{"id":3558,"date":"2018-11-12T00:00:00","date_gmt":"2018-11-12T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3558"},"modified":"2020-02-14T12:39:19","modified_gmt":"2020-02-14T11:39:19","slug":"el-siglo-de-grete-samsa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3558","title":{"rendered":"El siglo de Grete Samsa"},"content":{"rendered":"<p>El siglo de Grete Samsa<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>El siglo XX, que comenz\u00f3 con tiros disparados en Sarajevo en 1914 y que en nuestro tiempo se termina con la desintegraci\u00f3n del imperio Sovi\u00e9tico en medio de tiroteos en esa misma Sarajevo, es llamado tambi\u00e9n en ocasiones el siglo de Franz Kafka (\u201cle si\u00e8cle de Franz Kafka\u201d) \u2013y esto est\u00e1 enteramente justificado. Kafka describi\u00f3 la esencia de este periodo con una extraordinaria percepci\u00f3n. Mientras parec\u00eda a algunos de sus contempor\u00e1neos que sus textos eran visiones on\u00edricas, hip\u00e9rboles po\u00e9ticas y alucinaciones fantasmag\u00f3ricas, hoy nos damos cuenta con asombro de la precisi\u00f3n y sobriedad de sus descripciones. Kafka lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n, y en mi opini\u00f3n all\u00ed es donde radica su profundo descubrimiento, de que los tiempos modernos son hostiles a lo tr\u00e1gico, elimin\u00e1ndolo y reemplaz\u00e1ndolo con lo grotesco. Por eso el siglo de Franz Kafka es al mismo tiempo un periodo cuya quintaesencia se personifica en uno de sus personajes \u2013Grete Samsa. Grete Samsa es la anti-Ant\u00edgona del siglo XX.<\/p>\n<p>I<\/p>\n<p>Para clarificar la naturaleza de hito hist\u00f3rico del descubrimiento de Kafka echar\u00e9 una ojeada primero al trabajo de dos pensadores del siglo XIX que se interesaron por lo tr\u00e1gico y examinaron la diferencia entre la tragedia antigua y moderna. Me refiero a Hegel y Kierkegaard.<\/p>\n<p>Kierkegaard caracteriza los tiempos modernos como un periodo de aislamiento y atomizaci\u00f3n en el que la gente y sus relaciones mutuas juegan los roles de meros n\u00fameros y pasan a la acci\u00f3n como individuos aislados. El hecho de que los individuos se junten para formar asociaciones cuya fuerza se mide por su n\u00famero es simplemente una expresi\u00f3n de tal aislamiento, m\u00e1s que su superaci\u00f3n y rechazo. Tanto si estas asociaciones tienen unos pocos miembros como si crecen hasta los cientos de miles, son siempre una suma de n\u00fameros, no una alianza de gentes espec\u00edficas y vivas. Los individuos aislados se congregan para formar multitudes. Para Kierkegaard, la gente reducida a n\u00fameros simples y la gente formando una masa o multitud son dos caras de la misma moneda. \u00bfPuede lo tr\u00e1gico hacer aparici\u00f3n en tal momento? O, para ponerlo de otra forma: \u00bfExiste Ant\u00edgona en los tiempos modernos y, si lo hace, de qu\u00e9 modo difiere de la Ant\u00edgona cl\u00e1sica? El fil\u00f3sofo dan\u00e9s esboza un retrato de la Ant\u00edgona moderna, sobre la que se dice \u201cella es mi propiedad, y env\u00edo a este h\u00e9roe tr\u00e1gico al mundo y le doy a ella \u2013la hija del sufrimiento- el dolor como dote.\u201d La Ant\u00edgona antigua, dice Kierkegaard, vino de un matrimonio que Edipo hab\u00eda sellado con su propia madre tras haber asesinado a su padre. Hasta este punto la Ant\u00edgona moderna se corresponde con su hom\u00f3nimo antiguo, pero en adelante tiene lugar un profundo cambio y el fil\u00f3sofo observa: \u201clo dejo todo tal y como es, y sin embargo lo cambio todo.\u201d Kierkegaard resume este cambio fundamental con varias oraciones: \u201cEdipo mat\u00f3 a la Esfinge, liber\u00f3 a Tebas y vive honrado y admirado en un matrimonio feliz con Jocasta. Nadie sospecha el terror que acecha debajo. La \u00fanica que sabe es Ant\u00edgona.\u201d La Ant\u00edgona moderna conoce el terrible secreto de su padre y su vida representa una colisi\u00f3n de dos procesos mentales antagon\u00edsticos y mutuamente excluyentes: por un lado una admiraci\u00f3n sin l\u00edmites por su padre, por otro la conciencia de su terrible culpa. Ant\u00edgona es incapaz de soportar la carga de este conflicto interno y solo puede encontrar paz y reconciliaci\u00f3n en la muerte.<\/p>\n<p>La Ant\u00edgona de Kierkegaard difiere de la Ant\u00edgona de S\u00f3focles en varios aspectos clave. Su Ant\u00edgona no act\u00faa, solo sufre. Su vida espiritual consiste en una agon\u00eda indecible, multiplicada por el hecho de que la carga como un secreto y no est\u00e1 dispuesta a compartirla con nadie. Ella sufre y a trav\u00e9s de su sufrimiento atormenta a aquellos que la rodean, ya que se niega a confiar en nadie o a buscar consejo o consuelo en sus m\u00e1s cercanos. La colisi\u00f3n tiene lugar solo dentro de s\u00ed y Kierkegaard se\u00f1ala: \u201csu vida no transpira como la de la Ant\u00edgona griega; la direcci\u00f3n de su desarrollo es hacia dentro, no hacia fuera, la escena ocurre dentro, no fuera.\u201d Porque el conflicto tiene lugar dentro, antes que en p\u00fablico, la figura de Creonte tambi\u00e9n se vuelve superflua; en la puesta en escena de Kierkegaard \u00e9l es un personaje sin sentido. Y as\u00ed un drama pol\u00edtico \u2013es decir, acontecimientos que conciernen a la Comunidad (polis)- se vuelve un drama de la subjetividad que se cierra sobre s\u00ed misma. El conflicto no es p\u00fablico, sino que tiene lugar en el ser interior y la m\u00e1s secreta privacidad: \u201cSu vida m\u00e1s natural transcurre oculta.\u201d Y la Ant\u00edgona moderna deja el mundo no porque el gobernante as\u00ed se lo ordene, sino que es conducida a la muerte por su propio sufrimiento. Ella se atormenta a s\u00ed misma hasta la muerte, languidece como una flor marchita.<\/p>\n<p>Si observamos la Ant\u00edgona de Kierkegaard en su totalidad, nos damos cuenta de que no es un personaje tr\u00e1gico, sino desgraciado. Los conflictos que la afligen, igual que la muerte, no son de naturaleza tr\u00e1gica y no superan las miserias de las circunstancias modernas, que el fil\u00f3sofo describi\u00f3 tan brillantemente como la ca\u00edda de la gente en el aislamiento y la hegemon\u00eda de las masas an\u00f3nimas. Esta Ant\u00edgona es un producto y una v\u00edctima de estas circunstancias invertidas y nada en su vida o muerte lleva a superarlas. La Ant\u00edgona moderna no es un ser tr\u00e1gico, solo uno desgraciado, que se atormenta hasta la muerte en una inmersi\u00f3n rom\u00e1ntico-subjetiva en la aflicci\u00f3n personal, sin tener el poder, en la vida o la muerte, de alcanzar el aislamiento de la gente y convertirse en la semilla de la solidaridad humana (la polis moderna).<\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>Como es bien conocido, Hegel consideraba la Ant\u00edgona de S\u00f3focles la obra m\u00e1s perfecta de todos los tiempos. Y tambi\u00e9n \u00e9l plantea la pregunta, como Kierkegaard hizo despu\u00e9s que \u00e9l y en dependencia con su pol\u00e9mica, de si lo tr\u00e1gico es posible en los tiempos modernos, contemplando su naturaleza. En un oscuro y algo incomprensible texto de 1802 (\u00dcber die wissenschaftlichen Behandlungsarten des Naturrechts<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>), Hegel describe el periodo moderno como una disputa y lucha entre dos personajes, figuras o personas, quienes representan ambos los elementos de lo que significa ser humano y son una expresi\u00f3n de la dualidad humana (\u201cdie gedoppelte Natur des Menschen\u201d).<\/p>\n<p>Hegel caracteriza una de estas figuras como poder inorg\u00e1nico y subterr\u00e1neo (\u201cdie unorganische, unterirdische Macht\u201d), la segunda persona representa la luz de la raz\u00f3n y el esp\u00edritu. En este conflicto, los dos poderes se repudian y mutuamente excluyen entre ellos, pero al mismo tiempo est\u00e1n atados al otro, cada uno necesitando y demandando al otro. Otros, m\u00e1s inteligibles nombres para los lados en conflicto son el ser humano como productor y consumidor \u2013el burgu\u00e9s- y el ser humano como un ser pol\u00edtico \u2013el citoyen. Esta dualidad de la humanidad, siendo a la vez burguesa y citoyen, es la fuente de los eventos de los tiempos modernos que Hegel llama \u201cTrag\u00f6die im Sittlichen\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. \u00bfSe resuelve este conflicto verdaderamente como una tragedia? Hegel mismo, en diferentes lugares de este texto y otros, admite la posibilidad de que este poder inorg\u00e1nico subterr\u00e1neo, la mara\u00f1a de relaciones econ\u00f3micas que forman el sistema de necesidades (\u201cdas System der Bed\u00fcrfnisse\u201d), derrumbar\u00e1 todas las relaciones sociales, se volver\u00e1 independiente de ellas y como el poder m\u00e1s fuerte plantar\u00e1 cara contra el esp\u00edritu y la luz, de modo que las relaciones mutuas dentro de esta naturaleza dual del ser humano no se desarrollar\u00e1n como una lucha o conflicto entre dos poderes igualmente fuertes, ya que uno de los dos poderes, el no espiritual, devorar\u00e1 y subyugar\u00e1 al otro, el poder espiritual, y el ser humano como productor y consumidor \u2013el burgu\u00e9s- ganar\u00e1 supremac\u00eda absoluta sobre el ser humano como ser pol\u00edtico. As\u00ed vendr\u00e1n una serie de acontecimientos en el conflicto burgu\u00e9s-citoyen, que es una fuente posible de tragedia moderna, y la tragedia esperada tendr\u00e1 lugar como iron\u00eda hist\u00f3rica en que poderes no espirituales devorar\u00e1n los poderes del esp\u00edritu y los degradar\u00e1n al nivel de sus sirvientes.<\/p>\n<p>Una cosa es digna de atenci\u00f3n sobre las contemplaciones tanto de Hegel como de Kierkegaard sobre la naturaleza tr\u00e1gica de los tiempos modernos, la cual conecta a ambos pensadores, quienes son de otro modo muy distintos. En ambos casos el sentido de lo tr\u00e1gico es alterado, perdiendo su precisi\u00f3n y volvi\u00e9ndose identificado con algo que no es tr\u00e1gico. La Ant\u00edgona de Kierkegaard es una persona desgraciada pero el fil\u00f3sofo la llama un ser tr\u00e1gico e identifica lo tr\u00e1gico con desastre y sufrimiento desesperado. Hegel describe los acontecimientos de los tiempos modernos como un conflicto entre poderes subterr\u00e1neos e impredecibles con los poderes del esp\u00edritu y llama estas acciones \u201cTrag\u00f6die im Sittlichen\u201d, aunque en realidad esta narrativa no se representa como un conflicto tr\u00e1gico sino como una transformaci\u00f3n ir\u00f3nica y sustituci\u00f3n. Ambos pensadores comienzan as\u00ed el proceso nefasto de la transformaci\u00f3n del sentido de lo tr\u00e1gico, un proceso que culmin\u00f3 en el siglo XX, cuando la irreflexiva opini\u00f3n p\u00fablica llama tr\u00e1gicos cualquier accidente e incidente aleatorio. Desde el punto de vista\u00a0 de nuestros tiempos, cualquier accidente de carretera, cualquier desastre natural es una tragedia y la tragedia es m\u00e1s grande y desgarradora cuantas m\u00e1s vidas humanas reclama, de forma que parece como si su esencia fuera meramente un n\u00famero, un monto, una cantidad.<\/p>\n<p>Este desplazamiento en el significado de lo tr\u00e1gico con respecto a la opini\u00f3n p\u00fablica no es un asunto trivial ni marginal, sino un fen\u00f3meno revelador que dice y desvela algo sobre s\u00ed. El siglo XX, que al inicio llam\u00e9 el siglo de Grete Samsa, trata lo tr\u00e1gico de una manera adversa y lo reemplaza con otra cosa, algo que en realidad no es m\u00e1s que un mero sustituto \u2013es decir, una imitaci\u00f3n falsa, un simulacro de lo tr\u00e1gico. Porque todo tipo de accidentes y calamidades incidentales son acompa\u00f1ados por el adjetivo \u201ctr\u00e1gico\u201d, podr\u00eda parecer a la gente, en una \u00e9poca no-tr\u00e1gica, que se encuentran rodeados por lo tr\u00e1gico y encontr\u00e1rselo a cada paso, a pesar de que en realidad simplemente est\u00e1n vadeando accidentes que han sido reducidos a fallas t\u00e9cnicas y reparables, y de que sus vidas han sido purgadas de la fatalidad y reducidas a la contingencia.<\/p>\n<p>III<\/p>\n<p>Me gustar\u00eda examinar con mayor cuidado al menos dos circunstancias que estorban, o incluso excluyen, la posibilidad de lo tr\u00e1gico en nuestro tiempo. Vivimos en un periodo post-heroico. Tal aserci\u00f3n no significa que no hayan tenido lugar actos heroicos durante el siglo XX. Quiere decir simplemente que cualquier cosa noble, grande, valiente que sea hecha, o po\u00e9tica y bella que sea creada, es inmediatamente expuesta a la amenaza de ser reducida al nivel de lo estrecho de miras, lo prosaico, lo mezquino, lo banal, y en este flujo de indiferencia y Gleichschaltung<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><strong>[4]<\/strong><\/a> pierde su individualidad. Una fuerza poderosa del siglo XX que influye en la opini\u00f3n p\u00fablica y a trav\u00e9s de ella se extiende y lo permea todo es el servilismo. El lacayo no conoce y, m\u00e1s importante, no reconoce a un h\u00e9roe. La peculiaridad de la mirada servil del mundo est\u00e1 en que lo transforma todo a su propio nivel, que es desalmado, y lo mira todo desde su propia perspectiva y su propio punto de vista, que se encuentra determinado por un odio, una sospecha y una deshonestidad clandestinos, ocultos o abiertos. A diferencia del tiempo de Goethe y Hegel, cuando los lacayos ten\u00edan \u201cdescubiertos\u201d a sus amos, y porque los conoc\u00edan \u201cde cerca\u201d no pod\u00edan ver a ninguno de ellos como h\u00e9roe; hoy el lacayo se ha vuelto el amo y el dirigente, dictando al p\u00fablico y determinando su moral y su gusto. La visi\u00f3n del mundo acechante y chismosa, concentrada en la prensa sensacionalista, lo sabe todo sobre todo el mundo y puede as\u00ed chantajear a quien sea con testimonios y material comprometedor, ya sean reales o fabricados.<\/p>\n<p>El otro, todav\u00eda m\u00e1s importante, obst\u00e1culo que se interpone en el camino de la posibilidad de lo tr\u00e1gico en los tiempos modernos es la trivializaci\u00f3n y la domesticaci\u00f3n de la muerte. La muerte ha perdido su car\u00e1cter horrible liberador y ha sido hundida al nivel de la parte ordinaria de la vida cotidiana. La muerte de otra persona, la muerte de alguien cercano ya no es un choque que provoca malestar, la muerte se ha vuelto trillada y ha descendido al nivel del suelo \u2013es decir, en la familiaridad y sinsentido de las cosas, artefactos, informaci\u00f3n, sensaciones fugaces producidas como en una cinta transportadora, pasando a trav\u00e9s de la realidad y desapareciendo sin dejar huella. Gilgamesh es descrito correctamente como el primer h\u00e9roe tr\u00e1gico que aparece en la Historia. Gilgamesh es sacudido por la muerte de un amigo, es incapaz de recuperarse de este choque; y esta angustia lo desv\u00eda hacia un camino distinto y es el inicio de un movimiento nuevo, diferente \u2013la b\u00fasqueda de la inmortalidad. Gilgamesh como figura tr\u00e1gica unifica en sus acciones la transitoriedad de la vida terrenal con la b\u00fasqueda de la inmortalidad. La esencia de lo tr\u00e1gico, tal y como est\u00e1 personalizada por Gilgamesh, es la naturaleza contradictoria del tiempo, la disputa entre lo temporal y lo permanente.<\/p>\n<p>En nuestro tiempo, la expresi\u00f3n externa de la impiedad con respecto a la muerte consiste en esos ritos funerales que tienen un car\u00e1cter p\u00fablico y que se retransmiten en televisi\u00f3n. Durante estos ritos, la manifestaci\u00f3n de homenaje a los difuntos retrocede a un segundo plano y la posici\u00f3n m\u00e1s prominente es tomada por la vanidad y ambici\u00f3n de los vivientes que consideran tomar parte en el funeral como una bienvenida oportunidad de mostrarse y presentarse a s\u00ed mismos ante el p\u00fablico.<\/p>\n<p>IV<\/p>\n<p>La figura central en la historia de Kafka La transformaci\u00f3n (Die Verwandlung), escrita en 1911, no es Gregor Samsa, quien se transforma de la noche a la ma\u00f1ana en una enorme criatura parecida a un insecto (\u201cein ungeheueres Ungeziefer\u201d), sino su hermana Grete. Interviene activamente en la trama y sus acciones producen sus verdaderos puntos de inflexi\u00f3n y giros \u2013es decir, transformaciones. La grotesca transformaci\u00f3n ocurre en el momento en que Grete Samsa deja de tratar a su hermano como un ser humano, liber\u00e1ndose de la duda y la indecisi\u00f3n sobre si es un ser humano o un animal, y su presencia se vuelve inaguantable para ella. En este momento Grete abandona a su hermano y renuncia a \u00e9l en cuanto a ser humano: ya no es su hermano quien yace en la habitaci\u00f3n adyacente, sino algun tipo de monstruo extra\u00f1o (\u201cein Untier\u201d). Es l\u00f3gico que Grete Samsa, una anti-Ant\u00edgona moderna, no entierre ella misma a su hermano, sino que deja la tarea a la mujer de la limpieza para asegurarse de que sus restos son limpiados (\u201cwegschaffen\u201d) y desaparecen de la faz de la Tierra. No falleci\u00f3 una persona, m\u00e1s bien muri\u00f3, pereci\u00f3, estir\u00f3 la pata un animal. La sirvienta dice del muerto Gregor Samsa: \u201c\u2026es ist krepiert, da liegt es, ganz und gar krepiert!\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> Cuando las relaciones entre gente se vuelven tan despersonalizadas que los unos a los otros se consideran insectos pestilentes, ser\u00eda grotesco enterrar los restos de la gente-no-gente, estos insectos humanos, pues ello se corresponde a su estado \u2013es decir, su grotesca transformaci\u00f3n, que un funeral no puede ser arreglado para ellos- sino que ser\u00e1n quitados de en medio con utensilios banales, una escoba, una pala y un trapo, y dispuestos prosaicamente. \u201cEs\u201d y \u201ckrepieren\u201d \u2013estas son las expresiones apropiadas para tratar con la grotesca transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero porque la gente, incluso en su forma inhumana, est\u00e1 dotada de conciencia y lenguaje, debe justificar sus acciones de alg\u00fan modo \u2013ante s\u00ed misma y ante otros. Y Grete Samsa, la anti-Ant\u00edgona de los tiempos modernos, reflexiona en voz alta como sigue: Gregor Samsa no es en adelante su hermano, ni un ser humano. Si \u00e9l fuera su hermano y un ser humano mostrar\u00eda consideraci\u00f3n por la familia, no perturbar\u00eda su paz y tranquilidad, y voluntariamente se retirar\u00eda de la casa.<\/p>\n<p>Pues la familia, incluida Grete Samsa, desea tener paz y tranquilidad (\u201cseine Ruhe haben\u201d) y todo aquello que perturba esta paz es desagradable, repelente, debe ser apartado del camino, quitado de en medio. Y absolutamente nada debe permitirse que inquiete esta paz, ni tan solo la muerte: la muerte ha perdido todo su poder estremecedor, es impotente contra la rutina establecida, la paz ordinaria en la que la gente conf\u00eda. Grete Samsa personifica esta inquebrantable \u201cpaz y tranquilidad\u201d de los tiempos modernos que no puede ser molestada por nada y que, por lo tanto, avanza a grandes pasos hacia su objetivo \u2013sobre cad\u00e1veres. El cuerpo joven de Grete Samsa, su exuberante, pugnaz y prol\u00edfica juventud, se sacude de encima todo lo que pudiera amenazar su irreprimible crecimiento, incluyendo la muerte de su hermano, y no hay nada, absolutamente nada que pudiera estropear este crecimiento y proliferaci\u00f3n. No estremecidos por nada, inquebrantables por toda muerte, los parientes en duelo de Gregor Samsa caminan hacia adelante, incluso despu\u00e9s de la muerte de un hermano e hijo est\u00e1n enteramente preocupados con \u201cperspectivas para el futuro\u201d (\u201cAussichten f\u00fcr die Zukunft\u201d) que son, como se vuelve claro despu\u00e9s de la muerte del hijo y hermano, \u201caltamente ventajosas y de lo m\u00e1s prometedoras, especialmente a largo plazo\u201d (\u201c\u00fcberaus g\u00fcnstig und besonders f\u00fcr sp\u00e4ter vielversprechend\u201d).<\/p>\n<p>Grete Samsa, no molestada por nada, ni siquiera por la muerte de su hermano, avanza a grandes pasos hacia su futuro, que es una reproducci\u00f3n del pasado, y as\u00ed su vida siguiente ser\u00e1 solo una repetici\u00f3n de esterilidad, estrechez de miras, rutina pasada, y pondr\u00e1 toda su energ\u00eda juvenil en esta repetici\u00f3n est\u00e9ril.<\/p>\n<p>Por eso la \u201ctransformaci\u00f3n\u201d de Kafka es ir\u00f3nica y grotesca en muchos niveles y tiene muchos significados. La gente ha sido ya tan transformada y atrapada en la banalidad, la rutina de cada d\u00eda, la estrechez de miras, la mezquindad, que consideran ser lo \u201cnormal\u201d y lo ordinario, que no tienen el poder, la inclinaci\u00f3n o la voluntad de liberarse de estas condiciones degradantes y as\u00ed transformarse verdadera y realmente a s\u00ed mismos. Gregor Samsa se transforma en un insecto de la noche a la ma\u00f1ana, pero esta transformaci\u00f3n externa y naturalista solo enfatiza que internamente y espiritualmente se mantiene dentro de la banalidad y la constricci\u00f3n de su vida hasta el momento. Ha cambiado solo de forma, su ser no se ha transformado. La muerte es degradada, y ni siquiera ella tiene ya el poder de arrancar a la gente de esta banalidad y estrechez de miras.<\/p>\n<p>Pero \u00bfes el poder de la banalidad en marcha, que camina incluso sobre cad\u00e1veres, personificado en la figura de Grete Samsa, quien es la anti-Ant\u00edgona de los tiempos modernos, realmente tan omnipotente que puede excluir toda posibilidad de lo tr\u00e1gico y en su cruzada victoriosa por el mundo barrer toda posible Ant\u00edgona de su lado?<\/p>\n<p>Tuve que llevar la situaci\u00f3n hasta aqu\u00ed de este modo para poder hacer m\u00e1s precisa la pregunta inicial sobre la posibilidad, o imposibilidad, de lo tr\u00e1gico en nuestros tiempos y reformularla en otra pregunta: \u00bfQui\u00e9n, si alguien puede, es capaz de rebelarse contra la omnipotencia real o imaginaria de Grete Samsa? \u00bfQui\u00e9n la desafiar\u00e1 a ella, la Ant\u00edgona moderna?<\/p>\n<p>V<\/p>\n<p>No es dif\u00edcil de adivinar hacia d\u00f3nde voy con esto. Creo que es tiempo de liberar a Milena Jesensk\u00e1, para que ya no tenga que encogerse en la sombra de la obra de Kafka como una figura de paso en su biograf\u00eda. El trabajo literario de Jesensk\u00e1 no puede ser medido al lado de la obra po\u00e9tica de Kafka. Pero el destino de Jesensk\u00e1 \u2013en t\u00e9rminos de su grandeza e importancia\u2013 s\u00ed que se corresponde con el trabajo de Kafka. El destino y la producci\u00f3n se co-responden, es decir, est\u00e1n involucrados en una pol\u00e9mica y disputa, y en esta discusi\u00f3n nace una voz de los tiempos modernos que no est\u00e1 de acuerdo con Grete Samsa y que pone su omnipotencia en duda. Esta correspondencia entre destino y producci\u00f3n literaria, la producci\u00f3n siendo representada por un jud\u00edo de Praga que escribe en alem\u00e1n, y el destino siendo personificado por una mujer checa, es tambi\u00e9n la \u00faltima, concluyente y final palabra de esa comunidad de checos, alemanes y jud\u00edos que convergi\u00f3 en Praga como el \u201cCentro de Europa\u201d y que hoy ha sido irreparablemente perdida.<\/p>\n<p>Nuestro tiempo, dice Franz Kafka con su trabajo, excluye lo tr\u00e1gico; es un tiempo fundamentalmente opuesto y hostil a lo tr\u00e1gico. Este periodo puede ser salvado, es decir, sacado de la banalidad del mal a trav\u00e9s del sacrificio tr\u00e1gico, responde Milena Jesensk\u00e1 al escepticismo de Kafka, no con palabras, sino a trav\u00e9s de su actitud y su destino<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el destino de Milena Jesensk\u00e1, que es commensurable con el trabajo de Kafka y al mismo tiempo est\u00e1 en disputa con \u00e9l? Su destino fue morir en un campo de concentraci\u00f3n alem\u00e1n. Este hallazgo es correcto, pero no explica toda la verdad. El destino de Milena Jesensk\u00e1 es que encuentre su muerte en un campo de concentraci\u00f3n alem\u00e1n, pero hubiera encontrado el mismo final en cualquier otro campo de concentraci\u00f3n de esa \u00e9poca. El destino de Milena Jesensk\u00e1 es importante porque en una situaci\u00f3n hist\u00f3rica desesperada, el corto periodo de tiempo entre oto\u00f1o de 1938 y oto\u00f1o de 1939, simult\u00e1neamente se enfrent\u00f3 a las tres formas de mal que tuvieron una influencia determinante en ese periodo: el mal del nazismo alem\u00e1n, el mal del bolchevismo ruso, y el mal de la conducta europea del tipo personificado por el Acuerdo de M\u00fanich<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>Tal vez haya acuerdo entre la Ant\u00edgona de S\u00f3focles y la Ant\u00edgona moderna en el hecho de que ambas sobresalen de la multitud silenciosa y asustada, salen de la fila y, solas, se convierten en figuras excepcionales. Sobresalen de la multitud para hablar claro y tomar acci\u00f3n contra lo que consideran ser un orden malvado. La Ant\u00edgona moderna tiene \u201cun ojo extra\u201d (\u201cein Auge zuveil\u201d). La Ant\u00edgona moderna tiene un ojo extra porque los otros y todos los dem\u00e1s tienen un ojo, o ambos, medio cerrados para no ver el mal existente, no dispuestos a ver el mal en todas sus formas. Ellos solo ven el mal en una forma, pero entornan los ojos para no ver la segunda o tercera forma del mal. Quien tiene un ojo extra no solo mira qu\u00e9 ocurre a su entorno, no solo descubre e identifica el mal en todas sus formas, sino que tambi\u00e9n mira \u2013y esto es clarividencia tr\u00e1gica- qu\u00e9 debe hacer, qu\u00e9 acci\u00f3n debe tomar: para resistir todas las formas del mal. Pero, en inferioridad num\u00e9rica, necesariamente sucumbe.<\/p>\n<p>Me gustar\u00eda evitar un malentendido. No trato de afirmar que Milena Jesensk\u00e1 es la Ant\u00edgona de los tiempos modernos. Estoy diciendo algo distinto: quien quiera que examine la posibilidad o imposibilidad de la existencia de lo tr\u00e1gico en los tiempos modernos no puede pasar por alto el destino de Milena Jesensk\u00e1. Hay algo peculiar sobre su destino. Y por eso me gustar\u00eda hacer mi pregunta inicial sobre la posibilidad o imposibilidad de la existencia de lo tr\u00e1gico en los tiempos modernos todav\u00eda m\u00e1s precisa y reformularla una vez m\u00e1s as\u00ed: \u00bfQu\u00e9 obst\u00e1culos se encuentra la potencial Ant\u00edgona moderna que le impiden convertirse en una Ant\u00edgona real?<\/p>\n<p>La tragedia de S\u00f3focles es normal y err\u00f3neamente interpretada como el conflicto entre dos necesidades igualmente justificadas: la colisi\u00f3n de la autoridad estatal, que est\u00e1 obligada a castigar traidores, con la piedad de la familia, cuyo deber es enterrar a sus miembros muertos y no dejarlos a la merced de los predadores. Pero la base m\u00e1s profunda de este conflicto es la colisi\u00f3n entre las leyes escritas y temporales de los humanos y las leyes no escritas y eternas de los dioses; as\u00ed el conflicto se representa como la disputa inevitable entre dos individuos: Creonte y Ant\u00edgona.<\/p>\n<p>La dificultad que se interpone en el camino de la potencial Ant\u00edgona moderna para convertirse en la Ant\u00edgona verdadera yace en que su adversario es \u201cindividualit\u00e4tslos\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>. El Creonte moderno no es una personalidad individual, sino una persona sin individualidad, aunque el Creonte moderno es un poder omnipresente y dominante, es al mismo tiempo an\u00f3nimo. Por eso la potencial Ant\u00edgona de los tiempos modernos no puede nunca confrontarse con Creonte cara a cara, su conversaci\u00f3n y conflicto nunca tiene lugar al mismo nivel. Este elemento meramente humano, que falla al reconocer y suprime lo \u201cdivino\u201d, esta provisionalidad y transitoriedad de las \u00f3rdenes y dominios humanos, es an\u00f3nima y sin rostro; no es la singularidad del individuo, sino el anonimato de un sistema poderoso y dominante.<\/p>\n<p>VI<\/p>\n<p>Al principio de mi conferencia plante\u00e9 la cuesti\u00f3n de si lo tr\u00e1gico es posible en nuestro tiempo, pero omit\u00ed y ocult\u00e9 la m\u00e1s importante pregunta: \u00bfQu\u00e9 es lo tr\u00e1gico? Por eso voy a hacer mi pregunta m\u00e1s precisa todav\u00eda y voy a reformularla: \u00bfQu\u00e9 es lo tr\u00e1gico y qu\u00e9 significa la posibilidad o imposibilidad de lo tr\u00e1gico para los tiempos modernos?<\/p>\n<p>Arist\u00f3teles fue el primero en investigar la naturaleza de la tragedia en su Po\u00e9tica. Para que el fil\u00f3sofo haya podido escribir un tratado sobre la naturaleza de la tragedia, deben haber existido ya las obras de poetas que en su tiempo fueran presentadas en forma de teatro. La tragedia como trabajo de poes\u00eda es m\u00e1s antigua y original que el tratado cient\u00edfico de la tragedia. Pero esta distinci\u00f3n entre filosof\u00eda y poes\u00eda no dice todav\u00eda la completa verdad sobre la naturaleza de la tragedia. M\u00e1s antigua y original que el tratado cient\u00edfico, pero tambi\u00e9n m\u00e1s antigua y original que una obra po\u00e9tica, llamada tragedia, es el trabajo de los ciudadanos de Atenas, y este trabajo com\u00fan es conocido como la polis. \u201cNosotros, los ciudadanos atenienses\u201d, dice Plat\u00f3n, \u201csomos los creadores de la m\u00e1s bella y c\u00e1lida tragedia\u201d (\u201ctrag\u00f3di\u00e1s autoi poietai\u201d). Plat\u00f3n, utilizando la ambig\u00fcedad de las palabras mim\u00e9sis y poi\u00e9sis, argumenta como sigue: mientras poetas y escritores de tragedias imitan la realidad, nosotros, los ciudadanos, somos esta realidad en forma de polis. No somos (solo) poetas, somos los autores reales, somos los creadores de la m\u00e1s verdadera tragedia (\u201ctrag\u00f3di\u00e1 al\u00e9th\u00e9stat\u00e9\u201d). Esta tragedia se representa como una disputa (\u201cpolemos\u201d), como una lucha entre lo humano y lo divino, entre lo temporal y lo permanente, entre lo banal y lo noble, y la polis se establece, persiste y se renueva a s\u00ed misma en esta disputa. Si lo meramente humano forzara lo divino en esta disputa, que es la m\u00e1s verdadera de las tragedias, lo banal devorar\u00eda lo noble y lo temporal derrotar\u00eda lo permanente; la Comunidad, la polis, se desintegrar\u00eda y se extinguir\u00eda, y con ella la m\u00e1s verdadera de las tragedias. La tragedia creada por los ciudadanos de Atenas es el medio por el cual la Comunidad (polis) se establece, renueva y mantiene. El lugar m\u00e1s natural y la cuna de la tragedia es la pol\u00edtica, no la po\u00e9tica, como el \u00e1rea donde individuos geniales crean sus obras.<\/p>\n<p>Cuando Hegel y Kierkegaard en el siglo XIX, y Georg Luk\u00e1cs (Die Seele und die Formen, Berl\u00edn 1911) y Paul Ernst (Der Weg zur Form, Berl\u00edn 1906) a comienzos de nuestro siglo, investigaron la diferencia entre la tragedia antigua y la moderna, e hicieron la pregunta de si una Ant\u00edgona moderna era posible, no les importaba si un nuevo S\u00f3focles o un nuevo Shakespeare aparecer\u00edan. Su pregunta formaba parte del pensamiento cr\u00edtico que daba la bienvenida a la \u00e9poca moderna, pero al mismo tiempo encontr\u00f3 contradicciones y unilateralidades en ella, descubriendo una tendencia imparable a ir m\u00e1s all\u00e1 de todo l\u00edmite en sus mismos cimientos; el pensamiento cr\u00edtico expres\u00f3 as\u00ed la preocupaci\u00f3n de que, en lugar de lo tr\u00e1gico, lo grotesco y la caricatura pudieran convertirse en la articulaci\u00f3n adecuada de esta \u00e9poca, en que la tendencia hacia lo inconmensurable y lo inmoderado, hacia la superaci\u00f3n y la ignorancia de los l\u00edmites, se expresa y se esclarece. Por eso la cuesti\u00f3n de si es posible que la tragedia, o mejor dicho lo tr\u00e1gico, exista en los tiempos modernos es id\u00e9ntica a la cuesti\u00f3n de si la era moderna tiene el poder de unir lo que le permitir\u00eda, dados sus prerrequisitos y sus circunstancias, poder crear la solidaridad que los griegos llamaban polis, y tambi\u00e9n koin\u00f3ni\u00e1, la comunidad de humanos y dioses \u2013la tierra y los cielos (ver Plat\u00f3n, Gorgias, 508a)- es decir, el equivalente moderno, no una imitaci\u00f3n de la antigua polis.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Texto aparecido originalmente como \u201cStolet\u00ed Mark\u00e9ty Samsov\u00e9\u201d, conferencia dentro del ciclo \u201cKafka a Praha\u201d organizado por el Instituto Goethe en Praga los d\u00edas 24-27 de noviembre de 1992. En Stolet\u00ed Mark\u00e9ty Samsov\u00e9, \u010cesk\u00fd spisovatel, Prague 1993, p. 11\u201321. La traducci\u00f3n al castellano es de Gerard Mar\u00edn Plana, que toma como referencia una versi\u00f3n del texto en ingl\u00e9s, cotejada con el original checo. [Nota del traductor]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Hegel, G.W.F. (1979): Sobre las maneras de tratar cient\u00edficamente el derecho natural. Madrid, Aguilar. Introducci\u00f3n, traducci\u00f3n y notas de Dalmacio Negro Pav\u00f3n. [N. del t.]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> La expresi\u00f3n ha sido traducida como \u201cTragedia de la vida \u00e9tica\u201d. [N. del t.]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> T\u00e9rmino que suele usarse para describir el proceso mediante el cual el nazismo se hizo con el poder e instaur\u00f3 su r\u00e9gimen en Alemania. Literalmente, podr\u00eda traducirse como \u201ccoordinaci\u00f3n\u201d o \u201cunificaci\u00f3n\u201d. [N. del t.]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Que podr\u00eda traducirse como \u201cesto [Es] ha estirado la pata [krepiert], ah\u00ed est\u00e1, lo que se dice estirado la pata [krepiert]\u201d. [N. del t.]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> \u201cEn los casos excepcionales y extremos el riesgo de la muerte es la \u00fanica opci\u00f3n que permite que la patria no se deshaga y no se hunda, que la naci\u00f3n no se convierta en un indiferente reba\u00f1o de productores, consumidores y servidores. La muerte heroica es un juramento y convoca a jurar, funda una comunidad de hombres libres. De ella nace la comunidad\u201d. Karel Kos\u00edk, \u201c\u00bfSon vanos los sacrificios?\u201d, dentro de \u201cEl joven y la muerte\u201d, texto de 1994. Reflexiones antediluvianas. M\u00e9xico, \u00cdtaca. P\u00e1g. 167. [N. del t.]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Acuerdo \u201cque se firm\u00f3 en el oto\u00f1o de 1938 en la capital de Baviera y que le permiti\u00f3 a Hitler destrozar a Checoslovaquia\u201d. Su esp\u00edritu \u201ces el repliegue y la capitulaci\u00f3n ante el mal, a cuya agresividad se rinden en sacrificio el territorio, la soberan\u00eda, la libertad, el honor y la solidaridad con la injustificada esperanza de que el agresor se harte y se detenga.\u201d Palabras de Karel Kos\u00edk en otro texto del mismo a\u00f1o que el que se traduce aqu\u00ed, \u201cLos c\u00edrculos infernales\u201d, publicado dentro de Reflexiones antediluvianas. Ed. cit., p\u00e1g. 125. La cuesti\u00f3n es una preocupaci\u00f3n general de Kos\u00edk. [N. del t.]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Traducible como \u201cdes-individualizado\u201d, \u201csin individualidad\u201d. [N. del t.]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p style='font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 150%; text-decoration: none;' align='JUSTIFY'>La Ant\u00edgona moderna no es un ser tr\u00e1gico, solo uno desgraciado, que se atormenta hasta la muerte en una inmersi\u00f3n rom\u00e1ntico-subjetiva en la aflicci\u00f3n personal, sin tener el poder, en la vida o la muerte, de alcanzar el aislamiento de la gente y convertirse en la semilla de la solidaridad humana (la polis moderna).<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":3559,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-3558","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3558","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3558"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3558\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3559"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3558"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3558"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3558"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}