{"id":3650,"date":"2019-03-01T10:06:27","date_gmt":"2019-03-01T09:06:27","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3650"},"modified":"2020-02-19T08:27:34","modified_gmt":"2020-02-19T07:27:34","slug":"pedro-scaron-o-lecciones-para-marxistas-de-un-marxologo-libertario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3650","title":{"rendered":"Pedro Scaron, o lecciones para marxistas de un marx\u00f3logo libertario"},"content":{"rendered":"\r\n<div class=\"wp-block-image\">\r\n<figure class=\"alignleft is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-3653\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ScaronImagen3.jpg\" alt=\"\" width=\"251\" height=\"446\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ScaronImagen3.jpg 341w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ScaronImagen3-169x300.jpg 169w\" sizes=\"auto, (max-width: 251px) 100vw, 251px\" \/><\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>El principal acontecimiento en esta historia pol\u00edtica de las traducciones y las ediciones de\u00a0<strong>El Capital<\/strong>\u00a0se produjo en julio de 1975, cuando apareci\u00f3 el primer volumen de El capital publicado por Siglo XXI y traducido por Pedro Scaron. En todo caso, un acontecimiento cuya importancia s\u00f3lo puede equipararse con la primera traducci\u00f3n directa del alem\u00e1n por Juan Bautista Justo en 1898. Sin llegar a ser \u2013ni pretenderlo\u2013 una edici\u00f3n cr\u00edtica de El capital, Scaron somet\u00eda a una cr\u00edtica demoledora las traducciones previas amparadas en sucesivas fuentes de autoridad y repon\u00eda el problema de la necesaria elecci\u00f3n entre las ediciones\u00a0\u201c<em><strong>originales\u201d<\/strong><\/em>; sentaba as\u00ed las coordenadas para una futura edici\u00f3n cr\u00edtica. De todos modos, que la versi\u00f3n preparada por Scaron fuera la m\u00e1s rigurosa y cuestionase la autoridad de los centros pol\u00edticos de edici\u00f3n \u2013ya fueran Stuttgart, Mosc\u00fa o Pek\u00edn\u2013 no significa que ella misma quedara ajena a las querellas pol\u00edticas.<br \/><br \/>La editorial Siglo XXI, fundada en M\u00e9xico en 1966 por el argentino Arnaldo Orfila Reynal (1897-1998), despu\u00e9s de haber sido defenestrado del Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, si bien no respond\u00eda a una orientaci\u00f3n pol\u00edtica, desarrollaba en el continente desde una d\u00e9cada atr\u00e1s intensa labor de modernizaci\u00f3n intelectual, en la cual la actualizaci\u00f3n cr\u00edtica del marxismo fue uno de los pivotes, publicando autores como Gramsci, Marcuse, Althusser, Balibar, Mandel o L\u00f6wy, junto a otros no pertenecientes a la tradici\u00f3n marxista pero que dialogaban productivamente de un modo u otro con ella, como Foucault, Barthes o Bachelarld.<br \/><br \/>La filial porte\u00f1a de Siglo XXI, que comenz\u00f3 a funcionar en 1966 sobre todo como casa importadora, alcanz\u00f3 un elevado nivel de productividad propia desde 1971, cuando se fusion\u00f3 con Editorial Signos, un emprendimiento de intelectuales de la nueva izquierda \u2013Jos\u00e9 Aric\u00f3, H\u00e9ctor Schmucler, Juan Carlos Garavaglia, Santiago Funes y Enrique T\u00e1ndeter\u2013 que hab\u00edan roto con el Partido Comunista de Argentina pocos a\u00f1os atr\u00e1s. El grupo editor de Signos hab\u00eda lanzado en 1970 un programa de ediciones cr\u00edticas de Marx que significaban tomar el relevo de las editoriales comunistas. Un dato que puede parecer menor, pero que en su formalidad encierra enorme significaci\u00f3n: es la primera casa editorial que abandona la espa\u00f1olizaci\u00f3n de los nombres propios que se arrastraba al menos desde la Espa\u00f1a del siglo XIX, estampando en tapas y portadas\u00a0\u201c<strong>Karl Marx\u201d<\/strong>, en lugar de\u00a0\u201c<strong>Carlos Marx\u201d<\/strong>.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p><br \/>Comenzaron ese a\u00f1o con el lanzamiento de una cuidada edici\u00f3n de Miseria de la filosof\u00eda (29) y siguieron en marzo de 1971 con la primera versi\u00f3n castellana del manuscrito correspondiente al cap\u00edtulo VI (in\u00e9dito) del libro I de El capital, redactado por Marx entre 1863 y 1866.\u00a0<strong>(30)<\/strong>\u00a0<br \/>En un folleto promocional aparecido el mismo a\u00f1o, Editorial Signos anunciaba para febrero de 1971 el lanzamiento del primer volumen de los Grundrisse, traducido por un equipo que formaban Pedro Scaron, Miguel Murmis y Jos\u00e9 Aric\u00f3.\u00a0<strong>(31)<\/strong>\u00a0Se trataba de una edici\u00f3n cr\u00edtica de los manuscritos redactados por Marx entre 1857-1858 y editados por el Instituto Marx-Engels-Lenin de Mosc\u00fa, en dos vol\u00famenes, con el t\u00edtulo de Grundrisse der Kritik der politischen Oekonomie.\u00a0<strong>(32)<\/strong>\u00a0Pero en el \u00ednterin se produjo la fusi\u00f3n de Signos con Siglo XXI de Argentina, de modo que la obra apareci\u00f3 finalmente por esta casa editorial en tres vol\u00famenes, publicados de manera sucesiva en 1971, 1972 y 1976.\u00a0<strong>(33)<\/strong>\u00a0<br \/><br \/>En forma simult\u00e1nea a la edici\u00f3n argentina aparec\u00edan otras versiones castellanas en Madrid\u00a0<strong>(34)<\/strong>\u00a0y La Habana\u00a0<strong>(35)<\/strong>, pero retraducidas del franc\u00e9s. S\u00f3lo a finales de la d\u00e9cada de 1970 y comienzos de la siguiente se emprendieron nuevas ediciones basadas en el original alem\u00e1n, una en Barcelona (36) y otra en M\u00e9xico, esta \u00faltima realizada por el incansable Roces.\u00a0<strong>(37)<\/strong>\u00a0Pero ninguna de ellas alcanz\u00f3 el reconocimiento y la circulaci\u00f3n internacional de la edici\u00f3n traducida por Scaron, que a\u00fan se reimprime.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p><br \/>El lanzamiento del primer volumen de El capital fue promovido por Siglo XXI de Argentina con otro folleto que circulaba en librer\u00edas en forma gratuita a finales de 1974 o comienzos de 1975. Una presentaci\u00f3n carente de firma, sin duda redactada por Jos\u00e9 Aric\u00f3, anunciaba un plan general de ediciones de la obra de Marx que despu\u00e9s de\u00a0<strong>Miseria de la filosof\u00eda<\/strong>,\u00a0<strong>El capital. Cap\u00edtulo VI<\/strong>\u00a0(in\u00e9dito) y los\u00a0<strong>Grundrisse<\/strong>, seguir\u00eda con una\u00a0\u201c<em><strong>edici\u00f3n popular\u201d<\/strong><\/em>\u00a0de El capital en ocho peque\u00f1os vol\u00famenes, Teor\u00edas sobre la plusval\u00eda en seis peque\u00f1os vol\u00famenes y, finalmente,\u00a0<strong>La Guerra Civil en Francia<\/strong>\u00a0traducido por Ram\u00f3n Alcalde. Es curioso que el folleto promocional hable a\u00fan de plusval\u00eda cuando uno de los signos distintivos de la edici\u00f3n de Siglo XXI es corregir la traducci\u00f3n de ese concepto por el de plusvalor.\u00a0<strong>(38)<\/strong><br \/><br \/>La traducci\u00f3n de Pedro Scaron fue el primer esfuerzo por establecer una edici\u00f3n cr\u00edtica de El capital en cualquier idioma, incluso el alem\u00e1n, ruso o franc\u00e9s.\u00a0<strong>(39)<\/strong>\u00a0Era el primer volumen de una colecci\u00f3n llamada a alcanzar enorme significaci\u00f3n en los a\u00f1os siguientes para la cultura marxista hispanoamericana: la Biblioteca del Pensamiento Socialista, que dirigir\u00e1 Jos\u00e9 Aric\u00f3. En una antol\u00f3gica\u00a0\u201c<em><strong>Advertencia del traductor\u201d<\/strong><\/em>\u00a0que alcanzaba\u00a0<strong>(40)<\/strong>\u00a0p\u00e1ginas, numeradas en romanos, Pedro Scaron pon\u00eda en cuesti\u00f3n la noci\u00f3n de\u00a0\u201c<em><strong>texto definitivo\u201d<\/strong><\/em>, ya fuese que se tratara del establecido en la edici\u00f3n preparada por Engels, en la de Kautsky o en la del Instituto Marx-Engels-Lenin. Scaron se\u00f1alaba que en vida de Marx se hab\u00edan publicado tres versiones distintas: la original alemana de 1867; la segunda versi\u00f3n alemana de 1872-1873, donde el autor suprimi\u00f3 algunos pasajes al mismo tiempo que a\u00f1adi\u00f3 o reelabor\u00f3 otros; y la\u00a0\u201c<em><strong>popular\u201d<\/strong><\/em>\u00a0francesa (1872-1875) para la cual Marx,\u00a0\u201c<em><strong>quien sol\u00eda estimar a los franceses como revolucionarios pr\u00e1cticos pero no como te\u00f3ricos, simplific\u00f3 \u2013por momentos adocen\u00f3\u2013 muchos de los pasajes m\u00e1s complejos y profundos del original\u201d<\/strong><\/em>. No obstante, Marx\u00a0\u201c<em><strong>compens\u00f3 en cierta medida esas simplificaciones al injertar en el tronco endeble del texto franc\u00e9s una serie de agregados, en su mayor parte muy valiosos\u201d<\/strong><\/em>\u00a0y al reelaborar algunos tramos.\u00a0\u201c<em><strong>El tomo I de El capital \u2013concluye Scaron\u2013 comienza a convertirse en algo as\u00ed como un enorme palimpsesto en el que capas de redacci\u00f3n generalmente (no siempre) m\u00e1s ricas recubren buena parte de la redacci\u00f3n originaria\u201d<\/strong><\/em>.\u00a0<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p><br \/>Ante la existencia de estas tres versiones marxianas, quienes asumieron la tarea de editar El capital tras la muerte de Marx deb\u00edan escoger entre diversas opciones. Para preparar la tercera (1883) y cuarta (1890) ediciones alemanas, Engels opt\u00f3 razonablemente por tomar como base la segunda edici\u00f3n alemana, corrigi\u00e9ndola con un ejemplar de la versi\u00f3n francesa que Marx hab\u00eda dejado anotada, indicando qu\u00e9 pasajes de \u00e9sta deb\u00edan incorporarse a aqu\u00e9lla. Esta labor present\u00f3 a Engels no pocas dificultades, manifestadas en ciertos problemas de ensamblamiento y algunas frases repetidas. Kautsky, quien tuvo dicho ejemplar a la vista, se\u00f1al\u00f3 que Engels\u00a0\u201c<em><strong>no tom\u00f3 en consideraci\u00f3n todas las anotaciones manuscritas de Marx\u201d<\/strong><\/em>. Por otra parte, el albacea y amigo de Marx incorpor\u00f3 cierto n\u00famero de comentarios y aclaraciones de su cosecha que no siempre aparec\u00edan distinguidas con sus iniciales.\u00a0<strong>(41)<\/strong><br \/><br \/>Scaron conclu\u00eda que no hab\u00eda\u00a0\u201c<em><strong>una versi\u00f3n del primer tomo de El capital sino varias. [\u2026] Optar por una es sacrificar las otras (en la medida en que no coinciden con la elegida<\/strong><\/em>:\u00a0<em><strong>Descartar cualquiera de ellas es desechar una etapa en la evoluci\u00f3n dial\u00e9ctica de El capital \u2013que no brot\u00f3 de la cabeza de Marx tan cabalmente formado como Atenea de la cabeza de Zeus\u2013 y renunciar al conocimiento de textos y variantes de enorme valor<\/strong><\/em>\u201d.\u00a0<br \/><br \/>Por tanto, una edici\u00f3n cr\u00edtica del tomo I deber\u00eda\u00a0\u201c<em><strong>necesariamente incluir (adem\u00e1s de los borradores \u00e9ditos e in\u00e9ditos correspondientes a \u00e9l) todas las versiones del libro publicadas por Marx. Podr\u00eda reproducirlas sucesivamente, con el registro m\u00e1s completo posible de sus coincidencias y diferencias\u201d<\/strong><\/em>. O bien, tomar como referencia la segunda edici\u00f3n alemana y registrar en notas y ap\u00e9ndices: a) las diferencias entre primera edici\u00f3n y segunda; b) los agregados y las variantes de la versi\u00f3n francesa; c) las enmiendas y los comentarios introducidos por Engels; d) el texto original de todas las citas efectuadas por Marx.\u00a0<strong>(43)<\/strong><br \/><br \/><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Scaron anticipaba el criterio que una d\u00e9cada despu\u00e9s adoptar\u00edan los editores de la secci\u00f3n II de la nueva\u00a0<strong>Mega<\/strong>. La edici\u00f3n preparada por Siglo XXI no aspiraba\u00a0\u201c<em><strong>a tanto. Pretende ser, sencillamente \u2013declaraba Scaron\u2013, una primera aproximaci\u00f3n a una edici\u00f3n cr\u00edtica de El capital en castellano\u201d<\/strong><\/em>.\u00a0Llevar a cabo una edici\u00f3n cr\u00edtica escapaba a sus posibilidades: ni una editorial como Siglo XXI habr\u00eda podido solventarla, ni Scaron y su reducido equipo de traductores y colaboradores pod\u00edan acceder, en una capital perif\u00e9rica, a la totalidad de ediciones que tal trabajo habr\u00eda requerido. Por ejemplo, no les fue posible obtener en Buenos Aires un ejemplar de la primera edici\u00f3n alemana de 1867. En cambio, localizaron la segunda edici\u00f3n en la biblioteca de la antigua asociaci\u00f3n V\u00f6rwarts, fundada por exiliados alemanes a finales del siglo XIX.<br \/><br \/>Su versi\u00f3n castellana tom\u00f3 como referencia la segunda edici\u00f3n alemana (1873), reponiendo en notas y ap\u00e9ndices las variaciones respecto a la primera edici\u00f3n, de 1867. As\u00ed, por ejemplo, Scaron opt\u00f3 por ofrecer en anexos la versi\u00f3n primera del cap\u00edtulo I (\u201c<em><strong>La mercanc\u00eda\u201d<\/strong><\/em>) y el ap\u00e9ndice sobre las formas del valor, as\u00ed como los subrayados de la edici\u00f3n de 1867, cuyas it\u00e1licas se hab\u00edan suprimido en la segunda edici\u00f3n por un simple problema de costos de imprenta. Adem\u00e1s, ide\u00f3 un sistema de subnotas para registrar todas las variantes y notas introducidas por Engels. Para no recargar m\u00e1s de la cuenta esta edici\u00f3n, Scaron opt\u00f3 por incorporar s\u00f3lo de modo excepcional los pasajes de la versi\u00f3n francesa se\u00f1alados por Marx que Engels no hab\u00eda incorporado a la tercera y cuarta ediciones alemanas. Asimismo, ofreci\u00f3 las citas que Marx hace de terceros en versi\u00f3n castellana, sin retraducirlas del alem\u00e1n sino acudiendo a las versiones originales inglesa, francesa, italiana, etc\u00e9tera.\u00a0<strong>(45)<\/strong><br \/><br \/>En la labor de traducci\u00f3n del alem\u00e1n confesaba haberse ce\u00f1ido\u00a0\u201c<em><strong>al texto original con la mayor fidelidad posible, aun al precio, aqu\u00ed y all\u00e1, de sacrificios estil\u00edsticos\u201d<\/strong><\/em>. Los t\u00e9rminos t\u00e9cnicos, por ejemplo, deb\u00edan ser traducidos a otra lengua siempre por una misma expresi\u00f3n, conforme hab\u00eda establecido Engels.\u00a0Scaron hab\u00eda contado para ello\u00a0\u201c<em><strong>con la importante colaboraci\u00f3n de Miguel Murmis, defensor tenaz \u2013a veces demasiado inflexible, a nuestro juicio\u2013 de la norma enunciada por Engels. Murmis ley\u00f3 las primeras 300 p\u00e1ginas de la traducci\u00f3n y contribuy\u00f3 a establecer el vocabulario empleado\u201d<\/strong><\/em>\u00a0en ella.\u00a0El recuerdo del propio Murmis:<br \/><br \/><em><strong>El trabajo con Perico Scaron fue dial\u00f3gico. Oh, \u00a1qu\u00e9 memorables, casi apasionadas discusiones! Ten\u00edamos traducciones distintas, muchos libros de referencia y hac\u00edamos largas sesiones. \u00a1Eso era trabajar! Aun cansados, buscar y buscar c\u00f3mo entender, c\u00f3mo encontrar las palabras necesarias para traducir a Carlitos. Un trabajo con sentido. [\u2026]<\/strong><\/em><br \/><em><strong><br \/>Pancho [Aric\u00f3] era verdaderamente el hombre de consulta. Sab\u00eda m\u00e1s que nosotros sobre los temas en que est\u00e1bamos trabajando y estaba cerca de nosotros. [\u2026]<\/strong><\/em><br \/><em><strong><br \/>Tambi\u00e9n revisamos El capital con una lista de t\u00e9rminos que los de la Academia sovi\u00e9tica pensaban que hab\u00edan sido mal trascritos en su edici\u00f3n. Enrique T\u00e1ndeter hab\u00eda andado por Mosc\u00fa y nos consigui\u00f3 esas hojitas. Todav\u00eda recuerdo un caso gracioso incluido en la lista: \u201cDonde dice Revolution debe decir Revaluation\u201d.<\/strong><\/em>\u00a0<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p><br \/>Acaso la decisi\u00f3n m\u00e1s osada del traductor fue de la verter\u00a0<strong>mehrwert<\/strong>\u00a0por\u00a0\u201c<em><strong>plusvalor\u201d<\/strong><\/em>, all\u00ed donde Pedroso y Roces (o el propio Scaron en los Grundrisse) hab\u00edan establecido\u00a0\u201c<em><strong>plusval\u00eda\u201d<\/strong><\/em>. Desafiando el uso arraigado en la cultura marxista, el uruguayo se propon\u00eda ligar morfol\u00f3gicamente ciertas categor\u00edas establecidas en el idioma alem\u00e1n:\u00a0<strong>wert<\/strong>,\u00a0\u201c<em><strong>valor\u201d<\/strong><\/em>;\u00a0<strong>mehrwert<\/strong>,\u00a0\u201c<em><strong>plusvalor\u201d<\/strong><\/em>. Si\u00a0<strong>wert<\/strong>\u00a0se traduc\u00eda como\u00a0\u201c<em><strong>valor\u201d\u00a0<\/strong><\/em>\u2013sosten\u00eda el traductor uruguayo haciendo gala de casticismo idiom\u00e1tico frente a los propios espa\u00f1oles\u2013, no ten\u00eda sentido el femenino\u00a0\u201c<em><strong>val\u00eda\u201d<\/strong><\/em>\u00a0cuando se vert\u00eda\u00a0<strong>mehrwert<\/strong>.\u00a0\u201c<em><strong>En castellano \u2013ironizaba Scaron\u2013, las mercanc\u00edas tienen valor y no val\u00eda\u201d<\/strong><\/em>.\u00a0<br \/><br \/>Su historia cr\u00edtica de las traducciones de El capital merece un p\u00e1rrafo aparte. Destacaba Scaron la\u00a0\u201c<em><strong>fidelidad al original\u201d<\/strong><\/em>\u00a0del precursor Juan Bautista Justo, reconoc\u00eda m\u00e9ritos en la labor de Pedroso y se dedicada luego a demoler sin piedad durante varias p\u00e1ginas la traducci\u00f3n de Roces, tanto por su sumisi\u00f3n a la autoridad de los sovi\u00e9ticos en la elecci\u00f3n de las ediciones de referencia como por el uso de equivalencias inadecuadas en el l\u00e9xico t\u00e9cnico, formulaciones incomprensibles, inversiones de sentido (convertir una negaci\u00f3n en afirmaci\u00f3n, o viceversa; o un sustantivo en su contrario), omisiones de palabras, de grupos de palabras, de frases y, ocasionalmente, de p\u00e1rrafos enteros.\u00a0\u201c<em><strong>El \u00e9xito de la versi\u00f3n se basa, si no estamos equivocados, en el elegante, c\u00e1lido estilo espa\u00f1ol de Roces, quien en no pocos lugares redacta con tanta frescura e inspiraci\u00f3n como si \u00e9l fuera autor, no traductor de la obra\u201d<\/strong><\/em>.\u00a0<strong>(50)<\/strong><br \/><br \/>Finalmente, no s\u00f3lo identificaba graves errores de traducci\u00f3n en la edici\u00f3n de Cartago llevada a cabo por Maz\u00eda, sino que cuestionaba incluso el car\u00e1cter\u00a0\u201c<em><strong>autorizado\u201d<\/strong><\/em>\u00a0por Marx de la edici\u00f3n francesa que los comunistas argentinos hab\u00edan tomado como referencia. Era improbable \u2013sosten\u00eda Scaron\u2013 que Marx hubiera revisado totalmente la traducci\u00f3n francesa de Roy, donde figuran\u00a0\u201c<em><strong>errores que no pod\u00edan escapar a la atenci\u00f3n del autor si \u00e9ste hubiese le\u00eddo los pasajes correspondientes\u201d<\/strong><\/em>. Si a los errores de Roy no corregidos se sum\u00f3 la simplificaci\u00f3n practicada por Marx mismo, hay que convenir que la edici\u00f3n francesa constituye otra edici\u00f3n\u00a0<strong>(51)<\/strong>, una versi\u00f3n m\u00e1s vulgarizada que popular, por momentos una\u00a0\u201c<em><strong>vulgarizaci\u00f3n defectuosa de la obra original\u201d<\/strong><\/em>\u00a0en la cual se desdibuja y confunde\u00a0\u201c<em><strong>la terminolog\u00eda en general tan precisa de las versiones alemanas\u201d<\/strong><\/em>. Scaron no s\u00f3lo presentaba la versi\u00f3n de Maz\u00eda como la mala traducci\u00f3n de una mala traducci\u00f3n, sino que llegaba incluso a considerar inconcebible que en la propia Francia, en lugar de una nueva traducci\u00f3n cient\u00edfica, se siguiera publicando la\u00a0\u201c<em><strong>defectuosa versi\u00f3n de Roy\u201d<\/strong><\/em>.\u00a0Y hasta suger\u00eda, no sin iron\u00eda, una hip\u00f3tesis explicativa: una versi\u00f3n tan deshegelianizada era perfectamente funcional a la lectura althusseriana de El capital.\u00a0<strong>(53)<\/strong><br \/><br \/>Un criterio semejante adopt\u00f3 a la hora de encarar los tomos II y III de El capital. \u00c9stos, se\u00f1alaba en una segunda advertencia, acrecentaban las dificultades se\u00f1aladas para el tomo I, pues no eran otra cosa que manuscritos de Marx seleccionados y compaginados por Engels. Cuando \u00e9ste, tras la muerte de Marx, acometi\u00f3\u00a0\u201c<em><strong>la \u00edmproba y sacrificada tarea de publicar esos dos tomos de El capital\u201d<\/strong><\/em>\u00a0se encontr\u00f3 ante un c\u00famulo de manuscritos y frente a un dilema: transcribir dichos manuscritos en el estado en que se encontraban, ofreciendo una edici\u00f3n cient\u00edfica a los especialistas; o bien,\u00a0\u201c<em><strong>seleccionar, compaginar, redactar de nuevo partes oscuras o elaboradas s\u00f3lo a medias, introducir t\u00edtulos y nexos explicativos\u201d<\/strong><\/em>\u00a0de modo de conferir coherencia a una obra destinada a los militantes socialistas. Engels opt\u00f3 por lo segundo, decisi\u00f3n que en aquel momento y en esas circunstancias Scaron consideraba\u00a0\u201c<em><strong>perfectamente defendible\u201d<\/strong><\/em>.\u00a0<strong>(54)<\/strong>\u00a0Sin embargo, a la hora de establecer una edici\u00f3n cr\u00edtica, o de sentar las bases para su realizaci\u00f3n futura, se tornaba necesario distinguir la activa, casi autoral, labor de Engels respecto a los manuscritos legados por Marx. Ahora bien, para establecer su edici\u00f3n sin tener acceso directo a los manuscritos de Marx depositados en el Instituto de Historia Social de \u00c1msterdam, Scaron\u00a0\u201c<em><strong>deconstruy\u00f3\u201d<\/strong><\/em>\u00a0hasta donde le fue posible la edici\u00f3n de Engels, someti\u00e9ndola a un minucioso cotejo con las ediciones parciales de dichos manuscritos ofrecidos en el tomo XXIV de las\u00a0<strong>Werke<\/strong>\u00a0alemanas y en la edici\u00f3n francesa de\u00a0<strong>Oeuvres<\/strong>\u00a0preparada por Rubel.\u00a0La labor del editor cient\u00edfico consist\u00eda, para Scaron, en hacer transparentes al lector sus intervenciones, en revelar las sucesivas intervenciones que fueron configurando una\u00a0\u201c<em><strong>obra\u201d<\/strong><\/em>\u00a0sin confundirse o solaparse jam\u00e1s con el autor. Por ello, si bien se apoyaba en la labor de Rubel, no dejaba de censurar la decisi\u00f3n del marx\u00f3logo franc\u00e9s de proceder a una\u00a0\u201c<em><strong>selecci\u00f3n\u201d<\/strong><\/em>\u00a0e incluso\u00a0\u201c<em><strong>abreviaci\u00f3n\u201d<\/strong><\/em>\u00a0de los manuscritos econ\u00f3micos de Marx, aplicando en 1968 y\u00a0\u201c<em><strong>con menos autoridad\u201d\u00a0<\/strong><\/em>los mismos criterios que guiaron a Engels al editar a Marx en 1885.\u00a0\u201c<em><strong>Por este camino [\u2026] podemos llegar a tener tantos tomos II de El capital como investigadores estudien los manuscritos\u201d<\/strong><\/em>.\u00a0<strong>(56)<\/strong><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u00bfQui\u00e9n era este ignoto traductor que se atrev\u00eda a tomar semejantes libertades para enjuiciar no s\u00f3lo la labor de Kautsky o de los comunistas sino, tambi\u00e9n, la de Engels e incluso la del mism\u00edsmo Marx? Resulta dif\u00edcil establecer la biograf\u00eda de Pedro Scaron. Gracias a su viejo amigo Luis Sabini, sabemos que naci\u00f3 en Montevideo en 1931 y muri\u00f3 exiliado en Par\u00eds en 2014. Sin estudios regulares,\u00a0\u201c<em><strong>fue autodidacto radical, aprendi\u00f3 alem\u00e1n y ruso a partir de lecturas\u201d<\/strong><\/em>. Tuvo una experiencia de vida comunitaria a los 20 a\u00f1os en la selva paraguaya con los cristianos primitivistas de la Bruderhof, las iglesias de paz. Poco despu\u00e9s form\u00f3 parte de otra experiencia comunitaria, ahora de signo anarquista, la\u00a0<strong>Comunidad del Sur<\/strong>, de la que fue fundador en 1955. Permaneci\u00f3 en ella s\u00f3lo hasta 1957, pero enseguida fue parte de las\u00a0<strong>Juventudes Libertarias<\/strong>, acompa\u00f1ando en forma independiente el giro de la\u00a0<strong>Federaci\u00f3n Anarquista de Uruguay<\/strong>, en apoyo de la Revoluci\u00f3n Cubana, que lideraba su amigo Gerardo Gatti.\u00a0\u201c<em><strong>Perico\u201d<\/strong><\/em>\u00a0Scaron form\u00f3 parte de los colectivos editores de las revistas\u00a0<strong>Lucha Libertaria\u00a0<\/strong>(1957-1958) y\u00a0<strong>Rojo y Negro<\/strong>(1968),\u00a0\u201c<em><strong>pero ya nunca volvi\u00f3 a integrarse a organizaci\u00f3n anarquista alguna\u201d<\/strong><\/em>.\u00a0<strong>(57)<\/strong>\u00a0Hugo Cores dej\u00f3 testimonio de una generaci\u00f3n de anarquistas que pon\u00edan en tensi\u00f3n los viejos esquemas doctrinales y se abr\u00edan a nuevos horizontes, como la Revoluci\u00f3n Cubana o el\u00a0\u201c<em><strong>tercermundismo\u201d<\/strong><\/em>\u00a0y a nuevas lecturas, como las del marxismo. Tal fue el caso de Scaron,\u00a0\u201c<em><strong>fundamental en el sesenta y pico para sacar, con Gatti, Cariboni y Marta Casal, la revista Rojo y Negro. Scaron era otro anarquista que se abr\u00eda del anarquismo ortodoxo por otro camino, por influencia directa del marxismo. Ten\u00eda una influencia compleja en nosotros: era y es muy erudito, a veces agobiadoramente erudito\u201d<\/strong><\/em>.<br \/><br \/>A comienzos de la d\u00e9cada de 1960 tradujo textos anarquistas, como el cl\u00e1sico de Landauer,\u00a0<strong>La revoluci\u00f3n<\/strong>, o\u00a0<strong>La problem\u00e1tica de la autoridad en Proudhon<\/strong>, de Peter Heintz.\u00a0<strong>(59)<\/strong>\u00a0Pero la cultura marxista latinoamericana debe a este traductor libertario algunas de las mejores y m\u00e1s cuidadas ediciones de Marx, comenzando por la recopilaci\u00f3n de los escritos de \u00e9ste y Engels sobre Am\u00e9rica Latina, aparecidos inicialmente en 1968 en\u00a0<em><strong>Cuadernos de Marcha<\/strong><\/em>, de Montevideo.\u00a0<strong>(60)<\/strong>\u00a0La cuidada edici\u00f3n, profusamente anotada, atrajo la atenci\u00f3n al otro lado del R\u00edo de la Plata de Jos\u00e9 Aric\u00f3, quien le propuso reeditar esa recopilaci\u00f3n en forma extensa en uno de los m\u00e1s celebrados\u00a0<em><strong>Cuadernos de Pasado y Presente<\/strong><\/em>.\u00a0Aparentemente, su labor de traductor lo condujo a Buenos Aires a comienzos de la d\u00e9cada de 1970, componiendo un singular equipo con Jos\u00e9 Aric\u00f3 y Miguel Murmis en las oficinas porte\u00f1as de Siglo XXI de Argentina.\u00a0<strong>(62)<\/strong>\u00a0El espacio intelectual de la nueva izquierda hab\u00eda hecho posible que aunaran en una misma labor y camarader\u00eda tres figuras provenientes de diversas tradiciones: el anarquismo (Scaron), el socialismo (Murmis) y el comunismo (Aric\u00f3). Apenas dos d\u00edas despu\u00e9s del golpe militar del 24 de marzo de 1976, las fuerzas represivas allanan las oficinas porte\u00f1as de Siglo XXI, secuestrando a dos de sus editores, Alberto D\u00edaz y Jorge Tula. Scaron debi\u00f3 exiliarse en Par\u00eds, donde continu\u00f3 en soledad la traducci\u00f3n de El capital, cuyas copias enviaba ahora a la sede de Madrid, complet\u00e1ndose entre la capital espa\u00f1ola y la mexicana una edici\u00f3n imposible de proseguir en Buenos Aires. Scaron es un caso singular de anarquista marx\u00f3logo, una suerte de Maximilien Rubel rioplatense. Como veremos enseguida, los traductores de El capital venidos despu\u00e9s debieron tomarlo como referencia obligada, aunque m\u00e1s no fuera para discutir sus criterios de traductor y editor.<br \/><br \/>Una vez clausurada la sede argentina de Siglo XXI, donde se alcanzaron a publicar los primeros cuatro vol\u00famenes, su continuidad fue asumida por la filial de M\u00e9xico en coedici\u00f3n con la de Espa\u00f1a. La obra iniciada en 1975 con el primer volumen s\u00f3lo pudo completarse con el volumen octavo en 1981. Pese a esta vida accidentada, la edici\u00f3n de Siglo XXI disput\u00f3 con \u00e9xito la comercializaci\u00f3n de El capital con la casa madre,\u00a0<strong>Fondo de Cultura Econ\u00f3mica<\/strong>. Entre 1975 y finales de 2016, los diversos vol\u00famenes hab\u00edan conocido en promedio m\u00e1s de 20 reimpresiones.\u00a0<strong>(63)<\/strong>\u00a0A comienzos de 2017, coincidiendo con los 150 a\u00f1os de la aparici\u00f3n del primer tomo de El capital, Siglo XXI de Espa\u00f1a relanz\u00f3 la edici\u00f3n de Scaron, pero ahora en los cl\u00e1sicos tres tomos y en una nueva colecci\u00f3n:\u00a0<em><strong>Cl\u00e1sicos del pensamiento cr\u00edtico<\/strong><\/em>.<br \/><br \/><br \/><br \/><strong>NOTAS<\/strong><br \/><br \/>Este texto es un extracto del muy recomendable texto\u00a0<strong>Traductores y editores de la \u201cBiblia del proletariado\u201d<\/strong>. Segunda parte:\u00a0<em>La suerte de El Capital en el mundo hispanoamericano,<\/em>\u00a0apartado III.8, publicado por la revista mexicana\u00a0<strong>Memoria<\/strong>\u00a0en su dosier\u00a0<a href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?cat=164\">\u201c<strong>El Capital: 150 a\u00f1os\u201c<\/strong><\/a>.<br \/><br \/><strong>(29)<\/strong>\u00a0Karl Marx,\u00a0<strong>Miseria de la filosof\u00eda. Respuesta a La filosof\u00eda de la miseria del se\u00f1or Proudhon<\/strong>, Buenos Aires, Signos, 1970, 210 p\u00e1ginas. Edici\u00f3n a cargo de Jos\u00e9 Aric\u00f3. \u00c9sta se basaba en la del Instituto Marx-Engels-Lenin de Mosc\u00fa, pero hab\u00eda sido cotejada, corregida y aumentada con el sistema de notas que Maximilien Rubel hab\u00eda preparado para la edici\u00f3n de\u00a0<strong>Oeuvres<\/strong>\u00a0de Karl Marx que hab\u00eda publicado La Pl\u00e9iade en 1963, incluyendo las observaciones marginales de Proudhon.<br \/><br \/><strong>(30)<\/strong>Karl Marx,\u00a0<strong>El capital<\/strong>. Libro I, cap\u00edtulo VI (in\u00e9dito), Buenos Aires, Signos, marzo de 1971, colecci\u00f3n Pensamiento Fundamental.\u00a0\u201c<em><strong>Presentaci\u00f3n\u201d<\/strong><\/em>\u00a0de Jos\u00e9 Aric\u00f3. Traducci\u00f3n de Pedro Scaron, quien firma adem\u00e1s una\u00a0\u201c<em><strong>Advertencia del traductor\u201d<\/strong><\/em>. Scaron tradujo de la edici\u00f3n ruso-alemana:\u00a0<em><strong>Das Kapital. Erstes Buch, Der Produktionsprozess des Kapitals. Sechstes Kapital. Resultate des unmittelbaren Produktionsprozesses<\/strong><\/em>, en Arjik Marksa e Engelsa, Instituto Marx-Engels, Mosc\u00fa, 1933, tomo II (VII), p\u00e1ginas 4-266, edici\u00f3n biling\u00fce (alem\u00e1n\/ruso), y cotej\u00f3 dicha edici\u00f3n con la italiana (de Bruno Maffi, 1969) y la francesa (de Maximilien Rubel, 1967-1968). A partir de la segunda edici\u00f3n fue publicado por Siglo XXI: segunda edici\u00f3n (corregida): Buenos Aires, Siglo XXI, febrero de 1972; tercera edici\u00f3n: Buenos Aires, septiembre de 1974; quinta edici\u00f3n Buenos Aires, Siglo XXI, 1975, etc\u00e9tera.<br \/><br \/><strong>(31)<\/strong>\u00a0\u201c<em><strong>Karl Marx. Elementos fundamentales para la Cr\u00edtica de la Econom\u00eda Pol\u00edtica (Borrador) 1857-1858 (borrador)\u201d<\/strong><\/em>, Buenos Aires, Signos, sin fecha [finales de 1970]. Adem\u00e1s de la\u00a0\u201c<em><strong>Presentaci\u00f3n\u201d<\/strong><\/em>firmada por Signos, el folleto ofrec\u00eda el texto de Martin Nicolaus,\u00a0\u201c<em><strong>El Marx desconocido\u201d<\/strong><\/em>, que ser\u00eda utilizado como estudio preliminar a la edici\u00f3n porte\u00f1a de los\u00a0<strong>Grundrisse<\/strong>.<br \/><br \/><strong>(32)<\/strong>\u00a0Karl Marx,\u00a0<strong>Grundrisse der Kritik der politischen \u00d6konomie<\/strong>, Mosc\u00fa, Verlag f\u00fcr Fremdsprachige Literatur, volumen I: 1939, xvi + 764 p\u00e1ginas; volumen II, 1941, 339 p\u00e1ginas. Una reedici\u00f3n de \u00e9sta apareci\u00f3 en Berl\u00edn, Dietz, 1953, en un volumen de mil 102 p\u00e1ginas. La edici\u00f3n rusa est\u00e1 incluida en Marx-Engels,\u00a0<strong>Sochinenia<\/strong>, tomo 42, Mosc\u00fa, 1968-69, 2 vol\u00famenes. Respecto a las lenguas latinas, los Grundrisse tambi\u00e9n se tradujeron al franc\u00e9s e italiano a finales de la d\u00e9cada de 1960: Karl Marx,\u00a0<strong>Fondements de la Critique de l\u2019Economie Politique<\/strong>, Par\u00eds, Anthropos, 1967-68, 2 vol\u00famenes: xii, 513; y xii, 762 p\u00e1ginas. Traducci\u00f3n de Roger Dangeville; Karl Marx,\u00a0<strong>Lineamenti fondamentali della critica dell\u2019economia politica<\/strong>, Firenze, La Nuova Italia, 1968-69, 2 vol\u00famenes, traducci\u00f3n de Enzo Grillo.<br \/><br \/><strong>(33)<\/strong>\u00a0Karl Marx,\u00a0<em><strong>Elementos fundamentales para la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica (borrador) 1857-1858<\/strong><\/em>, Buenos Aires, Siglo XXI, 3 vol\u00famenes, 1971, 1972, 1976. Traducci\u00f3n de Pedro Scaron, edici\u00f3n a cargo de Jos\u00e9 Aric\u00f3, Miguel Murmis y Pedro Scaron, a partir de la edici\u00f3n alemana:\u00a0<strong>Grundrisse der Kritik derr Politischen \u00d6konomie (Rohentwurf) 1857-1858<\/strong>, Berlin, Dietz Verlag, 1953. Antecedida de\u00a0\u201c<em><strong>Presentaci\u00f3n\u201d<\/strong><\/em>\u00a0de los tres editores,\u00a0\u201c<em><strong>El Marx desconocido\u201d<\/strong><\/em>, de Martin Nicolaus,\u00a0\u201c<em><strong>Pr\u00f3logo a la primera edici\u00f3n en alem\u00e1n (Mosc\u00fa, 1939)\u201d<\/strong><\/em>. A partir de la segunda edici\u00f3n la reedita Siglo XXI de M\u00e9xico; totaliz\u00f3, entre 1971 y 1997, 7 ediciones. Los primeros dos vol\u00famenes aparecieron en la colecci\u00f3n Pensamiento Fundamental, retomando la denominaci\u00f3n de Signos, pero luego se integr\u00f3 en la\u00a0<em><strong>Biblioteca del Pensamiento Socialista de Siglo XXI<\/strong><\/em>.<br \/><br \/><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p><strong>(34)<\/strong>\u00a0Carlos Marx,\u00a0<strong>Los fundamentos de la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/strong>, Madrid, Alberto Coraz\u00f3n, 1972, 2 vol\u00famenes, 399 y 708 p\u00e1ginas. Serie\u00a0<em><strong>Comunicaci\u00f3n<\/strong><\/em>, 14, 15. Traducci\u00f3n de Agust\u00edn Garc\u00eda Tirado y Socorro Thomas.<br \/><br \/><strong>(35)<\/strong>\u00a0Carlos Marx,\u00a0<strong>Fundamentos de la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/strong>, La Habana, Instituto del Libro \/ Ediciones de Ciencias Sociales, 1970, 1971. Traducci\u00f3n del franc\u00e9s de Mario D\u00edaz Godoy. Incluye el pr\u00f3logo a la edici\u00f3n francesa de Roger Dangeville.<br \/><br \/><strong>(36)<\/strong>\u00a0Karl Marx,\u00a0<strong>L\u00edneas fundamentales de la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica (Grundrisse)<\/strong>, Barcelona, Grijalbo \/ Cr\u00edtica, 1977, 2 vol\u00famenes, mil 138 p\u00e1ginas, OME 21, 22, traducci\u00f3n de Javier P\u00e9rez Royo.<br \/><br \/><strong>(37)<\/strong>\u00a0Marx, Carlos,\u00a0<strong>Grundrisse. Lineamientos fundamentales para la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica 1857-1858<\/strong>, M\u00e9xico, FCE, 1985, 2 vol\u00famenes, 461 y 544 p\u00e1ginas, traducci\u00f3n de Wenceslao Roces. Colecci\u00f3n Econom\u00eda.<br \/><br \/><strong>(38)<\/strong>\u00a0\u201c<strong>Karl Marx. El capital. Libro primero\u2026<\/strong>, Buenos Aires, Siglo XXI, sin fecha [cerca de 1974], 36 p\u00e1ginas. El folleto ofrec\u00eda tambi\u00e9n la conferencia de Roman Rosdolsky,\u00a0\u201c<em><strong>Observaciones sobre el m\u00e9todo de El capital\u201d<\/strong><\/em>\u00a0[1967], en la que es interpelado por Iring Fetscher, Alfred Schmidt y Oskar Negt.<br \/><br \/><strong>(39)<\/strong>\u00a0Karl Marx,\u00a0<strong>El capital. Cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/strong>, Buenos Aires \/ Madrid \/ M\u00e9xico, Siglo XXI, 1975-1981, 8 vol\u00famenes, traducci\u00f3n, advertencia y notas de Pedro Scaron.<br \/><br \/><strong>(40)<\/strong>\u00a0Pedro Scaron,\u00a0\u201c<em><strong>Advertencia del traductor\u201d<\/strong><\/em>, en Karl Marx,\u00a0<strong>El capital. Cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/strong>, Buenos Aires, Siglo xxi, 1975, tomo I, volumen I, p\u00e1gina viii. Las it\u00e1licas son de Scaron.<br \/><br \/>\u00a0<strong>(41)<\/strong>\u00a0<em><strong>Ib\u00eddem<\/strong><\/em>, p\u00e1gina ix.<br \/><br \/><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u00a0<strong>(42)<\/strong>\u00a0<em><strong>Ib\u00eddem<\/strong><\/em>, p\u00e1gina x.<br \/><br \/><strong>(43)<\/strong>\u00a0<em><strong>Ib\u00eddem<\/strong><\/em>, p\u00e1gina xi.<br \/><br \/><strong>(44)<\/strong>\u00a0<em><strong>Ib\u00eddem<\/strong><\/em>, p\u00e1gina xi. Las it\u00e1licas son de Scaron.<br \/><br \/><strong>(45)<\/strong>\u00a0<em><strong>Ib\u00eddem<\/strong><\/em>, p\u00e1ginas xiii-xvi.<br \/><br \/><strong>(46)<\/strong>\u00a0Friedrich Engels,\u00a0\u201c<em><strong>Wie man Marx nicht \u00fbbersetzen soll\u201d<\/strong><\/em>\u00a0[<em>C\u00f3mo no debe traducirse a Marx<\/em>], en Marx-Engels,\u00a0<strong>Werke<\/strong>, Berl\u00edn, Dietz, 1962, tomo XXI, p\u00e1gina 230. Citado en Pedro Scaron,\u00a0<em>obra citada<\/em>, p\u00e1gina xvii.<br \/><br \/><strong>(47)<\/strong>\u00a0Pedro Scaron,\u00a0\u201c<em><strong>Advertencia del traductor\u201d<\/strong><\/em>,\u00a0<em>obra citada<\/em>, p\u00e1gina xvii.<br \/><br \/><strong>(48)<\/strong>\u00a0Testimonio de Miguel Murmis al autor, Buenos Aires, correo electr\u00f3nico del 28 de septiembre de 2016. Para ciertos pasajes complejos se consult\u00f3 a Margarita Rittau. En la traducci\u00f3n de los siguiente tomos se constituy\u00f3 un peque\u00f1o equipo de traductores por Diana Castro (quien tuvo a su cargo la primera versi\u00f3n del tomo II), Le\u00f3n Mames (llev\u00f3 a cabo la primera versi\u00f3n del tomo III) y el propio Scaron, que revis\u00f3 dichas versiones. [Pedro Scaron],\u00a0\u201c<em><strong>Di\u00e1logo con el traductor de la nueva edici\u00f3n de El capital. Arrojar la cara, no el espejo\u201d<\/strong><\/em>, en\u00a0<strong>La Opini\u00f3n Cultural<\/strong>, Buenos Aires, 7 de diciembre de 1975, p\u00e1gina 8.<br \/><br \/><strong>(49)<\/strong>\u00a0[Pedro Scaron],\u00a0\u201c<em><strong>Di\u00e1logo con el traductor de la nueva edici\u00f3n de El capital. Arrojar la cara, no el espejo\u201d<\/strong><\/em>,\u00a0<em>obra citada<\/em>, p\u00e1gina 8.<br \/><br \/><strong>(50)<\/strong>\u00a0Pedro Scaron,\u00a0\u201c<em><strong>Advertencia del traductor\u201d<\/strong><\/em>,\u00a0<em>obra citada<\/em>, p\u00e1gina xxi.<br \/><br \/><strong>(51)<\/strong>\u00a0Como sugiere el propio Marx, al afirmar que\u00a0\u201c<em><strong>posee un valor cient\u00edfico independiente del original\u201d<\/strong><\/em>. Karl Marx,\u00a0\u201c<em><strong>Al lector\u201d<\/strong><\/em>\u00a0[1875], en Karl Marx,\u00a0<strong>El capital. Cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/strong>, Buenos Aires, Siglo XXI, 1975, tomo I, volumen I, p\u00e1gina 22.<br \/><br \/><strong>(52)<\/strong>\u00a0Pedro Scaron,\u00a0<em>obra citada<\/em>, p\u00e1gina xxxvii.<br \/><br \/><strong>(53)<\/strong>\u00a0<em><strong>Ib\u00eddem<\/strong><\/em>.<br \/><br \/><strong>(54)<\/strong>\u00a0P. S.,\u00a0\u201c<em><strong>Advertencia a la presente edici\u00f3n\u201d<\/strong><\/em>, en Karl Marx,\u00a0<strong>El capital. Cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/strong>. Tomo ii, volumen iv.\u00a0<em><strong>El proceso de circulaci\u00f3n del capital<\/strong><\/em>, Buenos Aires, Siglo XXI, enero de 1976, p\u00e1gina vii.<br \/><br \/><strong>(55)<\/strong>\u00a0<em><strong>Ib\u00eddem<\/strong><\/em>, p\u00e1ginas xii-xiii.<br \/><br \/><strong>(56)<\/strong>\u00a0<em><strong>Ib\u00eddem<\/strong><\/em>, p\u00e1gina xi, n. 5.<br \/><br \/><strong>(57)<\/strong>\u00a0Testimonio de Luis Sabini al autor, Buenos Aires, sucesivos correos electr\u00f3nicos de octubre, noviembre y diciembre de 2016.<br \/><br \/><strong>(58)<\/strong>\u00a0Ivonne Tr\u00edas, Hugo Cores.\u00a0<strong>Pasi\u00f3n y rebeld\u00eda en la izquierda uruguaya<\/strong>, Montevideo, Trilce, 2008, p\u00e1ginas 49-50.<br \/><br \/><strong>(59)<\/strong>\u00a0Gustav Landauer,\u00a0<strong>La revoluci\u00f3n<\/strong>, Buenos Aires, Proyecci\u00f3n, 1961; Peter Heintz,\u00a0<strong>La problem\u00e1tica de la autoridad en Proudhon<\/strong>, Buenos Aires, Proyecci\u00f3n, 1963.<br \/><br \/><strong>(60)<\/strong>\u00a0Pedro Scaron (selecci\u00f3n, traducci\u00f3n y notas),\u00a0\u201c<em><strong>Karl Marx y Am\u00e9rica Latina\u201d<\/strong><\/em>, en\u00a0<strong>Cuadernos de Marcha<\/strong>\u00a0n\u00famero 14:\u00a0<em><strong>Marx y la evoluci\u00f3n del marxismo (II)<\/strong><\/em>, Montevideo, junio de 1968, p\u00e1ginas 12-40. En su\u00a0\u201c<em><strong>Advertencia\u201d<\/strong><\/em>, Scaron hace referencia a los marxistas latinoamericanos y tambi\u00e9n a quienes\u00a0\u201c<em><strong>no nos denominamos marxistas\u201d<\/strong><\/em>, obra citada, p\u00e1gina 12.<br \/><br \/><strong>(61)<\/strong>\u00a0Pedro Scaron (editor), Karl Marx-Friedrich Engels,\u00a0<strong>Materiales para la historia de Am\u00e9rica Latina<\/strong>, Buenos Aires, PyP, agosto de 1972, primera edici\u00f3n.<br \/><br \/><strong>(62)<\/strong>\u00a0Testimonio de Miguel Murmis al autor, Buenos Aires, octubre de 2016.<br \/><br \/><strong>(63)<\/strong>\u00a0A finales de 2016, el primer volumen conoc\u00eda 28 reimpresiones, el segundo 24 y el tercero 8, m\u00e1s una nueva edici\u00f3n con \u00edndice en 1988 que, a su vez, alcanzaba las 10 reimpresiones. El cuarto volumen fue reimpreso 19 veces y el quinto 6, a las que se suma una segunda edici\u00f3n con \u00edndice en 1987, que conoci\u00f3 9 reimpresiones. El volumen 6 conoci\u00f3 21 ediciones, el s\u00e9ptimo 16 y el octavo 13. Datos proporcionados por Siglo XXI de M\u00e9xico el 13 de octubre de 2016, que debo a la amabilidad de la gerente de Producci\u00f3n, Mar\u00eda Oscos, y de la editora de Siglo XXI de Argentina, Caty Galdeano.<\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pedro Scaron, o lecciones para marxistas de un marx\u00f3logo libertario<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22,13,15,28],"tags":[999],"class_list":["post-3650","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historia-del-movimiento-y-de-la-clase-obrera","category-la-izquierda-a-debate","category-materiales-para-la-refundacion-comunista","category-siglo-xx","tag-pedro-scaron"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3650","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3650"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3650\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3650"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3650"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3650"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}