{"id":3399,"date":"2017-06-06T00:00:00","date_gmt":"2017-06-05T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3399"},"modified":"2020-02-19T08:43:11","modified_gmt":"2020-02-19T07:43:11","slug":"entrevista-a-juan-andrade-historiador-de-la-democracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3399","title":{"rendered":"Entrevista a Juan Andrade, historiador de la democracia"},"content":{"rendered":"<p>Cinco a\u00f1os hace que <u>Juan Andrade<\/u> public\u00f3<a href=\"https:\/\/www.google.es\/url?sa=i&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=images&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0ahUKEwj3jvfVp5rUAhWGJhoKHekeCC4QjRwIBw&amp;url=https%3A%2F%2Fdiarium.usal.es%2Fenredandoconlahistoria%2F2013%2F05%2F15%2Fel-pce-y-el-psoe-en-la-transicion%2F&amp;psig=AFQjCNEzLAdfKalm7vDzwNcQQFhfMv162w&amp;ust=1496326211039204\"> <i><u><b>El PCE y el PSOE en (la) transici\u00f3n<\/b><\/u><\/i><\/a> (Siglo XXI, 2012) ) un absorbente estudio de las estrategias que los dos grandes partidos de la izquierda espa\u00f1ola siguieron en los a\u00f1os setenta en su carrera por hacerse con la hegemon\u00eda del campo progresista del naciente sistema democr\u00e1tico. Andrade es uno de esos j\u00f3venes historiadores que, nacidos ya en democracia (en su caso, en 1980), se han sentido libres, en los \u00faltimos a\u00f1os, de someter a la otrora sacrosanta <u><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Transici%C3%B3n_espa%C3%B1ola\">Transici\u00f3n<\/a><\/u> al escalpelo de la desmitificaci\u00f3n historiogr\u00e1fica. Su idea es que ni en aquellos a\u00f1os todo era posible, como quisiera creer cierta izquierda c\u00e1ndida, ni se hizo lo \u00fanico que se pod\u00eda hacer, como claman los consensos oficiales, sino que la transici\u00f3n fue un proceso complejo y conflictivo donde se tom\u00f3 uno de los muchos caminos posibles y donde los caminos alternativos m\u00e1s interesantes que se experimentaron, pero al final no se recorrieron, no por ello se perdieron del todo. Andrade es, adem\u00e1s, persona muy cercana a <u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Julio_Anguita\">Julio Anguita<\/a><\/b><\/u>, de quien public\u00f3 en 2015 una especie de memorias entrevistadas bajo el titulo <i><u><b><a href=\"https:\/\/www.google.es\/url?sa=i&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=images&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0ahUKEwjK4of-p5rUAhXJtxoKHdLQDywQjRwIBw&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.akal.com%2Flibros%2FAtraco-a-la-memoria%2F9788446042433&amp;psig=AFQjCNGN3Dwie7vzP5BuVksWyvZqYSCNXA&amp;ust=1496326296462391\">Atraco a la memoria<\/a><\/b><\/u><\/i>. Sobre todo ello y sobre la actualidad pol\u00edtica versa esta entrevista que tiene lugar en el venerable Caf\u00e9 Dindurra de Gij\u00f3n, aprovechando una visita de Andrade a Asturias.<\/p>\n<p>Pablo Batalla Cueto<b>.\u2014 <\/b><b>El relato oficial de la Transici\u00f3n, hoy en manifiesta crisis, goz\u00f3 de una extraordinaria fortaleza durante a\u00f1os. Y ten\u00eda su \u00e9pica, aunque una \u00e9pica curiosa y extra\u00f1a: la \u00e9pica del consenso.<\/b><\/p>\n<p><b>Juan Andrade.\u2014 <\/b>S\u00ed, todo relato, para seducir, tiene que tener una parte \u00e9pica, y el relato de la Transici\u00f3n la ten\u00eda. Su fortaleza radicaba en su \u00e9pica y esa \u00e9pica se desprend\u00eda de las teor\u00edas explicativas que se arbitraron para explicar el proceso, y que resultaban, a la vez que terap\u00e9uticas para una sociedad que estaba saliendo de una larga dictadura, motivadoras para un pa\u00eds que se dispon\u00eda a iniciar un nuevo camino. La primera teor\u00eda es la consabida teor\u00eda de las \u00e9lites, tan difundida desde primera hora como cuestionada a d\u00eda de hoy. Esta ven\u00eda a plantear que el proceso de cambio democr\u00e1tico fue posible gracias a la acci\u00f3n clarividente de una serie de hombres de Estado que pusieron en marcha una operaci\u00f3n de fina ingenier\u00eda pol\u00edtica para restaurar las libertades. Los roles estaban muy bien repartidos porque se complementaban unos a otros: <u><b><a href=\"https:\/\/www.google.es\/imgres?imgurl=http%3A%2F%2Fimg.rtve.es%2Fv%2F1530341%2F&amp;imgrefurl=http%3A%2F%2Fwww.rtve.es%2Falacarta%2Fvideos%2Fla-tarde-en-24-horas%2Fmuere-santiago-carrillo-97-anos%2F1530341%2F&amp;docid=_PEoSQxTXLOFWM&amp;tbnid=67oI-b7Hn5LDFM%3A&amp;vet=10ahUKEwi_rPLKqJrUAhUCIsAKHS1PCEEQMwhCKAcwBw..i&amp;w=768&amp;h=432&amp;bih=757&amp;biw=1409&amp;q=santiago%20carrillo&amp;ved=0ahUKEwi_rPLKqJrUAhUCIsAKHS1PCEEQMwhCKAcwBw&amp;iact=mrc&amp;uact=8\">Santiago Carrillo<\/a><\/b><\/u> como el domador del PCE, <u><b><a href=\"https:\/\/www.google.es\/url?sa=i&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=images&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0ahUKEwj36PP1qJrUAhXL2BoKHXQPDS0QjRwIBw&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.abc.es%2Fespana%2F20150210%2Fabci-felipe-gonzalez-comida-201502101239.html&amp;psig=AFQjCNHI3I5F8CS-iutmj84Tc2XYMIykrg&amp;ust=1496326505612446\">Felipe Gonz\u00e1lez<\/a><\/b><\/u> como el portador de las virtudes moderadas de la socialdemocracia,<a href=\"https:\/\/www.google.es\/imgres?imgurl=http%3A%2F%2Festaticos.elperiodico.com%2Fresources%2Fjpg%2F6%2F1%2Fmanuel-fraga-durante-una-entrevista-con-periodico-abril-1997-barcelona-1326695021716.jpg&amp;imgrefurl=http%3A%2F%2Fwww.elperiodico.com%2Fes%2Fnoticias%2Fpolitica%2Ffallece-manuel-fraga-iribarne-1326992&amp;docid=HzpDb5p34mclRM&amp;tbnid=9JQsTzCx_eIUiM%3A&amp;vet=10ahUKEwi9iq-FqZrUAhXlJsAKHXx6AF0QMwg5KAEwAQ..i&amp;w=627&amp;h=426&amp;bih=757&amp;biw=1409&amp;q=manuel%20fraga&amp;ved=0ahUKEwi9iq-FqZrUAhXlJsAKHXx6AF0QMwg5KAEwAQ&amp;iact=mrc&amp;uact=8\"> <u><b>Manuel Fraga<\/b><\/u><\/a> como el que reconcilia a la derecha franquista con las formas pol\u00edticas liberales y <u><b><a href=\"https:\/\/www.google.es\/imgres?imgurl=http%3A%2F%2Fmarcaespana.es%2Fsites%2Fdefault%2Ffiles%2Factualidad%2Fgalerias%2Fadolfo_suarez.jpg&amp;imgrefurl=http%3A%2F%2Fmarcaespana.es%2Feu%2Fberriak%2Fgizartea%2Fha-muerto-el-padre-pol%25C3%25ADtico-de-la-democracia-espa%25C3%25B1ola&amp;docid=sfRpAplHmtfaZM&amp;tbnid=2zODmc9kTmjYpM%3A&amp;vet=10ahUKEwi3quKYqZrUAhVqBMAKHaKUCc0QMwgqKAQwBA..i&amp;w=1686&amp;h=1173&amp;bih=757&amp;biw=1409&amp;q=adolfo%20su%C3%A1rez%20gonz%C3%A1lez&amp;ved=0ahUKEwi3quKYqZrUAhVqBMAKHaKUCc0QMwgqKAQwBA&amp;iact=mrc&amp;uact=8\">Adolfo Su\u00e1rez<\/a><\/b><\/u> como ese caballo de Troya que, desde dentro, va horadando las bases de la dictadura. Luego hay una materia gris de fondo, que es <u><b><a href=\"https:\/\/www.google.es\/imgres?imgurl=http%3A%2F%2Fwww.larioja.com%2Fnoticias%2F201505%2F17%2Fmedia%2F3920186.jpg&amp;imgrefurl=http%3A%2F%2Fwww.larioja.com%2Fculturas%2F201505%2F17%2Farquitecto-legal-transicion-20150517011436-v.html&amp;docid=7UJbI0dWZ-yX2M&amp;tbnid=dy8fdwZRbRECGM%3A&amp;vet=10ahUKEwjjuf2yqZrUAhVMK8AKHXyiBCIQMwguKAgwCA..i&amp;w=490&amp;h=765&amp;bih=757&amp;biw=1409&amp;q=Torcuato%20Fern%C3%A1ndez-Miranda%2C&amp;ved=0ahUKEwjjuf2yqZrUAhVMK8AKHXyiBCIQMwguKAgwCA&amp;iact=mrc&amp;uact=8\">Torcuato Fern\u00e1ndez-Miranda,<\/a><\/b><\/u> y, por encima de todos, coordin\u00e1ndolos a todos, el Rey, al que algunos historiadores han calificado como <i>el piloto del cambio<\/i>. Esta explicaci\u00f3n ten\u00eda el atractivo moral de presentar a los antiguos enemigos ahora reconciliados en pos de una gran empresa com\u00fan, y el atractivo intelectual de concebir a un grupo de hombres audaces dando forma a un plan meticuloso que, basado en el ajustado reparto de tareas, logr\u00f3 imponerse frente a los sectores recalcitrantes del r\u00e9gimen y los extremistas de la oposici\u00f3n.<\/p>\n<p><b>\u00bfA qui\u00e9n benefici\u00f3 m\u00e1s este relato?<\/b><\/p>\n<p>Al final este relato tan moralizante sent\u00f3 especialmente bien a los herederos reformistas de la dictadura, porque convert\u00eda el conflicto entre dictadura y democracia en un conflicto entre inmovilistas y reformistas y depositaba casi toda la responsabilidad de la dictadura en una parte muy minoritaria del r\u00e9gimen, en el <i>b\u00fanker<\/i>, muy f\u00e1cilmente estigmatizable por su propia cerrilidad. Eso s\u00ed, como todo relato moralizante este relato confunde las convicciones con los intereses y la virtud con la necesidad, aunque es muy interesante ver c\u00f3mo durante buena parte del proceso los intereses de supervivencia de algunas \u00e9lites de la dictadura se transmutan en convicciones m\u00e1s o menos democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p><u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Javier_Cercas\">Javier Cercas<\/a><\/b><\/u><b> sostiene en <\/b><i><u><b><a href=\"https:\/\/imagessl7.casadellibro.com\/a\/l\/t0\/37\/9788439722137.jpg\">Anatom\u00eda de un instante<\/a><\/b><\/u><\/i><b> que Adolfo Su\u00e1rez, que en principio abraz\u00f3 la democracia por inter\u00e9s, acab\u00f3 crey\u00e9ndosela de veras, sobre todo en la medida en que el relato m\u00edtico de la Transici\u00f3n lo convert\u00eda a \u00e9l en uno de sus paladines.<\/b><\/p>\n<p>\u00c9sa es la fuerza de los relatos m\u00edticos: que terminan siendo cre\u00eddos por aqu\u00e9llos que los construyen.<\/p>\n<p><b>Hablaba de varias teor\u00edas explicativas de la Transici\u00f3n. \u00bfCu\u00e1les son las otras?<\/b><\/p>\n<p>Otra es la teor\u00eda mecanicista de la modernizaci\u00f3n, seg\u00fan la cual la democracia es el resultado de las consecuencias que trajo consigo el proceso desarrollista de los a\u00f1os sesenta. El proceso de modernizaci\u00f3n, urbanizaci\u00f3n, industrializaci\u00f3n, auge de las clases medias, ampliaci\u00f3n del consumo, el turismo, etc\u00e9tera, provocar\u00edan, seg\u00fan este relato, un fuerte desajuste entre esa base socioecon\u00f3mica modernizada y un sistema pol\u00edtico obsoleto, de tal forma que los cambios en la estructura socioecon\u00f3mica acabaron generando su propia superestructura pol\u00edtica democr\u00e1tica. Esta teor\u00eda se expresa por ejemplo en aquella famosa, tan famosa como inasumible, frase de <u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Fabi%C3%A1n_Estap%C3%A9\">Fabi\u00e1n Estap\u00e9<\/a><\/b><\/u>: \u00abla democracia vino en un <u><a href=\"https:\/\/www.google.es\/imgres?imgurl=http%3A%2F%2Fwww.ecestaticos.com%2Fimage%2Fclipping%2F680874aa9b31632a14791466e0933296%2Fimagen-sin-titulo.jpg&amp;imgrefurl=http%3A%2F%2Fblogs.elconfidencial.com%2Fmotor%2Fautomaniacos%2F2013-09-16%2Fel-coche-clasico-esta-de-moda_27559%2F&amp;docid=Tc2mbSeapAZpPM&amp;tbnid=-KPHxg-pCkA7jM%3A&amp;vet=10ahUKEwiCku6Hq5rUAhWFKMAKHYdwCqMQMwhIKA0wDQ..i&amp;w=780&amp;h=450&amp;bih=757&amp;biw=1409&amp;q=600%20coche&amp;ved=0ahUKEwiCku6Hq5rUAhWFKMAKHYdwCqMQMwhIKA0wDQ&amp;iact=mrc&amp;uact=8\">600\u00bb<\/a><\/u>. Claro, esta teor\u00eda apenas oculta la voluntad de muchos tecn\u00f3cratas de la dictadura de adjudicarse la paternidad de la democracia por medio de un silogismo incre\u00edble, seg\u00fan el cual, si la causa \u00faltima de la democracia es el desarrollismo, entonces son ellos los tecn\u00f3cratas, en tanto impulsores del desarrollismo a principios de los sesenta, los fact\u00f3tum de la democracia.<\/p>\n<p><b>Y retorciendo a\u00fan m\u00e1s la realidad puede decirse, como dice sin ning\u00fan pudor <\/b><u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/P%C3%ADo_Moa\">P\u00edo Moa<\/a><\/b><\/u><b>, que el propio <\/b><u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Francisco_Franco\">Franco<\/a><\/b><\/u><b> trajo la democracia al auspiciar y encumbrar a esos mismos tecn\u00f3cratas.<\/b><\/p>\n<p>Claro. Una vez nos ponemos a retorcer la l\u00f3gica silog\u00edstica podemos acabar llegando a disparates como \u00e9se. De todas formas, detr\u00e1s de eso hay teor\u00edas, las de modernizaci\u00f3n a lo <u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Samuel_P._Huntington\">Huntington<\/a><\/b><\/u>, que en su d\u00eda s\u00ed tuvieron cr\u00e9dito y seg\u00fan las cuales los procesos de modernizaci\u00f3n en clave capitalista generan inevitablemente procesos pol\u00edticos liberalizadores. Eso se desmiente s\u00f3lo: ah\u00ed est\u00e1n, por ejemplo, los casos de Chile y de China para demostrar lo contrario, que los procesos acelerados de modernizaci\u00f3n capitalista requieren con frecuencia altas dosis de autoritarismo y son m\u00e1s que compatibles con el mantenimiento de dictaduras. En el fondo de estos planteamientos late adem\u00e1s una confusi\u00f3n te\u00f3rica entre causas y condiciones de posibilidad. Los cambios del desarrollismo son fundamentales y fueron extraordinariamente importantes en Espa\u00f1a; sin ellos no se entiende absolutamente nada. Pero una cosa es decir eso y otra decir que esos cambios fueron la causa \u00faltima de la democracia o incluso su condici\u00f3n necesaria. Por el contrario, realmente funcionaron como condiciones de posibilidad para el desarrollo de una acci\u00f3n pol\u00edtica colectiva y para el despliegue de una cultura democr\u00e1tica que estuvieron, s\u00ed, condicionadas o estimuladas por cambios estructurales, pero que procedieron de la voluntad de sus sujetos y no estaban inscritas en la l\u00f3gica natural de las cosas, menos a\u00fan en la mente de los jerarcas de la dictadura.<\/p>\n<p><b>\u00bfCu\u00e1les son las otras teor\u00edas explicativas?<\/b><\/p>\n<p>La tercera es la europe\u00edsta o teleol\u00f3gica, seg\u00fan la cual la democracia fue el resultado de la acci\u00f3n irresistible que sobre la mayor\u00eda de la sociedad espa\u00f1ola ejerci\u00f3 una finalidad, un objetivo, un <i>telos <\/i>concreto: la incorporaci\u00f3n a Europa como espacio de normalizaci\u00f3n y de progreso. A partir de ah\u00ed, buena parte de lo que sucedi\u00f3 se interpreta como pasos conducentes a (o m\u00e1s bien como pasos conducidos por) esa aspiraci\u00f3n \u00faltima. Y luego, por \u00faltimo y no menos importante, hay otra teor\u00eda explicativa, que yo llamar\u00eda populista, que sublima una voluntad popular entendida como un\u00edvoca y uniforme y subraya el papel jugado por una sociedad sensata que, despu\u00e9s de un proceso de maduraci\u00f3n silenciosa, llega a la conclusi\u00f3n de que es necesario reconciliarse y dejar atr\u00e1s viejos enfrentamientos y sectarismos procedentes de la guerra civil para remar conjuntamente en pos de la construcci\u00f3n de un nuevo marco de convivencia, orientando directamente o refrendando pasivamente los pasos de sus representantes. Pero la clave del relato m\u00edtico de la Transici\u00f3n radica en la perfecta articulaci\u00f3n (hablo de una perfecci\u00f3n idealista) de esas cuatro teor\u00edas o pseudoteor\u00edas explicativas que terminan por forjar una \u00e9pica. As\u00ed, articuladas, el relato cobraba un tono \u00e9pico mayor al plantear que la transici\u00f3n ser\u00eda el resultado de la acci\u00f3n virtuosa de unos dirigentes clarividentes y democr\u00e1ticos que fueron despejando los obst\u00e1culos institucionales de la dictadura para que pudiera producirse el despliegue de una sociedad reconciliada, modernizada y proyectada hacia Europa como espacio de normalidad y progreso.<\/p>\n<p><b>Espa\u00f1a ten\u00eda por fin algo de lo que sentirse orgullosa.<\/b><\/p>\n<p>Claro, claro. Se dice mucho, y es cierto, que la Transici\u00f3n opera como el mito fundacional de nuestro actual sistema pol\u00edtico, y ello es as\u00ed porque hasta entonces Espa\u00f1a no tuvo un acontecimiento que suscitara una amplia adhesi\u00f3n de los ciudadanos. En los a\u00f1os ochenta, el gobierno socialista, consciente de esa debilidad, trat\u00f3 de reconstruir y reforzar la identidad nacional sobre dos bases: un nuevo proceso de modernizaci\u00f3n que tiene ligaz\u00f3n con el anterior y, a nivel simb\u00f3lico, una identificaci\u00f3n colectiva de la mayor\u00eda de los ciudadanos con el momento fundacional del sistema. Claro, lograr esa identificaci\u00f3n pasaba por construir un relato que devolviera la autoestima a la sociedad espa\u00f1ola. Y lo que se hizo fue presentar a los espa\u00f1oles como un gran pueblo que, gracias a la modernizaci\u00f3n y a la reconciliaci\u00f3n, logr\u00f3 recuperar las libertades, fue un ejemplo para el mundo y se incorpor\u00f3 a la panacea europea. El relato funcionaba muy bien porque encajaba con una sociedad que ten\u00eda la autoestima baja por su pasado dictatorial, que necesitaba sacudirse un complejo de inferioridad con respecto a los pa\u00edses de su entorno y que al mismo tiempo pose\u00eda una extraordinaria energ\u00eda acumulada y una voluntad amplia, pero polivalente, de cambio, que en parte ten\u00eda que ver con los proyectos de la oposici\u00f3n pero que en mayor medida ten\u00eda que ver con el horizonte de expectativas de las nuevas clases medias. Ah\u00ed radicada la fuerza del relato, en que resultaba tan terap\u00e9utico con respecto al pasado como motivador con respecto al futuro. El problema es que lo era a costa de expulsar de la explicaci\u00f3n del proceso una noci\u00f3n insoslayable en cualquier proceso de cambio, como es la noci\u00f3n de conflicto. El problema es que la transici\u00f3n no se explica si no es a partir de la confrontaci\u00f3n de proyectos y de luchas de intereses que van dando forma a un proceso que no est\u00e1 marcado por la bondad o la maldad de una serie de agentes, sino por esas luchas de poder entre sujetos m\u00faltiples que, en virtud de una correlaci\u00f3n de fuerzas que nunca es estable y de una serie de decisiones m\u00e1s o menos audaces y de un contexto econ\u00f3mica, social y culturalmente estructurado, lograron imponer su voluntad o llegaron a acuerdos, s\u00edntesis y transacciones. Todo eso se ha expulsado de este relato para dejar paso a esa \u00e9pica reparadora.<\/p>\n<p><b>Esa \u00e9pica tiene tambi\u00e9n mucho de relato generacional.<\/b><\/p>\n<p>Por supuesto, y en ello radica en gran medida la fuerza del relato: en el peso que hasta hace poco y todav\u00eda hoy sigue teniendo una parte importante de los protagonistas de la Transici\u00f3n en la vida p\u00fablica. El problema es que una parte de esa generaci\u00f3n que ha ocupado posiciones de poder y prestigio ha tendido a confundir su memoria particular de los hechos con la historia general de la Transici\u00f3n y a atribuir al proceso una bondad paralela al ascenso social y profesional que ellos experimentaron. Esa memoria particular se fue transmutando en memoria hegem\u00f3nica y al final en conmemoraci\u00f3n oficial por parte del Estado en los a\u00f1os ochenta y noventa, que es cuando realmente se construye el paradigma de la Transici\u00f3n en esos t\u00e9rminos. Es curioso, porque cuando uno va a la prensa que se hac\u00eda en la \u00e9poca de la transici\u00f3n se encuentra mucha m\u00e1s discrepancia a prop\u00f3sito de lo que est\u00e1 sucediendo que la que va a haber en los ochenta y en los noventa cuando se haga una relectura conmemorativa del proceso.<\/p>\n<p><b>Lo de <\/b><i><b>la mod\u00e9lica Transici\u00f3n<\/b><\/i><b> se acab\u00f3 convirtiendo en un clich\u00e9 period\u00edstico, como la campechan\u00eda del <\/b><u><b><a href=\"https:\/\/www.google.es\/imgres?imgurl=http%3A%2F%2Fs.libertaddigital.com%2Ffotos%2Fnoticias%2Frey-juan-carlos14port.jpg&amp;imgrefurl=http%3A%2F%2Fwww.libertaddigital.com%2Fchic%2Fcorazon%2F2014-09-07%2Fel-enigma-de-la-fortuna-personal-del-rey-juan-carlos-1276527480%2F&amp;docid=5dxHggrsdg3fvM&amp;tbnid=dK_wAhzKO4ei4M%3A&amp;vet=10ahUKEwjmhMrrq5rUAhUJKMAKHRouDJ0QMwhMKBEwEQ..i&amp;w=700&amp;h=499&amp;bih=757&amp;biw=1409&amp;q=rey%20juan%20carlos&amp;ved=0ahUKEwjmhMrrq5rUAhUJKMAKHRouDJ0QMwhMKBEwEQ&amp;iact=mrc&amp;uact=8\">Rey<\/a><\/b><\/u><b>.<\/b><\/p>\n<p>S\u00ed, la fuerza del relato m\u00edtico de la transici\u00f3n radic\u00f3 tambi\u00e9n en su capacidad, muy potenciada por el contexto de los ochenta y noventa, de presentar el proceso como un proceso mod\u00e9lico en tres sentidos: en el de sus resultados (liberal-democr\u00e1ticos), en el de sus procedimientos (supuestamente pac\u00edficos) y en el de ser una experiencia exportable a otros lugares (sobre todo a Am\u00e9rica latina y los pa\u00edses del extinto socialismo real). Claro, lo del car\u00e1cter mod\u00e9lico de los resultados de la transici\u00f3n depende del sistema de valores o de las aspiraciones que tenga cada cual, pues, como es l\u00f3gico, la Transici\u00f3n no fue nada mod\u00e9lica ni para quienes quer\u00edan una ruptura democr\u00e1tica ni para los que aspiraban a la continuidad de la dictadura. La pregunta que hab\u00eda que hacer, no solo a quienes sostienen este relato desde la prensa y los cargos p\u00fablicos, sino a la mayor\u00eda de la status quo acad\u00e9mico y de la historiograf\u00eda, es por qu\u00e9 el liberalismo, la moderaci\u00f3n o una socialdemocracia muy rebajada deben ser el rasero universal, el sentido com\u00fan inapelable, desde el cual hay que valorar los procesos hist\u00f3ricos. El problema para sus partidarios es que, por mucho que traten de naturalizarlo, ese paradigma liberal o socioliberal de pretensiones universales es tan normativo, tan hist\u00f3rico y tan ideol\u00f3gico como cualquier otro. A m\u00ed me parece muy bien que cada uno tenga su propio paradigma, incluso que desde \u00e9l valore los procesos hist\u00f3ricos en t\u00e9rminos acad\u00e9micos, pero me parece tramposo cuando eso se hace en nombre de una supuesta raz\u00f3n universal incuestionable.<\/p>\n<p><b>Por no hablar de lo violenta que fue la supuestamente pac\u00edfica Transici\u00f3n. En Espa\u00f1a hubo bastantes m\u00e1s muertos \u2014causados por la Polic\u00eda, por la ultraderecha, por <\/b><u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Euskadi_Ta_Askatasuna\">ETA<\/a><\/b><\/u><b>, por los <\/b><u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Grupos_de_Resistencia_Antifascista_Primero_de_Octubre\">GRAPO<\/a><\/b><\/u><b>\u2026\u2014 que en Portugal, donde la dictadura fue derribada por una revoluci\u00f3n social.<\/b><\/p>\n<p>Sin duda, esa fue la otra supuesta dimensi\u00f3n mod\u00e9lica de la transici\u00f3n, la de su car\u00e1cter pac\u00edfico. Y no hay que pensar s\u00f3lo en la violencia expl\u00edcita, sino tambi\u00e9n en la latente; en el miedo a un golpe de Estado introyectado como garant\u00eda de autorrepresi\u00f3n de la gente. Esa amenaza \u00faltima sobrevol\u00f3 todo el proceso como una espada de Damocles, violentando la voluntad de la gente. Por otro lado, lo de que la Transici\u00f3n espa\u00f1ola fuera una experiencia exportable a otras latitudes ten\u00eda una dimensi\u00f3n propagand\u00edstica intencionada. Plantear eso en los a\u00f1os ochenta a los pa\u00edses del Cono Sur supon\u00eda afirmar la supuesta superioridad de la democracia liberal occidental no s\u00f3lo sobre esas dictaduras, sino tambi\u00e9n sobre los procesos de cambio popular que esas dictaduras hab\u00edan abortado. Y plante\u00e1rselo a los pa\u00edses de Europa del Este a principios de los noventa era a\u00fan m\u00e1s capcioso: supon\u00eda asimilar transici\u00f3n a la democracia con transici\u00f3n al capitalismo y dos realidades esencialmente distintas, como eran la dictadura franquista y los reg\u00edmenes del socialismo real, en la l\u00ednea de un concepto de guerra fr\u00eda revitalizado tras la ca\u00edda del muro y hoy agotado para la investigaci\u00f3n, como es el de \u00ablos totalitarismos\u00bb. Eso lo explica muy bien <u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Enzo_Travers\">Enzo<\/a><\/b><\/u><u> <\/u><u><b>Traverso<\/b><\/u> cuando dice que el totalitarismo sirve parta subrayar algunas similitudes formales entre reg\u00edmenes antag\u00f3nicos pero que poner el acento en eso es una frivolidad.<\/p>\n<p><b>El momento culminante del mito de la Transici\u00f3n fue 1995, cuando se emitieron aquellos documentales de <\/b><u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Victoria_Prego\">Victoria Pre<\/a><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Victoria_Prego\">go<\/a><\/b><\/u><b>, \u00bfno le parece?<\/b><\/p>\n<p>El momento \u00e1lgido del relato m\u00edtico de la Transici\u00f3n podr\u00eda ser 1995, s\u00ed, y su fortaleza radicaba entonces en que era respaldado en \u00faltima instancia por las dos opciones en torno a las cuales giraba la contienda electoral. Luego fue experimentando un cierto declive y finalmente hubo un momento de quiebra, de crisis fuerte del relato, que podemos identificar simb\u00f3licamente con el <u><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Movimiento_15-M\">15-M<\/a><\/u>. \u00bfPor qu\u00e9 entra en crisis el relato de la Transici\u00f3n? Pues por muchas razones que podr\u00edamos sintetizar en dos. Una tiene que ver con su propia debilidad formal: es un relato bien armado en los t\u00e9rminos que coment\u00e1bamos antes pero que entra en contradicci\u00f3n con la producci\u00f3n historiogr\u00e1fica sobre el per\u00edodo a medida que se va normalizando la investigaci\u00f3n y, sobre todo, con la experiencia real y vivencial de la gente, sobre todo de las nuevas generaciones. Se van construyendo explicaciones que no casan muy bien con ese relato m\u00edtico y llega un momento en que el tono c\u00e1ndido de ese relato encomi\u00e1stico no es que ya no convenza o ya no seduzca sino que incluso sonroja, porque es demasiado almibarado y porque la sociedad ya no necesita esas dosis de autoestima o esa sacudida de complejos que s\u00ed necesit\u00f3 en otro momento, o porque comprueba que ese camino que se inicia con la transici\u00f3n no les ha llevado a donde el relato promet\u00eda. Adem\u00e1s, desde el punto de vista formal es un relato excesivamente r\u00edgido, incapaz de integrar otras visiones discrepantes o simplemente distintas que empiezan a operar en el sentido com\u00fan de mucha gente.<\/p>\n<p><b>Cosa curiosa en un relato que ensalza el consenso.<\/b><\/p>\n<p>S\u00ed, es parad\u00f3jico. Es un relato que tiene un tono na\u00edf cuando el auditorio asiente pero que es extraordinariamente agresivo respecto a visiones discrepantes, y eso es un s\u00edntoma de debilidad. Un relato potente es uno que integra, que amolda, que incorpora; no uno herm\u00e9tico o r\u00edgido. Pero eso es una de las secuelas de la transici\u00f3n, la de haber legado un sentido muy excluyente del consenso, la de utilizar el consenso como un mecanismo disciplinario a nivel simb\u00f3lico que reduce sensiblemente el pluralismo. Para evitarlo habr\u00eda que deconstruir la noci\u00f3n de consenso de la transici\u00f3n y para eso habr\u00eda que poner el acento en el hecho de que este consenso se construy\u00f3 no solo bajo la amenaza de un golpe de Estado, sino que en las negociaciones esa amenaza fue explotada y rentabilizada m\u00e1s por unas opciones que por otras; que no todos los negociadores cedieron por igual, sino que lo hicieron en funci\u00f3n de su relaci\u00f3n con los aparatos de poder heredados en gran medida del r\u00e9gimen; y que el consenso parlamentario fue bastante herm\u00e9tico y opaco. Cuando hoy se ensalza el consenso de la transici\u00f3n muchas veces se obvian todas esas cosas y parece que se reivindica la idea del consenso como un redil.<\/p>\n<p><b>\u00bfPor qu\u00e9 m\u00e1s ha entrado en crisis?<\/b><\/p>\n<p>El relato tambi\u00e9n entra en crisis cuando sucumbe el proyecto de modernizaci\u00f3n sobre el cual se hab\u00eda levantado, cuando el sistema representativo del 78 pasa ser percibido como tendente a un bipartidismo que no recoge la pluralidad de la sociedad y, sobre todo, a la corrupci\u00f3n; cuando el modelo de organizaci\u00f3n territorial del estado deja de satisfacer en buena parte de Catalu\u00f1a; cuando el pacto social de la transici\u00f3n \u2014que rara vez se cumpli\u00f3 en beneficio de los de abajo\u2014 salta por los aires con el aumento del paro, la pobreza, los desahucios; y cuando el ed\u00e9n europeo se vive como un espacio de cesi\u00f3n de soberan\u00eda a poderes no controlados democr\u00e1ticamente que impone recortes en servicios sociales y genera profundas desigualdades a beneficio del centro y en perjuicio de las periferias. En ese paisaje despu\u00e9s de la batalla no queda mucho escenario para la \u00e9pica de la transici\u00f3n.<\/p>\n<p><b>El mito de la Transici\u00f3n comenz\u00f3 a romperse por la izquierda; por el antiguo<\/b><b> <\/b><u><b>PCE<\/b><\/u><b>, cuyas huestes fueron las primeras, no sin raz\u00f3n, en sentirse estafadas.<\/b><\/p>\n<p>La historia del PCE es la de un partido que va haciendo peque\u00f1as renuncias que son aceptadas una a una en cada momento por una militancia a la que el ritmo vertiginoso de los acontecimientos no permite verlas en toda su dimensi\u00f3n, pero que cuando cobra perspectiva y las ve todas juntas termina asust\u00e1ndose de lo que ha sucedido. El PCE fue como una olla a presi\u00f3n que fue aceptando cada peque\u00f1a subida de la temperatura hasta que acab\u00f3 estallando; o como un combate de boxeo en el que los golpes no duelen cuando los est\u00e1s recibiendo, porque est\u00e1s inmerso en la batalla, pero cuando acaba el combate y constatas que has sido derrotado, si no por KO s\u00ed por puntos, empiezas a sentir en tu cuerpo los estragos de todos los pu\u00f1etazos que has recibido. Ah\u00ed, m\u00e1s bien a mediados de los ochenta, el partido inicia una revisi\u00f3n de su trayectoria en la transici\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Pese a todo, una parte del PCE se niega a asumirse derrotada, y eso genera otro relato m\u00edtico: el del partido m\u00e1rtir que se inmola conscientemente en pro de la democracia. <\/b><u><b><a href=\"https:\/\/es-es.facebook.com\/alberto.garzon.espinosa\/\">Alberto Garz\u00f3n<\/a><\/b><\/u><b> lo explica muy bien: el PCE quer\u00eda 10 y consigui\u00f3 5, pero no asumi\u00f3 que consigui\u00f3 s\u00f3lo el 5, sino que pas\u00f3 a autoconvencerse de que ese 5 era todo lo que quer\u00eda desde un principio.<\/b><\/p>\n<p>Comparto lo que dice <b>Garz\u00f3n<\/b>. El PCE hizo de la necesidad virtud y pas\u00f3 a plantear que lo poco que consigui\u00f3, condicionado por la presi\u00f3n internacional, por una correlaci\u00f3n de fuerzas (o de debilidades) desfavorable y por la amenaza finalmente confirmada de un golpe de Estado, vino a constituir en realidad una extraordinaria victoria para la sociedad espa\u00f1ola atribuible especialmente a la audacia de un partido que nunca quiso ir m\u00e1s all\u00e1. A ver, un repliegue puede ser un movimiento acertado en una guerra; el problema viene cuando t\u00fa vendes ese repliegue como una ofensiva, porque cuando la realidad se imponga terminar\u00e1s desmoralizando a la tropa.<\/p>\n<p><b>El<\/b><b> mensaje que Santiago Carrillo vend\u00eda a la militancia era que se hac\u00eda lo que la infanter\u00eda espa\u00f1ola en cierto refr\u00e1n: no retroceder, sino dar media vuelta y seguir avanzando.<\/b><\/p>\n<p>S\u00ed (risas). Santiago Carrillo pod\u00eda haber planteado que se hab\u00eda dado una batalla en la que, a fin de no arriesgar m\u00e1s, se acab\u00f3 considerando que era bueno llegar a una transacci\u00f3n y aceptar la continuidad de ciertas instituciones. Pero lo que hizo en lugar de eso fue plantear que el PCE hab\u00eda llegado a esa transacci\u00f3n porque consideraba que esas instituciones eran realmente democr\u00e1ticas. Donde mejor se ve esto es en el caso de la Monarqu\u00eda: en vez de decir que no quedaba m\u00e1s remedio que aceptarla para ser legalizado y que si no se aceptaba se corr\u00eda el riesgo de perder posiciones electorales dif\u00edcilmente recuperables despu\u00e9s, lo que Carrillo dijo fue que la Monarqu\u00eda era una instituci\u00f3n m\u00e1s que aceptable, aceptable incluso en un futuro sistema socialista.<\/p>\n<p><b>Es curioso c\u00f3mo los propios padres fundadores de la Transici\u00f3n fueron desgast\u00e1ndose personalmente en tanto adalides y representantes del consenso. El mismo Manuel Fraga que en 1977 provoc\u00f3 un peque\u00f1o esc\u00e1ndalo llevando a Santiago Carrillo al Club Siglo XXI acab\u00f3 enzarz\u00e1ndose con \u00e9l en 2008, al final de la vida de ambos, en el programa <\/b><i><b>59 Segundos<\/b><\/i><b> de Televisi\u00f3n Espa\u00f1ola y a cuenta de la matanza de Paracuellos. Adolfo Su\u00e1rez acab\u00f3 haciendo m\u00edtines para el PP ultramontano de la d\u00e9cada del 2000, en el que militaba su hijo. Y de la evoluci\u00f3n de Felipe Gonz\u00e1lez, para qu\u00e9 vamos a hablar.<\/b><\/p>\n<p>Es que la l\u00f3gica del consenso es una l\u00f3gica muy forzada en todos los sentidos, y era inevitable que con el correr del tiempo fueran apareciendo algunas fisuras, como el caso que citas de <b>Manuel Fraga<\/b> y <b>Santiago Carrillo<\/b>, que tiene que ver con algo que al final resulta insoslayable, que es el peso, la inercia irrefrenable y cu\u00e1nto ha modelado, pese a que no se verbalizase, los h\u00e1bitos, las expectativas y las mentalidades el suceso m\u00e1s brutal de la historia contempor\u00e1nea de este pa\u00eds, que es la Guerra Civil. Eso, en alg\u00fan momento ten\u00eda que salir, y sali\u00f3, por ubicarlo en t\u00e9rminos parlamentarios, durante el mandato de <u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Jos%C3%A9_Luis_Rodr%C3%ADguez_Zapatero\">Jos\u00e9 Luis Rodr\u00edguez Zapatero<\/a><\/b><\/u>. Y no porque Zapatero lo azuzase, como dice la derecha cavernaria, con la <u><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ley_de_Memoria_Hist%C3%B3rica_de_Espa%C3%B1a\">ley de Memoria Hist\u00f3rica<\/a><\/u>, sino por la propia inmensidad del fen\u00f3meno. La guerra civil es una realidad tan enorme que acaba rompiendo algunas de las costuras de la camisa de fuerza del consenso de la Transici\u00f3n y acaba saliendo tambi\u00e9n por boca de algunos de quienes hab\u00edan suscrito esos consensos, como es el caso de Santiago Carrillo del que hablas.<\/p>\n<p><b>En Portugal, como dec\u00edamos antes, no hubo una transici\u00f3n pac\u00edfica pactada con los tiranos, sino una revoluci\u00f3n social, y sin embargo el pa\u00eds vecino no acab\u00f3 disfrutando de una democracia m\u00e1s profunda o m\u00e1s social qua la espa\u00f1ola, sino una bipartidista, capitalista y abrazada al <\/b><u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Consenso_de_Washington\">Consenso de Washington<\/a><\/b><\/u><b> y a la <\/b><u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/OTAN\">OTAN<\/a><\/b><\/u><b>. La \u00fanica salvedad es que Portugal es una rep\u00fablica y Espa\u00f1a no, pero en todo caso ya lo era antes. A la vista de ello, \u00bfse pod\u00eda haber hecho, en Espa\u00f1a, otra cosa que la Transici\u00f3n tal como se hizo? \u00bfFue lo que se hizo lo \u00fanico que era posible hacer?<\/b><\/p>\n<p>\u00c9se es uno de los ejes del discurso encomi\u00e1stico y hagiogr\u00e1fico de la Transici\u00f3n, la apelaci\u00f3n a lo inevitable, a lo ineluctable, a lo necesario: \u00abla Transici\u00f3n se hizo de la \u00fanica forma que pod\u00eda hacerse, ergo se hizo lo mejor posible\u00bb. Esa apelaci\u00f3n a lo inevitable es un recurso habitual y l\u00f3gico en quienes tratan de justificar las decisiones que en su d\u00eda tomaron. El problema es cuando lo inevitable se constituye en la explicaci\u00f3n de los procesos hist\u00f3ricos, cuando los historiadores empiezan a repetir aquello de que \u00abtodo lo real es racional\u00bb o, a la inversa, a presentar como quim\u00e9ricas o retardatarias todas las opciones que se opusieron al despliegue de esa opci\u00f3n \u00fanica. De este modo se acaban imponiendo visiones que miran al pasado atendiendo exclusivamente a lo que del pasado ha trascendido, y eso supone renunciar a una cosa que sucede y que explica los procesos de cambio: que buena parte de los idearios y de los proyectos que finalmente salen derrotados act\u00faan previamente como fuerzas motrices fundamentales. Todos esos imaginarios, todos esos ideales de ruptura democr\u00e1tica, de justicia social avanzada, de experimentaci\u00f3n contracultural y democr\u00e1tica funcionaron como la gasolina del cambio, no fueron experiencias quim\u00e9ricas ni frustradas sin m\u00e1s, como las presenta un relato muy lineal que al mirar hacia atr\u00e1s ve como regresivo todo lo que se opuso a su desarrollo.<\/p>\n<p><b>Algo de aquellos ideales hubo que integrar en el sistema que sali\u00f3 de la Transici\u00f3n, y el sistema que sali\u00f3 de la Transici\u00f3n acab\u00f3 siendo m\u00e1s avanzado que lo que los aperturistas del r\u00e9gimen quer\u00edan inicialmente.<\/b><\/p>\n<p>S\u00ed, exacto, no hay que ver la transici\u00f3n como la imposici\u00f3n de un modelo cerrado frente a otros, sino como un proceso que se va modelando r\u00e1pidamente y donde, a pesar de garantizarse las cl\u00e1sicas posiciones de poder y dominaci\u00f3n bajo nuevas formas, la oposici\u00f3n pol\u00edtica, social y cultural a la dictadura deja una impronta muy importante y palpable en t\u00e9rminos de democracia, avances sociales y cambio de mentalidades, y, adem\u00e1s de eso, una carga de experiencias, una memoria de luchas y mundos que constituye un bagaje recuperable e inspirador. La Transici\u00f3n no fue un juego de todo o nada. De la Transici\u00f3n se suele decir que hubo tres proyectos: el continuismo, la ruptura y la reforma; y otros afinan a\u00fan m\u00e1s y dicen que en realidad hubo cinco proyectos: el continuismo del b\u00fanker, el aperturismo limitado a lo <u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Carlos_Arias_Navarro\">Arias Navarro<\/a><\/b><\/u>, la reforma m\u00e1s avanzada de los suaristas, la ruptura democr\u00e1tica de la oposici\u00f3n y la ruptura cuasirrevolucionaria de la izquierda radical. Y bien, vale, son categor\u00edas explicativas \u00fatiles, yo las utilizo con frecuencia, pero son tipos ideales, y si te anclas demasiado en los tipos ideales terminas explicando el proceso viendo, en el peor de los casos, s\u00f3lo cu\u00e1l de esos proyectos se impuso finalmente, y, en el mejor, que lo que se impone es una transacci\u00f3n entre la reforma m\u00e1s avanzada de los suaristas y la ruptura democr\u00e1tica de la oposici\u00f3n mayoritaria.<\/p>\n<p><b>Lo cual no deja de ser una simplificaci\u00f3n.<\/b><\/p>\n<p>Claro, porque el hecho de que determinados sujetos y proyectos salieran derrotados no quiere decir que no ejercieran una influencia entonces importante y hoy en d\u00eda detectable, y porque adem\u00e1s hay que ver c\u00f3mo el mundo alternativo de la oposici\u00f3n fue penetrando en el imaginario de los propios reformistas y viceversa; y c\u00f3mo la idea de reforma fue calando en la oposici\u00f3n. Adem\u00e1s, cuando analizamos qu\u00e9 cambios y continuidades se dan con respecto al franquismo y qu\u00e9 cambios y continuidades se dan con respecto a la oposici\u00f3n antifranquista perdemos de vista que la Transici\u00f3n termin\u00f3 penalizando a ambos: tanto al franquismo como al antifranquismo, hasta el punto de llegar a presentarse en alg\u00fan momento al antifranquismo como un subproducto del franquismo que cumpli\u00f3 su funci\u00f3n en una coyuntura determinada, pero que deb\u00eda ser superado porque era casi un residuo de eso mismo que se quer\u00eda superar. Eso lo marcan muy bien los editoriales de <i>El Pa\u00eds<\/i>. En cualquier caso, desde una perspectiva benjaminiana, tambi\u00e9n es hora de poner el foco en buena parte de esos recorridos posibles que no se tomaron. Y hay que hacerlo no para sucumbir a la tentaci\u00f3n ucr\u00f3nica o contraf\u00e1ctica de solazarse en qu\u00e9 hubiera o hubiese sido si hubiera o hubiese pasado esto o lo otro, no para regodearse en una suerte de nostalgia de lo no acontecido, sino porque pensar en las otras cosas que se pudieron hacer ayuda a entender mejor lo que se hizo y porque, adem\u00e1s, esos caminos que no se tomaron nunca se perdieron del todo.<\/p>\n<p><b>Si hubo alguien interesado en presentar lo que hizo en la Transici\u00f3n como lo \u00fanico que pod\u00eda hacer, \u00e9se fue Santiago Carrillo<\/b><b>.<\/b><\/p>\n<p>S\u00ed. En la Transici\u00f3n se tomaron s\u00f3lo algunas de las muchas decisiones posibles por m\u00e1s que algunos de quienes tomaron esas decisiones hicieran de un contexto, que efectivamente era muy dif\u00edcil, una coartada para justificar decisiones que respond\u00edan a otras motivaciones que, de haber sido reconocidas abiertamente, hubieran sido rechazadas por buena parte de sus bases. El PCE, es cierto, tom\u00f3 muchas decisiones porque el contexto y la correlaci\u00f3n de fuerzas le eran adversos, pero hubo otras decisiones \u2014como el abandono del leninismo, la suscripci\u00f3n de los Pactos de la Moncloa, el entusiasmo con el que se respald\u00f3 el pacto constitucional o centralismo y autoritarismo internos \u2014 que no respond\u00edan al contexto, pero que se trataron de justificar apelando a \u00e9l. El contexto se convirti\u00f3 muchas veces en una coartada. Ahora bien, dicho esto, yo tambi\u00e9n discrepo de algunas visiones ultracr\u00edticas y muy de brocha gorda de la Transici\u00f3n que dicen que pr\u00e1cticamente todo era posible y que no s\u00f3lo la ruptura democr\u00e1tica, sino hasta la revoluci\u00f3n social, estaban al alcance de la mano y fue la actitud traicionera de los dirigentes pol\u00edticos \u2014sobre todo de los de la izquierda, y particularmente de los del PCE\u2014 lo que frustr\u00f3 esa posibilidad. Eso no es sostenible. La correlaci\u00f3n de fuerzas fue muy adversa para la imposici\u00f3n de los proyectos de ruptura democr\u00e1tica y el proceso estuvo muy limitado y muy condicionado por la amenaza de un golpe de Estado, por el contexto internacional y por algo que entiendo que a la izquierda le cueste trabajo reconocer, pero que debe de reconocer: por el miedo, la pasividad, la aquiescencia, la satisfacci\u00f3n o el entusiasmo de una mayor\u00eda silenciosa de la sociedad con respecto al curso que estaban siguiendo los acontecimientos.<\/p>\n<p><b>El <\/b><i><b>franquismo sociol\u00f3gico<\/b><\/i><b>, que dec\u00eda<\/b><b> <\/b><u><b>Amando de Miguel<\/b><\/u><b>.<\/b><\/p>\n<p>El franquismo sociol\u00f3gico, s\u00ed, que durante cuarenta a\u00f1os ha modelado esp\u00edritus y ha alimentado una mayor\u00eda silenciosa construida en torno al miedo al conflicto como elemento aglutinante o al apoliticismo y la docilidad ante el poder como mecanismo de seguridad personal derivado de muchos a\u00f1os de miedo a significarse. Todo eso trufado con un horizonte de cambio comedido muy del gusto de clases medias que quieren prosperar e incluso transformar su pa\u00eds, pero sin asumir grandes riesgos. Una mezcla de voluntad de cambio con mucha autocontenci\u00f3n debida al miedo a los efectos no deseados que esos cambios pudieran entra\u00f1ar. En confrontaci\u00f3n con ese universo estaba la minor\u00eda, ampl\u00edsima y much\u00edsimo m\u00e1s activa, formada por quienes defend\u00edan posiciones rupturistas y democr\u00e1ticas. Y hubo tambi\u00e9n un trasvase de posiciones a lo largo del proceso, y ah\u00ed radica una de las claves, en la adecuaci\u00f3n a la baja, en muy poco tiempo, de las expectativas.<\/p>\n<p><b>Hay quien dice que lo criticable no es la Transici\u00f3n, sino el felipismo; que la Transici\u00f3n era un comienzo como cualquier otro y que los males actuales del pa\u00eds no provienen de aquellos a\u00f1os sino del largo gobierno de Felipe Gonz\u00e1lez, que ech\u00f3 un candado sobre ciertas posibilidades de crecimiento y de profundizaci\u00f3n democr\u00e1ticos.<\/b><\/p>\n<p>S\u00ed que hay ciertos relatos cr\u00edticos mal construidos sobre la Transici\u00f3n que la sit\u00faan como la fuente de todos los males de la actualidad, como la causa gen\u00e9tica \u00faltima y casi suficiente que explicar\u00eda todo el desarrollo pol\u00edtico posterior de este pa\u00eds, y que obvian que buena parte de los consensos de la Transici\u00f3n se reeditaron y reelaboraron durante los a\u00f1os ochenta y noventa, y sobre todo que en los a\u00f1os ochenta y noventa, durante el felipismo y no s\u00f3lo durante el felipismo, sino tambi\u00e9n con su contrafigura complementaria, el aznarato, se construyeron otros consensos distintos, y todos fueron los que quebraron con la crisis de 2008.<\/p>\n<p><b>Hemos hablado de la transici\u00f3n del PCE, pero no de la del PSOE, cuya estrategia fue muy h\u00e1bil y muy exitosa: primero sostener un discurso muy izquierdista para devorar al PCE, despu\u00e9s un discurso centrado para devorar a UCD y, una vez devorados ambos, rienda suelta para <\/b><i><u><b>thatcherizarse<\/b><\/u><\/i><b> <\/b><b>del todo.<\/b><\/p>\n<p><b>J.A.- <\/b>Fue una estrategia muy habilidosa, s\u00ed. Yo intento secuenciarla en mi libro: el PSOE, efectivamente, bascula entre un primer discurso muy radical, con el que quer\u00eda cooptar a los cuadros del antifranquismo y disputarle la hegemon\u00eda a un PCE que obviamente estaba en posiciones m\u00e1s a la izquierda. Y con ese discurso, modulado en t\u00e9rminos complementarios, ir fagocitando tambi\u00e9n a otras expresiones del socialismo, que eran muchas y en algunos lugares m\u00e1s influyentes: el Partido Socialista del Interior, despu\u00e9s Partido Socialista Popular, y pero otros partidos socialistas regionales con mucha fuerza en sus territorios. Y luego otro discurso con el que, una vez arrinconados o fagocitados sus rivales a la izquierda, pasa a presentarse como la alternativa, moderada pero a la vez atrevida, estable pero a la vez por el cambio, a una <u><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Uni%C3%B3n_de_Centro_Democr%C3%A1tico\">UCD<\/a><\/u> en proceso de descomposici\u00f3n. Y todo eso con un liderazgo tan carism\u00e1tico como el de Felipe Gonz\u00e1lez.<\/p>\n<p><b>Tuvieron buenos consejeros, tambi\u00e9n.<\/b><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n les ayudaron m\u00e1s, s\u00ed. A ver, son muchos factores los que explican el \u00e9xito del PSOE. Hay tres explicaciones que suelen darse y que por s\u00ed solas no son del todo acertadas. Una atribuye el \u00e9xito del PSOE a la clarividencia de los dirigentes socialistas, que desde el primer momento tuvieron muy claro por d\u00f3nde iba a discurrir el proceso y se fueron adaptando a \u00e9l. Otra seg\u00fan la cual fue el curso azaroso del proceso el que termin\u00f3 por llevarles tan alto. Y otra que plantea que todo estaba ya pr\u00e1cticamente dise\u00f1ado desde un principio y ellos eran el colof\u00f3n partidario a un proceso muy atado desde primera hora. Ah\u00ed contar\u00eda particularmente el contexto y los apoyos internacionales.<\/p>\n<p><b>Los dineros de<\/b><b> <\/b><u><b>Willy Brandt<\/b><\/u><b>.<\/b><\/p>\n<p>Los dineros de <b>Willy Brandt<\/b>, pero no s\u00f3lo los dineros, sino tambi\u00e9n la identificaci\u00f3n simb\u00f3lica del PSOE con opciones de triunfo, como eran entonces los socialdem\u00f3cratas europeos. Conseguir el respaldo p\u00fablico de <u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Olof_Palm\">Olof Palme<\/a><\/b><\/u>, de <u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Pietro_Nenni\">Pietro Nenni<\/a><\/b><\/u>, del propio <b>Willy Brandt<\/b>\u2026 era casi m\u00e1s importante que conseguir su financiaci\u00f3n, entre otras cosas porque posibilit\u00f3 al PSOE recibir un trato deferente o ben\u00e9volo del gobierno de Su\u00e1rez e incluso del de Arias. Y obviamente en una carrera el que sale antes tiene posibilidades de llegar mucho m\u00e1s lejos. Conviene recordar que este a\u00f1o del 76, cuando el PCE y la izquierda radical estaban en la clandestinidad, el PSOE celebraba un congreso en el <u><a href=\"https:\/\/www.google.es\/url?sa=i&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=images&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0ahUKEwjVjOfrsZrUAhXCLhoKHRg6CywQjRwIBw&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.eldiario.es%2Feldiarioex%2Fpolitica%2FMemoria-congreso-PSOE-extremenos-protagonizaron_0_588291935.html&amp;psig=AFQjCNFmUgsmXncx8U4hZSWglUCnRPgKiw&amp;ust=1496328939175902\">Hotel Meli\u00e1 Castilla<\/a><\/u> a plena luz del d\u00eda y con asistencia de todos esos dirigentes internacionales. Y ese respaldo confer\u00eda, adem\u00e1s de dinero y viento diplom\u00e1tico a favor, un prestigio tremendo ante muchos ciudadanos espa\u00f1oles que se miraban en Europa. En cualquier caso, el respaldo internacional se inserta dentro de una l\u00f3gica general, tanto m\u00e1s acusada aquellos a\u00f1os todav\u00eda de <u><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Guerra_Fr%C3%ADa\">Guerra Fr\u00eda<\/a><\/u> en el sur de Europa, de promocionar a partidos socialistas como dique de contenci\u00f3n contra la expansi\u00f3n de partidos comunistas y opciones de izquierdas mucho m\u00e1s desestabilizadoras para el poder. Y a todos esos factores se sum\u00f3 otro fundamental para el triunfo del PSOE: el peso de la memoria hist\u00f3rica del socialismo espa\u00f1ol, que a pesar del reducido papel del partido en la lucha contra la dictadura pervive de manera latente, se transmite de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n y en algunos lugares \u2014y yo, que soy de Extremadura, lo s\u00e9 bien\u2014 sale a la superficie de una manera asombrosa en la transici\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Durante la dictadura,<\/b><b> <\/b><u><b>Rodolfo Llopis<\/b><\/u><b> sosten\u00eda lo que se dio en llamar <\/b><i><b>teor\u00eda del balc\u00f3n<\/b><\/i><b>: al PSOE no le hac\u00eda falta arriesgar la vida de sus militantes en la lucha antifranquista, porque cuando la democracia adviniera, le bastar\u00eda colgar la bandera socialista de cualquier balc\u00f3n para que la gente hiciera cola para afiliars<\/b><b>e.<\/b><\/p>\n<p>Algo de eso hubo. <u><b><a href=\"https:\/\/www.liverpool.ac.uk\/politics\/staff\/richard-gillespie\">Richard Gillespie<\/a><\/b><\/u> dec\u00eda que la marca del PSOE era como la de la Coca-Cola: daba igual que surgiera otro producto mejor con otro nombre; la marca segu\u00eda pesando m\u00e1s que ninguna otra cosa. De ah\u00ed la disputa interna, externa e internacional que hubo por ver qui\u00e9n se quedaba con unas siglas que eran mucho m\u00e1s fuertes que lo que se pensaba desde el PCE.<\/p>\n<p><b>El PSOE tambi\u00e9n se benefici\u00f3 de los errores estrat\u00e9gicos del PCE. Gerardo Iglesias ha contado alguna vez que Alfonso Guerra le confes\u00f3 que, antes de las primeras elecciones democr\u00e1ticas, en el PSOE hab\u00eda miedo a la fuerza del PCE, pero que lo perdieron en cuanto vieron aquellos carteles en blanco y negro con los rostros de Carrillo o la <\/b><u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Dolores_Ib%C3%A1rruri\">Pasionaria<\/a><\/b><\/u><b>, figuras entra\u00f1ables para la izquierda pero no para esa mayor\u00eda de franquistas sociol\u00f3gicos cuya obsesi\u00f3n principal era enterrar definitivamente el drama de la guerra civil. El PSOE y sus l\u00edderes dieron una imagen mucho m\u00e1s fresca, m\u00e1s juvenil. Y el PCE podr\u00eda haberla dado si hubiera puesto en primera l\u00ednea a militantes m\u00e1s j\u00f3venes, como los abogados laboralistas, pero no quiso hacerlo y lo pag\u00f3 caro.<\/b><\/p>\n<p>Exactamente. El PSOE ten\u00eda muy buenos asesores electorales y en comunicaci\u00f3n, muchos de ellos italianos tra\u00eddos por <u><a href=\"https:\/\/www.google.es\/imgres?imgurl=http%3A%2F%2Fwww.periodistadigital.com%2Fimagenes%2F2014%2F01%2F19%2Falfonso-guerra_560x280.jpg&amp;imgrefurl=http%3A%2F%2Fwww.periodistadigital.com%2Fpolitica%2Fpartidos-politicos%2F2014%2F12%2F20%2Fla-felicitacion-navidena-de-alfonso-guerra-al-psoe-saca-los-colores-a-mas-de-uno.shtml&amp;docid=ecuM0WSwso8iJM&amp;tbnid=SittMKtnb97ioM%3A&amp;vet=10ahUKEwjqmdW2wZrUAhXKDsAKHT7tACMQMwhDKAgwCA..i&amp;w=560&amp;h=280&amp;bih=757&amp;biw=1409&amp;q=alfonso%20guerra&amp;ved=0ahUKEwjqmdW2wZrUAhXKDsAKHT7tACMQMwhDKAgwCA&amp;iact=mrc&amp;uact=8\">Alfonso Guerra<\/a><\/u>, mientras que el PCE segu\u00eda arrastrando, como marca de la cultura carrillista, una sensaci\u00f3n de autosuficiencia en temas que desconoc\u00eda, en el sentido de decir: \u00abnosotros sabemos c\u00f3mo se hacen las cosas aunque nunca las hayamos hecho; vosotros sois t\u00e9cnicos y profesionales universitarios pero nosotros tenemos lo importante: visi\u00f3n de alta pol\u00edtica\u00bb. Pues, efectivamente, esa autosuficiencia la pag\u00f3 muy cara.<\/p>\n<p><b>\u00abA tu padre vas a ense\u00f1arle a hacer hijos\u00bb.<\/b><\/p>\n<p>Exacto, exacto (risas).<\/p>\n<p><b>De su <\/b><i><b>El PCE y el PSOE en (la) transici\u00f3n<\/b><\/i><b> es muy interesante la parte en que aborda el papel de los medios de comunicaci\u00f3n, que tambi\u00e9n jug\u00f3 abrumadoramente a favor del PSOE. El PSOE tenia <\/b><i><b>El Pa\u00eds<\/b><\/i><b>; el PCE no ten\u00eda ning\u00fan peri\u00f3dico af\u00edn y su intento de convertir <\/b><i><u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Mundo_Obrero\">Mundo Obrero<\/a><\/b><\/u><\/i><b> en un diario generalista al modo del <\/b><i><u><b><a href=\"http:\/\/www.humanite.fr\/\">L\u2019Humanit\u00e9<\/a><\/b><\/u><\/i><i><b> <\/b><\/i><b>franc\u00e9s se sald\u00f3 con un fracaso ruinoso. Pero es que adem\u00e1s la prensa conservadora trataba de muy diferente manera a uno y a otro partido: por m\u00e1s que en general disparase tanto contra el PCE como contra el PSOE, en ciertos momentos concretos alab\u00f3 y publicit\u00f3 decisiones t\u00e1cticas del PSOE id\u00e9nticas a otras del PCE que sin embargo silenciaba. Estoy pensando en el abandono del marxismo por parte del PSOE y en el del leninismo por parte del PCE.<\/b><\/p>\n<p>M\u00e1s que silenciarlas, la prensa generaba dudas acerca de la autenticidad del gesto.<\/p>\n<p><b>Mientras que en la sinceridad de Felipe Gonz\u00e1lez cre\u00edan a pies juntillas, que ya es mucho creer.<\/b><\/p>\n<p>Efectivamente. De Felipe Gonz\u00e1lez no se dudaba, de Santiago Carrillo s\u00ed, y yo, en el libro, lo explico mostrando el d\u00eda a d\u00eda de la prensa. En efecto, cuando Felipe Gonz\u00e1lez dimiti\u00f3 despu\u00e9s de que su propuesta de abandonar el marxismo saliera derrotada, hubo un cierre de filas, una unanimidad a la hora de encomiar el gesto, que s\u00f3lo se ver\u00eda superada por la unanimidad construida en torno al <u><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Golpe_de_Estado_en_Espa%C3%B1a_de_1981\">23-F<\/a><\/u>. Todos los medios, con independencia de su identificaci\u00f3n ideol\u00f3gica, acudieron sin fisuras en auxilio de Felipe Gonz\u00e1lez y para escarnio de quienes hab\u00edan osado no ya defender el marxismo, porque ah\u00ed no se estaba hablando del marxismo, sino cuestionar el ritmo y la orientaci\u00f3n de un proceso de transici\u00f3n que necesitaba del PSOE. Cuando el PCE abandona antes el leninismo, la atenci\u00f3n que se presta es mucho m\u00e1s peque\u00f1a y adem\u00e1s se critica el gesto por insincero; se presenta el gesto como un movimiento t\u00e1ctico y oportunista orientado a disfrazar al lobo con piel de cordero. Y eso hace que al PCE le salga el tiro por la culata. Si t\u00fa haces una pirueta simb\u00f3lica que no obtiene credibilidad entre aquellos electores distantes a ti a los que quieres seducir y al mismo tiempo tensionas a muchos de aqu\u00e9llos que ya est\u00e1n identificados contigo, pues haces un pan como unas tortas. No ganas por un lado y pierdes por el otro. No atraes a quien quieres atraer y disuades a quien ya ten\u00edas en torno a ti.<\/p>\n<p><b>Tambi\u00e9n es interesante, en su libro, su estudio de los programas de las escuelas de formaci\u00f3n de ambos partidos y de su evoluci\u00f3n. En particular es curioso ver la evoluci\u00f3n de los del PSOE, donde se empieza hablando de lucha de clases y de autogesti\u00f3n socialista y se acaban impartiendo asignaturas casi tecnocr\u00e1ticas: gesti\u00f3n municipal y dem\u00e1s.<\/b><\/p>\n<p>S\u00ed, eso va en paralelo a la propia estrategia del PSOE durante el proceso. Primero hay una formaci\u00f3n muy identitaria y sobreideologizada que tiene dos fuentes de alimentaci\u00f3n: una es contextual, y es que es cierto que buena parte de los militantes, sobre todo los m\u00e1s j\u00f3venes y algunos cuadros, ven\u00edan de espacios universitarios efectivamente muy izquierdistas, y otra es t\u00e1ctica y estimulada desde arriba, como puede verse en las escuelas. A medida que la orientaci\u00f3n pr\u00e1ctico-institucional del partido va depur\u00e1ndolo de izquierdismo, hace falta que eso se transfiera a la militancia y en este sentido las escuelas de formaci\u00f3n pasan a ser una herramienta para educarla, para depurarla y al mismo tiempo para empezar a cualificarla de cara a la posibilidad m\u00e1s que inminente de ocupar posiciones de poder, primero a nivel municipal y luego con el gran salto de 1982.<\/p>\n<p><b>El izquierdismo del PSOE, por otra parte, era relativamente nuevo. Se suele pensar que los estatutos del PSOE llevaban inscrito el marxismo desde los tiempos de <\/b><u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Pablo_Iglesias\">Pablo Iglesias<\/a><\/b><\/u><b>, pero nada m\u00e1s lejos de la realidad: lo que se abandon\u00f3 en 1979 se hab\u00eda aprobado en 1976.<\/b><\/p>\n<p>S\u00ed. El PSOE siempre hab\u00eda estado sujeto a esa dualidad de <i>programa m\u00e1ximo <\/i>y <i>programa m\u00ednimo<\/i>. Los primeros programas amplios y declaraciones doctrinales las revis\u00f3 <u><b>Paul Lafargue<\/b><\/u> y, en ese sentido, pero no en otros muchos, puede decirse que fuera un partido marxista. Sin embargo, la explicitaci\u00f3n de la fe marxista en los estatutos era muy reciente: databa de 1976. Por eso se abandon\u00f3 con relativa facilidad en 1979, porque se hab\u00eda asumido como mucha urgencia e improvisaci\u00f3n en 1976. M\u00e1s all\u00e1 del histrionismo con que se aprob\u00f3 en el contexto fervoroso del 76, no se hab\u00eda fraguado verdaderamente; no hab\u00eda tenido una sedimentaci\u00f3n fuerte.<\/p>\n<p><b>\u00bfEl PCE fracas\u00f3 en la Transici\u00f3n m\u00e1s por sus propios errores o m\u00e1s porque luchaba contra los elementos<\/b><b>?<\/b><\/p>\n<p>Por ambas cosas. Las condiciones eran extraordinariamente hostiles y hab\u00eda corrientes de fondo que trascend\u00edan al caso espa\u00f1ol: un contexto de guerra fr\u00eda donde las opciones situadas a la izquierda ten\u00edan un recorrido determinado. Tambi\u00e9n una nueva configuraci\u00f3n sociol\u00f3gica en la que las autopercibidas clases medias y el horizonte de expectativas que en torno a ellas se va fraguando no acogen muy bien el proyecto de emancipaci\u00f3n de las opciones de la izquierda transformadora. Hay que considerar tambi\u00e9n que el PCE no hab\u00eda tenido, como s\u00ed lo tuvieron el<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Partido_Comunista_Italiano\"> <u>Partido Comunista Italiano<\/u><\/a> o el franc\u00e9s, cuarenta a\u00f1os para, en un contexto de libertad pol\u00edtica y sindical, llevar mejoras cotidianas a los barrios desde concejal\u00edas o incluso Ayuntamientos. El PCE hab\u00eda tenido mucha presencia social en una din\u00e1mica de oposici\u00f3n y hab\u00eda construido tejido social cr\u00edtico, pero no se hab\u00eda fraguado como el PCI o el <u><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Partido_Comunista_Franc%C3%A9s\">PCF<\/a><\/u> como instrumento de autodefensa normalizado de las clases populares. Por otro lado, toda la fuerza que el PCE hab\u00eda tenido estaba construida en torno a una idealidad de ruptura democr\u00e1tica y de conquistas sociales que no encajaba bien con el modelo de la transici\u00f3n y de la democracia que finalmente acab\u00f3 desarroll\u00e1ndose, por m\u00e1s que Santiago Carrillo, haci\u00e9ndose un poco trampas al solitario, dijera que aquello era lo que el partido quer\u00eda construir en \u00faltima instancia. Eso gener\u00f3 frustraci\u00f3n y repulsa. Pero tambi\u00e9n las generaron esas decisiones de las que habl\u00e1bamos antes y que al final acabaron haciendo que el partido saltar por los aires. As\u00ed que de lo que hay que hablar es de una mezcla de ambas cosas. El derrumbe del PCE no era inevitable atendiendo al contexto, aunque el contexto internacional y nacional era ciertamente hostil.<\/p>\n<p><b>No hace mucho, <\/b><u><b><a href=\"https:\/\/www.google.es\/url?sa=i&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=images&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0ahUKEwjU5dPRxJrUAhWDWxoKHVe-BQ0QjRwIBw&amp;url=http%3A%2F%2Felpais.com%2Felpais%2F2017%2F03%2F26%2Falbum%2F1490519997_151822.html&amp;psig=AFQjCNF-oaVW6fA2AiwBi6rNlIoRhOsQiw&amp;ust=1496333985023715\">Susana D\u00edaz<\/a><\/b><\/u><b> alababa a Carrillo en un mitin para contraponerlo a Garz\u00f3n. Si te alaba Susana D\u00edaz, algo debes de haber hecho muy, pero que muy mal.<\/b><\/p>\n<p>S\u00ed, hay elogios a Santiago Carrillo que m\u00e1s bien parecen celebraciones encubiertas de la derrota relativa \u2014relativa, no absoluta\u2014 del PCE en la Transici\u00f3n. Est\u00e1s encumbrando a un dirigente cuya gesti\u00f3n \u2014junto con otros factores\u2014 acab\u00f3 dando lugar a la implosi\u00f3n de su propio partido. Se les ve un poco el plumero a esas alabanzas, s\u00ed.<\/p>\n<p><b>En 2015 public\u00f3 <\/b><i><b>Atraco a la memoria<\/b><\/i><b>, una especie de memorias entrevistadas de Julio Anguita. \u00bfQu\u00e9 valoraci\u00f3n hace de la figura de Anguita, tan diferente en todos los sentidos de la de Carrillo?<\/b><\/p>\n<p>Para m\u00ed la figura de <b>Anguita<\/b> es una figura fascinante, y lo es por at\u00edpica en la trayectoria de la izquierda de este pa\u00eds. Haciendo abstracci\u00f3n y apelando a esos tipos ideales que luego, cuando desciendes a la realidad, requieren ser muy matizados, yo creo que en la trayectoria de la izquierda, de la izquierda situada a la izquierda de la socialdemocracia, de la izquierda alternativa de este pa\u00eds, ha habido tres almas, tres pulsiones que a veces se han identificado con corrientes organizadas o nombres concretos, pero que m\u00e1s bien han ido transmigrando de unas corrientes a otras y a veces han convivido de manera esquizoide en un mismo grupo o en una misma persona. Una de esas almas es ese alma posibilista, contenida, socialdem\u00f3crata en el mejor de los casos, que, consciente de las dificultades objetivas para abrir procesos fuertes de cambio, considera que lo \u00fanico que puede hacerse es tirar un poco a la izquierda de la gran opci\u00f3n pol\u00edtica que s\u00ed tiene la posibilidad de introducir una serie de mejoras algo m\u00e1s intensas, que en el caso de Espa\u00f1a viene a ser el PSOE. Yo creo que esa apuesta no tiene mucho recorrido, que no es ni siquiera pr\u00e1ctica. Es pragmatista, pero al final poco pragm\u00e1tica, porque en esa dial\u00e9ctica lo que se constata es m\u00e1s bien la capacidad del PSOE para tirar a la derecha de lo que hay a su izquierda o de fagocitarlo. Si t\u00fa garantizas incondicionalmente un apoyo al PSOE por el v\u00e9rtigo que te da que este caiga y entre el PP, entonces qu\u00e9 necesidad va a sentir el PSOE de girar a la izquierda cuando tiene mayores presiones externas y pulsiones internas para hacerlo a la derecha. Para que gire a la izquierda, si es que eso es posible, la amenaza de dejarlo caer tiene que ser real. Por otra parte, la aspiraci\u00f3n de garantizar al PSOE en el gobierno como \u00fanica forma de contenci\u00f3n a la llegada del PP termina concentrando el voto en el PSOE a tu costa, e incluso anim\u00e1ndote a que te integres en \u00e9l. Si esa era la aspiraci\u00f3n fundamental, entonces lo mejor que pod\u00edas hacer era votar directamente al PSOE dado cu\u00e1nto penaliza el sistema electoral la fragmentaci\u00f3n del voto de la izquierda. Y si adem\u00e1s te terminas pareciendo demasiado a \u00e9l en t\u00e9rminos ideol\u00f3gicos, discursivos y pr\u00e1cticos entonces buena parte de tus bases entender\u00e1n l\u00f3gicamente que resulta m\u00e1s \u00fatil votar directamente al PSOE para no fragmentar el voto, mientras que otra parte entender\u00e1 que, por esa misma similitud, no tiene sentido votar a ninguno de los dos. Y en esas anduvo IU enredada mucho tiempo. Cuando se mira con perspectiva, se ve claramente que esa posici\u00f3n no tuvo ni creo que tenga mucho recorrido.<\/p>\n<p><b>\u00bfCu\u00e1l es la segunda alma?<\/b><\/p>\n<p>La segunda alma es un alma identitaria y maximalista en t\u00e9rminos m\u00e1s ret\u00f3ricos que pr\u00e1cticos; una izquierda anclada a las viejas certezas ya caducas, pero que no es capaz de traducir esas soflamas a una pr\u00e1ctica transformadora. Es una izquierda encantada de conocerse a s\u00ed misma pero que no va muy lejos. Frente a esas dos almas o pulsiones que, como digo, no son exclusivas ni identificables con grupos o corrientes concretas, aunque en algunos momentos s\u00ed que lo han sido, hay una tercera pulsi\u00f3n que no niega lo adversas que son las condiciones, pero plantea que, por adversas que sean, la pol\u00edtica de la izquierda alternativa tiene que ser una pol\u00edtica a lo grande; tiene que buscar fisuras en el sistema para abrir procesos de cambio y, si no procesos de cambio, al menos para generarle aver\u00edas al funcionamiento normal del sistema. Y eso pasa por concebir que el PSOE no es el referente con respecto al cual tienes que definir tu pr\u00e1ctica pol\u00edtica al objeto de tirar de \u00e9l hacia la izquierda, sino por entender que el PSOE, que no es igual al Partido Popular \u2014eso es absurdo sostenerlo\u2014, garantiza con su confrontaci\u00f3n m\u00e1s simb\u00f3lica que real con el Partido Popular la estabilidad del sistema. Y pasa por disputarle al PSOE no ya el espacio de la izquierda, sino su consideraci\u00f3n como opci\u00f3n progresista de cambio e incluso como fuerza de contenci\u00f3n del PP. Y pasa por conectar con la memoria de una tradici\u00f3n fuerte, porque eso permite coger impulso para ese salto adelante, pero experimentando tambi\u00e9n con lo nuevo, tejiendo una amplia pol\u00edtica de alianzas y estando expectante ante nuevas emergencias sociales, culturales e incluso pol\u00edticas.<\/p>\n<p><b>Y eso es lo que represent\u00f3 Julio Anguita.<\/b><\/p>\n<p>Yo creo que s\u00ed. Anguita conceb\u00eda la pol\u00edtica a lo grande en un contexto muy adverso, como fue el de finales de los ochenta y los noventa, y yo creo que \u00e9se es su principal m\u00e9rito. Con muchos errores, que tambi\u00e9n los hubo \u2014y yo trato de subrayarlos en el libro\u2014, en \u00faltima instancia la suya era una l\u00ednea pol\u00edtica con m\u00e1s recorrido. Se pudo gestionar mejor, se pudo dosificar mejor, pero yo creo que ten\u00eda mucho m\u00e1s recorrido que otras. A m\u00ed, lo que me interesaba de Anguita era eso. Eso y ver c\u00f3mo en el contexto 15M su figura se ha revalorizado. No es que no haya envejecido, todos los dirigentes envejecen, pero yo creo que la diferencia de Julio Anguita con otros dirigentes de su \u00e9poca es que la suya es una figura que envejece muy bien.<\/p>\n<p><b>Cu\u00e1nta vigencia tienen hoy sus admoniciones contra <\/b><u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Maastricht\">Maastricht<\/a><\/b><\/u><b>.<\/b><\/p>\n<p>S\u00ed, pero ojo, ese acierto es resultado de una virtud de Anguita que no se conoce o que queda eclipsada por cierta imagen mitificada que, a la postre, se ha construido de \u00e9l o por otra imagen satanizada que tambi\u00e9n oper\u00f3 en su d\u00eda y pervive hoy. La posici\u00f3n que Anguita mantuvo sobre Maastricht no fue resultado ni de una visi\u00f3n prof\u00e9tica repentina propia de alguien con capacidades sobrenaturales ni del rechazo irracional de un dirigente maximalista y dogm\u00e1tico, sino de alguien que se par\u00f3 a estudiar el tratado y, sobre todo, que lo hizo dej\u00e1ndose asesorar por un grupo de economistas muy buenos que siempre tuvo a su lado, entre los que estaban <u><b><a href=\"http:\/\/www.martinseco.es\/\">Juan Francisco Mart\u00edn Seco<\/a><\/b><\/u>, <u><b><a href=\"https:\/\/www.google.es\/url?sa=i&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=images&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0ahUKEwiB3PGhxprUAhXJ2xoKHQx8Dy0QjRwIBw&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.eldiario.es%2Fquehacemos%2Feuro_debate_izquierda_que_hacemos_6_79152108.html&amp;psig=AFQjCNEmqiv2BrQYbK_h5SWwZKAjWsEN2w&amp;ust=1496334417070797\">Pedro Montes<\/a><\/b><\/u>, <u><b><a href=\"http:\/\/www.maiaediciones.com\/\">Jes\u00fas Albarrac\u00edn<\/a><\/b><\/u>, <u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Salvador_Jov%C3%A9\">Salvador Jov\u00e9<\/a><\/b><\/u> y otros muchos m\u00e1s. Fue una posici\u00f3n resultado del estudio. Fue el an\u00e1lisis racional conjugado con el dec\u00e1logo normativo propio lo que les llev\u00f3 a plantear que el Tratado de Maastricht era inaceptable: que la autonom\u00eda del Banco central europeo le convertir\u00eda en correa de transmisi\u00f3n de intereses financieros, que el dogma de reducci\u00f3n a toda costa del d\u00e9ficit llevar\u00eda al descuaje del Estado de Bienestar, que el parlamento no ser\u00eda nada al lado de la Comisi\u00f3n, que la integraci\u00f3n monetaria sin nivelaci\u00f3n econ\u00f3mica real previa profundizar\u00eda las desigualdades territoriales, etc. etc. etc., todo lo que se ha visto despu\u00e9s. En este sentido yo creo que la postura dogm\u00e1tica, en su sentido de idealista y generalista, era la del sector encabezado por <u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Nicol%C3%A1s_Sartorius\">Nicol\u00e1s Sartorius<\/a><\/b><\/u>, que defend\u00eda el \u00abs\u00ed cr\u00edtico\u00bb, sin entrar a valorar el contenido del tratado, aduciendo que deb\u00eda primarse el objetivo de la uni\u00f3n por encima del modelo reflejado en el texto. Ah\u00ed pesaba sobre todo el p\u00e1nico esc\u00e9nico a ser tachados de antieurope\u00edstas, muy propio de algunos miembros de la generaci\u00f3n del antifranquismo deseosos de sacudirse su complejo frente a Europa por medio de una integraci\u00f3n en ella a toda costa, y tambi\u00e9n la lealtad org\u00e1nica y poco reflexiva a las posiciones del mundo sindical, que entonces, inserto en sus propias derrotas y mutaciones, tambi\u00e9n defend\u00eda ese s\u00ed cr\u00edtico.<\/p>\n<p>En cualquier caso, lo interesante es que en ese a\u00f1o de 1992 en el que tiene lugar la II Asamblea federal de IU en la que esta se fragmenta y Julio Anguita gana a Sartorius por poco es la colisi\u00f3n de dos culturas pol\u00edticas que proced\u00edan del PCE. La del sector de Sartorius, que segu\u00eda entendiendo la pol\u00edtica al modo de la transici\u00f3n, como contribuci\u00f3n al consenso en las grandes cuestiones de Estado y c\u00e1lculo medido en aquellas decisiones que pudieran generar rechazo entre sectores afines m\u00e1s moderados o menos informados. Y la del sector de Anguita, para la cual IU deb\u00eda disentir en las cuestiones capitales tratando de explicar socialmente la propia posici\u00f3n a la gente a\u00fan en contextos de hostilidad sociol\u00f3gica y medi\u00e1tica. El problema para el PCE de Anguita es que su capacidad de construcci\u00f3n de hegemon\u00eda social por abajo no estuvo a la altura de las posiciones, tan atrevidas como racionales, que sostuvo.<\/p>\n<p><b>Los logros de Anguita, \u00bfse debieron m\u00e1s a un discurso, una t\u00e1ctica y una estrategia h\u00e1biles y acertados, o m\u00e1s a su carisma personal; a esa honradez innegable a prueba de bomba y a aquel didactismo con el que hac\u00eda unos discursos preciosos? Otro dirigente con el mismo discurso que Anguita pero sin su carisma, \u00bfhubiera fracasado?<\/b><\/p>\n<p>Ambas cosas\u2026 Hab\u00eda un espacio social para el discurso que hac\u00eda Anguita y \u00e9l lo galvaniz\u00f3 muy bien con eso que en el libro yo llamo <i>pasi\u00f3n razonada<\/i>; una armonizaci\u00f3n entre emoci\u00f3n y racionamiento, nervio y argumentaci\u00f3n. Ten\u00eda una dramaturgia que conectaba y buenas dotes pedag\u00f3gicas, y m\u00e1s capacidad intelectual que la de muchos dirigentes de la izquierda \u00absensata\u00bb, a los que se les ha atribuido o que han hecho mucho por autoatribu\u00edrsela. Eso me seduce particularmente de la figura de Julio, cu\u00e1nto irrita a cierto establishment pol\u00edtico y cultural, muy sobrevalorado, de la izquierda prudente y refinada que tan poca cosa ha dejado escrita. Y adem\u00e1s Julio Anguita ten\u00eda una honestidad seductora, aglutinante, que generaba adhesi\u00f3n. Todo eso sumaba, aunque hay que tener en cuenta que el carisma de Julio Anguita y su sobrepresencia al frente de IU tambi\u00e9n fue un l\u00edmite para la propia IU, porque la hizo m\u00e1s vulnerable en el momento en que Anguita se convirti\u00f3 en la diana de las cr\u00edticas sistem\u00e1ticas que recibi\u00f3 por parte sobre todo del Grupo Prisa.<\/p>\n<p><b>Gonz\u00e1lez lleg\u00f3 a decirse v\u00edctima de una Triple A formada por Anguita, <\/b><u><b><a href=\"https:\/\/www.google.es\/imgres?imgurl=http%3A%2F%2Felsaqueocatalan.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2016%2F01%2FAznar-tiene-razon.jpg&amp;imgrefurl=http%3A%2F%2Felsaqueocatalan.com%2Flas-medidas-aznar-acabar-separatismo-catalan&amp;docid=3QSpcff_KAyqhM&amp;tbnid=B98zP2DsQp8XkM%3A&amp;vet=10ahUKEwjY0czOx5rUAhVBB8AKHSgiBo8QMwg_KAQwBA..i&amp;w=460&amp;h=288&amp;bih=757&amp;biw=1409&amp;q=aznar&amp;ved=0ahUKEwjY0czOx5rUAhVBB8AKHSgiBo8QMwg_KAQwBA&amp;iact=mrc&amp;uact=8\">Aznar<\/a><\/b><\/u><b> y <\/b><u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Luis_Mar%C3%ADa_Anson\">Anson<\/a><\/b><\/u><b>.<\/b><\/p>\n<p>S\u00ed, bueno, Gonz\u00e1lez siempre ha sido mordaz y construy\u00f3 muy bien una teor\u00eda que era falsa pero que funcionaba, que era la famosa <i>teor\u00eda de la pinza<\/i>. A la Izquierda Unida de Anguita cabe criticarle que no fuera m\u00e1s h\u00e1bil a la hora de romper esa imagen que, si bien desment\u00eda la din\u00e1mica parlamentaria y gubernamental, s\u00ed estaba en el imaginario de mucha gente.<\/p>\n<p><b>\u00bfCu\u00e1les fueron, a su juicio, los principales errores de Anguita?<\/b><\/p>\n<p>El principal error, a mi juicio, fue un cierto idealismo, en el sentido de obrar como si las ideas o la l\u00ednea pol\u00edtica pudiera abrirse paso por la fuerza de su propia racionalidad. A veces es as\u00ed; a veces las ideas se imponen por la fuerza de su racionalidad o por la ilusi\u00f3n que uno despierta a la hora de sostenerlas discursivamente, pero eso tiene que ir acompa\u00f1ado de una movilizaci\u00f3n social fuerte, entendida no como movilizaci\u00f3n \u00e9pica de salida masiva a la calle, sino como activaci\u00f3n social y cultural de la gente con tu propia organizaci\u00f3n inserta en ella. Y yo creo que a las ideas y los an\u00e1lisis que Izquierda Unida elaboraba les falt\u00f3 ese empuje; que no se puso a la organizaci\u00f3n a trabajar lo suficiente para defender esos proyectos. Eso lo reconoce en parte el propio Julio Anguita. Y luego hay una segunda cosa, que fue un acierto en t\u00e9rminos generales, pero que, por exceso, termin\u00f3 constituyendo un error en alg\u00fan momento.<\/p>\n<p><b>\u00bfCu\u00e1l?<\/b><\/p>\n<p>Romper con esa cultura del PCE carrillista consistente en generar credibilidad con gestos que te homologuen al adversario. Yo creo que en el caso de Anguita fue acertado no preocuparse demasiado por generar esa clase de credibilidad, por llevar a cabo esa clase de gestos de moderaci\u00f3n en los t\u00e9rminos que planteaba el adversario para ser reconocido por una base electoral a priori distante. Y yo creo que fue un acierto de Anguita no hacerlo, porque cuando t\u00fa compites en el campo sem\u00e1ntico del adversario tienes todas las de perder. Pero hubo un momento en el que esa indiferencia al \u00abqu\u00e9 dir\u00e1n\u00bb pudo ir demasiado lejos, un momento en el que no se hizo lo suficiente por evitar que el enemigo te encajase en la caricatura que de ti hab\u00eda construido para mejor combatirte.<\/p>\n<p><b>\u00bfC\u00f3mo ve la situaci\u00f3n pol\u00edtica actual y en particular todo lo que se ha ido generando en torno a <\/b><u><b><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Podemos\">Podemos<\/a><\/b><\/u><b> desde 2014? \u00bfEn qu\u00e9 medida le ilusion\u00f3 Podemos, si es que le ilusion\u00f3 en alguna, y en qu\u00e9 medida le est\u00e1 decepcionando, si es que lo est\u00e1?<\/b><\/p>\n<p>Tengo simpat\u00edas distantes por Podemos, aunque me identifico m\u00e1s con la propuesta concreta de la IU de <b>Alberto Garz\u00f3n, <\/b>a pesar de que, en estos a\u00f1os tan importantes y hasta hace muy poco, IU no haya estado, ni de lejos, a la altura de las circunstancias y hoy en algunos lugares se haya quedado en muy poca cosa. Por una raz\u00f3n y por otra celebr\u00e9 la formaci\u00f3n de <u><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Unidos_Podemos\">Unidos Podemos<\/a><\/u>. Aun as\u00ed, Unidos Podemos se me queda muy corto, porque creo que la clave de la confluencia debe consistir en ir much\u00edsimo m\u00e1s all\u00e1 de los partidos pol\u00edticos; que la confluencia no debe ser una mera agregaci\u00f3n o coalici\u00f3n de partidos preexistentes ni la fusi\u00f3n de todos ellos, sino un movimiento con mayor nervio social en el que quepan much\u00edsimas m\u00e1s cosas. En ese sentido, me gusta algo m\u00e1s el modelo de Catalu\u00f1a, aunque tambi\u00e9n tiene sus limitaciones y soy consciente de que tampoco se puede reivindicar para toda Espa\u00f1a, porque los contextos son muy distintos. Y sobre Podemos\u2026 Creo que supo leer muy bien el momento, que contribuy\u00f3 de manera determinante a traducir el malestar social en voluntad de cambio pol\u00edtico y a ampliar, en virtud de su propia irrupci\u00f3n institucional, las posibilidades de cambio. Y, sin duda, sigue siendo una herramienta imprescindible para el cambio, como prueba, y esa es la prueba de fuego, la inquina que genera en las instancias poder, especialmente en las culturales. Pero tambi\u00e9n es una herramienta que se ha ido embotando entre bandazos desconcertantes, reclusi\u00f3n institucional, espejismos electorales, patrioterismo de siglas, por exceso de politicismo, por el miedo de unos a ser alternativa o la falta de vista a la hora de intentar serlo y, sobre todo, por la reproducci\u00f3n mim\u00e9tica de los tradicionales y aburrid\u00edsimos conflictos internos de poder de la izquierda. Conf\u00edo en que despu\u00e9s de la crisis de Vistalegre II eso se enmiende. Es fundamental.<\/p>\n<p><b>Podemos reivindica mucho la figura de Anguita, y hay quien ve el proyecto de <\/b><u><b><a href=\"https:\/\/www.google.es\/imgres?imgurl=https%3A%2F%2Fst3.idealista.com%2Fnews%2Farchivos%2F2014-11%2Fgtres_u268604_076.jpg%3Fsv%3DMT-w_QZh&amp;imgrefurl=https%3A%2F%2Fwww.idealista.com%2Fnews%2Fetiquetas%2Fpablo-iglesias&amp;docid=MkgvweDntz1LUM&amp;tbnid=FzpyYjt8D7FQlM%3A&amp;vet=10ahUKEwiF1aPMyJrUAhUrIsAKHWWRA3QQMwhIKA0wDQ..i&amp;w=3200&amp;h=2128&amp;bih=757&amp;biw=1409&amp;q=pablo%20iglesias%20podemos&amp;ved=0ahUKEwiF1aPMyJrUAhUrIsAKHWWRA3QQMwhIKA0wDQ&amp;iact=mrc&amp;uact=8\">Pablo Iglesias<\/a><\/b><\/u><b> como una especie de anguitismo mejorado. \u00bfLo es o no lo es? \u00bfEn qu\u00e9 medida lo es o no lo es?<\/b><\/p>\n<p>Bueno, yo no veo que la reivindicaci\u00f3n de la figura de Anguita sea un sentir mayoritario de Podemos, por cuanto buena parte de la base sociol\u00f3gica de Podemos no es que tenga diferencias con Anguita es que mantiene con \u00e9l una distancia generacional importante y muchos un desconocimiento ostensible acerca de su pasado. La vinculaci\u00f3n es m\u00e1s de algunos cuadros y dirigentes y, particularmente, de Pablo Iglesias, que es una persona con trayectoria militante en la izquierda y muy agradecida (cosa rara en quienes han llegado alto) con quienes dieron la batalla en los a\u00f1os de plomo del bipartidismo en condiciones minoritarias. A m\u00ed me parece coherente y generosa esa identificaci\u00f3n de Pablo Iglesias. Todo proyecto pol\u00edtico se construye a partir de identificaciones con figuras, momentos, s\u00edmbolos, proyectos y experiencias del pasado, y en este caso la identificaci\u00f3n de Pablo Iglesias con la figura de Julio Anguita tiene mucho sentido. De todas maneras pienso que es una identificaci\u00f3n que debe entenderse en t\u00e9rminos de inspiraci\u00f3n m\u00e1s que de continuidad. Al final, lo que media entre uno y otro es un contexto muy distinto.<\/p>\n<p><b>Podemos es un anguitismo mejorado pero tambi\u00e9n un anguitismo m\u00e1s f\u00e1cil. Es m\u00e1s f\u00e1cil sostener el discurso de Anguita ahora que lo que lo era sostenerlo en los noventa, en pleno apogeo del Consenso de Washington.<\/b><\/p>\n<p>Yo no lo llamar\u00eda ni un anguitismo mejorado ni un anguitismo facilitado por las circunstancias, por m\u00e1s que sean definiciones muy sugerentes. Lo que veo en Podemos es un proyecto que coge impulso de la tradici\u00f3n y la experiencia pol\u00edtica de Julio Anguita en los 90, pero tambi\u00e9n de otras tradiciones y experiencias. Creo que en Podemos hay muchos impulsos y referentes y el de Anguita es uno de ellos. Con lo que s\u00ed veo una conexi\u00f3n m\u00e1s fuerte y m\u00e1s lineal es con el <u><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Frente_C%C3%ADvico_%C2%ABSomos_Mayor%C3%ADa%C2%BB\">Frente C\u00edvico<\/a><\/u> de Julio Anguita de los a\u00f1os inmediatamente posteriores a la crisis de 2008.<\/p>\n<p><b>Hace unos meses fue muy comentada la imagen de Julio Anguita abrazando a Pablo Iglesias y dici\u00e9ndole: \u00abEstamos otra vez en 1977, Pablo\u00bb. \u00bfLo estamos? \u00bfEs \u00e9sta una segunda transici\u00f3n?<\/b><\/p>\n<p><a name=\"_GoBack\"><\/a> A m\u00ed no me gusta la expresi\u00f3n de <i>segunda transici\u00f3n<\/i>, que adem\u00e1s fue movilizada por Aznar en su momento. No me gusta porque ata el proceso actual a lo que sucedi\u00f3 entonces, como si esto tuviese que ser el cierre de lo que entonces no se pudo cerrar del todo, como si esto tuviera que ser la recuperaci\u00f3n en septiembre de las asignaturas pendientes del mismo curso acad\u00e9mico. A m\u00ed me resulta m\u00e1s \u00fatil para explicar lo que est\u00e1 pasando y a d\u00f3nde se quiere ir la noci\u00f3n de crisis, de crisis org\u00e1nica, de crisis de r\u00e9gimen, de crisis de mando. Ha habido y en gran medida sigue habiendo una crisis org\u00e1nica del r\u00e9gimen pol\u00edtico nacido de la Transici\u00f3n y un momento de oportunidad ahora en contracci\u00f3n pero en el que todav\u00eda pueden pasar cosas. Hay un desfase insostenible entre representaci\u00f3n institucional (m\u00e1s alta que nunca) y movilizaci\u00f3n ciudadana (muy a la baja); se han construido pocos espacios por abajo de experimentaci\u00f3n, convivencia y acci\u00f3n desde los que galvanizar una voluntad social de cambio que se est\u00e1 debilitando y que no puede alimentarse solo de discursos motivadores desde medios convencionales o redes sociales; las m\u00faltiples fuerzas del cambio no han terminado de construir un programa y proyecto de pa\u00eds b\u00e1sico que aglutine e ilusione; el imaginario del cambio y la sensaci\u00f3n de empoderamiento que trajo el \u00faltimo ciclo de protestas languidece y cede a una suerte de resignaci\u00f3n peligrosa, habida cuenta de la constataci\u00f3n p\u00fablica de la corrupci\u00f3n como modelo de gobierno del pa\u00eds\u2026 Aun as\u00ed creo que sigue habiendo partido si se sabe jugar. La perspectiva de cambio de r\u00e9gimen parece cada vez m\u00e1s lejana, sobre todo si se pone el acento, despu\u00e9s de lo que ha llovido, en el continuismo gubernamental, que es donde en cierta medida \u2014con cambios menos vistosos pero no obstante muy importantes\u2014 nos encontramos. Pero con todo y con eso est\u00e1 ah\u00ed. Y creo que a lo que se refer\u00eda Julio era a eso: a que estamos en un nuevo momento de oportunidad, de energ\u00eda social acumulada y de necesidad de madurez, racionalidad, audacia y valor para saber aprovechar la oportunidad y sobre todo para no desilusionar; para trabajar al objeto de que la voluntad de cambio se sedimente y no se volatilice o se evapore como en 1977.<\/p>\n<p><i><b>Fuente:<\/b><\/i> <a href=\"https:\/\/elcuadernodigital.com\/2017\/06\/02\/juan-andrade-historiador-de-la-democracia\/\">https:\/\/elcuadernodigital.com\/2017\/06\/02\/juan-andrade-historiador-de-la-democracia\/<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class='MsoNormal' style='margin-bottom: 18.0pt; text-align: justify; line-height: 150%; mso-outline-level: 1; background: white; vertical-align: baseline;'>El relato m\u00edtico de la Transici\u00f3n entr\u00f3 en crisis, entre otras cosas, porque era tan almibarado como r\u00edgido.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":3400,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,46],"tags":[1012],"class_list":["post-3399","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-izquierda-a-debate","category-memoria-historica","tag-juan-andrade"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3399","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3399"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3399\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3400"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3399"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3399"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3399"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}