{"id":3335,"date":"2017-01-18T00:00:00","date_gmt":"2017-01-18T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3335"},"modified":"2020-02-15T09:42:30","modified_gmt":"2020-02-15T08:42:30","slug":"rusia-riesgos-y-agravios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3335","title":{"rendered":"Rusia: riesgos y agravios"},"content":{"rendered":"<p><a name=\"_GoBack\"><\/a> <i>En el esfuerzo de Mosc\u00fa por volver a levantar cabeza en el mundo, el \u201c<\/i><i>s\u00edndrome 1905\u201d resume los peligros de la empresa de consolidaci\u00f3n interna de un r\u00e9gimen arcaico v\u00eda aventuras exteriores.<\/i><\/p>\n<p>Ahora que la Rusia de Putin aparece en la cima de la recuperaci\u00f3n de su poder y prestigio internacional con el clamoroso \u00e9xito alcanzado por su intervenci\u00f3n en Siria (hecho que explica la intensa campa\u00f1a contra el dirigente ruso cuyo hist\u00e9rico apogeo se vive estos d\u00edas), es el momento de recordar los grandes riesgos que comporta el m\u00e1s que leg\u00edtimo desaf\u00edo ruso a Occidente y la fragilidad interna del r\u00e9gimen del Presidente Putin.<\/p>\n<p>El actual sistema autocr\u00e1tico ruso, que Yeltsin puso en pie en 1993 con el entusiasta apoyo de Occidente, es muy vulnerable a la inestabilidad interna. Sus mecanismos de reproducci\u00f3n y legitimaci\u00f3n apuntan siempre hacia la concentraci\u00f3n del poder personal. Eso choca con las exigencias de una sociedad moderna.<\/p>\n<p><b>Disfunci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>El tradicional r\u00e9gimen de <i>samovlastie<\/i> heredado y perfeccionado por Putin, es poco funcional respecto a los desarrollos de su sociedad. Las encuestas confirman que el 50% de los rusos consideran que tienen derecho a defender sus intereses incluso si ello contradice los intereses del Estado. Los que no est\u00e1n de acuerdo con ese enunciado no tienen otro que contraponer y se sumar\u00edan a \u00e9l de forma pasiva si llegara el momento. No estamos ante una sociedad sovi\u00e9tica desde hace mucho tiempo.<\/p>\n<p>A diferencia de los dos siglos anteriores, el leg\u00edtimo nacionalismo ruso y los engranajes del consenso interno hacia un l\u00edder fuerte cuya principal virtud ha sido haber detenido una degradaci\u00f3n nacional de casi veinte a\u00f1os, conviven con un vector muy fuerte de tipo burgu\u00e9s, podr\u00edamos decir, que rechaza el conflicto y desea la estabilidad, como ocurre en cualquier otra sociedad moderna. Ese vector, iniciado en la URSS urbana de los a\u00f1os sesenta va a aumentar, porque forma parte de la l\u00f3gica hist\u00f3rica de nuestra \u00e9poca. El sistema autocr\u00e1tico no tiene una respuesta a eso. No encaja con ello. Su reforma es, por definici\u00f3n, complicada.<\/p>\n<p><b>Implicar\/Excluir<\/b><\/p>\n<p>En la actual afirmaci\u00f3n de Rusia en el mundo, hay, desde luego, una m\u00e1s que leg\u00edtima reclamaci\u00f3n de potencia. En Europa el ninguneo o maltrato de grandes potencias siempre tuvo resultados nefastos. Tras las guerras napole\u00f3nicas los vencedores implicaron a la vencida Francia en la toma de decisiones, lo que abri\u00f3 una larga etapa de paz y estabilidad continental. El ejemplo contrario es lo que se hizo con la Alemania posguillermina, tras la primera guerra mundial, y tambi\u00e9n con la Rusia bolchevique tras la Revoluci\u00f3n de 1917. En ambos casos, las pol\u00edticas de exclusi\u00f3n -y de tremendo intervencionismo militar en la guerra civil rusa- tuvieron consecuencias nefastas para lo que luego fue el nazismo y la g\u00e9nesis del estalinismo. Lo que hemos visto en Europa desde el fin de la guerra fr\u00eda es una nueva advertencia sobre los peligros de excluir a una gran potencia de la toma de decisiones y tratarla a base de imposiciones y sanciones en lugar de organizar la seguridad continental com\u00fan que se acord\u00f3 en Par\u00eds en noviembre de 1990 (y que habr\u00eda hecho obsoleta a la OTAN y con ella a la influencia determinante de Estados Unidos en el continente). En lugar de eso, durante 25 a\u00f1os occidente ha maltratado a Rusia acos\u00e1ndola hasta llegar a los arrabales geopol\u00edticos de Mosc\u00fa, con el resultado visto en Ucrania.<\/p>\n<p>Pero en la actual autoreivindicaci\u00f3n del Kremlin hay tambi\u00e9n otro aspecto que no hay que perder de vista: un vector de movilizaci\u00f3n del favor de la poblaci\u00f3n ante los efectos sumados que en el interior de Rusia tienen; los bajos precios del petr\u00f3leo, el estancamiento de la situaci\u00f3n socio-econ\u00f3mica y las sanciones occidentales. Todo eso agudiza las contradicciones entre la sociedad rusa y su poco funcional r\u00e9gimen pol\u00edtico.<\/p>\n<p><b>Arriesgada legitimaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>En la actual tensi\u00f3n militar en Europa, cuya principal responsabilidad es de Estados Unidos, con el regreso de la obsesi\u00f3n antirrusa de Alemania en segunda posici\u00f3n (la histeria de polacos y b\u00e1lticos solo es relevante por lo instrumental hacia esas dos responsabilidades), la correlaci\u00f3n de fuerzas es inequ\u00edvoca: La poblaci\u00f3n de los miembros europeos de la OTAN supera en cuatro veces a la de Rusia. La suma de sus PIB en nueve veces. Su gasto militar supera en por lo menos tres veces el ruso. Incluyendo al conjunto de la OTAN el presupuesto militar ruso de unos 90.000 millones de d\u00f3lares es doce veces inferior al occidental. En Siria esas correlaciones no son muy diferentes y si las cosas han funcionado bien all\u00ed para Mosc\u00fa ha sido gracias a cierto paralizante estupor de Estados Unidos ante los desastres de sus \u00faltimas acciones militares en la regi\u00f3n, y a los zigzags de la actitud turca que la diplomacia rusa ha sabido jugar con gran acierto y maestr\u00eda.<\/p>\n<p>La decr\u00e9pita m\u00e1quina militar rusa ha sido mejorada en los \u00faltimos a\u00f1os, pero es un instrumento a\u00fan lleno de grietas que ha estado trabajando a su m\u00e1ximo rendimiento. Un caza-bombardero ruso fue abatido por los turcos, otros dos se cayeron al mar desde el portaviones <i>Almirante Kuznetsov<\/i>. La intervenci\u00f3n rusa ha sido tambi\u00e9n arriesgada porque en caso de escalada dif\u00edcilmente podr\u00eda haber ido a m\u00e1s. De ah\u00ed la impresi\u00f3n de que Mosc\u00fa intenta abarcar m\u00e1s de lo que puede, o, como m\u00ednimo, todo lo que puede. Una acci\u00f3n militar exterior con la lengua afuera multiplica los riesgos.<\/p>\n<p>Las intervenciones en Siria y Ucrania han cargado las bater\u00edas de la legitimaci\u00f3n del sistema de puertas adentro, pero \u00bfCu\u00e1nto durar\u00e1 esa carga? De momento funciona, pero los riesgos son inmensos y hay que preguntarse por la sostenibilidad del recurso. Un rev\u00e9s militar en Siria o en Ucrania, habr\u00edan sido letales para el Kremlin. En 1905 la derrota militar de Tsushima en la guerra ruso-japonesa supuso el principio del fin de la autocracia de los Rom\u00e1nov, una dinast\u00eda de tres siglos. En el esfuerzo por volver a levantar cabeza en el mundo este \u201cs\u00edndrome 1905\u201d es capital.<\/p>\n<p><b>Populismo sin distribuci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>El papel de potencias m\u00e1s prudentes en su acci\u00f3n exterior como Rusia y China en el mundo multipolar, es fundamental para evitar los peligrosos excesos del ilusorio hegemonismo que han quedado bien patentes en los desastres de estos a\u00f1os, pero en el orden interno Rusia debe ser valorada en su propia y contradictoria realidad. Putin no ha resuelto, y ni siquiera ha buscado, la v\u00eda de desarrollo que estabilice a Rusia. Es un patriota populista de derechas prisionero de un modelo de mando caduco para la modernidad. Ni siquiera es un Hugo Ch\u00e1vez que cometi\u00f3 el pecado de distribuir socialmente renta petrolera. Putin no distribuye nada. Aunque de momento no hay signos de protesta social, ese es un horizonte ineludible a largo plazo con el que un Occidente hostil siempre jugar\u00e1. El arriesgado recurso de un <i>machismo exterior<\/i> no funcionar\u00e1 eternamente. En lo que concierne a Rusia ese es un desarrollo al que habr\u00e1 que prestar la m\u00e1xima atenci\u00f3n a partir de ahora.<\/p>\n<p>Dicho esto, es inevitable situar la injerencia (presunta o real) del Kremlin en la pol\u00edtica americana que tantos titulares hace estos d\u00edas despu\u00e9s de varios a\u00f1os de intensa demonizaci\u00f3n del Presidente ruso en todo Occidente y particularmente en Alemania. Lo menos que puede decirse es que lo que ha trascendido, si es cre\u00edble, es rid\u00edculo al lado de lo que ha representado la injerencia de Estados Unidos en la pol\u00edtica rusa.<\/p>\n<p><b>El chiste de la injerencia en Hillaryst\u00e1n<\/b><\/p>\n<p>En los a\u00f1os noventa la injerencia de Washington en Rusia fue determinante para la ruina y criminalizaci\u00f3n de la econom\u00eda rusa. Muchos decretos de privatizaci\u00f3n y otros aspectos esenciales se redactaron directamente en Washington. Gente como el vicesecretario del tesoro americano Lawrence Summers, cursaba directamente instrucciones en materia de c\u00f3digo fiscal, IVA y concesiones de explotaci\u00f3n de recursos naturales y los fontaneros del Harvard Institute for International Development, bajo patrocinio de la USAID, Jeffrey Sachs, Stanley Fisher y Anders Aslund, ten\u00edan tanta influencia como los ministros.<\/p>\n<p>Bajo la batuta de Andrei K\u00f3zyriev (1992-1996), la pol\u00edtica exterior rusa estaba en manos de una marioneta de Washington que fue puesta como premio al frente de la farmac\u00e9utica americana ICN al ser cesada. El gran proyecto geopol\u00edtico para Rusia de estrategas de Washington como Zbigniew Brzezinski era disolver el pa\u00eds en cuatro o cinco rep\u00fablicas geopol\u00edticamente irrelevantes -un escenario que Rusia nunca se plante\u00f3 para Estados Unidos ni en los momentos m\u00e1s bollantes del poder sovi\u00e9tico y cuyo precedente hist\u00f3rico m\u00e1s pr\u00f3ximo es el proyecto de disoluci\u00f3n de la URSS del <i>Reichsministerium f\u00fcr die besetzten Ostgebiete<\/i> bajo la direcci\u00f3n del nazi Alfred Rosenberg. En las presidenciales de junio\/ julio de 1996 la complicidad de Estados Unidos fue clave para facilitar la financiaci\u00f3n ilegal de la campa\u00f1a de Yeltsin y la manipulaci\u00f3n informativa que le acompa\u00f1\u00f3, lo que impidi\u00f3 una probable victoria comunista\u2026<\/p>\n<p>Que mucho de todo esto fuera consentido e incluso propiciado por la clase pol\u00edtica rusa cuya preocupaci\u00f3n central en aquella \u00e9poca era llenarse los bolsillos, no cambia gran cosa el asunto: Despu\u00e9s, cuando con Putin la prioridad fue la estabilizaci\u00f3n de lo adquirido y la recuperaci\u00f3n de Rusia, Washington promocion\u00f3 las <i>revoluciones de colores<\/i> en diversos pa\u00edses del entorno ruso y apoy\u00f3 siempre ese escenario en la propia Rusia, sosteniendo econ\u00f3mica e informativamente a organizaciones no gubernamentales y defensores de derechos humanos -muchos de ellos m\u00e1s que honorables- cuya acci\u00f3n consideraba favorable a sus intereses.<\/p>\n<p>Clave de la recuperaci\u00f3n rusa de principios de siglo XXI ha sido la sumisi\u00f3n del complejo energ\u00e9tico a los intereses del Estado. Fue entonces, cuando se percat\u00f3 de que Putin pon\u00eda fin a la <i>bananizaci\u00f3n<\/i> de Rusia, cuando Washington apost\u00f3 por el magnate Mijail Jodorkovski.<\/p>\n<p>Propietario de Yukos, la mayor compa\u00f1\u00eda petrolera rusa, y principal beneficiario de la privatizaci\u00f3n energ\u00e9tica de los noventa, Jodorkovski se preparaba para desafiar electoralmente a Putin. En 2003 se dispon\u00eda a trazar para ello v\u00ednculos econ\u00f3micos estrat\u00e9gicos con Occidente como la venta de una tercera parte de las acciones de Yukos a la norteamericana Exxon-Mobil (22.000 millones de d\u00f3lares), la construcci\u00f3n de un oleoducto hacia China y de una terminal para la exportaci\u00f3n a occidente en Murmansk con la que pretend\u00eda determinar el sentido de la exportaci\u00f3n de crudo. Todo ello no solo romp\u00eda el pacto que Putin estableci\u00f3 con los magnates (respeto a las adquisiciones de la privatizaci\u00f3n a cambio de la no injerencia pol\u00edtica y de la sumisi\u00f3n al Estado), sino que privaba al Kremlin de la principal baza geopol\u00edtica para la recuperaci\u00f3n de Rusia: el uso de su potencia energ\u00e9tica.<\/p>\n<p>Jodorkovski, \u201cadopt\u00f3 decisiones que afectaban al destino y soberan\u00eda del Estado y que no pod\u00edan dejarse en manos de un solo hombre guiado por sus propios intereses\u201d, explic\u00f3 Putin en su d\u00eda. Jodorkovski fue encarcelado e inmediatamente beatificado en Occidente hasta su puesta en libertad\u2026<\/p>\n<p>Este tipo de injerencia en los asuntos de Rusia ha sido una constante -cualquier ruso lo sabe- y sit\u00faa en su debido lugar el presunto esc\u00e1ndalo de los <i>hackers <\/i>rusos en la campa\u00f1a electoral americana. La simple realidad es que, en la hip\u00f3tesis m\u00e1s extrema e indemostrable -con Putin manejando personalmente la operaci\u00f3n- todo el asunto es bastante inocente. M\u00e1s a\u00fan: al lado de lo que el valeroso disidente Eduard Snowden ha revelado al demostrar documentalmente la existencia de <i>Big Brother<\/i> y su control global total de las comunicaciones por Estados Unidos a trav\u00e9s de la NSA, este episodio de los correos de Do\u00f1a Hillary se parece mucho a una descomunal tomadura de pelo.<\/p>\n<p><i><b>Fuente:<\/b><\/i> <a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/paris-poch\/2017\/01\/07\/rusia-riesgos-agravios-74312\/\">http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/paris-poch\/2017\/01\/07\/rusia-riesgos-agravios-74312\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class='MsoNormal' style='margin-bottom: 18.0pt; text-align: justify; line-height: 150%; vertical-align: baseline;'>Ahora que la Rusia de Putin aparece en la cima de la recuperaci\u00f3n de su poder y prestigio internacional con el \u00e9xito alcanzado por su intervenci\u00f3n en Siria (hecho que explica la intensa campa\u00f1a contra el dirigente ruso cuyo hist\u00e9rico apogeo se vive estos d\u00edas), es el momento de recordar los grandes riesgos que comporta el m\u00e1s que leg\u00edtimo desaf\u00edo ruso a Occidente y la fragilidad interna del r\u00e9gimen del Presidente Putin.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":3336,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,30],"tags":[],"class_list":["post-3335","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-imperio-imperialismo","category-mundo-mundo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3335","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3335"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3335\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3336"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3335"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3335"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3335"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}