{"id":32,"date":"2006-03-13T00:00:00","date_gmt":"2006-03-13T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=32"},"modified":"2020-02-29T11:59:59","modified_gmt":"2020-02-29T10:59:59","slug":"autogestion-productiva-y-asambleismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=32","title":{"rendered":"Autogesti\u00f3n productiva y asambleismo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"mailto:arnolkremer@hotmail.com\">arnolkremer@hotmail.com<\/a><\/p>\n<p><strong>Primera parte: \u00abLo que el cuerpo piensa\u00bb <\/strong><\/p>\n<p>Mabel Thwaites Rey estimula el debate sobre grandes interrogantes del momento con un oportuno an\u00e1lisis de las posibilidades inmediatas de los movimientos aut\u00f3nomos que se desarrollan por diversos puntos del globo terrestre.(Ver: \u00abAutogesti\u00f3n social y nuevas formas de lucha\u00bb, <a href=\"http:\/\/www.lafogata.org\/\">http:\/\/www.lafogata.org<\/a>, 5 de junio de 2003)<\/p>\n<p>El debate se presenta entre considerar esas iniciativas como luchas acumulativas hacia un cl\u00e1sico proyecto de poder popular o verlas como expresiones embrionarias de contrapoder o no-poder.<\/p>\n<p>La discusi\u00f3n se complica cuando se revalorizan categor\u00edas como \u00abpol\u00edtica\u00bb o \u00abno-pol\u00edtica\u00bb, tema que cierto marxismo arrogante ha vulgarizado al adjudicarle a los movimientos sociales el calificativos de \u00abno pol\u00edticos\u00bb como si fueran un escal\u00f3n inferior en las relaciones humanas. Es evidente que la pol\u00e9mica no es banal: uno u otro criterio llevan a considerar las posibilidades hacia un socialismo por la v\u00eda del estado nacional o la emancipaci\u00f3n por el desarrollo de experiencias comunales. Al mismo tiempo el eje de la discusi\u00f3n tiene una faz com\u00fan: c\u00f3mo ha de actuarse, aqu\u00ed y ahora, en terreno de la sociedad capitalista que es la que sufrimos, superando el corset del sindicalismo, el corporativismo, y el derecho burgu\u00e9s que es el derecho por definici\u00f3n.<\/p>\n<p>Por momentos, y como paradoja hist\u00f3rica, pareciera que estamos discutiendo en la Europa post revoluci\u00f3n francesa, dicho esto sin intenci\u00f3n peyorativa, por el contrario, una demostraci\u00f3n m\u00e1s de las limitaciones del mito del progreso y de c\u00f3mo el pasado suele regresar como puro presente.<br \/>\nSea como fuere, lo importante es recoger la riqueza de aquella pol\u00e9mica polarizada entre anarquistas y marxistas que dej\u00f3 como saldo una producci\u00f3n intelectual sustanciosa.<\/p>\n<p>No es motivo de este trabajo historiar la misma, s\u00f3lo precisar que la diferencia entre el anarquismo y el marxismo previo a la Comuna de Par\u00eds, en su sentido \u00abestrat\u00e9gico\u00bb, no eran tan dis\u00edmiles como luego la historia los hizo distanciar cada vez m\u00e1s. En ese sentido es al menos una ligereza hablar de los marxistas como \u00abpol\u00edticos\u00bb y los anarquistas como \u00abno pol\u00edticos\u00bb.<\/p>\n<p>La diferencia esencial, m\u00e1s all\u00e1 de los durisimos enfrentamientos t\u00e1cticos y los floridos ep\u00edtetos de Engels a los anarquistas durante la Primera Internacional, fue sobre todo despu\u00e9s de la Comuna de Par\u00eds, en tanto en cuanto los anarquistas segu\u00edan sosteniendo que no era posible cambiar la sociedad \u00abdesde arriba\u00bb y, en consecuencia, su negaci\u00f3n de la teor\u00eda de \u00abla dictadura del proletariado\u00bb<\/p>\n<p>La historia inmediata a esos hechos, la revoluci\u00f3n rusa y su formidable influencia durante todo el siglo veinte, le dio la raz\u00f3n al marxismo, pero la historia en su palabra actual parece hacernos comprender que el anarquismo ten\u00eda tambi\u00e9n sus razones. Por eso es que este momento tiene cierta analog\u00eda con el Marx de los \u00abmanuscritos de 1848\u00bb y aquellos escritos en que Marx y Engels imaginan la sociedad postcapitalista por la v\u00eda de la gemenweisen: la comuna.<\/p>\n<p>En el art\u00edculo mencionado, Mabel Thwaites Rey procura poner pa\u00f1os fr\u00edos al exceso de entusiasmo sobre las posibilidades inmediatas de los emprendimientos aut\u00f3nomos y el asamble\u00edsmo. Y tienen raz\u00f3n, ya que la virtud esencial de todo ese proceso iniciado el 19 y 20 de diciembre de 2001, no fue no s\u00f3lo tirar por tierra las veleidades primermundistas, sino tambi\u00e9n y principalmente, haber puesto en evidencia la crisis de representatividad, incluida en ella el fracaso de la v\u00eda estatal hacia el socialismo (expresado en la cat\u00e1strofe electoral de la izquierda org\u00e1nica) dejando hacia el presente y el futuro m\u00e1s interrogantes que respuestas. La teor\u00eda de la \u00abtoma\u00bb del poder est\u00e1 siendo cuestionada, no por especulaci\u00f3n racional en los foros internacionales, sino por la v\u00eda del \u00abcuerpo que piensa\u00bb, en las calles, las f\u00e1bricas recuperadas y en las plazas.<\/p>\n<p>Esto no deber\u00eda ser novedad, pero ocurre que el enorme y legitimo prestigio de esa gigantesca experiencia universal que fue la revoluci\u00f3n rusa parec\u00eda haber abierto la era del \u00abtr\u00e1nsito del capitalismo al socialismo\u00bb, mandando al \u00abbasurero de la historia\u00bb, no s\u00f3lo la teor\u00eda sino la rica pr\u00e1ctica de experiencias aut\u00f3nomas. En efecto: la instauraci\u00f3n del estado sovi\u00e9tico, sobre todo despu\u00e9s de la muerte de Lenin (sin olvidar los terribles costos de la colectivizaci\u00f3n forzada a cargo de Stalin) parec\u00eda demostrar la posibilidad de cambiar la sociedad \u00abdesde arriba\u00bb (hablamos de cambios radicales, se entiende, no de las indiscutidas mejoras sociales logradas por el socialismo real en, alfabetizaci\u00f3n, vivienda, salud p\u00fablica, etc) Gramsci hab\u00eda dicho a prop\u00f3sito que fue la \u00abrevoluci\u00f3n contra Marx\u00bb y, m\u00e1s all\u00e1 de la expresi\u00f3n textual, sus reflexiones sobre la hegemon\u00eda y sus met\u00e1foras sobre la \u00abguerra de posiciones\u00bb indican que el italiano pasaba revista al marxismo de la segunda y tercera Internacional. Porque en el punto en que el pensamiento marxista tiene su af\u00edn con el anarquismo &#8211; aunque con diferencias con respecto al sujeto &#8211; es en donde Marx conceb\u00eda el socialismo s\u00f3lo posible en los pa\u00edses altamente desarrollados, porque el capitalismo contradictoriamente habr\u00eda creado la condiciones objetivas, (producci\u00f3n material) y las subjetivas (conciencia y organizaci\u00f3n de la clase llamada a desplazar a la burgues\u00eda) El \u00abpoder\u00bb s\u00f3lo se pensaba como un corto periodo de transici\u00f3n de \u00abdictadura del proletariado\u00bb.<\/p>\n<p>Ello implicaba, de suyo, que la sociedad iba cambiando \u00abdesde abajo\u00bb y &#8211; al igual que la gran revoluci\u00f3n francesa &#8211; la \u00abtoma del poder\u00bb seria el acto final y no el inicio de la revoluci\u00f3n. La revoluci\u00f3n, en lo econ\u00f3mico, lo social, cultural y antropol\u00f3gico ya estar\u00eda hecha: el gran acto pol\u00edtico seria la captura del aparato estatal y el inicio de su ineluctable extinci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lenin tampoco perdi\u00f3 este punto de vista tan caro al marxismo. No impuls\u00f3 la toma del poder hasta que las consecuencias de la revoluci\u00f3n burguesa de febrero del 17 le hicieron ver, sobre la marcha de los hechos, la incapacidad de la burgues\u00eda rusa para una radicalidad similar a la francesa en su tiempo. Percibi\u00f3 la posibilidad de la toma del poder por el proletariado revolucionario en alianza con los campesinos. As\u00ed, lanz\u00f3 su \u00abahora o nunca\u00bb apostando a que Rusia incentivar\u00eda el detonante de la revoluci\u00f3n mundial centrada en Alemania, pa\u00eds donde se conjugaban a la perfecci\u00f3n las condiciones objetivas y subjetivas para el pase al socialismo. Rosa Luxemburgo, salud\u00f3 ardorosamente el coraje y la creatividad de los bolcheviques, pero a la vez en la c\u00e9lebre pol\u00e9mica con ellos, lanz\u00f3 una advertencia que deber\u00eda ser escrita en letras de hierro por su vigencia en todos los tiempos:\u00bbno hacer de la necesidad virtud\u00bb<\/p>\n<p>Y la historia fue y es cruel: \u00abtransformar la necesidad en virtud\u00bb una de las mayores trampas del ser humano ha recorrido todo el siglo veinte y sigue presente.<\/p>\n<p>La \u00abnecesidad hecha virtud\u00bb se instituy\u00f3 como pr\u00e1ctica, se \u00abjerarquiz\u00f3\u00bb como teor\u00eda y se cristaliz\u00f3 como dogma en el llamado socialismo estatal. El fracaso de la revoluci\u00f3n mundial oblig\u00f3 a la joven rep\u00fablica de los soviet a acentuar el poder del Estado. A las dificultades para el desarrollo de la sociedad socialista, acorralados por el cerco del capitalismo mundial, lejos de aplicarle cada vez menos Estado, recostando la responsabilidad sobre la poblaci\u00f3n, se aplic\u00f3 cada vez m\u00e1s Estado. En definitiva lo que se construy\u00f3 fue capitalismo de estado, administrado por partidos comunistas, supuestamente representantes del proletariado.<\/p>\n<p>Hoy, despu\u00e9s del colapso sovi\u00e9tico, los socialismos \u00abrealmente existentes\u00bb no parecen dirigirse hacia la extinci\u00f3n del Estado por la v\u00eda de la autonom\u00eda popular sino m\u00e1s bien tienden a Estados mixtos con cada vez mayor presencia de. empresas privadas. No hago juicios sobre c\u00f3mo resuelve cada uno de esos pa\u00edses la defensa de sus logros, hoy cercados m\u00e1s que nunca por el imperio, s\u00f3lo recuerdo \u00abno hacer de la necesidad virtud\u00bb.<\/p>\n<p>El asunto es observar que el concepto de cambiar la sociedad \u00abdesde abajo\u00bb (el que por otra parte se verifica en toda la historia de la humanidad, salvo en los que hubo invasiones externas) es tan anarquista como del marxismo original. Cierto es que Marx, como buen cient\u00edfico alem\u00e1n, era m\u00e1s \u00abprudente\u00bb que los \u00e1cratas, quienes, como buenos poetas, sol\u00edan dar rienda suelta a la imaginaci\u00f3n y pronosticaban formas futuras. A\u00fan as\u00ed Marx sue\u00f1a en varias oportunidades con un futuro en donde desaparecer\u00eda la divisi\u00f3n del trabajo, del que hoy se desentienden los marxistas profesionalizados que hablan de \u00abla era del conocimiento\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abNo hacer de la necesidad virtud\u00bb repito, sin embargo, esto no quita que la necesidad suele ser un buen est\u00edmulo a la creatividad. Tal es el caso de los actuales emprendimientos aut\u00f3nomos en nuestro pa\u00eds. Thwaites Rey hace bien en prevenir contra el exceso de entusiasmo, porque en la b\u00fasqueda de romper dogmas suelen gestarse nuevos dogmas. En este caso puede pensarse que se ha encontrado ya la f\u00f3rmula m\u00e1gica para superar el socialismo estatal y burocr\u00e1tico, por la simple v\u00eda del asambleismo. No se olvide que todos los movimientos polulares burocratizados empezaron siendo muy \u00abbasistas\u00bb y asamblearios. El sindicalismo es el mejor ejemplo.<\/p>\n<p>De lo que se trata es sencillamente que estamos frente a una gran oportunidad de experimentaci\u00f3n, alimentados por una riquisima historia. Desde luego, no puede olvidarse el hecho que estos emprendimientos tienen como objetivo principal e inmediato una soluci\u00f3n concreta para la angustiante situaci\u00f3n de desempleo y, en tanto eso, obedecen a la necesidad. Por las mismas razones no se los puede subordinar a supuestas \u00abestrategias\u00bb sean estas la \u00abtoma del poder\u00bb o las que fueren, ni trazar reglas te\u00f3ricas y recetas para todos por igual; las experiencias son variadas, cooperativas igualitarias, cooperativas con gesti\u00f3n empresarial, en casos m\u00e1s complejos hasta exigencia de intervenci\u00f3n estatal. Por otro lado nadie sabe cu\u00e1l ser\u00e1 el destino de cada f\u00e1brica recuperada.<\/p>\n<p>Pero, desde el punto de vista de su funci\u00f3n social y sea cual fuere la resultante futura, presentan en el hacer del hoy, experimentaciones no s\u00f3lo de nuevas formas productivas, sino, sobre todo, de relaciones sociales y agrupaciones profesionales que podr\u00edan tener insospechadas consecuencias en una reconsideraci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre sujeto, trabajo e identidad. No existen garant\u00edas para el futuro, insisto, nadie puede asegurar que no ser\u00e1n coptadas por el sistema y se transformar\u00e1n en empresas capitalistas como ocurri\u00f3 con la mayor parte del viejo cooperativismo, incluido el de origen anarquista. Pero la apuesta bien vale la pena.<\/p>\n<p>La dificultad mayor para comprender las posibilidades de estos caminos alternativos que parecen \u00abretroceder\u00bb a formas precapitalistas supuestamente \u00absuperadas\u00bb, tiene su origen en la propia teor\u00eda del conocimiento que sufren las ciencias sociales hegem\u00f3nicas, particularmente las hijas de la Ilustraci\u00f3n, que alimentan el sistema de creencias de la izquierda de origen marxista. En primer lugar el mito del progreso, el que supone autom\u00e1ticamente al presente como \u00absuperior\u00bb al pasado, y al futuro como \u00absuperior\u00bb a ambos: la historia como una espiral ascendente sin soluci\u00f3n de continuidad. Entrando en el tercer milenio tenemos sobrados elementos de juicio para sospechar que esto es v\u00e1lido s\u00f3lo en lo referente al progreso t\u00e9cnico-cient\u00edfico, una de las formas del conocimiento, no la \u00fanica. Pero eso deja de ser absoluto cuando lo encaramos desde otras formas del conocimiento, de relaciones humanas, calidad de vida y hasta de t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>En segundo lugar la pretensi\u00f3n del utraracionalismo de conocer y vaticinar por medio del lo analitico-previsible. Sabemos que los hombres no son lo que dicen ser sino lo que hacen y esto no se debe a una cuesti\u00f3n moral, a doble discurso malintencionado, sino a la propia distorsi\u00f3n del conocimiento del hombre sobre el hombre mismo. Porque ese \u00abcreer ser\u00bb es una construcci\u00f3n racional que supone al cerebro como el centro del pensamiento y desconoce \u00abcuanto piensa y puede el cuerpo\u00bb En consecuencia nunca se saben a priori las consecuencias de nuestros actos. De lo que se trata no es tanto de saber sino de, sino de actuar \u00aba pesar de\u00bb y hacernos cargo de los mismos.<\/p>\n<p>El pensamiento de la izquierda marxista est\u00e1 enfermo del mito \u00abprevisor\u00bb basado en el conocimiento de supuestas leyes del desarrollo social, a punto tal que ni siquiera tiene la modestia de revisar lo pasado para hacerse cargo. Por eso siempre ha podido interpretar lo que ha pasado y lo que va a pasar, raras veces lo que est\u00e1 pasando. A este pensamiento, m\u00e1s que a nadie, le cabe el aforismo \u00abel hombre es el \u00fanico animal que tropieza dos veces con la misma piedra\u00bb<\/p>\n<p>Desde estas consideraciones y haciendo un punto y aparte sobre las ya mencionadas soluciones inmediatas a los problemas de desempleo, el aspecto m\u00e1s vital en la mayor\u00eda de estos emprendimientos es subjetivo. Un campo de pr\u00e1cticas sociales con contenidos potencialmente muy radicales en una forma productiva en apariencias \u00abreformista\u00bb. En primer lugar la asimilaci\u00f3n corporal del \u00abse puede\u00bb; se pasa sobre el gran fetiche de \u00abel poder\u00bb para asumir el \u00abpoder hacer\u00bb a pesar del \u00abPoder\u00bb.<\/p>\n<p>Asimismo se registra un gran cambio en un aspecto poco tratado en todo enfoque sobre el trabajo: la tendencia, por la v\u00eda pr\u00e1ctica, a cuestionar la jerarquizaci\u00f3n laboral, una de las consecuencias de la divisi\u00f3n del trabajo, como una de las ataduras subjetivas de la dominaci\u00f3n. No se trata de desconocer las mayores o menores complejidades, las tareas que necesitan mayores o menores talentos, conocimientos o habilidades &#8211; incluso hasta reconocer razonables diferencias de ingresos &#8211; sino su desjerarquizaci\u00f3n social. Asumir que en un colectivo productivo desde el punto de vista social todos somos iguales.<\/p>\n<p>Este aspecto es una verdadera revoluci\u00f3n, es de una radicalidad insospechada y s\u00f3lo por ello vale la apuesta con todos los riesgos que conlleva. Tambi\u00e9n aqu\u00ed es donde las experiencias aut\u00f3nomas se tocan con el asambleismo, porque ponen en la picota el mito central del Estado Moderno: la representaci\u00f3n. El \u00absocialismo real\u00bb que supimos construir, en el mejor de los casos, hab\u00eda cambiado los representantes, reproduciendo el sistema representativo. Se trate de partido \u00fanico o pluralidad de partidos, son formas distintas de representaci\u00f3n. Si aceptamos ( aunque rega\u00f1adientes) que los partidos representan las clases sociales en la sociedad burguesa, en el socialismo, superadas las clases y la lucha de clases, toda la sociedad deber\u00eda ser un gigantesco partido, que se depura a s\u00ed mismo de los resabios del capitalismo.<\/p>\n<p>Mabel Thwaites Rey, en el trabajo citado, expresa que \u00ab\u00bbLa fetichizaci\u00f3n no es, ni nunca fue completa\u00bb (se refiere naturalmente al \u00abfetichismo de la mercanc\u00eda\u00bb, quiz\u00e1s el m\u00e1s importante aporte de Marx al conocimiento de la sociedad capitalista) con lo cual reintroduce un concepto verdaderamente radical negado por el marxismo oficial por cuanto \u00e9ste, al tomar la fetichizaci\u00f3n como algo absoluto &#8211; inherente de las leyes objetivas de la sociedad capitalista &#8211; considera que la misma s\u00f3lo puede ser superada por los representantes del partido, los \u00abdesalienados\u00bb portadores de la verdad. Este aspecto es clave, el partido, al tomar \u00abconciencia\u00bb de la alienaci\u00f3n, es el que tiene del monopolio de la verdad sobre masas alienadas que ignoran la alienaci\u00f3n. Por lo tanto el miembro del partido es el \u00abrepresentante\u00bb . \u00abRepresentar\u00bb, es hacer presente lo que est\u00e1 ausente. \u00bfQu\u00e9 es lo que estar\u00eda ausente? Esa \u00abverdad\u00bb ocultada por el fetiche y que el partido la conoce porque conoce los secretos de la econom\u00eda capitalista. No obstante, la autora, con femenina nitidez, agrega: \u00aben la vida cotidiana cada uno puede percibir los miles de efectos perversos de una organizaci\u00f3n social injusta. Sin embargo, la creencia de que no hay ninguna alternativa pr\u00e1ctica al actual sistema es algo que mantiene a la gente resignada\u00bb Si bien la autora no lo menciona as\u00ed, ni s\u00e9 si esa ha sido su intenci\u00f3n, yo interpreto que introduce un cuestionamiento al papel determinante de la conciencia como \u00abespejo subjetivo de la realidad\u00bb. Con ello podemos empezar a hablar de \u00abquerer hacer\u00bb y compromiso con el deseo. La autora emplea una palabra muy precisa: \u00abcada uno puede percibir\u00bb. Justamente, es el cuerpo el que percibe y resiste la fetichizaci\u00f3n que ha capturado al cerebro, el que ha desarrollado la \u00abcreencia de que no hay ninguna alternativa\u00bb<\/p>\n<p>En efecto: cuando los trabajadores desocupados, los vecinos, por imperio de la \u00abnecesidad\u00bb se ven obligados a hacerse cargo de lo que antes hac\u00edan sus \u00abrepresentantes\u00bb, el patr\u00f3n, el jefe, el t\u00e9cnico, el delegado sindical, el partido, el municipio, el Estado, portadores de la \u00abconciencia\u00bb, monopolistas del saber. cuando esa gente encuentra la alternativa que antes le estaba velada precisamente por esos representantes, se pone en movimiento y el deseo supera la limitaci\u00f3n de la conciencia. (La conciencia es el estrecho pensar del cerebro; el deseo es toda la potencia del pensamiento del cuerpo) Porque esa falta de \u00abcreencias\u00bb en alternativas que menciona con toda raz\u00f3n Thwaites Rey, no se debe tanto a la falta de imaginaci\u00f3n, inteligencia, ni siquiera conocimientos, como a la persistencia de un sistema de creencias llamado \u00abconciencia\u00bb que les ha dicho cu\u00e1l es al lugar de cada uno en el mundo. Es su \u00abrepresentante\u00bb el que diciendo cu\u00e1l es el papel del obrero, del maestro, del ingeniero o el taxista, en tanto portador del \u00absaber\u00bb, le ha impedido dejar libre al poder del cuerpo, al deseo. Si es el patr\u00f3n habr\u00e1 dicho, \u00ablos obreros no se pueden administrar\u00bb (y esto reforzado generosamente por todo el sistema educativo y los medios de informaci\u00f3n) Si es el Estado le ha dicho \u00abel pueblo no delibera ni gobierna\u00bb. Si es el delegado sindical habr\u00e1 alertado contra la \u00abirresponsabilidad\u00bb o los \u00abaventureros\u00bb, acudiendo a la disciplina gremial supeditado a lo que dir\u00e1 el secretario general. Y si es el partido le habr\u00e1 insistido sobre la maduraci\u00f3n de las condiciones \u00abobjetivas y subjetivas\u00bb y la necesidad de la espera de los \u00abmomentos\u00bb (el momento del asalto al poder) porque cada acci\u00f3n es parte del la gran \u00abestrategia\u00bb. Obedecer al que \u00absabe\u00bb es lo que la Modernidad llama conciencia, forma superior de la creaci\u00f3n, alojada en el cerebro, opuesta al \u00abprimitivismo pasional\u00bb de la acci\u00f3n espont\u00e1nea expresada por el cuerpo.<\/p>\n<p>Cualquier militante tendr\u00eda derecho a mandarme a Siberia por comparar al patr\u00f3n con el partido. No estoy haciendo paralelos \u00e9ticos ni dudo de la mejores intenciones. De lo que se trata es de desnudar la l\u00f3gica com\u00fan m\u00e1s all\u00e1 de nuestra \u00abconciencia\u00bb e intenciones. La l\u00f3gica de la sociedad capitalista En tal sentido redoblo la afirmaci\u00f3n: El fetichismo de la mercanc\u00eda, al operar principalmente sobre la \u00abconciencia\u00bb, impregna con mayor fuerza a la poblaci\u00f3n m\u00e1s \u00abeducada\u00bb que a la menos educada, y se supone que el partido es la forma superior de la educaci\u00f3n. A un s\u00f3lo ejemplo me remito: todav\u00eda se sigue sosteniendo que las elecciones sirven para \u00abmedir la conciencia pol\u00edtica de los trabajadores\u00bb<\/p>\n<p>Por eso es que este fen\u00f3meno de autonom\u00edas y asambleismo tienen la virtud de romper con la \u00abconciencia\u00bb para dar lugar al deseo y liberar las fuerzas creadoras de la multitud. No se trata de un canto al caos, al nihilismo. Son b\u00fasquedas por medio del cuerpo que piensa y que en ese camino aprende lo que ese cuerpo puede.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>arnolkremer@hotmail.com <\/p>\n<p>Primera parte: &quot;Lo que el cuerpo piensa&quot; <\/p>\n<p>Mabel Thwaites Rey estimula el debate sobre grandes interrogantes del momento con un oportuno an\u00e1lisis de las posibilidades inmediatas de los movimientos aut\u00f3nomos que se desarrollan por diversos puntos del globo terrestre.(Ver: &quot;Autogesti\u00f3n social y nuevas formas de lucha&quot;, http:\/\/www.lafogata.org, 5 de junio de 2003) <\/p>\n<p>El debate se presenta entre considerar esas iniciativas como luchas acumulativas hacia un cl\u00e1sico proyecto de poder popular o verlas como expresiones embrionarias de contrapoder o no-poder. <\/p>\n<p>La discusi\u00f3n se complica cuando se revalorizan categor\u00edas como &quot;pol\u00edtica&quot; o &quot;no-pol\u00edtica&quot;, tema que cierto marxismo arrogante ha vulgarizado al adjudicarle a los movimientos sociales el calificativos de &quot;no pol\u00edticos&quot; como si fueran un escal\u00f3n inferior en las relaciones humanas. Es evidente que la pol\u00e9mica no es banal: uno u otro criterio llevan a considerar las posibilidades hacia un socialismo por la v\u00eda del estado nacional o la emancipaci\u00f3n por el desarrollo de experiencias comunales. Al mismo tiempo el eje de la discusi\u00f3n tiene una faz com\u00fan: c\u00f3mo ha de actuarse, aqu\u00ed y ahora, en terreno de la sociedad capitalista que es la que sufrimos, superando el corset del sindicalismo, el corporativismo, y el derecho burgu\u00e9s que es el derecho por definici\u00f3n. <\/p>\n<p>Por momentos, y como paradoja hist\u00f3rica, pareciera que estamos discutiendo en la Europa post revoluci\u00f3n francesa, dicho esto sin intenci\u00f3n peyorativa, por el contrario, una demostraci\u00f3n m\u00e1s de las limitaciones del mito del progreso y de c\u00f3mo el pasado suele regresar como puro presente.  Sea como fuere, lo importante es recoger la riqueza de aquella pol\u00e9mica polarizada entre anarquistas y marxistas que dej\u00f3 como saldo una producci\u00f3n intelectual sustanciosa. <\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-32","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-materiales-para-la-refundacion-comunista"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=32"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=32"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=32"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=32"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}