{"id":3329,"date":"2017-01-03T00:00:00","date_gmt":"2017-01-03T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3329"},"modified":"2020-02-19T08:45:58","modified_gmt":"2020-02-19T07:45:58","slug":"el-pcf-y-las-clases-populares-desde-los-anos-70","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3329","title":{"rendered":"El PCF y las clases populares desde los a\u00f1os 70"},"content":{"rendered":"<p><a name=\"_GoBack\"><\/a><a name=\"_ednref1\"><\/a> El libro \u00abEl PCF y las clases populares desde los a\u00f1os 1970\u00bb<u><a href=\"http:\/\/www.jaimelago.org\/node\/146#_edn1\">[i]<\/a><\/u> es de gran inter\u00e9s respecto a la cuesti\u00f3n de la organizaci\u00f3n de la clase obrera y las clases populares en un partido comunista de Europa Occidental. Adem\u00e1s, plantea la cuesti\u00f3n del origen de clase de los cuadros comunistas, su pr\u00e1ctica militante y la influencia de los cargos electos en la evoluci\u00f3n del partido. El libro pone \u00e9nfasis en la cuesti\u00f3n de la participaci\u00f3n en el gobierno y en los municipios.<\/p>\n<p>A diferencia de muchos otros libros sobre el PCF que se ocupan principalmente la evoluci\u00f3n ideol\u00f3gica y pol\u00edtica del PCF desde los a\u00f1os 70 hasta la actualidad, el libro se centra en el desarrollo de la organizaci\u00f3n del partido. Mischi resume su planteamiento: \u00abTodo mi trabajo trata de demostrar que las propuestas y declaraciones no son suficientes. Los dispositivos organizativos son muy importantes para atraer miembros, mantenerlos y politizarlos. En comparaci\u00f3n con sus competidores trotskistas, la gran fuerza del PCF fue su organizaci\u00f3n, implantada en la realidad de los entornos populares.\u00bb<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www2.dijon.inra.fr\/cesaer\/membres\/julian-mischi\/\">Mischi<\/a> no s\u00f3lo estudia esta realidad a partir de las posiciones de la direcci\u00f3n, sino tambi\u00e9n de la base. En su trabajo de investigaci\u00f3n analiza cuatro c\u00e9lulas: Longwy (acero, Lorena), Saint-Nazaire (astilleros, Loira Atl\u00e1ntico), los suburbios de Grenoble y Allier (campesinos).<\/p>\n<p><b>Evoluci\u00f3n de la clase obrera, influencia del crecimiento de la organizaci\u00f3n de los a\u00f1os 1970, electoralismo<\/b><\/p>\n<p><a name=\"_ednref2\"><\/a> Julian Mischi, obviamente, parte de la evoluci\u00f3n objetiva de la clase obrera. Pero sostiene que sigue siendo el coraz\u00f3n del proletariado. En otro libro publicado recientemente<u><a href=\"http:\/\/www.jaimelago.org\/node\/146#_edn2\">[ii]<\/a><\/u>, Julian Mischi escribe: \u00abEl discurso sobre el fin de la clase obrera se impone a medida que la representaci\u00f3n de la clase obrera se va reduciendo a las figuras de la gran industria y a los sectores m\u00e1s militantes. Del desmantelamiento de las grandes concentraciones industriales y la crisis de las plazas fuertes del movimiento obrero desde los a\u00f1os 70, se llega a la r\u00e1pida conclusi\u00f3n de la desaparici\u00f3n del sector obrero y sus militantes\u00bb.<\/p>\n<p>En <i><a href=\"http:\/\/agone.org\/contrefeux\/lecommunismedesarme\/\">El comunismo desarmado<\/a>,<\/i> Mischi recuerda: \u00abEl grupo de los obreros, aunque haya disminuido desde la d\u00e9cada de 1970, no ha desaparecido. Compuesto por 6,8 millones de personas en el \u00faltimo censo de 2011, es uno de los principales grupos, y representan el 23% de la poblaci\u00f3n activa francesa. Y si nos ce\u00f1imos \u00fanicamente a su componente masculino, \u00a1uno de cada tres hombres es un obrero! La poblaci\u00f3n obrera por tanto sigue siendo importante, aunque cambie su composici\u00f3n interna \u2013 al igual que las condiciones de vida y de trabajo. Sin embargo, para una gran mayor\u00eda de los franceses, la parte obrera de la sociedad es mucho menor de lo que realmente es.\u00bb<\/p>\n<p>El cambio en la composici\u00f3n de la clase trabajadora tiene una influencia en la evoluci\u00f3n del PCF: los grandes bastiones del PCF entran en crisis con la diversificaci\u00f3n, la precarizaci\u00f3n y la fragmentaci\u00f3n de la clase obrera. Su influencia en la lucha de clases disminuye mucho con la ca\u00edda de la CGT, que pasa de 2 millones a 700.000 afiliados. Pero el PCF no lo ve venir y no lo tiene en cuenta. Y el PCF se pierde por completo en la cuesti\u00f3n de la inmigraci\u00f3n no europea, a menudo descuidada por razones electorales. El PCF tambi\u00e9n reproduce las divisiones sociales existentes dentro y fuera de la f\u00e1brica.<\/p>\n<p><a name=\"_ednref3\"><\/a> La presencia del PCF disminuye en el sector privado y se centra cada vez m\u00e1s en las administraciones p\u00fablicas, especialmente las locales.<u><a href=\"http:\/\/www.jaimelago.org\/node\/146#_edn3\">[iii]<\/a><\/u> Mischi explica: \u00abHabiendo abandonado la reflexi\u00f3n sobre las relaciones de clase y sobre la organizaci\u00f3n de la lucha por aquellos que sufren la dominaci\u00f3n, es natural que encuentren dificultades para tomar en cuenta la aparici\u00f3n de nuevas figuras populares \u2013 en especial los empleados del sector servicios y los descendientes de los trabajadores inmigrantes procedentes del Magreb.\u00bb<\/p>\n<p>Pero Mischi plantea que la explicaci\u00f3n de la ca\u00edda del PCF por estas razones es insuficiente. Trata otras concepciones organizativas y pol\u00edticas que desarmaron al PCF.<\/p>\n<p>El libro permite tener una visi\u00f3n m\u00e1s equilibrada sobre la evoluci\u00f3n pol\u00edtica del PCF que las explicaciones pol\u00edticas tradicionalmente aceptadas. Esta evoluci\u00f3n, por supuesto, influye en la composici\u00f3n org\u00e1nica del partido que, a su vez, influye en el rumbo pol\u00edtico del partido.<\/p>\n<p>El PCF, cuyo prestigio culmina con la Liberaci\u00f3n, declina electoralmente y organizativamente hasta el inicio de los a\u00f1os 1970. Entre 1972 y 1977, experimentar\u00e1 una gran oleada de adhesiones, debido a la pol\u00edtica de uni\u00f3n con el Partido Socialista, el Programa Com\u00fan, que suscit\u00f3 una gran esperanza. Esta pol\u00edtica de unidad tambi\u00e9n conduce a la conquista de muchas alcald\u00edas, con un PS que aumenta su influencia electoral. El punto culminante son los suburbios rojos en la periferia de Par\u00eds, con m\u00e1s de la mitad de las alcald\u00edas en manos de los comunistas.<\/p>\n<p>Esto tiene implicaciones en la evoluci\u00f3n de la composici\u00f3n del PCF. Durante este per\u00edodo, hay un crecimiento cuantitativo, pero tambi\u00e9n cualitativo: crecen los empleados en las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y las comunicaciones, t\u00e9cnicos, ingenieros, cuadros t\u00e9cnicos y profesores. En Par\u00eds, una cuarta parte de los militantes es profesor. Estas nuevas capas formar\u00e1n parte de los puestos de direcci\u00f3n intermedios y crecen en la direcci\u00f3n del PCF, remplazando a los dirigentes de origen obrero.<\/p>\n<p>La conquista una gran cantidad de alcald\u00edas lleva a muchos cuadros comunistas al aparato municipal. Con el declive de la organizaci\u00f3n, los recursos financieros dependen cada vez m\u00e1s de estos cargos electos, que van ganando peso en la organizaci\u00f3n en cantidad e influencia pol\u00edtica.<\/p>\n<p><b>Socialdemocracia, Mitterrand y la crisis del PCF de 1978-1986<\/b><\/p>\n<p>La actitud de los dirigentes del PCF frente a la socialdemocracia es muy ambivalente. Cuando Marchais firma el Programa Com\u00fan en 1972, sabe que es un juego peligroso, pero espera que la fuerza organizativa del PCF, significativamente m\u00e1s potente que la del PS, ser\u00e1 una clave suficiente. Pero cuando los l\u00edderes se dan cuenta de que el PS les supera en votos en las elecciones de 1976, deciden romper el Programa en 1977, ya que sienten que est\u00e1n perdiendo influencia. Pero esta ruptura no es de principios. El PCF adquiere posiciones asistencialistas sobre los excluidos y la pobreza en 1977-1978, mantiene un discurso anti-intelectual en 1978-1979 (que se enfrenta a quienes se oponen a esta estrategia de ruptura); a lo que se puede a\u00f1adir un discurso anti-inmigrante y un retorno al discurso moralista. Todo ello en una atm\u00f3sfera asfixiantemente anticomunista. En 1978, una profunda crisis estalla en todo el partido (no s\u00f3lo en la direcci\u00f3n o en los c\u00edrculos intelectuales), a la que le siguen otros per\u00edodos cr\u00edticos durante los siguientes ocho a\u00f1os. Porque en \u00faltima instancia, el PCF, que critic\u00f3 a Mitterrand, en 1981 decide pasar a gobernar con \u00e9l\u2026 \u00a1incluso aunque no hab\u00eda deseado su victoria! Pasa a cogestionar importantes reestructuraciones en la industria del acero y en otros bastiones industriales antes de dejar el gobierno en 1984. Situaci\u00f3n que un militante resume con la frase: \u00abpol\u00edtica del limpiaparabrisas.\u00bb Este ir y venir sin fin har\u00e1 un gran da\u00f1o al PCF, que, en ocho a\u00f1os, perder\u00e1 un tercio de sus militantes.<\/p>\n<p><a name=\"_ednref4\"><\/a> El autor a\u00f1ade a estas crisis repetidas otras tesis a examinar: la falta de democracia y el autoritarismo de la direcci\u00f3n (sin duda reales), la l\u00ednea pro-sovi\u00e9tica, pero tambi\u00e9n actitudes sobre la \u00abizquierda\u00bb (la v\u00eda revolucionaria, la lucha de clases). Pero a partir del estudio de casos locales, Mischi observa que la controversia no se reproduce de la misma manera seg\u00fan el origen social. Las cr\u00edticas a la l\u00ednea de la direcci\u00f3n son expuestas p\u00fablicamente por los intelectuales, mientras que los trabajadores abandonan el partido en silencio: debaten en la c\u00e9lula y luego se van.<u><a href=\"http:\/\/www.jaimelago.org\/node\/146#_edn4\">[iv]<\/a><\/u><\/p>\n<p><b>Deslegitimaci\u00f3n subjetiva de las clases populares<\/b><\/p>\n<p>Pero el autor tambi\u00e9n sostiene que la ca\u00edda en el n\u00famero de obreros no s\u00f3lo se debe a una evoluci\u00f3n objetiva (p\u00e9rdida de bastiones, por ejemplo), a una evoluci\u00f3n pol\u00edtica (hacia la socialdemocracia especialmente), sino tambi\u00e9n a una l\u00ednea deslegitimaci\u00f3n de la clase obrera. Seg\u00fan Juli\u00e1n Mischi, el PCF ten\u00eda un papel de \u00abportavoz\u00bb de la clase obrera. Todas las clases populares pod\u00edan identificarse con ella. El papel del PCF, que pone en primer plano a portavoces obreros es crucial para la toma de conciencia de la propia clase. Escribe: \u00abA partir de 1980 y sobre todo a partir 1990, el PCF aspira a representar no s\u00f3lo a las clases populares, si no a Francia en su\u00bb diversidad\u00bb. La lectura de la sociedad en t\u00e9rminos de clase desaparece detr\u00e1s de temas como la \u00abparticipaci\u00f3n ciudadana\u00bb o la recreaci\u00f3n de los \u00abv\u00ednculos sociales\u00bb. Los cargos p\u00fablicos comunistas alaban la \u00abdemocracia local\u00bb destinada a cerrar la brecha entre la clase pol\u00edtica y los \u00abciudadanos\u00bb. El proyecto inicial del partido, de inspiraci\u00f3n marxista, da paso a una ret\u00f3rica humanista ampliamente compartida en el mundo asociativo y pol\u00edtico.\u00bb El PCF abandona gradualmente la referencia a la clase obrera, a los mecanismos de promoci\u00f3n de obreros en el seno del PCF, al esfuerzo de destacar a obreros en los puestos dirigentes y como portavoces p\u00fablicos.<\/p>\n<p>El partido se abrir\u00e1 a las mujeres (a partir de los a\u00f1os 70), pero atrayendo a las profesoras y personal cualificado, pocas de ellas provenientes de la clase obrera; el otro tema que le atrae, la diversidad (por razones electorales desde finales de los 90), no se elabora sobre una base de clase.<\/p>\n<p>Pero ser\u00e1 bajo la direcci\u00f3n de Robert Hue, en el periodo 1994-2003, cuando el PCF entre en su fase de liquidaci\u00f3n y se convierta en un partido de cargos electos, eliminando las c\u00e9lulas de empresa, el centralismo democr\u00e1tico&#8230; Es lo que el autor llama \u00abla mutaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Antiguos militantes del PCF que lo hab\u00edan abandonado en los a\u00f1os 80 y 90 por la derecha vuelven y son tolerados a pesar de sus evidentes diferencias. Del partido m\u00e1s centralizado \u00abel PCF se vuelve uno de los m\u00e1s descentralizados.\u00bb<\/p>\n<p><b>La centralidad de los l\u00edderes de la clase obrera y de los dirigentes obreros hasta los a\u00f1os 70<\/b><\/p>\n<p>\u00abEl departamento de Vida del Partido del PCF, desde el 2009, centraliza las numerosas informaciones que el partido tiene sobre sus miembros: edad, sexo, lugar de residencia, sector de actividad&#8230; Pero ni una sola palabra sobre la categor\u00eda profesional. Podemos saber que este militante trabaja en la Sociedad Nacional de Ferrocarriles Franceses (SNCF) o en el sector aeron\u00e1utico, pero no si es cuadro t\u00e9cnico u obrero.\u00bb Esta falta de inter\u00e9s por la condici\u00f3n social de los militantes muestra una tendencia que opera en el PCF desde hace treinta a\u00f1os. Mischi concluye: \u00abantes central, la cuesti\u00f3n de la representaci\u00f3n de las clases populares, se convierte en algo secundario.\u00bb<\/p>\n<p>Cuando se crea el PCF en 1920, rompiendo con la socialdemocracia (en realidad ser\u00e1 la mayor\u00eda del PS de la \u00e9poca la que tomar\u00e1 la decisi\u00f3n de crear el PCF), la Tercera Internacional pone encima de la mesa la cuesti\u00f3n de las c\u00e9lulas de empresa como el centro de la organizaci\u00f3n, en contra de la tendencia a mantener las agrupaciones territoriales, que son centrales en las organizaciones socialdem\u00f3cratas.<\/p>\n<p>Pero la Tercera Internacional tambi\u00e9n pone de relieve la cuesti\u00f3n central de contar con l\u00edderes obreros a la cabeza del partido: Thorez, Waldeck-Rochet, Duclos, Marchais\u2026 todos provienen de la clase obrera. Hay escuelas cuadros hechas a medida de los trabajadores, las otras capas progresan m\u00e1s lentamente en la jerarqu\u00eda del partido. Se toma la decisi\u00f3n deliberada de crear una conciencia de clase, una cultura de clase.<\/p>\n<p>La c\u00e9lula de empresa pol\u00edticamente es algo central, la agrupaci\u00f3n territorial, que incluye a las c\u00e9lulas, normalmente es dirigida por el jefe de la c\u00e9lula de empresa. Los liberados y los cargos p\u00fablicos suelen provenir de la empresa m\u00e1s grande de la regi\u00f3n, de la comunidad aut\u00f3noma o de la ciudad. Junto al filtro ideol\u00f3gico para los cuadros del PCF, tambi\u00e9n existe la elecci\u00f3n consciente de tener en cuenta el origen social, el nivel educativo, etc. para asegurar que el PCF mantenga un \u00abcar\u00e1cter obrero.\u00bb<\/p>\n<p>Aunque cuantitativamente, las c\u00e9lulas de empresa en el periodo m\u00e1s \u00e1lgido, apenas representan una cuarta parte de todas las c\u00e9lulas (el 37% de los militantes en 1977, frente al 17% 20 a\u00f1os despu\u00e9s), la mayor\u00eda de los liberados y cuadros del provienen de las c\u00e9lulas obreras.<\/p>\n<p>El papel de las c\u00e9lulas obreras, de las c\u00e9lulas de empresa, es crucial. No porque sean numerosas, sino por la posici\u00f3n estrat\u00e9gica que ocupan en la vida del partido.<\/p>\n<p>A diferencia del conjunto de la sociedad, donde todo tiende a excluir a las clases populares y especialmente a los obreros de los puestos importantes, la elecci\u00f3n del PCF ha demostrado ser una elecci\u00f3n estrat\u00e9gica e ideol\u00f3gica. Debido a que los l\u00edderes obreros atraen a otros trabajadores, conlleva un reconocimiento social. El PCF es identificado como el \u00abpartido de la clase obrera.\u00bb Aunque los trabajadores m\u00e1s calificados a menudo toman la delantera en las maniobras, reproduciendo en el partido de la divisi\u00f3n del trabajo en la sociedad, el PCF es el \u00fanico representante leg\u00edtimo de la clase obrera y m\u00e1s ampliamente de las clases populares. El PCF es el \u00fanico partido que pone en primera plana a los obreros. Por esta raz\u00f3n, los trabajadores se identifican con el partido, conf\u00edan en el PCF. Sin embargo, en t\u00e9rminos m\u00e1s generales, el conjunto de las clases populares (campesinos, \u00abpeque\u00f1os\u00bb empleados) se identifican con el PCF, encuentran en \u00e9l un representante leg\u00edtimo.<\/p>\n<p>Mischi hace hincapi\u00e9 en la importancia de la concepci\u00f3n del partido, \u00abel obrerismo y la importancia acordada a la disciplina de la organizaci\u00f3n favorecieron la estructuraci\u00f3n de un partido de masas firmemente arraigado en los medios populares hasta los a\u00f1os 1970. El m\u00e9todo de organizaci\u00f3n del PCF tambi\u00e9n ofrec\u00eda una forma de contrarrestar las tendencias elitistas espec\u00edficas propias al funcionamiento del campo pol\u00edtico. Era una manera de reducir al m\u00ednimo, en parte, la importancia de los recursos culturales individuales en beneficio de un capital colectivo, mantenido y transmitido en la acci\u00f3n militante. Las limitaciones organizativas se dise\u00f1aron para controlar a los cargos p\u00fablicos, a limitar las tendencias de los notables y dirigentes a personalizar la acci\u00f3n pol\u00edtica y a fomentar militantes provenientes de las categor\u00edas populares.\u00bb<\/p>\n<p>El autor describe el cambio en la composici\u00f3n social de los cuadros del partido: \u00abLos dispositivos de selecci\u00f3n y formaci\u00f3n de cuadros militantes de origen popular se abandonan en los a\u00f1os 1990 y 2000 bajo el impacto de la p\u00e9rdida de militantes, pero tambi\u00e9n por el cuestionamiento del centralismo democr\u00e1tico. Las escuelas, por ejemplo, desaparecen o pierden su funci\u00f3n de educaci\u00f3n popular. La \u00abpol\u00edtica de cuadros\u00bb &#8211; un sistema de formaci\u00f3n que favorec\u00eda a los militantes obreros de las empresas &#8211; se apaga progresivamente. Para la renovaci\u00f3n del partido, se discute principalmente del rejuvenecimiento y la feminizaci\u00f3n. Cuando se habla de \u00abdiversidad social\u00bb nunca se trata de la promoci\u00f3n expl\u00edcita de activistas provenientes de las clases populares. A los cuadros permanentes de origen obrero, educados en las escuelas del partido, les ir\u00e1n sustituyendo responsables cuya trayectoria (acad\u00e9mica, profesional y activista) est\u00e1 estrechamente relacionada con las agrupaciones territoriales. El comunismo contempor\u00e1neo se estructura y sobrevive en torno a los gobiernos locales y no, como antes, en torno a las redes sindicales.\u00bb<\/p>\n<p>La ausencia de escuelas de cuadros y de una preocupaci\u00f3n especial en capacitar a los obreros como cuadros del PCF causa una desigualdad que promueve a los cuadros de origen intelectual.<\/p>\n<p><b>La lucha de clases, conciencia de clase y la lucha contra la pobreza<\/b><\/p>\n<p><a name=\"_ednref5\"><\/a> M\u00e1s all\u00e1 de las consideraciones de la centralidad obrera, Mischi tambi\u00e9n indaga en la importancia de la evoluci\u00f3n del discurso del PCF sobre la pobreza:<u><a href=\"http:\/\/www.jaimelago.org\/node\/146#_edn5\">[v]<\/a><\/u> \u00abEl discurso que hace hincapi\u00e9 en los pobres emerge regularmente en el PCF, sobre todo desde finales de 1970, cuando evidencia la realidad de los primeros efectos de la disminuci\u00f3n del estado de bienestar en los barrios populares, con la aparici\u00f3n del paro y la precariedad. Se apoya en la campa\u00f1a <i>Cuadernos de la miseria y la esperanza<\/i> de 1976-1977 [&#8230;] Esta evoluci\u00f3n asistencialista se hace a costa del trabajo militante de afirmaci\u00f3n de la dignidad obrera. Tambi\u00e9n se enfrenta a la l\u00f3gica de la formaci\u00f3n de un partido cuyos l\u00edderes fueron reclutados entre las fracciones m\u00e1s cualificadas del grupo obrero, fracciones que apenas se reconocen en este discurso asistencialista. Cuando la denuncia de la explotaci\u00f3n da paso al de la miseria, produce una ruptura importante en el modo de legitimaci\u00f3n social de los dirigentes comunistas: se trata esencialmente de hablar por los pobres y los excluidos y no darles poder en el partido y en el aparato estatal. Se pasa de la lucha de clases a la reducci\u00f3n de la pobreza. Este cambio de preocupaciones refleja la aparici\u00f3n de una nueva generaci\u00f3n de cuadros del Partido Comunista en la mayor\u00eda de las comunidades: a los trabajadores provenientes del sindicalismo militante les suceden gradualmente cuadros territoriales y cargos p\u00fablicos. A la cabeza de las agrupaciones locales, \u00e9stas buscan menos organizar un contrapoder militante que a administrar la ciudad y luchar contra la pobreza. Esta evoluci\u00f3n, por supuesto, se enmarca en una tendencia general de reestructuraci\u00f3n de las causas colectivas en torno a la causa humanitaria, el voluntario, la caridad, etc. El resultado es que la reflexi\u00f3n sobre la organizaci\u00f3n de la lucha por las mismas personas que viven la explotaci\u00f3n, una reflexi\u00f3n estructurante en la historia del movimiento obrero, se abandona en el antiguo \u00abPartido de la clase obrera.\u00bb<\/p>\n<p><b>Un partido de cargos p\u00fablicos<\/b><\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed, se pasa a otra cuesti\u00f3n planteada por el libro: c\u00f3mo la participaci\u00f3n de los comunistas en los ayuntamientos va a gangrenar el partido por su propia din\u00e1mica centr\u00edfuga. Seg\u00fan el autor, lo primero es lo que Emmanuel Ballager llama \u00abel reformismo no oficial\u00bb de los alcaldes comunistas de los a\u00f1os 30, pero que va a desarrollarse plenamente en los a\u00f1os 80, cuando los comunistas promocionan las asociaciones p\u00fablico-privadas, la extensi\u00f3n de los ayuntamientos (Ndt: <i>supracommunalit\u00e9<\/i>), la gesti\u00f3n empresarial.<\/p>\n<p>Luego est\u00e1 el peso de los cargos p\u00fablicos que en los a\u00f1os 80 escapan al control de las agrupaciones antes de acabar dirigi\u00e9ndolas. Los cargos p\u00fablicos y sus habilidades se valoran en detrimento de los militantes. Se acaban alabando las pr\u00e1cticas m\u00e1s individualistas y localistas. Lo que se traduce en alianzas a la carta a nivel municipal, entre otros, con el PS. Lo que a su vez acent\u00faa la tendencia al electoralismo.<\/p>\n<p>Por un lado est\u00e1n los cargos p\u00fablicos y los que trabajan con ellos que suelen tener el control del aparato. Por el otro lado los militantes que abandonan el partido para la participaci\u00f3n en la vida asociativa o sindical.<\/p>\n<p><b>Para ir m\u00e1s lejos: las tres causas de la \u00abca\u00edda\u00bb de la centralidad obrera<\/b><\/p>\n<p>Para ir m\u00e1s all\u00e1, tratemos de resumir las razones de la desaparici\u00f3n de la centralidad obrera.<\/p>\n<p><a name=\"_ednref6\"><\/a> En primer lugar, el fin de los principales centros de empleo: los centros de empleo centralizados con los trabajadores estabilizadas escasean. La clase obrera representada tradicionalmente (de forma esquem\u00e1tica: el obrero de gran f\u00e1brica) alcanz\u00f3 su punto m\u00e1ximo en Francia en los a\u00f1os 1950-1970. Antes, los asalariados eran menos (incluso durante el siglo 19), exist\u00eda un gran n\u00famero de artesanos, agricultores, de no asalariados. Hoy en d\u00eda, los polos centrales de empleo todav\u00eda existen (por ejemplo, la SNCF), pero no son tan dominantes. As\u00ed pues, la clase obrera se ha transformado,<u><a href=\"http:\/\/www.jaimelago.org\/node\/146#_edn6\">[vi]<\/a><\/u> se ha fragmentado, se ha feminizado tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Pero el fin de algunos grandes centros de empleo no lo explica todo. Para Mischi, el papel del PCF, que pon\u00eda en el primer plano portavoces obreros tambi\u00e9n era crucial para la existencia de la clase y de la conciencia de s\u00ed misma. El abandono progresivo por el PCF de la referencia a la clase obrera, a los mecanismos de promoci\u00f3n internos de los obreros, presentar a los obreros a los puestos dirigentes y como portavoces jug\u00f3 un papel en la \u00abdisminuci\u00f3n\u00bb de la clase obrera.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el final de una cierta <i>centralidad obrera<\/i>. El mundo intelectual progresista, hasta los a\u00f1os 70, pon\u00eda la clase obrera en el centro: en la investigaci\u00f3n universitaria, en las novelas, las pel\u00edculas, etc. Se produce un repliegue. La segregaci\u00f3n espacial tambi\u00e9n juega un papel importante: los espacios de vida son cada vez se separan m\u00e1s, los intelectuales que viven en la ciudad ven cada vez menos a los obreros, que suelen vivir en el campo. En cierta medida, no es tanto la clase la que cambia, si no la visi\u00f3n que se tiene de ella. Se heredan im\u00e1genes creadas por una capa de intelectuales que nos llevan a creer que en el declive de la clase obrera, en la idea de que s\u00f3lo piensa en ella misma, que es \u00abracista\u00bb, votante del FN, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>En definitiva, las obras de Julian Mischi (<i>El PCF desarmado<\/i> (2014), <i>Servir a la clase<\/i> (2010) y <i>El pueblo y el estudio<\/i> (2016)) son obras para poner las manos de aquellos que quieren entender la evoluci\u00f3n del PCF y de manera m\u00e1s amplia la centralidad obrera (en la sociedad y dentro del PCF), pero tambi\u00e9n de los que quieren poner a la clase trabajadora en el centro del debate pol\u00edtico.<\/p>\n<p><i><b>Fuente: <\/b><\/i><i><a href=\"http:\/\/www.jaimelago.org\/node\/146\">http:\/\/www.jaimelago.org\/node\/146<\/a><\/i><\/p>\n<p><i><b>Traduccion<\/b><\/i><i>:<\/i> <u><a href=\"http:\/\/www.jaimelago.org\/\">www.jaimelago.org<\/a><\/u><\/p>\n<p><a name=\"_edn1\"><\/a> <u><a href=\"http:\/\/www.jaimelago.org\/node\/146#_ednref1\">[i]<\/a><\/u> Julian Mischi, El comunismo desarmado, el PCF y las clases populares de los a\u00f1os 70, Agone, 2014<\/p>\n<p><a name=\"_edn2\"><\/a> <u><a href=\"http:\/\/www.jaimelago.org\/node\/146#_ednref2\">[ii]<\/a><\/u> Julian Mischi, <i>El pueblo y el estudio<\/i>: <i>sociolog\u00eda lucha sindical<\/i>, Agone, Marsella, 2016.<\/p>\n<p><a name=\"_edn3\"><\/a> <u><a href=\"http:\/\/www.jaimelago.org\/node\/146#_ednref3\">[iii]<\/a><\/u> En 2013, del conjunto de los miembros recogidos por el departamento de Vida del partido, el 75% dice trabajar en el sector p\u00fablico, el 23% en una colectividad territorial.<\/p>\n<p><a name=\"_edn4\"><\/a> <u><a href=\"http:\/\/www.jaimelago.org\/node\/146#_ednref4\">[iv]<\/a><\/u> Es la ventaja de la obra y del trabajo de Julian Mischi, que ha estudiado las c\u00e9lulas locales.<\/p>\n<p><a name=\"_edn6\"><\/a> <u><a href=\"http:\/\/www.jaimelago.org\/node\/146#_ednref6\">[vi]<\/a><\/u> Atenci\u00f3n, tambi\u00e9n se debe evitar a toda costa cualquier tipo de idealizaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class='MsoNormal' style='margin-bottom: 18.0pt; text-align: justify; line-height: 150%;'>El libro &#8216;El PCF y las clases populares desde los a\u00f1os 1970&#8217; es de gran inter\u00e9s respecto a la cuesti\u00f3n de la organizaci\u00f3n de la clase obrera y las clases populares en un partido comunista de Europa Occidental. Adem\u00e1s, plantea la cuesti\u00f3n del origen de clase de los cuadros comunistas, su pr\u00e1ctica militante y la influencia de los cargos electos en la evoluci\u00f3n del partido. El libro pone \u00e9nfasis en la cuesti\u00f3n de la participaci\u00f3n en el gobierno y en los municipios. A diferencia de muchos otros libros sobre el PCF que se ocupan principalmente la evoluci\u00f3n ideol\u00f3gica y pol\u00edtica del PCF desde los a\u00f1os 70 hasta la actualidad, el libro se centra en el desarrollo de la organizaci\u00f3n del partido. Mischi resume su planteamiento: &#8216;Todo mi trabajo trata de demostrar que las propuestas y declaraciones no son suficientes. Los dispositivos organizativos son muy importantes para atraer miembros, mantenerlos y politizarlos. <\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":3330,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45,28],"tags":[959,1014,917],"class_list":["post-3329","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-proletariado-demos-multidud","category-siglo-xx","tag-el-pcf-y-las-clases-populares-desde-los-anos-1970","tag-julian-mischi","tag-resenas"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3329","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3329"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3329\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3330"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3329"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3329"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3329"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}