{"id":332,"date":"2006-04-10T00:00:00","date_gmt":"2006-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=332"},"modified":"2020-02-14T11:46:19","modified_gmt":"2020-02-14T10:46:19","slug":"el-cuarto-reich","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=332","title":{"rendered":"El Cuarto Reich"},"content":{"rendered":"<p><b>23 de julio del 2003<\/b><\/p>\n<p><strong>Diez tesis acerca del Imperio<\/strong><\/p>\n<p>Lo del desgaste del modelo neoliberal ya suena como verdad de Perogrullo. La etapa de su hegemon\u00eda casi absoluta qued\u00f3 atr\u00e1s en los a\u00f1os 90, durante la primera fase de la transici\u00f3n actual. Esa fue la fase f\u00e1cil.<\/p>\n<p>Al aparecer en nuestro mundo hace treinta a\u00f1os, precisamente a trav\u00e9s de Am\u00e9rica Latina, por la estrecha puerta chilena, el neoliberalismo est\u00e1 demostrando hoy, aqu\u00ed mismo con mayor nitidez, sus l\u00edmites y su fracaso. En Argentina y Brasil, Ecuador, El Salvador, Uruguay, Bolivia, en la Venezuela de 1989-92, y de nuevo en la Venezuela del 2002-03, pa\u00eds campe\u00f3n al respecto. Por algo se proclam\u00f3 en Am\u00e9rica Latina, desde el Foro de Porto Alegre, el lema \u00abotro mundo es posible\u00bb.<\/p>\n<p>Todo eso ya no pertenece al terreno de la discusi\u00f3n cient\u00edfica. Querr\u00eda comenzar por donde termina el espacio de lo reconocido, planteando una \u00abhip\u00f3tesis de trabajo\u00bb, sobre uno de los temas en discusi\u00f3n hoy, desde hace, a mi parecer, un par de a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Primera tesis: <\/strong><\/p>\n<p>Los procesos revolucionarios o renovadores antes mencionados, no son los \u00fanicos que se disputan el legado de la hegemon\u00eda dejado por los neoliberales en el escenario mundial, o sea, a escala mundial.<\/p>\n<p>Al lado de los procesos de renovaci\u00f3n estructural, democr\u00e1tica, social, de rescate de soberan\u00edas -y otros que representan la inercia todav\u00eda vigente del pasado inmediato del neoliberalismo ortodoxo-, ya se est\u00e1n perfilando dos variantes m\u00e1s de la transici\u00f3n, de la globalizaci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>Una, la revisionista del neoliberalismo, la del post Consenso de Washington, de Stiglitz, Soros y otros; mas este no es objeto de mi planteamiento. Otra, sin nombre cient\u00edfico universalmente reconocido a\u00fan, pero que, en la jerga pol\u00edtica, period\u00edstica y propagand\u00edstica, ha sido bautizada como Proyecto Imperial, o Imperio.<\/p>\n<p><strong>Segunda tesis: <\/strong><\/p>\n<p>La cristalizaci\u00f3n forzada del proyecto imperial en su fase embrionaria abarca los a\u00f1os 80 y 90: junta el reaganismo con el memorando de Wolfowitz. Entonces se trataba m\u00e1s bien de una tendencia colateral, al lado de la hegemon\u00edca -la neoliberal-. Ya en 1999, esa tendencia imperial en ciernes emerge a la superficie del desarrollo pol\u00edtico global con la guerra de Yugoslavia. Sin embargo, la \u00abruptura\u00bb decisiva hacia la nueva pol\u00edtica se produjo s\u00f3lo con la imposici\u00f3n del bushismo (invierno 2001-2002). Es decir, con la legitimaci\u00f3n del criterio unilateralista de estrategia, proyecto y acci\u00f3n estadounidense, por doquier, con cualquier prop\u00f3sito, contra quien fuese, ignorando intereses y oposiciones de donde viniesen.<\/p>\n<p>De hecho -y de derecho- un gobierno nacional usurp\u00f3 la plenitud del poder de decisi\u00f3n a escala global, en aras de imponer al mundo su proyecto universal, basado s\u00f3lo en su inter\u00e9s nacional, su seguridad nacional, a corto, mediano y largo plazo. Eso es El Imperio. Al menos a primera vista, tal como se proyecta.<\/p>\n<p><strong>Tercera tesis: <\/strong><\/p>\n<p>En la retrospectiva y perspectiva hist\u00f3rica, el proyecto imperial de la transici\u00f3n\/globalizaci\u00f3n\/sistema estable nuevo, se ve como continuidad y al mismo tiempo mutaci\u00f3n (y hasta negaci\u00f3n) del modelo neoliberal ortodoxo dominante durante el decenio de los 90. Este intento de imposici\u00f3n significa que estamos frente al nuevo desaf\u00edo global, al nuevo problema global, que puede resultar tan importante y peligroso para la humanidad como el desaf\u00edo Norte-Sur. Es el problema de la compatibilidad \u00abimperio-mundo\u00bb, problema de la existencia impositiva de un \u00fanico estado soberano dentro -o encima- de un mundo globalizado.<\/p>\n<p>Tal vez se trata de la amenaza m\u00e1s inmediata y mayor para el futuro de la humanidad. Comparado con esta, el tan cacareado problema del terrorismo internacional parece de poca monta. Y lo que es m\u00e1s importante: su derivado.<\/p>\n<p><strong>Cuarta tesis: <\/strong><\/p>\n<p>El surgimiento e imposici\u00f3n incipiente del imperio, obedecen, creo, a tres grupos de factores. Dos son obvios:<\/p>\n<p>1) cierta tradici\u00f3n nacional (cultural, pol\u00edtica, psicol\u00f3gica y hasta religiosa) que los latinoamericanos conocen demasiado bien. Entre un sin n\u00famero de citas, me referir\u00e9 s\u00f3lo a dos: en 1906, Mark Twain relata la definici\u00f3n de \u00abanglosaj\u00f3n\u00bb emitida por un retirado militar de alto rango ante la delirante y entusiasta \u00abcrema de la sociedad\u00bb presente, en estos t\u00e9rminos: \u00abes una persona que cuando quiere o necesita algo, va y lo toma\u00bb.<br \/>\nLa otra cita es de El Tal\u00f3n de Hierro de Jack London, otro \u00abantiamericano\u00bb. A ella me referir\u00e9 m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>2) la situaci\u00f3n de desbalance total de fuerzas que fue cristaliz\u00e1ndose a escala global a partir de 1998 y durante la d\u00e9cada de los 90, en lo militar, cient\u00edfico, informativo, tecnol\u00f3gico, econ\u00f3mico; y al mismo tiempo, la toma de conciencia respecto al car\u00e1cter transitorio, algo fr\u00e1gil, coyuntural de la situaci\u00f3n con respecto y a favor de los Estados Unidos, por la acumulaci\u00f3n paulatina de problemas no solucionados o emergentes en cuanto a recursos, rupturas y desniveles econ\u00f3micos; a China y a la posibilidad de resucitaci\u00f3n de centros rivales de decisi\u00f3n. De all\u00ed el imperativo de una carrera contra reloj para la consolidaci\u00f3n \u00abmanu militaris\u00bb urgente -y para siempre- del status quo del fin de siglo: la eternizaci\u00f3n del instante magn\u00edfico.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n n\u00famero tres es, a mi juicio, m\u00e1s de fondo. Constituye el n\u00facleo de la \u00abhip\u00f3tesis de trabajo\u00bb en la que me ubico. Se trata del cambio objetivo dentro del proceso hist\u00f3rico universal que se produjo al empalme de siglos. Su fase inicial est\u00e1 tocando su fin. Fue la fase f\u00e1cil de la transici\u00f3n. Es la del \u00abfin de la historia\u00bb , del desmontaje de lo esencial del sistema anterior (el del estatismo dominante) que conserva algunos elementos del pasado; desmontaje \u00abpragm\u00e1tico\u00bb como el wellfare state en pa\u00edses avanzados, y \u00abespinoso\u00bb, ideologizado, fundamentalista -en la semi-periferia. Se impone entonces la nueva fase, cr\u00edtica, turbulenta del proceso global.<\/p>\n<p>Se trata de la fase de crisis estructural que, dentro de las transiciones de ciclos anteriores, precede la formaci\u00f3n de nuevos sistemas integrales estables. Es la fase en la cual se superan definitivamente los bloques y la l\u00f3gica del sistema anterior, y se cristalizan las variantes y alternativas condicionantes del sistema nuevo. Se da la pugna entre ellos por la hegemon\u00eda, por un proyecto \u00fanico de salida de la crisis. En esa pugna se impone el m\u00e1s fuerte.<\/p>\n<p>As\u00ed sucedi\u00f3 en los a\u00f1os 30-40 del siglo pasado, as\u00ed parece ocurrir en el umbral del siglo XXI -con enormes diferencias, pero dentro del mismo \u00abframework\u00bb. En mi \u00abhip\u00f3tesis de trabajo\u00bb, la cristalizaci\u00f3n de las variantes viables para salir de la crisis anterior es lo que constituye el tercer factor condicionante y modelador de la variante imperial.<\/p>\n<p><strong>Quinta tesis: <\/strong><\/p>\n<p>Por el momento, est\u00e1n a la vista tres o cuatro variantes de la soluci\u00f3n definitiva de la \u00abfase cr\u00edtica\u00bb y del proyecto a mediano plazo (para los pr\u00f3ximos 40-50 a\u00f1os):<br \/>\n&#8211;el post-Consenso de Washington o neoliberalismo \u00abrevisado\u00bb;<br \/>\n\u2014el \u00abotro mundo es posible\u00bb, o Foro Social Mundial de Porto Alegre, las manifestaciones del 15 de febrero en todo el orbe, y los procesos renovadores en Am\u00e9rica Latina;<br \/>\n&#8211;El Imperio (de Irak en adelante).<\/p>\n<p>La mayor parte de los proyectos para el futuro post-neoliberal se basan hoy d\u00eda -al menos a nivel declaratorio-, en estructuras horizontales, en redes: incluyentes o excluyentes; m\u00e1s o menos democr\u00e1ticas; con un papel mayor o menor asignado a las soberan\u00edas nacionales. El proyecto imperial s\u00f3lo se ve como vertical, piramidal y cerrado, con niveles de democracia a escala global y soberan\u00edas nacionales en todas las sociedades menos una, tendientes a cero. Lo que pas\u00f3 en Irak y en torno a Irak sirve de ejemplo.<\/p>\n<p><strong>Sexta tesis:<\/strong><\/p>\n<p>Sin embargo, existe un imperativo hist\u00f3rico que es el denominador com\u00fan a todos estos modelos, que los distingue a todos del modelo neoliberal orthodoxo: la superaci\u00f3n del espontaneismo dominante inherente a la d\u00e9cada neoliberal, al proyecto de la \u00absociedad de mercado\u00bb.<\/p>\n<p>Todas las propuestas antag\u00f3nicas en la confrontaci\u00f3n entre ellas, inherentes a la fase actual de la globalizaci\u00f3n, de uno u otro modo plantean la necesidad de una regulaci\u00f3n, encauzamiento, administraci\u00f3n, gobernabilidad de los procesos escapados al control nacional e internacional, en los a\u00f1os 80-90. Sea a trav\u00e9s de la acci\u00f3n del Estado, o de organizaciones transnacionales, o de la sociedad civil global. Sea en inter\u00e9s de la humanidad, de las mayor\u00edas -o de la mejor gerencia del capitalismo de redes financieras, econ\u00f3micas, etc., internacionales, o en los intereses de pa\u00edses del Tercer Mundo, o en aras de la imposici\u00f3n del superestado (elegido y guiado sin intermediarios por Su Dios) Ni hablar de que en el \u00faltimo caso, El Imperio, la medicina resulta infinitamente peor que la enfermedad, casi cualquier caos es preferible al Orden Imperial (l\u00e9ase al respecto El Tal\u00f3n de Hierro de Jack London).<\/p>\n<p>Empero, lo de realizar en forma perversa e infame cierto imperativo hist\u00f3rico constituye un factor m\u00e1s de lo peligroso y estructural de la amenaza imperial. Lo que da m\u00e1s fuerza a\u00fan al otro imperativo: el de la movilizaci\u00f3n urgente y global de todas las fuerzas y propuestas antag\u00f3nicas al imperio. Movilizaci\u00f3n que puede apoyarse, a mi juicio, en la experiencia y las ense\u00f1anzas de la historia. No s\u00f3lo la reciente.<\/p>\n<p><strong>S\u00e9ptima tesis:<\/strong><\/p>\n<p>Es que no se trata del primer intento -o proyecto\u2013 imperial en la historia contempor\u00e1nea. Hace 50 a\u00f1os, durante la crisis sist\u00e9mica anterior, tambi\u00e9n se cristalizaron distintas variantes de regulaci\u00f3n y encauzamiento de procesos que hab\u00edan escapado al control y posibilidades de las tendencias dominantes del capitalismo de comienzos del siglo XX. Todas aquellas variantes o alternativas -la keynesiana (rooseveltiana), la del Frente Popular y la nazi-hitleriana- tambi\u00e9n tuvieron algo en com\u00fan: la intervenci\u00f3n y la imposici\u00f3n m\u00e1s o menos dr\u00e1stica del Estado (reformista, revolucionario o retr\u00f3grada). En aquel entonces nacional.<\/p>\n<p>Parece obvio cu\u00e1l de esas variantes de los a\u00f1os 30 tiene m\u00e1s rasgos de afinidad estructural con el bushismo, con el Proyecto Imperial del Siglo XXI (IV Reich). Conocemos tambi\u00e9n (especialmente nosotros, los de la ex -URSS) el precio pagado por la humanidad por borrar esta variable de la historia y la geograf\u00eda del planeta. Es aqu\u00ed que se impone la lectura de El Tal\u00f3n de Hierro de Jack London<\/p>\n<p>Hay que reconocer que tal vez, en el pasado, abusamos de las referencias al fascismo. Mas de una vez nos vimos en el rol del pastorcito de la triste suerte (viene el lobo, viene el lobo&#8230;) Lo mismo tal vez sea cierto con algunos planteamientos respecto a la pol\u00edtica imperialista (no imperial) de los Estados Unidos (caso Carter). Pero esta vez, se trata definitivamente del lobo, tremendo, real. Adem\u00e1s, del de la raza m\u00e1s peligrosa de verdad.<\/p>\n<p>El parentesco entre las dos variantes de la soluci\u00f3n imperial -la hitleriana y la bushista- la que preconizaba el imperio global de una raza biol\u00f3gicamente elegida, y la de Un Estado elegido por Dios (sin intermediarios), se ve como estructural por:<\/p>\n<p>-lo com\u00fan de su g\u00e9nesis hist\u00f3rica (dos \u00abhijas de la crisis\u00bb).<br \/>\n-lo com\u00fan de su misi\u00f3n hist\u00f3rica objetiva (encauzar y controlar por la fuerza del Estado los procesos nacionales e internacionales que se hab\u00edan escapado al control sist\u00e9mico anterior).<br \/>\n-lo com\u00fan de y en los proyectos del futuro, de la pr\u00e1ctica internacional llamada a realizarlos, de cierta m\u00edstica man\u00edaca-.<br \/>\n-lo com\u00fan en el descaro, el irrrespeto absoluto al derecho e instituciones internacionales, vidas humanas, etc. etc.<\/p>\n<p><strong>Octava tesis:<\/strong><\/p>\n<p>Lo com\u00fan entre la amenaza nazi y la del Imperio presupone y condiciona lo com\u00fan en la lucha contra ellas. O sea, tanto las tendencias objetivas de resistencia al imperio, como las estrategias de \u00ablos que resistan\u00bb, son paralelas, en algunos aspectos an\u00e1logas a la lucha anti-nazi de los a\u00f1os 30-40.<\/p>\n<p>Plante\u00e1ndolo de otro modo: la resistencia al imperio (\u00abhincar la barra de hierro entre las mand\u00edbulas de la fiera\u00bb) se perfila como \u00abla heredera\u00bb, no s\u00f3lo de las luchas anti-imperialistas y democr\u00e1ticas de la segunda mitad del siglo XX, sino -y quiz\u00e1s m\u00e1s a\u00fan- de la lucha anti-nazi y anti-fascista de los a\u00f1os 30 y 40 del mismo.<\/p>\n<p>Claro que por el momento existen tres factores fundamentales que diferencian estas situaciones y tendencias: uno, sumamente desfavorable para el presente: la ausencia de la URSS, del Ej\u00e9rcito Rojo, etc., o sea, del factor decisivo de la resistencia ubicado fuera del sistema en crisis. Otros, al contrario, est\u00e1n jugando en contra del Imperio: la fuerza del movimiento global de masas (15 de febrero, Porto Alegre, etc.); y la democracia representativa, siempre imperante en EEUU. As\u00ed que lo que se impone no es la reproducci\u00f3n literal, total de la estrategia y pr\u00e1ctica de la lucha anti-nazi, sino m\u00e1s bien su m\u00edstica, basada en lo total del car\u00e1cter de esta lucha, por un lado; y muchas ense\u00f1anzas pr\u00e1cticas m\u00e1s concretas de esto.<\/p>\n<p><strong>Novena tesis:<\/strong><\/p>\n<p>Tanto el car\u00e1cter de suicidio global que tiende a adquirir el nuevo Armageddon (el nuevo Stalingrado) dentro de la confrontaci\u00f3n armada con el Imperio, como el desbalance actual de las fuerzas b\u00e9licas, plantean, creo, el imperativo de derrotar el proyecto imperial esencialmente en el terreno pol\u00edtico (cultural, econ\u00f3mico, etc.). O sea, lograr que sea la poblaci\u00f3n de los EEUU mismos que rechace este proyecto sumando sus adversarios actuales (las \u00abcostas\u00bb, las minor\u00edas) y una parte de los \u00abpatriotas\u00bb que hoy d\u00eda est\u00e1n apoyando y empujando el proyecto imperial.<\/p>\n<p>Actualmente, se est\u00e1n perfilando dos l\u00edneas magistrales de acci\u00f3n global, llamadas a imponer esta posici\u00f3n, esta opci\u00f3n, este reto: una, a trav\u00e9s del aislamiento m\u00e1s o menos total de los adeptos al imperio a escala global (manifestaciones, lucha pol\u00edtico-electoral, etc), el llamado a la raz\u00f3n y a la moral. Otra, mediante la resistencia tenaz (incluida la armada) de los agredidos por el imperio; la derrota de sus proyectos concretos (derrota que no necesariamente significa la victoria militar de los resistentes, pero s\u00ed lo elevado del precio pagado por su acci\u00f3n, precio econ\u00f3mico y sobre todo,\u00bbhumano\u00bb (entre comillas por la incertidumbre de si se puede llamar humanos a los invasores del Imperio). Quiz\u00e1s sea esta \u00absegunda l\u00ednea\u00bb (resistencia\/derrota), la que llama al instinto de conservaci\u00f3n y a sopesar costos y beneficios, la que resulte m\u00e1s eficaz para convencer a los que hoy constituyen el \u00abn\u00facleo duro\u00bb de los partidarios del proyecto imperial (los \u00abpatriotas\u00bb, los de \u00abHeartland\u00bb, \u00abBible Belt\u00bb, etc.) poco sensibles al rechazo pol\u00edtico que viene \u00abde afuera\u00bb, o a los argumentos racionales y \u00e9ticos.<\/p>\n<p><strong>D\u00e9cima tesis:<\/strong><\/p>\n<p>Apoyarse en la experiencia y ense\u00f1anzas de la lucha anti-nazi no se reduce, claro, al impacto emocional de las denuncias y comparaciones respectivas, a las consignas llamativas (\u00ab\u00a1No pasar\u00e1n!\u00bb), y a los recuerdos de las bestialidades nazi, aunque todo eso sea de suma importancia. Se trata tambi\u00e9n de algunas ense\u00f1anzas pol\u00edticas, que son importantes precisamente porque acent\u00faan las diferencias respecto a estrategia, t\u00e1ctica, discurso anteriores, para superar la inercia de estas \u00faltimas. Me referir\u00e9 s\u00f3lo a los problemas de la lucha anti-nazi o contra el fascismo global; el dom\u00e9stico (o perif\u00e9rico) merece un an\u00e1lisis aparte.<\/p>\n<p>Se trata de un problema algo m\u00e1s complejo de lo que parece, porque abarca y combina enfoques formalmente contradictorios. Una de las ense\u00f1anzas (exigencias) de la lucha contra el imperio .tal vez la principal- es el imperativo de la m\u00e1xima amplitud de alianzas y coincidencias (mayor que la de la confrontaci\u00f3n contra el neoliberalismo, am\u00e9n del capitalismo) contra el adversario com\u00fan. Algo esquem\u00e1ticamente: contra el imperio, contra \u00abel tal\u00f3n de hierro\u00bb, no hay aliado malo o inadmisible. Adem\u00e1s, se trata de alianzas, coaliciones, etc., a escala universal, sin roles y hegemon\u00edas pre-establecidos.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, se trata de la lucha despiadada, sin compromisos, contra los c\u00f3mplices del Imperio: no se trata de los adversarios pol\u00edticos o sociales, sino de la \u00abquinta columna\u00bb del enemigo mortal. Se impone a veces postponer la soluci\u00f3n de las contradicciones sociales, pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas de ayer y de ma\u00f1ana en aras de ganar la batalla del presente, confinar la fiera a su jaula, de combinar la m\u00e1xima flexibilidad con respecto a los aliados, por provisorios que sean, sin olvidar que los aliados, tratados as\u00ed, podamos tambi\u00e9n ser nosotros, no obligatoriamente \u00ablos otros\u00bb con una pol\u00edtica intransigente, con el m\u00ednimo minimorum de componendas hacia el Imperio. No solo ni tanto por razones \u00e9ticas y morales, sino porque la l\u00f3gica del Imperio es totalizadora, no le satisface nada menos que la dominaci\u00f3n total del terreno que haya escogido.<\/p>\n<p>Hay muchos puntos m\u00e1s al respecto que merecen, al igual que el problema de los fascismos y el de los Quisling\u2019s locales, un an\u00e1lisis aparte. Sin embargo, hay algo que me parece estar poco a poco emergiendo de la zona de las discusiones. Lo mismo que el problema de la hegemon\u00eda neoliberal: por ahora, y tal vez por un decenio m\u00e1s, el problema del Imperio, de la imposici\u00f3n, derrota o abandono del proyecto imperial, se presenta ante la humanidad como El Problema. Es decir, como condicionante, como el que necesariamente debe ser solucionado antes de que se enfrente otros desaf\u00edos, amenazas, peligros, etc. globales. Esta soluci\u00f3n hoy tiende a determinar el futuro de la humanidad. En ambos sentidos: c\u00f3mo ser\u00e1 ese futuro, y si ser\u00e1.<\/p>\n<p>O al rechazar el proyecto recesivo y suicida de los anglo-sajones modernos (l\u00e9ase Mark Twain) la humanidad arrancar\u00e1 por el camino de la soluci\u00f3n de otros problemas globales imperantes (y aqu\u00ed, las v\u00edas de los aliados anti-imperio, necesariamente se bifurcar\u00e1n), o se enfrentar\u00e1 a la vor\u00e1gine de su v\u00eda crucis \u00faltima.<\/p>\n<p>Caracas, abril 2003<\/p>\n<p>\u00a9EspaiMarx 2003 Art\u00edculo incorporado el 4 de Marzo de 2003.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>23 de julio del 2003 <\/p>\n<p>Diez tesis acerca del Imperio <\/p>\n<p>Lo del desgaste del modelo neoliberal ya suena como verdad de Perogrullo. La etapa de su hegemon\u00eda casi absoluta qued\u00f3 atr\u00e1s en los a\u00f1os 90, durante la primera fase de la transici\u00f3n actual. Esa fue la fase f\u00e1cil.<\/p>\n<p>Al aparecer en nuestro mundo hace treinta a\u00f1os, precisamente a trav\u00e9s de Am\u00e9rica Latina, por la estrecha puerta chilena, el neoliberalismo est\u00e1 demostrando hoy, aqu\u00ed mismo con mayor nitidez, sus l\u00edmites y su fracaso. En Argentina y Brasil, Ecuador, El Salvador, Uruguay, Bolivia, en la Venezuela de 1989-92, y de nuevo en la Venezuela del 2002-03, pa\u00eds campe\u00f3n al respecto. Por algo se proclam\u00f3 en Am\u00e9rica Latina, desde el Foro de Porto Alegre, el lema \u00abotro mundo es posible\u00bb.<\/p>\n<p>Todo eso ya no pertenece al terreno de la discusi\u00f3n cient\u00edfica. Querr\u00eda comenzar por donde termina el espacio de lo reconocido, planteando una \u00abhip\u00f3tesis de trabajo\u00bb, sobre uno de los temas en discusi\u00f3n hoy, desde hace, a mi parecer, un par de a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-332","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-imperio-imperialismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/332","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=332"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/332\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=332"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=332"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=332"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}