{"id":3005,"date":"2015-07-19T00:00:00","date_gmt":"2015-07-19T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3005"},"modified":"2020-02-16T07:25:03","modified_gmt":"2020-02-16T06:25:03","slug":"las-reformas-laborales-en-el-marco-de-la-crisis-y-la-desproteccion-de-las-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3005","title":{"rendered":"Las reformas laborales en el marco de la crisis y la desprotecci\u00f3n de las mujeres"},"content":{"rendered":"<p>El trabajo define, para la mayor\u00eda de nosotros, nuestra econom\u00eda. Y la econom\u00eda, desgraciadamente, ha logrado posicionarse en el centro de nuestras vidas. Sin embargo, son escasas las iniciativas gubernamentales que plantean el trabajo, sus tiempos, distribuci\u00f3n y beneficios, con perspectiva de g\u00e9nero. En la mayor\u00eda de los casos lo hacen, claramente, desde una perspectiva machista, es decir, partiendo un modelo tradicional de familia y planteando legislaciones laborales que se apoyan en el supuesto de que el trabajo de las mujeres es subsidiario al del hombre. Lo veremos tomando el ejemplo de las \u00faltimas reformas laborales alemanas que, a su vez, est\u00e1n marcando el camino de la nueva legislaci\u00f3n en esta materia en Espa\u00f1a.<\/p>\n<h3 class=\"western\"><strong>Realidades distorsionadas en la venta del discurso hegem\u00f3nico<\/strong><\/h3>\n<p>Insensible al impacto diferencial de g\u00e9nero, la clase pol\u00edtica \u00abvende\u00bb los logros de las nuevas legislaciones en materia laboral como si las consecuencias que acarrea para la vida de las mujeres pudiesen ser compensadas por datos generales. Su situaci\u00f3n real, su posici\u00f3n social de desventaja, queda invisibilizada. Se obstaculiza, en primer lugar y de forma encubierta, la igualdad de oportunidades (aparentemente omnipresente en las pol\u00edticas p\u00fablicas de nuestro mundo occidental <strong>[1]<\/strong>) y, en segundo lugar, el derecho al sostenimiento econ\u00f3mico de una parte m\u00e1s que significativa de las mujeres <strong>[2]<\/strong>. A esto se a\u00f1ade el desmantelamiento delos ya escasos servicios p\u00fablicos esenciales de cuidados de la infancia, de los servicios sociales y de atenci\u00f3n a la dependencia (asumida mayoritariamente por ellas), adem\u00e1s del resto de tareas cotidianas a las que hacen frente, muy a menudo, en solitario.<\/p>\n<p>La conciliaci\u00f3n de la vida personal, familiar y profesional de las mujeres se ve seriamente torpedeada por esta serie de responsabilidades adjudicadas cultural, social e institucionalmente al g\u00e9nero femenino. Como consecuencia de todo ello, las mujeres deben hacer frente a un contexto de tensi\u00f3n inequ\u00edvoco, pues el incremento de la carga y del tiempo dedicados al trabajo no remunerado le resta posibilidades al trabajo de mercado. Y esta coyuntura explica por qu\u00e9 se derrumban, cada vez m\u00e1s, las expectativas reales de muchas mujeres para desarrollarse y crecer profesionalmente o aspirar a ser independientes a trav\u00e9s de su trabajo.<\/p>\n<p>No se trata de un error de c\u00e1lculo. La clase pol\u00edtica sigue la hoja de ruta de la agenda neoliberal. Y es que, ya sean socialdem\u00f3cratas o conservadores, todos tratan de resolver, sin coste alguno para el sistema vigente, la dependencia de la producci\u00f3n respecto de los procesos de reproducci\u00f3n de la vida <strong>[3]<\/strong> minimizando, cada vez m\u00e1s, el margen de elecci\u00f3n de las mujeres.<\/p>\n<p>Asimismo, en el contexto actual de deterioro global de las condiciones de trabajo, la infravaloraci\u00f3n de las mujeres es un indicador asociado a la situaci\u00f3n de vulnerabilidad en la que se encuentra el conjunto de la poblaci\u00f3n activa frente al mercado. Y es que, como trabajadores\/as, nos enfrentamos a una fuerte hostilidad por parte delos poderes p\u00fablicos y privados, cuyo objetivo es darle un giro al modelo de funcionamiento y de producci\u00f3n capitalista debilitando, para ello, las relaciones laborales. Estamos cansados de escuchar argumentos sustentados en la teor\u00eda del ajuste macroecon\u00f3mico, para la que, la receta de \u201cla\u201d flexibilizaci\u00f3n del mercado de trabajo es la \u00fanica maniobra viable y posible. Especialmente porque todos los que apoyan el desarrollo de pol\u00edticas neoliberales en base a la tesis del ajuste macroecon\u00f3mico, ya sean representantes pol\u00edticos o directivos de instituciones financieras u organizaciones empresariales, se refieren, espec\u00edficamente, a la \u201cflexibilidad interna\u201d, a la de las empresas.Y la reiteraci\u00f3n de este mensaje no pretende m\u00e1s que convencer de que la puesta en marcha de mecanismos de flexibilizaci\u00f3n dirigida al beneficio, en primer t\u00e9rmino, de otros sujetos (los trabajadores y las trabajadoras) es, simplemente, una utop\u00eda.<\/p>\n<p>Para analizar el impacto que est\u00e1 teniendo sobre las condiciones de trabajo y de vida de las personas el mercado \u00abflexible\u00bb al que estos agentes se refieren como el modelo a seguir, <strong>el caso alem\u00e1n es paradigm\u00e1tico, pues es, efectivamente, el que nos marca el paso y el esquema sobre el que, de ganar las elecciones generales uno de los dos partidos mayoritarios a nivel nacional, se profundizar\u00eda en las reformas sucesivas a la ya aprobada en 2012<\/strong>.<\/p>\n<p>Sus derivaciones son tan peligrosas para el bienestar del conjunto de la sociedad, que nos interesa, y mucho, conocer los detalles de antemano para, llegado el momento, ejercer la m\u00e1xima oposici\u00f3n a este tipo de cambios y evitar retrocesos mayores en las conquistas sociolaborales que todav\u00eda nos protegen. Por ello, apuntar\u00e9 algunos datos que nos permitan observar c\u00f3mo el modelo alem\u00e1n act\u00faa precarizando la fuerza laboral en general, pero concretamente, fragilizando, a\u00fan m\u00e1s, a la poblaci\u00f3n activa femenina.<\/p>\n<h3 class=\"western\"><strong>El \u201cminijob\u201d. Icono de la p\u00e9rdida de derechos laborales<\/strong><\/h3>\n<p>Alemania llev\u00f3 a cabo dos grandes reformas laborales, en el a\u00f1o 2003 y 2005, con el objetivo luchar contra el desempleo. Cabe se\u00f1alar que (\u00bfsorprendentemente?) fueron los socialdem\u00f3cratas de Schr\u00f6der, en coalici\u00f3n con los verdes, los que con las leyes Hartz <strong>[4]<\/strong>, abanderaron la desregularizaci\u00f3n y la flexibilizaci\u00f3n del mercado de trabajo, abrieron la puerta a una explosi\u00f3n de ofertas en forma de \u00abminijobs\u00bb, y, en un balance a diez a\u00f1os vista, lograron tener el \u00edndice de paro m\u00e1s bajo de la UE de los 28 (con un 4,8% de la poblaci\u00f3n activa en febrero de 2015 <strong>[5]<\/strong>, muy por debajo del 23,2% en Espa\u00f1a en la misma fecha). Pero no nos dejemos impresionar por el dato. Como dec\u00eda, la evaluaci\u00f3n pormenorizada de las consecuencias de estas reformas es, cuanto menos, controvertida para la mayor\u00eda de los trabajadores y, muy especialmente, para las trabajadoras <strong>[6]<\/strong>.<\/p>\n<p>El milagro alem\u00e1n (el milagro del dato que anticip\u00e1bamos) encuentra su base, a mi juicio, en la explotaci\u00f3n legal de la poblaci\u00f3n activa a trav\u00e9s de los \u201c1 euro jobs\u201d, los \u201cmidi jobs\u201d o la opci\u00f3n estrella (por mayoritaria entre las llamadas flexibles, pues emplea a 1 de cada 5 trabajadores), el \u00abminijob\u00bb. As\u00ed, diez a\u00f1os despu\u00e9s de la entrada en vigor de la primera reforma, de una poblaci\u00f3n activa total de 42,1 millones de personas, 23 millones trabajaban a tiempo completo, pero 7,4 millones eran \u00abminijobers\u00bb, apuntalando una tendencia de retroceso del trabajo a tiempo completo y de avance del \u201cminijob\u201d <strong>[7]<\/strong>.<\/p>\n<p>Pero para empezar, \u00bfqu\u00e9 se estipula que es un \u00abminijob\u00bb? Es un trabajo que no tiene techo horario legalmente establecido <strong>[8]<\/strong>, que no otorga derecho a la obtenci\u00f3n del seguro m\u00e9dico <strong>[9]<\/strong>, ni el subsidio de paro al finalizar. En su caso, los trabajadores no cotizan (con una f\u00f3rmula que establece que el salario bruto es igual al salario neto) y los empleadores pagan un peque\u00f1o forfait por cada puesto cubierto, que hace que, tras una vida laboral empleada en \u201cminijobs\u201d, la pensi\u00f3n de jubilaci\u00f3n del trabajador o trabajadora ascender\u00eda a unos 140 euros. Desde su primera n\u00f3mina, los trabajadores podr\u00edan cotizar voluntariamente, aunque solo el 11% lo hace (muy probablemente porque el resto no puede permit\u00edrselo). Adem\u00e1s, los empleadores pueden exigir formaci\u00f3n espec\u00edfica en el \u00e1mbito concreto de trabajo, experiencia adquirida en el mismo y, por supuesto, flexibilidad horaria al trabajador\/a. Como se dice en la calle, el oro y el moro. Se trata de un empleo casi sin limitaciones, s\u00ed. Y digo casi, porque si bien no existen limitaciones en las demandas exigidas al trabajador\/a, el \u201cminijob\u201d tiene un l\u00edmite, y es que la retribuci\u00f3n a cambio de tanta flexibilidad, no sobrepase los 450 euros mensuales&#8230; si no, ya no ser\u00eda un \u00abminijob\u00bb. He aqu\u00ed el concepto de flexibilidad interna llevada al l\u00edmite.<\/p>\n<p>Este tipo de empleos de nueva creaci\u00f3n fueron presentados a la opini\u00f3n p\u00fablica, en un principio, como una opci\u00f3n de trabajo complementario dirigida a parados de baja cualificaci\u00f3n, de larga duraci\u00f3n o pensionistas y j\u00f3venes, con el fin de que estos \u00faltimos pudiesen obtener un dinero extra con el que completar sus bajas pensiones o financiarse los estudios. Y efectivamente, estudiantes y pensionistas (hasta con 74 a\u00f1os de edad) ocupaban entonces casi un 20% respectivo de las colocaciones de \u201cminijob\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, recordemos que el mensaje de la clase pol\u00edtica en la \u201cventa\u201d de las reformas, especialmente en la era de la austeridad, ofrece una realidad distorsionada de lo que ser\u00e1 el resultado final. El dato que pone en cuesti\u00f3n aquella l\u00f3gica inicial es que, pasada la primera d\u00e9cada de vigencia de la reforma, la mayor\u00eda de los \u00abminijobers\u00bb (concretamente el 58%), eran activos entre 25 y 67 a\u00f1os de edad. Activos que, por serlo, ayudan a\u00fan hoy a disminuir los datos globales del paro, y que, tambi\u00e9n por serlo, dejan de recibir ayudas sociales que, en realidad, seguir\u00edan necesitando.<\/p>\n<p>Ese contexto de necesidad en el que el Estado y su reforma laboral dejan a los trabajadores\/as est\u00e1 siendo explotado, adem\u00e1s, al margen de la ley. As\u00ed, aunque no se conoce la proporci\u00f3n, se sabe que el contrato \u201cminijob\u201d est\u00e1 siendo utilizado de forma fraudulenta por parte del empresariado que, por ejemplo, duplica las horas del trabajador\/a hasta el tiempo completo, a cambio de la entrega del equivalente de las \u201choras extra\u201d en mano <strong>[10]<\/strong>.<\/p>\n<p>Por otro lado, las reformas redujeron el per\u00edodo m\u00e1ximo para la percepci\u00f3n del subsidio de paro de 32 a 12 meses y se estableci\u00f3 una restricci\u00f3n relativa a la libertad del trabajador\/a para rechazar un empleo. De este modo, a partir del a\u00f1o de paro contributivo, cuando los trabajadores\/as pasan a depender de la ayuda social (a veces inferior a los 350 euros mensuales), tambi\u00e9n pueden ser obligados a aceptar un \u00abminijob\u00bb.<\/p>\n<p>Por todo ello (y el resto de elementos que, a pesar de no haber sido se\u00f1alados aqu\u00ed, van en la misma direcci\u00f3n), actualmente se apunta a que estas reformas fraguan, ni m\u00e1s ni menos, \u201cla transici\u00f3n del Estado social alem\u00e1n a la precariedad y el trabajo forzado\u201d <strong>[11]<\/strong>.<\/p>\n<h3 class=\"western\"><strong>Una trampa para las mujeres<\/strong><\/h3>\n<p>Analizadas algunas de las consecuencias de estas reformas y del \u201cminijob\u201d desde una perspectiva general, <strong>\u00bfqu\u00e9 impacto est\u00e1n teniendo concretamente sobre las mujeres?<\/strong><\/p>\n<p>El gobierno alem\u00e1n defiende que, gracias a las leyes Hartz, la poblaci\u00f3n activa femenina ascendi\u00f3 del 62% en 2002 al 71,5% en 2012. Sin embargo, tras el dato de actividad se esconde una realidad que tiene mucho que ver con la temporalidad, la precariedad y la desprotecci\u00f3n, ya que la mitad de las mujeres trabajan a tiempo parcial y dos terceras partes en un \u201cminijob\u201d, siendo \u00e9ste el \u00fanico empleo para el 75% de ellas <strong>[12]<\/strong>. Esto demuestra que <strong>hay m\u00e1s mujeres que trabajan, pero que el trabajo no ha aumentado, sino que el mismo volumen se ha repartido y abaratado<\/strong> (y mucho).<\/p>\n<p>Por otra parte, Alemania no dispone de una legislaci\u00f3n que obligue al empresariado a ofrecer a hombres y a mujeres una retribuci\u00f3n igual por un mismo trabajo. As\u00ed que en general, las mujeres pueden cobrar en este pa\u00eds hasta un 49% menos que un hombre ocupando un puesto id\u00e9ntico <strong>[13]<\/strong>.<\/p>\n<p>Las mujeres en el mundo ocupan la mayor\u00eda de empleos precarios, engrosando tambi\u00e9n los datos del trabajo informal. El caso alem\u00e1n no es una excepci\u00f3n. Por eso cab\u00eda esperar que el fen\u00f3meno de los \u201cminijobs\u201d se instalase con mayor soltura en el mercado de los trabajos tradicionalmente femeninos (comercio, limpieza, salud, restauraci\u00f3n, pero tambi\u00e9n en la administraci\u00f3n p\u00fablica, especialmente en la educaci\u00f3n y las guarder\u00edas). El efecto arrastre del \u00abminijob\u00bb entre la poblaci\u00f3n activa femenina, no hace m\u00e1s que reflejar la escasez de medios estructurales de apoyo en el acceso de las mujeres al mercado de trabajo y la falta de oportunidades dignas adaptadas a sus realidades. De este modo, se ven penalizadas, excluidas del mercado, por hacer frente a situaciones que, aunque abordables con una mayor corresponsabilidad y el apoyo del \u00e1mbito p\u00fablico, generan brechas diferenciales de g\u00e9nero y suponen barreras infranqueables para ellas.<\/p>\n<p>El salario femenino en \u201cminijob\u201d, por escaso, es percibido como un \u00abextra\u00bb familiar de apoyo al salario masculino, principal proveedor de ingresos. Es evidente que 450 euros no son suficientes para hacer frente a la cobertura de las necesidades b\u00e1sicas de una persona. Menos a\u00fan en Alemania. Por eso, a\u00f1adimos otro dato nada casual: el 84% de las \u201cminijobers\u201d est\u00e1n casadas (cuando la proporci\u00f3n de mujeres casadas a nivel nacional es del 60%). Nos quedar\u00eda saber, entre ellas, cu\u00e1l es la proporci\u00f3n de madres (que se ven abocadas a aceptar este tipo de empleo por su tiempo parcial). En definitiva, las \u201cminijobers\u201d, aunque trabajadoras, dependen totalmente de sus parejas y experimentan un riesgo constante de exclusi\u00f3n, pues el divorcio, el paro del \u201cjefe de familia\u201d o el fallecimiento de este, son situaciones siempre probables que suponen una firme amenaza para su sostenimiento y el de sus familias.<\/p>\n<p>Asimismo, y contrariamente a lo que apalabraba el gobierno alem\u00e1n para este tipo de empleos, no existe un perfil mayoritario a la hora de definir a las mujeres empleadas en los \u201cminijobs\u201d. Todas ellas muestran la diversidad de condiciones y situaciones que se imponen en sus vidas. Mujeres que no tienen formaci\u00f3n, mujeres cualificadas que han vuelto al trabajo despu\u00e9s de un tiempo dedicado al cuidado de sus hijos,&#8230; mujeres que, con o sin formaci\u00f3n o experiencia, ya han sido empleadas en varias ocasiones sucesivas en \u201cminijobs\u201d y han quedado atrapadas, tras ello, en las opciones laborales temporales y m\u00e1s precarias, etc. As\u00ed que, si bien esta reforma facilit\u00f3 la inserci\u00f3n de las mujeres en el mundo laboral, lo hizo cristalizando los \u00abminijobs\u00bb como una forma de explotaci\u00f3n de muchas de ellas dentro del marco legal.<\/p>\n<p>Finalmente, como consecuencia de la pol\u00edtica fiscal alemana, esta situaci\u00f3n es sostenida por los hombres, que pagan menos impuestos si su mujer trabaja menos.<\/p>\n<p>Como vemos, la f\u00f3rmula \u00abestrella\u00bb de este modelo de flexibilidad est\u00e1 sembrada de trampas, afectando en su mayor\u00eda a las mujeres.<\/p>\n<h3 class=\"western\"><strong>La vuelta sobre sus propios pasos: Espa\u00f1a en cuesti\u00f3n de trabajo e igualdad <\/strong><\/h3>\n<p>En Espa\u00f1a, la reforma laboral de 2012 supuso la desregulaci\u00f3n m\u00e1s radical conocida en la historia democr\u00e1tica del pa\u00eds. Seg\u00fan una evaluaci\u00f3n de la misma realizado en perspectiva de g\u00e9nero <strong>[14]<\/strong>, el gobierno (en este caso conservador) no solo buscaba aprovechar la crisis para debilitar las organizaciones sindicales, hacer f\u00e1cil y barato el despido y reducir dr\u00e1sticamente los costes laborales con la intenci\u00f3n de maximizar los beneficios.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n incidi\u00f3 negativamente en las conquistas laborales de los\/as trabajadores\/as, perennizando, entre otros, las condiciones de discriminaci\u00f3n por raz\u00f3n de sexo. As\u00ed, dicha reforma no incluy\u00f3 ninguna medida expresa para corregir la desigualdad existente en los \u00e1mbitos de contrataci\u00f3n, salarios, exclusi\u00f3n o sobre representaci\u00f3n de las mujeres en ciertos sectores y niveles de participaci\u00f3n. Adem\u00e1s, el gobierno aprob\u00f3, en paralelo, otros recortes presupuestarios, no menos importantes, sobre la inversi\u00f3n en pol\u00edticas activas de empleo y las pol\u00edticas de igualdad <strong>[15]<\/strong>, y ello a pesar de que la paralizaci\u00f3n del mercado de trabajo y la destrucci\u00f3n del mismo castiga siempre m\u00e1s a las mujeres.<\/p>\n<h3 class=\"western\"><strong>Flexibilidad y la eliminaci\u00f3n de barreras en el mercado<\/strong><\/h3>\n<p>En consecuencia, para finalizar, quisiera volver sobre dos de los conceptos que \u00faltimamente est\u00e1n en el fondo del debate sobre las reformas laborales: la flexibilidad y la eliminaci\u00f3n de barreras en el mercado. Bien que acu\u00f1ados tan frecuente como interesadamente por el poder, no son conceptos malditos. Como dec\u00eda anteriormente, la cuesti\u00f3n es el objetivo central para el cual se establecer\u00e1n y a qui\u00e9n (o qu\u00e9) beneficiar\u00e1n. \u00bfLa sociedad en su conjunto y las mujeres en particular, o a la acumulaci\u00f3n de capital y las ganancias de los sectores empresarial y financiero?<\/p>\n<p>No hay lugar en el mundo en el que las mujeres se encuentren en una posici\u00f3n de igualdad, respecto a los hombres, en el mercado de trabajo. Todos los elementos restrictivos se\u00f1alados previamente, que act\u00faan como cortapisa en el logro de oportunidades, evidencian que las mujeres necesitan, efectivamente, que se tomen medidas para la eliminaci\u00f3n de barreras en el acceso al trabajo y que sea implementado, asimismo, un marco regulador tan flexible como garantista que facilite su pleno acceso a los derechos econ\u00f3micos, y ello, en todas las etapas de la vida. La complejidad de las diferentes realidades cotidianas deben poder encontrar encaje en el mercado de trabajo, y deben ser amparadas por legislaciones equitativas y justas, que pongan la flexibilidad a su servicio, en lugar de desarrollarla como un instrumento para la retenci\u00f3n en el hogar.<\/p>\n<p>Pero para que esto sea posible tienen que cumplirse, al menos, tres premisas. En primer lugar, que los representantes y responsables de la pol\u00edtica p\u00fablica comprendan el v\u00ednculo existente entre el l\u00edmite y la oportunidad en la realidad cotidiana y profesional de las mujeres. Resulta extremadamente desesperanzador que, por ejemplo, el se\u00f1or Rajoy -actual Presidente del gobierno- opine que \u00abmuchas mujeres deciden cuidar hijos porque quieren y no trabajan tanto como un hombre\u00bb <strong>[16]<\/strong>. En general, ni tal libertad de decisi\u00f3n existe, ni la cantidad de trabajo remunerado que realizan hombres y mujeres puede ser medida ni comparada fuera de su contexto. A continuaci\u00f3n, valent\u00eda y voluntad pol\u00edtica para apostar por un modelo de desarrollo inclusivo y exigir una mayor flexibilidad y adaptaci\u00f3n de las empresas a la vida. Y finalmente, planes de acci\u00f3n para la promoci\u00f3n de la igualdad y la puesta en marcha de medidas de refuerzo de la protecci\u00f3n social y laboral, (tales como una mayor inversi\u00f3n p\u00fablica en servicios de apoyo en la cadena de cuidados, una baja de maternidad\/paternidad compartida, o unas prestaciones dignas por maternidad o por desempleo), porque, como declaraba la directora ejecutiva de ONU Mujeres <strong>[17]<\/strong>, actualmente \u00ablas mujeres necesitan protecci\u00f3n y trabajos dignos, en cantidades desorbitantes\u00bb.<\/p>\n<h3 class=\"western\"><strong>Un modelo nada ejemplar<\/strong><\/h3>\n<p>Lejos de ser mod\u00e9lico, el patr\u00f3n de las reformas alemanas esconde pr\u00e1cticas discriminatorias e institucionalizadas en el \u00e1mbito laboral que conducen a muchas mujeres a la dependencia, la pobreza y la exclusi\u00f3n. Los esquemas legales m\u00e1s flexibles para las empresas y m\u00e1s precarizantes para los trabajadores, act\u00faan como elementos activos en la marginaci\u00f3n de las mujeres. Por el contrario, la equidad de g\u00e9nero -traducida en salarios y oportunidades iguales en el acceso al trabajo, con todo lo que ello implica, tambi\u00e9n, a nivel de inversi\u00f3n p\u00fablica- supone un potencial para la creaci\u00f3n de empleo y una garant\u00eda para el bienestar del conjunto de la sociedad <strong>[18]<\/strong>. Por ello, no debemos perder de vista que la complejidad existente en relaci\u00f3n a la integraci\u00f3n de la vida en el marco del mercado de trabajo no justifica su sacrificio pol\u00edtico, ni puede excusarse en la austeridad.<\/p>\n<p>Por lo tanto, debemos lograr, a trav\u00e9s de todos los mecanismos y herramientas a nuestro alcance, que\u00a0 los intereses estrat\u00e9gicos de las mujeres trabajadoras sean situados en el primer plano de la agenda pol\u00edtica. S\u00f3lo as\u00ed podremos afrontareste gran desaf\u00edo: evitar que la impronta de Alemania tome toda su forma en Espa\u00f1a y superar las barreras que, para facilitar el enriquecimiento de unos pocos, nos interponen a nosotras.<\/p>\n<p><strong>Notas: <\/strong><\/p>\n<p><strong>[1] <\/strong>Seg\u00fan la legislaci\u00f3n europea, \u00abLa igualdad entre hombres y mujeres es uno de los principios fundamentales del Derecho comunitario. Los objetivos de la Uni\u00f3n Europea (UE) en materia de igualdad entre hombres y mujeres consisten en garantizar la igualdad de oportunidades y de trato entre ambos sexos y en luchar contra toda discriminaci\u00f3n basada en el sexo\u00bb.<\/p>\n<p><strong>[2] <\/strong>En Espa\u00f1a, las mujeres ganan un promedio del 17% menos que los hombres a pesar de tener un mayor capital humano, seg\u00fan desvela el \u00faltimo informe de la OIT sobre La brecha salarial de g\u00e9nero y Brecha salarial por maternidad -publicado el pasado mes de marzo de 2015-, y 200 euros mensuales menos que los hombres a nivel europeo. A nivel mundial, seg\u00fan el informe de NNUU Transforming economies, realising rights -publicado en abril de 2015-, las mujeres ganan un 24% menos que los hombres por la realizaci\u00f3n de un trabajo igual. As\u00ed mismo, alerta sobre el dato de que, en la actualidad, el 75% de las mujeres trabajan en el sector informal y, por lo tanto, sin cobertura alguna.<\/p>\n<p><strong>[3] <\/strong>Seg\u00fan un an\u00e1lisis de Cristina Carrasco que, aunque realizado en 2001, conserva toda su vigencia a d\u00eda de hoy: La sostenibilidad de la vida humana: \u00bfUn asunto de mujeres?. Mientras TantoNo. 82 (oto\u00f1o &#8211; invierno 2001), pp. 43-70.<\/p>\n<p><strong>[4] <\/strong>En honor a quien inspir\u00f3 las reformas, Peter Hartz que, por otra parte, hab\u00eda sido director de personal de la empresa\u00a0 Volkswagen.<\/p>\n<p><strong>[5] <\/strong>Le taux de ch\u00f4mage \u00e0 11, 3% dans la zone euro. Communiqu\u00e9 de presse. Eurostat. 31.03. 2015.<\/p>\n<p><strong>[6] <\/strong>Allemagne: comment la r\u00e9forme du march\u00e9 du travail renvoie les femmes \u00e0 la maison. Basta!. 10.07.2013. Art\u00edculo tomado como referencia para la elaboraci\u00f3n de este mismo.<\/p>\n<p><strong>[7] <\/strong>Los \u00ab\u00a0minijobs\u00a0\u00bb destruyen el empleo regular en Alemania, seg\u00fan un estudio.El Pa\u00eds. 10.12.12<\/p>\n<p><strong>[8] <\/strong>Aunque la mayor\u00eda de ellos se desempe\u00f1an entre 19 y 24 horas, desde el pasado mes de enero el c\u00e1lculo horario se ve condicionado por la entrada en vigor de la ley del salario m\u00ednimo a 8,5 euros la hora.<\/p>\n<p><strong>[9] <\/strong>\u201cCuando en Alemania los costos de atenci\u00f3n m\u00e9dica son de los m\u00e1s elevados del continente y no son gratuitos ni los hospitales p\u00fablicos, ni las asistencias, ni las emergencias o medicinas, que deben ser abonados por el seguro o, en su defecto, por el ciudadano\/a, tal como se cita en C\u00f3mo es el sistema de sanidad p\u00fablica en Alemania\u201d. Fuente: <a href=\"http:\/\/www.trabajarenalemania.es\/\">www.trabajarenalemania.es<\/a>.<\/p>\n<p><strong>[10] <\/strong>Desigualdades en la distribuci\u00f3n de la renta en pa\u00edses desarrollados (Parte I). Un largo viaje a ninguna parte: gr\u00e1ficos, comentarios e informes.Ricardo Lomoro. Monograf\u00edas.com. 2013.<\/p>\n<p><strong>[11] <\/strong>L&#8217;Allemagne, puissance sans d\u00e9sir. De l&#8217;Etat social au travail forc\u00e9.Le Monde Diplomatique. Mayo 2015.<\/p>\n<p><strong>[12] <\/strong>Datos de ocupaci\u00f3n de la Oficina Federal de Estad\u00edstica alemana (Destatis).<\/p>\n<p><strong>[13] <\/strong>Less pay, more work, no pension: the 21st-century woman&#8217;s lot laid bare.The Guardian, 27.04.2015.<\/p>\n<p><strong>[14] <\/strong>An\u00e1lisis de la reforma laboral desde la perspectiva de g\u00e9nero. Izquierda Unida \u00c1rea Mujer. Marzo de 2012.<\/p>\n<p><strong>[15] <\/strong>Las pol\u00edticas de igualdad en el contexto de la crisis financiera (y del mercado de trabajo). Valoraci\u00f3n con perspectiva de g\u00e9nero de las \u00faltimas reformas laborales.Men\u00e9ndez Calvo, Remedios. 2013.<\/p>\n<p><strong>[16] <\/strong>20minutos.es, 15.05.2015.<\/p>\n<p><strong>[17] <\/strong>Declaraci\u00f3n realizada por la Sra. Phumzile Mlambo-Ngcukadurante la conferencia titulada Las mujeres y la inclusi\u00f3n social: de Beijing a Post-2015, el 7 de mayo de 2015.<\/p>\n<p><strong>[18] <\/strong>Equidad de g\u00e9nero detonar\u00eda empleos en el mundo: ONU. Expoknews. 06 de mayo de 2015.<\/p>\n<p><a name=\"setcomment\"><\/a><\/p>\n<p>http:\/\/www.albasud.org\/noticia\/es\/744\/las-reformas-laborales-en-el-marco-de-la-crisis-y-la-desprotecci-n-de-las-mujeres<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0<\/p>\n<p align='justify'>Este estudio publicado en Alba Sud es un an\u00e1lisis comparado de las recientes reformas laborales poniendo el acento en el impacto diferencial de g\u00e9nero y en  la impronta de Alemania para Espa\u00f1a. El caso alem\u00e1n es paradigm\u00e1tico, pues es, efectivamente, el que nos marca el paso y el esquema sobre el que, de ganar las elecciones generales uno de los dos partidos mayoritarios, se profundizar\u00eda en las reformas sucesivas a la ya aprobada en 2012.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":3006,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-3005","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-condiciones-de-vida"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3005","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3005"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3005\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3006"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3005"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3005"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3005"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}