{"id":3378,"date":"2017-04-20T00:00:00","date_gmt":"2017-04-20T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3378"},"modified":"2020-02-18T15:39:59","modified_gmt":"2020-02-18T14:39:59","slug":"fraude-y-violencia-en-las-elecciones-del-frente-popular","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3378","title":{"rendered":"\u00bfFraude y violencia en las elecciones del Frente Popular?"},"content":{"rendered":"<p>1.<\/p>\n<p><a name=\"_GoBack\"><\/a> Hace un a\u00f1o, en una conferencia en el CESEDEN de promoci\u00f3n de hecho del libro que iba a publicar, Payne anunciaba la pr\u00f3xima publicaci\u00f3n de un trabajo de Manuel \u00c1lvarez Tard\u00edo y Roberto Villa, en el que seg\u00fan \u00e9l se demostraba el fraude generalizado de las elecciones de 1936 y la evidencia de la ilegitimidad de un gobierno, el del Frente Popular, y de la Rep\u00fablica que tras todo ello hab\u00eda dejado de ser democr\u00e1tica; y apostillaba, la sublevaci\u00f3n del 18 de julio no se hab\u00eda producido, por tanto, contra la democracia. Hasta ahora el estudio de Javier Tusell hab\u00eda establecido la l\u00ednea principal de interpretaci\u00f3n de aquellas elecciones, que consider\u00f3 aceptables en las condiciones de la \u00e9poca y de las que se hab\u00eda producido un triunfo democr\u00e1tico innegable del Frente Popular; una l\u00ednea de interpretaci\u00f3n muy inc\u00f3moda para la derecha \u2013 historiogr\u00e1fica y pol\u00edtica -, que en el fondo nunca se ha sacado de encima el discurso de la ilegitimidad de la Rep\u00fablica del Frente Popular, discurso justificador antes y despu\u00e9s de la sublevaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por fin tenemos el estudio de \u00c1lvarez Tard\u00edo y Roberto Villa y \u00bfqu\u00e9 demuestra? Antes que nada la ratificaci\u00f3n de la condena que ya conocemos de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica iniciada el 14 de abril y de la Rep\u00fablica que de ella sali\u00f3. Y su identificaci\u00f3n con la cr\u00edtica pol\u00edtica de la derecha antirrepublicana de la \u00e9poca \u2013 sobre todo la que representaron la CEDA y su l\u00edder Gil Robles \u2013 convertida por \u00c1lvarez Tardio y Roberto Villa (en adelante ATV) en verdad historiogr\u00e1fica. No les reprocho que tengan una posici\u00f3n ideol\u00f3gica propia, incluso que tengan sus afinidades pol\u00edticas \u2013 aunque no estoy seguro de que ellos si me reprochar\u00edan a m\u00ed \u2013 sino de que la concreci\u00f3n de su trabajo historiogr\u00e1fico est\u00e9 tan sobrecargado de argumentaciones falaces, escamoteo de datos, interpretaciones insidiosas, juicios de intenci\u00f3n y finalmente un burdo juego de prestidigitaci\u00f3n a punto de caer en un discurso m\u00e1s propio de Cantinflas: no si no, nosotros no decimos, pero decimos, pero no compartimos, pero oiga le damos la raz\u00f3n\u2026<\/p>\n<p>Como me compromet\u00ed a rectificar p\u00fablicamente la interpretaci\u00f3n que de aquella victoria del Frente Popular hice en el libro publicado hace un a\u00f1o por Pasado y Presente, creo que estoy obligado a puntualizar algunas de las tesis y divagaciones principales del libro de \u00c1lvarez Tard\u00edo y Villa, y manifestar porque no creo que haya de corregir lo que yo escrib\u00ed. Empezando por su cap\u00edtulo primero en el que en una s\u00edntesis, m\u00e1s que apretada simple, de la Segunda Rep\u00fablica se nos presenta una imagen edulcorada de la CEDA, donde se dice predominaba el sector m\u00e1s moderado \u2013 ya se vio en el \u00e9xito que las propuestas de Gim\u00e9nez Fern\u00e1ndez tuvieron en el seno de su partido \u2013 y de su l\u00edder Gil Robles. Edulcoraci\u00f3n que se manifiesta en esa presentaci\u00f3n de la propuesta de reforma constitucional cedista tan inocente: \u201cAnhelaban un sistema pol\u00edtico m\u00e1s favorable para los cat\u00f3licos, quer\u00edan un modelo corporativo para las relaciones laborales, hablaban de reforzar el poder ejecutivo frente a la inestabilidad y la par\u00e1lisis parlamentaria y eran radicalmente antimarxistas y enemigos de la visi\u00f3n liberal cl\u00e1sica de la primac\u00eda indiscutible de los derechos individuales. Pero no eran partidarios de un r\u00e9gimen pol\u00edtico que anulara las libertades de expresi\u00f3n, reuni\u00f3n y manifestaci\u00f3n; y ni siquiera quer\u00edan suprimir el Parlamento\u201d (p\u00e1g. 17) La apostilla final ilumina el sentido de esa versi\u00f3n. Lo disfracen o no con generalidades, la CEDA \u2013 y ya no digamos su inevitable aliado en el vuelco pol\u00edtico que pretend\u00edan, Renovaci\u00f3n Espa\u00f1ola \u2013 pretend\u00edan la sustituci\u00f3n del parlamentarismo democr\u00e1tico por un r\u00e9gimen autoritario, similar al Estado Novo de Salazar, en el que el Parlamento pasar\u00eda a ser un poder subordinado, las libertades individuales discutidas y los derechos de expresi\u00f3n y manifestaci\u00f3n discriminados de acuerdo con el contenido de las correspondientes expresiones y manifestaciones. En la l\u00ednea tambi\u00e9n de lo que ven\u00eda desarrollando Dollfus en Austria. Y ATV se cuidan muy mucho, por cierto, de recordar las confesiones del propio Gil Robles sobre las simpat\u00edas\/identidades mon\u00e1rquicas de los afiliados de la CEDA, de las que \u00e9l no se exclu\u00eda.<\/p>\n<p>Ese era desde el primer momento el objetivo de Gil Robles y la raz\u00f3n por la que Alcal\u00e1 Zamora no accedi\u00f3 a darle los definitivos puestos de mando del gobierno fue porque no compart\u00eda el calado de esa reforma constitucional, para cuya consecuci\u00f3n Gil Robles hab\u00eda dise\u00f1ado un plan progresivo que iba desde la entrada en el gobierno en minor\u00eda, el control de espacios institucionales fundamentales en una expectativa de cambio \u2013 el Ej\u00e9rcito -, la implementaci\u00f3n de un programa de Obras P\u00fablicas y de reconsideraci\u00f3n de la reforma agraria \u2013 en la que hab\u00eda no solo la propuesta moderada de Gim\u00e9nez Fern\u00e1ndez, sino la inmoderada Ley de arrendamientos r\u00fasticos \u2013 y otras mejoras materiales para culminar, cuando fuera posible, en el acceso a la jefatura del gobierno y en cualquier caso en el agotamiento de la legislatura para dar tiempo a capitalizar en beneficio de la CEDA toda esa pol\u00edtica supuestamente regeneracionista. Alcal\u00e1 Zamora no le neg\u00f3 la presidencia del gobierno por capricho personal, sino por antagonismo pol\u00edtico fundamental.<\/p>\n<p>No solo distorsionan el objetivo estrat\u00e9gico de la CEDA. ATV escamotean el contexto europeo, como si Espa\u00f1a no solo fuera diferente sino una isla ajena a lo que estaba sucediendo al Norte de los Pirineos y al Este de Mallorca; un contexto europeo que explican muchos comportamientos pol\u00edticos espa\u00f1oles de la \u00e9poca, consecuencia directa de \u00e9l o de la percepci\u00f3n que de \u00e9l se tuviera. Escamotean la cuesti\u00f3n militar. Resulta escandaloso como se esconden los importantes cambios de Gil Robles dando el mando a significados militares enfrentados por una u otra raz\u00f3n con la Rep\u00fablica, conspiradores intermitentes algunos de ellos antes de 1936 y luego a partir de marzo de 1936 organizadores conscientes de una sublevaci\u00f3n para la que asumen \u2013 si no desean, algunos \u2013 el riesgo de la guerra civil: Fanjul, Franco, Goded\u2026. Ya veremos m\u00e1s adelante la cuesti\u00f3n de las presiones militares en el invierno de 1936. Y escamotean el conflicto social; no existe para ellos m\u00e1s conflicto social en la Rep\u00fablica que el cat\u00f3lico. De manera que el comportamiento de la izquierda obrera no es ninguna manifestaci\u00f3n de conflicto social sino de la suma de ambici\u00f3n de poder de sus dirigentes y de la barbarie de sus bases; el movimiento obrero queda reducido a la condici\u00f3n de manifestaci\u00f3n del pueblo incivilizado: intimida, violenta, se queja sin raz\u00f3n o exagerando las razones\u2026 El conflicto queda encorsetado en el conflicto partidario y la pol\u00edtica reducida a su dimensi\u00f3n m\u00e1s negativa de lucha por el poder, segregada de su dimensi\u00f3n social. Desde esa perspectiva, para ellos la polarizaci\u00f3n del 36 fue resultado de los acontecimientos del 34 y sobre todo del hecho de que las izquierdas no lo condenaran. La insistencia en la no condena es obsesiva; pero no solo eso es una insistencia que sugiere que un nuevo octubre era, en el fondo, el plan oculto de la izquierda obrera, afirmaci\u00f3n que no puede documentarse de ninguna manera simplemente porque no existi\u00f3 el plan ni la documentaci\u00f3n que lo atestig\u00fce (a menos que demos cr\u00e9dito a los documentos del \u201cmito de la Cruzada\u201d, del supuesto complot para convertir a Espa\u00f1a en un sat\u00e9lite de la URSS y otras sandeces por el estilo).<\/p>\n<p>Las derechas no tienen, para ellos, arte ni parte en esa polarizaci\u00f3n. Octubre del 34 solo existe como insurrecci\u00f3n, no existe como represi\u00f3n. ATV menosprecian la represi\u00f3n, que no se limit\u00f3 al sofocamiento del levantamiento de Asturias \u2013 cruento, de brutalidad desproporcionada de cuya planificaci\u00f3n militar fue responsable un Franco al que siempre se le exonera de sus veleidades antidemocr\u00e1ticas -; se extendi\u00f3 en forma de despidos masivos de trabajadores en raz\u00f3n no de su acci\u00f3n sino de su carnet, de desahucios de campesinos arrendatarios (m\u00e1s de 2.000 desahucios de rabasaires en Catalu\u00f1a, tirando por lo bajo), de detenciones y proceso arbitrarios como el de Aza\u00f1a, de sustituci\u00f3n masiva de ayuntamientos electos por gestoras y por gestoras claramente partidarias, de imposici\u00f3n indecente y pol\u00edticamente afrentosa de Pich y Pon al frente de la Generalitat intervenida. Su menosprecio llega al extremo de burlarse de la reivindicaci\u00f3n de la amnist\u00eda que consideran injustificada porque, dicen ellos, no afectaba a 30.000 detenidos como sosten\u00edan las organizaciones obreras sino \u201csolo\u201d a 8.000, cifra que deducen pero no documentan.<\/p>\n<p>2<\/p>\n<p>Dando por buena la interpretaci\u00f3n de Gil Robles &#8211; de que la disoluci\u00f3n anticipada de las Cortes y la convocatoria de elecciones fue el principio de la cat\u00e1strofe que habr\u00eda de desembocar en la guerra civil &#8211; ATV se aplican a la tarea de desacreditar todo lo que puedan el proceso electoral y poner en interrogantes su resultado. El ejercicio proporciona conclusiones que no est\u00e1n en proporci\u00f3n, se levantan demasiadas piras contra tan pocas herej\u00edas. Da la sensaci\u00f3n final de que los autores hayan estado buscando un asesinato \u2013 el que invocaba Payne, el que han invocado los medios de la derecha de hoy que han jaleado su libro \u2013 que no han conseguido encontrar; ante lo cual, sin poder cumplir aquel primer objetivo lo reducen a la sospecha de un homicidio, quien sabe si imprudente incluso. En su ep\u00edlogo pretenden no \u201canimar ning\u00fan debate sobre la legitimidad del Gobierno del Frente popular o de la Rep\u00fablica como R\u00e9gimen\u201d; pero ese debate es el que dan por sentado Payne y los comentaristas de la derecha y de hecho ellos mismos permanentemente en el libro, por m\u00e1s que pretendan lo contrario.<\/p>\n<p>Sostienen que \u201cnuestro estudio supone un vuelco respecto de lo que ahora sabemos\u201d (p\u00e1g.518). \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el vuelco? De entrada en que \u201cHasta ahora la mayor\u00eda de historiadores hab\u00edan proporcionado una imagen de normalidad de la jornada del d\u00eda 16 que resulta bastante enga\u00f1osa si no se explica la intervenci\u00f3n de la fuerza p\u00fablica. Esta se funda en el hecho cierto de que la campa\u00f1a electoral hab\u00eda sido muy violenta, hasta el punto de registrarse un n\u00famero de agresiones, muertos y heridos sin precedente en ninguna otra convocatoria electoral\u201d aunque luego a\u00f1aden, no sin dejar de contradecirse con la boca peque\u00f1a \u2013 recurso constante \u2013 que \u201cLa violencia no fue tan generalizada como para obstaculizar decisivamente el proceso electoral, pero s\u00ed fue una manifestaci\u00f3n contundente de la radicalizaci\u00f3n pol\u00edtica\u201d (p\u00e1g. 520). Para ese viaje no era necesario alforjas; Tusell ya lo hab\u00eda escrito: que se produjeron incidentes, pero que nunca excedieron de los t\u00e9rminos del conflicto del momento, ni tuvieron trascendencia significativa en el resultado. De pasada \u2013 otro recurso habitual &#8211; ATV colocan de matute una de las suyas: no hubo incidente porque hubo despliegue polic\u00eda\u2026que si no, seguro que la plebe b\u00e1rbara los hubiera producido. Porque hubo disuasi\u00f3n previa ante la voluntad de intimidaci\u00f3n de las izquierdas; una voluntad de intimidaci\u00f3n que se afirma en las exposiciones descriptivas como un factor constante de interferencia en el proceso electoral, en el escrutinio y en la proclamaci\u00f3n final y definitiva de los diputados; por m\u00e1s que en textos de conclusiones se reconoce sin trascendencia, excepto determinadas situaciones locales. Lo dicho un estilo de tirar la piedra y esconder la mano.<\/p>\n<p>\u00bfCampa\u00f1a violenta sin parang\u00f3n anterior? Para empezar el parang\u00f3n se limita al per\u00edodo republicano y en un ejercicio flagrante de mala pr\u00e1ctica historiogr\u00e1fica se elude considerar la incidencia de la violencia en los procesos electorales desde el restablecimiento del sufragio masculino universal en 1890 (no su instauraci\u00f3n, \u00e9sta se hab\u00eda producido en 1868). Y en ese per\u00edodo republicano la comparaci\u00f3n se hace en exclusiva con las elecciones de 1933, convertidas en referencia fundamental de limpieza electoral y, sobre todo, de resultados (los de 1933 tendr\u00edan que avalar o desacreditar los de 1936 en caso de conflicto) lo que es, cuando menos, una barbaridad estad\u00edstica (tendr\u00e9 que repetirlo m\u00e1s adelante). Pues bien, en el cap\u00edtulo 6, \u201cCat\u00f3licos y anarquistas. La violencia electoral\u201d \u2013 un mejunje curioso \u2013 despu\u00e9s de decirnos que \u201cen la Espa\u00f1a de la Segunda Rep\u00fablica la violencia pol\u00edtica tuvo un papel relevante\u201d, como si no hubiera existido antes y, sobre todo, como si solo entonces hubiera sido relevante, se compara la campa\u00f1a de 1933 en la que se habr\u00edan producido 27 muertos y 58 heridos graves, con la de 1936 en la que las cifras ser\u00edan 41 muertos, de las que 9 ellos mismos reconocen que su condici\u00f3n de violencia pol\u00edtica es dudosa, y 80 heridos graves y aprovechan, una vez m\u00e1s, para aludir a la intervenci\u00f3n salvadora de la polic\u00eda gracias a la cual solo se dio esa cifra abultada de heridos y no una m\u00e1s abultada de muertos (\u00bf?); m\u00e1s adelante se nos dir\u00e1 que las fuerzas de orden causaron 8 de los 41 muertos, frente a 6 causadas por derechistas, 8 por elementos del Frente Popular y 4 anarquistas (ellos asignan 6 v\u00edctimas a la acci\u00f3n de desconocidos que presuponen que sean en un caso de derechas y en 5 de izquierdas y suman las 5 acciones de los anarquistas al conjunto de la violencia pol\u00edtica de la campa\u00f1a, lo que es absolutamente impropio).<\/p>\n<p>Dejemos fuera del comentario esa constante exoneraci\u00f3n de los comportamientos policiales, que va contra la absoluta evidencia, y centremos en la manipulaci\u00f3n estad\u00edstica que se ha hecho para establecer una violencia pol\u00edtica \u201csin parang\u00f3n\u201d; algo, la manipulaci\u00f3n estad\u00edstica, que ya practicaron en su estudio sobre la violencia anticlerical entre febrero y junio de 1936, aunque en aquel las trampas eran constatables (desglose de episodios en acciones, con lo que las cifras se multiplicaban) por que se daba el detalle, cosa que en esta ocasi\u00f3n no se hace. Aun as\u00ed, queda en evidencia la manipulaci\u00f3n. Para empezar la de los tiempo: la duraci\u00f3n de las dos campa\u00f1as fue diferente, la de 1933 fue de 40 d\u00edas, la de 1936 de 47. Si hacemos la correlaci\u00f3n, imprescindible, entre tiempo de campa\u00f1a y v\u00edctimas mortales, y solo consideramos las que en efecto ellos consideran como indudablemente fruto de la violencia pol\u00edtica, el coeficiente resultante es de hecho el mismo: el 0,675 en 1933 y el 0,680 en 1936. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el salto sin parang\u00f3n? En la morbosa imaginaci\u00f3n de \u00c1lvarez Tard\u00edo y Villa. La cifra en la que si hay una diferencia sustancial es la de los heridos, pero si no se nos da el detalle de las circunstancias en las que se producen es imposible de interpretar, m\u00e1s all\u00e1 del juicio de intenci\u00f3n; quiz\u00e1s solo se pueda suponer que en 1936 los incidentes de grupo fueron m\u00e1s tumultuosos en 1936 que en 1933, pero eso no es en s\u00ed mismo un indicativo del nivel de violencia, sino del de movilizaci\u00f3n. Y en esto \u00faltimo podemos estar de acuerdo, en la campa\u00f1a de 1936 hubo una mayor movilizaci\u00f3n; lo que no es malo, sino bueno desde una perspectiva democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>La imagen de la violencia pol\u00edtica electoral \u2013 porque ese, electoral, es el t\u00edtulo del cap\u00edtulo \u2013 se completa con un cuadro de \u201cActos de violencia pol\u00edtica\u201d, a la manera del cuadro de la anticlerical ya citado, pero sin poder saber si hay o no desagregaci\u00f3n de acciones de un solo incidente y que es a todas luces de una muy grosera confecci\u00f3n. El total suma 487 \u201cactos\u201d, incluyendo en ellos 25 que corresponden a detenciones gubernamentales \u2013 lo cual ser\u00eda muy discutible como \u201cviolencia pol\u00edtica electoral\u201d, o en todo caso tendr\u00eda que discriminarse caso por caso \u2013 y en la que se mezclan razones pol\u00edticas con razones sociales, que nada tendr\u00edan que ver, forzosamente, con la violencia electoral. Hay dos filas definidas inadecuadamente: la de \u201cdetenciones policiales con violencia (motivos socio-pol\u00edticos) que suman 19 actos y \u201catentados pol\u00edticos o socio-laborales\u201d, 70; en ninguno de los dos casos se ten\u00edan que haber hecho semejante suma de motivos pol\u00edticos, sociales y laborales en un cuadro que pretende establecer la violencia pol\u00edtica y, adem\u00e1s, la violencia pol\u00edtica en campa\u00f1a electoral. Esa incorporaci\u00f3n de actos sociales o laborales ponen m\u00e1s que en entredicho que fueran violencia pol\u00edtica electoral las acciones atribuidas a los anarquistas (4 muertos de una lista de 41; de los que los propios autores reconocen que 9 son por causas dudosas, que solo concretan en dos casos en los que no hay ninguna participaci\u00f3n anarquista). \u00bfTendr\u00edamos que restar tambi\u00e9n esas 4 v\u00edctimas del c\u00f3mputo de la \u201cviolencia pol\u00edtica electoral\u201d? En la cuestiones de la violencia hay que ir con mucho m\u00e1s cuidado en la conceptualizaci\u00f3n y la interpretaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Su cuadro, resumen gr\u00e1fico de lo que plantean, es extravagante, incorrecto; con un resultado final desacreditado, porque se construye a partir de actos y no de episodios, porque que se mezclan en el la competencia partidaria electoral y la acci\u00f3n gubernamental y, sobre todo, por esa impresentable mezcla de motivos, por otra parte muy reveladora del pensamiento de los autores. El vuelco en lo conocido no resulta ni tan siquiera una ligera modificaci\u00f3n. Pero aunque se esconda la mano que tir\u00f3 la piedra, y se nos ense\u00f1e la otra \u2013 libre de pecado \u2013 la piedra ha sido tirada: la campa\u00f1a que llev\u00f3 al Frente Popular al poder estuvo precedida de una violencia sin parang\u00f3n. Falso.<\/p>\n<p>3.<\/p>\n<p>El segundo supuesto vuelco en la investigaci\u00f3n \u2013 antecedente directo del tercero y fundamental que se refiere a las elecciones y su escrutinio \u2013 es el que sostiene, bajo un t\u00edtulo algo peliculero \u2013 \u201ccuatro d\u00edas de febrero\u201d \u2013 un desbordamiento general de las instituciones por la izquierda frentepopulista y particularmente la obrera, que oper\u00f3 desde la misma tarde-noche del 16 de febrero en forma de manifestaciones, motines en las c\u00e1rceles y diversas formas de \u201cintimidaci\u00f3n\u201d \u2013 palabra clave y repetida de manera recurrente en la exposici\u00f3n de ATV -; desbordamiento que llev\u00f3 al abandono precipitado del gobierno por parte de Portela y al asimismo precipitado \u2013 y se sugiere que injustificado \u2013 acceso del Frente Popular al poder, lo que valid\u00f3 el artero objetivo de aquellos desbordamientos de masas y propici\u00f3 por un lado la celebraci\u00f3n de las elecciones pendientes todav\u00eda en un clima de coerci\u00f3n de la izquierda y por otro los definitivos falseamientos de los escrutinios.<\/p>\n<p>Es sabido que un recurso literario habitual es que el inicio de un libro o de un cap\u00edtulo constituya en s\u00ed mismo un impacto que atraiga y, al propio tiempo, oriente al lector. \u00bfCu\u00e1l es ese mensaje de inicio? Pues que ya \u201cen las horas previas se hizo evidente que no todos iban a aceptar una posible derrota. <i>El Socialista<\/i> anticipaba en su editorial el mismo 16 que \u201cen un juego sucio, como el que se plantea ahora, jugamos tan solo a ganar\u201d (p\u00e1g. 275) y tanto el diario socialista como el republicano, <i>El Heraldo<\/i>, pon\u00edan en guardia ante los posibles pucherazos que producir\u00eda un control tan generalizado de los municipios por \u201cgestoras mon\u00e1rquicas\u201d. Deducir de todo eso que socialistas y republicanos se dispon\u00edan ya a desconocer el resultado si les era adverso y a deducir de ello alguna acci\u00f3n contra los resultados electorales efectivos es una absoluta groser\u00eda de interpretaci\u00f3n. \u00bfEs que no todos iban a ganar? <i>El Socialista<\/i> y <i>El Heraldo<\/i> simplemente estaban llamando a la participaci\u00f3n e incluso a la vigilancia. S\u00f3lo una amplia participaci\u00f3n les pod\u00eda dar la victoria y la invocaci\u00f3n de la vigilancia no era injustificada; con las elecciones municipales sin hacer \u2013 estaban pendientes desde 1934 \u2013 una gran cantidad de municipios, sobre todo en la Espa\u00f1a rural, estaban en manos de gestoras nombradas primero por el gobierno radical-cedista y luego por Portela, quien en una \u00faltima maniobra \u2013 que todo el mundo interpret\u00f3 que ten\u00eda objetivos de posible interferencia electoral- removi\u00f3 todos los gobiernos civiles y los delegados gubernativos. A la derecha no le preocupaba tanto esa cuesti\u00f3n porque estaba absolutamente convencida de su victoria, que pregonaban como cierta en su prensa antes de las elecciones. \u00bfPodr\u00edan considerar eso ATV tambi\u00e9n una incitaci\u00f3n al desconocimiento del resultado si no se cumpl\u00eda tal previsi\u00f3n?<\/p>\n<p>El sectarismo de ATV les impide analizar, en t\u00e9rminos hist\u00f3ricos, el peso de las percepciones en la movilizaci\u00f3n de unos y la desmovilizaci\u00f3n de otros. Y sobre todo les lleva a ver en la movilizaci\u00f3n del frentepopular siempre una amenaza a la democracia, una manifestaci\u00f3n de una mera ambici\u00f3n de poder y de los instintos b\u00e1rbaros de las turbas. \u00bfNo hab\u00eda razones para esa actitud de movilizaci\u00f3n? De sobras, y entre ellas la amenaza del golpismo que pend\u00eda sobre la rep\u00fablica democr\u00e1tica, que se reactiv\u00f3 en diciembre de 1935 con la imprudente \u2013 cuando menos, por no decir otra cosa \u2013 iniciativa frustrada de Gil Robles; ya volveremos sobre ello al considerar las presiones militares sobre Portela. No voy a discutir que se produjeron incidentes, episodios de violencia en una situaci\u00f3n de desconcierto por el comportamiento de Portela, pero hacer de eso el fantasma de una casi insurrecci\u00f3n general, que habr\u00eda justificado la declaraci\u00f3n, asimismo general, del estado de guerra y otras medidas de \u201cautoridad\u201d m\u00e1s que probablemente, enturbiando una jornada electoral, que fue aceptable seg\u00fan las condiciones y comportamientos de la \u00e9poca \u2013 no solo en Espa\u00f1a, en Europa \u2013 es absolutamente desproporcionado. Sin embargo esa desproporci\u00f3n es imprescindible en el relato de ATV porque crea un clima de pre-asalto al poder de las masas populares, que en aquel momento no existi\u00f3 de ninguna manera. Ese relato de ATV no es tan novedoso, tiene sus antecedentes en bibliograf\u00eda anterior; desde las memorias de Gil Robles, en la que la secuencia del desbordamiento de las masas a Portela es tambi\u00e9n clave para la consideraci\u00f3n de la para \u00e9l irregular \u2013 y no justificada \u2013 formaci\u00f3n del gobierno de Frente Popular hasta el \u201cDictamen de la Comisi\u00f3n sobre ilegitimidad de poderes actuantes el 18 de julio de 1936\u201d elaborado por el r\u00e9gimen franquista, que ATV dicen no compartir, pero que incluso utilizan como prueba documental v\u00e1lida, sin m\u00e1s (lo veremos m\u00e1s adelante).<\/p>\n<p>La jornada electoral del 16 fue, salvo excepciones \u2013 por graves que localmente fueran \u2013aceptable. Aunque ATV no pueden ahorrarse un nuevo juicio de intenci\u00f3n al afirmar que si result\u00f3 as\u00ed fue por el extraordinario despliegue de las fuerzas de seguridad\u2026.que si no; ignorando que el Frente Popular y sus organizaciones llamaron a una votaci\u00f3n tranquila. El Frente Popular, las izquierdas est\u00e1n siempre bajo sospecha en el trabajo de ATV; el resto, solo en alguna ocasi\u00f3n, siempre que no afecte a Gil Robles. Que tras conocerse la victoria en Madrid, que nadie discuti\u00f3, y en Catalu\u00f1a, tambi\u00e9n indiscutible, y la probabilidad de que fuera el Frente Popular el que mayor opciones ten\u00eda de ganar, se produjera una concentraci\u00f3n en Puerta del Sol no tiene la significaci\u00f3n subversiva que le atribuyen ATV \u00bfpor qu\u00e9 solo han de tener significaci\u00f3n subversivas las manifestaciones? sino de celebraci\u00f3n, incluso por el tradicional lugar de celebraci\u00f3n que se producen; incluso, como reconocen los autores, el Comit\u00e9 del Frente Popular desautoriz\u00f3 una octavilla an\u00f3nima que suger\u00eda convertir la celebraci\u00f3n en protesta. ATV se empe\u00f1an en sugerir que eran mucho m\u00e1s que celebraciones y en que se produjo \u201cun goteo constante de episodios con distintos niveles de gravedad\u201d, que justificar\u00edan en su opini\u00f3n las gestiones \u2013 presiones, digo yo \u2013de Gil Robles, de Franco, de Fanjul y de Goded para tomar decisiones extraordinarias, rozando lo extremo<\/p>\n<p>\u201cM\u00e1s que incidentes\u201d es el subt\u00edtulo en el que ATV juegan a desacreditar la imagen de normalidad mayoritaria durante la jornada electoral. Lo que luego describen no son otra cosa que incidentes, por m\u00e1s que exageren su trascendencia prejuzgando que \u201csin bien no fueron generalizadas, si es cierto que la reiteraci\u00f3n indica una violencia latente significativa\u201d. Pero, \u00bfde qu\u00e9 est\u00e1n hablando? De diversos episodios dispersos, en Andaluc\u00eda, Galicia, Asturias, Pa\u00eds Vasco, Arag\u00f3n, la mayor parte de signo menor por muy lamentables que fueran \u2013 como las coacciones a grupos de monjas para que no pudieran ir a votar &#8211; , las peleas entre simpatizantes, el apedreamiento de un candidato de la derecha y algunos con consecuencias mayores, al aparecer las navajas, las pistolas, o las fuerzas de orden p\u00fablico. ATV citan una treintena de incidentes concretos, de los que una docena larga se produjeron en Galicia, y sin concretar \u201cmuertos y heridos de diferente consideraci\u00f3n\u201d en las provincias de C\u00f3rdoba, Guip\u00fazcoa, Navarra, Oviedo, Salamanca, Santander, Sevilla, Toledo y Zaragoza, de los que solo concretan media docena de ellos, los que tuvieron consecuencia de muerte, por lo que hemos de suponer que el resto fueron de car\u00e1cter tan menor que ni siquiera ATV han considerado oportuno se\u00f1alarlos. Eso no describe un cuadro de nada que sea \u201cm\u00e1s que incidentes\u201d, por m\u00e1s que los que produjeran muertes resultaran irremediables.<\/p>\n<p>Por otra parte, la responsabilidad de los incidentes m\u00e1s graves, los irreversibles por la p\u00e9rdida de vidas humanas correspondi\u00f3 a\u2026las derechas: de los 10 muertos reconocidos, citan 8 casos, de ellos las v\u00edctimas fueron de izquierdas, a manos de falangistas, papistas o cedistas y en un caso de la guardia civil, por un muerto cedista y otro cuya filiaci\u00f3n pol\u00edtica no se da. La proporci\u00f3n es tan elocuente de que la violencia grave parti\u00f3 m\u00e1s de un bando que de otro, que extra\u00f1a que ATV, que se\u00f1alan tantos detalles, no hayan hecho ning\u00fan comentario sobre \u00e9ste. S\u00ed, en cambio, se permiten comentarios incre\u00edbles, para exculpar las agresiones perpetradas por elementos derechistas: en Antas de Ulloa, los papistas malhirieron a tiros a un presidente de mesa y a un \u201cportelista\u201d, y como quiera que no pueden negar que fue as\u00ed se ven obligados a a\u00f1adir \u201cPero no es menos cierto que, antes de los disparos, se hab\u00eda entablado una fuerte discusi\u00f3n\u201d, en la que al representante cedista, que se quejaba ante la mesa de irregularidades supuestas \u201cse le propin\u00f3 un fuerte golpe\u201d. El comentario es absurdo, en casi todos los enfrentamientos, excepto los atentados que sufrieron militantes de izquierda \u2013 a un vendedor de prensa los falangistas le obligaron a beber gasolina \u2013 hubo primero alguna fuerte discusi\u00f3n, que fue a m\u00e1s porque alguien ten\u00eda pistola o navaja; y que un fuerte golpe pueda poner pero a un asesinato es un comentario poco medido, si no indecente.<\/p>\n<p>Esta peculiar exposici\u00f3n de sucesos sirve a ATV para desacreditar la versi\u00f3n del gobierno de que la jornada fue tranquila y sobre todo para, tras reconocer que \u201cno puede decirse que la violencia primara\u201d, concluir que \u201ctodo ello fue un mal augurio y anticip\u00f3 los des\u00f3rdenes que comenzaron a propagarse durante la tarde y noche del 16 de febrero\u201d. No digo, pero digo. Establecen as\u00ed una relaci\u00f3n de continuidad absolutamente insostenible. Lo cierto es que el grueso de las elecciones tuvo un transcurso normal y su resultado ya anticip\u00f3 una victoria \u2013 ajustada, pero victoria &#8211; del Frente Popular de la que s\u00f3lo quedaba por conocer si llegar\u00eda a mayor\u00eda absoluta y las dimensiones de \u00e9sta si se produc\u00eda. El recuento de las elecciones del 16 habr\u00eda de ser algo largo y accidentado y la gesti\u00f3n informativa que el gobierno Portela hizo del mismo result\u00f3 muy poco acertada; dominada como estaba por el conocimiento del estrepitoso fracaso del Partido del Centro organizado por Portela bajo el padrinazgo de Alcal\u00e1 Zamora. A pesar de ello, en ning\u00fan momento se invirti\u00f3 de manera clara la tendencia, por m\u00e1s que el Gobierno Portela intent\u00f3 reducir el impacto inmediato \u2013 acaso para aguar la celebraci\u00f3n en marcha de las izquierdas e intentar frenarla \u2013 manteniendo por algunas horas le expectativa de un triunfo, no de las derechas, sino de la problem\u00e1tica suma de las derechas y el centro (dicho sea de paso, ATV recurren m\u00e1s de una vez en sumar las fuerzas centristas a la de las poco avenidas de la derecha; es improcedente, no significaban pol\u00edticamente lo mismo ni mucho menos y en todo caso el portelismo estaba m\u00e1s cercano de las izquierdas que de las derechas en muchas de las circunscripciones).<\/p>\n<p>En la madrugada del 17, gracias al voto de las grandes ciudades, el Frente Popular iba por delante y en la ma\u00f1ana del 17, en el Consejo de Ministros Portela anunci\u00f3 que \u00e9ste ya podr\u00eda estar contando \u2013 con el recuento en marcha \u2013 con 193 diputados y ese es el dato que vale y no las informaciones o intoxicaciones que ATV citan del embajador portugu\u00e9s que atribu\u00eda la victoria al \u201cBloque de derechas\u201d o de Fer\u00e1ndez Almagro que dijo que le hab\u00eda dicho Portela (p\u00e1g. 362); utilizar estas dos manifestaciones como documentaci\u00f3n firme, frente a la del Consejo de Ministros es rid\u00edculo. Como ATV reconocen \u201clos escrutinios del 17 solo eran terminantes en que el Frente Popular iba por delante en el escrutinio y en que sus adversarios s\u00f3lo pod\u00edan encomendarse, para ganarle, a los votos de los distritos rurales a\u00fan por ganar\u201d (p\u00e1g. 363); el primer \u201csolo\u201d sobra, desde luego, pero no pueden evitar trufar los irremediables reconocimientos de la realidad con f\u00f3rmulas adversativas. Siguiendo a ATV, los datos ya definitivos, en la tarde del 17 de febrero \u2013 los que correspond\u00edan a las circunscripciones en las que el ganador aventajaba claramente a sus competidores y estaba por encima del 40% para llevarse los esca\u00f1os por mayor\u00eda- , al atardecer del 17 el Frente Popular ya ten\u00eda en su poder 65 esca\u00f1os, mientras que \u201cla CEDA y sus aliados\u201d quedaban en 51 y el Partido del Centro no ten\u00eda ninguna. Otra manifestaci\u00f3n clara de cu\u00e1l era la tendencia. En la ma\u00f1ana del 18 la situaci\u00f3n se manten\u00eda con una ampliaci\u00f3n de resultados definitivos: 198 esca\u00f1os para el Frente Popular y 161 para \u201csus adversarios\u201d, pero ha de notarse que ATV est\u00e1n sumando contra el Frente Popular todo lo que no era Frente Popular.<\/p>\n<p>El 19, cuando se producir\u00e1 el cambio del gobierno, en el cuarto de aquellos d\u00edas de febrero, Mart\u00ednez Barrio y Aza\u00f1a, y Alcal\u00e1 Zamora lo aceptaba \u2013 desde luego a rega\u00f1adientes \u2013 consideraban que el Frente Popular ten\u00eda 217, a 20 de la mayor\u00eda absoluta (no de una cincuentena, como de vez en cuando se insin\u00faa en el libro). Aza\u00f1a se quej\u00f3 de tener que asumir el gobierno sin saber cu\u00e1l era su mayor\u00eda definitiva, pero no rechaz\u00f3 formar gobierno \u2013 ATV citan la queja, pero no consideran el valor de la aceptaci\u00f3n \u2013 porque a pesar de todo, lo que hab\u00eda quedado claro a lo largo de esos d\u00edas es que la formaci\u00f3n ganadora era el Frente Popular, que podr\u00eda llegar a la mayor\u00eda absoluta o que ten\u00eda margen de negociaci\u00f3n con otras formaciones pol\u00edticas \u2013 entre ellas el Partido Nacionalista Vasco \u2013 para revalidar su gobierno en las nuevas Cortes cuando se constituyeran. Y que la CEDA y Renovaci\u00f3n Espa\u00f1ola, que no ten\u00edan acordado ning\u00fan programa de gobierno y cuya alianza era fundamentalmente negativa (contra la \u201crevoluci\u00f3n\u201d, que nadie que fuera significativo propon\u00eda en ese momento) no estaban en condiciones de formar un gobierno que pudiera tener el apoyo final de la c\u00e1mara; y pero todav\u00eda era peor que llegasen a formar un gobierno, que necesariamente habr\u00eda significado el cierre de la rep\u00fablica democr\u00e1tica, como proclamaba con la boca grande Calvo Sotelo, y aceptaban con boca peque\u00f1a en la CEDA. Volveremos a la cuesti\u00f3n del resultado final y la mayor\u00eda absoluta.<\/p>\n<p>4.<\/p>\n<p>De vuelta a los cuatro d\u00edas. Desde la tarde del 16 la sensaci\u00f3n dominante era la del triunfo del Frente Popular o, si se quiere, la de la derrota de la CEDA, en primer t\u00e9rmino, que estaba convencida de ganar las elecciones y poder imponer su agenda contrarreformista, y en general del binomio CEDA-mon\u00e1rquicos. M\u00e1s all\u00e1 de las manifestaciones parciales a la prensa, de las exageraciones de unos y otros e incluso de las intoxicaciones o la evidencia de una inepcia absoluta (la del embajador portugu\u00e9s, que tom\u00f3 sus deseos por la realidad; comp\u00e1rese con el embajador brit\u00e1nico, de un gobierno conservador y muy escorado a la derecha, que validaba aquella cifra de 217 diputados ya en mano) esa era la situaci\u00f3n y ella produjo tres respuestas: la primera, que solo desde el sectarismo se puede considerar improcedente, la celebraci\u00f3n de los simpatizantes del Frente Popular; la segunda las presiones pol\u00edticas y militares que muy pronto se ejercieron sobre Portela; y finalmente la espantada de Portela que enturbi\u00f3 la sucesi\u00f3n gubernamental, pero que nunca la ilegitim\u00f3.<\/p>\n<p>Para ATV la respuesta fundamental, la clave de todo lo sucedido fue la primera, considerada no como una celebraci\u00f3n \u2013 de una victoria deseada, pero no exactamente esperada \u2013 sino como una gran maniobra de intimidaci\u00f3n, en la pr\u00e1ctica un movimiento de acoso al poder, preludio del asalto. Los t\u00e9rminos con que describen y califican las manifestaciones reinciden en la ausencia de toda reflexi\u00f3n social en su trabajo, y en un menosprecio de la manifestaci\u00f3n popular. Intimidaci\u00f3n, instrumentalizaci\u00f3n, todo es visto como una magna maniobra, dirigida \u2013 pues se habla de instrumentalizaci\u00f3n \u2013 para forzar a Portela a abandonar el poder antes de que se completaran las elecciones con los comicios pendientes por no haberse podido celebrar y el recuento completo de votos. Y los incidentes violentos son se\u00f1alados como una indicaci\u00f3n de esa voluntad de desbordar la situaci\u00f3n, despreciando en la pr\u00e1ctica las reiteradas llamadas a la calma de los dirigentes del Frente Popular e incluso del Comit\u00e9 del Frente Popular. La ret\u00f3rica de los autores exacerba el relato para subrayar la imagen que pretender dar de golpe de masas; apostillando las manifestaciones de Madrid del 16 de febrero y el relevo de autoridades en Catalu\u00f1a \u2013 hecho con toda normalidad, por cierto \u2013 concluyen: \u201cde acuerdo con el Gobierno, no pasaba nada, pero empezaba a pasar de todo\u00bb (p\u00e1g. 286). \u00bfDe todo? \u00bfQu\u00e9 todo es ese? Y siguen: \u201cla noche del 16 empezaron los des\u00f3rdenes\u201d; dando una imagen de desorden general, que no correspondi\u00f3 a la realidad \u2013 sin negar que en efecto se produjeron incidentes dispersos de desorden -, que ATV necesitan para justificar, y legitimar, la otra cara de la moneda de su relato: la reducci\u00f3n de las presiones de Gil Robles, Franco y m\u00e1s adelante otros generales, a meras \u201csolicitudes\u201d (es el t\u00e9rmino que utilizan, \u201csolicitaron\u201d) de una respuesta en\u00e9rgica de orden p\u00fablico, a la altura de la supuesta generalidad y gravedad de esos des\u00f3rdenes. Desde luego ATV eluden considerar \u2013 si no es para ridiculizar, aprovechando fuera de contexto alg\u00fan comentario de Aza\u00f1a, poco l\u00facido por cierto en estas cuestiones militares \u2013 que un factor de impulso de esas movilizaciones, y no menor, no fue solo la celebraci\u00f3n, y la demanda del cumplimiento de la promesa electoral de amnist\u00eda de manera inmediata, sino el temor a que una intervenci\u00f3n militar interfiriera lo que estaba pareciendo \u2013 por m\u00e1s que no se hubiese confirmado por completo \u2013 una victoria del Frente Popular, relativa o absoluta.<\/p>\n<p>La indulgencia, la minimizaci\u00f3n de la espada militar suspendida sobre la rep\u00fablica democr\u00e1tica es uno de los puntos clave de la obra. Minimizaci\u00f3n que pretende zanjarse a cuenta del t\u00e9rmino usado por Gonz\u00e1lez Calleja de \u201cgolpe legal\u201d, sosteniendo que eso es un ox\u00edmoron, porque dicen o es golpe o es legal y en cualquier caso nunca se plante\u00f3. Dejemos de lado la discusi\u00f3n sobre las palabras y vayamos a los hechos; pero no sin aclarar que en historia ese \u201cgolpe legal\u201d no fue ning\u00fan ox\u00edmoron y que, precisamente, el fascismo se destac\u00f3 por golpear a la democracia representativa desde la legalidad, para despu\u00e9s, con el poder en sus manos sin posibilidad de control popular democr\u00e1tico, cambiar la legalidad en favor de un estado totalitario que sigui\u00f3 basado en leyes. Lo hizo Mussolini y lo hizo Hitler; y de forma m\u00e1s pr\u00f3xima en el tiempo, y a algunos actores pol\u00edticos de la Espa\u00f1a de la \u00e9poca, lo hizo Dollfuss. A los hechos.<\/p>\n<p>Conviene remontarse a un episodio anterior al de febrero de 1936, porque tuvo los mismos protagonistas y entre ellos se intercambiaron reflexiones semejantes. En diciembre de 1935 y seg\u00fan sus propias memorias, Gil Robles, desairado por la negativa de Alcal\u00e1 Zamora de encomendarle la formaci\u00f3n de un nuevo gobierno, para el que el dirigente de la CEDA pensaba que le hab\u00eda llegado ya la hora, reaccion\u00f3 considerando en firme la posibilidad de un golpe militar. Las palabras de Gil Robles son bien claras, por m\u00e1s que se escudara en que la primera iniciativa le vino de Fanjul, que propuso sublevar la guarnici\u00f3n de Madrid, cosa que seg\u00fan el propio dirigente de la CEDA rechaz\u00f3 no por estar en contra por principio, sino porque \u201cno me parece adecuado el medio que me propone\u201d (<i>No fue posible la paz<\/i>, p\u00e1gs. 365-366) a\u00f1adiendo, al parecer, \u201cHoy no se hacen los pronunciamientos como en el siglo XIX, sobre todo cuando hay que contar con una fuerte reacci\u00f3n de las masas encuadradas en el partido socialista y en la CNT\u201d. Para ATV Gil Robles fue un modelo de dem\u00f3crata, \u00bfes esa la respuesta de un dem\u00f3crata? Pero no solo respondi\u00f3 a Fanjul con argumentos que no condenaban la intervenci\u00f3n militar sino que se mov\u00edan en consideraciones sobre su \u00e9xito, sino que encima le dio un encargo. \u201cAhora bien, si el Ej\u00e9rcito, agrupado en torno a sus mandos naturales opina que debe ocupar transitoriamente el poder con objeto de que se salve el esp\u00edritu de la Constituci\u00f3n y se evite el fraude gigantesco de signo revolucionario [Nota m\u00eda: se est\u00e1 refiriendo al encargo de gobierno a Portela, no se pierda de vista], yo no constituir\u00e9 el menor obst\u00e1culo\u201d. Y con la condici\u00f3n de que la intervenci\u00f3n del ej\u00e9rcito se \u201climitara rigurosamente a restablecer el normal funcionamiento de la mec\u00e1nica constitucional\u201d (\u00bf?) le envi\u00f3 a consultar \u201cinmediatamente con el jefe del Estado Mayor Central [Franco] y con los generales que m\u00e1s confianza le inspiren\u201d, interpretando a capricho aquello de los mandos naturales, para que \u201cma\u00f1ana mismo\u201d le diera la contestaci\u00f3n. Gil Robles no durmi\u00f3, dice \u00e9l: \u201ccon ansiedad enorme aguard\u00e9 el resultado de las conversaciones mantenidas aquella noche por los generales Franco, Fanjul, Varela y Goded\u201d; y finalmente le comunicaron que Franco no hab\u00eda considerado que fuera el momento, o la raz\u00f3n, oportuna. Tras esa respuesta \u201ccon amargura infinita\u201d (pag. 367) abandon\u00f3 Gil Robles el ministerio de la Guerra. En definitiva, el l\u00edder de la CEDA hab\u00eda instigado un golpe militar, \u201ctransitorio\u201d (\u00bf?), y hab\u00eda fracasado, lo que sinti\u00f3 \u201ccon amargura infinita\u201d. La tentaci\u00f3n del recurso a la intervenci\u00f3n militar no era una invenci\u00f3n de la plebe, de las masas frentepopulistas, o de los historiadores que no comparte la ideolog\u00eda de los autores. Por m\u00e1s que los que pensaban en esa intervenci\u00f3n no quer\u00edan verla ni como pronunciamiento, ni como golpe; eran m\u00e1s imaginativos y estaban creando una nueva forma de golpismo, que todav\u00eda no ten\u00eda nombre.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hizo Gil Robles en la madrugada del 16 al 17 de febrero? A esas horas y por mucho que ATV afirmen que ya hab\u00eda empezado todo y que aquella noche ya hab\u00edan empezado los des\u00f3rdenes, no hab\u00eda ni de lejos raz\u00f3n suficiente para que se dirigieran a la residencia del gobierno y forzara, a las cuatro de la madrugada, una entrevista en la que le exigi\u00f3 el estado de guerra. Esa fue la primera presi\u00f3n importante que Portela recibi\u00f3, despu\u00e9s desde luego de comprobar el fracaso de la entelequia de su Partido del Centro y es en buena parte a partir de ah\u00ed que ha de entenderse la desmoralizaci\u00f3n de Portela que le llev\u00f3 a abandonar su puesto. Lo m\u00ednimo que ATV habr\u00edan de reconocer es la importancia de ese factor, y darle cuando menos la misma que le dieron a las movilizaciones callejeras, sin perder de vista ni un momento una diferencia: estas \u00faltimas por s\u00ed mismas no pod\u00edan echarle del gobierno, las presiones militares s\u00ed. Gil Robles intent\u00f3 una segunda edici\u00f3n, adaptada a la nueva circunstancia, de su iniciativa de diciembre. No se limit\u00f3 a una entrevista pol\u00edtica con Portela, a hacerle una \u201csolicitud\u201d sino que extralimit\u00e1ndose de manera absoluta, puenteando al jefe de gobierno y vulnerando las normas democr\u00e1ticas de gobierno, sigui\u00f3 en el papel que se hab\u00eda atribuido de salvapatrias; y como quiera que a Alcal\u00e1 Zamora, requerido por Portela a instancias de Gil Robles, le hab\u00eda dado de nuevo largas, respondiendo solo que \u201cmeditar\u00eda\u201d la oportunidad del estado de guerra, alert\u00f3 por s\u00ed mismo al Jefe del Estado Mayor Central, que segu\u00eda siendo Franco, para que le acompa\u00f1ara en la presi\u00f3n, este \u00faltimo sobre el Ministro de la Guerra para que llevara la cuesti\u00f3n de la declaraci\u00f3n del estado de guerra al Consejo de Ministros que hab\u00eda de reunirse pocas horas despu\u00e9s.<\/p>\n<p>\u00bfEn nombre de qu\u00e9 autoridad actuaba Gil Robles entrometi\u00e9ndose en la cadena de mando militar y ministerial? Por otra parte \u00bfqu\u00e9 grave noticia justificaba en la madrugada del 17 una declaraci\u00f3n general de estado de guerra en toda Espa\u00f1a? Los \u201cdes\u00f3rdenes\u201d no hab\u00edan desbordado a las fuerzas de orden p\u00fablico, ni se hab\u00edan extendido a los cuatro puntos cardinales del estados; como ATV mismo han de reconocer, lo m\u00e1s efectivo contra los disturbios no fueron las cargas, el uso de la porra y el sable, sino el de la pol\u00edtica, como se hizo en Catalu\u00f1a \u2013 mal que les pese \u2013 y como el propio general Cabanellas hizo en Zaragoza tras comprobar que desplegar el ej\u00e9rcito en la calle de la capital aragonesa no acababa con el conflicto, sino que pod\u00eda hacerlo m\u00e1s graves, por lo que recurri\u00f3 a retirar ametralladoras y a pactar con el Frente Popular local. La noticia m\u00e1s grave para Gil Robles era\u2026su derrota y la victoria del Frente Popular. La ligereza con que ATV tratan las cuestiones de orden p\u00fablico va pareja de la ligereza pol\u00edtica con la que actu\u00f3 Gil Robles, en diciembre de 1935 y en febrero de 1936. Luego, lo de la aplicaci\u00f3n del estado de guerra se convirti\u00f3 casi en un vodevil, que podr\u00eda haber sido tr\u00e1gico, pero no porque Alcal\u00e1 Zamora nunca diera su consentimiento, con lo que nunca pudo haber acuerdo pleno del gobierno, sino porque Franco dio por hecha la declaraci\u00f3n y algunos generales de divisi\u00f3n, por encargo directo de \u00e9l, empezaron a organizarlo en su territorio.<\/p>\n<p>Finalmente no hubo estado de guerra general. ATV suponen que solo se trataba de una medida normal de orden p\u00fablico; pero era tan desproporcionada que no era de ninguna manera normal. Suponen que su objetivo habr\u00eda sido asegurar el desenlace final de las elecciones y un escrutinio sin presiones; pero no parece que ese hubiese sido la \u00fanica consecuencia posible, y tambi\u00e9n podr\u00eda haber tenido exactamente la contraria. La que las izquierdas ven\u00edan temiendo \u2013 no sin razones \u2013 desde hac\u00eda tiempo: que una intervenci\u00f3n de fuerza impidiera la consumaci\u00f3n de la victoria popular. En su exculpaci\u00f3n de Gil Robles y los generales, que intervinieron en ambos episodios, esgrimen argumentos formales desprovistos del contexto: que la declaraci\u00f3n del estado de guerra era una medida prevista en la ley de orden p\u00fablico y que no era por tanto el instrumento de un golpe de estado; eso es una banalidad, que obvia que en julio de 1936 fue uno de los instrumentos formales de la sublevaci\u00f3n. Un estado de guerra general el 17 de febrero dif\u00edcilmente no habr\u00eda sido considerado, por unos y otros, como un desaf\u00edo al frente popular. El anuncio primero de la posibilidad de la medida y la retirada despu\u00e9s pudo incrementar los rumores. Pero no hubo solo rumores y al d\u00eda siguiente, seg\u00fan Arrar\u00e1s en informaci\u00f3n nunca desmentida \u2013 otra cosa es que el protagonismo dado a Franco fuera excesivo, pero se\u00f1alar eso como hacen ATV, que informan de ello en nota y no en cuerpo de texto, no anula la verosimilitud del dato \u2013 el 18 de febrero Fanjul, Goded y Rodr\u00edguez del Barrio instaron una vez m\u00e1s a Franco para promover un pronunciamiento; no se produjo porque Franco volvi\u00f3 a considerar que no proced\u00eda. ATV se sienten satisfechos con Franco, porque consider\u00f3 que el estado de guerra general correspond\u00eda al gobierno, y deducen que se mantuvo leal a \u00e9ste, limit\u00e1ndose a secundar las iniciativas del gobierno. Cabe precisar, no obstante, que esa lealtad nunca le llev\u00f3 a poner en evidencia ante sus superiores a los militares golpistas, a los que cuando menos cubri\u00f3; que el que correspondiera al gobierno la declaraci\u00f3n general del estado de guerra no pod\u00eda ser una opini\u00f3n de Franco, era una norma ineludible de la ley de orden p\u00fablico; y que una de las razones por las que Franco tuvo que dar marcha atr\u00e1s fue tambi\u00e9n el conocimiento de la posici\u00f3n contraria al estado de guerra general \u2013 y no digamos a otras cosas \u2013 del Inspector General de la Guardia Civil, el general Pozas, y de la Direcci\u00f3n General de Seguridad, lo que hubiera enfrentado a cualquier militar sublevado con la Guardia Civil y la Guardia de Asalto, lo que pon\u00eda en serio peligro la intervenci\u00f3n militar unilateral. No en vano, entre los rumores tambi\u00e9n empez\u00f3 a circular aquellos d\u00edas el del traslado de tropas de \u00c1frica a la pen\u00ednsula; estos sin fundamento, todav\u00eda.<\/p>\n<p>ATV, tan descuidados en su an\u00e1lisis de los comportamientos militares, miran con lupa todos las manifestaciones e incidentes de aquellos cuatro d\u00edas, mezclando hechos ciertamente graves localmente con otros que no tendr\u00edan que estar presentes en una cr\u00f3nica de problemas de orden p\u00fablico, como el ejemplo de la petici\u00f3n de la Guardia Civil en la provincia de Cuenca para que les enviaran refuerzos para controlar a los que se manifestaban con banderas rojas y pu\u00f1os en alto, si m\u00e1s amenaza que se produjera. Y a\u00f1aden los conflictos en las prisiones a la lista de acciones de intimidaci\u00f3n, sin caer en la cuenta que \u00e9stos se produjeron en gran parte por la absoluta falta de previsi\u00f3n del gobierno Portela, que se preocup\u00f3 al detalle de prever una jornada electoral en orden, pero no previ\u00f3 lo que habr\u00eda de pasar en las horas y d\u00edas siguientes. Convencido del triunfo de la derecha y del \u00e9xito suficiente de su proyecto centrista no hab\u00eda previsto el escenario contrario, el que se dio, y march\u00f3 siempre por detr\u00e1s de los acontecimientos. Eso, sin embargo fue el dem\u00e9rito de Portela, no el supuesto \u201cm\u00e9rito\u201d de la movilizaci\u00f3n social. Y desde luego, lo que ATV son incapaces de reconocer es el esfuerzo del Frente Popular por reducir al m\u00ednimo los des\u00f3rdenes mediante lo \u00fanico que estaba a su alcance, los llamamientos a la calma; eso reducir\u00eda su hip\u00f3tesis de la manifestaciones instrumentalizadas y la intimidaci\u00f3n subversiva, de manera que tienen que inventarse un nuevo juicio de intenci\u00f3n : \u201cCon todo, la l\u00ednea que separaba las llamadas a la prudencia de la aspiraci\u00f3n a hacer caer al Gobierno, cambiar los ayuntamientos y precipitar la salida de los presos de las c\u00e1rceles era muy tenue. Porque dif\u00edcilmente pod\u00eda resistirse una presi\u00f3n en forma de manifestaci\u00f3n si los dirigentes de la izquierda obrera no establec\u00edan como prioridad la desmovilizaci\u00f3n hasta que se constituyeran las nuevas Cortes\u201d (p\u00e1g. 298). Con todos los respetos pretender esa prioridad es una majader\u00eda; la prioridad para la izquierda, obrera o no obrera, era que no se le escamoteara una victoria que ten\u00eda al alcance de las manos por cualquier maniobra militar y pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Los problemas de orden p\u00fablico provocaron la marcha de Portela, insisten una y otra vez ATV; no es cierto, y en el peor de los casos no fueron solo esos problemas. Portela march\u00f3 porque fue personalmente incapaz de superar su fracaso y de superar las presiones que de inmediato recibi\u00f3, porque no ten\u00eda ninguna autoridad (ten\u00eda ya bien poca cuando recibi\u00f3 el encargo de gobierno, y conseguirla depend\u00eda del \u00e9xito que tuviera en su maniobra \u201ccentrista\u201d); y las presiones m\u00e1s dif\u00edciles de superar no eran las de \u201clas masas\u201d, sino las de los militares que despreciaban la democracia, la de las derechas que despreciaron las elecciones y sus resultados, desde luego las mon\u00e1rquicas pero no pocos de los que hab\u00eda tambi\u00e9n en las filas del primero que empez\u00f3 a presionar, antes que nadie, en la madrugada del 17 de febrero, Gil Robles. El 18 los incidentes empezaron a remitir, aunque al mediod\u00eda al gobierno llegaron noticias de nuevos episodios; los que enumeran ATV tienen ya mucho menor intensidad y gravedad que el d\u00eda anterior, pero eso no obsta para que supongan que para Portela \u201ceran sintom\u00e1ticos de lo que estaba por desencadenarse\u201d. Y, dejando siempre a salvo a los militares cuando hay que concluir, insisten: \u201cpara nadie fue un secreto a voces que el traspaso del poder a las izquierdas fue anormal, fruto de una presi\u00f3n callejera y medi\u00e1tica a la que Portela no hab\u00eda sabido resistir\u201d (pag. 312). Portela mostr\u00f3 en su abandono la misma incapacidad que hab\u00eda demostrado como gobernante y su espantada estimul\u00f3 la de muchos de sus gobernadores y de sus delegados gubernativos. Fue entonces cuando el orden p\u00fablico qued\u00f3 por horas fuera de control, en la transici\u00f3n de un gobierno a otro y la instauraci\u00f3n por parte del Gobierno de una nueva red de gobernadores y delegados, improvisado y precipitados, incluido el Ministro de la Gobernaci\u00f3n, Am\u00f3s Salvador, que nunca hab\u00eda querido para s\u00ed esa responsabilidad. Entre el 19 y el 20 se contaron 16 muertos, aunque las dos terceras partes de ellos lo fueron como consecuencia de acciones de las fuerzas de orden. Luego, con las medidas pol\u00edticas del gobierno Aza\u00f1a, se inici\u00f3 de nuevo el descenso de la violencia, pero a ATV les sigue costando reconocer lo evidente: \u201cComparada con la oleada de violencia que se hab\u00eda producido en los d\u00edas 19 y 20, ciertamente el orden p\u00fablico mejor\u00f3 algo las jornadas siguientes, si bien no regres\u00f3 ni mucho menos a una situaci\u00f3n normalizad\u201d (p\u00e1g. 343). No hace falta insistir en la r\u00e9plica, el discurso de ATV sigue por el mismo camino: acumulaci\u00f3n de episodios cuyo conjunto, heterog\u00e9neo, se eleva a categor\u00eda general de acusaci\u00f3n al Frente Popular y al gobierno de Aza\u00f1a, juicio de intenci\u00f3n permanente,\u2026.. Los cuatro d\u00edas de febrero ir\u00edan a enlazar con la imagen de una primavera de desorden y sangre, que es la esgrimida por la derecha que ha tomado ya el camino de la subversi\u00f3n para abonarla y legitimarla. Aqu\u00ed acaba este supuesto segundo vuelco en la interpretaci\u00f3n de la historia en la que el amontonamiento de episodios de movilizaci\u00f3n, confrontaci\u00f3n, desorden, etc, en un totum revolutum que solo tiene un culpable sirve para introducir una tesis fundamental: las izquierdas se habr\u00edan aferrado a las primeras noticias incompletas de victoria para \u201csacar al gobierno\u201d ponerse ellas en el poder y desde \u00e9l manipular la continuaci\u00f3n del proceso electoral para atribuirse una fraudulenta e ileg\u00edtima mayor\u00eda. No es una tesis tan original, pero ya va siendo hora de que repasemos las cuentas de los resultados electorales y veamos si hubo tama\u00f1o fraude y tama\u00f1o escamoteo de resultado general.<\/p>\n<p>5.<\/p>\n<p>La exposici\u00f3n de la celebraci\u00f3n de los comicios pendientes y del proceso final de escrutinio repite el m\u00e9todo de descripci\u00f3n densa categorizada para justificar la conclusi\u00f3n de que la relativamente aceptable jornada electoral del 16 fue enturbiada por todo lo que despu\u00e9s sucedi\u00f3, a impulso primero de la movilizaci\u00f3n \u2013 convertida en pura intimidaci\u00f3n \u2013 y de la gesti\u00f3n gubernamental a partir de 1919, de un gobierno que ATV no se atreven a calificar de ileg\u00edtimo pero que consideran que nunca deber\u00eda haberse constituido; sin, por otra parte, plantearse en serio qu\u00e9 otro gobierno era posible en ese momento. En esta parte, adem\u00e1s, se introduce una constante alusi\u00f3n a la ley, a la legalidad, a las normas jur\u00eddicas, a menudo enfrent\u00e1ndolas a la pol\u00edtica en la concepci\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil del estado de derecho. Es un tema complejo que no cabe en esta r\u00e9plica, pero s\u00ed es necesario se\u00f1alar, por lo menos, que la alusi\u00f3n a la legalidad, la invocaci\u00f3n de la ley electoral y de la supremac\u00eda de lo jur\u00eddico sobre lo pol\u00edtico frecuentemente se utiliza de manera incorrecta. Hay tres muestras principales de ello: la consideraci\u00f3n de la celebraci\u00f3n de los comicios pendientes en situaci\u00f3n de movilizaci\u00f3n, las decisiones de las juntas de escrutinio y las decisiones de las Cortes en la validaci\u00f3n definitiva de las actas protestadas.<\/p>\n<p>Sobre la primera cuesti\u00f3n hay una repetida consideraci\u00f3n de que algunas elecciones pendientes no tendr\u00edan que haberse celebrado en el clima de manifestaci\u00f3n, lleg\u00e1ndose a afirmar en el caso de M\u00e1laga y las elecciones pendientes del 20 de febrero \u201cla ilegalidad manifiesta de celebrar elecciones en medio de manifestaciones y violencias, que contraven\u00eda expl\u00edcitamente dos art\u00edculos de la ley electoral\u201d (p\u00e1g. 394) , esos dos art\u00edculos eran el 67 y el 69.7. La acusaci\u00f3n no es balad\u00ed porque supondr\u00eda una prevaricaci\u00f3n por parte del nuevo gobierno de Aza\u00f1a, pero es falsa. Puede considerarse la conveniencia pol\u00edtica de celebrar o no aquellas elecciones y optar por el mal menor \u2013 no tengo ninguna duda de que el mal mayor habr\u00eda sido no celebrarlas \u2013 pero no invocar esos art\u00edculos porque ninguno de ellos establece lo que ATV pretenden, esa \u201cilegalidad manifiesta\u201d: ambos se refieren a las sanciones penales que pueden recaer sobre quienes coacciones un proceso electoral. El 67 dice as\u00ed \u201cTodo acto, omisi\u00f3n o manifestaci\u00f3n contrarios a esta ley o a disposiciones de car\u00e1cter general dictadas para su ejecuci\u00f3n que, no comprendido en los anteriores, tenga por objeto cohibir o ejercer presi\u00f3n sobre los electores para que no usen su derecho, o lo ejerciten contra su voluntad fin de que voten o dejen de votar candidaturas determinadas, constituye delito de coacci\u00f3n electoral y si no estuviere previsto y penado en el C\u00f3digo penal con sanci\u00f3n m\u00e1s grave, ser\u00e1 castigado con una multa de 125 a 2.500 pesetas\u201d. El 69 aclara que \u201cIncurrir\u00e1n tambi\u00e9n en las penas se\u00f1aladas en el art\u00edculo 67, cuando no les fueran aplicables otras m\u00e1s graves con arreglo a lo dispuesto en el C\u00f3digo penal: (\u2026) \u201cEl que de cualquier otro modo no previsto en esta ley, impida o dificulte que un elector ejercite sus derechos o cumpla sus deberes\u201d. En ning\u00fan caso se refieren a otra cosa que a la sanci\u00f3n penal de los actos, nada dicen sobre la celebraci\u00f3n de las elecciones; al acusaci\u00f3n de \u201cilegalidad manifiesta\u201d es una manifiesta calumnia. Tampoco es correcta la recurrente consideraci\u00f3n sobre \u201clas prescripciones legales\u201d (por ejemplo, p\u00e1g. 393-394) para que las Juntas de escrutinio contabilizaran las certificaciones de los candidatos cuando no hubiesen datos o los disponibles no fueran procedentes, de acuerdo seg\u00fan ellos con el art\u00edculo 51 de la Ley electoral; en este caso incurren en una interpretaci\u00f3n exagerada de la ley, que no prescribe \u2013 ordena \u2013 el uso de esos certificados sino que considera la posibilidad de su uso, quedando por tanto a criterio de la Junta hacerlo o no : \u201cSi faltase el acta de alguna secci\u00f3n podr\u00e1 suplirse con el certificado de la misma, que presentar\u00e1 el candidato o apoderado suyo en forma\u201d; que el uso era potestativo y no prescriptivo se repite en la Circular de la Junta Central del Censo Electoral de 2 de julio de 1921. Se puede lamentar que la Ley electoral fuera en esta cuesti\u00f3n poco taxativa, pero era la ley vigente; ATV no pueden recriminar invocando la legalidad que las Juntas de escrutinio no utilizaran siempre, por principio prescriptivo, esos certificados y todav\u00eda menos que los utilizaran como pretenden en el caso de C\u00e1ceres para sustituir las actas que hab\u00edan llegado en sobres abiertos a la Junta con lo que, como ellos sostienen ten\u00edan que haber sido proclamados siete diputados de la derecha y dos del Frente popular y no al rev\u00e9s, como se proclamaron.<\/p>\n<p>Finalmente, el rechazo constante al uso del \u201ccriterio moral\u201d en la definitiva decisi\u00f3n sobre las actas por parte de las Cortes y la invocaci\u00f3n de que el \u00fanico criterio que las Cortes ten\u00edan que considerar era el jur\u00eddico obvia que una de las principales modificaciones de la Ley electoral, que era de 1907, aprobada en 1931 era la que sustitu\u00eda al Tribunal Supremo, que s\u00ed ten\u00eda que ce\u00f1irse al normas jur\u00eddicas, como instancia de resoluci\u00f3n de las protestas por las Cortes, a las que corresponde un criterio pol\u00edtico soberano. ATV pueden discrepar del contenido de la ley, pero no utilizarla a capricho en beneficio de sus argumentos, ni siquiera en el caso de que sus argumentos fueran los \u00fanicos correctos, que no es el caso. La Ley electoral de 1907 con las enmiendas de 1931 y 1933 era discutible y perfectible, pero era la vigente. Entre otras cosas porque ni siquiera en la CEDA se pusieron de acuerdo en 1934-1935 sobre c\u00f3mo modificarla; de manera que en la validaci\u00f3n final de las actas de diputados sigui\u00f3 prescribiendo -ahora s\u00ed es esa la palabra \u2013 una decisi\u00f3n soberana, por consiguiente pol\u00edtica fundamentalmente, de las Cortes que actuaba en esta cuesti\u00f3n si se quiere en t\u00e9rminos de convenci\u00f3n en una etapa que era todav\u00eda de construcci\u00f3n de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Y, en definitiva \u00bfcu\u00e1l fue el resultado? Tras una exposici\u00f3n farragosa, fragmentada en tiempos y repetitiva, a la que habr\u00eda convenido una sistematizaci\u00f3n final por distritos electorales en beneficio del lector, la conclusi\u00f3n a la que se llega \u2013 quiz\u00e1s algo mareado por la proliferaci\u00f3n de detalles elevados a categor\u00eda y de \u201cdigo y no digo\u201d &#8211; es que finalizada una primera vuelta, el escrutinio adjudic\u00f3 al Frente Popular 259 esca\u00f1os, veintid\u00f3s por encima de la mayor\u00eda, en tanto que la suma de todas las derechas \u201cantirrevolucionarias\u201d quedaban cien esca\u00f1os por debajo, si se inclu\u00edan en ella los conseguidos por la Lliga, que compartiendo posiciones \u201cantirrevolucionarias\u201d no form\u00f3 un bloque claro con la CEDA y los mon\u00e1rquicos. Desde luego la ley electoral hab\u00eda primado \u2013 como se preve\u00eda \u2013 la formaci\u00f3n de una clara mayor\u00eda parlamentaria, muy por encima de la proporcionalidad de los votos; hab\u00eda ocurrido en 1933 y volv\u00eda a ocurrir en 1936, con beneficiarios distintos. ATV establecen una nueva cuantificaci\u00f3n de votos, algo distinta a la de Tusell, basada seg\u00fan dicen en dos diferencias de criterios: que mientras Tusell se bas\u00f3 sobre todo en datos de prensa y poco en los proporcionados por los boletines oficiales, ellos lo han hecho en exclusiva sobre los datos documentados en el Congreso de Diputados; que en la adjudicaci\u00f3n de votos a candidaturas pol\u00edticas (muy problem\u00e1tico en el sistema electoral de la rep\u00fablica en el que el votante pod\u00eda mezclar votos de diferentes candidaturas) Tusell hab\u00eda optado por sumar los candidatos m\u00e1s votados que aspiraban a mayor\u00eda, mientras que ellos han hecho una media aritm\u00e9tica de los votos. El resultado es que los datos de ATV reducen la votaci\u00f3n del Frente Popular y aumentan la del resto, haciendo todav\u00eda m\u00e1s apretado el resultado; no es una consecuencia jur\u00eddicamente trascendente \u2013 por la ley electoral \u2013 pero si tiene una de imagen pol\u00edtica, pero es imposible entrar en esta cuesti\u00f3n porque ATV no detallan qu\u00e9 corresponde al uso de la media aritm\u00e9tica (que tambi\u00e9n es discutible) ni cu\u00e1les son las diferencias brutas entre los datos de las fuentes.<\/p>\n<p>Dejemos los votos y volvamos a los diputados. Esos 259 del Frente Popular, que todav\u00eda pod\u00edan verse aumentados por cuanto en segunda vuelta se disputar\u00edan una veintena y el Frente Popular ten\u00eda opciones de mayor\u00edas en Castell\u00f3n y alguna de minor\u00edas en las provincias vascas, \u00bfhasta qu\u00e9 punto correspond\u00edan a resultados \u201centurbiados\u201d por los sucesos posteriores al 16 de febrero? Es innegable que en las elecciones y en el escrutinio se produjeron irregularidades, pero lo fundamental no es eso \u2013 que nadie niega, ni lo neg\u00f3 Tusell en su trabajo \u2013 sino si fueron de tal calibre como para darle al Frente Popular la mayor\u00eda y la mayor\u00eda absoluta sin haberlo merecido con el voto limpio. Haciendo el resumen, que ATV no facilitan, de todas las incidencias descritas, resulta finalmente que las circunscripciones conflictivas, en las que se podr\u00edan haber producido pucherazo significativo en el voto o en el escrutinio son algo m\u00e1s de una media docena. ATV incluyen en su relato de conflictos a Alicante, Badajoz, C\u00f3rdoba, Sevilla, Ja\u00e9n, Las Palmas, Murcia, Vizcaya y M\u00e1laga, pero en ninguna de ellas hay realmente caso fehaciente de delito electoral. En las cuatro primeras lo que hubo fue pactos entre candidaturas del Frente Popular y de los centristas, o de estos y los \u201crepublicanos progresistas\u201d en perjuicio de la CEDA, orientando a sus electores al ejercicio del voto compuesto para minimizar lo que pudieran sumar las listas de la derecha; eso puede ser motivo de debate pol\u00edtico, pero nada m\u00e1s, y adem\u00e1s ese tipo de pactos locales no era infrecuente. Como ATV reconocen \u201cdeslealtad no equivale a ilegalidad\u201d; tendr\u00edan que haber obrado en consecuencia no incluyendo esas circunscripciones en el relato de la duda sobre la victoria del Frente Popular. En Ja\u00e9n, pasara lo que pasase no tuvo suficiente entidad como para poner en cuesti\u00f3n el resultado que se dio, los candidatos de la CEDA aceptaron el resultado. En Las Palmas, las denuncias no tienen m\u00e1s base documental que la de la prensa de derechas y no creo que pueda, sin m\u00e1s, incorporarse a la lista de los resultados discutibles, a menos que demos toda la verosimilitud a todas las informaciones de prensa, incluidas las de la izquierda, lo que ser\u00eda de no acabar; el conflicto mayor estuvo en la desuni\u00f3n de las derechas, que dieron la votaci\u00f3n por mayor\u00edas por perdida e intentaron descabalgar a Guerra del R\u00edo, de la opci\u00f3n por minor\u00edas, y solo consiguieron reforzar la victoria del Frente Popular; en cualquier caso fue una pugna entre radicales y cedistas. En Murcia-provincia, ATV reconocen que las irregularidades que se produjeron de haberse rectificado no habr\u00edan variado el resultado, que daban sin ninguna duda el triunfo al Frente Popular por mayor\u00edas y a los centristas las minor\u00edas en perjuicio de la CEDA. Tampoco hay caso. Como no lo hubo en Vizcaya, donde lo que se se\u00f1ala son presiones de los nacionalistas sobre los tradicionalistas. Tambi\u00e9n es m\u00e1s que discutible que la elecci\u00f3n por minor\u00edas en la ciudad de M\u00e1laga, a pesar de las manifestaciones y de las irregularidades hubiesen dado un resultado diferente al que dieron; el contrincante del Frente Popular se hab\u00eda retirado y el candidato del Frente Popular no necesit\u00f3 m\u00e1s que la mitad de los votos que obtuvo para hacerse con el esca\u00f1o; otro caso en que hubo problemas, pero en los que solo sobre la especulaci\u00f3n se pueden concluir que esos problemas cambiaron por completo el desenlace.<\/p>\n<p>De manera que donde pudo haber caso, siempre seg\u00fan el relato de ATV, fue en C\u00e1ceres, Santa Cruz de Tenerife, Valencia-provincia y en general en Galicia, lo que, por cierto era poca novedad. En todos ellos las irregularidades son indiscutibles, no obstante su sustanciaci\u00f3n y la realizaci\u00f3n de un nuevo escrutinio y una nueva propuesta de adjudicaci\u00f3n de esca\u00f1os, que es lo que hacen ATV no deja de ser problem\u00e1tico y en alg\u00fan caso una especulaci\u00f3n sin base indiscutible. Lo es de manera particular en el caso de C\u00e1ceres: el vuelco del reparto de esca\u00f1os que proponen se basa en dar por supuesto que la Junta ten\u00eda por ley que haber contado las certificaciones de los candidatos conservadores y no haber votado la aceptaci\u00f3n de las actas que ven\u00edan en los sobres abiertos (ya se ha dicho que no exist\u00eda tal obligaci\u00f3n legal, sino una facultad que la Junta por mayor\u00eda decidi\u00f3 utilizar en un determinado sentido); ATV contabilizan siempre los votos en disputa adjudic\u00e1ndolos en beneficio de la derecha (lo que es indemostrable); y esgrimen como argumento tambi\u00e9n el antecedente de los datos electorales de 1933, lo cual es estad\u00edsticamente una barbaridad \u2013 por no hablar del contexto diferente-, para dar por sentado un antecedente electoral tendr\u00edamos que sumar m\u00e1s elementos de comparaci\u00f3n, lo cual tambi\u00e9n es imposible. Como hip\u00f3tesis no es imposible que alguna correcci\u00f3n de datos hubiera proporcionado tambi\u00e9n una correcci\u00f3n parcial de resultados, pero no es sostenible que esas correcciones hubiesen llegado, si o si a la correcci\u00f3n completa pasando el Frente Popular de 7 a 5 diputados y sus antagonistas de 2 a 7. Algo similar ocurre en Valencia-provincia, donde a falta de algunos datos por incorporar de unas ocho poblaciones el resultado oficioso daba una ligera ventaja al Frente Popular de 400 votos (\u201cempate t\u00e9cnico\u201d, lo llaman impropiamente ATV, dado que un solo voto decid\u00eda el reparto por mayor\u00eda o por minor\u00eda). Sin tener todos los datos de los 5 municipios que no se contabilizaron, ni de tres mesas de otros tres municipios, y contando solo con los de tres deciden ATV se aventuran\u2013 aunque lo hagan en nota y no en cuerpo de texto \u2013 a una atribuci\u00f3n diferente de esca\u00f1os que les supondr\u00eda al Frente Popular la p\u00e9rdida de dos esca\u00f1os; teniendo en cuenta que la diferencia entre el \u00faltimo de la CEDA al que ellos atribuyen esca\u00f1o y el primero del Frente Popular al que se lo niegan era de 75 votos, con solo los datos de tres pueblos \u2013 y encima sin hacer en ellos ninguna discriminaci\u00f3n \u2013 no es procedente el intercambio de esca\u00f1os ( los pueblos de los que no consiguieron datos sumaban una poblaci\u00f3n de 3. 358, y los de las mesas que faltaban \u2013 cuyo censo de votantes no conocemos \u2013 sumaban 26.000 habitantes). Y por cierto, en favor de sus argumentaciones utilizan un testimonio viciado de Luis Larrea ante la comisi\u00f3n franquista del Dictamen sobre ilegitimidad de poderes actuantes el 18 de julio de 1936, que en otras partes del libro pretenden no seguir. Mayores argumentos son los que aparecen en las provincias gallegas y en Santa Cruz de Tenerife.<\/p>\n<p>Para la conclusi\u00f3n general no hay que insistir en los detalles. Concediendo a ATV, por hip\u00f3tesis formal, el cr\u00e9dito absoluto en los cambios de adjudicaci\u00f3n que proponen para estos \u00faltimos casos, el Frente popular habr\u00eda perdido una docena de esca\u00f1os (8 en La Coru\u00f1a, 2 en Lugo y 2 en Santa Cruz de Tenerife), con lo que la mayor\u00eda del Frente Popular se habr\u00eda mantenido, aun reduci\u00e9ndose, en t\u00e9rminos de absoluta con 247 esca\u00f1os. El \u201cfraude y la violencia\u201d- real y lamentable, pero que no era algo cong\u00e9nito a las izquierdas y el Frente Popular como se est\u00e1 de hecho sugiriendo- no habr\u00eda llegado para dar lugar a un resultado ileg\u00edtimo. Incluso si concedi\u00e9ramos todo el cr\u00e9dito a ATV en los casos de C\u00e1ceres, Valencia-provincia y M\u00e1laga-ciudad &#8211; lo cual no es posible, como he argumentado &#8211; el total de esca\u00f1os perdidos ser\u00eda de 20, los 12 anteriores m\u00e1s otros 8 (5 de C\u00e1ceres, 2 de Valencia-provincia, 1 de M\u00e1laga-ciudad); por poco, pero el Frente Popular antes de la segunda vuelta habr\u00eda tenido ya la mayor\u00eda absoluta. Tras la segunda vuelta el Frente Popular sum\u00f3 a esa mayor\u00eda absoluta 8 diputados m\u00e1s; el resto se qued\u00f3 con 206, pero todos esos esca\u00f1os no eran antag\u00f3nicos por completo al Frente Popular, y menos si su gobierno era republicano y su programa se manten\u00eda en los t\u00e9rminos del programa electoral.<\/p>\n<p>6.<\/p>\n<p>Las Cortes que se reunieron a mediados de marzo, eran leg\u00edtimas, y la mayor\u00eda absoluta en ellas era, por corta que quiera considerarse, absolutamente real y leg\u00edtima. El Frente Popular hab\u00eda vencido legal y pol\u00edticamente y no cabe poner en interrogantes esa victoria, por mucho detalle que se acumule en una inconfesada peque\u00f1a causa general contra las elecciones que dieron el triunfo al Frente Popular. Luego las Cortes actuaron, en pleno ejercicio de soberan\u00eda absoluta al que han de someterse el resto de poderes, tomando decisiones de validaci\u00f3n, y algunas decisiones de anulaci\u00f3n. El debate puede considerarse a manera de met\u00e1fora como una \u201ctercera vuelta\u201d, pero solo como met\u00e1fora, las vueltas electorales ya estaban hechas. Eso, en su peculiar estilo lo reconocen ATV al examinar la actuaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n de Actas de las Cortes: \u201cEl Frente popular sum\u00f3 con las nulidades parciales 6 esca\u00f1os, si bien las totales de Cuenca y Granada les acabar\u00edan otorgando 17 m\u00e1s. El partidismo de la Comisi\u00f3n de Actas hab\u00eda contribuido ciertamente a reforzar el cupo de esca\u00f1os del Frente Popular. Pero no fabric\u00f3 una mayor\u00eda que era ya una realidad cuando se completaron las operaciones de escrutinio y se constituy\u00f3 interinamente el Congreso. De ah\u00ed que todos los grupos conservadores acabaran aceptando, con m\u00e1s o menos reservas, este hecho consumado\u201d (pag. 496). El debate en Cortes sirvi\u00f3 para cerrar formalmente el resultado de las elecciones y para abrir al propio tiempo el nuevo curso de debate pol\u00edtico. El partidismo de la Comisi\u00f3n de Actas no fue un pecado de la izquierda, formaba parte del dise\u00f1o de la Cortes como c\u00e1mara de apelaci\u00f3n de protestas; visto en la perspectiva de hoy ese un grave problema del sistema, pero la perspectiva de entonces era la que impon\u00eda el estado inicial de construcci\u00f3n de un sistema democr\u00e1tico, como todav\u00eda no hab\u00eda existido en Espa\u00f1a, por m\u00e1s que muchos se empe\u00f1en en confundir parlamentarismo liberal con democracia y pretendan que ese estado democr\u00e1tico lo era ya la Monarqu\u00eda restaurada. El partidismo estuvo en el debate de la Comisi\u00f3n de Actas por parte del Frente Popular y por parte de las oposiciones; las Cortes se constitu\u00edan sobre una base de representaci\u00f3n partidaria y dif\u00edcilmente podr\u00eda haber actuado de otra manera.<\/p>\n<p>Parte de lo que ocurri\u00f3 discutiendo las actas perteneci\u00f3 ya al nuevo discurso pol\u00edtico de unos y otros, tambi\u00e9n de los que concluyeron despu\u00e9s de febrero que el intento de contrarreforma desde la ley no era posible y que hab\u00eda que ir ya a la soluci\u00f3n final de la sublevaci\u00f3n, amagada con intentos de golpes blandos que no hab\u00edan llegado a materializarse. Y form\u00f3 parte del nuevo curso pol\u00edtico el incidente que m\u00e1s empa\u00f1\u00f3 ese debate, que ya no era materialmente decisivo pero que ten\u00eda un valor pol\u00edtico trascendente para el futuro. El incidente doble de la retirada puntual de la CEDA de la Comisi\u00f3n de Actas y de las Cortes, que constituy\u00f3 un acto de irresponsabilidad pol\u00edtica, como reconocen ATV, perjudicando la imagen de las Cortes y perjudicando al propio tiempo a la CEDA, y la dimisi\u00f3n de Prieto, que ATV manipulan en favor de su exposici\u00f3n. Escriben ATV: \u201cel problema de fondo era que Prieto se opon\u00eda a afrontar la anulaci\u00f3n de Cuenca, Granada o Salamanca, sin hacer lo propio con los triunfos izquierdistas en C\u00e1ceres y La Coru\u00f1a\u201d. No s\u00e9 cu\u00e1l es su fuente documental. Lo que reflejan las actas del Grupo Parlamentario Socialista, del 26 y 31 de marzo (Archivo de la Fundaci\u00f3n Pablo Iglesias), no es exactamente eso. El 26 Prieto comunic\u00f3 a sus compa\u00f1eros que consideraba \u201cabsolutamente indefendibles\u201d las actas de La Coru\u00f1a y las compar\u00f3 con las de Salamanca y en esa misma reuni\u00f3n se inform\u00f3 que Aza\u00f1a era partidario de anular las de La Coru\u00f1a, Granda y \u201csi acaso Ciudad Real\u201d. La discusi\u00f3n que sigui\u00f3 en ning\u00fan momento introdujo la cuesti\u00f3n de C\u00e1ceres, ni tampoco se puso en cuesti\u00f3n que las de Granada tuvieran que anularse; el debate fue en torno a las elecciones gallegas. En la siguiente reuni\u00f3n Prieto dio cuenta de la anulaci\u00f3n de Granada y anunci\u00f3 que dimit\u00eda por oponerse a la validaci\u00f3n de las actas de La Coru\u00f1a, que supon\u00eda la elecci\u00f3n de Casares Quiroga, e insisti\u00f3 en ello, al tiempo que ratificaba su acuerdo con todas las actas firmadas. En el curso del debate qued\u00f3 claro que su dimisi\u00f3n era por negarse a aceptar la presi\u00f3n republicana para la validaci\u00f3n de las actas de La Coru\u00f1a y por la divisi\u00f3n socialista que estaba contaminando tambi\u00e9n la actuaci\u00f3n de los representantes socialistas en la Comisi\u00f3n de Actas; el enfrentamiento con el caballerista Rufilanchas era evidente. Actu\u00f3 como lo har\u00eda meses m\u00e1s tarde, vi\u00e9ndose en minor\u00eda y dispuesto a acatar la decisi\u00f3n de la mayor\u00eda pero no a hacer de portavoz y defensor de una posici\u00f3n que no compart\u00eda. Ni C\u00e1ceres ni Granada estuvieron en el debate interno, y s\u00ed Salamanca, sobre cuya anulaci\u00f3n general Prieto no encontr\u00f3 motivos suficientes, aunque s\u00ed para alguna medida parcial. La dimisi\u00f3n de Prieto se ha esgrimido muchas veces como prueba de la mala conciencia de una parte de los socialistas, los m\u00e1s moderados, sobre las resoluciones de la Comisi\u00f3n de Actas y esa imagen planea tambi\u00e9n en el texto de ATV; pero parece que el motivo mayor fue la divisi\u00f3n interna y la gota que colm\u00f3 el vaso la cuesti\u00f3n de La Coru\u00f1a. En cualquier caso ese no era un problema de las \u201celecciones del 16 de febrero\u201d sino de los socialistas, cuya divisi\u00f3n fue, sin duda, el peor fuego amigo que recibi\u00f3 el Frente Popular.<\/p>\n<p>Tras la dimisi\u00f3n de Prieto el debate sigui\u00f3 y concluy\u00f3 en los asuntos m\u00e1s peliagudos de los que Prieto se apart\u00f3 como figura principal: las actas de Galicia, las que implicaban los esca\u00f1os de Casares Quiroga, de Portela, y tambi\u00e9n de Calvo Sotelo. La mayor parte de las decisiones mantuvieron los resultados del escrutinio y solo se acord\u00f3 la nulidad general de dos distritos, Granada y Cuenca. No cansar\u00e9 alargando este texto con la cr\u00edtica al examen que ATV hacen a las decisiones sobre esas dos anulaciones, me limitar\u00e9 a invitar que se compare el comentario que Tusell hizo en su d\u00eda y el de ATV: para Tusell hab\u00eda razones suficientes que abonaban la acusaci\u00f3n de las izquierdas sobre las coacciones derechistas en Granada, no era as\u00ed en el caso de Cuenca. ATV no me han dado argumentos para pensar que ese juicio de Tusell fuese acertado. Como fue pertinente que Tusell recordase que la anulaci\u00f3n de las elecciones de Cuenca se vio favorecida por el abandono del pleno por parte de la mayor\u00eda de la derecha. De cualquier forma las elecciones de Granada y Cuenca ya no pod\u00edan cambiar nada sustancial y en cualquier caso, su resultado definitivo habr\u00eda de salir de unas nuevas elecciones, el 3 de mayo, en las que el Frente Popular llevaba las de ganar en Granada y las de perder en Cuenca. Lo que sucedi\u00f3, dando el triunfo general a las candidaturas del Frente Popular, no tuvieron ya nada que ver con las elecciones de febrero, sino con la decisi\u00f3n de la derecha de sumarse al carro de la conspiraci\u00f3n: se aliaron con Falange, proponi\u00e9ndolo como candidato, y dirigieron un mensaje negativo a sus partidarios, de desprecio de la Rep\u00fablica, retir\u00e1ndose de las elecciones en Granada y confundiendo con sus listas en Cuenca, en las que incorporaron a Jos\u00e9 Antonio Primo de Rivera y a Franco. Su historia ya no pertenece a la historia de febrero de 1936, sino a la de julio; los conspiradores hab\u00edan empezado a reunirse en marzo en casa del diputado de la CEDA, Jos\u00e9 Delgado, y Gil Robles que ya no estaba en condiciones de instigar nada opt\u00f3 por no quedarse totalmente al margen, poniendo su granito de arena \u2013 su aportaci\u00f3n econ\u00f3mica \u2013 al proceso conspirativo; \u00e9l tampoco quiso la paz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class='MsoNormal' style='text-align: justify; line-height: 150%;'>Hace un a\u00f1o Payne anunciaba la pr\u00f3xima publicaci\u00f3n de un trabajo de Manuel \u00c1lvarez Tard\u00edo y Roberto Villa, en el que seg\u00fan \u00e9l se demostraba el fraude generalizado de las elecciones de 1936 y la evidencia de la ilegitimidad de un gobierno, el del Frente Popular, y de la Rep\u00fablica que tras todo ello hab\u00eda dejado de ser democr\u00e1tica; y apostillaba, la sublevaci\u00f3n del 18 de julio no se hab\u00eda producido, por tanto, contra la democracia. Hasta ahora el estudio de Javier Tusell hab\u00eda establecido la l\u00ednea principal de interpretaci\u00f3n de aquellas elecciones, que consider\u00f3 aceptables en las condiciones de la \u00e9poca y de las que se hab\u00eda producido un triunfo democr\u00e1tico innegable del Frente Popular; una l\u00ednea de interpretaci\u00f3n muy inc\u00f3moda para una derecha que en el fondo nunca se ha sacado de encima el discurso de la ilegitimidad de la Rep\u00fablica del Frente Popular, discurso justificador antes y despu\u00e9s de la sublevaci\u00f3n militar. <\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":3379,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[955,917],"class_list":["post-3378","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-guerra-civil-espanola","tag-fraude-y-violencia-en-las-elecciones-del-frente-popular","tag-resenas"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3378","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3378"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3378\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3379"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3378"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3378"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3378"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}