{"id":325,"date":"2006-04-10T00:00:00","date_gmt":"2006-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=325"},"modified":"2020-02-14T11:50:04","modified_gmt":"2020-02-14T10:50:04","slug":"democratizacion-del-estado-la-experiencia-del-presupuesto-participativo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=325","title":{"rendered":"Democratizaci\u00f3n del Estado: la experiencia del Presupuesto Participativo"},"content":{"rendered":"<p>El texto que sigue es la transcripci\u00f3n de una conferencia del alcalde de Porto Alegre (POA), Raul Pont, con el t\u00edtulo: \u00abDemocratizaci\u00f3n del Estado: la experiencia del Presupuesto Participativo\u00bb, que tuvo lugar en el Seminario de Econom\u00eda Pol\u00edtica en la Universidad Federal de R\u00edo Grande del Sur (UFRGS), durante un congreso de la Sociedad Brasile\u00f1a de Econom\u00eda Pol\u00edtica, el 14 de julio de 1999, en POA. El texto, en portugu\u00e9s, fue amablemente cedido por el propio Raul Pont al responsable de la presente traducci\u00f3n y adaptaci\u00f3n, Pep Valenzuela.<\/p>\n<p>Nuestra experiencia del Presupuesto Participativo (OP, siglas en portugu\u00e9s) est\u00e1 \u00edntimamente ligada a una concepci\u00f3n que marca la sociedad, o sea, comprender la \u00edntima relaci\u00f3n entre la econom\u00eda y la pol\u00edtica sin caer en una visi\u00f3n meramente tecnocr\u00e1tica o que restrinja esta relaci\u00f3n a una mera aplicaci\u00f3n de algunas f\u00f3rmulas matem\u00e1ticas o a un proyecto y propuestas que desconozcan las consecuencias que tienen paras las personas que viven en una ciudad, un Estado, un pa\u00eds. La ciencia social es una ciencia donde nosotros somos los propios cobayas, por tanto, tenemos que tener mucho cuidado con eso.<\/p>\n<p>Es conocida con ese nombre de OP, pero tiene una concepci\u00f3n que est\u00e1 ligada al programa del partido (Partido de los Trabajadores). Es una concepci\u00f3n del partido y del frente pol\u00edtico que gobierna la ciudad, hace ya tres mandatos. En este sentido, quer\u00eda establecer algunas preliminares, para que eso pueda ser comprendido. Cuando llegamos al gobierno, ten\u00edamos algunas visiones, previas, que part\u00edan del presupuesto de la necesidad de ir m\u00e1s all\u00e1 de aquello que nosotros conocemos en el pa\u00eds como democracia representativa.<\/p>\n<p>Es evidente que la democracia representativa es mucho mejor que el r\u00e9gimen autoritario, dictatorial, pero tambi\u00e9n genera muchas debilidades, favorece una cierta burocratizaci\u00f3n; aparta al ciudadano de la \u00abcosa p\u00fablica\u00bb o permite que \u00e9l se aproxime a ella apenas peri\u00f3dicamente. Nuestra preocupaci\u00f3n era c\u00f3mo hacer algo que retomase una tradici\u00f3n hist\u00f3rica de la humanidad y, principalmente, una tradici\u00f3n hist\u00f3rica de la izquierda: la experimentaci\u00f3n, la b\u00fasqueda en torno de un proceso m\u00e1s sustantivo de democracia. Recuperar una visi\u00f3n de la democracia como algo mucho m\u00e1s participativo de lo que es el puro hecho de llamar a los ciudadanos a ejercer el derecho a voto y delegar, de 4 en 4 a\u00f1os o de 8 en 8 a\u00f1os, para ejecutivos, parlamentarios, el poder de decidir.<\/p>\n<p>Entendemos que eso es insuficiente, que tenemos que marchar en la b\u00fasqueda de formas que envuelvan m\u00e1s a la comunidad, que permitan al ciudadano tener un mayor control sobre el poder p\u00fablico. Es en ese sentido es que digo que nosotros retomamos una idea muy querida, una idea de los grandes momentos en que la humanidad pens\u00f3 esa relaci\u00f3n de la sociedad con el Estado. En cierta forma, ese ha sido el grande debate sobre la democracia en los \u00faltimos siglos. Para retomar algunos momentos marcantes de eso, vale la pena recordar todo el debate sobre los reg\u00edmenes constitucionales, sobre las concepciones del proceso de representaci\u00f3n, de delegaci\u00f3n, donde destacan grandes te\u00f3ricos de los reg\u00edmenes constitucionalistas modernos y otros autores del mismo per\u00edodo, especialmente en el caso de Rousseau, donde esta cuesti\u00f3n estaba \u00edntimamente ligada con aquello que deber\u00eda ser un verdadero concepto de democracia: la idea de que, cuanto menos delegaci\u00f3n, cuanto menor fuera el grado de delegaci\u00f3n de poder y cuanto m\u00e1s el pueblo o la sociedad organizada pudiera ejercer la soberan\u00eda de sus decisiones, esto es mejor y nos aproxima m\u00e1s de un r\u00e9gimen efectivamente democr\u00e1tico que los proceso de delegaci\u00f3n representativa.<\/p>\n<p>En aquel momento, nosotros ten\u00edamos eso en la mente, sin tener, sin embargo, ninguna experiencia pr\u00e1ctica, cualquier experiencia, ni en el conjunto de Brasil, que se aproximase a eso. Nosotros no ten\u00edamos una tradici\u00f3n, como en otro lugares, en Europa principalmente, experiencias de autogesti\u00f3n, experiencias de gobierno con base en conceptos de democracia directa, como fue el caso de un peque\u00f1o periodo, aunque riqu\u00edsimo en experiencias, inmediatamente despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n Rusa.<\/p>\n<p>La experiencia de un gobierno de consejos (soviets) donde productor y legislador se fundiesen en el mismo individuo, en nuevo concepto de ciudadan\u00eda. El predominio, sin embargo, de la concepci\u00f3n de Partido \u00danico, de identificaci\u00f3n de Partido y Estado generaron un proceso de degeneraci\u00f3n burocr\u00e1tica que impidi\u00f3 un avance cualitativo de la democracia. La experiencia degener\u00f3 en un Estado autoritario y burocr\u00e1tico. Pero, tambi\u00e9n en otros pa\u00edses, principalmente en Europa, otros pueblos vivieron experiencias interesantes, ricas en ese sentido. Nosotros aqu\u00ed en Brasil, tenemos poca cosa en esa l\u00ednea. Cuando m\u00e1s, algunas experiencia consultivas, en los a\u00f1os 70, de consultas a la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nuestro objetivo era crear mecanismos en que la poblaci\u00f3n pudiese decidir, efectivamente, la aplicaci\u00f3n del dinero p\u00fablico. Y para nosotros eso era una cuesti\u00f3n democr\u00e1tica, de democracia participativa, directa, y una nueva forma de planificaci\u00f3n de la gesti\u00f3n municipal. Hacer una gesti\u00f3n distinta, diferente de aquella basada en el trabajo de especialistas, t\u00e9cnicos, en equipos que alimentan el trabajo de un secretario, de un alcalde que elaboran y piensan cosas bien acabadas, con inicio, desarrollo y fin, pero que son fruto de un n\u00famero muy restringido, muy peque\u00f1o de personas. En este caso, la gesti\u00f3n puede ser legitimada, homologada, por otras esferas de decisi\u00f3n y por el poder Legislativo, como es nuestro r\u00e9gimen presidencialista. Pero el proceso de elaboraci\u00f3n es bastante excluyente.<\/p>\n<p>Esos elementos estaban en el origen de nuestra experiencia en POA. Nos pregunt\u00e1bamos c\u00f3mo hacerlo, c\u00f3mo buscar una forma de participaci\u00f3n en que las personas se apropiasen de los datos e informaciones y tuviese el derecho, la soberan\u00eda de decidir, sin delegar, la aplicaci\u00f3n del dinero p\u00fablico; pudiesen vivir una nueva experiencia, donde el propio ciudadano pasase a ser un protagonista, pasase a ser un agente elaborador de un proceso de planificaci\u00f3n, de jerarquizaci\u00f3n de objetivos, de establecimiento de rumbos y caminos que \u00e9l quiere para su ciudad, que \u00e9l quiere para su Estado. Este es un proceso, evidentemente, bastante complejo y dif\u00edcil, no est\u00e1 acabado. Desde mi punto de vista, incluso, no tiene fin; o sea, no es algo que nosotros vamos a desarrollar y congelar como modelo, porque est\u00e1 \u00edntimamente vinculado con el propio proceso hist\u00f3rico, con la propia din\u00e1mica social, con el cambio de conceptos y de participaci\u00f3n de las personas que van elaborando y desarrollando formas que van, asimismo, perfeccion\u00e1ndose.<\/p>\n<p>Si nosotros compar\u00e1semos el grado de complejidad que alcanzamos, despu\u00e9s de once a\u00f1os de experiencia, con el primer a\u00f1o, es la noche y el d\u00eda. Hoy, ya tenemos un esqueleto, un proceso estructurado y reconocido por miles de personas que vienen participando de \u00e9l, lo cual nos permite hacer que los ajustes sean menos exigentes y las cosas se den en un estadio bastante distinto, que voy a procurar desarrollar en seguida.<\/p>\n<p>Esta era la idea b\u00e1sica que ten\u00edamos: romper con esta tradici\u00f3n de la cultura brasile\u00f1a, de la delegaci\u00f3n, de una cultura tambi\u00e9n tecnocr\u00e1tica seg\u00fan la cual algunos saben, otros no saben, unos son agentes activos del proceso, otros deben, simplemente, absorver el conocimiento y aquello que fue desarrollado o por una Secretar\u00eda o por un Instituto de Planeamiento o por una Universidad, como si eso fuera lo que mejor pudiera ser producido. Quer\u00edamos acabar con eso, sin negar la necesidad del conocimiento cient\u00edfico, del conocimiento t\u00e9cnico, pero subordin\u00e1ndolo a un proceso democr\u00e1tico, a un proceso de efectiva participaci\u00f3n de las personas.<\/p>\n<p>Era un desaf\u00edo muy grande porque no ten\u00edamos experiencias hist\u00f3ricas anteriores en el pa\u00eds, puesto que nunca hab\u00edamos practicado nada semejante. Era un gran desaf\u00edo para las personas que tampoco hab\u00edan vivido una experiencia participativa, hab\u00eda un largo y dif\u00edcil camino a recorrer. La democracia es un proceso extremamente dif\u00edcil de ser garantizado, empezando por el simple hecho de que la gente piense la democracia como algo m\u00e1s all\u00e1 de votar de 4 en 4 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Empezamos con algunos mecanismos. El m\u00e1s importante de ellos, sin duda, es el Presupuesto Participativo, pero no es el \u00fanico instrumento. Por ejemplo, nosotros tenemos en funcionamiento, y varios municipios han integrado en sus Leyes Org\u00e1nicas la figura de los Consejos Municipales, aunque no los practican. Es bueno recordar, tambi\u00e9n, que la propia Constituci\u00f3n Brasile\u00f1a de 1988, tambi\u00e9n consagr\u00f3 en su art\u00edculo primero la idea de que Brasil es una Rep\u00fablica Federativa en la que \u00abel poder emana del pueblo\u00bb y \u00e9l se expresa \u00aba trav\u00e9s de representantes elegidos\u00bb o \u00abdirectamente\u00bb. Esa peque\u00f1a agregaci\u00f3n hecha en 1988 \u2013\u00bbdirectamente\u00bb- pas\u00f3 desapercibida para la mayor\u00eda del pueblo y nunca fue practicada por los partidos ni reivindicada por la poblaci\u00f3n y muy poco utilizada en los Estados, aunque casi todas las Constituciones estatales copiaron esa misma base legal. Las leyes org\u00e1nicas municipales, en su mayor\u00eda, tambi\u00e9n establecieron eso. La nuestra, en Porto Alegre, llega a decir que el Poder Ejecutivo est\u00e1 comprometido a consultar, obligatoriamente y de la forma m\u00e1s democr\u00e1tica posible, a la comunidad antes de hacer la ley presupuestaria, antes de establecer el gasto p\u00fablico. Por tanto, ni siquiera faltaban leyes en Brasil, lo que nosotros precis\u00e1bamos era poner en pr\u00e1ctica aquello que ya exist\u00eda.<\/p>\n<p>Ciertamente, esta experiencia y esta pr\u00e1ctica, como ocurre hist\u00f3ricamente en la humanidad, va a exigir nuevas leyes, va a exigir nuevos cambios. Las constituciones existen, exactamente, para ser cambiadas, alteradas, de acuerdo con la relaci\u00f3n de fuerzas, de acuerdo con cada momento de la lucha social en cada pa\u00eds. Quiero decir que es la experiencia concreta la que construye la Constituci\u00f3n y no al contrario. No son las leyes las que hacen la vida pol\u00edtica, la vida social de los pueblos. Ese era nuestro punto de partida. Y empezamos a hacer, organizando la poblaci\u00f3n, proponiendo a la poblaci\u00f3n una forma de organizaci\u00f3n, que en los primeros a\u00f1os, fue por regiones, para facilitar el acceso, para facilitar las reivindicaciones, para que las personas pensasen mejor sus problemas. Dividimos la ciudad en algunas regiones. R\u00e1pidamente, las personas fueron exigiendo nuevas regiones, porque cre\u00edan que eran muy grandes o porque otras regiones quer\u00edan agregarse al proceso. Eso fue creciendo, lleg\u00f3 a las 16 regiones en que la ciudad est\u00e1 dividida hoy.<\/p>\n<p>A partir de 1993, iniciamos una experiencia con organizaci\u00f3n de la participaci\u00f3n por temas, por los grandes temas del Presupuesto, para tambi\u00e9n crear las condiciones para que el debate no se diese apenas en funci\u00f3n de criterios regionales, sino tambi\u00e9n en base al inter\u00e9s que la ciudadan\u00eda pudiera tener por temas espec\u00edficos. Iniciamos con cinco grandes temas del presupuesto municipal.<\/p>\n<p>La din\u00e1mica de ese proceso est\u00e1 abierta al debate, por tanto puede cambiar, puede ampliarse o disminuir, en funci\u00f3n de la opini\u00f3n de los propios participantes. Por ejemplo, este a\u00f1o, hay un debate bastante intenso entre las tem\u00e1ticas y todo indica que, tal vez, el a\u00f1o pr\u00f3ximo, haya que abrir otra tem\u00e1tica por subdivisi\u00f3n de la que envuelve, hoy, cultura, ocio y educaci\u00f3n. Se reivindica que esa sea subdividida y se cree otro espacio. La raz\u00f3n es el gran crecimiento de la participaci\u00f3n en el \u00e1rea de cultura, que viene exigiendo un espacio propio de participaci\u00f3n de las comunidades. Eso es fruto de las pol\u00edticas practicadas de descentralizaci\u00f3n de la cultura, de manifestaci\u00f3n de \u00e9sta en las m\u00e1s variadas formas, lo cual vienen trayendo un p\u00fablico nuevo, un p\u00fablico distinto, diferente que, muchas veces, ni era considerado como cultura propiamente dicha, pero que acaban expres\u00e1ndose y exigiendo su reconocimiento, exigiendo su participaci\u00f3n. Esto es un proceso abierto, es un proceso que puede y est\u00e1 pensado para ser alterado cada a\u00f1o por los propios participantes, por los propios protagonistas de esa pr\u00e1ctica. La divisi\u00f3n regional y la divisi\u00f3n tem\u00e1tica son los principales canales donde las personas se apropian del Presupuesto, de la composici\u00f3n de la receta y del gasto, de cu\u00e1les son los tributos que forman nuestra receta municipal. La participaci\u00f3n del Municipio en el pastel tributario, las transferencias constitucionales del Estado, de la Uni\u00f3n, otras recetas, c\u00f3mo se trabaja con la financiaci\u00f3n. Las personas se apropian tambi\u00e9n del gasto, de lo que va para cada secretaria; el costo, cu\u00e1l es el costo del personal, de lo que es la manutenci\u00f3n de la estructura, lo que sobra para inversiones.<\/p>\n<p>Cada a\u00f1o, las personas producen sus demandas, sus reivindicaciones, organizan y elaboran un cuaderno espec\u00edfico. El cuaderno es la sistematizaci\u00f3n del plan de inversiones. Es el fruto de un a\u00f1o de trabajo de la comunidad, a lo largo de los meses de marzo a noviembre, de manera organizada, sistem\u00e1tica, con criterios y canales bien claros, definidos, donde todos se apropian y saben c\u00f3mo funciona, cu\u00e1les son las reglas. Con la convocatoria p\u00fablica previa, para que nadie pueda decir que qued\u00f3 fuera y no sab\u00eda.<\/p>\n<p>Ese proceso produce cada a\u00f1o un cuaderno que condensa el plan de inversiones, donde est\u00e1n todas las obras y servicios que la poblaci\u00f3n decidi\u00f3. Eso acaba transform\u00e1ndose en un instrumento, efectivamente, de un Presupuesto-Programa. En un pa\u00eds como el nuestro, donde durante mucho tiempo la inflaci\u00f3n y tambi\u00e9n el autoritarismo siempre transformaron el Presupuesto en una pieza de ficci\u00f3n y, en la mayor\u00eda aplastante de los Estados y Municipios brasile\u00f1os, empezando por el Presupuesto de la Uni\u00f3n, contin\u00faa siendo una fantas\u00eda, eso no es poca cosa. En la mayor\u00eda de casos, el gobernador, el presidente o el alcalde hacen lo que quieren, hacen si tienen dinero o si se les ocurre o si les interesa en funci\u00f3n de la presi\u00f3n pol\u00edtica que pudieran estar sufriendo.<\/p>\n<p>El OP altera radicalmente ese proceso, porque se transforma en un presupuesto programa que hace independiente la decisi\u00f3n de la poblaci\u00f3n de la voluntad subjetiva del alcalde, del secretario, del lobby o del titular del peri\u00f3dico, que exige esto o aquello. Porque el compromiso est\u00e1 tomado y toda la comunidad que particip\u00f3 del proceso sabe exactamente cu\u00e1l es la obra que fue decidida, cu\u00e1l su localizaci\u00f3n, cu\u00e1l el metraje, cu\u00e1l el volumen y cu\u00e1nto cuesta y c\u00f3mo eso est\u00e1 colocado en la proyecci\u00f3n, en la estimaci\u00f3n de la Receta y del Gasto.<\/p>\n<p>Es evidente que eso, a lo largo de varios a\u00f1os, se va constituyendo en un poderoso instrumento y haciendo que el plan plurianual o la ley de directrices presupuestarias tambi\u00e9n pierdan su caracter\u00edstica de piezas de ficci\u00f3n. El Plurianual pasa a ser efectivamente, el conjunto de los objetivos y metas de un cuatrienio, para que el conjunto de la sociedad conozca y pueda tener una visi\u00f3n integral de aquello junto con una visi\u00f3n complementaria de las inversiones privadas. De esta forma, el Plano Plurianual tambi\u00e9n adquiere otro sentido. Lo que entr\u00f3 en el Plano no s\u00f3lo pasa a ser el orientador de los 4 a\u00f1os de gobierno, sino que, al mismo tiempo, compromete al gobierno con estas decisiones de largo plazo y, adem\u00e1s, alivia tambi\u00e9n de las angustias y las insatisfacciones a las personas que, en cada momento, creen que es imposible colocar una nueva demanda. O sea, hay una contrapartida. Se compromete el poder p\u00fablico y tambi\u00e9n se compromete la poblaci\u00f3n, en el sentido de que es posible gobernar sobre la presi\u00f3n, el lobby o una comunidad que descubri\u00f3, a \u00faltima hora, que tiene un problema y quiere que aquello sea resuelto inmediatamente, sin que este haya sido dimensionado y, al mismo tiempo, integrado en una programaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En este proceso, cada ciudadano que va a la reuni\u00f3n recibe un ejemplar del Plan de Inversiones donde est\u00e1 consignado aquello a que me refer\u00ed: la estimativa de receta, todos los gastos de personal, manutenci\u00f3n, inversiones de todas las secretar\u00edas, todas las prioridades que la poblaci\u00f3n estableci\u00f3 para cada a\u00f1o. Las grandes l\u00edneas generales que, despu\u00e9s, van a determinar la matriz que va a permitir que se combine las prioridades establecidas, gen\u00e9ricamente, por la ciudad, con la prioridad espec\u00edfica que cada regi\u00f3n apunta en funci\u00f3n de sus problemas. En ese proceso de combinaci\u00f3n, entran tambi\u00e9n otras variables como la carencia de servicios p\u00fablicos a disposici\u00f3n de la poblaci\u00f3n y el n\u00famero de habitantes. Todos esos elementos acaban componiendo una matriz que nos permite establecer una forma bastante justa de distribuci\u00f3n de los recursos siempre preservando que la decisi\u00f3n del proceso est\u00e1 en las manos de las personas que participan de esa experiencia.<\/p>\n<p>Este a\u00f1o de 1999, por ejemplo, estamos trabajando con un presupuesto de 850 millones, entre administraci\u00f3n directa e indirecta y, de esos 850 millones, estamos con, aproximadamente, 160 millones previstos en inversiones nuevas. Estos 160 millones de inversiones nuevas, m\u00e1s del 20% de la Receta, envuelven algunos financiamientos, principalmente una obra grande, financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Nacional de Desarrollo Econ\u00f3mico (BNDES), con contrapartida nuestra. Entre financiamientos y recursos propios, mantener una tasa de inversi\u00f3n del 20% en las condiciones brasile\u00f1as actuales, es cosa muy significativa.<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que ese proceso tiene un conjunto de consecuencias. Las personas se integran no s\u00f3lo en la decisi\u00f3n. A partir del momento que empiezan a decidir, ellas van, poco a poco, despertando para el problema de la receta, van concienci\u00e1ndose tambi\u00e9n en relaci\u00f3n a otros servicios p\u00fablicos; ellas van alterando, tambi\u00e9n, su relaci\u00f3n con los funcionarios del Ayuntamiento. Eso crea otra forma de relaci\u00f3n del servidor p\u00fablico con la poblaci\u00f3n. No es ning\u00fan pase de magia, no es ning\u00fan remedio para resolver todos los problemas administrativos de la m\u00e1quina p\u00fablica en Brasil, pero es una experiencia de las m\u00e1s eficientes, ciertamente, porque establece otro ritmo, establece una nueva relaci\u00f3n. Las personas asumen, efectivamente, su condici\u00f3n ciudadana.<\/p>\n<p>Normalmente, en Brasil, el ciudadano establece una relaci\u00f3n o de desd\u00e9n o de desconfianza, descr\u00e9dito o, por el contrario, de sumisi\u00f3n a la autoridad. Nuestro proceso rompe exactamente con eso. Establece una relaci\u00f3n en que el ciudadano crece. Es un proceso educativo, desigual, var\u00eda conforme las regiones y el bagaje acumulado, es un proceso en el que las personas van adquiriendo, conforme van participando, una capacidad de mayor fiscalizaci\u00f3n, una capacidad de mayor integraci\u00f3n con la cosa p\u00fablica. Ellas se relacionan con los funcionarios con la dignidad que debe tener esa relaci\u00f3n, en la que el ciudadano no puede estar sumiso, no puede ser sirviente. El ciudadano tiene que tener una relaci\u00f3n de respeto, pero una relaci\u00f3n de exigencia sobre cualquier servidor p\u00fablico, porque el sujeto es, precisamente, un servidor p\u00fablico. Esta es su condici\u00f3n. O sea, \u00e9l y su actividad tienen que estar subordinados al inter\u00e9s p\u00fablico. En fin, eso muda la relaci\u00f3n, y altera tambi\u00e9n, un conjunto de elementos en la m\u00e1quina administrativa.<\/p>\n<p>Este a\u00f1o, aqu\u00ed en Porto Alegre, la primera rodada del OP, plenarias regionales y tem\u00e1ticas, cont\u00f3 con la presencia de 15.000 personas. Es una experiencia que no envuelve al 1,3 millones que tiene la ciudad, pero es un proceso que viene despertando la participaci\u00f3n y lo importante es que \u00e9ste sea abierto a la participaci\u00f3n de todos y que la convocatoria sea p\u00fablica. En este aspecto, hay l\u00edmites. Sufrimos un boicot y una cr\u00edtica que se expresa por el silencio y por la omisi\u00f3n de la mayor parte de la prensa de POA. El OP es una experiencia a la que Le Monde, en Par\u00eds, le dedica una portada pero nunca tuvo cobertura de las asambleas populares, en once a\u00f1os de existencia, por la parte de la prensa de Porto Alegre. S\u00f3lo aparece en los peri\u00f3dicos cuando nosotros pagamos. Tenemos que pagar para que salga la convocatoria, para anunciar donde es la reuni\u00f3n. Algo que la prensa tendr\u00eda que hacer como un servicio de ciudadan\u00eda. Pero, como gran parte de la prensa es enemiga del gobierno, es contraria al proceso de democratizaci\u00f3n de la sociedad, simplemente ese tema no tiene cobertura, no existe.<\/p>\n<p>Pero, incluso con recursos limitados de comunicaci\u00f3n, no abdicamos de ella y hacemos esa convocatoria con veh\u00edculos con altavoces, con panfletos; en asociaci\u00f3n con las entidades, los sindicatos y las asociaciones de vecinos. Son compa\u00f1eros en las convocatorias y es eso lo que garantiz\u00f3, efectivamente, la presencia en estas plenarias. Son ellos los que organizan el proceso. Claro que nosotros tenemos que garantizar local, equipo de sonidos, las condiciones m\u00ednimas, porque las asambleas, a veces, alcanzan centenas de personas. Este a\u00f1o, tuvimos una asamblea con 1900 personas en un barrio de la ciudad, en la Lomba del Pinheiro, no hab\u00eda local para toda esa gente, tuvimos que armar una lona de circo para hacer la plenaria. En otros barrios tenemos grandes sedes de sindicatos, centros deportivos, gimnasios de escuelas, que ya son locales tradicionales de relaci\u00f3n de la sociedad con el Estado.<\/p>\n<p>Recuperando la propuesta filos\u00f3fica que anima nuestro proceso, como dec\u00eda al principio, es preciso plantear, crear la reflexi\u00f3n en la ciudadan\u00eda de que las formas tradicionales, constitucionales, de nuestra tradici\u00f3n republicana no son las \u00fanicas, ni las \u00faltimas y ni las m\u00e1s ejemplares de la humanidad. Funcionan con muchos fallos, son muy excluyentes, y nosotros podemos avanzar en ese terreno. No se trata de que ante lo escrito en la Constituci\u00f3n la humanidad o nuestra sociedad tenga que aceptar como si eso fuese un designio de los cielos para el resto de la vida. Todas las transformaciones sociales ocurrieron exactamente por la pr\u00e1ctica de las personas, por la pr\u00e1ctica pol\u00edtica. En la medida en que la pr\u00e1ctica pol\u00edtica se desarrolla, las teor\u00edas y las sistematizaciones pol\u00edtica y filos\u00f3ficas van adecu\u00e1ndose a aquello que la humanidad practica y desarrolla.<\/p>\n<p>Ninguno de los grandes te\u00f3ricos del constitucionalismo hab\u00eda pensado o escrito sus obras cuando las colonias americanas, las colonias de los emigrantes europeos, que se establecieron a principios del siglo XVII en los Estados Unidos, practicaban un contrato social, sin que nadie hubiese le\u00eddo a Rousseau o Montesquieu. Los habitantes del Nuevo Mundo practicaban nuevas relaciones sociales, osaban nuevas concepciones. No ten\u00edan ning\u00fan poder real alrededor, no sufr\u00edan ninguna presi\u00f3n feudal; por tanto una colonia, una nueva comunidad ten\u00eda que reunirse y decir: \u00abA ver, vamos a acordar aqu\u00ed nuestras reglas, vamos a ver lo que podemos y lo que no podemos hacer. Quien hace y decide nuevas leyes\u00bb. Esas pr\u00e1cticas son las que generaron no s\u00f3lo en Am\u00e9rica, sino tambi\u00e9n en otros lugares, las reflexiones que romp\u00edan con la concepci\u00f3n de la monarqu\u00eda absolutista, de la nobleza feudal.<\/p>\n<p>Nosotros, hoy, tenemos instrumentos poderosos de comunicaci\u00f3n, tenemos instrumentos rapid\u00edsimos de decisi\u00f3n, est\u00e1 ah\u00ed la inform\u00e1tica, el ordenador; s\u00f3lo que eso nunca fue puesto al servicio de la democracia. Ellos siempre fueron puestos al servicio de la tecnocracia o del domino de poca gente. Hoy, tal vez, fuera m\u00e1s f\u00e1cil cumplir aquella democracia directa sin delegaci\u00f3n pensada por Rousseau, de lo que era en su propia \u00e9poca, por los mecanismos de consulta inmediata, simult\u00e1nea que el computador, la inform\u00e1tica y las redes establecidas de telecomunicaci\u00f3n proporcionan.<\/p>\n<p>Creo que nuestra experiencia intenta rescatar esa trayectoria. No es un modelo acabado, listo, no es una receta que vale para cualquier lugar. Es un proceso que tiene que respetar la realidad, el tama\u00f1o de cada ciudad, la complejidad, el grado de organizaci\u00f3n de los movimientos sociales, la existencia o no previa de organizaci\u00f3n comunitaria, de organizaci\u00f3n sindical. Un conjunto de elementos que hace que ese proceso pueda ser distinto, diferente, en cada realidad.<\/p>\n<p>Lo importante es que el objetivo a alcanzar sea semejante. El objetivo de una democracia sustantiva, de una democracia donde el ciudadano delegue lo menos posible de su poder soberano de decidir. En fin, poner en pr\u00e1ctica nuestra Constituci\u00f3n, con todos sus l\u00edmites, que dice que el \u00abpoder emana del pueblo\u00bb.<\/p>\n<p>Porque, el problema es que cuando se delega el poder, ah\u00ed tenemos Congresos que acaban la legislatura con m\u00e1s del 50% de los parlamentarios habiendo cambiado de partido. Partidos que no cumplen sus programas. Elegidos que no son controlados por los electores. O sea, presupuestos que nadie conoce, nadie ve y no ser\u00e1n obedecidos por el Ejecutivo. Yo fui diputado federal en Brasilia y viv\u00ed, en la pr\u00e1ctica, el absurdo del tiempo y de los gastos que envolv\u00edan el debate de un presupuesto meramente autorizador, repartidos entre \u00ablobbistas\u00bb y miles de enmiendas clientelistas de parlamentarios buscando atender a sus base regionales y locales.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, a\u00fan todo era modificado al gusto de las Medidas Provisionales, de las contingencias de recursos y de la voluntad todopoderosa del Presidente y sus Ministros.<\/p>\n<p>Tenemos que romper con esa l\u00f3gica y con las reglas que la sustentan. Nosotros tenemos que hacer que las decisiones de los ciudadanos puedan ser, efectivamente, respetadas. Esa es la preocupaci\u00f3n mayor.<\/p>\n<p>Creo importante, con todo, remarcar que con la idea de la importancia de disminuir la delegaci\u00f3n de poder, no estoy diciendo no tener formas de delegaci\u00f3n, hablo de disminuir sabiendo de las dificultades que, en una sociedad moderna, con millones de personas, acarrea el juntar a la gente, y ser\u00eda ut\u00f3pico proponer juntar a todo el mundo en una plaza o conectar a todo el mundo con un terminal de computador y ya est\u00e1 resuelto el problema. No. Las cosas son m\u00e1s complejas. Lo que yo creo que es importante es la creaci\u00f3n del mecanismo y la abertura de ese proceso. La creaci\u00f3n del mecanismo, el m\u00e9todo, o sea, ofrecer las condiciones, estimular e incentivas a las personas a participar.<\/p>\n<p>A otro nivel, el descomp\u00e1s, ese foso entre electores y elegidos, entre la soberan\u00eda popular y los mandatarios en la esfera nacional, nos remite para otro aspecto importante no abordado todav\u00eda; es el de c\u00f3mo se articula el proceso de organizaci\u00f3n y decisi\u00f3n en el OP. Hay, incluso, un debate en curso en la capital y en el Estado sobre la necesidad de legalizar la experiencia. Esto es, sujetarla a una ley votada por los concejales y diputados para reglamentar sus pasos y funcionamiento.<\/p>\n<p>Nosotros creemos que este proceso debe ser, fundamentalmente, auto-reglamentado. Tiene una complejidad y una din\u00e1mica que no admite tener que pasar, cada a\u00f1o, por todo el proceso legislativo para enmiendas o revisiones. Si cambia la geograf\u00eda de una regi\u00f3n, si cambiar un criterio, tiene que cambiar la ley.<\/p>\n<p>Este proceso tiene que estimular la autoorganizaci\u00f3n de la sociedad. Las personas tienen que ser estimuladas, incentivadas a creer en su capacidad de construir cosas, en su capacidad de gestionar su destino. Y este proceso tiene reglas. Tiene un Reglamento Interno del OP, pero que no es una ley, y cada a\u00f1o es modificado, sufre alteraciones, discutidas por la propia poblaci\u00f3n y alteradas por los participantes. Se puede cambiar en cualquier momento, siempre que la mayor\u00eda de las personas que participan a trav\u00e9s de los delegados y consejeros formulen una propuesta de cambio.<\/p>\n<p>Este reglamento no exist\u00eda en el primer a\u00f1o de experiencia, ni en el segundo. Fue a partir del tercer a\u00f1o que eso fue consolid\u00e1ndose, sistematiz\u00e1ndose y construido por los propios participantes. Y esa es la mejor manera de los participantes se apropien de ese verdadero estatuto de su experiencia, de identificarse con \u00e9l.<\/p>\n<p>Es una disputa grande, porque algunos concejales quieren hacer una ley para reglamentar eso, pero la poblaci\u00f3n no quiere y nosotros tambi\u00e9n estamos en contra. Ahora, en el Estado, surgi\u00f3 toda esta disputa sobre si el OP es legal o no es legal. Ya hay hasta jueces manifest\u00e1ndose sobre eso, pero eso expresa, mucho m\u00e1s, la radicalidad de la disputa pol\u00edtica aqu\u00ed en el Estado, de lo que realmente un problema constitucional. El Estado est\u00e1 polarizado por una disputa electoral que termin\u00f3 en noviembre de 1998 pero que contin\u00faa a trav\u00e9s de la acci\u00f3n de los diputados que componen la mayor\u00eda, hoy, oposicionista, en la Asamblea y de una parte de la prensa que no se convenci\u00f3 todav\u00eda de que su candidato perdi\u00f3.<\/p>\n<p>Esa disputa est\u00e1 siendo muy marcado por eso y creo que, as\u00ed como en Porto Alegre se consolid\u00f3 esta experiencia, ella se consolidar\u00e1 tambi\u00e9n en el Estado. De entrada, el primer a\u00f1o en el Estado ya tuvo participaci\u00f3n muy superior al primer a\u00f1o en Porto Alegre. Claro que ya ten\u00edamos un experiencia, ya sab\u00edamos como hacer y ya hab\u00edamos difundido eso. Varias ciudades gobernadas por el Frente Popular, como Cax\u00edas, Viamao, Alvorada, Gravatai, Palmeira de las Misiones ya practican esa experiencia y eso tiene un efecto multiplicador, un efecto de demostraci\u00f3n para otros municipios, para otras realidad y va a ser m\u00e1s f\u00e1cil, a pesar de tener mayor complejidad, la realizaci\u00f3n del OP del Estado.<\/p>\n<p>Porque este proceso de construcci\u00f3n de una democracia sustantiva, permite a las personas establecer, exactamente, cu\u00e1les son sus prioridades. \u00c9stas dejan de ser aquello que es dictado por el lobby poderoso de algunas empresas, por la presi\u00f3n de la media o cosa del tipo. Si miramos las prioridades de la poblaci\u00f3n establece, siempre son distintas y contradictorias con las que nos exige la prensa. O sea, as\u00ed como la prensa nos exige viaductos, t\u00faneles, y esto es siempre presentado como sin\u00f3nimo de modernidad, como sin\u00f3nimo de adecuaci\u00f3n a los nuevos tiempos, cuya traducci\u00f3n es la sumisi\u00f3n al autom\u00f3vil, la poblaci\u00f3n nunca prioriz\u00f3 ni viaducto ni t\u00fanel en el OP.<\/p>\n<p>Nos quedamos con lo que la poblaci\u00f3n decide y en el momento en que la gente suma, en que establece el conjunto de las obras, vemos que, a largo plazo, eso va teniendo sentido, que hay planeamiento y que ha permitido que la ciudad sea, hoy, considerada la ciudad con mejor cualidad de vida del pa\u00eds. Es, de las grandes ciudades brasile\u00f1as, la que est\u00e1 en la cima del ranking del \u00cdndice de Desarrollo Humano (IDH) de la ONU.<\/p>\n<p>Por tanto, las personas no deciden aleatoriamente, ni deciden cosas absurdas. Deciden exactamente lo que ellas quieren para su vida, que es pavimentaci\u00f3n, saneamiento b\u00e1sico, que este a\u00f1o 1999 est\u00e1 en el primer lugar del OP.<\/p>\n<p>Ahora, en la fase que comienza a decidir lo que ser\u00e1 prioridad para el a\u00f1o 2000, como hace dos a\u00f1os atr\u00e1s, durante una brutal crisis de desempleo, la habitaci\u00f3n subi\u00f3 al primer lugar, cosa que no era as\u00ed en los primeros a\u00f1os dela d\u00e9cada. Reflejaba exactamente la crisis creada por el paro, cuando las personas pasan a tener que vivir en la periferia e ir para lugares m\u00e1s lejanos, casas y apartamentos menores, y los que estaban en esas condiciones acaban yendo para fabela u otras situaciones precarias.<\/p>\n<p>Simult\u00e1neamente, ocurre que puede haber regiones que tuvieran sus demandas b\u00e1sicas atendidas y ah\u00ed tiende a haber un cierto reflujo en la participaci\u00f3n. Pero en seguida, las personas empiezan a venir para reivindicar otra cosa. Cuando no tienen m\u00e1s el problema del agua, de la pavimentaci\u00f3n, de las aguas residuales, la comunidad quiere centro cultural. Empieza a preocuparse m\u00e1s con la escuela, quiere guarder\u00eda, que es tan importante para la comunidad, en ocasiones hasta m\u00e1s que la pavimentaci\u00f3n, porque es lo que permite que las personas puedan salir a trabajar, que la mujer se vea m\u00e1s emancipada del trabajo dentro de casa. Eso exige, de ellos, una modificaci\u00f3n de la demanda, una comprensi\u00f3n de cual es el funcionamiento. Nosotros tenemos todo un programa de guarder\u00edas comunitarias, que no son estatales, porque son sustentadas por el Municipio en la mayor parte de sus gastos. Entonces, eso crea toda una relaci\u00f3n que va despertando una conciencia de participaci\u00f3n, de compromiso, de trabajo colectivo, que cambia la conciencia de las personas. Nadie m\u00e1s es enga\u00f1ado por el discurso f\u00e1cil y eso importa. Importa para el municipio y para el pa\u00eds. Se rompen los v\u00ednculos del clientelismo, porque con la participaci\u00f3n las personas saben que fueron ellas las que decidieron la pavimentaci\u00f3n, la iluminaci\u00f3n, ellas las que mejoraron su condici\u00f3n de vida.<\/p>\n<p>Una cuesti\u00f3n importante es la relaci\u00f3n de los movimientos sociales y los partidos con el OP. Hay que se\u00f1alar que el fortalecimiento del OP no perjudic\u00f3 a las asociaciones de vecinos. Les dio un ritmo que nunca tuvieron. Eso no impide sus reuniones y discusi\u00f3n, ni impide que tengan su organizaci\u00f3n para otras reivindicaciones frente a otras instancias administrativas adem\u00e1s del Municipio, aprovechando esa movilizaci\u00f3n. No es coincidencia que cuando comenz\u00f3 el OP del Estado, fue la misma vanguardia social que ya participaba del nuestro la que tom\u00f3 la organizaci\u00f3n de las plenarias y fueron tambi\u00e9n numerosas.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con la participaci\u00f3n de partidos, el cuidado debe ser extremo. El OP no se puede partidarizar. La mayor credibilidad del OP reside en la confianza de que el espacio de participaci\u00f3n est\u00e1 garantizado para todos, independientemente del partido. Cualquier ciudadano podr\u00e1 ser elegido consejero o delegado, si tiene apoyo en su comunidad. Privilegiar el partido o el Frente que est\u00e1n en el gobierno ser\u00eda liquidar la experiencia. Las personas votan por cabeza, el voto es individual, no hay voto delegado. Los presidentes de entidades y sindicatos no votan por 3 o 4, porque ellos tengan cargo o mandato. All\u00ed, \u00e9stos podr\u00eda hasta tener m\u00e1s respaldo por cuenta de su lideranza, por ser m\u00e1s representativo, pero en la elecci\u00f3n, cada uno es un voto. As\u00ed como los consejeros elegidos no pueden cambiar las decisiones que la comunidad tom\u00f3. El papel de ellos es compatibilizar el presupuesto del municipio.<\/p>\n<p>El Consejo, que nosotros llamamos Consejo Popular del OP, hoy compuesto por 42 consejeros, porque son 16 regiones y 5 tem\u00e1ticas, dos por regi\u00f3n o plenaria tem\u00e1tica. Ese cuerpo de 42 consejeros es el que hace el presupuesto de la ciudad de Porto Alegre, en lo que se refiere a todas las inversiones. Hay partidos en contra del proceso, hay concejales que nunca fueron a una reuni\u00f3n. Pero, buena parte de los concejales, algunos incluso de la oposici\u00f3n, comparecen a las reuniones de las comunidades. Actualmente, por las reglas, la prioridad de palabra es de la comunidad; los concejales s\u00f3lo pueden hablar uno por grupo como m\u00e1ximo.<\/p>\n<p>Fue la comunidad la que estableci\u00f3 eso, como estableci\u00f3 reglas de proporcionalidad para elegir delegados, como aprob\u00f3 en el R\u00e9gimen Interno que funcionario cargo de confianza del Municipio, no puede ser consejero ni delegado. Si quisiera ser, tendr\u00eda que salir del Ayuntamiento.<\/p>\n<p>Pero, volviendo al tema de la participaci\u00f3n, los partidos no tienen prohibida la participaci\u00f3n, ni el nuestro. Ahora, nadie tiene carnet del OP. O sea, si el ciudadano fue elegido, lo fue por la poblaci\u00f3n, puede ser del partido que sea. La mayor\u00eda no es de ning\u00fan partido, incluso porque en Brasil los partidos tienen afiliaciones muy peque\u00f1as. Normalmente, quien participa del OP son electores, ciudadanos, l\u00edderes comunitarios.<\/p>\n<p>\u00a9EspaiMarx 2000 Art\u00edculo incorporado el 12 Noviembre, 2000<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El texto que sigue es la transcripci\u00f3n de una conferencia del alcalde de Porto Alegre (POA), Raul Pont, con el t\u00edtulo: &quot;Democratizaci\u00f3n del Estado: la experiencia del Presupuesto Participativo&quot;, que tuvo lugar en el Seminario de Econom\u00eda Pol\u00edtica en la Universidad Federal de R\u00edo Grande del Sur (UFRGS), durante un congreso de la Sociedad Brasile\u00f1a de Econom\u00eda Pol\u00edtica, el 14 de julio de 1999, en POA. El texto, en portugu\u00e9s, fue amablemente cedido por el propio Raul Pont al responsable de la presente traducci\u00f3n y adaptaci\u00f3n, Pep Valenzuela.<\/p>\n<p>Nuestra experiencia del Presupuesto Participativo (OP, siglas en portugu\u00e9s) est\u00e1 \u00edntimamente ligada a una concepci\u00f3n que marca la sociedad, o sea, comprender la \u00edntima relaci\u00f3n entre la econom\u00eda y la pol\u00edtica sin caer en una visi\u00f3n meramente tecnocr\u00e1tica o que restrinja esta relaci\u00f3n a una mera aplicaci\u00f3n de algunas f\u00f3rmulas matem\u00e1ticas o a un proyecto y propuestas que desconozcan las consecuencias que tienen paras las personas que viven en una ciudad, un Estado, un pa\u00eds. La ciencia social es una ciencia donde nosotros somos los propios cobayas, por tanto, tenemos que tener mucho cuidado con eso. <\/p>\n<p>Es conocida con ese nombre de OP, pero tiene una concepci\u00f3n que est\u00e1 ligada al programa del partido (Partido de los Trabajadores). Es una concepci\u00f3n del partido y del frente pol\u00edtico que gobierna la ciudad, hace ya tres mandatos. En este sentido, quer\u00eda establecer algunas preliminares, para que eso pueda ser comprendido. Cuando llegamos al gobierno, ten\u00edamos algunas visiones, previas, que part\u00edan del presupuesto de la necesidad de ir m\u00e1s all\u00e1 de aquello que nosotros conocemos en el pa\u00eds como democracia representativa.<\/p>\n<p>Es evidente que la democracia representativa es mucho mejor que el r\u00e9gimen autoritario, dictatorial, pero tambi\u00e9n genera muchas debilidades, favorece una cierta burocratizaci\u00f3n; aparta al ciudadano de la &quot;cosa p\u00fablica&quot; o permite que \u00e9l se aproxime a ella apenas peri\u00f3dicamente. Nuestra preocupaci\u00f3n era c\u00f3mo hacer algo que retomase una tradici\u00f3n hist\u00f3rica de la humanidad y, principalmente, una tradici\u00f3n hist\u00f3rica de la izquierda: la experimentaci\u00f3n, la b\u00fasqueda en torno de un proceso m\u00e1s sustantivo de democracia. Recuperar una visi\u00f3n de la democracia como algo mucho m\u00e1s participativo de lo que es el puro hecho de llamar a los ciudadanos a ejercer el derecho a voto y delegar, de 4 en 4 a\u00f1os o de 8 en 8 a\u00f1os, para ejecutivos, parlamentarios, el poder de decidir.<\/p>\n<p>Entendemos que eso es insuficiente, que tenemos que marchar en la b\u00fasqueda de formas que envuelvan m\u00e1s a la comunidad, que permitan al ciudadano tener un mayor control sobre el poder p\u00fablico. Es en ese sentido es que digo que nosotros retomamos una idea muy querida, una idea de los grandes momentos en que la humanidad pens\u00f3 esa relaci\u00f3n de la sociedad con el Estado. En cierta forma, ese ha sido el grande debate sobre la democracia en los \u00faltimos siglos. Para retomar algunos momentos marcantes de eso, vale la pena recordar todo el debate sobre los reg\u00edmenes constitucionales, sobre las concepciones del proceso de representaci\u00f3n, de delegaci\u00f3n, donde destacan grandes te\u00f3ricos de los reg\u00edmenes constitucionalistas modernos y otros autores del mismo per\u00edodo, especialmente en el caso de Rousseau, donde esta cuesti\u00f3n estaba \u00edntimamente ligada con aquello que deber\u00eda ser un verdadero concepto de democracia: la idea de que, cuanto menos delegaci\u00f3n, cuanto menor fuera el grado de delegaci\u00f3n de poder y cuanto m\u00e1s el pueblo o la sociedad organizada pudiera ejercer la soberan\u00eda de sus decisiones, esto es mejor y nos aproxima m\u00e1s de un r\u00e9gimen efectivamente democr\u00e1tico que los proceso de delegaci\u00f3n representativa. <\/p>\n<p>En aquel momento, nosotros ten\u00edamos eso en la mente, sin tener, sin embargo, ninguna experiencia pr\u00e1ctica, cualquier experiencia, ni en el conjunto de Brasil, que se aproximase a eso. Nosotros no ten\u00edamos una tradici\u00f3n, como en otro lugares, en Europa principalmente, experiencias de autogesti\u00f3n, experiencias de gobierno con base en conceptos de democracia directa, como fue el caso de un peque\u00f1o periodo, aunque riqu\u00edsimo en experiencias, inmediatamente despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n Rusa. <\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-325","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-democracia-republica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/325","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=325"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/325\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=325"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=325"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=325"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}