{"id":385,"date":"2006-04-10T00:00:00","date_gmt":"2006-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=385"},"modified":"2020-02-14T11:04:34","modified_gmt":"2020-02-14T10:04:34","slug":"la-tradicion-de-la-democraciay3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=385","title":{"rendered":"La Tradici\u00f3n de la Democracia(y3)"},"content":{"rendered":"<p><strong>LA ECONOM\u00cdA EN LA TRADICI\u00d3N DE LA DEMOCRACIA<\/strong><\/p>\n<p>El asunto de la econom\u00eda es caudal para la democracia. En primer lugar, la democracia desarrolla su pol\u00edtica en torno a este asunto y crea un pensamiento y una pr\u00e1ctica. Sin estas la democracia no existir\u00eda. Pero, adem\u00e1s, en segundo lugar, hay que tener en cuenta que la aparici\u00f3n de una econom\u00eda que genera riquezas de forma expansiva -cremat\u00edstica\/ jremata-, y que ampl\u00eda hasta hacerla flagrante la desigualdad entre pobres y ricos, es el contexto gen\u00e9tico de la democracia, y por lo tanto, el asunto de la econom\u00eda exige un enfoque distinto y m\u00e1s complejo. Comenzar\u00e9 por este segundo aspecto.<\/p>\n<p>Las democracia tiene su origen en la situaci\u00f3n abierta\u00a0 lucha de clases que es consecuencia de esa nueva situaci\u00f3n de desarrollo econ\u00f3mico ampliado y de la desigualdad material.<\/p>\n<p>El gran debate de la tradici\u00f3n de la democracia es entre quienes son denominados indistintamente &#8216;demos&#8217; -pueblo-, &#8216;hoi polloi&#8217; -los muchos-, &#8216;ta plezos&#8217; -la muchedumbre\/masa- &#8216;hoi aporoi&#8217; -los pobres-,\u00a0 &#8216;hoi eleuceroi&#8217; -los libres- y quienes son denominados &#8216;ous\u00edas \u00e9jontes&#8217; -los que tienen riquezas-, &#8216;hoi plousioi&#8217; -los opulentos, los plut\u00f3cratas-, &#8216;hoi oligoi&#8217; -los pocos-, eupor\u00edo -los de hermosos bienes- y a veces, aunque posee otros sentidos tambi\u00e9n, &#8216;hoi \u00e1ristoi&#8217; -los mejores-. El lenguaje lo dice todo <a name=\"_ftnref1\"><\/a><a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>La radicalidad de la lucha de clases, su car\u00e1cter manifiesto y expl\u00edcito es consecuencia de que \u00e9sta se expresa en t\u00e9rminos pol\u00edticos y a trav\u00e9s de pr\u00e1cticas pol\u00edticas, debido a las particularidades ya existentes en la polis que permitieron a &#8216;los muchos&#8217; emplear medios pol\u00edticos que ya estaban casi a su alcance. Cuando el conflicto social y econ\u00f3mico se expresa en t\u00e9rminos pol\u00edticos, explica Marx, es cuando la lucha de clases se hace expl\u00edcita. Para el demos griego eso estaba al alcance de la mano. Los griegos pobres emplearon los recursos pol\u00edticos a su alcance como instrumento de lucha contra los ricos. En el mundo griego era natural que las actitudes pol\u00edticas de cada individuo estuviesen determinadas por sus situaci\u00f3n material.<\/p>\n<p>&#8216;Al igual que otros muchos griegos, Arist\u00f3teles consideraba la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de un hombre el factor decisivo que determina su actividad pol\u00edtica, al igual que en otros muchos campos. No ve nunca la necesidad de argumentar a favor de esta situaci\u00f3n, que dar\u00eda simplemente por decontada, porque era casi universalmente aceptada&#8217; <a name=\"_ftnref2\"><\/a><a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se lleg\u00f3 a esta situaci\u00f3n?.<\/p>\n<p>Durante varios siglos, las comunidades griegas evolucionaron en un sentido que aumentaba el poder de los campesinos y de los artesanos, comerciantes y trabajadores, y debilitaba definitivamente la antigua nobleza.<\/p>\n<p>La comunidad hel\u00e9nica de la que procede la polis se desarrolla a partir de una situaci\u00f3n previa en la que no existe un gran poder concentrado en manos de una minor\u00eda. La organizaci\u00f3n preexistente era gentilicia, en torno a familias de ricos propietarios de la tierra. Pero estas diversas familias se opon\u00edan entre ellas. No exist\u00eda un centro de poder que administrase los asuntos p\u00fablicos de la comunidad mediante el control de saberes, como las castas sacerdotales egipcias y babilonias, que organizaban y cuidaban las obras de los regad\u00edos de grandes r\u00edos. Ni funcionariados que organizasen la administraci\u00f3n de los recursos en momentos de carest\u00eda y hambruna, como en China.<\/p>\n<p>Todos los conocimientos necesarios para generar las actividades que permiten la reproducci\u00f3n de la comunidad social estaban en manos del demos, suficientemente extendidos y democratizados. Tambi\u00e9n el pensamiento teor\u00e9tico. Esto implica una posici\u00f3n de poder por parte de las clases inferiores dentro de la polis.<\/p>\n<p>La comunidad social griega se manten\u00eda gracias a la participaci\u00f3n de muchos individuos que, con sus diversas habilidades permit\u00edan subvenir a la satisfacci\u00f3n de las necesidades de todos<a name=\"_ftnref3\"><\/a><a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>La necesidad e importancia de la existencia de las diversas profesiones, es reiteradamente expuesta tanto por Plat\u00f3n como por Arist\u00f3teles, entre otros autores, quienes se toman el trabajo de enumerar los oficios y las tareas que realizan, y quienes consideran que sin \u00e9stos la Polis no existe.<\/p>\n<p>La polis es una comunidad que exige que halla muchos miembros de cada oficio porque, contrariamente a las comunidades jerarquizadas, tiene como fin el bienestar, la vida en plenitud, no s\u00f3lo de la casta dominante, sino de todos los miembros de la comunidad: &#8216;La comunidad perfecta de varias aldeas es la polis, que tiene ya, por as\u00ed decirlo, el nivel m\u00e1s alto de autosuficiencia, que naci\u00f3 de las necesidades de la vida, pero subsiste para el vivir bien&#8217;<a name=\"_ftnref4\"><\/a><a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>En potencia las condiciones para la existencia de la democracia est\u00e1n ya dadas.<\/p>\n<p>A partir de esta situaci\u00f3n, durante el siglo Vl comenz\u00f3 a desarrollarse un nuevo fen\u00f3meno en la polis. Surge una nueva econom\u00eda, a consecuencia de los intercambios con el exterior, que tiene como finalidad la apropiaci\u00f3n y el aumento de la riqueza por s\u00ed mismo: &#8216;Existe otra clase de arte adquisitivo, que precisamente llaman -y est\u00e1 justificado que as\u00ed lo hagan- cremat\u00edstica -&#8216;negocios&#8217;-, para el cual parece que no existe l\u00edmite alguno de riqueza y propiedad. Muchos consideran que existe uno s\u00f3lo, y es el mismo que el ya mencionado (.). Sin embargo no es id\u00e9ntico al dicho ni est\u00e1 lejos de \u00e9l. Uno es por naturaleza, y el otro no, sino que resulta m\u00e1s bien de una cierta experiencia o t\u00e9cnica. (.). De ah\u00ed es evidente tambi\u00e9n que el comercio de compra y venta no forma parte de la cremat\u00edstica por naturaleza, pues entonces ser\u00eda necesario que el cambio se hiciera para satisfacer lo suficiente (.) Este tipo de cambio ni es contra la naturaleza ni es una forma de la cremat\u00edstica, pues era para completar la autosuficiencia natural. (.) Una vez <strong>inventada <\/strong>la moneda por la necesidad del cambio, surgi\u00f3 la otra forma de la cremat\u00edstica (.) En efecto, cosas distintas son la cremat\u00edstica y la riqueza seg\u00fan la naturaleza: \u00e9sta es la administraci\u00f3n de la casa; aquel otro el arte del comercio, en cambio, es productivo en bienes, no en general, sino mediante el cambio de productos, y ella parece tener por objeto el dinero, ya que el dinero es el elemento b\u00e1sico y el fin del cambio. Esta riqueza s\u00ed que no tiene l\u00edmites (.) no se da en esta clase de cremat\u00edstica un l\u00edmite en su fin (.) Pues todos los que trafican aumentan sin l\u00edmites su caudal&#8217; <a name=\"_ftnref5\"><\/a><a href=\"#_ftn5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>Podemos ver c\u00f3mo recalca Arist\u00f3teles la idea de la carencia de l\u00edmites del desarrollo de la econom\u00eda. Esto debe ser tenido en cuenta. La falta de l\u00edmites, aqu\u00ed atribuida a la cremat\u00edstica, era, en general, una idea repulsiva en grado sumo para el pensamiento griego, que la rechaza incluso en la geometr\u00eda. La falta de l\u00edmites era considerada una caracter\u00edstica monstruosa all\u00ed donde se diese. Igual que la desmesura, con la cual se relacionaba. Cuando estas ideas orientan la actividad del ser humano, \u00e9ste cae, seg\u00fan el pensamiento griego, en la hubris o soberbia-desmesura, y se hace odioso para los dioses. Tan s\u00f3lo la insistencia en este rasgo de la nueva econom\u00eda revela que Arist\u00f3teles no simpatiza con la cremat\u00edstica.<\/p>\n<p>La opini\u00f3n general de un griego contra lo ilimitado e infinito est\u00e1 tambi\u00e9n claramente expresada por Arist\u00f3teles: &#8216;Adem\u00e1s, &#8216;aquello para lo cual&#8217; (se hace una actividad, precisamente) es fin, y tal condici\u00f3n tiene lo que no es para otra cosa, sino las dem\u00e1s cosas para ello, de modo que si hay un fin \u00faltimo, no existir\u00e1 proceso infinito (para alcanzarlo), y si no lo hay (proceso limitado o finito), no existir\u00e1 &#8216;aquello para lo cual&#8217;. Los que establecen un proceso infinito no se dan cuenta, sin embargo, de que suprimen la naturaleza del Bien (nadie, desde luego, se pondr\u00eda a hacer nada si no fuera a llegar a t\u00e9rmino). Ni habr\u00eda tampoco Entendimiento en las cosas que son: en efecto, el que posee entendimiento act\u00faa siempre para algo y esto constituye un l\u00edmite, pues el fin es l\u00edmite&#8217;<a name=\"_ftnref6\"><\/a><a href=\"#_ftn6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>Una parte de &#8216;los muchos&#8217; se enriqueci\u00f3 de forma desmesurada llegando a formarse, en el nuevo estado de cosas social, una nueva aristocracia, constituida por gente rica por familia. En la obra de Arist\u00f3teles vemos c\u00f3mo el t\u00e9rmino &#8216;aristocracia&#8217; se desplaza y adquiere un nuevo sentido para denominar a esta clase nueva surgida de entre &#8216;los muchos&#8217;. Esto implic\u00f3 la depresi\u00f3n econ\u00f3mica del resto de los muchos. El empobrecimiento hundi\u00f3 a unos gremios en favor de otros, y a la mayor\u00eda de los miembros de los gremios enriquecidos en favor de la minor\u00eda.<\/p>\n<p>La respuesta a esta situaci\u00f3n de pobreza, carest\u00eda, y desigualdad y lujo, por parte de unas masas empobrecidas que pose\u00edan fuertes derechos pol\u00edticos no se hizo esperar: fue directamente pol\u00edtica: la instauraci\u00f3n de la democracia, mediante cuyo r\u00e9gimen se orden\u00f3 la situaci\u00f3n de la polis en todos sus niveles seg\u00fan la voluntad expresada por la deliberaci\u00f3n de la ekkles\u00eda.<\/p>\n<p>La democracia tiene su origen en la lucha de clases, para establecer un orden p\u00fablico sobre la distribuci\u00f3n de la riqueza que preservara la igualdad real en las relaciones materiales con la riqueza.<\/p>\n<p>Pero \u00bfy la idea de convencionalidad general de la civilizaci\u00f3n, que la hace potencialmente decidible por la autoridad soberana -kuros- del demos, y que dijimos que era inherente a la idea de democracia? \u00c9sta surge como resultado de la nueva experiencia de los ciudadanos que han sido sometidos a la nueva situaci\u00f3n econ\u00f3mica. El mundo anterior, inamovible, o de lento crecimiento econ\u00f3mico, parec\u00eda ser &#8216;natural&#8217;, y el mismo Arist\u00f3teles, como hemos le\u00eddo, define a la econom\u00eda de la casa, y a las relaciones econ\u00f3micas contra\u00eddas al margen de la cremat\u00edstica como &#8216;naturales&#8217;. Pero las nuevas relaciones econ\u00f3micas, en primer lugar, son percibidas desde la experiencia como algo nuevo. En segundo lugar, las nuevas relaciones econ\u00f3micas trastornan todo el orden tradicional que organizaba la comunidad social, someti\u00e9ndolo a nuevas l\u00f3gicas y formas de organizaci\u00f3n, con lo que se hace manifiesto que la cultura\u00a0 de la polis puede ser establecida seg\u00fan pautas decidibles, pues estas no son naturales sino convencionales.<\/p>\n<p>Como podemos ver en el texto de Arist\u00f3teles los griegos percib\u00edan que la aparici\u00f3n de la nueva econom\u00eda ten\u00eda como condici\u00f3n indispensable un elemento no natural, sino convencional, el dinero, y que las pr\u00e1cticas econ\u00f3micas nuevas, que no se encaminaban a saciar las necesidades inmediatas de quien las realizaba, eran resultado de una cierta experiencia humana y de una cierta t\u00e9cnica. Todas esas ideas elaboradas por Arist\u00f3teles y que estaban ya, en gran parte, en la sociedad de la \u00e9poca, registran el car\u00e1cter convencional, producto del ingenio humano, es decir, contingente, de las relaciones econ\u00f3micas &#8216;cremat\u00edsticas&#8217;.<\/p>\n<p>Pero estas, como ya he se\u00f1alado, pasaron a ordenar la totalidad de las ramas que producen la civilizaci\u00f3n, con lo cual, la convencionalidad de la civilizaci\u00f3n, su contingencia, se hace evidente a la doxa desde la experiencia. Y se hace evidente, consiguientemente, la posibilidad de ordenarla conforme a las orientaciones impuestas por el demos.<\/p>\n<p>Una caracter\u00edstica de la democracia, que es consecuencia de esta comprensi\u00f3n radical de la convencionalidad civilizatoria, es que no trata de abolir lo nuevo, y volver a las formas econ\u00f3micas del pasado por considerarlas mejores, o las adecuadas por ser las de &#8216;nuestros ancestros&#8217;. Sino que, habida cuenta de que, ciertamente, las nuevas relaciones econ\u00f3micas aportan m\u00e1s bienes y riquezas a la polis, trata de sostenerlas, imponi\u00e9ndole su control y distribuyendo las riquezas.<\/p>\n<p>La ekkles\u00eda de la democracia permiti\u00f3 la existencia de grandes fortunas. Pero esto no es porque la ekkles\u00eda no tuviese un poder omn\u00edmodo sobre ellas, sino, precisamente porque el sistema de grandes navieros comerciantes, que exportaban bienes manufacturados e importaban cereales y otras mercanc\u00edas era la manera, inventada por la cremat\u00edstica, de ampliar la riqueza.<\/p>\n<p>Conviene recordar, para comprender c\u00f3mo actuaba la democracia, las medidas que el demos hab\u00eda tomado para imponer la redistribuci\u00f3n y evitar el poder de los &#8216;oligoi&#8217; <a name=\"_ftnref7\"><\/a><a href=\"#_ftn7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>En primer lugar hay que recordar que el acceso a la propiedad de la tierra, que era el principal medio de producci\u00f3n, estaba f\u00e9rreamente controlado para evitar su concentraci\u00f3n.<\/p>\n<p>En segundo lugar, la comunidad pod\u00eda disponer de todos los bienes existentes en caso de necesidad seg\u00fan el criterio del demos, quien, adem\u00e1s, decid\u00eda cu\u00e1ndo se deb\u00eda considerar la situaci\u00f3n &#8216;caso de necesidad&#8217;. La expropiaci\u00f3n de las riquezas era una medida empleada por el demos -junto con el destierro-, cuando se hac\u00eda con el poder, tanto para salir de la pobreza como para debilitar y deshacerse de enemigos. Este tipo de acontecimientos consta registrado en la obra de los &#8216;h\u00edstores&#8217;:<\/p>\n<p>&#8216;Por esta misma \u00e9poca asimismo tuvo lugar en Samos la sublevaci\u00f3n del pueblo contra los arist\u00f3cratas -&#8216;geoom\u00f3roi&#8217;, de geo&gt; gee: tierra; propietarios ricos de tierra; en singular, persona principal- movimiento que cont\u00f3 con la ayuda de los atenienses, que todav\u00eda se encontraban all\u00ed con tres naves. El pueblo de Samos dio muerte en total a unos doscientos de los principales arist\u00f3cratas y conden\u00f3 al exilio -ostracismo- a cuatrocientos, cuyas tierras y casas se reparti\u00f3 (.) los dem\u00f3cratas se hicieron cargo en adelante del gobierno de la ciudad, sin conceder ning\u00fan derecho a los terratenientes y,\u00a0 sobre todo, sin permitir desde entonces que nadie del pueblo les diera una hija en matrimonio o tomara por mujer a una de las suyas&#8217;<a name=\"_ftnref8\"><\/a><a href=\"#_ftn8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>En tercer lugar, el mercado o \u00e1gora, era un lugar p\u00fablico en el que todas las actividades, relaciones y transacciones estaban sometidas a publicidad y a control ciudadano. El mercado estaba constantemente vigilado por magistrados. Tan s\u00f3lo bajo el capitalismo hemos asistido a la extravagancia de que una instituci\u00f3n p\u00fablica como el mercado canalice intercambios, es decir, acciones de car\u00e1cter social y de inter\u00e9s p\u00fablico, que son considerados de \u00edndole privada entre los particulares contratantes <a name=\"_ftnref9\"><\/a><a href=\"#_ftn9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>En cuarto lugar, el mercado del \u00e1gora, mercado interior, era un instrumento cuya primordial misi\u00f3n era redistribuir los bienes para el sustento de los individuos que estaba garantizado por la polis democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>En quinto lugar, las grandes fortunas de los comerciantes eran gravadas con cargas onerosas: armar barcos de la flota de guerra a sus expensas; pagar fiestas ciudadanas y juegos, y otros gastos sociales fastuosos.<\/p>\n<p>Las formas de intervenci\u00f3n p\u00fablica que utilizaba el demos para conseguir todos estos fines eran m\u00faltiples, alterar el precio del producto, el valor de la moneda, prohibir la circulaci\u00f3n de numerario acaparado, sacando de la circulaci\u00f3n determinado tipo de monedas -p.e. cobre-, y dando por buenas s\u00f3lo otras -p.e. plata y oro-, etc. El control y la vigilancia de los mercados estaba encomendado a magistrados. &#8216;Designan tambi\u00e9n por sorteo diez inspectores de mercado, cinco para el Pireo -el puerto- y cinco para la ciudad. \u00e9stos, seg\u00fan las leyes, est\u00e1n encargados de cuidar de todas las mercanc\u00edas, de que se vendan puras y sin falsificaci\u00f3n. Se designan tambi\u00e9n por sorteo diez inspectores de medidas, cinco para la ciudad y cinco para el Pireo; y estos cuidan de todas las medidas y pesos, para que los vendedores los usen justos.<\/p>\n<p>Hab\u00eda tambi\u00e9n, sacados a suerte, diez vigilantes del trigo, cinco para el Pireo y cinco para la ciudad, pero ahora hay veinte para la ciudad y quince para el Pireo. Estos cuidan, en primer lugar, de que el grano en el mercado se venda a su precio justo, y en segundo lugar, de que los molineros vendan la harina en proporci\u00f3n al precio de la cebada, y los panaderos el pan en proporci\u00f3n al del trigo, y que el pan tenga el peso que ellos fijen, pues la ley dispone que estos as\u00ed los establezcan.<\/p>\n<p>Se se\u00f1alan por sorteo diez encargados del puerto de comercio; a ellos se les asigna cuidar de las mercanc\u00edas, y del grano que entre por el mar en el puerto del grano han de obligar a los mercaderes a entregar para la ciudad los dos tercios&#8217;<a name=\"_ftnref10\"><\/a><a href=\"#_ftn10\">[10]<\/a>.<\/p>\n<p>Por lo tanto, que existiesen grandes fortunas no debe llamarnos a enga\u00f1o. &#8216;Los discursos de Pericles en Tuc\u00eddides (.) es cierto que evocan la riqueza de Atenas, fruto de su imperio, por oposici\u00f3n a la pobreza de los campesinos del Peloponeso, y dan cuenta de que en Atenas, contrariamente al resto de Grecia, el hecho de tener una ocupaci\u00f3n no impide participar en los negocios, pero no establecen una relaci\u00f3n entre estos negocios y la vida pol\u00edtica -en el sentido de que los m\u00e1s ricos son los m\u00e1s poderosos pol\u00edticamente-. La \u00fanica alusi\u00f3n a la cremat\u00edstica es una alusi\u00f3n despreciativa hacia los que son capaces, por amor al dinero, de venderlo todo (ll, 60, 7).<\/p>\n<p>(.) El hombre ateniense no se expresa en t\u00e9rminos de beneficio, se expresa en t\u00e9rminos de poder&#8217;<a name=\"_ftnref11\"><\/a><a href=\"#_ftn11\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p>El poder del demos no pretendi\u00f3 alterar el buen funcionamiento que una determinada organizaci\u00f3n t\u00e9cnica de la producci\u00f3n y el comercio le reportaba, pero que impuso la redistribuci\u00f3n y vigil\u00f3 el poder de los &#8216;oligoi&#8217; mediante la acci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Antes de concluir este punto deseo hacer un excurso, tomando pie en la nota sobre la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica de Samos, durante la Guerra del Peloponeso. Es sobre el imperialismo ateniense y sobre la democracia. La guerra del Peloponeso enfrent\u00f3 a los atenienses y sus aliados de la Liga de Delos, con los Peloponesios, encabezados por Esparta -como sabemos, esta alianza abarcaba otras muchas polis que no estaban en el Peloponeso. Corinto, sin ir m\u00e1s lejos. Los espart\u00edatas eran un pueblo f\u00e9rreamente olig\u00e1rquico -aristocr\u00e1tico- que impon\u00eda reg\u00edmenes olig\u00e1rquicos en las polis que conquistaba. Los atenienses, que ten\u00edan un enorme imperio del que extra\u00edan ping\u00fces beneficios econ\u00f3micos, defend\u00edan reg\u00edmenes democr\u00e1ticos, si bien, cuando una polis se levantaba contra ellos, interven\u00edan con gran dureza, y le cortaban la autonom\u00eda pol\u00edtica. Los espart\u00edatas y sus aliados contaban con la opresi\u00f3n de los atenienses sobre las polis de su imperio para que estas se sublevaran durante la guerra y debilitasen la potencia de Atenas. Todo esto lo sabemos por Tuc\u00eddides. Tambi\u00e9n sabemos por el detallado narrar del mismo, que, a pesar de las cargas econ\u00f3micas que impon\u00eda Atenas, los demos de la inmensa mayor\u00eda de las polis eran proatenienses, y las oligarqu\u00edas de las polis aliadas de Atenas, aunque se les permitiese sostener reg\u00edmenes internos olig\u00e1rquicos -tambi\u00e9n las hab\u00eda- y sostuviesen una relaci\u00f3n econ\u00f3mica buena con Atenas, eran propeloponesias. Las actitudes eran siempre de este tenor. La lucha de clases interna de cada polis seleccionaba alianzas sociales externas.<\/p>\n<p>LOS REG\u00cdMENES POL\u00cdTICOS, EXPRESI\u00d3N DEL BLOQUE SOCIAL. LOS BLOQUES SOCIALES DE LAS DEMOCRACIAS<\/p>\n<p>El pensamiento griego no concibe la reflexi\u00f3n pol\u00edtica como un pensamiento abstracto, separado de la propia realidad pol\u00edtica y a\u00fan menos como un saber exot\u00e9rico respecto a la opini\u00f3n p\u00fablica, como ya he explicado. La obra m\u00e1xima de la clasicidad sobre este asunto, la <strong>Pol\u00edtica <\/strong>de Arist\u00f3teles es un ejemplo. La obra es una reflexi\u00f3n sobre la realidad pol\u00edtica y se basa en el estudio de los diversos reg\u00edmenes pol\u00edticos existentes, sobre las condiciones de su origen, los fines que persigue y sobre las condiciones de su final.<\/p>\n<p><strong> &#8216;No s\u00f3lo en efecto, se debe considerar el mejor r\u00e9gimen, sino tambi\u00e9n el posible, e igualmente el que es m\u00e1s f\u00e1cil y mejor a todas las ciudades. (.) Pero eso es imposible si se desconoce cu\u00e1ntas formas de r\u00e9gimen hay. De hecho, algunos piensan que existe una sola democracia, y una sola oligarqu\u00eda, y eso no es verdad, de modo que no deben olvidarse las distintas variedades de los reg\u00edmenes, cu\u00e1ntas son y de qu\u00e9 maneras pueden componerse&#8230;&#8217;<a name=\"_ftnref12\"><\/a><a href=\"#_ftn12\">[12]<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Esto es muy importante, pues, como recordamos, una constituci\u00f3n no es s\u00f3lo una ley pol\u00edtica sino un particular orden social. Por ello Arist\u00f3teles estipula que una polis es la misma mientras se mantiene bajo la misma constituci\u00f3n, aunque cambien sus habitantes. Pero es distinta cuando cambia su constituci\u00f3n, aunque sus habitantes sean los mismos.<\/p>\n<p>Esto no quiere decir que, para Arist\u00f3teles, la ley pol\u00edtica, por s\u00ed sola, tenga el poder de repercutir en todas las dem\u00e1s instancias de la sociedad y definirlas en un sentido determinado, sino que diferentes formantes sociales de la polis, con sus capacidades pr\u00e1xicas, organizados en bloque pol\u00edtico, articulan un discurso pol\u00edtico que pretende unos determinados fines a partir de sus capacidades y facultades. Pues, como ya hemos citado, &#8216;el hombre es el principio de las acciones, y la deliberaci\u00f3n versa sobre lo que \u00e9l mismo puede hacer (.) Y el objeto de la elecci\u00f3n es algo que est\u00e1 en nuestro poder y es deliberadamente deseado, la elecci\u00f3n ser\u00e1 tambi\u00e9n un deseo deliberado de cosas a nuestro alcance..&#8217;<a name=\"_ftnref13\"><\/a><a href=\"#_ftn13\">[13]<\/a>.<\/p>\n<p>La diversidad de proyectos pol\u00edticos depende de la diversidad de bloques sociales posibles, y de las caracter\u00edsticas de cada grupo social incorporado en cada uno de ellos. Las caracter\u00edsticas de cada grupo social est\u00e1n determinadas por la actividad que los individuos de ese grupo social desarrollan. \u00c9sta influye tambi\u00e9n en la propia imaginaci\u00f3n de las individualidades: &#8216;desconocer que los modos de ser se adquieren por las correspondientes actividades es propio de un completo insensato. (.). Uno podr\u00eda decir que todos aspiran a lo que les parece bueno, pero no pueden controlar la imaginaci\u00f3n, sino que seg\u00fan la \u00edndole de cada uno, as\u00ed le parece el fin. Ahora, si cada uno es, en cierto modo, causante de su modo de ser, tambi\u00e9n lo ser\u00e1, en cierta manera, de su imaginaci\u00f3n&#8217; <a name=\"_ftnref14\"><\/a><a href=\"#_ftn14\">[14]<\/a>.<\/p>\n<p>Es la morfolog\u00eda espec\u00edfica de cada sociedad, con sus potenciales alianzas sociales diversas la que da lugar en concreto a las diversas alternativas pol\u00edticas. La imaginaci\u00f3n a la que da vida cada grupo social organizado es hija de sus propias capacidades y pr\u00e1cticas: La creatividad intelectual de alternativas y mundos posibles depende de lo que se domina y de lo que se experiencia. Es indefinida, pero parte de lo que se conoce y propone sobre lo que se puede hacer a partir de uno mismo: el ser social determina la conciencia social. As\u00ed de cl\u00e1sicas son estas ideas.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n incluyo una cita, cuya longitud excuso pues nos permite comprender la profundidad e inspiraci\u00f3n del pensamiento pol\u00edtico griego, y ruego se disculpe si al comentar el texto, resumo otros pasos.<\/p>\n<p>&#8216;La causa de que existan varios reg\u00edmenes es que toda Polis tiene un n\u00famero grande de partes. En primer lugar, vemos que todas las Polis est\u00e1n compuestas de familias, luego, a su vez, de esta multitud, necesariamente, unos son ricos, otros pobres y otros de posici\u00f3n media, y de los ricos y de los pobres, los primeros est\u00e1n armados, y los segundos sin armas. Vemos tambi\u00e9n que del pueblo unos son campesinos, otros son comerciantes, otros obreros manuales (.). As\u00ed pues, es evidente que necesariamente deben existir varios reg\u00edmenes, diferentes entre s\u00ed por su forma, puesto que estas partes suyas difieren por su forma. Un r\u00e9gimen es, en efecto, la organizaci\u00f3n de las magistraturas, y \u00e9stas, todos las distribuyen seg\u00fan el poder de los que participan de ellas o seg\u00fan alguna igualdad com\u00fan a ellos; me refiero a los pobres o a los ricos o en com\u00fan a ambos. Es necesario, por consiguiente, que los reg\u00edmenes sean tantos cuantas son las organizaciones seg\u00fan las superioridades y las diferencias de las partes.<\/p>\n<p>Principalmente parece que hay dos, y como en los vientos a unos se dice vientos del Norte y a otros vientos del Sur, y los dem\u00e1s son como desviaciones de estos, as\u00ed tambi\u00e9n entre los reg\u00edmenes hay dos, la democracia y la oligarqu\u00eda.(.) Principalmente, se suele pensar as\u00ed sobre el tema de los reg\u00edmenes; pero como nosotros los dividimos es m\u00e1s conforme a la verdad y mejor. (.) hay democracia cuando los libres y pobres, siendo mayor\u00eda, ejercen la soberan\u00eda del poder, y oligarqu\u00eda cuando la ejercen los ricos y de origen noble, siendo pocos.&#8217;<\/p>\n<p>&#8216;De la misma manera ocurre con los reg\u00edmenes pol\u00edticos ya mencionados. Las Polis, de hecho, no se componen de una, sino de muchas partes, como se ha dicho frecuentemente. Una de ellas es la poblaci\u00f3n encargada de la alimentaci\u00f3n, los llamados campesinos; la segunda, llamada la trabajadora -banauson: artesanos\/obreros- (esta es la que se encarga de las artes y los oficios sin los cuales es imposible que una ciudad sea habitada; de estos oficios, unos tienen que existir por necesidad, otros contribuyen al lujo y al bienestar); la tercera, es la clase de los comerciantes (entiendo por comerciantes los que se dedican a las operaciones de compra y venta al por mayor y al por menor); la cuarta es la de los jornaleros; la quinta clase es\u00a0 la de los defensores que no es menos necesaria que las otras. (.) Por otro lado, es necesario que haya alguno para administrar justicia y juzgar lo justo. (.) Y que estas funciones corresponden a clases separadas o a las mismas no tiene ninguna importancia para nuestro razonamiento; de hecho, ocurre con frecuencia que los que llevan las armas y los que cultivan el campo son los mismos. Una s\u00e9ptima clase es la que sirve a la ciudad con sus bienes, la que llamamos los ricos. (.). Respecto a las dem\u00e1s capacidades -las que hemos se\u00f1alado a excepci\u00f3n de la de ricos- muchos piensan que pueden darse en los mismos, por ejemplo, que los mismos sean guerreros, campesinos y artesanos, y tambi\u00e9n, los consejeros y los jueces. Todos rivalizan y se creen capaces de desempe\u00f1ar la mayor\u00eda de las magistraturas; pero es imposible que los mismos ciudadanos sean a la vez pobres y ricos (.) Adem\u00e1s, por ser, por lo general, unos, pocos, y otros, muchos, estas partes de la ciudad aparecen como contrarias, de tal modo que, seg\u00fan la superioridad de una u otra se establecen los reg\u00edmenes, y \u00e9stos parecen ser dos: democracia y oligarqu\u00eda&#8217;<a name=\"_ftnref15\"><\/a><a href=\"#_ftn15\">[15]<\/a>.<\/p>\n<p>Vemos, en primer lugar, que la diversidad de los reg\u00edmenes pol\u00edticos es atribuida a la diversa composici\u00f3n social de cada polis. Los reg\u00edmenes son considerados resultado y expresi\u00f3n de la composici\u00f3n social mayoritaria organizada. Habr\u00e1 tantas variantes de r\u00e9gimen como bloques sociales diversos.<\/p>\n<p>En segundo lugar, vemos que Arist\u00f3teles rechaza una determinada clasificaci\u00f3n social que divide los reg\u00edmenes en dos, seg\u00fan una determinada caracter\u00edstica que clasifica a todos los ciudadanos en dos bloques, pobres y ricos, aunque reconoce que tiene mucho predicamento. \u00c9l prefiere una divisi\u00f3n pol\u00edtica en seis reg\u00edmenes, basada en una doble clasificaci\u00f3n t\u00e9cnicomoral, monarqu\u00eda, aristocracia y rep\u00fablica -polite\u00eda-, cuyas variantes desviadas son otras tres, tiran\u00eda, oligarqu\u00eda y democracia <a name=\"_ftnref16\"><\/a><a href=\"#_ftn16\">[16]<\/a>.<\/p>\n<p>La posibilidad de la existencia de los tres reg\u00edmenes que \u00e9l considera positivos y su alternancia se explica porque, a lo largo de una determinada evoluci\u00f3n social -no podemos escribir &#8216;historia&#8217;-, existen cada vez m\u00e1s personas que poseen las capacidades que les permiten intervenir en la mejora de la sociedad, y ello les impulsa a querer participar en el gobierno.<\/p>\n<p>Arist\u00f3teles cree que la monarqu\u00eda es el r\u00e9gimen m\u00e1s antiguo, y considera su implantaci\u00f3n como un resultado del escaso n\u00famero de individuos poseedores de capacidades de servicio -aret\u00e9\/virtud- a la Polis <a name=\"_ftnref17\"><\/a><a href=\"#_ftn17\">[17]<\/a>. De la monarqu\u00eda se pas\u00f3 a la oligarqu\u00eda porque, seg\u00fan la explicaci\u00f3n que desarrolla Arist\u00f3teles, aumentaron las capacidades de acci\u00f3n p\u00fablica entre los ciudadanos: hab\u00eda muchos semejantes en virtud, que se disputaban la ejecuci\u00f3n de las actividades necesarias para la polis.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed vemos que el esquema de desarrollo de facultades t\u00e9cnicas funciona perfectamente y podr\u00eda servir como explicaci\u00f3n de una siguiente ampliaci\u00f3n de la participaci\u00f3n en el poder de la Polis, pero el r\u00e9gimen de la Pol\u00edteia, que consiste en la convivencia de todos los grupos sociales de la Polis no existe como realidad. Ser\u00eda posible su coexistencia si los diversos grupos se distinguiesen entre s\u00ed tan s\u00f3lo por sus capacidades t\u00e9cnicas, poi\u00e9ticas y pr\u00e1xicas. Esto permitir\u00eda que todos los individuos rivalizasen entre s\u00ed a t\u00edtulo individual, por las magistraturas, sin que sus diferencias sociales resultasen un problema.<\/p>\n<p>Pero en la realidad de la polis ha aparecido un factor nuevo, el desarrollo econ\u00f3mico, cuya consecuencia es la divisi\u00f3n de los miembros de la comunidad en grupos inconciliables: ricos y pobres. Esto hace quebrar el esquema tripartito, y por ello Arist\u00f3teles introduce, finalmente y aunque no le guste, el otro esquema dual, pues es el que se produce en la realidad y el que permite comprender qu\u00e9 es lo que se est\u00e1 produciendo.<\/p>\n<p>En el presente de la polis, con independencia del anterior desarrollo evolutivo, por encima de las relaciones humanas establecidas entre los ciudadanos en funci\u00f3n de las distintas actividades ejercidas, que les permiten metabolizar con la naturaleza seg\u00fan el saber t\u00e9cnico pose\u00eddo y aportar al patrimonio comunitario bienes diversos, los ciudadanos se organizan en dos grupos contrarios, de car\u00e1cter inmediatamente social, debido a otro tipo de relaciones contra\u00eddas entre ellos como consecuencia de su control de la riqueza. Se puede ser a la vez, campesino y magistrado, artesano y hoplita, pero no se puede ser a la vez pobre y rico, pues la riqueza de unos acarrea la pobreza de otros. Esta realidad contradictoria, es resultado del aumento de la riqueza y de la codicia de los oligarcas <a name=\"_ftnref18\"><\/a><a href=\"#_ftn18\">[18]<\/a>, es decir, de la cremat\u00edstica, la cual ha acarreado la consecuencia de la pobreza de la mayor\u00eda. &#8216;Adem\u00e1s, como se producen disensiones y luchas entre el pueblo y los ricos, cualquiera que sea el que llegue a imponerse sobre los contrarios no establece un r\u00e9gimen com\u00fan ni igual para todos, sino que considera como premio de su victoria la preeminencia en el gobierno, y unos crean una democracia y otros una oligarqu\u00eda (.) de modo que, por estas causas, el r\u00e9gimen intermedio, o nunca ha llegado a existir o pocas veces y en pocas ciudades&#8217; <a name=\"_ftnref19\"><\/a><a href=\"#_ftn19\">[19]<\/a>.<\/p>\n<p>La realidad social hace entrar a Arist\u00f3teles en contradicci\u00f3n con sus propios deseos. Cuando el poder est\u00e1 del lado de los ricos el r\u00e9gimen es la oligarqu\u00eda, cuando est\u00e1 de parte de los pobres es la democracia. Ambos grupos sociales son antag\u00f3nicos y desarrollan reg\u00edmenes pol\u00edticos tambi\u00e9n antag\u00f3nicos, cuyo fin es la subyugaci\u00f3n del enemigo social.<\/p>\n<p>Arist\u00f3teles cree que la polis ha de servir &#8216;para vivir bien&#8217; <a name=\"_ftnref20\"><\/a><a href=\"#_ftn20\">[20]<\/a> y, en consecuencia, es un fin de la polis poner al alcance de los ciudadanos bienes suficientes que permitan la buena vida, sin lo cual no se puede alcanzar el fin \u00faltimo de la polis que es la virtud, porque &#8216;cada uno por separado no se basta a s\u00ed mismo&#8217; &#8211;<a name=\"_ftnref21\"><\/a><a href=\"#_ftn21\">[21]<\/a>. Por lo tanto, Arist\u00f3teles no puede estar en contra del aumento de la riqueza, aunque le repugna la acumulaci\u00f3n de la misma en manos de pocos de forma ilimitada. Para \u00e9l no es soluci\u00f3n eliminar el comercio y la producci\u00f3n de riqueza. Pero entonces, Arist\u00f3teles, que considera un grave riesgo para la polis la divisi\u00f3n de la sociedad, sabe que la divisi\u00f3n pobres ricos no tiene soluci\u00f3n. El estagirita no maquilla el problema resolvi\u00e9ndolo literariamente; lo deja literariamente abierto: desarrolla en paralelo, varias veces, dos esquemas pol\u00edticos que son contradictorios. Y al final, no oculta nunca hacia d\u00f3nde va la realidad.<\/p>\n<p>Pero el an\u00e1lisis de la democracia no queda aqu\u00ed, ni en el pensamiento griego, ni en el particular an\u00e1lisis de Arist\u00f3teles. Para Arist\u00f3teles no basta decir que el &#8216;demos&#8217; genera la &#8216;democracia&#8217;. En aplicaci\u00f3n de las ideas ya expuestas, existen varios tipos de democracias seg\u00fan cada tipo composici\u00f3n social concreta de demos\/pobres que existe <a name=\"_ftnref22\"><\/a><a href=\"#_ftn22\">[22]<\/a>. &#8216;As\u00ed pues, donde supera el n\u00famero de los pobres la proporci\u00f3n indicada, ah\u00ed es natural que haya democracia, y cada forma de democracia seg\u00fan predomine cada elemento del pueblo&#8217; <a name=\"_ftnref23\"><\/a><a href=\"#_ftn23\">[23]<\/a>. As\u00ed, la democracia m\u00e1s antigua est\u00e1 formada por una mayor\u00eda de campesinos; estos poseen siempre de qu\u00e9 sustentarse, no son extremadamente pobres, y adem\u00e1s, su trabajo en la tierra, alejado del \u00e1gora, les induce a no participar mucho en el gobierno de la polis. Arist\u00f3teles est\u00e1 a favor de este tipo de democracia. Sin embargo, la democracia m\u00e1s moderna asentada sobre\u00a0 &#8216;La masa de artesanos, mercaderes y jornaleros&#8217; <a name=\"_ftnref24\"><\/a><a href=\"#_ftn24\">[24]<\/a> constituyen democracias extremas -esjatos: extremo\/teleutaios: final; ambos t\u00e9rminos son intercambiables-<a name=\"_ftnref25\"><\/a><a href=\"#_ftn25\">[25]<\/a>.<\/p>\n<p>En el libro lV de la Pol\u00edtica, as\u00ed como en el Vl, Arist\u00f3teles estudia las diversas alternativas reales de democracia que se dan. Las diversas formas de democracia que conoce son cuatro. Como era de esperar, cada una de ellas se define por un proyecto distinto referido al poder real del pueblo sobre la polis, -incluida la relaci\u00f3n entre pobres y ricos-, y por estar articulada sobre una composici\u00f3n social diversa. La peor de las democracias seg\u00fan \u00e9l es la que se articula sobre la banaus\u00eda, un bloque social compuesto por artesanos, comerciantes y jornaleros, los cuales poseen unas caracter\u00edsticas morales resultantes de su propia actividad, que a Arist\u00f3teles le parecen negativas y, adem\u00e1s, poseen un alto nivel organizativo: &#8216;Casi todos los otros pueblos de los que se componen las restantes democracias son muy inferiores a \u00e9stos (los campesinos y los ganaderos o pastores), pues su g\u00e9nero de vida es inferior, y no acompa\u00f1a la virtud a ninguna ocupaci\u00f3n de las que emprende la mayor\u00eda de los artesanos, mercaderes y jornaleros. Adem\u00e1s, debido a sus idas y venidas por el \u00e1gora, y la ciudad, toda esta clase de gente se re\u00fane f\u00e1cilmente, por as\u00ed decir, en asamblea&#8217;<a name=\"_ftnref26\"><\/a><a href=\"#_ftn26\">[26]<\/a><\/p>\n<p>Cu\u00e1les son las capacidades que permiten al demos instaurar su democracia extrema y adem\u00e1s reproducirla como r\u00e9gimen estable. La primera virtud que se\u00f1ala Arist\u00f3teles es negativa; les falta virtud, y se lanzan sobre los bienes de los ricos. La segunda capacidad que crea las condiciones de posibilidad de la democracia extrema o radical es la organizaci\u00f3n pol\u00edtica permanente del demos que le permite deliberar y llegar a acuerdos sobre los objetivos y los medios para instaurarla. El demos urbano est\u00e1 en permanente organizaci\u00f3n. Tambi\u00e9n esto permitir\u00e1 posteriormente velar por el sostenimiento de la democracia.<\/p>\n<p>Pero, adem\u00e1s, como hemos dicho, la polis tiene como fin la vida buena; y una polis que dejara de garantizar los fines que le dieron lugar, dejar\u00eda de existir. Por lo tanto, la democracia debe poder garantizar, no s\u00f3lo el reparto inmediato de lo que hay en poder de los ricos, sino la reproducci\u00f3n permanente de la riqueza. La democracia debe procurar reproducir la polis. Para ello el demos cuenta con su propia actividad, en primer lugar: es el demos el que produce los productos manufacturados que abastecen la polis y que sirven como mercanc\u00edas para la exportaci\u00f3n. El demos no es una clase social par\u00e1sita, sino que trabaja y produce. Por esto el demos griego, a diferencia del romano -proletarius: ciudadano pobre- del periodo imperial y tardo republicano, no pide a la polis y a los ricos ser mantenido por ellos, sino que impone su poder y reorienta en torno de su capacidad pol\u00edtica la vida de la comunidad.<\/p>\n<p>LA TRADICI\u00d3N DE LA DEMOCRACIA Y LA MODERNIDAD<\/p>\n<p>Las ideas que he resumido, y otras muchas igualmente procedentes de la tradici\u00f3n, han caracterizado la concepci\u00f3n del movimiento democr\u00e1tico desde que \u00e9ste se recupera, en la Modernidad, con la Revoluci\u00f3n Francesa. Acompa\u00f1an inseparablemente la concepci\u00f3n democr\u00e1tica, cl\u00e1sica, sustantiva, -&#8216;plebeya&#8217;- de la democracia, la cual identifica a \u00e9sta con un movimiento de masas estable y organizado que instaura la participaci\u00f3n permanente de los de abajo en la pol\u00edtica con la intenci\u00f3n de constituirse en poder.<\/p>\n<p>Desde el momento en que las masas intervienen en pol\u00edtica el \u00e1mbito de la opini\u00f3n p\u00fablica se ensancha y tiende a abarcar todas actividades de inter\u00e9s p\u00fablico que se producen en la sociedad civil, con independencia de los proyectos y alternativas que se manejen -societas civilis sive rep\u00fablica-. Los asuntos denominados &#8216;cuesti\u00f3n social&#8217; en la modernidad, que se convierten en tema primordial, lo muestran f\u00e1cilmente.<\/p>\n<p>Sin desestimar los logros del llamado periodo del Renacimiento, la Modernidad se desarrolla con gran vigor y continuidad hasta nuestros d\u00edas, desde mediados del siglo XVll y durante el siglo XVlll. Este poderoso desarrollo es consecuencia de la barbarie desatada en Europa por el absolutismo feudal y el pensamiento religioso organizado de las iglesias, durante la Guerra de los Treinta A\u00f1os. Esta contienda se produjo de 1605 a 1648. En realidad, dur\u00f3 cuarenta y tres a\u00f1os, dedicados al esfuerzo b\u00e9lico o al esfuerzo para la preparaci\u00f3n de la guerra.<\/p>\n<p>Durante esa guerra, las grandes y eficaces maquinarias burocr\u00e1ticas estatales realizaron un esfuerzo inaudito, sistem\u00e1tico, exitoso, de recaudaci\u00f3n de recursos econ\u00f3micos, sostenimiento y aliento de una intendencia militar y de organizaci\u00f3n y mantenimiento permanente de enormes ej\u00e9rcitos, de tama\u00f1os impensables al comienzo del conflicto <a name=\"_ftnref27\"><\/a><a href=\"#_ftn27\">[27]<\/a>.<\/p>\n<p>Las\u00a0 iglesias cristianas lograron que la guerra fuera abrazada con entusiasmo por las masas y que estas mismas se entregaran\u00a0 a la barbarie en toda\u00a0 la cristiandad europea. Las masas protagonizaron en buena parte esta tragedia. Los estados absolutistas pudieron ejercer su funci\u00f3n con total eficacia porque se encontraban sostenidos por las sociedades internas. Quede por analizar cu\u00e1les eran las condiciones sociales que permit\u00edan que los discursos religiosos genocidas tuviesen tan fuerte predicamento.<\/p>\n<p>Comentando los terribles acontecimientos de ese largo periodo, Voltaire escrib\u00eda siglo y cuarto despu\u00e9s: \u201c&#8230;digo que apenas hay en Europa ciudad o pueblo donde no\u00a0 haya corrido la sangre por disputas religiosas; digo que la especie humana ha disminuido sensiblemente, porque se asesinaba a las mujeres y a las ni\u00f1as tanto como a los hombres; digo que Europa estar\u00eda un tercio m\u00e1s poblada si no hubiera habido argumentos teol\u00f3gicos.\u201d<a name=\"_ftnref28\"><\/a><a href=\"#_ftn28\">[28]<\/a>.<\/p>\n<p>Este terrible periodo de guerra que acarre\u00f3, entre otras cosas, la muerte de un tercio de la poblaci\u00f3n europea, provoc\u00f3 la &#8216;Crisis de la Conciencia Europea&#8217; y el nacimiento de un movimiento laico, c\u00edvico, intelectualmente cr\u00edtico, que exig\u00eda el respeto a la libertad de conciencia, tomaba cartas en los asuntos sociales en los que se sent\u00edan concernidos los individuos participantes, y reanudaba abiertamente su relaci\u00f3n con la Antig\u00fcedad. Este movimiento ser\u00eda denominado Ilustraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los diversos estados absolutistas salieron relativamente bien librados del periodo de inestabilidad interior que desencaden\u00f3 el prolongado periodo de guerras, miseria y destrucci\u00f3n civilizatoria -En la corona espa\u00f1ola se separa el Reino de Portugal y est\u00e1 a punto de separarse el Principado de Catalu\u00f1a. En el Reino Unido, la guerra de Escocia y los levantamientos en Irlanda. En Francia, la Fronda &#8216;parlamentaria&#8217;, las convulsiones en el Franco Condado, de la mano de Cond\u00e9, etc.-. Pero en el interior de todas las sociedades europeas, unificadas en su experiencia por el efecto de una guerra europea devastadora, sectores de intelectualidad y de personas comunes dentro de las sociedades civiles ya existentes, comenzaron a organizarse en opini\u00f3n p\u00fablica independiente frente al poder absolutista y las iglesias.<\/p>\n<p>En realidad la Guerra de los Treinta A\u00f1os no s\u00f3lo provoc\u00f3 la crisis de la conciencia anteriormente existente en el \u00e1rea geogr\u00e1fica europea. La guerra provoc\u00f3 una crisis social de la cual nace una conciencia laica, cr\u00edtica, civil y cosmopolita, que incorpora, adem\u00e1s, la experiencia de que constituimos una entidad cuyos destinos est\u00e1n unidos, con inexorable inmediatez, por multitud de lazos, ya sea para bien o para mal, y que esa entidad no geogr\u00e1fica, sino pol\u00edtica, econ\u00f3mica, cultural, se denomina Europa. Ah\u00ed se fragu\u00f3 &#8216;Europa&#8217; y pereci\u00f3 &#8216;la Cristiandad&#8217;.<\/p>\n<p>La Modernidad se caracteriza, precisamente, por la constituci\u00f3n de una opini\u00f3n p\u00fablica en el seno de la sociedad civil, a partir del debate de ciudadanos que se reconocen mutuamente libres, iguales y dotados de capacidad de opini\u00f3n sobre los asuntos p\u00fablicos por el hecho de ser seres humanos, que deliberan sobre los destinos de la sociedad y tratan constituirse en poder p\u00fablico sobre la misma.<\/p>\n<p>Por su propia caracterizaci\u00f3n intr\u00ednseca, por lo tanto, la Modernidad no nace definitivamente hasta que la mayor\u00eda de los miembros de esa sociedad civil, los de abajo, el cuarto estado, se organizan en opini\u00f3n p\u00fablico pol\u00edtica, se incorporan a la comunidad deliberante como miembros de pleno derecho, de forma que la opini\u00f3n p\u00fablica se extienda a la totalidad de los individuos de la sociedad civil, y tratan de que la sociedad civil organizada como opini\u00f3n pol\u00edtica compartida sea el \u00fanico poder p\u00fablico y su soberan\u00eda efectiva se extienda sobre todos los asuntos p\u00fablicos de la sociedad civil. La lucha por la incorporaci\u00f3n activa a la comunidad deliberante va de la mano con la lucha por la inclusi\u00f3n de los asuntos sociales como asuntos de inter\u00e9s p\u00fablico.<\/p>\n<p>Es decir, la Modernidad no se grana y alcanza su plenitud, evaluada seg\u00fan el desarrollo extensivo e intensivo, coherente, de sus propios valores axiol\u00f3gicos, hasta la reaparici\u00f3n hist\u00f3rica de un movimiento que se organiza para instaurar la democracia; hasta la Revoluci\u00f3n Francesa.<\/p>\n<p>De hecho, y en consecuencia, contrariamente a la opini\u00f3n sostenida por los posmodernos, la Modernidad, esto es, lo que sabemos hoy que constituye la Modernidad: el proyecto democr\u00e1tico hijo de la tradici\u00f3n cl\u00e1sico-ilustrada, pugna por nacer desde la Revoluci\u00f3n Francesa.<\/p>\n<p>Por el contrario, bajo el capitalismo, la actividad productiva organizada, que es resultado de la actividad de todos los seres humanos de la sociedad civil y de la que depende la vida de todos los seres humanos de la misma, que est\u00e1 organizada en instituciones productivas sociales, que abarcan m\u00faltiples trabajadores organizados entre s\u00ed, y que posee, en consecuencia, un car\u00e1cter inmediatamente social, es expulsada del \u00e1mbito de la Publicidad y considerada asunto privado.<\/p>\n<p>El capitalismo secuestra al debate p\u00fablico, a la deliberaci\u00f3n y al poder decisi\u00f3n de la soberan\u00eda popular, el grueso de la actividad directamente social de la sociedad civil, que se halla organizada por \u00e9l.<\/p>\n<p>La privatizaci\u00f3n de los asuntos inmediatamente sociales, impuesta por el capitalismo, entra\u00f1a una l\u00f3gica interna opuesta a la que todos admitimos que constituye la Modernidad, contradictoria con el esp\u00edritu de \u00e9sta, destructiva del mismo, y opuesta en consecuencia a la posibilidad de la democracia. El capitalismo es una de las alternativas que eran posibles como resultado del proceso de evoluci\u00f3n de la Modernidad; no era la \u00fanica, es la que cuaj\u00f3.<\/p>\n<p>En consecuencia, tampoco el capitalismo burgu\u00e9s, cuyo origen data del siglo XVlll<a name=\"_ftnref29\"><\/a><a href=\"#_ftn29\">[29]<\/a> ha sido la matriz de la civilizaci\u00f3n ni de la Sociedad Civil. En este sentido, es m\u00e1s adecuada la denominaci\u00f3n que a \u00e9sta se le da en las lenguas latinas\u00a0 que el nombre que recibe en alem\u00e1n \u2013sociedadcivil\/ sociedad burguesa). M\u00e1s bien se muestra un destructor de las mismas<\/p>\n<p>La lucha por la publicidad de los asuntos de inter\u00e9s social para la mayor\u00eda, y por el consiguiente sometimiento a su voluntad soberana, otorga plena validez a los esfuerzos democratizadores emprendidos en torno al presupuesto participativo, que optan por comenzar la lucha democratizadora rescatando de la privatizaci\u00f3n y el secreto el conjunto de asuntos que se deciden desde las instituciones del estado, y que los convierten en propiedad factual de una clase profesional de gestores, cuya actividad ingenieril no merece el nombre de pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Por cierto, que la Ilustraci\u00f3n europea, heredera de la clasicidad rechaz\u00f3 siempre la institucionalizaci\u00f3n de instrumentos que desarrollaran la actividad pol\u00edtica a espaldas de la opini\u00f3n p\u00fablica. Una de sus voces m\u00e1s pol\u00edticas, m\u00e1s imbuida de conocimiento cl\u00e1sico y m\u00e1s radical, en coherencia con el legado recibido escrib\u00eda: &#8216;La soberan\u00eda no puede estar representada (.) Los diputados del pueblo no son, pues, ni pueden ser sus representantes, no son m\u00e1s que sus mandatarios; no pueden concluir nada definitivamente. Toda ley no ratificada por el pueblo es nula; no es ley. (.) La idea de los representantes es moderna: nos viene del gobierno feudal, de ese inicuo y absurdo gobierno en el que la especie humana es degradada y en el que el nombre del hombre es degradado. (.) Como quiera que sea, desde el momento en que un pueblo nombra representantes, ya no es libre, ya no existe&#8217;<a name=\"_ftnref30\"><\/a><a href=\"#_ftn30\">[30]<\/a>.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica recogida por el texto transcrito nos resulta claramente comprensible tan s\u00f3lo en un nivel inmediato o primero. El texto critica la representatividad, esto es, la elecci\u00f3n de diputados que constituyan un poder legislativo que decida en lugar del ciudadano. Pero &#8216;representatividad&#8217; no s\u00f3lo significa sustituci\u00f3n del ciudadano en el \u00e1mbito de la deliberaci\u00f3n legislativa, sino tambi\u00e9n significa sustituci\u00f3n del ciudadano por el funcionario en el \u00e1mbito de la ejecuci\u00f3n de aquellas medidas decididas por la asamblea legislativa compuesta por todos los ciudadanos y por el gobierno de magistrados electos, dependiente y sometido a aqu\u00e9lla. La cr\u00edtica de la representatividad es tambi\u00e9n la cr\u00edtica de la burocracia, que es el otro &#8216;invento moderno&#8217; del feudalismo, al que debemos el origen del Estado moderno, burocr\u00e1tico, durante el absolutismo.<\/p>\n<p>Escribe Rousseau: &#8216;Desde el instante en que el servicio p\u00fablico deja de ser el principal inter\u00e9s de los ciudadanos y que prefieren servir con su bolsa antes que con su persona, el Estado se encuentra ya cerca de la ruina. (.) La palabra <strong>finanzas<\/strong> es una palabra de esclavo; es desconocida en la ciudad. En un Estado verdaderamente libre, los ciudadanos lo hacen todo con sus brazos y nada con su dinero. Lejos de pagar por eximirse de sus deberes, pagar\u00e1n por cumplirlos ellos mismos. Yo estoy muy lejos de las ideas corrientes; creo que las prestaciones personales son menos contrarias a la libertad que las contribuciones econ\u00f3micas&#8217;<a name=\"_ftnref31\"><\/a><a href=\"#_ftn31\">[31]<\/a>.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica es el ejercicio de la publicidad sobre los asuntos que la propia sociedad civil decide que son de inter\u00e9s general y sobre los que se pronuncia mediante deliberaci\u00f3n. Si esos asuntos son abandonados al criterio y ejecuci\u00f3n de una burocracia, dejan de ser asuntos sometidos a la voluntad p\u00fablica, pasan a ser asuntos privativos de unos grupos profesionales, cuyo modus vivendi depende de seguir usufructuando el monopolio sobre los mismos: Privilegium feudal, corporativo, de patente sobre determinadas tareas y asuntos. El estado burocr\u00e1tico es una instituci\u00f3n que privatiza las actividad que desempe\u00f1a, y que deja, en consecuencia, de ser pol\u00edtica. Si entendemos por estado s\u00f3lo el estado burocr\u00e1tico, estado y publicidad son t\u00e9rminos antin\u00f3micos.<\/p>\n<p>Estas ideas nutren el pensamiento jacobino que instaura la primera democracia de la Modernidad, y las encontramos resonando en los discursos de Robespierre. La Rep\u00fablica Una e Indivisible \u2013como ya he se\u00f1alado, esta divisa proclama la inalienabilidad de la Voluntad General en contra de la divisi\u00f3n de poderes- se organiza en torno a la centralidad legislativa <a name=\"_ftnref32\"><\/a><a href=\"#_ftn32\">[32]<\/a> de la Convenci\u00f3n, cuyos miembros son simples mandatarios de sus electores, no sobre una organizaci\u00f3n de funcionarios. A su vez, la Convenci\u00f3n respeta los poderes democr\u00e1ticos locales, en cuyos \u00e1mbitos de deliberaci\u00f3n y actuaci\u00f3n pol\u00edtica no posee jurisdicci\u00f3n: &#8216;La democracia es un Estado en el que el pueblo soberano, guiado por leyes que son el fruto de su obra, lleva a cabo por s\u00ed mismo todo lo que est\u00e1 en sus manos, y por medio de sus delegados todo aquello que no puede hacer por s\u00ed mismo&#8217;<a name=\"_ftnref33\"><\/a><a href=\"#_ftn33\">[33]<\/a><\/p>\n<p>El estado burocr\u00e1tico centralizado es una creaci\u00f3n de Napole\u00f3n, que se vale de la tradici\u00f3n feudal absolutista y la desarrolla y perfecciona.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a name=\"_ftn1\"><\/a> [1] Las palabras han sido extra\u00eddas de los libros tres y cuatro de la <strong>Pol\u00edtica <\/strong>de Arist\u00f3teles, de la edici\u00f3n biling\u00fce del Centro de Estudios Constitucionales, M. 1997<\/p>\n<p><a name=\"_ftn2\"><\/a><\/p>\n<p>[2] G.E.M. de Ste. Croix <strong>La lucha de clases en el mundo griego antiguo<\/strong>, Ed. Cr\u00edtica, B. 1988, p. 92<\/p>\n<p><a name=\"_ftn3\"><\/a><\/p>\n<p>[3] Para una visi\u00f3n m\u00e1s detallada de los acontecimiemtos hist\u00f3ricos, adem\u00e1s de las obras ya citadas, puede consultarse como obras breves y de conjunto, Pierre Vidal-Naquet <strong>La democracia griega, una nueva visi\u00f3n<\/strong>, Ed. Akal, M. 1992, y Claude Moss\u00e9, <strong>Historia de una democracia: Atenas<\/strong>, Ed. Akal, M. 1987<\/p>\n<p><a name=\"_ftn4\"><\/a><\/p>\n<p>[4] Arist\u00f3teles <strong>Pol\u00edtica, 1252b Ed. Gredos, Op. Cit. p. 49<\/strong><\/p>\n<p><a name=\"_ftn5\"><\/a><\/p>\n<p>[5] Arist\u00f3teles <strong>Pol\u00edtica<\/strong> Op. Cit. p. 71, 72. El primer cap\u00edtulo de <strong>El Capital <\/strong>de Marx es un excelente resumen del primer libro de la Pol\u00edtica, cuyo plan sigue Marx en su obra cl\u00e1sica. Por supuesto, Marx pone el \u00e9nfasis no en el intercambio, sino en la producci\u00f3n.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn6\"><\/a><\/p>\n<p>[6] Arist\u00f3teles, <strong>Metaf\u00edsica, op. cit., 994b, p. <\/strong>126<\/p>\n<p><a name=\"_ftn7\"><\/a><\/p>\n<p>[7] Para este apartado, M. I. Finley &#8216;La alienabilidad del suelo en la Grecia antigua&#8217; en <strong>Uso y abuso en la historia, Ed. Cr\u00edtica, B. 1977.<\/strong> Pierre Vidal-Naquet <strong>La democracia griega, una nueva visi\u00f3n<\/strong>, Ed. Akal, M. 1992. Karl Polanyi &#8216;Comercio, mercados y dinero en la antigua Grecia&#8217;\u00a0 <strong>en El sustento del\u00a0 hombre<\/strong>, Ed. Mondadori, B.\u00a0 1994. Michel-Pierre Edmon, Op. Cit.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn8\"><\/a><\/p>\n<p>[8] Tuc\u00eddides, <strong>Historia de la Guerra del Peloponeso<\/strong>, libro VIII, Ed. Gredos, M. 1992, vol 4, p. 207 a 209. Se narra aqu\u00ed una rebeli\u00f3n democr\u00e1tica o popular, que es excepcionalmente sangrienta. Los m\u00e9todos de expropiaci\u00f3n eran habituales.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn9\"><\/a><\/p>\n<p>[9] La defensa de la publicidad de las relaciones comerciales, la defensa de la libertad de comercio entendida como libertad de compra por parte de todos, -que impone la obligatoriedad de la venta por parte del poseedor-, la publicidad y normatividad del acto de venta, la fijaci\u00f3n de precios de las mercanc\u00edas seg\u00fan normas estipuladas por la comunidad, etc. ser\u00eda con posterioridad, durante el siglo XVlll, con la &#8216;econom\u00eda moral de la multitud&#8217; y durante la Revoluci\u00f3n francesa, un asunto de primordial importancia.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn10\"><\/a><\/p>\n<p>[10] Arist\u00f3teles <strong>Constituci\u00f3n de los atenienses<\/strong> 51, Ed. Gredos, M. 1995, p. 173, 174<\/p>\n<p><a name=\"_ftn11\"><\/a><\/p>\n<p>[11] Pierre Vidal-Naquet <strong>La democracia griega&#8230;<\/strong> Op. Cit. p.73<\/p>\n<p><a name=\"_ftn12\"><\/a><\/p>\n<p>[12] Arist\u00f3teles <strong>Pol\u00edtica<\/strong>, 1288b, p.217, 218<\/p>\n<p><a name=\"_ftn13\"><\/a><\/p>\n<p>[13] Arist\u00f3teles <strong>\u00c9tica Nicom\u00e1quea<\/strong> 1113a, Op. Cit. p. 187, 188<\/p>\n<p><a name=\"_ftn14\"><\/a><\/p>\n<p>[14] Arist\u00f3teles <strong>\u00c9. N. 1114a, 1114b, p. 190, 191.<\/strong><\/p>\n<p><a name=\"_ftn15\"><\/a><\/p>\n<p>[15] Arist\u00f3teles, <strong>Pol\u00edtica<\/strong>, 1290a -1291b Op. Cit. p. 223, 224, 226, 227, 229, 230<\/p>\n<p><a name=\"_ftn16\"><\/a><\/p>\n<p>[16] Esta divisi\u00f3n tripartita es la tradicional en el pensamiento pol\u00edtico griego, p. e. Her\u00f3doto <strong>Historia <\/strong>Libro 3, 80 a 83, Ed. Gredos, M. 1995, p. 157 a 166<\/p>\n<p>En Arist\u00f3teles <strong>Pol\u00edtica<\/strong>, 1279a, 1279b<\/p>\n<p><a name=\"_ftn17\"><\/a><\/p>\n<p>[17] Arist\u00f3teles <strong>Pol\u00edtica<\/strong> -1286b-<\/p>\n<p><a name=\"_ftn18\"><\/a><\/p>\n<p>[18] Arist\u00f3teles <strong>Pol\u00edtica <\/strong>1286b.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn19\"><\/a><\/p>\n<p>[19] Arist\u00f3teles, <strong>Pol\u00edtica<\/strong>, 1296a, Op. Cit. p. 253<\/p>\n<p><a name=\"_ftn20\"><\/a><\/p>\n<p>[20] Arist\u00f3teles <strong>Pol\u00edtica <\/strong>1252b<\/p>\n<p><a name=\"_ftn21\"><\/a><\/p>\n<p>[21] Arist\u00f3teles <strong>Pol\u00edtica<\/strong>, 1253a<\/p>\n<p><a name=\"_ftn22\"><\/a><\/p>\n<p>[22] Arist\u00f3teles <strong>Pol\u00edtica, <\/strong>1292b, y de 1318b a 1321a<\/p>\n<p><a name=\"_ftn23\"><\/a><\/p>\n<p>[23] Arist\u00f3teles , Pol\u00edtica1296b<\/p>\n<p><a name=\"_ftn24\"><\/a><\/p>\n<p>[24] Arist\u00f3teles,\u00a0 Pol\u00edtica,1319a<\/p>\n<p><a name=\"_ftn25\"><\/a><\/p>\n<p>[25] Arist\u00f3teles 1320a<\/p>\n<p><a name=\"_ftn26\"><\/a><\/p>\n<p>[26] Arist\u00f3teles Pol\u00edtica<strong>, 1319a op cit. p. 378<\/strong><\/p>\n<p><a name=\"_ftn27\"><\/a><\/p>\n<p>[27] Pocos decenios antes Felipe ll hab\u00eda tratado de mantener en todo su imperio un ej\u00e9rcito que, contabilizadas todas las armas, alcanzara los 90.000 soldados, y su hacienda hab\u00eda quebrado. Durante la Guerra de los Treinta A\u00f1os, la Corona Espa\u00f1ola sostuvo s\u00f3lo en el suelo de Europa un ej\u00e9rcito de 160.000 soldados, sin contar la escuadra. Datos sobre la Guerra de los Treinta A\u00f1os, en J.H Elliot, <strong>El conde-duque de Olivares<\/strong>, Ed. Critica, B. 1991, 6\u00aa ed.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn28\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\">[28]<\/a> Voltaire Tratado de la tolerancia, Ed. Cr\u00edtica, B. 1977, p. 156<\/p>\n<p><a name=\"_ftn29\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\">[29]<\/a> Peter Kriedte,<strong> Feudalismo tard\u00edo y capital mercantil<\/strong>, Ed. Cr\u00edtica,B. 1982, y otros autores<\/p>\n<p><a name=\"_ftn30\"><\/a><\/p>\n<p>[30] Jean Jacques Rousseau <strong>El Contrato Social<\/strong>, Ed. Aguilar, M. 1973, 2\u00aa ed. p. 99 a 101<\/p>\n<p><a name=\"_ftn31\"><\/a><\/p>\n<p>[31] Jean Jacques Rousseau, Op. Cit. p. 98.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn32\"><\/a><\/p>\n<p>[32] Fran\u00e7oise Brunel, <strong>Thermidor. <\/strong><strong>La chute de Robespierre<\/strong>, Editions Complexe, Bruxelles, 1989.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn33\"><\/a><\/p>\n<p>[33] M. Robespierre, <strong>La Revoluci\u00f3n Jacobin<\/strong><strong>a<\/strong>, Ed. Pen\u00ednsula, B. 1992, p. 142<\/p>\n<p>\u00a9EspaiMarx 2000 Art\u00edculo incorporado el 12 Noviembre, 2000<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA ECONOM\u00cdA EN LA TRADICI\u00d3N DE LA DEMOCRACIA<\/p>\n<p>El asunto de la econom\u00eda es caudal para la democracia. En primer lugar, la democracia desarrolla su pol\u00edtica en torno a este asunto y crea un pensamiento y una pr\u00e1ctica. Sin estas la democracia no existir\u00eda. Pero, adem\u00e1s, en segundo lugar, hay que tener en cuenta que la aparici\u00f3n de una econom\u00eda que genera riquezas de forma expansiva -cremat\u00edstica\/ jremata-, y que ampl\u00eda hasta hacerla flagrante la desigualdad entre pobres y ricos, es el contexto gen\u00e9tico de la democracia, y por lo tanto, el asunto de la econom\u00eda exige un enfoque distinto y m\u00e1s complejo. Comenzar\u00e9 por este segundo aspecto.<\/p>\n<p>Las democracia tiene su origen en la situaci\u00f3n abierta\u00a0 lucha de clases que es consecuencia de esa nueva situaci\u00f3n de desarrollo econ\u00f3mico ampliado y de la desigualdad material.<\/p>\n<p>El gran debate de la tradici\u00f3n de la democracia es entre quienes son denominados indistintamente &#8216;demos&#8217; -pueblo-, &#8216;hoi polloi&#8217; -los muchos-, &#8216;ta plezos&#8217; -la muchedumbre\/masa- &#8216;hoi aporoi&#8217; -los pobres-,\u00a0 &#8216;hoi eleuceroi&#8217; -los libres- y quienes son denominados &#8216;ous\u00edas \u00e9jontes&#8217; -los que tienen riquezas-, &#8216;hoi plousioi&#8217; -los opulentos, los plut\u00f3cratas-, &#8216;hoi oligoi&#8217; -los pocos-, eupor\u00edo -los de hermosos bienes- y a veces, aunque posee otros sentidos tambi\u00e9n, &#8216;hoi \u00e1ristoi&#8217; -los mejores-. El lenguaje lo dice todo [1].<\/p>\n<p>La radicalidad de la lucha de clases, su car\u00e1cter manifiesto y expl\u00edcito es consecuencia de que \u00e9sta se expresa en t\u00e9rminos pol\u00edticos y a trav\u00e9s de pr\u00e1cticas pol\u00edticas, debido a las particularidades ya existentes en la polis que permitieron a &#8216;los muchos&#8217; emplear medios pol\u00edticos que ya estaban casi a su alcance. Cuando el conflicto social y econ\u00f3mico se expresa en t\u00e9rminos pol\u00edticos, explica Marx, es cuando la lucha de clases se hace expl\u00edcita. Para el demos griego eso estaba al alcance de la mano. Los griegos pobres emplearon los recursos pol\u00edticos a su alcance como instrumento de lucha contra los ricos. En el mundo griego era natural que las actitudes pol\u00edticas de cada individuo estuviesen determinadas por sus situaci\u00f3n material.<\/p>\n<p>&#8216;Al igual que otros muchos griegos, Arist\u00f3teles consideraba la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de un hombre el factor decisivo que determina su actividad pol\u00edtica, al igual que en otros muchos campos. No ve nunca la necesidad de argumentar a favor de esta situaci\u00f3n, que dar\u00eda simplemente por decontada, porque era casi universalmente aceptada&#8217; [2].<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-385","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-democracia-republica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=385"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/385\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}