{"id":3358,"date":"2017-03-07T00:00:00","date_gmt":"2017-03-07T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3358"},"modified":"2020-02-15T09:32:42","modified_gmt":"2020-02-15T08:32:42","slug":"el-partido-democratico-un-partido-nacido-a-destiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3358","title":{"rendered":"El Partido Democr\u00e1tico: un partido nacido a destiempo."},"content":{"rendered":"<p>La crisis que est\u00e1 atravesando el PD (Partido Democr\u00e1tico) concierne e interroga a todas las fuerzas progresistas: no tanto para continuar cultivando la ilusi\u00f3n de que la en\u00e9sima di\u00e1spora de los grupos dirigentes sea de por si suficiente para garantizar un rescate de los subalternos. Sino porque es el reflejo de la m\u00e1s general crisis institucional que est\u00e1 atravesando todo el occidente.<\/p>\n<p>El PD ha fracasado porque ha fracasado el marco dentro del cual hab\u00eda sido construido, esto es, el de la gobernanza neoliberal; constitucionalizaci\u00f3n de la idea de que en el interior de la sociedad, finalmente pacificada despu\u00e9s de la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, no hay ya conflictos, y por lo tanto unos intereses que defender u otros que reprimir, sino \u201cproblemas\u201d a los cuales dar respuestas \u201ct\u00e9cnicas\u201d. Respuestas que tal vez se puedan hallar tambi\u00e9n dentro del caldero radical, siempre y cuando permanezcan en el interior de lo que de nosotros est\u00e1n esperando \u201clos mercados\u201d. Hablamos, pues, del \u201ccentrismo radical\u201d que puede prosperar tanto en r\u00e9gimen de gran coalici\u00f3n (Alemania), como bipolar (pa\u00edses anglosajones) o t\u00e9cnico (Italia ha experimentado las tres versiones) y del que subyace la existencia de un meta-partido \u00fanico de las clases dominantes.<\/p>\n<p>El pecado original del PD no ha sido el de ser el producto de una fusi\u00f3n en fr\u00edo entre culturas diferentes (ahora ya fuertemente diluidas), sino el de haber nacido en un momento equivocado Esto es, en una \u00e9poca en la cual todav\u00eda se pensaba que la \u201cglobalizaci\u00f3n real\u201d era- y hubiera continuado siendo- un factor de progreso para el conjunto de la sociedad, y, sobre todo, para una clase media, expresi\u00f3n de los sectores creativos de las finanzas o de la cultura, a los que el partido observaba como el eje de la vida nacional, en cuanto estructuralmente capaces de extraer beneficio de las oportunidades de un mercado mundial cada vez m\u00e1s abierto.<\/p>\n<p>El PD, pues, se present\u00f3 a los ciudadanos como un partido posideol\u00f3gico, posnacional y posclasista, que habr\u00eda guiado eficazmente la inserci\u00f3n de Italia en la aldea global, asegurando al mismo tiempo para las clases trabajadoras el mantenimiento de niveles aceptables del Estado de Bienestar para resistir a la creciente precarizaci\u00f3n de sus empleos. El mismo europe\u00edsmo era considerado no tanto un proyecto dirigido a la creaci\u00f3n de una entidad pol\u00edtica continental con una fuerte identidad social (y aut\u00f3noma de los intereses geopol\u00edticos estadounidenses) sino como una v\u00eda privilegiada para insertar al pa\u00eds en la red de las interdependencias globales, rompiendo las rigideces que hac\u00edan dif\u00edcil esta operaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hasta que tuvo sentido el antiberlusconismo militante, que aseguraba una identidad progresista, y, por otra parte, se manten\u00eda un clima social aceptable, el proyecto parec\u00eda encaminarse hacia un futuro prometedor. La crisis del 2011 lo ech\u00f3 todo al traste. La secretar\u00eda de Bersani, no supo (o no quiso) ver que la crisis de la prima de riesgo, que el Estado no pod\u00eda contener &#8211; al carecer de un Banco Central que sostuviese la deuda p\u00fablica- representaba una grave torsi\u00f3n en el funcionamiento de democracia italiana, y que, a causa de las condiciones impuestas por el BCE y por el gobierno alem\u00e1n (Pacto Fiscal Europeo, paridad presupuestaria), los poderes p\u00fablicos no pod\u00edan realizar las pol\u00edticas antic\u00edclicas necesarias para mantener a flote al pa\u00eds. Mientras, una exigua \u00e9lite nacional se aprovechaba del estado de emergencia para imponer dr\u00e1sticas medidas de devaluac\u00ed\u00f3n del trabajo como v\u00eda m\u00e1s r\u00e1pida y m\u00e1s c\u00f3moda para recuperar los beneficios.<\/p>\n<p>En resumen, la tan ensalzada \u201cEuropa\u201d se hab\u00eda transformado en una jaula cuyas imposiciones empeoraban las cuentas p\u00fablicas, los niveles ocupacionales y la vida de los ciudadanos en general. Abandonada ya, con Enrico Letta y despu\u00e9s con Matteo Renzi, la ret\u00f3rica sobre los Estados Unidos de Europa y la uni\u00f3n fiscal continental que habr\u00edan hecho sostenible la adopci\u00f3n de la moneda \u00fanica, el PD se limit\u00f3 a reforzar su imagen de \u201cpartido de la responsabilidad\u201d frente a un estado permanente de emergencia econ\u00f3mica y de avance de los \u201cpopulistas\u201d. Un partido que, sin precisar nunca de qu\u00e9 manera y con qu\u00e9 instrumentos habr\u00eda luchado por reorientar la pol\u00edtica econ\u00f3mica de la zona euro hacia el anhelado \u201ccrecimiento\u201d:<\/p>\n<p>Naturalmente, dado el r\u00edgido control impuesto por la ex \u00e1rea del marco alem\u00e1n sobre la constituci\u00f3n jer\u00e1rquica europea, Renzi no pudo obtener m\u00e1s que un leve margen en los objetivos de disminuci\u00f3n del d\u00e9ficit, ampliamente insuficiente para hacer salir a Italia de la deflaci\u00f3n y de la estagnaci\u00f3n, y pagado utilizando la devaluaci\u00f3n del trabajo como mercanc\u00eda de cambio. El PD, pues, no est\u00e1 en condiciones de volver a asegurarse un consenso mayoritario en el per\u00edmetro de su viejo electorado, que poco a poco toma conciencia de que los llamamientos a la Europa del crecimiento y del trabajo se est\u00e1n convirtiendo en un programa bueno para las calendas griegas, o sea, para los d\u00edas destinados a no llegar nunca.<\/p>\n<p>La crisis generalizada de la gobernanza neoliberal, y la de las izquierdas moderadas que fueron sus m\u00e1s consistentes abanderados, no abre, sin embargo, autom\u00e1ticamente las puertas a los proyectos de emancipaci\u00f3n popular. Una nueva derecha agresiva y excluyente afila las armas y pesca en el consenso y en los miedos de los subalternos, en un tiempo representados por el movimiento obrero organizado.<\/p>\n<p><a name=\"_GoBack\"><\/a> El fracaso del PD est\u00e1 ah\u00ed para demostrar que de nada sirve adherirse a las certezas de ayer, salvo para dejarse arrastrar en su ocaso. En el intersticio que se abre entre lo viejo que muere y lo nuevo que no sabe nacer toca inventar la democracia de ma\u00f1ana, antes de que aparezcan los monstruos.<\/p>\n<p><i>Traducci\u00f3n:<\/i> <b>Carlos Guti\u00e9rrez<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class='MsoNormal' style='margin-bottom: 18.0pt; text-align: justify; line-height: 150%; background: white;'>La crisis que est\u00e1 atravesando el PD concierne e interroga a todas las fuerzas progresistas, no tanto para continuar cultivando la ilusi\u00f3n de que la en\u00e9sima di\u00e1spora de los grupos dirigentes sea de por s\u00ed suficiente para garantizar un rescate de los subalternos, sino porque es el reflejo de la m\u00e1s general crisis institucional que est\u00e1 atravesando todo el occidente. 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