{"id":328,"date":"2006-04-10T00:00:00","date_gmt":"2006-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=328"},"modified":"2020-02-14T11:48:04","modified_gmt":"2020-02-14T10:48:04","slug":"el-futuro-de-las-ciudades-en-el-nuevo-orden-internacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=328","title":{"rendered":"El futuro de las ciudades en el nuevo orden internacional"},"content":{"rendered":"<p>Las megal\u00f3polis constituyen el centro de articulaci\u00f3n pol\u00edtica y cultural de la modernidad. El papel que ocupar\u00e1n a partir del caos mutante, generado por la globalizaci\u00f3n neoliberal, todLas ciudades y lav\u00eda esta por ser resuelto. \u201cLas ciudades, como los sue\u00f1os, son construidas por deseos y miedos\u201d &#8211; dice \u00cdtalo Calvino, en su libro \u201cCiudades invisibles\u201d. Los muros que las cercaban, en la antig\u00fcedad, y los <i>condominios cerrados<\/i> (v\u00e9ase nota del traductor) de la ciudad \u201cpostmoderna\u201d son\u00a0 reflejos del miedo. El enemigo esta del otro lado del muro: siempre \u201creinventado\u201d, para dar garant\u00edas a los que pueden transformar el miedo en necesidad y el deseo en separaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las grandes ciudades hoy se constituyen como territorios que contienen los eslabones de una relaci\u00f3n conmutativa con el mundo. Por ellas transita una socializaci\u00f3n de nuevo tipo, basada en el tiempo virtual y una nueva concepci\u00f3n de espacio, donde las partes desintegradas son siempre nuevas y cada vez menos sorprendentes. Ellas son el lugar f\u00edsico donde las partes del espacio fragmentado componen mega \u2013 espacios locales y globales al mismo tiempo. En este no-lugar fluyen las formas fant\u00e1sticas del capital.<\/p>\n<p>La construcci\u00f3n de la ciudad refleja la construcci\u00f3n ordenada de la exclusi\u00f3n, que tiene como base la aceptaci\u00f3n de la exclusi\u00f3n y su colaboraci\u00f3n dentro de un \u201corden\u201d urbano. Mike Davis, relata, de manera emblem\u00e1tica, el siguiente retrato de Los Angeles a partir de un episodio circunstancial: As\u00ed, con el director de la comisi\u00f3n de planeamiento de la ciudad explic\u00f3 la l\u00ednea oficial para los reporteros incr\u00e9dulos, no lo es contrario a la ley dormir en la calle <i>per se, <\/i>\u2018s\u00f3lo cuando se alza alguna especie de chabola\u2019 (&#8230;) esta represi\u00f3n c\u00ednica transform\u00f3 la mayor\u00eda de los sin techo en beduinos urbanos. Ellos son visibles en todos los rincones del centro, empujando sus pocas y pat\u00e9ticas pertenencias en carros de supermercado robados, siempre fugitivos en movimiento, prensados entre la pol\u00edtica oficial de contenci\u00f3n y el sadismo progresivo de las calles del Centro\u201d<a name=\"_ftnref1\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>Para que la ciudad pueda ser objeto de una nueva subversi\u00f3n \u201cdemocratizante\u201d, que tenga el mismo potencial constitutivo de la ilustraci\u00f3n, es preciso encuadrarla en una perspectiva de <i>proyecto pol\u00edtico de sociedad<\/i>, o mejor dicho, de <i>un nuevo proyecto civilizatorio<\/i>, una nueva propuesta de orden. El rey de Espa\u00f1a, en sus instrucciones de 1513, para la conquista de la \u201ctierra firme\u201d, que abre el violento proceso colonial, fija el sistema de dise\u00f1ar\u00e1 el futuro de las ciudades con base a su visi\u00f3n de orden, que mezcla miedo y deseo: \u201c vistas las cosas que para los asentamientos de los lugares son necesarias, y elegido el lugar m\u00e1s provechoso y en que abunden las cosas para el pueblo son necesarias, tienes de repartir los solares del lugar para hacer las casas, y deber\u00e1n ser repartidos conforme las cualidades de las personas y ser\u00e1n inicialmente dados por <i>orden<\/i>: de manera que hechos los solares, el pueblo parezca <i>ordenado<\/i>, tanto en el lugar que deje la plaza, como en el lugar que tenga la iglesia, como en el <i>orden<\/i> que han de tener las calles; porque\u00a0 los lugares que, de nuevo se hacen dando el <i>orden<\/i> en el comienzo sin ning\u00fan trabajo ni coste se quedan <i>ordenados<\/i> y los otros jam\u00e1s se <i>ordenan<\/i>\u201d.<a name=\"_ftnref2\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>Para discutir el destino de la ciudad globalizada \u2013 por lo tanto- es necesario responder antes, qu\u00e9 haremos de nuestro destino social colectivo. \u00bfCu\u00e1l es el \u201corden\u201d que dispondr\u00e1, en el tablero de la sociedad, la aceptaci\u00f3n o no de la exclusi\u00f3n y las jerarqu\u00edas del miedo?\u00a0 En este orden cuajar\u00e1 un deseo movido por la solidaridad que subordina el miedo, o el \u2013 miedo \u2013 espont\u00e1neamente ser\u00e1 \u201ccontenci\u00f3n \u201c y \u201csadismo\u201d.<\/p>\n<p>La comprensi\u00f3n del destino deseado y humanizado abrir\u00e1 el espacio pol\u00edtico para un nuevo tipo de harmon\u00eda: o la ciudad es \u201csubjetivada\u201d por la comunidad, que desea de esta manera \u201cre-finalizar\u201d su modo de vida, dar otra finalidad a su existencia (diversa de los procesos semib\u00e1rbaros de la postmodernidad)<a name=\"_ftnref3\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>, o la ciudad ser\u00e1 el orden del desorden: una ciudad jerarquizada por la fuerza al borde del caos siempre inminente.<\/p>\n<p>El proceso social urbano &#8211; la composici\u00f3n pol\u00edtica del mundo urbano- est\u00e1 hoy tr\u00e1gicamente retratada por las ciudades como Los Angeles, modelo extremo de la barbarie refrigerada. All\u00e1\u00a0 el caos mutante, la ciudad siempre otra, arroja\u00a0 los ciudadanos v\u00edctimas de la exclusi\u00f3n y del \u201cfascismo societal\u201d a los espacios que no pueden ser vistos<a name=\"_ftnref4\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn4\">[4]<\/a>\u00a0 para que la otra parte de la ciudad pueda disfrutar de la paz: \u201c Se trata de la segregaci\u00f3n social de los excluidos a trav\u00e9s de una cartograf\u00eda urbana dividida en zonas salvajes y zonas civilizadas. Las zonas civilizadas son las zonas del contrato social y viven bajo la constante amenaza de las zonas salvajes. Para defenderse, se transforman en castillos neo-feudales, los enclaves fortificados que caracterizan las nuevas formas de segregaci\u00f3n urbana (ciudades privadas, condominios cerrados, <i>gated comunities<\/i>). La divisi\u00f3n entre las zonas salvajes y las zonas civilizadas est\u00e1 por\u00a0 transformarse en un criterio general de sociabilidad, de un nuevo espacio-tiempo hegem\u00f3nico que atraviesa todas las relaciones sociales, econ\u00f3micas, pol\u00edticas y culturales y que por ello es com\u00fan a la acci\u00f3n estatal y a la acci\u00f3n no estatal\u201d<a name=\"_ftnref5\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn5\">[5]<\/a><\/p>\n<p>Hoy las ciudades dejaran de ser los espacios f\u00edsicos de una burgues\u00eda estable, enraizada en el pasado, con su peso pol\u00edtico y cultural moldeado en las revoluciones industriales cl\u00e1sicas. Aunque, a\u00fan sea posible hallar los vestigios de la ciudad burguesa s\u00f3lida y cotejable y as\u00ed registrarlos como memoria, en la olla desordenada, ca\u00f3tica o fr\u00edgida del mundo postmoderno, las <i>mismas <\/i>clases dominantes ya son otras. Ellas se esconden en un \u201cacuario de formas fluctuantes, evanescentes \u2013 los proyectistas y gerentes, auditores y conserjes, administradores e especuladores del capital contempor\u00e1neo: funciones de un universo monetario que no conoce rigidez social o identidades fijas\u201d.<a name=\"_ftnref6\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>Este evanescencia, que proviene de la nueva fluidez mercantil y del provisorio y permanente modo de vida sin ra\u00edces, y cada vez m\u00e1s y apenas centrado en el presente (con sus s\u00fabitas interrupciones de la estabilidad cotidiana) \u2013 esta evanescencia crea una articulaci\u00f3n social que es tensada, de manera exacerbada, \u201cdesde fuera\u201d del control subjetivo de la comunidad nacional. Es imposible \u2013 en consecuencia \u00a0\u2013 en este contexto pensar en el futuro de las ciudades sin pensar en lo que Altvater nombr\u00f3 como \u201cautoridad pol\u00edtica del mercado mundial\u201d y, tambi\u00e9n, en la crisis ecol\u00f3gica como elemento que implica \u00a0interferir en la \u201cforma y substancia de la democracia\u201d<a name=\"_ftnref7\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn7\">[7]<\/a><\/p>\n<p>Todo viene \u201cde fuera\u201d por que la mundializaci\u00f3n del capital se organiza y se hace a partir de los \u201cmegaespacios\u201d urbanos, diferenciados por su ubicaci\u00f3n f\u00edsica y hist\u00f3rica. \u201cEspacios que irradian su preponderancia civilizatoria, impelido por la acci\u00f3n, en su interior, de grupos impulsores con tradiciones culturales diversificadas y fuerte identidad. Estos espacios \u2013 las ciudades concentran y agregan funciones \u2013 financieras, industriales, cient\u00edficas, tecnol\u00f3gicas, culturales y pol\u00edticas- que se articulan y se \u00ednter-relacionan \u201cpor sistemas de formaci\u00f3n que suministran los cuadros y los dirigentes de las empresas y de los Estados\u201d. <i>Los espacios son articulados, esencialmente, en torno de las grandes megal\u00f3polis del eje Norte- Norte, los cuales, por su vez se vinculan, de forma selectiva, con centros de poder en las megal\u00f3polis en el eje Sur-Sur\u201d<a name=\"_ftnref8\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn8\">[8]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/i><\/p>\n<p>Desde <b>el punto de vista ecol\u00f3gico<\/b>, las exigencias de la depredaci\u00f3n natural, impresas por las nuevas tecnolog\u00edas, imposibilitan el ejercicio de la ciudadan\u00eda como ciudadan\u00eda puramente nacional, pues los efectos de esta depredaci\u00f3n no respeta las fronteras. <b>Desde el punto de vista de las nuevas relaciones mercantiles, <\/b>instauradas por la \u201cglobalizaci\u00f3n\u201d, los propios sistemas autoritarios perdieron su capacidad de ordenamiento porque la fuerza normativa del Estado viene <i>directamente<\/i> del capital financiero, tornando irrelevante la autoridad interna.<\/p>\n<p>Los procedimientos democr\u00e1ticos que fueron instaurados y \u201crefrendados\u201d por el nuevo orden (tambi\u00e9n) son vistos como cuestionables, pues las extensiones de tiempo (periodos m\u00faltiples de 10 mil a\u00f1os de media vida para el material nuclear) y espacio (cruzando todo el planeta) se torn\u00f3 muy grande para la dimensi\u00f3n humana\u201d que acompa\u00f1a la toma de \u201cdecisiones racionales\u201d.<a name=\"_ftnref9\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn9\">[9]<\/a><\/p>\n<p>La reacci\u00f3n predadora es cada vez m\u00e1s fuerte. El\u00a0 \u201cllamamiento de Heidelberg\u201d, firmado por 264 cient\u00edficos (varios de ellos premios Nobel) que designa el movimiento ecol\u00f3gico como un nuevo tipo de irracionalismo (por confrontar con el progreso cient\u00edfico y de la industria) condensa de manera magn\u00edfica la insignificancia que el neoliberalismo otorga a la depredaci\u00f3n del stock natural y deja clara su visi\u00f3n pol\u00edtica de la supremac\u00eda absoluta del mercado, como elemento fundacional de un nuevo orden mundial del capitalismo \u201cglobalitario\u201d<a name=\"_ftnref10\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn10\">[10]<\/a><\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>La aceleraci\u00f3n de la urbanizaci\u00f3n global, en los \u00faltimos 30 a\u00f1os, se da de forma concomitante a un proceso de concentraci\u00f3n de la renta y poder. Principalmente \u2013 por usar la clasificaci\u00f3n de Arrighi\u00a0 en los pa\u00edses de la \u201cperiferia\u201d (como Sierra Leona y Panam\u00e1) y de la \u201csemiperiferia\u201d ( como Brasil y Sud\u00e1frica).<\/p>\n<p><b>La concentraci\u00f3n del poder est\u00e1 determinada principalmente por dos factores: a) la nueva fuerza \u201cnormativa\u201d del capital financiero<\/b>, que controla la econom\u00eda global, sujeta los Estados nacionales, pol\u00edtica y jur\u00eddicamente, para armonizar el desarrollo econ\u00f3mico interno con el nuevo proceso de acumulaci\u00f3n; para ello exige una alta cohesi\u00f3n de las elites locales en tono del \u201ccamino \u00fanico\u201d globalitario; <b>b) La incapacidad, de la representaci\u00f3n pol\u00edtica del Estado moderno de crear una cohesi\u00f3n social basada en valores universales<\/b>, que apunten a la <u>solidaridad<\/u> y a la condici\u00f3n de <u>menos desigualdades<\/u>, como elementos permanentes de un orden democr\u00e1tico; por ello el orden actual est\u00e1 marcado por la ideolog\u00eda neoliberal, cuyos agentes defienden la eficiencia como valor que hace subsumir la solidaridad.<\/p>\n<p>La reducci\u00f3n de la fuerza de decisi\u00f3n de la pol\u00edtica de la pol\u00edtica sobre el espacio nacional, as\u00ed impelida por la fuerza constructiva del capital financiero global, viene impulsando un retorno al \u201clocalismo\u201d. Este, ahora es asumido (a trav\u00e9s de un lenguaje supuestamente de \u201cizquierda\u201d) como pol\u00edtica de adaptaci\u00f3n. <b>En este caso el localismo pasa a ser un escenario privilegiado de los sujetos pol\u00edticos tradicionales y de una cr\u00edtica nihilista del Estado, a partir de una brumosa noci\u00f3n de \u201csociedad civil\u201d<\/b>.<\/p>\n<p>La sociedad civil \u2013 en la hip\u00f3tesis \u2013 no es comprendida con un lugar para la articulaci\u00f3n de decisiones pol\u00edticas del control <b>sobre el Estado<\/b>, para reforzar la <b>autoridad del Estado <\/b>y procesar la democratizaci\u00f3n de las pol\u00edticas p\u00fablicas. Ella es vista, apenas, como un \u201clocus\u201d de autoorganizaci\u00f3n de la supervivencia, de \u201cespaldas\u201d al Estado.<\/p>\n<p>Desde esta concepci\u00f3n, la ciudad pasa a ser el refugio de la \u201cbuena pol\u00edtica\u201d y del \u201cbuen gobierno\u201d, sin\u00a0 que el pa\u00eds sea asumido como una unidad macro pol\u00edtica. La ciudad, como unidad pol\u00edtica m\u00ednima, entonces abdica de ser el nuevo sujeto, capaz de integrar una disputa global y, consecuentemente, de ser un sujeto activo en la construcci\u00f3n de un proyecto nacional, que confronte con los intereses subyacentes al orden \u201cglobalitario\u201d.<\/p>\n<p>La sociedad civil, deferida como espacio de \u201cpura autonom\u00eda\u201d sin el estado, y la ciudad,\u00a0 como \u201clocus\u201d particular, como si fuera una nueva unidad volcada solo para s\u00ed misma (capaz de humanizarse sin v\u00ednculos con el mundo y el pa\u00eds), son dos posibilidades de una ideolog\u00eda que compone la fragmentaci\u00f3n postmoderna: \u201cesta vuelta a lo local es una reacci\u00f3n te\u00f3rica contraria a las teor\u00edas centralistas en un refugio de las identidades cuando estas dejan de tener como referencia al estado. En la \u00e9poca fordista el estado se asociaba a la naci\u00f3n y ten\u00eda por tanto, un importante papel,\u00a0 no solo en la producci\u00f3n, en la prestaci\u00f3n de servicios o en la distribuci\u00f3n de recursos pero tambi\u00e9n en la producci\u00f3n de identidad, creaba un sentimiento de pertenencia\u201d.<a name=\"_ftnref11\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn11\">[11]<\/a><\/p>\n<h1>III<\/h1>\n<p>El cambio estructural de los patrones de acumulaci\u00f3n, v\u00eda tercera revoluci\u00f3n, de la inform\u00e1tica, microelectr\u00f3nica, biogen\u00e9tica \u00a0\u2013revoluci\u00f3n en la informaci\u00f3n, comunicaci\u00f3n y producci\u00f3n &#8211;\u00a0 ahonda las diferencias entre los pa\u00edses capitalistas desarrollados y los pa\u00edses sub o no desarrollados. Ello tambi\u00e9n agrava las <b>diferencias internas <\/b>en los propios pa\u00edses centrales, concentra la renta en escala mundial y genera la posibilidad del paro estructural de larga duraci\u00f3n.\u00a0 Los cambios en la geograf\u00eda humana de las ciudades son un reflejo de ello.<\/p>\n<p>La inestabilidad de la oferta de trabajo genera poblaciones inmigrantes, destruyendo lazos hist\u00f3ricos, tradiciones y culturas. <b>Exporta culturas y conflictos<\/b>, hacia el espacio de las grandes ciudades, donde los fragmentos se tornan unidades que ordinariamente entran en conflicto.<\/p>\n<p>Des del punto de vista de la izquierda, el fin del periodo revolucionario abierto con la revoluci\u00f3n rusa \u2013 y su desviaci\u00f3n hacia una vertiente antihumanista totalitaria -, hace emerger una crisis radical de paradigmas.\u00a0 La \u201cmelancol\u00eda\u201d detonada por el presunto \u201cfin de las utop\u00edas\u201d proporciona la b\u00fasqueda de experiencias puramente individualistas (para solucionar el conflicto con\u00a0 el mundo vivido) o genera practicas que generan alternativas microrevolucionarias.<\/p>\n<p>En las ciudades estos problemas se presentan como pol\u00edtica marginal y auto referente. En estos horizontes, ahora, no se ponen m\u00e1s el humanismo libertario, <b>sino una simples soluci\u00f3n del conflicto del individuo o del grupo, con el mundo vivido en el presente<\/b>. La afirmaci\u00f3n de las subculturas de tribus, \u201cgangs\u201d, grupos alternativos son respuestas postmodernas a la no-efectividad de la raz\u00f3n.\u00a0 Por cierto, \u201cla completa y, ahora patente subordinaci\u00f3n de la pol\u00edtica a los dict\u00e1menes m\u00e1s inmediatos del determinismo econ\u00f3mico de la producci\u00f3n del capital es un aspecto vital de esa problem\u00e1tica. Esta es la raz\u00f3n por la que el camino para el establecimiento de nuevas instituciones de control social debe pasar a trav\u00e9s de una radical emancipaci\u00f3n de la pol\u00edtica del poder del capital\u201d. <a name=\"_ftnref12\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn12\">[12]<\/a><\/p>\n<p>Se trata de una p\u00e9rdida de autonom\u00eda que implica la sumisi\u00f3n de toda la acci\u00f3n pol\u00edtica del estado y de las pol\u00edticas urbanas de los grandes centros a las fatalidades del ajuste. Tales consecuencias ense\u00f1an a la poblaci\u00f3n \u201c que el estado aislado no es ya suficientemente capaz, con sus propias fuerzas, de defender a sus ciudadanos contra los efectos externos de decisiones de otros actores o contra los efectos en cadena de tales procesos, que tienen origen fuera de sus fronteras\u201d.<a name=\"_ftnref13\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn13\">[13]<\/a><\/p>\n<p>Futuro de las ciudades, por lo tanto y futuro del estado nacional, son futuros que a\u00fan est\u00e1n determinados uno por el otro aunque el estado con caracter\u00edsticas y papeles diversos, y la ciudad, con otra potencialidad pol\u00edtica nacional e internacional.<\/p>\n<p>En las grandes concentraciones urbanas ya funcionan visiblemente dos ordenes. Un orden jur\u00eddico \u2013 formal que emana de la Constituci\u00f3n y otro orden que viene de la Constituci\u00f3n,\u00a0 pero es mediado por la fuerza normativa de los poderes reales, en las zonas pobres o marginadas. En ellas la fuerza del estado \u2013 por la pol\u00edtica \u2013 acciona seg\u00fan un c\u00f3digo no escrito,\u00a0 en el cual la sanci\u00f3n precede el conocimiento del conflicto y as\u00ed mismo lo construye.<\/p>\n<p>La estabilidad es la inestabilidad tensada, controlada por el aparato estatal que es frecuentemente licenciado informalmente del cumplimiento de la ley.<\/p>\n<p>Esta inestabilidad est\u00e1, hoy, integrada en la nueva psicolog\u00eda de las masas urbanas, donde la explosi\u00f3n de la violencia sucede los periodos de pasividad tensa: \u201cnuestras sociedades atraviesan un per\u00edodo de bifurcaci\u00f3n, o sea una situaci\u00f3n de <b>inestabilidad sist\u00e9mica <\/b>en la que un cambio m\u00ednimo puede producir, de modo imprevisible y ca\u00f3tico, transformaciones cualitativas.\u00a0 La turbulencia de las escalas destruye secuencias y t\u00e9rminos de comparaci\u00f3n y al hacerlo reduce alternativas y crea impotencia o promueve pasividad\u201d.<a name=\"_ftnref14\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn14\">[14]<\/a><\/p>\n<p>El programa para una ciudad democr\u00e1tica es oponerse a esta aparente espontaneidad en curso, de manera que la ciudad transcienda m\u00e1s all\u00e1 de lo local: recohesionamiento social, por la instauraci\u00f3n de nuevos procedimientos democr\u00e1ticos que combinen la democracia representativa, estable y previsible, con la democracia directa de participaci\u00f3n voluntaria; control publico de las fracciones del estado presentes en la ciudad \u2013 lugar donde la cotidianeidad se realiza y la globalizaci\u00f3n se localiza -; impuso a la expresi\u00f3n de nuevas y antiguas identidades en la escena publica, de manera a valorarla y contractualizarlas: he\u00a0 aqu\u00ed los movimientos centrales de una nueva pol\u00edtica local que no sea localista, pues cada una de estas cuestiones tiene v\u00ednculos con la universalidad del estado y con las relaciones del propio pa\u00eds (en que la ciudad se ubica) con el mundo globalizado.<\/p>\n<p>Premisas para un nuevo Contrato Social de la modernidad, esos movimientos \u2013 como movimiento de sociedad civil en la esfera pol\u00edtica y como pol\u00edticas publicas en la esfera del estado \u2013 pueden combatir la fragmentaci\u00f3n y radicalizar la democracia volvi\u00e9ndose, incluso, experimentos ut\u00f3pico\u2013realistas para un nuevo proyecto de sociedad.<\/p>\n<p>La construcci\u00f3n de la barbarie o de la utop\u00eda, de una civilizaci\u00f3n de salvajismo o de, por lo menos, una vida m\u00e1s sensata depender\u00e1 mucho de lo que hagamos en las ciudades y, decisivamente, <b>de lo que haremos de las ciudades<\/b>.\u00a0 John Cassavetes dec\u00eda que el ideal de una pareja deber\u00eda ser el mismo de una buena pel\u00edcula: un proceso ca\u00f3tico en el cual no se enmascara ninguna crisis, pero que acaba sacando ventaja de su inestabilidad fundamental, para llegar a la emoci\u00f3n verdadera. <a name=\"_ftnref15\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn15\">[15]<\/a><\/p>\n<p>Las ciudades simbolizan, hoy la inestabilidad fundamental, por ello s\u00f3lo en ellas pueden ser probadas las emociones verdaderas. Es sobre ellas que la humanidad construye sus alternativas, lo que implica en comprender que tanto la revoluci\u00f3n como la reforma empezar\u00e1n y terminar\u00e1n en las ciudades: <b>forma definitiva de organizaci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n por lo menos por un largo per\u00edodo, sobre cuya\u00a0 clausura no es posible decir nada m\u00e1s.<\/b><\/p>\n<p>(*) Tarso Genro fue alcalde de Porto Alegre entre 1992 y 1996 y ha sido reelegido alcalde de dicha ciudad en d\u00eda 1 de octubre del a\u00f1o 2000, por un porcentaje de 63\u20195 % de los votos.<\/p>\n<p>( Traducci\u00f3n Joao Ricardo Soares)<\/p>\n<p>OBSERVACIONES del traductor:<\/p>\n<p>a) La expresi\u00f3n \u201ccondominio cerrado\u201d es una traducci\u00f3n literal de la expresi\u00f3n \u201cCondominio Fechado\u201d, no hay una versi\u00f3n castellano que designe el t\u00e9rmino. Son urbanizaciones ocupadas en general por las clases medias pudientes, donde en lugar de vivir en edificios viven en casas, pero estas son amuralladas, hay un sistema de vigilancia com\u00fan, en general hay escuelas y una red de servicios, ocio deporte, etc. Todo ello hace la vida m\u00e1s segura, pues lo que cuenta all\u00ed es un sistema de vigilancia armado que no permite la entrada de nadie; los atracos, secuestros, etc, quedan fuera.<\/p>\n<p>En Catalunya hay algunas urbanizaciones, no con el mismo criterio de funcionamiento,\u00a0 pero las hay, pero no existe un nombre espec\u00edfico para el tema.<\/p>\n<p>b) Hay una serie de neologismos como globalitario, societario, sist\u00e9mico, que no puede hallar una traducci\u00f3n en castellano a no ser con otro neologismo. As\u00ed que, por la proximidad de los dos idiomas lo he dejado como en el articulo para preservar la fidelidad del texto.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn1\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> DAVES, Mike. \u201cCidade de Quartzo \u2013 escavando o futuro de Los Angeles\u201d. Sao Paulo: Ed. P\u00e1gina Aberta Ltda, 1993, p.215<\/p>\n<p><a name=\"_ftn2\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref2\"> [2]<\/a> RAMA, Angel. \u201c A cidade das letras\u201d Sao Paulo, Editora Brasiliense SA, 1985, p. 27.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn3\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref3\"> [3]<\/a> GUATTARI, Felisx. \u201crestaura\u00e7ao da cidade subjetiva\u201d In: Jornal do Brasil, 29.07.90, Ideias \/Ensaios<\/p>\n<p><a name=\"_ftn4\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref4\"> [4]<\/a> CERTAU, Michel de. \u201cAndando na cidade\u201d In: Revista do patrimonio hist\u00f3rico artstico\u00b4nacional, n\u00aa 23 \/1994, p. 23<\/p>\n<p><a name=\"_ftn5\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref5\"> [5]<\/a> SANTOS, Boaventura Souza. \u201cReinventar a democracia\u201d. In: A crise dos paradigams em ciencias sociais e os desafios para o siglo XXI Rio de Janiero: Contraponto, 199, p.52.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn6\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref6\"> [6]<\/a> ANDERSOM, Perry. \u201cAs origens da modernidade\u201d Rio de Janeiro: Jorge Zahar Editores, 1999, 9.101<\/p>\n<p><a name=\"_ftn7\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref7\"> [7]<\/a> ALVATER, Elmar. \u201cOs desafios da Globaliza\u00e7ao e da crise ecol\u00f3gica\u201d In: A crise dos paradigams en Ciencias sociais e os desafios para o seculo XXI. Rio de Janeiro: Contraponto, 1999, p.120.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn8\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref8\"> [8]<\/a> DREIFUSS, Rene Armand. \u201cA \u00e9poca das perplexidades- Mundializa\u00e7ao, Globaliza\u00e7ao e Planetariza\u00e7ao: Novos desafios\u201d. Petropolis (RJ) Ed. Vozes, 1996, p. 153.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn9\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref9\"> [9]<\/a> Idem. Pag. 121.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn10\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref10\"> [10]<\/a> RAMONET, Ignacio. \u201cGeopol\u00edtica del Caos\u201d. Petr\u00f3polis (RJ) Editora Vozes, 1998, p.81.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn11\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref11\"> [11]<\/a> ESPERON, Alicia Veneciano. \u201cLa descentralizaci\u00f3n en las Ciencias de lo Urbano\u201d Montevideo, Facultad de Ciencias Sociales \u2013Universidad de la Rep\u00fablica oriental\u00a0 del Uruguay, 1997, p. 71.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn12\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref12\"> [12]<\/a> M\u00c9SZAROS, Istv\u00e1n. \u201c A necessidade do controle social\u201d. Sao Paulo: Ed. Ensaio, 1987, p.56<\/p>\n<p><a name=\"_ftn13\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref13\"> [13]<\/a> HABERMAS, J\u00fcngen. \u201cNos limites do Estado\u201d. In: Jornal Folha de Sao Paulo, Caderno Mais, 5-4, 18.07.99.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn14\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref14\"> [14]<\/a> SANTOS, Boaventura de Souza. \u201cReinventra a Democracia\u201d. Lisboa (Portugal): Funda\u00e7ao Mario Sosares, set.\/1998, p-19<\/p>\n<p><a name=\"_ftn15\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref15\"> [15]<\/a> JOUSSE, Thierry. \u201cJohn Cassevetes\u201d Madrid (Espanha) Ediciones C\u00e1tedra AS, 1991, p.63.<\/p>\n<p>\u00a9EspaiMarx 2000 Art\u00edculo incorporado el 12 Noviembre, 2000<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las megal\u00f3polis constituyen el centro de articulaci\u00f3n pol\u00edtica y cultural de la modernidad. El papel que ocupar\u00e1n a partir del caos mutante, generado por la globalizaci\u00f3n neoliberal, todLas ciudades y lav\u00eda esta por ser resuelto. &#8220;Las ciudades, como los sue\u00f1os, son construidas por deseos y miedos&#8221; &#8211; dice \u00cdtalo Calvino, en su libro &#8220;Ciudades invisibles&#8221;. Los muros que las cercaban, en la antig\u00fcedad, y los condominios cerrados (v\u00e9ase nota del traductor) de la ciudad &#8220;postmoderna&#8221; son  reflejos del miedo. El enemigo esta del otro lado del muro: siempre &#8220;reinventado&#8221;, para dar garant\u00edas a los que pueden transformar el miedo en necesidad y el deseo en separaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Las grandes ciudades hoy se constituyen como territorios que contienen los eslabones de una relaci\u00f3n conmutativa con el mundo. Por ellas transita una socializaci\u00f3n de nuevo tipo, basada en el tiempo virtual y una nueva concepci\u00f3n de espacio, donde las partes desintegradas son siempre nuevas y cada vez menos sorprendentes. Ellas son el lugar f\u00edsico donde las partes del espacio fragmentado componen mega &#8211; espacios locales y globales al mismo tiempo. En este no-lugar fluyen las formas fant\u00e1sticas del capital. <\/p>\n<p>La construcci\u00f3n de la ciudad refleja la construcci\u00f3n ordenada de la exclusi\u00f3n, que tiene como base la aceptaci\u00f3n de la exclusi\u00f3n y su colaboraci\u00f3n dentro de un &#8220;orden&#8221; urbano. Mike Davis, relata, de manera emblem\u00e1tica, el siguiente retrato de Los Angeles a partir de un episodio circunstancial: As\u00ed, con el director de la comisi\u00f3n de planeamiento de la ciudad explic\u00f3 la l\u00ednea oficial para los reporteros incr\u00e9dulos, no lo es contrario a la ley dormir en la calle per se, &#8216;s\u00f3lo cuando se alza alguna especie de chabola&#8217; (&#8230;) esta represi\u00f3n c\u00ednica transform\u00f3 la mayor\u00eda de los sin techo en beduinos urbanos. Ellos son visibles en todos los rincones del centro, empujando sus pocas y pat\u00e9ticas pertenencias en carros de supermercado robados, siempre fugitivos en movimiento, prensados entre la pol\u00edtica oficial de contenci\u00f3n y el sadismo progresivo de las calles del Centro&#8221;[1]<\/p>\n<p>Para que la ciudad pueda ser objeto de una nueva subversi\u00f3n &#8220;democratizante&#8221;, que tenga el mismo potencial constitutivo de la ilustraci\u00f3n, es preciso encuadrarla en una perspectiva de proyecto pol\u00edtico de sociedad, o mejor dicho, de un nuevo proyecto civilizatorio, una nueva propuesta de orden. El rey de Espa\u00f1a, en sus instrucciones de 1513, para la conquista de la &#8220;tierra firme&#8221;, que abre el violento proceso colonial, fija el sistema de dise\u00f1ar\u00e1 el futuro de las ciudades con base a su visi\u00f3n de orden, que mezcla miedo y deseo: &#8220; vistas las cosas que para los asentamientos de los lugares son necesarias, y elegido el lugar m\u00e1s provechoso y en que abunden las cosas para el pueblo son necesarias, tienes de repartir los solares del lugar para hacer las casas, y deber\u00e1n ser repartidos conforme las cualidades de las personas y ser\u00e1n inicialmente dados por orden: de manera que hechos los solares, el pueblo parezca ordenado, tanto en el lugar que deje la plaza, como en el lugar que tenga la iglesia, como en el orden que han de tener las calles; porque  los lugares que, de nuevo se hacen dando el orden en el comienzo sin ning\u00fan trabajo ni coste se quedan ordenados y los otros jam\u00e1s se ordenan&#8221;.[2] <\/p>\n<p>Para discutir el destino de la ciudad globalizada &#8211; por lo tanto- es necesario responder antes, qu\u00e9 haremos de nuestro destino social colectivo. \u00bfCu\u00e1l es el &#8220;orden&#8221; que dispondr\u00e1, en el tablero de la sociedad, la aceptaci\u00f3n o no de la exclusi\u00f3n y las jerarqu\u00edas del miedo?  En este orden cuajar\u00e1 un deseo movido por la solidaridad que subordina el miedo, o el &#8211; miedo &#8211; espont\u00e1neamente ser\u00e1 &#8220;contenci\u00f3n &#8220; y &#8220;sadismo&#8221;.<\/p>\n<p>La comprensi\u00f3n del destino deseado y humanizado abrir\u00e1 el espacio pol\u00edtico para un nuevo tipo de harmon\u00eda: o la ciudad es &#8220;subjetivada&#8221; por la comunidad, que desea de esta manera &#8220;re-finalizar&#8221; su modo de vida, dar otra finalidad a su existencia (diversa de los procesos semib\u00e1rbaros de la postmodernidad)[3], o la ciudad ser\u00e1 el orden del desorden: una ciudad jerarquizada por la fuerza al borde del caos siempre inminente. <\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-328","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-imperio-imperialismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/328","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=328"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/328\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=328"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=328"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=328"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}