u00f1ol y franc\u00e9s, no es tanto la legitimidad de su propia ley sino su efectividad material \u00faltima.<\/p>\n<p>Solamente cuando descubrimos la terrible verdad de este objetivo pr\u00e1ctico, que no es otro que el de mantener el poder de explotaci\u00f3n debido a los beneficios que produce al explotador, s\u00f3lo entonces podemos comprender la d\u00e9bil separaci\u00f3n que existe entre la brutal justificaci\u00f3n del muy real macho ib\u00e9rico de que \u00abla mat\u00e9 porque era m\u00eda\u00bb, con el no menos real racismo espa\u00f1ol contra los emigrantes y contra los vascos y contra quienes osen rebelarse. La tenue separaci\u00f3n entre esos comportamientos tiende a desaparecer, adem\u00e1s, cuando los medios propagand\u00edsticos intervienen masivamente azuzando el nacionalismo imperialista. Mientras tanto, las izquierdas estatales menos integradas en la ideolog\u00eda imperialista de su burgues\u00eda, s\u00f3lo aciertan a balbucear frases pomposas pero huecas, vac\u00edas, contra el llamado pensamiento \u00fanico y una abstracta y afortunadamente lejana lucha contra la globalizaci\u00f3n. Nosotros, por nuestra parte, sabemos por una contundente experiencia hist\u00f3rica &#8211;opresi\u00f3n nacional&#8211; que el nacionalismo espa\u00f1olista es tanto m\u00e1s invisible para la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n del Estado cuanto m\u00e1s implacable y feroz se muestra porque \u00fanicamente desde esa invisibilidad conceptual se puede mantener su supuesta legitimidad democr\u00e1tica. As\u00ed, las v\u00edctimas somos convertidas en verdugos. Desmontar este andamiaje ideol\u00f3gico, psicol\u00f3gico e irracional de masas exige un esfuerzo consciente que, dicho con sinceridad, debe empezar por el cuestionamiento cr\u00edtico y radical de la propia existencia de \u00abEspa\u00f1a\u00bb c\u00e1rcel de pueblos en vez de c\u00f3mo \u00abnaci\u00f3n de naciones\u00bb.<\/p>\n<p>2. LIMITACIONES INSUPERABLES DEL NACIONALISMO DE LA IZQUIERDA ESPA\u00d1OLA.<\/p>\n<p>Y esto nos lleva a la segunda cosa que queremos decir. Las izquierdas espa\u00f1olas, casi en su totalidad, no cuestionan la naturaleza expoliadora del Estado al que pertenecen. No cuestionan su contenido imperialista ni su necesidad de seguir manteniendo las opresiones sobre otros pueblos. Excepto una honrosa minor\u00eda, a lo m\u00e1ximo que llegan es a reconocer el derecho de autodeterminaci\u00f3n aunque insistiendo en la necesidad de la \u00ablibre uni\u00f3n\u00bb de los pueblos oprimidos. Ahora bien, esta es s\u00f3lo la parte formal, exterior y superficial del problema porque la cuesti\u00f3n decisiva, al menos para nosotros, los que realmente padecemos la opresi\u00f3n, es el conjunto de condiciones que esas izquierdas, en su gran mayor\u00eda, ponen para hacernos dignos de su apoyo. B\u00e1sicamente, son dos exigencias: que ETA deje la lucha armada y que se acepte la \u00abdemocracia\u00bb actual, el sistema constitucional impuesto en sus aspectos decisivos por el poder f\u00e1ctico estando todav\u00eda el franquismo plenamente operativo.<\/p>\n<p>Antes de pasar a la primera exigencia, y con respecto a la segunda, recientemente CC.OO ha vuelto a reafirmar no s\u00f3lo su fidelidad constitucionalista sino, lo que es peor, su inflexible decisi\u00f3n estrat\u00e9gica de moverse siempre dentro del actual estatuto auton\u00f3mico, eso s\u00ed, \u00abplenamente desarrollado\u00bb. Semejante reafirmaci\u00f3n en una v\u00eda fracasada adem\u00e1s de mostrar una ceguera te\u00f3rico-pol\u00edtica insostenible, saca a la luz\u00a0 su asunci\u00f3n pr\u00e1ctica del entramado simb\u00f3lico-material que sustenta interiormente la ideolog\u00eda del nacionalismo imperialista espa\u00f1ol tal cual funciona en la actualidad. Este ejemplo es uno de entre muchos y una pr\u00e1ctica constante en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas y media. Su gravedad hist\u00f3rica radica en que CC.OO tiene todav\u00eda, aunque cada vez menos, una legitimidad izquierdista superior a UGT y a otros sindicatos espa\u00f1oles en la parte de Euskal Herria integrada en el Estado espa\u00f1ol, y en que, por ello mismo, es mayor su influencia en sectores relativamente combativos, aunque cada vez menos, del movimiento obrero vasco.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, ha sido y es una constante sostenida contra viento y marea\u00a0 la pr\u00e1ctica obstruccionista de CCOO y de UGT en algo tan decisivo como el desarrollo de un marco vasco de relaciones laborales. Por motivos que no podemos exponer en detalle ahora, entre los que destacan su dependencia presupuestaria total con respecto a la burgues\u00eda\u00a0 espa\u00f1ola y a su Estado, estos sindicatos necesitan y desean mantener, reforzar y ampliar el \u00abmarco espa\u00f1ol de relaciones laborales\u00bb, para lo cual participan conscientemente en los ataques contra los derechos laborales, sociales y sindicales del pueblo trabajador vasco, e incluso en la pol\u00edtica del PP de desmantelamiento gradual de la muy limitada descentralizaci\u00f3n administrativa concedida por el tardofranquismo, oficialmente denominado \u00abEstatuto de la CAV\u00bb. Ambos sindicatos est\u00e1n interesados objetiva y subjetivamente en reforzar del ultracentralismo laboral y sindical espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Su convocatoria\u00a0 de Huelga General del 20-J, sin considerar en absoluto a los sindicatos no espa\u00f1oles de nuevo confirma adem\u00e1s de su concepci\u00f3n estatal, tambi\u00e9n su desprecio nacionalista espa\u00f1ol hacia los derechos elementales de otros pueblos trabajadores no espa\u00f1oles que tienen sus propios sindicatos. La normalidad con la que han procedido al despreciar esa existencia real, indica tambi\u00e9n que no sienten ninguna duda al respecto, que conciben su nacionalismo como l\u00f3gico en s\u00ed mismo. Peor a\u00fan, la reacci\u00f3n furiosa y enervada con la que han respondido a la negativa vasca &#8211;al derecho vasco de expresarse en cuanto tal con otro d\u00eda diferente de Huelga General&#8211; de participar ese d\u00eda y a su propuesta para adelantarla al d\u00eda 19-J, as\u00ed como los comentarios realizados ayer d\u00eda 20-J, etc., todo ello confirma otra vez pero a un nivel m\u00e1s preocupante, la facilidad extrema con la que pierden los nervios, se desquician y se lanzan al insulto y la descalificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Dejando de lado, porque no es este el momento, que CCOO y UGT no tienen en absoluto legitimidad ni credibilidad alguna por sus permanentes claudicaciones desde aquellos humillantes\u00a0 Pactos de la Moncloa hasta hoy mismo, que se han multiplicado &#8211;sobre todo CCOO&#8211; bajo el gobierno del PP hasta lo que parecer\u00eda inconcebible de no disponer por nuestra parte de una concepci\u00f3n te\u00f3rico-pol\u00edtica de lo que es el reformismo sindical y qu\u00e9 funci\u00f3n cumple, no entrando en esto, s\u00ed hay que denunciar la soberbia altanera con la que una y otra vez salen en defensa de la espa\u00f1olidad pr\u00e1ctica, expresada en el lo sindical y lo laboral mediante la supeditaci\u00f3n del sindicalismo abertzale a los dictados de la burgues\u00eda espa\u00f1ola y de su Estado. Un mal pensado dir\u00eda que as\u00ed pagan indirectamente, hincando la pica de los Tercios espa\u00f1oles en las f\u00e1bricas vascas, lo que cobran de la patronal, de la banca, de los ministerios estatales, etc., pero el problema es m\u00e1s hondo porque ambos sindicatos eran ya esencialmente espa\u00f1olistas antes de cargarse de deudas y pr\u00e9stamos del capital.<\/p>\n<p>Pero lo decisivo radica en la primera exigencia y, ya m\u00e1s concretamente, en su forma de realizarse. La inmensa mayor\u00eda de las izquierdas estatales exigen a Batasuna y a la izquierda abertzale en su conjunto que presione a ETA para que abandone su intervenci\u00f3n militar. Peor a\u00fan, estas izquierdas acusan a la izquierda abertzale de cosas que no hace,\u00a0 y sin embargo, pese a todos los reiterados fracasos y hasta rid\u00edculos cometidos por el poderoso sistema represivo espa\u00f1ol, incapaz de demostrar con pruebas y datos judicialmente ver\u00eddicos la identidad entre ETA y Batasuna, y el conjunto de la izquierda abertzale, esas izquierdas se han empecinado en afirmar esa identidad pr\u00e1cticamente desde el mismo d\u00eda de la aparici\u00f3n legal de la primera Herri Batasuna. El grueso de las izquierdas espa\u00f1olas ha sostenido desde hace tiempo la misma tesis que la derechona m\u00e1s franquista aunque con diferentes argumentos pero con la misma acusaci\u00f3n de fondo. De este modo, gradual e imparablemente, la criminalizaci\u00f3n ascendente de todo lo vasco desarrollada por el Estado espa\u00f1ol era apoyada de un modo u otro por esas izquierdas.<\/p>\n<p>Sin embargo, la soluci\u00f3n era muy f\u00e1cil. Cada vez que acusaban, cada vez que insist\u00edan en que ETA deb\u00eda y debe abandonar la lucha armada, en vez de perder el tiempo dirigi\u00e9ndose a quien no deben pod\u00edan optar por el camino m\u00e1s corto y directo, m\u00e1s efectivo, que no es otro que el de propiciar un debate p\u00fablico y abierto con ETA bien en su propia prensa, bien en otra, bien en todas ellas. Hubiera sido lo correcto, lo revolucionario. Hubiera servido para facilitar la resoluci\u00f3n del hist\u00f3rico e irresuelto problema espa\u00f1ol, problema que todos padecemos, tambi\u00e9n los propios espa\u00f1oles porque es necesario no olvidar nunca que un pueblo que oprime a otros pueblos, nunca ser\u00e1 libre. Pues bien, las diferentes izquierdas no s\u00f3lo no hicieron una cosa tan sencilla como la indicada sino que se volvieron m\u00e1s y m\u00e1s beligerantes contra la izquierda abertzale. Existen dos bloques de razones principales que explican este giro nacionalista espa\u00f1ol, adem\u00e1s de otras secundarias, y son, por un lado, el miedo a la represi\u00f3n directa, a la p\u00e9rdida de influencia entre las gentes espa\u00f1olas o de otras naciones, y al rechazo p\u00fablico, etc.; por otro lado, y relacionado con lo anterior pero con una l\u00f3gica propia, el progresivo afianzamiento del nacionalismo espa\u00f1ol en esas izquierdas, en el sentido de aceptar las razones de fondo de la ideolog\u00eda imperialista de la burgues\u00eda espa\u00f1ola, aunque en apariencia y en la propaganda partidaria y\/o sindical no se la defienda abiertamente.<\/p>\n<p>Pero esta deriva degenerativa hacia la aceptaci\u00f3n expl\u00edcita de la ideolog\u00eda nacionalista espa\u00f1ola por el grueso de las izquierdas estatales, si es que alguna vez se hab\u00eda liberado realmente de ella, es s\u00f3lo una parte del problema. La recuperaci\u00f3n del caudal del r\u00edo espa\u00f1olista se ha producido sobre todo gracias a los torrentes de cuatro grandes afluentes. Ya hemos visto uno de ellos, la reespa\u00f1olizaci\u00f3n de la mayor\u00eda de las izquierdas, y los otros tres son, adem\u00e1s, la propia y necesaria recuperaci\u00f3n interna, end\u00f3gena, de la ideolog\u00eda nacionalista que el capitalismo espa\u00f1ol hace en su mismo proceso productivo simb\u00f3lico y material, en su necesidad de peri\u00f3dica mejora de sus sistemas de autolegitimaci\u00f3n como Estado imperialista. Seg\u00fan sea el complejo ling\u00fc\u00edstico-cultural, nacional, hist\u00f3rica y socialmente dominante en un contexto de acumulaci\u00f3n capitalista, aparte de otros factores, la burgues\u00eda propietaria de ese capitalismo potencia conscientemente la din\u00e1mica de producci\u00f3n de la ideolog\u00eda nacionalista dominante que legitima y lubrica la acumulaci\u00f3n de capital. Se trata de una necesidad que peri\u00f3dicamente adquiere m\u00e1s importancia que otras veces, y que conjuga la producci\u00f3n end\u00f3gena de ideolog\u00eda, y su producci\u00f3n ex\u00f3gena a la estricta explotaci\u00f3n econ\u00f3mica porque corresponde a la explotaci\u00f3n pol\u00edtica, etc. Cada formaci\u00f3n social capitalista tiene sus propias caracter\u00edstica peculiares en esta din\u00e1mica, pero el modo de producci\u00f3n en cuanto tal tiene necesidad b\u00e1sica de esta peri\u00f3dica producci\u00f3n de ideolog\u00eda nacionalista opresora.<\/p>\n<p>Sobre estas dos bases, actu\u00f3 tambi\u00e9n una tercera, la producci\u00f3n pol\u00edtica desde las m\u00faltiples instancias estatales, paraestatales y extraestatales de la ideolog\u00eda nacionalista espa\u00f1ola desde el primer d\u00eda de gobierno de la UCD hasta el hoy mismo por parte del PP, pasando por todos los a\u00f1os del PSOE. Y aqu\u00ed no puedo olvidar, adem\u00e1s de la intervenci\u00f3n planificada de los sistemas educativos, medi\u00e1ticos, culturales, universitarios, etc., tampoco el creciente esfuerzo reespa\u00f1olizador desde mediados de la d\u00e9cada de 1981, cuando la entrada en la OTAN y luego en el MCE acercaba la proximidad de la Uni\u00f3n Europea mediante el Tratado de Maastricht. La burgues\u00eda espa\u00f1ola, su Estado y los partidos que aceptaban su ideolog\u00eda nacionalista, multiplicaban su nacionalismo imperialista para cohesionar la solidez interna del Estado ante las exigencias de la UE. No puedo\u00a0 hacer un seguimiento de este proceso en el que tuvieron un papel destacado muchos intelectuales org\u00e1nicos cercanos o afiliados al PSOE, que m\u00e1s adelante, desde la mitad de la d\u00e9cada de 1991, coquetear\u00edan abiertamente con el PP o se integrar\u00edan en sus aparatos gubernativos e institucionales.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el cuarto afluente reforzador del nacionalismo espa\u00f1ol, convirti\u00e9ndolo abiertamente en imperialista interno y en subimperialista externo, fue la necesidad de aumentar la explotaci\u00f3n de las naciones oprimidas en el interior del Estado, e impulsar un proceso de expansi\u00f3n subimperialista del capitalismo espa\u00f1ol especialmente en Am\u00e9rica Latina, aprovech\u00e1ndose de las ventajas relativas que otorga la lengua espa\u00f1ola en aquellos pa\u00edses. Interiormente, la burgues\u00eda espa\u00f1ola multiplicaba su nacionalismo imperialista contra catalanes, gallegos, vascos, andaluces, asturianos, aragoneses, castellanos, etc., parando el seco la anterior descentralizaci\u00f3n administrativa &#8211;oficialmente denominado \u00abEstado de las Autonom\u00edas\u00bb&#8211; e intensificando la recentralizaci\u00f3n madrile\u00f1a. Entre 1991 y el 2002, la concentraci\u00f3n de sedes fiscales de grandes empresas en Madrid ascendi\u00f3 del 82,4% al 90,2%, respectivamente. A la vez, en el exterior, como hemos visto, el capitalismo financiero, de telecomunicaciones y de aviaci\u00f3n civil, b\u00e1sicamente, se lanzaron como tiburones asesinos contra los pueblos amerindios. Este imperialismo interno y suberimperialismo externo no s\u00f3lo exig\u00edan sino que a la vez produc\u00edan su correspondiente ideolog\u00eda nacionalista opresora, y racista.<\/p>\n<p>Estas son las grandes condiciones objetivas y subjetivas &#8211;quedan otras tambi\u00e9n importantes aunque no estructurales como, por ejemplo, la necesidad de la industria pol\u00edtico-medi\u00e1tica espa\u00f1ola para mantener una cota de mercado propio ante la avalancha de culturilla mercantil estadounidense, para lo que se aumentaron las ayudas directas e indirectas estatales, y las inversiones privadas, en la producci\u00f3n de mercanc\u00edas de consumo cultura generalmente de muy baja calidad pero muy alienadoras y\u00a0 nacionalistas espa\u00f1olas&#8211; que contextualizan el proceso degenerativo de las izquierdas espa\u00f1olas y su creciente rechazo chauvinista te\u00f3rico-pol\u00edtico de las reivindicaciones de los pueblos oprimidos. Y estas son las razones, tambi\u00e9n, que explican porqu\u00e9 esas izquierdas no llegan nunca a aceptar la reiterada y repetida afirmaci\u00f3n de Batasuna de su estanca separaci\u00f3n con ETA. Esas izquierdas, aunque no digan expl\u00edcitamente lo contrario, es decir, que s\u00ed existe esa supuesta relaci\u00f3n nunca demostrada judicialmente, s\u00ed insisten en exigir a Batasuna no s\u00f3lo que presione a ETA sino que adem\u00e1s responda te\u00f3rico-pol\u00edticamente por ETA, y por tanto la represente en los debates, cosa manifiestamente imposible. Este problema es de suficiente importancia como para que detenerse un poco m\u00e1s en \u00e9l, aunque es comprensible que para las izquierdas espa\u00f1olas carezca de cualquier relevancia.<\/p>\n<p>3. LIMITES ONTOL\u00d3GICOS, EPISTEMOL\u00d3GICOS Y AXIOL\u00d3GICOS.<\/p>\n<p>Es importante porque muestra los l\u00edmites ontol\u00f3gicos, epistemol\u00f3gicos y axiol\u00f3gicos de las izquierdas espa\u00f1olas al enfrentarse a su verdadero problema interno, que no es otro que el problema espa\u00f1ol, o dicho en otras palabras, su impotencia para romper pr\u00e1ctica y te\u00f3ricamente con el Estado-naci\u00f3n de su burgues\u00eda propia por cuanto es el espacio geoproductivo material y simb\u00f3lico de la acumulaci\u00f3n ampliada del capital. O sea, al enfrentarse a su identidad substantiva en cuanto partes funcionales de la c\u00e1rcel de pueblos que es su Estado-naci\u00f3n, al margen ahora de su retraso y debilidad hist\u00f3rica. Por ello mismo, al tener que cuestionarse su identidad decisiva, es decir, al tener que atacar a su propia naci\u00f3n-burguesa y convertir la opresi\u00f3n imperialista que su burgues\u00eda ejerce contra las naciones oprimidas en lucha revolucionaria contra su misma naci\u00f3n-burguesa, en ese momento decisivo y cr\u00edtico, duda, echa para atr\u00e1s, se revuelve contra las naciones oprimidas y en defensa impl\u00edcita o expl\u00edcita de su burgues\u00eda imperialista.<\/p>\n<p>Este comportamiento surge del l\u00edmite ontol\u00f3gico que impide a la izquierda espa\u00f1ola cualquier cr\u00edtica radical de su propia identidad ya que ha aceptado la definici\u00f3n oficial de \u00abEspa\u00f1a\u00bb que ha tardado en elaborar el bloque de clases dominante. Hablamos de la definici\u00f3n oficial impuesta por la constituci\u00f3n vigente, orden aceptado y defendido hasta con los dientes por la izquierda, excepto una muy minoritaria izquierda. No sirve de nada que alg\u00fan despistado de IU, por ejemplo, lleva una bandera republicana en alg\u00fan acto p\u00fablico, porque no se resuelve el l\u00edmite ontol\u00f3gico, sino s\u00f3lo se retrasa un poco su nefasta dominaci\u00f3n. Hay que recordar que esta constituci\u00f3n refuerza y asegura los intereses irrenunciables de la burgues\u00eda espa\u00f1ola &#8211;el derecho de propiedad privada de los medios de producci\u00f3n, la \u00abunidad nacional espa\u00f1ola\u00bb del mercado capitalista, las relaciones sociales burguesas bajo el imperio del salario, el papel extraconstitucional del ej\u00e9rcito como guardi\u00e1n, el papel extraconstitucional de la monarqu\u00eda, etc.&#8211; existente con mucha antelaci\u00f3n, con tanta como tiempo tiene de existencia \u00abEspa\u00f1a\u00bb.<\/p>\n<p>La intelectualidad izquierdista y progresista espa\u00f1ola, pese a su republicanismo ideol\u00f3gico, jam\u00e1s se atrevi\u00f3 a cuestionar las ra\u00edces explotadoras del Estado-naci\u00f3n que quer\u00eda construir, ra\u00edces que no son otras que el patriarcado, la explotaci\u00f3n de clase y la opresi\u00f3n nacional. S\u00f3lo algunos sectores suyos, nunca mayoritarios, aceptaron mal que bien conceder peque\u00f1as prerrogativas autonomistas a las clases criollas dominantes en Cuba y Filipinas, para evitar procesos independentistas y para mantener en lo posible la \u00abunidad nacional espa\u00f1ola\u00bb. El progresismo republicano que ide\u00f3 un modelo d\u00e9bil y renqueante de Estado-naci\u00f3n ni pod\u00eda ni quer\u00eda bucear hasta el fondo explotador sobre el que se estaba levantado la arquitectura ideol\u00f3gica justificadora, y mientras las masas catalanas se rebelaban a comienzos del siglo XX porque no quer\u00eda ser la carne del ca\u00f1\u00f3n imperialista espa\u00f1ol en sus masacres en Marruecos, esa burgues\u00eda republicana divagaba en sus c\u00f3modos despachos. De hecho, esos mismos intereses no fueron cuestionados por las izquierdas mayoritarias espa\u00f1olas entre 1931-1939, y en sus contenidos nacionalistas espa\u00f1oles ni siquiera por la CNT-FAI. Las izquierdas mayoritarias espa\u00f1olas, PSOE y PCE salieron en defensa de la burgues\u00eda republicana, cada vez m\u00e1s d\u00e9bil y predispuesta a pasarse al franquismo.<\/p>\n<p>La limitaci\u00f3n ontol\u00f3gica surge, por tanto, de la propia historia de las izquierdas, de su incapacidad para pensar una naci\u00f3n no burguesa, una naci\u00f3n sin opresi\u00f3n nacional interna. Desde su primer d\u00eda de existencia, el PSOE asumi\u00f3 la ontolog\u00eda nacionalista burguesa del Estado, aunque la cuestionara en aspectos importantes pero formales, como la Iglesia, por ejemplo, y aunque sus sectores menos reformistas, como Largo Caballero, se caracterizaran por una verborrea izquierdosa y hasta insurreccional en octubre de 1934, pero siempre dentro del encuadre ontol\u00f3gico de \u00abEspa\u00f1a\u00bb como ser que se define a s\u00ed mismo desde su propia esencia interna, sin posibilidad alguna de pensarse antag\u00f3nicamente en su contradicci\u00f3n social interna, de clase, y sin aceptar que su existencia se basa en la opresi\u00f3n de otras naciones a las que se le niega su propia existencia \u00f3ntica, como seres que existen por s\u00ed, fuera y al margen de \u00abEspa\u00f1a\u00bb e incluso antes que ella, por cuanto esa \u00abEspa\u00f1a\u00bb es una invenci\u00f3n muy reciente, tan reciente que el mismo PSOE fue fundado con anterioridad.<\/p>\n<p>De hecho, la mejor forma de escaparse de esta crisis de identidad profunda es la de autoenga\u00f1arse, la de huir hacia delante, la de negar el problema, la de acallar los posibles remordimientos provenientes de su anterior conciencia revolucionaria, de pasar a apoyar a su clase opresora, etc., Ese autoenga\u00f1o tiene, a su vez, diversas manifestaciones, pero aqu\u00ed s\u00f3lo podemos analizar la consistente rechazar abierta o solapadamente las afirmaciones de Batasuna y fusionarla con ETA cuando una y otra vez, casi a diario durante muchos a\u00f1os, se exige a Batasuna que se comporte como una especie de \u00aboficina te\u00f3rica\u00bb de ETA, en vez de atreverse a buscar un debate p\u00fablico y abierto con esta organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Llegamos as\u00ed a las limitaciones epistemol\u00f3gicas de la izquierda espa\u00f1ola ya que el rechazo de un debate p\u00fablico, que no una simple entrevista en prensa por muy larga que sea, con un contrincante afecta m\u00e1s que cualquier otra cosa a la posibilidad de un avance en el pensamiento colectivo sobre un tema crucial. Por su misma importancia, por ser el problema de la esencia misma de \u00abEspa\u00f1a\u00bb, un debate de esa naturaleza tambi\u00e9n afecta al m\u00e9todo y l\u00f3gica de los pensamientos que debaten p\u00fablicamente. Si adem\u00e1s de un debate importante pero puntual,\u00a0 fuese un proceso largo y m\u00faltiple de esclarecimiento entre las naciones oprimidas y el Estado nacionalmente opresor, entonces casi inmediatamente entrar\u00edan en tensi\u00f3n el orden epistemol\u00f3gico espa\u00f1ol simult\u00e1neamente a su orden ontol\u00f3gico. Nadie puede ser tan ciego o fan\u00e1tico como para no darse cuenta de que un proceso as\u00ed afectar\u00eda de inmediato a otras naciones oprimas, contagiar\u00eda de optimismo a otros pueblos. Pero, adem\u00e1s de esto, la izquierda espa\u00f1ola se encontrar\u00eda con un serio problema epistemol\u00f3gico anterior a que se iniciase esa din\u00e1mica, consistente en su propia autocr\u00edtica, es decir, en \u00abdar la vuelta al calcet\u00edn\u00bb de su modo de pensamiento anterior, proceder a una autocr\u00edtica rigurosa y radical y, luego, afrontar en la pr\u00e1ctica p\u00fablica los resultados de la autocr\u00edtica.<\/p>\n<p>En la acci\u00f3n pol\u00edtica mantenida durante a\u00f1os, las izquierdas espa\u00f1olas han callado ante el ejercicio permanente de la opresi\u00f3n nacional de su burgues\u00eda. Durante a\u00f1os, esa izquierda ha amoldado y ha supeditado su pensamiento oficialmente izquierdista a la pr\u00e1ctica real de su clase dominante en una cuesti\u00f3n clave para ella. Cuando una izquierda se rebaja a tales grados de abyecci\u00f3n colaboracionista es que su pr\u00e1ctica diaria se rige por un pensamiento que se ha amoldado al inter\u00e9s esencial del poder, y por tanto\u00a0 se rige por un m\u00e9todo de pensamiento no contradictorio con el pensamiento dominante, el de la clase dominante. Desde esta subsunci\u00f3n real que no formal del pensamiento de izquierdas en el de la burgues\u00eda, es ya imposible otra epistemolog\u00eda antag\u00f3nica a la dominante. La coherencia servil y lacayuna de la izquierda en su servidumbre ante su burgues\u00eda, sostenida durante a\u00f1os, no puede obrar el milagro de la transustanciaci\u00f3n y aparecer en un instante como la coherencia del pensamiento libre y cr\u00edtico.<\/p>\n<p>Se necesita de un per\u00edodo m\u00e1s o menos largo, siempre traum\u00e1tico de autocr\u00edtica y autosuperaci\u00f3n, para emanciparse de las cadenas que condicionan el pensamiento de las izquierdas. Pero adem\u00e1s tambi\u00e9n se necesitan otras dos condiciones anteriores como son, una, que envejezcan biol\u00f3gica e intelectualmente las actuales generaciones de izquierdas, formadas en los a\u00f1os de plomo del franquismo, y que sean suplantadas por nuevas generaciones; y otra, que esas\u00a0 j\u00f3venes izquierdas vayan descubran la naturaleza opresora del Estado-naci\u00f3n de su burgues\u00eda y asuman la lucha revolucionaria contra ese Estado como una necesidad no s\u00f3lo internacionalista coherente para con las naciones oprimidas, sino como la primera tarea revolucionaria interna para romper el espinazo del capital en su propio pa\u00eds y construir una naci\u00f3n antipatriarcal, del pueblo trabajador e internacionalista. Las dificultades para lograrlo son de enormes porque, aparte de las limitaciones ontol\u00f3gicas y epistemol\u00f3gicas, tambi\u00e9n presionan en su contra las axiol\u00f3gicas, las que impiden que las izquierdas elabores sus propios valores \u00e9tico-morales revolucionarios antag\u00f3nicos y cualitativamente superiores a los burgueses.<\/p>\n<p>Porque, y a este problema crucial volveremos posteriormente, toda axiolog\u00eda y m\u00e1s la que se relaciona\u00a0 con los problemas pol\u00edtico-econ\u00f3micos, depende m\u00e1s temprano que tarde de las estructuras materiales de producci\u00f3n material, y m\u00e1s a\u00fan, cuando esas estructuras tienen un determinante contenido de expoliaci\u00f3n y explotaci\u00f3n colectiva e individual, entonces toda axiolog\u00eda descubre sus relaciones de dependencia con y hacia el poder vigente. No existen los valores neutrales en una sociedad basada en la opresi\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan cuanto m\u00e1s neutrales y hasta \u00abdemocr\u00e1ticos\u00bb dicen ser en un sistema antidemocr\u00e1tico por naturaleza, entonces, m\u00e1s injustos, parciales y reaccionarios son. Pero con esta l\u00f3gica cr\u00edtica y radical llegamos a la necesidad de plantearnos el contenido democr\u00e1tico del sistema constitucional vigente. Es obvio que es esencialmente antidemocr\u00e1tico, y es igualmente obvio que est\u00e1 pensado para facilitar y legitimar la opresi\u00f3n de g\u00e9nero, de clase y nacional. Ahora bien, esas opresiones producen beneficios materiales y simb\u00f3licos a los hombres, aunque sean obreros; a la burgues\u00eda y en cascada a su bloque social de apoyo, y a los miembros de la naci\u00f3n opresora, aunque sean sus clases oprimidas y sus mujeres.<\/p>\n<p>Llegados al secreto \u00faltimo y decisivo &#8211;el beneficio simb\u00f3lico-material\u00a0 obtenido con la explotaci\u00f3n&#8211; el problema de los valores \u00e9tico-morales, de la axiolog\u00eda en su n\u00facleo duro, aparece con toda su fuerza revolucionaria y emancipadora. Las izquierdas de la naci\u00f3n opresora dif\u00edcilmente son conscientes de que ellas mismas se benefician en parte de la opresi\u00f3n nacional que el Estado de su burgues\u00eda ejerce sobre otros pueblos. Y si son conscientes, se callan con hipocres\u00eda, cinismo y ego\u00edsmo injustificables desde una axiolog\u00eda humanista b\u00e1sica, desde una \u00e9tica y una moral m\u00ednimamente democr\u00e1tica. Sin embargo, todos sabemos las ingentes cadenas de todo tipo que sujetan a las burocracias pol\u00edtico-sindicales supuestamente izquierdistas, sus poltronas, sus relativamente grandes sueldos, su buena vida comparada con la que tienen sus ex compa\u00f1eros de trabajo o los militantes y sindicalistas de base. Conocemos las impagables deudas que tienen con el capital, su dependencia diaria hacia el Estado y el gobierno de turno, etc. No quieren romper con esas cadenas y perder sus beneficios corporativos, de casta burocr\u00e1tica absorbida por el capital y por el nacionalismo imperialista espa\u00f1ol. No se pueden esperar valores \u00e9tico-morales progresistas de esta casta burocr\u00e1tica que, adem\u00e1s de vender a su propia clase, viven bien gracias a la parte que la burgues\u00eda espa\u00f1ola les cede de lo obtenido con los beneficios expoliados a las naciones oprimidas por el Estado.<\/p>\n<p>Las limitaciones ontol\u00f3gicas, epistemol\u00f3gicas y axiol\u00f3gicas se relacionan mutuamente, se refuerzan y se sostienen entre s\u00ed porque, adem\u00e1s de otros factores, el deseo ego\u00edsta inconsciente por obtener un beneficio extra aunque sea mediante la opresi\u00f3n, este deseo es consustancial a la personalidad alienada inherente al orden capitalista. Dado que las izquierdas espa\u00f1olas no cuestionan ni te\u00f3rica ni pr\u00e1cticamente dicho orden, por eso mismo, colaboran en el mantenimiento de la personalidad ego\u00edsta. En ca\u00edda libre al infierno de la cesi\u00f3n absoluta, son \u00abnormales\u00bb son intentos de legitimarse como los conversos frente a sus compatriotas, y protegerse as\u00ed de sus descalificaciones y ataques, obteniendo su benevolencia. Adem\u00e1s de achacar a la izquierda abertzale y a ETA las causas fundamentales de las derrotas obreras y populares en el Estado espa\u00f1ol de las que ellas son muy responsables, como veremos, tambi\u00e9n ayudan a criminalizar m\u00e1s al pueblo oprimido y a reforzar el nacionalismo imperialista. Lo primero es tan obvio que no vamos a extendernos en ello, y lo segundo, reforzar el nacionalismo espa\u00f1ol, se realiza mediante de doble camino de legitimar la \u00abdemocracia\u00bb e impedir cualquier debate constructivo y clarificador.<\/p>\n<p>El fortalecimiento de nacionalismo espa\u00f1ol se caracteriza por su profunda carga irracional de desprecio y rechazo de la palabra del pueblo oprimido. Cuando las izquierdas nacionalistas espa\u00f1olas se niegan a diferenciar ETA de Batasuna, y cuando descargan sobre la segunda la responsabilidad de responder te\u00f3rica y pol\u00edticamente por la primera, niegan totalmente los argumentos de Batasuna, de ETA y de toda la izquierda abertzale. En lo esencial, no hay diferencia alguna entre este rechazo permanente a aceptar la palabra del oprimido, en este caso Batasuna, y el rechazo sistem\u00e1tico del racista a aceptar la palabra del pueblo inferior, del amo a aceptar la palabra del esclavo, del se\u00f1or la del siervo, del oficial la del soldado, del patr\u00f3n la del obrero, del hombre la de la mujer. Es una constante en la historia de la mentalidad del poder cuestionado el que rechace sin paliativos dar alguna credibilidad a la palabra del oprimido que se resiste a su poder. Ning\u00fan poder cuestionado puede dar una peque\u00f1a credibilidad a la palabra del oprimido porque ser\u00eda reconocer que tiene raz\u00f3n en algo, en poco pero en algo. Un ser superior no tiene porqu\u00e9 rebajarse a ello, a no ser que de una muestra de debilidad.\u00a0 S\u00ed puede mostrar cierta tolerancia pero siempre en la medida en que el inferior previamente aceptar su superioridad, se arrepienta y se humille.<\/p>\n<p>De entre los abundantes comportamiento de las izquierdas espa\u00f1olas que confirman lo dicho, he escogidos dos por su significado absoluto: el silencio ominoso ante la tortura y el silencio ominoso ante la monarqu\u00eda Las izquierdas espa\u00f1olas conviven con la tortura y saben que se tortura, pero se callan y miran para otro lado porque todo lo relacionado con la tortura es cuesti\u00f3n de Estado, y por tanto intocable. Tambi\u00e9n conviven con la monarqu\u00eda y saben que monarqu\u00eda y democracia son incompatibles siempre que por democracia se entienda otra cosa que no un simple celof\u00e1n puesto sobre la dictadura burguesa, una clase que perfectamente puede acumular capital recurriendo a una dictadura militar, al nazi-fascismo, al bonapartismo, a un Estado autoritario, a una rep\u00fablica, a una monarqu\u00eda e incluso a una monarqu\u00eda democr\u00e1tica. Pero en este \u00faltimo caso, las izquierdas debieran decir p\u00fablicamente que esa democracia acaba donde empieza la monarqu\u00eda y empieza donde acaba \u00e9sta. El problema, como el de la tortura, es precisamente delimitar ese instante, marcar las fronteras. Como con las caracter\u00edsticas de la tortura, que puede ser blanca, psicol\u00f3gica, sexual, f\u00edsica, etc., con los poderes de las monarqu\u00edas sucede otro tanto, porque aunque la ley dice una cosa, la realidad dice otra. Pero los l\u00edmites ontol\u00f3gicos, epistemol\u00f3gicos y axiol\u00f3gicos de las izquierdas espa\u00f1olas le imposibilitan decir algo al respecto, y menos a\u00fan hacer.<\/p>\n<p>El nacionalismo espa\u00f1ol se caracteriza por su negativa esencial a conceder siquiera el m\u00ednimo reconocimiento de que el pueblo oprimido, el que fuera, puede disponer de algo de credibilidad. Y porque est\u00e1 tan convencido de ello, el Estado espa\u00f1ol se cree exento y libre de cumplir sus propias promesas, los pactos que ha firmado y los acuerdos que ha rubricado. Del mismo modo que traicion\u00f3, abandon\u00f3 y vendi\u00f3 por un plato de guisantes yankis al pueblo saharaui, incumpliendo su palabra y entreg\u00e1ndolo atado de pies y manos a invasor y torturador marroqu\u00ed, de la misma forma ha traicionado e incumplido todos, absolutamente todos los acuerdos firmados con los vascos. Pero las izquierdas nacionalistas espa\u00f1olas tampoco\u00a0 pueden diferenciarse substancialmente de su Estado-naci\u00f3n en esta cuesti\u00f3n. Su negativa a aceptar la separaci\u00f3n entre ETA y Batasuna confirma que tambi\u00e9n est\u00e1n atrapadas por los t\u00f3picos de la ideolog\u00eda imperialista hacia las naciones oprimidas.<\/p>\n<p>4. PARADIGMA TE\u00d3RICO-POL\u00cdTICO DEL NACIONALISMO ESPA\u00d1OL DE IZQUIERDAS.<\/p>\n<p>Desde la segunda mitad de la d\u00e9cada de 1961-70 se generaliz\u00f3 la tesis de que la intervenci\u00f3n de ETA debilitaba estructuralmente al movimiento obrero tanto en Hego Euskal Herria como en el Estado espa\u00f1ol.\u00a0 Su \u00abracismo sabiniano\u00bb y su pretensi\u00f3n de imponer el euskara a la poblaci\u00f3n castellano parlante, contradec\u00edan los principios socialistas. Luego, conforme transcurr\u00edan los a\u00f1os y el franquismo se acercaba a su fin, esta tesis adquiri\u00f3 formas diferentes pero su contenido se mantuvo invariable. Desde diversas posturas, frecuentemente contrarias por cuanto se reclamaban de grandes corrientes internacionales entonces opuestas, se sosten\u00eda que la intervenci\u00f3n de ETA distra\u00eda al movimiento obrero de sus objetivos estrat\u00e9gicos, llev\u00e1ndole por caminos t\u00edpicos del individualismo peque\u00f1o burgu\u00e9s nacionalista; se a\u00f1ad\u00eda, adem\u00e1s, que divid\u00eda al movimiento obrero al no mantener el marco estatal de lucha de clases, y se terminaba diciendo que su acci\u00f3n facilitaba las resistencias de los sectores m\u00e1s reaccionarios del franquismo, atemorizando a los \u00abaperturistas\u00bb y limitando las posibilidades de avanzar en la aglutinaci\u00f3n de \u00abfuerzas democr\u00e1ticas\u00bb. Durante la llamada \u00abtransici\u00f3n\u00bb &#8211;transici\u00f3n \u00bfde d\u00f3nde a d\u00f3nde?&#8211; las cr\u00edticas se volvieron m\u00e1s agrias y duras, centr\u00e1ndose en la \u00abdegeneraci\u00f3n terrorista\u00bb de ETA y hasta \u00abcontrarrevolucionaria\u00bb, porque cuestionaba de ra\u00edz el \u00abavance de la democracia constitucional\u00bb.<\/p>\n<p>Desde comienzos de la d\u00e9cada de 1981-90, aproximadamente, y conforme se confirmaba la derrota estrat\u00e9gica del movimiento obrero, vendido desde dentro por la sucesi\u00f3n sin fin de claudicaciones del PCE-CCOO y del PSPE-UGT y aplastado desde fuera por una burgues\u00eda envalentonada precisamente por esas claudicaciones, las cada vez m\u00e1s peque\u00f1as y debilitadas organizaciones situadas a la izquierda de ambos bloques pol\u00edtico-sindicales empezaron a se\u00f1alar a ETA como una de las causantes de la derrota, correspondiendo al PCE y al PSOE la otra responsabilidad. A la vez, ya en Hego Euskal Herria, las organizaciones que hab\u00edan roto con ETA en la segunda mitad de la d\u00e9cada de 1961-70, argumentaron a lo largo de la d\u00e9cada de 1981-90 que la acci\u00f3n de ETA debilitaba estructuralmente lo nuevos movimientos sociales y populares, militariz\u00e1ndolos, negando su especificidad concreta, supedit\u00e1ndolos a objetivos ajenos y exteriores, atrayendo sobre ellos la represi\u00f3n policial y atemorizando a los posibles nuevos miembros de estos colectivos.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, conforme el Estado espa\u00f1ol incrementaba su nacionalismo imperialista a comienzos de la d\u00e9cada de 1991, seg\u00fan aparec\u00edan \u00abcasualmente\u00bb grupos \u00abpacifistas\u00bb de todo pelaje que promov\u00edan la \u00abmovilizaci\u00f3n de la sociedad civil contra el terrorismo\u00bb, y seg\u00fan las organizaciones de izquierda iban enflaqueciendo y envejeciendo en edad, la cr\u00edtica del efecto da\u00f1ino del militarismo de ETA sobre los movimientos sociales se fue transformando parcialmente en cr\u00edtica de ese militarismo en sus efectos sobre la sociedad en general. Por \u00faltimo, durante la breve experiencia del proceso de Lizarra-Garazi, dichos cr\u00edticos se mostraban euf\u00f3ricos al estar convencidos de la definitiva desaparici\u00f3n de ETA, pero, al concluir esa experiencia volvieron a exigir el cese de sus actividades.<\/p>\n<p>A lo largo de esta evoluci\u00f3n del debate te\u00f3rico-pol\u00edtico se pueden extraer, como m\u00ednimo, dos cosas: La primera es que todas estas cr\u00edticas se mueven siempre dentro de lo que podr\u00edamos denominar como \u00abparadigma oficial\u00bb de la teor\u00eda pol\u00edtica estatalista que podemos resumir en tres dogmas: uno, el marco estatal de lucha es el decisivo y estrat\u00e9gico, mientras que los regionales o de las \u00abnacionalidades\u00bb son siempre secundarios y t\u00e1cticos; dos, el \u00absocialismo\u00bb s\u00f3lo puede construirse dentro del marco estatal\u00a0 ya existente, por lo que las \u00abnacionalidades\u00bb y regiones deben optar por la uni\u00f3n dentro del Estado, y \u00faltimo, las t\u00e1cticas de lucha y su interrelaci\u00f3n en cada \u00abnacionalidad\u00bb deben supeditarse siempre a la unidad estatal\u00a0 del proceso.\u00a0 Es un paradigma oficial que en ning\u00fan momento pretende entrar al meollo de la estrategia abertzale tal cual se form\u00f3 en lo b\u00e1sico entre finales de 1966 y comienzos de 1967, y que podemos resumir muy brevemente en tres diferencias cualitativas con respecto al paradigma oficial estatalista: Uno, Euskal Herria como marco nacional de lucha de liberaci\u00f3n nacional y social, como contexto de lucha de clases del pueblo trabajador; para lo que y por lo que, dos, la Independencia, el Socialismo\u00a0 y la Re-euskaldunizaci\u00f3n constituyen la unidad dial\u00e9ctica activa en la pr\u00e1ctica, y la unidad de objetivos necesarios e irrenunciables; para lo que, y tres, la interrelaci\u00f3n de las formas de acci\u00f3n pol\u00edtica global es el sistema t\u00e1ctico adecuado seg\u00fan la evoluci\u00f3n concreta del proceso de liberaci\u00f3n nacional y social.<\/p>\n<p>Las izquierdas espa\u00f1olas en ning\u00fan momento han intentado contrastar la experiencia concreta vasca con los principios entonces enunciados. Solamente han criticado a la izquierda abertzale desde los dogmas del paradigma oficial estatalista, ya resumidos antes, lo que es coherente con su creencia nacionalista espa\u00f1ola de superioridad te\u00f3rico-pol\u00edtica y de obligada centralidad estrat\u00e9gica de todos los procesos de lucha de las naciones oprimidas. Se trata, en realidad, del mismo error profundo cometido por el paradigma pol\u00edtico euroc\u00e9ntrico al negarse a estudiar las luchas revolucionarias de liberaci\u00f3n nacional de los pueblos no occidentales, intentando hacerles\u00a0 copiar el modelo euroc\u00e9ntrico, una obsesi\u00f3n desastrosa e inservible. Incluso cuando las cr\u00edticas proven\u00edan de izquierdas de origen vasco, se hac\u00edan desde otros paradigmas esclerotizados, descontextualizados e introducidos\u00a0 a golpe de dogma en la realidad vasca, como es el caso de muchos marxismos-leninismos, mao\u00edsmos, trotskismos, etc., cuyo \u00fanico m\u00e9todo de debate y de hacer \u00abteor\u00eda\u00bb\u00a0 s\u00f3lo era el recurso a la cita sagrada m\u00e1s oportuna en cada momento en vez de al an\u00e1lisis concreto de la realidad concreta.<\/p>\n<p>De este modo, tanto por la impotencia del paradigma oficial en sus varias corrientes como por el silencio y las mentiras descaradas de la industria pol\u00edtico-medi\u00e1tica espa\u00f1ola, l\u00e9ase \u00abprensa democr\u00e1tica\u00bb, asistimos a un distanciamiento te\u00f3rico-pol\u00edtico &#8211;que es el tema que ahora analizo &#8212; entre, por un lado,\u00a0 los logros innegables de la izquierda abertzale y del conjunto de nuestro pueblo a lo largo de estas dos \u00faltimas d\u00e9cadas y, por otro, la falsa imagen contraria que tienen buena parte de estas izquierdas, convencidas no s\u00f3lo de que en el Estado espa\u00f1ol\u00a0 ETA viene a ser, \u00absalvando las distancias\u00bb, lo que significa Le Pen en el Estado franc\u00e9s, no s\u00f3lo que la izquierda abertzale es un movimiento \u00abfascista\u00bb y por tal enemigo de toda democracia y del movimiento obrero, sino que adem\u00e1s, Batasuna est\u00e1 ya derrotada pol\u00edtica y electoralmente, aislada socialmente y enrocada en una defensa numantina y fan\u00e1tica. Seg\u00fan estas cr\u00edticas, en la izquierda abertzale no existe ninguna autocr\u00edtica, ninguna forma de debatir la sucesi\u00f3n de derrotas y retrocesos.<\/p>\n<p>La segunda cosa hay que destacar es que, sin romper con el paradigma oficial, tambi\u00e9n se aprecia una clara licuaci\u00f3n, emblandecimiento y giro hacia el lenguaje m\u00e1s ambiguo e impreciso que se pueda imaginar en las formas m\u00e1s recientes de las cr\u00edticas, pero, eso s\u00ed, reforzando los contenidos represivos, criminalizadores y marginalizadores de la izquierda abertzale. Desde la llegada del PP al gobierno de Madrid muchas izquierdas espa\u00f1olas han degenerado abiertamente y sin pudor alguno en simples grupos de intelectuales org\u00e1nicos del Estado espa\u00f1ol ya desde la perspectiva del PSOE ya desde la del PP, y menos desde la de IU y otras minor\u00edas ciertamente reducidas. Expresiones anteriores que todav\u00eda conservaban reminiscencias de la existencia objetiva de contradicciones sociales, nacionales, de g\u00e9nero, etc., &#8211;\u00abburgues\u00eda\u00bb, \u00abclase obrera\u00bb, \u00abproblemas nacionales\u00bb, \u00abderechos humanos colectivos\u00bb, \u00abtortura\u00bb, \u00abcapitalismo\u00bb, \u00abviolencia patriarcal\u00bb, etc.&#8211; casi han desaparecido del vocabulario pol\u00edtico sustituidas por otras como \u00abagentes sociales\u00bb, \u00abproductores\u00bb, \u00abdemocracia espa\u00f1ola\u00bb, \u00abindividuo\u00bb, \u00abdefensa de la ley\u00bb, \u00abglobalizaci\u00f3n\u00bb, \u00ababusos sexuales\u00bb, etc.<\/p>\n<p>Y esta difuminaci\u00f3n de los contenidos, de la riqueza conceptual y de la carga te\u00f3rica, que se ampara en el abuso facil\u00f3n del t\u00f3pico de \u00abpensamiento \u00fanico\u00bb &#8211;la realidad es m\u00e1s compleja y peligrosa que eso&#8211;, permite al paradigma oficial presentar a cualquier enana agrupaci\u00f3n oscura como un \u00abgran movimiento c\u00edvico contra la intolerancia abertzale\u00bb, o multiplicar por diez o por veinte el n\u00famero de asistentes a los actos y manifestaciones oficiales, o manipular encuestas y sondeos, o tergiversas resultados electorales, o minimizar al extremo las enormes movilizaciones populares vascas en defensa de su identidad m\u00e1s esencial, o silenciar la impresionante riqueza e independencia autoorganizativa y autogestionada de muchos colectivos y movimientos populares, o silenciar la fuerte y estructural presencia del sindicalismo abertzale combativo y luchador, o desconocer la existencia de una \u00e1gil y extendida red de sistemas de prensa libre, cr\u00edtica y autocr\u00edtica, capaz de mantener informado verazmente a un pueblo al que le son negados los m\u00e1s elementales derechos de libertad de informaci\u00f3n, debate y decisi\u00f3n.\u00a0 La izquierda abertzale es la\u00a0 primera y m\u00e1s directamente interesada en reconocer abiertamente sus errores innegables, pero tambi\u00e9n quiere defender sus logros objetivos y subjetivos. Sabe que le es positiva cualquier comparaci\u00f3n con otros proceso de lucha existentes en el Estado espa\u00f1ol y en muchas partes de Europa.<\/p>\n<p>La nublada y hueca demagogia que caracteriza al paradigma dominante desde 1996, permite al Estado espa\u00f1ol\u00a0 crear una virtualidad aparentemente real que demostrar\u00eda justo todo lo contrario de lo que realmente se est\u00e1 produciendo en Hego Euskal Herria. As\u00ed, la mayor\u00eda popular y social que opta conscientemente por la soberan\u00eda, por el derecho de autodeterminaci\u00f3n, por la recuperaci\u00f3n del euskara, por la vuelta de los prisioneros a su tierra, por la territorialidad nacional vasca, por el respeto de la voluntad democr\u00e1ticamente expresada de nuestro pueblo, etc., as\u00ed, nada de esto es valorado en su justa y decisiva importancia, excepto por los expertos en contrainsurgencia internacionales y del Estado espa\u00f1ol. Y menos a\u00fan es conocido el avance en la socializaci\u00f3n de los principios reivindicados por la izquierda abertzale. Solamente se conoce lo que el Estado dice que existe, aunque no exista. No negamos nuestra responsabilidad en no haber comprendido a tiempo esta nueva manipulaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n decimos que no somos los \u00fanicos responsables.<\/p>\n<p>Pues bien, estas dos caracter\u00edsticas, a saber, la permanencia del paradigma te\u00f3rico-pol\u00edtido oficial y su readecuaci\u00f3n desde que el PP lleg\u00f3 al gobierno, aunque ya antes el PSOE comenz\u00f3 a hacerlo, han evolucionado a la misma velocidad que la de la desintegraci\u00f3n de la mayor\u00eda de las izquierdas, que nacieron de escisiones de \u00e9stas o que se crearon de la nada copiando modelos internacionales. \u00bfQuiere decir esto que estamos ante el comienzo del fin de esos grupos? En algunos casos s\u00ed y en otros no. De hecho, han desaparecido ya la gran mayor\u00eda de organizaciones que proliferaron hasta comienzos y mediados de la d\u00e9cada de 1981, cuando el famosos \u00abdesencanto\u00bb les dio la puntilla y justific\u00f3 que bastantes de antiguos ultraizquierdistas se afiliaran oportunamente al PSOE en ascenso. Ciertamente, sobreviven muy pocos de aquellos grupos, y muchos de los que de alguna manera contin\u00faan en la \u00abvida p\u00fablica\u00bb lo hacen dentro de ONGs despolitizadas y convertidas m\u00e1s en refugios de derrotados y negocios de chup\u00f3pteros que en colectivos de voluntariado social. Otros sobrevivir\u00e1n porque, de un lado, son funcionales para el capitalismo estatal, como el PSOE e IU, por ejemplo, y, de otro lado, siguen existiendo las contradicciones objetivas, explotaciones e injusticias sociales que fuerzan a la subjetividad obrera y popular a reorganizarse en grupos de izquierda.<\/p>\n<p>Pero una cosa son los vaivenes de estas izquierdas y otra es la pervivencia del paradigma estatalista que de un modo u otro se mantiene desde finales del siglo XIX, cuando el grueso del primer movimiento obrero organizado alrededor del PSOE asumi\u00f3 el marco estatal, cuando el anarquismo ib\u00e9rico no plante\u00f3 ninguna cr\u00edtica rigurosa del nacionalismo espa\u00f1olista y de\u00a0 la opresi\u00f3n de los pueblos dentro del Estado, y que, por no extendernos, luego fue reforzado por el PCE desde su misma aparici\u00f3n. Este paradigma seguir\u00e1 existiendo porque corresponde a una necesidad del propio capitalismo espa\u00f1ol, feliz por disponer de dos grandes bloques ideol\u00f3gicos justificadores de su nacionalismo imperialista como son, uno, el suyo propio, el de las derechas que confluyen peri\u00f3dicamente en grandes partidos al estilo de la CEDA, del franquismo, de la UCD, o del PP, y otro el autodefinido\u00a0 como \u00abprogresista\u00bb, \u00abdemocr\u00e1tico\u00bb, o \u00abde izquierdas\u00bb y que en los momentos de crisis de la unidad nacional espa\u00f1ola siempre corre en ayuda del primero. Seg\u00fan la intensidad de esta crisis y sus formas concretas de plasmaci\u00f3n, ambos paradigmas estatalistas se relacionan y hasta negocian entre s\u00ed para ofrecer una propuesta com\u00fan a las burgues\u00edas de las naciones oprimidas y a sus apoyos sociales, o para atemorizarlas e incluso golpearlas duramente. Es desde la identidad espa\u00f1ola de ambos paradigmas sobre sus divergencias sociales y clasistas, como comprendemos las oscilaciones entre lemas aparentemente antag\u00f3nicos en lo adjetivo pero id\u00e9nticos en lo sustantivo como \u00ab<i>Antes una Espa\u00f1a roja que rota<\/i>\u00bb y \u00ab<i>Antes una Espa\u00f1a azul que rota<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p>5. FUNCI\u00d3N REACCIONARIA DEL PARADIGMA ESPA\u00d1OLISTA DE IZQUIERDAS.<\/p>\n<p>\u00bfEstamos condenadas, entonces, las naciones oprimidas a permanecer siempre sojuzgadas bajo la uni\u00f3n pr\u00e1ctica de ambos paradigmas? \u00bfNo demuestra esto que los independentistas, progresistas y dem\u00f3cratas no espa\u00f1oles debemos reconsiderar nuestras posturas y pasar a establecer alianzas estrechas con las \u00abverdaderas\u00bb izquierdas espa\u00f1olas para acelerar conjuntamente la extinci\u00f3n del estatalismo de izquierdas? Estas y otras preguntas similares se nos hacen en los debates te\u00f3rico-pol\u00edticos que mantenemos con nuevos grupos izquierdistas espa\u00f1oles o con viejos revolucionarios que est\u00e1n volviendo a la militancia activa. Las preguntas adolecen, sin embargo, de los mismos errores del paradigma estatalista\u00a0 oficial de las izquierdas tradicionales, aunque las preguntas est\u00e1n hechas sin dobles intenciones. Comprendo las extraordinarias dificultades con las que chocan estos nuevos colectivos y\/o militantes que vuelven a la lucha, para emancipar su pensamiento te\u00f3rico-pol\u00edtico de las s\u00f3lidas cadenas de la ideolog\u00eda nacionalista espa\u00f1ola. Resulta verdaderamente dif\u00edcil y meritorio superar la ideolog\u00eda nacionalista de la propia burgues\u00eda cuando esa ideolog\u00eda legitima adem\u00e1s del orgullo nacional sobre todo las ganancias materiales y simb\u00f3licas que se obtienen con la opresi\u00f3n de otros pueblos por el propio Estado.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n es muy sencilla de comprender una vez que descubrimos que toda opresi\u00f3n nacional tiene como directo y prioritario objetivo obtener una precisa, contable y palpable ganancia material y simb\u00f3lica que beneficia, en primer lugar, a la clase dominante de la naci\u00f3n opresora; en segundo lugar, a las clases llamadas \u00abmedias\u00bb, al funcionariado, a las fuerzas militares y represivas, al aparato propagand\u00edstico y cultural, etc., y en tercer lugar y en cascada decreciente pero cierta, a los restantes sectores sociales, de modo que, al final del goteo, hasta la \u00faltima explotada y oprimidas de las mujeres del Estado opresor obtiene un peque\u00f1o beneficio siquiera de orgullo nacional imperialista e interclasista, pero beneficio al fin y al cabo. Y es muy cierto que hace falta una especial conciencia desalienada y solidaria por parte de las masas oprimidas pertenecientes a la naci\u00f3n opresora para renunciar a esos peque\u00f1os beneficios que su burgues\u00eda le concede tras quedarse ella con la mayor parte del expolio. Queremos insistir en que tales beneficios son adem\u00e1s de materiales, contabilizados al final en millones de euros, tambi\u00e9n pol\u00edticos,\u00a0 administrativos, territoriales, culturales, art\u00edsticos, psicol\u00f3gicos, emocionales y hasta sexuales. La expoliaci\u00f3n de un pueblo por otro es global, afecta a la totalidad de sus recursos, de sus valores de uso, de su fuerza de trabajo simple y compleja, de su medioambiente y sistema ecol\u00f3gico, de sus capacidades de recuperaci\u00f3n y reciclaje de la fuerza de trabajo social.<\/p>\n<p>Recordemos que no hace mucho, desde la izquierda oficial espa\u00f1ola se nos acus\u00f3 a los vascos y vascas de \u00abinsolidaridad\u00bb con el \u00abresto de espa\u00f1oles\u00bb debido a que nuestras reivindicaciones soberanistas mermaban supuestamente las ayudas sociales, sanitarias, educativas, etc., destinadas a regiones menos desarrolladas del Estado. Recordemos que la versi\u00f3n oficial de la historia espa\u00f1ola ha reducido a simples \u00abprivilegios\u00bb vascos lo que real e hist\u00f3ricamente son restos muy mermados y condicionados de derechos nacionales inalienables que tuvimos en el pasado y que nos fueron arrebatados mediante atroces guerras de invasi\u00f3n nacional. Recordemos que los Conciertos Econ\u00f3micos no son ni siquiera \u00abprivilegios\u00bb porque fueron\u00a0 un soborno tramposo y esquilmador que Madrid ofreci\u00f3 a la burgues\u00eda vascongada para, adem\u00e1s de agradecerle su decisivo apoyo en la victoria militar espa\u00f1ola de 1876, tambi\u00e9n recuperar su muy debilitada legitimidad interna precisamente por esa ayuda vital al capitalismo espa\u00f1ol y, por \u00faltimo, aplacar en lo posible la r\u00e1pida recuperaci\u00f3n de la conciencia nacional vasca tras esa derrota y sus represiones posteriores. Recordemos que el Estado espa\u00f1ol ha sacrificado consciente y premeditadamente a las econom\u00edas de las naciones oprimidas y pueblos perif\u00e9ricos con culturas propias &#8211;el campo, la pesca, la industria, etc.&#8211; para negociar las ayudas de la Uni\u00f3n Europea, para cambiarlas por inversiones extranjeras en el centro del Estado, en Madrid, o simplemente en las cuentas corrientes de la burgues\u00eda. Recordemos que el PP ha anunciado que va a centralizar todav\u00eda m\u00e1s el poder socioecon\u00f3mico en Madrid en detrimento de las muy reducidas atribuciones de las comunidades auton\u00f3micas.<\/p>\n<p>Por todo esto comprendemos lo dif\u00edcil que resulta emanciparse del nacionalismo imperialista espa\u00f1ol, que justifica no s\u00f3lo el expolio material de las naciones oprimidas, sino tambi\u00e9n su expolio deportivo tan de actualidad en el capitalismo actual que ha mercantilizado y politizado alienadamente el deporte de masas. \u00bfPuede Espa\u00f1a permitir que selecciones nacionales vasca, catalana, gallega&#8230; de f\u00fatbol, por ejemplo, debiliten mucho su selecci\u00f3n \u00abnacional\u00bb &#8211;realmente internacional&#8211; reduciendo su calidad con todos los efectos inmediatos que ello acarrea? \u00bfY qu\u00e9 suceder\u00eda entonces en la industria pol\u00edtico-deportiva y propagand\u00edstica montada alrededor de las Olimpiadas? Estas preguntas no\u00a0 son tontas ni secundarias, sino que inciden directamente en una caracter\u00edstica del nacionalismo imperialista espa\u00f1ol de siempre, agravada adem\u00e1s por la evoluci\u00f3n del capitalismo actual, como es el de buscar beneficio socioecon\u00f3mico, ideol\u00f3gico, pol\u00edtico, etc., en la industrializaci\u00f3n y mercantilizaci\u00f3n de todo. El problema crece cuando analizamos la opresi\u00f3n ling\u00fc\u00edstico-cultural, las prohibiciones al desarrollo tecnol\u00f3gico y cient\u00edfico, las prohibiciones a presencia internacional, etc. Pero tambi\u00e9n aparece en su machista y mis\u00f3gina brutalidad cuando una y otra vez se demuestran las especiales torturas contra las mujeres vascas por tener la desgracia de ser eso, vascas y mujeres.<\/p>\n<p>Vuelvo aqu\u00ed al problema anterior de los l\u00edmites ontol\u00f3gicos, epistemol\u00f3gicos y axiol\u00f3gicos del paradigma de las izquierdas espa\u00f1olas. El capitalismo actual, obsesionado por la necesidad de asegurar el beneficio, busca mercados en los que invertir sus capitales excedentarios abriendo nuevas ramas productivas, aunque sean en deportes, medioambiente y ecolog\u00eda, consumismo selecto y turismo de aventura, pornograf\u00eda, culturas ex\u00f3ticas, folclore, etc.; pero tambi\u00e9n masificando la alienaci\u00f3n social generalizada para facilitar el beneficio mediante la idiotizaci\u00f3n sociopol\u00edtica y nacionalista opresora. Un obrero precarizado y al borde del enfurecimiento social, se pacifica y desahoga con el \u00aborgullo espa\u00f1ol\u00bb al ver c\u00f3mo gana su \u00abselecci\u00f3n nacional\u00bb en cualquier deporte, o cuando su Estado desembolsa cientos de miles de euros para conseguir que un \u00abastronauta espa\u00f1ol\u00bb salga al espacio exterior. Un parado vota a la derecha reaccionaria si se le repite miles de veces que su mala suerte viene en parte de \u00ablos privilegios vascos\u00bb. La mezcla de la naturaleza del Estado espa\u00f1ol con las crecientes urgencias del capitalismo en ese marco, refuerza los l\u00edmites ontol\u00f3gicos de sus izquierdas que no pueden comprender la esencia opresora del Estado-naci\u00f3n de su burgues\u00eda; los epistemol\u00f3gicos, pues su pensamiento no puede romper con el burgu\u00e9s en las cuestiones b\u00e1sicas, y los axiol\u00f3gicos, pues sus valores son los del capital.<\/p>\n<p>La experiencia vasca y la de todos los procesos emancipadores, indica que la mejor forma que tienen las izquierdas\u00a0 de la naci\u00f3n opresora para acelerar su proceso revolucionario, o simplemente democr\u00e1tico, es la de unir dial\u00e9cticamente la lucha social con la lucha contra el nacionalismo imperialista de su clase dominante. La experiencia de un siglo y medio de lucha de clases en el capitalismo desarrollado euroc\u00e9ntrico y tambi\u00e9n en aquellos procesos exteriores, es que el Estado burgu\u00e9s tiene en la opresi\u00f3n nacional de otros pueblos uno de los instrumentos de reformismo, consenso y manipulaci\u00f3n interclasista m\u00e1s efectivos que se pueda imaginar. Por esto, cuando una y otra vez leo las cr\u00edticas de las izquierdas estatalistas de que la lucha abertzale debilita su proceso propio, constato adem\u00e1s de una clara reacci\u00f3n chauvinista y de ego\u00edsmo nacionalista opresor, tambi\u00e9n una suicida ignorancia te\u00f3rico-pol\u00edtica de lo que es la realidad de la lucha de clases en una naci\u00f3n opresora de otras naciones, en un Estado que se fortalece internamente gracias a los beneficios que extrae del saqueo imperialista, en un contexto de alienaci\u00f3n, intimidaci\u00f3n, corrupci\u00f3n e individualismo generalizado t\u00edpico y obligado a una gran c\u00e1rcel de pueblos.<\/p>\n<p>La experiencia vasca tambi\u00e9n muestra que la mejor solidaridad internacionalista pr\u00e1ctica de una naci\u00f3n oprimida para con las clases trabajadoras del Estado opresor no consiste, como afirman sus izquierdas, en supeditar nuestra liberaci\u00f3n a la suya, sino al contrario, en acelerarla, en avanzar m\u00e1s y mejor en nuestra propia democracia y liberaci\u00f3n nacional y social. Pienso que uno de los factores m\u00e1s decisivos en los grandes avances revolucionarios en el mundo ha sido, adem\u00e1s de otros, la p\u00e9rdida de la confianza en sus burgues\u00edas opresoras por parte de las masas oprimidas del propio Estado, al ver c\u00f3mo las naciones exteriores se emancipaban y al hacerlo demostraban las grandes debilidades insuperables del Estado opresor. Las clases oprimidas de la naci\u00f3n opresora han sufrido verdaderos\u00a0 traumas psicopol\u00edticos y de confianza en sus clases dominantes al ver c\u00f3mo estas no pod\u00edan mantener la opresi\u00f3n de otros pueblos. La propia historia del declive imperial espa\u00f1ol as\u00ed lo confirma. A la vez, han aprendido que su enemigo propio no es tan fuerte como aparenta y que se puede vencer. De igual modo, nuestra mejor ayuda solidaria para con otras naciones igualmente oprimidas por el mismo Estado imperialista o por otros, es la de avanzar en nuestra independencia porque tambi\u00e9n les confirma la debilidad interna del opresor com\u00fan. Estas lecciones hist\u00f3ricas son innegables y s\u00f3lo se pueden rechazar desde el peor nacionalismo opresor.<\/p>\n<p>Desde luego que tambi\u00e9n es necesario que las izquierdas del Estado dominante impulsen la desalienaci\u00f3n ideol\u00f3gica de sus clases trabajadoras, en vez de correr en ayuda de la burgues\u00eda estatal, como ha sido y es el comportamiento hist\u00f3rico de las izquierdas espa\u00f1olas. Pero esto escapa ya totalmente a la voluntad, objetivos y necesidades de la izquierda abertzale. Ser\u00eda injusto e inmoral para con nuestro pueblo que los independentistas sacrific\u00e1semos su liberaci\u00f3n en aras de salvar al Estado ocupante, aparentando una supuesta democratizaci\u00f3n. Ser\u00eda adem\u00e1s una ceguera absoluta por cuanto despreciar\u00edamos toda su sangrienta historia anterior y, a la vez, ignorar\u00edamos las contundentes lecciones te\u00f3ricas sobre la naturaleza objetiva de los Estados espa\u00f1ol y franc\u00e9s, como marcos necesarios para la acumulaci\u00f3n ampliada de capital. Si\u00a0 la izquierda independentista vasca procediera as\u00ed renegar\u00eda de su\u00a0 identidad euskalduna y socialista, revolucionaria.<\/p>\n<p>Por el contrario, s\u00ed puede\u00a0 ayudar y mucho desde la solidaridad internacionalista consistente en debatir y contrastas experiencias pr\u00e1cticas entre los diversos procesos de liberaci\u00f3n nacional y de lucha de clases. La izquierda abertzale quiere aprender de los dem\u00e1s procesos, y piensa que tambi\u00e9n puede\u00a0 aportarles algo, siquiera a que no repitan\u00a0 sus errores, sobre todo el de confiar en las promesas del opresor. Pero la izquierda abertzales choca una y otra vez contra\u00a0 la expl\u00edcita negativa de muchas izquierdas nacionalistas espa\u00f1olas a cualquier debate constructivo. Negativa que se\u00a0 transforma en un sistem\u00e1tico boicoteo y obstrucci\u00f3n con las peores artima\u00f1as, presiones y chantajes a terceros para impedir\u00a0 su presencia en foros internacionales. Especial tarea realizan aqu\u00ed CCOO, PCE e IU. Y cuando consigue sortear los obst\u00e1culos, no son raras las provocaciones, los cortes en sus intervenciones y los insultos lanzados por miembros de esas izquierdas. \u00bfSon conscientes de que con ese comportamiento socialimperialista perjudican sobre todo a su propio pueblo, benefician a su clase dominante y fortalecen la opresi\u00f3n que padecemos vascos, catalanes, gallegos, etc.? Todo parece indicar que no porque, al menos en bastantes casos, la tendencia dominante es la de fortalecer y expandir el nacionalismo imperialista de su burgues\u00eda, pero, como a\u00f1aden algunos, con un contenido \u00abprogresista\u00bb.<\/p>\n<p>EUSKAL\u00a0 HERRIA\u00a0 2002\/6\/ 21<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Varios acontecimientos recientes han reactivado el debate hist\u00f3rico entre la izquierda abertzale y las izquierdas espa\u00f1olas. De atr\u00e1s hacia delante, hasta hoy mismo, 21 de Junio del 2002, los m\u00e1s significativos han sido, a mi entender, los debates y discusiones sobre la llamada &quot;segunda transici\u00f3n&quot; mantenidos desde 1998, cuando se firm\u00f3 el acuerdo de Lizarra-Garazi; las discusiones sobre el &quot;soberanismo&quot; vasco y por extensi\u00f3n, sobre qu\u00e9 es &quot;Espa\u00f1a&quot;; las discusiones sobre el &quot;nacionalismo&quot; en general acrecentadas desde el 11 de septiembre del 2001; los debates en ascenso sobre la estrategia represiva del PP cuando puso en marcha el proceso de ilegalizaci\u00f3n de Batasuna, y luego, cuando el comportamiento del PSOE agudiz\u00f3 las discusiones dentro mismo de muchas izquierdas estatales y espa\u00f1olas; y, por no extendernos, los debates cuando UGT y CCOO convocaron la Huelga General del 20-J y LAB y ELA, y otros sindicatos vascos, la convocaron para un d\u00eda antes, para el 19-J. <\/p>\n<p>En realidad, estas \u00faltimas discusiones s\u00f3lo son la continuidad en el presente de viejas diferencias sustanciales, cualitativas entre la izquierda abertzale y las izquierdas espa\u00f1olas. Pr\u00e1cticamente todas ellas ya fueron debatidas en lo esencial dentro de la misma izquierda abertzale a lo largo de las sucesivas escisiones y salidas por el lado reformista de los sectores pro-estatalistas que, por diferentes razones, defend\u00edan lo b\u00e1sico y com\u00fan del paradigma te\u00f3rico-pol\u00edtico de la izquierda espa\u00f1ola. Pero al margen de estos debates internos, han sido relativamente escasos los debates externos, los mantenidos directamente con las izquierdas espa\u00f1olas, exceptuando discusiones puntuales o en temas concretos como los habidos con el ecologismo espa\u00f1ol durante la larga oposici\u00f3n de masas contra la nuclearizaci\u00f3n de Euskal Herria, o los habidos durante las campa\u00f1as en el Estado durante las elecciones europeas, o los mantenidos por el sindicalismo vasco y los movimientos populares vascos cuando se relacionaban con los estatales, o los habidos en sectores muy espec\u00edficos sobre la juventud, el rechazo al servicio militar espa\u00f1ol, etc. <\/p>\n<p>Desgraciada pero significativamente, ahora que todo indica que se puede iniciar por fin un debate serio y a varias bandas, o sea entre las izquierdas de las naciones oprimidas por el Estado espa\u00f1ol y las izquierdas de la naci\u00f3n opresora, las izquierdas de ese Estado, ahora precisamente se vuelve casi imposible cualquier debate, al menos para las izquierdas de las naciones oprimidas, que no para las del Estado. La raz\u00f3n no es otra que la Ley de Partidos Pol\u00edticos va a permitir el silenciamiento y la represi\u00f3n de quienes se opongan a la &quot;unidad nacional espa\u00f1ola&quot;. Una lectura de esta Ley muestra como est\u00e1 pensada, adem\u00e1s de para ilegalizar inmediatamente a la izquierda abertzale, tambi\u00e9n para impedir todo debate te\u00f3rico-pol\u00edtico que cuestione a &quot;Espa\u00f1a&quot; como marco material y simb\u00f3lico de acumulaci\u00f3n de capital. En realidad, siempre la izquierda abertzale ha tenido encima  de su cabeza la espada de Damocles de las sucesivas leyes espa\u00f1olas, de manera que nos hemos tenido que autocensurar porque, cada vez m\u00e1s, esas leyes han ido ampliando el delito de &quot;apolog\u00eda&quot; buscando introducir pr\u00e1cticamente cualquier idea que gustase al censor de turno. Cuando la nueva Ley entre en vigor, que ser\u00e1 dentro de poco, se extinguir\u00e1 el formal derecho de libre expresi\u00f3n,  la posibilidad ciertamente ya muy reducida ahora mismo, sin la Ley de marras, de hablar y decir libremente cualquier opini\u00f3n contraria al dogma establecido.<\/p>\n<p>Digo significativamente porque, como ya expuse en otros art\u00edculos, esta Ley va a ser impuesta en un momento muy delicado y crucial para la burgues\u00eda espa\u00f1ola. La muy pr\u00f3xima ilegalizaci\u00f3n de Batasuna abrir\u00e1 la puerta para ataques represivos posteriores y, sobre todo, para la generalizaci\u00f3n de un clima de silencio precavido y hasta miedoso. Solamente escribir\u00e1n y hablar\u00e1n sin temor alguno quienes sepan que sus ideas son del agrado de &quot;Espa\u00f1a&quot;. El resto, tendremos que volver a las formas ambiguas, a los dobles sentidos, a la astucia y al pensamiento indirecto para seguir defendiendo los derechos de nuestros pueblos oprimidos. Por esto, he el texto en cuatro apartados: <\/p>\n<p>1.        CONTENIDO CHAUVINISTA Y RACISTA DEL NACIONALISMO ESPA\u00d1OL. <\/p>\n<p>2.        LIMITACIONES INSUPERABLES DEL CHAUVINISMO DE IZQUIERDAS. <\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-300","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/300","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=300"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/300\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=300"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=300"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=300"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}