{"id":384,"date":"2006-04-10T00:00:00","date_gmt":"2006-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=384"},"modified":"2020-02-14T11:05:01","modified_gmt":"2020-02-14T10:05:01","slug":"la-tradicion-de-la-democracia-y2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=384","title":{"rendered":"La Tradici\u00f3n de la Democracia (y2)"},"content":{"rendered":"<p><strong>LA FILOSOF\u00cdA Y EL PENSAMIENTO EN LA TRADICI\u00d3N DE LA DEMOCRACIA<\/strong><\/p>\n<p>La Filosof\u00eda es la metateor\u00eda o autoconciencia reflexiva de esta experiencia de la democracia, que percibe la cultura material como contingente, producto del ser humano y, por lo tanto mudable <a name=\"_ftnref1\"><\/a><a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>. Insisto en su car\u00e1cter metate\u00f3rico, pues su peculiaridad no\u00e9tica la clasifica como un saber teor\u00e9tico fuerte -episteme-.<\/p>\n<p>La episteme, o saber fuerte tiene la peculiaridad de ser pose\u00eddo por pocos: los que se hayan tomado el trabajo de hacerse con el conocimiento de la materia mediante aprendizaje. Versa sobre lo necesario, es decir, su objeto de conocimiento es lo que no puede ser de otra manera -las leyes de la naturaleza, etc.-, por ello puede pronosticar el comportamiento futuro del objeto de su estudio -p. e. las revoluciones de los cuerpos celestes-, o es una generalizaci\u00f3n de segundo orden, a posteriori, de experiencias singulares, y en la medida que es generalizaci\u00f3n, y en virtud de ello, es un cuerpo de conocimiento que puede ser codificado, ense\u00f1ado y aprendido. Su paradoja es, por tanto, que lo poseen pocos, pero que puede ser pose\u00eddo mediante aprendizaje, por cualquiera que estudie.<\/p>\n<p>Precisamente por esas dos caracter\u00edsticas de la ciencia, el pensamiento pol\u00edtico, para la democracia, no puede ser considerado episteme o &#8216;ciencia&#8217;. Si fuese un saber especializado, la pol\u00edtica deber\u00eda quedar en manos de los especialistas, y esto, sin embargo va contra el sentido com\u00fan y la experiencia de la democracia <a name=\"_ftnref2\"><\/a><a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>. Adem\u00e1s, si fuese un saber sobre lo necesario, y no sobre lo contingente, la pol\u00edtica dejar\u00eda de pertenecer al reino de la libertad; y en la medida en que esta tiene como objeto la vida social, el ser humano dejar\u00eda de pertenecer al reino de la libertad, pues la posibilidad de conocer la realidad social y humana mediante la ciencia indicar\u00eda que estas realidades han sido siempre iguales y que no pueden ser cambiadas por la voluntad humana.<\/p>\n<p>Lo necesario no es libre; s\u00f3lo lo contingente es libre. El cap\u00edtulo sobre\u00a0 &#8216;La deliberaci\u00f3n&#8217; en el libro lll de la <strong>\u00c9tica Nicom\u00e1quea <\/strong>es magistral al respecto. &#8216;Nadie delibera sobre lo eterno, por ejemplo, sobre el cosmos, o sobre la diagonal y el lado, que son inconmensurables; ni sobre las cosas (.) que ocurren siempre de la misma manera, o por necesidad o por naturaleza o por cualquier otra causa. (.) Deliberamos entonces sobre lo que est\u00e1 en nuestro poder y es realizable&#8217; .<\/p>\n<p>En cambio, sobre las realidades estudiadas por la ciencia, Arist\u00f3teles se expresa as\u00ed:<\/p>\n<p>&#8216;Qu\u00e9 es la ciencia es evidente a partir de ah\u00ed. (.) todos creemos que las cosas que conocemos (por la ciencia) no pueden ser de otra manera; pues las cosas que pueden ser de otra manera, cuando est\u00e1n fuera de nuestra observaci\u00f3n, se nos escapa si existen o no. Por consiguiente, lo que es objeto de la ciencia es lo necesario. Luego es eterno, ya que todo lo que es absolutamente necesario es eterno, y lo eterno es ing\u00e9nito e indestructible. (.) Pero nadie delibera sobre lo que no puede ser de otra manera, ni sobre lo que no es capaz de hacer. De suerte que si la ciencia va acompa\u00f1ada de demostraci\u00f3n, y no puede haber demostraci\u00f3n de cosas cuyos principios pueden ser de otra manera (porque todas pueden ser de otra manera) ni tampoco es posible deliberar sobre lo que es necesariamente. (.) la ciencia es conocimiento de lo universal y de las cosas necesarias(.) Pero nadie delibera sobre lo que no puede ser de otra manera, ni sobre lo que no es capaz de hacer&#8217; <a name=\"_ftnref3\"><\/a><a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>Este tipo de reflexi\u00f3n es corriente en la Grecia democr\u00e1tica; est\u00e1 asentado en el centro de la teorizaci\u00f3n pol\u00edtica. Plat\u00f3n\/ S\u00f3crates, por ejemplo, tambi\u00e9n lo sostiene:<\/p>\n<p>&#8216;S\u00f3crates: De las dos cosas, pues, que son buenas y \u00fatiles, una ha sido excluida y el conocimiento -episteme- no podr\u00e1 ser gu\u00eda del obrar pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Men\u00f3n: Me parece que no.<\/p>\n<p>S\u00f3c.: Luego no es por ning\u00fan saber, ni siendo sabios, como gobiernan los Estados -Polis- hombres tales como Tem\u00edstocles y los otros que hace un momento dec\u00eda \u00c1nito; y, por eso precisamente, no estaban en condiciones de hacer a los dem\u00e1s como ellos, pues no eran tal como eran por obra del conocimiento.<\/p>\n<p>Men.: Parece, S\u00f3crates, que es como t\u00fa dices.<\/p>\n<p>S\u00f3c.: Entonces, si no es por el conocimiento -episteme-, no queda sino la buena opini\u00f3n -eu-doxia: doxa-. Sirvi\u00e9ndose de ella los hombres pol\u00edticos gobiernan los Estados y no difieren en nada, respecto al conocimiento, de los vates y de los adivinos. Pues, en efecto, tambi\u00e9n ellos dicen, por inspiraci\u00f3n, muchas verdades, pero no saben nada de lo que dicen&#8217; <a name=\"_ftnref4\"><\/a><a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>Me he permitido reiterar las citas debido a la potencia que posee en nuestros d\u00edas y dentro de la izquierda, incluso, la noci\u00f3n, de cu\u00f1o positivista que considera la pol\u00edtica como una t\u00e9cnica derivada de la ciencia. En el presente, atribuirle el estatuto de ciencia al pensamiento pol\u00edtico es un elogio. Sin embargo, la actual filosof\u00eda anal\u00edtica de la ciencia corrobora lo que dec\u00eda el pensamiento griego. La ciencia, entendida seg\u00fan los criterios normativos que estipula la f\u00edsica, por ejemplo, posee un estatuto epistemol\u00f3gico que deja fuera las humanidades -y todas las ciencias hist\u00f3ricas, en general: las ciencias evolutivas de la naturaleza tambi\u00e9n-. S\u00f3lo puede ser l\u00edcito utilizar la palabra &#8216;ciencia&#8217; para estas disciplinas, en un sentido por completo diferente, como &#8216;saber&#8217;. Pero la capacidad de pron\u00f3stico de futuro, por ejemplo, a partir de lo que se sabe, es nula.<\/p>\n<p>Contrariamente a las disparatadas opiniones de los pol\u00edticos actuales, para el pensamiento griego, democr\u00e1tico, la pol\u00edtica es doxa, es decir, opini\u00f3n; es un conocimiento que pertenece al sentido com\u00fan, el cual es pose\u00eddo por todos los ciudadanos, si bien no todos lo poseen en el mismo grado de excelencia -aret\u00e9-. Se diferencia del pensamiento que norma la vida cotidiana en que \u00e9ste es principalmente reiterativo, mientras que la pol\u00edtica tiene que ser capaz de reflexionar sobre lo nuevo, lo inesperadamente posible en una nueva situaci\u00f3n, lo distinto, etc. y sobre las medidas a ingeniar y a adoptar, tambi\u00e9n nuevas. Tan claramente es considerada la doxa el pensamiento que gu\u00eda la adopci\u00f3n de decisiones pol\u00edticas, que &#8216;dokein&#8217; -de la ra\u00edz de doxa- es el verbo que se usa para designar la decisi\u00f3n pol\u00edtica. Doxa es opini\u00f3n sobre las cosas; dokein significa, en consecuencia, opini\u00f3n pol\u00edtica formada por deliberaci\u00f3n, pero, adem\u00e1s implica acci\u00f3n: la opini\u00f3n pol\u00edtica no es concebible separada de la actividad pol\u00edtica.<\/p>\n<p>El nombre que recibe el saber particular, que es parte del sentido com\u00fan general de todos los ciudadanos, y que permite orientarse y discernir en las oportunidades y situaciones no habituales, novedosas, complicadas, en las ocasiones que aparecen repentinamente -kair\u00f3s-, es &#8216;Fr\u00f3nesis&#8217; y denomina la capacidad de previsi\u00f3n pol\u00edtica, el saber apreciar cada situaci\u00f3n concreta y descubrir las diversas posibilidades de actuaci\u00f3n pol\u00edtica que ofrece, el &#8216;an\u00e1lisis concreto de una situaci\u00f3n concreta&#8217;. Esta palabra fue traducida al lat\u00edn por Cicer\u00f3n con un t\u00e9rmino que har\u00eda fortuna como expresi\u00f3n t\u00e9cnica: Prudencia <a name=\"_ftnref5\"><\/a><a href=\"#_ftn5\">[5]<\/a>; a nosotros, tras la carga significativa que adquiere posteriormente, este t\u00e9rmino nos suena a sacrist\u00eda.<\/p>\n<p>La prudencia, es el nombre de la virtud indispensable de un pol\u00edtico, pero no es ciencia. La Prudencia es una capacidad intelectual que se basa en el conocimiento de lo contingente, es decir de aquello que puede ser o no ser, de las diversas alternativas posibles que se pueden dar ante una situaci\u00f3n dada, que es siempre nueva, para cambiarla. Este saber intelectual es resultado de la experiencia individual, fruto de la propia peripecia vital del individuo y de su sabidur\u00eda para extraer conclusiones y enriquecerse. Por ello mismo, Arist\u00f3teles habla, no de la Prudencia, sino del hombre prudente. Hay personas que desarrollan esta capacidad, que es intelectual, en grado de excelencia. Pero, por ser propia del pensamiento cotidiano o sentido com\u00fan, por ser fruto de la experiencia individual intransferible, pues la propia personalidad del individuo que vive y experimenta es parte fundamental de su elaboraci\u00f3n, por ser opini\u00f3n -doxa- no es ense\u00f1able y as\u00ed nos lo dice S\u00f3crates, quien recuerda que Pericles no fue capaz de transmit\u00edrselo a sus hijos.<\/p>\n<p>&#8216;Por ejemplo, Pericles, el padre de estos muchachos de aqu\u00ed, les ha educado notablemente bien en cosas que depend\u00edan de maestros, pero en las que \u00e9l personalmente es sabio, ni \u00e9l les ense\u00f1a ni lo conf\u00eda ning\u00fan otro, sino que ellos, dando vueltas, triscan a su antojo, como reses sueltas, por si acaso espont\u00e1neamente alcanzan por su cuenta la virtud. (.) As\u00ed, Prot\u00e1goras, atendiendo a estos ejemplos, creo que no es ense\u00f1able la virtud&#8217;. <a name=\"_ftnref6\"><\/a><a href=\"#_ftn6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>El hecho de que la fr\u00f3nesis o prudencia sea producto de la experiencia vital de los individuos y que haya individuos que la desarrollen en grado excepcional dice mucho sobre el mundo griego y sobre las condiciones de desarrollo individual que permit\u00edan, no s\u00f3lo la diversidad personal, sino la aparici\u00f3n de individuos de esa capacidad. La riqueza interna de un individuo depende\u00a0 de un mundo en el que las relaciones sociales son tan amplias que no se puede prever el transcurso de la vida de cada cual con anticipaci\u00f3n, y en el que, constantemente, surgen cosas nuevas -como dice Sol\u00f3n a Creso, cuando le recuerda que cada d\u00eda ocurren cosas diversas a las de los anteriores y ning\u00fan d\u00eda es igual a los otros-, y en el que, consiguientemente, el individuo debe optar sin saber a ciencia cierta qu\u00e9 resultados tendr\u00e1 su elecci\u00f3n, y adem\u00e1s, es libre verdaderamente y tiene esa capacidad de opci\u00f3n.\u00a0 Sin la libertad y sin un mundo complejo que proporciona experiencias ricas, no se pueden desarrollar estas individualidades ricas.<\/p>\n<p>El paso del di\u00e1logo, que acabamos de leer, forma parte del pasaje en que S\u00f3crates reconviene a su joven y ambicioso interlocutor -Hip\u00f3crates- por tratar de aprender el conocimiento o excelencia -aret\u00e9- que capacita al individuo para ejercer la pol\u00edtica, recurriendo a las clases impartidas por los sofistas. Estos s\u00f3lo le pueden ense\u00f1ar, en todo caso, conocimientos cient\u00edficos, no saber pol\u00edtico. O le pueden ense\u00f1ar la t\u00e9cnicas de manipulaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda mediante la oratoria, pero no mejorar\u00e1 as\u00ed su capacidad pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Por su parte, dice Arist\u00f3teles: &#8216;La prudencia en cambio, se refiere a las cosas humanas y a lo que es objeto de deliberaci\u00f3n. (.) Tampoco la prudencia est\u00e1 limitada s\u00f3lo a lo universal, porque es pr\u00e1ctica y la acci\u00f3n tiene que ver con lo particular&#8217;<a name=\"_ftnref7\"><\/a><a href=\"#_ftn7\">[7]<\/a><\/p>\n<p>En resumen, la prudencia es la capacidad pol\u00edtica de evaluar cada situaci\u00f3n y juzgar, en cada caso el momento oportuno para tomar una decisi\u00f3n. Esto implica decidir tanto el fin que debe proponerse como los medios que se encaminan a ese fin, y medir bien la relaci\u00f3n entre esos medios y el fin. &#8216;Entre lo que puede ser de otra manera est\u00e1 el objeto producido y la acci\u00f3n que lo produce. (.). Todo arte versa sobre la g\u00e9nesis, y practicar un arte es considerar c\u00f3mo puede producirse algo de lo que es susceptible tanto de ser como de no ser y<strong> cuyo principio est\u00e1 en quien lo produce y no en los producido (.) El arte ama el azar y el azar al arte. El arte, pues, como queda dicho, es un modo de ser productivo acompa\u00f1ado de raz\u00f3n verdadera, y la falta de arte, por el contrario, un modo de ser productivo acompa\u00f1ado de raz\u00f3n falsa, referidas ambas a lo que puede ser de otra manera&#8217;<\/strong><a name=\"_ftnref8\"><\/a><a href=\"#_ftn8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>Para entender bien la cita en primer lugar hay que conocer cu\u00e1l es la palabra griega que se traduce por Arte: t\u00e9jne; t\u00e9cnica o capacidad productiva -poiesis- que consiste en el conjunto de saberes pose\u00eddos por el productor. En segundo lugar, hay que tratar de ver qu\u00e9 es eso de la raz\u00f3n verdadera. El arte es verdadero cuando acierta en su producci\u00f3n; entonces, el fin propuesto, que pod\u00eda ser o no ser, se logra. Pero la raz\u00f3n verdadera no es el acierto basado en el an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n exterior, la percepci\u00f3n correcta del objeto externo a transformar, fundamentalmente, sino en la correcta evaluaci\u00f3n del principio productivo, que est\u00e1 en quien lo produce; quien se propone unos fines -suyos, mentales en principio- que no est\u00e1n en correlato con la capacidades pose\u00eddas &#8211; suyas, internas- fracasa, y eso es raz\u00f3n falsa. Raz\u00f3n verdadera es relaci\u00f3n entre los fines propuestos por el individuo y los medios pose\u00eddos por \u00e9l mismo. Se debe deliberar sobre los fines y ponerlos en correlato con los medios.<\/p>\n<p>Pero vuelvo a repetir, la prudencia en grado de excelencia no permite sustituir a la opini\u00f3n del demos. La prudencia es un saber participante: por muy excepcional que sea el grado de saber que se alcance, se crea por participaci\u00f3n del individuo, y por la experiencia consiguiente obtenida de la participaci\u00f3n, en los asuntos comunes de la polis; la participaci\u00f3n ejercida en la deliberaci\u00f3n colectiva en la ekkles\u00eda, la experiencia obtenida como hoplita durante el per\u00edodo de participaci\u00f3n en el ej\u00e9rcito, etc. Adem\u00e1s, su bondad se prueba en la medida en que es capaz de apelar a la experiencia del resto del demos y persuadirle en la deliberaci\u00f3n, no por la eficacia de los recursos ret\u00f3ricos empleados, sino por la fuerza de sus argumentos. El pol\u00edtico capacitado &#8216;gobierna&#8217; tan s\u00f3lo en la medida que sus ideas son de tal peso que influyen, y son aceptadas voluntariamente por los dem\u00e1s: \u00e9l no tiene en s\u00ed la capacidad de realizaci\u00f3n de las mismas. Es el demos el que posee en s\u00ed las capacidades y facultades que lo convierten en potencial causa eficiente de una propuesta, si desde su doxa percibe la pertinencia de las ideas sugeridas por la eudoxia del buen pol\u00edtico o pol\u00edtico virtuoso. Una vez persuadido el demos del inter\u00e9s de una iniciativa, su deseo -\u00f3rexis- de ese bien le llevar\u00e1 a utilizar todos los recursos para ejecutarla. Conocer lo adecuado es algo que a nadie deja indiferente; el saber tiene fuerza y se abre camino siempre: &#8216;Todos los hombres por naturaleza desean -deseo: \u00f3rexis- saber&#8217;<a name=\"_ftnref9\"><\/a><a href=\"#_ftn9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 facultad tienen algunos que hace que su experiencia y su peripecia vital les permita desarrollar dentro de la doxa o sentido com\u00fan compartido, una creatividad virtuosa o fuera de lo com\u00fan?.<\/p>\n<p>Antes vimos c\u00f3mo S\u00f3crates \/ Plat\u00f3n comparaba al buen pol\u00edtico con el poeta y con el adivino -nota 23-. Ah\u00ed se detiene, pues es ah\u00ed, donde para un griego, comenzar\u00eda la inspiraci\u00f3n de los dioses, lo oscuro. Voy a tratar de ir algo m\u00e1s lejos que los propios griegos aunque utilizando sus textos. La simple uni\u00f3n del texto anterior con el siguiente de Arist\u00f3teles, puede producir en nosotros una potente sugerencia que no era posible para ellos: &#8216;Sin embargo, uno podr\u00eda preguntarse si la suerte es causa de desear lo que se debe y cuando se debe; o, en este caso, \u00bfno ser\u00e1 causa de todo, incluso del pensar y del deliberar? (.). Pero esto es lo que estamos investigando: \u00bfcu\u00e1l es el principio del movimiento en el alma? (.) No la virtud, ya que \u00e9sta es un instrumento del entendimiento. Por esto, como he dicho antes, se llaman afortunados a los que, a pesar de ser irracionales, tienen \u00e9xito siguiendo su impulso. Y a estos no les hace falta deliberar, pues poseen un principio superior al entendimiento y a la deliberaci\u00f3n (los otros tienen la raz\u00f3n pero no este principio), es decir, el entusiasmo, pero no pueden deliberar. Pues, aunque irracionales, consiguen incluso la r\u00e1pida adivinaci\u00f3n propia de las personas prudentes y sabias; s\u00f3lo se les ha de negar la adivinaci\u00f3n que procede de la raz\u00f3n, pero unos se sirven de la experiencia, otros de la costumbre de la observaci\u00f3n, y estos emplean lo divino; ya que la divinidad ve bien el futuro y el presente y aquellas cosas de las que la raz\u00f3n se ha separado. Por este motivo, los melanc\u00f3licos tiene incluso sue\u00f1os ver\u00eddicos: el principio, en efecto, parece tener m\u00e1s fuerza cuando la raz\u00f3n se ha separado, como los ciegos tienen mejor memoria, por estar \u00e9sta libre con relaci\u00f3n a los objetos visibles&#8217; <a name=\"_ftnref10\"><\/a><a href=\"#_ftn10\">[10]<\/a>.<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que Arist\u00f3teles no quiere referirse aqu\u00ed al pol\u00edtico capaz o excepcional: la persona prudente que adivina mediante la experiencia y la raz\u00f3n, que est\u00e1 claramente diferenciada en el texto. Y que Arist\u00f3teles establece una cesura entre las personas racionales, es decir, normales, y una clase de seres humanos anormales, cuya agudeza interpretativa y capacidad de previsi\u00f3n es irracional. Irracional y divino era considerado tambi\u00e9n el poeta y el adivino, como nos recuerda S\u00f3crates, pero \u00e9ste s\u00ed aproxima ambos a la capacidad del buen pol\u00edtico, y no establece cesura alguna entre ellos. No deseo alargarme en este punto, pues el pensamiento griego del per\u00edodo de la democracia llega hasta aqu\u00ed, y todo lo que sigue es interpretaci\u00f3n posterior. Pero s\u00ed creo que podemos interpretar que el buen pol\u00edtico es aquel cuya experiencia vital est\u00e1 plenamente al alcance de su pensamiento; quien se permite no rechazar ideas que surgen desde de dentro, es decir, aquel cuyo inconsciente deja aflorar con facilidad ideas y realizar &#8216;insides&#8217;, y posee desarrollada en un grado eminente la atenci\u00f3n flotante, all\u00ed donde el inconsciente de otros hace barrera y establece resistencias.<\/p>\n<p>La audacia en el pensar es algo que se le atribuye como caracter\u00edstica al buen pol\u00edtico. Pero \u00bfqu\u00e9 queremos decir con la palabra &#8216;audacia&#8217;?: que nosotros no nos hab\u00edamos atrevido, que resultaba algo no de recibo para nosotros; sin embargo, la capacidad de &#8216;pensar el pensamiento pensado&#8217;, pose\u00edda por el gran pol\u00edtico no estriva en que el saber pol\u00edtico sea tan especializado que no nos resulte asequible a los dem\u00e1s; el pensamiento del pol\u00edtico es la doxa, el pensamiento com\u00fan u opini\u00f3n en que nos manejamos todos. Utilizando una expresi\u00f3n de Wilfred Bion, el buen pol\u00edtico posee un buen aparato para pensar pensamientos <a name=\"_ftnref11\"><\/a><a href=\"#_ftn11\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p>El caso del pol\u00edtico excepcional es el de quien es capaz de proferir lo hasta el momento inefable, pero que estaba en conato en la mente de muchos, y que, por eso, en cuanto se expresa, y se somete a la deliberaci\u00f3n colectiva, logra convertirse en idea de curso com\u00fan abrazada con entusiasmo -\u00f3rexis; deseamos por naturaleza saber- por la mayor\u00eda, pues conecta con la experiencia, los anhelos y las expectativas de la mayor\u00eda, y les propone objetivos y medios construidos intelectualmente, pero que dan salida a los deseos y son factibles. Es un tipo de pensamiento que es sentido por quienes se sienten interpelados por \u00e9l como una continuaci\u00f3n de su propia reflexi\u00f3n y a la vez es sentido como una revelaci\u00f3n, precisamente porque da respuesta a las preocupaciones y expresa redondamente las intuiciones de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Tanto este tipo de pensamiento audaz, nuevo, como las personas que lo piensan es algo que se produce en per\u00edodos de grandes movimientos organizados de masas. La ciudadan\u00eda organizada, de entre la que surgen estos intelectuales, experimenta en esas situaciones su propia capacidad eficiente, y la imaginaci\u00f3n desarrolla alternativas nuevas en funci\u00f3n de esas potencialidades producto de la organizaci\u00f3n. Adem\u00e1s, no tiene por qu\u00e9 ser &#8216;uno s\u00f3lo&#8217; el individuo capaz de la audacia en el pensamiento. Lo cierto es que esas personalidades existen en esos per\u00edodos, y los estudiosos perciben su especial singularidad <a name=\"_ftnref12\"><\/a><a href=\"#_ftn12\">[12]<\/a>.<\/p>\n<p>Como podemos ver, el pensamiento griego de la democracia, ni es intelectualista, ni es irracionalista. No es intelectualista porque no podr\u00eda concebir que se tratara de suplir la opini\u00f3n, la doxa, por la ciencia, ni al demos por un colegio de intelectuales o \u00e9lite dirigente, que poseyera conocimientos t\u00e9cnicos y cient\u00edficos. No es irracionalista porque se basa en la creatividad intelectual, en la discursividad y deliberaci\u00f3n, en una palabra, en el pensamiento, pero en el pensamiento com\u00fan o doxa, que, sobre ser el de todos, adem\u00e1s abarca a la totalidad del ser humano: con el pensamiento cotidiano pensamos\/sentimos los propios sentimientos, cuya fuente y sede no es el h\u00edgado -el coraz\u00f3n, el plexo solar, kata frenas kai kata zumon- sino el cerebro y el pensamiento en sus diferentes planos.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfY la filosof\u00eda?. De ello hablamos.<\/p>\n<p>En primer lugar hay que recordar que el asunto fundamental de la filosof\u00eda cl\u00e1sica griega por antonomasia, S\u00f3crates, Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles, es la Pol\u00edtica. Los otros desarrollos filos\u00f3ficos de su obra y probablemente la mayor\u00eda de los cient\u00edficos -admitamos esta diferenciaci\u00f3n-, son elaboraciones que permiten dar raz\u00f3n de las peculiaridades de la praxis humana.<\/p>\n<p>Tomemos a Arist\u00f3teles, que es la cumbre del pensamiento griego. Al tratar de la filosof\u00eda de Arist\u00f3teles, nos recuerda Aubenque que este pensador era muy riguroso en su forma de pensar, y que en ese sentido se le pod\u00eda denominar sistem\u00e1tico. Pero que la filosof\u00eda de Arist\u00f3teles no es un sistema intelectual org\u00e1nico y cerrado, que se postule como modelo alternativo de saber verdadero frente a lo que saben los dem\u00e1s <a name=\"_ftnref13\"><\/a><a href=\"#_ftn13\">[13]<\/a>.<\/p>\n<p>El pensamiento de Arist\u00f3teles que versa sobre el ser humano es una filosof\u00eda de la actividad, y, como revelan las citas que hemos ido incorporando, su pensamiento reflexiona sobre la realidad social y pol\u00edtica y sobre la propia actividad pol\u00edtica; es por lo tanto, un saber reflexivo de segundo grado, incomprensible al margen de saber y pensamiento que gobierna en su acci\u00f3n a los individuos, y que no pretende sustituirlo. En la obra de Arist\u00f3teles, nunca se crea constructivamente un sistema social inexistente, al que se debe tender, sino que se reflexiona sobre las realidades pol\u00edticas y sociales existentes y sus problemas, y se delibera sobre las correcciones, cambios y transformaciones que se deber\u00eda incluir. En determinados momentos, la filosof\u00eda de Arist\u00f3teles se convierte en debate deliberativo, en el que el autor, de opini\u00f3n a opini\u00f3n, opta por una posici\u00f3n pol\u00edtica concreta y debate con las otras, pero sus argumentos se dirigen hacia la ciudadan\u00eda, es decir, son los de un ciudadano en debate con otros.<\/p>\n<p>Eventualmente reflexiona sobre las bases que pueden permitir la libertad de acci\u00f3n y dentro de ella la libertad pol\u00edtica humana; entonces desarrolla una ontolog\u00eda -metaf\u00edsica- muy pegada a la propia experiencia de la vida que pose\u00eda la gente, que saben de la libertad y de su poder, y nos expone el concepto de la contingencia humana. Arist\u00f3teles, conscientemente, recurre al l\u00e9xico corriente en la calle para sus elaboraciones.<\/p>\n<p>Tampoco Plat\u00f3n desarroll\u00f3 ning\u00fan sistema de pensamiento cerrado que pretendiese orientar a la humanidad. Tales interpretaciones proceden del periodo helen\u00edstico -el ser de las ideas entendido como una realidad con entidad propia, y todo lo dem\u00e1s-. Como nos explica Felipe Mart\u00ednez Marzoa, Plat\u00f3n no s\u00f3lo no desarrolla una teor\u00eda sistem\u00e1tica de pensamiento, sino que todas las tematizaciones que desarrolla sobre cuestiones candentes en sus di\u00e1logos, terminan en un fracaso <a name=\"_ftnref14\"><\/a><a href=\"#_ftn14\">[14]<\/a>.<\/p>\n<p>Todo filosofar cl\u00e1sico griego es eminentemente un filosofar praxeol\u00f3gico, una filosof\u00eda de la praxis humana. Y una filosof\u00eda eminentemente pol\u00edtica, pegada a la actividad pol\u00edtica existente. Trata de constituirse en un discurso sobre los hechos que se producen, reflexionando sobre la doxa, es decir, sobre las vivencias humanas, como pensamiento segundo, desde ella y para ella. Se impone la tarea de mostrar que el ser humano depende de s\u00ed mismo, y es la teorizaci\u00f3n \u00faltima sobre la libertad humana que justifica la democracia. No pretende reflexionar en abstracto, ni suplir la doxa. Como ya he expuesto respecto de Arist\u00f3teles,\u00a0 la filosof\u00eda es un saber segundo inseparable e incomprensible sin los problemas concretos reflejados por la doxa. Este pensamiento praxeol\u00f3gico, laico, el\u00a0 pensamiento inherente de la democracia.<\/p>\n<p>Conviene recalcar esto porque, bajo el t\u00e9rmino filosof\u00eda se han desarrollado, posteriormente en la historia diversas aventuras intelectuales, no siempre de este talante. La filosof\u00eda que se inspira en la tradici\u00f3n cl\u00e1sica no pretende ser un pensamiento de rango superior que permite a quienes lo poseen convertirse en una \u00e9lite que sustituye y tutela el pensamiento\u00a0 imperfecto y los actos de quienes no lo poseen <a name=\"_ftnref15\"><\/a><a href=\"#_ftn15\">[15]<\/a>.<\/p>\n<p>Cuanto si menos pretende ser un saber que permite a un grupo de superhombres descubrir las intenciones ocultas que subyacen detr\u00e1s de las buenas razones aparentes, y que son utilizadas por la chusma mediocre para enga\u00f1ar a los superdotados. El &#8216;pensamiento de la sospecha&#8217; no pertenece a esta tradici\u00f3n <a name=\"_ftnref16\"><\/a><a href=\"#_ftn16\">[16]<\/a>. Por supuesto, perm\u00edtaseme el excurso, Marx no es un &#8216;fil\u00f3sofo de la sospecha&#8217;.<\/p>\n<p>La democracia no es para los griegos una pr\u00e1ctica solo aplicable a los destinos que conciernen la totalidad de la polis, y que se ejecuta tan s\u00f3lo en el \u00e1gora. Cada vez que un colectivo particular, organizado para realizar una actividad se ve en necesidad afrontar una dificultad o de reorientar sus objetivos, hace dejaci\u00f3n de los eventuales instrumentos regulares de ordenaci\u00f3n de la actividad y convoca la ekkles\u00eda, o asamblea, as\u00ed sea un grupo de soldados mercenarios en territorio extranjero &#8211;<strong>An\u00e1basis<\/strong>, Jenofonte. Tambi\u00e9n Il\u00edada -. No hay relaci\u00f3n entre la democracia y la organicidad comunitaria. No existe un todo org\u00e1nico que, tanto como objeto cuanto como sujeto sea necesario que est\u00e9 reunido. Estas ideas son &#8216;comunitaristas&#8217;, es decir, modernas.<\/p>\n<p><strong>LA LIBERTAD Y LA VIDA PRIVADA EN LA TRADICI\u00d3N DE LA DEMOCRACIA<\/strong><\/p>\n<p>La democracia griega es un r\u00e9gimen en el que no hay divisi\u00f3n de poderes. Todo el poder reside en el demos reunido en asamblea <a name=\"_ftnref17\"><\/a><a href=\"#_ftn17\">[17]<\/a>. Todo ciudadano forma parte del poder legislativo\/\u00fanico poder, y el poder de cada ciudadano es el de un legislador.<\/p>\n<p>El propio ciudadano es juez, cuando la asamblea decide constituir un tribunal para que juzgue, y la elecci\u00f3n se organiza mediante sorteo. Los individuos dedicados a las funciones permanentes de la pol\u00edtica son tambi\u00e9n elegidos por la asamblea y deben realizarlas ellos mismos. Como ya he indicado, no existe un funcionariado o burocracia permanente a trav\u00e9s de la que encauzar estas tareas. Cada magistrado electo es algo as\u00ed como un funcionario del demos. La ley puede ser modificada en cualquier momento -la ley, y los usos, las costumbres, las normas de vida, etc., recordemos el amplio sentido de &#8216;nomos&#8217;-\u00a0 pues la soberan\u00eda no est\u00e1 en la ley sino en el pueblo. Y esta es, como se dijo, una caracter\u00edstica fundamental de la democracia. &#8216;Una cuarta forma de democracia es la que cronol\u00f3gicamente ha surgido la \u00faltima en las ciudades. (.) todos participan en el gobierno a causa de la superioridad num\u00e9rica de la multitud (.). Por eso la multitud de los pobres es el poder soberano del r\u00e9gimen, y no las leyes&#8217;<a name=\"_ftnref18\"><\/a><a href=\"#_ftn18\">[18]<\/a>.<\/p>\n<p>A menudo se critica a la democracia de exagerar hasta el extremo su lucha por la igualdad , y esta cr\u00edtica se realiza en nombre de la libertad. En la democracia, se dice, la libertad no habr\u00eda existido pues la intervenci\u00f3n de la ciudadan\u00eda impedir\u00eda la existencia de la libertad privada de los individuos, y quiz\u00e1, ni tan siquiera existir\u00eda una noci\u00f3n de privacidad.<\/p>\n<p>En primer lugar, la privacidad del individuo griego frente al estado no\u00a0 existi\u00f3&#8230;porque, como se\u00f1alamos anteriormente, no existi\u00f3 el estado. No hab\u00eda una m\u00e1quina coercitiva que acumulase poder al margen de los ciudadanos. Pero la tradici\u00f3n\u00a0 de la democracia tuvo, desde el comienzo, clara la diferencia entre los \u00e1mbitos p\u00fablico y privado de la vida de cada individuo. El poder de la asamblea era absoluto y total, pero la asamblea de la democracia no interven\u00eda en los asuntos de la vida privada de los ciudadanos, es m\u00e1s, la democracia se define por dos rasgos, la igualdad material o de bienes, y la libertad para la elecci\u00f3n\u00a0 de la vida. &#8216;De hecho, la justicia democr\u00e1tica consiste en tener lo mismo seg\u00fan el n\u00famero y no seg\u00fan el m\u00e9rito (.) En efecto, dicen que todo ciudadano debe tener lo mismo, de modo que en las democracias resulta que los pobres son m\u00e1s poderosos que los ricos, ya que son m\u00e1s, y la opini\u00f3n de la mayor\u00eda es la autoridad soberana. (.) Y de esta manera se contribuye a la libertad fundada en la igualdad&#8217;<a name=\"_ftnref19\"><\/a><a href=\"#_ftn19\">[19]<\/a>.<\/p>\n<p>Los ciudadanos de la democracia perciben claramente que el ser humano es un ser social y que, por ello, existen asuntos y actividades de los individuos que inciden directamente en la vida de la comunidad, y que deben ser decididas por la opini\u00f3n y la deliberaci\u00f3n de los ciudadanos en com\u00fan. No es concebible mayor tiran\u00eda que la de abandonar los \u00e1mbitos y actividades que producen y reproducen directamente la comunidad social y el poder que su control otorga sobre la sociedad, a las individualidades. En la democracia es la propia comunidad social organizada la que se autogobierna. Seg\u00fan la m\u00e1xima secular de esta tradici\u00f3n, se trata de la Societas Civilis sive Res P\u00fablica -sociedad civil como rep\u00fablica, o cosa p\u00fablica-. Es decir, aquello que determina directamente los destinos de la sociedad civil es asumido por la propia comunidad social como objeto de deliberaci\u00f3n p\u00fablica, de ordenaci\u00f3n y de realizaci\u00f3n;\u00a0 pero es la propia sociedad civil, objeto de deliberaci\u00f3n, la que resulta ser el sujeto y el agente deliberador. Cada individuo de una comunidad es a modo de funcionario de la propia sociedad, y debe respetar y cumplir en su actividad ordinaria, cuando \u00e9sta tiene que ver con asuntos de inter\u00e9s p\u00fablico, los acuerdos tomados por la sociedad; pero, a su vez, cuando se re\u00fane la asamblea deliberante \u00e9l puede tomar la palabra y proponer sin restricciones cambios\u00a0 en los acuerdos adoptados previamente, pues jam\u00e1s la ley puede estar por encima de la voluntad de los ciudadanos. Esta es la concepci\u00f3n que podemos ver reproducida en la propia tradici\u00f3n desde Pericles a Kant, -por ejemplo en su texto \u00bfQu\u00e9 es la Ilustraci\u00f3n?- e incluye a la tradici\u00f3n ilustrada- <a name=\"_ftnref20\"><\/a><a href=\"#_ftn20\">[20]<\/a>.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, en lo que no hace a la inmediata reproducci\u00f3n de la polis, la libertad de los individuos es completa y est\u00e1 garantizada por la democracia.<\/p>\n<p>Escribe Arist\u00f3teles en tono de\u00a0 reproche: &#8216;En las democracias que pasan por ser las m\u00e1s democr\u00e1ticas ha prevalecido lo contrario de lo conveniente; la causa de ello es que definen mal la libertad. Pues dos son las cosas que parecen definir la democracia, la soberan\u00eda de la mayor\u00eda y la libertad, pues la justicia parece consistir en una igualdad, y la igualdad en que lo que parezca bien a la muchedumbre, que esto tenga poder soberano, y la libertad y la igualdad, en hacer lo que a uno le plazca. De modo que en tales democracias vive cada uno como\u00a0 quiere y va a donde desee, como\u00a0 dice Eur\u00edpides&#8217;. &#8216;El fundamento b\u00e1sico del sistema democr\u00e1tico es la libertad, pues esto suelen decir, en la idea de que s\u00f3lo en este r\u00e9gimen se participa de la libertad, pues este es, como dicen, el objetivo al que tiende toda democracia. Una caracter\u00edstica de la democracia es gobernar y ser gobernado por turno. De hecho, la justicia democr\u00e1tica consiste en tener lo mismo seg\u00fan el n\u00famero y no seg\u00fan el m\u00e9rito, y siendo esto lo justo, la muchedumbre -plezos- forzosamente debe ser soberana, y lo que apruebe la mayor\u00eda eso tiene que ser el fin y lo justo. En efecto, dicen que todo ciudadano debe tener lo mismo, de modo que en las democracias los pobres son m\u00e1s poderosos que los ricos, ya que son m\u00e1s, y la opini\u00f3n de la mayor\u00eda es la autoridad soberana&#8230;.&#8217; <a name=\"_ftnref21\"><\/a><a href=\"#_ftn21\">[21]<\/a>.<\/p>\n<p>Por su parte, Pericles, en su famoso Discurso F\u00fanebre se expresa sobre la libertad de elecci\u00f3n de vida por parte de los particulares, elogiando esta posibilidad real: &#8216;Tenemos un r\u00e9gimen pol\u00edtico que no emula las leyes de otros pueblos, y m\u00e1s que imitadores de los dem\u00e1s, somos un modelo a seguir. Su nombre, debido a que el gobierno no depende de unos pocos, sino de la mayor\u00eda, es democracia. En lo que concierne a los asuntos privados, la igualdad, conforme a nuestras leyes, alcanza a todo el mundo, mientras que en la elecci\u00f3n de cargos p\u00fablicos no anteponemos las razones de clase al m\u00e9rito personal, conforme al\u00a0 prestigio de que goza cada ciudadano en su actividad; y tampoco\u00a0 nadie en raz\u00f3n de su pobreza, encuentra obst\u00e1culos debido a la oscuridad de su condici\u00f3n social si est\u00e1 en condiciones de prestar un servicio a la ciudad. En nuestras relaciones con la polis vivimos como ciudadanos libres y, del mismo modo, en lo tocante a las mutuas sospechas propias del trato cotidiano, nosotros no sentimos irritaci\u00f3n contra nuestro vecino si hace algo que le gusta y no le dirigimos miradas de reproche, que no suponen un perjuicio pero resultan dolorosas&#8217; <a name=\"_ftnref22\"><\/a><a href=\"#_ftn22\">[22]<\/a>.<\/p>\n<p>En primer lugar el pensamiento de la democracia ensalza la igualdad material real que se produce entre los ciudadanos en su vida privada y la considera asunto p\u00fablico, esto es, asunto que debe estar bajo la ley y asunto en el que se cifra el &#8216;isos nomos&#8217;, o democracia. Para la democracia, la igualdad es un asunto pol\u00edtico <a name=\"_ftnref23\"><\/a><a href=\"#_ftn23\">[23]<\/a>, pues sin esta condici\u00f3n no ser\u00eda posible la libertad real. A partir de esta condici\u00f3n, los particulares est\u00e1n\u00a0 en disposici\u00f3n de vivir su vida privada cada cual seg\u00fan su gusto, es decir, en libertad.<\/p>\n<p>Donde no se produce la igualdad es el asunto de la participaci\u00f3n activa en \u00e1mbito p\u00fablico. La democracia es una meritocracia que estimula a los ciudadanos a competir entre ellos en sus servicios p\u00fablicos a la polis en beneficio de todos. Seg\u00fan esta regla, la polis, toma de cada cual seg\u00fan sus capacidades, y honra a los que m\u00e1s esfuerzo entregan a la comunidad, devolviendo a cada cual seg\u00fan su trabajo. A partir de la igualdad material y la libertad de vida que es, precisamente, consecuencia de esa igualdad entre ciudadanos, la democracia favorece la desigualdad que los individuos pueden\u00a0 desarrollar entre ellos a partir del propio esfuerzo personal.<\/p>\n<p>El rechazo de los comportamientos organicistas -o comunitaristas-, que se producen en otras sociedades, que son conocidos por la tradici\u00f3n de la democracia, y que imponen igualdad de usos, costumbres y comportamientos privados, a todos los habitantes de cada comunidad, es expl\u00edcito: como declara Pericles, existe en la vida privada plena libertad para la elecci\u00f3n de costumbres. Y \u00e9sta se produc\u00eda. De hecho, muchos griegos adoptaban usos y costumbres persas o de otros lugares, como Hip\u00f3damo de Mileto, que no por sus formas de vida orientalizantes dej\u00f3 de desempe\u00f1ar un papel relevante en Atenas. &#8216;Hip\u00f3damo de Mileto, que debi\u00f3 de ser un tipo estupendo, (.) era un archigriego; casi, casi, -con su melena y sus extravagancias- una caricatura del heleno de mediados del siglo V, que inicia la liquidaci\u00f3n de las formas de vida tradicionales&#8230;&#8217;<a name=\"_ftnref24\"><\/a><a href=\"#_ftn24\">[24]<\/a>.<\/p>\n<p>El r\u00e9gimen democr\u00e1tico vela por la producci\u00f3n de las condiciones que posibilitan la eficacia y pervivencia de la propia democracia: la igualdad y la libertad. La tradici\u00f3n de la democracia se autodefini\u00f3 siempre en t\u00e9rminos , que hoy\u00a0 algunos denominan \u201csustantivos\u201d: es decir la libertad se extend\u00eda a todos los \u00e1mbitos de\u00a0 la vida\u00a0 y presupon\u00eda el acceso a todos los medios necesarios para garantizarla: acceso real a la riqueza. Por ello, la verdadera tradici\u00f3n de la democracia, que es aquella que aplica los derechos formales sin restricci\u00f3n ni recorte a todos los \u00e1mbitos de la vida, es la tradici\u00f3n que hoy se denomina &#8216;sustantivista&#8217;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a name=\"_ftn1\"><\/a> [1] Para esta opini\u00f3n, M.I. Finley <strong>Los griegos de la Antig\u00fcedad <\/strong>Ed. Labor, B. 1992. Mismo autor, M. I. Finley, R. I Winton y P. Garnsey, &#8216;Pol\u00edtica y teoria pol\u00edtica&#8217; en AA VV <strong>El legado de Grecia<\/strong>, Ed. Cr\u00edtica, 1983. Cornelius Castoriadis, <strong>El ascenso de la insignificancia<\/strong>, Ed. C\u00e1tedra, Madrid, 1998. <strong>Fait et \u00e0 fai<\/strong>re Ed. Seuil, Paris 1997, y otras obras del mismo autor. Michel-Pierre Edmon, <strong>Ariostote. La politique des citoyens et la contingence<\/strong>, Ed. Payot&amp;Rivages, Paris, 2000.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn2\"><\/a><\/p>\n<p>[2] Dice S\u00f3crates: &#8216;Yo, de los atenienses, como tambi\u00e9n de los griegos, afirmo que son sabios. Pues veo que, cuando nos congregamos en la asamblea, siempre que la ciudad debe hacer algo en construcciones p\u00fablicas se manda llamar a los constructores como consejeros sobre la construcci\u00f3n, y cuando se trata de naves, a los constructores de barcos, y as\u00ed en todas las dem\u00e1s cosas que se consideran ense\u00f1ables y aprendibles (.). Acerca de las cosas que creen que pertenecen a un oficio t\u00e9cnico, se comportan as\u00ed. Pero cuando se trata de algo que ata\u00f1e al gobierno de la ciudad y es preciso tomar una decisi\u00f3n, sobre estas cosas aconseja, tomando la palabra, lo mismo un carpintero que un herrero, un curtidor, un mercader, un navegante (.) y a estos nadie les echa en cara, como a los de antes, que sin haber tenido ning\u00fan maestro, intenten luego dar un consejo. Evidentemente, es porque creen que no se trata de algo que puede aprenderse&#8217;. Plat\u00f3n, &#8216;Prot\u00e1goras&#8217; en <strong>Di\u00e1logos<\/strong>, Ed. Gredos, M. 1997, vol. 1 p. 522. Tambi\u00e9n en el &#8216;Men\u00f3n&#8217;.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn3\"><\/a><\/p>\n<p>[3] Arist\u00f3teles <strong>\u00c9tica Nicom\u00e1quea,<\/strong> 1112a, 1139b, 1140a, 1140b, Ed. Gredos M. 1988, p. 185, 186, 270, 271, 273, 274.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn4\"><\/a><\/p>\n<p>[4] Plat\u00f3n, &#8216;Men\u00f3n&#8217; 99b, <strong>Di\u00e1logos, vol 2, Ed. Gredos, M. 1992, p. 335, 336<\/strong><\/p>\n<p><a name=\"_ftn5\"><\/a><\/p>\n<p>[5] Pierre Aubenque, <strong>La prudencia en Arist\u00f3teles, Ed. Cr\u00edtica, B. 1999<\/strong><\/p>\n<p><a name=\"_ftn6\"><\/a><\/p>\n<p>[6] Plat\u00f3n &#8216;Prot\u00e1goras&#8217; 319b, 320a Op. Cit. p. 522. Creo que esta misma opini\u00f3n deber\u00eda ser tenida en cuenta por los pedagogos, cuando proponen que la escuela se dedique a &#8216;ense\u00f1ar valores&#8217; como medio para &#8216;fabricar&#8217; personas morales. En el l\u00edmite, un alumno podr\u00e1 aprender, por su conveniencia, -la nota-, en grado de virtuosismo las teor\u00edas \u00e9ticas, y saber desmontarlas, compararlas, diferenciarlas, etc. -diferencia del sistema moral kantiano frente al aristot\u00e9lico, o &#8216;el racismo es malo\/ fumar es malo&#8217;- pero eso no impide que pueda seguir siendo un perfecto canalla en su vida, si as\u00ed lo decide, con un sobresaliente en \u00e9tica. Practicar la ingenier\u00eda antropol\u00f3gica manipulando a los seres humanos en la instituci\u00f3n escolar, a trav\u00e9s del discurso, mediante la relaci\u00f3n de los &#8216;humildes&#8217; con las \u00e9lites -teor\u00eda de \u00e9lites- es una vana pretensi\u00f3n liberal.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn7\"><\/a><\/p>\n<p>[7] Arist\u00f3teles, <strong>E.N.<\/strong> op. cit. 1141b, p 277<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n all\u00ed:&#8217;Resta pues que la prudencia es un modo de ser racional, verdadero y pr\u00e1ctico, respecto de lo que es bueno y es malo para el hombre. (.) Por eso creemos que Pericles y otros como \u00e9l son prudentes, porque pueden ver lo que es bueno para ellos y para los hombres, y pensamos que \u00e9sta es una cualidad propia de los administradores y de los pol\u00edticos (.) Y siendo dos las partes racionales del alma, la prudencia ser\u00e1 la virtud de una de ellas, de la que forma opiniones (&#8216;doxa&#8217;; no &#8216;episteme&#8217;), pues tanto la opini\u00f3n como la prudencia tiene como fin lo que puede ser de otra manera&#8217;. 1140b. p. 273, 274<\/p>\n<p><a name=\"_ftn8\"><\/a><\/p>\n<p>[8] Arist\u00f3teles <strong>\u00c9tica Nicom\u00e1quea<\/strong>, 1140a Op. Cit. p. 272<\/p>\n<p><a name=\"_ftn9\"><\/a><\/p>\n<p>[9] Arist\u00f3teles <strong>Metaf\u00edsica<\/strong>, 980a Ed. Gredos, M. 1994, p.69. Primera frase de la <strong>Metaf\u00edsica.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Recalco el t\u00e9rmino &#8216;deseo&#8217; poniendo al lado el original griego, porque \u00f3rexis es deseo fuerte en el sentido p. e. de deseo sexual<\/strong>.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn10\"><\/a><\/p>\n<p>[10] Arist\u00f3teles <strong>\u00c9tica Eudemia<\/strong> 1247a, Ed. Gredos, M. 1988, p. 541, 542.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn11\"><\/a><\/p>\n<p>[11] &#8216;101. Es conveniente considerar el pensar como dependiendo del resultado exitoso de dos desarrollos mentales fundamentales. El primero es el desarrollo de pensamientos. Estos requieren un aparato para manejarlos. El segundo desarrollo, por lo tanto, es el de este aparato que provisoriamente denominar\u00e9 pensar (thinking). Repito -el pensar es llamado a existir para manejar pensamientos&#8217; W. R. Bion <strong>Volviendo a pensar<\/strong>, Ed. Lumen-Horm\u00e9, Buenos Aires 1996. Bion era un psicoanalista kleiniano.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn12\"><\/a><\/p>\n<p>[12] As\u00ed, p. e. Guillemin ha estudiado las caracter\u00edsticas &#8216;m\u00edsticas&#8217; de Robespierre, es decir, de libre acceso a su propio interior, pues no otra cosa es la m\u00edstica -Henri Guillemin <strong>Robespiere, politique et mystique<\/strong>, Ed. Seuil, Paris, 1987. Para la cofrad\u00eda, es conveniente tener en cuenta lo que Lukacs escribi\u00f3 sobre Lenin y sobre su excepcional intuici\u00f3n del momento y de las medidas a proponer. Tanto S\u00f3crates\/Plat\u00f3n como Arist\u00f3teles est\u00e1n impresionados con la personalidad de Pericles.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn13\"><\/a><\/p>\n<p>[13] Pierre Aubenque <strong>La prudencia en Arist\u00f3teles<\/strong>, Ed. Cr\u00edtica, B. 1999, p. 47<\/p>\n<p><a name=\"_ftn14\"><\/a><\/p>\n<p>[14] Felipe Mart\u00ednez Marzoa <strong>Ser y di\u00e1logo<\/strong>, Ed. Istmo, M. 1996. Cuando alguien se pregunta por &#8216;el ser de algo&#8217; -el eidos-, es decir, qu\u00e9 es esto -p.e. un caballo- el tema que debe ser aclarado es la palabra u onoma &#8216;caballo&#8217;, pero la explicaci\u00f3n o rema abandona de inmediato la palabra &#8216;caballo&#8217; para hablar de &#8216;animal&#8217;, etc y se maneja con otras categor\u00edas. Con lo que el discurso se destruye; no porque sufra un retroceso ad infinitum, sino porque la definici\u00f3n ya no trata sobre la especificidad del definiendum. As\u00ed, con estas ideas, \u00bfc\u00f3mo va a haber sistema?<\/p>\n<p><a name=\"_ftn15\"><\/a><\/p>\n<p>[15] Absolutamente todas las teor\u00edas de \u00e9lite, en cualquiera de las versiones en que se estipulen, son teor\u00edas liberales antidemocr\u00e1ticas. Por el contrario, la tradici\u00f3n cl\u00e1sica, recogida por la Ilustraci\u00f3n, concibe al ciudadano como un ser capaz de salir, por s\u00ed mismo, de su ignorancia culpable y capaz de la audacia de pensar -sapere aude-.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn16\"><\/a><\/p>\n<p>[16] Michel-Pierre Edmond,\u00a0 <strong>Aristote. <\/strong><strong>La politique des citoyens et la contingence <\/strong>Ed. Payot&amp;Rivages, Paris, 2000, p. 18 y ss.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn17\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\">[17]<\/a> Esta idea fue recogida por la tradici\u00f3n moderna de la democracia, la rousseauniana y jacobina, y su formulaci\u00f3n en el nuevo vocabulario fue:<\/p>\n<p>\u201cRep\u00fablica una e indivisible\u201d,\u00a0 contra la divisi\u00f3n de poderes.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn18\"><\/a><\/p>\n<p>[18] Arist\u00f3teles<strong> Pol\u00edtica<\/strong>, 1292b, Op. Cit., p. 236<\/p>\n<p><a name=\"_ftn19\"><\/a><\/p>\n<p>[19] Arist\u00f3teles <strong>Pol\u00edtica<\/strong>, 1317b, Op. Cit. p. 370<\/p>\n<p><a name=\"_ftn20\"><\/a><\/p>\n<p>[20] Recordemos la argumentaci\u00f3n de Kant, porque la elabora de forma cr\u00edptica, y en lugar de tratar sobre la democracia dentro de la sociedad civil trata de la democracia dentro de \u00a1la iglesia! y con respecto a la mism\u00edsima teolog\u00eda. Dice Kant que si mi iglesia sostiene un determinado dogma de fe, yo, en tanto que miembro al servicio de mi iglesia, cuando predico, no podr\u00e9 propagar sino las ideas previamente decididas como dogma por la asamblea eclesi\u00e1stica. Pero, cuando se re\u00fana la asamblea de mi iglesia para deliberar, yo, como miembro de pleno derecho de la misma, podr\u00e9 proponer a deliberaci\u00f3n los cambios en la dogm\u00e1tica que yo considere acertados.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn21\"><\/a><\/p>\n<p>[21] Arist\u00f3teles <strong>Pol\u00edtica<\/strong>, Ed. Gredos, M 1988 l. 5, 1310a, p. 329 y 1317b, p. 370.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn22\"><\/a><\/p>\n<p>[22] Tuc\u00eddides\u00a0 <strong>Historia de\u00a0 la guerra del Peloponeso<\/strong>, Ed Gredos m. 1990, l. 2, p 450. Cotejado con ed. biling\u00fce, griego catal\u00e1n de Ed. Bernat Metge, B. 1954<\/p>\n<p><a name=\"_ftn23\"><\/a><\/p>\n<p>[23] Vid. Michel-Pierre Edmond, Op. Cit. p 57<\/p>\n<p><a name=\"_ftn24\"><\/a><\/p>\n<p>[24] Juli\u00e1n Mar\u00edas, &#8216;Introducci\u00f3n&#8217; a la <strong>Pol\u00edtica <\/strong>de Arist\u00f3teles, Ed. Centro de Estudios Pol\u00edticos y Constitucionales, M. 1997, p. XVlll<\/p>\n<p>\u00a9EspaiMarx 2000 Art\u00edculo incorporado el 12 Noviembre, 2000<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA FILOSOF\u00cdA Y EL PENSAMIENTO EN LA TRADICI\u00d3N DE LA DEMOCRACIA<\/p>\n<p>La Filosof\u00eda es la metateor\u00eda o autoconciencia reflexiva de esta experiencia de la democracia, que percibe la cultura material como contingente, producto del ser humano y, por lo tanto mudable [1]. Insisto en su car\u00e1cter metate\u00f3rico, pues su peculiaridad no\u00e9tica la clasifica como un saber teor\u00e9tico fuerte -episteme-.<\/p>\n<p>La episteme, o saber fuerte tiene la peculiaridad de ser pose\u00eddo por pocos: los que se hayan tomado el trabajo de hacerse con el conocimiento de la materia mediante aprendizaje. Versa sobre lo necesario, es decir, su objeto de conocimiento es lo que no puede ser de otra manera -las leyes de la naturaleza, etc.-, por ello puede pronosticar el comportamiento futuro del objeto de su estudio -p. e. las revoluciones de los cuerpos celestes-, o es una generalizaci\u00f3n de segundo orden, a posteriori, de experiencias singulares, y en la medida que es generalizaci\u00f3n, y en virtud de ello, es un cuerpo de conocimiento que puede ser codificado, ense\u00f1ado y aprendido. Su paradoja es, por tanto, que lo poseen pocos, pero que puede ser pose\u00eddo mediante aprendizaje, por cualquiera que estudie.<\/p>\n<p>Precisamente por esas dos caracter\u00edsticas de la ciencia, el pensamiento pol\u00edtico, para la democracia, no puede ser considerado episteme o &#8216;ciencia&#8217;. Si fuese un saber especializado, la pol\u00edtica deber\u00eda quedar en manos de los especialistas, y esto, sin embargo va contra el sentido com\u00fan y la experiencia de la democracia [2]. Adem\u00e1s, si fuese un saber sobre lo necesario, y no sobre lo contingente, la pol\u00edtica dejar\u00eda de pertenecer al reino de la libertad; y en la medida en que esta tiene como objeto la vida social, el ser humano dejar\u00eda de pertenecer al reino de la libertad, pues la posibilidad de conocer la realidad social y humana mediante la ciencia indicar\u00eda que estas realidades han sido siempre iguales y que no pueden ser cambiadas por la voluntad humana.<\/p>\n<p>Lo necesario no es libre; s\u00f3lo lo contingente es libre. El cap\u00edtulo sobre\u00a0 &#8216;La deliberaci\u00f3n&#8217; en el libro lll de la \u00c9tica Nicom\u00e1quea es magistral al respecto. &#8216;Nadie delibera sobre lo eterno, por ejemplo, sobre el cosmos, o sobre la diagonal y el lado, que son inconmensurables; ni sobre las cosas (.) que ocurren siempre de la misma manera, o por necesidad o por naturaleza o por cualquier otra causa. (.) Deliberamos entonces sobre lo que est\u00e1 en nuestro poder y es realizable&#8217; .<\/p>\n<p>En cambio, sobre las realidades estudiadas por la ciencia, Arist\u00f3teles se expresa as\u00ed:<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-384","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-democracia-republica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/384","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=384"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/384\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=384"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=384"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=384"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}