{"id":386,"date":"2006-04-10T00:00:00","date_gmt":"2006-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=386"},"modified":"2020-02-14T11:04:01","modified_gmt":"2020-02-14T10:04:01","slug":"la-tradicion-de-la-democraciay4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=386","title":{"rendered":"La Tradici\u00f3n de la Democracia(y4)"},"content":{"rendered":"<p>Estas ideas se borran y diluyen, por supuesto, en las versiones de la democracia elaboradas desde el liberalismo, fundamentalmente durante el periodo de lucha contra el fascismo, en la segunda guerra mundial.<\/p>\n<p>Estas ideas, desgraciadamente, se han difuminado como consecuencia de la hegemonizaci\u00f3n del concepto de democracia por parte de la burgues\u00eda, que ha logrado asociar el t\u00e9rmino democracia con su tard\u00eda y recortada interpretaci\u00f3n de la misma. Hoy se oculta la relaci\u00f3n entre democracia y participaci\u00f3n directa y permanente en pol\u00edtica de las masas organizadas.<\/p>\n<p>Los movimientos democr\u00e1ticos de masas de la Modernidad, hasta la fecha, nunca, o tan s\u00f3lo transitoriamente, han alcanzado el prop\u00f3sito \u00faltimo que empuj\u00f3 su organizaci\u00f3n, pero son la causa de que el capitalismo haya tenido l\u00edmites, y que, donde se han producido, las condiciones de vida de los de abajo hayan sido m\u00e1s dignas.<\/p>\n<p>Los movimientos democr\u00e1ticos de masas han tenido conciencia de ser continuidad de una tradici\u00f3n, y esto se ha expresado de m\u00faltiples formas, entre otras, mediante palabras y s\u00edmbolos tomados a la clasicidad. El gorro frigio, los ropajes a imitaci\u00f3n de una presunta moda griega o romana, el arte neocl\u00e1sico, la recuperaci\u00f3n de las historias de los Gracos, de Espartaco, etc., y por supuesto, las palabras &#8216;democracia&#8217; &#8216;proletariado&#8217;, etc.<\/p>\n<p>El legado escrito cl\u00e1sico, recibido desde las lecturas e interpretaciones elaboradas por la Ilustraci\u00f3n, ha sido patrimonio de este movimiento.<\/p>\n<p>Para ver la consciente recuperaci\u00f3n de ideas de la tradici\u00f3n, desde los nuevos contextos sociales de recepci\u00f3n de esas ideas y desde los nuevos problemas aparecidos, tras la Revoluci\u00f3n Francesa, en lucha con el capitalismo, vamos a recurrir a los textos de dos de los intelectuales m\u00e1s importantes del movimiento democr\u00e1tico del siglo XlX, Carlos Marx y Federico Engels.<\/p>\n<p>Marx y Engels fueron fundamentalmente dos pol\u00edticos revolucionarios del movimiento democr\u00e1tico de masas <a name=\"_ftnref1\"><\/a><a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>. La tarea principal a la que se dedicaron es, en su propia opini\u00f3n, la actividad pol\u00edtica, pero \u00e9sta, seg\u00fan sus propias concepciones, s\u00f3lo se puede desarrollar bajo determinadas condiciones, como veremos. Por eso existen en sus vidas periodos de forzada inactividad pol\u00edtica. En estos periodos se dedicaban al an\u00e1lisis del capitalismo y, fundamentalmente, a la cr\u00edtica del pensamiento capitalista -Cr\u00edtica de la Econom\u00eda Pol\u00edtica, o escuela de econom\u00eda capitalista-.<\/p>\n<p>Marx es un intelectual que se integra en la praxis de un movimiento pol\u00edtico de masas concreto, desde el momento en que lo descubre, durante su estancia en Par\u00eds a mediados de los a\u00f1os cuarenta del siglo XlX. La obra intelectual que constituyen los textos que denominamos Materialismo Hist\u00f3rico, es resultado de esta incorporaci\u00f3n activa en el movimiento de masas y constituye un discurso elaborado desde una actitud participante. En estos textos Marx se propone una doble tarea. De un lado, reflexiona sobre los problemas concretos del movimiento en tanto que miembro activo del mismo, y se dirige a los otros miembros del movimiento para interpelarlos en un proceso abierto de deliberaci\u00f3n pol\u00edtica sobre los mejores m\u00e9todos y recursos a elegir para conseguir sus fines. De otro lado, hay una tambi\u00e9n una parte de la obra que es de car\u00e1cter metate\u00f3rico, en la que se reflexiona sobre las condiciones hist\u00f3ricas de posibilidad que han permitido la existencia de un movimiento democr\u00e1tico de masas, capaz de proponerse la democracia social como alternativa ante el capitalismo.<\/p>\n<p>Marx y Engels, una vez comienza la revoluci\u00f3n en Alemania, regresan a su pa\u00eds para participar en el movimiento democr\u00e1tico de masas alem\u00e1n, y crean el diario titulado la <strong>Nueva Gaceta Renana<\/strong>, cuyo subt\u00edtulo es &#8216;\u00d3rgano de la Democracia&#8217;.<\/p>\n<p>Para Marx y Engels la pol\u00edtica democr\u00e1tica es imposible sin la participaci\u00f3n activa, organizada, de las masas populares, pues ser\u00eda un contrasentido que la democracia, que es la tradici\u00f3n pol\u00edtica de los pobres y explotados, esto es, de la mayor\u00eda, pudiese ser operativa al margen del demos. La participaci\u00f3n organizada por parte del demos en la pol\u00edtica, es la condici\u00f3n indispensable para que ellos participen en la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Cualquier movimiento de masas democr\u00e1tico es v\u00e1lido para ellos con independencia del programa concreto que lo inspire, y que puede ser modificado mediante la experiencia de la lucha y el debate interno del propio movimiento. Cuando no hay movimiento de masas, sin embargo, no es posible hacer pol\u00edtica, y cuando no hay actividad pol\u00edtica concreta de un movimiento, no es posible realizar reflexi\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Por el contrario, habr\u00e1 reflexiones pol\u00edticas diferentes, en la medida en que son un saber engarzado con los problemas y, consiguientemente, con los debates de la opini\u00f3n p\u00fablica internos al movimiento y estos debates son tan diversos entre s\u00ed como diversos son los reales movimientos pol\u00edticos de masas. El cuerpo te\u00f3rico elaborado durante este periodo por Marx y Engels es un filosofar praxeol\u00f3gico sobre la singularidad del movimiento para intervenir pol\u00edticamente en la deliberaci\u00f3n p\u00fablica interna del mismo.<\/p>\n<p>A esto, precisamente es a lo que se denomina materialismo hist\u00f3rico o tambi\u00e9n. filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica. Ocurre sin embargo, que la mayor\u00eda de los textos pol\u00edticos de Marx y Engels, tanto los que escriben durante la Revoluci\u00f3n europea de los a\u00f1os cuarenta -Par\u00eds, B\u00e9lgica, Inglaterra, Alemania, nuevamente Par\u00eds&#8230;- como los que escriben durante el periodo de la AIT, etc., todos ellos publicados por los mismos autores, y que constituyen el grueso fundamental de la parte de su obra que dieron a la imprenta, son muy dif\u00edciles de encontrar y en todo caso han merecido siempre una escasa atenci\u00f3n por los estudiosos.<\/p>\n<p>Por el contrario, se han publicado multitud de textos de cr\u00edtica econ\u00f3mica, la mayor parte de los cuales eran borradores que han visto la luz sin el consentimiento expl\u00edcito de sus escritores. Esta forma de proceder &#8216;inventa&#8217; una obra inexistente de unos inexistentes &#8216;economistas&#8217;, o te\u00f3ricos cr\u00edticos, y borra la huella de lo que ellos mismos consideraron su tarea primordial, la praxis democr\u00e1tico revolucionaria. Pero el materialismo hist\u00f3rico de Marx y Engels no es una teor\u00eda econ\u00f3mica de la historia, explicada como sucesi\u00f3n de modos de producci\u00f3n, ni una teor\u00eda cr\u00edtica del capitalismo \u2013aunque la desarrollen tambi\u00e9n- ni un conjunto de investigaciones particulares desligadas entre s\u00ed, es la teor\u00eda org\u00e1nica de un movimiento de masas. Por lo tanto habr\u00e1 tantas teorizaciones praxeol\u00f3gicas distintas como movimientos democr\u00e1ticos organizados y periodos hist\u00f3ricos diversos existan. No puede existir, en consecuencia, un cuerpo can\u00f3nico de ideas o doctrina del movimiento democr\u00e1tico -o \u201cmarxismo\u201d-\u00a0 dado previamente o de una vez para todas. S\u00ed existe una tradici\u00f3n que incluye y atesora como un patrimonio de valor incalculable todas las teorizaciones o filosofares praxeol\u00f3gicos concretos que hayan existido como elementos org\u00e1nicos de experiencias democr\u00e1ticas reales.<\/p>\n<p>Fue Antonio Labriola quien la denomin\u00f3 filosof\u00eda\u00a0 de la pr\u00e1ctica porque, como hemos dicho, es efectivamente un filosofar praxeol\u00f3gico vinculado a la suerte de un movimiento popular democr\u00e1tico <a name=\"_ftnref2\"><\/a><a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>Marx y Engels siempre rechazaron y despreciaron la participaci\u00f3n pol\u00edtica \u201cinterina\u201d en los grupos que se manten\u00edan organizados en los interregnos entre la existencia de movimientos de masas. Y los consideraban perniciosos focos de fatuidad, en los que se discurseaba sobre lo que pudo haber sido y no fue, se disputaba ferozmente entre los que hab\u00edan sido dirigentes de los movimientos \u2013cainismo narcisista que conocemos bien en la actualidad- y se produc\u00edan caricaturescas y ditir\u00e1mbicas irrogaciones de representatividad in p\u00e1rtibus infidelium \u2013autoproclamaciones de gobierno provisional en el exilio, etc.-. Eso cuando no eran, adem\u00e1s, focos de corrupci\u00f3n que garantizaban la posibilidad de sablear a los dem\u00e1s y extraer un sueldecito.<\/p>\n<p>Voy a traer a nuestra consideraci\u00f3n la obra de Marx y Engels, militantes org\u00e1nicos y conscientes del movimiento democr\u00e1tico, y vamos a ver c\u00f3mo se reproducen en los textos de esta \u00e9poca ideas clave de la tradici\u00f3n de la democracia.<\/p>\n<p>Marx escribe en 1845: &#8216;El problema de si al pensamiento humano se le puede atribuir una verdad objetiva, no es un problema te\u00f3rico, sino un problema pr\u00e1ctico. Es en la pr\u00e1ctica donde el hombre tiene que demostrar la verdad, es decir, la realidad y el poder\u00edo, la terrenalidad de su pensamiento. El litigio sobre la realidad o irrealidad de un pensamiento que se a\u00edsla de la pr\u00e1ctica, es un problema puramente escol\u00e1stico&#8217;<a name=\"_ftnref3\"><\/a><a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>Este texto ha sido interpretado a menudo en clave positivista, es decir, cientifista. El pensamiento humano tendr\u00eda como tarea realizar un &#8216;an\u00e1lisis cient\u00edfico de la realidad econ\u00f3micosocial&#8217;, evaluar las &#8216;condiciones sociales objetivas&#8217;, y esta tarea estar\u00eda encomendada a una minor\u00eda de pol\u00edticos profesionales dotados de conocimientos especializados, capaz de escrutar las entra\u00f1as del mundo y proponer a las masas sus alternativas.<\/p>\n<p>Sin embargo, ahora, devuelto al seno de la tradici\u00f3n intelectual a la que pertenece, resulta f\u00e1cil de interpretar.<\/p>\n<p>Escribe Arist\u00f3teles, refiri\u00e9ndose a las posibilidades de realizaci\u00f3n de un fin -que se disculpe la repetici\u00f3n-: &#8216;Entendemos por posible lo que puede ser realizado por nosotros mismos, pues lo que puede ser realizado por nuestros amigos, lo es en cierto modo por nosotros, ya que el principio de la acci\u00f3n est\u00e1 en nosotros (.) Parece, pues, como queda dicho, que el hombre es principio de las acciones, y la deliberaci\u00f3n versa sobre lo que \u00e9l mismo puede hacer (.). El objeto de la deliberaci\u00f3n, entonces no es el fin, sino los medios que conducen al fin (.) todos cesamos de buscar c\u00f3mo actuaremos cuando reconducimos el principio a nosotros mismos (.) Y como el objeto de la elecci\u00f3n es algo que est\u00e1 en nuestro poder y es deliberadamente deseado, la elecci\u00f3n ser\u00e1 tambi\u00e9n un deseo deliberado de cosas a nuestro alcance&#8217;<a name=\"_ftnref4\"><\/a><a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>Y m\u00e1s adelante, dice el texto aristot\u00e9lico: &#8216;&#8230;en las cosas pr\u00e1cticas el fin no radica en contemplar y conocer todas las cosas, sino, m\u00e1s bien en realizarlas&#8217;<a name=\"_ftnref5\"><\/a><a href=\"#_ftn5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>Como podemos comprender, la interpretaci\u00f3n correcta del texto de Marx le sit\u00faa en esta l\u00ednea. La verdad de una alternativa no est\u00e1 dada por su compatibilidad con un an\u00e1lisis cient\u00edfico de la realidad econ\u00f3mica objetiva, o con las potencialidades objetivas -\u00bf?- de un momento social, pues cada momento hist\u00f3rico es algo indefinido si se lo considera desde las alternativas posibles. Pero lo que constituye una posibilidad concreta es la existencia de una fuerza social organizada, y de sus capacidades y facultades consiguientes, tanto de las que ya pose\u00edan las individualidades organizadas como de las que se generan en ellas a consecuencia de la pr\u00e1ctica resultante de su organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>S\u00f3lo desde la experiencia de este movimiento se puede elaborar un proyecto a la altura de sus capacidades. Los fines no est\u00e1n decididos a priori, los construye el movimiento democr\u00e1tico mediante deliberaci\u00f3n. Para ello es preciso que el demos exista, no como individualidades, sino como organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 dado para cada momento hist\u00f3rico son las capacidades y facultades t\u00e9cnicas de control del proceso productivo, cuyo reparto en la sociedad es resultado, en \u00faltima instancia, de la lucha de clases por el poder de control social. Tambi\u00e9n est\u00e1n dados los problemas socialmente considerados por los seres humanos de cada presente como las injusticias a combatir. Y los valores axiol\u00f3gicos que crean y sustentan las tradiciones culturales. P. e.: libertad e igualdad.<\/p>\n<p>Si una divisi\u00f3n social asim\u00e9trica se asienta sobre una divisi\u00f3n t\u00e9cnica de la actividad que da a los trabajadores el control directo de la actividad productiva, est\u00e1n dadas las condiciones para la supresi\u00f3n de las relaciones sociales desiguales; si no existe esta condici\u00f3n previa y la desigualdad se asienta sobre un particular control especial de la clase dominante del proceso productivo o de alg\u00fan otro \u00e1mbito de la civilizaci\u00f3n, la desigualdad se reproducir\u00e1.<\/p>\n<p>La posesi\u00f3n y el dominio sobre las capacidades y facultades que dirigen, organizan y controlan la ejecuci\u00f3n de la actividad productiva han de estar ya plenamente en poder de la clase subalterna para que \u00e9sta pueda llegar a encarar desde su experiencia y sus posibilidades reales, el cambio de orden social. La revoluci\u00f3n de las relaciones sociales de producci\u00f3n, s\u00f3lo puede ser objetivo pol\u00edtico del movimiento democr\u00e1tico de masas como consecuencia del poder real que poseen los miembros del movimiento sobre la actividad social, no de su sufrimiento y de su miseria.<\/p>\n<p>Al control sobre la actividad, a la posibilidad de tomar ya decisiones sobre el mundo va aparejada la experiencia de mutilaci\u00f3n, de cors\u00e9, de artificiosidad, que producen las viejas relaciones sociales que organizan el mundo, y que cada vez m\u00e1s van encontrando su \u00fanica base de sustentaci\u00f3n s\u00f3lo en las leyes, y en las instituciones estatales, es decir, en las sobrestructuras, y cada vez van haci\u00e9ndose m\u00e1s ef\u00edmeras e irreales. Este modelo explicativo del cambio se basa en la idea de la dial\u00e9ctica positiva.<\/p>\n<p>Ateni\u00e9ndose a esta l\u00ednea de reflexi\u00f3n, escribe Marx reiteradamente los diversos textos de la misma \u00e9poca, que constituyen precisamente lo que ha sido considerado el \u201ccorpus can\u00f3nico\u201d o \u201cvulgata\u201d del materialismo hist\u00f3rico. La &#8216;Carta a Annekov&#8217; de 1846 dice: &#8216;\u00bfQu\u00e9 es la sociedad, cualquiera que sea su forma? El producto de la acci\u00f3n rec\u00edproca de los hombres. \u00bfPueden los hombres elegir libremente esta o aqu\u00e9lla forma social?. Nada de eso. A un determinado nivel de desarrollo de las<strong> facultades productivas de los hombres<\/strong>, corresponde una determinada forma de comercio y de consumo. (.) Huelga decir que los hombres no son libres \u00e1rbitros de sus <strong>fuerzas productivas<\/strong> -base de toda su historia-, pues toda fuerza productiva es una fuerza adquirida, producto de una actividad anterior. Por lo tanto, las fuerzas productivas son el resultado de la energ\u00eda pr\u00e1ctica de los hombres, pero esta energ\u00eda se halla determinada por las condiciones en que los hombres se encuentran colocados, por las fuerzas productivas ya adquiridas, por la forma social anterior a ellos, que ellos no crean y que es producto de la generaci\u00f3n anterior. (.) As\u00ed pues, el se\u00f1or Proudhon, debido principalmente a su falta de conocimientos hist\u00f3ricos, no ha visto que los hombres, al desarrollar sus facultades productivas, es decir, al vivir, desarrollan ciertas relaciones entre ellos y que el car\u00e1cter de estas relaciones cambia necesariamente con la modificaci\u00f3n y el desarrollo de estas facultades productivas. (.) El se\u00f1or Proudhon ha sabido ver muy bien que los hombres hacen el pa\u00f1o (.) Lo que no ha sabido ver es que los hombres producen tambi\u00e9n, con arreglo a sus facultades productivas, las <strong>relaciones sociales<\/strong> en que producen el pa\u00f1o y el lienzo. Y menos ha sabido ver que los hombres que producen las relaciones sociales con arreglo a su productividad material (<strong>productivit\u00e9 mat\u00e9rielle<\/strong>), crean tambi\u00e9n las <strong>ideas y las categor\u00edas<\/strong>, es decir, las expresiones ideales abstractas&#8217; <a name=\"_ftnref6\"><\/a><a href=\"#_ftn6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>Como se puede comprobar, el concepto de &#8216;fuerzas productivas&#8217; hace referencia a una capacidad, o facultad inherente a los individuos humanos concretos. &#8216;Facultad productiva&#8217; es sin\u00f3nimo de &#8216;fuerza productiva&#8217; y traduce conscientemente el t\u00e9rmino griego, aristot\u00e9lico: &#8216;dynamis&#8217;. Para referirse a la actividad productiva y recalcar la matriz hel\u00e9nica y aristot\u00e9lica de su filosofar, Marx recurre, en este texto, a otro sin\u00f3nimo, posible en franc\u00e9s -y en castellano-, que recoge enf\u00e1ticamente la ra\u00edz griega; la palabra &#8216;energ\u00eda&#8217;. El t\u00e9rmino &#8216;en\u00e9rgeia&#8217; se usa en griego para referirse a la actividad, en abstracto, en su momento de acci\u00f3n o desarrollo: Energ\u00eda, actividad, eficacia, fuerza, poder. A esta se enfrenta la palabra &#8216;\u00e9rgon&#8217; que indica acci\u00f3n ya realizada y objetivada, es decir, el resultado -opus- de la misma: acto, hecho, hecho sucedido, acto real. Como podemos comprender, el concepto &#8216;fuerza de trabajo&#8217; est\u00e1 ya en el pensamiento del materialismo hist\u00f3rico, a falta de acu\u00f1ar la expresi\u00f3n, y estamos ahora ante su matriz intelectual.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el grado de desarrollo de esta &#8216;facultad&#8217; o &#8216;energ\u00eda&#8217; productiva de los individuos es resultado de la propia &#8216;actividad anterior&#8217; tanto de los individuos que se la han apropiado en el presente, como de la actividad de las generaciones pasadas. Aqu\u00ed Marx recoge el c\u00e9lebre texto de la <strong>Metaf\u00edsica<\/strong> de Arist\u00f3teles: &#8216;el acto es anterior a la potencia (.) la noci\u00f3n de acto necesariamente precede a la potencia y el conocimiento de aquel precede al conocimiento de \u00e9sta&#8230;&#8217;<a name=\"_ftnref7\"><\/a><a href=\"#_ftn7\">[7]<\/a><\/p>\n<p>Para no dejar lugar a dudas sobre la importancia de estas ideas en la obra de Marx, creo recomendable acudir a la famosa <strong>Miseria de la Filosof\u00eda<\/strong>, obra caudal en la g\u00e9nesis del materialismo hist\u00f3rico y en su difusi\u00f3n durante generaciones. As\u00ed se podr\u00e1 comprobar c\u00f3mo estas ideas fundamentales son reiteradamente sostenidas. Escribe en un c\u00e9lebre paso: &#8216;El se\u00f1or Proudhon, el economista, ha entendido muy bien que los hombres fabrican el pa\u00f1o, la tela, los tejidos de seda, dentro de determinadas relaciones de producci\u00f3n. Pero lo que no ha comprendido es que esas relaciones sociales determinadas son tan producidas por el hombre como la tela, el lino, etc. Las relaciones sociales se hallan \u00edntimamente unidas a las fuerzas productivas. Al adquirir nuevas fuerzas productivas, los hombres cambian su modo de producci\u00f3n, la manera de ganar su vida, cambian todas sus relaciones sociales. El molino a brazo os dar\u00e1 la sociedad con el se\u00f1or feudal, el molino de vapor, la sociedad con el capitalismo industrial&#8217;.<\/p>\n<p>En las l\u00edneas finales del texto escribe Marx &#8216;Una clase oprimida constituye la condici\u00f3n vital de toda sociedad fundada en el antagonismo de clases. La liberaci\u00f3n de la clase oprimida implica, pues, necesariamente la creaci\u00f3n de una sociedad nueva. Para que la clase oprimida pueda liberarse, necesita que las fuerzas productivas ya adquiridas y las relaciones sociales ya existentes no puedan coexistir unas al lado de otras. De todos los instrumentos de producci\u00f3n, el mayor poder productivo es el de la clase revolucionaria. La organizaci\u00f3n de los elementos revolucionarios en clase supone la existencia de todas las fuerzas productivas que puedan engendrarse en el seno de la vieja sociedad.&#8217;<a name=\"_ftnref8\"><\/a><a href=\"#_ftn8\">[8]<\/a><\/p>\n<p>Por esas mismas fechas, escribe Engels: &#8216;La situaci\u00f3n de la clase obrera, vale decir, la situaci\u00f3n de la inmensa mayor\u00eda del pueblo ingl\u00e9s, el interrogante de qu\u00e9 ha de ser de estos millones de despose\u00eddos que consumen hoy lo que han ganado ayer, <strong>que han creado con sus inventos y su trabajo<\/strong>, la grandeza de Inglaterra, que d\u00eda a d\u00eda se tornan m\u00e1s conscientes de su poder\u00edo (.). Tambi\u00e9n descubriremos que, acaso con excepci\u00f3n de los irlandeses, el grado de ilustraci\u00f3n de los diferentes obreros guarda relaci\u00f3n con su conexi\u00f3n con la industria y, en consecuencia, que los obreros industriales son quienes est\u00e1n m\u00e1s esclarecidos acerca de sus intereses&#8230;&#8217;<a name=\"_ftnref9\"><\/a><a href=\"#_ftn9\">[9]<\/a><\/p>\n<p>Los obreros son considerados los inventores de la nueva maquinaria.<\/p>\n<p>Para que una situaci\u00f3n pueda ser alcanzada el agente ha de estar en posesi\u00f3n de las capacidades que posibiliten ejecutarla. &#8216;De modo que todo agente capaz de actuar de acuerdo con la raz\u00f3n har\u00e1 necesariamente, cuando lo desee, aquello para lo cual tiene capacidad, y en el modo que la tiene (.). De no ser as\u00ed, no ser\u00e1 capaz de actuar&#8217; Y sigue el texto:\u00bby no es necesario en absoluto a\u00f1adir la matizaci\u00f3n &#8216;si nada exterior lo impide&#8217;, ya que tiene potencia en la medida en que es potencia de actuar, y esta no es potencia de modo absoluto, sino bajo determinadas condiciones en que quedar\u00e1n excluidos los impedimentos externos&#8217;. &#8216;es evidente que el acto es anterior a la potencia (.) En efecto, lo potente o capaz en sentido primario es potente o capaz porque le es posible actuar: as\u00ed digo que es constructor el que puede construir (.) Y el mismo razonamiento vale en los dem\u00e1s casos, de modo que la noci\u00f3n de necesariamente precede <a>, y el conocimiento precede al conocimiento &#8216;<\/a><a name=\"_ftnref10\"><\/a><a href=\"#_ftn10\">[10]<\/a>.<\/p>\n<p>Como leemos, la adquisici\u00f3n de las nuevas facultades o fuerzas productivas por parte de los individuos es la verdadera condici\u00f3n de posibilidad del cambio de las relaciones sociales de producci\u00f3n. No se puede cambiar las relaciones sociales como medio para procurar desarrollar las capacidades humanas. Por lo tanto, para que la clase obrera organizada como movimiento pueda ser agente de creaci\u00f3n de nuevas relaciones sociales y pueda ser, a la vez una fuerza pol\u00edtica capaz de la acci\u00f3n pol\u00edtica que liquide las sobrestructuras momificadas y casi sin vida, propias y operantes de periodos anteriores, ha de poseer, como condici\u00f3n indispensable, el control real de las capacidades productivas -la organizaci\u00f3n como clase <strong>&#8216;supone&#8217;, es decir, debe haber puesto previamente como condici\u00f3n&#8230;-.<\/strong><\/p>\n<p>Por \u00faltimo, me permito incluir una nueva cita de un texto escrito por Marx a fines de 1847, periodo en el que estaba redactando tambi\u00e9n <strong>El manifiesto Comunista<\/strong>, y en el que se ve que el asunto que tratamos, el poder interno de la clase ascendente de cada momento, est\u00e1 en relaci\u00f3n con el papel subalterno que Marx asigna al estado en la transformaci\u00f3n de la sociedad y en la reproducci\u00f3n de la misma: &#8216;si la burgues\u00eda &#8216;mantiene la injusticia en las relaciones de propiedad&#8217; pol\u00edticamente, es decir, por medio del poder del Estado, no quiere decir que lo cree. La injusticia (.) no brota, ni mucho menos, del poder pol\u00edtico de la clase burguesa, sino que, por el contrario, es el poder pol\u00edtico de la clase burguesa el que brota de estas modernas relaciones de producci\u00f3n. (.). Por lo tanto, si el proletariado derroca el poder pol\u00edtico de la burgues\u00eda, su victoria no pasar\u00eda de ser pasajera (.) mientras la historia misma en su desarrollo, en su &#8216;movimiento&#8217;, no se encargue de crear las condiciones materiales que hagan necesaria la abolici\u00f3n del modo de producci\u00f3n burgu\u00e9s y, por tanto y a la par que ello, del poder pol\u00edtico de la burgues\u00eda. (.) Los hombres no erigen un mundo nuevo a base de &#8216;los bienes terrenales&#8217;, como se empe\u00f1a en creer supersticiosamente el palurdo, sino partiendo de las conquistas hist\u00f3ricas del mundo que fenece. Necesitan, ante todo, <strong>producir ellos mismos<\/strong>, en el curso de su desarrollo, las condiciones materiales para una nueva sociedad, sin que haya intenci\u00f3n, por esforzada que ella sea, ni fuerza de voluntad capaces de eximirlos de esta necesidad&#8217;<a name=\"_ftnref11\"><\/a><a href=\"#_ftn11\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p>Este texto que posee una gran vigor expresivo, y que traspira frescura e iron\u00eda, es un magn\u00edfico resumen de las ideas de Marx, pero, sin embargo, ha sido desconocido, precisamente por su car\u00e1cter de texto pol\u00edtico, a pesar de haber sido editado por voluntad de Marx.<\/p>\n<p>Las ideas expresadas con tanta contundencia y reiteraci\u00f3n, seg\u00fan las cuales la clase subalterna puede dejar de serlo porque ya controla el mundo de la actividad, son adem\u00e1s una reconsideraci\u00f3n de las ideas expresadas en el texto titulado <strong>&#8216;Cr\u00edtica de la Filosof\u00eda del derecho de Hegel&#8217;<\/strong>, escrito durante los \u00faltimos d\u00edas de 1843 y enero de 1844, antes de que Marx viajase a Par\u00eds y conociese all\u00ed a la verdadera clase obrera organizada, democr\u00e1tico revolucionaria.<\/p>\n<p>En este texto escribe Marx, como sabemos, que es el car\u00e1cter de parias absolutos sometidos al sufrimiento m\u00e1s radical y a la desposesi\u00f3n m\u00e1s completa, lo que confiere a los miembros de la clase obrera su cualidad de fuerza revolucionaria: &#8216;\u00bfD\u00f3nde reside, pues la posibilidad <strong>positiva<\/strong> de la emancipaci\u00f3n alemana?. <strong>Respuesta<\/strong>: En la constituci\u00f3n de una clase con <strong>cadenas radicales<\/strong>, de una clase de la sociedad burguesa que no es una clase de la sociedad burguesa, de un estamento que es la disoluci\u00f3n de todos los estamentos, de un sector al que su sufrimiento universal le confiere car\u00e1cter universal; que no reclama un derecho especial, ya que no es una injusticia especial la que padece sino la <strong>injusticia a secas; que ya no puede reclamar ning\u00fan t\u00edtulo <\/strong>hist\u00f3rico<strong>, sino su t\u00edtulo<\/strong> humano (.). En una palabra, es la <strong>p\u00e9rdida total <\/strong>del hombre y por tanto s\u00f3lo <strong>recuper\u00e1ndolo totalmente<\/strong> puede ganarse a s\u00ed misma. Esta disoluci\u00f3n de la sociedad, en la forma de estamento especial, es el <strong>proletariado<\/strong>.&#8217;<a name=\"_ftnref12\"><\/a><a href=\"#_ftn12\">[12]<\/a><\/p>\n<p>Este texto posee una innegable fuerza literaria. Pero es poco m\u00e1s que una especulaci\u00f3n &#8216;l\u00f3gicodial\u00e9ctica&#8217; sobre un papel. Al sumo poder explotador de la burgues\u00eda, que niega a la humanidad, se enfrenta un agente deshumanizado a un punto que le hace capaz de arrostrar el papel de negar la negaci\u00f3n. En el fondo, recoge la tradici\u00f3n cristiana: dichosos los que pasan todo lo peor del mundo porque ellos poseer\u00e1n la tierra. Pero no se explicita qu\u00e9 capacidades ayudar\u00e1n a los sufrientes despojados hasta de su propia humanidad a poder dirigir y reproducir material y organizativamente un mundo, un todo ordenado, -un kosmos- en el hipot\u00e9tico caso de que puedan derrocar a la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>Estas ideas ir\u00e1n evolucionando con rapidez. Ya en la <strong>Ideolog\u00eda Alemana<\/strong> -texto no publicado por los escritores- encontramos una reflexi\u00f3n, a\u00fan muy insatisfactoria, que, sin embargo, introduce a las claras el tema aristot\u00e9lico de las &#8216;dinameis&#8217; y forcejea sobre su forma de apropiaci\u00f3n por los despojados.<\/p>\n<p>A pesar de que los cl\u00e1sicos abandonan pronto las ideas expuestas en la <strong>Cr\u00edtica de la Filosof\u00eda de derecho de Hegel,<\/strong> esas ideas, expresadas en muy escasos textos de los cl\u00e1sicos, han tenido mucha m\u00e1s fortuna dentro del movimiento democr\u00e1tico de emancipaci\u00f3n durante el \u00faltimo tercio del siglo XlX y el siglo XX. Los pasos de <strong>La Miseria de la Filosof\u00eda<\/strong>, sin embargo, a pesar de ser un texto muy difundido, no han tenido repercusi\u00f3n; la lectura que se ha hecho de este texto, y muy en concreto, de algunas de las l\u00edneas que he copiado -la interpretaci\u00f3n en clave de evolucionismo tecnol\u00f3gico de los ejemplos de los molinos-, es sorprendente e indica una absoluta incomprensi\u00f3n de los problemas que trata el texto.<\/p>\n<p>Que las ideas de un texto no tengan recepci\u00f3n en un periodo hist\u00f3rico, o que la interpretaci\u00f3n que el contexto de recepci\u00f3n realiza de las mismas sea tan distorsionada es un asunto que debe ser explicado; m\u00e1s cuanto que las ideas que son distorsionadas resultan tan pr\u00f3ximas en el tiempo, respecto de las interpretaciones. Lo cierto es que el movimiento obrero durante un largo per\u00edodo ha dado las espalda a su comprensi\u00f3n <a name=\"_ftnref13\"><\/a><a href=\"#_ftn13\">[13]<\/a>.<\/p>\n<p>Pero volvamos a la idea del Marx creador del materialismo hist\u00f3rico como teor\u00eda org\u00e1nica que recoge las expectativas del movimiento democr\u00e1tico revolucionario nacido en Francia en 1838 y que termina en 1852.<\/p>\n<p>La concepci\u00f3n de la clase obrera como clase capacitada previamente para elaborar un fin mediante deliberaci\u00f3n p\u00fablica, para concebir que ese fin sea la democratizaci\u00f3n de la actividad productiva mediante la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n y para ejecutar la acci\u00f3n que concluye en ese objetivo se inspira tambi\u00e9n una idea aristot\u00e9lica, la idea del &#8216;Mesotes&#8217;.<\/p>\n<p>Esta palabra significa el que est\u00e1 en medio, o el mediano. Nada tiene que ver con la sociolog\u00eda actual ni, en consecuencia, con las clases medias. La teor\u00eda del Mesotes es una teor\u00eda \u00e9ticoontol\u00f3gica, para el gobierno de la acci\u00f3n moralmente correcta de cada individuo y viene desarrollada en el libro 2 de la <strong>\u00c9tica Nicom\u00e1quea<\/strong>. Para Arist\u00f3teles las normas \u00e9ticas no constituyen un conjunto de directrices definidas claramente, que a priori, nos obliguen a todos por igual, como ocurre en otras \u00e9ticas modernas. La relaci\u00f3n de un individuo con los principios \u00e9ticos est\u00e1 mediada por las capacidades que cada cual posee individualmente.<\/p>\n<p>&#8216;Llamo t\u00e9rmino medio de una cosa al que dista lo mismo de ambos extremos, y \u00e9ste es uno y el mismo para todos; y en relaci\u00f3n con nosotros, al que ni excede ni se queda corto, y \u00e9ste no es ni uno ni el mismo para todos. Por ejemplo, si diez es mucho y dos es poco, se toma el seis como t\u00e9rmino medio respecto a las cosas (.) y en esto consiste el medio seg\u00fan la proporci\u00f3n aritm\u00e9tica. Pero el medio relativo a nosotros no ha de tomarse de la misma manera,\u00a0 pues si para uno es mucho comer diez minas de alimentos, y poco comer dos, el entrenador no prescribir\u00e1 seis minas (.) As\u00ed pues, todo conocedor evita el exceso y el defecto y busca el t\u00e9rmino medio y lo prefiere; pero no el t\u00e9rmino medio de la cosas, sino el relativo a nosotros (.). Es por tanto, la virtud un modo de ser selectivo, siendo un t\u00e9rmino medio relativo a nosotros, determinado por la raz\u00f3n y por aquello por lo que decidir\u00eda un hombre prudente&#8217;<a name=\"_ftnref14\"><\/a><a href=\"#_ftn14\">[14]<\/a>.<\/p>\n<p>T\u00e9rmino medio relativo a nosotros quiere decir que para saber qu\u00e9 es aquello a lo que moralmente estamos obligados, cu\u00e1l puede ser nuestro proyecto \u00e9tico individual o nuestro proyecto \u00e9tico de cambio de la sociedad, hemos de valorar, en primer lugar qu\u00e9 capacidades pr\u00e1xicas poseemos, y en segundo lugar debemos hacer an\u00e1lisis concreto de cada situaci\u00f3n concreta. &#8216;los principios universales tienen una aplicaci\u00f3n m\u00e1s amplia, pero los particulares son m\u00e1s verdaderos, porque las acciones se refieren a lo particular y es con esto con lo que hay que estar de acuerdo&#8217;<a name=\"_ftnref15\"><\/a><a href=\"#_ftn15\">[15]<\/a>.<\/p>\n<p>El principio fundamental est\u00e1 en los recursos que poseemos; esos deben ser los que orienten y decidan los objetivos concretos que nos planteamos conseguir, orient\u00e1ndonos en los valores axiol\u00f3gicos generales: libertad, igualdad. La elecci\u00f3n del objetivo es considerada por Arist\u00f3teles muy dificultosa pues no hay m\u00e1s que la virtud de la prudencia para orientarnos, y en el mundo de lo concreto intervienen m\u00faltiples factores, dif\u00edciles de tener en cuenta por su multiplicidad, pero s\u00f3lo aquello que es factible y puede ser alcanzado por uno mismo es sensato que conste como objetivo y es obligatorio \u00e9ticamente para nosotros. Lo que no cabe esperar que pueda conseguirse como resultado de nuestra capacidad activa concreta es un objetivo que no tiene sentido y debe ser desestimado.<\/p>\n<p>Vuelvo a recordar pasajes citados: &#8216;Deliberamos, entonces, sobre lo que est\u00e1 en nuestro poder y es realizable (.) Y todos los hombres deliberan sobre lo que ellos mismos pueden hacer (.) Entendemos por posible lo que puede ser realizado por nosotros (.) el hombre es el principio de las acciones, y la deliberaci\u00f3n versa sobre lo que \u00e9l mismo puede hacer&#8217;<a name=\"_ftnref16\"><\/a><a href=\"#_ftn16\">[16]<\/a> .<\/p>\n<p>Arist\u00f3teles explica que, una vez realizada la operaci\u00f3n dificultosa de fijar objetivo concreto, la prueba del car\u00e1cter virtuoso de elecci\u00f3n del mismo consiste en que es f\u00e1cil de realizar. Para Arist\u00f3teles ejercicio de la virtud y dificultad son t\u00e9rminos opuestos. Los medios pose\u00eddos est\u00e1n en consonancia con el objetivo trazado, y la ejecuci\u00f3n de la acci\u00f3n que lleva a alcanzarlo resulta f\u00e1cil.<\/p>\n<p>La noci\u00f3n de Mesotes es la que emplea Marx, que conoce en concreto el movimiento democr\u00e1tico revolucionario de los obreros de Par\u00eds, para analizar la relaci\u00f3n entre las capacidades pr\u00e1xicas que \u00e9ste posee y la idea o proyecto social que se propone.<\/p>\n<p>Resumiendo las conclusiones que podemos extraer de la lectura de los textos que recogen la experiencia de las luchas del movimiento democr\u00e1tico de los a\u00f1os cuarenta, para Marx, conforme a la tradici\u00f3n cl\u00e1sica, s\u00f3lo es democratizable el poder -el control que se posee sobre la actividad que produce y reproduce la sociedad- cuando \u00e9ste ya se posee de alguna manera; es decir, cuando ya se tiene &#8216;dynamis&#8217;, esto es, &#8216;en potencia&#8217;, y se tiene en potencia como resultado del desarrollo de una pr\u00e1ctica del mismo, en alg\u00fan modo: S\u00f3lo es posible la democratizaci\u00f3n de ese poder ya pose\u00eddo de alguna manera. Y s\u00f3lo lo ya posible puede ser llevado a acto. No se puede democratizar el poder que posee otro, desde la ausencia de poder<strong>; <\/strong>pues, desde la falta material de poder, \u00bfc\u00f3mo se le pone el cascabel al gato?.<\/p>\n<p>Es la percepci\u00f3n del poder pose\u00eddo sobre la producci\u00f3n por la clase obrera de Par\u00eds, lo que lleva a Marx a considerar que el proyecto concreto de democratizaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n, elaborado y sostenido por parte del propio movimiento desde su experiencia es la concreci\u00f3n justa, es decir, ajustada a las capacidades pose\u00eddas en el aqu\u00ed y ahora. Marx, que no era comunista, acept\u00f3 esta propuesta, la m\u00e1s radical, de socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n, que, como hoy sabemos, hab\u00eda sido elaborada por los sectores obreros con m\u00e1s poder de control sobre el trabajo y sobre los medios de producci\u00f3n, y que por ello eran los menos f\u00e1cilmente explotables: los maestros artesanos de los gremios de Par\u00eds, en primer lugar, y los obreros artesanos en general -oficiales-, en segundo lugar <a name=\"_ftnref17\"><\/a><a href=\"#_ftn17\">[17]<\/a>. Como comunista, Marx sostuvo posiciones diferenciadas, en debate interno al movimiento, con los comunistas mayoritarios, Bavuvistas, criticando su estatolatr\u00eda, como se puede comprobar por la reiteraci\u00f3n de determinadas ideas en sus escritos de esa \u00e9poca.<\/p>\n<p>Marx est\u00e1 a favor de ese proyecto, en primer lugar, porque es defendido dentro del movimiento democr\u00e1tico en el que milita. Lo considere el m\u00e1s plausible de los proyectos precisamente porque surge de la propia deliberaci\u00f3n pol\u00edtica del movimiento, elaborada a partir de la experiencia de los trabajadores de que son ellos los que poseen la capacidades t\u00e9cnicas y organizativas que permiten desarrollar la producci\u00f3n sin contar con el capitalista.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n que da Marx de esta nueva situaci\u00f3n social es que se ha llegado a un momento hist\u00f3rico en que se ha producido un desarrollo extensivo de las capacidades y facultades productivas, es decir, una democratizaci\u00f3n -o universalizaci\u00f3n- de las fuerzas productivas, que permite abolir el r\u00e9gimen social de explotaci\u00f3n capitalista, sin que la civilizaci\u00f3n retroceda.<\/p>\n<p>La sociedad posible es una comunidad republicana de productores libres asociados, seg\u00fan expone Marx con el vocabulario del movimiento. Una rep\u00fablica democr\u00e1tica de trabajadores, en la que el acceso al trabajo t\u00e9cnicamente cualificado y\/o directamente controlado y ejercitado por cada agente es la condici\u00f3n de posibilidad de la realizaci\u00f3n de cada trabajador. El trabajador, a\u00fan aislado del movimiento, posee un poder capilar sobre la producci\u00f3n en la que participa, que es un control real sobre la sociedad civil.<\/p>\n<p>La mayor necesidad, expresada por los sectores sociales dirigentes del movimiento democr\u00e1tico es controlar la actividad productiva, no el consumo. Es decir, el autogobierno de las capacidades y facultades que ya poseen. El proyecto alternativo que elaboran desde esa necesidad, insiste en la autorrealizaci\u00f3n mediante la actividad en todos los niveles posibles, comenzando por la propia actividad productiva, creativa, de metabolismo con la naturaleza, en la que el trabajador se autodesarrolla.<\/p>\n<p>El desideratum de los trabajadores artesanos del movimiento democr\u00e1tico se inspira en la tradici\u00f3n cl\u00e1sica, en la que se eligen libremente pues les permite autoexpresarse. Encontramos en el legado cl\u00e1sico: &#8216;hemos dicho que la felicidad es una cierta actividad, y la actividad, evidentemente, es algo que se produce, y no algo como una posesi\u00f3n. (.) podr\u00eda pensarse que todos los hombres aspiran al placer, porque todos desean vivir; pues la vida es una especie de actividad y cada uno orienta sus actividades hacia las cosas y con las facultades que prefiere (.) sin actividad no hay placer y el placer perfecciona toda actividad&#8217;<a name=\"_ftnref18\"><\/a><a href=\"#_ftn18\">[18]<\/a>.<\/p>\n<p>La actividad como autodesarrollo del individuo. El trabajo, en consecuencia, como reino de la libertad; he aqu\u00ed de d\u00f3nde proceden, en d\u00f3nde se inspiran, estas ideas propias del movimiento democr\u00e1tico de mediados del siglo XlX.<\/p>\n<p>El gobierno de la propia actividad social en el trabajo, en las asociaciones diversas en las que desarrolla su propia vida cotidiana, en la formaci\u00f3n y el estudio, en la deliberaci\u00f3n pol\u00edtica, es la actualizaci\u00f3n posible de las potencias ya pose\u00eddas por el agente y por eso colma las necesidades de realizaci\u00f3n de cada individuo de ese movimiento. La actividad es resultado de la libertad. El concepto de libertad que se maneja es el concepto positivo, sustantivo, de libertad: capacidad real para hacer.<\/p>\n<p>La meritocracia, conforme a la tradici\u00f3n, es una idea inspiradora del movimiento democr\u00e1tico. Los mejores, aquellos que m\u00e1s den a la sociedad, recibir\u00e1n m\u00e1s de ella: de cada cual seg\u00fan sus capacidades; a cada cual seg\u00fan su trabajo. Y esta recompensa positiva no s\u00f3lo ten\u00eda que significar mayor poder de compra -mayor remuneraci\u00f3n-, puede significar tambi\u00e9n, m\u00e1s ascendiente en la comunidad pol\u00edtica. La actividad, fuente de nuestra felicidad, &#8216;es algo que se produce, y no algo como una posesi\u00f3n&#8217;. \u00bfTener o ser?: la respuesta est\u00e1 ya dada.<\/p>\n<p>El car\u00e1cter de filosofar praxeol\u00f3gico vinculado a las caracter\u00edsticas y capacidades del movimiento democr\u00e1tico concreto es lo que explica que Marx\u00a0 \u201ccambie\u201d de programa cuando se incorpore a la lucha revolucionaria alemana. No es que sea \u201cm\u00e1s jacobino\u201d en un lugar y m\u00e1s \u201ccomunista\u201d en otro. Es que eval\u00faa las posibilidades del movimiento democr\u00e1tico alem\u00e1n en el que se ha integrado \u2013o las de los movimientos democr\u00e1ticos\u00a0 de los pa\u00edses campesinos del este de Europa-\u00a0 .<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a name=\"_ftn1\"><\/a> [1] Sobre la opci\u00f3n democr\u00e1tica de los revolucionarios Marx y Engels y sobre la evoluci\u00f3n de sus ideas sobre el asunto, siempre dentro de la democracia, es imprescindible la lectura de: Jacques Texier <strong>R\u00e9volution et d\u00e9mocratie chez Marx et Engels<\/strong>, PUF, Par\u00eds, 1998. La obra citada es exhautiva al respecto y agota el tema.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn2\"><\/a><\/p>\n<p>[2] Tambi\u00e9n Benedetto Croce tom\u00f3 este concepto como t\u00edtulo de un libro suyo.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn3\"><\/a><\/p>\n<p>[3] Carlos Marx, <strong>Tesis sobre Feuerbach<\/strong>, (1845), tesis 2. Editado en Marx y Engels, <strong>Obras Escogidas<\/strong>, Ed. Progreso, Mosc\u00fa, 1973, tres vols. Vol 1, p. 7, 8.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn4\"><\/a><\/p>\n<p>[4] Arist\u00f3teles, <strong>\u00c9tica Nicom\u00e1quea<\/strong>, 1112b, 1113a Op. Cit. p. 187, 188.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn5\"><\/a><\/p>\n<p>[5] Arist\u00f3teles, Op. Cit.\u00a0 1179b, p. 402<\/p>\n<p><a name=\"_ftn6\"><\/a><\/p>\n<p>[6] Carlos Marx &#8216;Carta a Annenkov&#8217; 1846. En <strong>Mis\u00e8re de la Philosophie<\/strong>, Ed. Payot, Paris 1996, p. 43 a 58. En castellano, en Marx y Engels Obras Escogidas, en tres vol\u00famenes, Ed. Progreso Mosc\u00fa, 1973, vol 1, p. 532, 536, 538, de donde tomamos la cita. Se debe vigilar que la traducci\u00f3n utilizada respete el texto original, en franc\u00e9s, de Marx. Hay traducciones que alteran el paso. Por ejemplo, y aunque pertenezca a la misma extinta editorial Progreso, la traducci\u00f3n de la citada carta incluida como ap\u00e9ndice en el volumen que contiene exclusivamente <strong>La Miseria de la Filosof\u00eda, o en la traducci\u00f3n incluida tambi\u00e9n como ap\u00e9ndice en la Ed. de esta misma obra, publicada por Ed. Siglo XXl. Ambas &#8216;estructuralizan&#8217; la definici\u00f3n del concepto y lo traducen en todos los pasos como &#8216;fuerzas productivas&#8217;. Cooperan con ello a convertir la teor\u00eda del materialismo hist\u00f3rico en un evolucionismo-determinismo tecnol\u00f3gico.<\/strong><\/p>\n<p><a name=\"_ftn7\"><\/a><\/p>\n<p>[7] Arist\u00f3teles <strong>Metaf\u00edsica<\/strong>, Op. Cit. de 1049a a 1051a, pp. 380 a 387.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn8\"><\/a><\/p>\n<p>[8] Carlos Marx, <strong>La Miseria de la Filosof\u00eda, citada por la traducci\u00f3n de Ed. Aguilar, M. 1969, p. 161, 264. En Ed. Payot, Paris, 1996, p. 137 y p. 198. <\/strong><\/p>\n<p><a name=\"_ftn9\"><\/a><\/p>\n<p>[9] Federico Engels, <strong>La situaci\u00f3n de la clase obrera en Inglaterra<\/strong>, Ed. Cr\u00edtica, B. 1978, OME 6, p. 272 y 274<\/p>\n<p><a name=\"_ftn10\"><\/a><\/p>\n<p>[10] Arist\u00f3teles <strong>Metaf\u00edsica<\/strong>, 1048a 1049b Op. Cit. p. 373, 381.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn11\"><\/a><\/p>\n<p>[11] Carlos Marx &#8216;Cr\u00edtica moralizante y moral critizante&#8217; -Conocido tambi\u00e9n como &#8216;Contra Heinzen&#8217;- en Marx y Engels <strong>Obras Fundamentales, Ed. FCE, M\u00e9xico, 1988, Vol. 4, p. 213.<\/strong><\/p>\n<p>La misma idea es repetida muchos a\u00f1os despu\u00e9s en el libro tres de<strong> El Capital<\/strong>, en un texto mucho m\u00e1s farragoso, que carece del estilo estilo literario y de la fuerza expresiva de los textos que hemos le\u00eddo: &#8216;La forma econ\u00f3mica espec\u00edfica en la que se extrae el plustrabajo impago al productor directo determina la relaci\u00f3n de dominaci\u00f3n y servidumbre, tal como \u00e9sta surge directamente de la propia producci\u00f3n y a su vez reacciona de forma determinante sobre ella. Pero en esto se funda toda la configuraci\u00f3n de la entidad comunitaria econ\u00f3mica, emanada de las propias relaciones de producci\u00f3n, y por ende, al mismo tiempo, su figura pol\u00edtica espec\u00edfica. En todos los casos es la relaci\u00f3n directa de los propietarios de las condiciones de producci\u00f3n y de los productores directos -relaci\u00f3n \u00e9sta cuya forma eventual siempre corresponde naturalmente a determinada fase de desarrollo del modo de trabajo y, por ende, a su fuerza productiva social- donde encontramos el secreto m\u00e1s \u00edntimo, el fundamento oculto de toda la estructura social, y por consiguiente tambi\u00e9n de la forma pol\u00edtica que presenta larelaci\u00f3n de soberan\u00eda y dependencia, en suma, de la forma espec\u00edfica del estado existente en cada caso&#8217; Op. Cit. Ed. Siglo XXl, M. 1981 Vol. 8, p. 1007.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn12\"><\/a><\/p>\n<p>[12] Carlos Marx &#8216;Cr\u00edtica de la Filosof\u00eda del Derecho de Hegel&#8217;, en OME 5, Grijalbo, B. 1978, p. 222, 223. Ver tambi\u00e9n <strong>La Sagrada Familia<\/strong>, OME 6, Ed. Grijalbo, B. 1978, p. 36.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn13\"><\/a><\/p>\n<p>[13] Fuera del movimiento obrero, el arte, sin embargo, ha sido capaz de comprender mejor los asuntos de que tratamos. Durante los a\u00f1os veinte, el intelectual gallego Castelao dibujaba una famosa caricatura. Dos ni\u00f1as peque\u00f1as, campesinas, muy pobres, hablaban entre s\u00ed en la lengua de los pobres. Una dice a la otra. &#8216;\u00bfQu\u00e9 comer\u00e1 o rei?&#8217;. La otra reflexiona: &#8216;Comer\u00e1&#8230;Comer\u00e1&#8230; \u00a1\u00a1\u00a1sucra!!!&#8217;. La miseria, que incluye la ignorancia, limita incluso la radicalidad del deseo, incluso la fuerza de la imaginaci\u00f3n; es decir, el ser social determina la conciencia social.<\/p>\n<p>En el presente el poeta \u00c1ngel Gonz\u00e1lez escribe &#8216;Si nuestro reino no fue de este mundo,\/ y sabemos de cierto que no hay otro,\/ dime lo que nos queda,\/ amigo,\/ dime lo que nos queda.\/ Ni siquiera deseos, ni siquiera esperanza;\/ un confuso mont\u00f3n de sue\u00f1os negros,&#8230;&#8217;.<\/p>\n<p>De sue\u00f1os negros sin esperanza ni deseos; el poema es un inquietante ag\u00fcero de una oscura barbarie.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn14\"><\/a><\/p>\n<p>[14] Arsit\u00f3teles <strong>\u00c9tica Nicom\u00e1quea, 1106a, 1106b, <\/strong>1107a, Op. Cit. p. 167, 169.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn15\"><\/a><\/p>\n<p>[15] Arist\u00f3teles Op. Cit. 1107a, p. 170<\/p>\n<p><a name=\"_ftn16\"><\/a><\/p>\n<p>[16] Ariat\u00f3teles Op. Cit. 1112a, 1112b, 1113a, p. 186, 187<\/p>\n<p><a name=\"_ftn17\"><\/a><\/p>\n<p>[17] Alain Maillard, <strong>La communaut\u00e9 des \u00e9gaux. Le communisme n\u00e9o-babuviste dans la France des ann\u00e9es<\/strong> 1840<strong>, <\/strong>Ed. Kim\u00e9, Par\u00eds, 1999.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn18\"><\/a><\/p>\n<p>[18] Arist\u00f3teles <strong>\u00c9tica Nicom\u00e1quea <\/strong>1169b 1175a Op. Cit. p. 371, 389.<\/p>\n<p>\u00a9EspaiMarx 2000 Art\u00edculo incorporado el 12 Noviembre, 2000<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estas ideas se borran y diluyen, por supuesto, en las versiones de la democracia elaboradas desde el liberalismo, fundamentalmente durante el periodo de lucha contra el fascismo, en la segunda guerra mundial.<\/p>\n<p>Estas ideas, desgraciadamente, se han difuminado como consecuencia de la hegemonizaci\u00f3n del concepto de democracia por parte de la burgues\u00eda, que ha logrado asociar el t\u00e9rmino democracia con su tard\u00eda y recortada interpretaci\u00f3n de la misma. Hoy se oculta la relaci\u00f3n entre democracia y participaci\u00f3n directa y permanente en pol\u00edtica de las masas organizadas.<\/p>\n<p>Los movimientos democr\u00e1ticos de masas de la Modernidad, hasta la fecha, nunca, o tan s\u00f3lo transitoriamente, han alcanzado el prop\u00f3sito \u00faltimo que empuj\u00f3 su organizaci\u00f3n, pero son la causa de que el capitalismo haya tenido l\u00edmites, y que, donde se han producido, las condiciones de vida de los de abajo hayan sido m\u00e1s dignas.<\/p>\n<p>Los movimientos democr\u00e1ticos de masas han tenido conciencia de ser continuidad de una tradici\u00f3n, y esto se ha expresado de m\u00faltiples formas, entre otras, mediante palabras y s\u00edmbolos tomados a la clasicidad. El gorro frigio, los ropajes a imitaci\u00f3n de una presunta moda griega o romana, el arte neocl\u00e1sico, la recuperaci\u00f3n de las historias de los Gracos, de Espartaco, etc., y por supuesto, las palabras &#8216;democracia&#8217; &#8216;proletariado&#8217;, etc.<\/p>\n<p>El legado escrito cl\u00e1sico, recibido desde las lecturas e interpretaciones elaboradas por la Ilustraci\u00f3n, ha sido patrimonio de este movimiento.<\/p>\n<p>Para ver la consciente recuperaci\u00f3n de ideas de la tradici\u00f3n, desde los nuevos contextos sociales de recepci\u00f3n de esas ideas y desde los nuevos problemas aparecidos, tras la Revoluci\u00f3n Francesa, en lucha con el capitalismo, vamos a recurrir a los textos de dos de los intelectuales m\u00e1s importantes del movimiento democr\u00e1tico del siglo XlX, Carlos Marx y Federico Engels.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-386","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-democracia-republica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/386","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=386"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/386\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=386"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=386"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=386"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}