{"id":3215,"date":"2016-07-20T00:00:00","date_gmt":"2016-07-20T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3215"},"modified":"2020-02-15T10:35:22","modified_gmt":"2020-02-15T09:35:22","slug":"la-impaciencia-opio-del-pueblo-de-izquierdas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3215","title":{"rendered":"La impaciencia, opio del pueblo de izquierdas"},"content":{"rendered":"<p>Hay un sector \u201cimpaciente\u201d en la vanguardia pol\u00edtica de izquierdas, que confunde la crisis de legitimidad y la subsiguiente recomposici\u00f3n del R\u00e9gimen del 78 con un fen\u00f3meno muy distinto: la crisis revolucionaria. El error no es nuevo, ya teorizaron sobre el mismo Joaqu\u00edn Miras y Joan Tafalla en 2013 (\u201cLa izquierda como problema\u201d, El Viejo Topo). Tafalla define la impaciencia como opio del pueblo de izquierdas. \u201cObnubila, narcotiza el entendimiento, estimula todo tipo de ilusi\u00f3n, anula la raz\u00f3n; induce un hiperactivismo pol\u00edtico narcotizante\u201d. Adem\u00e1s, \u201cnunca ha sido madre de la ciencia\u201d. Entre 2013 y 2015 han visto la luz decenas de publicaciones sobre procesos constituyentes, sin que el sujeto \u2013el pueblo soberano- est\u00e9 constituido. Un sue\u00f1o sobre el que la izquierda impaciente ha escrito y teorizado. A lo sumo se ha llegado en el estado espa\u00f1ol a algo muy distinto, el fen\u00f3meno constituyente de una nueva fuerza pol\u00edtica que se presente a las elecciones. \u00bfPor qu\u00e9 subrayar estos matices capitales? \u201cPara evitar la decepci\u00f3n que suele pasar cuando se hace de d\u00eda, abrimos los ojos y la realidad sustituye al ensue\u00f1o\u201d.<\/p>\n<p>Ponente en el curso de verano \u201cCampus Praxis\u201d, en el que han colaborado Sodepau y la Universidad de Valencia, Joan Tafalla es militante comunista, miembro de Espai Marx y doctor en Historia por la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona. Ingres\u00f3 en el PSUC en 1971 y fue uno de los fundadores del Partit dels Comunistes de Catalunya, formaci\u00f3n pol\u00edtica de la que se \u201cexili\u00f3\u201d, afirma, en 2001. Asimismo dirigi\u00f3 el peri\u00f3dico Avant entre 1982 y 1990. Es autor de \u201cUn cura jacobino: Jacques-Michel Coup\u00e9\u201d; coautor con Irene Castells de \u201cAtlas Hist\u00f3rico de la Revoluci\u00f3n Francesa\u201d y coeditor, junto a Josep Bel y Pep Valenzuela, de \u201cMiradas sobre la precariedad\u201d. Entre los \u00faltimos art\u00edculos publicados destacan \u201cApuntes de geopol\u00edtica del euro. Hay que salir de la jaula del euro y de la Uni\u00f3n Europea\u201d y, con Ram\u00f3n Franquesa, \u201cLa nueva geopol\u00edtica europea: hacia un bloque hist\u00f3rico en los pa\u00edses del sur de Europa\u201d (El Viejo Topo).<\/p>\n<p>La impaciencia lleva a la confusi\u00f3n entre luchas \u201cdefensivas\u201d y \u201cofensivas\u201d. El error puede conducir a la idealizaci\u00f3n de grandes movimientos como la PAH o de los muy meritorios resultados electorales de Barcelona en Com\u00fa, la CUP o Podemos. Hist\u00f3ricamente, destaca Joan Tafalla, pueden compararse a la coyuntura en que las Trade Union del Reino Unido constituyeron el Labour Party o el PT emergi\u00f3 en Brasil como expresi\u00f3n pol\u00edtica del potente movimiento obrero de los a\u00f1os 80 (del siglo pasado) en el \u00e1rea de Sao Paulo, as\u00ed como de las luchas del MST. La fuerza de estos movimientos resultaba, incluso, \u201cinfinitamente superior\u201d a las de los casos citados en el estado espa\u00f1ol. Sin embargo, concluye el historiador, el final de todas estas operaciones fue \u201cla cooptaci\u00f3n del movimiento obrero a la gobernaci\u00f3n del estado capitalista\u201d. Tafalla recuerda que Gramsci, ya en los Cuadernos, caracterizaba al gobierno de McDonald\u2019s como una forma de cesarismo.<\/p>\n<p>De ese modo puede terminar la impaciencia, en alguna de sus peores versiones: la que confunde los ritmos de la revoluci\u00f3n con los vitales o con las aspiraciones particulares al ascenso social. Ha ocurrido \u201cdesde la Revoluci\u00f3n Francesa pasando por todas las revoluciones sociales hasta nuestros d\u00edas\u201d. Ah\u00ed radica el gran riesgo: \u201cSe declara la revoluci\u00f3n como idea obsoleta y se justifica la propia cooptaci\u00f3n a las \u00e1reas perif\u00e9ricas del poder que antes se combat\u00eda\u201d. El miembro de Espai Marx recuerda la biograf\u00eda de algunos militantes de extrema izquierda que terminaron al frente del Ministerio de Cultura, gestores durante d\u00e9cadas del urbanismo y la vivienda en el \u00e1rea metropolitana de Barcelona o expresidentes de la Generalitat.<\/p>\n<p>En la conferencia de Joan Tafalla en el \u201cCampus Praxis\u201d de Valencia \u2013\u201cDespu\u00e9s de las elecciones, \u00bfqu\u00e9?\u201d- late una cuesti\u00f3n de fondo. \u00bfDeben los ritmos electorales marcar la pauta a los movimientos sociales? El historiador y militante comunista responde negativamente. En 2011 y 2012 proliferaban los textos en torno a la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica que aspiraba a romper con el R\u00e9gimen del 78, entonces en grave crisis. Se estaba, o al menos as\u00ed lo afirmaban los polit\u00f3logos, ante un periodo de oportunidades. Pero Tafalla se muestra partidario de considerar las agendas y los tiempos de la revoluci\u00f3n, \u201cmenos cortos de lo que muchos piensan\u201d. Una d\u00e9cada en el caso de la Revoluci\u00f3n Francesa (que muchos confunden con el 14 de julio de 1789, el 10 de agosto de 1792 o el 30-31 de mayo de 1793). En la Revoluci\u00f3n Rusa, 17-18 a\u00f1os (no se trata s\u00f3lo del asalto al Palacio de Invierno). Joan Tafalla se detiene en este proceso capital en la historia de la humanidad para extraer una gran lecci\u00f3n: \u201cFue la revoluci\u00f3n social en curso, en la que interven\u00edan millones de personas rompiendo las relaciones sociales existentes, lo que vac\u00edo el s\u00edmbolo del poder\u201d (el Palacio de Invierno). Lo decisivo no fue el giro ling\u00fc\u00edstico; la simbolog\u00eda y la resignificaci\u00f3n de las palabras \u201cfue fruto de la ola de fondo, no de la espuma de la vanguardia auto-designada\u201d.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n es un proceso m\u00e1s bien inserto en lo que los historiadores franceses llaman \u201clarga duraci\u00f3n\u201d. Pero antes, sedimentan poco a poco las condiciones subjetivas y objetivas que con el tiempo dar\u00e1n lugar al gran estallido. \u201cUna mir\u00edada de peque\u00f1os actos que durante por lo menos 165 a\u00f1os configuraron el pueblo soberano que realiz\u00f3 la Revoluci\u00f3n Francesa\u201d, define Joan Tafalla. \u201cAcciones que se desarrollaron no solo en Par\u00eds o en el centro del poder pol\u00edtico sino a lo largo y ancho del Hex\u00e1gono\u201d. Actos \u201crebelionarios\u201d, m\u00e1s que revolucionarios, que con el tiempo dieron lugar a un nuevo orden, civilizaci\u00f3n y cultura material de vida. Peque\u00f1os amotinamientos, rituales y hasta pr\u00e1cticas heterodoxas respecto a la religi\u00f3n oficial. Por tanto, la revoluci\u00f3n social es un proceso; al contrario que la \u201crevoluci\u00f3n\u201d pol\u00edtica entendida como mero recambio de las elites gobernantes. La reflexi\u00f3n no es un mero ejercicio diletante, de arqueolog\u00eda banal, sino que le sirve al conferenciante para fundamentar la \u201cconfusi\u00f3n\u201d de muchos sectores de la izquierda entre el \u201clargo\u201d y el \u201ccorto\u201d tiempo de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>A la \u201cprimavera \u00e1rabe\u201d de 2012 se la design\u00f3 en los medios de comunicaci\u00f3n convencionales como \u201crevoluciones \u00e1rabes\u201d. El motivo no era otro que la ca\u00edda de los reg\u00edmenes (pro-occidentales) de Mubarak en Egipto y Ben Al\u00ed en T\u00fanez. Pero las victorias islamistas fracturaron el consenso en torno a las palabras. \u201cMientras los medios de comunicaci\u00f3n dominantes han retirado el r\u00f3tulo de revoluci\u00f3n, los comentaristas de izquierdas han pasado a hablar de la derrota de la revoluci\u00f3n\u201d, explica Joan Tafalla. \u00bfEs suficiente con unas semanas o meses de manifestaciones y plazas repletas en las grandes ciudades para hablar de \u201crevoluci\u00f3n\u201d? La pregunta puede plantearse tambi\u00e9n en el estado espa\u00f1ol, despu\u00e9s de la irrupci\u00f3n del 15-M en mayo de 2011.<\/p>\n<p>En la Puerta del Sol, la Plaza de Catalunya, Taksim o Tahrir estall\u00f3 la indignaci\u00f3n, incluso se produjo un elevado grado de enfrentamiento, pero no una disputa por la hegemon\u00eda. \u201cEl tejido social que sustentaba los reg\u00edmenes no ha cambiado, la revoluci\u00f3n no ha llegado molecularmente a cada barrio o empresa\u201d. Joan Tafalla introduce el contraejemplo griego. La agitaci\u00f3n popular en la Plaza Syntagma estuvo reforzada por cerca de 30 huelgas generales, ocupaci\u00f3n de f\u00e1bricas abandonadas por los patronos, servicios sanitarios de car\u00e1cter comunitario y m\u00faltiples formas de ayuda mutua. De la malgama surgi\u00f3 una fuerza pol\u00edtica capaz de ganar las elecciones, pero en ning\u00fan caso de tomar el poder. Las ideas de paciencia, largo plazo y cambio radical implican poner punto final a las ilusiones. Algunas tan arraigadas como que retornar\u00e1 la \u201cBelle \u00e9poque\u201d y los buenos tiempos, o \u201cla ilusi\u00f3n de que es posible volver a aplicar pol\u00edticas keynesianas de redistribuci\u00f3n de la renta sin recuperar la soberan\u00eda econ\u00f3mica\u201d, argumenta Joan Tafalla. Hay otros muchos mitos, por ejemplo, el que contrapone la ociosidad y baja productividad sure\u00f1a a la eficiencia germana. A pesar de Volkswagen, el enriquecimiento de la hacienda de la RFA a costa de los pa\u00edses de la periferia o la escandalosa privatizaci\u00f3n de los bienes comunes de la RDA, remata el historiador.<\/p>\n<p><i><b>Fuente:<\/b><\/i> <a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=214709&amp;titular=%93la-impaciencia-opio-del-pueblo-de-izquierdas%94\">http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=214709&amp;titular=%93la-impaciencia-opio-del-pueblo-de-izquierdas%94<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class='MsoNormal' style='text-align: justify;'>Hay un sector \u201cimpaciente\u201d en la vanguardia pol\u00edtica de izquierdas, que confunde la crisis de legitimidad y la subsiguiente recomposici\u00f3n del R\u00e9gimen del 78 con un fen\u00f3meno muy distinto: la crisis revolucionaria. 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