{"id":3518,"date":"2018-06-03T00:00:00","date_gmt":"2018-06-02T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3518"},"modified":"2020-02-19T08:34:18","modified_gmt":"2020-02-19T07:34:18","slug":"resena-de-alli-donde-la-voluntad-quiera-y-como-la-voluntad-desee","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3518","title":{"rendered":"Rese\u00f1a de: All\u00ed donde la voluntad quiera y como la voluntad desee"},"content":{"rendered":"<p><i>Joan Tafalla (editor), Antonio Gramsci, \/All\u00ed donde la voluntad quiera y como la voluntad desee. Escritos sobre jacobinismo, bolchevismo, Lenin y La Revoluci\u00f3n rusa\/, Barcelona, El Viejo Topo, 2018.<\/i><\/p>\n<p>Acabamos un a\u00f1o 2017 pre\u00f1ado de conmemoraciones de la Revoluci\u00f3n rusa y ahora aparece como eco de las mismas este excelente libro que hoy presentamos donde Joan Tafalla ha publicado 69 textos sobre la revoluci\u00f3n de uno de los mayores revolucionarios del siglo XX: Antonio Gramsci, escritos entre 1917 y 1926, con una introducci\u00f3n suya.<\/p>\n<p>No soy gramsci\u00f3logo. Tampoco soy capaz de la inteligencia y la erudici\u00f3n con la que Joan Tafalla, el editor de esta colecci\u00f3n de textos de Gramsci, ha organizado esta excelente publicaci\u00f3n. Su introducci\u00f3n ya vale todo el libro porque es una gu\u00eda incomparable de lectura de los textos editados. Pero si me atrae, como ciudadano, la riqueza del pensamiento de Antonio Gramsci, absolutamente necesario para reflexionar sobre el c\u00f3mo y qu\u00e9 de nuestra situaci\u00f3n actual y c\u00f3mo pueden transitarse los caminos de la utop\u00eda que nos libere de esta distop\u00eda que se llama capitalismo. Incluso a nivel acad\u00e9mico debemos agradecer a Gramsci la renovaci\u00f3n inmensa que en la historiograf\u00eda han producido los ecos de su pensamiento, de la mano, por ejemplo, del marxismo brit\u00e1nico y norteamericano.<\/p>\n<p>De los textos de Gramsci editados se desprende la extraordinaria atenci\u00f3n que presta Gramsci a la Revoluci\u00f3n rusa de la que extrae una r\u00e9plica al pensamiento cristalizado y mecanicista que predominaba en esa Segunda Internacional en crisis ante la claudicaci\u00f3n de 1914, un pensamiento positivista y evolucionista rotulado como \u201cmarxismo\u201d que tambi\u00e9n dominaba en una parte del socialismo italiano.<\/p>\n<p>El pensamiento que revela Gramsci en estos textos es lo opuesto: frente a determinismo de las estructuras sociales, acci\u00f3n humana colectiva consciente; frente al reduccionismo economicista, la importancia de la cultura y la construcci\u00f3n de una nueva moral en el proceso revolucionario; frente a la evoluci\u00f3n pasiva a trav\u00e9s de fases prefijadas de las sociedades hacia un horizonte socialista, la voluntad como conciencia de objetivos y razonamiento de obst\u00e1culos, que son siempre producto de la actividad hist\u00f3rica humana, para alcanzar la emancipaci\u00f3n; frente a la estatizaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n, la democracia real (democracia obrera) en todas las esferas de la vida porque \u201c\u2026. El objetivo del socialismo es la abolici\u00f3n de la divisi\u00f3n entre gobernados y gobernantes\u201d, por lo que va a ver en los soviets primero y en los consejos obreros la objetivaci\u00f3n de esa abolici\u00f3n.<\/p>\n<p>Debemos tener en cuenta al examinar los textos que estos abarcan un per\u00edodo pleno de profundas transformaciones no s\u00f3lo en la sociedad rusa sino en el propio proceso revolucionario. Este proceso que alcanza en sus primeros a\u00f1os las cumbres m\u00e1s altas logradas de democracia radical en la forma de los s\u00f3viets, as\u00ed como en la \u201cdemocracia material\u201d representada por el control obrero de la producci\u00f3n industrial y en la apropiaci\u00f3n de la tierra por los campesinos, comenzar\u00e1 a final del per\u00edodo que comprenden estos textos de Gramsci, despu\u00e9s de la muerte de Lenin, con la aparici\u00f3n de los primeros g\u00e9rmenes del centralismo burocr\u00e1tico -que luego caracterizar\u00e1 al per\u00edodo estalinista-, y que es para Gramsci la negaci\u00f3n del centralismo democr\u00e1tico, entendido \u00e9ste como la combinaci\u00f3n de protagonismo y autonom\u00eda de las bases del partido comunista en la elaboraci\u00f3n de los objetivos y m\u00e9todos pol\u00edticos + la lealtad y acci\u00f3n unitaria que se deriva de ese debate democr\u00e1tico. Un ejemplo de esta forma de pensar se podr\u00eda hallar en este paso de Gramsci, que aunque posterior (corresponde a los Cuadernos) ilustra esa posici\u00f3n respecto de la organizaci\u00f3n y funcionamiento del intelectual colectivo:<\/p>\n<p>\u201cUna conciencia colectiva, esto es, un organismo viviente, no se forma sino despu\u00e9s de que la multiplicidad se ha unificado a trav\u00e9s del desacuerdo de los individuos\u201d (Cuaderno 15).<\/p>\n<p><a name=\"_GoBack\"><\/a> El valor indudable de una publicaci\u00f3n de este tipo viene determinado por dos aspectos. El primero, nos permite de forma ordenada examinar el pensamiento de Gramsci desde una perspectiva contextualizada en que vemos la evoluci\u00f3n de su pensamiento respecto del acontecimiento fundamental que analiza: la Revoluci\u00f3n rusa, desde su estallido hasta la conformaci\u00f3n del Estado sovi\u00e9tico y su articulaci\u00f3n internacional. El segundo, y no por ello menos importante, es que nos permite recuperar las m\u00faltiples aristas de un pensador que contin\u00faa siendo fundamental para nuestro tiempo, respecto a una cuesti\u00f3n que contin\u00faa siendo vital: la posibilidad de la revoluci\u00f3n y la construcci\u00f3n del socialismo en las sociedades actuales.<\/p>\n<p>Las razones, es que Gramsci es, junto a Lenin, el gran int\u00e9rprete de la historia del capitalismo que deriva de la Segunda Revoluci\u00f3n industrial, el cual con diferentes alternativas tecnol\u00f3gicas y de organizaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n del trabajo asalariado contin\u00faa rigiendo nuestras vidas. Pero al mismo tiempo hace esto sin dejar de lado los mejor del pensamiento de Marx, d\u00e1ndole una continuidad al proyecto inconcluso del mismo. Porque justamente lo que hizo el marxismo de la Segunda Internacional fue congelar el pensamiento marxiano, dando por acabada y cerrada su obra te\u00f3rica, un cierre que implic\u00f3 la transformaci\u00f3n de un pensamiento vivo y din\u00e1mico en la estructura inerte de un dogma del cual sal\u00eda expulsada la propia especie humana como agente de su propia emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Como bien afirma el autor de esta compilaci\u00f3n, Joan Tafalla: \u201c\u2026 el marxismo de la subjetividad es el n\u00facleo central de la concepci\u00f3n de Gramsci\u201d (p. 108, n. 58). De ah\u00ed deriva su concepci\u00f3n de la unidad indisociable entre econom\u00eda y pol\u00edtica (113-115). En su introducci\u00f3n, imprescindible para extraer el m\u00e1ximo provecho a la lectura de los textos de Gramsci, Joan Tafalla resume magistralmente el n\u00facleo fundamental del pensamiento gramsciano -que conservar\u00e1 hasta su tr\u00e1gico final en la c\u00e1rcel fascista, al considerar que considera a Gramsci como \u201c\u2026. Un autor que desde el inicio hasta el final de su obra milita en un marxismo de la subjetividad, de la voluntad, no determinista, no economicista y no positivista\u201d y que se resume en el concepto de \u201cfilosof\u00eda de la praxis\u201d (15), y que afirma con el t\u00edtulo del libro que aqu\u00ed presentamos: \u201cComo la voluntad lo desee\u201d.<\/p>\n<p>En la primera secci\u00f3n, que hace referencia a los escritos durante 1917, destaca por su trascendencia para caracterizar al pensamiento de Gramsci, el c\u00e9lebre que lleva por t\u00edtulo \u201cla revoluci\u00f3n contra El Capital\u201d. En este texto, haciendo referencia a la Revoluci\u00f3n rusa, realiza una cr\u00edtica acerada al pensamiento sociol\u00f3gicamente y econ\u00f3micamente determinista predominante en la Segunda Internacional, etapista y mecanicista, donde a pesar de lo parad\u00f3jico del t\u00edtulo reivindica el pensamiento m\u00e1s original de Marx, aquel que podr\u00eda sintetizarse en la introducci\u00f3n al El Dieciocho de Brumario de Luis Bonaparte, en las p\u00e1ginas del Manifiesto Comunista, o en sus reflexiones sobre las posibilidades de la revoluci\u00f3n en Rusia reflejadas en las cartas a Vera Zasulich:<\/p>\n<p>\u201cLos hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado\u201d.<\/p>\n<p>La introducci\u00f3n de Joan me ha permitido extraer de los textos de Gramsci varios temas que pienso centrales en su reflexi\u00f3n, que a su vez guardan estrecha relaci\u00f3n entre s\u00ed:<\/p>\n<p>Praxis Reivindicaci\u00f3n de la autonom\u00eda y la libertad individual como condici\u00f3n de la nueva organizaci\u00f3n social revolucionaria (127-130) (\u00bfevocaci\u00f3n del Manifiesto?). Nueva apelaci\u00f3n contra el mecanicismo y reivindicaci\u00f3n de la acci\u00f3n humana colectiva como el motor de las transformaciones hist\u00f3ricas (157). Acci\u00f3n humana colectiva consciente que es equivalente al esp\u00edritu hegeliano (130).<\/p>\n<p>1.1. De ah\u00ed deriva la definici\u00f3n que hace de la voluntad como \u201cconciencia de la finalidad\u201d y por lo tanto \u201c\u2026 noci\u00f3n exacta de la potencia que se tiene y de los medios para expresarla en la acci\u00f3n\u201d, por lo tanto, la voluntad como antesala y br\u00fajula de la praxis (134-135).<\/p>\n<p>1.2. La historia y, por ende, la acci\u00f3n humana, concebidas como un desarrollo libre, un escenario abierto, sin determinismos ni necesidades de obligado cumplimiento. Existe en estos textos de Gramsci una constante refutaci\u00f3n del pensamiento vigente en la Segunda internacional, y para \u00e9l la revoluci\u00f3n rusa era adem\u00e1s la refutaci\u00f3n pr\u00e1xica de esos esquemas doctrinales que adquir\u00edan as\u00ed el car\u00e1cter de concepciones dogm\u00e1ticas y preestablecidas. Afirma con ello que \u201c\u2026 la libertad es la fuerza inmanente en la historia\u201d (163 \u201cUtop\u00eda\u201d, 25\/7\/1918). Define la utop\u00eda como plan o dise\u00f1o social preestablecido por encima o al margen de los intereses, deseos y acciones colectivas del proletariado que lucha por su libertad y contra la explotaci\u00f3n: \u201cPorque el socialismo no se instaura a fecha fija, sino que es un continuo devenir, un desarrollo infinito en r\u00e9gimen de libertad, organizada y controlada por la mayor\u00eda de los ciudadanos, o sea por el proletariado\u201d (165).<\/p>\n<p>Democracia Gramsci no deja de se\u00f1alar repetidamente el car\u00e1cter profundamente democr\u00e1tico de la revoluci\u00f3n rusa, tanto al justificar la disoluci\u00f3n de la Constituyente frente a una forma de auto organizaci\u00f3n y autogesti\u00f3n de las masas superior como eran los soviets, o cuando define la cultura pol\u00edtica de los bolcheviques (146-147) como propulsora de una educaci\u00f3n pol\u00edtica del proletariado que le permite a \u00e9ste controlar al poder estatal y coparticipar en su gobierno: \u201c\u2026 trabajan para la realizaci\u00f3n de aquella rep\u00fablica de sabios y de corresponsables que es el fin necesario de la revoluci\u00f3n socialista\u201d.<\/p>\n<p>2.1. La idea concreta de la democracia proletaria queda definida por Gramsci en su art\u00edculo \u201cLa Internacional Comunista\u201d (201). Dictadura del proletariado industrial y campesinado pobre = democracia proletaria (autogobierno de las masas a trav\u00e9s de sus propios \u00f3rganos electivos) = Estado proletario = poder de los Consejos.<\/p>\n<p>2.2. Democracia fabril = comisiones internas, pieza clave del estado socialista que \u201c\u2026 existe ya potencialmente en las instituciones de la vida social caracter\u00edsticas de la clase obrera explotada\u201d (recordar la concepci\u00f3n actual del origen de los s\u00f3viets en el mir campesino) (217).<\/p>\n<p>2.3. La dictadura del proletariado: expansiva, su motor est\u00e1 en la base social, no es represiva (291-292).<\/p>\n<p>2.4. Muy significativo el p\u00e1rrafo que comienza con: \u201cHan roto con el pasado, pero ha continuado el pasado [\u2026] han continuado, desarrollado, enriquecido la tradici\u00f3n vital de la clase proletaria, obrera y campesina\u201d, (209) en el desarrollo de las nuevas formas en las que se funda el nuevo Estado, el estado de los s\u00f3viets, donde destaca el car\u00e1cter hist\u00f3rico-pr\u00e1xico de la democracia obrera. Han sido revolucionarios porque han ayudado a que las formas de organizaci\u00f3n surgidas en las clases explotadas -obreras y campesinas- se transformen en los fundamentos de poder del nuevo estado sovi\u00e9tico (recordar aqu\u00ed los or\u00edgenes de los s\u00f3viets en las experiencias de la comuna campesina). La experiencia obrera y campesina (su praxis) elevada a condiciones de construcci\u00f3n del nuevo Estado. Gramsci considera que las formas organizativas que objetivan la democracia est\u00e1n asentadas muchas veces en la tradici\u00f3n de lucha y resistencia de los oprimidos, y que esas formas de democracia directa que surgen en la Revoluci\u00f3n rusa son el resultado de la experiencia de luchas y en la reflexi\u00f3n sobre esas experiencias, nada parte de una tabula rasa.<\/p>\n<p>En ese sentido esas reflexiones son similares a las que elaborar\u00e1 a\u00f1os m\u00e1s tarde otro gran pensador marxista, tambi\u00e9n v\u00edctima del fascismo como Gramsci: Walter Benjam\u00edn, cuando se\u00f1ala que los objetivos y metas del movimiento emancipatorio no residen en un futuro dise\u00f1ado sino en las reivindicaciones y promesas incumplidas sufridas por los perdedores de la historia: las clases subalternas, tal como afirma Benjamin en la tesis XII DE SUS TESIS SOBRE FILOSOF\u00cdA DE LA HISTORIA, cuando cr\u00edtica la ilusi\u00f3n futurista de la socialdemocracia alemana:<\/p>\n<p>\u201cLa clase que lucha, que est\u00e1 sometida, es el sujeto mismo del conocimiento hist\u00f3rico. En Marx aparece como la \u00faltima que ha sido esclavizada, como la clase vengadora que lleva hasta el final la obra de liberaci\u00f3n en nombre de generaciones vencidas. Esta consciencia, que por breve tiempo cobra otra vez vigencia en el espartaquismo, le ha resultado desde siempre chabacana a la socialdemocracia. En el curso de tres decenios ha conseguido apagar casi el nombre de un Blanqui cuyo timbre de bronce hab\u00eda conmovido al siglo precedente. Se ha complacido en cambio en asignar a la clase obrera el papel de redentora de generaciones futuras. Con ello ha cortado los nervios de su fuerza mejor. La clase desaprendi\u00f3 en esta escuela tanto el odio como la voluntad de sacrificio. Puesto que ambos se alimentan de la imagen de los antecesores esclavizados y no del ideal de los descendientes liberado\u201d.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, Joan en la introducci\u00f3n introduce un paso de los CC donde Gramsci vuelve una vez m\u00e1s a considerar el car\u00e1cter hist\u00f3rico de la divisi\u00f3n del g\u00e9nero humano en dominantes y dominados y en la necesidad de crear las condiciones para que ella desaparezca (22 y 27). Las palabras de Mathiez al comparar jacobinos y bolcheviques nos hacen recordar a las de los zapatistas: \u201cJacobinos y bolcheviques son empujados por una corriente m\u00e1s fuerte que ellos mismos. Estos dictadores obedecen a sus tropas, para poderlas comandar\u201d (36).<\/p>\n<p>3. Estado Estado=sociedad (206) \u201cObliga a toda la sociedad a identificarse con el Estado\u201d (\u00bfpolitizaci\u00f3n total de la sociedad o socializaci\u00f3n de la pol\u00edtica?) (207). \u201cNo existe sociedad si no en un Estado\u201d (209). Lo contin\u00faa en su art\u00edculo \u201cEl estado y el socialismo\u201d en el que aclara que el internacionalismo del movimiento obrero apunta a la desaparici\u00f3n de los estados nacionales, como estructuras de la dominaci\u00f3n capitalista, pero no del Estado como organizaci\u00f3n social humana (socializaci\u00f3n de la pol\u00edtica) (222-223). Lo concibe como el conjunto de instituciones que la misma sociedad ha ido creando y a trav\u00e9s de las cuales la sociedad toma consciencia de s\u00ed misma, o sea que la plenitud de dicha consciencia se alcanza con la revoluci\u00f3n proletaria donde el estado est\u00e1 conformado por las instituciones que representan y donde se ejerce la autonom\u00eda obrera.<\/p>\n<p>3.1. Pero lo que adem\u00e1s diferencia al estado socialista del estado capitalista es el papel que la participaci\u00f3n ciudadana, la democracia plena tiene en el primero a diferencia de la heteronom\u00eda y alienaci\u00f3n del poder pol\u00edtico de la mayor\u00eda en el segundo (226). El Estado socialista concebido como el paso necesario para conseguir la completa emancipaci\u00f3n del proletariado (227).<\/p>\n<p>3.2. La concepci\u00f3n del Estado por Gramsci tambi\u00e9n reconoce una matriz hegeliana en la medida en que considera al Estado como la objetivaci\u00f3n de la sociedad organizada, y no una mera superestructura de control pol\u00edtico de un sistema econ\u00f3mico. Lo considera como el conjunto de articulado de organizaciones que en el caso de un estado socialista ser\u00eda conformado por las organizaciones creadas por el movimiento obrero y campesino con el centro en la democracia sovi\u00e9tica o consejista como estructura omnicomprensiva y con su n\u00facleo b\u00e1sico en la democracia fabril. Debe tenerse en cuenta que para Gramsci democracia es \u201c\u2026 gobierno de las masas populares, expres\u00e1ndose a trav\u00e9s del Parlamento elegido por sufragio universal\u201d, que constata no existe en ninguna parte del mundo en ese momento<\/p>\n<p>32. El Estado burgu\u00e9s o la forma de Estado habitual en el capitalismo tambi\u00e9n es la organizaci\u00f3n pol\u00edtica de la sociedad, pero con una diferencia fundamental con la concepci\u00f3n gramsciana del Estado socialista, y es que ese Estado burgu\u00e9s tiene entre otras funciones la fundamental de mantener estrictamente separadas la actividad econ\u00f3mica donde se reproduce y amplia el capital de las otras actividades sociales. La esfera econ\u00f3mica queda reservada a una esfera privada donde se reproducen las relaciones de dominaci\u00f3n que aparecen desdibujadas en los otros \u00e1mbitos de la actividad social.<\/p>\n<p>3.3. Gramsci considera al Estado obrero -la dictadura del proletariado- como la mayor garant\u00eda de que en Rusia no se producir\u00eda una restauraci\u00f3n capitalista, mientras considera al fascismo como la forma m\u00e1s avanzada y completa de la dictadura capitalista, porque la clase dominante -la burgues\u00eda capitalista- controla directamente al Estado. Al mismo tiempo considera que las democracias burguesas no son tales en cuanto existen \u00f3rganos que limitan y anulan la capacidad de las asambleas que representaban la soberan\u00eda popular, cita los ejemplos de Gran Breta\u00f1a, Francia y Alemania (321-326).<\/p>\n<p>Alianza obrero-campesina, Aunque contrario a las tesis de la Oposici\u00f3n Unificada y principalmente de Trotsky, Gramsci apuesta por la unidad del PCR y la conciliaci\u00f3n apelando a la necesidad de mantener la alianza obrero-campesina, sostener la NEP y reconocer que esta no es un retroceso al capitalismo sino una v\u00eda en la que las clases trabajadoras del campo y la ciudad puede experimentar las formas de cooperaci\u00f3n que ayuden a preparar las condiciones para el socialismo. Adem\u00e1s, considera fundamental mantener un curso que permita conquistar y consolidar la hegemon\u00eda del proletariado en la sociedad sovi\u00e9tica, lo que implica no s\u00f3lo el control, pol\u00edtico sino el cambio cultural. Respecto a esto hace una interesante comparaci\u00f3n entre Rusia e Italia, donde considera que esta tambi\u00e9n posee una poblaci\u00f3n mayoritariamente campesina con una aculturaci\u00f3n influida por las instituciones eclesi\u00e1sticas, que agrega una condici\u00f3n particular a la lucha por la hegemon\u00eda. Esta se consigue priorizando los intereses generales de las clases explotadas ante los intereses corporativos de los diferentes segmentos del proletariado (328-337).<\/p>\n<p>4.1. Si bien desde un criterio habitual en los medios del movimiento obrero de la \u00e9poca se consideraba que el socialismo agrario deb\u00eda imitar al industrial: industrializaci\u00f3n del campo, Gramsci consideraba clave para el \u00e9xito de la revoluci\u00f3n el respaldo de los bolcheviques a las reivindicaciones campesinas que no iban en ese momento en el sentido de la colectivizaci\u00f3n, sino de la abolici\u00f3n del latifundio y a favor del reparto en de la tierra, en condiciones de usufructo (317). Considera que la meta es la industrializaci\u00f3n colectivista del agro, pero considera que debe ser un producto de la evoluci\u00f3n de la sociedad sovi\u00e9tica, de la propia experiencia campesina de su relaci\u00f3n como productores individuales o peque\u00f1os capitalistas con una gran econom\u00eda colectivizada en el marco de la NEP y no una imposici\u00f3n desde el gobierno sovi\u00e9tico (318-319).<\/p>\n<p>Lenin Trotsky: sin ser anti-trotskista critica en \u00e9l su postura frente a la NEP, y la amenaza que su tesis significaban para el n\u00facleo fundamental de la revoluci\u00f3n: la solidez el bloque obrero-campesino. Esa postura de Trotsky, Gramsci la atribuye a la supervivencia de sus or\u00edgenes ideol\u00f3gicos mencheviques (295-296).<\/p>\n<p>5.1. El leninismo como como continuador del marxismo (del pensamiento de Marx) en la fase imperialista del capitalismo (299-300). Importante para se\u00f1alar la importancia de la historicidad en el pensamiento emancipador. Destaca la importancia del concepto de dictadura democr\u00e1tica de los obreros y los campesinos de Lenin, frente a la de dictadura obrera en el proceso de la revoluci\u00f3n permanente como sosten\u00eda Trotsky (301-302), lo que es coherente con la idea de considerar a obreros, campesinos y pueblos coloniales como v\u00edctimas equivalentes de la explotaci\u00f3n capitalista. En cambio, observo cierta contradicci\u00f3n de Gramsci cuando se refiere a como adquieren los obreros la concepci\u00f3n socialista, en una formulaci\u00f3n similar a la de Lenin en \u00bfQu\u00e9 hacer?, y en cambio contraria a otras concepciones comentadas m\u00e1s arriba (301).<\/p>\n<p>Komintern La Internacional y su apoyo a las rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas (Rusia y Hungr\u00eda): a partir de los organismos obreros desarrollados durante la guerra (consejos de f\u00e1brica, comisiones de control) porque es donde genera su fuerza el capitalismo donde deben obrar los trabajadores para bloquear la maquinaria burguesa que pretende acabar con esas rep\u00fablicas (230 y 232).<\/p>\n<p>6.1. Para Gramsci los apoyos a la Revoluci\u00f3n rusa y a la Internacional son decisiones inseparables, ya que una y otra est\u00e1n vinculadas y se refuerzan rec\u00edprocamente (254-255), cuando comenta la actitud de los seguidores de Serrati que adher\u00edan a la Komintern, pero rechazaban las 21 condiciones: para Gramsci la Internacional comunista es la realizaci\u00f3n internacional de los principios y m\u00e9todos de la revoluci\u00f3n rusa (256). Para Gramsci la revoluci\u00f3n rusa se consolidar\u00eda s\u00f3lo si se produjera la revoluci\u00f3n mundial, pero tambi\u00e9n la revoluci\u00f3n mundial depende de la supervivencia de la revoluci\u00f3n rusa (256).<\/p>\n<p>6.2. En estos nueve a\u00f1os que median entre sus primeros escritos sobre la revoluci\u00f3n y los \u00faltimos antes de ser encarcelado, Gramsci var\u00eda su opini\u00f3n sobre la relaci\u00f3n con entre la revoluci\u00f3n rusa y el movimiento obrero internacional. Si al principio ser\u00e1n los procesos revolucionarios, al menos en los pa\u00edses europeos, los que asegurar\u00e1n la supervivencia y consolidaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n rusa, al final la relaci\u00f3n se invierte y es la consolidaci\u00f3n del Estado sovi\u00e9tico la que facilitar\u00e1 y ayudar\u00e1 al desarrollo revolucionario en otros pa\u00edses (308).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><p style='margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: 18.0pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; line-height: 150%; background: white;'>El valor de una publicaci\u00f3n de este tipo viene determinado por dos aspectos. El primero, nos permite de forma ordenada examinar el pensamiento de Gramsci desde una perspectiva contextualizada en que vemos la evoluci\u00f3n de su pensamiento respecto del acontecimiento fundamental que analiza: la Revoluci\u00f3n rusa. El segundo, y no por ello menos importante, es que nos permite recuperar las m\u00faltiples aristas de un pensador que contin\u00faa siendo fundamental para nuestro tiempo, respecto a una cuesti\u00f3n que contin\u00faa siendo vital: la posibilidad de la revoluci\u00f3n y la construcci\u00f3n del socialismo en las sociedades actuales.<\/p><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":3519,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,28],"tags":[944,865,917],"class_list":["post-3518","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-izquierda-a-debate","category-siglo-xx","tag-alli-donde-la-voluntad-quiera-y-como-la-voluntad-desee","tag-antonio-gramsci","tag-resenas"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3518","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3518"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3518\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3519"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3518"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3518"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3518"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}