{"id":3408,"date":"2017-06-19T00:00:00","date_gmt":"2017-06-19T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3408"},"modified":"2020-02-19T08:42:38","modified_gmt":"2020-02-19T07:42:38","slug":"bloque-historico-crisis-organica-y-revolucion-pasiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3408","title":{"rendered":"Bloque hist\u00f3rico, crisis org\u00e1nica y revoluci\u00f3n pasiva"},"content":{"rendered":"<p>Qui pregunta ja respon<\/p>\n<p>Raimon Pellegero<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\">1<\/a><\/p>\n<p>El conjunto de fen\u00f3menos pol\u00edtico-sociales que vivimos desde hace ocho a\u00f1os en Espa\u00f1a aparece habitualmente ante nosotros como una sucesi\u00f3n hechos puntuales desencarnados del proceso hist\u00f3rico y de la totalidad concreta en que se inscriben. Respondemos a ellos de manera puntual, situados en un cronograma que no es el nuestro, desde la respuesta puntual y desde la navegaci\u00f3n de cabotaje.<\/p>\n<p>Circulamos bipolarmente entre el entusiasmo desmesurado por el 15 M y la sospecha de que su impulso propulsivo quiz\u00e1s se est\u00e9 agotando. Nos movemos entre el subid\u00f3n por el \u00e9xito de las Marchas de la Dignidad y la depresi\u00f3n por las dificultades actuales para re-articular la movilizaci\u00f3n social, olvidando que alguien decret\u00f3 que hab\u00eda que vaciar las calles para \u201cirrumpir\u201d en las instituciones. Oscilamos entre la euforia por los resultados electorales m\u00e1s altos que nunca ha tenido en Espa\u00f1a una izquierda que proclama que superar\u00e1 el r\u00e9gimen del 78 y el desenga\u00f1o porque esos resultados no cumplen las expectativas que esa misma izquierda se hab\u00eda propuesto o cre\u00eddo. Famosos polit\u00f3logos entran en depresi\u00f3n ante unos resultados electorales inesperados, tras creer a ciegas en unas encuestas electorales publicadas.<\/p>\n<p>No logramos comprender el \u00e9xito electoral de la derecha en las auton\u00f3micas en Galicia o en Euskadi, ni el hecho de que el PP a\u00fan conserve siete millones de votos a pesar de la crisis y la corrupci\u00f3n. Como consuelo ante lo inexplicable solemos acudir al insulto y la descalificaci\u00f3n de los votantes de la derecha, sin tratar de comprender qu\u00e9 sociedad civil organizada, qu\u00e9 cultura material de vida y que sentido com\u00fan expresan esas victorias electorales del enemigo.<\/p>\n<p>Y comprender es imprescindible para transformar.<\/p>\n<p>En fin, los ejemplos sobran y el tiempo es limitado. No voy a ampliar la lista y a\u00fan menos, matizarla. Lo dejo en el trazo grueso porque \u201ca buen entendedor pocas palabras bastan\u201d. Y vosotros sois buenos entendedores.<\/p>\n<p><strong>Entre la lechuza de Minerva y la filosof\u00eda de la praxis.<\/strong><\/p>\n<p>Para salir de este bipolarismo cognitivo y emocional quiz\u00e1s ser\u00eda m\u00e1s rentable hacer como la lechuza de Minerva, que como dec\u00eda Hegel, s\u00f3lo levanta el vuelo al anochecer. Es decir s\u00f3lo se puede comprender el conjunto del proceso despu\u00e9s de que el mismo se haya desplegado totalmente. Esperar y ver ser\u00eda la consigna.<\/p>\n<p>Pero no. Nuestra militancia es activa y operante, es pasi\u00f3n, es emoci\u00f3n y sentimiento, adem\u00e1s de raz\u00f3n teor\u00e9tica. Es decir cumplimos de sobra con todas la condiciones necesarias enumeradas por Gramsci para pasar del saber al comprender y al sentir y viceversa, del sentir al comprender y al saber<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\">2<\/a>.<\/p>\n<p>Sin embargo frente a tanta \u201cciencia pol\u00edtica\u201d como sale de las facultades donde se genera la clase tecno-pol\u00edtica que debe asegurar la \u201cgobernanza\u201d, conviene recordar que el mismo Gramsci nos advert\u00eda:<\/p>\n<p>&#8216;&#8230; podemos prever &#8216;cient\u00edficamente&#8217; s\u00f3lo la lucha, pero no los momentos concretos de \u00e9sta, que no pueden sino ser resultado de fuerzas contrastantes en continuo movimiento, no reducibles nunca a cantidades fijas, porque en ellas la cantidad se convierte continuamente. Realmente se &#8216;prev\u00e9&#8217; en la medida en que se act\u00faa, en que se aplica un esfuerzo voluntario y con ello se contribuye concretamente a crear el resultado &#8216;previsto&#8217;.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\">3<\/a><\/p>\n<p><strong>A qu\u00e9 llamaba Gramsci bloque hist\u00f3rico<\/strong><\/p>\n<p>En la literatura y en las intervenciones pol\u00edticas de la izquierda actual se suele usar y abusar del concepto bloque hist\u00f3rico. Esta breve intervenci\u00f3n solo pretende llamar la atenci\u00f3n sobre la necesidad de evitar el habitual uso impropio de un concepto clave de nuestra tradici\u00f3n. Mi primera recomendaci\u00f3n es usarlo con mesura y dejar de ampliar tanto su significado. So pena de acabar despoj\u00e1ndolo de todo sentido.<\/p>\n<p>Muchos suelen confundir el bloque hist\u00f3rico con las alianzas electorales o, en la mejor versi\u00f3n de ese uso impropio del concepto, con las alianzas sociales de car\u00e1cter estrat\u00e9gico a las que, en esa literatura se suelen denominar bloque social o bloque hist\u00f3rico. Un \u00faltimo ejemplo de esa mejor versi\u00f3n lo tenemos en un reciente art\u00edculo de Joaquim Sempere<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\">4<\/a>.<\/p>\n<p>Conviene entender que el concepto gramsciano de bloque hist\u00f3rico tiene sobre todo un car\u00e1cter anal\u00edtico e hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>En lo anal\u00edtico, el concepto de bloque hist\u00f3rico sirve para superar la dicotom\u00eda entre estructura y superestructura presente en el marxismo economicista:<\/p>\n<p>\u201cLa estructura y las superestructuras forman un &#8216;bloque hist\u00f3rico&#8217;, es decir el conjunto complejo y discordante (o contradictorio) de las superestructuras son el reflejo del conjunto de las relaciones sociales de producci\u00f3n&#8230; El razonamiento se basa en la reciprocidad necesaria entre la estructura y la superestructura (reciprocidad que es precisamente el proceso dial\u00e9ctico real)\u201d.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\">5<\/a><\/p>\n<p>Anotemos: reciprocidad y no determinaci\u00f3n de la superestructura ideol\u00f3gica y cultural por la base econ\u00f3mica, ni que sea \u201cen \u00faltima instancia\u201d, como dijera en una ocasi\u00f3n Engels.<\/p>\n<p>Para Gramsci, no errar en esta cuesti\u00f3n es un asunto clave, estrat\u00e9gico, por decir as\u00ed. Quiero insistir que no se trata de un teoricismo erudito o acad\u00e9mico. Se trata de una cuesti\u00f3n directamente pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Este rico concepto gramsciano de reciprocidad de los diversos componentes de un bloque hist\u00f3rico concreto deber\u00eda ayudarnos a evitar el error com\u00fan de deducir demasiado mec\u00e1nicamente la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica de la crisis econ\u00f3mica, como hac\u00eda Manolo Monereo en un reciente libro suyo.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\">6<\/a><\/p>\n<p>Frecuentemente se olvida que si la crisis se limita solamente al campo econ\u00f3mico no suele producir en s\u00ed grandes cambios en la mentalidad popular:<\/p>\n<p>\u201cLos cambios en el modo de pensar, en las creencias, en las opiniones, no sobrevienen por r\u00e1pidas explosiones simult\u00e1neas y generalizadas, sino que casi siempre sobrevienen por \u201ccombinaciones sucesivas\u201d seg\u00fan \u201cf\u00f3rmulas\u201d dis\u00edmiles e incontrolables de \u201cautoridad\u201d. La ilusi\u00f3n \u201cexplosiva\u201d nace por falta de esp\u00edritu \u201ccr\u00edtico\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\">7<\/a>.<\/p>\n<p>En lo hist\u00f3rico (y no me refiero s\u00f3lo a la historiograf\u00eda) el concepto de bloque hist\u00f3rico nos ayuda a acercarnos y, en su caso, a comprender la complejidad de la totalidad social de una determinada formaci\u00f3n hist\u00f3rico-social. A\u00f1adamos que el concepto de bloque hist\u00f3rico no puede separarse ni comprenderse al margen del concepto de organicidad, ni del de hegemon\u00eda, y ninguno de ellos puede separarse de la concepci\u00f3n del estado como estado ampliado o integral.<\/p>\n<p>\u201cEn la pol\u00edtica, el error proviene de una comprensi\u00f3n inexacta del Estado (en su sentido integral: dictadura m\u00e1s hegemon\u00eda) [\u2026]\u201d. <a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\">8<\/a><\/p>\n<p>Para decirlo en pocas palabras el estado integral incluye, adem\u00e1s del aparato administrativo y represivo la cultura material de vida ( ethos) de sus gentes, sus normas de vida (nomos) y el conjunto de las relaciones sociales.<\/p>\n<p>A\u00f1adamos que, para Occidente, Gramsci se\u00f1alaba la identidad entre sociedad civil y sociedad pol\u00edtica. Gramsci rechazaba esa divisi\u00f3n entre ambas instancias que es producto del pensamiento y de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica liberales.<\/p>\n<p>El concepto de bloque hist\u00f3rico est\u00e1 estrechamente vinculado al concepto de <strong>organicidad<\/strong>: las relaciones sociales, el modo de producci\u00f3n, la cultura material de vida, la ideolog\u00eda dominante, las instituciones del estado y de la sociedad establecen una relaci\u00f3n org\u00e1nica entre ellas. Son una totalidad concreta.<\/p>\n<p>Para acabar este breve recorrido debemos recordar que para Gramsci el bloque hist\u00f3rico est\u00e1 cimentado en la relaci\u00f3n org\u00e1nica entre intelectuales y pueblo-naci\u00f3n, entre dirigentes-dirigidos, o lo que es lo mismo entre gobernantes-gobernados. Un brillante intento por parte del comunista sardo por describir esta cimentaci\u00f3n del bloque hist\u00f3rico mediante los intelectuales la encontramos en su ensayo sobre <strong>La cuesti\u00f3n meridional<\/strong>. Una re-lectura actualizada de este breve ensayo nos ayudar\u00eda a reflexionar sobre algunas de las fisuras por las que atraviesa esa formaci\u00f3n social que llamamos Espa\u00f1a y tambi\u00e9n sobre la creaci\u00f3n de un nuevo bloque hist\u00f3rico Europeo y las contradicciones que ese proceso introduce en los viejos bloques hist\u00f3ricos constituidos durante el siglo XIX. Lo dejo aqu\u00ed.<\/p>\n<p><strong>Sobre la crisis org\u00e1nica de un bloque hist\u00f3rico<\/strong><\/p>\n<p>Una crisis social, econ\u00f3mica o de legitimidad pol\u00edtica s\u00f3lo abre la posibilidad de la aparici\u00f3n de un nuevo bloque hist\u00f3rico si deviene en crisis org\u00e1nica. Es decir si las relaciones de reciprocidad entre las diversas partes del bloque hist\u00f3rico se desajustan, se desagregan en medio de grandes conmociones sociales.<\/p>\n<p>Un ejemplo de conmoci\u00f3n social de ese estilo puede ser el ascenso de la movilizaci\u00f3n y de la activaci\u00f3n de las grandes masas, como sucedi\u00f3 en nuestro pa\u00eds en el periodo 1965-1976. Pero mientras la movilizaci\u00f3n se mantiene en su car\u00e1cter simplemente econ\u00f3mico-corporativo lo m\u00e1ximo que se puede esperar es un cambio de forma de dominaci\u00f3n pol\u00edtica a trav\u00e9s de una revoluci\u00f3n pasiva. Una revoluci\u00f3n pasiva como la que cre\u00f3 el r\u00e9gimen espa\u00f1ol de 1978.<\/p>\n<p>Este ejemplo nos es muy pr\u00f3ximo a los de mi generaci\u00f3n pero sus ense\u00f1anzas suelen ser ignoradas por las nuevas generaciones de la nueva clase pol\u00edtica que se est\u00e1 constituyendo en el campo de la representaci\u00f3n institucional. Este ejemplo, digo, debiera hacernos reflexionar sobre qu\u00e9 es una crisis org\u00e1nica del bloque hist\u00f3rico y que cosas no lo son.<\/p>\n<p>\u201cSi la clase dominante ha perdido el consenso, es decir ya no es \u201cdirigente\u201d, si no \u00fanicamente \u201cdominante\u201d, detentora de la pura fuerza coercitiva. Esto significa que las grandes masas se han separado de las ideolog\u00edas tradicionales, no creen ya en aquello que cre\u00edan antes, etc. La crisis consiste precisamente en el hecho de que lo viejo no muere y lo nuevo no puede nacer: en este interregno se verifican los fen\u00f3menos morbosos m\u00e1s variados\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote9sym\" name=\"sdfootnote9anc\">9<\/a>. La crisis org\u00e1nica es de alguna manera una crisis de hegemon\u00eda: \u201c En todos los pa\u00edses el proceso es diverso, si bien el contenido es el mismo. El contenido es la crisis de hegemon\u00eda de la clase dirigente, que se produce ya sea por que la clase dirigente ha fracasado en alguna gran empresa pol\u00edtica para la que ha solicitado o impuesto con la fuerza el consenso de las grandes masas (especialmente de campesinos y peque\u00f1oburgueses intelectuales) han pasado de golpe de la pasividad pol\u00edtica a una cierta actividad y plantean reivindicaciones que en su conjunto no org\u00e1nico constituyen una revoluci\u00f3n. Se habla de \u201ccrisis de autoridad\u201d y esto precisamente es la crisis de hegemon\u00eda, o crisis del Estado en su conjunto\u201d.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote10sym\" name=\"sdfootnote10anc\">10<\/a><\/p>\n<p>Para ilustrar una situaci\u00f3n como esta, Gramsci nos explica el ejemplo de la crisis de la primera posguerra en Italia:<\/p>\n<p>\u201cEn el periodo de posguerra, el aparato hegem\u00f3nico se agriet\u00f3 y el ejercicio de la hegemon\u00eda se volvi\u00f3 permanentemente dif\u00edcil y aleatorio. El fen\u00f3meno fue presentado y tratado con varios nombres en aspectos secundarios y derivados. Los m\u00e1s triviales eran \u201ccrisis del principio de autoridad\u201d y \u201cdisoluci\u00f3n del r\u00e9gimen parlamentario\u201d. Naturalmente del fen\u00f3meno se describen solo las manifestaciones \u201cteatrales\u201d en el terreno parlamentario y del gobierno pol\u00edtico y ellas solo se explican con el fracaso de algunos \u201cprincipios\u201d ( parlamentario, democr\u00e1tico, etc.) y con la \u201ccrisis\u201d del principio de autoridad (\u2026) La crisis se presenta pr\u00e1cticamente en la siempre creciente dificultad de formar los gobiernos y en la siempre creciente inestabilidad de los gobiernos mismos: \u00e9sta tiene su origen inmediato en la multiplicaci\u00f3n de los partidos parlamentarios, y en las crisis internas permanentes de algunos de estos partidos\u201d.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote11sym\" name=\"sdfootnote11anc\">11<\/a><\/p>\n<p>Pero estos aspectos parlamentarios son, insiste Gramsci, el \u201caspecto teatral\u201d de una crisis que, si es org\u00e1nica es mucho m\u00e1s profunda: la crisis del conjunto del Estado en su sentido integral.<\/p>\n<p><strong>La revoluci\u00f3n pasiva<\/strong><\/p>\n<p>En 2013 Joaqu\u00edn Miras y el que os habla propusimos una interpretaci\u00f3n de la historia de la Espa\u00f1a contempor\u00e1nea como una historia de tres revoluciones pasivas y un genocidio intercalado<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote12sym\" name=\"sdfootnote12anc\">12<\/a>. Si nuestra propuesta es correcta, el r\u00e9gimen del 78 corresponder\u00eda a la tercera revoluci\u00f3n pasiva.<\/p>\n<p>Por comodidad expositiva adoptar\u00e9 aqu\u00ed el resumen que sobre el concepto gramsciano de revoluci\u00f3n pasiva que da Massimo Modonesi:<\/p>\n<p>\u201c(&#8230;) las revoluciones pasivas procuran evitar que las masas sean o sigan siendo activas, que se vuelvan protagonistas; las concesiones sirven para producir pasividad, el resultado conservador se logra gracias a la pasividad como condici\u00f3n que acompa\u00f1a el proceso y sanciona su \u00e9xito pol\u00edtico. \u00c9ste es, en efecto, el objetivo en el origen de las revoluciones pasivas entendidas como procesos pero tambi\u00e9n como proyectos de pasivizaci\u00f3n y de subalternizaci\u00f3n. As\u00ed, el proyecto-programa de la revoluci\u00f3n pasiva se realiza como proceso cuando logra desactivar, pasivizar y subalternizar\u201d.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote13sym\" name=\"sdfootnote13anc\">13<\/a><\/p>\n<p>Mi temor, tras el ciclo electoral culminado el pasado 26 de junio de 2016 es que no nos encontremos ante los inicios de la cuarta revoluci\u00f3n pasiva que estabilice, tras una modificaci\u00f3n super-estructural m\u00e1s o menos dr\u00e1stica, el dominio del bloque en el poder por otros cuarenta a\u00f1os.<\/p>\n<p>Soy consciente del peligro de pesimismo desmoralizador que se desprender\u00eda de este modelo de las cuatro revoluciones pasivas. Sin embargo, quiero reafirmar aqu\u00ed que mi concepci\u00f3n no ha abandonado en ning\u00fan momento el optimismo revolucionario. Por que la concepci\u00f3n gramsciana de revoluci\u00f3n pasiva:<\/p>\n<p>\u201c&#8230; sigue siendo dial\u00e9ctica, es decir presupone, mejor dicho postula como necesaria, una ant\u00edtesis vigorosa [para evitar, jt] peligros de derrotismo hist\u00f3rico, o sea de indiferentismo, porque el planteamiento general del problema puede hacer creer en un fatalismo\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote14sym\" name=\"sdfootnote14anc\">14<\/a><\/p>\n<p>Efectivamente no es posible pensar una revoluci\u00f3n pasiva sin la existencia en ciernes o en potencia de un movimiento democr\u00e1tico, de un pueblo que, si las condiciones lo permiten, podr\u00eda llegar a constituirse en soberano, en fundador de un nuevo estado democr\u00e1tico y popular. Un movimiento democr\u00e1tico que la revoluci\u00f3n pasiva, la cooptaci\u00f3n y el transformismo pretenden neutralizar, pasivizar y subalternizar de nuevo.<\/p>\n<p>Un elemento que puede frustrar esa revoluci\u00f3n pasiva es el hecho real de que en la fase actual no hay margen para las concesiones econ\u00f3micas. Las pol\u00edticas ordoliberales imperantes en la UE lo imposibilitan.<\/p>\n<p><strong>Revoluci\u00f3n democr\u00e1tica o restauraci\u00f3n-regeneraci\u00f3n de un r\u00e9gimen.<\/strong><\/p>\n<p>A la altura de los a\u00f1os 2011 y 2012 se teorizaba que est\u00e1bamos en un periodo de revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, como fruto de una grave crisis del r\u00e9gimen de 1978. La inmensa expropiaci\u00f3n colectiva perpetrada por los gobiernos de Zapatero y de Rajoy como gobiernos cipayos de la UE, sumada a la corrupci\u00f3n galopante de ambos partidos del r\u00e9gimen as\u00ed como, incluso de la propia corona, llevaban a numerosos polit\u00f3logos a predecir la apertura de una ventana de oportunidad que hab\u00eda que aprovechar a toda costa<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote15sym\" name=\"sdfootnote15anc\">15<\/a>. Esos polit\u00f3logos no explicaban para qu\u00e9 o para quien se habr\u00eda esta ventana de oportunidad. La ilusi\u00f3n sostenida por la masa recientemente politizada o re-politizada por la tremenda agresi\u00f3n sufrida desde 2008, de que era posible un cambio de r\u00e9gimen sin ruptura hizo el resto.<\/p>\n<p>Puestos a hablar de revoluci\u00f3n democr\u00e1tica quiz\u00e1s sea el momento de pararnos un poco en el tema de la revoluci\u00f3n y de sus tiempos, de su agenda, de su calendario.<\/p>\n<p>La realidad es que los tiempos cortos de la revoluci\u00f3n suelen ser menos cortos que lo que muchos piensan. Diez a\u00f1os para la revoluci\u00f3n francesa (que muchos confunden con las jornadas de 14 de julio de 1789, de 10 de agosto de 1792 o de 30-31 de mayo de 1793); 17-18 a\u00f1os para la revoluci\u00f3n rusa (que muchos confunden con el momento t\u00e9cnico del asalto a un Palacio de Invierno que, por cierto, estaba vac\u00edo en el momento del asalto: la inmensa revoluci\u00f3n social en curso en el conjunto de la sociedad hab\u00eda transformado el Palacio de Invierno en un s\u00edmbolo vac\u00edo del poder). Remarco que fue la revoluci\u00f3n social en curso como inmenso movimiento en la que interven\u00edan millones de personas, rompiendo en las entra\u00f1as y los recovecos de la sociedad las relaciones sociales existentes, quien vaci\u00f3 el s\u00edmbolo del poder. No fue el giro ling\u00fc\u00edstico. La resignificaci\u00f3n de las palabras y de los s\u00edmbolos fue fruto de la ola de fondo, fue fruto de la praxis de millones de personas puestas en actividad, no fue, desde luego la espuma de una vanguardia auto-designada, de una conciencia exterior, cambiando significantes por doquier.<\/p>\n<p>Par\u00e9monos un rato en los tiempos largos de la revoluci\u00f3n. Lo que los historiadores franceses han llamado la longue dur\u00e9e. Hablo de los largos periodos anteriores a la coyuntura revolucionaria, en que \u201cpetit \u00e0 petit\u201d se acumulan las condiciones objetivas y subjetivas en base a miles y miles de experiencias sociales que se producen a nivel nano-social, molecular, capilar. Peque\u00f1os amotinamientos, rituales o, incluso pr\u00e1cticas religiosas antag\u00f3nicas con el dogma de la religi\u00f3n oficial, actos que, en s\u00ed, son m\u00e1s \u201crebelionarios\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote16sym\" name=\"sdfootnote16anc\">16<\/a> que propiamente revolucionarios. Actos multiplicados a lo largo y ancho del territorio, de la sociedad y del tiempo, hasta que llegan a producir una nueva cultura material de vida, una nueva civilizaci\u00f3n, un nuevo orden, un ethos, una voluntad que pugna con el orden imperante, hasta vencer y establecer un nuevo orden. Revoluci\u00f3n en la cultura material de vida que se suele clasificar como hecho subjetivo (el marxismo economicista, reductivamente, lo suele llamar ideolog\u00eda), pero que es objetividad, que tiene la fuerza material de los actos materiales y masivos que inspira. Que tiene la fuerza material de la voluntad colectiva, de la voluntad general voluntad general que se constituye actuando.<\/p>\n<p>Voluntad general constituida, sin la cual no se conquista el poder. Condiciones pues, en que el sujeto se identifica con el objeto y en que, con la ayuda de alguna coyuntura especial quiz\u00e1s alg\u00fan d\u00eda se transforme en la \u201ctormenta perfecta\u201d: la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica. En muy determinadas circunstancias, una coyuntura puede precipitar lo acumulado en la larga duraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Distingamos tambi\u00e9n la revoluci\u00f3n pol\u00edtica, entendida como el cambio o el recambio de las \u00e9lites gobernantes, respecto de la revoluci\u00f3n social, entendida como la sustituci\u00f3n de un determinado orden social por un orden nuevo. Que es la que nos interesa aqu\u00ed. La revoluci\u00f3n social, record\u00e9moslo, s\u00f3lo puede ser proceso. No puede ser otra cosa que un complejo de procesos complejos que suceden, sobre todo en el conjunto de la sociedad civil y no tanto en la sociedad pol\u00edtica. Mientras consideremos la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica como una simple revoluci\u00f3n pol\u00edtica seguiremos cayendo por la pendiente que en 1978 nos llev\u00f3 de la ruptura democr\u00e1tica a la reforma suplicada, pasando por las estaciones de la ruptura pactada (menudo ox\u00edmoron) y de la la reforma pactada.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n: quien pregunta ya responde<\/strong><\/p>\n<p>Un conocimiento masivo por parte de la izquierda del dispositivo conceptual forjado por Gramsci en los duros a\u00f1os de la c\u00e1rcel ser\u00eda necesario para evitar la situaci\u00f3n bipolar que describo m\u00e1s arriba.<\/p>\n<p>Una clarificaci\u00f3n conceptual de ese tipo, de concretarse en el pensamiento y en la acci\u00f3n de la izquierda nos permitir\u00eda esbozar respuestas a preguntas tan acuciantes y pr\u00e1cticas como:<\/p>\n<p>\u00bfestamos ante una crisis org\u00e1nica del bloque hist\u00f3rico espa\u00f1ol creado durante la transacci\u00f3n de 1978?<\/p>\n<p>O m\u00e1s bien, \u00bfestamos ante una crisis econ\u00f3mica que hasta el momento solo ha producido respuestas econ\u00f3mico-corporativas f\u00e1ciles de re-normalizar y controlar por parte del bloque dominante?<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son las tareas de car\u00e1cter estrat\u00e9gico que debemos priorizar con el fin de crear esas alianzas sociales y una nueva cultura material de vida?<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 medida est\u00e1n tejidas las alianzas de clases necesarias para la emergencia de un nuevo bloque hist\u00f3rico?<\/p>\n<p>\u00bfCorremos el peligro de una nueva revoluci\u00f3n pasiva, como en la transacci\u00f3n de 1978?<\/p>\n<p>Si este es el caso \u00bfqu\u00e9 hacer para tratar de revertir esa tendencia?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo disolver el frente del adversario, como actuar para dispersar, dividir y en su caso, agregar a nuestras filas a las bases sociales del enemigo?<\/p>\n<p>No voy a dar respuesta a estas preguntas. Creo que no es mi rol en esta mesa.<\/p>\n<p>Sin embargo, \u00bfno os parece que quien pregunta, de alguna manera ya responde?<\/p>\n<p><strong>(*) <\/strong>Intervenci\u00f3n en la escuela de verano del Partido Comunista de Madrid: <a href=\"http:\/\/www.pcmadrid.org\/index.php\/component\/content\/article\/2313-iii-escuela-de-verano-del-pcm.html\">http:\/\/www.pcmadrid.org\/index.php\/component\/content\/article\/2313-iii-escuela-de-verano-del-pcm.html<\/a>. Un primer esbozo de esta intervenci\u00f3n se puede encontrar en Mundo Obrero, Joan Tafalla A prop\u00f3sito del Bloque hist\u00f3rico, publicado en el n\u00ba 200 de la edici\u00f3n impresa de Mundo Obrero; descargable en: <a href=\"http:\/\/www.mundoobrero.es\/pl.php?id=6297\">http:\/\/www.mundoobrero.es\/pl.php?id=6297<\/a>. Un segundo esbozo se present\u00f3 en la escuela de invierno de IU celebrada en Rivas Vaciamadrid los d\u00edas 4 y 5 de febrero en una mesa compuesta por V\u00edctor R\u00edos, Jordi Mir y yo mismo, que fue presentada por Marga Ferr\u00e9, se puede encontrar el video en: <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=kFXA-3wIt9s\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=kFXA-3wIt9s<\/a>. Publico este tercer esbozo con la esperanza de recibir opiniones, cr\u00edticas y aportaciones que me permitan cerrar el tema.<\/p>\n<p><a name=\"_GoBack\"><\/a> <strong>Abreviaturas<\/strong><\/p>\n<p><strong>Gerr. <\/strong>Antonio Gramsci, Quaderni del Carcere, Edizione critica dell\u2019Istituto Gramsci a cura di Valentino Gerratana, Torino, Einaudi editore, 1975. Cuatro tomos.<\/p>\n<p><strong>Era: <\/strong>Antonio Gramsci, Cuadernos de la c\u00e1rcel, traducci\u00f3n al espa\u00f1ol de la misma obra, M\u00e9xico, Ediciones Era, 1986. Descargable desde: <a href=\"http:\/\/www.elsarbresdefahrenheit.net\/ca\/index.php?view_doc=43\">http:\/\/www.elsarbresdefahrenheit.net\/ca\/index.php?view_doc=43<\/a><\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda \u00fatil para nuestro tema<\/strong><\/p>\n<p>El lector puede encontrar una amplia bibliograf\u00eda de Antonio Gramsci, en la biblioteca virtual de Espai Marx: <a href=\"http:\/\/www.elsarbresdefahrenheit.net\/ca\/index.php?view_doc=43\">http:\/\/www.elsarbresdefahrenheit.net\/ca\/index.php?view_doc=43<\/a><\/p>\n<p>Para una interpretaci\u00f3n de la historia de Espa\u00f1a como una sucesi\u00f3n de tres revoluciones pasivas v\u00e9ase: Joaqu\u00edn Miras y Joan Tafalla, La izquierda como problema, Barcelona, El Viejo Topo, 2013.<\/p>\n<p>Para el concepto de Bloque hist\u00f3rico se pueden consultar con provecho dos obras que sin embargo divergen un poco en su interpretaci\u00f3n:<\/p>\n<p>Christine Buci-Glucksmann, Gramsci y el estado, Madrid, Siglo XXI, 1978.<\/p>\n<p>Hugues Portelli, Gramsci y el bloque hist\u00f3rico, Buenos Aires, Siglo XXI, 1974.<\/p>\n<p>Otras Obras citadas:<\/p>\n<p>Manuel Monereo, De la crisis a la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, Barcelona, El Viejo Topo, 2013.<\/p>\n<p>Massimo Modonesi, Revoluci\u00f3n pasiva y subalternizaci\u00f3n, <a href=\"http:\/\/www.laizquierdadiario.com\/ideasdeizquierda\/revolucion-pasiva-y-subalternizacion\/\">http:\/\/www.laizquierdadiario.com\/ideasdeizquierda\/revolucion-pasiva-y-subalternizacion\/<\/a> .<\/p>\n<p>I\u00f1igo Errej\u00f3n, \u00bfQu\u00e9 es Podemos?, Le Monde Diplomatique, n\u00ba 225, julio de 2014, <a href=\"http:\/\/www.monde-diplomatique.es\/?url=articulo\/0000856412872168186811102294251000\/?articulo=8c640f81-5ccc-4723-911e-71e45da1deca\">http:\/\/www.monde-diplomatique.es\/?url=articulo\/0000856412872168186811102294251000\/?articulo=8c640f81-5ccc-4723-911e-71e45da1deca<\/a><\/p>\n<p>En Dizionario Gramsciano 1926-1937, a cura di Guido Ligouri e Pasquale Voza, Roma, Carocci editore, 2011, pueden consultarse con provecho los art\u00edculos: blocco storico ( Pasquelae Voza); crisi (Fabio Frosini); crisi di autorit\u00e0 come crisi di egemonia (Michele Filipini); crisi organica (Lelio la Porta); egemonia (Giuseppe Cospito) y, rivoluzione passiva (Pasquale Voza)<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a>\u0002 Raimon Pellegero, Qui pregunta ja respon, <a href=\"http:\/\/www.upv.es\/contenidos\/RAIMON\/info\/751463normalv.html\">http:\/\/www.upv.es\/contenidos\/RAIMON\/info\/751463normalv.html<\/a><\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a>\u0002 Antonio Gramsci, Cuaderno n\u00ba 11, 67, Paso del saber al comprender, al sentir y viceversa, del sentir al comprender, al saber (Gerratana 1975, p. 1505-1506; Era, pp. 346-347). A partir de ahora, la paginaci\u00f3n de referir\u00e1 a la Edici\u00f3n Gerratana de 1975 ( Gerr.) y a la Traducci\u00f3n espa\u00f1ola de Ediciones Era de 1986 (Era9.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a>\u0002 Antonio Gramsci, QC 11, 15, (Gerrr. pp. 1403-1406; Era t. 4, p. 267).<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a>\u0002 Joaquim Sempere, Pistoletazo de salida de la nueva formaci\u00f3n pol\u00edtica de \u201cLos Comunes: \u201cCreo que en el momento de crisis ecol\u00f3gica y energ\u00e9tica que atravesamos, y que nos puede llevar a escenarios peligrosamente conflictivos \u2013que adem\u00e1s pueden diferir de aquellos a los que estamos acostumbrados\u2014, es importante disponer de herramientas que ayuden a construir un nuevo bloque hist\u00f3rico, un bloque social, nacional-popular, articulado y consciente de s\u00ed mismo, capaz de reaccionar eficazmente mediante valores igualitarios y solidarios ante cualquier eventualidad, sea cu\u00e1l sea, la hayamos previsto o no\u201d. <a href=\"http:\/\/www.elviejotopo.com\/topoexpress\/formacion-politica-comunes-cataluna\/\">http:\/\/www.elviejotopo.com\/topoexpress\/formacion-politica-comunes-cataluna\/<\/a><\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a>\u0002 Antonio Gramsci, CC 8, 182, ( Gerr. pp. 1051-52; Era, t 3., p. 309).<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a>\u0002 Manuel Monereo, De la crisis a la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, Barcelona, El Viejo Topo, 2013.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7<\/a>\u0002 Antonio Gramsci, CC 24, 3 (Gerr. p. 2269; Era, t. 6, p. 167).<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\">8<\/a>\u0002 Antonio Gramsci, CC 6, 155, (Gerr. pp. 810-812 ; Era, t. 3, p. 112)<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote9anc\" name=\"sdfootnote9sym\">9<\/a>\u0002 QC 3, 34, (Gerr. p. 311; Era, t 2, p. 37)<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote10anc\" name=\"sdfootnote10sym\">10<\/a>\u0002 QC 13, 23, (Gerr. p. 1603; Era, t. 5, 52):<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote11anc\" name=\"sdfootnote11sym\">11<\/a>\u0002 QC, 13, 37, (Gerr. pp. 1638-9; Era, t.5, p. 81)<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote12anc\" name=\"sdfootnote12sym\">12<\/a>\u0002 Joaqu\u00edn Miras y Joan Tafalla, La izquierda como problema, Barcelona, El Viejo Topo, 2013.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote13anc\" name=\"sdfootnote13sym\">13<\/a>\u0002 Massimo Modonesi, Revoluci\u00f3n pasiva y subalternizaci\u00f3n, <a href=\"http:\/\/www.laizquierdadiario.com\/ideasdeizquierda\/revolucion-pasiva-y-subalternizacion\/\">http:\/\/www.laizquierdadiario.com\/ideasdeizquierda\/revolucion-pasiva-y-subalternizacion\/<\/a> .<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote14anc\" name=\"sdfootnote14sym\">14<\/a>\u0002 Antonio Gramsci, CC, 15, 62 (Gerr., p. 1827; Era, t. 5, p. 236)<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote15anc\" name=\"sdfootnote15sym\">15<\/a>\u0002 I\u00f1igo Errej\u00f3n, \u00bfQu\u00e9 es Podemos?, Le Monde Diplomatique, n\u00ba 225, julio de 2014, <a href=\"http:\/\/www.monde-diplomatique.es\/?url=articulo\/0000856412872168186811102294251000\/?articulo=8c640f81-5ccc-4723-911e-71e45da1deca\">http:\/\/www.monde-diplomatique.es\/?url=articulo\/0000856412872168186811102294251000\/?articulo=8c640f81-5ccc-4723-911e-71e45da1deca<\/a><\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote16anc\" name=\"sdfootnote16sym\">16<\/a>\u0002 Tomo esta expresi\u00f3n de inmenso estudio de Nicolas Le rebellion fran\u00e7aise, 1661-1789, Paris, Gallimard, 2008. Hice un recensi\u00f3n de dicha obra en: Joan Tafalla, La rebeli\u00f3n francesa, Nota de lectura, descargable en: <a href=\"http:\/\/lacarmagnole.blogspot.com.es\/2011_07_01_archive.html\">http:\/\/lacarmagnole.blogspot.com.es\/2011_07_01_archive.html<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class='MsoNormal' style='margin-bottom: 18.0pt; text-align: justify; line-height: 14.4pt; background: white;'>En la literatura y en las intervenciones pol\u00edticas de la izquierda actual se suele usar y abusar del concepto bloque hist\u00f3rico. Esta breve intervenci\u00f3n solo pretende llamar la atenci\u00f3n sobre la necesidad de evitar el habitual uso impropio de un concepto clave de nuestra tradici\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":3409,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,15],"tags":[865],"class_list":["post-3408","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-izquierda-a-debate","category-materiales-para-la-refundacion-comunista","tag-antonio-gramsci"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3408","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3408"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3408\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3409"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3408"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3408"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3408"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}