{"id":3520,"date":"2018-06-14T00:00:00","date_gmt":"2018-06-13T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3520"},"modified":"2020-02-19T08:34:02","modified_gmt":"2020-02-19T07:34:02","slug":"karl-marx-y-la-explotacion-de-la-naturaleza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3520","title":{"rendered":"Karl Marx y la explotaci\u00f3n de la naturaleza"},"content":{"rendered":"<p><a name=\"_GoBack\"><\/a> Durante estos \u00faltimos a\u00f1os, la creciente in\ufb02uencia de las cuestiones ecol\u00f3gicas se ha manifestado en la relectura desde el ecologismo de numerosos pensadores, de Plat\u00f3n a Mohandas Karamchand Gandhi. Sin embargo, ha sido Karl Marx el que, sin duda, ha suscitado la literatura m\u00e1s abundante y pol\u00e9mica. As\u00ed, Anthony Giddens ha a\ufb01rmado que Marx, a pesar de haber demostrado una sensibilidad ecol\u00f3gica particularmente desarrollada en sus primeros escritos, adopt\u00f3 a continuaci\u00f3n una \u201cactitud prometeana\u201d hacia la naturaleza (1). Del mismo modo, Michael Redclift destaca que, para Marx, el medio ambiente ten\u00eda por funci\u00f3n \u201chacer las cosas posibles, pero todo el valor proven\u00eda de la fuerza de trabajo\u201d (2). Por \u00faltimo, seg\u00fan Alec Nove, Marx cre\u00eda que \u201cel capitalismo hab\u00eda \u2018resuelto\u2019 el problema de la producci\u00f3n y que, por lo tanto, la futura sociedad de productores asociados no tendr\u00eda que tomarse en serio la cuesti\u00f3n del uso de los recursos que escasean\u201d, lo que signi\ufb01ca que era in\u00fatil que el socialismo tuviera una m\u00ednima \u201cconciencia ecol\u00f3gica\u201d (3). \u00bfEst\u00e1n estas cr\u00edticas justi\ufb01cadas?<\/p>\n<p>Entre los a\u00f1os 1830 y 1870, la principal preocupaci\u00f3n ecol\u00f3gica de la sociedad capitalista, tanto en Europa como en Norteam\u00e9rica, fue la disminuci\u00f3n de la fertilidad de los suelos por la p\u00e9rdida de nutrientes. La inquietud suscitada por este problema solo pod\u00eda compararse a la provocada por la creciente contaminaci\u00f3n de las ciudades, la deforestaci\u00f3n de continentes enteros y los temores malthusianos a la superpoblaci\u00f3n. Durante los a\u00f1os 1820 y 1830, primero en Gran Breta\u00f1a y poco despu\u00e9s en las dem\u00e1s econom\u00edas capitalistas en expansi\u00f3n de Europa y Norteam\u00e9rica, la inquietud general relativa al agotamiento de los suelos condujo a un aumento monumental de la demanda de abono. El primer barco cargado de guano peruano desembarc\u00f3 en Liverpool en 1835; en 1841 se importaban ya 1.700 toneladas y, en 1847, 220.000. Durante este periodo, los agricultores revolvieron los campos de batalla napole\u00f3nicos, como los de Waterloo o Austerlitz, en una b\u00fasqueda desesperada de osamentas que esparcir por sus campos.<\/p>\n<p>[Interesado por Estados Unidos, el qu\u00edmico alem\u00e1n] Justus von Liebig subrayaba que pod\u00eda haber cientos o incluso miles de kil\u00f3metros entre los centros de producci\u00f3n de cereales y sus mercados. As\u00ed, los elementos constitutivos del humus se enviaban muy lejos de su lugar de origen, di\ufb01cultando a\u00fan m\u00e1s la reproducci\u00f3n de la fertilidad de los suelos.<\/p>\n<p>Lejos de mostrarse ciego ante el ecologismo y bajo la in\ufb02uencia de los trabajos de Liebig de \ufb01nales de los a\u00f1os 1850 y de principios de los a\u00f1os 1860, Marx desarrollar\u00eda una cr\u00edtica sistem\u00e1tica de \u201cla explotaci\u00f3n\u201d capitalista a prop\u00f3sito de la tierra, del robo de sus nutrientes o de la incapacidad para asegurar su regeneraci\u00f3n. Marx conclu\u00eda sus dos an\u00e1lisis principales de la agricultura capitalista explicando c\u00f3mo la industria y la agricultura a gran escala se combinaban y empobrec\u00edan los suelos y a los trabajadores. Lo esencial de la cr\u00edtica que deriva de ello se resume en un fragmento situado al \ufb01nal del tratamiento del \u201cg\u00e9nesis de la renta capitalista de la tierra\u201d, en el tercer libro de El Capital: \u201cLa gran propiedad del suelo reduce la poblaci\u00f3n agr\u00edcola a un m\u00ednimo en constante disminuci\u00f3n, oponi\u00e9ndole una poblaci\u00f3n industrial en constante aumento, hacinada en las ciudades; de ese modo engendra condiciones que provocan un desgarramiento insanable en la continuidad del metabolismo social, prescrito por las leyes naturales de la vida, como consecuencia de lo cual se dilapida la fuerza del suelo, dilapidaci\u00f3n esta que, en virtud del comercio, se lleva mucho m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras del propio pa\u00eds. (\u2026) La gran industria y la agricultura industrialmente explotada en gran escala operan en forma conjunta. Si en un principio se distinguen por el hecho de que la primera devasta y arruina m\u00e1s la fuerza de trabajo, y por ende la fuerza natural del hombre, mientras que la segunda depreda en forma m\u00e1s directa la fuerza natural del suelo, en el curso ulterior de los sucesos ambas se estrechan la mano, puesto que el sistema industrial rural tambi\u00e9n exten\u00faa a los obreros, mientras que la industria y el comercio, por su parte, procuran a la agricultura los medios para el agotamiento del suelo\u201d.<\/p>\n<p>La clave de todo el enfoque te\u00f3rico de Marx en este \u00e1mbito es el concepto de metabolismo (Stoffwechsel) socioecol\u00f3gico, anclado en su comprensi\u00f3n del proceso de trabajo. En su de\ufb01nici\u00f3n gen\u00e9rica del proceso de trabajo (por oposici\u00f3n a sus manifestaciones hist\u00f3ricas espec\u00ed\ufb01cas), Marx utiliz\u00f3 el concepto de metabolismo para describir la relaci\u00f3n entre el ser humano y la naturaleza a trav\u00e9s del trabajo: \u201cEl trabajo es, en primer lugar, un proceso entre el hombre y la naturaleza, un proceso en que el hombre media, regula y controla su metabolismo con la naturaleza. El hombre se enfrenta a la materia natural misma como un poder natural. Pone en movimiento las fuerzas naturales que pertenecen a su corporeidad, brazos y piernas, cabeza y manos, a \ufb01n de apoderarse de los materiales de la naturaleza bajo una forma \u00fatil para su propia vida. Al operar por medio de ese movimiento sobre la naturaleza exterior a \u00e9l y transformarla, transforma a la vez su propia naturaleza. (\u2026) El proceso de trabajo (\u2026) es la eterna condici\u00f3n natural de la vida humana\u201d (4).<\/p>\n<p>Tanto para \u00e9l como para Liebig, la incapacidad para restituir los nutrientes de los suelos se sumaba a la contaminaci\u00f3n de las ciudades y la irracionalidad de los sistemas de alcantarillado modernos. En El Capital precisa: \u201cEn Londres, por ejemplo, a dicha econom\u00eda no se le ocurre hacer nada mejor con el abono producido por cuatro millones y medio de hombres que utilizarlo con ingentes costos para contaminar con \u00e9l el T\u00e1mesis\u201d. En su opini\u00f3n, las \u201cdeyecciones del metabolismo natural del hombre\u201d, al igual que los residuos de la producci\u00f3n industrial y del consumo, deb\u00edan reintroducirse en el ciclo de la producci\u00f3n, en el seno de un ciclo metab\u00f3lico completo (5). El antagonismo entre la ciudad y el campo, as\u00ed como la ruptura metab\u00f3lica que conllevaba, eran tambi\u00e9n evidentes a nivel mundial: colonias enteras ve\u00edan c\u00f3mo se robaban sus tierras, sus recursos y sus suelos para mantener la industrializaci\u00f3n de los pa\u00edses colonizadores. \u201cDesde hace siglo y medio \u2013escrib\u00eda Marx\u2013, Inglaterra exporta indirectamente el suelo de Irlanda sin otorgar a sus cultivadores ni siquiera los medios para remplazar sus componentes\u201d (6).<\/p>\n<p>As\u00ed pues, los an\u00e1lisis de Marx sobre la agricultura capitalista y la necesidad de restituir los nutrientes de los suelos (y sobre todo los residuos org\u00e1nicos de las ciudades) lo conducir\u00edan a una idea m\u00e1s general de la sostenibilidad ecol\u00f3gica \u2013desde su punto de vista, de una pertinencia pr\u00e1ctica muy limitada en una sociedad capitalista incapaz por de\ufb01nici\u00f3n de semejante acci\u00f3n racional y coherente, pero esencial para una sociedad futura de productores asociados\u2013. \u201cLa dependencia del cultivo de los diversos productos agr\u00edcolas con respecto a las \ufb02uctuaciones de los precios de mercado, y el constante cambio de ese cultivo con tales \ufb02uctuaciones de precios, todo el esp\u00edritu de la producci\u00f3n capitalista, orientado hacia la ganancia directa e inmediata de dinero, contradice a la agricultura, que debe operar con la totalidad de las condiciones vitales permanentes de las generaciones de seres humanos que se van concatenando\u201d.<\/p>\n<p>Al subrayar la necesidad de preservar la tierra para las \u201cgeneraciones futuras\u201d, Marx captaba la esencia de la idea contempor\u00e1nea de desarrollo sostenible, cuya de\ufb01nici\u00f3n m\u00e1s c\u00e9lebre proviene del Informe Brundtland: \u201cSatisfacci\u00f3n de las necesidades de la generaci\u00f3n presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades\u201d (7). Para \u00e9l, es necesario que la tierra sea \u201cun lugar de tratamiento consciente y racional en cuanto propiedad colectiva eterna, condici\u00f3n inalienable de existencia y reproducci\u00f3n de la serie de generaciones humanas que se relevan unas a otras\u201d. As\u00ed, en un famoso fragmento de El Capital, Marx a\ufb01rmaba que \u201cdesde el punto de vista de una formaci\u00f3n econ\u00f3mico-social superior, la propiedad privada del planeta en manos de individuos aislados parecer\u00e1 tan absurda como la propiedad privada de un hombre en manos de otro hombre\u201d.<\/p>\n<p>A menudo tambi\u00e9n se reprocha a Marx haber pasado por alto el papel que juega la naturaleza en la creaci\u00f3n del valor, ya que habr\u00eda desarrollado una teor\u00eda seg\u00fan la cual todo valor depender\u00eda del trabajo y donde la naturaleza se considerar\u00eda un \u201cobsequio\u201d al capital. No obstante, esta cr\u00edtica se basa en un contrasentido: no fue Marx quien invent\u00f3 la idea de que la tierra ser\u00eda un \u201cregalo\u201d de la naturaleza al capital, sino Thomas Malthus y David Ricardo, pues dicha idea es una de las tesis centrales de sus obras econ\u00f3micas. Marx era consciente de las contradicciones socioecol\u00f3gicas inherentes a tales concepciones y, en sus Manuscritos econ\u00f3micos de 1861-1863, reprocha a Malthus el caer de manera recurrente en la idea \u201c\ufb01siocr\u00e1tica\u201d seg\u00fan la cual el medio ambiente es un \u201cobsequio de la naturaleza al hombre\u201d, sin tener en consideraci\u00f3n la manera en la que esto estaba ligado al conjunto espec\u00ed\ufb01cas de relaciones sociales creadas por el capital.<\/p>\n<p>Ciertamente, Marx coincid\u00eda con los economistas liberales al a\ufb01rmar que, seg\u00fan la ley del valor del capitalismo, a la naturaleza no se le reconoce ning\u00fan valor. Como ocurre con toda mercanc\u00eda en el capitalismo, el valor del trigo deriva del trabajo necesario para producirlo. Sin embargo, desde su punto de vista, esto no hac\u00eda m\u00e1s que re\ufb02ejar la estrecha y limitada concepci\u00f3n de la riqueza inherente a las relaciones mercantiles capitalistas de un Sistema construido alrededor del valor de intercambio. La verdadera riqueza consist\u00eda en valores de uso \u2013que caracterizan la producci\u00f3n en general, m\u00e1s all\u00e1 de su forma capitalista\u2013. Por consiguiente, la naturaleza, que contribu\u00eda a la producci\u00f3n de valores de uso, constitu\u00eda una forma de riqueza tan v\u00e1lida como el trabajo. En efecto, en su Cr\u00edtica del Programa de Gotha, Marx reprende a los socialistas que atribuyen lo que \u00e9l denomina una \u201cpotencia de creaci\u00f3n sobrenatural\u201d al trabajo, ya que lo consideran como la \u00fanica fuente de riqueza y obvian el papel de la naturaleza.<\/p>\n<p><i>Fuente:<\/i> <a href=\"https:\/\/mondiplo.com\/karl-marx-y-la-explotacion-de-la-naturaleza\">https:\/\/mondiplo.com\/karl-marx-y-la-explotacion-de-la-naturaleza<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Notas:<\/b><\/p>\n<ol>\n<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ol>\n<li><\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Anthony Giddens, <i>A<\/i><i> <\/i><i>Contemporary<\/i><i> <\/i><i>Critique<\/i><i> <\/i><i>of<\/i><i> <\/i><i>Historical<\/i><i> <\/i><i>Materialis<\/i><i>m<\/i>, University of California Press, Berkely, 1981.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Michael Redclift, <i>Development<\/i><i> <\/i><i>and<\/i><i> <\/i><i>the<\/i><i> <\/i><i>Environmental<\/i><i> <\/i><i>Crisis:<\/i><i> <\/i><i>Red<\/i><i> <\/i><i>or<\/i><i> <\/i><i>Green<\/i><i> <\/i><i>Alternatives<\/i><i>?<\/i>, Methuen, Londres, 1984.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Alec Nove, \u201cSocialism\u201d, en John Eatwell, Murray Milgate y Peter Newman (bajo la direcci\u00f3n de), <i>The<\/i><i> <\/i><i>New<\/i><i> <\/i><i>Palgrave<\/i><i> <\/i><i>Dictionary<\/i><i> <\/i><i>of<\/i><i> <\/i><i>Economic<\/i><i>s<\/i>, vol. 4, Stockton, Nueva York, 1987.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Karl Marx, <i>El<\/i><i> <\/i><i>C<\/i><i>a<\/i><i>pit<\/i><i>a<\/i><i>l<\/i>, libro I, Akal, Madrid, 1977 (1\u00aa ed. en espa\u00f1ol: 1883).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Karl Marx, <i>El<\/i><i> <\/i><i>C<\/i><i>a<\/i><i>pit<\/i><i>a<\/i><i>l<\/i>, libro III, Akal, Madrid, 1977.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Karl Marx, <i>El<\/i><i> <\/i><i>C<\/i><i>a<\/i><i>pit<\/i><i>a<\/i><i>l<\/i>, libro I, Akal, Madrid, 1977.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nuestro futuro com\u00fan\u201d, informe redactado en 1987 por la Comisi\u00f3n Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas bajo la direcci\u00f3n de la primera ministra noruega Gro Harlem Brundtland (nota de la redacci\u00f3n).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><p class='MsoNormal' style='margin-bottom: 18.0pt; text-align: justify; line-height: 150%;'>Para algunos, la crisis ecol\u00f3gica invalidar\u00eda los an\u00e1lisis de Karl Marx, culpable de haber obviado la cuesti\u00f3n medioambiental. El productivismo desenfrenado de los reg\u00edmenes que se identifican con este ha parecido reforzar esta cr\u00edtica. Otros, como el intelectual estadounidense John Bellamy Foster, sugieren, por el contrario, que el socialismo y el ecologismo constituyen, en la obra de Marx, las dos caras de una misma moneda.<\/p><\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":3521,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[47],"tags":[868],"class_list":["post-3520","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-notes-de-lectura-sobre-ecologia-social","tag-karl-marx"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3520","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3520"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3520\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3521"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3520"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3520"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3520"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}