{"id":3066,"date":"2015-12-07T00:00:00","date_gmt":"2015-12-07T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3066"},"modified":"2020-02-15T12:43:19","modified_gmt":"2020-02-15T11:43:19","slug":"el-realismo-de-la-audacia-repensar-la-estrategia-revolucionaria-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3066","title":{"rendered":"El realismo de la audacia: repensar la estrategia revolucionaria hoy"},"content":{"rendered":"<p><a name=\"_GoBack\"><\/a> [Reproducimos el texto de la presentaci\u00f3n hecha por el autor en el plenario de la XII\u00aa conferencia de Historical Materialism, Londres (<a href=\"http:\/\/www.historicalmaterialism.org\/\">http:\/\/www.historicalmaterialism.org\/<\/a>). Red.]<\/p>\n<p>De alguna manera, siento cierto malestar, ya que toda la izquierda griega comparte una especie de responsabilidad de que Grecia no sea hoy en d\u00eda un laboratorio de la esperanza, sino motivo de desesperaci\u00f3n. Lo que voy a decir hay que tomarlo como una forma de autocr\u00edtica, m\u00e1s que como una declaraci\u00f3n. Me considero parte del problema&#8230;<\/p>\n<p>El problema es que en el pa\u00eds en el que el m\u00e1s agresivo de los experimentos sociales neoliberales se hab\u00eda topado con la m\u00e1s masiva, casi insurreccional, secuencia de luchas, en el que la crisis pol\u00edtica era lo m\u00e1s cercano a una crisis de hegemon\u00eda que haya conocido Europa Occidental desde la \u201cca\u00edda de las dictaduras\u201d, en el que un partido de izquierdas relativamente peque\u00f1o fue catapultado al poder, en el que un pueblo desafiante se opuso al chantaje de la Uni\u00f3n Europea en el refer\u00e9ndum del 5 de julio, Syriza, despu\u00e9s de ganar unas elecciones en que el resto de la izquierda fracasaba en el intento de contestar la versi\u00f3n de izquierdas del \u201cno hay alternativas\u201d, que daba el tono de los debates electorales, ha aceptado unas reformas neoliberales que sonrojar\u00edan hasta a los infames Chicago boys: desde la reforma del sistema de pensiones hasta las privatizaciones y las ejecuciones hipotecarias y los desalojos masivos.<\/p>\n<p>\u00bfHab\u00eda otro camino posible para Grecia, o debemos aceptar la premisa de que un peque\u00f1o pa\u00eds del sur de Europa no estaba en condiciones de responder al chantaje de la UE? Estoy totalmente en desacuerdo. El momento del refer\u00e9ndum era \u00f3ptimo para una estrategia de ruptura: fin de las negociaciones, suspensi\u00f3n del pago de la deuda, nacionalizaci\u00f3n del sistema bancario, inicio de un proceso de retorno a la moneda nacional, como puntos de partida de un proceso de transformaci\u00f3n m\u00e1s amplio. Las obvias dificultades iniciales, en realidad no mucho mayores que las que estamos sufriendo ahora en Grecia y seguramente menores que las que nos vamos a encontrar en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, podr\u00edan abordarse con el tremendo potencial pol\u00edtico del resultado del refer\u00e9ndum y el grado de movilizaci\u00f3n popular y de solidaridad internacional. Sin embargo, la direcci\u00f3n Syriza no estaba dispuesta ni siquiera a pensar la posibilidad de una estrategia de ruptura, lo que llev\u00f3 a una serie de concesiones y compromisos desastrosos, incluso antes de las elecciones de enero de 2015. Esta falta de disposici\u00f3n para afrontar cualquier eventualidad que no fuera el compromiso dentro de la zona euro no se debi\u00f3 a la falta de tiempo. M\u00e1s bien, fue el resultado de una opci\u00f3n consciente de que la ruptura era imposible, derivada de la combinaci\u00f3n de un europe\u00edsmo compulsivo junto con el intento de construir alianzas con sectores de la burgues\u00eda griega.<\/p>\n<p>\u00bfEs el fin de la historia?<\/p>\n<p>Propongo que nos opongamos a esta tentaci\u00f3n. La crisis econ\u00f3mica y la crisis del fallido proyecto de la integraci\u00f3n europea con su neoliberalismo disciplinario autoritario siguen alimentando una crisis social sin precedentes en el sur de Europa. La crisis pol\u00edtica -en forma de alejamiento de las clases subalternas del sistema de partidos, de incapacidad de las clases capitalistas de articular un proyecto hegem\u00f3nico que no sea la l\u00f3gica de la \u201czona econ\u00f3mica especial\u201d y de posible crisis del Estado como consecuencia de la soberan\u00eda limitada inducida por la UE\u2013 contin\u00faa siendo el aspecto determinante, y el actual \u201cequilibrio est\u00e1tico\u201d a ra\u00edz de la victoria de Syriza est\u00e1 lejos de ser estable.<\/p>\n<p>Sin embargo, esto no quiere decir que debamos esperar explosiones sociales masivas o un r\u00e1pido colapso de Syriza como una nueva oportunidad para que la izquierda radical tome la iniciativa. No cabe duda de que Syriza se enfrentar\u00e1 tarde o temprano a su propio \u201cinvierno del descontento\u201d. Sin embargo, todo el ciclo de movilizaci\u00f3n de masas en 2010-2012, seguido de la expectativa de un avance electoral, la paciencia a la vista de los primeros compromisos, luego el desaf\u00edo colectivo en el refer\u00e9ndum, m\u00e1s tarde el sentimiento de desesperaci\u00f3n y derrota despu\u00e9s de la capitulaci\u00f3n y finalmente la necesidad de elegir entre la abstenci\u00f3n o el mal menor, y ahora el hecho de que el gobierno aplique una reforma tras otra, ha tenido un efecto desintegrador y ha dado lugar a una creciente incredulidad en la posibilidad de alternativas.<\/p>\n<p>As\u00ed que hemos de reflexionar sobre las preguntas abiertas que se nos plantean y volver a abrir el debate sobre estrategia. En primer lugar, hab\u00eda m\u00e1s fantas\u00eda que realidad en la concepci\u00f3n de un gobierno progresista que pondr\u00eda fin a la austeridad, restaurar\u00eda el crecimiento y cierta redistribuci\u00f3n, y devolver\u00eda los derechos a la clase trabajadora, sin cuestionar la inclusi\u00f3n del pa\u00eds en procesos de internacionalizaci\u00f3n e integraci\u00f3n capitalista como la Uni\u00f3n Europea y sin enfrentarse a bancos y grandes empresas, acostumbrados a la deflaci\u00f3n salarial, el trabajo flexible y al saqueo de los bienes p\u00fablicos. El caso griego es un ejemplo tr\u00e1gico de que esto es imposible dentro de la eurozona. No puede haber un \u201ccambio desde dentro\u201d de la UE. El \u201ceurope\u00edsmo\u201d es el camino regio hacia el desastre para la izquierda europea.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, no es suficiente pensar simplemente en un gobierno progresista que proceder\u00e1 a suspender el pago de la deuda, salir de la zona euro y poner en pr\u00e1ctica un aumento radical del gasto p\u00fablico. Un soplo de cordura en comparaci\u00f3n con las ilusiones sobre la gobernanza progresista dentro de la zona euro puede, sin embargo, que funcione mucho mejor en pa\u00edses con sectores exportadores fuertes y una apertura a los mercados mundiales, como Argentina. En los pa\u00edses que han sido sometidos a la reestructuraci\u00f3n generalizada y a una desindustrializaci\u00f3n inducida por la integraci\u00f3n europea, se podr\u00eda llegar a un callej\u00f3n sin salida, a menos que se transforme r\u00e1pidamente en un paradigma de crecimiento alternativo en una direcci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, incluso en los casos m\u00e1s avanzados de gobernanza de izquierda radical en Am\u00e9rica Latina hemos visto ciertos l\u00edmites: la dependencia en relaci\u00f3n a una econom\u00eda extractivista; la coexistencia contradictoria de una mayor protecci\u00f3n social con la competitividad internacional; los conflictos provocados por el intento de integrar en el Estado a los movimientos aut\u00f3nomos.<\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfpuede la antipol\u00edtica de la insurrecci\u00f3n, o la celebraci\u00f3n de los disturbios, ser el ant\u00eddoto de esto? Desde Alain Badiou hasta las intervenciones del Comit\u00e9 Invisible se ha puesto el acento en el retorno hacia la pol\u00edtica de masas en las calles, la confrontaci\u00f3n violenta con la polic\u00eda, la reapropiaci\u00f3n directa de los bienes comunes. Aqu\u00ed la estrategia es reemplazada por el deseo de prolongar el \u201cmomento\u201d de la revuelta de masas. Por desgracia, la experiencia hist\u00f3rica muestra tanto el aspecto catal\u00edtico e indispensable de la secuencia insurreccional como la dificultad para iniciar un proceso de transformaci\u00f3n despu\u00e9s: los disturbios civiles masivos pueden llevar a una crisis de r\u00e9gimen, pero entonces la pregunta es qu\u00e9 viene despu\u00e9s.<\/p>\n<p>La respuesta tampoco es una secuencia insurreccional de un imaginario \u201cOctubre\u201d supuestamente leninista, que es la definici\u00f3n que muchas tendencias de la izquierda anticapitalista proponen para una revoluci\u00f3n para la que las condiciones nunca est\u00e1n suficientemente maduras. Aqu\u00ed, se sustituye la estrategia por un verbalismo anticapitalista que se siente m\u00e1s c\u00f3modo con el fracaso, ya que esto justifica la posici\u00f3n de que desde el principio estaba escrita de que nada podr\u00eda cambiar.<\/p>\n<p>Por supuesto, la enumeraci\u00f3n de los problemas no reemplaza una respuesta a las preguntas abiertas. Esto solo puede ser un proceso colectivo de reflexi\u00f3n y autocr\u00edtica. Sin embargo, podemos discutir algunos puntos de partida para un replanteamiento de la estrategia revolucionaria de hoy.<\/p>\n<p>Primer punto: la soberan\u00eda popular es importante. La experiencia europea muestra que la soberan\u00eda rebajada y limitada de hoy es un mecanismo b\u00e1sico para la imposici\u00f3n de la austeridad y la erosi\u00f3n de la democracia. Como ha dicho Jean-Claude Juncker, \u201cno puede haber una elecci\u00f3n democr\u00e1tica en contra de los tratados europeos\u201d. La misma cantinela va para la exposici\u00f3n de los sistemas bancarios nacionales a los mercados monetarios internacionales y la serie de tratados hechos para salvaguardar las inversiones frente a las preocupaciones medioambientales o derechos laborales. La soberan\u00eda, como la recuperaci\u00f3n de un control democr\u00e1tico en contra de la violencia sist\u00e9mica del capital internacionalizado, se convierte en una cuesti\u00f3n de clase y la base de un nuevo internacionalismo basado en \u201cromper eslabones de la cadena\u201d y en dar ejemplo a los movimientos de otros pa\u00edses.<\/p>\n<p>Todos conocemos las posibles asociaciones de soberan\u00eda con nacionalismo, racismo y colonialismo. Sin embargo, aqu\u00ed estamos hablando de una forma de soberan\u00eda que se basa en la condici\u00f3n com\u00fan de las clases subalternas. Es un intento de repensar tanto al pueblo como a la naci\u00f3n de una manera \u201cposnacional\u201d y poscolonial, como la comunidad emergente de todas las personas que trabajan, luchan y tienen esperanzas en un territorio determinado, como la aparici\u00f3n de un potencial bloque hist\u00f3rico de transformaci\u00f3n socialista, a lo que Gramsci se refer\u00eda cuando hablaba del \u201cPr\u00edncipe moderno [&#8230;] sentando las bases para un desarrollo ulterior de la voluntad colectiva nacional-popular hacia la realizaci\u00f3n de una forma superior, total, de la civilizaci\u00f3n moderna\u201d<strong>\/1<\/strong>. Del mismo modo, la noci\u00f3n de pueblo en formaci\u00f3n de Deleuze apunta al hecho de que el \u201cpueblo\u201d no es una entidad preconstituida o \u201cmayor\u00eda\u201d, sino el resultado de un proceso de luchas complejo y sobredeterminado.<\/p>\n<p>Tal recuperaci\u00f3n de la soberan\u00eda popular tambi\u00e9n requiere una elaborada narrativa anticapitalista y no simplemente una agregaci\u00f3n de demandas contra la austeridad. Por muy indispensable que sea una condici\u00f3n macroecon\u00f3mica \u201ckeynesiana de izquierdas\u201d como forma de recuperar la soberan\u00eda monetaria y el aumento del gasto p\u00fablico, no es suficiente. Debemos pensar en la \u201creconstrucci\u00f3n productiva\u201d, no como \u201cretorno al crecimiento\u201d, sino como un proceso de transformaci\u00f3n y enfrentamiento intenso con el capital, basado en la propiedad p\u00fablica, la autogesti\u00f3n y formas de control de los trabajadores y trabajadoras. Tiene que ser un proceso de experimentaci\u00f3n y de aprendizaje. Con formas contempor\u00e1neas de solidaridad, de autogesti\u00f3n, de redes no comerciales de distribuci\u00f3n alternativas, de acceso abierto a los servicios; los debates sobre la forma de utilizar el sector p\u00fablico o c\u00f3mo ejecutar los servicios p\u00fablicos no son solo formas de lidiar con los problemas sociales urgentes. Tambi\u00e9n son bancos de prueba de formas alternativas de producci\u00f3n y organizaci\u00f3n social, basadas en las \u201chuellas del comunismo\u201d y la inventiva colectiva, y el ingenio de las resistencias contempor\u00e1neas y gestos cotidianos de solidaridad, cosa que ahora, durante la crisis de los refugiados, en Grecia se ejemplifica en los innumerables actos de solidaridad.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 pasa con el Estado, ya que sabemos no solo que el Estado no se puede identificar con el gobierno, sino tambi\u00e9n que todos los intentos de \u201cusarlo simplemente\u201d se enfrentar\u00e1n a la internalizaci\u00f3n de las prerrogativas del capital y a los mercados internacionales. El Estado es de hecho la condensaci\u00f3n de una relaci\u00f3n de fuerzas entre las clases, como subray\u00f3 Poulantzas, y adem\u00e1s una condensaci\u00f3n material y no una articulaci\u00f3n contingente, produciendo estrategias, conocimientos y narrativas, como se\u00f1al\u00f3 Foucault. Desde el sistema judicial hasta las fuerzas del orden y los servicios secretos paraestatales, hasta los enclaves totalmente controlados por la UE o las grandes empresas, hay mecanismos que pueden contraatacar y no se pueden simplemente \u201cusar\u201d para mejores prop\u00f3sitos.<\/p>\n<p>Necesitamos una nueva conceptualizaci\u00f3n que combine la cuesti\u00f3n del gobierno con algo parecido a una estrategia de doble poder permanente. Desde este punto de vista, el poder dual no es una cuesti\u00f3n de equilibrio catastr\u00f3fico y convivencia antag\u00f3nica de dos formas estatales en competencia. M\u00e1s bien, se refiere a nuevas formas de poder popular, de autogesti\u00f3n, de control de los trabajadores, de solidaridad y de coordinaci\u00f3n que se resistan a los contragolpes de los aparatos del Estado y del capital, incluso despu\u00e9s de la llegada de la izquierda al gobierno. Es necesaria una guerra de posiciones tanto antes como despu\u00e9s de la toma del poder, as\u00ed como un proceso continuo de luchas, de experimentaci\u00f3n colectiva, formas de poder desde abajo, nuevas configuraciones sociales, adem\u00e1s de profundos cambios institucionales, en forma de un proceso constituyente. Desde este punto de vista, el doble poder no solo se refiere a comit\u00e9s o s\u00f3viets de trabajadores. Tambi\u00e9n se trata de empresas autogestionadas, cl\u00ednicas solidarias y asambleas populares. Se trata de mirar con atenci\u00f3n las nuevas formas de organizaci\u00f3n que han surgido en movimientos como el 15-M o la ocupaci\u00f3n de plazas como formas pol\u00edticas colectivas que, en ciertos aspectos, trascienden la divisi\u00f3n entre lo social y lo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>En esta perspectiva no hay un \u201cmomento\u201d de paso de la \u201cgobernanza radical\u201d a una \u201ctransformaci\u00f3n socialista\u201d, sino un proceso desigual y contradictorio que se enfrentar\u00e1 a contraataques y quiz\u00e1, tambi\u00e9n, a lo que Georges Labica llama la \u201cimposibilidad de la \u2018no violencia\u2019\u201d. Esto significa que tambi\u00e9n nos enfrentamos a lo que supone \u201chacer pol\u00edtica\u201d. Gran parte de la izquierda europea contempor\u00e1nea se encuentra inmersa en la pr\u00e1ctica burguesa tradicional de la pol\u00edtica, basada en la dicotom\u00eda entre la pol\u00edtica parlamentaria o \u201cnacional\u201d y las luchas cotidianas, junto con la profesionalizaci\u00f3n de la pol\u00edtica. Necesitamos una nueva pr\u00e1ctica de la pol\u00edtica. Cualquier intento de transformaci\u00f3n radical debe basar su trabajo en el cortocircuito entre la pol\u00edtica y la econom\u00eda, que seg\u00fan Etienne Balibar est\u00e1 en el coraz\u00f3n del proyecto marxista, tratando la econom\u00eda en el terreno de la intervenci\u00f3n pol\u00edtica y la experimentaci\u00f3n, insistiendo en que los movimientos que representan a las clases trabajadoras han de tener voz en la pol\u00edtica e impulsando as\u00ed nuevas formas de democracia desde abajo.<\/p>\n<p>Esto tambi\u00e9n incluye lo que Lenin calific\u00f3 de revoluci\u00f3n cultural, o Gramsci de reforma \u00e9tico-pol\u00edtica: la aparici\u00f3n de nuevas formas de intelectualidad pol\u00edtica de masas y un nuevo ethos colectivo de participaci\u00f3n. Una vez m\u00e1s, podemos empezar con las experiencias formativas y de aprendizaje en los movimientos, las v\u00edas por las que se ha facilitado la aparici\u00f3n de nuevas formas de pensar y una nueva \u00e9tica de solidaridad y resistencia.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, asistimos a la crisis del modelo tradicional de la organizaci\u00f3n revolucionaria y del modelo de frente y partido amplio que podr\u00eda actuar como el punto de encuentro de diversos movimientos y tendencias pol\u00edticas. El ejemplo de Syriza es emblem\u00e1tico. No me refiero solo al giro pol\u00edtico a favor de la austeridad y la restructuraci\u00f3n capitalista. Me refiero tambi\u00e9n a la forma en que poco a poco Syriza dej\u00f3 de ser democr\u00e1tico y c\u00f3mo en nombre de ir hacia un partido m\u00e1s unido el grupo dirigente se separ\u00f3 del resto.<\/p>\n<p>La reconstrucci\u00f3n del Frente \u00danico no puede ser una repetici\u00f3n. Tampoco puede ser simplemente un reagrupamiento. Necesitamos una \u201cruptura epistemol\u00f3gica\u201d en nuestro pensamiento, tanto del frente como del partido. El Pr\u00edncipe Moderno solo puede ser el resultado de un proceso de recomposici\u00f3n y transformaci\u00f3n profunda, aprendiendo tambi\u00e9n de las experiencias de autoorganizaci\u00f3n pol\u00edtica en los movimientos contempor\u00e1neos.<\/p>\n<p>Tenemos que aprender de nuestros errores y ser profundamente autocr\u00edticos, evitando toda forma de mentalidad arrogante de sabelotodo, de pensamiento burocr\u00e1tico y de pereza te\u00f3rica. Hasta ahora, hemos fracasado a la hora de crear la clase de laboratorio de nueva pol\u00edtica que se necesitaba, ese tipo de proceso pol\u00edtico democr\u00e1tico, de di\u00e1logo no sectario, de experimentaci\u00f3n colectiva, de militancia creativa. En relaci\u00f3n al caso griego, podemos ver el comienzo del problema en la incapacidad de las fuerzas de la izquierda que se percataron de la necesidad de ruptura con respecto a la deuda y la zona euro, para iniciar en 2010-2011 un proceso de un nuevo frente que incorporara las nuevas formas de organizaci\u00f3n emergentes del movimiento. Debemos hacer frente a esta tarea de recomposici\u00f3n, transformaci\u00f3n y experimentaci\u00f3n porque de lo contrario los elementos, las pr\u00e1cticas y las experiencias que podr\u00edan formar parte del nuevo bloque hist\u00f3rico potencial permanecer\u00e1n dispersas y desintegradas.<\/p>\n<p>Antonio Gramsci siempre insisti\u00f3 en que los cambios hist\u00f3ricos tambi\u00e9n toman la forma de cambios moleculares. La noci\u00f3n de \u201cmolecular\u201d se refiere al aspecto multifac\u00e9tico, complejo, sobredeterminado, no teleol\u00f3gico y no determinista del proceso hist\u00f3rico. La famosa \u201cNota autobiogr\u00e1fica\u201d de Gramsci en el Cuaderno 15, no es solo una meditaci\u00f3n personal sobre la transformaci\u00f3n molecular -contemplando su propia vida en la c\u00e1rcel, la elecci\u00f3n que hizo de no abandonar el pa\u00eds y c\u00f3mo el infortunio puede afectar a una persona-, sino tambi\u00e9n un peque\u00f1o tratado sobre los cambios moleculares en los per\u00edodos de la derrota, los peque\u00f1os cambios que al final conducir\u00e1n a una nueva relaci\u00f3n de fuerzas. Sus observaciones tienen, creo, cierta resonancia en pa\u00edses como Grecia: \u201cLa verdad es que la persona en el quinto a\u00f1o no es la misma que en el cuarto, el tercero, el segundo, el primero y as\u00ed sucesivamente; uno tiene una personalidad nueva, completamente nueva, en la que los a\u00f1os que han pasado de hecho han demolido el propio sistema de frenado moral, las fuerzas de resistencia que caracterizaron a la persona durante el primer a\u00f1o<strong>\/2<\/strong>.\u201d<\/p>\n<p>Esto significa que cualquier proceso de recomposici\u00f3n de la izquierda radical debe estar atento a este aspecto molecular. Nuevas formas de organizaci\u00f3n del movimiento, sobre todo en relaci\u00f3n con los estratos sociales que carecen de cualquier forma de representaci\u00f3n (desempleados, precariado, etc.), nuevas pr\u00e1cticas democr\u00e1ticas en los movimientos, formas de autoorganizaci\u00f3n pol\u00edtica, nuevas formas de coordinaci\u00f3n y solidaridad, expandiendo la experimentaci\u00f3n con formas de autogesti\u00f3n, alternativas que creen formas de (contra)informaci\u00f3n, la organizaci\u00f3n de nuevas formas de investigaci\u00f3n militante, todo esto es m\u00e1s urgente que nunca. Tambi\u00e9n nos permiten repensar la organizaci\u00f3n pol\u00edtica bajo este prisma de una necesaria recomposici\u00f3n molecular, de procesos democr\u00e1ticos colectivos para la elaboraci\u00f3n de alternativas, de una nueva pr\u00e1ctica colectiva de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Las pol\u00edticas comunistas o revolucionarias se basan en \u00faltima instancia en las corrientes subterr\u00e1neas que llegaron a la superficie solo en momentos cr\u00edticos, ya que est\u00e1n dispersas, fragmentadas, rotas, son fruto de encuentros que no duraron. El reto es exactamente el de tener la \u201clenta impaciencia\u201d para aprender de la derrota, para reagruparse, para experimentar, para replantearse todos los aspectos de la coyuntura, desde lo molecular a lo \u201cintegral\u201d, para \u201corganizar buenos encuentros\u201d (Deleuze) y llevar estas corrientes subterr\u00e1neas a la superficie.<\/p>\n<p>La tr\u00e1gica derrota de la izquierda griega abre un per\u00edodo de necesaria autocr\u00edtica, reflexi\u00f3n y experimentaci\u00f3n de nuevas formas de frentes pol\u00edticos, de organizaci\u00f3n y coordinaci\u00f3n, junto con todo el esfuerzo necesario para reconstruir la resistencia a la nueva ola de reformas neoliberales, lucha contra la desesperaci\u00f3n y resignaci\u00f3n colectiva y devolver la confianza en la capacidad de cambiar las cosas. Esto no ser\u00e1 f\u00e1cil y ser\u00e1 como tratar de construir un barco en medio de un mar agitado. Sin embargo, la \u00fanica manera de seguir es decir NO. No al pesimismo, no hay que rendirse, no a la derrota. Como escribi\u00f3 el poeta C. P. Kavafis hace muchos a\u00f1os: \u201cEl que se niega, no se arrepiente. Preguntado de nuevo, a\u00fan dir\u00eda que no.\u201d<\/p>\n<p><strong>Fuente y traducci\u00f3n<\/strong>: VIENTO SUR<\/p>\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n<p><strong>1\/<\/strong> Antonio Gramsci, Selections from Prison Notebooks, editado y traducido por Quentin Hoare y Geoffrey Nowell Smith, London: Lawrence and Wishart, 1971, pp. 132-33.<\/p>\n<p><strong>2\/ <\/strong>Antonio Gramsci, Further Selections from the Prison Notebooks, editado y traducido por D. Boothman, London: Lawrence and Wishart, 1996, p. lxxxvi.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class='MsoNormal' style='margin-bottom: 18.0pt; text-align: justify; line-height: 150%; vertical-align: baseline;'>La tr\u00e1gica derrota de la izquierda griega abre un per\u00edodo de necesaria autocr\u00edtica, reflexi\u00f3n y experimentaci\u00f3n de nuevas formas de frentes pol\u00edticos, de organizaci\u00f3n y coordinaci\u00f3n, junto con todo el esfuerzo necesario para reconstruir la resistencia a la nueva ola de reformas neoliberales, lucha contra la desesperaci\u00f3n y resignaci\u00f3n colectiva y devolver la confianza en la capacidad de cambiar las cosas.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":3067,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-3066","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3066","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3066"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3066\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3067"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3066"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3066"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3066"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}