{"id":3024,"date":"2015-08-01T00:00:00","date_gmt":"2015-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3024"},"modified":"2020-02-15T18:10:03","modified_gmt":"2020-02-15T17:10:03","slug":"el-conflicto-amordazado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3024","title":{"rendered":"El conflicto amordazado"},"content":{"rendered":"<p>Perm\u00edtanme que empiece sin rodeos: siento una profunda desconexi\u00f3n respecto a eso que se ha dado en llamar nueva pol\u00edtica. Y cr\u00e9anme si les digo que algo falla porque no deber\u00eda ser as\u00ed.<\/p>\n<p>No deber\u00eda ser as\u00ed por dos motivos. El primero, entiendo perfectamente el hast\u00edo y el cansancio que el <strong>R\u00e9gimen del 78<\/strong> ha provocado en muchas personas. Y cuando digo que lo entiendo no estoy proclamando tan s\u00f3lo mi acuerdo con los an\u00e1lisis que lo caracterizan -desigualdad, corrupci\u00f3n, cesi\u00f3n de la soberan\u00eda- sino que padezco, en primera persona (como millones de conciudadanos de mi misma clase) el t\u00fanel tan oscuro y carente de salida en que nos han metido.<\/p>\n<p>El segundo motivo es que soy una persona de izquierdas con una cierta tendencia a lo heterodoxo, casi cercano a la iconoclastia. Por eso dec\u00eda que entiendo que algo cr\u00edtico con lo existente surgiera tras a\u00f1os en los que la izquierda hizo, primero del posibilismo, despu\u00e9s de la <strong>aceptaci\u00f3n de la derrota<\/strong>, sus \u00fanicas monedas de cambio (con notables excepciones, como todo).<\/p>\n<p>Entonces, si lo que hab\u00eda me parec\u00eda terror\u00edfico y no soy precisamente un adalid de andar paseando retratos de Lenin por las calles \u00bfPor qu\u00e9 diablos me siento tan ajeno, tan distante, tan excluido, de eso que se ha dado en denominar nueva pol\u00edtica?<\/p>\n<p>Fundamentalmente por una cuesti\u00f3n de la que se derivan multitud de ramificaciones: la nueva pol\u00edtica padece de un s\u00edndrome end\u00e9mico llamado <strong>evitaci\u00f3n del conflicto<\/strong>, sufre una de las peores trabas que alguien que pretende modificar lo existente puede llevar consigo, el no asumir que no hay posibilidad de transformaci\u00f3n sin enfrentamiento.<\/p>\n<h3 class=\"western\" style=\"margin-top: 0cm; margin-bottom: 0.6cm; line-height: 150%;\" align=\"justify\">Pero \u00bfde d\u00f3nde viene todo esto?<\/h3>\n<p>Soy de los que creo que el contexto significa pr\u00e1cticamente todo, que las ideas no surgen ni por generaci\u00f3n espont\u00e1nea ni en el vac\u00edo. Soy de los que me rebelo contra ese concepto tan seductor como falso llamado librepensamiento: nadie est\u00e1 exento de influencias de su realidad material ni del andamiaje ideol\u00f3gico -pasado y presente- en la que se sustenta esta sociedad.<\/p>\n<p>Fundamentalmente la crisis del 2008 fue una crisis pol\u00edtica, ideol\u00f3gica. La provocada por el fanatismo de pensar que la <strong>econom\u00eda capitalista<\/strong> pod\u00eda asumir un crecimiento ilimitado y que adem\u00e1s pod\u00eda regularse por s\u00ed misma. La derecha consciente realmente nunca se crey\u00f3 esta fantas\u00eda, sencillamente le daban igual las consecuencias. Sab\u00edan que por muy duras que fueran no exist\u00eda en el campo de la pol\u00edtica percibida (esto es, la que puede influir realmente en la sociedad) una alternativa a su discurso; sin socialdemocracia ni bloque del este no hab\u00eda posibilidades de que nada alterase su fest\u00edn de cuervos.<\/p>\n<p>Pero apareci\u00f3 el elemento inesperado: la gente. La gente, s\u00ed, ese concepto, difuso y claro a la vez, que pretende se\u00f1alar a la mayor\u00eda del cuerpo social que, sin embargo, en \u00e9pocas de estabilidad, rara vez participa en la administraci\u00f3n consciente de lo p\u00fablico y lo com\u00fan. La gente, o al menos una parte de ella (capas urbanas, j\u00f3venes y formadas profesionalmente) <strong>tom\u00f3 las plazas<\/strong>. Estaban enfadados -normal- y eligieron a los panolis del traje, los pol\u00edticos, como principales culpables del asunto. Al fin y al cabo fueron los pol\u00edticos (realmente no, fue la publicidad de los bancos) los que les dijeron que no se preocuparan, que todo iba a ir bien siempre.<\/p>\n<p>La gente es como es. No vale de nada adularla o despreciarla. Como el pensamiento tiende a reproducir todas las caracter\u00edsticas de la sociedad que le da cobijo. La gente no est\u00e1 para ejercicios te\u00f3ricos ni para tener paciencia, la gente sobrevive y su ira es siempre limitada. Por eso la gente es capaz de parar un desahucio o manifestarse por miles durante casi dos a\u00f1os, o bien es capaz de elegir un cabeza de turco y votar a la ultraderecha. La gente es oportunidad y abismo, siempre.<\/p>\n<p>La izquierda honesta, esto es, aquella que cre\u00eda en lo que dec\u00eda, pas\u00f3 una larga traves\u00eda por el desierto desde principios de los noventa. Intent\u00f3 defender determinadas posiciones de m\u00ednimos, cometi\u00f3 aciertos y errores y vio como su caudal humano se quedaba casi seco. Lo peor quiz\u00e1 no fue eso, sino que empez\u00f3 a aceptar la derrota, la imposibilidad de cambiar nada m\u00e1s all\u00e1 de lo superficial. De ah\u00ed hay un paso al cinismo, y otro al palco del Bernab\u00e9u. En cualquier caso sigui\u00f3 asumiendo que con tener raz\u00f3n bastaba, que cuando las condiciones cambiaran y llegara el batacazo generalizado, la gente les se\u00f1alar\u00eda diciendo: \u201cEllos estaban en lo cierto\u201d. Pues no.<\/p>\n<p>Si en el tango y el amor, veinte a\u00f1os no es nada, en sociedad es una eternidad. Al menos para haber transformado el tejido productivo de un pa\u00eds y, sobre todo, para haber inculcado unas aspiraciones muy diferentes en las cabezas de eso llamado gente: si no dieron la raz\u00f3n a la izquierda es porque quiz\u00e1 ya no compart\u00edan sue\u00f1os con ella. No puedes esperar que alguien educado en determinados valores \u2013<strong>competitividad, consumo y triunfo individual<\/strong>\u2013 asuma mec\u00e1nicamente que esas divisas son err\u00f3neas por completo, como no se puede esperar que nadie acepte, por muy cierto que sea, que en todo lo que estaba basada su vida era una gigantesca mentira interesada.<\/p>\n<p>Y, adivinen, qui\u00e9n apareci\u00f3 en escena. Efectivamente, la nueva pol\u00edtica. Algo tan et\u00e9reo como real que s\u00ed parec\u00eda conectar con las aspiraciones restauracionistas de la gente. Porque, para empezar, la nueva pol\u00edtica entendi\u00f3 algo que, por obvia naturaleza, la izquierda no pod\u00eda admitir: lo que se buscaba no era un cambio, lo que se buscaba era un imposible, una pirueta, un agujero de gusano que devolviera a todo el brillo que nunca deber\u00eda de haber perdido.<\/p>\n<h3 class=\"western\" style=\"margin-top: 0cm; margin-bottom: 0.6cm; line-height: 150%;\" align=\"justify\">\u00bfQui\u00e9n es la nueva pol\u00edtica?<\/h3>\n<p>Un aviso al lector, si hubiera querido escribir una invectiva contra <strong>Podemos<\/strong> lo hubiera hecho. La cuesti\u00f3n es que los debes que me alejan cada vez m\u00e1s del teatro propuesto escapan ampliamente, por desgracia, de la formaci\u00f3n morada -as\u00ed como no todos los que forman parte de ella los padecen-. Ser\u00eda tan injusto e in\u00fatil como haber citado solamente a <strong>IU<\/strong> en el apartado anterior.<\/p>\n<p>La pregunta es de muy dif\u00edcil respuesta, pero convendr\u00eda hallarla entre los cascotes y el polvo que dej\u00f3 el Muro. Aunque sus presupuestos te\u00f3ricos son anteriores fue en los noventa cuando, por un evidente cambio de situaci\u00f3n y apertura del espacio, multitud de tendencias empezaron a cobrar fuerza en toda europa occidental. El cat\u00e1logo era tan inabarcable como irregular, tan esperanzador como inquietante, en todo caso marcado casi siempre por un desprecio freudiano a lo precedente, una ruptura de categor\u00edas del an\u00e1lisis cl\u00e1sico y una ansiedad y complejo por validar cualquier teor\u00eda en lo inmediato.<\/p>\n<p>Es de esta amalgama de donde surgen los dirigentes que, casi generacionalmente, coinciden en su mayor\u00eda de edad pol\u00edtica con una crisis monumental y la irrupci\u00f3n de la gente reclamando a la desesperada un asidero donde agarrarse. Se trata de un fen\u00f3meno de rareza casi astron\u00f3mica, una conjunci\u00f3n afortunada que, evidentemente, han sabido aprovechar.<\/p>\n<h3 class=\"western\" style=\"margin-top: 0cm; margin-bottom: 0.6cm; line-height: 150%;\" align=\"justify\">La nueva pol\u00edtica: una autopsia<\/h3>\n<p>Voy a ser, como les dije al principio, categ\u00f3rico: tenemos un cad\u00e1ver en la manos. Un cad\u00e1ver fresco, joven y animado, pero un cad\u00e1ver en definitiva.<\/p>\n<p>S\u00e9 que posiblemente esto se lea como una arrogancia desproporcionada -puede ser, quien a hierro mata, a hierro muere- pero tengo motivos para sospechar que nadie que cuelga del vac\u00edo m\u00e1s absoluto, de un vac\u00edo material, pol\u00edtico y casi existencial, se agarra dos veces de un asidero que le falla la primera.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 fallar como antecedente? Porque, como dec\u00eda hace unos p\u00e1rrafos, hay casi una obsesi\u00f3n por puentear el conflicto en una maniobra desesperada para aplazarlo eternamente. Una fijaci\u00f3n con <strong>c\u00f3mo ganar en lo electoral<\/strong> que posterga todo (y todo siempre es demasiado) a lo formal, una supeditaci\u00f3n de la estrategia a la t\u00e1ctica.<\/p>\n<p>El ejemplo m\u00e1s claro es esa estupidez conceptual de: \u201cgobernaremos para todos\u201d. No se puede gobernar para todos, cuando ese todos est\u00e1 compuesto por grupos con intereses contrapuestos. La cuesti\u00f3n no es decirlo o dulcificarlo (en pol\u00edtica nunca se deber\u00edan decir mentiras) el problema es cuando empezamos a creerlo, cuando somos arrebatados por nuestra propia seducci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tarde o temprano, si nos vemos en la tesitura del gobierno, ese conflicto aparecer\u00e1 irremisiblemente. No se gobierna una abstracci\u00f3n, recordemos, se gobierna un territorio dado en un momento concreto, y aqu\u00ed y ahora, nuestra sociedad est\u00e1 dominada por un capitalismo terminal en una fase depredadora, y conflictiva, como poco acusada.<\/p>\n<p>El problema es que de tan maravillados que nos encontramos creyendo haber descifrado la combinaci\u00f3n de esa caja fuerte que se nos resist\u00eda por d\u00e9cadas, nadie se pregunta si esa es la caja fuerte que quer\u00edamos abrir. O dicho de otro modo, si negamos el <strong>conflicto permanentemente<\/strong>, si asumimos esa mentira como cierta, ni tendremos un movimiento pol\u00edtico, ni mucho menos un apoyo popular, que comprenda nada cuando las cosas empiecen a ponerse duras, esto es, cuando haya que decidir, ideol\u00f3gicamente, si se toma tal o cual medida que perjudica a unos y favorece a otros.<\/p>\n<p>Este fen\u00f3meno no es nuevo. De hecho la <strong>socialdemocracia<\/strong> llevaba coqueteando con \u00e9l a\u00f1os. Incapaces de alterar nada sustancial con la acci\u00f3n de sus gobiernos -m\u00e1s que por incapacidad porque no lo deseaban- se dedicaron a utilizar, por ejemplo, la ampliaci\u00f3n de derechos civiles como pantalla, o casi coartada, frente a la sumisi\u00f3n en el orden econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>La nueva pol\u00edtica hace algo similar, salvo que al haber carecido de poder ejecutivo hasta hace nada, la coartada ha sido de car\u00e1cter onanista. Cuando eres incapaz de explicar -o no deseas hacerlo para no dividir el 99%\u2013 el mundo que te rodea y sus enormes contradicciones de base, te refugias en ti mismo, te dedicas a mirarte el ombligo y situar tu naturaleza como casi \u00fanico eje del debate.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que lo procedimental se haya convertido en el fetiche por excelencia de este momento: tecnopol\u00edtica, primarias, comunicaci\u00f3n, narrativa, significante\u2026<\/p>\n<p>Y cr\u00e9anme, posiblemente todos estos t\u00e9rminos tengan alguna importancia, pero ni de lejos pueden constituir por s\u00ed mismos la munici\u00f3n ideol\u00f3gica que cualquiera que se vaya a embarcar en la dura guerra de cambiar lo existente requiere.<\/p>\n<p>No necesitamos a pol\u00edticos ejemplificadores que renuncien a su sueldo. Necesitamos pol\u00edticas que aseguren un sueldo digno. No necesitamos a hero\u00ednas que viajen en metro, sino una bajada en los precios del mismo. No podemos asumir que, justo en el momento en que sufrimos no ya uno de los ataques a los derechos laborales m\u00e1s duros de la historia, sino la transformaci\u00f3n de lo asalariado en unidades de producci\u00f3n aut\u00f3nomas, no se haya escuchado a la nueva pol\u00edtica decir c\u00f3mo va a enfrentar este hecho.<\/p>\n<p>Y estamos en un <strong>punto de no retorno<\/strong>.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n es sencilla: tras los primeros reveses del municipalismo primero se nos trat\u00f3 de explicar que haber tomado ciertas decisiones respond\u00eda tan s\u00f3lo a una cuesti\u00f3n t\u00e1ctica, a una oportunidad comunicativa para, a los pocos d\u00edas, acabar justificando la decisi\u00f3n en t\u00e9rminos pol\u00edticos. De: \u201cHemos hecho esto porque el momento lo demandaba\u201d a \u201clo hemos hecho porque realmente pensamos que es as\u00ed\u201d. Puede que tan s\u00f3lo sea una an\u00e9cdota o puede que se trate de una tendencia imposible de evitar por la naturaleza del invento.<\/p>\n<p>Visto esto resulta sonrojante que, seg\u00fan el relato impuesto por la nueva pol\u00edtica, todo al final consista en una cuesti\u00f3n de <strong>querer<\/strong> <strong>ganar<\/strong>. Es decir, una decisi\u00f3n voluntarista.<\/p>\n<p>Resulta tendencioso que, al final, el \u00fanico problema que ten\u00eda la izquierda era un exceso de identitarismo, cuando desde hace d\u00e9cadas ni en simbolog\u00eda, ni en lenguaje, ni en est\u00e9tica exist\u00eda ya una reivindicaci\u00f3n de los elementos hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p>Resulta doloroso que se mantenga, en un rid\u00edculo juego de manos, que el eje izquierda-derecha ha sido superado cuando, m\u00e1s all\u00e1 de los tabern\u00e1culos universitarios, nadie ha dejado de utilizar esta obvia br\u00fajula cultural. La tan ansiada centralidad del tablero es como un globo de feria, o se te escapa o se pincha, pero no se puede mantener por mucho tiempo.<\/p>\n<p>Pero, tambi\u00e9n, a las direcciones de la nueva pol\u00edtica les resulta en extremo \u00fatil mantener este discurso estigmatizador de la izquierda, ya que les permite, sobre todo, crear un caudillaje sobre los nuevos participantes en el juego, dominar a\u00fan a costa de enfrentar y crear una brecha por la que se pueden colar todo tipo de monstruos. Tanto renegar de identidades para acabar dando a la izquierda una falsa, negativa y ruin.<\/p>\n<p>El mayor problema de la nueva pol\u00edtica, lo que me separa dram\u00e1ticamente de ella, es que es post-pol\u00edtica. No puedo confraternizar con quien ha tomado como se\u00f1a de identidad el <strong>desprecio por lo ideol\u00f3gico<\/strong>, con quien hace de nuestra principal debilidad su mayor virtud.<\/p>\n<h3 class=\"western\" style=\"margin-top: 0cm; margin-bottom: 0.6cm; line-height: 150%;\" align=\"justify\">Un descre\u00eddo ep\u00edlogo<\/h3>\n<p>En pol\u00edtica siempre es demasiado tarde, pero nunca es suficientemente pronto.<\/p>\n<p>Este no es un art\u00edculo contra Podemos, los municipalismos o Ahora en Com\u00fan. No lo es contra la convergencia. Ni mucho menos contra la ansiada, y de momento lejana, <strong>unidad popular<\/strong>.<\/p>\n<p>S\u00ed es un toque de atenci\u00f3n que sabe de su derrota previa, pero que, aun as\u00ed, cree necesario llevarse a cabo. Nadie saldr\u00e1 de sus c\u00f3modas trincheras pero esperamos que algunos escuchen el bombardeo. Sobre todo los que en esto se juegan algo m\u00e1s importante que pasar a la historia como el hombre que lo cambi\u00f3 todo; los que se juegan el aspirar a una vida algo m\u00e1s digna o perder esta oportunidad hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Necesitamos unidad, necesitamos democracia interna y transversalidad, necesitamos comunicar m\u00e1s y mejor. Pero lo que necesitamos, urgentemente, es ideolog\u00eda. No despreciar las derrotas del pasado (toda derrota es un reservorio de experiencia), no renunciar al qui\u00e9nes somos ni a pensar que los grandes relatos son irrealizables, no olvidar c\u00f3mo ganar ni sobre todo para qu\u00e9 hacerlo.<\/p>\n<p>Y es ese es el debate, la acci\u00f3n, que tenemos que llevar a cabo. No sobre si existimos o somos contingentes, sino c\u00f3mo volver a resultar necesarios en la vida cotidiana de las personas que nos rodean; c\u00f3mo quiz\u00e1 dejamos de interesar cuando dejamos de ser nosotros, no por ser nosotros; c\u00f3mo hacer ese tr\u00e1nsito que separa la realidad y el deseo, el momento actual y nuestros objetivos. Y debemos dibujar el mapa mientras caminamos, no nos queda m\u00e1s remedio si no queremos que otros, los que todav\u00eda tapan su camisa parda, se nos adelanten.<\/p>\n<p><strong>*Daniel Bernab\u00e9<\/strong> es escritor. Su \u00faltima novela es <a href=\"http:\/\/www.danielbernabe.com\/p\/trayecto-en-noche-cerrada.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">\u2018Trayecto en Noche Cerrada\u2019<\/a> (Lupercalia, 2014)<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.lamarea.com\/2015\/07\/30\/el-conflicto-amordazado\/\">http:\/\/www.lamarea.com\/2015\/07\/30\/el-conflicto-amordazado\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class='Textbody' style='margin-bottom: 17.0pt; text-align: justify; text-justify: inter-ideograph; line-height: 150%;'>\u00bfPor qu\u00e9 diablos me siento tan ajeno, tan distante, tan excluido, de eso que se ha dado en denominar nueva pol\u00edtica?<\/p>\n<p class='Textbody' style='margin-bottom: 17.0pt; text-align: justify; text-justify: inter-ideograph; line-height: 150%;'>Fundamentalmente por una cuesti\u00f3n de la que se derivan multitud de ramificaciones: la nueva pol\u00edtica padece de un s\u00edndrome end\u00e9mico llamado evitaci\u00f3n del conflicto, sufre una de las peores trabas que alguien que pretende modificar lo existente puede llevar consigo, el no asumir que no hay posibilidad de transformaci\u00f3n sin enfrentamiento.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":3025,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-3024","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3024","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3024"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3024\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3025"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3024"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3024"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3024"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}