{"id":3489,"date":"2018-02-11T00:00:00","date_gmt":"2018-02-11T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3489"},"modified":"2020-02-15T08:09:55","modified_gmt":"2020-02-15T07:09:55","slug":"apuntes-desde-nuestra-trinchera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3489","title":{"rendered":"Apuntes desde nuestra trinchera"},"content":{"rendered":"<p>No sospechan siquiera que su historia<\/p>\n<p>pueda tener alguna importancia<\/p>\n<p>y que tenga alg\u00fan valor<\/p>\n<p>dejar rastros documentales de ella.<\/p>\n<p><i>Antonio Gramsci<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>L\u2019Obrera bajo la mole<\/b><\/p>\n<p>En abril de 1919, plena guerra civil contra conservadores y liberales, algunos humildes trabajadores rusos comenzaron a reparar locomotoras averiadas en s\u00e1bado, d\u00eda no laborable por tradici\u00f3n. As\u00ed nacieron los <i>Subb\u00f3tniki <\/i>o s\u00e1bados comunistas, durante los cuales la gente realizaba actividades por el bien com\u00fan y sin recibir dinero a cambio. Seg\u00fan el historiador Christopher Hill, en 1920 los <i>Subb\u00f3tniki <\/i>ya contaban con 15.000 miembros del partido comunista y 25.000 obreros no afiliados [1].<\/p>\n<p>\u201cEvidentemente, esto no es m\u00e1s que un inicio, pero un inicio de una importancia extrema. Es el inicio de una revoluci\u00f3n m\u00e1s dif\u00edcil, m\u00e1s esencial, m\u00e1s radical y m\u00e1s decisiva que el derrocamiento de la burgues\u00eda, porque es una victoria sobre nuestra propia rutina, nuestra pereza, nuestro ego\u00edsmo peque\u00f1o-burgu\u00e9s, sobre aquellas costumbres que el capitalismo ha legado al obrero y al campesino. Cuando esta victoria se consolide, entonces y s\u00f3lo entonces, la nueva disciplina social habr\u00e1 sido creada\u201d, dijo Lenin [2]. Ya celebrado el centenario de la Revoluci\u00f3n rusa y desde un mundo profundamente opuesto, estudiar sus iniciativas populares abre todav\u00eda reflexiones y caminos.<\/p>\n<p>Corre el mes de marzo de 2017 en la ciudad de Sabadell, Barcelona. Es domingo \u2013 d\u00eda de descanso por tradici\u00f3n \u2013 pero toca jornada de faena y adecuaci\u00f3n del espacio en el centro social. Arturo pasa el rodillo cargado de pintura blanca y fresca por la fachada envejecida mientras anima a unas vecinas que pasean por la avenida a participar; \u00d3scar y Hamza ponen luces nuevas en el gimnasio; Pingo y su familia hacen un mural en la pared; David y Cristina limpian y pintan la cocina; Dani estudia los nidos que las palomas han hecho bajo el tejado subido en una gr\u00faa que nos ha conseguido Ari; Laia me ayuda a pintar de negro la tarima que hace de escenario; a Maricarmen la recuerdo con un pincel en la mano y un pa\u00f1uelo morado en el pelo; Conxita y Rosa barnizan ventanas y clasifican los libros de la biblioteca; Gerard y Adri\u00e0 pintan paredes y reparan puertas. Hay paella y vino para 50 personas a la hora de comer: 50 personas que se han quitado de encima la pereza, o que sencillamente han asumido que valdr\u00e1 la pena ir a trabajar el lunes con agujetas.<\/p>\n<p>El centro social es todav\u00eda muy joven. Fue en el Primero de mayo de 2015 cuando una plataforma de vecinas y vecinos de Sabadell llamada <b>Recuperem l\u2019espai com\u00fa <\/b>se apropi\u00f3 del edificio, que llevaba 8 a\u00f1os vac\u00edo y sometido a la degradaci\u00f3n. Aquel d\u00eda comenz\u00f3 una lucha por llenar de vida y de actividad no asalariada y asamblearia los m\u00e1s de 2.000 m\u00b2 del inmueble, contra las rutinas de un barrio trabajador y sin pr\u00e1cticamente tejido asociativo. El espacio \u2013 antiguo concesionario y prost\u00edbulo \u2013 rescat\u00f3 el nombre de <b>L\u2019Obrera<\/b>, sede del movimiento obrero de Sabadell desde 1887 y desmantelado durante la Transici\u00f3n a la monarqu\u00eda con la complicidad de la izquierda institucional.<\/p>\n<p>Hoy, bajo la mole del capitalismo, las entidades propietarias del edificio \u2013 la corrupta Cajamar y los salvajes fondos buitre Haya Real Estate y Cerberus, gestionados por la familia Aznar, el clan Pujol y el asesor econ\u00f3mico de Donald Trump [3] \u2013 han iniciado un proceso judicial de desalojo, valorando L\u2019Obrera en m\u00e1s de 3.000.000 de euros. Una vez m\u00e1s, vecinos humildes y trabajadores en un espacio com\u00fan contra banqueros y explotadores, l\u00f3gicas y costumbres enfrentadas y en lucha.<\/p>\n<p><b>Ocio y lucha de clases<\/b><\/p>\n<p>La creatividad y la satisfacci\u00f3n en la actividad misma deber\u00edan ser caracter\u00edsticas b\u00e1sicas de cualquier alternativa al capital. Manuel Ca\u00f1ada, de los Campamentos Dignidad de Extremadura y que recientemente visit\u00f3 L\u2019Obrera junto con otros militantes de la Marea B\u00e1sica, escrib\u00eda que \u201cel ser humano es sistem\u00e1ticamente despose\u00eddo de su humanidad. De su humanidad posible s\u00f3lo quedan ecos, destellos, las astillas que, a pesar de todo, se escapan de la dictadura capitalista\u201d [4].<\/p>\n<p>En este sentido, L\u2019Obrera ha supuesto una fuente de peque\u00f1os destellos creativos en la vida cotidiana de muchas personas; actividades organizadas colectivamente y desde abajo que ya no son mero medio para conseguir dinero. Clases de capoeira para ni\u00f1os y adultos; el Gimnasio Popular Rukeli donde aprender boxeo, kick boxing, muay thai y judo; clases de salsa, swing y breakdance; una reci\u00e9n nacida plataforma de conflictos laborales; el grupo excursionista La M\u00e0quia; un grupo de teatro y otro de artistas; el Taller de lecturas pol\u00edticas; un taller casero de serigraf\u00eda; el Grupo de Mujeres de L\u2019Obrera y el de la Plataforma de afectados por la hipoteca y la crisis; los cine-f\u00f3rums; un grupo de juegos de rol; las cenas y las fiestas de los viernes\u2026adem\u00e1s de las veladas de deportes de contacto, las charlas formativas y las colaboraciones de barrio con la Asociaci\u00f3n de Vecinos y centros c\u00edvicos de la ciudad.<\/p>\n<p>Todas las personas que est\u00e9n dispuestas a proponer, colaborar y a aprender en igualdad tienen un lugar aqu\u00ed. Tal y como explicaba Albert una tarde: lo que tenemos en com\u00fan es que vendemos, nuestro tiempo de vida para sobrevivir. L\u2019Obrera tiene que servir para poner sobre la mesa ese factor y actuar contra \u00e9l de forma consciente, aunque sea a trav\u00e9s de peque\u00f1as iniciativas.<\/p>\n<p>Somos conscientes de que toda aquella gente que no tiene sus necesidades b\u00e1sicas cubiertas y las de los suyos tal vez dispondr\u00e1 de poco tiempo o fuerzas para implicarse en una iniciativa como L\u2019Obrera. Pero permitir que personas con pocos recursos se ganen la vida en nuestro centro social, sin alquiler ni reglamentaci\u00f3n, supondr\u00eda una competencia desleal hacia mucha otra gente y generar\u00eda din\u00e1micas distintas a las actuales. Todas y todos tenemos en com\u00fan la necesidad de ganarnos la vida como buenamente podamos, y aportamos a L\u2019Obrera igualmente lo que podemos. Y cada vez somos m\u00e1s.<\/p>\n<p>Es cierto que se trata de actividades que afectan principalmente a las formas de ocio y tiempo libre de los centenares de personas que las organizan y practican, pero tambi\u00e9n es cierto que, aunque tan s\u00f3lo sea en esa parcela de la vida, los l\u00edmites entre el habitual consumo privado y la construcci\u00f3n colectiva se han visto profundamente transformados.<\/p>\n<p>Pier Paolo Pasolini expon\u00eda en 1975 el genocidio de culturas populares que hab\u00eda supuesto el desarrollo del capitalismo de consumo [5]. La misma Margaret Thatcher, en los 80, hablaba de la necesidad de conquistar la vida cotidiana, el alma, de las clases despose\u00eddas. Heredera de esta coyuntura, L\u2019Obrera se ubica en la lucha por un tiempo libre lo menos manipulado posible y que, siguiendo la cr\u00edtica de Georg Luk\u00e1cs [6], asocie tiempo libre con actividad conscientemente creadora y no con ocio de consumo.<\/p>\n<p>As\u00ed, nuestro centro social ha conseguido poner en evidencia la falta de espacios comunes de barrio, la imposibilidad de pagar alquileres de locales en los que desarrollar libremente actividades, la dificultad para mucha gente de pagar cuotas de gimnasios o locales de ocio de consumo y el malestar que puede llegar a generar la falta de control y de compa\u00f1erismo por parte de los usuarios de estos espacios. Ha conseguido generar una hiperactividad y una emoci\u00f3n nada menospreciables en el \u00e1mbito de la organizaci\u00f3n social de ocio alternativo y el descubrimiento de nuevas capacidades. Carlos y Juanma nunca se hab\u00edan imaginado que aprender boxeo ser\u00eda una herramienta \u00fatil para la organizaci\u00f3n popular. Jessica nos cuenta que si L\u2019Obrera desaparece su espacio de socializaci\u00f3n m\u00e1s plena le ser\u00e1 extirpado y no est\u00e1 dispuesta a ello. Camilo friega los platos mientras piensa qu\u00e9 personas y colectivos pueden sumarse a nuestro proyecto. Estas actitudes suponen un primer paso importante, pero todav\u00eda siguen teniendo mucho peso la desmovilizaci\u00f3n general y la falta de cultura pol\u00edtica promovidas por el sentido com\u00fan de consumo alienado de nuestras sociedades.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo seguir potenciando y ensanchando L\u2019Obrera hasta llegar a nuevas gentes y necesidades m\u00e1s all\u00e1 de todo lo que ya hacemos? \u00bfC\u00f3mo conseguir que los centenares de personas que se acercan al centro social semanalmente para practicar deporte, tomar una cerveza o participar en un espacio de debate terminen asumiendo activamente la organizaci\u00f3n cotidiana y tomen consciencia de que de sus ideas y sus manos depender\u00e1 la construcci\u00f3n de esta realidad nuestra? \u00bfC\u00f3mo pasar del ocio alternativo al compromiso contra el capitalismo salvaje y el colapso ecol\u00f3gico de nuestro presente y de nuestro futuro? Estos retos se corresponden con debates que no son f\u00e1ciles de resolver actualmente. Y tambi\u00e9n se corresponden con un trabajo de trincheras que no acepta prisas irreflexivas ni atajos. En palabras de Hegel, fil\u00f3sofo de la historia, \u201cla impaciencia pide lo imposible [\u2026] lo verdadero es el devenir [\u2026] seriedad, dolor, paciencia y trabajo de lo negativo\u201d [7].<\/p>\n<p>El presente y el futuro no son desplegables predefinidos, son terrenos de lucha y hay que pelear y aprender por cada nueva persona que quiera integrarse en nuestro proyecto. Como dice Joaqu\u00edn Miras, s\u00f3lo cuando la gente encuentre en su vida cotidiana y hombro con hombro cuadros pol\u00edticos m\u00e1s honestos se atrever\u00e1 a abandonar su vida anterior.<\/p>\n<p><b>Educ\u00e1ndonos: disciplina, reflexi\u00f3n, solidaridad y bravura<\/b><\/p>\n<p>Volvamos ahora a la humildad de los proyectos concretos de L\u2019Obrera. Me gustar\u00eda reflexionar en m\u00e1s profundidad sobre dos de los que m\u00e1s conozco y valoro: el Gimnasio Popular Rukeli [8] y el Taller de lecturas pol\u00edticas [9]. Durante dos a\u00f1os ambas actividades han crecido y se han ido concretando a base de grandes dosis de paciencia, de debates dif\u00edciles, de avanzar y retroceder, de estar a punto de abandonarlas y rescatarlas de nuevo, de rupturas y de nuevas alianzas, porque as\u00ed es como se construye siempre.<\/p>\n<p>Una nave inmensa y vac\u00eda en la parte trasera del centro social. Las plazas del barrio llenas de chicos y chicas pasando la tarde con sus perros, con sus historias y con sus porros. Como el decidido Dennis de <i>The Wire <\/i>pero sin la \u00e9pica absurda de las series de televisi\u00f3n<i>, <\/i>siguiendo la larga tradici\u00f3n de gimnasios populares y el auge de los deportes de contacto, alguno de los nuestros vislumbr\u00f3 l\u00facidamente la posibilidad de inaugurar un gimnasio de boxeo en L\u2019Obrera.<\/p>\n<p>Formiga, la profesora de capoeira, confirma que practicar deporte colectivo tiene sobre el cuerpo los mismos efectos que tomar antidepresivos. Gracias a la negociable cuota de 20 euros trimestrales y a la faena constante y entusiasta de muchas personas, aquella nave industrial abandonada renaci\u00f3 llen\u00e1ndose con un tatami, un ring y todo el material necesario para practicar los deportes que se ofertan sin tener que comprar nada.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la preparaci\u00f3n reglamentaria del espacio, las contradicciones y los conflictos han servido para avanzar en la organizaci\u00f3n. Inmersos en un sentido com\u00fan machista, racista y capitalista, se nos plantean las siguientes dudas: \u00bfc\u00f3mo hacer de un gimnasio de barrio de deportes de contacto y en principio abierto a todo el mundo un espacio de transformaci\u00f3n social? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los l\u00edmites entre lo tolerable y lo intolerable? \u00bfCon qu\u00e9 gente estamos dispuestos a construir proyecto pol\u00edtico y a qu\u00e9 ritmo? La firme determinaci\u00f3n de L\u2019Obrera de ensanchar, con reflexi\u00f3n y cuidado y aprendiendo de los errores, el perfil de gente que normalmente forma parte de los movimientos sociales juveniles autodenominados revolucionarios ha tra\u00eddo escisiones y duros posicionamientos p\u00fablicos por parte de algunos colectivos locales, pero tambi\u00e9n ha tra\u00eddo nuevas alianzas impensables antes y valios\u00edsimas hoy. Alejarnos de la parafernalia de las consignas \u00e9picas pero vac\u00edas nos ha forzado al pensamiento y trabajo concretos y constantes, a hundirnos humildemente en la realidad de un centro social de barrio que no tiene hojas de ruta dise\u00f1adas por expertos en pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Los entrenamientos de boxeo son la actividad m\u00e1s consolidada actualmente, con una treintena de alumnos en cada clase (aunque comienzan a coger volada otras disciplinas como el el kick boxing o el judo). \u00bfQu\u00e9 tipo de gente asiste a los entrenamientos? Chicas y chicos que en el Gimnasio aprenden nuevas formas de hacer las cosas y de vivir su tiempo. Luis, mientras se quita los guantes, nos cuenta que siempre que sale de fiesta con sus compa\u00f1eros de instituto todos terminan metidos en peleas arbitrarias de calle y \u00e9l se aleja asqueado; entrenar tranquilamente le produce m\u00e1s satisfacci\u00f3n que la violencia individualista de las selvas del ocio nocturno. Hamza est\u00e1 triste porque tiene el brazo lesionado de descargar camiones durante el d\u00eda y no puede entrenar con la intensidad que querr\u00eda. Andr\u00e9s nos abraza feliz al despedirse; si no fuera por el Gimnasio nunca nos habr\u00edamos conocido ni habr\u00eda participado en un proyecto colectivo, y eso le aporta una felicidad nueva. Marc, \u00d3scar y Pol, chicos que llevan a\u00f1os entrenando en gimnasios reglamentarios y que luchan muy bien, asisten ahora a los entrenamientos de un gimnasio okupado y ponen su tiempo y sus conocimientos al servicio del resto. Los y las que ven\u00edamos de militar en los cl\u00e1sicos movimientos sociales juveniles, dedicados principalmente a las performances supuestamente transgresoras y a las consignas que a menudo no consegu\u00edan articular proyecto s\u00f3lido, nos hemos transformado tambi\u00e9n de arriba a abajo gracias al torrente de aire fresco y el sudor del Gimnasio, a las relaciones en bruto y a los retos que hemos vivido. El Gimnasio Popular Rukeli ha sido una escuela para nosotros, porque, como escribe Joaqu\u00edn Miras, \u201clos cuadros no son las personas surgidas del aparato de formaci\u00f3n de un partido pol\u00edtico [\u2026]. Por contra, son el conjunto de individualidades, surgidas de la propia lucha, formadas en la actividad cotidiana, que se han sostenido en continuidad dentro de la actividad organizada, que han generado pacientemente nuevas capacidades [\u2026]. La actividad que ellos protagonizan da un sentido diferente a la vida. [\u2026] Asumen preservar y transmitir o democratizar el nuevo saber hacer que va gener\u00e1ndose en com\u00fan; asumen no olvidar [\u2026]. Son los que est\u00e1n en primera l\u00ednea, tanteando el terreno, equivoc\u00e1ndose [\u2026]. Individualidades que se sienten m\u00e1s interpeladas por las relaciones sociales cotidianas [\u2026] Pero no son diferentes de la inmensa mayor\u00eda, toda ella formada por biograf\u00edas singulares con capacidad inherente de reflexionar sobre su propia experiencia de vida\u201d [10].<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 ocurre con las mujeres? Tambi\u00e9n las hay, cerca de una veintena y cada vez m\u00e1s. Helena, J\u00falia, Lorena, Eli o Meni pegan fuerte y con un control que impresiona a las principiantes; Sara, Virgi, Mireia y Paola est\u00e1n comenzando a ordenar su cuerpo, a descubrir su propia fuerza y a ver que no pasa nada por tocarle la frente a la contrincante con un buen <i>jab <\/i>durante los ejercicios. Las que llevan m\u00e1s tiempo en el gimnasio acogen y acompa\u00f1an a las m\u00e1s nuevas. La experiencia me ha ense\u00f1ado que para muchas mujeres y para m\u00ed misma no resulta f\u00e1cil ni natural aprender a pegar, pero a la vez termina siendo interesante y grato desfogar en un ring la violencia cotidiana que muchas de nosotras almacenamos debido a a\u00f1os de desprotecci\u00f3n y ataques sin respuestas contundentes.<\/p>\n<p>Desde L\u2019Obrera hemos apostado por convertir el Gimnasio en un espacio feminista, es decir, en un espacio de lucha, reflexi\u00f3n y autoconsciencia sobre las discriminaciones hacia las mujeres, un espacio en el que el trabajo no se termina nunca. Los deportes de contacto pueden ser un barrizal en estos aspectos, pero tambi\u00e9n constituyen una herramienta interesante de convivencia y respeto. Adem\u00e1s, el Gimnasio arremete de forma inesperada contra la tradicional presi\u00f3n est\u00e9tica hacia el cuerpo de las mujeres: aprendemos a valorar las posibilidades y vol\u00famenes de nuestro cuerpo, nos sentimos m\u00e1s fuertes y seguras, aprendemos entre nosotras y de los hombres pero tambi\u00e9n les ense\u00f1amos. Evidentemente, el camino hacia unas relaciones de igualdad satisfactoria entre mujeres y hombres es todav\u00eda largo, pero en el Gimnasio la disciplina, la amistad, la reflexi\u00f3n y la organizaci\u00f3n colectiva comienzan a transformar realidades.<\/p>\n<p>A pesar de no establecer una jerarqu\u00eda personal entre alumnos y entrenadores -la gesti\u00f3n del Gimnasio es colectiva y entre iguales- me gustar\u00eda hablar brevemente sobre los primeros. Es el cumplea\u00f1os de uno de los entrenadores y le llevamos un pastel adornado con unos guantes de boxeo de chocolate; nos lo agradece loando la labor de organizaci\u00f3n popular y compromiso que todos los alumnos llevamos a cabo en L\u2019Obrera. Otro de ellos trasciende su figura de entrenador queri\u00e9ndose integrar en el Taller de lecturas pol\u00edticas y nos propone un seminario sobre ecolog\u00eda marxista. Un tercero nos transmite los valores del boxeo cubano no-profesionalista y, como aquel campesino de John Berger [11], al terminar los entrenamientos recapitula y reflexiona sobre todo lo hecho para decidir c\u00f3mo vamos a mejorar, tanto en el deporte como en la vida cotidiana y las relaciones sociales que estamos creando.<\/p>\n<p>El Gimnasio Popular Rukeli es una relaci\u00f3n estrecha entre deporte y organizaci\u00f3n popular. Nos gusta ver los grandes combates de boxeo profesional, pero tenemos muy presente que esos luchadores viven para boxear, est\u00e1n bien cuidados y alimentados milim\u00e9tricamente, dan rienda suelta al individualismo feroz y se lucran a base de millones. Todos nosotros trabajamos, estudiamos, no obtenemos beneficios econ\u00f3micos del deporte, pasamos fr\u00edo en invierno y calor en verano, tenemos goteras cuando llueve, nos alimentamos como podemos y entrenamos al anochecer despu\u00e9s de largas jornadas. Pero estamos orgullos\u00edsimos. Justin Trollmann Rukeli, boxeador gitano de los a\u00f1os 40 que da nombre a nuestro gimnasio, luch\u00f3 contra las vejaciones, torturas y reclusiones del r\u00e9gimen nazi hasta que terminaron con su vida.<\/p>\n<p>Sin voluntad de establecer l\u00edmites irreconciliables entre el trabajo intelectual y el trabajo neuro-muscular \u2013 ambos componentes est\u00e1n siempre presentes en la pr\u00e1ctica humana -, toca dejar el Gimnasio para hablar ahora del Taller de lecturas pol\u00edticas de L\u2019Obrera.<\/p>\n<p>Naci\u00f3 como escisi\u00f3n de una moribunda comisi\u00f3n de formaci\u00f3n de un colectivo socialista, escapando as\u00ed de la rigidez y el desinter\u00e9s que le dedicaban la mayor parte de sus militantes. Desde hace dos a\u00f1os y con paciencia y dedicaci\u00f3n, se han llevado a cabo diversos seminarios abiertos a los que han asistido personas con gran variedad de edades, procedencias y sensibilidades: una lectura cr\u00edtica y detenida de <i>El segundo sexo <\/i>de Simone de Beauvoir [12], el <i>Manifiesto Comunista, <\/i>Dimitrov sobre el fascismo, una antolog\u00eda de textos de Antonio Gramsci y <i>La revoluci\u00f3n rusa <\/i>de Christopher Hill.<\/p>\n<p>La lectura y los debates se suceden con naturalidad y respeto, hasta el punto en que los domingos por la tarde del Taller se han convertido para algunas personas en una rutina interesante. Conxita, antes de recluirse en el infierno de la preparaci\u00f3n de oposiciones, siempre tra\u00eda meriendas caseras buen\u00edsimas para acompa\u00f1ar los coloquios. Con paciencia se fue constituyendo un espacio humilde y c\u00e1lido en el que aprender colectivamente y plantarle cara con orgullo al elitista mundo de la lectura, la historia, la filosof\u00eda, la pol\u00edtica o la econom\u00eda. Apareci\u00f3 un espacio de tranquilidad y reflexi\u00f3n en medio del mundo ca\u00f3tico y precario en el que vivimos y en el que, en soledad, muchas veces no tenemos valor ni tiempo para realizar seg\u00fan qu\u00e9 lecturas y debates.<\/p>\n<p>Poco a poco hemos llegado a ser 15 personas un domingo por la tarde, d\u00eda de descanso por tradici\u00f3n, leyendo a Gramsci o a Hill. Compa\u00f1eros como Arturo o Juanma, brillantes personas que han estudiado la carrera de historia, democratizan sus conocimientos para iluminar entresijos y contextos del siglo XX; luego est\u00e1 Sion, estudiante de filosof\u00eda, y David, con sus aportaciones sobre qu\u00e9 entendemos por fascismo, y las horas hablando con los encantadores hermanos Angl\u00e8s, el uno f\u00edsico y el otro trabajador de la vi\u00f1a, sobre c\u00f3mo aplicar nuestros aprendizajes del Taller a L\u2019Obrera en general. Algo muy importante es que todo el mundo participa en los debates, porque todo el mundo se siente c\u00f3modo para plantear dudas o aportar cualquier reflexi\u00f3n sobre coyunturas actuales o aspectos de la vida cotidiana. Como dec\u00eda Antonio Gramsci: nos hemos dado cuenta de que todo hombre (y mujer) es un fil\u00f3sofo [13].<\/p>\n<p>Nuestras concepciones del mundo y nuestra praxis han cambiado gracias a este espacio. Pol se ha peleado como un pit-bull contra las teor\u00edas biologicistas de la naturaleza humana, Rosa ha comprendido de nuevo qu\u00e9 mecanismos organizativos generan la conciencia de clase, Gl\u00f2ria ha reconsiderado sus ideas sobre la necesidad de tener \u00e9lites pol\u00edticas. Bajo mi punto de vista, este tipo de estudio crea modos de aprender distintos a los que se dan por buenos oficialmente en la escuela o la universidad. La lectura y reflexi\u00f3n colectivas son la herencia recogida de personas como las que participan del colectivo Espai Marx, que velan por democratizar la investigaci\u00f3n y la conservaci\u00f3n de la tradici\u00f3n pol\u00edtica que comprende y toma partido en la lucha de clases.<\/p>\n<p>El Taller tambi\u00e9n se ha preocupado por organizar gratas reuniones de intercambio de experiencias. Hace un a\u00f1o nos visitaron las vecinas y vecinos del barrio combativo de La Chanca, Almer\u00eda [14]; Manel M\u00e1rquez y Nando Zamorano celebraron el 25 de marzo con nosotros habl\u00e1ndonos de las okupaciones de tierras de los jornaleros extreme\u00f1os en 1936; Joan Tafalla nos cont\u00f3 sus investigaciones sobre la cultura popular de la Revoluci\u00f3n rusa de 1917 para celebrar su centenario; hace pocos d\u00edas nos visit\u00f3 el mencionado Manuel Ca\u00f1ada acompa\u00f1ado de otros militantes de la Marea B\u00e1sica de distintas ciudades del Estado espa\u00f1ol; Miguel \u00c1ngel Dom\u00e9nech acaba de hacernos una interesante introducci\u00f3n a la Teor\u00eda Pol\u00edtica Republicana. Todos estos encuentros han sido profundamente emocionantes y no han dejado indiferente la praxis cotidiana de L\u2019Obrera.<\/p>\n<p>Todav\u00eda queda mucho trabajo honesto por hacer para seguir democratizando todas estas costumbres, para volver nuestras ideas coherentes, l\u00facidas y \u00fatiles. Ser\u00eda positivo que todas las actividades que se llevan a cabo en L\u2019Obrera terminasen interes\u00e1ndose por la formaci\u00f3n, y sobretodo tomasen conciencia de los valores y educaci\u00f3n populares que ellas mismas est\u00e1n generando; que la gente que viene a bailar salsa o a cenar los viernes comience a dilatar su potencial transformador.<\/p>\n<p>La \u00faltima iniciativa del Taller de lecturas, que comienza en el presente mes de febrero en colaboraci\u00f3n con la entidad local Sabadell per la Rep\u00fablica, consiste en un seminario compuesto de peque\u00f1os fragmentos que repasen la tradici\u00f3n republicana desde la antigua Grecia hasta la actualidad. Gerard lo ha preparado con gran paciencia y afecto, y con la esperanza de que sirva para trascender la reflexi\u00f3n sobre los l\u00edmites de la democracia electoralista.<\/p>\n<p>Y es que L\u2019Obrera sirve para ir m\u00e1s all\u00e1 de la pol\u00edtica comprendida como maniobras y tempos electorales y representativos; sirve para capacitarnos a nosotros mismos en la soberan\u00eda de ciertos \u00e1mbitos de nuestras vidas, es decir, en convertir la pol\u00edtica, la deliberaci\u00f3n y el auto-gobierno, en costumbres cotidianas. No me extiendo m\u00e1s.<\/p>\n<p><b>La casa del barrio<\/b><\/p>\n<p>Edu es un currante incasable; en la cocina, un viernes mientras preparamos pinchos para cenar, me dice que estamos llenos de amor y de dedicaci\u00f3n. Poco a poco nos hemos ido uniendo en forma de intelectual colectivo, pero sabemos que falta mucho por construir.<\/p>\n<p>Debemos muchos conocimientos de contra-poder y agradecimientos a la gente de la PAHC de Sabadell: Rosa, Julio, Mari, Juan y tantos otros. Tambi\u00e9n a los comprometidos abogados que nos apoyan. Har\u00edan falta una Obrera y una PAHC en cada barrio para generar un tejido de alternativas mucho m\u00e1s s\u00f3lido.<\/p>\n<p>Y regresando ahora a la desmovilizaci\u00f3n social actual, Edgar y yo coment\u00e1bamos con tristeza c\u00f3mo muchos de los paseantes atomizados a los que repart\u00edamos octavillas o par\u00e1bamos para hablarles de L\u2019Obrera y del proceso de desalojo hu\u00edan con desconfianza. L\u2019Obrera tiene entre sus manos la tit\u00e1nica tarea de despertar ideas y conceptos que han sido radicalmente extirpados del sentido com\u00fan actual: organizaci\u00f3n popular, comunidad, auto-abastecimiento, pol\u00edtica cotidiana, solidaridad de clase, dirigidos que se convierten a s\u00ed mismos en dirigentes\u2026y no es f\u00e1cil hallar un modo eficiente de hacerlo.<\/p>\n<p>Antes de un entrenamiento de boxeo, Marc me dec\u00eda con tranquilidad que no pod\u00eda ser que una iniciativa como L\u2019Obrera terminase desalojada, que aquello era sencillamente imposible. Esa naturalizaci\u00f3n es el problema; nos falta capacidad de acci\u00f3n. Luchar contra el desalojo implicar\u00e1 apoyo social, y apoyo social significa hacer cosas por mucha gente y con mucha gente; ser un lugar de referencia que resulte \u00fatil a la gente y donde la gente se sienta \u00fatil.<\/p>\n<p><a name=\"_GoBack\"><\/a> Si logran desalojar L\u2019Obrera y no hallamos una alternativa eficiente significar\u00e1 que hemos sido subsumidos por el capitalismo. Pero nosotros sabemos que tan s\u00f3lo somos semillas plantadas en los procesos de larga duraci\u00f3n hist\u00f3rica, y que, m\u00e1s all\u00e1 de las paredes de un edificio concreto, nuestra Atenas estar\u00e1 donde est\u00e9n los atenienses.<\/p>\n<p>Este art\u00edculo pretend\u00eda abandonar los complejos estudios sobre la mole capitalista para alumbrar un poco qu\u00e9 hacemos en nuestra peque\u00f1a trinchera. Escribo para dejar rastros documentales de nuestra labor y de nuestra vida, para mis compa\u00f1eros y para todos. Pero los destellos de nuevos mundos son limitados en medio del capital, y por eso nuestras reflexiones al respecto tambi\u00e9n lo ser\u00e1n.<\/p>\n<p><b>Referencias<\/b><\/p>\n<p>[1]. Hill, Christopher (1981): <i>La revoluci\u00f3n rusa<\/i>. Barcelona, editorial Ariel. P\u00e1g. 187.<\/p>\n<p>[2]. Lenin, V.I. (1961): Obras escogidas \u2013 Tomo III. Mosc\u00fa, editorial Progreso. P\u00e1g. 122.<\/p>\n<p>[3]. Dosier L\u2019Obrera vs Cajamar: https:\/\/issuu.com\/lobrerasabadell\/docs\/4_5938287852931514927<\/p>\n<p>[4]. Ca\u00f1ada, Manuel (2017): <i>La dignidad, \u00faltima trinchera<\/i>. Barcelona, editorial El Viejo Topo.<\/p>\n<p>[5]. Pasolini, P.P. (1975): <i>Cartas luteranas. <\/i>Madrid, editorial Trotta.<\/p>\n<p>[6]. VVAA, (1971): <i>Conversaciones con Luk\u00e1cs<\/i>. Madrid: Alianza editorial. P\u00e1g. 107.<\/p>\n<p>[7]. Hegel, G.W.F. (2014): <i>Fenomenolog\u00eda del esp\u00edritu. <\/i>Madrid: Gredos. P\u00e1g. 21.<\/p>\n<p>[8]. https:\/\/www.facebook.com\/gimnaspopularlobrera\/<\/p>\n<p>[9]. https:\/\/www.facebook.com\/lecturespolitiquesobrera\/<\/p>\n<p>[10]. Miras, Joaqu\u00edn (2016): <i>Praxis pol\u00edtica y Estado republicano \u2013 Cr\u00edtica del republicanismo liberal. <\/i>Barcelona: editorial El Viejo Topo. P\u00e1g. 201.<\/p>\n<p>[11]. Berger, John (2016): <i>Puerca tierra<\/i>. Barcelona: editorial Alfaguara.<\/p>\n<p>[12]. <i>La teor\u00eda feminista y las subculturas femeninas. Apuntes tomados despu\u00e9s de la lectura y debate de algunas obras de Simone de Beauvoir. <\/i>Puede consultarse aqu\u00ed: http:\/\/catxipanda.tothistoria.cat\/blog\/2016\/07\/13\/la-teoria-feminista-y-las-subculturas-femeninas-apuntes-tomados-despues-de-la-lectura-y-debate-de-algunas-obras-de-simone-de-beauvoir-per-cristina-garcia-i-gerard-marin\/<\/p>\n<p>[13]. Gramsci, Antonio (1974): Antolog\u00eda. Madrid: Siglo veintiuno editores. P\u00e1g. 437.<\/p>\n<p>[14]. Aqu\u00ed la cr\u00f3nica de su visita: https:\/\/espai-marx.net\/es?id=10303<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este art\u00edculo pretend\u00eda abandonar los complejos estudios sobre la mole capitalista para alumbrar un poco qu\u00e9 hacemos en nuestra peque\u00f1a trinchera. Escribo para dejar rastros documentales de nuestra labor y de nuestra vida, para mis compa\u00f1eros y para todos. 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