{"id":3173,"date":"2016-05-26T00:00:00","date_gmt":"2016-05-25T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3173"},"modified":"2020-02-19T08:55:23","modified_gmt":"2020-02-19T07:55:23","slug":"la-teoria-feminista-y-las-subculturas-femeninas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3173","title":{"rendered":"La teor\u00eda feminista y las subculturas femeninas"},"content":{"rendered":"<p><b>Introducci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p><a name=\"_GoBack\"><\/a> Actualmente, el movimiento feminista goza de gran resonancia en nuestras sociedades del capitalismo occidental: le prestan cada vez m\u00e1s atenci\u00f3n redes sociales, medios de comunicaci\u00f3n e instituciones; organizaciones, locales o internacionales, proliferan, y se realizan reuniones y actos en el espacio p\u00fablico; la vida cotidiana, por su parte, ha quedado asimismo infiltrada. Sin embargo, este movimiento se encuentra lejos de establecerse sin ser cuestionado. Al contrario, encuentra a su paso recelos y reacciones que lo llevan al debate, en muchas ocasiones a trav\u00e9s de contenidos superficiales o ajenos, externos a la realidad diaria -ser\u00edan un ejemplo las redundantes pero constantes discusiones entre personas partidarias y contrarias en torno al mero nombre del movimiento: igualitarismo, humanismo, feminismo, hembrismo, etc.; y no en torno a su pr\u00e1ctica concreta<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote1sym\" name=\"sdendnote1anc\">1<\/a> -. Por otro lado, la enorme cantidad de corrientes y teor\u00edas feministas hoy existentes y al alcance tampoco ayuda a evitar confusiones o contradicciones en el seno del movimiento, ni a cohesionarlo u orientarlo hacia una direcci\u00f3n unitaria.<\/p>\n<p>Se trata, no obstante, de una situaci\u00f3n comprensible. Tal y como pon\u00eda de relieve el antrop\u00f3logo Maurice Godelier, la discriminaci\u00f3n de las mujeres constituye un fen\u00f3meno de origen remoto y desconocido: \u00abla desigualdad entre los sexos no existe s\u00f3lo en la sociedad capitalista, existe tambi\u00e9n en otras y es m\u00e1s antigua que aquella\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote2sym\" name=\"sdendnote2anc\">2<\/a>. No contamos con la ayuda referencial de sociedades no patriarcales para el abordaje de nuestras relaciones sexuales; tan s\u00f3lo conocemos movimientos de resistencias femeninas que recorren la historia. Partir de ellas es, pues, una necesidad.<\/p>\n<p>Durante el siglo XX, la obra de Simone de Beauvoir signific\u00f3 una incorporaci\u00f3n muy destacada a esta historia de resistencias, reaviv\u00e1ndola con fuerza tras un per\u00edodo de guerras que la hab\u00edan difuminado. Hoy, 30 a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, sigue siendo le\u00edda, valorada y considerada punto de referencia incluso por todas aquellas mujeres que han construido feminismos difiriendo de sus postulados. En <i>El segundo sexo<\/i> (publicado en 1949), su mayor trabajo y un <i>best-seller<\/i>, la pensadora francesa realiz\u00f3 un interesant\u00edsimo an\u00e1lisis hist\u00f3rico, exhaustivo y de gran potencia cr\u00edtica, sobre los mitos y opresiones de la mujer, centr\u00e1ndose en la civilizaci\u00f3n occidental y en sus estratos sociales m\u00e1s privilegiados. M\u00e1s all\u00e1, el estudio se enmarca dentro de una perspectiva filos\u00f3fica llamada \u00abmoral existencialista\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote3sym\" name=\"sdendnote3anc\">3<\/a>, que presidir\u00eda a su vez obras de la autora como <i>Para una moral de la ambig\u00fcedad<\/i> (1947) o <i>El pensamiento pol\u00edtico de la derecha <\/i>(1955). De su lectura y debate hemos extra\u00eddo algunas conclusiones que quiz\u00e1s pueden ayudarnos en el momento presente.<\/p>\n<p><b>El pensamiento de Simone de Beauvoir<\/b><\/p>\n<p>Para Beauvoir, siguiendo las directrices existencialistas, la Existencia del ser humano se caracterizar\u00eda esencialmente por su voluntad de realizarse a trav\u00e9s de proyectos perpetuamente superadores, postulando fines y llev\u00e1ndolos positivamente a la pr\u00e1ctica, como una transcendencia. En este devenir m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed, siempre en tensi\u00f3n, se halla la libertad humana, y con ella un \u00abriesgo metaf\u00edsico\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote4sym\" name=\"sdendnote4anc\">4<\/a> angustiante. Dicho proceso se identifica como un camino de \u00abesfuerzo\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote5sym\" name=\"sdendnote5anc\">5<\/a> al que siempre se opone la tentaci\u00f3n de elegir un \u00abcamino f\u00e1cil\u00bb, aquel que evita la auto-elecci\u00f3n, que reh\u00faye la libertad positiva y plena, que reduce la vida a su vertiente negativa, incompleta. Este es el camino de quien se refugia pasivamente en la \u00abinmanencia\u00bb y opta por \u00abconstituirse en cosa\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote6sym\" name=\"sdendnote6anc\">6<\/a>, \u00absub-hombre\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote7sym\" name=\"sdendnote7anc\">7<\/a> que no se \u00abeleva sobre el animal\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote8sym\" name=\"sdendnote8anc\">8<\/a>. Es el caso de las mujeres, entre otros grupos oprimidos.<\/p>\n<p>Dos razones se aportan entonces en <i>El segundo sexo<\/i> para explicar que las mujeres quedaran excluidas de su humanidad: la primera, su carencia de recursos educacionales y econ\u00f3micos impuesta por la opresi\u00f3n patriarcal, con un consiguiente sentimiento de frustraci\u00f3n para ellas; la segunda, aquello que Simone llamaba \u00abmala fe\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote9sym\" name=\"sdendnote9anc\">9<\/a>, \u00abfalta moral\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote10sym\" name=\"sdendnote10anc\">10<\/a> consistente en la comodidad y el placer de consentir fines ajenos, los de los hombres, sin trazar otros propios. En este sentido, Beauvoir lleg\u00f3 a escribir que \u00absin duda, es m\u00e1s confortable sufrir una esclavitud que trabajar para emanciparse\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote11sym\" name=\"sdendnote11anc\">11<\/a>. A pesar de esta \u00faltima afirmaci\u00f3n, la fil\u00f3sofa francesa ha sido considerada una te\u00f3rica progresista al servicio de la emancipaci\u00f3n de las mujeres. Hemos mencionado anteriormente en este art\u00edculo su valioso trabajo cr\u00edtico e hist\u00f3rico. Adem\u00e1s su proyecto filos\u00f3fico, <i>a priori,<\/i> nunca clausura a las mujeres dentro de la situaci\u00f3n en la que se hallan, neg\u00e1ndose a naturalizarla<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote12sym\" name=\"sdendnote12anc\">12<\/a> y animando a la revoluci\u00f3n, con propuestas como la \u00abmujer independiente\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote13sym\" name=\"sdendnote13anc\">13<\/a>, \u201cviril\u201d: educada como un hombre, autosuficiente econ\u00f3micamente y capaz de auto-protagonizarse tambi\u00e9n en el resto de aspectos de su existencia. Esta mujer terminar\u00eda por hallarse \u00aben una situaci\u00f3n moral, social, psicol\u00f3gica id\u00e9ntica a la del hombre\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote14sym\" name=\"sdendnote14anc\">14<\/a>.<\/p>\n<p>Dicho esto, cabr\u00eda cuestionarse algunos aspectos de la propuesta de Beauvoir que, seg\u00fan nuestro parecer, no s\u00f3lo la separaban de la gran mayor\u00eda de mujeres, sino que la hac\u00edan protagonista de un pensamiento elitista, aproxim\u00e1ndola, por parad\u00f3jico que parezca, a aquellos que ella misma critic\u00f3 en <i>El pensamiento pol\u00edtico de la derecha<\/i>. Unos aspectos que lejos de ser perif\u00e9ricos o secundarios se encuentran en el centro de su teor\u00eda, en los binomios que contraponen inmanencia y trascendencia, negatividad y positividad.<\/p>\n<p><b>Nuestra cr\u00edtica<\/b><\/p>\n<p>Para empezar, no podemos estar de acuerdo con la supuesta pasividad a la que la autora, por norma general, relega a la mujer oprimida en su vida cotidiana. En <i>El segundo sexo<\/i> escribe que \u201clos trabajos dom\u00e9sticos la confinan en la repetici\u00f3n y la inmanencia [\u2026] no producen nada nuevo. El caso del hombre es radicalmente distinto: no alimenta a la colectividad a la manera de las abejas obreras mediante un simple proceso vital, sino a trav\u00e9s de actos que trascienden su condici\u00f3n animal\u201d. Y, un poco m\u00e1s abajo: \u201cno es dando la vida, sino arriesgando la propia, como el hombre se eleva sobre el animal\u201d<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote15sym\" name=\"sdendnote15anc\">15<\/a>. De hecho, en este texto puede leerse incluso: \u201cpara gran n\u00famero de mujeres, los caminos de la trascendencia est\u00e1n cerrados: porque no <i>hacen <\/i>nada, no <i>obran para ser <\/i>nada\u201d<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote16sym\" name=\"sdendnote16anc\">16<\/a>. La filosof\u00eda de Beauvoir no tiene en ninguna consideraci\u00f3n el trabajo dom\u00e9stico, reproductivo: ni lo reconoce como imprescindible para la vida plena que ella misma postula como \u201chumana\u201d, ni parece capaz de permitir auto-realizaci\u00f3n alguna para las mujeres que lo llevan a cabo.<\/p>\n<p>En contraste, el trabajo como herramienta emancipadora para ellas ser\u00eda otro: aquel considerado estrictamente como productivo por la autora. Tal trabajo, si bien en la sociedad capitalista tampoco podr\u00eda alcanzar la emancipaci\u00f3n total<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote17sym\" name=\"sdendnote17anc\">17<\/a>, al separarse de aquello establecido y dado por los fines masculinos s\u00ed significar\u00eda un primer paso en la vida \u201cesforzada\u201d. La verdadera Existencia, el advenimiento \u201chumano\u201d pleno, se realizar\u00eda s\u00f3lo al conseguir un trabajo productivo no explotado, del cual en el momento de escribirse <i>El segundo sexo<\/i> s\u00f3lo gozaba una minor\u00eda de \u201cprivilegiadas\u201d que encontraba en su \u201cprofesi\u00f3n una autonom\u00eda econ\u00f3mica y social\u201d<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote18sym\" name=\"sdendnote18anc\">18<\/a>. De ella formaba parte, desde luego, su escritora. Teniendo lo anterior en cuenta, resulta revelador trazar una comparativa con la siguiente afirmaci\u00f3n, tambi\u00e9n de Beauvoir, extra\u00edda del inicio de <i>El pensamiento pol\u00edtico de la derecha<\/i>: \u201cpara los pensadores de derecha s\u00f3lo el privilegiado tiene una verdadera existencia (\u2026) en lo que respecta al no privilegiado (\u2026) tan s\u00f3lo se le concede una realidad negativa\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote19sym\" name=\"sdendnote19anc\">19<\/a>. No s\u00f3lo aqu\u00ed; a lo largo de las p\u00e1ginas se critica a las <i>\u00c9lites<\/i> que reduzcan el ser humano al burgu\u00e9s. Pero, \u00bfno termina ella por hacer lo mismo?, y, m\u00e1s all\u00e1, \u00bfno asimila la mujer al hombre? \u00bfNo se sit\u00faa en una posici\u00f3n aristocr\u00e1tica, al separarse del colectivo de las mujeres? Comp\u00e1rese, de nuevo, lo citado con el siguiente fragmento, \u00e9sta vez del fil\u00f3sofo conservador espa\u00f1ol Ortega y Gasset: \u201cPara m\u00ed, nobleza es sin\u00f3nimo de vida esforzada, puesta siempre a superarse a s\u00ed misma, a trascender de lo que ya es hacia lo que se propone como deber y exigencia. De esta manera, la vida noble queda contrapuesta a la vida vulgar o inerte, que, est\u00e1ticamente, se recluye en s\u00ed misma, condenada a perpetua inmanencia, como una fuerza exterior no la obligue a salir de s\u00ed\u201d<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote20sym\" name=\"sdendnote20anc\">20<\/a>. S\u00f3lo el rechazo a la naturalizaci\u00f3n y su aliento a la praxis de las masas opone a Beauvoir respecto de este tipo de perspectivas. Su concepci\u00f3n del ser humano como trascendencia contin\u00faa su tradici\u00f3n y pretende universalizarla.<\/p>\n<p>La separaci\u00f3n limpia entre vida \u201cesforzada\u201d y vida \u201cf\u00e1cil\u201d esconde tras de s\u00ed otras en Beauvoir que tambi\u00e9n nos merecen comentario, por cuanto creemos que refuerzan nuestro argumento: la de \u201craz\u00f3n\u201d y \u201csentimiento\u201d, entendida la raz\u00f3n como \u201cciencia\u201d y el sentimiento como \u201cintuici\u00f3n\u201d, \u201cinstinto\u201d. Para la escritora, el \u201csentimiento tampoco <i>es<\/i> nada\u201d<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote21sym\" name=\"sdendnote21anc\">21<\/a>. Separado de la adopci\u00f3n de fines Existenciales recae, \u201cen la pereza, en el arrebato, en el capricho, en la cobard\u00eda, en la impaciencia, [\u2026] vana palpitaci\u00f3n viva\u201d<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote22sym\" name=\"sdendnote22anc\">22<\/a>, en la inmanencia. Tal juicio del sentimiento es realizado, de nuevo, contra los pensadores de derecha, que en su tiempo lo adoptaban como un s\u00edmbolo para sus intereses. Pero, otra vez, nos parece que la autora termina por situarse en el mismo espacio que ellos cuando comparamos dos fragmentos, separados tan s\u00f3lo por unas l\u00edneas. Seg\u00fan Beauvoir, la derecha nunca podr\u00eda admitir una afirmaci\u00f3n tan grotescamente democr\u00e1tica como la que sigue: \u201cel sentido com\u00fan es la cosa m\u00e1s bien distribuida del mundo\u201d<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote23sym\" name=\"sdendnote23anc\">23<\/a>. Sin embargo, acto seguido afirma con sorna que, para la derecha que critica, \u201cla mujer que sangra y da a luz tendr\u00e1 de las cosas de la vida un \u00abinstinto\u00bb m\u00e1s profundo que el bi\u00f3logo. El labrador tiene una intuici\u00f3n de la tierra m\u00e1s justa que el agr\u00f3nomo diplomado. El colonizador escucha con iron\u00eda las teor\u00edas del etn\u00f3grafo\u201d<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote24sym\" name=\"sdendnote24anc\">24<\/a>. Y es que para Beauvoir la \u201craz\u00f3n\u201d, no otra cosa que la <i>verdad<\/i> pensada, es otorgada a una <i>\u00c9lite<\/i> cient\u00edfica de la cual formaba parte. El \u201csentido com\u00fan\u201d, pues, queda separado del \u201csentir\u201d \u201ccom\u00fan\u201d a la mujer o al labrador, de sus experiencias y reflexiones, presa de meros instintos e intuiciones, y pasa a ser la propiedad exclusiva del ilustrado (burgu\u00e9s).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las expresadas, podr\u00edamos realizar otras cr\u00edticas de la obra de Beauvoir que la refuerzan como pensadora masculina, conservadora y antidemocr\u00e1tica: su concepci\u00f3n individualista (liberal) del ser humano, propia del existencialismo; las nociones de libertad negativa y positiva que se derivan de ella; su tratamiento de lo que llama \u201cimperialismo de la conciencia humana\u201d. Pero no disponemos de m\u00e1s espacio en esta ocasi\u00f3n, y tampoco creemos que sea necesario para probar que nunca incorpora o representa las reivindicaciones o deseos reales experimentados por la gran mayor\u00eda de mujeres de su \u00e9poca, oponi\u00e9ndose exterior y expl\u00edcitamente a ellos.<\/p>\n<p><b>La teor\u00eda feminista y el movimiento feminista<\/b><\/p>\n<p>La cr\u00edtica hecha a Beauvoir no es gratuita ni formal, sino que se pretende militante. Nace, como se ha escrito, de la reflexi\u00f3n extra\u00edda de debates y asambleas al considerar que su obra, todav\u00eda hoy, se opone al \u201csentido com\u00fan\u201d de muchas mujeres feministas. Y, por cuanto la escritora francesa goza de gran prestigio, sus ideas se imponen como un \u201cdeber ser\u201d, como un \u201cimperativo moral\u201d, como un \u201csupery\u00f3\u201d en estas mujeres, que confiesan sentirse culpables de sus pensamientos y sentimientos y viven con rechazo aquello que \u201cexiste\u201d en ellas sin may\u00fasculas y considerado \u201cinmanente\u201d por Beauvoir<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote25sym\" name=\"sdendnote25anc\">25<\/a>. Pero tal cosa no es caracter\u00edstica intransferible de esta autora: ocurre lo mismo con muchas otras te\u00f3ricas, algunas enfrentadas diametralmente a ella.<\/p>\n<p>Creemos que este tipo de efectos ocurre, en parte, por la forma de comprender la relaci\u00f3n entre teor\u00eda y pr\u00e1ctica de ciertas feministas as\u00ed como de Beauvoir, voluntaria o no. Algo que tiene por consecuencia que, al menos hoy, puedan aparecer como <i>ut\u00f3picas<\/i> y <i>sectarias<\/i> en el sentido que Marx daba a estas palabras. Para Marx, cuando separados del pensamiento de masas \u201clos pensadores individuales comienzan a criticar las contradicciones sociales y a tratar de superarlas mediante soluciones fant\u00e1sticas que las masas de los obreros [o mujeres, o mujeres obreras] s\u00f3lo tienen que aceptar, propagar y llevar a efecto\u201d suelen conseguir s\u00f3lo la indiferencia e, incluso, \u201cde ser originariamente una de las palancas del movimiento de la clase obrera [<i>Ib<\/i>.], se convierten en un impedimento reaccionario inmediatamente superado por el movimiento\u201d<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote26sym\" name=\"sdendnote26anc\">26<\/a>. No discutimos que en su aparici\u00f3n, en medio de un vac\u00edo de actividad y reflexi\u00f3n feminista y con el \u00e9xito obtenido, Beauvoir pudiera tener un papel revolucionario, efectivamente progresivo para el devenir de este movimiento. Pero en la actualidad, en un momento de rebosante discusi\u00f3n del feminismo y en pro de las potencialidades liberadoras de \u00e9ste, m\u00e1s que seguir dictados de todo tipo al pie de la letra, tal vez las mujeres deber\u00edan tener en cuenta que son s\u00f3lo ellas quienes, como cualquier grupo oprimido, \u201cpueden describir con minucioso conocimiento los males que sufren\u201d, ellas solas, \u201cy no ciertos salvadores enviados por la providencia, quienes pueden en\u00e9rgicamente aplicar los remedios a las miserias sociales que padecen\u201d<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote27sym\" name=\"sdendnote27anc\">27<\/a>. Que el feminismo, lejos de estar predeterminado, ser\u00e1 aquello y no otra cosa que lo que ellas, unidas, decidan y consigan que sea en su d\u00eda a d\u00eda, partiendo de sus experiencias y conocimientos, intereses y deseos; partiendo de aquello que las disguste y duela de esta vida que viven y que quieran transformar.<\/p>\n<p><b>Ep\u00edlogo: por otra perspectiva de las \u201csubculturas femeninas\u201d<\/b><\/p>\n<p>En este punto, para finalizar, nos gustar\u00eda rescatar algunas palabras de la casi olvidada fil\u00f3loga comunista Giulia Adinolfi, quien hace casi 40 a\u00f1os planteaba, en textos como \u201cSobre las contradicciones del feminismo\u201d<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote28sym\" name=\"sdendnote28anc\">28<\/a>, algunas proposiciones muy interesantes en un momento para el movimiento que podr\u00eda ponerse en paralelo con el actual. Ella consideraba que la larga historia de opresi\u00f3n patriarcal hab\u00eda creado en las mujeres lo que nombr\u00f3 como \u201csubculturas femeninas\u201d, consistentes en \u201celementos materiales de la vida cotidiana, pero tambi\u00e9n los usos, las costumbres, los sentimientos, las actitudes, las formas que dominan las experiencias personales, etc.\u201d<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote29sym\" name=\"sdendnote29anc\">29<\/a>. La opresi\u00f3n sufrida hab\u00eda hecho de estas subculturas algo \u201cindudablemente subalterno\u201d y Adinolfi comprend\u00eda que \u201cla primera reacci\u00f3n del feminismo hist\u00f3rico haya sido el rechazo\u201d y la \u201creivindicaci\u00f3n de una igualdad, no s\u00f3lo de derecho, sino incluso de identidad\u201d<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote30sym\" name=\"sdendnote30anc\">30<\/a> con los hombres, tom\u00e1ndolos en gran medida a ellos como referentes de vida \u201cemancipada\u201d. Pero ser\u00eda \u201cuna simplificaci\u00f3n ingenua\u201d \u201ctirar el agua sucia del ba\u00f1o con el ni\u00f1o dentro\u201d, valorar la tradici\u00f3n de las mujeres \u201cs\u00f3lo como un instrumento de alienaci\u00f3n y de opresi\u00f3n\u201d<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote31sym\" name=\"sdendnote31anc\">31<\/a>. Del mismo modo que otras tradiciones subalternas, la de la mujer no se encuentra \u201cdesprovista de valores universalizables\u201d, o sea, antag\u00f3nicos a las opresiones existentes y factibles de acabar con ellas. Las mujeres, terminaba Adinolfi, \u201ctendr\u00edan que ser capaces de asumir cr\u00edtica y libremente su propia tradici\u00f3n, de medirse con ella, de rechazar sus elementos negativos y de reivindicar, en cambio, aquellos otros que \u2013cualquiera que haya sido su funci\u00f3n-, revelen hoy una potencialidad positiva\u201d<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote32sym\" name=\"sdendnote32anc\">32<\/a>.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote1anc\" name=\"sdendnote1sym\">1<\/a>\u0002 Al respecto, y pese a que la etimolog\u00eda en s\u00ed no define la riqueza ni los l\u00edmites de un movimiento (y menos \u00e9ste, que hoy se encuentra naciente e indeterminado), basta leer la Wikipedia para descubrir que la palabra \u201cfeminismo\u201d, tras curiosos usos, pas\u00f3 desde finales del siglo XIX a significar simplemente algo cercano a una conciencia generalizada de la discriminaci\u00f3n de las mujeres y una voluntad de superarla.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote2anc\" name=\"sdendnote2sym\">2<\/a>\u0002 Godelier, Maurice (1980): \u201cLas relaciones hombre\/mujer: el problema de la dominaci\u00f3n masculina\u201d, en <i>Teor\u00eda<\/i>. N\u00fam 5. P\u00e1g. 4.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote3anc\" name=\"sdendnote3sym\">3<\/a>\u0002 Beauvoir, Simone (2005): <i>El segundo <\/i>sexo. Madrid, C\u00e1tedra. P\u00e1g. 63.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote4anc\" name=\"sdendnote4sym\">4<\/a>\u0002 <i>Ib<\/i>. P\u00e1g. 55.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote5anc\" name=\"sdendnote5sym\">5<\/a>\u0002 <i>Ib<\/i>. P\u00e1g. 867. Por ejemplo, aunque las referencias son constantes.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote6anc\" name=\"sdendnote6sym\">6<\/a>\u0002 <i>Ib<\/i>. P\u00e1g. 55.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote7anc\" name=\"sdendnote7sym\">7<\/a>\u0002 Beauvoir, Simone (1968): <i>Per una moral de l\u2019ambig\u00fcitat<\/i>. Barcelona, Ed. 62 Llibres a l\u2019abast. P\u00e1g. 40. La traducci\u00f3n de esta obra es nuestra.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote8anc\" name=\"sdendnote8sym\">8<\/a>\u0002 Beauvoir, Simone (2005): <i>El segundo <\/i>sexo. Madrid, C\u00e1tedra. P\u00e1g. 127.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote9anc\" name=\"sdendnote9sym\">9<\/a>\u0002 <i>Ib<\/i>. P\u00e1g. 538. Por ejemplo, aunque de nuevo la utilizaci\u00f3n en este sentido es recurrente, tambi\u00e9n en otras obras.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote10anc\" name=\"sdendnote10sym\">10<\/a>\u0002<i> Ib<\/i>. P\u00e1g. 63.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote11anc\" name=\"sdendnote11sym\">11<\/a>\u0002 <i>Ib<\/i>. P\u00e1g. 361.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote12anc\" name=\"sdendnote12sym\">12<\/a>\u0002 \u201cNo se nace mujer: se llega a serlo\u201d, reza su conocida frase (<i>Ib<\/i>. P\u00e1g. 371). Y, en la misma obra: \u201cser es haber devenido, es haber sido hecho tal y como uno se manifiesta; s\u00ed, las mujeres, en conjunto son hoy inferiores a los hombres, es decir, que su situaci\u00f3n les ofrece menos posibilidades: el problema consiste en saber si semejante estado de cosas debe perpetuarse\u201d (<i>Ib<\/i>. P\u00e1g. 58).<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote13anc\" name=\"sdendnote13sym\">13<\/a>\u0002 A la que dedica el cap\u00edtulo final de <i>El segundo sexo.<\/i> V. P\u00e1gs. 851-885.<i> <\/i><\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote14anc\" name=\"sdendnote14sym\">14<\/a>\u0002 <i>Ib<\/i>. P\u00e1g. 853.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote15anc\" name=\"sdendnote15sym\">15<\/a>\u0002 <i>Ib.<\/i> P\u00e1gs. 127-8.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote16anc\" name=\"sdendnote16sym\">16<\/a>\u0002 <i>Ib.<\/i> P\u00e1gs. 356-7.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote17anc\" name=\"sdendnote17sym\">17<\/a>\u0002 \u201cEl trabajo en la actualidad no es libertad. S\u00f3lo en el mundo socialista la mujer que acceda al trabajo tendr\u00eda garantizada la libertad. La mayor\u00eda de los trabajadores actualmente est\u00e1n explotados.\u201d (<i>Ib<\/i>. P\u00e1g. 852). Beauvoir es muy consciente de los peligros de la \u201cdoble jornada laboral\u201d de las mujeres de clase trabajadora, en casa y fuera de ella. Algo que la honra.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote18anc\" name=\"sdendnote18sym\">18<\/a>\u0002 <i>Ib<\/i>. P\u00e1g. 853.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote19anc\" name=\"sdendnote19sym\">19<\/a>\u0002 Beauvoir, Simone (1968): <i>El pensament pol\u00edtic de la dreta<\/i>. Barcelona, Ed. 62 Llibres a l\u2019abast. P\u00e1g. 7. La traducci\u00f3n de esta obra es nuestra.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote20anc\" name=\"sdendnote20sym\">20<\/a>\u0002 Ortega y Gasset, Jos\u00e9 (2008): <i>La rebeli\u00f3n de las masas<\/i>. Madrid, Tecnos. P\u00e1g. 192.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote21anc\" name=\"sdendnote21sym\">21<\/a>\u0002 Beauvoir, Simone (2005): <i>El segundo <\/i>sexo. Madrid, C\u00e1tedra. P\u00e1g. 356.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote22anc\" name=\"sdendnote22sym\">22<\/a>\u0002 Beauvoir, Simone (1968): <i>Per una moral de l\u2019ambig\u00fcitat<\/i>. Barcelona, Ed. 62 Llibres a l\u2019abast. P\u00e1g. 24.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote23anc\" name=\"sdendnote23sym\">23<\/a>\u0002 Beauvoir, Simone (1968): <i>El pensament pol\u00edtic de la dreta<\/i>. Barcelona, Ed. 62 Llibres a l\u2019abast. P\u00e1g. 63.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote24anc\" name=\"sdendnote24sym\">24<\/a>\u0002 <i>Ib<\/i>. P\u00e1g. 64.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote25anc\" name=\"sdendnote25sym\">25<\/a>\u0002 Por no hablar de aquellas otras que en lugar de ejercer este rechazo sobre s\u00ed, terminan por ejercerlo sobre el movimiento.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote26anc\" name=\"sdendnote26sym\">26<\/a>\u0002 Marx, Karl y Friedrich Engels (1872): \u201cLas pretendidas escisiones en la Internaiconal\u201d. Disponible on-line en <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/m-e\/1870s\/lpee72s.htm\">https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/m-e\/1870s\/lpee72s.htm<\/a>.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote27anc\" name=\"sdendnote27sym\">27<\/a>\u0002 Marx, Karl (1880): \u201cUna encuesta obrera\u201d, en <i>La revue Socialiste<\/i>. Disponible on-line en <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/archive\/marx\/works\/1880\/04\/20.htm\">https:\/\/www.marxists.org\/archive\/marx\/works\/1880\/04\/20.htm<\/a>. La traducci\u00f3n es nuestra.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote28anc\" name=\"sdendnote28sym\">28<\/a>\u0002 La m\u00e1s amplia recopilaci\u00f3n de escritos sobre feminismo que hemos encontrado de esta autora se encuentra en el n\u00famero 94 (Primavera 2005) de la revista <i>mientras tanto<\/i>, que puede encontrarse digitalizada en: <a href=\"http:\/\/mientrastanto.org\/sites\/default\/files\/mt94.pdf\">http:\/\/mientrastanto.org\/sites\/default\/files\/mt94.pdf<\/a><\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote29anc\" name=\"sdendnote29sym\">29<\/a>\u0002 Adinolfi, Giulia (1980): \u201cSobre \u00absubculturas femeninas\u00bb\u201d (I), en <i>Op. Cit<\/i>., p\u00e1g. 89.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote30anc\" name=\"sdendnote30sym\">30<\/a>\u0002 Adinolfi, Giulia (1979): \u201cSobre las contradicciones del feminismo\u201d, en <i>Op. Cit<\/i>., p\u00e1g. 84.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote31anc\" name=\"sdendnote31sym\">31<\/a>\u0002 <i>Ib<\/i>. P\u00e1g. 83.<\/p>\n<p><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote32anc\" name=\"sdendnote32sym\">32<\/a>\u0002 <i>Ib.<\/i> P\u00e1g. 85.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class='MsoBodyText' style='margin-top: 6.0pt; margin-right: 5.6pt; margin-bottom: 6.0pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 0cm;'>No discutimos que en su aparici\u00f3n, en medio de un vac\u00edo de actividad y reflexi\u00f3n feminista y con el \u00e9xito obtenido, Beauvoir pudiera tener un papel revolucionario, efectivamente progresivo. Pero en la actualidad, en un momento de rebosante discusi\u00f3n del feminismo y en pro de las potencialidades liberadoras de \u00e9ste, m\u00e1s que seguir dictados de todo tipo al pie de la letra, tal vez las mujeres deber\u00edan tener en cuenta que este movimiento, lejos de estar predeterminado, ser\u00e1 aquello y no otra cosa que lo que ellas, unidas, decidan y consigan que sea en su d\u00eda a d\u00eda. Partiendo de sus experiencias y conocimientos, intereses y deseos; partiendo de aquello que las disguste y duela de esta vida que viven y que quieran transformar.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":3174,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[967,943,1032],"class_list":["post-3173","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-izquierda-a-debate","tag-el-segundo-sexo","tag-estudios","tag-simone-de-beauvoir"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3173","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3173"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3173\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3174"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3173"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3173"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3173"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}