{"id":320,"date":"2006-04-10T00:00:00","date_gmt":"2006-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=320"},"modified":"2020-02-14T11:52:47","modified_gmt":"2020-02-14T10:52:47","slug":"nuevas-subjetividades-y-viejos-antagonismos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=320","title":{"rendered":"Nuevas subjetividades y viejos antagonismos"},"content":{"rendered":"<p>Si alguna conclusi\u00f3n inmediata puede extraerse de los \u00faltimos hechos en Argentina es que la lucha de los trabajadores, de los asalariados y de los explotados determin\u00f3 e impuso su din\u00e1mica al sistema capitalista. En otras palabras, se constata que el avance del capitalismo, su desarrollo y su manera particular de crecimiento no responden a leyes predeterminadas, sino que son el resultado de los enfrentamientos y antagonismos presentes en la sociedad.<\/p>\n<p>El reciente proceso de luchas alcanz\u00f3 tal grado de velocidad y dinamismo que su impetuosa emergencia solamente es explicable por el estallido de una crisis largamente incubada en la sociedad. Fue la persistencia de una modalidad particular de acumulaci\u00f3n de capital la que incub\u00f3 en los \u00faltimos diez a\u00f1os tensiones sociales de l\u00edmites impensables e insospechados. Tensiones que fueron muchas veces desestimadas, desatendidas e incluso minimizadas no s\u00f3lo por quienes ejercieron el poder durante este tiempo, sino tambi\u00e9n por una amplia franja de organizaciones pol\u00edticas. La fragmentaci\u00f3n social, la d\u00e9bil y casi inexistente organizaci\u00f3n pol\u00edtica de las v\u00edctimas principales de este proceso, hizo que sorprendiera por la virulencia del enfrentamiento.<\/p>\n<p>Hoy debemos reconocer que el antecedente inmediato de la rebeli\u00f3n popular debe rastrearse en las asambleas de estudiantes de universidades ocupadas, en los cortes de ruta de los <i>piqueteros<\/i>, en las pasadas expropiaciones de los pobres a los supermercados, en la consolidaci\u00f3n de la creciente capacidad de intervenci\u00f3n de las m\u00e1s diversas comunidades, as\u00ed como en la resistencia y el fortalecimiento de diferentes grupos aut\u00f3nomos del conurbano bonearense, Rosario y otras ciudades del interior del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Sin embargo, nuestro an\u00e1lisis requiere clasificar los diversos espacios de lucha y los correspondientes sujetos pol\u00edticos que se confrontaron con el poder en la \u00faltima semana de diciembre:<\/p>\n<p><i>1) <\/i>Por un lado se encuentran los pobres y marginales del conurbado, habitantes de los barrios pobres pr\u00f3ximos a la ciudad de Buenos Aires y pertenecientes a la provincia de Buenos Aires, que robaron y saquearon supermercados y almacenes. Estos fueron, en t\u00e9rminos generales, \u00abobservados\u00bb y acompa\u00f1ados por el accionar pasivo de la polic\u00eda de la provincia de Buenos Aires.<\/p>\n<p><i>2) <\/i>Por otro lado tambi\u00e9n se manifestaron los habitantes de diversos barrios de la ciudad de Buenos Aires -representantes de una peque\u00f1a burgues\u00eda media y acomodada- que respondieron con el <i>cacerolazo<\/i>, luego de la declaraci\u00f3n del estado de sitio y el timorato discurso pol\u00edtico presidencial, ante la indisponibilidad bancaria de sus salarios y ahorros decretada por De la R\u00faa. Fueron ellos quienes se congregaron, inmediatamente despu\u00e9s del discurso presidencial y de manera espont\u00e1nea y aut\u00f3noma, en Plaza de Mayo la noche del mi\u00e9rcoles 19, pidiendo la renuncia del ministro Cavallo y del propio presidente. Esta movilizaci\u00f3n termin\u00f3 con la violenta represi\u00f3n policial y con el posterior enfrentamiento de los sectores juveniles con la polic\u00eda, que fue premonitorio del enfrentamiento del d\u00eda siguiente.<\/p>\n<p>3) Finalmente, las calles de Buenos Aires, pr\u00f3ximas a Plaza de Mayo y al Obelisco, fueron testigo el jueves 20 de dur\u00edsimos enfrentamientos -con la tr\u00e1gica cuota de vidas- entre la polic\u00eda federal y sectores estudiantiles, militantes de izquierda, y fundamentalmente j\u00f3venes y miembros de diversas organizaciones de desocupados del conurbado.<\/p>\n<p>No cabe duda acerca de la diversidad de la composici\u00f3n social de los actores mencionados, de la heterogeneidad de intereses y de los diferentes grados de compromiso y organizaci\u00f3n pol\u00edtica. Una segunda conclusi\u00f3n exige entonces resaltar la <i>multiplicidad <\/i>de los antagonismos puestos en juego en la rebeli\u00f3n popular. Su <i>diversidad:<\/i> estudiantes junto a desocupados y pobres; empleados estatales junto a comerciantes cuenta de propistas; <i>piqueteros <\/i>junto a amas de casa clase media urbana, etc\u00e9tera. En fin, una amalgama de intereses diversos. Se trat\u00f3 de una <i>multitud <\/i>que no respond\u00eda a una sola identidad, sino m\u00e1s bien a una comunidad. \u00a1Qu\u00e9 diferencia con la identidad uniforme que presentaba el sujeto social y pol\u00edtico que protagoniz\u00f3 las masivas movilizaciones de los 70, la del obrero fabril fordista! Los tiempos han cambiado: el capitalismo de los \u00faltimos a\u00f1os ha parido un proletariado distinto y un nuevo sujeto social y pol\u00edtico. La rebeli\u00f3n popular de diciembre es testigo, pues, de la sustantiva mutaci\u00f3n producida en los \u00faltimos tiempos en la <i>composici\u00f3n de clase,<\/i> fen\u00f3meno que se refleja en las nuevas formas de organizaci\u00f3n popular.<\/p>\n<p>En efecto, la marginaci\u00f3n social de los pobres impulsada por el car\u00e1cter particular que adopt\u00f3 la acumulaci\u00f3n de capital, junto con su desvinculaci\u00f3n de los procesos institucionales, permiti\u00f3 como contrapartida la construcci\u00f3n de espacios aut\u00f3nomos y libertarios, comit\u00e9s y movimientos, asambleas y coordinaciones, as\u00ed como agrupaciones locales de todo tipo que escaparon a las tradicionales formas pol\u00edticas de organizaci\u00f3n. De este modo, las nuevas formas de lucha se desarrollaron evitando las instituciones tradicionales. Las m\u00faltiples y novedosas formas de organizaci\u00f3n se proyectan ahora de manera intempestiva, abrupta, violenta en los espacios de confrontaci\u00f3n, empujadas por el nuevo sujeto social: multiplicidad de sujetos que se autorganizan en funci\u00f3n de las necesidades de la acci\u00f3n desechando toda modalidad predeterminada. As\u00ed, cada din\u00e1mica de enfrentamiento recoge la realidad concreta local que muestra no s\u00f3lo la gran diversidad de intereses, culturas, necesidades, identidades, sino tambi\u00e9n las autonom\u00edas presentes.<\/p>\n<p>Finalmente creemos estar ante un nuevo ciclo de luchas -y \u00e9sta es nuestra tercera conclusi\u00f3n- que presenta caracter\u00edsticas cualitativamente diferentes al ciclo de lucha de los 70. En efecto, el anterior ciclo exig\u00eda la presencia siempre activa de la <i>estrategia pol\u00edtica,<\/i> capaz de articular y hacer el nexo entre el paso de la guerra de movimiento a la guerra de posiciones; entre el paso de la fase de destrucci\u00f3n y cuestionamiento a las modalidades de dominaci\u00f3n capitalista al momento de la construcci\u00f3n del poder antag\u00f3nico propiamente. Dicha estrategia pol\u00edtica se concretaba en la din\u00e1mica de enfrentamiento cotidiano de las masas con el capital. Este proceso de lucha supuso tambi\u00e9n la construcci\u00f3n de una subjetividad pol\u00edtica que se proyectaba en el tiempo como la imagen m\u00edtica de un sujeto por devenir. Impl\u00edcito en este proceso de cuestionamiento a la dominaci\u00f3n del capital crec\u00eda un proceso de deconstrucci\u00f3n de las formas y mecanismos necesarios de dominaci\u00f3n. La insurrecci\u00f3n mediaba entre los tiempos de destrucci\u00f3n y reconstrucci\u00f3n, entre la desestabilizaci\u00f3n y la desestructuraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los nuevos tiempos presentan una din\u00e1mica diferente: destrucci\u00f3n y reconstrucci\u00f3n conviven en el mismo acto de lucha, es decir, de deconstrucci\u00f3n absoluta. Y este proceso de deconstrucci\u00f3n, de lucha presente, coincide temporalmente con la construcci\u00f3n de la propia subjetividad; \u00e9sta ya no necesita proyectarse como construcci\u00f3n futura. La deconstrucci\u00f3n, la lucha, constituye la matriz gen\u00e9tica de construcci\u00f3n de la nueva subjetividad. Una duda: quiz\u00e1 resulte apresurado hablar de constituci\u00f3n de nuevas subjetividades en la lucha inmediata; quiz\u00e1 sea m\u00e1s apropiado hablar entonces de invenci\u00f3n de subjetividad.<\/p>\n<p>La rebeli\u00f3n popular de diciembre indica que ha surgido y se ha expresado un conjunto de nuevos activistas, una nueva militancia pol\u00edtica, que si bien en su composici\u00f3n social muestra un quiebre con la vieja militancia de los 70, simult\u00e1neamente es heredera en alg\u00fan punto de las movilizaciones de los 70: la exigencia en su din\u00e1mica de algo nuevo, distinto, de algo que en el imaginario social se aparece como imposible, ut\u00f3pico mientras devora en su desarrollo todos los mecanismos e instancias democr\u00e1ticas que el sistema institucional ofrece.<\/p>\n<p>La protesta popular, la rebeli\u00f3n, tiene cuentas pendientes sin duda; sin embargo, resultar\u00eda falso, contraproducente, retardatario, hasta reaccionario demandar de las luchas callejeras se\u00f1ales pr\u00e1cticas para resolver los problemas sociales. No podemos esperar eso de ellas. Su aporte sustantivo est\u00e1 en haber transformado definitivamente la agenda pol\u00edtica nacional y latinoamericana, sembrando y proyectando la posibilidad de un mundo pol\u00edtico distinto y mejor. Quiz\u00e1 resulte en este sentido est\u00e9ril discutir sobre el car\u00e1cter revolucionario o no del movimiento. Pero de lo que no caben dudas es sobre su potencial de destrucci\u00f3n del orden pol\u00edtico y socioecon\u00f3mico establecido. Por ser la rebeli\u00f3n portadora de contradicciones tan fuertes, es precisamente por ello portadora de una potencia igualmente nueva.<\/p>\n<p>\u00bfEstamos ante el fin de un ciclo o s\u00f3lo ante la posibilidad de su agotamiento? \u00bfNos encontramos frente a la apertura de nuevas potencialidades y por ende ante la ca\u00edda definitiva del <i>pensamiento \u00fanico<\/i>? Ciertamente no resulta f\u00e1cil contestar estos interrogantes. Pero una cosa al menos parece clara, m\u00e1s all\u00e1 de la tragedia de la represi\u00f3n: la rebeli\u00f3n ha estado marcada por el sello de la <i>positividad. <\/i>Explorar esa positividad, auscultar su riqueza y l\u00edmites debe ser objeto de futuros an\u00e1lisis.<\/p>\n<p>Si alguna lecci\u00f3n inmediata debemos extraer de esta diversidad de voces que se expresaron los pasados d\u00edas 19 y 20 es que un futuro mejor y diferente es posible de construir. Si aceptamos anticipadamente y de manera resignada la perdurable constituci\u00f3n del poder capitalista, entonces toda resistencia ser\u00e1 in\u00fatil. Por el contrario, quienes ganaron la calle espont\u00e1neamente esos d\u00edas destruyeron definitivamente aquella muletilla pol\u00edtica de <i>no hay alternativa posible, <\/i>hecha a\u00f1icos ante la enorme cuota de autoconfianza y decisi\u00f3n puesta para enfrentar al poder pol\u00edtico.<\/p>\n<p>* Profesor de la Universidad de Buenos Aires<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si alguna conclusi\u00f3n inmediata puede extraerse de los \u00faltimos hechos en Argentina es que la lucha de los trabajadores, de los asalariados y de los explotados determin\u00f3 e impuso su din\u00e1mica al sistema capitalista. En otras palabras, se constata que el avance del capitalismo, su desarrollo y su manera particular de crecimiento no responden a leyes predeterminadas, sino que son el resultado de los enfrentamientos y antagonismos presentes en la sociedad.<\/p>\n<p>El reciente proceso de luchas alcanz\u00f3 tal grado de velocidad y dinamismo que su impetuosa emergencia solamente es explicable por el estallido de una crisis largamente incubada en la sociedad. Fue la persistencia de una modalidad particular de acumulaci\u00f3n de capital la que incub\u00f3 en los \u00faltimos diez a\u00f1os tensiones sociales de l\u00edmites impensables e insospechados. Tensiones que fueron muchas veces desestimadas, desatendidas e incluso minimizadas no s\u00f3lo por quienes ejercieron el poder durante este tiempo, sino tambi\u00e9n por una amplia franja de organizaciones pol\u00edticas. La fragmentaci\u00f3n social, la d\u00e9bil y casi inexistente organizaci\u00f3n pol\u00edtica de las v\u00edctimas principales de este proceso, hizo que sorprendiera por la virulencia del enfrentamiento.<\/p>\n<p>Hoy debemos reconocer que el antecedente inmediato de la rebeli\u00f3n popular debe rastrearse en las asambleas de estudiantes de universidades ocupadas, en los cortes de ruta de los piqueteros, en las pasadas expropiaciones de los pobres a los supermercados, en la consolidaci\u00f3n de la creciente capacidad de intervenci\u00f3n de las m\u00e1s diversas comunidades, as\u00ed como en la resistencia y el fortalecimiento de diferentes grupos aut\u00f3nomos del conurbano bonearense, Rosario y otras ciudades del interior del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Sin embargo, nuestro an\u00e1lisis requiere clasificar los diversos espacios de lucha y los correspondientes sujetos pol\u00edticos que se confrontaron con el poder en la \u00faltima semana de diciembre:<\/p>\n<p>1) Por un lado se encuentran los pobres y marginales del conurbado, habitantes de los barrios pobres pr\u00f3ximos a la ciudad de Buenos Aires y pertenecientes a la provincia de Buenos Aires, que robaron y saquearon supermercados y almacenes. Estos fueron, en t\u00e9rminos generales, &quot;observados&quot; y acompa\u00f1ados por el accionar pasivo de la polic\u00eda de la provincia de Buenos Aires.<\/p>\n<p>2) Por otro lado tambi\u00e9n se manifestaron los habitantes de diversos barrios de la ciudad de Buenos Aires -representantes de una peque\u00f1a burgues\u00eda media y acomodada- que respondieron con el cacerolazo, luego de la declaraci\u00f3n del estado de sitio y el timorato discurso pol\u00edtico presidencial, ante la indisponibilidad bancaria de sus salarios y ahorros decretada por De la R\u00faa. Fueron ellos quienes se congregaron, inmediatamente despu\u00e9s del discurso presidencial y de manera espont\u00e1nea y aut\u00f3noma, en Plaza de Mayo la noche del mi\u00e9rcoles 19, pidiendo la renuncia del ministro Cavallo y del propio presidente. Esta movilizaci\u00f3n termin\u00f3 con la violenta represi\u00f3n policial y con el posterior enfrentamiento de los sectores juveniles con la polic\u00eda, que fue premonitorio del enfrentamiento del d\u00eda siguiente.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-320","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/320","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=320"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/320\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=320"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=320"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=320"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}