{"id":354,"date":"2006-04-10T00:00:00","date_gmt":"2006-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=354"},"modified":"2020-02-14T11:24:32","modified_gmt":"2020-02-14T10:24:32","slug":"el-imperialismo-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=354","title":{"rendered":"El Imperialismo hoy"},"content":{"rendered":"<p>A fines del siglo XX, el imperialismo, que es la formaci\u00f3n m\u00e1s avanzada del capitalismo, domina en el mundo entero, con excepciones como Cuba, muy poco<br \/>\nexplicadas en la teor\u00eda de las alternativas. Desde los a\u00f1os 70 y 80, las redefiniciones o reestructuraciones del imperialismo dieron una fuerza especial al proceso conocido como \u00abglobalizaci\u00f3n\u00bb. Bajo ese proceso se delinearon las nuevas formas de expansi\u00f3n de las grandes potencias, en particular de Estados Unidos.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de los setenta, Estados Unidos pas\u00f3 a la ofensiva en el control mundial al imponer el d\u00f3lar en vez del oro, que hasta entonces hab\u00eda sido el referente de todas las monedas. Con Europa y Jap\u00f3n, Estados Unidos form\u00f3 una Triada a la que encabez\u00f3 y con ella impuls\u00f3 una pol\u00edtica de endeudamiento interno y externo de los gobiernos que enfrentaban una crisis fiscal creciente o una crisis en la balanza de pagos. Sus v\u00edctimas principales fueron los gobiernos de los pa\u00edses dependientes, incapaces de alterar la<br \/>\nrelaci\u00f3n de intercambio desfavorable, o el sistema tributario regresivo, y urgidos a la vez de satisfacer demandas populares m\u00ednimas para mantener su precaria estabilidad. La pol\u00edtica global de endeudamiento de los poderes p\u00fablicos y nacionales renov\u00f3 el viejo m\u00e9todo de sometimiento de los deudores por los acreedores y ocurri\u00f3 a nivel mundial macroecon\u00f3mico, incluyendo a muchos gobiernos de las ciudades metropolitanas. El proceso de endeudamiento correspondi\u00f3 al desarrollo \u00a0de un capitalismo tributario y al sometimiento financiero renovado de los pa\u00edses dependientes.<\/p>\n<p>Con tasas de inter\u00e9s m\u00f3viles, que pod\u00edan aumentar a discreci\u00f3n del acreedor, la pol\u00edtica de globalizaci\u00f3n impuso un sistema de renovaci\u00f3n autom\u00e1tica de una deuda creciente e impagable que hizo de la dependencia un fen\u00f3meno permanente de colonialismo\u00a0\u00a0 financiero, fiscal y monetario. Desde l973, tras el golpe de Estado de Pinochet, se implant\u00f3 en Chile el neoliberalismo. Desde los ochenta, el neoliberalismo se convirti\u00f3 en la pol\u00edtica oficial de Inglaterra, con la Tatcher, y de Estados Unidos, con<br \/>\nRonald Reagan. Las fuerzas dominantes enaltecieron al neoliberalismo como<br \/>\nuna pol\u00edtica econ\u00f3mica de base cient\u00edfica y de aplicaci\u00f3n universal, reafirmando y renovando la ofensiva anglosajona que desde el siglo XVII impulsara Inglaterra bajo el manto del liberalismo cl\u00e1sico para aprovechar las ventajas que le daba en el comercio mundial ser el pa\u00eds m\u00e1s industrializado.<\/p>\n<p>La globalizaci\u00f3n neoliberal iniciada a fines del siglo XX tuvo tambi\u00e9n como objetivo central la privatizaci\u00f3n de los recursos p\u00fablicos, la desnacionalizaci\u00f3n de las empresas y patrimonios de los Estados y los pueblos, el adelgazamiento y la ruptura de los compromisos del Estado social, la \u00abdesregulaci\u00f3n\u00bb o supresi\u00f3n de los derechos laborales y de la seguridad social de los trabajadores; el desamparo y la desprotecci\u00f3n de los<br \/>\ncampesinos pobres para beneficio de las grandes compa\u00f1\u00edas agr\u00edcolas, en particular las de Estados Unidos; la mercantilizaci\u00f3n de servicios antes p\u00fablicos (como la educaci\u00f3n, la salud, la alimentaci\u00f3n, etc.); la depauperaci\u00f3n creciente de los sectores medios; el abandono de las pol\u00edticas de est\u00edmulo a los mercados internos; la instrumentaci\u00f3n deliberada de pol\u00edticas de \u00abdesarrollo del subdesarrollo\u00bb con el fin de \u00absacar del<br \/>\nmercado\u00bb globalizado a los competidores de las grandes compa\u00f1\u00edas&#8230;<\/p>\n<p>El neoliberalismo globalizador export\u00f3 la crisis a las periferias del mundo al tiempo que se apropi\u00f3 de los mercados y medios de producci\u00f3n y servicios que hab\u00edan creado en la post-guerra, , sustituyendo los que no eran rentables, y estableciendo un\u00a0 neocolonialismo cada vez m\u00e1s acentuado y represivo, en que comparti\u00f3 los beneficios con las oligarqu\u00edas locales, civiles y militares, y negoci\u00f3 con ellas privatizaciones y<br \/>\ndesnacionalizaciones para asociarlas al proceso.<\/p>\n<p>La negociaci\u00f3n, como concesi\u00f3n, cooptaci\u00f3n y corrupci\u00f3n adquiri\u00f3 caracter\u00edsticas macroecon\u00f3micas y estuvo constantemente vinculada, a nuevos fen\u00f3menos de paternalismo, de humanitarismo caritativo, de cooptaci\u00f3n y corrupci\u00f3n de l\u00edderes y clientelas, fen\u00f3menos que abarcaron incluso a las poblaciones m\u00e1s pobres y hostigadas contra las que se prepar\u00f3 un nuevo tipo de guerra llamada de baja intensidad con contingentes militares y paramilitares y con las m\u00e1s variadas formas de terrorismo de Estado a cargo de \u00abfuerzas especiales\u00bb, encargadas de \u00aboperaciones encubiertas\u00bb realizadas por agencias gubernamentales, o por agentes subsidiados y contratados por<br \/>\nlas mismas. En el montaje de un teatro de confusiones la p\u00e9rdida de sentido<br \/>\nde las luchas alternativas, los negocios de la droga aportaron contribuciones millonarias. Con ellas se logr\u00f3 la criminalizaci\u00f3n real y fingida de l\u00edderes y movimientos populares, sist\u00e9micos y antisist\u00e9micos.<\/p>\n<p>En los noventas la guerra econ\u00f3mica entre las grandes potencias sucedi\u00f3 al proyecto de gobernabilidad del mundo por la Trilateral. Estados Unidos someti\u00f3 en pocos a\u00f1os a Jap\u00f3n y a los Tigres asi\u00e1ticos. El gran capital impuso una pol\u00edtica de apoyo fiscal, pol\u00edtico y militar creciente a los contribuyentes m\u00e1s ricos, muchos de ellos poseedores de los bancos y de las megaempresas, y a menudo tambi\u00e9n integrantes de los altos cargos p\u00fablicos y de las viejas y nuevas \u00e9lites dominantes. Los privilegios al gran capital legalizaron formalmente la apropiaci\u00f3n de recursos p\u00fablicos y privados en el<br \/>\ncentro y la periferia del mundo capitalista, incluyendo el derecho a especulaciones gigantescas como la que estuvo a punto de quebrar al Banco de Inglaterra.<br \/>\nMuy pocos a\u00f1os despu\u00e9s de iniciado el proceso, el complejo militarempresarial de Estados Unidos, expresi\u00f3n m\u00e1xima del capitalismo organizado dominante, confirm\u00f3 que sus mediaciones, instituciones y recursos de dominaci\u00f3n ideol\u00f3gica, pol\u00edtica y econ\u00f3mica hab\u00edan llegado a un punto de crisis amenazadora para su dominio y sus intereses. Eso los llev\u00f3 a enducer su pol\u00edtica y a emprender nuevas acciones que le permitieran mantenerse a la ofensiva y ampliar su situaci\u00f3n de privilegio.<\/p>\n<p>La crisis de las mediaciones del capitalismo organizado se manifest\u00f3 en un creciente desprestigio de su proyecto de democracia de mercado; en los graves esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n de que fueron actores principales gerentes y propietarios de las megaempresas que supuestamente eran m\u00e1s honrados que los funcionarios populistas y socialdem\u00f3cratas de los gobiernos \u00abadelgazados\u00bb; en el malestar abrumador de una ciudadan\u00eda sin opciones, aprisionada entre los mismos programas y pol\u00edticas de dem\u00f3cratas y republicanos, y v\u00edctima de la inseguridad social y el desempleo en ascenso, del deterioro e insuficiencia de las escuelas p\u00fablicas, de la falta de servicios m\u00e9dicos y de medicinas; de la criminalidad generalizada en ciudades y campos. Las<br \/>\nelecciones fraudulentas y elitistas, en que Bush perdi\u00f3 la presidencia de Estados Unidos por 500,000 votos y poco despu\u00e9s gan\u00f3 por la decisi\u00f3n de una minor\u00eda de cuatro jueces a favor y tres en contra, fueron el punto de partida de un proceso de l\u00f3gica<br \/>\ntotalitaria en que las mentiras no se dicen para que se crean sino para que se obedezcan. Y como a la crisis de instituciones y de mediaciones se a\u00f1adiera el peligro de una recesi\u00f3n que no ced\u00eda, Estados Unidos llev\u00f3 a Europa la guerra econ\u00f3mica conque ya hab\u00eda controlado a Jap\u00f3n. Al mismo tiempo aceler\u00f3 una ofensiva geopol\u00edtica mundial que ya hab\u00eda iniciado a\u00f1os antes. Con la invasi\u00f3n de Irak culmin\u00f3 sus intervenciones en Europa Central (Kosovo), en Asia Central (Afganist\u00e1n), y en el \u00abMedio Oriente\u00bb esta \u00faltima a cargo de Israel, hechura de la estrategia militar de \u00abOccidente\u00bb y cada<br \/>\nvez m\u00e1s instrumentada por Estados Unidos.<\/p>\n<p>Diez a\u00f1os de bombardeos contra Irak, apoyados por las propias Naciones Unidas, tras debilitar y empobrecer terriblemente a ese pa\u00eds, facilitaron la ocupaci\u00f3n de su territorio y, sobre todo, de sus inmensas riquezas petroleras. Estados Unidos mostr\u00f3 cada vez m\u00e1s ser el l\u00edder de la globalizaci\u00f3n neoliberal e incluso hizo gestos simb\u00f3licos y prepotentes que confirmaran su car\u00e1cter de \u00abSoberano\u00bb que puede estar por encima de las<br \/>\nNaciones Unidas para declarar la guerra, de la Suprema Corte de Justicia para violar los derechos humanos, de los acuerdos de Koto para no firmar un compromiso que lo obligue a tomar las medidas necesarias para la preservaci\u00f3n de la tierra.<\/p>\n<p>La nueva pol\u00edtica globalizadora frente a la crisis interna y externa consisti\u00f3 en dar prioridad al neoliberalismo de guerra y a la conquista de territorios, empresas y riquezas mediante la fuerza. En el campo ideol\u00f3gico Estados Unidos complement\u00f3 su ideolog\u00eda de lucha por la democracia y la libertad, gravemente desprestigiada, por la ideolog\u00eda de una guerra preventiva contra el terrorismo. Se adjudic\u00f3 el derecho de definir a \u00e9ste y<br \/>\nde incluir en la definici\u00f3n a todos los opositores de que necesitara deshacerse, y de excluir de ella a todos los delincuentes que necesitar\u00eda y a sus propios cuerpos especiales militares y paramilitares \u00abcon derecho de matar\u00bb y \u00abtorturar\u00bb. La guerra no estuvo incluida en los actos de terrorismo ni de bombardeo y exterminio de las poblaciones civiles, de pueblos, ciudades y pa\u00edses enteros. Al contrario, Estados Unidos afirm\u00f3 emprender una guerra del Bien contra el Mal, que se dispon\u00eda librar en todas partes del mundo y por un tiempo indefinido.<\/p>\n<p>No todos los falsos mitos de la Edad Moderna fueron suplantados. Muchos, como la democracia con sangre, fueron impuestos por las fuerza. El gobierno de Estados Unidos fingi\u00f3 que hab\u00eda ido a Irak para imponer la democracia y construir un pa\u00eds independiente mediante la conquista. Sus enga\u00f1os razonados mostraron tanta violencia como la que ejerci\u00f3 sobre la poblaci\u00f3n de Irak con el argumento de que su verdadero objetivo era aprender a Sadam Hussein, mientras para ello destru\u00eda al pa\u00eds ciudad por ciudad y casa por casa, y se apoderaba de sus ricos pozos petroleros.<\/p>\n<p>La consternaci\u00f3n mundial frente a esa pol\u00edtica inhumana se manifest\u00f3 en el desfile de millones de gentes en las grandes capitales del mundo. Tambi\u00e9n apareci\u00f3 en el desconcierto y la sensaci\u00f3n de impotencia que vivieron los movimientos sociales partidarios de la paz y en lucha por \u00abotro mundo posible\u00bb Estados Unidos se propuso demostrar al mismo tiempo su decisi\u00f3n de actuar solo cuando fuera necesario, y de asociar a sus proyectos de intervenci\u00f3n mundial a los gobiernos de los pa\u00edses altamente desarrollados y de las potencias intermedias, as\u00ed como a las dem\u00e1s burgues\u00edas y oligarqu\u00edas del mundo que se plegaran a aceptar y apoyar \u00absus valores y sus intereses\u00bb. A trav\u00e9s de concesiones y represiones busc\u00f3 forjar un complejo imperialista.<br \/>\nPor sentido com\u00fan entendi\u00f3 que el reparto del bot\u00edn y de las zonas de influencia deb\u00eda dar prioridad en todo caso a los Estados Unidos, con peque\u00f1os ajustes previa o posteriormente acordados. La pol\u00edtica de represiones y de negociaciones abarc\u00f3 a todos los actores y los actos. Orientada siempre por la pol\u00edtica de privatizaci\u00f3n, incluy\u00f3 la privatizaci\u00f3n de las empresas de guerra y de los ej\u00e9rcitos, y la privatizaci\u00f3n en<br \/>\nprofundidad y en extensi\u00f3n, incluyendo la tierra y el subsuelo, las fuentes energ\u00e9ticas, el agua y los mares, el aire y el espacio a\u00e9reo.<\/p>\n<p>En esta etapa de la globalizaci\u00f3n neoliberal, Estados Unidos, y sus complejos y redes de asociados y subordinados, siguieron aprovechando la crisis por la que atravesaban los movimientos de liberaci\u00f3n, por la democracia y por el socialismo. Los movimientos alternativos, sist\u00e9micos y no sist\u00e9micos segu\u00edan padeciendo la desestructuraci\u00f3n y enajenaci\u00f3n de ideolog\u00edas y estructuras y de los flujos de informaci\u00f3n y acci\u00f3n. Aunque<br \/>\ndesde los a\u00f1os noventa se hubiera iniciado el movimiento universal por una nueva alternativa que busca combinar y enriquecer las experiencias de las luchas anteriores, la claridad de ideas y la eficacia de la organizaci\u00f3n de pueblos, trabajadores y ciudadanos resultaron muy insuficientes para enfrentar la terrible ofensiva. Muchos de ellos hab\u00edan pensado que la crisis creciente del capitalismo de por s\u00ed los favorec\u00eda. No hab\u00edan imaginado la inmensa capacidad de reacci\u00f3n y de violencia de que era capaz el<br \/>\ncapitalismo. O no hab\u00edan querido verla. La \u00abguerra \u00a0preventiva de acci\u00f3n generalizada\u00bb no s\u00f3lo constituy\u00f3 un cambio profundo frente a \u00abla estrategia de la contenci\u00f3n\u00bb que hab\u00eda privado durante la guerra fr\u00eda sino la forma m\u00e1s adecuada -a corto plazo- para que el gran capital y las potencias imperialistas impidieran el desarrollo de la<br \/>\nconciencia y la organizaci\u00f3n de las fuerzas alternativas emergentes.<\/p>\n<p>En esas circunstancias empezaron a atropellarse unas contradicciones a otras sin que destacaran las luchas por la liberaci\u00f3n, la democracia y el socialismo como aquellas que dan un nuevo sentido a la historia. Junto a las grandes manifestaciones de protesta contra la guerra, aparecieron movimientos locales y globales de una riqueza te\u00f3rica y organizativa extraordinaria; pero sus luchas tendieron a quedarse en actos de protesta, y<br \/>\na lo sumo en actos de presi\u00f3n pasajera, o de lenta construcci\u00f3n de alternativas. En su mayor\u00eda todav\u00eda mostraron ser incapaces de frenar la pol\u00edtica neoliberal que en la paz y en la guerra est\u00e1 llevando el mundo a una cat\u00e1strofe generalizada. A los movimientos a la vez alentadores e incipientes, se a\u00f1adieron otros de un pensamiento religioso y fundamentalista que tiende a reproducir la situaci\u00f3n anterior de opresi\u00f3n y enajenaci\u00f3n de los pueblos oprimidos y fanatizados. Los l\u00edderes de la resistencia rara vez representaron a los l\u00edderes del pensamiento cr\u00edtico y radical y a menudo lo representaron en sus formulaciones m\u00e1s autoritarias y confusas como en el caso de los mao\u00edstas de<br \/>\nNepal, que volvieron a actuar como l\u00edderes de movimientos armados incapaces de construir un mundo alternativo. En muchos otros casos los movimientos guerrilleros fueron penetrados la contrainsurgencia que, con el narcotr\u00e1fico y los agentes especiales, los inhabilitaron para emprender la necesaria revoluci\u00f3n \u00e9ticopol\u00edtica.<\/p>\n<p>Buen n\u00famero de guerrillas se transformaron en grupos de forajidos sin m\u00e1s ley ni ideolog\u00eda que el pillaje y que la dominaci\u00f3n represiva de las propias poblaciones en que se insertaban y en que a veces llegaban a imponer pol\u00edticas clientelistas y de privilegios excluyentes, \u00e9tnicos o ling\u00fc\u00edsticos. Parec\u00edan estar hechas a la imagen y semejanza de los<br \/>\n\u00abterroristas bestializados\u00bb por el terrorismo de Estado. Por todas partes, y en las m\u00e1s distintas culturas se desarrollaron instintos autodestructivos, individuales y colectivos muchos de ellos vinculados a una violencia de la desesperaci\u00f3n. En el campo de las luchas pol\u00edticas y sociales, de los partidos y de las organizaciones de la sociedad civil, los modelos de corrupci\u00f3n y represi\u00f3n, de conformismo y de enajenaci\u00f3n anularon buen n\u00famero de movimientos que originalmente mostraban una salida a los pueblos. Sus<br \/>\nl\u00edderes fueron cooptados o corrompidos, o simplemente se adaptaron a un mundo controlado en que predominan las filosof\u00edas \u00a0individualistas en que cada quien \u00abjala por lo suyo\u00bb.<\/p>\n<p>Es cierto que al mismo tiempo fueron surgiendo grandes movimientos como los de Chiapas en M\u00e9xico, Seattle en Estados Unidos, Porto Alegre en Brasil, el otro Davos en Europa, Mombay en la India, y muchos m\u00e1s que buscan unir lo local y lo universal y forjan los nuevos proyectos de un mundo libre, equitativo, independiente que se acerca a la verdadera democracia, al verdadero socialismo y a la verdadera liberaci\u00f3n. Pero todas esas luchas ocupan un espacio demasiado peque\u00f1o en relaci\u00f3n a las necesidades del cambio sist\u00e9mico y de la sobrevivencia humana, amenazada por una guerra contra los pobres que puede terminar en guerra bacteriol\u00f3gica y nuclear.<\/p>\n<p>Aparecieron as\u00ed, a la vez, las contradicciones entre el imperialismo y los pa\u00edses dependientes, neocoloniales y recolonizados; las contradicciones entre los trabajadores y el capital, muchas de ellas mediatizadas y estratificadas; las contradicciones entre las etnias y las naciones-Estado; las contradicciones entre las potencias at\u00f3micas y\u00a0 nucleares y entre los propios integrantes de la comunidad imperialista, celosos de sus cotos y temerosos de perder poder y privilegios. Todas esas y muchas contradicciones<br \/>\nm\u00e1s se plantearon en un imperialismo dominante m\u00e1s o menos colectivo que tiende a identificarse con el capitalismo como sistema global. El desenlace de las contradicciones no apareci\u00f3 m\u00e1s o menos asegurado en el sentido de que un sistema m\u00e1s justo y libre que el sistema capitalista mundial pudiera alcanzarse en el tiempo de una generaci\u00f3n de luchadores pol\u00edticos, sociales o revolucionarios. Es m\u00e1s, la amenaza a la sobrevivencia de la humanidad hizo pensar a las fuerzas \u00a0gobernantes en una alternativa aun m\u00e1s siniestra, que mantuviera sus privilegios y su poder: la destrucci\u00f3n de una parte de la humanidad para la sobrevivencia del resto de la humanidad. Ese razonamiento llev\u00f3 a la imposici\u00f3n paulatina y constante de un r\u00e9gimen de \u00abnazismocibern\u00e9tico\u00bb con eliminaci\u00f3n de pueblos enteros en el mundo, a la manera de Pol-Pot o del equivalente a los siete millones de jud\u00edos v\u00edctimas del nazismo anterior,<br \/>\nque ahora apunta en el campo de concentraci\u00f3n y eliminaci\u00f3n en que el imperialismo y sus asociados han convertido a Palestina.<\/p>\n<p>La inmoralidad y criminalidad enfermizas de los nuevos dirigentes del sistema, como la de los antiguos nazis, combinada con el conocimiento y uso que hacen de las tecnociencias y de los sistemas auto-regulados, adaptativos y creadores, anunciaron oscuramente un negro futuro para la humanidad si los pueblos de las periferias e incluso de las metr\u00f3polis no logran imponer la transici\u00f3n a un sistema de producci\u00f3n y democracia post-capitalista que asegure la vida humana y la sobrevivencia de la especie.<\/p>\n<p>Todas las redefiniciones del imperialismo de hoy parecen dirigirse a la construcci\u00f3n de un imperio encabezado por Estados Unidos, sus asociados y subordinados en el que es m\u00e1s probable una guerra entre las potencias nucleares que una revoluci\u00f3n social, o que un cambio de ruta hacia la socializaci\u00f3n, democratizaci\u00f3n e independencia real de las naciones, los ciudadanos y los pueblos. De ese hecho derivan, en parte, las afirmaciones<br \/>\nirresponsables de Michael Hart y Antonio Negri en el sentido de que es necesario sustituir el concepto de imperialismo por el concepto de imperio y el de lucha de clases por el de una lucha de \u00abla multitud\u00bb contra \u00abel imperio\u00bb. La superficialidad de esta interpretaci\u00f3n se debe en gran medida a una coyuntura hist\u00f3rica en que es evidente que ha ocupado un primer plano de la escena la construcci\u00f3n del imperio mundial por Estados Unidos. Tambi\u00e9n se debe al hecho evidente de que la lucha de clases original y actual ha sido fuertemente mediatizada por otras luchas pol\u00edticas, econ\u00f3micas, ideol\u00f3gicas y sociales, y que las organizaciones que lucharon contra el sistema de<br \/>\ndominaci\u00f3n y acumulaci\u00f3n caracter\u00edstico del Capitalismo, fueron mediatizadas y derrotadas primero en el siglo XIX y despu\u00e9s en el XX.<\/p>\n<p>Todav\u00eda a principios del siglo XXI se vive la desorganizaci\u00f3n de las fuerzas alternativas y de sus propias organizaciones o medios, para alcanzar el socialismo, la democracia, la liberaci\u00f3n. El car\u00e1cter relativamente informe y multitudinario que las fuerzas alternativas todav\u00eda presentan es evidente. Pero ni del proyecto americano de un Imperio Global ni de la crisis mundial de las alternativas, puede derivarse que en vez de pensar y actuar contra el imperialismo se debe pensar y actuar contra el imperio y que en vez de pensar en las nuevas organizaciones de la resistencia y de la organizaci\u00f3n<br \/>\ndel poder alternativo, se debe luchar en los vagos t\u00e9rminos de un pensamiento libertario o neoanarquista conservador que pretende enfrentar la multitud desorganizada al capitalismo m\u00e1s organizado de toda la historia.<\/p>\n<p>El origen del planteamiento mistificador de Hart y Negri proviene de una l\u00f3gica de las disyuntivas que generalmente ha sido reaccionaria. Consiste en pensar que lo nuevo del imperialismo acaba con el imperialismo y que lo nuevo de la lucha de clases se expresa en una lucha hist\u00f3rica a cargo de las multitudes, ese otro t\u00e9rmino con que el pensamiento conservador y elitista ha visto siempre a los pueblos y los ha temido agresivamente.<\/p>\n<p>La verdad es que hoy, m\u00e1s que nunca, el concepto del imperialismo como una etapa del capitalismo y de la historia de la humanidad, sigue siendo un concepto fundamental. Al articular la historia de los imperios con la historia de las empresas, el concepto de \u00abimperialismo\u00bb puso al descubierto el poder creciente de las empresas monop\u00f3licas y del capital financiero. Tambi\u00e9n replante\u00f3 la lucha antimperialista combinando la lucha de las naciones oprimidas con la lucha de las clases explotadas. Si hoy estamos asistiendo a la construcci\u00f3n de un imperio mundial por el complejo militar-empresarial de Estados Unidos (y la palabra imperio les resulta grata desde la reina Victoria) ese proyecto de Imperio corresponde a las m\u00e1s avanzadas pol\u00edticas imperialistas y capitalistas: combina la creciente fuerza de las megaempresas y de las potencias en que se apoyan, y de que se sirven, con las nuevas formas de dominaci\u00f3n y explotaci\u00f3n de los pueblos y los trabajadores. De hecho articula cada vez m\u00e1s el imperialismo<br \/>\nal capitalismo hasta hacer incomprensible uno sin el otro. Es m\u00e1s permite explorar las contradicciones en la construcci\u00f3n del imperio mundial norteamericano en pugna inevitable con otros imperios dada su creciente apropiaci\u00f3n y dominaci\u00f3n de territorios, recursos y poblaciones, y el hecho de que aparece como el beneficiario principal de la nueva acumulaci\u00f3n original y ampliada de capitales, planteando problemas de inseguridad a las grandes potencias y a las potencias intermedias.<\/p>\n<p>La lucha contra el imperialismo y el capitalismo como una lucha por la democracia, la liberaci\u00f3n y el socialismo corresponde por su parte a un fen\u00f3meno alternativo, de sistemas emergentes y tanto por sus tendencias naturales como por las que ser\u00e1n dirigidas a alcanzar esos objetivos puede tener un crecimiento exponencial que incluya a la propia poblaci\u00f3n de los Estados Unidos, no se diga a la del resto del mundo. En ese futuro el ejemplo de Cuba, lejos de ser \u00abexcepcional\u00bb tiene caracter\u00edsticas<br \/>\nuniversales que aparecer\u00e1n m\u00e1s y m\u00e1s conforme se descubra en ella la necesidad \u00e9tnicopol\u00edtica que todo movimiento por la liberaci\u00f3n, la democracia y el socialismo debe priorizar en la organizaci\u00f3n de su pensamiento y de sus actos.<\/p>\n<p>Mayo, 2004<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A fines del siglo XX, el imperialismo, que es la formaci\u00f3n m\u00e1s avanzada del capitalismo, domina en el mundo entero, con excepciones como Cuba, muy poco explicadas en la teor\u00eda de las alternativas. Desde los a\u00f1os 70 y 80, las redefiniciones o reestructuraciones del imperialismo dieron una fuerza especial al proceso conocido como &quot;globalizaci\u00f3n&quot;. Bajo ese proceso se delinearon las nuevas formas de expansi\u00f3n de las grandes potencias, en particular de Estados Unidos.  En la d\u00e9cada de los setenta, Estados Unidos pas\u00f3 a la ofensiva en el control mundial al imponer el d\u00f3lar en vez del oro, que hasta entonces hab\u00eda sido el referente de todas las monedas. Con Europa y Jap\u00f3n, Estados Unidos form\u00f3 una Triada a la que encabez\u00f3 y con ella impuls\u00f3 una pol\u00edtica de endeudamiento interno y externo de los gobiernos que enfrentaban una crisis fiscal creciente o una crisis en la balanza de pagos. Sus v\u00edctimas principales fueron los gobiernos de los pa\u00edses dependientes, incapaces de alterar la relaci\u00f3n de intercambio desfavorable, o el sistema tributario regresivo, y urgidos a la vez de satisfacer demandas populares m\u00ednimas para mantener su precaria estabilidad. La pol\u00edtica global de endeudamiento de los poderes p\u00fablicos y nacionales renov\u00f3 el viejo m\u00e9todo de sometimiento de los deudores por los acreedores y ocurri\u00f3 a nivel mundial macroecon\u00f3mico, incluyendo a muchos gobiernos de las ciudades metropolitanas. El proceso de endeudamiento correspondi\u00f3 al desarrollo  de un capitalismo tributario y al sometimiento financiero renovado de los pa\u00edses dependientes.  Con tasas de inter\u00e9s m\u00f3viles, que pod\u00edan aumentar a discreci\u00f3n del acreedor, la pol\u00edtica de globalizaci\u00f3n impuso un sistema de renovaci\u00f3n autom\u00e1tica de una deuda creciente e impagable que hizo de la dependencia un fen\u00f3meno permanente de colonialismo   financiero, fiscal y monetario. Desde l973, tras el golpe de Estado de Pinochet, se implant\u00f3 en Chile el neoliberalismo. Desde los ochenta, el neoliberalismo se convirti\u00f3 en la pol\u00edtica oficial de Inglaterra, con la Tatcher, y de Estados Unidos, con Ronald Reagan. Las fuerzas dominantes enaltecieron al neoliberalismo como una pol\u00edtica econ\u00f3mica de base cient\u00edfica y de aplicaci\u00f3n universal, reafirmando y renovando la ofensiva anglosajona que desde el siglo XVII impulsara Inglaterra bajo el manto del liberalismo cl\u00e1sico para aprovechar las ventajas que le daba en el comercio mundial ser el pa\u00eds m\u00e1s industrializado.  La globalizaci\u00f3n neoliberal iniciada a fines del siglo XX tuvo tambi\u00e9n como objetivo central la privatizaci\u00f3n de los recursos p\u00fablicos, la desnacionalizaci\u00f3n de las empresas y patrimonios de los Estados y los pueblos, el adelgazamiento y la ruptura de los compromisos del Estado social, la &quot;desregulaci\u00f3n&quot; o supresi\u00f3n de los derechos laborales y de la seguridad social de los trabajadores; el desamparo y la desprotecci\u00f3n de los campesinos pobres para beneficio de las grandes compa\u00f1\u00edas agr\u00edcolas, en particular las de Estados Unidos; la mercantilizaci\u00f3n de servicios antes p\u00fablicos (como la educaci\u00f3n, la salud, la alimentaci\u00f3n, etc.); la depauperaci\u00f3n creciente de los sectores medios; el abandono de las pol\u00edticas de est\u00edmulo a los mercados internos; la instrumentaci\u00f3n deliberada de pol\u00edticas de &quot;desarrollo del subdesarrollo&quot; con el fin de &quot;sacar del mercado&quot; globalizado a los competidores de las grandes compa\u00f1\u00edas&#8230;  El neoliberalismo globalizador export\u00f3 la crisis a las periferias del mundo al tiempo que se apropi\u00f3 de los mercados y medios de producci\u00f3n y servicios que hab\u00edan creado en la post-guerra, , sustituyendo los que no eran rentables, y estableciendo un  neocolonialismo cada vez m\u00e1s acentuado y represivo, en que comparti\u00f3 los beneficios con las oligarqu\u00edas locales, civiles y militares, y negoci\u00f3 con ellas privatizaciones y desnacionalizaciones para asociarlas al proceso. <\/p>\n<p> La negociaci\u00f3n, como concesi\u00f3n, cooptaci\u00f3n y corrupci\u00f3n adquiri\u00f3 caracter\u00edsticas macroecon\u00f3micas y estuvo constantemente vinculada, a nuevos fen\u00f3menos de paternalismo, de humanitarismo caritativo, de cooptaci\u00f3n y corrupci\u00f3n de l\u00edderes y clientelas, fen\u00f3menos que abarcaron incluso a las poblaciones m\u00e1s pobres y hostigadas contra las que se prepar\u00f3 un nuevo tipo de guerra llamada de baja intensidad con contingentes militares y paramilitares y con las m\u00e1s variadas formas de terrorismo de Estado a cargo de &quot;fuerzas especiales&quot;, encargadas de &quot;operaciones encubiertas&quot; realizadas por agencias gubernamentales, o por agentes subsidiados y contratados por las mismas. En el montaje de un teatro de confusiones la p\u00e9rdida de sentido de las luchas alternativas, los negocios de la droga aportaron contribuciones millonarias. Con ellas se logr\u00f3 la criminalizaci\u00f3n real y fingida de l\u00edderes y movimientos populares, sist\u00e9micos y antisist\u00e9micos.   En los noventas la guerra econ\u00f3mica entre las grandes potencias sucedi\u00f3 al proyecto de gobernabilidad del mundo por la Trilateral. Estados Unidos someti\u00f3 en pocos a\u00f1os a Jap\u00f3n y a los Tigres asi\u00e1ticos. El gran capital impuso una pol\u00edtica de apoyo fiscal, pol\u00edtico y militar creciente a los contribuyentes m\u00e1s ricos, muchos de ellos poseedores de los bancos y de las megaempresas, y a menudo tambi\u00e9n integrantes de los altos cargos p\u00fablicos y de las viejas y nuevas \u00e9lites dominantes. Los privilegios al gran capital legalizaron formalmente la apropiaci\u00f3n de recursos p\u00fablicos y privados en el centro y la periferia del mundo capitalista, incluyendo el derecho a especulaciones gigantescas como la que estuvo a punto de quebrar al Banco de Inglaterra. Muy pocos a\u00f1os despu\u00e9s de iniciado el proceso, el complejo militarempresarial de Estados Unidos, expresi\u00f3n m\u00e1xima del capitalismo organizado dominante, confirm\u00f3 que sus mediaciones, instituciones y recursos de dominaci\u00f3n ideol\u00f3gica, pol\u00edtica y econ\u00f3mica hab\u00edan llegado a un punto de crisis amenazadora para su dominio y sus intereses. Eso los llev\u00f3 a enducer su pol\u00edtica y a emprender nuevas acciones que le permitieran mantenerse a la ofensiva y ampliar su situaci\u00f3n de privilegio.   La crisis de las mediaciones del capitalismo organizado se manifest\u00f3 en un creciente desprestigio de su proyecto de democracia de mercado; en los graves esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n de que fueron actores principales gerentes y propietarios de las megaempresas que supuestamente eran m\u00e1s honrados que los funcionarios populistas y socialdem\u00f3cratas de los gobiernos &quot;adelgazados&quot;; en el malestar abrumador de una ciudadan\u00eda sin opciones, aprisionada entre los mismos programas y pol\u00edticas de dem\u00f3cratas y republicanos, y v\u00edctima de la inseguridad social y el desempleo en ascenso, del deterioro e insuficiencia de las escuelas p\u00fablicas, de la falta de servicios m\u00e9dicos y de medicinas; de la criminalidad generalizada en ciudades y campos. Las elecciones fraudulentas y elitistas, en que Bush perdi\u00f3 la presidencia de Estados Unidos por 500,000 votos y poco despu\u00e9s gan\u00f3 por la decisi\u00f3n de una minor\u00eda de cuatro jueces a favor y tres en contra, fueron el punto de partida de un proceso de l\u00f3gica  totalitaria en que las mentiras no se dicen para que se crean sino para que se obedezcan. Y como a la crisis de instituciones y de mediaciones se a\u00f1adiera el peligro de una recesi\u00f3n que no ced\u00eda, Estados Unidos llev\u00f3 a Europa la guerra econ\u00f3mica conque ya hab\u00eda controlado a Jap\u00f3n. Al mismo tiempo aceler\u00f3 una ofensiva geopol\u00edtica mundial que ya hab\u00eda iniciado a\u00f1os antes. Con la invasi\u00f3n de Irak culmin\u00f3 sus intervenciones en Europa Central (Kosovo), en Asia Central (Afganist\u00e1n), y en el &quot;Medio Oriente&quot; esta \u00faltima a cargo de Israel, hechura de la estrategia militar de &quot;Occidente&quot; y cada vez m\u00e1s instrumentada por Estados Unidos.   Diez a\u00f1os de bombardeos contra Irak, apoyados por las propias Naciones Unidas, tras debilitar y empobrecer terriblemente a ese pa\u00eds, facilitaron la ocupaci\u00f3n de su territorio y, sobre todo, de sus inmensas riquezas petroleras. Estados Unidos mostr\u00f3 cada vez m\u00e1s ser el l\u00edder de la globalizaci\u00f3n neoliberal e incluso hizo gestos simb\u00f3licos y prepotentes que confirmaran su car\u00e1cter de &quot;Soberano&quot; que puede estar por encima de las Naciones Unidas para declarar la guerra, de la Suprema Corte de Justicia para violar los derechos humanos, de los acuerdos de Koto para no firmar un compromiso que lo obligue a tomar las medidas necesarias para la preservaci\u00f3n de la tierra.   La nueva pol\u00edtica globalizadora frente a la crisis interna y externa consisti\u00f3 en dar prioridad al neoliberalismo de guerra y a la conquista de territorios, empresas y riquezas mediante la fuerza. En el campo ideol\u00f3gico Estados Unidos complement\u00f3 su ideolog\u00eda de lucha por la democracia y la libertad, gravemente desprestigiada, por la ideolog\u00eda de una guerra preventiva contra el terrorismo. Se adjudic\u00f3 el derecho de definir a \u00e9ste y de incluir en la definici\u00f3n a todos los opositores de que necesitara deshacerse, y de excluir de ella a todos los delincuentes que necesitar\u00eda y a sus propios cuerpos especiales militares y paramilitares &quot;con derecho de matar&quot; y &quot;torturar&quot;. La guerra no estuvo incluida en los actos de terrorismo ni de bombardeo y exterminio de las poblaciones civiles, de pueblos, ciudades y pa\u00edses enteros. Al contrario, Estados Unidos afirm\u00f3 emprender una guerra del Bien contra el Mal, que se dispon\u00eda librar en todas partes del mundo y por un tiempo indefinido.  No todos los falsos mitos de la Edad Moderna fueron suplantados. Muchos, como la democracia con sangre, fueron impuestos por las fuerza. El gobierno de Estados Unidos fingi\u00f3 que hab\u00eda ido a Irak para imponer la democracia y construir un pa\u00eds independiente mediante la conquista. Sus enga\u00f1os razonados mostraron tanta violencia como la que ejerci\u00f3 sobre la poblaci\u00f3n de Irak con el argumento de que su verdadero objetivo era aprender a Sadam Hussein, mientras para ello destru\u00eda al pa\u00eds ciudad por ciudad y casa por casa, y se apoderaba de sus ricos pozos petroleros.  La consternaci\u00f3n mundial frente a esa pol\u00edtica inhumana se manifest\u00f3 en el desfile de millones de gentes en las grandes capitales del mundo. Tambi\u00e9n apareci\u00f3 en el desconcierto y la sensaci\u00f3n de impotencia que vivieron los movimientos sociales partidarios de la paz y en lucha por &quot;otro mundo posible&quot; Estados Unidos se propuso demostrar al mismo tiempo su decisi\u00f3n de actuar solo cuando fuera necesario, y de asociar a sus proyectos de intervenci\u00f3n mundial a los gobiernos de los pa\u00edses altamente desarrollados y de las potencias intermedias, as\u00ed como a las dem\u00e1s burgues\u00edas y oligarqu\u00edas del mundo que se plegaran a aceptar y apoyar &quot;sus valores y sus intereses&quot;. A trav\u00e9s de concesiones y represiones busc\u00f3 forjar un complejo imperialista. Por sentido com\u00fan entendi\u00f3 que el reparto del bot\u00edn y de las zonas de influencia deb\u00eda dar prioridad en todo caso a los Estados Unidos, con peque\u00f1os ajustes previa o posteriormente acordados. La pol\u00edtica de represiones y de negociaciones abarc\u00f3 a todos los actores y los actos. Orientada siempre por la pol\u00edtica de privatizaci\u00f3n, incluy\u00f3 la privatizaci\u00f3n de las empresas de guerra y de los ej\u00e9rcitos, y la privatizaci\u00f3n en profundidad y en extensi\u00f3n, incluyendo la tierra y el subsuelo, las fuentes energ\u00e9ticas, el agua y los mares, el aire y el espacio a\u00e9reo.   En esta etapa de la globalizaci\u00f3n neoliberal, Estados Unidos, y sus complejos y redes de asociados y subordinados, siguieron aprovechando la crisis por la que atravesaban los movimientos de liberaci\u00f3n, por la democracia y por el socialismo. Los movimientos alternativos, sist\u00e9micos y no sist\u00e9micos segu\u00edan padeciendo la desestructuraci\u00f3n y enajenaci\u00f3n de ideolog\u00edas y estructuras y de los flujos de informaci\u00f3n y acci\u00f3n. Aunque desde los a\u00f1os noventa se hubiera iniciado el movimiento universal por una nueva alternativa que busca combinar y enriquecer las experiencias de las luchas anteriores, la claridad de ideas y la eficacia de la organizaci\u00f3n de pueblos, trabajadores y ciudadanos resultaron muy insuficientes para enfrentar la terrible ofensiva. Muchos de ellos hab\u00edan pensado que la crisis creciente del capitalismo de por s\u00ed los favorec\u00eda. No hab\u00edan imaginado la inmensa capacidad de reacci\u00f3n y de violencia de que era capaz el capitalismo. O no hab\u00edan querido verla. La &quot;guerra  preventiva de acci\u00f3n generalizada&quot; no s\u00f3lo constituy\u00f3 un cambio profundo frente a &quot;la estrategia de la contenci\u00f3n&quot; que hab\u00eda privado durante la guerra fr\u00eda sino la forma m\u00e1s adecuada -a corto plazo- para que el gran capital y las potencias imperialistas impidieran el desarrollo de la conciencia y la organizaci\u00f3n de las fuerzas alternativas emergentes.  En esas circunstancias empezaron a atropellarse unas contradicciones a otras sin que destacaran las luchas por la liberaci\u00f3n, la democracia y el socialismo como aquellas que dan un nuevo sentido a la historia. Junto a las grandes manifestaciones de protesta contra la guerra, aparecieron movimientos locales y globales de una riqueza te\u00f3rica y organizativa extraordinaria; pero sus luchas tendieron a quedarse en actos de protesta, y a lo sumo en actos de presi\u00f3n pasajera, o de lenta construcci\u00f3n de alternativas. En su mayor\u00eda todav\u00eda mostraron ser incapaces de frenar la pol\u00edtica neoliberal que en la paz y en la guerra est\u00e1 llevando el mundo a una cat\u00e1strofe generalizada. A los movimientos a la vez alentadores e incipientes, se a\u00f1adieron otros de un pensamiento religioso y fundamentalista que tiende a reproducir la situaci\u00f3n anterior de opresi\u00f3n y enajenaci\u00f3n de los pueblos oprimidos y fanatizados. Los l\u00edderes de la resistencia rara vez representaron a los l\u00edderes del pensamiento cr\u00edtico y radical y a menudo lo representaron en sus formulaciones m\u00e1s autoritarias y confusas como en el caso de los mao\u00edstas de Nepal, que volvieron a actuar como l\u00edderes de movimientos armados incapaces de construir un mundo alternativo. En muchos otros casos los movimientos guerrilleros fueron penetrados la contrainsurgencia que, con el narcotr\u00e1fico y los agentes especiales, los inhabilitaron para emprender la necesaria revoluci\u00f3n \u00e9ticopol\u00edtica.  Buen n\u00famero de guerrillas se transformaron en grupos de forajidos sin m\u00e1s ley ni ideolog\u00eda que el pillaje y que la dominaci\u00f3n represiva de las propias poblaciones en que se insertaban y en que a veces llegaban a imponer pol\u00edticas clientelistas y de privilegios excluyentes, \u00e9tnicos o ling\u00fc\u00edsticos. Parec\u00edan estar hechas a la imagen y semejanza de los &quot;terroristas bestializados&quot; por el terrorismo de Estado. Por todas partes, y en las m\u00e1s distintas culturas se desarrollaron instintos autodestructivos, individuales y colectivos muchos de ellos vinculados a una violencia de la desesperaci\u00f3n. En el campo de las luchas pol\u00edticas y sociales, de los partidos y de las organizaciones de la sociedad civil, los modelos de corrupci\u00f3n y represi\u00f3n, de conformismo y de enajenaci\u00f3n anularon buen n\u00famero de movimientos que originalmente mostraban una salida a los pueblos. Sus l\u00edderes fueron cooptados o corrompidos, o simplemente se adaptaron a un mundo controlado en que predominan las filosof\u00edas  individualistas en que cada quien &quot;jala por lo suyo&quot;.   Es cierto que al mismo tiempo fueron surgiendo grandes movimientos como los de Chiapas en M\u00e9xico, Seattle en Estados Unidos, Porto Alegre en Brasil, el otro Davos en Europa, Mombay en la India, y muchos m\u00e1s que buscan unir lo local y lo universal y forjan los nuevos proyectos de un mundo libre, equitativo, independiente que se acerca a la verdadera democracia, al verdadero socialismo y a la verdadera liberaci\u00f3n. Pero todas esas luchas ocupan un espacio demasiado peque\u00f1o en relaci\u00f3n a las necesidades del cambio sist\u00e9mico y de la sobrevivencia humana, amenazada por una guerra contra los pobres que puede terminar en guerra bacteriol\u00f3gica y nuclear.  Aparecieron as\u00ed, a la vez, las contradicciones entre el imperialismo y los pa\u00edses dependientes, neocoloniales y recolonizados; las contradicciones entre los trabajadores y el capital, muchas de ellas mediatizadas y estratificadas; las contradicciones entre las etnias y las naciones-Estado; las contradicciones entre las potencias at\u00f3micas y  nucleares y entre los propios integrantes de la comunidad imperialista, celosos de sus cotos y temerosos de perder poder y privilegios. Todas esas y muchas contradicciones m\u00e1s se plantearon en un imperialismo dominante m\u00e1s o menos colectivo que tiende a identificarse con el capitalismo como sistema global. El desenlace de las contradicciones no apareci\u00f3 m\u00e1s o menos asegurado en el sentido de que un sistema m\u00e1s justo y libre que el sistema capitalista mundial pudiera alcanzarse en el tiempo de una generaci\u00f3n de luchadores pol\u00edticos, sociales o revolucionarios. Es m\u00e1s, la amenaza a la sobrevivencia de la humanidad hizo pensar a las fuerzas  gobernantes en una alternativa aun m\u00e1s siniestra, que mantuviera sus privilegios y su poder: la destrucci\u00f3n de una parte de la humanidad para la sobrevivencia del resto de la humanidad. Ese razonamiento llev\u00f3 a la imposici\u00f3n paulatina y constante de un r\u00e9gimen de &quot;nazismocibern\u00e9tico&quot; con eliminaci\u00f3n de pueblos enteros en el mundo, a la manera de Pol-Pot o del equivalente a los siete millones de jud\u00edos v\u00edctimas del nazismo anterior, que ahora apunta en el campo de concentraci\u00f3n y eliminaci\u00f3n en que el imperialismo y sus asociados han convertido a Palestina.   La inmoralidad y criminalidad enfermizas de los nuevos dirigentes del sistema, como la de los antiguos nazis, combinada con el conocimiento y uso que hacen de las tecnociencias y de los sistemas auto-regulados, adaptativos y creadores, anunciaron oscuramente un negro futuro para la humanidad si los pueblos de las periferias e incluso de las metr\u00f3polis no logran imponer la transici\u00f3n a un sistema de producci\u00f3n y democracia post-capitalista que asegure la vida humana y la sobrevivencia de la especie.  Todas las redefiniciones del imperialismo de hoy parecen dirigirse a la construcci\u00f3n de un imperio encabezado por Estados Unidos, sus asociados y subordinados en el que es m\u00e1s probable una guerra entre las potencias nucleares que una revoluci\u00f3n social, o que un cambio de ruta hacia la socializaci\u00f3n, democratizaci\u00f3n e independencia real de las naciones, los ciudadanos y los pueblos. De ese hecho derivan, en parte, las afirmaciones irresponsables de Michael Hart y Antonio Negri en el sentido de que es necesario sustituir el concepto de imperialismo por el concepto de imperio y el de lucha de clases por el de una lucha de &quot;la multitud&quot; contra &quot;el imperio&quot;. La superficialidad de esta interpretaci\u00f3n se debe en gran medida a una coyuntura hist\u00f3rica en que es evidente que ha ocupado un primer plano de la escena la construcci\u00f3n del imperio mundial por Estados Unidos. Tambi\u00e9n se debe al hecho evidente de que la lucha de clases original y actual ha sido fuertemente mediatizada por otras luchas pol\u00edticas, econ\u00f3micas, ideol\u00f3gicas y sociales, y que las organizaciones que lucharon contra el sistema de dominaci\u00f3n y acumulaci\u00f3n caracter\u00edstico del Capitalismo, fueron mediatizadas y derrotadas primero en el siglo XIX y despu\u00e9s en el XX.   Todav\u00eda a principios del siglo XXI se vive la desorganizaci\u00f3n de las fuerzas alternativas y de sus propias organizaciones o medios, para alcanzar el socialismo, la democracia, la liberaci\u00f3n. El car\u00e1cter relativamente informe y multitudinario que las fuerzas alternativas todav\u00eda presentan es evidente. Pero ni del proyecto americano de un Imperio Global ni de la crisis mundial de las alternativas, puede derivarse que en vez de pensar y actuar contra el imperialismo se debe pensar y actuar contra el imperio y que en vez de pensar en las nuevas organizaciones de la resistencia y de la organizaci\u00f3n del poder alternativo, se debe luchar en los vagos t\u00e9rminos de un pensamiento libertario o neoanarquista conservador que pretende enfrentar la multitud desorganizada al capitalismo m\u00e1s organizado de toda la historia.   El origen del planteamiento mistificador de Hart y Negri proviene de una l\u00f3gica de las disyuntivas que generalmente ha sido reaccionaria. Consiste en pensar que lo nuevo del imperialismo acaba con el imperialismo y que lo nuevo de la lucha de clases se expresa en una lucha hist\u00f3rica a cargo de las multitudes, ese otro t\u00e9rmino con que el pensamiento conservador y elitista ha visto siempre a los pueblos y los ha temido agresivamente.   La verdad es que hoy, m\u00e1s que nunca, el concepto del imperialismo como una etapa del capitalismo y de la historia de la humanidad, sigue siendo un concepto fundamental. Al articular la historia de los imperios con la historia de las empresas, el concepto de &quot;imperialismo&quot; puso al descubierto el poder creciente de las empresas monop\u00f3licas y del capital financiero. Tambi\u00e9n replante\u00f3 la lucha antimperialista combinando la lucha de las naciones oprimidas con la lucha de las clases explotadas. Si hoy estamos asistiendo a la construcci\u00f3n de un imperio mundial por el complejo militar-empresarial de Estados Unidos (y la palabra imperio les resulta grata desde la reina Victoria) ese proyecto de Imperio corresponde a las m\u00e1s avanzadas pol\u00edticas imperialistas y capitalistas: combina la creciente fuerza de las megaempresas y de las potencias en que se apoyan, y de que se sirven, con las nuevas formas de dominaci\u00f3n y explotaci\u00f3n de los pueblos y los trabajadores. De hecho articula cada vez m\u00e1s el imperialismo al capitalismo hasta hacer incomprensible uno sin el otro. Es m\u00e1s permite explorar las contradicciones en la construcci\u00f3n del imperio mundial norteamericano en pugna inevitable con otros imperios dada su creciente apropiaci\u00f3n y dominaci\u00f3n de territorios, recursos y poblaciones, y el hecho de que aparece como el beneficiario principal de la nueva acumulaci\u00f3n original y ampliada de capitales, planteando problemas de inseguridad a las grandes potencias y a las potencias intermedias.  La lucha contra el imperialismo y el capitalismo como una lucha por la democracia, la liberaci\u00f3n y el socialismo corresponde por su parte a un fen\u00f3meno alternativo, de sistemas emergentes y tanto por sus tendencias naturales como por las que ser\u00e1n dirigidas a alcanzar esos objetivos puede tener un crecimiento exponencial que incluya a la propia poblaci\u00f3n de los Estados Unidos, no se diga a la del resto del mundo. En ese futuro el ejemplo de Cuba, lejos de ser &quot;excepcional&quot; tiene caracter\u00edsticas universales que aparecer\u00e1n m\u00e1s y m\u00e1s conforme se descubra en ella la necesidad \u00e9tnicopol\u00edtica que todo movimiento por la liberaci\u00f3n, la democracia y el socialismo debe priorizar en la organizaci\u00f3n de su pensamiento y de sus actos.<\/p>\n<p>Mayo, 2004<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-354","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-imperio-imperialismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/354","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=354"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/354\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=354"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=354"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=354"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}