{"id":326,"date":"2006-04-10T00:00:00","date_gmt":"2006-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=326"},"modified":"2019-01-21T18:58:49","modified_gmt":"2019-01-21T18:58:49","slug":"develando-el-holograma-del-poder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=326","title":{"rendered":"Develando el holograma del poder"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En el n\u00famero 7 de Rebeld\u00eda, el Subcomandante Insurgente Marcos public\u00f3 un art\u00edculo titulado: &#8220;El mundo: siete pensamientos en mayo de 2003&#8221;. En la introducci\u00f3n del mismo se plantea que esta contribuci\u00f3n representa una aportaci\u00f3n del zapatismo a la elaboraci\u00f3n de una agenda de discusi\u00f3n, que no de puntos de acuerdo. Esta contribuci\u00f3n reafirma la visi\u00f3n que varios hemos planteado de que desde el inicio de la insurrecci\u00f3n zapatista del 1 de enero de 1994 se vive un proceso de reanimamiento de un debate indispensable para el desarrollo de un pensamiento emancipador.<\/p>\n<p> Esto se debe no \u00fanicamente a que la insurrecci\u00f3n estalla en el momento en que los te\u00f3ricos del capitalismo mundial cantaban las glorias al fin de las teor\u00edas revolucionarias o rebeldes sino a algo a\u00fan m\u00e1s significativo: ese avance del pensamiento de la derecha no era producto principalmente de su fuerza sino del callej\u00f3n sin salida al que hab\u00eda llegado el pensamiento de la izquierda. El zapatismo abri\u00f3 una brecha, por la cual se gener\u00f3 un proceso de reorganizaci\u00f3n del movimiento social y, en funci\u00f3n de lo anterior, una discusi\u00f3n te\u00f3rica plural. Aunque es necesario se\u00f1alar que \u00e9sta avanza m\u00e1s lentamente que el primero. <br \/> En ese marco, el texto arriba citado permite ubicar algunos puntos centrales de discusi\u00f3n. Muy probablemente no sean los \u00fanicos, ni forzosamente se tendr\u00e1 que estar de acuerdo con lo que en ellos se expresa, pero su importancia es innegable.<\/p>\n<p> Por eso y para provocar una discusi\u00f3n mayor es que comento el tema 2 de ese documento: &#8220;El Estado nacional y la polis&#8221;. <\/p>\n<p> 1. &#8220;En el ag\u00f3nico calendario de los Estados nacionales, la clase pol\u00edtica era quien ten\u00eda el poder de decisi\u00f3n. Un poder que s\u00ed tomaba en cuenta al poder econ\u00f3mico, al ideol\u00f3gico, al social, pero manten\u00eda una autonom\u00eda relativa respecto a ellos [&#8230;] Balance de administraci\u00f3n, pol\u00edtica y represi\u00f3n, una democracia avanzada. Mucha pol\u00edtica, poca administraci\u00f3n y represi\u00f3n encubierta un r\u00e9gimen populista. Mucha represi\u00f3n y nada de pol\u00edtica y administraci\u00f3n, una dictadura militar&#8221;.<\/p>\n<p> La vieja clase pol\u00edtica, que actuaba en los marcos de los Estados nacionales, ten\u00eda el poder de decisi\u00f3n sobre una serie de elementos fundamentales de la vida nacional. Su poder contaba con algunos m\u00e1rgenes de autonom\u00eda relativa que le permit\u00edan &#8220;ver m\u00e1s all\u00e1&#8221;. Aqu\u00ed nos encontramos con la descripci\u00f3n de c\u00f3mo funcionaba en la prehistoria (el siglo XX) el poder pol\u00edtico. <\/p>\n<p> Los pol\u00edticos profesionales de esa \u00e9poca se ve\u00edan a s\u00ed mismos y eran vistos por la sociedad como estadistas, capaces de unir a la naci\u00f3n por objetivos determinados. Esto no les otorga ning\u00fan tipo de simpat\u00eda. La descripci\u00f3n no implica aval. M\u00e1s a\u00fan. La dificultad para enfrentar ese tipo de poder pol\u00edtico era may\u00fascula, en tanto ese poder contaba con bases de legitimidad y de consenso muy fuertes, lo mismo que la utilizaci\u00f3n de mecanismos de coerci\u00f3n cuando el consenso se fracturaba.<\/p>\n<p> La pol\u00edtica era entendida como un arte, el arte de enga\u00f1ar, esconder, hacer pasar gato por liebre. Los estadistas eran aut\u00e9nticos magos que llevaban a cabo actos de prestidigitaci\u00f3n, ante los ojos at\u00f3nitos de la ciudadan\u00eda. Y cuando esos actos no funcionaban ten\u00edan la posibilidad de utilizar la represi\u00f3n para retomar el camino anterior.<\/p>\n<p> Atr\u00e1s se contaba con una forma de organizaci\u00f3n de la vida econ\u00f3mica, social y pol\u00edtica que le daba sustento a ese tipo de poder. Indudablemente, ese poder estaba dise\u00f1ado para garantizar la propiedad privada, las ganancias privadas y los niveles de explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n; lo que suced\u00eda era que la forma para garantizar dicho dominio estaba \u00edntimamente relacionada con la idea de presentarse frente a los ciudadanos como neutrales o simples \u00e1rbitros entre los conflictos sociales.<\/p>\n<p> Existe una relaci\u00f3n estrecha entre el fordismo productivo, el Estado benefactor, el incremento del consumo de los trabajadores y la existencia de una clase pol\u00edtica que ubica su espacio de desarrollo en funci\u00f3n de las fronteras nacionales.<br \/> Esa clase pol\u00edtica es hoy pieza de museo, su transformaci\u00f3n ha sido paralela al proceso de reorganizaci\u00f3n productiva, a la eliminaci\u00f3n del Estado benefactor y a la crisis del consumismo de los trabajadores.<br \/> Pero, desde luego, tambi\u00e9n esa clase pol\u00edtica, lo mismo que todos los otros factores que hemos descrito, ten\u00eda como objetivo frenar los procesos revolucionarios que se hab\u00edan venido desarrollando como consecuencia del triunfo de la revoluci\u00f3n Rusa.<\/p>\n<p> 2. &#8220;La globalizaci\u00f3n, es decir la mundializaci\u00f3n del mundo [&#8230;] encontr\u00f3 medios y condiciones para destruir las trabas que le imped\u00edan cumplir con su vocaci\u00f3n: conquistar con su l\u00f3gica todo el planeta&#8221;. <\/p>\n<p> La globalizaci\u00f3n significa, entonces, antes que nada, la pol\u00edtica seguida por el poder para romper con una serie de viejos paradigmas, con el objetivo de que los se\u00f1ores del dinero no tan s\u00f3lo reinen sino que tambi\u00e9n gobiernen. La idea que estaba atr\u00e1s era que los viejos Estados-Nacionales y la vieja clase pol\u00edtica hab\u00edan cumplido su papel y que ahora, libres de la amenaza de la revoluci\u00f3n socialista, lo que segu\u00eda era conquistar el planeta pasando por destruir las trabas que el viejo Estado-Nacional le impon\u00eda, o para ser m\u00e1s preciso, resolviendo la antinomia fundamental con la que ha sobrevivido el capitalismo, desde su origen: ser el primer sistema de producci\u00f3n que tiene como esencia la conformaci\u00f3n de un sistema-mundo (internacionalizaci\u00f3n del capital) y tener que construir Estados nacionales como la herramienta esencial para su conformaci\u00f3n, dominio y hegemon\u00eda. <\/p>\n<p> Ese proceso de globalizaci\u00f3n ha significado, en la pr\u00e1ctica, la rendici\u00f3n del viejo Estado-Nacional, en todos los terrenos: pol\u00edtico, militar, ideol\u00f3gico y econ\u00f3mico. El neoliberalismo ha pasado sobre el Estado nacional de la misma manera que pasa el conquistador por las tierras conquistadas, pisando todo lo que encuentra a su paso. <\/p>\n<p> Esto ha generado dos din\u00e1micas: la de los enamorados de este impresionante viento, que en la pr\u00e1ctica significa la nueva modernidad, y la de los despechados y nost\u00e1lgicos del pasado. Entre los primeros est\u00e1n los que sin quererlo o queri\u00e9ndolo, al narrar la gesta de conquista del neoliberalismo, elaboran una oda a un proceso que ha significado ya millones de asesinados, millones de muertos de hambre, millones de enfermos de las nuevas epidemias, etc\u00e9tera. Y, por otro lado, los que aferrados a los viejos esquemas de pensamiento, a\u00f1oran al viejo Estado Nacional (normalmente estamos hablando de un sector importante de pensadores de izquierda), en tanto \u00e9ste les daba la seguridad y la certeza sobre el quehacer pol\u00edtico, su internacionalismo llegaba hasta sus fronteras nacionales y a lo m\u00e1s que se pod\u00eda llegar era a mantener una pol\u00edtica de solidaridad.<\/p>\n<p> La IV Guerra Mundial se manifiesta como una confrontaci\u00f3n entre la globalizaci\u00f3n y los Estados Nacionales. Los casos de las guerras de los Balcanes, de Afganist\u00e1n y de Irak no son sino el inicio de ese proceso. Los Estados Nacionales m\u00e1s d\u00e9biles por su conformaci\u00f3n original son simples observadores de esta din\u00e1mica, mientras que los Estados Nacionales m\u00e1s fuertes, a pesar de sus molestias, no son otra cosa que clientes respondones de la globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p> 3. &#8220;El nuevo orden mundial sigue siendo un objetivo en el orden de batalla del dinero, pero en el campo yace ya, agonizando y esperando la llegada de auxilio, el Estado Nacional&#8221;. <\/p>\n<p> Al otro d\u00eda de la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn y, desde luego, inmediatamente despu\u00e9s de la ca\u00edda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, George Bush padre decret\u00f3 el inicio de un nuevo orden mundial. Sin embargo estaba claro qui\u00e9n era el derrotado pero no qui\u00e9n era el triunfador. El viejo orden mundial (el bipolar) hab\u00eda generado una inercia que permit\u00eda la estabilidad. La competencia intercapitalista desde luego exist\u00eda, pero de alguna manera estaba subordinada a la l\u00f3gica de la confrontaci\u00f3n bipolar. El mejor s\u00edmbolo de lo anterior era la Organizaci\u00f3n del Tratado del Atl\u00e1ntico Norte (OTAN). Desde luego, a Francia o a Alemania no les gustaba mucho depender en el terreno militar de Estados Unidos pero no ten\u00edan otra opci\u00f3n, tanto por la situaci\u00f3n en la que quedaron despu\u00e9s de la segunda guerra mundial como por el profundo temor que les creaba la existencia de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Los gobiernos capitalistas trabajaron duro para el rompimiento de ese viejo orden, pero no estaban del todo preparados para gestionar sin problemas el surgimiento de un nuevo orden.<\/p>\n<p> Eliminado el enemigo (el otro) que los un\u00eda, ahora se desataban todas las fuerzas internas dando paso a una feroz competencia, con el debilitamiento extremo de los Estados nacionales. <\/p>\n<p> La vieja clase pol\u00edtica es as\u00ed sustituida por lo que el Subcomandante Insurgente Marcos llama la &#8220;sociedad del poder&#8221;. \u00c9sta &#8220;no s\u00f3lo detenta el poder econ\u00f3mico y no s\u00f3lo en una naci\u00f3n&#8221; sino que act\u00faa m\u00e1s all\u00e1 de una naci\u00f3n y m\u00e1s all\u00e1 del poder econ\u00f3mico. Es decir, busca sustituir al viejo Estado Nacional y su poder rebasa el meramente econ\u00f3mico por medio del control de los organismos financieros internacionales, mecanismo ideal para controlar pa\u00edses enteros, medios de comunicaci\u00f3n, centros educativos, etc. <\/p>\n<p> En especial los organismos financieros internacionales han jugado un papel clave en el estallido de crisis sumamente graves. En el caso de los Estados Nacionales latinoamericanos esto fue preparado desde la d\u00e9cada de los a\u00f1os ochenta. La crisis de la deuda permiti\u00f3 conseguir una injerencia m\u00e1s significativa y menos costosa que las intervenciones militares del pasado o que el financiamiento de los golpes militares. Todos los pa\u00edses latinoamericanos fueron cediendo espacios fundamentales de soberan\u00eda al aceptar las cartas de intenci\u00f3n elaboradas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco Mundial (BM), al establecer los planes de ajuste, al autonomizar los bancos centrales, al aceptar el remate de sus bienes nacionales, etc\u00e9tera. En el campo de una batalla nunca declarada qued\u00f3 el viejo populismo nacionalista latinoamericano, la vieja concepci\u00f3n de una izquierda nacionalista que pensaba que el socialismo solamente se pod\u00eda realizar ali\u00e1ndose con la burgues\u00eda nacional. Ambas corrientes cayeron en la dial\u00e9ctica de aceptar un poco para ir aceptando todo poco a poco. Un viejo partido nacionalista o una corriente de izquierda tradicional pueden llegar al gobierno de su pa\u00eds, pero su espacio y su tiempo est\u00e1n determinados por la incapacidad que demostraron frente al viento arrasador del neoliberalismo. Y, al rev\u00e9s, a la &#8220;sociedad del poder&#8221; le importa poco qui\u00e9n gobierna (la derecha o la izquierda), lo que le importa es que siendo una u otra, no se salgan del script dise\u00f1ado por ella sobre cu\u00e1l es su papel en la nueva divisi\u00f3n internacional del trabajo. Hace a\u00f1os, si un partido de izquierda ganaba las elecciones y asum\u00eda un gobierno, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos inmediatamente comenzaba su trabajo de desestabilizaci\u00f3n. Hoy, si no se sale de los marcos prefijados, es mejor recibirlo en la Casa Blanca, invitarlo a los foros internacionales de los hombres del dinero (posiblemente Davos sea la capital de la &#8220;sociedad del poder&#8221;) e incluso se\u00f1alarlo como uno de sus mejores alumnos.<\/p>\n<p> 4. &#8220;La &#8220;sociedad del poder&#8221; desea un Estado Mundial con un gobierno supranacional, pero no trabaja en su construcci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p> Desde luego, desde hace muchos a\u00f1os, los ide\u00f3logos de la globalizaci\u00f3n neoliberal saben que la \u00fanica manera para resolver la antinomia que marca al capitalismo desde el inicio es construir un Estado supranacional, pero ese conocimiento no sirve de nada; en dado caso permite la creaci\u00f3n de fuegos artificiales que buscan nublar la capacidad de an\u00e1lisis. El Estado supranacional no existe y ni siquiera lo podemos encontrar en el orden del d\u00eda de la &#8220;sociedad del poder&#8221;. Representa una borrachera para los se\u00f1ores del dinero, se habla mucho de \u00e9l en las fiestas pero una vez que la borrachera pasa se elude el tema, incluso se tiene cierta verg\u00fcenza de lo que irresponsablemente se lleg\u00f3 a decir.<\/p>\n<p> La cuesti\u00f3n es que no se da ese paso pero en cambio se han dinamitado las bases de sustentaci\u00f3n del Estado nacional. El viejo orden ya no existe, pero en su lugar no se ha construido un nuevo orden; m\u00e1s claro a\u00fan, el viejo orden de los Estados nacionales ya no existe pero el orden del Estado supranacional no existe y m\u00e1s a\u00fan no se trabaja en su construcci\u00f3n. Eso permite la existencia de una fase m\u00f3rbida en que algunas veces se busca refugio t\u00edmidamente en el cascar\u00f3n de los viejos Estados nacionales y eso es inmediatamente interpretado por sus a\u00f1oradores como un signo inequ\u00edvoco de que el viejo orden se mantiene. En realidad se trata m\u00e1s de un wishful thinking que los viste de cuerpo entero. <\/p>\n<p> La reciente guerra en contra de Irak evidenci\u00f3 estos dos procesos: por un lado, los Estados nacionales se mostraron completamente ineficaces para enfrentar la situaci\u00f3n a partir de las viejas herramientas heredadas del viejo orden mundial; en especial la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (la organizaci\u00f3n de los Estados nacionales) fue totalmente inoperante e ineficaz. <\/p>\n<p> Por otro lado, la inexistencia de un Estado supranacional permiti\u00f3 que esa guerra provocara una fractura en la misma &#8220;sociedad del poder&#8221;, en tanto los roles econ\u00f3micos a jugar no est\u00e1n ya definidos y sobre todo no son definitivos. M\u00e1s a\u00fan, cada quien se vio obligado a recurrir a sus cascarones para buscar una renegociaci\u00f3n en la repartici\u00f3n de la riqueza de los nuevos territorios a conquistar. Y, en este nivel, el problema de los energ\u00e9ticos es clave.<\/p>\n<p> Pero, m\u00e1s all\u00e1, la carencia de una nueva estabilidad permite que la hegemon\u00eda econ\u00f3mica siga en disputa. La cuesti\u00f3n es que el desequilibrio militar est\u00e1 siendo utilizado por los se\u00f1ores del dinero de Estados Unidos y sus aliados europeos para controlar los recursos estrat\u00e9gicos en una fase del capitalismo donde el control de esos recursos cobra una importancia m\u00e1s grande que nunca. La inexistencia del Estado supranacional permite que la competencia intercapitalista no tan s\u00f3lo se mantenga sino que se haga m\u00e1s virulenta que nunca.<br \/> 5. &#8220;El Estado Nacional de la sociedad del poder s\u00f3lo aparenta un vigor que mucho tiene de esquizofrenia. Un holograma, eso es el Estado Naci\u00f3n en las metr\u00f3polis&#8221;.<br \/> Si como algunos suponen, el debilitamiento y la crisis de los Estados nacionales son fen\u00f3menos que se reducen a los pa\u00edses del llamado tercer mundo, mientras que en las metr\u00f3polis lo que se vive es un fortalecimiento y m\u00e1s a\u00fan una extensi\u00f3n de los Estados naci\u00f3n, entonces es dif\u00edcil de entender lo que sucedi\u00f3 con Francia, Alemania, Rusia, B\u00e9lgica, etc\u00e9tera, frente al unilateralismo norteamericano. La incapacidad del Consejo de Seguridad de la ONU para frenar la guerra, en \u00faltima instancia revela la crisis y la debilidad. <br \/> Pero incluso en el campo de los triunfadores la situaci\u00f3n no es muy diferente. Pensar que el m\u00e1s viejo de los Estados nacionales, Gran Breta\u00f1a, vive una fortaleza es cerrar los ojos ante su profunda debilidad. Un solo ejemplo. Un poco despu\u00e9s del 11 de septiembre, cuando George Bush hizo un homenaje a los bomberos neoyorquinos en el Congreso norteamericano, entre los asistentes estaba Tony Blair, quien fue presentado y tratado no en su calidad de jefe de Estado, sino en el mismo nivel del jefe de la polic\u00eda de esa ciudad. Gran Breta\u00f1a no es otra cosa que una extensi\u00f3n de los territorios de Norteam\u00e9rica. Es un nuevo barrio de Manhattan.<\/p>\n<p> Pero el mismo Estado norteamericano ha sido v\u00edctima de un asalto por parte de los se\u00f1ores del dinero. Ese proceso tuvo su punto culminante con el fraude electoral que permiti\u00f3 que Bush fuera nombrado presidente. La conformaci\u00f3n de su gabinete fue la demostraci\u00f3n de que el golpe de Estado que se hab\u00eda llevado a cabo, no hab\u00eda sido realizado por la vieja clase pol\u00edtica republicana sino por los grandes consorcios econ\u00f3micos, en especial los que est\u00e1n vinculados a las empresas petroleras y armamentistas. <\/p>\n<p> Desde luego, la ideolog\u00eda que se est\u00e1 utilizando es ultra nacionalista. Es imposible pensar que se puede conquistar el apoyo mayoritario de un pueblo confesando que se llevar\u00e1 a cabo una guerra para quedarse con la segunda reserva petrolera del mundo o que se va a enviar a los soldados norteamericanos para hacer m\u00e1s poderoso a un pu\u00f1ado de multimillonarios. Se tuvo que inventar que la naci\u00f3n norteamericana estaba en peligro. Pero eso es ideolog\u00eda pura. Como nunca antes en la historia los objetivos de la guerra estaban vinculados a una serie de empresas trasnacionales y como nunca el objetivo fue perjudicar a otras empresas trasnacionales. Claro, en medio exist\u00eda un Estado naci\u00f3n, un pueblo, una cultura, una forma de vida, pero todas esas cosas (para los se\u00f1ores del dinero) son total y absolutamente prescindibles. El holograma del Estado nacional nos da una imagen nacionalista distorsionada. Deconstruir ese holograma es una de las tareas m\u00e1s ingentes.<\/p>\n<p> 6. &#8220;La Polis moderna [&#8230;] s\u00f3lo tiene de la cl\u00e1sica (Plat\u00f3n), la imagen superficial y fr\u00edvola de las ovejas (el pueblo) y el pastor (el gobernante). Pero la modernidad trastoc\u00f3 por completo la imagen plat\u00f3nica. Ahora se trata de un complejo industrial: algunas ovejas se trasquilan y otras se sacrifican para obtener alimento, las &#8220;enfermas&#8221; son aisladas, eliminadas y &#8220;quemadas&#8221; para que no contaminen al resto&#8221;.<\/p>\n<p> El objetivo, ahora que el comunismo ha sido derrotado (as\u00ed lo piensan en la &#8220;sociedad del poder&#8221;, extrapolando la derrota de los reg\u00edmenes burocr\u00e1ticos poscapitalistas) no es disputar la mente y los corazones de los pobres; tampoco competir con otro sistema econ\u00f3mico para demostrar que los trabajadores pueden tener mejores condiciones de vida bajo el capitalismo; mucho menos pensar en c\u00f3mo asegurar que los viejos tengan condiciones favorables de retiro, o que los enfermos por el S\u00edndrome de Inmunodeficiencia Adquirida puedan tener acceso a la seguridad social y a medicinas baratas y de calidad. Todos esos elementos que fueron llevados a cabo por los viejos Estados nacionales, (bajo su etapa de Estado benefactor, como una necesidad para limitar al capitalismo voraz en un mundo en que las revoluciones socialistas o de liberaci\u00f3n nacional estaban a la orden del d\u00eda) hoy no tienen raz\u00f3n de ser bajo la nueva l\u00f3gica de la acumulaci\u00f3n de capital. Los elementos coercitivos han sustituido en gran medida a los elementos de consenso.<\/p>\n<p> La humanidad, no una clase en espec\u00edfico, est\u00e1 en peligro de desaparecer. Y esto no es simplemente una visi\u00f3n terror\u00edfica. Las nuevas armas de destrucci\u00f3n masiva, el impresionante desequilibrio ecol\u00f3gico (la desertificaci\u00f3n, la escasez del agua, el hoyo de la capa de ozono, la destrucci\u00f3n de bosques y selvas&#8230;), las terribles pandemias, la extensi\u00f3n del hambre, etc\u00e9tera, son los nuevos jinetes del Apocalipsis. Nada m\u00e1s que ahora cabalgan sobre el &#8220;desarrollo&#8221; de la t\u00e9cnica y el progreso. Pero, como para el capital neoliberal ya no hay enemigo global, nada de esto parece preocuparle lo suficiente para ameritar una intervenci\u00f3n reguladora por parte del Estado; el pastor es carnicero y que el reba\u00f1o se apa\u00f1e como pueda.<\/p>\n<p> 7. &#8220;La imagen de la ciudad rodeada (y amenazada) por cinturones de miseria y la imagen de la naci\u00f3n hostigada por otros pa\u00edses, se han empezado a transformar. La pobreza y la inconformidad (esas &#8220;otras&#8221; que no tienen el buen gusto de desaparecer) ya no est\u00e1n en la periferia, sino que se pueden ver casi en cualquiera de las urbes&#8230; y de los pa\u00edses. Quien gobierna la ciudad, s\u00f3lo administra el proceso de fragmentaci\u00f3n de la polis, en espera de poder administrar el proceso de fragmentaci\u00f3n nacional&#8221;.<\/p>\n<p> La vieja relaci\u00f3n centro-periferia se desvanece, no porque los niveles de opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n se hayan hecho m\u00e1s tenues sino exactamente al contrario. El fracaso del viejo capitalismo perif\u00e9rico (as\u00ed fue conocido por muchos) en varios niveles &#8212;pero fundamentalmente en dos: fracaso de la cuesti\u00f3n agraria y fracaso de la industrializaci\u00f3n&#8212; gener\u00f3 en un primer momento el crecimiento desmedido de las ciudades, pero en un segundo momento la huida del pa\u00eds. Los 250 millones de migrantes del mundo son el resultado de ese doble proceso. Esos 250 millones de migrantes han cambiado la conformaci\u00f3n de las viejas clases obreras (simplemente observemos cu\u00e1l es la composici\u00f3n de la actual clase obrera alemana o francesa), sus puntos de referencias, sus adquisiciones culturales, sus historias, sus identidades. Los &#8220;otros&#8221; se han colado por las paredes porosas de las nuevas polis, sobreviven sin integrarse. Cada vez m\u00e1s los &#8220;otros&#8221; cumplen una doble funci\u00f3n: ser el motor de la acumulaci\u00f3n de capital y paralelamente ser la fuente principal (o de las principales) del env\u00edo de divisas a sus pa\u00edses de origen. Una nueva clase obrera a la cual el viejo sindicalismo no le dice gran cosa. Los temidos &#8220;otros&#8221; son hoy uno de los factores claves del nuevo modelo econ\u00f3mico neoliberal y al mismo tiempo los receptores de los odios racistas y clasistas de la &#8220;sociedad del dinero&#8221;. Por eso la guerra contra los &#8220;otros&#8221; es una guerra sin fin, pero tambi\u00e9n por eso es una guerra perdida. Y los otros no son s\u00f3lo migrantes. En nuestro pa\u00eds, millones de &#8220;otros&#8221; salen hacia Estados Unidos, pero la mayor\u00eda aqu\u00ed queda, y para el imperio ellos tambi\u00e9n forman parte de los &#8220;otros&#8221;. Son, por ejemplo, los millones de j\u00f3venes sin trabajo que tambi\u00e9n viven en las polis al lado de los cotos de riqueza exclusivos para unos cuantos. <\/p>\n<p> Para defenderse de la irrupci\u00f3n masiva de los &#8220;otros&#8221;, las polis desarrollan sus programas de seguridad interna que representan aut\u00e9nticos planes militares estrat\u00e9gicos. &#8220;Cero Tolerancia&#8221; no es s\u00f3lo un programa de seguridad, sino que es antes que nada una declaraci\u00f3n de guerra contra los &#8220;otros&#8221;. En \u00faltima instancia se est\u00e1n ensayando dos visiones: &#8220;cero tolerancia&#8221;, &#8220;cero atenci\u00f3n&#8221; o &#8220;cero tolerancia, uno por ciento de ayuda&#8221;. Con el af\u00e1n de entregar las polis a los se\u00f1ores del dinero, se duda del camino a seguir. Parecer\u00eda que en los \u00faltimos tiempos los amanuenses del poder del dinero han llegado a la conclusi\u00f3n de que deben de establecer peque\u00f1os programas que otorguen cierta imagen de inter\u00e9s social. La ideolog\u00eda porrista est\u00e1 basada en la idea de que hay que otorgar caridad a los pobres mientras se les quitan todos los derechos sociales que antes hab\u00edan conquistado (el derecho a la salud hoy est\u00e1 siendo contrarrestado por el seguro popular, el derecho al trabajo est\u00e1 siendo sustituido por la idea de la changarrizaci\u00f3n, el derecho a la educaci\u00f3n hoy est\u00e1 siendo sustituido por el paulatino avance de la privatizaci\u00f3n&#8230;). Al final, dar el Pa&#8217;que te alcance o la ayuda a los miembros de la tercera edad es m\u00e1s barato que invertir en hospitales, escuelas, vivienda, etc\u00e9tera. <\/p>\n<p> 8. Casi al final, el Subcomandante Insurgente Marcos se pregunta: \u00bf&#8220;Se podr\u00eda pensar que de lo que se trata no es de &#8220;humanizar&#8221; el corral-f\u00e1brica-matadero de la polis moderna, sino de destruir esa l\u00f3gica, arrancarse la piel de oveja y, sin ovejas, descubrir que el &#8220;pastor-carnicero-trasquilador&#8221; no s\u00f3lo es in\u00fatil sino que estorba?&#8221;<\/p>\n<p> Parecer\u00eda que s\u00ed. La otra visi\u00f3n ser\u00eda una vuelta al pasado. Pero esto no aparece en el horizonte como una posibilidad para los se\u00f1ores del dinero. El proceso de globalizaci\u00f3n ha significado antes que nada una dislocaci\u00f3n de las viejas formas de organizaci\u00f3n productiva, una movilidad nunca antes vista del capital y por ende del trabajo, una fragmentaci\u00f3n de las relaciones laborales y de la misma fuerza de trabajo. Volver atr\u00e1s significar\u00eda desmontar lo ya construido. <\/p>\n<p> \u00bfC\u00f3mo se puede humanizar lo inhumano? \u00bfSe\u00f1alando los excesos y llamando a la comprensi\u00f3n a los que no tienen m\u00e1s religi\u00f3n que la ganancia? \u00bfLimando las aristas m\u00e1s filosas del neoliberalismo, repartiendo migajas, al mismo tiempo que se les entrega a los hombres m\u00e1s ricos el control de la Polis? <\/p>\n<p> \u00bfC\u00f3mo se puede pretender volver al pasado y luchar por un Estado benefactor, nacionalista, populista o como quiera que se le llame, si las bases econ\u00f3micas, sociales y pol\u00edticas de esa forma estatal est\u00e1n siendo dinamitadas por la globalizaci\u00f3n neoliberal? \u00bfY adem\u00e1s luchar por ese tipo de Estado, que ya vimos que es imposible de revivir, ali\u00e1ndonos a los viejos pol\u00edticos que lo detentaban, olvid\u00e1ndonos de su pr\u00e1ctica a favor del capital, justificando nuestra ceguera al retomar el discurso demag\u00f3gico que ten\u00edan como parte del control que ejerc\u00edan sobre nuestros pueblos? Locos tendr\u00edamos que estar, por ponerlo de la forma m\u00e1s suave.<\/p>\n<p> Nosotros apostamos a que la \u00fanica alternativa posible es la rebeld\u00eda, la que parte de la idea de que no tiene sentido gastar los esfuerzos en humanizar el crimen masivo. La rebeld\u00eda como fuerza creadora, como constituyente y soberana, como elemento civilizatorio. Esto de alguna manera significa reinventar las formas de lucha y de acci\u00f3n. Si el viejo Estado nacional es una herramienta mellada, las viejas formas de lucha que surgieron bajo el amparo de ese mismo Estado no tienen la misma efectividad del pasado. Desde luego entendemos lo anterior como un proceso, producto de la propia experiencia del movimiento social, en particular entre los trabajadores.<\/p>\n<p> Tema central sin duda, la necesaria reflexi\u00f3n sobre el mismo tiene hoy una importancia fundamental, no para un simple debate de ideas sino antes que nada para sacar conclusiones pr\u00e1cticas. El holograma del poder busca crear la imagen de que nada hay como alternativa, de que incluso las diversas alternativas pueden y deben ser encuadradas en su propio holograma. Romper con el holograma es romper con los tiempos y los espacios de la sociedad del poder. Creo que de eso se trata.<\/p>\n<p>(Publicado en Rebeldia, M\u00e9xico, julio 2003)<\/p>\n<p>\u00a9EspaiMarx 2003<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>En el n\u00famero 7 de Rebeld\u00eda, el Subcomandante Insurgente Marcos public\u00f3 un art\u00edculo titulado: &#8220;El mundo: siete pensamientos en mayo de 2003&#8221;. En la introducci\u00f3n del mismo se plantea que esta contribuci\u00f3n representa una aportaci\u00f3n del zapatismo a la elaboraci\u00f3n de una agenda de discusi\u00f3n, que no de puntos de acuerdo. Esta contribuci\u00f3n reafirma la visi\u00f3n que varios hemos planteado de que desde el inicio de la insurrecci\u00f3n zapatista del 1 de enero de 1994 se vive un proceso de reanimamiento de un debate indispensable para el desarrollo de un pensamiento emancipador.  Esto se debe no \u00fanicamente a que la insurrecci\u00f3n estalla en el momento en que los te\u00f3ricos del capitalismo mundial cantaban las glorias al fin de las teor\u00edas revolucionarias o rebeldes sino a algo a\u00fan m\u00e1s significativo: ese avance del pensamiento de la derecha no era producto principalmente de su fuerza sino del callej\u00f3n sin salida al que hab\u00eda llegado el pensamiento de la izquierda. El zapatismo abri\u00f3 una brecha, por la cual se gener\u00f3 un proceso de reorganizaci\u00f3n del movimiento social y, en funci\u00f3n de lo anterior, una discusi\u00f3n te\u00f3rica plural. Aunque es necesario se\u00f1alar que \u00e9sta avanza m\u00e1s lentamente que el primero.  En ese marco, el texto arriba citado permite ubicar algunos puntos centrales de discusi\u00f3n. Muy probablemente no sean los \u00fanicos, ni forzosamente se tendr\u00e1 que estar de acuerdo con lo que en ellos se expresa, pero su importancia es innegable.  Por eso y para provocar una discusi\u00f3n mayor es que comento el tema 2 de ese documento: &#8220;El Estado nacional y la polis&#8221;.   1. &#8220;En el ag\u00f3nico calendario de los Estados nacionales, la clase pol\u00edtica era quien ten\u00eda el poder de decisi\u00f3n. Un poder que s\u00ed tomaba en cuenta al poder econ\u00f3mico, al ideol\u00f3gico, al social, pero manten\u00eda una autonom\u00eda relativa respecto a ellos [&#8230;] Balance de administraci\u00f3n, pol\u00edtica y represi\u00f3n, una democracia avanzada. Mucha pol\u00edtica, poca administraci\u00f3n y represi\u00f3n encubierta un r\u00e9gimen populista. Mucha represi\u00f3n y nada de pol\u00edtica y administraci\u00f3n, una dictadura militar&#8221;.  La vieja clase pol\u00edtica, que actuaba en los marcos de los Estados nacionales, ten\u00eda el poder de decisi\u00f3n sobre una serie de elementos fundamentales de la vida nacional. Su poder contaba con algunos m\u00e1rgenes de autonom\u00eda relativa que le permit\u00edan &#8220;ver m\u00e1s all\u00e1&#8221;. Aqu\u00ed nos encontramos con la descripci\u00f3n de c\u00f3mo funcionaba en la prehistoria (el siglo XX) el poder pol\u00edtico.   Los pol\u00edticos profesionales de esa \u00e9poca se ve\u00edan a s\u00ed mismos y eran vistos por la sociedad como estadistas, capaces de unir a la naci\u00f3n por objetivos determinados. Esto no les otorga ning\u00fan tipo de simpat\u00eda. La descripci\u00f3n no implica aval. M\u00e1s a\u00fan. La dificultad para enfrentar ese tipo de poder pol\u00edtico era may\u00fascula, en tanto ese poder contaba con bases de legitimidad y de consenso muy fuertes, lo mismo que la utilizaci\u00f3n de mecanismos de coerci\u00f3n cuando el consenso se fracturaba.  La pol\u00edtica era entendida como un arte, el arte de enga\u00f1ar, esconder, hacer pasar gato por liebre. Los estadistas eran aut\u00e9nticos magos que llevaban a cabo actos de prestidigitaci\u00f3n, ante los ojos at\u00f3nitos de la ciudadan\u00eda. Y cuando esos actos no funcionaban ten\u00edan la posibilidad de utilizar la represi\u00f3n para retomar el camino anterior.  Atr\u00e1s se contaba con una forma de organizaci\u00f3n de la vida econ\u00f3mica, social y pol\u00edtica que le daba sustento a ese tipo de poder. Indudablemente, ese poder estaba dise\u00f1ado para garantizar la propiedad privada, las ganancias privadas y los niveles de explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n; lo que suced\u00eda era que la forma para garantizar dicho dominio estaba \u00edntimamente relacionada con la idea de presentarse frente a los ciudadanos como neutrales o simples \u00e1rbitros entre los conflictos sociales.  Existe una relaci\u00f3n estrecha entre el fordismo productivo, el Estado benefactor, el incremento del consumo de los trabajadores y la existencia de una clase pol\u00edtica que ubica su espacio de desarrollo en funci\u00f3n de las fronteras nacionales. Esa clase pol\u00edtica es hoy pieza de museo, su transformaci\u00f3n ha sido paralela al proceso de reorganizaci\u00f3n productiva, a la eliminaci\u00f3n del Estado benefactor y a la crisis del consumismo de los trabajadores. Pero, desde luego, tambi\u00e9n esa clase pol\u00edtica, lo mismo que todos los otros factores que hemos descrito, ten\u00eda como objetivo frenar los procesos revolucionarios que se hab\u00edan venido desarrollando como consecuencia del triunfo de la revoluci\u00f3n Rusa.  2. &#8220;La globalizaci\u00f3n, es decir la mundializaci\u00f3n del mundo [&#8230;] encontr\u00f3 medios y condiciones para destruir las trabas que le imped\u00edan cumplir con su vocaci\u00f3n: conquistar con su l\u00f3gica todo el planeta&#8221;.   La globalizaci\u00f3n significa, entonces, antes que nada, la pol\u00edtica seguida por el poder para romper con una serie de viejos paradigmas, con el objetivo de que los se\u00f1ores del dinero no tan s\u00f3lo reinen sino que tambi\u00e9n gobiernen. La idea que estaba atr\u00e1s era que los viejos Estados-Nacionales y la vieja clase pol\u00edtica hab\u00edan cumplido su papel y que ahora, libres de la amenaza de la revoluci\u00f3n socialista, lo que segu\u00eda era conquistar el planeta pasando por destruir las trabas que el viejo Estado-Nacional le impon\u00eda, o para ser m\u00e1s preciso, resolviendo la antinomia fundamental con la que ha sobrevivido el capitalismo, desde su origen: ser el primer sistema de producci\u00f3n que tiene como esencia la conformaci\u00f3n de un sistema-mundo (internacionalizaci\u00f3n del capital) y tener que construir Estados nacionales como la herramienta esencial para su conformaci\u00f3n, dominio y hegemon\u00eda.   Ese proceso de globalizaci\u00f3n ha significado, en la pr\u00e1ctica, la rendici\u00f3n del viejo Estado-Nacional, en todos los terrenos: pol\u00edtico, militar, ideol\u00f3gico y econ\u00f3mico. El neoliberalismo ha pasado sobre el Estado nacional de la misma manera que pasa el conquistador por las tierras conquistadas, pisando todo lo que encuentra a su paso.   Esto ha generado dos din\u00e1micas: la de los enamorados de este impresionante viento, que en la pr\u00e1ctica significa la nueva modernidad, y la de los despechados y nost\u00e1lgicos del pasado. Entre los primeros est\u00e1n los que sin quererlo o queri\u00e9ndolo, al narrar la gesta de conquista del neoliberalismo, elaboran una oda a un proceso que ha significado ya millones de asesinados, millones de muertos de hambre, millones de enfermos de las nuevas epidemias, etc\u00e9tera. Y, por otro lado, los que aferrados a los viejos esquemas de pensamiento, a\u00f1oran al viejo Estado Nacional (normalmente estamos hablando de un sector importante de pensadores de izquierda), en tanto \u00e9ste les daba la seguridad y la certeza sobre el quehacer pol\u00edtico, su internacionalismo llegaba hasta sus fronteras nacionales y a lo m\u00e1s que se pod\u00eda llegar era a mantener una pol\u00edtica de solidaridad.  La IV Guerra Mundial se manifiesta como una confrontaci\u00f3n entre la globalizaci\u00f3n y los Estados Nacionales. Los casos de las guerras de los Balcanes, de Afganist\u00e1n y de Irak no son sino el inicio de ese proceso. Los Estados Nacionales m\u00e1s d\u00e9biles por su conformaci\u00f3n original son simples observadores de esta din\u00e1mica, mientras que los Estados Nacionales m\u00e1s fuertes, a pesar de sus molestias, no son otra cosa que clientes respondones de la globalizaci\u00f3n.  3. &#8220;El nuevo orden mundial sigue siendo un objetivo en el orden de batalla del dinero, pero en el campo yace ya, agonizando y esperando la llegada de auxilio, el Estado Nacional&#8221;.   Al otro d\u00eda de la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn y, desde luego, inmediatamente despu\u00e9s de la ca\u00edda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, George Bush padre decret\u00f3 el inicio de un nuevo orden mundial. Sin embargo estaba claro qui\u00e9n era el derrotado pero no qui\u00e9n era el triunfador. El viejo orden mundial (el bipolar) hab\u00eda generado una inercia que permit\u00eda la estabilidad. La competencia intercapitalista desde luego exist\u00eda, pero de alguna manera estaba subordinada a la l\u00f3gica de la confrontaci\u00f3n bipolar. El mejor s\u00edmbolo de lo anterior era la Organizaci\u00f3n del Tratado del Atl\u00e1ntico Norte (OTAN). Desde luego, a Francia o a Alemania no les gustaba mucho depender en el terreno militar de Estados Unidos pero no ten\u00edan otra opci\u00f3n, tanto por la situaci\u00f3n en la que quedaron despu\u00e9s de la segunda guerra mundial como por el profundo temor que les creaba la existencia de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Los gobiernos capitalistas trabajaron duro para el rompimiento de ese viejo orden, pero no estaban del todo preparados para gestionar sin problemas el surgimiento de un nuevo orden.  Eliminado el enemigo (el otro) que los un\u00eda, ahora se desataban todas las fuerzas internas dando paso a una feroz competencia, con el debilitamiento extremo de los Estados nacionales.   La vieja clase pol\u00edtica es as\u00ed sustituida por lo que el Subcomandante Insurgente Marcos llama la &#8220;sociedad del poder&#8221;. \u00c9sta &#8220;no s\u00f3lo detenta el poder econ\u00f3mico y no s\u00f3lo en una naci\u00f3n&#8221; sino que act\u00faa m\u00e1s all\u00e1 de una naci\u00f3n y m\u00e1s all\u00e1 del poder econ\u00f3mico. Es decir, busca sustituir al viejo Estado Nacional y su poder rebasa el meramente econ\u00f3mico por medio del control de los organismos financieros internacionales, mecanismo ideal para controlar pa\u00edses enteros, medios de comunicaci\u00f3n, centros educativos, etc.   En especial los organismos financieros internacionales han jugado un papel clave en el estallido de crisis sumamente graves. En el caso de los Estados Nacionales latinoamericanos esto fue preparado desde la d\u00e9cada de los a\u00f1os ochenta. La crisis de la deuda permiti\u00f3 conseguir una injerencia m\u00e1s significativa y menos costosa que las intervenciones militares del pasado o que el financiamiento de los golpes militares. Todos los pa\u00edses latinoamericanos fueron cediendo espacios fundamentales de soberan\u00eda al aceptar las cartas de intenci\u00f3n elaboradas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco Mundial (BM), al establecer los planes de ajuste, al autonomizar los bancos centrales, al aceptar el remate de sus bienes nacionales, etc\u00e9tera. En el campo de una batalla nunca declarada qued\u00f3 el viejo populismo nacionalista latinoamericano, la vieja concepci\u00f3n de una izquierda nacionalista que pensaba que el socialismo solamente se pod\u00eda realizar ali\u00e1ndose con la burgues\u00eda nacional. Ambas corrientes cayeron en la dial\u00e9ctica de aceptar un poco para ir aceptando todo poco a poco. Un viejo partido nacionalista o una corriente de izquierda tradicional pueden llegar al gobierno de su pa\u00eds, pero su espacio y su tiempo est\u00e1n determinados por la incapacidad que demostraron frente al viento arrasador del neoliberalismo. Y, al rev\u00e9s, a la &#8220;sociedad del poder&#8221; le importa poco qui\u00e9n gobierna (la derecha o la izquierda), lo que le importa es que siendo una u otra, no se salgan del script dise\u00f1ado por ella sobre cu\u00e1l es su papel en la nueva divisi\u00f3n internacional del trabajo. Hace a\u00f1os, si un partido de izquierda ganaba las elecciones y asum\u00eda un gobierno, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos inmediatamente comenzaba su trabajo de desestabilizaci\u00f3n. Hoy, si no se sale de los marcos prefijados, es mejor recibirlo en la Casa Blanca, invitarlo a los foros internacionales de los hombres del dinero (posiblemente Davos sea la capital de la &#8220;sociedad del poder&#8221;) e incluso se\u00f1alarlo como uno de sus mejores alumnos.  4. &#8220;La &#8220;sociedad del poder&#8221; desea un Estado Mundial con un gobierno supranacional, pero no trabaja en su construcci\u00f3n&#8221;.  Desde luego, desde hace muchos a\u00f1os, los ide\u00f3logos de la globalizaci\u00f3n neoliberal saben que la \u00fanica manera para resolver la antinomia que marca al capitalismo desde el inicio es construir un Estado supranacional, pero ese conocimiento no sirve de nada; en dado caso permite la creaci\u00f3n de fuegos artificiales que buscan nublar la capacidad de an\u00e1lisis. El Estado supranacional no existe y ni siquiera lo podemos encontrar en el orden del d\u00eda de la &#8220;sociedad del poder&#8221;. Representa una borrachera para los se\u00f1ores del dinero, se habla mucho de \u00e9l en las fiestas pero una vez que la borrachera pasa se elude el tema, incluso se tiene cierta verg\u00fcenza de lo que irresponsablemente se lleg\u00f3 a decir.  La cuesti\u00f3n es que no se da ese paso pero en cambio se han dinamitado las bases de sustentaci\u00f3n del Estado nacional. El viejo orden ya no existe, pero en su lugar no se ha construido un nuevo orden; m\u00e1s claro a\u00fan, el viejo orden de los Estados nacionales ya no existe pero el orden del Estado supranacional no existe y m\u00e1s a\u00fan no se trabaja en su construcci\u00f3n. Eso permite la existencia de una fase m\u00f3rbida en que algunas veces se busca refugio t\u00edmidamente en el cascar\u00f3n de los viejos Estados nacionales y eso es inmediatamente interpretado por sus a\u00f1oradores como un signo inequ\u00edvoco de que el viejo orden se mantiene. En realidad se trata m\u00e1s de un wishful thinking que los viste de cuerpo entero.   La reciente guerra en contra de Irak evidenci\u00f3 estos dos procesos: por un lado, los Estados nacionales se mostraron completamente ineficaces para enfrentar la situaci\u00f3n a partir de las viejas herramientas heredadas del viejo orden mundial; en especial la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (la organizaci\u00f3n de los Estados nacionales) fue totalmente inoperante e ineficaz.   Por otro lado, la inexistencia de un Estado supranacional permiti\u00f3 que esa guerra provocara una fractura en la misma &#8220;sociedad del poder&#8221;, en tanto los roles econ\u00f3micos a jugar no est\u00e1n ya definidos y sobre todo no son definitivos. M\u00e1s a\u00fan, cada quien se vio obligado a recurrir a sus cascarones para buscar una renegociaci\u00f3n en la repartici\u00f3n de la riqueza de los nuevos territorios a conquistar. Y, en este nivel, el problema de los energ\u00e9ticos es clave.  Pero, m\u00e1s all\u00e1, la carencia de una nueva estabilidad permite que la hegemon\u00eda econ\u00f3mica siga en disputa. La cuesti\u00f3n es que el desequilibrio militar est\u00e1 siendo utilizado por los se\u00f1ores del dinero de Estados Unidos y sus aliados europeos para controlar los recursos estrat\u00e9gicos en una fase del capitalismo donde el control de esos recursos cobra una importancia m\u00e1s grande que nunca. La inexistencia del Estado supranacional permite que la competencia intercapitalista no tan s\u00f3lo se mantenga sino que se haga m\u00e1s virulenta que nunca. 5. &#8220;El Estado Nacional de la sociedad del poder s\u00f3lo aparenta un vigor que mucho tiene de esquizofrenia. Un holograma, eso es el Estado Naci\u00f3n en las metr\u00f3polis&#8221;. Si como algunos suponen, el debilitamiento y la crisis de los Estados nacionales son fen\u00f3menos que se reducen a los pa\u00edses del llamado tercer mundo, mientras que en las metr\u00f3polis lo que se vive es un fortalecimiento y m\u00e1s a\u00fan una extensi\u00f3n de los Estados naci\u00f3n, entonces es dif\u00edcil de entender lo que sucedi\u00f3 con Francia, Alemania, Rusia, B\u00e9lgica, etc\u00e9tera, frente al unilateralismo norteamericano. La incapacidad del Consejo de Seguridad de la ONU para frenar la guerra, en \u00faltima instancia revela la crisis y la debilidad.  Pero incluso en el campo de los triunfadores la situaci\u00f3n no es muy diferente. Pensar que el m\u00e1s viejo de los Estados nacionales, Gran Breta\u00f1a, vive una fortaleza es cerrar los ojos ante su profunda debilidad. Un solo ejemplo. Un poco despu\u00e9s del 11 de septiembre, cuando George Bush hizo un homenaje a los bomberos neoyorquinos en el Congreso norteamericano, entre los asistentes estaba Tony Blair, quien fue presentado y tratado no en su calidad de jefe de Estado, sino en el mismo nivel del jefe de la polic\u00eda de esa ciudad. Gran Breta\u00f1a no es otra cosa que una extensi\u00f3n de los territorios de Norteam\u00e9rica. Es un nuevo barrio de Manhattan.  Pero el mismo Estado norteamericano ha sido v\u00edctima de un asalto por parte de los se\u00f1ores del dinero. Ese proceso tuvo su punto culminante con el fraude electoral que permiti\u00f3 que Bush fuera nombrado presidente. La conformaci\u00f3n de su gabinete fue la demostraci\u00f3n de que el golpe de Estado que se hab\u00eda llevado a cabo, no hab\u00eda sido realizado por la vieja clase pol\u00edtica republicana sino por los grandes consorcios econ\u00f3micos, en especial los que est\u00e1n vinculados a las empresas petroleras y armamentistas.   Desde luego, la ideolog\u00eda que se est\u00e1 utilizando es ultra nacionalista. Es imposible pensar que se puede conquistar el apoyo mayoritario de un pueblo confesando que se llevar\u00e1 a cabo una guerra para quedarse con la segunda reserva petrolera del mundo o que se va a enviar a los soldados norteamericanos para hacer m\u00e1s poderoso a un pu\u00f1ado de multimillonarios. Se tuvo que inventar que la naci\u00f3n norteamericana estaba en peligro. Pero eso es ideolog\u00eda pura. Como nunca antes en la historia los objetivos de la guerra estaban vinculados a una serie de empresas trasnacionales y como nunca el objetivo fue perjudicar a otras empresas trasnacionales. Claro, en medio exist\u00eda un Estado naci\u00f3n, un pueblo, una cultura, una forma de vida, pero todas esas cosas (para los se\u00f1ores del dinero) son total y absolutamente prescindibles. El holograma del Estado nacional nos da una imagen nacionalista distorsionada. Deconstruir ese holograma es una de las tareas m\u00e1s ingentes.  6. &#8220;La Polis moderna [&#8230;] s\u00f3lo tiene de la cl\u00e1sica (Plat\u00f3n), la imagen superficial y fr\u00edvola de las ovejas (el pueblo) y el pastor (el gobernante). Pero la modernidad trastoc\u00f3 por completo la imagen plat\u00f3nica. Ahora se trata de un complejo industrial: algunas ovejas se trasquilan y otras se sacrifican para obtener alimento, las &#8220;enfermas&#8221; son aisladas, eliminadas y &#8220;quemadas&#8221; para que no contaminen al resto&#8221;.  El objetivo, ahora que el comunismo ha sido derrotado (as\u00ed lo piensan en la &#8220;sociedad del poder&#8221;, extrapolando la derrota de los reg\u00edmenes burocr\u00e1ticos poscapitalistas) no es disputar la mente y los corazones de los pobres; tampoco competir con otro sistema econ\u00f3mico para demostrar que los trabajadores pueden tener mejores condiciones de vida bajo el capitalismo; mucho menos pensar en c\u00f3mo asegurar que los viejos tengan condiciones favorables de retiro, o que los enfermos por el S\u00edndrome de Inmunodeficiencia Adquirida puedan tener acceso a la seguridad social y a medicinas baratas y de calidad. Todos esos elementos que fueron llevados a cabo por los viejos Estados nacionales, (bajo su etapa de Estado benefactor, como una necesidad para limitar al capitalismo voraz en un mundo en que las revoluciones socialistas o de liberaci\u00f3n nacional estaban a la orden del d\u00eda) hoy no tienen raz\u00f3n de ser bajo la nueva l\u00f3gica de la acumulaci\u00f3n de capital. Los elementos coercitivos han sustituido en gran medida a los elementos de consenso.  La humanidad, no una clase en espec\u00edfico, est\u00e1 en peligro de desaparecer. Y esto no es simplemente una visi\u00f3n terror\u00edfica. Las nuevas armas de destrucci\u00f3n masiva, el impresionante desequilibrio ecol\u00f3gico (la desertificaci\u00f3n, la escasez del agua, el hoyo de la capa de ozono, la destrucci\u00f3n de bosques y selvas&#8230;), las terribles pandemias, la extensi\u00f3n del hambre, etc\u00e9tera, son los nuevos jinetes del Apocalipsis. Nada m\u00e1s que ahora cabalgan sobre el &#8220;desarrollo&#8221; de la t\u00e9cnica y el progreso. Pero, como para el capital neoliberal ya no hay enemigo global, nada de esto parece preocuparle lo suficiente para ameritar una intervenci\u00f3n reguladora por parte del Estado; el pastor es carnicero y que el reba\u00f1o se apa\u00f1e como pueda.  7. &#8220;La imagen de la ciudad rodeada (y amenazada) por cinturones de miseria y la imagen de la naci\u00f3n hostigada por otros pa\u00edses, se han empezado a transformar. La pobreza y la inconformidad (esas &#8220;otras&#8221; que no tienen el buen gusto de desaparecer) ya no est\u00e1n en la periferia, sino que se pueden ver casi en cualquiera de las urbes&#8230; y de los pa\u00edses. Quien gobierna la ciudad, s\u00f3lo administra el proceso de fragmentaci\u00f3n de la polis, en espera de poder administrar el proceso de fragmentaci\u00f3n nacional&#8221;.  La vieja relaci\u00f3n centro-periferia se desvanece, no porque los niveles de opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n se hayan hecho m\u00e1s tenues sino exactamente al contrario. El fracaso del viejo capitalismo perif\u00e9rico (as\u00ed fue conocido por muchos) en varios niveles &#8212;pero fundamentalmente en dos: fracaso de la cuesti\u00f3n agraria y fracaso de la industrializaci\u00f3n&#8212; gener\u00f3 en un primer momento el crecimiento desmedido de las ciudades, pero en un segundo momento la huida del pa\u00eds. Los 250 millones de migrantes del mundo son el resultado de ese doble proceso. Esos 250 millones de migrantes han cambiado la conformaci\u00f3n de las viejas clases obreras (simplemente observemos cu\u00e1l es la composici\u00f3n de la actual clase obrera alemana o francesa), sus puntos de referencias, sus adquisiciones culturales, sus historias, sus identidades. Los &#8220;otros&#8221; se han colado por las paredes porosas de las nuevas polis, sobreviven sin integrarse. Cada vez m\u00e1s los &#8220;otros&#8221; cumplen una doble funci\u00f3n: ser el motor de la acumulaci\u00f3n de capital y paralelamente ser la fuente principal (o de las principales) del env\u00edo de divisas a sus pa\u00edses de origen. Una nueva clase obrera a la cual el viejo sindicalismo no le dice gran cosa. Los temidos &#8220;otros&#8221; son hoy uno de los factores claves del nuevo modelo econ\u00f3mico neoliberal y al mismo tiempo los receptores de los odios racistas y clasistas de la &#8220;sociedad del dinero&#8221;. Por eso la guerra contra los &#8220;otros&#8221; es una guerra sin fin, pero tambi\u00e9n por eso es una guerra perdida. Y los otros no son s\u00f3lo migrantes. En nuestro pa\u00eds, millones de &#8220;otros&#8221; salen hacia Estados Unidos, pero la mayor\u00eda aqu\u00ed queda, y para el imperio ellos tambi\u00e9n forman parte de los &#8220;otros&#8221;. Son, por ejemplo, los millones de j\u00f3venes sin trabajo que tambi\u00e9n viven en las polis al lado de los cotos de riqueza exclusivos para unos cuantos.   Para defenderse de la irrupci\u00f3n masiva de los &#8220;otros&#8221;, las polis desarrollan sus programas de seguridad interna que representan aut\u00e9nticos planes militares estrat\u00e9gicos. &#8220;Cero Tolerancia&#8221; no es s\u00f3lo un programa de seguridad, sino que es antes que nada una declaraci\u00f3n de guerra contra los &#8220;otros&#8221;. En \u00faltima instancia se est\u00e1n ensayando dos visiones: &#8220;cero tolerancia&#8221;, &#8220;cero atenci\u00f3n&#8221; o &#8220;cero tolerancia, uno por ciento de ayuda&#8221;. Con el af\u00e1n de entregar las polis a los se\u00f1ores del dinero, se duda del camino a seguir. Parecer\u00eda que en los \u00faltimos tiempos los amanuenses del poder del dinero han llegado a la conclusi\u00f3n de que deben de establecer peque\u00f1os programas que otorguen cierta imagen de inter\u00e9s social. La ideolog\u00eda porrista est\u00e1 basada en la idea de que hay que otorgar caridad a los pobres mientras se les quitan todos los derechos sociales que antes hab\u00edan conquistado (el derecho a la salud hoy est\u00e1 siendo contrarrestado por el seguro popular, el derecho al trabajo est\u00e1 siendo sustituido por la idea de la changarrizaci\u00f3n, el derecho a la educaci\u00f3n hoy est\u00e1 siendo sustituido por el paulatino avance de la privatizaci\u00f3n&#8230;). Al final, dar el Pa&#8217;que te alcance o la ayuda a los miembros de la tercera edad es m\u00e1s barato que invertir en hospitales, escuelas, vivienda, etc\u00e9tera.   8. Casi al final, el Subcomandante Insurgente Marcos se pregunta: \u00bf&#8220;Se podr\u00eda pensar que de lo que se trata no es de &#8220;humanizar&#8221; el corral-f\u00e1brica-matadero de la polis moderna, sino de destruir esa l\u00f3gica, arrancarse la piel de oveja y, sin ovejas, descubrir que el &#8220;pastor-carnicero-trasquilador&#8221; no s\u00f3lo es in\u00fatil sino que estorba?&#8221;  Parecer\u00eda que s\u00ed. La otra visi\u00f3n ser\u00eda una vuelta al pasado. Pero esto no aparece en el horizonte como una posibilidad para los se\u00f1ores del dinero. El proceso de globalizaci\u00f3n ha significado antes que nada una dislocaci\u00f3n de las viejas formas de organizaci\u00f3n productiva, una movilidad nunca antes vista del capital y por ende del trabajo, una fragmentaci\u00f3n de las relaciones laborales y de la misma fuerza de trabajo. Volver atr\u00e1s significar\u00eda desmontar lo ya construido.   \u00bfC\u00f3mo se puede humanizar lo inhumano? \u00bfSe\u00f1alando los excesos y llamando a la comprensi\u00f3n a los que no tienen m\u00e1s religi\u00f3n que la ganancia? \u00bfLimando las aristas m\u00e1s filosas del neoliberalismo, repartiendo migajas, al mismo tiempo que se les entrega a los hombres m\u00e1s ricos el control de la Polis?   \u00bfC\u00f3mo se puede pretender volver al pasado y luchar por un Estado benefactor, nacionalista, populista o como quiera que se le llame, si las bases econ\u00f3micas, sociales y pol\u00edticas de esa forma estatal est\u00e1n siendo dinamitadas por la globalizaci\u00f3n neoliberal? \u00bfY adem\u00e1s luchar por ese tipo de Estado, que ya vimos que es imposible de revivir, ali\u00e1ndonos a los viejos pol\u00edticos que lo detentaban, olvid\u00e1ndonos de su pr\u00e1ctica a favor del capital, justificando nuestra ceguera al retomar el discurso demag\u00f3gico que ten\u00edan como parte del control que ejerc\u00edan sobre nuestros pueblos? Locos tendr\u00edamos que estar, por ponerlo de la forma m\u00e1s suave.  Nosotros apostamos a que la \u00fanica alternativa posible es la rebeld\u00eda, la que parte de la idea de que no tiene sentido gastar los esfuerzos en humanizar el crimen masivo. La rebeld\u00eda como fuerza creadora, como constituyente y soberana, como elemento civilizatorio. Esto de alguna manera significa reinventar las formas de lucha y de acci\u00f3n. Si el viejo Estado nacional es una herramienta mellada, las viejas formas de lucha que surgieron bajo el amparo de ese mismo Estado no tienen la misma efectividad del pasado. Desde luego entendemos lo anterior como un proceso, producto de la propia experiencia del movimiento social, en particular entre los trabajadores.  Tema central sin duda, la necesaria reflexi\u00f3n sobre el mismo tiene hoy una importancia fundamental, no para un simple debate de ideas sino antes que nada para sacar conclusiones pr\u00e1cticas. El holograma del poder busca crear la imagen de que nada hay como alternativa, de que incluso las diversas alternativas pueden y deben ser encuadradas en su propio holograma. Romper con el holograma es romper con los tiempos y los espacios de la sociedad del poder. Creo que de eso se trata.<\/p>\n<p>(Publicado en Rebeldia, M\u00e9xico, julio 2003)<\/p>\n<p>\u00a9EspaiMarx 2003<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45],"tags":[],"class_list":["post-326","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-proletariado-demos-multidud"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/326","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=326"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/326\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=326"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=326"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=326"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}