{"id":3427,"date":"2017-07-07T00:00:00","date_gmt":"2017-07-07T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3427"},"modified":"2020-02-18T15:32:25","modified_gmt":"2020-02-18T14:32:25","slug":"la-crisis-del-antropoceno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3427","title":{"rendered":"La crisis del Antropoceno"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Este art\u00edculo es una adaptaci\u00f3n de pr\u00f3logo al libro de Ian Angus <i>Facing the Anthropocene: Fossil Capitalism and the Crisis of the Earth System <\/i>(Monthly Review Press, 2016).<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm 0cm 0cm 80px; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><i>Y es debido a que nos mantenemos en la oscuridad sobre la naturaleza de la sociedad humana -entendida como opuesta a la naturaleza en general- por lo que ahora nos enfrentamos (as\u00ed me lo aseguran los cient\u00edficos implicados) a la completa destructibilidad de este planeta que apenas se ha convertido en un lugar en el que vivir.<\/i><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.64cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm 0cm 0cm 80px; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">\u2014Bertolt Brecht1<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.64cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">El Antropoceno, visto como una nueva era geol\u00f3gica que ha desplazado al Holoceno de los \u00faltimos 10.000 a 12.000 a\u00f1os, representa lo que ha sido denominado \u201cbrecha antropog\u00e9nica\u201d en la historia del planeta2. Introducido formalmente en el debate cient\u00edfico y medioambiental contempor\u00e1neo por el climat\u00f3logo Paul Crutzen en 2000, defiende la idea de que los seres humanos se han convertido en la fuerza geol\u00f3gica emergente primaria que afecta al futuro del Sistema Tierra. Aunque a menudo se ha seguido su rastro hasta la Revoluci\u00f3n Industrial de finales del siglo XVIII, el Antropoceno se ve probablemente con m\u00e1s claridad como algo surgido a finales de los a\u00f1os 1940 y principios de los 50. Pruebas cient\u00edficas recientes sugieren que el periodo desde aproximadamente 1950 en adelante muestra un gran pico, marcando la Gran Aceleraci\u00f3n en el impacto humano sobre el medio ambiente, encontr\u00e1ndose la traza m\u00e1s importante de la brecha antropog\u00e9nica en la lluvia de radion\u00faclidos procedentes de ensayos de armas nucleares.3<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Planteado de esta forma, el Antropoceno puede ser visto como algo que coincide aproximadamente con el auge del movimiento ecologista moderno, que tuvo sus inicios en las protestas llevadas a cabo por cient\u00edficos contra las pruebas nucleares terrestres tras la Segunda Guerra Mundial, y surgi\u00f3 como un movimiento m\u00e1s amplio tras la publicaci\u00f3n de <i>Primavera Silenciosa<\/i> de Rachel Carson en 1962. Al libro de Carson le siguieron pronto en los 60 los primeros avisos por parte de cient\u00edficos sovi\u00e9ticos y estadounidenses del calentamiento global acelerado e irreversible.4 Es esta interrelaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre la aceleraci\u00f3n hacia el Antropoceno y la aceleraci\u00f3n del imperativo radical ecologista en respuesta lo que constituye el tema central del nuevo y maravilloso libro de Ian Angus. Es su capacidad para ofrecernos perspectivas sobre el Antropoceno como un nuevo nivel emergente de interacci\u00f3n naturaleza-sociedad producido por el cambio hist\u00f3rico -y c\u00f3mo los nuevos imperativos ecol\u00f3gicos que genera se han convertido en la cuesti\u00f3n central a la que nos enfrentamos en el siglo XXI- lo que hace que <i>Facing the Anthropocene<\/i> sea tan indispensable.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.64cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Hoy parece probable que el Antropoceno llegar\u00e1 a estar vinculado especialmente con la ciencia de la \u00e9poca posterior a la Segunda Guerra Mundial. En cualquier caso, como en el de todos los grandes puntos de inflexi\u00f3n en la historia, hubo signos de picos menores en etapas tempranas durante todo el periodo a partir de la Revoluci\u00f3n Industrial. Esto refleja lo que el fil\u00f3sofo marxiano Istv\u00e1n M\u00e9sz\u00e1ros denomina \u201cla dial\u00e9ctica de continuidad y discontinuidad\u201d que caracteriza todos los nuevos desarrollos emergentes en la historia.5 Aunque el concepto de Antropoceno solo se ha desarrollado completamente con la noci\u00f3n cient\u00edfica moderna de sistema Tierra, y se ve cada vez m\u00e1s como algo que tiene su base f\u00edsica en la Gran Aceleraci\u00f3n posterior a la Segunda Guerra Mundial, estuvo prefigurado por ideas anteriores, surgidas de pensadores que se centraron en los cambios dram\u00e1ticos en la interrelaci\u00f3n humanos-medio ambiente producidos por el auge del capitalismo, entre los que se incluye la Revoluci\u00f3n Industrial, la colonizaci\u00f3n del mundo y la era de los combustibles f\u00f3siles.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">\u201cNaturaleza, la naturaleza que precedi\u00f3 a la historia humana\u201d, tal como destacaron Karl Marx y Frederick Engels en una fecha tan temprana como en 1845, \u201cya no existe en ninguna parte (excepto quiz\u00e1 en unas pocas islas coralinas australianas de origen reciente).\u201d6 Puntos de vista similares fueron presentados por George Perkins Marsh en <i>Hombre y naturaleza<\/i> en 1864, dos a\u00f1os antes de que Ernst Haeckel acu\u00f1ase el t\u00e9rmino ecolog\u00eda, y tres a\u00f1os antes de que Marx publicase el primer volumen de <i>El Capital<\/i>, con su advertencia sobre la brecha metab\u00f3lica en la relaci\u00f3n entre los seres humanos y la Tierra.7<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">No fue hasta el \u00faltimo cuarto del siglo XIX y principios del siglo XX, sin embargo, que surgi\u00f3 el concepto clave de biosfera, a partir del cual se desarroll\u00f3 la idea moderna de sistema Tierra, con la publicaci\u00f3n, principalmente, de <i>La Biosfera<\/i> del geoqu\u00edmico sovi\u00e9tico Vladimir I. Vernadsky en 1926. \u201cDe manera notable\u201d, escribieron Lynn Margulis y Dorian Sagan en <i>\u00bfQu\u00e9 es la vida?<\/i>, \u201cVernadsky desmantel\u00f3 los r\u00edgidos l\u00edmites entre organismos vivos y medio ambiente no vivo, describiendo la vida globalmente antes de que ning\u00fan sat\u00e9lite nos mostrase fotograf\u00edas de la Tierra desde \u00f3rbita\u201d.8<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.64cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">La aparici\u00f3n del libro de Vernadsky coincidi\u00f3 con la primera introducci\u00f3n del t\u00e9rmino Antropoceno (junto con Antropogeno) por parte de su colega, el ge\u00f3logo sovi\u00e9tico Aleksei Pavlov, quien lo utiliz\u00f3 para referirse a un nuevo periodo geol\u00f3gico en el que la humanidad era el principal causante del cambio geol\u00f3gico planetario. Como observ\u00f3 Vernadsky en 1945, \u201cA partir de la idea del rol geol\u00f3gico del hombre, el ge\u00f3logo A. P. Pavlov (1854-1929) en los \u00faltimos a\u00f1os de su vida sol\u00eda hablar de la era antropog\u00e9nica, en la que ahora vivimos\u2026 Destac\u00f3 correctamente que el hombre, ante nuestros propios ojos, se est\u00e1 convirtiendo en una poderosa y siempre creciente fuerza geol\u00f3gica\u2026 En el siglo XX el hombre, por primera vez en la historia de la Tierra, ha conocido y abarcado toda la biosfera, completado el mapa geogr\u00e1fico del planeta Tierra y colonizado toda su superficie\u201d.9<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Simult\u00e1neamente al trabajo de Vernadsky sobre la biosfera, el bioqu\u00edmico sovi\u00e9tico Alexander I. Oparin y el bi\u00f3logo socialista brit\u00e1nico J.B.S. Haldane desarrollaron de manera independiente en los a\u00f1os 20 la teor\u00eda del origen de la vida, conocida como la \u201cteor\u00eda de la sopa primigenia\u201d. Tal como lo resumen los bi\u00f3logos de Harvard Richard Levins y Richard Lewontin, \u201cLa vida surgi\u00f3 originalmente de la materia inanimada [lo que como es bien sabido Haldane describi\u00f3 como una \u201csopa caliente diluida\u201d], pero este origen hizo que su repetici\u00f3n fuese imposible, porque los organismos vivos consumen las complejas mol\u00e9culas org\u00e1nicas necesarias para recrear la vida <i>de novo<\/i>. Adem\u00e1s, la atm\u00f3sfera reductora [falta de ox\u00edgeno libre] que exist\u00eda antes del principio de la vida se ha convertido, por acci\u00f3n de los organismos vivos, en otra rica en ox\u00edgeno reactivo\u201d. De esta forma, la teor\u00eda Oparin-Haldane explic\u00f3 por primera vez c\u00f3mo se pudo haber originado la vida a partir de materia inorg\u00e1nica, y porqu\u00e9 el proceso no se pod\u00eda repetir. De manera igualmente significativa, la vida, surgida de esta forma hace miles de millones de a\u00f1os, podr\u00eda ser vista como la creadora de la biosfera dentro de un complejo proceso de coevoluci\u00f3n.10<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.64cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Fue Rachel Carson, presentadora como es bien sabido del concepto de ecosistema al p\u00fablico estadounidense, en su charla de 1963 que supuso un hito, \u201cNuestro medio ambiente contaminado\u201d, quien expres\u00f3 de la forma m\u00e1s elocuente esta perspectiva ecol\u00f3gica integrada y la necesidad de tenerla en cuenta en todas nuestras acciones. \u201cDesde el principio de los tiempos biol\u00f3gicos\u201d, escribi\u00f3,<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.64cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">ha existido la interdependencia m\u00e1s \u00edntima posible entre el medio ambiente f\u00edsico y la vida que este sostiene. Las condiciones de la Tierra joven produjeron la vida; la vida, inmediatamente despu\u00e9s, modific\u00f3 las condiciones de la Tierra, de manera que este \u00fanico y extraordinario acto de generaci\u00f3n espont\u00e1nea no pod\u00eda ser repetido. De una forma u otra, la acci\u00f3n y la interacci\u00f3n entre la vida y lo que le rodea ha estado en marcha desde entonces.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.64cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Este hecho hist\u00f3rico tiene, creo, un significado m\u00e1s que acad\u00e9mico. Una vez lo aceptamos vemos porqu\u00e9 no podemos llevar a cabo con impunidad repetidos asaltos contra el medio ambiente como ahora hacemos. Un estudiante serio sobre la historia de la Tierra sabe que ni la vida ni el mundo f\u00edsico que la mantiene existen en peque\u00f1os compartimentos aislados. Por el contrario, reconoce la extraordinaria unidad entre organismos y medio ambiente. Por esta raz\u00f3n sabe que las sustancias da\u00f1inas liberadas en el medio ambiente vuelven con el tiempo para crear problemas a la humanidad.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">La rama de la ciencia que trata de estas interrelaciones es la ecolog\u00eda\u2026. No podemos pensar solo en los organismos vivos, ni podemos pensar en el medio ambiente f\u00edsico como una entidad separada. Los dos existen juntos, actuando uno sobre el otro para formar un complejo ecol\u00f3gico o ecosistema.11<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Sin embargo, a pesar de la visi\u00f3n ecol\u00f3gica integrada presentada por figuras como Carson, los conceptos de Vernadsky de biosfera y ciclos biogeoqu\u00edmicos fueron minimizados durante mucho tiempo en Occidente debido al modo reduccionista que prevalec\u00eda en la ciencia occidental y el trasfondo sovi\u00e9tico de estos conceptos. Los trabajos cient\u00edficos sovi\u00e9ticos eran bien conocidos por los cient\u00edficos en Occidente y fueron traducidos con frecuencia en los a\u00f1os de la Guerra Fr\u00eda por editoriales cient\u00edficas e incluso por el gobierno de los EEUU -aunque incomprensiblemente <i>La Biosfera<\/i> de Vernadsky no fue traducida al ingl\u00e9s hasta 1998-. Esto era una necesidad puesto que en algunos campos, como la climatolog\u00eda, los cient\u00edficos sovi\u00e9ticos iban muy por delante de sus hom\u00f3logos estadounidenses. Pero este amplio intercambio cient\u00edfico, que cruzaba las divisiones de la Guerra Fr\u00eda, era raramente transmitido al p\u00fablico general, cuyo conocimiento de los logros sovi\u00e9ticos en estas \u00e1reas fue pr\u00e1cticamente inexistente. Ideol\u00f3gicamente, por tanto, el concepto de biosfera parecer haber ca\u00eddo durante mucho tiempo bajo una especie de prohibici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">No obstante, la biosfera ocup\u00f3 el centro del escenario en 1970, con un n\u00famero especial de <i>Scientific American<\/i> sobre el tema.12 Aproximadamente por esa misma \u00e9poca, el bi\u00f3logo socialista Barry Commoner advirti\u00f3 en <i>El c\u00edrculo que se cierra<\/i> de los enormes cambios en la relaci\u00f3n de los humanos con el planeta, a partir de la era at\u00f3mica y el auge de los desarrollos modernos en qu\u00edmica sint\u00e9tica. Commoner recordaba los tempranos avisos de la alteraci\u00f3n medioambiental del capitalismo de los ciclos de la vida representados por el debate de Marx sobre la brecha en el metabolismo del suelo.13<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">En 1972, Evgeni K. Fedorov, uno de los principales climat\u00f3logos mundiales y miembro del Presidium del Soviet Supremo de la URSS, as\u00ed como el principal partidario sovi\u00e9tico de los an\u00e1lisis de Commoner (escribi\u00f3 unas \u201cObservaciones finales\u201d a la edici\u00f3n rusa), declar\u00f3 que el mundo deber\u00eda desengancharse de los combustibles f\u00f3siles: \u201cEl ascenso de la temperatura de la Tierra es inevitable si no nos limitamos al uso, como fuentes de energ\u00eda, de la radiaci\u00f3n solar directa y las energ\u00edas hidr\u00e1ulica, maremotriz y e\u00f3lica, en lugar de obtener energ\u00eda de los [combustibles] f\u00f3siles o las reacciones nucleares\u201d.14 Para Fedorov, la teor\u00eda de Marx del \u201cmetabolismo entre la poblaci\u00f3n y la naturaleza\u201d constitu\u00eda la base metodol\u00f3gica para un enfoque ecol\u00f3gico de la cuesti\u00f3n del sistema Tierra.15 Fue en los 60 y 70 cuando los climat\u00f3logos de la URSS y los Estados Unidos hallaron por primera vez \u201cpruebas\u201d, en palabras de Clive Hamilton y Jacques Grinevald, de un \u201cmetabolismo mundial\u201d.16<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">El auge de los an\u00e1lisis del sistema Tierra en las d\u00e9cadas siguientes se vio tambi\u00e9n fuertemente impactado por las extraordinarias vistas desde fuera, aparecidas con las primeras misiones espaciales. Como escribi\u00f3 Howard Odum, una de las figuras principales en la formaci\u00f3n de la ecolog\u00eda de sistemas, en <i>Medio ambiente, poder y sociedad<\/i>:<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Podemos empezar una visi\u00f3n de sistema de la Tierra con la macrosc\u00f3pica del astronauta muy por encima de la Tierra. Desde un sat\u00e9lite en \u00f3rbita, la zona viva de la Tierra parece ser muy simple. La delgada c\u00e1scara de agua y aire que cubre la Tierra -la biosfera- est\u00e1 limitada hacia el interior por s\u00f3lidos densos y hacia el exterior por el casi vac\u00edo total del espacio exterior\u2026 Desde los cielos es f\u00e1cil hablar de equilibrios gaseosos, presupuestos energ\u00e9ticos de millones de a\u00f1os y la magn\u00edfica simplicidad del metabolismo total de la delgada c\u00e1scara exterior de la Tierra. Con la excepci\u00f3n del flujo de energ\u00eda, la geobiosfera en su mayor parte es un sistema cerrado del tipo en que los materiales se reciclan y reutilizan.17<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.64cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">\u201cEl mecanismo de sobrecrecimiento\u201d que amenaza este \u201cmetabolismo total\u201d, segu\u00eda Odum, \u201ces el capitalismo\u201d.18 El concepto actual de Antropoceno refleja por tanto, por una parte, un reconocimiento reciente del rol en r\u00e1pido aceleramiento de los impulsos antropog\u00e9nicos en la alteraci\u00f3n de los procesos biogeoqu\u00edmicos y de los l\u00edmites planetarios del sistema Tierra y, por otra, un serio aviso de que el mundo, bajo el \u201cbusiness as usual\u201d [seguir como siempre], est\u00e1 siendo catapultado a una nueva fase ecol\u00f3gica -menos propicia para el mantenimiento de la diversidad biol\u00f3gica y una civilizaci\u00f3n humana estable-.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Unir estos dos aspectos del Antropoceno -vistos de forma diferente como el geol\u00f3gico y el hist\u00f3rico, el natural y el social, el clima y el capitalismo- en una visi\u00f3n \u00fanica, integrada, es lo que constituye el logro principal de <i>Facing the Anthropocene<\/i>. Angus demuestra que el \u201ccapitalismo f\u00f3sil\u201d, si no es detenido, es un tren fuera de control que lleva al apartheid medioambiental global y a lo que el gran historiador marxista brit\u00e1nico E.P. Thompson llamaba la amenazada etapa hist\u00f3rica del \u201cexterminismo\u201d, en la que las condiciones de existencia de centenares de millones, quiz\u00e1 miles de millones de personas, cambiar\u00e1n dr\u00e1sticamente, y estar\u00e1n en peligro las bases mismas de la vida tal como la conocemos. Adem\u00e1s, todo esto tiene su origen en lo que Odum llamaba \u201ccapitalismo imperial\u201d, que pone en peligro las vidas de las poblaciones m\u00e1s vulnerables del planeta en un sistema de desigualdad global forzada.19<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.64cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Los peligros son tales que solo un enfoque nuevo, radical, de las ciencias sociales (y por tanto de la sociedad misma), nos dice Angus -uno que se tome en serio la advertencia de Carson de que si socavamos los procesos vivos de la Tierra esto \u201cvolver\u00e1 en su momento\u201d para acosarnos- puede daros las respuestas que necesitamos en la era del Antropoceno. Por lo que se refiere a la urgencia del cambio, \u201cma\u00f1ana es demasiado tarde\u201d.20<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.64cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Pero la ciencia social dominante, la que sirve al orden social dominante y a sus capas dirigentes, hasta ahora ha servido para oscurecer estos temas, poniendo su peso en las medidas paliativas junto a soluciones mecanicistas como los mercados de carbono y la geoingenier\u00eda. Es como si la respuesta a la crisis del Antropoceno fuese estrechamente econ\u00f3mica y tecnol\u00f3gica, compatible con la ulterior expansi\u00f3n de la hegemon\u00eda del capital sobre la Tierra y sus habitantes -a pesar de que el actual sistema de acumulaci\u00f3n de capital se encuentra en la ra\u00edz de esta crisis. El resultado es empujar al mundo a un peligro a\u00fan mayor. Lo que hace falta, por tanto, es reconocer que es la l\u00f3gica de nuestro actual modo de producci\u00f3n -el capitalismo- lo que se interpone en el camino para crear un mundo de desarrollo humano sostenible que trascienda el desastre en espiral que de otra manera espera a la humanidad. Para salvarnos debemos crear una l\u00f3gica socioecon\u00f3mica diferente que apunte a fines humano-ambientales diferentes: una revoluci\u00f3n ecosocialista en la que las grandes masas de la humanidad participen.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.64cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">\u00bfPero no hay riesgos en un cambio tan radical? \u00bfNo nos esperan grandes luchas y sacrificios ante cualquier intento de derrocar el sistema dominante de producci\u00f3n y de uso de la energ\u00eda en respuesta al calentamiento global? \u00bfHay alguna seguridad de que seremos capaces de crear una sociedad de desarrollo humano sostenible como conciben ecosocialistas como Ian Angus? \u00bfNo ser\u00eda mejor equivocarse por el lado del negacionismo que por el del \u2018catastrofismo\u2019?\u00bfNo deber\u00edamos dudar en pasar a la acci\u00f3n a este nivel hasta que no sepamos m\u00e1s?<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.64cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Aqu\u00ed puede ser \u00fatil citar el poema did\u00e1ctico del gran dramaturgo y poeta alem\u00e1n Bertold Brecht \u201cLa par\u00e1bola de Buda de la casa en llamas\u201d:<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.64cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"LEFT\">Buda, sentado todav\u00eda bajo el \u00e1rbol del pan, a los que no le<br \/>\nhab\u00edan preguntado<br \/>\nles narr\u00f3 la siguiente par\u00e1bola:<br \/>\n\u00abNo hace mucho vi una casa que ard\u00eda. Su techo<br \/>\nera ya pasto de las llamas. Al acercarme advert\u00ed<br \/>\nque a\u00fan hab\u00eda gente en su interior. Fui a la puerta y les grit\u00e9<br \/>\nque el techo estaba ardiendo, incit\u00e1ndoles<br \/>\na que salieran r\u00e1pidamente.<br \/>\nPero aquella gente no parec\u00eda tener prisa. Uno me pregunt\u00f3,<br \/>\nmientras el fuego le chamuscaba las cejas,<br \/>\nqu\u00e9 tiempo hac\u00eda fuera, si llov\u00eda,<br \/>\nsi no hac\u00eda viento, si exist\u00eda otra casa,<br \/>\ny otras cosas parecidas. Sin responder,<br \/>\nvolv\u00ed a salir. Esta gente, pens\u00e9,<br \/>\ntiene que arder antes que acabe con sus preguntas.<br \/>\nVerdaderamente, amigos,<br \/>\na quien el suelo no le queme en los pies hasta el punto de<br \/>\ndesear gustosamente<br \/>\ncambiarse de sitio, nada tengo que decirle.\u00bb21<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Es el capitalismo y el medio ambiente global alienado que este ha producido lo que constituye hoy nuestra \u201ccasa en llamas\u201d. Los ecologistas mayoritarios, ante este monstruoso dilema, han preferido generalmente hacer poco m\u00e1s que contemplarlo, observando y haciendo peque\u00f1os ajustes a lo que les rodea en el interior mientras las llamas lamen el tejado y toda la estructura amenaza con derrumbarse a su alrededor. El punto, en cambio, es cambiarlo, reconstruir la casa de la civilizaci\u00f3n con principios arquitect\u00f3nicos diferentes, creando un metabolismo m\u00e1s sostenible entre la humanidad y la Tierra. El nombre del movimiento para conseguir esto, surgiendo de los movimientos socialistas y ecologistas radicales, es ecosocialismo, y <i>Facing the Anthropocene<\/i> es su manifiesto m\u00e1s actualizado y elocuente.<\/p>\n<h3 class=\"western\" style=\"margin-top: 0cm; margin-bottom: 0.53cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>Notas<\/strong><\/h3>\n<ol>\n<li>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4085\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4086\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4089\"><\/a> Bertolt Brecht, <i>Brecht on Theatre<\/i> (New York: Hill and Wang, 1964), 275.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4090\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4093\"><\/a> Clive Hamilton and Jacques Grinevald, \u201cWas the Anthropocene Anticipated?\u201d<i>Anthropocene Review<\/i> 2, no. 1 (2015): 67.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4094\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4097\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4098\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4099\"><\/a> Paul J. Crutzen and Eugene F. Stoermer, \u201cThe Anthropocene,\u201d<i>Global Change Newsletter<\/i>, May 1, 2000, 17; Paul J. Crutzen, \u201cGeology of Mankind,\u201d<i>Nature<\/i> 415, no. 6867 (2002): 23; Colin N. Waters et al., \u201cThe Anthropocene Is Functionally and Stratigraphically Distinct from the Holocene,\u201d<i>Science<\/i> 351, no. 6269 (2016): 137, 137, 2622-1\u20132622-10.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4100\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4103\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4104\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4105\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4106\"><\/a> Spencer Weart, \u201cInterview with M. I. Budyko: Oral History Transcript,\u201d March 25, 1990, <a href=\"http:\/\/aip.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/aip.org<\/a>; M. I. Budyko, \u201cPolar Ice and Climate,\u201d en J. O. Fletcher, B. Keller, and S. M. Olenicoff, eds.,<i>Soviet Data on the Arctic Heat Budget and Its Climatic Influence<\/i> (Santa Monica, CA: Rand Corporation, 1966), 9\u201323; William D. Sellars, \u201cA Global Climatic Model Based on the Energy Balance of the Earth Atmosphere System,\u201d<i>Journal of Applied Meteorology<\/i> 8, no. 3 (1969): 392\u2013400; M. I. Budyko, \u201cComments,\u201d<i>Journal of Applied Meteorology<\/i> 9, no. 2 (1970): 310.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4107\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4110\"><\/a> Istv\u00e1n M\u00e9sz\u00e1ros,<i>The Power of Ideology<\/i> (New York: New York University Press, 1989), 128.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4111\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4114\"><\/a> Karl Marx and Frederick Engels,<i>Collected Works<\/i>, vol. 5 (New York: International Publishers, 1976), 40.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4115\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4118\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4119\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4120\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4121\"><\/a> George P. Marsh,<i>Man and Nature<\/i> (Cambridge, MA: Harvard University Press, 1965); Frank Benjamin Golley,<i>A History of the Ecosystem Concept in Ecology<\/i> (New Haven, CT: Yale University Press, 1993), 2, 207; Karl Marx,<i>Capital<\/i>, vol. 1 (London: Penguin, 1976), 636\u201339;<i>Capital<\/i>, vol. 3 (London: Penguin, 1981), 949.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4122\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4125\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4126\"><\/a> Lynn Margulis and Dorion Sagan,<i>What Is Life?<\/i> (New York: Simon and Schuster, 1995), 47; Vladimir I. Vernadsky,<i>The Biosphere<\/i> (New York: Springer, 1998). El concepto de biosfera fue introducido originalmente por el ge\u00f3logo franc\u00e9s Edward Suess en 1875, pero fue desarrollado mucho m\u00e1s por Vernadsky y acab\u00f3 siendo asociado b\u00e1sicamente con \u00e9l.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4127\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4130\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4131\"><\/a> Vladimir I. Vernadsky, \u201cSome Words about the No\u00f6sphere,\u201d en Jason Ross, ed.,<i>150 Years of Vernadsky<\/i>, vol. 2 (Washington, D.C.: 21st Century Science Associates, 2014), 82; E. V. Shantser, \u201cThe Anthropogenic System (Period),\u201d en<i>The Great Soviet Encyclopedia<\/i>, vol. 2 (New York: Macmillan, 1973), 140. El art\u00edculo de Shantser introdujo la palabra \u201cAntropoceno\u201d en ingles.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4132\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4135\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4136\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4137\"><\/a> Richard Levins and Richard Lewontin,<i>The Dialectical Biologist<\/i> (Cambridge, MA: Harvard University Press, 1985), 277; A. I. Oparin, \u201cThe Origin of Life,\u201d en J. D. Bernal,<i>The Origin of Life<\/i> (New York: World Publishing, 1967), 199\u2013234; and J. B. S. Haldane, \u201cThe Origin of Life,\u201d en Bernal,<i>The Origin of Life<\/i>, 242\u201349.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4138\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4141\"><\/a> Rachel Carson,<i>Lost Woods<\/i> (Boston: Beacon, 1998), 230\u201331.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4142\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4145\"><\/a> G. Evelyn Hutchinson, \u201cThe Biosphere,\u201d<i>Scientific American<\/i> 233, no. 3 (1970): 45\u201353.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4146\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4149\"><\/a> Barry Commoner,<i>The Closing Circle: Nature, Man, and Technology<\/i> (New York: Knopf, 1971), 45\u201362, 138\u201375, 280.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4150\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4153\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4154\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4155\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4156\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4157\"><\/a> E. Fedorov citado en Virginia Brodine,<i>Green Shoots, Red Roots<\/i> (New York: International Publishers, 2007), 14, 29. V\u00e9ase tambi\u00e9n E. Fedorov,<i>Man and Nature<\/i> (New York: International Publishers, 1972), 29\u201330; John Bellamy Foster, \u201c<a href=\"http:\/\/dx.doi.org\/10.14452\/MR-067-02-2015-06_1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Late Soviet Ecology and the Planetary Crisis<\/a>,\u201d<i>Monthly Review<\/i>67, no. 2 (June 2015): 9; M. I. Budyko,<i>The Evolution of the Biosphere<\/i> (Boston: Reidel, 1986), 406. Los llamamientos de figuras prominentes como Fedorov a una respuesta m\u00e1s r\u00e1pida y radical a los problemas medioambientales fueron b\u00e1sicamente ignorados por el estado sovi\u00e9tico, con tr\u00e1gicos resultados.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4158\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4161\"><\/a> Fedorov,<i>Man and Nature<\/i>, 146.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4162\"><\/a> Hamilton and Grinevald, \u201cWas the Anthropocene Anticipated?\u201d 64.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4165\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4168\"><\/a> Howard T. Odum,<i>Environment, Power, and Society for the Twenty-First Century<\/i> (New York: Columbia University Press, 2007), 3.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4169\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4172\"><\/a> Odum,<i>Environment, Power, and Society<\/i>, 263.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4173\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4176\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4177\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4178\"><\/a> E. P. Thompson,<i>Beyond the Cold War<\/i> (New York: Pantheon, 1982) 41\u201380; Rudolf Bahro,<i>Avoiding Social and Ecological Disaster<\/i> (Bath, UK: Gateway, 1994), 19; Odum,<i>Environment, Power, and Society<\/i>, 276\u201378.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4179\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4182\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4183\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4184\"><\/a> Rolf Edburg and Alexei Yablokov,<i>Tomorrow Will Be Too Late<\/i> (Tucson, AZ: University of Arizona Press, 1991).<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4185\"><\/a><a name=\"yiv4876621743yui_3_16_0_ym19_1_1498368414336_4188\"><\/a> Bertolt Brecht,<i>Tales from the Calendar<\/i> (London: Methuen, 1961), 31\u201332.<\/p>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><strong><i><b>En la publicaci\u00f3n de este art\u00edculo en Ecologise.in Sarkal Sarvar hizo el siguiente comentario:<\/b><\/i><\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Art\u00edculo original: <a href=\"http:\/\/www.ecologise.in\/2017\/03\/26\/expropriation-earth-response-saral-sarkar\/\">http:\/\/www.ecologise.in\/2017\/03\/26\/expropriation-earth-response-saral-sarkar\/<\/a><\/p>\n<h2 align=\"JUSTIFY\"><\/h2>\n<h2 class=\"western\" style=\"margin-top: 0cm; margin-bottom: 0.53cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Preguntas para John Bellamy Foster<\/h2>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><strong><i><b>Saral Sarkar<\/b><\/i><\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.64cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">El profesor Bellamy Foster es un acad\u00e9mico reconocido. Si su erudici\u00f3n tambi\u00e9n implica servir a la causa que apoya, se le puede pedir que conteste por favor a las siguientes preguntas\/comentarios de un lector de este art\u00edculo: \u00bfPara qu\u00e9 sirve reemplazar el t\u00e9rmino com\u00fanmente utilizado y bien comprendido de \u201cgran crisis ecol\u00f3gica\u201d con el apenas conocido y no bien entendido largo t\u00e9rmino marxiano \u201cbrecha metab\u00f3lica en la relaci\u00f3n de los humanos con la Tierra\u201d?<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.64cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Hay algunas frases\/afirmaciones m\u00e1s en el art\u00edculo que suscitan comentarios cr\u00edticos. Por ejemplo, \u201ccrear un mundo de desarrollo humano sostenible\u2026\u201d. Esto me hizo enarcar las cejas. \u201cDesarrollo sostenible\u201d ha sido desde los a\u00f1os 80 la expresi\u00f3n en boga de la econom\u00eda capitalista desarrollista. Pero el t\u00e9rmino no significaba nada nuevo. Era como agua potable pura deshidratada. Por supuesto, Bellamy Foster utiliza el atributo adicional \u201chumano\u201d. Pero \u201cdesarrollo humano\u201d tambi\u00e9n ha estado circulando durante mucho tiempo. \u00bfNo significa llanamente desarrollo econ\u00f3mico sostenible?<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.64cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Una pregunta directa: \u00bfNo cree Bellamy Foster que el objetivo inmediato del ecosocialismo deber\u00eda ser iniciar una pol\u00edtica de decrecimiento, de contracci\u00f3n de la econom\u00eda, de contracci\u00f3n de la poblaci\u00f3n? \u00bfY el objetivo a largo plazo, una econom\u00eda estacionaria socialista de nivel bajo?<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.64cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Sabemos cu\u00e1nto caos ecol\u00f3gico causaron la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica socialista y otros pa\u00edses \u201csocialistas\u201d del Este de Europa. No es correcto por tanto decir, creo, \u201cEs el capitalismo\u2026 lo que constituye nuestra \u2018casa en llamas\u201d. \u00bfNo ser\u00eda mejor, porque es m\u00e1s cierto, decir que es el industrialismo lo que ha constituido durante los \u00faltimos doscientos a\u00f1os nuestra casa en llamas, siendo capitalismo y \u2018socialismo\u2019 simplemente dos variantes pol\u00edticas del mismo modo de vida industrial?<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><strong><i><b>Y esta fue la respuesta de Foster:<\/b><\/i><\/strong><\/p>\n<h2 class=\"western\" style=\"margin-top: 0cm; margin-bottom: 0.53cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Contra la expropiaci\u00f3n de la Tierra: Una respuesta a Saral Sarkar<\/h2>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\"><strong><i><b>John Bellamy Foster<\/b><\/i><\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Agradezco las preguntas de Saral Sarkar a mi pr\u00f3logo al libro de Ian Angus <i>Facing the Anthropocene<\/i>. Intentar\u00e9 responder a sus preguntas tan brevemente como pueda y en el orden en que fueron hechas. He numerado mis respuestas para comodidad del lector.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.64cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">1. No hay ning\u00fan sentido en el que el concepto de Marx de \u201cbrecha irreparable en el proceso interdependiente de metabolismo social\u201d (o brecha metab\u00f3lica), tal como es usado este concepto hoy por ecosocialistas, pueda ser visto como un sustituto de la idea de crisis ecol\u00f3gica global. El desarrollo de Marx de un enfoque de sistema socioecol\u00f3gico (basado en la idea de metabolismo) surgi\u00f3 a partir de los debates cient\u00edfico-naturales de su tiempo y prefigur\u00f3 el auge del concepto de ecosistema y m\u00e1s tarde del an\u00e1lisis del Sistema Tierra. Est\u00e1 \u00edntimamente conectado con nuestro actual conocimiento cient\u00edfico.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">As\u00ed, un art\u00edculo en el n\u00famero de marzo de 2017 en <i>Scientific Reports<\/i> se refiere a la \u201c<a href=\"http:\/\/www.nature.com\/articles\/srep43869\">brecha metab\u00f3lica<\/a>\u201c, citando el <i>Capital <\/i>de Marx, en un intento de abordar alguno de nuestros problemas humano-ecol\u00f3gicos contempor\u00e1neos. De manera similar, los cient\u00edficos del Grupo de Trabajo del Antropoceno definen este como una \u201cbrecha antropog\u00e9nica\u201d en el Sistema Tierra (o metabolismo terrestre). De hecho, m\u00e1s que como desplazamiento de la idea de crisis ecol\u00f3gica global, la brecha metab\u00f3lica de Marx puede ser vista como algo que a\u00f1ade claridad a nuestro conocimiento de esa muy real crisis y particularmente las interconexiones dial\u00e9cticas entre sus aspectos sociales y ecol\u00f3gicos.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">2. El concepto de \u201cdesarrollo humano sostenible\u201d fue destacado en el art\u00edculo hoy cl\u00e1sico de Paul Burkett \u201c<a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/2005\/10\/01\/marxs-vision-of-sustainable-human-development\/\">La visi\u00f3n de Marx del desarrollo humano sostenible<\/a>\u201c, publicado en el n\u00famero de octubre de 2005 de <i>Monthly Review<\/i>. Marx escribi\u00f3 en el volumen tercero del <i>Capital <\/i>la que es sin duda la concepci\u00f3n m\u00e1s radical de sostenibilidad presentada nunca, defendiendo que los individuos no poseen la Tierra, que incluso toda la poblaci\u00f3n de todos los pa\u00edses del mundo no posee la Tierra, sino que simplemente la conserva en fideicomiso para las futuras generaciones y debe mantenerla e incluso mejorarla como buenos cabezas de familia. \u00c9l defin\u00eda el socialismo como una formaci\u00f3n social en la que los productores asociados regulan racionalmente el metabolismo con la tierra de manera que se promuevan genuinas necesidades humanas, economizando al mismo tiempo el gasto de energ\u00eda<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Es ciertamente posible, por tanto, sobre la base del materialismo hist\u00f3rico cl\u00e1sico, desarrollar una concepci\u00f3n revolucionaria de \u201cdesarrollo humano sostenible\u201d -radicalmente opuesta a \u201cdesarrollo sostenible\u201d tal como se define en la econom\u00eda neocl\u00e1sica-. Desarrollo humano sostenible no se puede tomar como si significase crecimiento econ\u00f3mico sostenible -un t\u00e9rmino que desde una perspectiva de sistema Tierra es una <i>contradictio in adiecto<\/i>-. Con toda seguridad ser\u00eda un error fatal para la izquierda desarmarse intelectualmente abandonando conceptos disputados como sostenibilidad y ecolog\u00eda -o, si vamos al caso, igualdad, democracia y libertad- simplemente porque hayan sido apropiados y distorsionados de diversas formas por la ideolog\u00eda dominante. Debemos luchar por nuestras propias perspectivas.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.64cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">3. El decrecimiento, en la forma en que se presenta normalmente hoy, no puede ser el principal objetivo organizativo del movimiento ecosocialista, puesto que ni aborda la amenaza ecol\u00f3gica inmediata ni se compromete con la necesidad de un cambio estructural del sistema capitalista. Dada la emergencia planetaria, el objetivo principal del movimiento ecologista en la actualidad debe ser mitigar el cambio clim\u00e1tico, que sin embargo no se puede separar de toda una serie de problemas sociales y ecol\u00f3gicos.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">En el Antropoceno, nos enfrentamos con la posibilidad futura, si la sociedad continua por la v\u00eda de <i>business as usual<\/i>, del fin de la civilizaci\u00f3n (en el sentido de sociedad humana organizada) e incluso potencialmente de la especia humana misma. Pero mucho antes de eso cientos de millones de personas se ver\u00e1n afectadas por sequ\u00edas crecientes, el aumento del nivel del mar y acontecimientos clim\u00e1ticos extremos de todo tipo. Esto exige un cambio radical en la \u201chegemon\u00eda pol\u00edtica y econ\u00f3mica\u201d, como se\u00f1ala Kevin Anderson, del Tyndall Centre for Climate Change Research. Anderson tambi\u00e9n insiste en una suspensi\u00f3n inmediata del crecimiento econ\u00f3mico y de todo intento de estimular el crecimiento a expensas del medio ambiente. Es necesaria la conservaci\u00f3n, as\u00ed como cambios en el uso de recursos, tecnolog\u00eda y valores de uso. Los combustibles f\u00f3siles deben quedar bajo tierra.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.64cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Todo esto va en la l\u00ednea de lo que defienden los te\u00f3ricos del decrecimiento. Pero todo el concepto de decrecimiento ha sido distorsionado por el hecho de que se usa generalmente para poner el concepto dominante de crecimiento econ\u00f3mico a la cabeza, defendiendo simplemente una reducci\u00f3n del sistema, o dar marcha atr\u00e1s, sin comprometerse a una cr\u00edtica completa del capitalismo o a promover cambios estructurales revolucionarios que ser\u00edan necesarios para enfrentarse al sistema capitalista. Ciertamente no hay ninguna duda de que debemos movernos hacia una econom\u00eda de estado estacionario en el sentido de Herman Daly de no formaci\u00f3n de capital neto.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.64cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">El peso de la econom\u00eda en los pa\u00edses ricos del mundo capitalista avanzado debe reducirse. Pero no deber\u00edamos caer en el error de verlo simplemente como un problema de escala como hacen com\u00fanmente los te\u00f3ricos del decrecimiento. Toda la estructura del sistema del capital debe ser superada y reemplazada por una sociedad de igualdad sustantiva y sostenibilidad ecol\u00f3gica. El fracaso al abordar el cambio estructural revolucionario es la principal debilidad de la perspectiva decrecentista, que todav\u00eda no ha escapado de la ideolog\u00eda del capital. As\u00ed, pensadores decrecentistas destacados como Serge Latouche insisten en que el decrecimiento desde su punto de vista es de alguna manera compatible con el capitalismo.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.64cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">4. Es cierto que si todo lo dem\u00e1s sigue igual, el aumento de la poblaci\u00f3n sobrecarga la capacidad de carga del planeta. Pero las perspectivas malthusianas burdas no son \u00fatiles para abordar el problema ecol\u00f3gico. Es la acumulaci\u00f3n de capital, no el aumento de la poblaci\u00f3n, el principal factor en el cambio clim\u00e1tico. Aunque las emisiones de carbono tienen que detenerse en todo el planeta en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas -esto es, el mundo tiene que alcanzar cero emisiones netas para 2050- las mayores reducciones de las emisiones necesariamente deber\u00e1n producirse en los pa\u00edses ricos, donde las emisiones de carbono per c\u00e1pita son las m\u00e1s altas.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">No hace falta se\u00f1alar que los pa\u00edses ricos, con las mayores emisiones de carbono per c\u00e1pita, no son aquellos pa\u00edses con las mayores tasas de crecimiento de poblaci\u00f3n. De hecho, los pa\u00edses m\u00e1s pobres con las mayores tasas de crecimiento de poblaci\u00f3n tienden a ser aquellos pa\u00edses con el menor impacto per c\u00e1pita sobre el clima. El crecimiento de poblaci\u00f3n en el capitalismo es una variable dependiente. Es dependiente de las condiciones del capitalismo y el imperialismo en un estado o regi\u00f3n dados, y de factores como el empleo, la salud, la educaci\u00f3n, los derechos de las mujeres, etc. Un libro excelente sobre este tema es el de Ian Angus y Simon Butler <i>\u00bfDemasiada gente?<\/i> [<i>Too Many People?]<\/i><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">5. La pregunta de si es el industrialismo m\u00e1s que el capitalismo la fuente de nuestra \u201ccasa en llamas\u201d es extra\u00f1o que la haga alguien con alguna conexi\u00f3n con el ecosocialismo. El argumento que presenta aqu\u00ed Sarkar es que como la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica da\u00f1\u00f3 su medio ambiente y era un pa\u00eds industrializado pero no capitalista, deber\u00edamos por tanto apartarnos del an\u00e1lisis de formaciones sociales hist\u00f3ricamente espec\u00edficas, como el capitalismo (o anteriormente el \u201csocialismo realmente existente\u201d) y en su lugar deber\u00edamos atribuir todo el problema a la idea m\u00e1s general, abstracta, de <i>industrializaci\u00f3n<\/i>.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Si llevamos m\u00e1s lejos la misma l\u00f3gica, llevar\u00eda a uno a defender que, dado que las sociedades preindustriales tambi\u00e9n destruyeron su medio ambiente, la industrializaci\u00f3n no es una explicaci\u00f3n suficiente. Deber\u00edamos por tanto atribuir el problema ecol\u00f3gico a la sociedad humana <i>en general<\/i>. Y, luego, dado que los humanos son animales sociales, la sociedad en s\u00ed misma se puede considerar una explicaci\u00f3n insuficiente, as\u00ed que deber\u00edamos atribuir el problema ecol\u00f3gico a la existencia misma de <i>seres humanos<\/i>. Ergo, simplemente, hay demasiada gente.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; background: transparent; border: none; padding: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\" align=\"JUSTIFY\">Este enfoque no es muy \u00fatil, en el sentido que elimina todos los elementos hist\u00f3ricos cruciales del problema, y tambi\u00e9n nuestra capacidad de actuar de manera racional. Lo que est\u00e1 fuera de cuesti\u00f3n es que el capitalismo es un sistema dedicado sobre todo a la acumulaci\u00f3n de capital. Como se\u00f1al\u00f3 Marx, el capitalista solo conoce \u2018Vamos, vamos\u2019 (Crece, crece), esto es, D-M-D\u2019\u2026 D-M-D\u201d \u2026 D-M-D\u201d\u2019 <i>ad infinitum<\/i>. En estos intentos cada vez m\u00e1s irracionales para expandirse, el capital (el capitalista, las corporaciones) convierte en mercanc\u00eda todo lo que existe, poniendo en peligro a la humanidad y a todo el planeta. En menos de una generaci\u00f3n bajo el <i>business as usual<\/i> este proceso nos arrojar\u00e1 por el precipicio clim\u00e1tico. Solo hay una conclusi\u00f3n posible: <i>\u00a1Cambio de sistema, no cambio clim\u00e1tico!<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La rama de la ciencia que trata de estas interrelaciones es la ecolog\u00eda\u2026. No podemos pensar solo en los organismos vivos, ni podemos pensar en el medio ambiente f\u00edsico como una entidad separada. Los dos existen juntos, actuando uno sobre el otro para formar un complejo ecol\u00f3gico o ecosistema. Lo que est\u00e1 fuera de cuesti\u00f3n es que el capitalismo es un sistema dedicado sobre todo a la acumulaci\u00f3n de capital. Como se\u00f1al\u00f3 Marx, el capitalista solo conoce \u2018Vamos, vamos\u2019 (Crece, crece), esto es, D-M-D\u2019\u2026 D-M-D\u201d \u2026 D-M-D\u201d\u2019 ad infinitum. En estos intentos cada vez m\u00e1s irracionales para expandirse, el capital (el capitalista, las corporaciones) convierte en mercanc\u00eda todo lo que existe, poniendo en peligro a la humanidad y a todo el planeta. En menos de una generaci\u00f3n bajo el business as usual este proceso nos arrojar\u00e1 por el precipicio clim\u00e1tico. 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