{"id":3524,"date":"2018-07-06T00:00:00","date_gmt":"2018-07-05T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3524"},"modified":"2020-02-19T08:32:41","modified_gmt":"2020-02-19T07:32:41","slug":"marx-jenny-y-el-capital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3524","title":{"rendered":"Marx, Jenny y El Capital"},"content":{"rendered":"<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><b>La joven pareja y el devenir<\/b>.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El 19 de julio de 1843, Karl Marx y Jenny von Westphalen se casaron en la iglesia protestante de Kreuznach, ciudad-balneario a 80 kil\u00f3metros de Tr\u00e9veris donde ambos nacieron. Marx ten\u00eda 25 a\u00f1os y Jenny 29. Su noviazgo hab\u00eda durado m\u00e1s seis a\u00f1os, gran parte de \u00e9ste, en secreto por temor a sus diferencias de origen social.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Marx era amigo del hermano menor de Jenny y frecuentaba asiduamente la casa de \u00e9sta. El padre de Jenny, el Bar\u00f3n Ludwig von Westphalen, era descendiente directo de un lejano Conde escoc\u00e9s, si bien, era un liberal apasionado de la Ilustraci\u00f3n, y pose\u00eda una muy buena biblioteca. En este ambiente intelectual fue educada su hija, por la que sent\u00eda especial cari\u00f1o. Puso su biblioteca a disposici\u00f3n de un adolescente amigo de su hijo, con el que daba largos paseos mientras conversaban de sus textos favoritos, sorprendido tanto por la atenci\u00f3n que el joven mostraba, como de sus comentarios, espaciados, pero con mucho sentido. La biblioteca, del que m\u00e1s tarde ser\u00eda su suegro, fue una importante fuente intelectual en la formaci\u00f3n del joven Marx.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Poco antes de casarse, Marx ya hab\u00eda decidido abandonar su pa\u00eds. Despu\u00e9s de la experiencia vivida como director del diario la <i>Gaceta Renana<\/i>, que la censura permanente del r\u00e9gimen prusiano acab\u00f3 cerrando a pesar de haber presentado su dimisi\u00f3n previamente para que esto no ocurriera, era consciente de que nada ten\u00eda que hacer ya en ese ambiente opresivo; necesitaba \u201cvolar\u201d. Al exponerle su plan a Jenny, \u00e9sta, ardorosa de alegr\u00eda acept\u00f3 r\u00e1pidamente. Despu\u00e9s de su larga espera, deseaba impetuosamente vivir esa \u201caventura\u201d junto al hombre que hab\u00eda elegido. El destino ser\u00eda Par\u00eds, ciudad de una actividad y creatividad social perturbadora en ese momento. Lejos estaba Jenny de imaginarse lo que le deparar\u00eda el futuro junto al hombre al que admiraba tanto como amaba.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El periodo vivido en Par\u00eds fue impactante para la joven pareja. Para Marx, signific\u00f3 una reorientaci\u00f3n en su pensamiento pol\u00edtico. El contacto directo con los trabajadores parisinos, con los socialistas ut\u00f3picos, con los alemanes emigrados por cuestiones pol\u00edticas, y los largos debates con todos ellos, le hacen replantearse el sentido de cuestiones como la sociedad civil, el Estado, la econom\u00eda\u2026 o preguntarse por qu\u00e9 los que trabajan son pobres y los propietarios de los medios de producci\u00f3n cada vez m\u00e1s ricos. Estas reflexiones del joven Marx van a determinar su trabajo intelectual el resto de su vida. Jenny, siempre tuvo muy buen recuerdo de esta primera estancia en Par\u00eds; el primer hogar de casada, su primera hija -Jenny-, la vida parisina tan diferente de la de Tr\u00e9veris,\u2026<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Hasta ese momento, Marx era un dem\u00f3crata radical que entend\u00eda el papel del Estado como mediador de la sociedad. Su estancia de quince meses en Par\u00eds condiciona al joven fil\u00f3sofo y le mostrar\u00e1 el camino a seguir: desvelar y desmentir la mistificaci\u00f3n de la econom\u00eda pol\u00edtica, demostrar su inhumanidad, las condiciones econ\u00f3micas que se daban en ese momento y que ten\u00edan como base la <i>propiedad privada<\/i>. Este compromiso personal que Marx llam\u00f3 <i>Cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica,<\/i> y a la que Jenny se refer\u00eda como \u201ctu obra de la econom\u00eda pol\u00edtica\u201d, fue un objetivo constante en sus vidas y pensamiento. Para Marx, porque siempre la llev\u00f3 en la cabeza y la iba desarrollando en lo que viv\u00eda y le\u00eda; en Jenny, porque siempre crey\u00f3 en la capacidad de su marido.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Hay un periodo, poco conocido, que, junto al de Paris, marc\u00f3 y potenci\u00f3 el objetivo que Marx ya iba desarrollando en su mente. En julio de 1845, Marx realiza por primera vez una visita a Inglaterra, invitado por Engels y en compa\u00f1\u00eda de este. Empezaron el viaje por Manchester, epicentro de la industria textil inglesa, que estaba ya en la fase fabril de composici\u00f3n tecnol\u00f3gica, superado por tanto, el proceso productivo del artesanado. En el nuevo proceso productivo de maquinofactura el ser humano era un simple ap\u00e9ndice de la m\u00e1quina. All\u00ed, Marx ve que los trabajadores y sus familias, de hecho, pertenec\u00edan totalmente a las f\u00e1bricas; salarios, viviendas que pertenec\u00edan a los propietarios, alimentaci\u00f3n adquirida obligatoriamente en economatos pertenecientes al patr\u00f3n,\u2026 sus vidas, en su integridad eran propiedad ajena. Marx pudo comprobar directamente todo este ambiente; c\u00f3mo trabajaban, en qu\u00e9 condiciones viv\u00edan, olores, ruidos, miseria. Pudo ver la realidad material concreta en que convierte a las personas la industria fabril de composici\u00f3n org\u00e1nica de la \u00e9poca, tan bien estudiada luego en el cap\u00edtulo XIII de <i>El capital<\/i>. Sin duda, esta experiencia tuvo que causar una fuerte impresi\u00f3n en Marx.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Poco despu\u00e9s de este viaje, Jenny y Marx tuvieron su segunda hija, Laura.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Jenny ten\u00eda una preparaci\u00f3n intelectual y social en consonancia a su origen aristocr\u00e1tico de la \u00e9poca. Era inteligente, culta, con buenas dotes de escritora. Pose\u00eda adem\u00e1s, un car\u00e1cter amable que irradiaba personalidad, por lo que siempre fue respetada y admirada por los innumerables amigos y compa\u00f1eros de su marido que pasaban por su casa. Fue Jenny quien pas\u00f3 a limpio, con su pulcra y modulada letra, <i>El Manifiesto Comunista<\/i>, cuando le reclamaron a Marx el texto para su primera impresi\u00f3n en Londres-febrero 1848-, tambi\u00e9n para la edici\u00f3n de <i>El 18 brumario\u2026 <\/i>Era de las pocas personas que entend\u00eda los apuntes de Marx y le encantaba ayudarle a pasarlos a limpio. M\u00e1s tarde ser\u00e1n sus hijas mayores quienes lo hacen. Aparte de la familia, solo Engels era capaz de leer y entender las notas de Marx. Es conocida la an\u00e9cdota que cierta vez intent\u00f3 buscar trabajo en los ferrocarriles ingleses y no lo aceptaron por su mala letra.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La vida del matrimonio no fue nada f\u00e1cil desde pocos meses despu\u00e9s de casarse. En cuatro a\u00f1os sufrieron cuatro destierros pol\u00edticos de los Estados en que viv\u00edan. De los siete hijos que tuvieron, solo tres sobrevivieron. Desde el principio, siempre tuvieron problemas econ\u00f3micos. En ocasiones, problemas econ\u00f3micos extremos, como no poder comprar un simple f\u00e9retro para enterrar a un hijo. A pesar de todo, nunca se rindieron, aunque muy posiblemente lo pensaron m\u00e1s de una vez.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Dos personas de considerables capacidades intelectuales, \u00e9l de clase media y ella de clase aristocr\u00e1tica acomodada en la Alemania del siglo XIX, no capitularon y siguieron trabajando por su objetivo. \u00c9l lo llevaba en la mente. Ella lo fue haciendo suyo poco a poco por vivirlo junto a la persona que amaba, admiraba y defend\u00eda, porque iba entendiendo que detr\u00e1s de la adversidad que sufr\u00edan hab\u00eda injusticia. As\u00ed que hizo suyo el proyecto de su marido, como lo hicieron suyo, tambi\u00e9n, m\u00e1s tarde sus hijas.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><b>Cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/b><b>.<\/b><\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Marx comenz\u00f3 a leer, tomar apuntes y recopilar manuscritos sobre la econom\u00eda pol\u00edtica, durante la primera etapa en que residi\u00f3 en Par\u00eds. Meses despu\u00e9s de entablar amistad con Engels y animado por \u00e9ste para que publicase lo antes posible <i>su <\/i>cr\u00edtica, inicia a trav\u00e9s de sus contactos y de su nuevo amigo, la b\u00fasqueda de editor. Finalmente llega a un acuerdo con el alem\u00e1n Karl Leske con el compromiso de enviarle el escrito en los primeros meses de 1846 para su publicaci\u00f3n. No lo cumpli\u00f3 este a\u00f1o, ni en los siguientes; el libro, que como \u00e9l dec\u00eda, \u201clo tengo en la cabeza\u201d tardaba en materializarse. Con los a\u00f1os el editor, harto de esperar, rompi\u00f3 el compromiso y le exigi\u00f3 la devoluci\u00f3n del dinero anticipado.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Marx, nunca dej\u00f3 totalmente su estudio de la econom\u00eda pol\u00edtica. No obstante, en los primeros a\u00f1os tuvo que dedicar la mayor\u00eda del tiempo a la actividad y organizaci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Despu\u00e9s de la \u00faltima expulsi\u00f3n de Francia en 1849, solo Inglaterra acept\u00f3 concederle un permiso de residencia. En este pa\u00eds, para \u00e9l desconocido y cuya lengua no dominaba, le llev\u00f3 un tiempo ubicarse con su familia. Una vez instalado, en 1851 reinicia su investigaci\u00f3n en la biblioteca del Museo Brit\u00e1nico. En este a\u00f1o, como resultado de su estudio, llen\u00f3 <i>catorce cuadernos<\/i> de notas. Tiempo despu\u00e9s, y ante la falta de medios para subsistir \u00e9l y su familia, Marx tuvo que dedicarse a escribir art\u00edculos, en su mayor\u00eda escritos como corresponsal en Europa para el New York Daily Tribune. Esto le absorber\u00eda gran parte del tiempo de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">El 6 de abril de 1855 muere Musch (Edgar) a los ocho a\u00f1os, el primer hijo var\u00f3n de Jenny y Marx. Este hecho les dej\u00f3 destrozados a ambos. Jenny, que a\u00fan estaba recuper\u00e1ndose de haber parido a su \u00faltima hija Eleanor dos meses antes, dijo a\u00f1os despu\u00e9s, que hab\u00eda sido \u201cel d\u00eda m\u00e1s terrible de mi vida\u201d. Marx, en cuyos brazos muri\u00f3, no se separ\u00f3 de \u00e9l hasta haberlo sepultado. Y cuando su amigo Liebknecht le quiso consolar, le grit\u00f3 \u201c\u00a1no puedes devolverme a mi chico!\u201d.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Sufrieron la p\u00e9rdida de tres hijos m\u00e1s, pero murieron con d\u00edas o meses de vida. A Edgar, de car\u00e1cter afectuoso, le ten\u00edan un especial cari\u00f1o porque hab\u00edan convivido ocho a\u00f1os con \u00e9l, y nunca se les borr\u00f3 de la mente su recuerdo.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En la primavera de 1857, Marx volvi\u00f3 a la Sala de lectura del Museo Brit\u00e1nico, y se encontr\u00f3 que este hab\u00eda sido reformado para bien; m\u00e1s luz, m\u00e1s c\u00f3modo y mejor privacidad que era lo que m\u00e1s deseaba. Durante casi un cuarto de siglo estuvo Marx visitando asiduamente esta biblioteca, y se ubicaba en un asiento apartado, que ahora era m\u00e1s placido, entre las filas K y P.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En este nuevo periodo de estudio y redacci\u00f3n, que dura hasta mitad de 1858, deja escritos 8 cuadernos que son conocidos como <i>Grundrisse<\/i>. Es la primera redacci\u00f3n completa de su proyecto y contiene los fundamentos b\u00e1sicos de su cr\u00edtica a la econom\u00eda pol\u00edtica burguesa que ir\u00e1 desarrollando en las redacciones posteriores.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En estos momentos, Marx se pone en contacto con Lassalle para que mire de encontrarle un editor y publicar lo que Marx le defini\u00f3 como \u201cuna exposici\u00f3n cr\u00edtica del sistema de la econom\u00eda burguesa\u201d de car\u00e1cter cient\u00edfico, que ya ten\u00eda muy avanzado, y que se pod\u00eda publicar por entregas. En la primavera de 1858, Lassalle le notifica que un editor; Franz Gustav Duncker, aceptaba editarlo por entregas y la primera pod\u00eda ser editada a final de mayo. Animado por la noticia de que por fin se publicase su \u201ctrabajo de quince a\u00f1os\u201d, se pone a revisar sus manuscritos para la primera entrega. No le fue f\u00e1cil, hab\u00eda acumulado <i>ochocientas p\u00e1ginas<\/i> donde estaban resumidas todas las determinaciones y categor\u00edas que se ten\u00edan que ir exponiendo y desarrollando en tres libros. Realiz\u00f3 un borrador para la primera entrega, que deb\u00eda ser la parte general, y se la present\u00f3 a Engels (nunca public\u00f3 nada sin saber previamente la opini\u00f3n de Jenny y de Engels) para conocer su opini\u00f3n. A \u00e9ste el texto del borrador le pareci\u00f3 \u201cmuy abstracto\u201d y se disculp\u00f3 por no entenderlo. Ante esto, Marx, que ya padec\u00eda ataques hep\u00e1ticos, enferm\u00f3 y tuvo que estar en cama un tiempo sin poder escribir.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Jenny y Engels eran las personas que mejor conoc\u00edan al \u201cmoro\u201d, apodo cari\u00f1oso que arrastraba desde su juventud, y a su vez, ellas eran las personas a las que m\u00e1s respetaba personal e intelectualmente. Ambos sab\u00edan lo que le costaba entregar un escrito a tiempo. Marx nunca pudo cumplir los plazos de entrega, a excepci\u00f3n del <i>Manifiesto<\/i> <i>Comunista<\/i>. Sab\u00edan de su exquisito talento y de la importancia que daba a lo que escrib\u00eda, pasando por encima de cualquier necesidad material, como era el caso. Marx conoc\u00eda muy bien el trabajo que estaba realizando, y en el fondo, no pod\u00eda dejar de investigar para ponerse a escribir. Necesitaba tener delante todo el \u201cconjunto\u201d de su obra para poder desarrollarla por partes y posteriormente escribirla. Si tenemos en cuenta el riguroso criterio intelectual de este brillante pensador, \u00e9l hubiese necesitado varias vidas para llevar a t\u00e9rmino su investigaci\u00f3n, teniendo en cuenta el reto intelectual que \u00e9l mismo se pon\u00eda como objetivo: la cr\u00edtica de <i>todas<\/i> las categor\u00edas de la econom\u00eda pol\u00edtica burguesa. Es, en consecuencia, l\u00f3gico y coherente que <i>El Capital<\/i> no es una obra acabada en el sentido en el que el propio autor la interpretaba, pero s\u00ed nos deja como legado el m\u00e9todo para descifrar y criticar las determinaciones y categor\u00edas que el insaciable capitalismo va creando en forma mistificada en su desarrollo.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Una vez m\u00e1s, Marx tuvo que disculparse ante el editor por el retraso. Pero se puso a tratar de preparar un texto publicable. \u00c9l mismo dec\u00eda que su manuscrito era \u201cun aut\u00e9ntico batiburrillo\u201d por estar pensado, en buena parte, como borrador que deb\u00eda ser desarrollado en secciones posteriores. En diciembre Jenny comenz\u00f3 a pasar a limpio el manuscrito, pero al finalizarlo no ten\u00edan medios econ\u00f3micos suficientes para enviarlo. Finalmente, en enero de 1859, seg\u00fan una carta enviada a Engels, Marx le dice que el manuscrito, <i>Una contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica,<\/i> hab\u00eda sido enviado a Dunker. Fue la \u00fanica parte de su trabajo que mand\u00f3 a publicar.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Al comprobar que no pod\u00eda seguir publicando su obra por partes, Marx se dedic\u00f3 a ir desarrollando los temas por libros. A mas de atender sus siempre acuciantes necesidades materiales y el devenir pol\u00edtico social general.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Entre agosto de 1861 y julio de 1863, Marx escribe 23 cuadernos -1.472 folios manuscritos- en donde desarrolla y prepara lo que serian los libros II y III de <i>El capital<\/i>, y lo que llam\u00f3 <i>Teor\u00edas de la plusval\u00eda. <\/i>En una segunda \u00e9poca que va de julio de 1863 y hasta 1865, periodo en que tuvo que emplear bastante tiempo en la creaci\u00f3n y organizaci\u00f3n de la AIT (primera Internacional de trabajadores), Marx se dedica a concretar el contenido y seguir desarrollando cada uno de los libros I, II y III, para su posterior edici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Marx hab\u00eda decidido editar el primer libro de <i>El Capital en<\/i> dos vol\u00famenes sin esperar a tener preparados los otros dos (a pesar de que esto no se correspond\u00eda con su deseo). En enero de 1865 autoriza a un amigo negociar con el editor Otto Meissner, de Hamburgo, las condiciones de la publicaci\u00f3n de su obra. El editor quer\u00eda el libro en mayo para imprimirlo en octubre. El libro a\u00fan no estaba listo para ser editado pero pensaba que en poco tiempo lo estar\u00eda, a pesar de su trabajo en la AIT. Sin embargo, en julio le dice en carta a Engels que, \u201cTengo que escribir tres cap\u00edtulos m\u00e1s para completar la parte te\u00f3rica [los tres primeros libros]. Luego est\u00e1 por escribir el cuarto libro, el hist\u00f3rico-literario\u2026No puedo hacerme a la idea de enviar nada al editor hasta que tenga la obra completa frente a m\u00ed. Sean cuales sean los inconvenientes que puedan tener, la ventaja de mis escritos es que constituyen un todo art\u00edstico, y solo pueden conseguirse gracias a mi costumbre de no dar nada a la imprenta hasta que lo tenga frente a m\u00ed <i>en toda su integridad<\/i>.\u201d<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En enero de 1866 ten\u00eda escritas 1200 p\u00e1ginas del libro I, trabajando de noche y preparando una copia en limpio.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En febrero le dice al amigo que se han producido nuevos desarrollos en qu\u00edmica agr\u00edcola y que tiene nueva informaci\u00f3n sobre Jap\u00f3n, que hay que tomar en consideraci\u00f3n. Marx enferma. Jenny y Engels que eran quienes m\u00e1s le animaban a que publicara sus escritos, lo vieron tan mal, que esta vez le dijeron que deb\u00eda descansar. Ambos sab\u00edan que esto le ocurr\u00eda siempre que ten\u00eda que entregar un trabajo para editar, pero esta vez era m\u00e1s fuerte.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">A mitad de noviembre fue entregado el primer volumen del libro I, pero el editor dijo que prefer\u00eda esperar a que le enviase el segundo volumen para editarlos a la vez. Finalmente, en abril de 1867 fue entregado el segundo volumen, lo que supuso un alivio para la familia, sobre todo para el autor, que lo llevaba \u201cen la cabeza\u201d desde hac\u00eda veintitr\u00e9s a\u00f1os sin darlo a conocer.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Como sabemos, la publicaci\u00f3n del libro I de <i>El capital<\/i> apenas tuvo resonancia al principio. Marx continu\u00f3 preparando el libro II, sin mucho entusiasmo al inicio, por el silencio sobre su \u201ccr\u00edtica\u201d. Se centr\u00f3 m\u00e1s en las nuevas ediciones de sus textos anteriores y, posteriormente, en la segunda edici\u00f3n alemana del primer libro de <i>El capital<\/i>, donde hizo cambios importantes en forma y contenido, y en la versi\u00f3n en franc\u00e9s, a la que dedic\u00f3 mucho tiempo y trabajo. Le sorprendi\u00f3 la solicitud de traducirlo al ruso, de cuya versi\u00f3n dijo que era la que m\u00e1s le entusiasmaba. Jenny le recordaba que los revolucionarios rusos se hab\u00edan interesado siempre m\u00e1s por sus trabajos que los alemanes.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><b>\u00daltimos a\u00f1os<\/b><\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">En 1870, Engels vendi\u00f3 sus derechos sobre la empresa heredada de su padre a su socio y se instal\u00f3 en Londres. Liberado de su compromiso familiar y con bastante dinero, Engels le asign\u00f3 a la familia Marx una cantidad de dinero anual que les garantizaba los gastos ordinarios para que pudiesen vivir sin apuros econ\u00f3micos en el futuro. Marx nunca le dio mucha importancia al dinero. Si ten\u00eda, lo gastaba f\u00e1cilmente. No solo en \u00e9l, lo daba o lo prestaba a cualquiera de su entorno que se lo pidiese. Si no lo ten\u00eda, que era lo normal, intentaba conseguirlo, pero siempre tuvo muchos reparos en pedir prestado sino era a amigos \u00edntimos. Cuando se casar\u00f3n, Jenny organizaba la econom\u00eda dom\u00e9stica escrupulosamente, pero con el tiempo y por el motivo que fuese acab\u00f3 actuando como su esposo, con la diferencia de que ella, con su sentido diplom\u00e1tico y femenino, era quien recurr\u00eda a los amigos o conocidos para solicitar recursos puntuales.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Al casarse sus hijas mayores y con la independencia de la menor en los \u00faltimos a\u00f1os de los setenta, pudieron retomar los tiempos de los primeros a\u00f1os de matrimonio. Sal\u00edan solos a pasear, al teatro\u2026recobraron la necesidad y el placer de estar uno junto al otro. Marx segu\u00eda con su investigaci\u00f3n, solicitando informaci\u00f3n sobre todos los descubrimientos y avances que se daban y que afectasen a la misma, tambi\u00e9n estaba al tanto del acontecer socio-pol\u00edtico. Cada tarde cuando llegaba su amigo Engels, desde que \u00e9ste se mudara a Londres, repasaban juntos la actualidad e intercambiaban opiniones. Su actividad era bastante m\u00e1s reposada, sobre todo por sus permanentes achaques de salud. Tambi\u00e9n porque, como pensaba tras dejar la direcci\u00f3n de la AIT, consideraba que su momento de acci\u00f3n ya hab\u00eda pasado, y deb\u00edan ser las siguientes generaciones las que dieran continuidad a la lucha.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Jenny, que tambi\u00e9n hab\u00eda padecido serios problemas de salud, como la viruela, se encontraba cansada y d\u00e9bil, aunque no le daba mucha importancia. Ante la insistencia familiar acept\u00f3 que le hicieran una serie de pruebas; ten\u00eda c\u00e1ncer. La enfermedad de ambos les llev\u00f3 a intentar cuidarse mutuamente uno al otro, y a estar el m\u00e1ximo tiempo juntos. La enfermedad de Marx era m\u00e1s oscilante. A veces ten\u00eda que estar unos d\u00edas en la cama sin poder hacer nada y otros estaba tan activo que intentaba animar a Jenny para salir a pasear o sentarse en un caf\u00e9.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Marx hac\u00eda un tiempo que ten\u00eda pensado dedicar el segundo libro de su obra fundamental, <i>El Capital, <\/i>a Jenny. Pero ahora era consciente de que no ser\u00eda posible; ninguno de los dos dispon\u00edan del tiempo necesario. El 30 de noviembre de 1881, Marx, se sent\u00f3 junto a la cama de Jenny, muy excitado, para leerle un art\u00edculo en ingl\u00e9s, publicado unos d\u00edas antes, donde elogiaban <i>El Capital <\/i>diciendo que \u201ccontiene la elaboraci\u00f3n de una doctrina econ\u00f3mica comparable en su car\u00e1cter revolucionario y en la importancia de su alcance al sistema copernicano en astronom\u00eda o a la ley de gravitaci\u00f3n universal en f\u00edsica\u201d. Jenny estaba emocionada, \u201cella siempre supo que su marido era un genio\u201d, opin\u00f3 Engels de ese momento, al escribir a un amigo. Tambi\u00e9n Marx defini\u00f3 la escena tiempo despu\u00e9s refiriendo los ojos de Jenny mientras le daba la noticia \u201ceran [sus ojos] m\u00e1s grandes, m\u00e1s encantadores y m\u00e1s luminosos que nunca\u201d.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Jenny muri\u00f3 dos d\u00edas despu\u00e9s, el 2 de diciembre, a los sesenta y siete a\u00f1os. La familia no quiso que Marx asistiera al entierro dado su estado.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La ausencia de Jenny afect\u00f3 profundamente a Marx durante los quince meses que \u00e9ste le sobrevivi\u00f3. La familia concluy\u00f3 que ten\u00eda que salir de la casa, y de Londres, donde todo eran recuerdos de su compa\u00f1era. El estado emocional de Marx repercuti\u00f3 en su trabajo intelectual: Poco tiempo despu\u00e9s de la muerte de Jenny, el editor le comunicaba que pensaba publicar la tercera edici\u00f3n de <i>El Capital I<\/i> y que Marx ten\u00eda que hacer el prefacio a la nueva edici\u00f3n e introducir los cambios que considerase oportunos. Pero Marx, en contra de su costumbre, a penas realiz\u00f3 cambios, y dej\u00f3 al editor que hiciera el resto. Nunca, antes, hab\u00eda permitido que nadie pusiera una coma en sus escritos.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">A Marx le ocurr\u00eda lo mismo que le hubiese ocurrido a Jenny si \u00e9l hubiera muerto antes. Hab\u00edan vivido muchos e intensos a\u00f1os juntos, luchando, a veces sufriendo, como suele ocurrir en esta contienda, pero siempre ambos unidos por el convencimiento de que ese era el camino correcto.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Una tarde de marzo, como hacia siempre, Engels llega a casa de su amigo. Le abre Lechen (aquella nodriza que hab\u00eda compartido todo con ellos desde 1844) y, llorando, le dice que Marx est\u00e1 muy d\u00e9bil, como dormido. Parec\u00eda dormido en su silla, pero estaba muerto. Era el 14 de marzo de 1883.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">A su entierro solo fueron 11 personas. Un a\u00f1o despu\u00e9s de su muerte eran 6000 ante su tumba y la de Jenny.<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Antonio Ruiz<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Julio de 2018, Bicentenario del nacimiento de Karl Marx<\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">PD. En el verano de 1880, estando Marx unos d\u00edas en la playa con su familia, recibe la visita de un periodista del New York Daily Tribune llamado John Swinton. Durante la conversaci\u00f3n le expone una pregunta que tra\u00eda preparada. Marx, despu\u00e9s de pensarlo un momento, y sin contestar, le propone dar un paseo por la playa. Al sentarse a tomar una copa frente al mar, el periodista le vuelve a preguntar \u201c\u00bfCu\u00e1l es la ley final del ser?\u201d, Marx, despu\u00e9s de una larga pausa contemplando el embravecido mar, contesta: <i>\u00a1La lucha!<\/i><\/p>\n<p style=\"line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><b>*<\/b>Las fechas y comentarios de los personajes son extra\u00eddos del libro, Amor y Capital, de Mary Gabriel -editado por Viejo Topo en 2014-, por entender que contiene una muy buena documentaci\u00f3n epistolar de los hechos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><p style='line-height: 150%;' align='JUSTIFY'>El 19 de julio de 1843, Karl Marx y Jenny von Westphalen se casaron en la iglesia protestante de Kreuznach, ciudad-balneario a 80 kil\u00f3metros de Tr\u00e9veris donde ambos nacieron. Marx ten\u00eda 25 a\u00f1os y Jenny 29. Su noviazgo hab\u00eda durado m\u00e1s seis a\u00f1os, \u00a0gran parte de \u00e9ste, en secreto por temor a sus diferencias de origen social.<\/p><\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":3525,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[931,868],"class_list":["post-3524","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-del-comunismo","tag-el-capital","tag-karl-marx"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3524","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3524"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3524\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3525"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3524"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3524"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3524"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}