{"id":3244,"date":"2016-09-26T00:00:00","date_gmt":"2016-09-26T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3244"},"modified":"2020-02-15T10:20:56","modified_gmt":"2020-02-15T09:20:56","slug":"capitalismo-y-decrecimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3244","title":{"rendered":"Capitalismo y (De)crecimiento"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 es el capitalismo?<br \/>\n\u00bfUna forma de estado?<br \/>\n\u00bfUna instituci\u00f3n?<br \/>\n\u00bfUnos cu\u00e1ntos valores?<br \/>\n\u00bfUna estructura de poder?<br \/>\n\u00bfIdeolog\u00eda?<br \/>\n\u00bfUna cultura?<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 gobierna el capitalismo?<br \/>\nLa oferta y la demanda<br \/>\nLa mano invisible<br \/>\nLos cercamientos de tierra<br \/>\nEl mecanismo de mercado<br \/>\nLa divisi\u00f3n de clases<br \/>\nEl racismo<br \/>\nLa virtud moral del productivismo.<br \/>\n\u00a1Innovaci\u00f3n!<br \/>\n\u00a1Inversi\u00f3n!<br \/>\n\u00a1Impresi\u00f3n!<br \/>\n\u00a1Progreso!<br \/>\nLa b\u00fasqueda empresarial del \u00e9xito tecnol\u00f3gico en busca del beneficio.<br \/>\n\u00a1Laissez faire!<br \/>\nLibre mercado<br \/>\nLibre comercio<br \/>\nLibre empresa<br \/>\nLibertad para comprar<br \/>\nEsclavitud salarial y deuda.<br \/>\n\u00a1Ego\u00edsmo individual!<br \/>\nAmbici\u00f3n<br \/>\nAdicci\u00f3n<br \/>\nFricci\u00f3n<br \/>\nCompetici\u00f3n despiadada<br \/>\nComer o ser comido<br \/>\nCrecer o morir.<\/p>\n<p>Yo pienso en el capitalismo como un momento. Un parpadeo en el tiempo. La vida org\u00e1nica ha prosperado en la Tierra durante 4 mil millones de a\u00f1os. Los humanos modernos hemos estado rondando por aqu\u00ed desde hace unos 200.000 a\u00f1os, pareci\u00e9ndose mucho a como somos t\u00fa y yo. El momento m\u00e1gico del capitalismo empez\u00f3 hace solo 500 a\u00f1os con la expansi\u00f3n colonial europea que permiti\u00f3 el auge de las econom\u00edas industriales alimentadas con combustibles f\u00f3siles.<\/p>\n<p>Fueron vitales para este auge los sistemas jer\u00e1rquicos de clase, g\u00e9nero y raza que interactuaron con los mercados para construir -y justificar- el intercambio desigual. Quienes participan en mercados desde posiciones superiores consiguen m\u00e1s por su dinero. El valor ecol\u00f3gico fluye hacia ellos y la riqueza se acumula. Quienes venden su trabajo y otros recursos desde posiciones inferiores tienden a ser exprimidos. Degradados. Deforestados. Erosionados. Empobrecidos. Agotados. El intercambio cultural neto ha fluido en la otra direcci\u00f3n: las pr\u00e1cticas, valores y mitos capitalistas se han impulsado a lo ancho y a lo largo, con escaso retorno de otras tradiciones. Las caracter\u00edsticas culturales del capitalismo parecen hoy tan omnipresentes que es dif\u00edcil imaginarse y forjar alternativas. La maniobra m\u00e1s magistral de la modernidad es propagar la percepci\u00f3n de que este momento llena todos los horizontes. Como resultado, la izquierda y la derecha pol\u00edticas, el pro-crecimiento y el decrecimiento, luchan a brazo partido en una palestra capitaloc\u00e9ntrica limitada.<\/p>\n<p>El mayor reto al que se enfrenta el decrecimiento es la poca profundidad hist\u00f3rica y las estrechas miras culturales a las que se circunscriben los debates contempor\u00e1neos. \u00bfC\u00f3mo escaparse?<\/p>\n<p><i>(1) Desacreditar los mitos que naturalizan las caracter\u00edsticas del capitalismo,<\/i><\/p>\n<p><i>(2) aprender de todo tipo de mundos socionaturales,<\/i><\/p>\n<p><i>(3) forjar sistemas dirigidos por otros deseos distintos del crecimiento.<\/i><\/p>\n<p>Se acusa al decrecimiento de eco-fascismo: una imposici\u00f3n dirigida ideol\u00f3gicamente que forzar\u00eda a v\u00edctimas que no lo desean a sacrificar sus libertades dadas por Dios y a traicionar sus ego\u00edsmos innatos. El capitalismo, en contraste, se percibe como apol\u00edtico y moralmente neutral: los mercados, en particular, aparecen como mecanismos fuera del tiempo mediante los cuales todos los humanos organizan libremente su sustento y establecen valores. Karl Polanyi (1944) demostr\u00f3 que es cualquier cosa menos eso. La mercantilizaci\u00f3n del trabajo y la naturaleza, unido a la colonizaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas humanas y las visiones del mundo por parte de las relaciones de mercado y el valor monetario son excepciones hist\u00f3ricas impuestas brutalmente en la Inglaterra de los siglos XVIII y XIX como esfuerzos para \u00abmoldear la naturaleza humana\u00bb hacia el crecimiento industrial. Pasando a finales del siglo XX, David Harvey (2007) y otros han expuesto las tremendas incursiones pol\u00edticas puestas en marcha para forzar la expansi\u00f3n de relaciones de mercado \u00ablibres\u00bb en las partes m\u00e1s aisladas del mundo y los \u00e1mbitos m\u00e1s \u00edntimos de las relaciones humanas.<\/p>\n<p>Nuestra tozuda ceguera a estos y otros detalles hist\u00f3ricos es debida a ciertas caracter\u00edsticas estructurales del lenguaje, la ciencia y la filosof\u00eda occidentales, en especial, las jerarqu\u00edas binarias. La visi\u00f3n binaria de blanco o no blanco, hombre sobre mujer, humano sobre otra naturaleza, est\u00e1n grabadas en el mundo en formas que hacen dif\u00edcil cuestionar el intercambio desigual y la explotaci\u00f3n, incluso desde la posici\u00f3n de aquellos m\u00e1s explotados. Lo binario naturaleza-cultura marca el pensar en los humanos como seres superiores sobre las bestias llevadas por sus instintos. Tambi\u00e9n cimienta como \u00abinstinto natural\u00bb (y por tanto no cambiable) aquellos aspectos de la vida humana que no deber\u00edan ser cuestionados.<\/p>\n<p>Hoy, la convicci\u00f3n de que la biolog\u00eda humana es responsable del impulso insaciable por aumentar la producci\u00f3n y el consumo es fomentada por poderosas narrativas culturales y cient\u00edficas. Los mitos establecidos incluyen el <i>Homo economicus<\/i>, el agente racional innato que siempre maximiza la utilidad para el beneficio personal. La \u00abpropensi\u00f3n natural\u00bb de Adam Smith al truque e intercambio, y ese gen ego\u00edsta que hace que todos nosotros ansiemos el control sobre los recursos y luchemos por conseguir m\u00e1s de la parte que nos corresponde, condenando tr\u00e1gicamente cualquier intento de gesti\u00f3n de lo com\u00fan.<\/p>\n<p><b>Cuidado con los constructos culturales que hacen que el status quo parezca natural<\/b><\/p>\n<p>Antonio Gramsci (1971) nos ense\u00f1\u00f3 a tener cuidado con el poder de los constructos culturales que hacen que el <i>status quo<\/i> parezca natural e inevitable. Tambi\u00e9n observ\u00f3 que las crisis hist\u00f3ricas pueden desestabilizar ese poder, abriendo posibilidades transformadoras. <i>Aprovechemos esta oportunidad para sacudir esos mitos.<\/i> Aprender de todo tipo de mundos socio-naturales expande nuestra profundidad hist\u00f3rica y amplitud cultural. Los estudios arqueol\u00f3gicos y etnogr\u00e1ficos demuestran que diversas culturas cazadoras-recolectoras-pescadoras con un metabolismo social extremadamente bajo y poca o ninguna actividad de mercado han prosperado a lo largo de la historia humana y lo siguen haciendo hoy. Ciertamente, han impactado y co-construido ecosistemas de muchas formas, pero no hay signos de que hayan cambiado el curso de los sistemas terrestres.<\/p>\n<p>Las pruebas indican que una expansi\u00f3n gradual del metabolismo social per c\u00e1pita en algunas poblaciones, a partir aproximadamente de unos 10.000 a\u00f1os atr\u00e1s con el amanecer de la agricultura y el urbanismo, seguido por aumentos mucho m\u00e1s empinados hace solo unos cuantos cientos de a\u00f1os con el momento de gloria del capitalismo, y luego una milagrosa erecci\u00f3n de crecimiento supercargado en el pasado siglo XX, acompa\u00f1ado de una concentraci\u00f3n atmosf\u00e9rica de CO2 disparada.<\/p>\n<p>Al poner este \u00faltimo momento en un contexto hist\u00f3rico m\u00e1s profundo y un contexto cultural m\u00e1s amplio se revela lo absurdo de proclamar que la capacidad de hacer fuego (evolucionada hace dos millones de a\u00f1os) lleva inexorablemente a la destrucci\u00f3n humana de los sistemas terrestres a mediados del siglo XX, cuando los ge\u00f3logos marcan el inicio del Antropoceno. Tambi\u00e9n cuestiona el mensaje com\u00fan de que esta nueva era fue provocada por la humanidad en su conjunto (en lugar de por un grupo minoritario o sistema social).<\/p>\n<p>La conciencia multicultural puede ayudarnos a responder preguntas del tipo: \u00bf\u00bbC\u00f3mo puede progresar la humanidad sin la motivaci\u00f3n capitalista?\u00bb y \u00ab\u00bfC\u00f3mo puede una econom\u00eda que no se expanda incluso mantener la sociedad humana?\u00bb He estado aprendiendo con una red de expertos-activistas trabajando en 15 pa\u00edses con comunidades que intentan prosperar con igualdad y con bajo o decreciente metabolismo social. Algunos de los pa\u00edses presumen de un crecimiento econ\u00f3mico y material disparado, otros se enfrentan al decrecimiento, o se han perdido completamente el crecimiento. Aunque muchos participantes en esta conferencia promueven el decrecimiento como un proyecto decidido, tambi\u00e9n prestamos atenci\u00f3n al decrecimiento como una consecuencia no intencionada, no necesariamente bienvenida y no siempre reconocida como una consecuencia del crecimiento en alguna otra parte. Hemos descubierto pr\u00e1cticas y sentidos prometedores en planes mantenidos durante mucho tiempo, entre adaptaciones forzadas y entre innovaciones hacia nuevas visiones. Podr\u00e1n leer sobre estas diversas v\u00edas culturales en un pr\u00f3ximo n\u00famero del <i>Journal of Political Ecology<\/i> sobre decrecimiento, cultura y poder.<\/p>\n<p>El prop\u00f3sito de estos estudios no es promover un retorno a la vida primitiva o a condiciones del tercer mundo. Por el contrario, la conciencia de los muchos modos posibles de existencia humana ampl\u00eda horizontes para construir futuros sin precedentes. Volvemos ahora al crisol donde se forjan estos futuros. Hemos dejado claro que las conductas y valores que dirigen el crecimiento capitalista no son naturales. Son artefactos de sistemas recientes de cultura y poder. Pero hay algo sobre la biolog\u00eda humana que es relevante tener en cuenta aqu\u00ed. Las criaturas que interact\u00faan en los ecosistemas terrestres muestran incre\u00edbles caracter\u00edsticas evolucionadas para cubrir sus necesidades y garantizar la supervivencia de sus descendientes. Las salamandras moteadas usan la energ\u00eda solar, el pez lobo atl\u00e1ntico produce anticongelante y los escarabajos peloteros africanos navegan con la V\u00eda L\u00e1ctea. A los cactus les crecen espinas para defender sus troncos jugosos contra los comedores de plantas suculentas, y las ortigas pinchan a los depredadores (y los paseantes), inyectando veneno en sus heridas. En relaci\u00f3n con estas u otras criaturas, los cuerpos humanos no brillan con especial fuerza, velocidad o dureza.<\/p>\n<p>Lo que destaca es la capacidad biof\u00edsica de pensamiento simb\u00f3lico y comunicaci\u00f3n que nos permite desarrollar colaborativamente sistemas culturales que sobreviven al individuo y, a su vez, dan forma a la producci\u00f3n de nuevas generaciones de Homo sapiens, sus h\u00e1bitos y sus h\u00e1bitats. Estos sistemas exclusivamente humanos toman la forma de lenguajes, religiones y ciencias; sistemas de producci\u00f3n, parentesco y g\u00e9nero. Son nuestro bien com\u00fan m\u00e1s fundamental. Es de donde viene el imperativo de crecer, y es lo que ya estamos cambiando para mantener un decrecimiento equitativo y placentero.<\/p>\n<p><i>Esta presentaci\u00f3n fue parte de la sesi\u00f3n plenaria \u201c<\/i><a href=\"https:\/\/scriptum.degrowth.net\/en\/DG2016\/public\/events\/428\"><i><u>Capitalism and Degrowth<\/u><\/i><\/a><i>\u201c. Vea <\/i><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=dbZRTsH81-k&amp;index=4&amp;list=PL9OIfSnjlF8R0pppEyLJHx6fuhR0ogvPx\"><i><u>esta sesi\u00f3n de la conferenc\u00eda en nuestro Canal de YouTube (en ingl\u00e9s)<\/u><\/i><\/a><\/p>\n<p><b>Bibliograf\u00eda:<\/b><\/p>\n<p>&#8211; Gramsci, A. 1971.Selections from the Prison Notebooks of Antonio Gramsci. New York: International Publishers.<\/p>\n<p>&#8211; Harvey, D. 2007. A Brief History of Neoliberalism. Oxford: Oxford University Press.<\/p>\n<p>&#8211; Malm, A. and A. Hornborg. 2014. The geology of mankind? A critique of the Anthropocene narrative. The Anthropocene Review 1(1): 62-69.<\/p>\n<p>&#8211; Polanyi, K. 1944. The Great Transformation. New York: Farrar &amp; Rinehart.<\/p>\n<p><a name=\"_GoBack\"><\/a> &#8211; Steffen W, Crutzen PJ and McNeill JR (2007) The Anthropocene: Are humans now overwhelming the great forces of nature? <i>Ambio<\/i>36: 614\u2013621.<\/p>\n<p><i><b>Sobre la autora:<\/b><\/i><\/p>\n<p>Susan Paulson ha pasado muchos a\u00f1os en Am\u00e9rica Latina, investigando y ense\u00f1ando las formas en las que interact\u00faan sistemas de g\u00e9nero, clase y etno-raciales con el medio ambiente biof\u00edsico, influenciando el desarrollo de cuerpos, paisajes y ecosistemas (inclu\u00eddos los humanos). Entre los libros que ha escrito\/editado se encuentran: <i>Masculinities and Femininities in Latin America\u2019s Uneven Development<\/i> (Routledge 2015), <i>Masculinidades en movimiento, transformaci\u00f3n territorial<\/i> (TESEO 2013), <i>Political Ecology across Spaces, Scales, and Social Groups<\/i> (Rutgers University Press 2005), <i>Huellas de g\u00e9nero en el mar, el parque y el p\u00e1ramo<\/i> (AbyaYala 2009), y <i>Desigualdad social y degradaci\u00f3n ambiental en Am\u00e9rica Latina<\/i> (AbyaYala 1998). Tras vivir y trabajar durante m\u00e1s de 20 a\u00f1os fuera de su pa\u00eds natal, Estados Unidos, se ha unido al Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Florida en 2014.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class='MsoNormal' style='margin-bottom: 18.0pt; text-align: justify; line-height: 150%; mso-pagination: widow-orphan; mso-outline-level: 3;'>La conciencia de los muchos modos posibles de existencia humana ampl\u00eda horizontes para construir futuros sin precedentes. Hemos dejado claro que las conductas y valores que dirigen el crecimiento capitalista no son naturales. 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