{"id":3326,"date":"2017-01-01T00:00:00","date_gmt":"2017-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3326"},"modified":"2020-02-15T09:46:05","modified_gmt":"2020-02-15T08:46:05","slug":"la-huella-de-la-milana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3326","title":{"rendered":"La huella de la milana"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">\u00abA Paco Rabal le gustaba ir a las tabernas peque\u00f1as, a las tasquinas\u00bb, recuerda Eulogio Vicho, una de las personas que m\u00e1s trat\u00f3 con Paco Rabal durante los meses que dur\u00f3 el rodaje de Los Santos Inocentes en Alburquerque, hace ahora 33 a\u00f1os. \u00abLos otros actores s\u00f3lo iban al Tegamar, al bar de la plaza, pero a \u00e9l le gustaba ir a los bares donde iban los huroneros, los jornaleros m\u00e1s pobres. A El Lunes, El Cuadro o al bar de Comisiones Obreras. La bebida m\u00e1s com\u00fan all\u00ed eran los cuartos de vino, los cogutos, una botella con un corcho y una ca\u00f1a, para la que no necesitabas vaso. Con un par de cuartos te ibas tan contento para casa\u201d, dice Eulogio. \u201cMira Eulogio\u00bb, me dec\u00eda siempre Paco Rabal, \u00abaqu\u00ed es donde se aprende, esto es la universidad de verdad, la universidad de la vida\u201d.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">Alburquerque es un pueblo de la provincia de Badajoz rayano con Portugal. Ahora tiene escasamente 5.500 habitantes pero a finales de los a\u00f1os cincuenta, antes de la inmensa sangr\u00eda migratoria, la poblaci\u00f3n rondaba los 11.000 vecinos. Su nombre ya lo dice, \u2018albus quercus\u2019, encina blanca, estas son tierras de dehesa y cortijo, de encinas corpulentas y jarales brav\u00edos, de jornaleros y se\u00f1oritos.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\"><b>Retrato de Extremadura<\/b><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">Entre octubre y diciembre de 1983 se rueda una de las pel\u00edculas m\u00e1s taquilleras hasta la fecha del cine espa\u00f1ol, un relato m\u00edtico que ha terminado convirti\u00e9ndose no s\u00f3lo en la representaci\u00f3n de la Espa\u00f1a rural de los a\u00f1os 60, sino en el s\u00edmbolo m\u00e1s certero de la historia de Extremadura.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">Fue justamente por estas dehesas alfombradas de tomillo y cantueso por donde pas\u00f3 el \u00e1ngel y se hizo leyenda. Todav\u00eda resuenan las escopetas del se\u00f1orito Iv\u00e1n en la Sierra de San Pedro y Paco el Bajo ejerce all\u00ed de secretario, olisqueando las perdices como un perro leal en las batidas de caza: \u201cNi el perro m\u00e1s fino te har\u00eda el servicio de este hombre, Iv\u00e1n\u201d. Y a\u00fan, en el cortijo de Zajarr\u00f3n, R\u00e9gula sue\u00f1a para sus hijos, Nieves y Quirce, un futuro distinto a la humillaci\u00f3n, la Ni\u00f1a Chica nos sobrecoge con su escalofriante alarido, la Se\u00f1ora Marquesa reparte una moneda a cada campesino para celebrar la comuni\u00f3n del nieto y Azar\u00edas se orina las manos para que no se le agrieten.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">\u201cCon Paco Rabal qued\u00f3 encantado todo el pueblo. Muchas veces se quedaba en el hostal de Cipriano S\u00e1nchez, la Pensi\u00f3n Internacional\u201d, recuerda Eulogio. Y \u00c1ngel Vadillo, un joven militante por aquellas fechas y hoy alcalde de Alburquerque, remata: \u201cEl grupo de actores se iba a dormir a Badajoz pero \u00e9l se quedaba aqu\u00ed la mitad de las noches. Cuando se enredaba en los bares hab\u00eda que buscarle refugio\u201d. Paco Rabal hab\u00eda venido por primera vez a la localidad junto a su mujer, Asunci\u00f3n Balaguer, dos meses antes de comenzar el rodaje.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">\u201cUna de las cosas que m\u00e1s me gusta de mi profesi\u00f3n es buscar el personaje de alguien real, conocerlo, entrar dentro de su piel y luego actuar ya sin preocuparme ni de c\u00f3mo me expreso, ni de c\u00f3mo camino\u201d. En su b\u00fasqueda de personas que le ayuden a construir el personaje de Azar\u00edas, conocer\u00e1 a Paco el Vinagre, de Torre de Miguel Sesmero, y a Juan el Barrunta, de Alburquerque. De ellos mimetizar\u00e1 gestos, entonaciones y andares, tomar\u00e1 sus ropas e incluso utilizar\u00e1 una pr\u00f3tesis que imita las enc\u00edas deshuesadas del primero.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">\u201cAqu\u00ed, a pocos kil\u00f3metros, tiene usted el hombre que busca, el Barruntas\u201d, cuenta Paco Rabal que le dijo Felipa, una vecina del pueblo. \u201cSali\u00f3 corriendo y llam\u00f3 al alcalde, un hombre joven y amabil\u00edsimo, del Partido Comunista; al poco tiempo, creo, lo destituyeron. \u00c9l nos procur\u00f3 un voluntarioso taxista, que nos llev\u00f3 a conocer al famoso Barruntas, all\u00e1 por un camino de cabras\u201d. Aquel alcalde del PCE que destituy\u00f3 el gobernador civil era Juan Viera, que encabezaba por entonces una dura lucha contra los caciques locales, destinada a recuperar los Bald\u00edos, las dehesas comunales, y a garantizar empleo durante todo el mes a los jornaleros en paro. Alburquerque era un municipio enraizado en las luchas obreras que viv\u00eda todav\u00eda en la efervescencia de la transici\u00f3n, en la inocencia de que el pa\u00eds pod\u00eda cambiar de base.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\"><b>Paco Rabal y Barrunta<\/b><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">La conexi\u00f3n de Paco Rabal con Barrunta fue completa. Trabaron una amistad que durar\u00eda hasta la muerte del actor. \u201cMe dio su chaqueta, el pantal\u00f3n, su gorra, su camisa, sus calcetines, sus albarcas, y no me dio los calzoncillos porque no se los ped\u00ed\u201d, escribir\u00eda Rabal, relatando el primer encuentro con el campesino.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">Pero adem\u00e1s le traspasar\u00eda tambi\u00e9n la docilidad, la candidez natural que el actor murciano insuflar\u00e1 al personaje de Azar\u00edas: \u201cParec\u00eda mentira que de aquel enorme corpach\u00f3n pudiera emanar tanta ternura y tanta bondad\u201d. Juan Flores Dom\u00ednguez, el Barrunta, llevaba trabajando en el campo desde los cinco a\u00f1os y all\u00ed permaneci\u00f3 hasta su jubilaci\u00f3n en el a\u00f1o 2003. Seg\u00fan confes\u00f3, la \u00fanica pel\u00edcula que vio en toda su vida fue precisamente Los Santos Inocentes, y por televisi\u00f3n. En el preg\u00f3n de ferias de Alburquerque, en 1996, el actor dar\u00eda cuenta de su afinidad: \u201cBarruntas ser\u00e1 Barruntas y yo Azar\u00edas para siempre. Gracias por haberme dado razones que me sostienen\u201d.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">\u201cLos Santos Inocentes fue un milagro\u201d, afirm\u00f3 a\u00f1os m\u00e1s tarde su hijo, el director de cine Benito Rabal, que tambi\u00e9n particip\u00f3 en la filmaci\u00f3n. Un milagro en el que se condensan la vida secreta de un cortijo y la historia de una tierra oprimida. Una de esas raras ocasiones en las que a una novela extraordinaria le sucede otra no menos extraordinaria pel\u00edcula. Las uvas de la ira, El nombre de la rosa, sencillez y verdad, disparos de nieve en medio de la rutina y de la selva publicitaria.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">Pero en la memoria del pueblo no ha quedado s\u00f3lo Paco Rabal; otros muchos de quienes participaron en el prodigio han dejado su huella. \u201cTerele P\u00e1vez era maravillosa. Si daban caf\u00e9 o galletas, ella se encargaba de que fuera para todo el mundo\u201d, recuerda \u00c1ngel Ortega, un trabajador de la localidad que intervino como auxiliar en las tareas de producci\u00f3n, encarg\u00e1ndose de buscar el ganado, los utensilios precisos e incluso los figurantes.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">\u201cA Juan Diego parece que se le pegaba el papel de chuleta que hac\u00eda\u201d, dice nuestro improvisado cr\u00edtico de las artes esc\u00e9nicas, recordando la asombrosa interpretaci\u00f3n del se\u00f1orito Iv\u00e1n. \u201cMe ha tocado representar en pantalla a algunos reptiles pero sobre todo pude trabajarlo con una frialdad repugnante en Los Santos Inocentes\u201d, evocaba Juan Diego en una entrevista. Alfredo Landa (Paco el Bajo), Agust\u00edn Gonz\u00e1lez (Don Pedro), Mary Carrillo (la Se\u00f1ora Marquesa), Maribel Mart\u00edn (la se\u00f1orita Myriam), Bel\u00e9n Ballesteros (Nieves), Juan S\u00e1nchez (Quirce) o \u00c1gata Lys (Do\u00f1a Pura), son algunos de los int\u00e9rpretes que surgen en las conversaciones. \u00c1gata Lys era por entonces uno de los mitos er\u00f3ticos patrios.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">Un recuerdo muy recurrente en el pueblo es el partido de f\u00fatbol que se celebr\u00f3 al final del rodaje entre un equipo de Los Santos Inocentes y el conjunto local. \u201c\u00c1gata Lys hizo el saque de honor y de \u00e1rbitro se puso a Leandro Visera, el Chepina\u201d, rememora entre divertido y rijoso \u00c1ngel Ortega. Lo voluptuoso y lo grotesco amalgam\u00e1ndose, andando de la mano en Alburquerque.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">Y Mario Camus, claro est\u00e1, el discreto director de la maravilla, disponiendo las piezas del hechizo en las brumosas dehesas oto\u00f1ales, gobernadas por la encina, el \u00e1rbol sagrado de estas tierras. \u00abEs grotesco que uno presuma de hacer una pel\u00edcula. Eres t\u00fa y otros ochenta. Qu\u00e9 habr\u00eda sido de nosotros si no hubiera habido un t\u00edo que amaestrara los p\u00e1jaros y otro que pusiera la luz\u00bb.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">Captar la luz del oto\u00f1o en Extremadura y adiestrar las milanas\u2026 Mario Camus nos rescata del escapismo y del divismo que suelen envolver el mundo del arte, y nos devuelve a la evidencia del origen material de la belleza. Precisamente, \u201clo de la milana fue todo un drama, una preocupaci\u00f3n gorda\u201d, en palabras de Paco Rabal. El testimonio de \u00c1ngel Ortega nos lo confirma: \u201cLa milana era un grajo de esos negros. No bajaba del campanario ni a la de tres. Se consigui\u00f3 que bajara a base de hambre y de golpes\u201d.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">Aurelio, que hab\u00eda colaborado con F\u00e9lix Rodr\u00edguez de la Fuente, entrenaba desde peque\u00f1itas a tres grajas, para cuando llegara el momento. \u201cPero, ya en Alburquerque, rodando, se murieron dos de ellas. S\u00f3lo quedaba una; si \u00e9sta mor\u00eda o se negaba a hacer la escena, el problema era grande, se romp\u00eda uno de los nudos trascendentales de la pel\u00edcula\u201d, evoca Rabal.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">Eulogio y Ortega enumeran algunos de los otros granitos de arena invisibles que hicieron posible la obra. La admirable Felipa, Javi el Manguto que hizo de monaguillo, Juan el Cuatrero, que se encargaba de llevar las yeguas y las cabras, el Canija que llevaba el cami\u00f3n, Esteban Santos que pint\u00f3 las casas del cortijo, Mart\u00edn Barg\u00f3n y Gabina, los due\u00f1os del bar Tegamar, donde com\u00edan caliente los actores. Y otros muchos, que intervinieron como extras: el Forro\u00f1a, P\u00edo, la se\u00f1ora Olaya, el Pescador\u2026<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">Se asienta en su capacidad para contar, de forma sobria y po\u00e9tica, la verdad de la explotaci\u00f3n y el sufrimiento del pueblo campesino; en el talento para fundir la historia cercana del pa\u00eds y las esperanzas de emancipaci\u00f3n; en la exaltaci\u00f3n de la ternura. Pero, tambi\u00e9n, de forma decisiva, en la fusi\u00f3n de intelectuales y pueblo. Cuando el arte baja del pedestal y se abraza con la gente com\u00fan se produce el acontecimiento. El milagro se llama pueblo.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">Unos debajo y otros arriba, es ley de vida (Se\u00f1orito Iv\u00e1n)<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">Los Santos Inocentes es el gran relato sobre la historia reciente de Extremadura. En 1980, un a\u00f1o antes de que Miguel Delibes publicara la novela, el escritor Jos\u00e9 Saramago escribi\u00f3 Levantados del Suelo, una gran epopeya, hermana en el af\u00e1n de desvelar los entresijos sobre el latifundio.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">En el inicio de la narraci\u00f3n, el autor portugu\u00e9s proclamaba: \u201c <i>Un escritor es un hombre como otros: sue\u00f1a. Y mi sue\u00f1o fue poder decir de este libro cuando lo terminase: &#8216;Esto es el Alentejo&#8217; \u201d<\/i>. Al terminar de ver Los Santos Inocentes puede afirmarse sin temor a errar: \u201cEsto es Extremadura\u201d. En la obra de Delibes no se dice expresamente que los hechos ocurran en la regi\u00f3n; la \u00fanica menci\u00f3n a un pueblo extreme\u00f1o aparece en boca de Azar\u00edas: \u201c\u00bfAutoriza el se\u00f1orito que d\u00e9 raz\u00f3n al Mago del Almendral?\u201d, dice el inocente campesino, preocupado por la enfermedad de la milana. Sin embargo, al terminar de ver la cinta nadie tiene la m\u00e1s m\u00ednima duda sobre en qu\u00e9 lugar se desenvuelve el drama. A la identificaci\u00f3n contribuyen la selecci\u00f3n de los espacios de rodaje (Alburquerque, Zafra y M\u00e9rida) y los giros verbales que emplean los protagonistas. Y la acci\u00f3n de la pel\u00edcula disuelve los titubeos: las dehesas-or\u00e1culo, la centralidad del cortijo, el caciquismo tan end\u00e9mico aqu\u00ed como las calenturas, el candor de los campesinos y sobre todo la opresi\u00f3n brutal de los se\u00f1oritos\u2026 No hay duda: estamos en Extremadura.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">Esta es una pel\u00edcula que trata de opresores y de oprimidos. Aqu\u00ed no se habla de proletariado ni de revoluci\u00f3n pero la obra es uno de los alegatos m\u00e1s contundentes que se han hecho para denunciar la tiran\u00eda de clase. Los en apariencia tibios Delibes y Camus componen un relato desgarrador y transparente. Dos mundos pueblan el latifundio, el de los amos y el de los vasallos. Los primeros son los due\u00f1os de la tierra y de todo lo que en ellas habita, incluidos los jornaleros. \u201cT\u00fa eres el amo de la burra\u201d, le dice el m\u00e9dico al se\u00f1orito Iv\u00e1n, despu\u00e9s del accidente de Paco el Bajo, de la mancadura en la pierna que le impide acompa\u00f1arle a las batidas.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">\u201c<i>El latifundio es un mar interior<\/i>\u201d, murmura Saramago en Levantados del Suelo. Un mar de encinas y un mar de injusticias. Y al abuso de los se\u00f1ores le hace compa\u00f1\u00eda el servilismo de los dominados. \u201cEn los asuntos de los se\u00f1oritos, t\u00fa, o\u00edr, ver y callar\u201d, le dice Paco el Bajo a Nieves; \u201ca mandar, se\u00f1ora marquesa, para eso estamos\u201d, repite una y otra vez R\u00e9gula. S\u00f3lo a quienes no han vivido en Extremadura les pueden sonar desmesuradas estas frases.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">Hasta mediados los a\u00f1os ochenta, en muchos pueblos hablar del amo y del se\u00f1orito refiri\u00e9ndose a los terratenientes segu\u00eda siendo algo habitual. Y tener buen o mal amo, era una locuci\u00f3n convencional en una conversaci\u00f3n entre jornaleros. Y en las casas continuaba el eterno soniquete: \u201cPor no hablar no meten a nadie en la c\u00e1rcel\u201d, \u201chijo, no te signifiques\u201d, sentencias repetidas mil veces por las madres, minucioso aprendizaje de la resignaci\u00f3n, recordatorio del miedo.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">Pero se equivoca y mucho quien piense que el servilismo ante los poderosos es poco menos que un atributo natural de los extreme\u00f1os. Al contrario, Extremadura, aunque se olvide frecuentemente, fue el epicentro de la revoluci\u00f3n campesina que se vivi\u00f3 en Espa\u00f1a durante la II Rep\u00fablica. La mansedumbre de los campesinos reflejada en la obra es posterior a la gigantesca represi\u00f3n de la posguerra. La sombra de la represalia franquista aparece en la novela, aunque no en la pel\u00edcula: \u201c\u00bfQu\u00e9 fue de Ireneo, Azar\u00edas?\u201d le preguntan los ga\u00f1anes, haci\u00e9ndose los encontradizos. \u201cSe muri\u00f3, Franco lo mand\u00f3 al cielo. Hace mucho tiempo, cuando los moros\u201d. S\u00f3lo en Alburquerque, tras la guerra, Franco enviar\u00eda al cielo a 160 Ireneos.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">En la pel\u00edcula \u201cTambi\u00e9n la lluvia\u201d, Iciar Bolla\u00edn cuenta la historia de un equipo de producci\u00f3n que llega a Bolivia en el a\u00f1o 2000 a filmar una pel\u00edcula cr\u00edtica sobre el descubrimiento de Am\u00e9rica. Pero el pa\u00eds se encuentra en plena guerra del agua, movilizado contra la privatizaci\u00f3n y venta de ese recurso b\u00e1sico a una multinacional. Pasado y presente se funden; los cineastas que iban a rodar un filme sobre el colonialismo, se dan de bruces con las contradicciones del imperialismo de nuestro tiempo, con la globalizaci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\"><i>\u00ab<\/i><i>La sensibilidad frente a las injusticias pasadas no es garant\u00eda de sensibilidad frente a las injusticias actuales. El pasado no se recuerda, se actualiza. Y se actualiza con las luchas de hoy\u201d <\/i>(Antonio Gonz\u00e1lez). El rodaje de Los Santos Inocentes en Alburquerque evoca una encrucijada hist\u00f3rica similar. Pocos pueblos en Extremadura y en Espa\u00f1a son tan emblem\u00e1ticos como \u00e9ste en la lucha de los campesinos por la tierra. Martin Baumeister, uno de los historiadores que ha estudiado con m\u00e1s profundidad las revueltas de los jornaleros extreme\u00f1os, dio cuenta de ella en un cap\u00edtulo de su libro Campesinos sin tierra, titulado de modo elocuente como \u201cLa no ejemplar historia de Alburquerque\u201d. La lucha por los derechos comunales, por la anulaci\u00f3n de la desamortizaci\u00f3n de las 43.000 hect\u00e1reas de los bald\u00edos, ha durado alrededor de 150 a\u00f1os, desde mediados del siglo XIX hasta su vuelta a manos p\u00fablicas en 1991. Pero por el camino corri\u00f3 mucha sangre obrera, la agricultura perdi\u00f3 la hegemon\u00eda productiva y la mitad del pueblo tuvo que emigrar.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">El nombre de Bugarin, \u201cel ap\u00f3stol de la anarqu\u00eda\u201d, un maestro de escuela que ayudaba a los campesinos de Alburquerque en su lucha por los aprovechamientos comunales a principios del siglo XX; los incontables motines, como el de noviembre de 1916, con un jornalero muerto a causa de la represi\u00f3n de la guardia civil; la ocupaci\u00f3n masiva de fincas del 25 de marzo de 1936, la lucha m\u00e1s alta que vieron los tiempos; el crimen de Serafina Roca, esposa del alcalde republicano Mart\u00edn Casanova, violada y asesinada en avanzado estado de gestaci\u00f3n el 21 de noviembre de 1936; o el asesinato del jornalero Fernando Resmella Vizca\u00edno, acribillado por un guarda de campo nada menos que en 1955, cuando iba a rebuscar aceitunas para darle de comer a sus hijos. Son s\u00f3lo algunos nombres y episodios del combate incansable por la dignidad y la tierra.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">No, Los Santos Inocentes, en Alburquerque, en Extremadura, no es una pel\u00edcula m\u00e1s, no es un relato ajeno a la vida del pueblo, que habla de historias ya olvidadas. \u201cLo que vi en la pel\u00edcula es lo que ve\u00eda all\u00ed en Alburquerque. Un pueblo con poco m\u00e1s de 5.000 habitantes, la gran mayor\u00eda sin tierra y 70.000 hect\u00e1reas en manos de la gente m\u00e1s rica. Por un lado, condes, miembros de las cien familias del franquismo, y por otro lado, una clase obrera muy pobre, muy humilde\u201d, explica Juan Viera, entonces alcalde de la localidad.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">Se\u00f1orito, no se r\u00eda as\u00ed, por sus muertos (Azar\u00edas)<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">Los Santos Inocentes es una de las pel\u00edculas m\u00e1s representativas y dignas de la transici\u00f3n. La cinta se estrena en 1984, en un momento de cambio social y pol\u00edtico. En las ciudades, durante las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, se ha levantado un considerable movimiento obrero y popular que, aunque no ha sido capaz de forzar la ruptura, ha impedido el continuismo puro y duro del franquismo. La memoria de las generaciones que emigraron del campo a la ciudad -y que han jugado un papel crucial en la construcci\u00f3n del movimiento democr\u00e1tico- a\u00fan est\u00e1 fresca. La pel\u00edcula mira hacia atr\u00e1s desde lo que parece una nueva coyuntura de apertura social y pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">La obra transcurre en la primera mitad de la d\u00e9cada de los sesenta. En ese momento ya se intuye que una generaci\u00f3n se escapa al f\u00e9rreo dogal que ha fabricado el franquismo. \u201cLos j\u00f3venes, Ministro, no saben ni lo que quieren, que en esta bendita paz que disfrutamos les ha resultado todo demasiado f\u00e1cil, una guerra les daba yo\u201d, sostiene el se\u00f1orito Iv\u00e1n, que ve en el silencio calculado de Quirce el s\u00edntoma de que ser\u00e1 imposible mantener amarrada a las nuevas hornadas de inocentes. Y, por si esto fuera poco, los aires que corren en la Iglesia, a\u00fan complican m\u00e1s la sujeci\u00f3n de las nuevas generaciones de trabajadores: \u201cla culpa no la tienen ellos, la culpa de todo la tiene ese dichoso Concilio que les malmete\u201d, asevera refiri\u00e9ndose al Concilio Vaticano II, que ha supuesto una renovaci\u00f3n y modernizaci\u00f3n de algunas de las tradicionales posturas de la Iglesia Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">Las sordas resistencias buscan c\u00f3mo organizarse, c\u00f3mo escapar del cortijo. El mundo de los jornaleros encarna otros valores, de fraternidad, de solidaridad, de respeto a la naturaleza. Pero para las nuevas generaciones no alcanza con la promesa de la Arcadia campesina. Para ellas, la principal l\u00ednea de fuga del cortijo ser\u00e1 la emigraci\u00f3n. Miguel Delibes y Mario Camus han a\u00f1adido un final que no estaba en la novela: Quirce est\u00e1 ya haciendo el servicio militar y Nieves trabajando en una f\u00e1brica. Son dos de los 800.000 extreme\u00f1os que emigrar\u00e1n en apenas veinte a\u00f1os, en busca de trabajo y huyendo de la asfixia moral del latifundio. De ese modo, la emigraci\u00f3n se constituye al mismo tiempo en tragedia y alternativa, en genocidio social y salida.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">Esa es una de las razones por las que Los Santos Inocentes se constituye en una obra inc\u00f3moda, que se sale del consenso de la transici\u00f3n, que no participa del discurso auto-complaciente que ir\u00e1 convirti\u00e9ndose en hegem\u00f3nico en los pr\u00f3ximos a\u00f1os. Son centenares de miles de emigrantes, procedentes del mundo rural, quienes portan una memoria de humillaci\u00f3n, de sufrimiento y de lucha. No es extra\u00f1o que una parte de la emigraci\u00f3n obrera a Madrid, Catalu\u00f1a, Pa\u00eds Vasco, Francia o Alemania, forme parte de los n\u00facleos de lucha m\u00e1s avanzados.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">Extremadura, en lo fundamental, no fue capaz de cambiar las leyes no escritas del latifundio y del caciquismo. El latifundio, como la zorra, cambia de pelo pero no de ma\u00f1as. El se\u00f1orito se refin\u00f3, se reconvirti\u00f3 en receptor de subvenciones comunitarias y en inversor de las burbujas financieras. Y sus nuevos capataces estudiaron a Goleman y se especializaron en las nuevas t\u00e9cnicas de gesti\u00f3n de recursos humanos. Mientras tanto, para los de abajo, paro, precariedad, subsidios miserables y clientelismo pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">El se\u00f1orito de hoy no est\u00e1 en el cortijo, sino en el banco, dec\u00eda Mario Camus. El se\u00f1orito de hoy est\u00e1 en las el\u00e9ctricas, en las puertas giratorias, en los consejos de administraci\u00f3n del IBEX35. Y los santos inocentes de hoy tampoco est\u00e1n en el cortijo. Son los desahuciados de viviendas, las camareras de piso a las que pagan 2 euros por habitaci\u00f3n, las familias a las que cortan la luz, los inmigrantes internados en los CIEs, los jornaleros que recogen a destajo la aceituna por 30 euros al d\u00eda, las mujeres que sufren la violencia machista, las teleoperadoras que ganan 700 euros al mes, los refugiados de todas las guerras, los parados sin subsidio o con rentas m\u00ednimas de miseria\u2026 \u201c\u00bfpero qu\u00e9 demonios pretendes Azarias? \u00bfes que no has visto la nube de zuritas sobre los encinares del Pollo, cacho maric\u00f3n?\u201d<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\">Lenta, pero viene, la rebeli\u00f3n de los inocentes.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.42cm; line-height: 200%;\" align=\"JUSTIFY\"><i><b>Fuente: <\/b><\/i><a href=\"http:\/\/www.eldiario.es\/eldiarioex\/sociedad\/huella-milana_0_595291153.html\">http:\/\/www.eldiario.es\/eldiarioex\/sociedad\/huella-milana_0_595291153.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class='MsoNormal' style='margin-bottom: 12.0pt; text-align: justify; line-height: 200%; vertical-align: baseline;'>Entre octubre y diciembre de 1983 se rueda en Alburquerque una de las pel\u00edculas m\u00e1s taquilleras del cine espa\u00f1ol. Los Santos Inocentes. Un relato m\u00edtico que ha terminado convirti\u00e9ndose no s\u00f3lo en la representaci\u00f3n de la Espa\u00f1a rural de los a\u00f1os 60, sino en el s\u00edmbolo m\u00e1s certero de la historia de Extremadura. Esta es una pel\u00edcula que trata de opresores y de oprimidos. Aqu\u00ed no se habla de proletariado ni de revoluci\u00f3n pero la obra es uno de los alegatos m\u00e1s contundentes que se han hecho para denunciar la tiran\u00eda de clase.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":3327,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,22],"tags":[],"class_list":["post-3326","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-condiciones-de-vida","category-historia-del-movimiento-y-de-la-clase-obrera"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3326","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3326"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3326\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3327"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3326"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3326"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3326"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}