{"id":311,"date":"2006-04-10T00:00:00","date_gmt":"2006-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=311"},"modified":"2020-02-14T11:57:07","modified_gmt":"2020-02-14T10:57:07","slug":"john-holloway-economista-marxista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=311","title":{"rendered":"John Holloway, economista marxista"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<h1>\u00abNunca fue tan obvio que el capitalismo es un desastre\u00bb<\/h1>\n<p>Desde hace a\u00f1os, este escoc\u00e9s vive en Puebla, M\u00e9xico, comprometido con uno de los \u00abnuevos movimientos\u00bb, el zapatismo, en los que ve la esperanza para el futuro. Su tesis, que intenta interpretar fen\u00f3menos como los piqueteros y los Sin Tierra, es que para cambiar el mundo no es necesario tomar el poder entendido como el Estado. Un recorrido por las ideas originales de alguien que sigue creyendo en el cambio.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfQu\u00e9 significa transformar el mundo sin tomar el poder, tesis central de su nuevo libro?<\/p>\n<p>\u2013Nunca fue tan obvio que el capitalismo es un desastre y que no es disparatado pensar que de seguir as\u00ed esto podr\u00eda f\u00e1cilmente llevarnos a la aniquilaci\u00f3n humana. Por otro lado, me parece que los intentos de cambiar la sociedad a trav\u00e9s del Estado o de la toma del poder estatal han fracasado, tanto en sus formas revolucionarias como en sus formas reformistas. Entonces, creo que la \u00fanica opci\u00f3n que tenemos es replantear el cambio social radical de otra manera: a trav\u00e9s de una forma que no vincule la revoluci\u00f3n con la toma del aparato estatal, sino que plantee, precisamente, c\u00f3mo cambiar el mundo sin tomar el poder. Y esto implica replantear el significado del poder, el significado del pensamiento revolucionario y de la tradici\u00f3n marxista. De eso se trata mi libro de pr\u00f3xima aparici\u00f3n en la Argentina.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfCu\u00e1l es la v\u00eda para el cambio social del que habla, si no es el camino de la pol\u00edtica tradicional, a trav\u00e9s del partido y la conquista del Estado?<\/p>\n<p>\u2013Me parece que no es una cuesti\u00f3n de v\u00edas, sino de b\u00fasquedas. En este momento hay muchos que est\u00e1n buscando nuevos caminos o que est\u00e1n tratando de crearlos. Estoy hablando del zapatismo en M\u00e9xico, de los piqueteros en la Argentina, del Movimiento de los Sin Tierra (MST) en Brasil o el movimiento anticapitalista en todo el mundo. No es que ellos tengan la l\u00ednea correcta y que no haya que criticarlos. Lo importante es que se ve all\u00ed un intento de encontrar nuevas formas de lucha. Y la verdad es que nosotros mismos estamos en la misma situaci\u00f3n: no se puede decir que en ellos est\u00e9 el camino, o la v\u00eda, sino que nosotros somos tambi\u00e9n parte de esa misma b\u00fasqueda. No se trata de dar respuestas, sino m\u00e1s bien de plantear el deseo \u2013sobre lo que puede sonar en este momento como absurdo pero inevitable\u2013 de querer cambiar el mundo.<\/p>\n<p>\u2013Pero, para el caso de Argentina: \u00bfc\u00f3mo pensar el hecho de que las protestas piqueteras parecen profundizar la crisis pol\u00edtica y econ\u00f3mica? \u00bfC\u00f3mo superar este aparente callej\u00f3n sin salida?<\/p>\n<p>\u2013Yo creo que es un problema que se da en todo el mundo. En el caso de M\u00e9xico, por ejemplo, pas\u00f3 lo mismo: la coincidencia del levantamiento zapatista con el colapso del peso mexicano en 1994 fue evidente. No podemos olvidar que existe un conflicto o una contradicci\u00f3n inevitable entre la dignidad de la rebeld\u00eda por un lado y el capital por el otro. A los capitalistas obviamente no les gusta la insubordinaci\u00f3n, no quieren arriesgar su dinero. Entonces, si hay una insubordinaci\u00f3n social fuerte, l\u00f3gicamente van a retirarlo y a ponerlo en un lugar m\u00e1s seguro. Y me parece que es un problema muy real, y que la \u00fanica forma de manejar eso es enfrent\u00e1ndolo a partir de formas alternativas del hacer social. En relaci\u00f3n con los piqueteros es poco lo que puedo decir porque no tengo un profundo conocimiento sobre lo que est\u00e1 pasando, pero me parece que algunas \u2013o muchas\u2013 de las luchas piqueteras no se tratan solamente del enfrentamiento con el Estado, sino que existe un trabajo profundo y duradero para construir otras formas de relaci\u00f3n social, y otras formas de hacer las cosas. Y eso me parece fundamental: la construcci\u00f3n de la dignidad en la pr\u00e1ctica misma. Solamente as\u00ed es posible enfrentar el poder del dinero.<\/p>\n<p>\u2013Tambi\u00e9n es cierto, a pesar de la comparaci\u00f3n que hace usted entre el zapatismo y los piqueteros, que muchos de los reclamos del movimiento de desocupados no alcanzan a canalizar la totalidad de las demandas sociales que hay en Argentina. \u00bfCu\u00e1l es el alcance, entonces, que pueden tener estetipo de protestas en nuestro pa\u00eds? \u00bfPor qu\u00e9 no se da una unificaci\u00f3n de las luchas?<\/p>\n<p>\u2013En el caso de los zapatistas, que conozco muy de cerca, s\u00ed operan en dos o tres niveles. Por un lado, las demandas concretas que se expresan en las diecis\u00e9is demandas puntuales que ellos hacen. Sin embargo, en este caso la riqueza es al mismo tiempo una ambig\u00fcedad en su movimiento y en sus demandas. Su demanda principal es la dignidad, que es lo que enfatizan todo el tiempo. Ellos quieren hacer un mundo nuevo: \u00abUn mundo en el que quepan muchos mundos\u00bb y, aunque no lo digan, ello implica la abolici\u00f3n del capitalismo. Y es de esa manera como s\u00ed han logrado canalizar las demandas y el descontento de la sociedad mexicana, y eso es un \u00e9xito. La sociedad no entiende solamente el movimiento zapatista en t\u00e9rminos de una demanda ind\u00edgena puntual.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfY usted cree que sucede lo mismo aqu\u00ed con los piqueteros?<\/p>\n<p>\u2013Puede ser&#8230; Todo esto es muy reciente. Lo interesante es que estas formas est\u00e1n empezando a surgir. Creo que la conflictividad social ha crecido mucho en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u2013Usted vino invitado tambi\u00e9n al IV Encuentro Nacional y I Latinoamericano por un Nuevo Pensamiento de la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA). \u00bfQu\u00e9 es lo que espera al respecto?<\/p>\n<p>\u2013Para m\u00ed es una experiencia nueva. Es un encuentro de los sindicalistas de la CTA, donde tambi\u00e9n est\u00e1n presentes muchos movimientos sociales de Argentina y de otros pa\u00edses como Brasil, Paraguay y Bolivia. La idea b\u00e1sica es reunir a estas experiencias de lucha junto con las ideas de varios acad\u00e9micos de izquierda. Creo que puede ser una experiencia bastante enriquecedora.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfC\u00f3mo ve la situaci\u00f3n para la Argentina \u2013actualmente en default\u2013 luego de m\u00e1s de diez a\u00f1os de neoliberalismo con una cifra de desempleo que podr\u00eda rondar el 20 por ciento de acuerdo con lo que anunciar\u00edan las \u00faltimas estimaciones y con una recesi\u00f3n que ya lleva cuatro a\u00f1os?<\/p>\n<p>\u2013Lo que est\u00e1 viviendo la Argentina, al igual que muchos otros pa\u00edses, es el fracaso total del capitalismo. Surgen entonces, en paralelo a los movimientos rebeldes, las tendencias oscuras, como el racismo y la discriminaci\u00f3n en contra de los extranjeros. Todo esto me parece muy peligroso y creo que no es algo casual.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfSe refiere a las nuevas respuestas de la derecha?<\/p>\n<p>\u2013S\u00ed, indudablemente, y son muy fuertes. Tienen como eje la reafirmaci\u00f3n del patriotismo en el sentido del racismo. Es decir, que lo que yo puedo ver es algo muy oscuro. Por un lado soy claramente pesimista, pero por el otro critico mi propio pesimismo.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfC\u00f3mo ve el surgimiento de un neokeynesianismo desde los \u00e1mbitos intelectuales, sobre todo en Estados Unidos, habiendo vivido ya varios a\u00f1os de hegemon\u00eda de los postulados de la econom\u00eda neoliberal? \u00bfEs algo novedoso o es m\u00e1s de lo mismo?<\/p>\n<p>\u2013Creo que s\u00ed es y no es, a la vez, m\u00e1s de lo mismo. Es algo que sin duda tiene que ver con el fracaso social y econ\u00f3mico de las pol\u00edticas neoliberales que se dieron en todo el mundo, pero que han sido mucho m\u00e1s evidentes en Am\u00e9rica latina, y probablemente m\u00e1s visible en el caso de la Argentina. Independientemente del lugar pol\u00edtico y social de uno es muy dif\u00edcil argumentar hoy que las pol\u00edticas neoliberales han sido un \u00e9xito; es obvio que desde un punto de vista econ\u00f3mico y social han sido un verdadero fracaso en todo el planeta. La ideolog\u00eda neoliberal ha puesto \u00e9nfasis en la reducci\u00f3n del Estado, algo que finalmente no se ha dado. Lo que s\u00ed se dio fue una reestructuraci\u00f3n; es decir, se ha vuelto a un Estado mucho m\u00e1s represivo y fuertemente orientado por los intereses del capital. Por esto mismo ha reducido enormemente su capacidad de integrar las luchas sociales en forma consensual como lo hac\u00eda anteriormente. Por lo tanto, seha dado un crecimiento de este tipo de luchas que no se integran dentro de las estructuras tradicionales&#8230;<\/p>\n<p>\u2013Usted ha dedicado a\u00f1os a estudiar las relaciones entre el capital y el trabajo. \u00bfCree que nos encontramos frente al fin del trabajo como sostienen algunos autores? \u00bfSe trata de un nuevo triunfo del capital?<\/p>\n<p>\u2013Obviamente que no podemos hablar del fin del trabajo, que sigue siendo la base de nuestras sociedades. Lo que s\u00ed podemos afirmar es que estamos frente a una gran transformaci\u00f3n del trabajo en todo el mundo. Hasta hace un tiempo se pensaba, sobre todo en Estados Unidos, que la transformaci\u00f3n iba a ser mejor, pero en la situaci\u00f3n actual ha quedado claro que la discusi\u00f3n original sobre la disminuci\u00f3n del trabajo a partir del boom de la econom\u00eda norteamericana en Estados Unidos era un debate que no ten\u00eda ninguna base real. Adem\u00e1s, no hay que olvidar que el trabajo de la inform\u00e1tica y la cibern\u00e9tica es tambi\u00e9n trabajo material. Sentarse ocho horas frente a una computadora no es menos manual que sentarse frente a un telar. S\u00ed, se han dado cambios importantes, pero el trabajo no desapareci\u00f3. El proceso de automatizaci\u00f3n gener\u00f3 la intensificaci\u00f3n del trabajo, no su desaparici\u00f3n. Ahora se vuelve menos pesado f\u00edsicamente, pero m\u00e1s intensivo, y adem\u00e1s la gente trabaja m\u00e1s horas. De lo que no puedo dudar es que el neoliberalismo est\u00e1 destruyendo el mundo, matando a la gente, los recursos naturales y el tejido social. Esto se ve en la vida cotidiana: estr\u00e9s, inseguridad, disminuci\u00f3n de la calidad de vida&#8230;<\/p>\n<p>\u2013Y destrucci\u00f3n de identidades colectivas tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>\u2013Totalmente. Un aspecto del proceso de reorganizaci\u00f3n social mundial ha sido, sin dudas, la destrucci\u00f3n de las viejas identidades, las viejas certezas, las viejas formas de lucha. Esta destrucci\u00f3n tom\u00f3 muchas formas. Es el petrolero que de repente ya no es petrolero. Es el profesor universitario que de repente descubre que su trabajo es juntar papelitos. Es el ni\u00f1o o la ni\u00f1a que descubren que la ni\u00f1ez ya no es la misma, que ahora es m\u00e1s trabajo y miseria que juguetes y helados. Es el hombre desempleado que piensa que es menos \u00abhombre\u00bb. Es el adolescente que se encuentra en un nuevo mundo de inseguridad total. Es el comunista que ya no tiene la certeza del triunfo final. Es el trabajador que antes ten\u00eda una imagen clara del proletariado y que ya no sabe qu\u00e9 quiere decir. Es el argentino, el mexicano o el franc\u00e9s, que descubre que el concepto \u00abArgentina\u00bb, \u00abM\u00e9xico\u00bb o \u00abFrancia\u00bb ya no tiene el mismo significado que antes. Globalizaci\u00f3n, flexibilizaci\u00f3n del trabajo, desempleo: todas las caracter\u00edsticas del neoliberalismo son aspectos de la destrucci\u00f3n de un mundo que ten\u00eda o parec\u00eda tener ciertas reglas del juego, ciertos par\u00e1metros seguros, ciertas identidades. Por cierto, estas reglas del juego no eran el para\u00edso: eran aspectos de un modo de dominaci\u00f3n, eran los par\u00e1metros de la opresi\u00f3n capitalista de la posguerra, los par\u00e1metros y luego los l\u00edmites de la acumulaci\u00f3n del capital. Eran expresiones de cierto equilibrio social, un equilibrio entre la subordinaci\u00f3n y la insubordinaci\u00f3n, un equilibrio que defin\u00eda a ambas.<\/p>\n<p>\u2013Estar\u00edamos entonces frente al fin de una \u00e9poca marcada por el partido pol\u00edtico como actor central del cambio y al mismo tiempo puede visualizarse el surgimiento de m\u00faltiples demandas. \u00bfA qu\u00e9 se refiere concretamente cuando habla de antipoder? \u00bfEs el no-poder? \u00bfUn contrapoder?<\/p>\n<p>\u2013A m\u00ed no me gusta mucho el t\u00e9rmino de contrapoder, porque implica una imagen de espejo. No se usa as\u00ed en Contrapoder. Una introducci\u00f3n, el libro que vine a presentar a Buenos Aires, y tampoco es un no-poder, sino que prefiero hablar del antipoder para subrayar que nuestro poder no se puede comparar con el poder del capital que es de otro tipo: el poder del capital se basa en la fragmentaci\u00f3n de la sociedad, en la separaci\u00f3n entre lo hecho y los hacedores, entre el producto del trabajo y los trabajadores, y nuestro poder, o nuestro antipoder va o debe ir en el sentido opuesto. No debe ser un movimiento de separaci\u00f3n, sino m\u00e1s bien dereunificaci\u00f3n, no en un sentido monol\u00edtico, sino m\u00e1s bien una reunificaci\u00f3n en t\u00e9rminos de anudar el hacer social y las relaciones sociales.<\/p>\n<p>\u2013Usted escribi\u00f3 un ensayo sobre las \u00abDoce tesis sobre el antipoder\u00bb donde establece una gran diferencia entre el \u00abpoder hacer\u00bb y el \u00abhacer sobre\u00bb, producto de la divisi\u00f3n generada y exacerbada por el capitalismo. \u00bfPuede explicar esta diferencia?<\/p>\n<p>\u2013El concepto de poder es antag\u00f3nico y contradictorio, ya que lo usamos en dos sentidos diferenciados. Por un lado cuando hablamos de nuestro poder como algo bueno y decimos que s\u00ed podemos hacer algo, y nos damos cuenta de nuestro poder y de nuestra capacidad de hacer las cosas. Este poder se puede llamar \u00abpotencia\u00bb, pero yo prefiero denominarlo un poderhacer: siempre es un poder social, dependemos de los otros, nunca es un poder independiente de los dem\u00e1s. Este poder es parte de un flujo social del hacer. Y lo que sucede en el capitalismo es que se rompe este flujo social del hacer, se rompe la socialidad del hacer, y el poder-hacer se transforma en su contrario: la incapacidad de hacer las cosas o en la necesidad de hacer lo que otros mandan. Lo que quiero decir es que el capitalismo separa lo hecho del hacer, o se apropia del producto del hacer, y con esta separaci\u00f3n lo que se logra es que se separen tambi\u00e9n los medios de hacer del hacer. Porque, si nuestro hacer depende de los medios del hacer de otros, entonces lo hecho de los otros son los medios de nuestro hacer (o medios de producci\u00f3n en t\u00e9rminos pr\u00e1cticos). Esta separaci\u00f3n le da al capitalismo el poder de decirnos a nosotros cu\u00e1l es nuestro deber: hay una negaci\u00f3n o mejor dicho una condena del poder-hacer. Y cuando hablamos de poder nos estamos parando en este segundo nivel que es el que establece el capitalismo y que denomino como poder-sobre. Hay una transformaci\u00f3n del poder-hacer en poder-sobre que niega y rompe la socialidad del hacer, pero al mismo tiempo depende totalmente del hacer social. Nuestro poder-hacer sigue existiendo, pero existe en la forma de su negaci\u00f3n que niega su socialidad y que niega tambi\u00e9n que sea nuestro poder-hacer. El capitalismo niega de este modo la potencia del poderhacer.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfY usted cree que la afirmaci\u00f3n de este poder-hacer es la reivindicaci\u00f3n que llevan adelante los zapatistas en M\u00e9xico, los piqueteros aqu\u00ed o el movimiento antiglobalizaci\u00f3n en todo el mundo?<\/p>\n<p>\u2013Justamente estas luchas no buscan crear algo nuevo sino que intentan afirmar algo que ya existe: niegan lo ya negado por el capitalismo en su transformaci\u00f3n del poder-hacer en poder-sobre. Hay que tratar de entender la fuerza del poder-hacer negado que existe en la sociedad actual. La revoluci\u00f3n es justamente un movimiento de este poder-hacer-social negado. Y por eso es importante tratar de entender el surgimiento de este tipo de movimientos que se han dado en el \u00faltimo tiempo en t\u00e9rminos de la lucha de estas relaciones negadas. Son luchas por el poder-hacer.<\/p>\n<p>\u2013Lo que usted est\u00e1 diciendo parece una inversi\u00f3n de los enunciados de la Escuela de Frankfurt, sobre todo los de Adorno: ya no ser\u00eda un hacer que termina construyendo una jaula de hierro, sino que m\u00e1s bien se tratar\u00eda de una afirmaci\u00f3n liberadora. \u00bfEs esto as\u00ed?<\/p>\n<p>\u2013S\u00ed, puede ser entendido como una inversi\u00f3n de la Escuela de Frankfurt, pero no como su rechazo, porque me parece que sus ideas son muy importantes, sobre todo la de Adorno y la dial\u00e9ctica negativa (como \u00e9l dice: no hay necesariamente un final feliz). Sin embargo, no comparto ese pesimismo frankfurtiano que lleva al estado de par\u00e1lisis. Me parece que la negaci\u00f3n es fundamental, pero que en la pr\u00e1ctica debe significar formas alternativas de relacionarse y del hacer, y eso es fundamental. No s\u00f3lo como formas fuera del capitalismo, sino como formas del hacer en contra de aquel mismo. Uno de los \u00e9xitos del neoliberalismo ha sido destruir (adem\u00e1s de las viejas identidades) las viejas formas de lucha. Pero no hay formade destruir la resistencia que es parte inherente de una sociedad opresiva. No hay opresi\u00f3n sin resistencia. La resistencia toma nuevas formas, muchas veces formas atomizadas, muchas veces formas que no reconocemos como formas de resistencia, pero siempre est\u00e1 presente. Son las luchas de las mujeres, las luchas del movimiento de los homosexuales, las luchas para redefinir la relaci\u00f3n entre las personas y la naturaleza, las luchas por los derechos de las personas en todas las etapas de su vida, los ni\u00f1os, los adolescentes, los ancianos, luchas simplemente para sobrevivir. Tomadas individualmente, estas luchas son parciales; vistas en su conjunto, son contradictorias y discordantes pero al mismo tiempo apuntan hacia la construcci\u00f3n de la dignidad humana. Lo que todas estas luchas tienen en com\u00fan es lo que los zapatistas lograron formular en su forma m\u00e1s simple a trav\u00e9s del grito: \u00a1Ya basta!<\/p>\n<p><b>PORQUE JOHN HOLLOWAY<\/b><\/p>\n<p>El economista marxista escoc\u00e9s John Holloway es uno de los intelectuales vinculados al movimiento zapatista mexicano. Adem\u00e1s es uno de los grandes te\u00f3ricos del Estado y un estudioso de la naturaleza de los movimientos del capital. En ese car\u00e1cter, particip\u00f3 intensamente del debate marxista europeo de las \u00faltimas d\u00e9cadas. Integr\u00f3 durante a\u00f1os la revista Capital and Class y public\u00f3 junto a Sol Picciotto un c\u00e9lebre estudio del debate alem\u00e1n sobre el car\u00e1cter capitalista del Estado durante la d\u00e9cada del 70. Este decisivo debate \u2013conocido como \u00abde la derivaci\u00f3n del Estado\u00bb con respecto al capital\u2013 es de hecho uno de los m\u00e1s importantes antecedentes de la discusi\u00f3n pol\u00edtica radical actual y a la vez fue en su momento un paso posterior en el pensamiento marxista de la pol\u00edtica, del famoso debate entre el ingl\u00e9s Ralph Miliband y el greco-franc\u00e9s, disc\u00edpulo del fil\u00f3sofo Louis Althusser, Nikos Poulantzas.<\/p>\n<p>Actualmente es docente universitario del Departamento de Ciencias Pol\u00edticas de la Universidad de Puebla, en M\u00e9xico, y de la Universidad de Edimburgo, en Escocia. Asimismo es miembro del colectivo editor de la revista Chiapas y autor de numerosos art\u00edculos en espa\u00f1ol publicados en las revistas Ainda, Cuadernos del Sur y Doxa. Una excelente compilaci\u00f3n de sus art\u00edculos puede hallarse en<b> Marxismo, Estado y capital. La crisis como expresi\u00f3n del trabajo<\/b> (Buenos Aires, 1994).<\/p>\n<p>C\u00f3mo cambiar el mundo sin tomar el poder es el t\u00edtulo de su pr\u00f3ximo libro que aparecer\u00e1 publicado en nuestro pa\u00eds en breve inspirado en la emergencia del Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional.<\/p>\n<p>Su cuarta visita a la Argentina fue breve pero muy intensa: particip\u00f3 de la presentaci\u00f3n del libro <b>Contrapoder<\/b>. Una introducci\u00f3n (editado por el Colectivo Situaciones), en el cual discute con el intelectual italiano Toni Negri. Dio una conferencia en el Centro Cultural Ricardo Rojas, invitado por el Ciclo B\u00e1sico Com\u00fan por el 180 aniversario de la Universidad de Buenos Aires y particip\u00f3 en el IV Encuentro por un Nuevo Pensamiento de la CTA, compartiendo la mesa y polemizando con el polit\u00f3logo argentino Atilio Bor\u00f3n, con quien mantiene un debate sobre el zapatismo y las perspectivas de la izquierda actual.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde hace a\u00f1os, este escoc\u00e9s vive en Puebla, M\u00e9xico, comprometido con uno de los &quot;nuevos movimientos&quot;, el zapatismo, en los que ve la esperanza para el futuro. Su tesis, que intenta interpretar fen\u00f3menos como los piqueteros y los Sin Tierra, es que para cambiar el mundo no es necesario tomar el poder entendido como el Estado. Un recorrido por las ideas originales de alguien que sigue creyendo en el cambio.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQu\u00e9 significa transformar el mundo sin tomar el poder, tesis central de su nuevo libro?<\/p>\n<p>&#8211;Nunca fue tan obvio que el capitalismo es un desastre y que no es disparatado pensar que de seguir as\u00ed esto podr\u00eda f\u00e1cilmente llevarnos a la aniquilaci\u00f3n humana. Por otro lado, me parece que los intentos de cambiar la sociedad a trav\u00e9s del Estado o de la toma del poder estatal han fracasado, tanto en sus formas revolucionarias como en sus formas reformistas. Entonces, creo que la \u00fanica opci\u00f3n que tenemos es replantear el cambio social radical de otra manera: a trav\u00e9s de una forma que no vincule la revoluci\u00f3n con la toma del aparato estatal, sino que plantee, precisamente, c\u00f3mo cambiar el mundo sin tomar el poder. Y esto implica replantear el significado del poder, el significado del pensamiento revolucionario y de la tradici\u00f3n marxista. De eso se trata mi libro de pr\u00f3xima aparici\u00f3n en la Argentina. <\/p>\n<p>&#8211;\u00bfCu\u00e1l es la v\u00eda para el cambio social del que habla, si no es el camino de la pol\u00edtica tradicional, a trav\u00e9s del partido y la conquista del Estado?<\/p>\n<p>&#8211;Me parece que no es una cuesti\u00f3n de v\u00edas, sino de b\u00fasquedas. En este momento hay muchos que est\u00e1n buscando nuevos caminos o que est\u00e1n tratando de crearlos. Estoy hablando del zapatismo en M\u00e9xico, de los piqueteros en la Argentina, del Movimiento de los Sin Tierra (MST) en Brasil o el movimiento anticapitalista en todo el mundo. No es que ellos tengan la l\u00ednea correcta y que no haya que criticarlos. Lo importante es que se ve all\u00ed un intento de encontrar nuevas formas de lucha. Y la verdad es que nosotros mismos estamos en la misma situaci\u00f3n: no se puede decir que en ellos est\u00e9 el camino, o la v\u00eda, sino que nosotros somos tambi\u00e9n parte de esa misma b\u00fasqueda. No se trata de dar respuestas, sino m\u00e1s bien de plantear el deseo &#8211;sobre lo que puede sonar en este momento como absurdo pero inevitable&#8211; de querer cambiar el mundo. <\/p>\n<p>&#8211;Pero, para el caso de Argentina: \u00bfc\u00f3mo pensar el hecho de que las protestas piqueteras parecen profundizar la crisis pol\u00edtica y econ\u00f3mica? \u00bfC\u00f3mo superar este aparente callej\u00f3n sin salida?<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-311","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/311","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=311"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/311\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=311"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=311"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=311"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}