{"id":303,"date":"2006-04-10T00:00:00","date_gmt":"2006-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=303"},"modified":"2020-02-14T12:04:01","modified_gmt":"2020-02-14T11:04:01","slug":"marxismo-o-anarquismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=303","title":{"rendered":"\u00bfMarxismo o anarquismo?"},"content":{"rendered":"<p>Respuesta a Joaqu\u00edn Miras y Joan Tafalla<\/p>\n<p><i>\u201cLa organizaci\u00f3n de la vanguardia proletaria en Partido Comunista es una parte esencial de nuestra actividad organizativa. Los obreros italianos han aprendido por su experiencia (1919-20) que donde falta la gu\u00eda de un Partido Comunista organizado como partido de la clase obrera y como partido de la revoluci\u00f3n, no es posible una salida victoriosa de la lucha para el derrumbamiento del r\u00e9gimen capitalista.\u201d<\/i><\/p>\n<p>Antonio Gramsci. <i>La situaci\u00f3n italiana y las tareas del P.C.I.<\/i>, 1926.<\/p>\n<p><b>1. INTRODUCCION.<\/b><\/p>\n<p>El 26 de febrero de este a\u00f1o apareci\u00f3 en <b>Rebeli\u00f3n<\/b> el art\u00edculo <i>Dilemas del comunismo a caballo entre dos \u00e9pocas <\/i>(http:\/\/www.rebelion.org\/izquierda\/jmiras260202.htm), cuyos autores son Joaqu\u00edn Miras y Joan Tafalla. En \u00e9l se analiza la situaci\u00f3n actual de los partidos comunistas de masas, espec\u00edficamente el caso espa\u00f1ol: se constata la decadencia de las formaciones que hasta hoy se reclaman \u00abcomunistas\u00bb y se extrapola por parte de los autores, que todos los partidos comunistas de masas han superado su momento hist\u00f3rico y est\u00e1n condenados a la extinci\u00f3n. El eje alrededor del cual gira el razonamiento de Miras y Tafalla es que este tipo de partido se habr\u00eda formado cuando la divisi\u00f3n del trabajo, propia del capitalismo desarrollado, sentenci\u00f3 a muerte al obrero artesanal. Este obrero artesanal se caracterizaba por desarrollar un trabajo complejo, necesitado de un gran conocimiento t\u00e9cnico -siendo dif\u00edcilmente sustitu\u00edble por otro-, lo que le posibilitaba un alto control sobre el sistema de producci\u00f3n. Esta producci\u00f3n carec\u00eda de divisi\u00f3n entre trabajo manual de fabricaci\u00f3n, y trabajo de dise\u00f1o y organizaci\u00f3n, todo lo realizaba supuestamente el mismo obrero. Las organizaciones surgidas de la figura del obrero artesanal eran reflejo de este sistema de producci\u00f3n, sin \u201cuna divisi\u00f3n del trabajo que confiriese a una burocracia propia las tareas de direcci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>Por otra parte, la clase obrera moderna, el proletariado, se form\u00f3 a partir de la extensi\u00f3n del capitalismo, al perder su car\u00e1cter artesano y, en consecuencia, su supuesto control t\u00e9cnico sobre la producci\u00f3n. La mecanizaci\u00f3n convirti\u00f3 el trabajo artesanal, necesitado de grandes conocimientos, en trabajo simple y repetitivo, y gener\u00f3 un proletariado que no ten\u00eda ning\u00fan control sobre el proceso productivo. Este, al ser extremadamente simple posibilitaba as\u00ed la separaci\u00f3n entre el trabajo manual, proletario, y el trabajo intelectual, de organizaci\u00f3n y cient\u00edfico-t\u00e9cnico. Como consecuencia, las organizaciones pol\u00edticas y sindicales de esta clase obrera reprodujeron esta estructura, dando lugar a la formaci\u00f3n de una capa de dirigentes bur\u00f3cratas, profesionalizados, que asum\u00edan las tareas de direcci\u00f3n mientras la clase obrera tomaba un papel pasivo sin poder controlar sus decisiones.<\/p>\n<p>Miras y Tafalla afirman que llegamos al final de un ciclo hist\u00f3rico al sufrir la estructura productiva capitalista en los pa\u00edses desarrollados un profundo cambio: se vuelven a necesitar trabajadores que poseen un gran conocimiento t\u00e9cnico, lo que supuestamente, por s\u00ed solo vuelve a posibilitar un gran poder sobre el proceso productivo; as\u00ed se generan nuevas expectativas para la emancipaci\u00f3n de la clase obrera, pero sin el concurso del partido comunista de masas que est\u00e1 condenado por la historia a la extinci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estas opiniones, que son totalmente respetables, tienen su base en interpretaciones especiales de la historia de la clase obrera y su punto de apoyo en la lectura particular de ciertas tesis marxistas. Uno, que no pretende pasar por un gran te\u00f3rico, sino que con toda humildad se confiesa un mediocre en debates de este tipo, no puede dejar de mostrarse perplejo ante las interpretaciones que del marxismo ofrecen Miras y Tafalla, a no ser que las obras de los fundadores del marxismo que he consultado sean totalmente falsas. Pero sea esta premisa cierta o no, las consecuencias pol\u00edticas que se derivan de <i>Dilemas del comunismo<\/i> son tan importantes que no se pueden dejar de lado sin m\u00e1s. Como yo todav\u00eda sigo considerando la obra de Marx y Engels v\u00e1lida para interpretar el mundo y luchar contra el capitalismo (igual que tambi\u00e9n los autores de <i>Dilemas del comunismo<\/i>, tal como ellos mencionan en su texto), pienso que se han interpretado algunas tesis de Marx y Engels de manera muy peculiar, lo que requiere una aclaraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Dado que Miras y Tafalla abarcan una gran cantidad de puntos, los razonamientos de este escrito est\u00e1n estructurados intentando responder a los temas m\u00e1s conflictivos sin seguir el orden del texto debatido.<\/p>\n<p><b>2. LA EVOLUCI\u00d3N DE LA CLASE OBRERA. LA PRODUCCI\u00d3N INDIVIDUAL Y SOCIAL Y LAS FORMAS POL\u00cdTICAS QUE SE GENERAN. <\/b><\/p>\n<p>La divisi\u00f3n del trabajo y la mecanizaci\u00f3n, que consist\u00edan en la descomposici\u00f3n de un trabajo complejo en numerosos trabajos simples, fueron los causantes del nacimiento de la clase obrera moderna, proceso que ya se dio desde los inicios de la revoluci\u00f3n industrial, si bien tard\u00f3 en propagarse por toda Europa y Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>La mecanizaci\u00f3n y la divisi\u00f3n del trabajo fue la consecuencia inevitable del progreso cient\u00edfico y t\u00e9cnico, pero no hay que buscar en \u00e9l la causa de la separaci\u00f3n entre trabajo manual y trabajo intelectual \u2013aunque es cierto que aceler\u00f3 el proceso-. Desde la aparici\u00f3n de la t\u00e9cnica, en la antig\u00fcedad, siempre hab\u00eda existido esta divisi\u00f3n: en la miner\u00eda, los trabajadores arrancaban el mineral y los ingenieros dirig\u00edan el proceso. En las construcciones, los arquitectos proyectaban y dirig\u00edan y los obreros realizaban el trabajo manual. En el campo, ej\u00e9rcitos de jornaleros trabajaban para los terratenientes, dirigidos por agr\u00f3nomos. Por lo tanto, una gran cantidad de clase obrera siempre ha estado privada de los conocimientos t\u00e9cnicos complejos para trabajar, y es tan clase obrera como pueda ser la clase obrera artesanal del siglo XIX. Y esta clase obrera que solamente cuenta con su fuerza de trabajo tambi\u00e9n particip\u00f3 en las luchas obreras desde el principio. En caso contrario, no se entender\u00eda que una minoritaria clase obrera artesanal hubiera podido ella sola participar en las insurrecciones y los procesos revolucionarios de mediados del siglo XIX. <b>La conciencia marcada por la divisi\u00f3n entre trabajo manual e intelectual ya estaba presente en la clase obrera desde antes de la revoluci\u00f3n industrial, desde las primeras civilizaciones antiguas. <\/b>No la aparici\u00f3n de la moderna clase obrera la que gener\u00f3 este fen\u00f3meno.<\/p>\n<p>La producci\u00f3n de bienes, productos o servicios se puede realizar de dos maneras: <b>producci\u00f3n individual<\/b>, efectuada por una misma persona que lleva a cabo todo el proceso productivo, o pr\u00e1cticamente todo, y, del otro lado, la <b>producci\u00f3n social<\/b>, donde el producto o el servicio final ha requerido de la actuaci\u00f3n de m\u00e1s de una persona en las diferentes fases del proceso de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>El primer caso es t\u00edpico de la <b>producci\u00f3n artesanal individual <\/b>o poco mecanizada, propio de la era pre-industrial (feudalismo, capitalismo primitivo): los productos son simples y requieren de baja tecnolog\u00eda, la productividad del trabajo es muy limitada y por lo tanto pr\u00e1cticamente no hay divisi\u00f3n del trabajo.<\/p>\n<p>El segundo caso aparece con la <b>producci\u00f3n industrializada<\/b> y mecanizada, dentro de la era moderna, marcada por una elevada mecanizaci\u00f3n y automatizaci\u00f3n; los productos son mucho m\u00e1s complejos, requieren una tecnolog\u00eda cada vez m\u00e1s sofisticada y la productividad del trabajo es muy elevada, excepto para las nuevas ramas de la econom\u00eda que al inicio requieren m\u00e1s obreros que aportan fuerza de trabajo, hasta que los avances t\u00e9cnicos permiten aplicar la mecanizaci\u00f3n. En todas las ramas de la econom\u00eda, la tendencia general es que la divisi\u00f3n del trabajo aumenta constantemente, as\u00ed como la especializaci\u00f3n laboral. Nadie por separado es capaz de fabricar la totalidad de una mercanc\u00eda compleja (un coche, una televisi\u00f3n, un programa inform\u00e1tico, etc.), y en el caso de mercanc\u00edas simples (elementos de una sola pieza como tuber\u00edas de pl\u00e1stico), no se podr\u00edan producir de manera individual en las cantidades requeridas para ser m\u00ednimamente rentables.<\/p>\n<p>A medida que evoluciona la industria, la producci\u00f3n se hace m\u00e1s especializada y automatizada. Los obreros que trabajan de manera individual, controlando total o parcialmente su producci\u00f3n \u2013agrupados bajo la figura gen\u00e9rica de \u00abaut\u00f3nomos\u00bb- son trabajadores cuya producci\u00f3n ni puede ser masiva, ni puede ser sustituida parcial o totalmente por m\u00e1quinas: obreros de la construcci\u00f3n, pintores, programadores de m\u00e1quinas de control num\u00e9rico, etc., pero en cualquier caso representan un n\u00famero relativamente poco significativo entre los asalariados. La producci\u00f3n adquiere un pleno car\u00e1cter social, cada vez m\u00e1s acentuado, lo que crea las premisas (aunque no es suficiente) para una expresi\u00f3n pol\u00edtica socialista, que lucha por la socializaci\u00f3n de la propiedad de los medios de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entre la producci\u00f3n cualificada t\u00e9cnicamente pero totalmente individual y la producci\u00f3n mayoritariamente social, se encuentran los sistemas de gremios, instituci\u00f3n propia del feudalismo. Los gremios, a medida que se desarrollaba la producci\u00f3n manufacturera, en la transici\u00f3n del feudalismo al capitalismo, fueron la base de la moderna industria. Las industrias, en sus inicios, eran grandes talleres con muy escasa mecanizaci\u00f3n de la producci\u00f3n; los trabajadores eran maestros artesanos que proced\u00edan de los gremios, y los medios de producci\u00f3n, las m\u00e1quinas, pertenec\u00edan a un capitalista. La producci\u00f3n requer\u00eda todav\u00eda de grandes conocimientos t\u00e9cnicos por parte del obrero-artesano, que todav\u00eda no estaba sometido a la divisi\u00f3n del trabajo y a ser un esclavo del movimiento de la m\u00e1quina.<\/p>\n<p>Las diferentes expresiones del movimiento obrero, tanto sindicales como pol\u00edticas, hay que buscarlas en la relaci\u00f3n <b>producci\u00f3n individual (artesanal)\/producci\u00f3n social (asalariada).<\/b> Dicho de otro modo: cuando la clase obrera era poco desarrollada y predominaba el factor artesanal, peque\u00f1o burgu\u00e9s y campesino en su conciencia, t\u00edpico de un capitalismo poco desarrollado, la conciencia era de <b>propietario individual, <\/b>con un marcado comportamiento y pr\u00e1cticas individualistas, y las ideolog\u00edas y organizaciones eran de tipo anarcosindicalista, anarquista o socialista-utopista. Cuando el capitalismo evoluciona hacia la gran empresa mecanizada y automatizada, la clase obrera va madurando y aumenta en n\u00famero, las clases se polarizan, desaparece el elemento artesanal, peque\u00f1o burgu\u00e9s y campesino propio del proletariado primitivo; al mismo tiempo la producci\u00f3n se hace cada vez m\u00e1s social (tanto en una empresa como nacional e internacionalmente por el desarrollo del mercado). La ideolog\u00eda y el comportamiento de los obreros se van haciendo m\u00e1s sociales y colectivos y esas condiciones previas fueron las que posibilitaron la difusi\u00f3n en el movimiento obrero del socialismo marxista o cient\u00edfico, mientras que el anarquismo va quedando relegado a la periferia del capitalismo, en los pa\u00edses capitalistas con menos industria o con clase obrera o menos desarrollada (zonas de Italia, y Espa\u00f1a hasta 1939).<\/p>\n<p>En el caso espa\u00f1ol, vemos c\u00f3mo en el Pa\u00eds Vasco y Asturias, zonas de desarrollo de la gran industria y de la miner\u00eda, con presencia de una numerosa clase obrera, el predominio pol\u00edtico y sindical entre los obreros, lo ostentaron las organizaciones marxistas, primero el Partido Socialista Obrero Espa\u00f1ol y el sindicato socialista Uni\u00f3n General de los Trabajadores, compartido despu\u00e9s con el Partido Comunista de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Mientras tanto, en lugares donde la industria ten\u00eda un car\u00e1cter m\u00e1s artesanal y peque\u00f1o burgu\u00e9s, como en los peque\u00f1os talleres de Catalu\u00f1a, el predominio absoluto hasta 1936 fue del anarquismo, que promov\u00eda el \u00abcomunismo libertario\u00bb. Pero, en lo que Miras y Tafalla llaman la \u201crevoluci\u00f3n catalana del 36-37\u201d -siendo el anarquismo due\u00f1o \u00fanico del poder-, el \u00abcomunismo\u00bb practicado se reduc\u00eda a las colectivizaciones, independientes unas de otras, y a la formaci\u00f3n de cooperativas, traspasando as\u00ed la propiedad de un \u00fanico capitalista al grupo de trabajadores, cuando no a los comit\u00e9s de empresa, que se comportaban a veces como nuevos burgueses. Incluso hubo alg\u00fan caso de empresas municipales, de propiedad p\u00fablica por tanto, que fueron a parar a manos de los comit\u00e9s sindicales de estas empresas, quienes se convirtieron en sus nuevos amos. El sistema entre las diversas unidades colectivizadas en gran parte era el de la oferta y demanda con sus relaciones monetarias y mercantiles, habida cuenta de los relevantes fracasos al suprimir la moneda en esas condiciones y cambiarlo por el trueque de productos. Las numerosas empresas deficitarias \u2013al no ser reconvertidas para las necesidades de guerra- eran subvencionadas por la Generalitat, que se endeud\u00f3 astron\u00f3micamente y provoc\u00f3 una inflaci\u00f3n espectacular. Puntualicemos adem\u00e1s, que en la \u201crevoluci\u00f3n catalana del 36-37\u201d, no se dieron muchos casos de lo que Miras y Tafalla analizan como \u201clas \u00faltimas resurgencias del obrero poseedor del conjunto del proceso de producci\u00f3n, del obrero artesano capaz de sustituir al capitalista cuando \u00e9ste por razones que sea (habitualmente por un proceso revolucionario) deja un vac\u00edo de poder en la f\u00e1brica\u201d. En Catalu\u00f1a, la mayor\u00eda de los ingenieros \u2013que no eran precisamente clase obrera en aquella \u00e9poca-, si no se hubieran mantenido en sus puestos, no habr\u00edan funcionado las empresas, y hasta se dieron muchos casos de antiguos due\u00f1os que deb\u00edan ser contratados para evitar que se paralizase la producci\u00f3n, ya que en pocas ocasiones los obreros pudieron hacer funcionar las f\u00e1bricas sin la mediaci\u00f3n del departamento t\u00e9cnico. No se pueden idealizar ciertas \u201crevoluciones\u201d si no se quiere caer en las inexactitudes hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p><b>3. LOS GREMIOS. ORIGEN, EVOLUCION Y CARACTERISTICAS.<\/b><\/p>\n<p>Miras y Tafalla piensan que la producci\u00f3n artesanal y el sistema de instituciones feudales como los gremios eran progresistas respecto a la gran industria porque ellos ten\u00edan \u201cla experiencia de control sobre la totalidad del proceso productivo, que inclu\u00eda la posesi\u00f3n de la totalidad de saberes t\u00e9cnicos y te\u00f3ricos que intervienen en la producci\u00f3n, la experiencia de su protagonismo sobre la vida civil desde las organizaciones denominadas gremios (no confundir con sindicatos) y dem\u00e1s organizaciones que constitu\u00edan el entramado que sosten\u00eda y reproduc\u00eda la sociedad civil.\u201d<\/p>\n<p>Esta tesis, desde luego, puede tener toda la legitimidad y la autoridad cient\u00edfica del mundo, pero est\u00e1 en las ant\u00edpodas de lo que pensaban Marx y Engels acerca de los gremios.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo surgen los gremios y qu\u00e9 papel ten\u00edan, seg\u00fan Marx y Engels?<\/p>\n<p>\u201cA la organizaci\u00f3n feudal de la propiedad territorial correspond\u00eda en las ciudades la propiedad corporativa, <b>la organizaci\u00f3n feudal del artesanado<\/b>. Aqu\u00ed, <b>la propiedad estribaba, fundamentalmente, en el trabajo de cada uno<\/b>. (&#8230;) Los peque\u00f1os capitales de los artesanos sueltos, reunidos poco a poco por el ahorro, y la estabilidad del n\u00famero de estos en medio de una creciente poblaci\u00f3n, hicieron que se desarrollara la relaci\u00f3n entre oficiales y aprendices, <b>engendrando en las ciudades una jerarqu\u00eda semejante a la que imperaba en el campo<\/b>.\u201d Adem\u00e1s de que el tipo de trabajo era \u201cel trabajo propio con un peque\u00f1o capital que dominaba el trabajo de los oficiales de los gremios.\u201d (1)<\/p>\n<p>Los gremios aparecen, por lo tanto, cuando <b>la producci\u00f3n artesanal<\/b>, siendo fundamentalmente a\u00fan de car\u00e1cter individual, <b>ya empieza a tomar un incipiente aspecto colectivo, social<\/b> (son los antepasados de las f\u00e1bricas). Se precisa entonces de una organizaci\u00f3n econ\u00f3mica m\u00e1s compleja, el gremio. Esta organizaci\u00f3n es propia de una \u00e9poca con una divisi\u00f3n del trabajo muy escasa y una productividad muy baja debido a lo rudimentario de los medios de producci\u00f3n. Pero, las relaciones en el interior de un gremio distaban mucho de ser ejemplo de solidaridad obrera. Marx y Engels muestran hasta qu\u00e9 punto que los gremios eran una forma espec\u00edfica de explotaci\u00f3n del trabajo en el mundo urbano del feudalismo:<\/p>\n<p>\u201cLa competencia constante de los siervos fugitivos que constantemente aflu\u00edan a la ciudad, la guerra continua del campo contra los centros urbanos y, como consecuencia de ello, la necesidad de un poder militar organizado por parte de las ciudades, el nexo de la propiedad com\u00fan sobre un determinado trabajo, la necesidad de disponer de lonjas comunes para vender las mercader\u00edas, en una \u00e9poca en que los artesanos eran al mismo tiempo <i>commer\u00e7ants<\/i>, (&#8230;) el antagonismo de intereses entre unos y otros oficios, la necesidad de proteger un trabajo aprendido con mucho esfuerzo y la organizaci\u00f3n feudal de todo el pa\u00eds: tales fueron las causas que movieron a los trabajadores de cada oficio a agruparse en gremios. (&#8230;) La huida de los siervos de la gleba a las ciudades hizo afluir a \u00e9stas una corriente ininterrumpida de fugitivos durante la Edad Media. Estos siervos, perseguidos en el campo por sus se\u00f1ores, present\u00e1banse sueltos en las ciudades, <b>donde se encontraban con agrupaciones organizadas contra las que eran impotentes<\/b> y en las que ten\u00edan que resignarse a ocupar el lugar que les asignara la demanda de su trabajo <b>y el inter\u00e9s de sus competidores urbanos, ya agremiados<\/b>. Estos trabajadores que aflu\u00edan a la ciudad cada cual por su lado no pod\u00edan llegar a ser nunca una potencia, ya que, <b>si su trabajo era un trabajo gremial que tuviera que aprenderse, los maestros de los gremios se apoderaban de ellos y los organizaban con arreglo a sus intereses<\/b>, y en los casos en que el trabajo no tuviera que aprenderse y no se hallara, por tanto, encuadrado en ning\u00fan gremio, sino que fuese simple trabajo de jornaleros, quienes lo ejerc\u00edan no llegaban a formar ninguna organizaci\u00f3n y segu\u00edan siendo para siempre una muchedumbre desorganizada. Fue la necesidad del trabajo de los jornaleros la que cre\u00f3 esta plebe.<\/p>\n<p>La plebe de estas ciudades hall\u00e1base privada de todo poder, por el hecho de hallarse formada por un tropel de individuos extra\u00f1os los unos a los otros y venidos all\u00ed cada uno por su parte, <b>frente a los cuales aparec\u00eda un poder organizado, militarmente pertrechado y que los miraba con malos ojos<\/b> y los vigilaba celosamente. <b>Los oficiales y aprendices de cada oficio se hallaban organizados como mejor cuadraba al inter\u00e9s de los maestros; la relaci\u00f3n patriarcal que les un\u00eda a los maestros de los gremios dotaba a \u00e9stos de un doble poder<\/b>, de una parte mediante su influencia directa sobre la vida toda de los oficiales y, de otra parte, porque para los oficiales que trabajaban con el mismo maestro \u00e9ste constitu\u00eda un nexo real de uni\u00f3n que los manten\u00eda en cohesi\u00f3n frente a los oficiales de los dem\u00e1s maestros y los separaba de \u00e9stos; por \u00faltimo, <b>los oficiales se hallaban vinculados a la organizaci\u00f3n existente por su inter\u00e9s en llegar a ser un d\u00eda maestros<\/b>. Esto explica por qu\u00e9, mientras la plebe se lanzaba, por lo menos, de vez en cuando, a sublevaciones y revueltas contra toda esta organizaci\u00f3n urbana, las cuales, sin embargo, no encontraban repercusi\u00f3n alguna, por la impotencia de quienes las sosten\u00edan, los oficiales, por su parte, s\u00f3lo se dejaran arrastrar a peque\u00f1os actos de resistencia y de protesta dentro de cada gremio.\u201d (2)<\/p>\n<p>Por lo tanto, los gremios eran los organismos de producci\u00f3n b\u00e1sicos de las ciudades, con una din\u00e1mica particular de lucha de clases y de robo de parte del trabajo que sufr\u00edan los oficiales por parte de los maestros artesanos. Esta lucha de clases y la apropiaci\u00f3n del trabajo ajeno, estaban limitadas por las normativas corporativistas gremiales, por la d\u00e9bil productividad del trabajo, por el car\u00e1cter paternalista de las relaciones entre sus miembros y por el hecho de permitir el aprendizaje de un oficio, un preciado tesoro en esa \u00e9poca.<\/p>\n<p>Los gremios produc\u00edan el trabajo t\u00e9cnicamente cualificado, mientras que el manual y no cualificado quedaba reservado a la plebe. Esta separaci\u00f3n del tipo de trabajo produjo tambi\u00e9n antagonismos entre artesanos y plebe (las capas m\u00e1s bajas de las ciudades). El gremio se comporta hacia \u00e9stas como un organismo excluyente cuando no hostil, contando, adem\u00e1s, con la organizaci\u00f3n militar de las ciudades para vigilar sus intereses corporativos.<\/p>\n<p>La estructuraci\u00f3n jer\u00e1rquica de los gremios era de maestros, oficiales y aprendices. Los primeros estaban a la cabeza de la explotaci\u00f3n de los oficiales y aprendices. Los gremios no eran seg\u00fan Marx las id\u00edlicas \u201c<b>organizaciones culturales<\/b>\u201d de Miras y Tafalla, sino el lugar de reuni\u00f3n de los peque\u00f1os capitales artesanales y el lugar donde se desarrolla una forma espec\u00edfica de explotaci\u00f3n del trabajo:<\/p>\n<p>\u201cEn la Edad Media, hasta la revoluci\u00f3n industrial, exist\u00edan en las ciudades <b>oficiales artesanos que trabajaban al servicio de la peque\u00f1a burgues\u00eda<\/b> y, poco a poco, en la medida del progreso de la manufactura, comenzaron a aparecer obreros de manufactura que iban a trabajar contratados por capitalistas.\u201d (3)<\/p>\n<p>La explotaci\u00f3n a los oficiales se realizaba mediante unas relaciones sociales de tipo feudal, que se caracterizan por unos v\u00ednculos personales patriarcales y de fidelidad y estructura social corporativa. De los maestros artesanos de los gremios salieron en parte los antepasados de los futuros burgueses propietarios de grandes f\u00e1bricas.<\/p>\n<p><b>4<\/b>. <b>EL COMUNISMO DE LOS OBREROS ARTESANALES.<\/b><\/p>\n<p>Estas relaciones de producci\u00f3n feudales, as\u00ed como sus formas de explotaci\u00f3n del trabajo, fueron heredadas por los artesanos modernos, incluyendo los que militaban en la Liga de los Comunistas hasta la d\u00e9cada de 1840, que mantuvieron una psicolog\u00eda peculiar, propia de antiguos explotadores que se convierten en explotados:<\/p>\n<p>\u201cLa doctrina social de la Liga, con todo lo vaga que era, adolec\u00eda de un defecto muy grande, pero basado en las circunstancias mismas. Los miembros de la Liga, cuando pertenec\u00edan a la clase obrera, eran, de hecho, casi siempre artesanos. (&#8230;) De un lado, <b>el explotador de estos artesanos era un peque\u00f1o maestro<\/b>, y de otro lado, <b>todos ellos contaban con terminar por convertirse, a su vez, en peque\u00f1os maestros<\/b>. Adem\u00e1s, sobre el artesano alem\u00e1n de aquel tiempo pesaba todav\u00eda una masa de prejuicios gremiales heredados del pasado\u201d, adem\u00e1s de que \u201c<b>no eran a\u00fan proletarios<\/b> en el pleno sentido de la palabra, sino <b>un simple ap\u00e9ndice de la peque\u00f1a burgues\u00eda<\/b>, un ap\u00e9ndice que estaba pasando a las filas del proletariado, pero que no se hallaba a\u00fan en contraposici\u00f3n directa a la burgues\u00eda, es decir, al gran capital.\u201d (4)<\/p>\n<p>A pesar de que los maestros artesanos eran peque\u00f1os explotadores, Miras y Tafalla insisten: \u201cestudios emp\u00edricos revelan que eran los maestros artesanos, propietarios de los talleres, m\u00e1s que los oficiales, los que se decantaban dentro del movimiento democr\u00e1tico por el comunismo\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tipo de \u201ccomunismo\u201d defend\u00edan los artesanos, seg\u00fan Engels?<\/p>\n<p>\u201cEra tambi\u00e9n inevitable que sus viejos prejuicios artesanos se les enredasen a cada paso entre las piernas, siempre que se trataba de criticar de un modo concreto la sociedad existente, es decir, de investigar los hechos econ\u00f3micos. Yo creo que no hab\u00eda, en toda la Liga, nadie que hubiera le\u00eddo nunca un libro de Econom\u00eda. Pero esto no era un gran obst\u00e1culo; por el momento <b>todas las monta\u00f1as te\u00f3ricas se venc\u00edan a fuerza de \u00abigualdad\u00bb, \u00abjusticia\u00bb y \u00abfraternidad\u00bb<\/b>.\u201d (5)<\/p>\n<p>\u201cTodas estas circunstancias contribuyeron a la callada transformaci\u00f3n que se hab\u00eda ido operando en la Liga, y sobre todo entre los dirigentes de Londres. Cada vez se daban m\u00e1s cuenta de <b>cu\u00e1n inconsistente era la concepci\u00f3n del comunismo que ven\u00eda imperando, tanto la del comunismo igualitario franc\u00e9s<\/b>, de car\u00e1cter muy primitivo, como la del comunismo weitlingiano. El intento de Weitling de retrotraer el comunismo al cristianismo primitivo, (&#8230;) hab\u00eda conducido, en Suiza, a poner el movimiento, en gran parte, primero en manos de necios como Albrecht y luego de aprovechados charlatanes como Kuhlmann. (&#8230;) Frente a las precarias ideas te\u00f3ricas anteriores y frente a las desviaciones pr\u00e1cticas que de ellas resultaban, los de Londres fueron d\u00e1ndose cuenta, cada vez m\u00e1s, de que Marx y yo ten\u00edamos raz\u00f3n con nuestra nueva teor\u00eda.\u201d (6)<\/p>\n<p>El comunismo de los artesanos de Francia, primitivo e igualitarista, m\u00e1s propio de los ideales de la Revoluci\u00f3n burguesa de 1789, con sus consignas de \u00abigualdad\u00bb y \u00abfraternidad\u00bb, que de la revoluci\u00f3n socialista, no solamente era incompatible con las necesidades que implicaba el desarrollo de la industria moderna y su divisi\u00f3n del trabajo, en definitiva, con el desarrollo hist\u00f3rico \u2013que produc\u00eda un aumento continuo<b> de proletarios <\/b>que no eran artesanos-, sino que adem\u00e1s llevaba al movimiento obrero y comunista en brazos de charlatanes y aprovechados.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se produjo la transformaci\u00f3n del viejo comunismo franc\u00e9s en el moderno socialismo cient\u00edfico?<\/p>\n<p>El moderno socialismo cient\u00edfico proporcion\u00f3 al proletariado la base ideol\u00f3gica para formar su partido de masas.<\/p>\n<p>La formaci\u00f3n de grandes partidos pol\u00edticos de masas, ya sean proletarios o burgueses, solamente fue posible, como constata Engels, con el desarrollo de la industria moderna, que acelera los antagonismos de clase y provoca la agrupaci\u00f3n de estas clases en entidades pol\u00edticas.<\/p>\n<p>\u201cViviendo en Manchester, <b>me hab\u00eda dado yo de narices con el hecho de que los fen\u00f3menos econ\u00f3micos, (&#8230;) son, por lo menos en el mundo moderno, de una importancia decisiva<\/b>; vi que esos fen\u00f3menos <b>son la base sobre los que nacen los antagonismos de clase<\/b>, en los pa\u00edses en que se hallan plenamente desarrollados gracias a la gran industria, (&#8230;) <b>constituyen a su vez la base para la transformaci\u00f3n de los partidos pol\u00edticos<\/b>, para las luchas de los partidos. (&#8230;) Marx, no so s\u00f3lo hab\u00eda llegado al mismo punto de vista, sino que lo hab\u00eda expuesto ya en los <i>Deustch-Franz\u00f6siche Jahrb\u00fcrcher<\/i> (<i>Anales Franco-Alemanes<\/i>, n.d.a.) en 1844. (&#8230;) Cuando visit\u00e9 a Marx en Par\u00eds, en el verano de 1844, se puso de manifiesto nuestro completo acuerdo en todos los terrenos te\u00f3rticos, y de all\u00ed data nuestra colaboiraci\u00f3n. Cuando volvimos a reunirnos en Bruselas, en la primavera de 1845, <b>Marx<\/b>, (&#8230;) <b>hab\u00eda desarrollado ya, en l\u00edneas generales<\/b> <b>su teor\u00eda materialista de la historia<\/b>.\u201d (7)<\/p>\n<p>Este hecho transcendental marca la evoluci\u00f3n de unos Marx y Engels todav\u00eda idealistas, y en pol\u00edtica todav\u00eda dem\u00f3cratas-revolucionarios, a unos Marx y Engels materialistas, es decir, socialistas revolucionarios y plenamente \u00abmarxistas\u00bb. Veamos ahora qu\u00e9 pensaba Gramsci, el comunista \u201cdiferente\u201d (palabras de Miras y Tafalla), sobre los artesanos y el futuro socialismo:<\/p>\n<p>\u201cRoto el Estado burgu\u00e9s, rota la organizaci\u00f3n de que el capitalismo financiero se sirve para monopolizar a favor de sus intereses a todo el trabajo y toda la producci\u00f3n, <b>el artesano puede intentar servirse del gobierno socialista<\/b> para desarrollar su tienda, tomar obreros a jornal y convertirse en industrial; si el gobierno proletario no se lo impidiera, entonces <b>ese artesano podr\u00eda convertirse en un rebelde<\/b>, declararse an\u00e1rquico, individualista, o qu\u00e9 s\u00e9 yo, <b>y formar la base pol\u00edtica para un partido de oposici\u00f3n al gobierno proletario<\/b>.\u201d (8)<\/p>\n<p>Marx y Engels emplearon la terminolog\u00eda de \u00ab<b>socialismo peque\u00f1o burgu\u00e9s<\/b>\u00bb para caracterizar al socialismo de los partidarios de los gremios y las relaciones feudales:<\/p>\n<p>\u201cEl contenido positivo de este socialismo consiste, bien en su anhelo de restablecer los antiguos modos de producci\u00f3n y de cambio, y con ellos todas las antiguas relaciones de propiedad y toda la sociedad antigua, bien en querer encajar por la fuerza los medios modernos de producci\u00f3n y de cambio en el marco de las antiguas relaciones de propiedad (&#8230;). En uno y otro caso, <b>este socialismo es a la vez reaccionario y ut\u00f3pico<\/b>.<\/p>\n<p>Para la manufactura <b>el sistema gremial<\/b>; para la agricultura, <b>el r\u00e9gimen patriarcal<\/b>: he ah\u00ed su \u00faltima palabra.\u201d (9)<\/p>\n<p><b>5. EL CONCEPTO DE \u00abSOCIEDAD CIVIL\u00bb DESDE EL MARXISMO.<\/b><\/p>\n<p>El t\u00e9rmino \u00absociedad civil\u00bb es muy abstracto y por ello es susceptible de ser utilizado de manera muy ambigua. Si se pretende estudiarlo desde la perspectiva de la obra de Marx y Engels, habr\u00eda que empezar por aclarar que el marxismo separa el concepto de sociedad civil del concepto de Estado, <b>\u00fanicamente como m\u00e9todo de an\u00e1lisis social, nunca como entidades independientes en la lucha de clases<\/b>. Marx y Engels siempre basaron sus propuestas pol\u00edticas en el estudio de las contradicciones del capitalismo, entendido como una forma de producir mercanc\u00edas que genera unas relaciones sociales determinadas as\u00ed como un tipo de Estado propio; nunca elaboraron propuestas donde la \u201csociedad civil\u201d fuera el escenario privilegiado de la lucha pol\u00edtica de la clase obrera, ya que ellos pusieron de manifiesto que el Estado es el \u00f3rgano de la dictadura de la burgues\u00eda y no puede quedar al margen de la lucha de clases. La lucha solamente dentro de la sociedad civil es puramente de tipo laboral y econ\u00f3mica, no puede tener muchos aspectos pol\u00edticos de alternativa al sistema capitalista porque el contenido pol\u00edtico fuerte se halla en los Estados, a salvo de un peligro generado por una lucha de clases aguda en la sociedad civil, como las huelgas econ\u00f3micas que pueden degenerar en pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Marx y Engels, la sociedad civil \u201cabarca todo el intercambio material de los individuos, en una determinada fase de desarrollo de las fuerzas productivas. Abarca toda la vida comercial e industrial de una fase y, en este sentido, trasciende de los l\u00edmites del Estado y de la naci\u00f3n. (&#8230;) <b>La sociedad civil en cuanto tal s\u00f3lo se desarrolla con la burgues\u00eda<\/b>\u201d constituyendo \u201cla organizaci\u00f3n social que se desarrolla directamente a base de la producci\u00f3n y el intercambio, y que forma en todas las \u00e9pocas la base del Estado y de toda otra superestructura idealista\u201d. (10)<\/p>\n<p>Al Estado le pertenece la administraci\u00f3n p\u00fablica, la polic\u00eda, el ej\u00e9rcito, la justicia, algunos servicios sociales (educaci\u00f3n, sanidad), y en algunos casos un sector econ\u00f3mico p\u00fablico (Correos, Renfe).<\/p>\n<p>Dentro de la sociedad civil se encontrar\u00edan todos los aspectos que no forman parte del Estado. Este ser\u00eda todo el sector econ\u00f3mico privado y sus relaciones de capitalistas y asalariados, unas manifestaciones ideol\u00f3gicas determinadas (religi\u00f3n, producci\u00f3n cultural, partidos pol\u00edticos y sindicatos), y todas las relaciones sociales producidas al actuar combinados estos elementos. En el capitalismo, las relaciones sociales vienen dadas por la existencia de explotadores y explotados que genera una lucha de clases de diferente tipolog\u00eda e intensidad seg\u00fan el per\u00edodo hist\u00f3rico considerado.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 aspectos de la \u201csociedad civil cotidiana\u201d pueden controlar los trabajadores? Teniendo en cuenta que en una sociedad civil capitalista la hegemon\u00eda de valores y poder est\u00e1 en manos de la clase explotadora, la burgues\u00eda, poco margen le queda a la clase explotada para controlar aspectos de la sociedad civil.<\/p>\n<p>Reproducir sociedad civil bajo el dominio de la burgues\u00eda <b>es reproducir sociedad civil burguesa<\/b>. Intentar construir una sociedad civil \u201calternativa\u201d en medio de esta dominaci\u00f3n de clase es casi imposible por dos limitaciones importantes:<\/p>\n<p>1) <b>La clase obrera debe recibir de la burgues\u00eda los medios para sobrevivir cotidianamente<\/b>, es decir debe contar con la necesidad de trabajar para la burgues\u00eda, debe dedicar muchas horas de su vida al trabajo, al estudio, a luchar para una vivienda, a alimentar a los hijos, etc.<\/p>\n<p>2) <b>Debe luchar adem\u00e1s contra las constantes ofensivas econ\u00f3micas, pol\u00edticas y culturales de la burgues\u00eda<\/b>: paro, inflaci\u00f3n, recorte de salarios, embrutecimiento televisivo, drogadicci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p><b>Cuando las clases explotadas, mediante m\u00faltiples organizaciones obreras y populares, han conseguido introducir una cu\u00f1a en la gran\u00edtica hegemon\u00eda burguesa, la burgues\u00eda abandona la \u201csociedad civil\u201d y recurre al Estado<\/b>: comienza la represi\u00f3n, la ilegalizaci\u00f3n, las campa\u00f1as p\u00fablicas calificando a los anticapitalistas de terroristas y, en ausencia de una organizaci\u00f3n pol\u00edtica con suficiente fuerza e implantaci\u00f3n, que los coordine y dirija desde una \u00f3ptica revolucionaria, la mayor\u00eda de estos movimientos han acabado destruidos, debilitados y descompuestos. As\u00ed ha pasado o pasa con movimientos tales como los campesinos sin tierra, organizaciones de desempleados, movimiento \u00abokupa\u00bb, etc. Queda patente que <b>la \u201csociedad civil alternativa\u201d siempre estar\u00e1 determinada por el poder de la burgues\u00eda<\/b>, que en \u00faltima instancia posee los medios represivos de su Estado, ejerciendo con \u00e9l su dictadura de clase. La \u00fanica manera de desarrollar plenamente la \u201csociedad civil alternativa\u201d de los trabajadores y capas populares, es luchando contra el m\u00e1ximo poder colectivo de la burgues\u00eda, el Estado. La conquista y destrucci\u00f3n del Estado burgu\u00e9s es el \u00fanico camino para crear las condiciones de desarrollo pleno de una \u201csociedad civil alternativa\u201d. Y cuando los trabajadores hayan dado este golpe, necesitar\u00e1n un Estado propio para evitar que la burgues\u00eda se organice en su \u201csociedad civil alternativa\u201d contra el poder obrero y popular, necesitar\u00e1 el Estado de la Dictadura del Proletariado.<\/p>\n<p>Considerar la sociedad civil como un bloque p\u00e9treo e indivisible donde solamente aqu\u00ed tienen lugar las luchas pol\u00edticas es antidial\u00e9ctico porque se obvia la lucha de clases, y adem\u00e1s es idealista porque desconoce la acci\u00f3n represiva del Estado capitalista contra la clase obrera.<\/p>\n<p><b>6. EL PAPEL DE LA CONCIENCIA Y LA TEOR\u00cdA EN EL MOVIMIENTO OBRERO.<\/b><\/p>\n<p>Seg\u00fan Miras y Tafalla, \u201cel pensamiento pol\u00edtico democr\u00e1tico revolucionario es el resultado de la experiencia individual de explotaci\u00f3n, la cual induce a quien la siente a la organizaci\u00f3n pol\u00edtica.\u201d<\/p>\n<p>La \u00abexperiencia individual de explotaci\u00f3n\u00bb no induce para nada al \u201cpensamiento pol\u00edtico democr\u00e1tico\u201d. <b>No tiene nada que ver democracia con ausencia de explotaci\u00f3n<\/b>. En situaciones formalmente m\u00e1s democr\u00e1ticas puede haber mucha m\u00e1s explotaci\u00f3n que en reg\u00edmenes menos democr\u00e1ticos y corporativistas que buscan la \u00abpaz social\u00bb. <b>Frente a la explotaci\u00f3n, un obrero no piensa en la democracia<\/b>, ni mucho menos en organizarse pol\u00edticamente, ni siquiera sindicalmente. Y la prueba la tenemos en que los sectores de la clase obrera m\u00e1s explotados (j\u00f3venes y mujeres con contratos precarios, salarios bajos, inmigrantes, desempleados) son los que presentan un menor \u00edndice de afiliaci\u00f3n sindical y militancia pol\u00edtica, hasta tal punto que la gran mayor\u00eda de afiliaciones se han conseguido s\u00f3lo en el momento en que los sindicatos han ofrecido cobertura jur\u00eddica y legal a estos sectores cuando han surgido problemas (despidos, etc.)<\/p>\n<p>La realidad no funciona de manera tan mecanicista. Ante la explotaci\u00f3n, un obrero opta por dos soluciones:<\/p>\n<p>1) <b>Se entrega a la evasi\u00f3n<\/b>, a las diversas formas de alienaci\u00f3n que poseen las clases dominantes, al embrutecimiento: \u201cme acuerdo perfectamente \u2013escribir\u00eda Engels en 1876- de que a fines de los a\u00f1os 20 la baratura del aguardiente se extendi\u00f3 de repente a la comarca industrial del Bajo Rin. (&#8230;) El grueso de la poblaci\u00f3n obrera se entreg\u00f3 a la borrachera. Muchedumbres de hombres bebidos vagaban mano a mano, inundando toda la calle, de una taberna a otra, desde las nueve de la noche.\u201d (11) Un hermoso ejemplo de \u201csociedad civil controlada por los trabajadores\u201d, generadora de \u201cconciencia pol\u00edtica revolucionaria\u201d, como estos obreros artesanales alemanes que cita Engels.<\/p>\n<p>2) Si tiene un cierto grado de rebeld\u00eda, <b>se enfrenta al explotador<\/b> o al sistema de explotaci\u00f3n en las diversas variantes posibles (individualmente con sabotajes, colectivamente, a trav\u00e9s de los sindicatos, etc.)<\/p>\n<p>Hasta la aparici\u00f3n de las doctrinas socialistas, la lucha de los obreros, cuando se produc\u00eda, se limitaba a luchas laborales (empleo y salarios). Primero mediante el sabotaje, destruyendo m\u00e1quinas que supl\u00edan la necesidad de trabajadores. Despu\u00e9s, cuando se elev\u00f3 el grado de conciencia, a trav\u00e9s de sindicatos, para negociar con la burgues\u00eda de qu\u00e9 manera se vend\u00eda la fuerza de trabajo (salarios, horarios, etc.). Finalmente, gracias al marxismo, por una alternativa a la sociedad capitalista. Es sabido que muchos sindicatos han acabado por tener una din\u00e1mica propia en la que su actividad se justifica como un fin en si mismo: hacerse insustituibles en la negociaci\u00f3n por el precio con el que los obreros venden su fuerza de trabajo, aunque sea a costa de perjudicar a los que venden la fuerza de trabajo, cuando aceptan reformas laborales, etc.<\/p>\n<p>La conciencia pol\u00edtica revolucionaria no es \u201cuna posibilidad que se desarrolla a partir del pensamiento cotidiano, \u201cnatural\u201d, inherente a cada individuo\u201d. No es con este individualismo como se forj\u00f3 la conciencia pol\u00edtica de la clase obrera. El pensamiento cotidiano en el medio burgu\u00e9s es plenamente individualista o como mucho economicista (luchas sindicales). <b>El \u201cpensamiento cotidiano\u201d tiende al inter\u00e9s puramente econ\u00f3mico: unas horas extras de m\u00e1s<\/b> para pagar los cr\u00e9ditos al banco, para aumentar las posibilidades de consumo, <b>luchas para un aumento de un punto m\u00e1s en el convenio colectivo<\/b>, etc., muy diferente a luchar por aspectos pol\u00edticos como la readmisi\u00f3n de compa\u00f1eros despedidos o contra las privatizaciones. Lo que influye en la toma de conciencia no es el pensamiento individual, sino que el trabajador perciba en su centro de trabajo la pr\u00e1ctica del colectivo en su lucha (o su ausencia de lucha) diaria contra el capital.<\/p>\n<p>Las doctrinas pol\u00edticas, tanto anarquistas como socialistas, fueron introducidas desde el exterior de la clase obrera. Fue necesario, desde los primeros socialistas ut\u00f3picos, empezar a estudiar las relaciones de producci\u00f3n capitalistas para obtener una respuesta a la situaci\u00f3n de la clase obrera, y para estar en condiciones de elaborar estrategias adecuadas para el movimiento obrero. Hasta tal punto se introdujo desde el exterior estas doctrinas, que los m\u00e1s importantes pensadores socialistas y comunistas (Owen, Fourier, Marx, Engels) proced\u00edan de las filas de la burgues\u00eda, tradici\u00f3n que se ha mantenido en gran medida durante todo el siglo XX. Y no hablemos ya del anarquismo, cuyos te\u00f3ricos, Bakunin y Koprotkin, ven\u00edan de la aristocracia rusa.<\/p>\n<p>Si \u201cel desarrollo de la conciencia se le conf\u00eda a la experiencia vital de cada individuo\u201d nunca podr\u00eda ser modificada por aspectos externos a la misma, porque los mecanismos alienantes de la burgues\u00eda moldean la conciencia para perpetuar la explotaci\u00f3n y el dominio. Y en un medio social y cultural dominado por la hegemon\u00eda de valores burgueses -tanto en 1848 como ahora, solamente que bajo otras formas y condiciones- ser\u00eda imposible espont\u00e1neamente poder pensar en luchar contra la explotaci\u00f3n, menos a\u00fan tener proyectos pol\u00edticos antag\u00f3nicos.<\/p>\n<p>La clase obrera de car\u00e1cter artesanal francesa ya era una minor\u00eda en 1848, condenada a desaparecer por el avance de la divisi\u00f3n del trabajo y la mecanizaci\u00f3n, si bien era la m\u00e1s activa pol\u00edticamente. Pero era activa porque todav\u00eda conservaba tradiciones pol\u00edticas generadas durante la revoluci\u00f3n burguesa de 1789 y la de 1830: \u00abigualdad\u00bb, \u00ablibertad\u00bb y \u00abfraternidad\u00bb, consignas de la burgues\u00eda revolucionaria. Como se sabe, las propuestas pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas de estas revoluciones burguesas hay que buscarlas fundamentalmente en los fil\u00f3sofos de la Ilustraci\u00f3n como Voltaire. No nacieron por generaci\u00f3n espont\u00e1nea en el cerebro individual de cada burgu\u00e9s gracias al \u201cpensamiento cotidiano\u201d, igual que tampoco las ideas pol\u00edticas socialistas no nacieron espont\u00e1neamente en obreros industriales como si fuera una revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Desgraciadamente para la clase obrera, la realidad es mucho m\u00e1s compleja, dial\u00e9ctica y variada y no tan mec\u00e1nica y esquem\u00e1tica.<\/p>\n<p><b>7.\u00a0 LA DEMOCRACIA, EL ESTADO Y LA DICTADURA DEL PROLETARIADO.<\/b><\/p>\n<p>La lucha por la democracia en el marxismo es una lucha necesaria en la etapa, hist\u00f3ricamente superada en casi todo el mundo, de revoluciones burguesas contra el feudalismo, ya que se entend\u00eda que la rep\u00fablica democr\u00e1tica era el \u00faltimo nivel antes de la revoluci\u00f3n socialista: \u201c<b>la democracia vulgar que ve en la rep\u00fablica democr\u00e1tica el reino milenario y no tiene la menor idea de que es precisamente bajo esta \u00faltima forma de Estado de la sociedad burguesa donde se va a ventilar definitivamente por la fuerza de las armas la lucha de clases<\/b>.\u201d (12)<\/p>\n<p>Seg\u00fan el marxismo, el Estado es el aparato de coerci\u00f3n y de dominio con el que las clases explotadoras someten a las explotadas. Y la lucha por el socialismo pasa por la destrucci\u00f3n revolucionaria del Estado burgu\u00e9s y su sustituci\u00f3n por el Estado obrero, que tendr\u00e1 su tiempo de vida en el per\u00edodo hist\u00f3rico llamado dictadura del proletariado, hasta su progresiva extinci\u00f3n en el comunismo cuando deje de tener funciones represoras. Por ello, no es cierto que Marx y Engels tuvieran una posici\u00f3n absoluta contra todo tipo de Estado, sino que estaban contra las posiciones pol\u00edticas que se limitaban a reclamar del Estado burgu\u00e9s medidas reformistas. Es por ello que elaboraron la tesis de la <b>dictadura del proletariado<\/b>, siendo la m\u00e1s importante del marxismo; gracias a ella, sumada a la acci\u00f3n de un partido independiente, la clase obrera deja de ser un ap\u00e9ndice de los partidos burgueses y madura plenamente su propio proyecto pol\u00edtico, su proyecto de Estado como etapa hist\u00f3rica de transici\u00f3n al comunismo en la que todav\u00eda subsisten luchas de clases:<\/p>\n<p>\u201cEntre la sociedad capitalista y la sociedad comunista media el per\u00edodo de transformaci\u00f3n revolucionaria de la primera en la segunda. A este per\u00edodo corresponde tambi\u00e9n un per\u00edodo pol\u00edtico de transici\u00f3n, cuyo Estado no puede ser otro que la <i>dictadura revolucionaria del proletariado<\/i>. Pero el programa no se ocupa de esta \u00faltima ni del Estado futuro de la sociedad comunista.<\/p>\n<p>Sus reivindicaciones pol\u00edticas no se salen de la <b>vieja y consabida letan\u00eda democr\u00e1tica:<\/b> <b>sufragio universal, legislaci\u00f3n directa, derecho popular<\/b>, milicia del pueblo, etc. <b>Son un simple eco del Partido Popular burgu\u00e9s, de la Liga por la Paz y la Libertad<\/b>. Son todas ellas, reivindicaciones que, cuando no est\u00e1n exageradas hasta verse convertidas en ideas fant\u00e1sticas, est\u00e1n ya <i>realizadas<\/i>.\u201d (13)<\/p>\n<p>\u201cLos obreros no se deben dejar desorientar por la ch\u00e1chara democr\u00e1tica acerca del municipio libre, la autonom\u00eda local, etc.\u201d (14)<\/p>\n<p>\u201cLos obreros deber\u00e1n llevar al extremo las propuestas de los dem\u00f3cratas, que, como es natural, no actuar\u00e1n como revolucionarios, sino como simples reformistas.\u201d (15)<\/p>\n<p><b>8. EL PROBLEMA DEL PODER Y LA ORGANIZACI\u00d3N POLITICA EN MARX Y ENGELS.<\/b><\/p>\n<p>El poder ha sido el aut\u00e9ntico caballo de batalla de las grandes confrontaciones hist\u00f3ricas, concentrado en \u00faltima instancia en el Estado; por ello Marx y Engels cre\u00edan que la clase obrera deb\u00eda lanzarse a su conquista y destrucci\u00f3n, combinando m\u00e9todos pac\u00edficos con violentos. Para Miras y Tafalla, en cambio, \u201cel terreno privilegiado de la pol\u00edtica no es el estado ni las instituciones si no la sociedad civil\u201d, escamoteando as\u00ed enfrentar el aut\u00e9ntico problema, <b>qu\u00e9 hacer con el Estado como lugar donde se concentra el poder de las clases explotadoras y de donde brota todo tipo de violencia<\/b> y represiones contra los explotados, ya que la polic\u00eda y el ej\u00e9rcito no se han privatizado y por lo tanto a\u00fan no pertenecen a la sociedad civil, siguen siendo parte fundamental del Estado.<\/p>\n<p>Si Marx y Engels hubieran asumido las tesis que Miras y Tafalla les colocan acerca del Estado y el partido, no hubieran sido los fundadores del socialismo cient\u00edfico, <b>hubieran fundado el \u00abanarquismo cient\u00edfico\u00bb<\/b>. Afortunadamente, ellos sab\u00edan la gran importancia que ten\u00eda para la clase obrera una organizaci\u00f3n pol\u00edtica de vanguardia y de combate:<\/p>\n<p>* <b>Miras y Tafalla:<\/b> \u201cEsta concepci\u00f3n de Marx y Engels <b>no consist\u00eda en constituir una instituci\u00f3n de vanguardia cuyo papel fuera guiar desde el exterior la conciencia de las masas<\/b>, sino en articular una organizaci\u00f3n horizontal y abierta que generase el auto desarrollo de las individualidades participantes.\u201d<\/p>\n<p>* <b>Engels, 1852:<\/b> \u201cLa organizaci\u00f3n del <b>Partido Comunista de vanguardia<\/b> <b>en Alemania<\/b> <b>[DONDE MILITABAN MARX Y ENGELS]<\/b> fue de esta \u00edndole. Seg\u00fan los principios de su <i>Manifiesto<\/i> (publicado en 1848), y con las tesis de la serie de art\u00edculos sobre <i>Revoluci\u00f3n y contrarrevoluci\u00f3n en Alemania<\/i>, publicados en <i>The New York Daily Tribune<\/i>, este partido jam\u00e1s se forj\u00f3 ilusiones de que podr\u00eda hacer cuando quisiera y como se le antojara la revoluci\u00f3n que ponga en pr\u00e1ctica sus ideas.\u201d (16)<\/p>\n<p>Ya en tiempos del <i>Manifiesto del Partido Comunista<\/i> (<b>no es por casualidad que le llamaran \u00abdel Partido\u00bb<\/b>), los fundadores del marxismo ten\u00edan claro la necesidad de un partido de clase y de vanguardia, muy diferente a la \u00abconcepci\u00f3n horizontal y abierta\u00bb que promueven Miras y Tafalla.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 cre\u00edan en un <b>Partido de clase y de vanguardia<\/b> y no en \u00aborganizaciones horizontales y abiertas\u00bb para la lucha pol\u00edtica de la clase obrera?<\/p>\n<p>\u201cCuando la peque\u00f1a burgues\u00eda democr\u00e1tica es oprimida en todas partes, \u00e9sta predica en general al proletariado la uni\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n, le tiende la mano y trata de crear un gran partido de oposici\u00f3n que abarque todas las tendencias del partido democr\u00e1tico, es decir, trata de arrastrar al proletariado a una organizaci\u00f3n de partido donde han de predominar las frases socialdem\u00f3cratas de tipo general, tras las que se ocultar\u00e1n los intereses particulares de la democracia peque\u00f1o burguesa (&#8230;). Semejante uni\u00f3n ser\u00eda hecha en exclusivo beneficio de la peque\u00f1a burgues\u00eda democr\u00e1tica y en indudable perjuicio del proletariado. Este <b>habr\u00eda perdido toda su posici\u00f3n independiente<\/b> conquistada a costa de tantos esfuerzos y habr\u00eda ca\u00eddo una vez m\u00e1s en la situaci\u00f3n de simple ap\u00e9ndice de la democracia peque\u00f1o burguesa.\u201d (17)<\/p>\n<p>\u201cTan pronto como los nuevos gobiernos se hayan consolidado un poco comenzar\u00e1n su lucha contra los obreros. A fin de estar en condiciones de oponerse en\u00e9rgicamente a los dem\u00f3cratas peque\u00f1o burgueses <b>es preciso ante todo que los obreros est\u00e9n organizados de un modo independiente y centralizados a trav\u00e9s de sus clubs<\/b>.\u201d (18)<\/p>\n<p>\u201cPero la m\u00e1xima aportaci\u00f3n a la victoria final la har\u00e1n los propios obreros alemanes cobrando conciencia de sus intereses de clase, <b>ocupando cuanto antes una posici\u00f3n independiente de partido<\/b> e impidiendo que las frases hip\u00f3critas de los dem\u00f3cratas peque\u00f1o burgueses les aparten un solo momento de la tarea de organizar con toda independencia el partido del proletariado.\u201d (19)<\/p>\n<p>Por supuesto que Marx y Engels no pensaban en un partido donde un n\u00facleo de elitistas iluminados poseen la verdad y las ideas geniales para llegar al comunismo. <b>Ellos entend\u00edan el Partido como una organizaci\u00f3n de combate por el poder<\/b>, pero tambi\u00e9n como una escuela, donde se ofrec\u00eda una visi\u00f3n cient\u00edfica del mundo y de las luchas sociales y pol\u00edticas, y se caminara en el acercamiento entre dirigentes y dirigidos para evitar la formaci\u00f3n de capas de bur\u00f3cratas separados de las masas; adem\u00e1s era la herramienta m\u00e1s importante para la Revoluci\u00f3n y para que la clase obrera aprendiera a gobernar cuando conquistara el poder pol\u00edtico. Ten\u00edan muy claro la importancia del estudio, de la formaci\u00f3n y de la teor\u00eda, a la que se aplicaron durante toda su vida, como condici\u00f3n indispensable para difundir las ideas pol\u00edticas entre las masas: \u201cla <i>preparaci\u00f3n<\/i> de tal movimiento no puede ser objeto de la Liga de los Comunistas m\u00e1s que propagando las ideas comunistas entre las masas.\u201d (20)<\/p>\n<p>Ya en el primer partido donde militaron los fundadores del marxismo hab\u00eda organismos centrales de direcci\u00f3n. En el <i>Mensaje del Comit\u00e9 Central a la Liga de los Comunistas<\/i> ellos expresan su rechazo a \u201calgunos c\u00edrculos y comunidades (que) han ido debilitando sus conexiones con el Comit\u00e9 Central y terminaron por romperlas poco a poco. As\u00ed pues, mientras el partido democr\u00e1tico, el partido de la peque\u00f1a burgues\u00eda, fortalec\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s su organizaci\u00f3n en Alemania, el partido obrero perd\u00eda su \u00fanica base firme, a lo sumo conservaba su organizaci\u00f3n en algunas localidades, para fines puramente locales, y por eso, <b>el movimiento general, cay\u00f3 por entero bajo la influencia y la direcci\u00f3n de los dem\u00f3cratas peque\u00f1o burgueses<\/b>.\u201d (21) Para la organizaci\u00f3n militar \u201clos obreros deben tratar de organizarse independientemente como guardia proletaria, con jefes y un Estado Mayor Central elegidos por ellos mismos\u201d; por \u00faltimo, \u201cdespu\u00e9s del derrocamiento de los gobiernos existentes, y a la primera oportunidad, el Comit\u00e9 Central se trasladar\u00e1 a Alemania, convocar\u00e1 inmediatamente un Congreso, ante el que propondr\u00e1 las medidas necesarias para la centralizaci\u00f3n de los clubs obreros bajo la direcci\u00f3n de un organismo establecido en el centro principal del movimiento. La r\u00e1pida organizaci\u00f3n de agrupaciones \u2013por lo menos provinciales- de los clubs obreros es una de las medidas m\u00e1s importantes para vigorizar y desarrollar el partido obrero.\u201d (22)<\/p>\n<p>A medida que el Estado capitalista se perfeccionaba y se hac\u00eda m\u00e1s poderoso su aparato represivo, se hac\u00eda necesario un perfeccionamiento de las tesis del partido pol\u00edtico, pero esta tarea no se realiz\u00f3 hasta la \u00e9poca del imperialismo por Lenin y Gramsci entre otros.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n tiene el comunista \u201cdiferente\u201d acerca de la importancia m\u00e1xima del Partido?<\/p>\n<p>Gramsci siempre se ha pronunciado a favor de un partido proletario de vanguardia. M\u00e1s a\u00fan, Gramsci asumi\u00f3 con todas las consecuencias las concepciones marxistas-leninistas del Partido, del Estado y de la Revoluci\u00f3n, igual que siempre apoy\u00f3 las tesis de la III Internacional. Entrar\u00eda pues dentro de lo que despectivamente se clasifica hoy como \u201ccomunista ortodoxo\u201d. Hay numerosos escritos donde desarrolla el tema de la centralidad del partido, de su car\u00e1cter imprescindible para la revoluci\u00f3n (temas muy bien desarrollados en el art\u00edculo publicado en <b>Rebeli\u00f3n<\/b> <i>Gramsci y el capitalismo contempor\u00e1neo<\/i>, por Rub\u00e9n Zardoya), en fin, de todos los t\u00f3picos que hoy salen en contra de los partidos de vanguardia de la clase obrera, y que curiosamente tanta difusi\u00f3n tienen. En palabras de Gramsci:<\/p>\n<p>\u201cLa transformaci\u00f3n de los partidos comunistas, en los que se concentra la vanguardia de la clase obrera, en partidos bolcheviques, se puede considerar, en el momento actual, como la tarea fundamental de la Internacional Comunista. Esta tarea se ha de poner en relaci\u00f3n con el desarrollo hist\u00f3rico del movimiento obrero internacional, en particular con la lucha que en su interior se desarrolla entre el marxismo y las corrientes que constitu\u00edan una desviaci\u00f3n de los principios y de la pr\u00e1ctica de la lucha de clases revolucionaria.\u201d (23)<\/p>\n<p><b>9. EL EFECTO DEL REVISIONISMO Y EL PAPEL DE LA \u201cDEMOCRACIA\u201d BURGUESA EN LA DEGENERACION DE LOS PARTIDOS REVOLUCIONARIOS.<\/b><\/p>\n<p>Los partidos obreros del siglo XIX y del siglo XX no fueron pensados como una reproducci\u00f3n de la divisi\u00f3n de trabajo capitalista. Marx y Engels (y sus sucesores como Lenin y Gramsci) siempre tuvieron claro que los dirigentes obreros deb\u00edan salir de la clase obrera, que la liberaci\u00f3n de la clase obrera solamente pod\u00eda ser obra de ella misma, y que constantemente se deb\u00eda elevar su nivel intelectual, priorizando la formaci\u00f3n y el estudio de los militantes. No es cierto que fueran pensados como \u201cdelegaci\u00f3n en representantes sin poder controlar sus decisiones\u201d. Si estos partidos obreros no hubieran tenido fuertes v\u00ednculos con las masas no hubieran podido participar en las luchas obreras, hubieran sido simplemente generales sin ej\u00e9rcito, sin ninguna fuerza y sin ninguna victoria hist\u00f3rica. Muchos de estos partidos si que se convirtieron en aparatos burocr\u00e1ticos y elitistas, pero eso no significa que todos los partidos ni en todos los momentos hist\u00f3ricos hayan sufrido este proceso. Ser\u00eda m\u00e1s adecuado afirmar que ha sido la negaci\u00f3n de los principios de Marx, Lenin y Gramsci los que han favorecido este proceso, aprovechado por la enorme desaparici\u00f3n de los mejores cuadros en la guerra civil, la represi\u00f3n y el exilio que favoreci\u00f3 el ascenso de sectores peque\u00f1o burgueses y arribistas a las direcciones de estos partidos: el se\u00f1or Josep Piqu\u00e9, ministro de Aznar, fue ex militante del PSUC, y as\u00ed hay muchos otros casos.<\/p>\n<p>Miras y Tafalla utilizan los fen\u00f3menos negativos que siempre se pueden dar por influencia de la burgues\u00eda para negar la necesidad de un partido dirigente de clase, obviando la lucha de l\u00edneas que se produce en los partidos revolucionarios entre la l\u00ednea revolucionaria, proletaria, y la l\u00ednea reformista o revisionista, impregnada de ideolog\u00eda peque\u00f1o burguesa y reformista que conduce a la degeneraci\u00f3n. Para ellos la divisi\u00f3n est\u00e1 entre la masa de militantes -obreros manuales, incultos e incapaces de asimilar y elaborar el m\u00e1s insignificante trabajo te\u00f3rico y de asumir tareas de direcci\u00f3n- y los dirigentes \u201cuna burocracia propia (para) las tareas de direcci\u00f3n\u201d, confundiendo cualquier direcci\u00f3n con burocracia: una postura totalmente anarquista. Pero <b>\u00bfcu\u00e1ntos dirigentes de los partidos comunistas no murieron como m\u00e1rtires, cuando pod\u00edan haber escogido la vida f\u00e1cil? \u00bfNo es un insulto llamar \u201cbur\u00f3cratas\u201d a los que se sacrificaron y hasta entregaron sus vidas por la Revoluci\u00f3n, muchos de ellos simples obreros y campesinos?<\/b><\/p>\n<p>El primer fen\u00f3meno serio surge tras la muerte de Engels. La direcci\u00f3n del partido socialista alem\u00e1n es ocupada por dirigentes oportunistas que manipulan ciertas tesis de Marx y Engels, utilizadas en sentido reformista y antirrevolucionario. Esto da lugar al inicio de la degeneraci\u00f3n de este partido socialista, iniciando adem\u00e1s el fen\u00f3meno moderno de la fusi\u00f3n de los partidos reformistas socialdem\u00f3cratas (y actualmente tambi\u00e9n los ex comunistas) con el aparato del Estado, fen\u00f3meno al que no han sido ajenos los sindicatos que estaban en la \u00f3rbita de estos partidos:<\/p>\n<p>\u201cEl \u00e9xito creciente del partido socialista en las elecciones al <i>Reichstag<\/i> constitu\u00eda para \u00e9l una continua confirmaci\u00f3n (&#8230;) de su realidad como una \u00abnaci\u00f3n\u00bb diferente. Pero, al mismo tiempo, y en virtud de este \u00e9xito logrado a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica del sufragio universal masculino, el partido socialdem\u00f3crata fue revisando su posici\u00f3n respecto al Estado y respecto a su propia teor\u00eda de la revoluci\u00f3n, seg\u00fan la cual era necesario e inevitable la destrucci\u00f3n del Estado presente. En esa labor de revisi\u00f3n adquiri\u00f3 forma la idea de que se pod\u00eda transformar el Estado desde dentro y de que se lo pod\u00eda convertir en el Estado nacional que los socialistas pensaban, es decir, un Estado nacional s\u00f3lidamente asentado en la soberan\u00eda popular y no ya instrumento de la clase dominante.<\/p>\n<p>Fue Eduard Bernstein quien, en los a\u00f1os 90, inici\u00f3 en el seno del partido socialista este importante debate sobre la revisi\u00f3n de algunos principios marxistas. (&#8230;) Uno de los principios que Bernstein someti\u00f3 a revisi\u00f3n fue precisamente el del sentido del Estado nacional para la clase obrera y para la construcci\u00f3n del socialismo. (&#8230;)<\/p>\n<p>Kautsky entend\u00eda que el proletariado deb\u00eda comprometerse con la burgues\u00eda en la defensa de la \u00abindependencia y de la autonom\u00eda\u00bb de su naci\u00f3n (&#8230;).<\/p>\n<p>Bernstein (&#8230;) critic\u00f3 fuertemente la tesis del <i>Manifiesto comunista<\/i> de que \u00abel proletariado no tiene patria\u00bb, tesis con la que se hab\u00eda fundamentado un internacionalismo revolucionario, para el que la naci\u00f3n era producto de la burgues\u00eda. Para Bernstein esta tesis hab\u00eda perdido ya gran parte de su verdad y seguir\u00eda perdi\u00e9ndola a medida que el obrero se convirtiera realmente en ciudadano, en un elector, en un miembro participante de la naci\u00f3n. (&#8230;) El Estado nacional alem\u00e1n, pudo as\u00ed ser entendido por Bernstein como una comunidad englobante de todas las capas sociales, que no era ya propiedad de una sola clase. (&#8230;) Los socialistas pod\u00edan conquistar para todos la patria que todav\u00eda no exist\u00eda, una patria caracterizada por la igualdad de derechos e instituciones democr\u00e1ticas. Esta posici\u00f3n de Bernstein implicaba, en definitiva, una plena aceptaci\u00f3n del sistema pol\u00edtico (&#8230;) y una integraci\u00f3n en el mismo, para forzar su democratizaci\u00f3n y, a trav\u00e9s de la democracia, realizar el socialismo.\u201d (23)<\/p>\n<p>As\u00ed, con la adulteraci\u00f3n y manipulaci\u00f3n de los principios de Marx y Engels, con el abandono de su tesis m\u00e1s importante (la necesidad de un per\u00edodo hist\u00f3rico llamado dictadura del proletariado), los partidos socialdem\u00f3cratas se fueron transformando en simples partidos dem\u00f3crata burgueses de tendencia nacionalista, envueltos en un discurso obrerista. Y el punto culminante de esta posici\u00f3n nacionalista la encontramos en los apoyos que prestan a sus burgues\u00edas en todos los conflictos: guerras mundiales, guerras coloniales, guerras anticomunistas, guerra contra Iraq, contra Yugoslavia, etc. En todos los conflictos imperialistas los socialdem\u00f3cratas son la vanguardia de la burgues\u00eda europea: Felipe Gonz\u00e1lez, Javier Solana (ex secretario general de la OTAN), Jospin en Francia, etc. Y esta posici\u00f3n de vanguardia burguesa, de ala izquierda del imperialismo europeo ha sido conquistada por m\u00e9todos&#8230; \u201cdemocr\u00e1ticos\u201d.<\/p>\n<p>Gramsci \u201cel diferente\u201d analiza tambi\u00e9n el fen\u00f3meno del revisionismo:<\/p>\n<p>\u201cTras la victoria del marxismo, las tendencias de car\u00e1cter nacional de las que hab\u00eda triunfado, trataron de manifestarse por otro camino, reapareciendo en el propio seno del marxismo en forma de revisionismo. Este proceso se vio favorecido por el desarrollo de la fase imperialista del capitalismo. Estrechamente relacionado con este fen\u00f3meno, se dan los siguientes hechos: disminuci\u00f3n de la cr\u00edtica del Estado en las filas del movimiento obrero, sustituy\u00e9ndola por utop\u00edas democr\u00e1ticas; un nuevo desplazamiento de masas de la peque\u00f1a burgues\u00eda y el campesinado hacia el proletariado y con ello una nueva difusi\u00f3n entre el proletariado de corrientes ideol\u00f3gicas de car\u00e1cter nacional, que chocaban con el marxismo. (&#8230;)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El \u00fanico partido que se salv\u00f3 de la degeneraci\u00f3n fue el Partido Bolchevique, que logr\u00f3 mantenerse a la cabeza del movimiento obrero del propio pa\u00eds, expuls\u00f3 de su seno a las tendencias antimarxistas y elabor\u00f3, a trav\u00e9s de la experiencia de tres revoluciones, el leninismo, que es el marxismo de la \u00e9poca del capitalismo monopolista, de la guerra imperialista y de la revoluci\u00f3n proletaria. Asimismo se determin\u00f3 hist\u00f3ricamente la posici\u00f3n del Partido Bolchevique en la fundaci\u00f3n y la jefatura de la III Internacional, y se plantean los t\u00e9rminos del problema de la formaci\u00f3n de partidos bolcheviques en todos los pa\u00edses; \u00e9ste es el problema de vincular la vanguardia del proletariado a la doctrina y la pr\u00e1ctica revolucionaria del marxismo superando y liquidando completamente toda corriente antimarxista.\u201d (24)<\/p>\n<p><b>10. LA CLASE OBRERA HOY: \u00bfES TAN DIFERENTE DE LA DE AYER?<\/b><\/p>\n<p>Miras y Tafalla apuntan que \u201cun segmento de trabajadores, gracias a las nuevas tecnolog\u00edas, ha adquirido mayor control sobre la actividad que ejercen. Diversos tratadistas (Piore, Sabel, Revelli, Negri, Trentin, Coriat, etc.) muestran que las nuevas tecnolog\u00edas punta rompen con la l\u00f3gica de control y de la subsunci\u00f3n real del trabajo al capital, y abren un nuevo frente a la lucha de clases. Son trabajadores cuyas tecnolog\u00edas exigen de la permanente activaci\u00f3n de la concepci\u00f3n y ejecuci\u00f3n.\u201d Estos sue\u00f1os no tienen mucho que ver con el mundo del trabajo.<\/p>\n<p>Se observa en algunos intelectuales un extra\u00f1o culto a las \u201cnuevas tecnolog\u00edas\u201d, similar a los tecn\u00f3cratas.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la composici\u00f3n de la \u201cnueva\u201d clase obrera y el papel de las \u201cnuevas tecnolog\u00edas\u201d?<\/p>\n<p>En los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados se asiste al proceso imparable del aumento del sector terciario, de servicios, frente al sector primario (agricultura, miner\u00eda) y secundario (industria).<\/p>\n<p>Los trabajadores del sector primario, como los jornaleros agr\u00edcolas y los mineros, se caracterizan por realizar en su totalidad un trabajo manual, f\u00edsico. Representan un cierto porcentaje, sobre todo los jornaleros agr\u00edcolas de origen inmigrante.<\/p>\n<p>Los trabajadores del sector terciario, se caracterizan por su enorme diversidad, desde los que desempe\u00f1an trabajos totalmente manuales (camareros) hasta los que requieren un mayor nivel intelectual (banqueros, cient\u00edficos) pasando por los que realizan trabajo intelectual simplificado o con conocimientos t\u00e9cnicos medios (teleoperadores, televendedores).<\/p>\n<p>En el sector secundario se encuentran desde los trabajadores que atienden rutinariamente una m\u00e1quina individual o una cadena de montaje, hasta los que trabajan en equipo para desarrollar el producto final, t\u00edpico de la industria automovil\u00edstica. El sistema de trabajo en equipo, tan idealizado por algunos como una forma donde los trabajadores recuperan el dominio sobre el proceso productivo, es un sistema donde se impulsa la competitividad extrema, dentro del grupo y con los restantes, todo bajo el m\u00e1s estricto control de los responsables empresariales, asistidos incluso de c\u00e1maras televisivas y medios inform\u00e1ticos. La autonom\u00eda del individuo dentro del grupo es m\u00ednima, se realizan estudios continuos para acortar el tiempo de trabajo y elevar constantemente la productividad mediante un sistema de vigilancia colectiva sobre cada obrero por el mismo obrero, al vincular el salario directamente a la productividad. \u00bfEs \u00e9ste el gran control que el obrero ejerce sobre la actividad que produce, seg\u00fan Miras, Tafalla y otros?<\/p>\n<p>Finalmente, la deslocalizaci\u00f3n, el fraccionamiento de empresas y la subcontrataci\u00f3n hacen que el sistema de trabajo en equipo tienda a ser traspasado a empresas proveedoras que se ocupan de producir solamente uno de los componentes necesarios para el ensamblaje del producto, como en la industria inform\u00e1tica y la automovil\u00edstica. En definitiva, el proceso de divisi\u00f3n de trabajo y de descomposici\u00f3n de un trabajo complejo en m\u00faltiples trabajos simples es una tendencia que no ha quedado desfasada.<\/p>\n<p>Por otra parte, un sector de trabajadores directamente vinculados a las nuevas tecnolog\u00edas, como los inform\u00e1ticos, los ingenieros, arquitectos, etc., se encuentran ya proletarizados o en proceso: un ingeniero de minas o un ingeniero industrial en el siglo XIX viv\u00eda en mansiones con criados, y hoy en d\u00eda frecuentemente percibe salarios inferiores a obreros cualificados como los de la construcci\u00f3n. Adem\u00e1s, los conocimientos t\u00e9cnicos no garantizan una mayor autonom\u00eda y control sobre el proceso productivo, debido a que est\u00e1n sometidos a reg\u00edmenes de trabajo bastante estrictos. Para ellos tambi\u00e9n rige la tendencia a la divisi\u00f3n del trabajo y a la especializaci\u00f3n: un ingeniero inform\u00e1tico en los a\u00f1os 60 dominaba desde la construcci\u00f3n de las maquinarias de c\u00e1lculo hasta los lenguajes de programaci\u00f3n, mientras que hoy en d\u00eda un ingeniero inform\u00e1tico es especialista en sistemas, en bases de datos, en comunicaciones, en programaci\u00f3n. Un ingeniero industrial se subdivide en ingeniero de procesos, ingeniero mec\u00e1nico de m\u00e1quinas herramientas, de matrices, de moldes, de m\u00e1quinas automotrices, etc., y as\u00ed con todos los \u00e1mbitos de la t\u00e9cnica. Ninguno de ellos por separado puede controlar el producto final acabado, sino s\u00f3lo alguno de sus componentes, siempre que no lleven excesiva complejidad t\u00e9cnica, ni puede controlar m\u00e1s all\u00e1 de su parcela de trabajo, ya que se encuentran individualizados unos respecto a otros. Adem\u00e1s las empresas generalmente se especializan en una sola clase de producci\u00f3n: moldes, matrices, etc. En el mundo de la inform\u00e1tica el fraccionamiento llega a extremos en los que cada programador es especialista en una parte determinada de un programa, igual que una cadena de producci\u00f3n de una f\u00e1brica cl\u00e1sica, s\u00f3lo que virtual. <b>La proletarizaci\u00f3n de la \u201cnueva clase obrera\u201d es la caracter\u00edstica fundamental, aunque<\/b> <b>son proletarios surgidos de las universidades<\/b>, por el salto cualitativo del capitalismo, que hoy emplea masivamente la ciencia y la t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>Entre la producci\u00f3n intelectual hay un reducido sector constituido por cient\u00edficos. De este grupo, una min\u00fascula capa superior est\u00e1 ensamblada a la burgues\u00eda, si bien no dejan de ser asalariados de la misma, aunque con condiciones de vida y prestigio social muy similares a sus amos.<\/p>\n<p>La capa inferior, si bien realiza trabajos frecuentemente imprescindibles para las innovaciones tecnol\u00f3gicas, por sus condiciones laborales recuerda m\u00e1s al subproletariado que a cient\u00edficos de prestigio: son los becarios de las universidades, estudiantes de doctorados, etc., con unas condiciones laborales que a veces rayan la semiesclavitud y de cuyo trabajo se apropia la administraci\u00f3n o empresas interesadas en determinados proyectos de investigaci\u00f3n, a trav\u00e9s de muchos profesores universitarios que gestionan los proyectos y se benefician de los becarios, en unas condiciones que les hace merecedores de ser llamados trabajadores de la ciencia y no cient\u00edficos.<\/p>\n<p>Finalmente, hay que se\u00f1alar la enorme importancia de la automatizaci\u00f3n: todo el trabajo intelectual directamente vinculado con la producci\u00f3n, como los de ingenier\u00eda y de los trabajadores t\u00e9cnicos, es quiz\u00e1s el m\u00e1s inmediata y directamente amenazado por la automatizaci\u00f3n, que simplifica aceleradamente los procesos intelectuales. Un dise\u00f1o de ingenier\u00eda muchas veces ya no requiere un equipo de ingenieros, sino que mediante un sistema inform\u00e1tico relativamente b\u00e1sico y con programas de dise\u00f1o digital, se pueden ejecutar cantidad de operaciones complejas por parte de un ingeniero, Este a su vez puede ser sustituido por un trabajador especializado, que ha recibido un curso de seis meses (normalmente subvencionado) sobre el funcionamiento del programa de dise\u00f1o. Similares ejemplos se encuentran en el ramo de la inform\u00e1tica, y en otros lugares donde los sistemas electromec\u00e1nicos (que requieren gran cantidad de fuerza t\u00e9cnica cualificada), son reemplazados por sistemas digitales controlables a grandes distancias por sistemas de telecontrol; un ejemplo lo tenemos en la digitalizaci\u00f3n de las centrales telef\u00f3nicas, proceso que proporciona muchas m\u00e1s posibilidades en servicios, simplifica el trabajo eliminando muchos t\u00e9cnicos e ingenieros que controlaban el proceso y, en consecuencia, permite un alt\u00edsimo grado de centralizaci\u00f3n en el control de los sistemas y en la toma de decisiones. Tambi\u00e9n permite minimizar al extremo los efectos de las huelgas y los conflictos laborales sobre el sistema.<\/p>\n<p>La tendencia a la proletarizaci\u00f3n y a suprimir el trabajo intelectual \u2013siendo el m\u00e1s costoso para el capitalista- no se detiene con las innovaciones tecnol\u00f3gicas, sino que se acelera. El \u00fanico recurso que les va quedando a los trabajadores en el control productivo es tan antiguo como el mismo trabajo: el sabotaje.<\/p>\n<p>No hay espacio para analizar y proponer como ha de ser el partido hoy. Est\u00e1 claro que no hay ninguna evidencia de que haya desaparecido la necesidad del Partido Comunista de masas. Al contrario, la generaci\u00f3n de proletarios universitarios, que poseen mayor nivel cultural, ayudar\u00e1 a construir partidos mucho mejores que las caricaturas que tenemos hoy, totalmente entregadas a la socialdemocracia electorera. Pero el abandono del centralismo democr\u00e1tico, del internacionalismo proletario, de una visi\u00f3n revolucionaria y el hecho de que las direcciones obreras fueran desplazadas por capas peque\u00f1o burguesas tienen mucho que ver en la descomposici\u00f3n de estos residuos de partidos.<\/p>\n<p><b>11. CONCLUSIONES: SIN PARTIDO NO HAY REVOLUCION.<\/b><\/p>\n<p>Miras y Tafalla, a partir de una posici\u00f3n antipartido, idealizan las instituciones feudales como los gremios, despu\u00e9s de despojarles de su significado real, y elaboran propuestas muy cercanas al anarquismo, ya que en su trabajo no hay ni una l\u00ednea donde se pueda leer qu\u00e9 tipo de partido proponen.<\/p>\n<p>La propuesta de disoluci\u00f3n de las funciones del Estado en la sociedad civil que predican Miras y Tafalla con su discurso anti-Estado, ya est\u00e1 m\u00e1s que desfasada, puesto que gran parte del Estado desde hace d\u00e9cadas ya se est\u00e1 disolviendo continuamente en la sociedad civil, mediante la privatizaci\u00f3n de empresas p\u00fablicas (Seat, Pegaso, Enher, Telef\u00f3nica) y servicios sociales (sanidad, educaci\u00f3n, pensiones). Estas propuestas conducen a un fortalecimiento de la gran burgues\u00eda, que tambi\u00e9n tiene un discurso anti-Estado: estimula las privatizaciones y saca partido de ellas despu\u00e9s de reestructurar brutalmente las plantillas y cerrar factor\u00edas, para aumentar su tasa de beneficios a costa del sector estatal de la econom\u00eda. Y esto le permite convertirse en burgues\u00eda imperialista, con muchos m\u00e1s medios para reforzar la parte del Estado que no se puede privatizar: servicios secretos, polic\u00eda y Ej\u00e9rcito. Para enfrentar el poder cada vez m\u00e1s fuerte de esta parte del Estado, Miras y Tafalla no nos proponen nada de nada.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de confrontar los an\u00e1lisis de Miras y Tafalla con la situaci\u00f3n real en los centros de trabajo se llega al convencimiento de que la autonom\u00eda del \u201ctrabajador postfordista\u201d es bastante m\u00e1s reducida de lo que parece a simple vista, adem\u00e1s de que el proceso imparable de divisi\u00f3n del trabajo no se detiene, sino que se extiende a todas las ramas de la ciencia y de la t\u00e9cnica, precisamente por la aplicaci\u00f3n de las mismas a gran escala y a gran intensidad en la producci\u00f3n. Esto provoca que los trabajos basados en amplios conocimientos t\u00e9cnicos queden r\u00e1pidamente desfasados por la divisi\u00f3n del trabajo y, por consiguiente, no tienen fundamento las propuestas pol\u00edticas basadas en el desarrollo de la \u201csociedad civil alternativa\u201d a partir del \u201cpensamiento cotidiano\u201d confiando en las \u201cnuevas tecnolog\u00edas\u201d.<\/p>\n<p><b>La pr\u00e1ctica basada en la \u201cdeliberaci\u00f3n p\u00fablica\u201d y en la \u201cdemocracia\u201d no lleva por s\u00ed misma a ning\u00fan lugar<\/b>.<\/p>\n<p>Primero, porque <b>la \u201cdemocracia\u201d, as\u00ed en abstracto, aislada de su contexto hist\u00f3rico y de clase no dice absolutamente nada<\/b>; la democracia es seguramente hoy una de las palabras m\u00e1s sucias, degeneradas y prostituidas que existen: la democracia extermina en Palestina y Afganist\u00e1n, aniquila las conquistas sociales, destruye a los pa\u00edses socialistas, etc. La democracia ha intentado dar un golpe de Estado en Venezuela. Por eso<b>, m\u00e1s que de democracia, hay que hablar de l\u00ednea proletaria y de masas<\/b>. La democracia es una herramienta necesaria para la construcci\u00f3n del partido de vanguardia y para luchar contra las \u00e9lites que, representando intereses particulares, se sit\u00faan sobre los \u00f3rganos proletarios \u2013partido, sindicatos, etc.-, pero nunca se puede ver como un fin en s\u00ed mismo y una justificaci\u00f3n de posturas anarquistas y antipartido. No se puede hacer un fetiche de la democracia. Porque la finalidad no es conquistar la democracia, sino<b> el mantenimiento de la l\u00ednea de masas por parte del partido proletario, que es la \u00fanica manera de garantizar que el partido sigue siendo proletario y revolucionario<\/b>. La democracia es una herramienta importante, un medio, no el fin.<\/p>\n<p>Segundo<b>, la democracia mec\u00e1nicamente nunca conduce a la revoluci\u00f3n, en cambio el partido s\u00ed que lo puede hacer<\/b>. No hay ning\u00fan caso hist\u00f3rico de revoluciones a partir de la \u201csociedad civil alternativa\u201d organizada en \u201cmicroorganizaciones abiertas y horizontales\u201d. Lo m\u00e1s parecido, los consejos obreros de Tur\u00edn en 1918, se hundieron por la pasividad y la traici\u00f3n del Partido Socialista que no centraliz\u00f3 y organiz\u00f3 al resto de la clase obrera italiana. En cambio, todas las revoluciones populares y socialistas hasta la fecha han necesitado de un partido de vanguardia.<\/p>\n<p>Miras y Tafalla utilizan los fen\u00f3menos negativos que siempre se pueden dar por influencia de la burgues\u00eda para negar la necesidad de un partido dirigente de clase. Pero <b>toda lucha necesita una direcci\u00f3n, si no quiere caer en desastres y en cat\u00e1strofes. Y una lucha pol\u00edtica, entre proletarios y burgueses, como lo es la lucha de clases, necesita una direcci\u00f3n pol\u00edtica<\/b>. Si el proletariado no dispone de su propia direcci\u00f3n, surgida de sus filas y controlada por sus filas, entrega el movimiento o bien a arribistas y demagogos, o bien a la clase enemiga, la burgues\u00eda, ya sea directamente, cooptando dirigentes obreros para el reformismo, ya sea introduciendo sus concepciones burguesas en el seno del partido de la clase obrera, para desactivar la lucha de clases y hacer degenerar el partido en una formaci\u00f3n electoralista. <b>NEGAR LA NECESIDAD QUE TIENE LA CLASE OBRERA DE UN PARTIDO PROLETARIO DIRIGENTE EN LA LUCHA DE CLASES, ES DEJAR EL PAPEL DIRIGENTE EN DICHA LUCHA AL PARTIDO DEL CAPITALISMO (constituido por los subpartidos socialdem\u00f3cratas, liberales, conservadores, etc.)<\/b><\/p>\n<p>Hasta la fecha <b>nada hace pensar que los partidos basados en el leninismo (centralismo democr\u00e1tico e internacionalismo proletario) est\u00e9n desfasados. Precisamente<\/b> <b>lo que ha quedado desfasado han sido los partidos que han renunciado de palabra o de hecho a la organizaci\u00f3n leninista de partido<\/b>, transform\u00e1ndose en partidos de corrientes y fracciones que representan intereses corporativos o particulares, degenerando finalmente en formaciones electoralistas burguesas. Por si se hacen necesarios ejemplos actuales de partidos comunistas de masas en Europa, tenemos al <b>Partido del Trabajo de B\u00e9lgica (PTB), al Partido Comunista de Grecia (KKE) y al Partido Comunista de Portugal (PCP)<\/b>, tres partidos que en mayor o menor grado han combatido al revisionismo y han aplicado la l\u00ednea obrera y de masas, lo que explica su gran vitalidad y capacidad de movilizaci\u00f3n. Por otro lado, todav\u00eda no se ha encontrado ning\u00fan ejemplo serio equivalente, en el sentido de \u201cmicroorganizaciones abiertas relacionadas horizontalmente\u201d.<\/p>\n<p>Jam\u00e1s la burgues\u00eda entregar\u00e1 el poder a una fuerza nacida de la \u201csociedad civil alternativa\u201d si \u00e9sta no est\u00e1 en condiciones de medirse en una lucha a muerte. La era de las \u201crevoluciones pac\u00edficas\u201d y de la \u201cv\u00eda pac\u00edfica al socialismo\u201d nunca existi\u00f3. Y quien no lo quiera creer que mire a Chile en 1973 para que vea c\u00f3mo es aniquilada la clase obrera por la misma democracia, o c\u00f3mo en Venezuela la \u201cdemocracia\u201d internacional quiere aniquilar a un presidente democr\u00e1tico.<\/p>\n<p><b>NOTAS<\/b><\/p>\n<p>(1) Marx, C. y Engels, F.: <b>La ideolog\u00eda alemana<\/b>, pp.23-24. Editorial Pueblo y Educaci\u00f3n, La Habana 1982.<\/p>\n<p>(2) Idem, pp.54 a 56.<\/p>\n<p>(3) Engels, F.: <b>Principios del comunismo<\/b>. En: <i>Obras Escogidas de C. Marx y F. Engels<\/i>, Tomo I, p.85. Editorial Progreso, Mosc\u00fa, 1970.<\/p>\n<p>(4) Engels, F.: <b>Contribuci\u00f3n a la historia de la Liga de los Comunistas<\/b>. En: <i>Obras Escogidas de C. Marx y F. Engels<\/i>, Tomo III, p.189. Editorial Progreso, Mosc\u00fa, 1970.<\/p>\n<p>(5) Idem, p.189.<\/p>\n<p>(6) Idem, p.192.<\/p>\n<p>(7) Engels, F.: <b>Contribuci\u00f3n a la historia de la Liga de los Comunistas<\/b>. En: <i>Obras Escogidas de C. Marx y F. Engels<\/i>, Tomo III, p.190. Editorial Progreso, Mosc\u00fa, 1970.<\/p>\n<p>(8) Gramsci, A.: Partido de gobierno y clase de gobierno, p.85. En: Consejos de F\u00e1brica y Estado de la clase obrera. Colecci\u00f3n R. Ediciones Roca, M\u00e9xico D.F., 1973.<\/p>\n<p>(9) Marx, C. y Engels, F.: <b>Manifiesto del Partido Comunista<\/b>. En: <i>Obras Escogidas de C. Marx y F. Engels<\/i>, Tomo I, pp.132-133. Editorial Progreso, Mosc\u00fa, 1970.<\/p>\n<p>(10) Marx, C. y Engels, F.: <b>La ideolog\u00eda alemana<\/b>, p.37. Editorial Pueblo y Educaci\u00f3n, La Habana 1982.<\/p>\n<p>(11) Ilichov, E., y otros: <b>Biograf\u00eda de Federico Engels<\/b>, p.13. Editorial Progreso, Mosc\u00fa, 1977.<\/p>\n<p>(12) Marx, C.: <b>Cr\u00edtica del Programa de Gotha<\/b>. En: <i>Obras Escogidas de C. Marx y F. Engels<\/i>, Tomo III, p.24. Editorial Progreso, Mosc\u00fa, 1970.<\/p>\n<p>(13) Idem, p.23.<\/p>\n<p>(14) Marx, C. y Engels, F.: <b>Mensaje del Comit\u00e9 Central a la Liga de los Comunistas<\/b>. En: <i>Obras Escogidas de C. Marx y F. Engels<\/i>, Tomo I, p.187. Editorial Progreso, Mosc\u00fa, 1970.<\/p>\n<p>(15) Idem, p.189.<\/p>\n<p>(16) Engels, F.: <b>El reciente proceso de Colonia<\/b>. En: <i>Obras Escogidas de C. Marx y F. Engels<\/i>, Tomo I, p.398. Editorial Progreso, Mosc\u00fa, 1970.<\/p>\n<p>(17) Marx, C. y Engels, F.: <b>Mensaje del Comit\u00e9 Central a la Liga de los Comunistas<\/b>. En: <i>Obras Escogidas de C. Marx y F. Engels<\/i>, Tomo I, p.184. Editorial Progreso, Mosc\u00fa, 1970.<\/p>\n<p>(18) Idem, p.186.<\/p>\n<p>(19) Idem, p.189.<\/p>\n<p>(20)Engels, F.: <b>El reciente proceso de Colonia<\/b>. En: <i>Obras Escogidas de C. Marx y F. Engels<\/i>, Tomo I, p.399. Editorial Progreso, Mosc\u00fa, 1970.<\/p>\n<p>(21) Marx, C. y Engels, F.: <b>Mensaje del Comit\u00e9 Central a la Liga de los Comunistas<\/b>. En: <i>Obras Escogidas de C. Marx y F. Engels<\/i>, Tomo I, pp.179-180. Editorial Progreso, Mosc\u00fa, 1970.<\/p>\n<p>(22) Idem, p.186.<\/p>\n<p>(23) Gramsci, A.: <b>La situaci\u00f3n italiana y las tareas del P.C.I.<\/b>, p.11. En: <i>Pensamiento pol\u00edtico (el Partido)<\/i>. Colecci\u00f3n R. Ediciones Roca, M\u00e9xico D.F., 1973.<\/p>\n<p>(24) Abell\u00e1n, J.: <b>Naci\u00f3n y nacionalismo en Alemania. La \u201ccuesti\u00f3n alemana\u201d (1815-1990)<\/b>, p.104-106. Editorial Tecnos, Madrid 1997.<\/p>\n<p>(25) Gramsci, A.: <b>La situaci\u00f3n italiana y las tareas del P.C.I.<\/b>, pp.12-13. En: <i>Pensamiento pol\u00edtico (el Partido)<\/i>. Colecci\u00f3n R. Ediciones Roca, M\u00e9xico D.F., 1973.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Respuesta a Joaqu\u00edn Miras y Joan Tafalla <\/p>\n<p>&#8220;La organizaci\u00f3n de la vanguardia proletaria en Partido Comunista es una parte esencial de nuestra actividad organizativa. Los obreros italianos han aprendido por su experiencia (1919-20) que donde falta la gu\u00eda de un Partido Comunista organizado como partido de la clase obrera y como partido de la revoluci\u00f3n, no es posible una salida victoriosa de la lucha para el derrumbamiento del r\u00e9gimen capitalista.&#8221;<\/p>\n<p>Antonio Gramsci. La situaci\u00f3n italiana y las tareas del P.C.I., 1926. <\/p>\n<p>1. INTRODUCCION.<\/p>\n<p>El 26 de febrero de este a\u00f1o apareci\u00f3 en Rebeli\u00f3n el art\u00edculo Dilemas del comunismo a caballo entre dos \u00e9pocas (http:\/\/www.rebelion.org\/izquierda\/jmiras260202.htm), cuyos autores son Joaqu\u00edn Miras y Joan Tafalla. En \u00e9l se analiza la situaci\u00f3n actual de los partidos comunistas de masas, espec\u00edficamente el caso espa\u00f1ol: se constata la decadencia de las formaciones que hasta hoy se reclaman \u00abcomunistas\u00bb y se extrapola por parte de los autores, que todos los partidos comunistas de masas han superado su momento hist\u00f3rico y est\u00e1n condenados a la extinci\u00f3n. El eje alrededor del cual gira el razonamiento de Miras y Tafalla es que este tipo de partido se habr\u00eda formado cuando la divisi\u00f3n del trabajo, propia del capitalismo desarrollado, sentenci\u00f3 a muerte al obrero artesanal. Este obrero artesanal se caracterizaba por desarrollar un trabajo complejo, necesitado de un gran conocimiento t\u00e9cnico -siendo dif\u00edcilmente sustitu\u00edble por otro-, lo que le posibilitaba un alto control sobre el sistema de producci\u00f3n. Esta producci\u00f3n carec\u00eda de divisi\u00f3n entre trabajo manual de fabricaci\u00f3n, y trabajo de dise\u00f1o y organizaci\u00f3n, todo lo realizaba supuestamente el mismo obrero. Las organizaciones surgidas de la figura del obrero artesanal eran reflejo de este sistema de producci\u00f3n, sin &#8220;una divisi\u00f3n del trabajo que confiriese a una burocracia propia las tareas de direcci\u00f3n.&#8221;<\/p>\n<p>Por otra parte, la clase obrera moderna, el proletariado, se form\u00f3 a partir de la extensi\u00f3n del capitalismo, al perder su car\u00e1cter artesano y, en consecuencia, su supuesto control t\u00e9cnico sobre la producci\u00f3n. La mecanizaci\u00f3n convirti\u00f3 el trabajo artesanal, necesitado de grandes conocimientos, en trabajo simple y repetitivo, y gener\u00f3 un proletariado que no ten\u00eda ning\u00fan control sobre el proceso productivo. Este, al ser extremadamente simple posibilitaba as\u00ed la separaci\u00f3n entre el trabajo manual, proletario, y el trabajo intelectual, de organizaci\u00f3n y cient\u00edfico-t\u00e9cnico. Como consecuencia, las organizaciones pol\u00edticas y sindicales de esta clase obrera reprodujeron esta estructura, dando lugar a la formaci\u00f3n de una capa de dirigentes bur\u00f3cratas, profesionalizados, que asum\u00edan las tareas de direcci\u00f3n mientras la clase obrera tomaba un papel pasivo sin poder controlar sus decisiones. <\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-303","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/303","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=303"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/303\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=303"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=303"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=303"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}