{"id":3462,"date":"2017-09-12T00:00:00","date_gmt":"2017-09-11T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3462"},"modified":"2020-02-19T08:39:29","modified_gmt":"2020-02-19T07:39:29","slug":"el-pequeno-mundo-intimo-de-gramsci","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3462","title":{"rendered":"El peque\u00f1o mundo \u00edntimo de Gramsci"},"content":{"rendered":"<p>Antonio Gramsci muri\u00f3 hace ochenta a\u00f1os, exactamente a las 16.10 horas del 27 de abril de 1937, como consecuencia de una hemorragia cerebral sufrida en la tarde del d\u00eda 25 en la cl\u00ednica Quisisana de Roma. En el\u00a0\u201cmondo grande e terribile\u201d, como sol\u00eda llamarlo el propio Gramsci, la noticia produjo conmoci\u00f3n. El Comit\u00e9 Ejecutivo de la Internacional Comunista emiti\u00f3 un largo comunicado, que apareci\u00f3 en\u00a0l\u2019Unit\u00e0 bajo el titular \u00ab\u00a1Que el asesinato de Gramsci encienda en el coraz\u00f3n de todos los italianos el fuego sagrado de la libertad!\u00bb Los \u00faltimos p\u00e1rrafos dicen: \u00abEl nombre de Gramsci quedar\u00e1 escrito con letras de oro en la bandera de la clase obrera y de los trabajadores que en Italia, en Espa\u00f1a, en Francia y en el mundo entero luchan para rechazar el infame fascismo y hacerlo desaparecer de la superficie de la tierra.<\/p>\n<p>\u201cEl ejemplo de su vida de combatiente inspirar\u00e1 a millones de hombres en la lucha por la causa invencible de la clase obrera y del socialismo\u201d.<\/p>\n<p>Firman el texto Dimitrov, Ercoli, Manuilski, Pieck, Kuusinen, Marty, Gottwald, Moskvine, Florine, Yan Min, Kolarov, Okano, Bronkovski, Losovski, Raymond Guyot, Tuominen. Fue posiblemente Ercoli (Palmiro Togliatti) el redactor principal de aquel texto colectivo, difundido en v\u00edsperas de un Primero de Mayo y en una coyuntura cr\u00edtica, tanto en el campo internacional como dentro de las fronteras de Italia.<\/p>\n<p>Gramsci era un gigante en el mundo grande y terrible de la lucha del proletariado mundial, y al mismo tiempo una persona peque\u00f1a y fr\u00e1gil, de cabellera abundante y leonina, frente amplia, ojos grandes de un tono azul claro, y figura torcida por una deformidad, consecuencia de un accidente sufrido a los cuatro a\u00f1os. Contaba \u00e9l mismo que, en la prisi\u00f3n de Ustica, se le acerc\u00f3 un recluso por delitos comunes y le interpel\u00f3: \u201c\u00bfT\u00fa eres Gramsci?\u201d \u201cS\u00ed.\u201d \u201c\u00bfGramsci, Antonio?\u201d, insisti\u00f3 el hombre. \u201cAntonio, s\u00ed.\u201d \u201cNo puede ser\u201d, mene\u00f3 la cabeza el otro. \u201cAntonio Gramsci es un coloso, un hombre de una talla inmensa. Imposible que seas t\u00fa.\u201d<\/p>\n<p>Antonio, Nino para su familia y los numerosos amigos y conocidos del Altiplano del Barigadu, en el centro-oeste de Cerde\u00f1a, dispon\u00eda de otro mundo peque\u00f1o e \u00edntimo al que acogerse cuando la grandeza y el terribilismo del mundo en may\u00fascula lo agobiaban. Ese peque\u00f1o mundo giraba en torno a dos polos: el polo f\u00edsico de Ghilarza, de un lado, y de otro el polo \u00edntimo y sentimental entrevisto por primera vez en un pasillo del sanatorio de Serebriani Bor, en las proximidades de Mosc\u00fa.<\/p>\n<ol type=\"I\">\n<li>Gente de Ghilarza<\/li>\n<\/ol>\n<p><a name=\"_ednref1\"><\/a>Hacia el primero de los dos polos, pero en cierta forma hacia los dos a un tiempo, se volvi\u00f3 Nino en busca de un refugio \u00edntimo el d\u00eda en que cumpli\u00f3 la condena impuesta por un tribunal especial fascista. Era el 21 de abril de 1937. Te\u00f3ricamente ese d\u00eda recuperaba la libertad, pero su estado f\u00edsico era ruinoso: mal de Pott, tisis, arteriosclerosis, crisis de gota, disturbios g\u00e1stricos muy penosos, abscesos dolorosos en los m\u00fasculos dorsales, hipertensi\u00f3n, insomnio. Desde la cl\u00ednica Quisisana, en la que estaba internado desde el mes de agosto de 1935, escribi\u00f3 a casa pidiendo que le alquilaran una habitaci\u00f3n en Santu Luss\u00fargiu, una peque\u00f1a localidad situada al pie del monte Urtigu, y tan solo unos 18 kil\u00f3metros al oeste de Ghilarza. Mea (Edmea) Gramsci, hija del hermano mayor, Gennaro, cont\u00f3 a Giuseppe Fiori<a href=\"http:\/\/pasosalaizquierda.com\/?p=2831#_edn1\">1<\/a> que el padre de Antonio, el signor Ciccillo (Francesco) Gramsci, sufri\u00f3 un golpe de fiebre al saber que volver\u00eda a ver a su hijo Nino, despu\u00e9s de trece a\u00f1os de ausencia. Francesco Gramsci ten\u00eda entonces setenta y siete a\u00f1os y estaba muy enfermo, apenas se levantaba de la cama y necesitaba de la atenci\u00f3n permanente de alguna de las mujeres de la casa.<\/p>\n<p><a name=\"_ednref2\"><\/a>Mea fue a alquilar la habitaci\u00f3n solicitada con Teresina, su t\u00eda, y Peppina Montaldo, amiga de la familia.\u00a0\u201cEra una bella camera\u201d, coment\u00f3 a Fiori. En el modesto \u201cgimnasio\u201d (escuela) municipal de Santu Luss\u00fargiu hab\u00eda estudiado Nino tres cursos, entre los catorce y los diecis\u00e9is a\u00f1os, y recordaba que el clima le hab\u00eda sentado bien. El resto de los pormenores de su estancia lo explic\u00f3 as\u00ed \u00e9l mismo: \u00abTres sedicentes profesores despachaban con mucha cara dura toda la ense\u00f1anza de las cinco clases. Yo viv\u00eda en casa de una campesina y pagaba cinco liras al mes por el alojamiento, la ropa limpia de la cama, y las comidas, muy frugales. Mi gobernanta era la madre de esa campesina, una mujer algo corta pero no loca, que todas las ma\u00f1anas, en cuanto me ve\u00eda, me preguntaba qui\u00e9n era yo y con qu\u00e9 derecho dorm\u00eda en aquella casa<a href=\"http:\/\/pasosalaizquierda.com\/?p=2831#_edn2\">2<\/a>\u00bb.<\/p>\n<p>Los Gramsci esperaban la llegada de Nino a Ghilarza para el d\u00eda 27 de abril. No apareci\u00f3. Para ellos fue una gran desilusi\u00f3n. \u201cLlegar\u00e1 ma\u00f1ana\u201d, pensaron. El d\u00eda siguiente entr\u00f3 una vecina en la casa y pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfPero es verdad que ha muerto Nino? Lo ha dicho la radio. Lo he o\u00eddo en la radio.\u00bb Luego empez\u00f3 a afluir la gente. Los abrazos, las condolencias, el llanto.<\/p>\n<p>Intentaron ocultar la noticia al padre, acostado en su habitaci\u00f3n del piso alto. Mea, que ten\u00eda entonces diecisiete a\u00f1os, se qued\u00f3 con \u00e9l, de guardia, para evitar que alguien entrara y le contara la verdad. Pero hubo de bajar un momento a la cocina a preparar alguna cosa, una infusi\u00f3n, un caldo. Ya se sabe c\u00f3mo son los pueblos. Desde la cocina oy\u00f3 los gritos del abuelo: \u00ab\u00a1Asesinos, me lo han matado!\u00bb Subi\u00f3 a la carrera. El viejo se tiraba de los pelos, se pellizcaba, se daba pu\u00f1adas.\u00a0\u00abMe l\u2019hanno ammazzato.\u00bb Solo sobrevivi\u00f3 unas semanas, muri\u00f3 el 16 de mayo de aquel a\u00f1o.<\/p>\n<p>El padre<\/p>\n<p>El\u00a0signor Ciccillo proced\u00eda de Gaeta, de una familia bienestante tal vez de origen alban\u00e9s (existe una poblaci\u00f3n de nombre Gramxi en el sur de Albania, pr\u00f3xima a la frontera griega). Su padre, el abuelo de Nino, fue oficial de la gendarmer\u00eda borb\u00f3nica y m\u00e1s tarde coronel de carabineros; uno de sus hermanos era funcionario del ministerio de Finanzas; otro, inspector de los Ferrocarriles, y el tercero militar de carrera. Ciccillo lleg\u00f3 a Ghilarza a los veinti\u00fan a\u00f1os para dirigir el Registro, y se cas\u00f3 dos a\u00f1os despu\u00e9s con una belleza de la localidad, Giuseppina o Peppina Marcias. Su familia desaprob\u00f3 la elecci\u00f3n, por juzgar inferior la condici\u00f3n social de la esposa.<\/p>\n<p>Gramsci padre pas\u00f3 a encargarse del Registro de Ales, donde naci\u00f3 Nino, y despu\u00e9s del de S\u00f2rgono. All\u00ed se detectaron primero irregularidades administrativas y luego un peque\u00f1o desfalco; el\u00a0signor Ciccillo fue detenido (el 9 de agosto de 1898), juzgado y sentenciado a una dura condena: cinco a\u00f1os, ocho meses y veintid\u00f3s d\u00edas de prisi\u00f3n.<\/p>\n<p><a name=\"_ednref3\"><\/a>Nino ten\u00eda entonces siete a\u00f1os. Peppina intent\u00f3 ocultar el deshonroso suceso a sus hijos, pero Nino se enter\u00f3 de todos modos, en el colegio, por las burlas de los compa\u00f1eros. Nunca dijo que lo sab\u00eda; del mismo modo que la madre intent\u00f3 proteger al hijo, el hijo, a la inversa, quiso proteger a la madre. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, en una carta escrita desde la c\u00e1rcel a su cu\u00f1ada Tania, coment\u00f3 de forma indirecta el trauma causado por aquella noticia: \u00abTampoco mi madre conoce toda mi vida, ni las durezas que he soportado; a ella le recuerdo algunas veces la reducida parte que, con perspectiva, parece ahora llena de alegr\u00eda y despreocupaci\u00f3n. Esos recuerdos le suavizan la vejez porque le permiten olvidar las tragedias mucho m\u00e1s graves y las amarguras mucho m\u00e1s profundas que ella tuvo al mismo tiempo. Si supiera que yo conozco todo lo que conozco y que aquellos hechos me han dejado cicatrices, le envenenar\u00eda estos a\u00f1os de su vida<a href=\"http:\/\/pasosalaizquierda.com\/?p=2831#_edn3\">3<\/a>\u2026\u00bb<\/p>\n<p>A partir de aquel suceso capital, Nino elimin\u00f3 al padre de su vida. No aparece nunca en sus recuerdos, salvo alguna expresi\u00f3n casual, a veces desabrida; no hay cartas intercambiadas con \u00e9l, no lo incluye en los recuerdos llenos de a\u00f1oranza a la familia desde la prisi\u00f3n interminable. Volc\u00f3 toda su capacidad de cari\u00f1o en Peppina, la madre.<\/p>\n<p>La madre<\/p>\n<p>Enfrentada a una cat\u00e1strofe familiar y econ\u00f3mica, Peppina, por orgullo, no quiso recurrir a la ayuda de la familia del marido y volvi\u00f3 a instalarse en Ghilarza con sus siete hijos. Ten\u00eda entonces treinta y siete a\u00f1os. Vendi\u00f3 unas tierras de la familia, tuvo en pensi\u00f3n al veterinario del pueblo, y cos\u00eda camisas por las noches, en las \u00fanicas horas que le dejaba libre el cuidado de sus hijos. La existencia se hizo muy dura para todos ellos.<\/p>\n<p>Peppina hab\u00eda cursado hasta la tercera elemental en la escuela; le\u00eda todo lo que ca\u00eda en sus manos, \u201cincluso Boccaccio\u201d, se\u00f1ala Fiori, y se desvivi\u00f3 por dar estudios a todos sus hijos. Fue una presencia tutelar decisiva para Nino, como para todos los dem\u00e1s. \u00abQui\u00e9n sabe si vivir\u00edamos, de no haber sido por ella\u00bb, reflexionaba Nino muchos a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Desde la c\u00e1rcel, Nino insisti\u00f3 en explicar a Peppina que aquella nueva prisi\u00f3n en la familia no era ning\u00fan deshonor, antes al contrario. Lleg\u00f3 a decirle en una carta que en cierto modo \u00e9l mismo lo hab\u00eda querido as\u00ed, confesi\u00f3n que desencaden\u00f3 a\u00f1os m\u00e1s tarde alguna hip\u00f3tesis de car\u00e1cter pseudo psicoanal\u00edtico sobre una asunci\u00f3n de la culpa paterna, de la que podemos prescindir sin escr\u00fapulo.<\/p>\n<p><a name=\"_ednref4\"><\/a>Este fue el homenaje m\u00e1s n\u00edtido que dedic\u00f3 Nino a su madre, en una de las pocas cartas en las que, en lugar de esforzarse en tranquilizarla sobre el estado \u2013 m\u00e1s fr\u00e1gil cada d\u00eda, m\u00e1s deteriorado \u2013 de su salud, intent\u00f3 evocar a d\u00fao recuerdos felices de las \u00e9pocas vividas juntos: \u00abNo puedes imaginar de cu\u00e1ntas cosas me acuerdo en las que t\u00fa apareces siempre como una fuerza ben\u00e9fica y llena de ternura hacia nosotros. Si lo piensas bien, todas las cuestiones del alma y de la inmortalidad del alma y del para\u00edso y del infierno, no son en el fondo m\u00e1s que un modo de ver este hecho sencillo: que cada acci\u00f3n nuestra se transmite a los dem\u00e1s seg\u00fan su valor bueno o malo, y pasa de padres a hijos, de una generaci\u00f3n a otra, en un movimiento perpetuo. Puesto que todos los recuerdos que tenemos de ti son de bondad y de fuerza, y t\u00fa has empleado todas tus fuerzas en sacarnos adelante, eso significa que est\u00e1s desde entonces en el \u00fanico para\u00edso real que existe, que para una madre pienso que es el coraz\u00f3n de sus hijos. \u00bfVes qu\u00e9 cosas te escribo?<a href=\"http:\/\/pasosalaizquierda.com\/?p=2831#_edn4\">4<\/a>\u00bb<\/p>\n<p>Peppina Marcias hab\u00eda fallecido el 30 de diciembre de 1932. La familia lo ocult\u00f3 a Nino. \u00c9l todav\u00eda mand\u00f3 una carta de felicitaci\u00f3n a su madre por la fecha de San Jos\u00e9 de 1934. M\u00e1s tarde escribi\u00f3 a Tatiana que hab\u00eda sentido muy pronto que su madre no era ya de este mundo, por la falla en la relaci\u00f3n tan intensa que exist\u00eda entre los dos. Es una declaraci\u00f3n, sin embargo, dictada por un sentimiento de p\u00e9rdida desesperado, y no hay que tomarla al pie de la letra.<\/p>\n<p>Los hermanos<\/p>\n<p>Nino era el cuarto de los hijos del signor Ciccillo y Peppina. Los tres mayores eran Nannaro (Gennaro), Grazietta y Emma. Los peque\u00f1os, Mario, Teresina y Carlo. El grupo de Ghilarza, en torno a la casa familiar en la que habitaba a\u00fan el padre, estaba compuesto por Teresina, con su marido Paolo Paulesu y sus tres hijos, Franco (nacido pocos meses despu\u00e9s que Delio, el hijo mayor de Nino), Mimma y Diddi (pero bueno, \u00bfa qu\u00e9 nombre \u201ccristiano\u201d corresponde Diddi?, pregunta Nino desde la c\u00e1rcel al tener noticia de su nacimiento). Tambi\u00e9n forman parte del n\u00facleo ghilarziano Grazietta, que sirve de ayuda a la madre en los quehaceres de la casa, y a Teresina en la educaci\u00f3n de la siguiente generaci\u00f3n, y Carlo, que hasta 1931 \u2013 a\u00f1o en que perder\u00e1 el empleo y marchar\u00e1 a trabajar a Mil\u00e1n en la empresa Snia Viscosa, recomendado por Piero Sraffa \u2013, ejerce como inspector de las Lecher\u00edas Sociales Cooperativas de Cerde\u00f1a y reside en el pueblo a temporadas. Hay que contar adem\u00e1s en el grupo familiar a la hija de Nannaro, Edmea o Mea, que en alguna ocasi\u00f3n se anima a escribir a Nino y lo escandaliza por su mala ortograf\u00eda.<\/p>\n<p>Emma hab\u00eda muerto de malaria en 1920. Nannaro vive y trabaja en Par\u00eds. Fue \u00e9l quien pas\u00f3 a Nino el primer material pol\u00edtico, varios n\u00fameros de\u00a0Avanti adquiridos cuando hac\u00eda el servicio militar en Tur\u00edn. Luego vivieron juntos en Cagliari, mientras Nino estudiaba para unos ex\u00e1menes que a duras penas pudo llevar a cabo, atormentado por la mala salud y por el hambre. \u00abEl a\u00f1o 10, como Nannaro estaba empleado en Cagliari, fui a vivir con \u00e9l. Recib\u00ed la primera mensualidad, y luego nada m\u00e1s: todo corr\u00eda a cargo de Nannaro, que no ganaba m\u00e1s de 100 liras al mes. Cambiamos de pensi\u00f3n. A m\u00ed me toc\u00f3 un cuartito que hab\u00eda perdido la cal por la humedad y solo ten\u00eda un ventanuco que daba a una especie de pozo, m\u00e1s letrina que patio\u2026 Durante cerca de 8 meses hice una sola comida al d\u00eda, y llegu\u00e9 al final del tercer a\u00f1o de liceo en condiciones de desnutrici\u00f3n muy graves\u2026 March\u00e9 a Tur\u00edn como si estuviera son\u00e1mbulo\u2026 Los ex\u00e1menes duraban cerca de 15 d\u00edas y solo por la habitaci\u00f3n deb\u00eda pagar una cincuentena de liras. No s\u00e9 c\u00f3mo consegu\u00ed acabar los ex\u00e1menes, me desmay\u00e9 dos o tres veces.\u00bb (Carta a Carlo, 12.9.1927).<\/p>\n<p>Nannaro hab\u00eda visitado en una sola ocasi\u00f3n a Nino en la c\u00e1rcel de Turi, el 16 de enero de 1930. Al margen de las cuestiones familiares, estaba encargado de una misi\u00f3n secreta e importante de la direcci\u00f3n del partido: poner en antecedentes al secretario general nominal del giro a la izquierda aprobado en el X Pleno de la Internacional comunista, en el mes de julio de 1929; y conocer su opini\u00f3n al respecto. La respuesta fue rotundamente negativa: ni era f\u00e1cil e inminente la quiebra del fascismo en Italia, ni se pod\u00eda apostar por que\u00a0 el proletariado conquistara el poder sin un periodo de transici\u00f3n, que ser\u00eda probablemente largo y durante el cual desempe\u00f1ar\u00eda un papel fundamental la acci\u00f3n com\u00fan con los dem\u00e1s partidos antifascistas. Antonio propon\u00eda en cambio trabajar la correlaci\u00f3n de fuerzas con vistas a preparar una\u00a0Costituente.<\/p>\n<p>La\u00a0svolta di sinistra hab\u00eda generado ya tensiones en el grupo dirigente, y determinado la expulsi\u00f3n del \u201cgrupo\u00a0 de los tres\u201d (Leonetti, \u201cBlasco\u201d [Tresso] y Ravazzoli). A Antonio, su desacuerdo le repercuti\u00f3 en un agravamiento del aislamiento carcelario. Sus compa\u00f1eros lo evitaban en las horas del patio; hubo tambi\u00e9n una cierta marcha atr\u00e1s en las gestiones diplom\u00e1ticas emprendidas desde Mosc\u00fa para su liberaci\u00f3n, y una carta de Grieco (tambi\u00e9n enviada a Terracini y Scoccimarro) de una imprudencia tal vez deliberada, puesta en manos de las autoridades fascistas endureci\u00f3 las condiciones de su condena. Nino soport\u00f3 mal aquello; se sinti\u00f3 v\u00edctima de una conspiraci\u00f3n y sufri\u00f3 ataques de angustia; su insomnio cr\u00f3nico empeor\u00f3 y su salud se resinti\u00f3 hasta un punto probablemente ya irreversible. En una ocasi\u00f3n escribi\u00f3 a Tatiana (Tania): \u00abEl mundo es verdaderamente grande y terrible y, especialmente para quien est\u00e1 en la c\u00e1rcel, incomprensible.\u00bb<\/p>\n<p>Mario, otro de los hermanos, tambi\u00e9n lo visit\u00f3 en una sola ocasi\u00f3n. Hablaron apenas un cuarto de hora, en agosto de 1927. Mario era fascista de la primera hornada; fue el primer secretario federal de Varese, y alg\u00fan tiempo despu\u00e9s partir\u00eda para la guerra de Abisinia (en 1937 se hab\u00eda afincado en \u00c1frica). Despu\u00e9s de su visita, Nino coment\u00f3 a Tania que ahora sab\u00eda de cierto que no pod\u00eda contar para nada con su hermano. A su madre, sin embargo, le argument\u00f3 de una forma m\u00e1s contemporizadora: \u00abLo que me has escrito de \u00e9l me parece exagerado. Nadie, en este caso, puede ser m\u00e1s desapasionado y objetivo que yo, ya que Mario milita en el campo opuesto al m\u00edo [\u2026] Mario es mi hermano y le quiero a pesar de todo.\u00bb (29.8.1927).<\/p>\n<p>Teresina era empleada de Correos en Ghilarza. De toda la vida era la hermana preferida de Nino. \u00ab\u00bfRecuerdas, Teresina, lo fan\u00e1ticos que \u00e9ramos para leer y escribir? Me parece incluso que t\u00fa, a los diez a\u00f1os, a falta de libros nuevos te le\u00edste todos los C\u00f3digos\u00bb (17.11.1930). En mayo de 1932 Nino anunci\u00f3 a la madre el env\u00edo, por intermedio de Carlo, de\u00a0Guerra y paz de Tolstoi como regalo a Teresina, prometido desde tiempo atr\u00e1s. Otro recuerdo de infancia que Nino comparte con ella: las pr\u00e9dicas de\u00a0zia Grazia Delogu, que les pon\u00eda como ejemplo de piedad y buenas obras a\u00a0donna Bisodia. Pero\u00a0donna Bisodia, siempre presente en los labios de t\u00eda Grazia, no hab\u00eda existido nunca; era una corrupci\u00f3n de la f\u00f3rmula del padrenuestro en lat\u00edn\u00a0\u201cdona nobis hodie\u201d (16.11.1931).<\/p>\n<p>Carlo, el benjam\u00edn, fue el que con m\u00e1s frecuencia visit\u00f3 a Nino en Turi, y tambi\u00e9n llev\u00f3 a cabo para \u00e9l diversos encargos y recados. Fue el \u00fanico hermano presente en el entierro de Nino (junto a la cu\u00f1ada Tania), y gracias a su colaboraci\u00f3n fue posible rescatar buena parte del corpus de las Cartas desde la c\u00e1rcel. Por desgracia, su car\u00e1cter inestable y depresivo, sus largos silencios y omisiones frecuentes, y en particular sus intentos de mediar ante las autoridades fascistas para obtener el perd\u00f3n a cambio de una declaraci\u00f3n de subordinaci\u00f3n y acatamiento que su hermano no estaba dispuesto a hacer, sacaron de quicio a Nino en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n. Los siguientes p\u00e1rrafos corresponden a una carta a Carlo escrita el 25 de septiembre de 1933: \u00abTe quiero escribir por varios motivos: 1\u00ba para decirte que no creo que las estupideces que me escribes sean cosa para tomarla en serio, y que en cambio esconden una buena dosis de hipocres\u00eda ingenua y provinciana; 2\u00ba para decirte que de tu venida a Turi y de tu intervenci\u00f3n en cosas que me afectan, yo no sab\u00eda nada; que tu venida y tu intervenci\u00f3n me han disgustado enormemente, porque comprendo que no eres capaz m\u00e1s que de hacer sandeces; 3\u00ba para decirte que no te inmiscuyas m\u00e1s en mis cosas; sea quien sea el que te lo pida, o te invite, o te ruegue, o te suplique, incluida mam\u00e1 [Peppina hab\u00eda fallecido el mes de diciembre anterior, pero Nino a\u00fan no lo sab\u00eda]. Quiero por fin darte un consejo de hermano que te conoce a fondo (a su modo) y te quiere bien. No te empe\u00f1es nunca en hacer algo solo por quedar bien o por evitar quedar mal delante de quien sea. Comprom\u00e9tete solo a las cosas que eres capaz de hacer y que has decidido realmente hacer, y basta. Ver\u00e1s que de ese modo no sufrir\u00e1s m\u00e1s congojas, crisis espirituales, verg\u00fcenzas, etc.\u00bb<\/p>\n<p>El terru\u00f1o<\/p>\n<p>Nino se queja en una carta a Grazietta (13.12.1932) de haber perdido su capacidad de invenci\u00f3n: \u00ab\u00bfTe acuerdas c\u00f3mo, de ni\u00f1os, recordaba tantas historias y las inventaba por mi cuenta? Pues ahora se ve que he perdido esa capacidad, y por eso, si no me ocurre nada en la vida real, no me ocurre nada tampoco en la vida de la fantas\u00eda. As\u00ed que no s\u00e9 qu\u00e9 escribirte.\u00bb<\/p>\n<p>Tal vez por esa raz\u00f3n, no se cansa de pedir noticias detalladas y exactas de todo tipo sobre la vida en Ghilarza.<\/p>\n<p>\u00abQuerr\u00eda llegar a comprender si Ghilarza, con la nueva situaci\u00f3n administrativa que le han adjudicado y con la proximidad del embalse del Tirso, tiende a convertirse en ciudad; si hay m\u00e1s comercio, alguna industria, si una parte de la poblaci\u00f3n ha pasado de las ocupaciones rurales tradicionales a trabajos de otra clase, si hay un desarrollo de la construcci\u00f3n, o si en cambio solo ha aumentado el n\u00famero de las personas que viven de rentas. Para que me entiendas dir\u00e9 que, a mi juicio, Oristano no es una ciudad y no lo ser\u00e1 nunca; es solo un gran centro rural (relativamente grande), donde habitan los propietarios de las tierras o de las pesquer\u00edas del territorio vecino, y donde existe un cierto mercado de manufacturas para los campesinos que llevan all\u00ed a vender sus productos agr\u00edcolas. Un centro de comerciantes y de propietarios ociosos, de usureros incluso, no es a\u00fan una ciudad porque no cuenta con una producci\u00f3n propia de nada de importancia. \u00bfGhilarza tiende a parecerse a Oristano, o la energ\u00eda el\u00e9ctrica del Tirso proporciona la base para alguna industria, siquiera en su fase inicial? Estas cosas me interesan, y si me escribes algo sobre ellas estar\u00e9 muy contento. Sabes que el aburrimiento es mi peor enemigo, por m\u00e1s que leo y escribo todo el d\u00eda\u2026\u00bb (A la madre, 23.9.1929).<\/p>\n<p>\u00abLas cosas que me ha escrito Grazietta me han interesado mucho. Si la malaria abre el camino con facilidad a la tuberculosis, significa que la poblaci\u00f3n est\u00e1 desnutrida. Querr\u00eda que Grazietta me informara de lo que comen en una semana: una familia dezorronaderis [jornaleros], de\u00a0massaios a meitade [aparceros], de peque\u00f1os propietarios que trabajan por s\u00ed mismos la tierra, de pastores con ovejas que les ocupan todo el tiempo, y de artesanos (un zapatero, o un herrero). Si viviese la t\u00eda Maria Culcartigu lo podr\u00edamos saber pronto, pero con un poco de paciencia se podr\u00e1 averiguar (preguntas: en una semana cu\u00e1ntas veces comen carne y en qu\u00e9 cantidad, o no la comen; con qu\u00e9 ingredientes preparan la\u00a0minestra, cu\u00e1nto aceite o grasa le ponen, cu\u00e1ntas legumbres, pasta, etc.; cu\u00e1nto trigo muelen y cu\u00e1ntos kilos de pan compran; cu\u00e1nto caf\u00e9 o suced\u00e1neo, cu\u00e1nto az\u00facar; cu\u00e1nta leche para los ni\u00f1os, etc.\u00bb (A la madre, 13.9.1931)<\/p>\n<p>\u00abMe ha maravillado que en la Tanca Regia\u00a0[un territorio situado entre Ghilarza y Santu Luss\u00fargiu] maduren las mandarinas; qui\u00e9n cultiva la Tanca Regia? \u00bfLos ex combatientes? Y las mandarinas son bastante buenas, para mi gusto.\u00bb (A la madre, 4.1.1932)<\/p>\n<p>Por una vez, Nino da pruebas de imaginaci\u00f3n en una carta a Teresina (18.1.1932) en la que le propone hacerle llegar para distracci\u00f3n de sus sobrinos un cuaderno con cuentos traducidos del alem\u00e1n. \u00abSon un poco anticuados, a la paisana, pero la vida moderna, con la radio, el aeroplano, el cine sonoro, Carnera, etc., todav\u00eda no se habr\u00e1 introducido en Ghilarza lo bastante para que el gusto de los ni\u00f1os de ahora sea muy distinto del nuestro de entonces\u2026 Pero \u00bfc\u00f3mo se presenta [la modernidad]? Habr\u00e1 peinados a la gar\u00e7onne, imagino, y se cantar\u00e1 \u201cValencia\u201d y sobre las mantillas de las mujeres madrile\u00f1as, pero todav\u00eda deben de subsistir gentes a la antigua como t\u00eda Alene y Corroncu\u2026\u00bb<\/p>\n<p>Sardismo<\/p>\n<p><a name=\"_ednref5\"><\/a>La rebeli\u00f3n de Antonio Gramsci se hab\u00eda efectuado en varias etapas sucesivas, desde el plano individual al general, con un importante paso intermedio: el regional, el sentimiento sardista. Lo explica as\u00ed en una carta a Giulia Schucht de 6.3.1924, dos a\u00f1os antes de su detenci\u00f3n y encarcelamiento: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo que me ha salvado de ser un pingo almidonado? El instinto de la rebeli\u00f3n, que desde el primer momento se dirigi\u00f3 contra los ricos porque yo, que hab\u00eda conseguido diez en todas las materias de la escuela elemental, no pod\u00eda seguir estudiando, mientras que s\u00ed pod\u00edan hacerlo el hijo del carnicero, el del farmac\u00e9utico, el del negociante de tejidos. Luego se extendi\u00f3 a todos los ricos que oprim\u00edan a los campesinos de Cerde\u00f1a, y yo pensaba entonces que hab\u00eda que luchar por la independencia nacional de la regi\u00f3n.\u00a0\u201cAl mare i continentali!\u201d \u00a1Cu\u00e1ntas veces he repetido esas palabras! Luego conoc\u00ed la clase obrera de una ciudad industrial, y comprend\u00ed lo que realmente significaban las cosas de Marx que hab\u00eda le\u00eddo antes por curiosidad intelectual<a href=\"http:\/\/pasosalaizquierda.com\/?p=2831#_edn5\">5<\/a>\u00bb.<\/p>\n<p>Pero el sardismo no fue para \u00e9l un simple \u201crito de paso\u201d. Sigui\u00f3 toda su vida interesado en los problemas de la isla, en el movimiento de Lussu, en cuestiones tan capitales como la de la lengua. En una carta a su hermana Teresina (26.3.1927), se interesa por la educaci\u00f3n de Franco, el chico mayor: \u00ab\u00bfEn qu\u00e9 lengua habla? Espero que le dejar\u00e9is hablar en sardo y no lo reprimir\u00e9is en este tema. Ha sido un error, para m\u00ed, no haber dejado que Edmea, de peque\u00f1a, hablase libremente el sardo. Eso ha perjudicado su formaci\u00f3n intelectual y ha colocado una camisa de fuerza a su fantas\u00eda. No debes cometer ese error con tus hijos. Adem\u00e1s el sardo no es un dialecto sino una lengua en sentido propio, por m\u00e1s que no posea una gran literatura, y es bueno que los ni\u00f1os aprendan varias lenguas, si es posible. Adem\u00e1s, el italiano que le ense\u00f1ar\u00e9is vosotros ser\u00e1 una lengua pobre, raqu\u00edtica, hecha solo de las pocas frases y palabras de vuestras conversaciones con \u00e9l, puramente infantil; no tendr\u00e1 contacto con el ambiente general y acabar\u00e1 por aprender dos jergas y ninguna lengua: una jerga italiana para la conversaci\u00f3n oficial con vosotros y una jerga sarda, aprendida a retazos, a mordiscos, para hablar con los dem\u00e1s ni\u00f1os y con la gente con la que se cruza en la calle o en la plaza. Te recomiendo de todo coraz\u00f3n que no cometas ese error y dejes que tus hijos absorban todo el sardismo que quieran, y se desarrollen espont\u00e1neamente en el ambiente natural en el que han nacido: eso no ser\u00e1 un obst\u00e1culo para su porvenir, todo lo contrario.\u00bb<\/p>\n<ol type=\"I\">\n<li>Serebriani Bor, retrato de grupo en un interior<\/li>\n<\/ol>\n<p>Fue Grigori Zin\u00f3viev, entonces presidente de la Internacional comunista, quien envi\u00f3 a Gramsci a reponerse al sanatorio de Serebriani Bor. Antonio hab\u00eda llegado a Mosc\u00fa en mayo de 1922 como representante de su partido en el Ejecutivo de la Internacional, pero a su mal estado cr\u00f3nico de salud se a\u00f1adieron una fuerte depresi\u00f3n y s\u00edntomas agudos de ansiedad: tics continuos \u201ccasi feroces\u201d, temblores convulsivos y reacciones nerviosas tan bruscas que hac\u00edan temer a sus cuidadores en el sanatorio, que lo sab\u00edan sardo, que se arrojar\u00eda de pronto sobre ellos y los atacar\u00eda a cuchilladas.<\/p>\n<p><a name=\"_ednref6\"><\/a>Su sentimiento de soledad se atenu\u00f3 a trav\u00e9s de largas conversaciones con otra enferma, Genia (Eugenia) Schucht, varios a\u00f1os mayor que \u00e9l, que hablaba el italiano a la perfecci\u00f3n porque ella y su familia hab\u00edan vivido varios a\u00f1os en Roma. Una hermana, Tania (Tatiana) segu\u00eda de hecho all\u00ed, como estudiante de Ciencias naturales en la Universidad. La familia viv\u00eda ahora en Ivanovo Vosniesiensk, un centro de la industria textil, y acud\u00eda con frecuencia a Serebriani Bor (\u201cBosque de Plata\u201d es la traducci\u00f3n del nombre), a visitar a Genia. A mediados de julio de 1922 Antonio vio por primera vez a Giulia Schucht, la hermana peque\u00f1a de Genia. Era alta, rubia, con un hermoso rostro ovalado y largas trenzas que invad\u00edan su espalda. Ten\u00eda 26 a\u00f1os, cinco menos que \u00e9l. Hab\u00eda ganado un diploma en la carrera de viol\u00edn, en Italia. \u00c9l le escribir\u00eda m\u00e1s tarde: \u00abRepasaba con el pensamiento todos los recuerdos de nuestra vida com\u00fan; desde el primer d\u00eda en que te vi en Serebriani Bor y no me atrev\u00ed a entrar en la habitaci\u00f3n porque me hab\u00edas intimidado (de verdad, estaba intimidado, y hoy sonr\u00edo al recordar esa impresi\u00f3n) hasta el d\u00eda en que te marchaste a pie y yo te acompa\u00f1\u00e9 hasta la gran carretera cruzando el bosque y me qued\u00e9 mucho tiempo parado para ver c\u00f3mo te alejabas sola, con tu bolsa de viaje, por la gran carretera, hacia el mundo grande y terrible<a href=\"http:\/\/pasosalaizquierda.com\/?p=2831#_edn6\">6<\/a>\u00bb.<\/p>\n<p>A Tania, hermana mayor de Giulia y de Genia, la conocer\u00e1 Antonio en Roma en 1925. Ella tiene entonces en torno a los cuarenta a\u00f1os, y \u00e9l cuatro o cinco menos. Cuenta as\u00ed el encuentro a Giulia: \u00abHe conocido a tu hermana Tatiana. Ayer estuvimos desde las cuatro de la tarde hasta casi la medianoche, y hablamos de much\u00edsimas cosas, de pol\u00edtica, de su vida aqu\u00ed en Roma, de sus posibilidades de trabajo. Incluso cenamos juntos y no me extra\u00f1a que est\u00e9 tan d\u00e9bil: come poqu\u00edsimo, si bien no tiene ninguna enfermedad org\u00e1nica e incluso puede decirse que est\u00e1 san\u00edsima. Creo que ya nos hemos hecho muy amigos\u2026 Me ha prometido contarme todas sus peripecias, de forma que pueda yo repet\u00edrtelas a ti de viva voz. Estoy muy contento de haberla conocido. Porque se parece mucho especialmente a ti; y porque pol\u00edticamente est\u00e1 mucho m\u00e1s cerca de nosotros de lo que me hab\u00edais hecho creer<a href=\"http:\/\/pasosalaizquierda.com\/?p=2831#_edn7\">7<\/a>\u2026\u00bb<\/p>\n<p>Julca, Delka, Julik<\/p>\n<p>En abril de 1937, la esposa y los dos hijos de Antonio Gramsci viv\u00edan en Mosc\u00fa. \u00c9l no ve\u00eda a Giulia Schucht desde el verano de 1926. El 7 de agosto de ese a\u00f1o ella cruz\u00f3 sola la frontera de Austria, desde Trafoi, donde quedaron sus hermanas Genia y Tania con Delio. Antonio lleg\u00f3 a aquella poblaci\u00f3n alpina a finales de agosto, y pas\u00f3 junto a Delio unos d\u00edas de plenitud. Escribi\u00f3 a Julca: \u00abHe tenido la impresi\u00f3n de que Delka est\u00e1 mucho mejor que en Roma: me parece que se ha estabilizado y robustecido. Tambi\u00e9n se ha desarrollado intelectualmente: ha tomado contacto con el mundo exterior, ha conocido un mont\u00f3n de cosas nuevas.\u00bb Delio ten\u00eda dos a\u00f1os. Su padre intent\u00f3 ense\u00f1arle una canci\u00f3n popular sarda,\u00a0Lassa sa figu, puzone (deja el higo, p\u00e1jaro), pero \u00ablas t\u00edas se opusieron en\u00e9rgicamente\u00bb a la iniciativa. Delio march\u00f3 a Mosc\u00fa con Genia, en septiembre. Antonio no lo ver\u00eda m\u00e1s. A su segundo hijo, Giuliano (Julik), nacido en Mosc\u00fa el 30 de agosto de aquel a\u00f1o, no lo ver\u00eda nunca. Dos meses despu\u00e9s de la despedida de la familia fue arrestado, sin consideraci\u00f3n a la inmunidad parlamentaria que lo amparaba por su condici\u00f3n de diputado; juzgado por un tribunal especial, y condenado a una pena de veinte a\u00f1os y cinco meses de reclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>La larga prisi\u00f3n descompuso de muchas maneras la relaci\u00f3n familiar. Antonio sufr\u00eda solo, aislado del mundo y gravemente enfermo; ped\u00eda a Julca que le escribiera con frecuencia, que le contara cosas de los hijos, que le enviara fotograf\u00edas. Giulia sufr\u00eda tambi\u00e9n, con la carga de dos hijos peque\u00f1os a los que educar sola, con un marido irremediablemente lejano, y una relaci\u00f3n familiar y sentimental descarrilada, fuera del control de ambos.<\/p>\n<p>Giulia sufri\u00f3 depresiones profundas y pas\u00f3 temporadas de internamiento en cl\u00ednicas, mientras Antonio le urg\u00eda, en sus cartas y a trav\u00e9s de las de Tania, a que le escribiera, que le escribiera mucho. Ella apenas consigui\u00f3 durante un tiempo redactar cartas cortas, desangeladas y repetitivas. Antonio se quej\u00f3, Tania intent\u00f3 explicarle que se trataba de un problema de salud de Giulia, no de alejamiento sentimental. Antonio no lo comprend\u00eda. \u00abSoy un sardo sin complicaciones psicol\u00f3gicas y me cuesta cierto trabajo comprender las complicaciones de los dem\u00e1s.\u00bb<\/p>\n<p><a name=\"_ednref8\"><\/a>El mes de noviembre de 1932 supuso un punto de inflexi\u00f3n en la vida de Gramsci, en dos sentidos. El fascismo celebr\u00f3 los diez a\u00f1os en el poder con una amnist\u00eda parcial que rebajaba su pena de prisi\u00f3n a doce a\u00f1os y cuatro meses. Piero Sraffa, el economista amigo, protegido de potenciales represalias del r\u00e9gimen mussoliniano por su renombre internacional y sobre todo por su residencia en Londres, solicit\u00f3 en su nombre el tr\u00e1mite de la libertad condicional, al haber cumplido m\u00e1s de la mitad de la pena. Las autoridades fascistas exigieron, sin embargo, que la solicitud fuera acompa\u00f1ada de una petici\u00f3n de gracia, a lo que Gramsci se opuso. La solicitud fue entonces denegada, y Gramsci castigado con un nuevo periodo de incomunicaci\u00f3n. Un poco antes (4.11.1932), expon\u00eda a Tania \u201cun cierto giro de pensamiento que se hab\u00eda ido robusteciendo en su interior\u201d: \u00abHe sabido que hace alg\u00fan tiempo que mujeres de hombres encarcelados y condenados a penas de mucha duraci\u00f3n se han considerado libres de todo v\u00ednculo moral y han intentado hacerse una vida nueva. El hecho ha ocurrido (por lo que dicen) por iniciativa individual. Puede juzgarse de modos varios, puede ser condenado, explicado y hasta justificado. Pero \u00bfno estar\u00eda a\u00fan m\u00e1s justificado si ocurriera por acuerdo bilateral? No quiero decir con eso, naturalmente, que se trate de una cosa f\u00e1cil, que pueda hacerse sin dolores y sin choques profundamente desgarradores. Pero puede hacerse, incluso en esas condiciones, si uno se convence de que tiene que hacerlo<a href=\"http:\/\/pasosalaizquierda.com\/?p=2831#_edn8\">8<\/a>\u2026\u00bb<\/p>\n<p>La idea es desastrosa. Giulia sufre por tenerlo lejos, no porque el v\u00ednculo coarte la libertad para vivir su propia vida. Pero la fuerte sacudida propiciada por esa iniciativa profundamente err\u00f3nea ayuda a recomponer algo las relaciones entre los dos. Ella escribe cartas m\u00e1s largas, mejor razonadas, brillantes incluso; Antonio lo acusa as\u00ed (julio 1933): \u00abCarissima Julca, he rele\u00eddo muchas veces tu carta. Me parece como si desde muchos a\u00f1os atr\u00e1s no hubiese le\u00eddo cartas tuyas, y haya recomenzado con esta. He estudiado mucho la fotograf\u00eda de Julik. Me gusta mucho la pose de nuestro chico, pero me parece que ha cambiado bastante desde la imagen que me hab\u00eda hecho de \u00e9l. Espero la fotograf\u00eda que me prometes. No s\u00e9 qu\u00e9 escribirte, despu\u00e9s de haber le\u00eddo tu carta; quiz\u00e1s no hay nada que escribir por mi parte, o quiz\u00e1s demasiado, pero desmenuzado, pulverizado en un caos de impresiones y de recuerdos. Te abrazo tiernamente. Antonio.\u00bb<\/p>\n<p><a name=\"_ednref9\"><\/a>El 7 de diciembre de 1934 Antonio es transferido a la cl\u00ednica del doctor Cusumano, en Formia, a la orilla del mar (en el golfo de Gaeta), para recuperarse de sus grav\u00edsimas dolencias. Giulia le escribe en enero de 1934: \u00abAntonio caro, s\u00e9 los grandes cambios en tu vida y tengo delante de m\u00ed estas cuartillas de papel y un l\u00e1piz. Cu\u00e1nto querr\u00eda tocar tus manos y pasar mis dedos por tu frente y tus ojos. Esta ma\u00f1ana, al acompa\u00f1ar a Delio a la escuela, miraba sus ojos (ten\u00eda toda la cabeza, las mejillas, el ment\u00f3n, tapados porque est\u00e1bamos a 35 grados bajo cero), con las cejas cubiertas de blanco y en el fondo una chispa de j\u00fabilo, y recordaba\u2026 tus ojos. Estoy contenta de que puedas mirar hoy el mar, el sol, y estoy contenta de haber dado a los ni\u00f1os patines con los que empiezan a practicar, y de que Julik me haya dicho antes de ayer, a punto de dormirse: \u00bfsabes qu\u00e9 cosa me gusta m\u00e1s que todas en el mundo? Los patines. Delio va a la escuela contento. Es dif\u00edcil decir qu\u00e9 cosa le interesa m\u00e1s\u2026 Ve muchas cosas que los dem\u00e1s no observan. Tiene buena memoria. Pero trabaja poco y se cansa pronto. Antonio, no s\u00e9 qu\u00e9 decirte de m\u00ed. Tomo prestados libros en la biblioteca\u2026, y no los leo. Me parece que estoy escondida lejos, lejos. Y junto a m\u00ed, te veo y te siento a ti. Te abrazo fuerte. Giulia<a href=\"http:\/\/pasosalaizquierda.com\/?p=2831#_edn9\">9<\/a>.\u00bb<\/p>\n<p>La libertad condicional por la que Tania ha hecho tantas gestiones llega por fin el 14 de octubre de 1934, de la mano de tres altos funcionarios de la polic\u00eda, que le se\u00f1alan que la providencia ha sido tomada \u201cpor razones humanitarias a la vista de sus delicad\u00edsimas condiciones de salud\u201d, pero le advierten asimismo de que \u201ccualquier otra interpretaci\u00f3n podr\u00eda inducir a las autoridades a nuevas providencias de mayor rigor.\u201d Gramsci asegura en carta al jefe de la polic\u00eda (23 octubre) que \u201cno tiene intenci\u00f3n de servirse de su situaci\u00f3n para hacer propaganda ni en Italia ni en el exterior.\u201d Sraffa, que lo visita en varias ocasiones en esta fase de su vida, tiene la impresi\u00f3n de que Gramsci prefiere escuchar a intervenir sobre lo que est\u00e1 sucediendo en el mundo \u201cgrande y terrible\u201d.<\/p>\n<p>Suceden cosas, en efecto. En el verano de 1935 el VII Congreso de la Internacional comunista se\u00f1ala una nueva orientaci\u00f3n a la lucha antifascista: grandes frentes populares, unidad de acci\u00f3n con las fuerzas socialistas y democr\u00e1ticas. Es la pol\u00edtica defendida cinco a\u00f1os antes por Nino ante Nannaro. Togliatti escribe a Grieco para recomendarle una acci\u00f3n y una propaganda con contenidos pol\u00edticos, no program\u00e1ticos ni de partido, con vistas a una futura\u00a0Costituente. El anterior aislamiento, el \u201cfuego amigo\u201d intelectual contra el preso 7047 de Turi, dan paso a un clamor por la libertad del s\u00edmbolo m\u00e1ximo de las fuerzas antifascistas italianas. Luigi Longo, en una intervenci\u00f3n en el comit\u00e9 central del PCI, define a Gramsci como \u00abel m\u00e1s grande italiano de este siglo.\u00bb<\/p>\n<p>En junio, Antonio sufre una nueva crisis de salud. En agosto es trasladado a la cl\u00ednica Quisisana de Roma. Durante el invierno de 1936-37, su situaci\u00f3n empeora r\u00e1pidamente hasta hacerse desesperada. Emprende en ese momento dos iniciativas solo aparentemente contradictorias. De un lado, presenta una instancia para reunirse con su mujer en Mosc\u00fa. Del otro, pide a sus parientes que le alquilen una habitaci\u00f3n en Santu Luss\u00fargiu. Viajar est\u00e1 fuera de cuesti\u00f3n, en su estado. A Julca intenta convencerla \u2013 en vano \u2013 de que una estancia breve, de seis a ocho semanas, suya en Italia podr\u00eda tener \u201cconsecuencias \u00f3ptimas\u201d para los dos. De un lado, la situaci\u00f3n internacional no facilita ese tipo de viajes, y Julca se resiste a dejar a sus hijos solos en la URSS, sin ninguna seguridad acerca de cu\u00e1ndo podr\u00e1 regresar. De otro lado, Antonio ha mencionado que ese reencuentro podr\u00eda \u201ccancelar definitivamente una etapa\u201d de sus vidas, y ella teme las posibles implicaciones de ese prop\u00f3sito. Giulia no pretende cancelar ninguna etapa de la vida de ambos, quiere que Antonio se re\u00fana con ella en Mosc\u00fa, y no entiende qu\u00e9 va a hacer \u00e9l a Cerde\u00f1a. Tania, que lo ve con frecuencia y se declara \u201cespantada\u201d por las condiciones de salud de Antonio, ofrece a su hermana una mentira piadosa: desde Cerde\u00f1a le ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil escapar a la vigilancia de la polic\u00eda y huir de Italia para encontrarse con ella.<\/p>\n<p><a name=\"_ednref10\"><\/a>Acabo esta secci\u00f3n con un p\u00e1rrafo de una de las \u00faltimas cartas de Antonio a su esposa. Si recordamos que el para\u00edso que ofrec\u00eda a su propia madre consist\u00eda en vivir en el coraz\u00f3n de sus hijos, podremos comprender las siguientes l\u00edneas en toda su dimensi\u00f3n humana: \u00abCara Julca, es preciso que volquemos en nuestros hijos todo el afecto que nos un\u00eda a nuestros seres queridos, y que hagamos revivir en ellos todo lo que de mejor y m\u00e1s bello permanece en nuestra memoria. Te abrazo con mucha ternura<a href=\"http:\/\/pasosalaizquierda.com\/?p=2831#_edn10\">10<\/a>\u00bb.<\/p>\n<p>Tania<\/p>\n<p>Pero la inmortalidad m\u00e1s consistente y universal no hab\u00eda de llegar a Antonio Gramsci de la mano de su\u00a0carissima Julca, sino de la oscura, la rom\u00e1ntica, la inconsistente, la d\u00e9bil Tatiana Schucht, la mujer que persever\u00f3 contra todas las adversidades, incluso contra los terribles ex abruptos de Antonio, y fue durante a\u00f1os su interlocutora, su enfermera, su visitante asidua, la persona que le proporcion\u00f3 los libros de consulta que necesitaba y los cuadernos peque\u00f1os en los que escrib\u00eda, la que los introdujo en la c\u00e1rcel, la que los guard\u00f3 una vez rellenados en lugar seguro y los orden\u00f3 y los recopi\u00f3 cuando hizo falta, la que los entreg\u00f3 en la URSS a quien pod\u00eda hacer buen uso de ellos. Fue, finalmente, la \u00fanica persona que acompa\u00f1\u00f3 a Gramsci enfermo en su \u00faltima crisis y la que, junto a Carlo, sigui\u00f3 su f\u00e9retro hasta el dep\u00f3sito del cementerio de Verano, en Roma, desde el cual ser\u00edan transferidas sus cenizas, despu\u00e9s de la liberaci\u00f3n, al cementerio de los Ingleses.<\/p>\n<p>Enferma ella misma de tuberculosis, Tania volvi\u00f3 a su pa\u00eds natal en 1939, al inicio de la gran conflagraci\u00f3n mundial, y aventada por la fuerza de la tormenta fue a morir en 1941 en la capital de Kirguizist\u00e1n, que entonces llevaba el nombre del h\u00e9roe local, el general sovi\u00e9tico Frunze, y en 1991 recuperar\u00eda su antigua denominaci\u00f3n de Bishkek.<\/p>\n<p>\u00bfEstaba Tania enamorada de Antonio Gramsci? Giuseppe Fiori lo pregunt\u00f3 a su amiga m\u00e1s \u00edntima, Leonilde Perilli, y Leonilde le contest\u00f3 que S\u00ed. \u00bfTuvo ese hecho, adscribible al universo de las impresiones subjetivas, alguna importancia en el curso que siguieron las relaciones entre ambos? Muy relativa, en el mejor de los casos. Antonio, que sin duda estaba al corriente de los sentimientos de su cu\u00f1ada (ella era expansiva, abnegada, un poco ingenua; \u00e9l era sagaz), le dirigi\u00f3 en relaci\u00f3n con este asunto una frase tan seca, que resulta cruel. Ocurre en los peores momentos del alejamiento \u201cespiritual\u201d de Giulia; no le escribe, y \u00e9l explica a Tania que se siente desconcertado y humillado. Y a\u00f1ade: \u00abPero est\u00e1s t\u00fa, me dir\u00e1s. Es cierto, eres muy buena y te quiero mucho. Pero estas no son cosas en las que valga la sustituci\u00f3n de personas.\u00bb<\/p>\n<p>En otra ocasi\u00f3n es m\u00e1s contemporizador, pero no m\u00e1s tierno. Este es el plan de vida que le ofrece: \u00abYa ves que te escribo como si fueses mi hermana, y t\u00fa en este tiempo has sido para m\u00ed m\u00e1s que una hermana. Por eso tambi\u00e9n te he atormentado, algunas veces. \u00bfPero no es cierto, acaso, que atormentamos precisamente a las personas a las que m\u00e1s queremos? Quiero que hagas todo lo posible para curarte y estar sana. As\u00ed podr\u00e1s escribirme, tenerme informado sobre Giulia y los ni\u00f1os, y consolarme con tu afecto.\u00bb<\/p>\n<p>Tampoco le gusta que Tania se dirija a \u00e9l de una forma demasiado familiar: \u00abSabes que me hace un efecto extra\u00f1\u00edsimo o\u00edrte llamarme Nino: as\u00ed me llamaban en casa hace mucho tiempo, y as\u00ed me escriben mi madre y Carlo. Incluso me da un poco de risa, porque se trata, en mi vida, de un escenario viej\u00edsimo y anacr\u00f3nico.\u00bb<\/p>\n<p>Lo anterior figura como posdata en una carta fechada el 27.8.1928. El 3 de diciembre del mismo a\u00f1o, a prop\u00f3sito de los esfuerzos de Tania por transferirlo de la c\u00e1rcel a un establecimiento hospitalario en el que pueda estar mejor atendido, se desfoga con su hermano Carlo: \u00abTatiana me ha desilusionado; cre\u00eda que era m\u00e1s sobria en su imaginaci\u00f3n, y m\u00e1s pr\u00e1ctica. Veo en cambio que se hace novelas, como la de que es posible cambiar la reclusi\u00f3n por un internamiento, atendiendo a razones de salud: cosa posible en v\u00eda ordinaria, ya se entiende, es decir en virtud de leyes y reglamentos escritos. Eso solo ser\u00eda posible como una medida personal de gracia, que se conceder\u00eda, se entiende, solo a partir de una solicitud motivada por cambio de opiniones y reconocimiento etc., etc. Tatiana no piensa en nada de eso: es de una ingenuidad c\u00e1ndida que a veces me espanta, porque yo no tengo intenci\u00f3n de arrodillarme delante de quien sea, ni de cambiar en nada mi l\u00ednea de conducta\u2026 Por todo lo cual, es preciso que Tatiana sepa que de tales noveler\u00edas no hay ni que hablar, porque tan solo hablar de ellas puede hacer pensar que se trata de acercamientos que puedo haber sugerido yo mismo. Dame el gusto de escribirle t\u00fa estas cosas a Tatiana, porque si le escribo yo, temo ofender su sensibilidad.\u00bb<\/p>\n<p>Bien es posible que con esas recomendaciones a Carlo, Nino pretendiera matar dos p\u00e1jaros de un tiro; m\u00e1s arriba queda constancia de la reacci\u00f3n furiosa que provocaron en \u00e9l las gestiones bienintencionadas pero torpes de Carlo en cuestiones muy parecidas a las que trata aqu\u00ed. El problema, tanto en el caso de Carlo como en el de Tania, no son ellos mismos sino la tela de ara\u00f1a que se est\u00e1 tejiendo desde la embajada sovi\u00e9tica en Roma sobre su situaci\u00f3n, en unos momentos de cierta entente diplom\u00e1tica entre la URSS de Stalin y la Italia de Mussolini. Gramsci se ve a s\u00ed mismo como un juguete a merced de fuerzas oscuras, o como un pe\u00f3n de una partida de ajedrez que se juega en varios tableros al mismo tiempo. No conoce las movilizaciones que tienen lugar en el mundo grande y terrible por su causa, pero de alguna manera es consciente de su valor de s\u00edmbolo internacional, y cuando proh\u00edbe a sus interlocutores atender cualquier sugerencia, \u201cvenga de donde venga\u201d, que no est\u00e9 expresamente autorizada por \u00e9l mismo, no piensa \u00fanicamente en las autoridades fascistas ni en la predisposici\u00f3n bondadosa de familiares y amigos personales. Tania se har\u00e1 eco de esas prevenciones respecto del \u201cfuego amigo\u201d y las contar\u00e1 a Sraffa, su contacto m\u00e1s estable con la direcci\u00f3n del Partido; y Sraffa las descartar\u00e1 como un caso simple de \u201ccarcelismo\u201d paranoico. Se ha hurgado mucho en esa direcci\u00f3n, pero no corresponde a la intenci\u00f3n de este escrito dar cuenta de tales honduras.<\/p>\n<p><a name=\"_ednref11\"><\/a>Tania es, por otra parte y al mismo tiempo, la interlocutora por excelencia de Antonio, el otro polo en el que descansa y se refuerza su pensamiento, siempre \u201cdial\u00e9ctico o dial\u00f3gico\u201d. En la famosa carta de 19.3.1927 en la que le anuncia \u00abesta carta m\u00eda, querida Tania, va a ponerte los pelos de punta\u00bb, le dice: \u00abEscr\u00edbeme tus impresiones; yo me f\u00edo mucho de tu buen juicio y del fundamento de tus opiniones. \u00bfTe he aburrido? Has de saber que el escribir es para m\u00ed el suced\u00e1neo de la conversaci\u00f3n: cuando te escribo me parece verdaderamente estar habl\u00e1ndote; lo que pasa es que todo se reduce a un mon\u00f3logo, porque tus cartas no me llegan o no se refieren a la conversaci\u00f3n emprendida. Por eso, escr\u00edbeme cartas, y largas, adem\u00e1s de las tarjetas; yo te escribir\u00e9 una carta cada s\u00e1bado (puedo escribir dos por semana) y me desahogar\u00e9<a href=\"http:\/\/pasosalaizquierda.com\/?p=2831#_edn11\">11<\/a>.\u00bb<\/p>\n<p>Cierro estas notas sobre el trato, feroz en ocasiones y en otras tierno, de Antonio hacia Tania, con dos textos: el primero (16.5.1933) es un reproche que duele al lector por lo exasperado e injusto; en el segundo, cronol\u00f3gicamente un poco anterior (23.4.1933), flota un aire de \u201cadi\u00f3s a la vida\u201d a medias ir\u00f3nico y a medias tierno.<\/p>\n<p>\u00abCuando leo en una tarjeta tuya que mi \u201ctrabajo tendr\u00e1 siempre un valor excepcional\u201d, aparte el convencionalismo de la afirmaci\u00f3n, no puedo dejar de pensar en la iron\u00eda impl\u00edcita en la frase, cuando veo que mis consejos, que son el resultado de una elaboraci\u00f3n precisa y repleta al m\u00e1ximo de experiencia personal, son simplemente despreciados en favor de iniciativas caprichosas, que ni siquiera tienen en cuenta las repercusiones que van a tener sobre m\u00ed, muy f\u00e1ciles de imaginar despu\u00e9s de lo que ocurri\u00f3 en septiembre\u2026\u00bb<\/p>\n<p>\u00abCarissima, de todas las maneras te doy las gracias por todo lo que has hecho por m\u00ed con tanto afecto y tanta abnegaci\u00f3n. Creo que te has convencido de que no recurro a tu ayuda a la ligera. Es posible que en mis males no haya nada de catastr\u00f3fico (yo no puedo juzgar sino el grado de mis sufrimientos); como te dije hace ya mucho tiempo, tampoco en una gota de agua que cae sobre la cabeza hay nada de catastr\u00f3fico, y sin embargo una de las torturas m\u00e1s refinadas parece que es precisamente la del estilicidio, a la que, al parecer, nadie resiste m\u00e1s de cuatro d\u00edas. Ciertamente, la mejor prueba del hecho de que se ha estado verdaderamente enfermo es la de morir: eso satisface todas las exigencias cient\u00edficas y administrativas. Pero no me apetece aceptarlo sin m\u00e1s, a ojos cerrados. Como ves, mi esp\u00edritu est\u00e1 bastante alto, si bien no consigue hacer cesar las crisis de fiebre, el insomnio ni las taquicardias.<\/p>\n<p>Te abrazo tiernamente. Antonio\u00bb.<\/p>\n<p>_________________<\/p>\n<p>Paco Rodr\u00edguez de Lecea. Coeditor de \u201cPasos a la izquierda\u201d y escritor.<\/p>\n<p><a name=\"_edn1\"><\/a><a name=\"_edn2\"><\/a><a name=\"_edn3\"><\/a><a name=\"_edn4\"><\/a><a name=\"_edn5\"><\/a><a name=\"_edn6\"><\/a><a name=\"_edn7\"><\/a><a name=\"_edn8\"><\/a><a name=\"_edn9\"><\/a><a name=\"_edn10\"><\/a><a name=\"_edn11\"><\/a> 1.- Giuseppe Fiori, L\u2019universo affettivo di Nino, incluido en Gramsci. Le sue idee nel nostro tempo, Ed. l\u2019Unit\u00e0 1987. La parte principal de los datos que se recogen en el presente trabajo proceden de esta fuente. <a href=\"http:\/\/pasosalaizquierda.com\/?p=2831#_ednref1\">[^]<\/a><br \/>\n2.- Citado en Paolo Spriano, Profilo di Antonio Gramsci, en Gramsci, un protagonista del nostro tempo, edici\u00f3n a cargo del Settore nazionale Feste de l\u2019Unit\u00e0, 1987. No he podido localizar la carta o el escrito al que corresponde este p\u00e1rrafo. <a href=\"http:\/\/pasosalaizquierda.com\/?p=2831#_ednref2\">[^]<\/a><br \/>\n3.- Carta a Tatiana Schucht, 3 octubre 1932. Recogida en M. Sacrist\u00e1n, Antonio Gramsci. Antolog\u00eda, Siglo XXI ed., 1970, p. 329. <a href=\"http:\/\/pasosalaizquierda.com\/?p=2831#_ednref3\">[^]<\/a><br \/>\n4.- Gramsci, Lettere del carcere, 1-198 (15.6.1931). Editrice l\u2019Unit\u00e0, 1988. La referencia a otras cartas de las que se precisa la fecha y el destinatario procede de la misma fuente, a menos que se incluya una referencia distinta. La traducci\u00f3n es m\u00eda, si no se dice otra cosa. <a href=\"http:\/\/pasosalaizquierda.com\/?p=2831#_ednref4\">[^]<\/a><br \/>\n5.- En M. Sacrist\u00e1n, Antonio Gramsci, cit., p. 154. <a href=\"http:\/\/pasosalaizquierda.com\/?p=2831#_ednref5\">[^]<\/a><br \/>\n6.- Citado en Fiori, cit., p. 52. No he conseguido localizar la carta en las colecciones a mi disposici\u00f3n. Debe corresponder a finales del a\u00f1o 1923 o inicios de 1924, probablemente escrita desde Viena. <a href=\"http:\/\/pasosalaizquierda.com\/?p=2831#_ednref6\">[^]<\/a><br \/>\n7.- Citado en Fiori, cit., p. 53. <a href=\"http:\/\/pasosalaizquierda.com\/?p=2831#_ednref7\">[^]<\/a><br \/>\n8.- En M. Sacrist\u00e1n, Antonio Gramsci, cit., p. 331. <a href=\"http:\/\/pasosalaizquierda.com\/?p=2831#_ednref8\">[^]<\/a><br \/>\n9.- Recogido en P. Spriano, Profilo\u2026, cit. (p. 93). <a href=\"http:\/\/pasosalaizquierda.com\/?p=2831#_ednref9\">[^]<\/a><br \/>\n10.- Nuove lettere di Antonio Gramsci, p. 48.Recogi00do en Fiori, cit., p.60. <a href=\"http:\/\/pasosalaizquierda.com\/?p=2831#_ednref10\">[^]<\/a><br \/>\n11.- A prop\u00f3sito de esta carta, en la que Gramsci se plantea escribir algo f\u00fcr ewig, \u201cpara la eternidad\u201d, he escrito un apunte breve en otro lugar. Ver: <a href=\"http:\/\/vamosapollas.blogspot.com.es\/2017\/05\/gramsci-fur-ewig.html\">http:\/\/vamosapollas.blogspot.com.es\/2017\/05\/gramsci-fur-ewig.html<\/a>. <a href=\"http:\/\/pasosalaizquierda.com\/?p=2831#_ednref11\">[^]<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p style='margin-bottom: 0.64cm; background: #ffffff;' align='JUSTIFY'>Antonio, Nino para su familia y los numerosos amigos y conocidos del Altiplano del Barigadu, en el centro-oeste de Cerde\u00f1a, dispon\u00eda de otro mundo peque\u00f1o e \u00edntimo al que acogerse cuando la grandeza y el terribilismo del mundo en may\u00fascula lo agobiaban. 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