{"id":389,"date":"2006-04-10T00:00:00","date_gmt":"2006-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=389"},"modified":"2020-02-14T11:03:30","modified_gmt":"2020-02-14T10:03:30","slug":"la-tradicion-de-la-democraciay5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=389","title":{"rendered":"La Tradici\u00f3n de la Democracia(y5)"},"content":{"rendered":"<p><strong>LA CONCEPCI\u00d3N DE LA POL\u00cdTICA Y DEL ESTADO EN MARX. LA CR\u00cdTICA A LA ESTATOLATRIA<\/strong><\/p>\n<p>Las ideas de Marx sobre la clase obrera, sobre la organizaci\u00f3n social de la propiedad, alternativa a la desarrollada por el capitalismo y sobre la pol\u00edtica, como hemos visto, fueron cambiando notablemente durante los a\u00f1os cuarenta. Tambi\u00e9n sus ideas sobre el estado variar\u00edan, en parte como resultado de su relaci\u00f3n con esos otros cambios de pensamiento. Pero el n\u00facleo fuerte de su concepci\u00f3n del estado como producto subordinado de una determinada sociedad civil, quedar\u00eda fijo para siempre. Las ideas que Carlos Marx hab\u00eda elaborado al respecto, proced\u00edan de la herencia de la tradici\u00f3n ilustrada -los &#8216;pensadores franceses modernos&#8217;-, de su reflexi\u00f3n a partir de sus conocimientos hist\u00f3ricos, y del conocimiento de los cl\u00e1sicos griegos. A pesar de la estatolatr\u00eda de Hegel, la investigaci\u00f3n sobre la constituci\u00f3n de la sociedad civil, de ese autor, redund\u00f3 en el refuerzo de la l\u00ednea de pensamiento de Marx.<\/p>\n<p>En cuanto a la evoluci\u00f3n de su valoraci\u00f3n sobre la pol\u00edtica, el cambio fue notable. Precisamente el an\u00e1lisis de la actividad pol\u00edtica que se desarrollaba ante los ojos de Marx mientras viv\u00eda en Alemania, es decir, la interpretaci\u00f3n liberal de la pol\u00edtica, que \u00e9l cre\u00eda ser, por esas fechas, el resultado de la Revoluci\u00f3n Francesa, le hab\u00eda producido fuertes prejuicios, que luego mantendr\u00eda con firmeza en debates con personas que hab\u00edan sido amigas, como por ejemplo, Ruge.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica era asimilada por \u00e9l, en este periodo, con la concepci\u00f3n liberal de la misma. El liberalismo defend\u00eda los derechos del ciudadano, pero dejaba de lado las necesidades materiales del ser humano. Por lo tanto, la cuesti\u00f3n social no encontrar\u00eda cabida en la pol\u00edtica. La pol\u00edtica era asimilada, adem\u00e1s con la actividad representativa y con el estado burocr\u00e1tico; por todo ello Marx se sent\u00eda inducido a oponer actividad pol\u00edtica y liberaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>El mismo estado democr\u00e1tico representativo fue fustigado una y otra vez, e, incluso, en un exceso, lleg\u00f3 a asimilarlo con la retr\u00f3grada burocracia prusiana <a name=\"_ftnref1\"><\/a><a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>El cambio de opini\u00f3n se produce r\u00e1pidamente en Francia, donde la tradici\u00f3n ilustrada y jacobina sostenida por los obreros organizados en opini\u00f3n p\u00fablica le permite entrar en contacto con una interpretaci\u00f3n alternativa de la pol\u00edtica. Ya en 1845 encontramos un texto breve -esquema de un trabajo que pensaba realizar sobre el estado moderno-, en el que Marx distingue entre el estado representativo democr\u00e1tico y el &#8216;derecho de sufragio&#8217;, t\u00e9rmino que aparece en cursiva como nombre de un agente de lucha pol\u00edtica y de una alternativa pol\u00edtica al estado burocr\u00e1tico:<\/p>\n<p>&#8216;4) <strong>El Estado representativo y la Carta.<\/strong><\/p>\n<p>El Estado representativo constitucional, el Estado<\/p>\n<p>representativo democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>(.)<\/p>\n<p>9\u00b4\u00b4) El <strong>derecho de sufragio<\/strong>, la lucha por la abolici\u00f3n del<\/p>\n<p><strong> Estado<\/strong> y de la sociedad burguesa&#8217;<a name=\"_ftnref2\"><\/a><a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>Como ya vimos por la cita del art\u00edculo contra Heinzen, redactado a fines de 1847, el estado sigue siendo considerado como producto y consecuencia de la sociedad civil y de los cambios que se producen en ella, y nunca como motor capaz de impulsar una transformaci\u00f3n social. Esta idea pervive en los textos redactados durante la Revoluci\u00f3n en Alemania, escritos despu\u00e9s de <strong>El Manifiesto, y en textos que podemos encontrar en los manuscritos de Marx que Engels public\u00f3 como libro tercero de <\/strong>El capital, etc.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la misma, las luchas liberadoras son consecuencia de un particular desarrollo hist\u00f3rico en el interior de la sociedad civil en la que han fraguado sus condiciones de posibilidad. Estas luchas, adem\u00e1s deben desarrollarse desde el interior de la sociedad civil, sin pretender instrumentar el control del estado para radicalizar la lucha e impulsarlas.<\/p>\n<p>Por su parte, Engels, al entrar en contacto con la clase obrera inglesa, adopt\u00f3 las ideas pol\u00edticas de la democracia social, defendidas por aqu\u00e9lla. La democracia cartista es el propio movimiento directo y autoorganizado, que lucha por resolver la cuesti\u00f3n social, y se enfrenta a una concepci\u00f3n &#8216;meramente pol\u00edtica&#8217; de la pol\u00edtica, sostenida por la burgues\u00eda <a name=\"_ftnref3\"><\/a><a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>El mismo Engels, escrib\u00eda a fines de 1845 un an\u00e1lisis sobre la Revoluci\u00f3n Francesa como cap\u00edtulo de la lucha de clases impulsado no s\u00f3lo contra el feudalismo sino tambi\u00e9n contra la burgues\u00eda, que es el que hoy defienden todos historiadores y har\u00eda un defensa exaltada de la tradici\u00f3n pol\u00edtica de la democracia: &#8216;la constituci\u00f3n de 1793 y el terrorismo emanaron del bando que se fund\u00f3 en el proletariado insurrecto, que la ca\u00edda de Robespierre marca el triunfo de la burgues\u00eda sobre el proletariado&#8217;. Y a\u00f1ad\u00eda poco despu\u00e9s: &#8216;<strong>La democracia de hoy d\u00eda es el comunismo<\/strong>. (.) La democracia se ha convertido en el principio revolucionario, en el principio de las masas (.) todos los dem\u00f3cratas europeos son comunistas con mayor o menor claridad&#8217;<a name=\"_ftnref4\"><\/a><a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>Ya he indicado que la concepci\u00f3n del estado pol\u00edtico de Marx y de Engels como instrumento de ejecuci\u00f3n al servicio de la clase dominante dentro de la sociedad civil se mantendr\u00eda inalterada en lo sustancial <a name=\"_ftnref5\"><\/a><a href=\"#_ftn5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>Se ha tildado esta interpretaci\u00f3n de &#8216;esquem\u00e1tica&#8217;. Seg\u00fan las cr\u00edticas esta concepci\u00f3n no podr\u00eda dar cuenta de situaciones como la del &#8216;estado de bienestar&#8217;, ni, en consecuencia, de la capacidad de generar consenso y hegemon\u00eda que, dicen, posee el estado burocr\u00e1tico.<\/p>\n<p>Pero sigo sosteniendo el car\u00e1cter sobrestructural, en consecuencia, &#8216;instrumental&#8217; del estado respecto de la sociedad civil, es decir el car\u00e1cter no aut\u00f3nomo a la hora de decidir pol\u00edticas. Lo que se discute es si la actividad pol\u00edtica, en primer lugar, y la organizaci\u00f3n de la hegemon\u00eda, en segundo lugar y en consecuencia, son actividades y resultado de actividades que se desarrollan en la sociedad civil, o en los aparatos burocr\u00e1ticos de estado.<\/p>\n<p>La hip\u00f3tesis que afirma la dependencia del estado respecto de la sociedad civil, lo concibe como un instrumento que es resultado de una determinada correlaci\u00f3n de fuerzas de la sociedad civil, y que administra recursos, estrategias pol\u00edticas y compromisos sociales que esa correlaci\u00f3n le fija como directrices. Es decir, esta hip\u00f3tesis sostiene que la actividad pol\u00edtica se desarrolla fundamentalmente en la sociedad civil -y que si \u00e9sta no existe no hay actividad pol\u00edtica-, y que la hegemon\u00eda social se dirime en las luchas sociales\/luchas de clases dentro de la propia sociedad civil. No es cierto que esta teor\u00eda no conozca la noci\u00f3n de hegemon\u00eda, sino que, por el contrario, sostiene que el \u00e1mbito de la misma es la sociedad civil.<\/p>\n<p>Como se puede comprender, \u00e9sta es la matriz del pensamiento de Antonio Gramsci. El concepto de hegemon\u00eda que construye Marx -una palabra que podemos leer en <strong>El Manifiesto Comunista<\/strong>-, y el que luego sabr\u00e1 elaborar en continuidad con el anterior Antonio Gramsci, parte de estos mismos principios. Para Marx la hegemon\u00eda es el &#8216;momento heroico&#8217; de una clase social en el que \u00e9sta consigue que la mayor\u00eda de la sociedad asuma como propio el proyecto social de aqu\u00e9lla. Pero esto no se logra gracias al control de los medios de comunicaci\u00f3n o de reproducci\u00f3n ideol\u00f3gica -el p\u00falpito, la prensa, etc,-. La clase en su momento de &#8216;ilusiones heroicas&#8217; es revolucionaria, ascendente, es decir, clase que no posee el poder. Su capacidad de hegemon\u00eda le viene dada gracias a la capacidad de control que ejerce sobre las capacidades y facultades que reproducen la civilizaci\u00f3n y la vida en la sociedad civil, y del desarrollo de las mismas. Estas permiten vivir mejor a las masas sociales. Esta realidad material creada genera una experiencia real, vital, de que &#8216;se puede vivir&#8217;, sobre la cual se asienta la integraci\u00f3n de los segmentos sociales subalternos, lo cuales, en contrapartida, no pueden generar en s\u00ed mismos experiencia de capacidad de control sobre capacidades propias que generan la riqueza \u2013no las controlan-, adem\u00e1s de generar experiencia de poder, esto es, de capacidad de control de las capacidades que reproducen la vida de la sociedad.<\/p>\n<p>EL estado, es decir, los aparatos de estado, no son &#8216;un campo de fuerzas en lucha&#8217;, ni el \u00e1mbito para las luchas de clases&#8217; en cuyo seno se dirime permanentemente la nueva correlaci\u00f3n de fuerzas sociales m\u00e1s all\u00e1 o m\u00e1s ac\u00e1 de la ideolog\u00eda concreta que posean sus funcionarios. Es la sociedad civil el \u00e1mbito cuyo orden es permanentemente resultado de la fluctuante correlaci\u00f3n de fuerzas que se da, en su seno, entre los diversos agentes, en la medida en que est\u00e1n organizados y disponen de determinadas capacidades de control sobre la actividad que produce y reproduce la sociedad.<\/p>\n<p>La sociedad civil es una realidad hist\u00f3rica, es decir, en proceso de cambio singular. Cada sociedad civil posee caracter\u00edsticas propias que la singularizan.<\/p>\n<p>Toda sociedad organizada se ha dotado de instrumentos de intervenci\u00f3n sobre la comunidad, y algunas han creado instrumentos que permit\u00edan el debate y la intervenci\u00f3n p\u00fablica de sus miembros, es decir, convert\u00edan los asuntos colectivos en p\u00fablicos: creaban la pol\u00edtica; eran democracias.<\/p>\n<p>La interpretaci\u00f3n alternativa, desde la que se critica la supuesta tosquedad instrumental del modelo de Marx, aporta, precisamente, como contraprueba el estado de bienestar. Se olvida que \u00e9ste surge en un preciso momento hist\u00f3rico, tras la segunda guerra mundial, cuando cristaliza en la sociedad civil europea una nueva correlaci\u00f3n de fuerzas sociales, como resultado de la misma.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, s\u00f3lo esta teor\u00eda es compatible con la desaparici\u00f3n parcial del estado de bienestar, tras los nuevos cambios en las correlaciones de fuerzas dentro de la sociedad civil europea. Tambi\u00e9n es el \u00fanico que explica c\u00f3mo unos estados burocr\u00e1ticos tan cerrados al control social, con tantos recursos y resortes sobre sus propias sociedades como los de los denominados pa\u00edses socialistas, implotaron y ya no existen.<\/p>\n<p>Considerar al estado como el agente protagonista y dise\u00f1ador de la hegemon\u00eda mediante la elaboraci\u00f3n aut\u00f3noma y creativa de estrategias pol\u00edticas es teor\u00eda liberal de \u00e9lites: ser\u00edan los grandes dirigentes pol\u00edticos y los grandes funcionarios quienes ser\u00edan capaces de generar consensos, administrar correlaciones de fuerzas, instaurar hegemon\u00edas, etc.<\/p>\n<p>Esta teor\u00eda liberal de \u00e9lites es sostenida por la izquierda cada vez que, ante una situaci\u00f3n de derrota y de falta de apoyo popular, achaca su aislamiento a la intervenci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n, a la propaganda, a la televisi\u00f3n, etc, pues interpreta que la opini\u00f3n p\u00fablica es resultado de la intervenci\u00f3n de los aparatos estatales. La obsesiva preocupaci\u00f3n por los aparatos de estado hacen que se olvide que las claves del poder se encuentran en la sociedad civil.<\/p>\n<p>En resumen, la teor\u00eda del estado de Marx est\u00e1 pegada a la reflexi\u00f3n y al an\u00e1lisis hist\u00f3rico concreto, y siempre el poder del estado est\u00e1 supeditado al de la sociedad civil. Porque, por detr\u00e1s del an\u00e1lisis concreto del poder de las burocracias estatales, m\u00e1s all\u00e1 del poder pol\u00edtico que pueden ejercer las masas organizadas, y como fundamento de posibilidad de \u00e9ste en un determinado momento hist\u00f3rico, Marx desarrolla teor\u00eda del poder de car\u00e1cter ontol\u00f3gico. La Ontolog\u00eda del Poder, que surge de los escritos de Marx define el poder como la capacidad de control, que, de modo individual y\/o de modo colectivo ejercen los individuos sobre los procesos que producen y reproducen la vida y la civilizaci\u00f3n. Esta Ontolog\u00eda que acoge la historicidad y plasticidad humanas, obliga a microfundamentar el an\u00e1lisis en los procesos pr\u00e1xicos y productivos, poi\u00e9ticos, que se desarrollan en la sociedad civil. La Ontolog\u00eda del poder es, como se puede comprender, la Ontolog\u00eda del ser pr\u00e1xico y social: la Ontolog\u00eda del ser humano.<\/p>\n<p>Para terminar con este punto deseo recordar que Marx considera al estado burocr\u00e1tico la sede de la violencia. M\u00e1s que citar el texto consagrado de la <strong>Guerra Civil en Francia<\/strong>, creo conveniente incluir una cita de un texto de Marx, publicado en 1872 y editado en varios peri\u00f3dicos europeos. &#8216;El obrero deber\u00e1 conquistar un d\u00eda la supremac\u00eda pol\u00edtica para asentar la nueva organizaci\u00f3n del trabajo; deber\u00e1 dar al traste con la vieja pol\u00edtica que sustenta las viejas instituciones -il doit renverser la vieille politique soutenant les vieilles institutions<a name=\"_ftnref6\"><\/a><a href=\"#_ftn6\">[6]<\/a>-, so pena, como los antiguos cristianos -que despreciaron y rechazaron la pol\u00edtica-, de no ver jam\u00e1s su reino de este mundo.<\/p>\n<p>Pero nosotros jam\u00e1s hemos pretendido que para lograr este objetivo sea preciso emplear en todas partes medios id\u00e9nticos. Sabemos que hay que tener en cuenta las instituciones, las costumbres y las tradiciones de los diferentes pa\u00edses; y nosotros no negamos que existan pa\u00edses como Am\u00e9rica, Inglaterra y, si yo conociera mejor vuestras instituciones, agregar\u00eda Holanda, en las que los trabajadores pueden legar a su objetivo por medios pac\u00edficos. Si bien esto es cierto, debemos reconocer tambi\u00e9n que en la mayor\u00eda de los pa\u00edses del continente ser\u00e1 la fuerza la que deber\u00e1 servir de palanca de nuestras revoluciones; es la fuerza a la que habr\u00e1 que recurrir por alg\u00fan tiempo a fin de establecer el reino del trabajo&#8217;<a name=\"_ftnref7\"><\/a><a href=\"#_ftn7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>Como vemos, alg\u00fan d\u00eda el obrero deber\u00e1 conquistar el poder pol\u00edtico, cuando \u00e9ste sea el \u00fanico sost\u00e9n de las &#8216;viejas instituciones&#8217;; creo que el contexto indica que en este caso se refiere a las instituciones de la sociedad civil, ya tan vaciadas de poder, que s\u00f3lo se asientan y sostienen por mediaci\u00f3n de su brazo armado el estado burocr\u00e1tico. El texto sugiere una apropiaci\u00f3n previa por parte de los trabajadores del poder en la sociedad civil y en su actividad.<\/p>\n<p>Los pa\u00edses que en ese periodo no pose\u00edan estados burocr\u00e1ticos carec\u00edan de la capacidad de coacci\u00f3n violenta que hace precisa una respuesta violenta. Es el estado burocr\u00e1tico el monstruo que debe ser liquidado.<\/p>\n<p><strong>LA &#8216;TEJNE&#8217; ARISTOT\u00c9LICA, FUNDAMENT0 DE LA TEOR\u00cdA DEL MOVIMIENTO DEMOCR\u00c1TICO DE LOS A\u00d1OS CUARENTA<\/strong><\/p>\n<p>A\u00fan por detr\u00e1s de las ideas de Marx antes comentadas al tratar de su concepci\u00f3n aristot\u00e9lica de las fuerzas productivas, encontramos en \u00e9l la noci\u00f3n aristot\u00e9lica de trabajo, o actividad productiva -poiesis-, y de control t\u00e9cnico de la misma -t\u00e9jne- <a name=\"_ftnref8\"><\/a><a href=\"#_ftn8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>El trabajo productivo requiere para su realizaci\u00f3n del conocimiento y dominio del conjunto de saberes que gobiernan la actividad poi\u00e9tica: la poiesis es una actividad de car\u00e1cter transitivo, que permite que algo que no era pase a ser, mediante un proceso activo en el que los actos est\u00e1n separados del fin.<\/p>\n<p>El fin propuesto puede ser la existencia de una tela que pueda ser usada para vestir, los actos que la generan consisten en el uso de telares, y en los saberes sobre estos y sobre las fibras vegetales, que permiten la transformaci\u00f3n -metabalo\/ metabol\u00e9- de \u00e9stas en tejido. No hay identidad entre los actos ejecutados, y los saberes correspondientes instrumentados en estos actos, que generan un objeto, y los fines para los que se ha creado el objeto y los usos que permite. Tampoco existe relaci\u00f3n org\u00e1nica, lo que es mucho m\u00e1s importante.<\/p>\n<p>El resto de la actividad, la praxis, no admite esa diferencia entre actividad productiva y producto conseguido. Por ejemplo, si nos proponemos como fin la acci\u00f3n de pensar, nos planteamos la necesidad de realizar esa operaci\u00f3n con pensamientos; cuando pensamos, lo hacemos con pensamientos, y venimos sobre ello mismo -la praxis &#8216;viene hacia s\u00ed misma&#8217;-, pues al final tenemos m\u00e1s pensamientos: todo es homog\u00e9neo <a name=\"_ftnref9\"><\/a><a href=\"#_ftn9\">[9]<\/a>. El fin de pensar est\u00e1 en la misma actividad de pensar, no es transitivo.<\/p>\n<p>Praxis y poiesis se agrupan bajo el concepto &#8216;ergon&#8217;, acci\u00f3n, empresa a ejecutar. Ambos se aproximan m\u00e1s al concepto praxis, pues se recalca su car\u00e1cter voluntario, consciente, planeado mediante el pensamiento, no meramente kin\u00e9tico, o de movimiento, caracter\u00edsticos del ser humano. El ergon, adem\u00e1s, posee un car\u00e1cter satisfactorio siempre, de realizaci\u00f3n que genera felicidad; el ejercicio activo de cualquier facultad humana produce placer. La actividad no satisfactoria, penosa, angustiosa se denomina &#8216;ponos&#8217;.<\/p>\n<p>Pero volvamos al concepto de poiesis. La poiesis es producci\u00f3n humana y por lo tanto, producci\u00f3n artificial. La poiesis es actividad transitiva que sale de uno y produce cambios en otro -metabol\u00e9- generando algo nuevo artificial, o arte-facto. En esta actividad participan cuatro causas <a name=\"_ftnref10\"><\/a><a href=\"#_ftn10\">[10]<\/a>. La causa material, la causa eficiente, la formal y la final.<\/p>\n<p>La causa material es el objeto o material que es condici\u00f3n indispensable para que haya transformaci\u00f3n y sobre el que se ejecuta la acci\u00f3n. Es un principio pasivo, pues no pone nada en la acci\u00f3n, pero sin \u00e9l la acci\u00f3n no ser\u00eda posible. La materia es un principio indefinido, en consecuencia, es contingente, y posibilita su transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Existe a continuaci\u00f3n la causa eficiente. En la producci\u00f3n \u00e9sta consiste en la t\u00e9jne, es decir, en el arte o conjunto de saberes que posee el trabajador, que est\u00e1n constituidos por normas o reglas del hacer: &#8216;Practicar una arte -una t\u00e9jne- es considerar c\u00f3mo puede producirse algo de lo que es susceptible tanto de ser como de no ser y cuyo principio est\u00e1 en quien lo produce y no en lo producido (.) el fin de la producci\u00f3n es algo distinto de ella&#8217;<a name=\"_ftnref11\"><\/a><a href=\"#_ftn11\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p>Como dice el texto, la t\u00e9cnica y sus saberes y operaciones no son saberes en relaci\u00f3n con el fin que se propone en un determinado momento ejecutar. Son saberes que surgen de la relaci\u00f3n con la materia que se ha trabajado anteriormente. La t\u00e9jne es un saber hab\u00e9rselas con una determinada materia y ser capaz de transformarla. Pero entre el saber transformar un material y el fin objetivo que se propone alcanzar la transformaci\u00f3n hay una desvinculaci\u00f3n. La t\u00e9jne existe con independencia de su fin. Quien sabe transformar no recibe con su saber el qu\u00e9 ha de hacerse -eidos-, ni siquiera el c\u00f3mo o en qu\u00e9 orden debe ejecutar su saber.<\/p>\n<p>Hacer es ejecutar una acci\u00f3n mediante la cual algo pasa del no ser al ser. La radicalidad de esta idea se alcanza a comprender por completo al considerar la tercera causa. La t\u00e9jne, a su vez s\u00f3lo opera si el agente que posee esos conocimientos decide ponerlos en obra y aplicarlos ejecutivamente a la realizaci\u00f3n de un fin que \u00e9l elija.<\/p>\n<p>Forma -eidos- &#8216;es la esencia de cada cosa, es decir, su entidad primera&#8217; &#8216;a la esencia la denomino &#8216;entidad sin materia&#8217;. Forma es pues el conjunto de caracter\u00edsticas constitutivas de un objeto o entidad, por definici\u00f3n; cuando Arist\u00f3teles piensa en la forma concretada ya en la materia, lo denomina &#8216;morf\u00e9&#8217;. Las formas que inspiran la producci\u00f3n han sido forjadas por la imaginaci\u00f3n humana, y \u00e9stas pasan a la realidad por la acci\u00f3n artificiosa que produce el arte o t\u00e9jne: &#8216;Del arte se generan todas aquellas cosas cuya forma est\u00e1 en el alma (.) Y en cierto modo la forma de los contrarios es la misma. (.) El primer proceso de las generaciones y movimientos se denomina &#8216;pensamiento&#8217;, y el segundo &#8216;producci\u00f3n&#8217;: pensamiento a partir del principio, de la forma, y producci\u00f3n a partir de la conclusi\u00f3n del pensamiento&#8217;<a name=\"_ftnref12\"><\/a><a href=\"#_ftn12\">[12]<\/a>.<\/p>\n<p>La causa formal de un objeto est\u00e1 desvinculada de la causa eficiente. Por eso, al tratar aqu\u00ed de las causas de la actividad humana, me he permitido cambiar el orden tradicional y poner la causa eficiente antes que la causa formal. El arte o tejne no tiene como fin determinado producir una cosa concreta: no hay relaci\u00f3n l\u00f3gica entre saberes t\u00e9cnicos, que permiten modificar la materia sobre la que se ejecutan y objeto creado o idea que se trata de llevar a la realidad. A su vez el arte o t\u00e9jne es mera condici\u00f3n necesaria para la producci\u00f3n de una idea. Esta no surge de la t\u00e9jne como ideaci\u00f3n, sino de la mente humana, creadora de fines. La t\u00e9jne es condici\u00f3n necesaria para la creaci\u00f3n, pero lo que se ha de crear es algo indefinido, y lo pone la mente humana. No existe relaci\u00f3n l\u00f3gica entre t\u00e9cnica y creaci\u00f3n, del orden de &#8216;Si tal t\u00e9cnica, luego tal objeto&#8217;, pues no hay relaci\u00f3n determinista u org\u00e1nica, sino la libertad creadora de quien decide qu\u00e9 es lo que va a ser tra\u00eddo al ser y va a existir. &#8216;El problema de la acci\u00f3n humana, para Arist\u00f3teles ha de plantearse en t\u00e9rminos de actividad y no desde la perspectiva l\u00f3gica (.) en este terreno lo que importa(.) es la experiencia y vivencia personal y la posesi\u00f3n de h\u00e1bitos (.) el razonamiento pr\u00e1ctico es de logos pero ha de plantearse ontol\u00f3gicamente porque la conclusi\u00f3n es un movimiento, un paso del no ser al ser&#8217;<a name=\"_ftnref13\"><\/a><a href=\"#_ftn13\">[13]<\/a>.<\/p>\n<p>La forma, u objetivo a producir, mediante el obrar artificial, por supuesto, tiene como fin la &#8216;causa final&#8217;, o para qu\u00e9, cuarta y \u00faltima causa. Si se produce una casa, ser\u00e1 para vivir abrigado y confortablemente, pero estos mismos fines se pueden alcanzar mediante la realizaci\u00f3n de m\u00faltiples y muy diversos dise\u00f1os mentales, tra\u00eddos a realidad mediante su ejecuci\u00f3n pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>La serie de conocimientos que posibilita la producci\u00f3n son la t\u00e9jne. Mediante la actividad orientada en esos conocimientos, se ejercita la causalidad eficiente de algo: la actividad generada es una actividad transe\u00fante, modifica algo y se dirige hacia un fin externo a s\u00ed misma. Si el fin es externo, no puede estar determinado por ella. La t\u00e9jne o conjunto de saberes que surgen de la experiencia productiva, est\u00e1n en posesi\u00f3n directa de quienes los aplica y \u00e9l los gobierna y aplica. La t\u00e9jne implica que el trabajador sabe c\u00f3mo hab\u00e9rselas con el material y puede modificarlo, sin embargo esto no implica que la t\u00e9jne imponga los fines a producir. Los fines dependen del deseo, no de la propia t\u00e9jne. El saber sobre la madera no prejuzga qu\u00e9 es lo que se fabricar\u00e1, ni c\u00f3mo se har\u00e1, m\u00e1s all\u00e1 del conocimiento de usos t\u00e9cnicos: ni est\u00e1 predeterminado el fin ni est\u00e1 predeterminado c\u00f3mo se organiza el proceso productivo; no existe ninguna organicidad entre las partes.<\/p>\n<p>&#8216;Todo arte versa sobre la g\u00e9nesis, y practicar un arte es considerar c\u00f3mo puede producirse algo de lo que es susceptible tanto de ser como de no ser y cuyo principio est\u00e1 en quien lo produce y no en lo producido (.) Y, en cierto sentido, ambos, el azar y el arte (t\u00e9jne\/t\u00e9cnica) tienen el mismo objeto, como dice Agat\u00f3n: &#8216;el arte ama el azar, y el azar al arte&#8217;<a name=\"_ftnref14\"><\/a><a href=\"#_ftn14\">[14]<\/a>.<\/p>\n<p>&#8216;Por eso todas las artes, es decir, las ciencias productivas, son potencias -dynameis-: Son en efecto, principios de cambio que se da en otro (.) Y las potencias racionales, ellas mismas, se extienden a ambos contrarios (.) Lo saludable produce salud solamente, y lo que puede calentar produce solamente calor (.) mientras que el que sabe puede producir ambos contrarios (.) las potencias que act\u00faan racionalmente producen los contrarios: porque los abarcan a ambos con un \u00fanico principio, el conocimiento racional&#8217;<a name=\"_ftnref15\"><\/a><a href=\"#_ftn15\">[15]<\/a>.<\/p>\n<p>En la concepci\u00f3n aristot\u00e9lica de la actividad productiva\u00a0 nada est\u00e1 determinado y toda actividad est\u00e1 org\u00e1nicamente desvinculada y es libre. Es decir, la actividad humana y el ser humano, es libre. La actividad productiva de metabolismo con la naturaleza, que es ejecutada por el que sabe hab\u00e9rselas con la materia no tiene a priori, para su realizaci\u00f3n, otra condici\u00f3n necesaria que ese conocimiento. A la vez ese saber t\u00e9cnico no va vinculado a la ejecuci\u00f3n de unas determinados objetos, ni menos, a unos determinados fines.<\/p>\n<p>Esta elaboraci\u00f3n es la m\u00e1s firme defensa de la libertad humana y el alegato, avant la lettre, m\u00e1s radical que se ha hecho contra la racionalidad instrumental, creaci\u00f3n del positivismo que ha desarrollado la interpretaci\u00f3n organicista de la ciencia y la t\u00e9cnica al servicio de la naturalizaci\u00f3n del orden liberal. La t\u00e9cnica no est\u00e1 ordenada, a priori, por su propia constituci\u00f3n interna, a la ejecuci\u00f3n de ning\u00fan objeto, ni existe relaci\u00f3n org\u00e1nica entre la t\u00e9cnica y determinada planificaci\u00f3n de su aplicaci\u00f3n en un proceso productivo, ni existe relaci\u00f3n org\u00e1nica entre la ciencia fundamental y la aplicaci\u00f3n t\u00e9cnica que se pueda derivar, eventualmente, de esos conocimientos.<\/p>\n<p>La t\u00e9cnica no est\u00e1 determinada por la naturaleza y por sus leyes. La posici\u00f3n de principios, es decir, la idea de lo que se va a hacer -eidos- como el fin a lograr que gu\u00eda desde el principio la actividad -telos\/arj\u00e9\/ait\u00eda- es puesta por el tejnites. Que la posici\u00f3n principios est\u00e9 en el agente humano implica que la sociedad posee la libertad de determinar los fines, y en consecuencia, de determinar la elecci\u00f3n de estrategias t\u00e9cnicas, y, en el l\u00edmite, la elaboraci\u00f3n y evoluci\u00f3n de la propia tejne. Y esto sin restricciones, pues la naturaleza no es causa determinante activa que crea la tejne o le impone a esta arte legalidades internas.<\/p>\n<p>Como podemos comprobar f\u00e1cilmente, existe una similitud tem\u00e1tica de estos textos de Arist\u00f3teles -trabajo, t\u00e9cnica, productividad, relaciones con la t\u00e9cnica, creatividad, etc- y los temas desarrollados por el movimiento democr\u00e1tico de masas, organizado en torno de los obreros artesanos de Par\u00eds <a name=\"_ftnref16\"><\/a><a href=\"#_ftn16\">[16]<\/a>.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay similitud entre estos textos y la tem\u00e1tica desarrollada por Marx en su obra tras llegar a Par\u00eds. Arist\u00f3teles era un viejo conocido para un doctor en filosof\u00eda como Marx, pero el inter\u00e9s por el an\u00e1lisis del proceso productivo s\u00f3lo surge en el alem\u00e1n, tras su relaci\u00f3n con el movimiento democr\u00e1tico <a name=\"_ftnref17\"><\/a><a href=\"#_ftn17\">[17]<\/a>.<\/p>\n<p>El proceso de productivo es reiteradamente analizado en los textos de Marx seg\u00fan estas categor\u00edas, y Marx distingue el objeto de trabajo, o material sobre el que se act\u00faa, el medio de trabajo, el fin producido, y la actividad productiva, dotada de conocimientos t\u00e9cnicos, que es el principio creador y protagonista. A su vez, salvo lo que, en \u00faltima instancia, pone la naturaleza, los otros items que entran en la producci\u00f3n son resultado anterior de la propia actividad, o trabajo pasado y objetivado.<\/p>\n<p>Como en Arist\u00f3teles, tambi\u00e9n para Marx, la actividad productiva depende directamente de la voluntad productiva del trabajador, quien la ejerce y protagoniza creativamente. Producir es realizar una ejercicio de libertad en el que se deciden los fines a conseguir y se aplican creativamente los saberes pose\u00eddos. El trabajo, as\u00ed pensado es una actividad creativa, de autodesarrollo del individuo y de dominio y ense\u00f1oramiento del mundo. Ni el saber, ni el objeto a producir, ni el proceso a seguir, son ajenos a la voluntad del individuo, que es quien decide.<\/p>\n<p>Una misma t\u00e9cnica puede dar lugar a diversos objetos o fines, y hasta a objetos opuestos, o contrarios. El fin no s\u00f3lo no est\u00e1 determinado por la t\u00e9cnica, sino que es resultado de la libre opci\u00f3n del ejecutante, que, adem\u00e1s, y en el l\u00edmite, tiene algo de azar, pues s\u00f3lo cuando est\u00e9 terminado aquello que nos proponemos hacer sabremos c\u00f3mo es. La propia t\u00e9cnica no determina su forma concreta de aplicaci\u00f3n. Producir implica plantearse conscientemente, a partir de los saberes t\u00e9cnicos que se poseen, qu\u00e9 se desea hacer, y c\u00f3mo se planea ejecutarlo. &#8216;Practicar un arte es considerar como practicarlo&#8217;. El trabajo manual y el intelectual est\u00e1n unidos indisociablemente. El principio de la libertad est\u00e1 en el ejecutante, que posee el saber t\u00e9cnico, que es causa eficiente, pero no causa final, ni causa formal, ni causa material, y que ni determina ni es determinado por estas otras causas. Su relaci\u00f3n mutua es la de condiciones necesarias -no se puede hacer una sierra con lana-.<\/p>\n<p>En fin, existe una neta desvinculaci\u00f3n gen\u00e9tica entre la t\u00e9cnica y el objeto material al que se aplica. No existe una determinaci\u00f3n por parte de a naturaleza de los saberes tecnol\u00f3gicos desarrollados<\/p>\n<p>En resumen, la producci\u00f3n, el trabajo, en tanto que actividad creativa es el reino de la libertad.<\/p>\n<p>Dominar las facultades t\u00e9cnicas que gu\u00edan la actividad productiva es tener dominio sobre c\u00f3mo se produce la civilizaci\u00f3n humana. Si, en opini\u00f3n de Marx, el capitalismo ha universalizado entre todos los trabajadores ese saber, produciendo su masivo desarrollo extensivo, y \u00e9l mismo es ajeno a su control directo, los trabajadores pueden suprimir las relaciones sociales capitalistas sin que sobrevenga ning\u00fan desorden en la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>El saber t\u00e9cnico no determina la producci\u00f3n sino que genera nuevas posibilidades, indeterminadas, indefinidas, de aplicaci\u00f3n, pues se abre a los nuevos fines, antes nunca puestos por los individuos, y a las ordenaciones del proceso productivo antes no organizadas, siempre con la participaci\u00f3n protagonista del trabajador, a partir de una divisi\u00f3n t\u00e9cnica del trabajo, que no separa el trabajo manual y el intelectual.<\/p>\n<p>No existe otra enajenaci\u00f3n del trabajador respecto de su hacer que la de no controlar lo que se hace con su producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Dado que las condiciones de posibilidad de una democracia plena est\u00e1n dadas, gracias a la extensi\u00f3n de los saberes que permiten el dominio democr\u00e1tico de la actividad entre la mayor\u00eda de los agentes sociales, la democracia radical es posible. Si esta situaci\u00f3n no se diese, ni todo el poder pol\u00edtico junto podr\u00eda posibilitar la instauraci\u00f3n de una democracia radical.<\/p>\n<p>Precisamente, esta libertad de la t\u00e9cnica, que no est\u00e1 determinada por la naturaleza, tan antipositivista, es la que puede convertir la t\u00e9jne, bajo determinadas condiciones sociales, que no pudo columbrar Arist\u00f3teles, y que tampoco atisbaba el Marx de los escritos citados, en una pesadilla.<\/p>\n<p>La libertad de elegir, de crear el eidos hacia cuya producci\u00f3n se dirige la actividad puede ser orientada hacia la propia t\u00e9jne. \u00c9sta puede ser repensada en su eidos propio de t\u00e9jne para obtener como fin una t\u00e9jne que sea m\u00e1s gratificante para la actividad del tejnites, o puede ser repensada por quien tiene poder para obtener una t\u00e9jne que pueda incorporar a la poiesis trabajadores analfabetos, que no conozcan el saber t\u00e9cnico que aplican en sus actos, que no posean noci\u00f3n del plan, del proceso, del fin: para separar el trabajo manual del trabajo intelectual, el saber de medios del saber de fines.<\/p>\n<p>Aunque Arist\u00f3teles no pod\u00eda pensarlo, y el Marx del periodo de los textos que hemos citado todav\u00eda no hab\u00eda ca\u00eddo en ello, la libertad humana frente a la naturaleza, que hace que los propios saberes t\u00e9cnicos no est\u00e9n determinados por ella -a partir de la misma ley de la gravedad funciona una gr\u00faa o un gato, seg\u00fan nos explic\u00f3 Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n- permite que sean las relaciones sociales de producci\u00f3n y los intereses basados en \u00e9stas la que, en una situaci\u00f3n hist\u00f3rica concreta, puedan determinar el eidos tecnol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Con los a\u00f1os y ante la experiencia del desarrollo t\u00e9cnico impuesto a la producci\u00f3n por el desarrollo de las relaciones sociales de producci\u00f3n capitalistas, tambi\u00e9n percibe Marx que la propia libertad y desvinculaci\u00f3n gen\u00e9tica de la capacidad productiva respecto de la naturaleza permite lo contrario: que los capitalistas desarrollen estrategias de aplicaci\u00f3n t\u00e9cnica en las que \u00e9sta queda exclusivamente en manos de agentes del capital y los trabajadores sean agentes descualificados <a name=\"_ftnref18\"><\/a><a href=\"#_ftn18\">[18]<\/a>.<\/p>\n<p><strong>CAMBIOS EN LA COMPOSICI\u00d3N ORG\u00c1NICA DEL CAPITAL, CAMBIOS EN LA CLASE OBRERA<\/strong><\/p>\n<p>He\u00a0 dejado la\u00a0 historia del origen de la filosof\u00eda de la praxis o elaboraci\u00f3n de la\u00a0 autoconsciencia te\u00f3rica plena\u00a0 del movimiento democr\u00e1tico, de la mano de Marx y Engels bastante p\u00e1ginas m\u00e1s arriba. Es necesario ahora\u00a0 reanudar este asunto y tomarlo en el punto que lo dej\u00e9.<\/p>\n<p>En la segunda mitad de los a\u00f1os cincuenta Marx y Engels se encuentran en Inglaterra. All\u00ed observan los cambios radicales que se producen permanentemente en la sociedad del pa\u00eds donde ha nacido el capitalismo. Marx comienza una investigaci\u00f3n a fondo al respecto. Esta investigaci\u00f3n pretende comprender la ra\u00edz de las transformaciones que se producen y criticar, a la vez, las explicaciones dadas por la teor\u00eda capitalista m\u00e1s importante del momento, la econom\u00eda pol\u00edtica. Teor\u00eda que, si bien posee gran potencia explicativa, niega la explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La nueva actividad intelectual de Marx,\u00a0 vuelve a la cr\u00edtica sin contemplaciones, seg\u00fan un plan de trabajo an\u00e1logo al que se hab\u00eda propuesto antes de su viaje a Par\u00eds. All\u00ed hab\u00eda descubierto al movimiento democr\u00e1tico organizado por la clase obrera, cuya praxis era la m\u00e1s poderosa cr\u00edtica a la realidad existente, y como resultado de su intervenci\u00f3n en el mismo , hab\u00eda abandonado la concepci\u00f3n de la tarea intelectual como simple cr\u00edtica radical sin contemplaciones del mundo existente para desarrollar su nuevo filosofar praxeol\u00f3gico.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 la vuelta atr\u00e1s? Porque, como he explicado, sin movimiento democr\u00e1tico organizado de masas, para nuestros dos amigos, dem\u00f3cratas convencidos, es imposible la pr\u00e1ctica pol\u00edtica. En el \u00ednterin, y a la espera confiada en la aparici\u00f3n del nuevo movimiento de masas, se dedican a esta otra tarea intelectual, que, con todo, posee rasgos nuevos. Desde los Manuscritos de Par\u00eds, de 1844, Marx desarrolla su cr\u00edtica sin contemplaciones concentr\u00e1ndose en la \u00a0disputa con la escuela intelectual m\u00e1s poderosa del capitalismo, la\u00a0 econom\u00eda pol\u00edtica de la escuela escocesa, y sobre la anatom\u00eda de la sociedad capitalista.<\/p>\n<p>Dadas las circunstancias de derrota y desaparici\u00f3n del movimiento democr\u00e1tico organizado, la nueva tarea intelectual propuesta, es la \u00fanica posible: \u201cCuarteles de invierno\u201d. Pero eso no quita que debamos\u00a0 constatar que la tarea intelectual que\u00a0 nuestros amigos desarrollan en la nueva etapa es distinta de la anterior. Se utilizan los enciclop\u00e9dicos conocimientos que poseen, no para reflexionar y orientar, desde la participaci\u00f3n, una experiencia pr\u00e1xica de masas concreta, sino para\u00a0 la disputa sin contemplaciones con el pensamiento capitalista.<\/p>\n<p>El \u201cmarxismo\u201d inicia su segunda etapa como pensamiento anticapitalista, cr\u00edtico de los fundamentos econ\u00f3micos de generan este sistema de explotaci\u00f3n, y a la espera de que surja el movimiento. En la medida en que\u00a0 la teor\u00eda cr\u00edtica se relaciona con valores y con ideas de la praxis estos son los de una praxis que no existe, una praxis del pasado, y que, por ello, nunca volver\u00e1 a repetirse: cada coyuntura hist\u00f3rica es singular e irrepetible<\/p>\n<p>Los an\u00e1lisis que realiza Marx s\u00f3lo son v\u00e1lidos para la evoluci\u00f3n capitalista de Inglaterra.\u00a0 El an\u00e1lisis de la evoluci\u00f3n del capitalismo ingl\u00e9s, el m\u00e1s desarrollado de su \u00e9poca le interesa a Marx para tratar de establecer un pron\u00f3stico de la evoluci\u00f3n a largo plazo el capitalismo en general. Pretende concluir de este an\u00e1lisis, en lo posible, una teor\u00eda general del capitalismo y su desarrollo, y mejora la comprensi\u00f3n de las condiciones de posibilidad del\u00a0 capitalismo.<\/p>\n<p>Pero Marx no despliega sobre su investigaci\u00f3n sobre Inglaterra con el \u00e1nimo de obtener un modelo inmediatamente extrapolable a otras formaciones sociales capitalistas, coet\u00e1neas como, por ejemplo, Francia<a name=\"_ftnref19\"><\/a><a href=\"#_ftn19\">[19]<\/a>.<\/p>\n<p>Como sabemos, con el desarrollo de la nueva fase capitalista de maquinofactura fabril, Marx descubre que se est\u00e1 produciendo una nueva situaci\u00f3n en Inglaterra, en la cual la introducci\u00f3n directa de la ciencia en el proceso productivo desarrolla una intensificaci\u00f3n de la capacidad productiva entonces nunca vista, pero esta reorganizaci\u00f3n del proceso productivo se realiza a costa de una brutal involuci\u00f3n en el desarrollo extensivo del conocimiento productivo en manos de la fuerza asalariada. Su fuerza muscular, y los saberes y h\u00e1bitos necesarios para la aplicaci\u00f3n de \u00e9sta, sigue siendo imprescindible, pero los conocimientos que gobiernan el proceso de trabajo, procedentes de la ciencia, son ajenos, externos a \u00e9sta. Se abre un foso enorme en la divisi\u00f3n del trabajo.<\/p>\n<p>El conocimiento desarrollado est\u00e1 en manos de grupos de cient\u00edficos, y de cuadros intelectuales especializados que controlan y planean la aplicaci\u00f3n directa de estos saberes.<\/p>\n<p>Al analizar el desarrollo concreto de la nueva fase capitalista de maquinofactura fabril que se produce en Inglaterra, Marx valora que esta es la l\u00ednea de desarrollo\u00a0 que, en general, puede adoptar el capitalismo en lo futuro.\u00a0 Est\u00e1 en lo cierto: el taylorfordismo\u00a0 ha sido el modelo adoptado por el capitalismo mayoritariamente durante m\u00e1s de dos tercios del siglo XX. Este desarrollo capitalista\u00a0 que fragua en los Estados Unidos, tiene sus ra\u00edces en el modelo ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>Antes de comenzar a introducir citas textuales y a interpretarlas, el lector me permitir\u00e1 que adelante un resumen de las ideas que van a aparecer, con el fin de evitar que la necesidad de seguir\u00a0 luego el hilo del comentario de las citas, dificulte seguir el razonamiento general.<\/p>\n<p>Los trabajos de investigaci\u00f3n de Marx se desarrollan en un periodo de inexistencia del movimiento democr\u00e1tico de masas, que ha desaparecido derrotado por el capitalismo<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, si tenemos en cuenta la noci\u00f3n de mesot\u00e9s perteneciente a la tradici\u00f3n de la democracia,\u00a0 vemos que las capacidades y facultades del nuevo trabajador asalariado est\u00e1n muy por detr\u00e1s de las pose\u00eddas por el trabajador artesano del periodo anterior. Nada impide a este trabajador organizarse en un movimiento democr\u00e1tico. Pero\u00a0 el conjunto de trabajadores y el movimiento en consecuencia no controlan las capacidades que permiten asumir la democratizaci\u00f3n y la socializaci\u00f3n de\u00a0 los medios de producci\u00f3n. La democracia radical, el socialismo como fin o eidos no es posible.<\/p>\n<p>Estas dos condiciones\u00a0 inducen a Marx durante este largo periodo de falta de movimiento a revisar elaboraciones te\u00f3ricas suyas anteriores y a plantearse especulativamente, en hip\u00f3tesis,\u00a0 si existe alguna ley objetiva inmanente al capitalismo que permita pensar que este se encamina hacia\u00a0 crisis y situaciones cada vez m\u00e1s catastr\u00f3ficas, hacia un desorden de su propia legaliformidad cada vez m\u00e1s intenso, de forma que exista\u00a0 alg\u00fan tipo de din\u00e1mica interna que se imponga a la humanidad sometida al capitalismo de una forma tal que no deje muchas dudas a las masas sobre la conveniencia de abandonar el capitalismo y empuje a diversos sectores sociales a alianzas pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Marx jugar\u00e1 con la idea de que el aumento prodigioso de la producci\u00f3n social promovido por el aumento del capital fijo y el capital constante diluir\u00e1n la tasa de plusvalor y har\u00e1n cada vez m\u00e1s dif\u00edcil la reproducci\u00f3n del sistema. Esta situaci\u00f3n permite prever que\u00a0 en aquellas sociedades en que se de una dr\u00e1stica divisi\u00f3n social del trabajo, el sector de intelectualidad que controla el saber t\u00e9cnicocient\u00edfico se ver\u00e1 arrojada a la necesidad de aliarse con los obreros, etc.<\/p>\n<p>Cuando vuelvan a recomponerse las condiciones que permiten la reorganizaci\u00f3n de un movimiento democr\u00e1tico de masas en Europa -AIT- Marx\u00a0 Engels se incorporar\u00e1n de nuevo a la lucha y dejar\u00e1n abandonado su trabajo intelectual. En 1867 Marx editaba el primer libro de El Capital. Pero abandonar\u00eda el desarrollo de este proyecto para incorporarse a la lucha. Algo\u00a0 aprender\u00eda durante este nuevo periodo que le impulsar\u00eda a aplazar definitivamente\u00a0 la finalizaci\u00f3n de su proyecto. Cuando volvi\u00f3 al estudio tras la nueva derrota del movimiento de masas,\u00a0 cambi\u00f3 los intereses intelectuales. Dej\u00f3 el estudio y la pol\u00e9mica con la econom\u00eda pol\u00edtica, lo que implicaba arrumbar miles de p\u00e1ginas escritas en cuadernos que deb\u00edan ser reelaboradas y aparecer como la continuaci\u00f3n de la obra cl\u00e1sica,\u00a0 y comenz\u00f3 un trabajo sistem\u00e1tico de lectura de antropolog\u00eda cultural.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de estos cambios en el trabajo de gabinete, que seguro que tienen que ver con nuevas hip\u00f3tesis pol\u00edticas, tenemos m\u00faltiples escritos pol\u00edticos como resultado de la intervenci\u00f3n de ambos en las luchas de este periodo y en la fundaci\u00f3n del partido socialdem\u00f3crata alem\u00e1n que es el hecho m\u00e1s importante del periodo posterior a la derrota de la AIT.<\/p>\n<p>En esos escritos que luego leeremos con detalle Marx y Engels vuelven a sus posiciones\u00a0 cl\u00e1sicas en parte y se abre una tercera etapa en su reflexi\u00f3n, en franca confrontaci\u00f3n con una parte muy importante de sus seguidores, fundamentalmente alemanes, que se proclamaban \u201cmarxistas\u201d,. Estos autores y cuadros pol\u00edticos\u00a0 militaban en un movimiento democr\u00e1tico de masas\u00a0 que no pose\u00eda capacidad suficiente para proponerse la socializaci\u00f3n de la econom\u00eda,\u00a0 y cuya actividad pol\u00edtica no pod\u00eda generar en sus participantes una experiencia desde la que se pudiese comprender y recoger los textos del periodo del 48 como expresi\u00f3n org\u00e1nica de las luchas y de las deliberaciones pol\u00edticas internas de aquel movimiento. En consecuencia har\u00e1n una compleja s\u00edntesis de los textos de la praxeolog\u00eda y\u00a0 de los m\u00e1s especulativos del periodo de teor\u00eda cr\u00edtica contra la econom\u00eda pol\u00edtica. Imbuidos de positivismo, a esa s\u00edntesis la denominar\u00e1n la denominar\u00e1n \u201cciencia\u201d y\u00a0 considerar\u00e1n que aporta el conocimiento sobre la evoluci\u00f3n futura del capitalismo en su evoluci\u00f3n hacia el socialismo<\/p>\n<p>Como sabemos, Marx declara en esa \u00e9poca, de forma pol\u00e9mica: \u201cen lo que a m\u00ed respecta, yo no soy marxista\u201d.<\/p>\n<p>Como resumen Marx y Engels volver\u00e1n a plantearse como idea base de la transformaci\u00f3n de la sociedad la organizaci\u00f3n de los trabajadores explotados, pero mantendr\u00e1n una relaci\u00f3n ambigua respecto de la idea de mesot\u00e9s, que aparecer\u00e1 en unos textos y se dejar\u00e1 de lado en otros. Veamos ahora esta evoluci\u00f3n a trav\u00e9s de los textos.<\/p>\n<p>En los textos de los a\u00f1os cincuenta escribe Marx: &#8216;El proceso de producci\u00f3n ha dejado de ser proceso de trabajo en el sentido de que el trabajo se extiende por encima de \u00e9l como una unidad que lo domina. El trabajo se presenta m\u00e1s bien exclusivamente como \u00f3rgano consciente, en la forma de trabajadores vivos individuales en muchos puntos del sistema mec\u00e1nico; disperso, subsumido en el proceso global de la maquinaria misma, exclusivamente como un miembro del sistema, cuya unidad no existe en los trabajadores vivos, sino en la maquinaria viva (activa) que se presenta frente al trabajador, frente a la actividad individual e insignificante, como un poderoso organismo (.): En la medida en que adem\u00e1s la maquinaria se desarrolla con la acumulaci\u00f3n de la ciencia social, de la fuerza productiva en general, no es en el trabajador, sino en el capital, donde se expresa el trabajo general social. La fuerza productiva de la sociedad es medida por el <strong>capital fijo<\/strong>, existe en \u00e9l en forma de capital objetiva, y viceversa, (.) La ciencia se presenta en la m\u00e1quina como algo ajeno, externo al trabajador; y el trabajo vivo es subsumido bajo el trabajo objetivado, que act\u00faa autom\u00e1ticamente. El trabajador aparece como algo superfluo&#8230;&#8217;<a name=\"_ftnref20\"><\/a><a href=\"#_ftn20\">[20]<\/a>.<\/p>\n<p>Marx se encuentra en una situaci\u00f3n de perplejidad: el obrero revolucionario, capaz de asumir el control de la producci\u00f3n, desaparece. En esta situaci\u00f3n, una eventual eliminaci\u00f3n de los capitalistas y de su estado mayor producir\u00edan un retroceso civilizatorio may\u00fasculo. Se ve obligado, en consecuencia, a aventurar la hip\u00f3tesis de que la crisis del sistema capitalista vendr\u00e1 empujada por su propia l\u00f3gica interna que lo har\u00e1 implotar. A partir de ah\u00ed es posible pensar la composici\u00f3n de alianzas que incorporen a las nuevas elites t\u00e9cnicas al bloque anticapitalista.<\/p>\n<p>En <strong>los Grundrisses<\/strong> tratar\u00e1 de aventurar, en este sentido, nuevas hip\u00f3tesis sobre la quiebra del capitalismo. Explicar\u00e1 que el capitalismo, al multiplicar la productividad de unos pocos trabajadores, permitiendo que el mercado quede abastecido por ellos, lo que ocurre es que destruye la propia ley del valor: &#8216;con ello se derrumba la producci\u00f3n basada sobre el valor de cambio (.) El capital es la contradicci\u00f3n en movimiento, porque tiende a reducir el tiempo de trabajo a un m\u00ednimo, mientras que por otra parte pone el tiempo de trabajo como la \u00fanica medida y fuente de riqueza .El capital reduce en consecuencia, el tiempo de trabajo en la forma de trabajo necesario, para aumentarlo en forma de trabajo suplementario; pone\u00a0 por lo tanto, el trabajo superfluo en medida creciente\u00a0 como condici\u00f3n del trabajo necesario. Por un lado, el capital organiza todas las fuerzas de la ciencia y de la naturaleza, as\u00ed tambi\u00e9n como la combinaci\u00f3n social y de las relaciones sociales, para convertir la producci\u00f3n de la riqueza en algo independiente (relativamente) del tiempo e trabajo en ella empleado. Por otro lado, el capital quiere medir estas enormes fuerzas sociales as\u00ed producidas por el tiempo de trabajo, y mantenerlas dentro de los l\u00edmites necesarios para conservar como valor el valor ya creado: las fuerzas productivas\u00a0 y las relaciones sociales\u00a0 -ambos lados distintos del desarrollo del individuo social- son para el capital exclusivamente medios, medios para producir sobre su base limitada. Pero en realidad ellas son las condiciones materiales para hacer saltar por los aires esta base limitada&#8217;<a name=\"_ftnref21\"><\/a><a href=\"#_ftn21\">[21]<\/a>.<\/p>\n<p>Como vemos, en el forcejeo por conseguir limitar sobre el papel la base productiva del capitalismo y poder dotar de consistencia la previsi\u00f3n de un proceso pr\u00f3ximo de autodestrucci\u00f3n por parte del propio capitalismo de sus bases de reproducci\u00f3n, truca el\u00a0 an\u00e1lisis y niega que la actividad asalariada no directamente productiva de mercanc\u00edas pueda aportar plusvalor, con lo cual las actividades de reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo, los servicios, etc. Son excluidos como fuente posible del mismo. Es decir, para seguir con el ejemplo puesto por una celebridad del marxismo que critica esta teor\u00eda -E. P. Thompson-: el trabajo invertido en construir un piano produce plusvalor; es trabajo dedicado a tocar el piano no puede producir plusvalor. No creo que estas inconsistencias dentro del propio modelo se deban a prejuicios heredados de la sociedad burguesa, sino al forcejeo con una determinada problem\u00e1tica pol\u00edtica que est\u00e1 de fondo.<\/p>\n<p>El modelo desarrollado en la cita\u00a0 de los <strong>Grundrisses<\/strong> pretende fundamentar la existencia de tendencias objetivas\u00a0 que conducen al capital hacia su destrucci\u00f3n con independencia del papel que asuman\u00a0 los individuos, en el momento en que Marx analiza la desaparici\u00f3n del obrero \u201cmesot\u00e9s\u201d con respecto a la capacidad de socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n.. En este modelo la capacidad revolucionaria deja de estar en manos de los individuos para ser confiada a la capacidad de disgregaci\u00f3n que surge de la din\u00e1mica interna del sistema. No siempre Marx se manifestar\u00e1 con tanta inequivocidad.<\/p>\n<p>En estos borradores que constituyen los cuadernos editados como <strong>Grundrisses<\/strong> encontramos, por lo tanto, pasos de marcado car\u00e1cter organicista que se inspiran en la idea de que la sociedad posee una din\u00e1mica que le imprime una evoluci\u00f3n en un determinado sentido. Ciertamente estas ideas no se dan en todos los <strong> Grundrisses <\/strong>ni\u00a0 mucho menos. Su car\u00e1cter de borradores permite esto. Existen pasos de enorme importancia que van en sentido opuesto. No voy a referirme\u00a0 al cap\u00edtulo sobre las formaciones econ\u00f3micas anteriores al capitalismo. Prefiero aprovechar para recordar un paso en\u00a0 el que explica Marx que para que se den las condiciones\u00a0 de posibilidad de existencia del capitalismo ha de existir ya previamente, una sociedad en la que exista el trabajo libre y en la que exista la costumbre de comprar por un salario ese trabajo. Pero que a\u00fan en ese estadio, puede no\u00a0 existir capital, si , por ejemplo, la persona que posee dinero acumulado contrata a un sastre o costurera para que\u00a0 haga varios vestidos, pero luego, tras malpagarlos, en lugar de venderlos se los pone.<\/p>\n<p>Este es uno de los pasos en los que Marx\u00a0 acepta que la sociedad civil es hist\u00f3ricamente anterior a la sociedad capitalista, no un producto hist\u00f3rico org\u00e1nicamente vinculado al origen del capitalismo \u2013otras veces Marx defiende lo contrario-\u00ad. Sin la existencia previa de una sociedad civil\u00a0 desarrollada, en la que la mayor\u00eda de las relaciones que entablan los individuos se establecen al margen de las relaciones y ataduras feudales, y en la que, si bien existe la deferencia y la jerarqu\u00eda aristocr\u00e1ticas con poder real, \u00e9stas son una isla en un mar plebeyo con autonom\u00eda, no est\u00e1n dadas las condiciones de posibilidad que permiten la g\u00e9nesis y la reproducci\u00f3n del capitalismo. Los mundos en los que nace el capitalismo est\u00e1n bien analizados en las obras de E. P. Thompson y de Kriedtke. La imposibilidad de la evoluci\u00f3n causal contraria est\u00e1 bien probada por Robert Brenner.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s, de la existencia previa de la sociedad civil, -no \u201csociedad burguesa\u201d- no se puede concluir a priori que esta debiera evolucionar hacia el capitalismo. Repito por segunda vez en este ensayo que\u00a0 el capitalismo es tan s\u00f3lo una posibilidad indefinida que se impuso. Y esto como resultado de las luchas de clases. Como ya he dicho\u00a0 anteriormente, la historiograf\u00eda avala esta explicaci\u00f3n y rechaza la teor\u00eda seg\u00fan la cual la sociedad civil es un desarrollo org\u00e1nico del capitalismo.<\/p>\n<p>Para hacer justicia a Marx hay que se\u00f1alar que la\u00a0 teor\u00eda seg\u00fan la cual rechaza que el trabajo no directamente incluido en la producci\u00f3n de mercanc\u00edas pueda producir plusvalor, ser\u00e1 posteriormente abandonada en <strong> El Capital<\/strong>.\u00a0 All\u00ed Marx escribe: \u201cEl obrero no produce para s\u00ed, sino para el capital. Por tanto, ya no basta con que produzca en general. Tiene que producir plusvalor. S\u00f3lo es productivo el trabajador que produce plusvalor para el capitalista o que sirve para la autovalorizaci\u00f3n del capital. Si se nos permite ofrecer un ejemplo al margen de la producci\u00f3n material, digamos que un maestro de escuela, por ejemplo, es un trabajador productivo cuando, adem\u00e1s cultivar las cabezas infantiles,\u00a0 se mata trabajando para enriquecer al empresario. Que este \u00faltimo haya invertido su capital en una f\u00e1brica de ense\u00f1anza en vez de hacerlo en una f\u00e1brica de embutidos, no altera nada la relaci\u00f3n\u201d <a name=\"_ftnref22\"><\/a><a href=\"#_ftn22\">[22]<\/a><\/p>\n<p>Volvamos al asunto de la teor\u00eda objetivista de la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica del capitalismo a partir de sus propias leyes. Creo conveniente acudir de nuevo a <strong>El Capital, <\/strong>para tratar de este asunto, porque es la obra de nuestro autor que la posteridad considera cimera y porque, a diferencia de los <strong>Grundrisse<\/strong>, al menos en su primer volumen, sabemos que expresa una opini\u00f3n que Marx consider\u00f3 digna de publicaci\u00f3n. En cuanto al segundo y tercer volumen la preparaci\u00f3n para su publicaci\u00f3n, a la muerte de Marx, corri\u00f3 a cargo de Engels \u2013el cuarto volumen, titulado Teor\u00edas sobre la plusval\u00eda, lo editar\u00eda Kautsky-.<\/p>\n<p>En esta obra Marx titubea, vacila y duda entre los dos modelos de explicaci\u00f3n del cambio social, consciente de las consecuencias que acarrea sostener el modelo desarrollado en los textos cl\u00e1sicos del materialismo hist\u00f3rico. En el tomo primero del libro, frente a unos cap\u00edtulos que presentan una interpretaci\u00f3n objetivista del desarrollo hist\u00f3rico -El despliegue de la mercanc\u00eda, etc.-, hay otros que explican el cambio hist\u00f3rico como resultado de las luchas de clases y de la derrota y el despojamiento de unos grupos humanos por otros. Este es el caso\u00a0 del cap\u00edtulo XXlV &#8216;La llamada acumulaci\u00f3n originaria&#8217;, en que las luchas sociales son el elemento explicativo central. Pero, al final de este cap\u00edtulo hay un a\u00f1adido absolutamente sorprendente, que rompe bruscamente con el hilo y afirma &#8216;La negaci\u00f3n de la producci\u00f3n capitalista se produce por s\u00ed misma, con la necesidad de un proceso natural. Es la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n&#8217;<a name=\"_ftnref23\"><\/a><a href=\"#_ftn23\">[23]<\/a>.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, sin embargo, aparece un \u00faltimo cap\u00edtulo &#8216;La teor\u00eda moderna de la colonizaci\u00f3n&#8217;, que retoma el hilo y el esp\u00edritu anterior, y se burla de quienes han querido en las colonias reproducir las relaciones sociales de producci\u00f3n que se daban en Inglaterra. Las relaciones sociales poseen prioridad sobre las fuerzas productivas; la lucha de clases en otras determinadas condiciones de posibilidad permiten que sean cambiadas. El capitalismo, por tanto, no tiene la &#8216;necesidad de un proceso natural&#8217;.<\/p>\n<p>Soy consciente de que las ideas que trato de discutir aqu\u00ed s\u00f3lo pueden ser objetadas por quien ha le\u00eddo El capital, pues la argumentaci\u00f3n remite directamente a la lectura del texto que no se incluye a consecuencia de su longitud -cap\u00edtulos enteros-. No ha sido este el estilo del ensayo, y por eso dejo de lado este apartado.<\/p>\n<p>Como muestra de la pervivencia del esquema de cu\u00f1o aristot\u00e9lico podemos citar el conocido texto del cap\u00edtulo quinto, que se ver\u00e1 reforzado por pasos de los cap\u00edtulos decimosegundo y decimocuarto, entre otros muchos que se podr\u00eda citar.<\/p>\n<p>&#8216;El trabajo es, en primer lugar, un proceso entre el hombre y la naturaleza, un proceso en el que el hombre media, regula, controla su metabolismo con la naturaleza. El hombre se enfrenta a la materia natural misma como un poder natural. Pone en movimiento las fuerzas naturales que pertenecen a su corporeidad, brazos y piernas, cabeza y manos, a fin de apoderarse de los materiales de la naturaleza bajo una forma \u00fatil para su propia vida. Al operar por medio de ese movimiento sobre la naturaleza exterior a \u00e9l y transformarla, transforma a la vez su propia naturaleza. Desarrolla las potencias que dormitaban en ella y sujeta a su se\u00f1or\u00edo el juego de fuerzas de la misma. (.) Concebimos el trabajo bajo una forma en la cual pertenece exclusivamente al <strong>hombre<\/strong>. Una abeja avergonzar\u00eda, por la construcci\u00f3n de las celdillas de su panal, a m\u00e1s de un maestro alba\u00f1il. Pero lo que distingue ventajosamente al peor maestro alba\u00f1il de la mejor abeja es que el primero ha modelado la celdilla en su cabeza antes de construirla en la cera. Al consumarse el proceso de trabajo surge un resultado que antes del comienzo de aquel ya exist\u00eda en <strong>la imaginaci\u00f3n del obrero<\/strong>, o sea, <strong>idealmente<\/strong>. El obrero no s\u00f3lo<strong> efect\u00faa<\/strong> un cambio de forma de lo natural; en lo natural, al mismo tiempo, <strong>efectiviza su propio objetivo<\/strong>, objetivo que \u00e9l <strong>sabe<\/strong> que determina, como una ley, el modo y manera de su accionar y lo que tiene que subordinar su voluntad&#8217;.<\/p>\n<p>Como podemos ver, la naturaleza son los &#8216;materiales&#8217; a los que el ser humano da &#8216;forma \u00fatil&#8217;. La naturaleza sigue siendo considerada indefinida y por tanto no puede imponer l\u00edmites t\u00e9cnicos a la creaci\u00f3n. La naturaleza no s\u00f3lo no impone l\u00edmites sino que es &#8216;transformada&#8217; y &#8216;sujeta al se\u00f1or\u00edo&#8217; del ser humano. El ser humano se autocrea en ese proceso y autodetermina sus propias capacidades: se autoelige. Todo ello, seg\u00fan la concepci\u00f3n cl\u00e1sica.<\/p>\n<p>Pero donde resuena m\u00e1s directamente el modelo aristot\u00e9lico es en la diferencia que se traza entre actividad animal y actividad humana. La posici\u00f3n de fines del hombre es libre: no est\u00e1 determinada por nada ajeno a su voluntad. Lo que se desea producir, antes de la creaci\u00f3n exist\u00eda tan s\u00f3lo en la &#8216;imaginaci\u00f3n&#8217; o &#8216;cabeza&#8217; del obrero. El &#8216;eidos&#8217; o causa final que es la que determina y gu\u00eda la actividad del obrero no preexiste a su creaci\u00f3n libre en la mente del productor, no as\u00ed el &#8216;eidos&#8217; que ejecuta en su producci\u00f3n el animal.<\/p>\n<p>El ser humano que es contingente y, a la vez, capaz de aprovechar la contingencia de la indefinici\u00f3n propia de la materia, se libra as\u00ed de definir su actuar conforme a las leyes naturales; su actividad espec\u00edfica, en la medida en que es espec\u00edfica, se caracteriza por liberarse de la determinaci\u00f3n y por no estar supeditada a orden externo. Pone en ejecuci\u00f3n sus propias fuerzas naturales, extray\u00e9ndolas de su indefinici\u00f3n natural, d\u00e1ndoles forma mediante la actividad. Las fuerzas productivas son fuerzas del hombre.<\/p>\n<p>A este paradigma pertenece la explicaci\u00f3n que da Marx del cambio tecnol\u00f3gico, no como resultado de las consecuencias org\u00e1nicas inherentes de la tecnolog\u00eda, que estar\u00edan fijadas por la naturaleza, sino como consecuencia de una estrategia de lucha de clases adoptada por el capital, que desarrolla conscientemente una nueva ordenaci\u00f3n del proceso productivo, en la que se arranca el control de los conocimientos a los trabajadores, para poder someterlos a una mayor grado de explotaci\u00f3n: &#8216;La subsunci\u00f3n real del trabajo al capital&#8217;.<\/p>\n<p>En esta explicaci\u00f3n los m\u00f3viles que determinan el cambio tecnol\u00f3gico son de car\u00e1cter social exclusivamente, tienen como fin romper el control de los trabajadores cualificados sobre la producci\u00f3n, y, a partir de esa finalidad -&#8216;causa final&#8217;-, externa a la t\u00e9cnica, se crea una nueva t\u00e9cnica, cuyo eidos le permite ser causa eficiente en esa direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Escribe Marx:\u00a0 &#8216;Aunque la manufactura, como hemos visto, adem\u00e1s de la gradaci\u00f3n jer\u00e1rquica de los obreros establece una separaci\u00f3n simple entre obreros calificados y no calificados, la influencia preponderante de los primeros hace que el n\u00famero de los \u00faltimos se mantenga muy restringido (.) Aunque la disociaci\u00f3n de la actividad artesanal abate los costos de adiestramiento y, por ende, el valor de los obreros, para los trabajos de detalle m\u00e1s dif\u00edciles sigue siendo necesario un periodo prolongado de aprendizaje, que los obreros reivindican celosamente a\u00fan all\u00ed donde se ha vuelto superfluo. (.). Como la <strong>destreza artesanal<\/strong> contin\u00faa siendo la base de la manufactura y el mecanismo colectivo que funciona en ella no posee un esqueleto <strong>objetivo<\/strong>, independiente de los obreros mismos, el capital debe luchar sin pausa contra la insubordinaci\u00f3n de \u00e9stos. &#8216;La fragilidad de la naturaleza humana es tan grande&#8217;, exclama el amigo Ure, &#8216;que el obrero, cuanto m\u00e1s diestro es, se vuelve tanto m\u00e1s terco e intratable, y por tanto inflige con sus mani\u00e1ticos antojos graves da\u00f1os al mecanismo colectivo&#8217; (.) &#8216;Hay que establecer el <strong>orden<\/strong> de una manera u otra&#8217;, exclama en 1770 el tantas veces citado autor del <strong>Essay on Trade and Commerce<\/strong>. <strong>Orden<\/strong>, contesta como un eco, 66 a\u00f1os m\u00e1s tarde, el doctor Andrew Ure: &#8216;orden&#8217; es lo que faltaba en la manufactura, fundada sobre &#8216;el dogma escol\u00e1stico de la divisi\u00f3n del trabajo&#8217;, y &#8216;<strong>Arkwright cre\u00f3 el orden&#8217;. (.) Una de sus creaciones m\u00e1s logradas fue el taller para la producci\u00f3n de los <\/strong>propios instrumentos de trabajo<strong>, y ante todo, tambi\u00e9n de los complejos <\/strong>aparatos mec\u00e1nicos. (.) Este producto de la divisi\u00f3n manufacturera del trabajo, a su vez produc\u00eda&#8230;<strong>m\u00e1quinas. Y estas \u00faltimas eliminan<\/strong> la actividad artesanal en cuanto regulador de la producci\u00f3n social. Se suprime as\u00ed, por una parte, el fundamento t\u00e9cnico de la anexi\u00f3n vitalicia del obrero a una funci\u00f3n parcial. Y caen por otra parte, las barreras que este principio opon\u00eda a\u00fan a la dominaci\u00f3n del capital&#8217;<a name=\"_ftnref24\"><\/a><a href=\"#_ftn24\">[24]<\/a>.<\/p>\n<p>Como vemos, el cambio tecnol\u00f3gico puede ser dise\u00f1ado y desarrollado por una clase social como estrategia de lucha contra otra clase; esto implica que la opci\u00f3n tecnol\u00f3gica desarrollada depende tan s\u00f3lo de las alternativas de organizaci\u00f3n del trabajo, o relaciones t\u00e9cnicas de producci\u00f3n, elegidas -aquellas que permiten dar ocupaci\u00f3n a trabajadores analfabetos- sin que la naturaleza ponga l\u00edmites al respecto. La libertad que el ser humano posee a la hora de elaborar su t\u00e9cnica se convierte en un peligro. El grupo social m\u00e1s poderoso puede usar de la plasticidad humana objetivada en la plasticidad t\u00e9cnica para crear una alternativa tecnol\u00f3gica que despoje y someta m\u00e1s a los otros grupos, al menos bajo determinadas condiciones hist\u00f3ricas de posibilidad, cuyos l\u00edmites son de orden social.<\/p>\n<p>Marx insiste m\u00e1s adelante nuevamente sobre la dependencia directa del cambio t\u00e9cnico respecto de las necesidades sociales, al tratar lo que denomina &#8216;subsunci\u00f3n real del trabajo al capital&#8217;. El fin que impulsa este cambio es la consecuci\u00f3n de m\u00e1s plusvalor relativo, por medio de la reducci\u00f3n del tiempo de trabajo necesario. Es decir, de nuevo, un fin de car\u00e1cter social -m\u00e1s plusvalor- determina el desarrollo de una tecnolog\u00eda. Son la relaciones sociales de producci\u00f3n, las que determinan la creaci\u00f3n y desarrollo de unas nuevas fuerzas productivas y una nueva tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p>&#8216;La producci\u00f3n del plusvalor relativo presupone la producci\u00f3n del plusvalor absoluto, y por ende tambi\u00e9n la forma general adecuada de la producci\u00f3n capitalista. Su finalidad es el acrecentamiento del plusvalor por medio de la reducci\u00f3n del tiempo de trabajo necesario, independientemente de los l\u00edmites de la jornada laboral. El objeto se alcanza mediante el desarrollo de las fuerzas productivas del trabajo. Ello trae aparejada, empero, una revoluci\u00f3n en el proceso laboral mismo. Ya no alcanza con prolongarlo, es necesario darle una nueva configuraci\u00f3n.<\/p>\n<p>La producci\u00f3n del plusvalor relativo, pues, supone un <strong>modo de producci\u00f3n espec\u00edficamente capitalista<\/strong>, que con sus m\u00e9todos, medios y condiciones s\u00f3lo surge y se desenvuelve, de manera espont\u00e1nea, sobre el fundamento de la subsunci\u00f3n formal del trabajo al capital. En lugar de la subsunci\u00f3n formal, hace su entrada en escena la <strong>subsunci\u00f3n real del trabajo en el capital<\/strong>&#8216;<a name=\"_ftnref25\"><\/a><a href=\"#_ftn25\">[25]<\/a>.<\/p>\n<p>Como se puede comprobar, la naturaleza no aparece en el discurso sobre el desarrollo de las fuerzas productivas ni como horizonte \u00faltimo. Con raz\u00f3n. El capital tiene como fin producir una mercanc\u00eda tan estrictamente social, tan poco natural, como es el plusvalor. La base sobre la que se dan las condiciones de posibilidad para la aparici\u00f3n de esta mercanc\u00eda son sociales: unas relaciones sociales determinadas. El propio capital: dinero, m\u00e1quinas, es capital, no en la medida en que es una cosa, un fondo de recursos concretos, sino en la medida en que se encuentra en condiciones de enfrentarse, como tal fondo social de recursos, al trabajo separado de medios para actuar. El capital es una relaci\u00f3n social. El mismo dinero, que est\u00e1 por detr\u00e1s del capital y es hist\u00f3ricamente anterior, no es tampoco un bien natural. El dinero es una mercanc\u00eda general, que una relaci\u00f3n social determinada admite como intercambiable por todas las dem\u00e1s. Puede ser de oro -materia natural-, pero no es el material oro el que hace que una cosa sea dinero, sino su car\u00e1cter convencional de mercanc\u00eda universal. El dinero es otra relaci\u00f3n social mediada por un soporte material aceptado, sea \u00e9ste oro o barras de sal.<\/p>\n<p>Son los intereses del capital los que marcan las elecciones estrat\u00e9gicas en tecnolog\u00eda, es decir, los intereses sociales de un grupo social.<\/p>\n<p>De sostenerse esta hip\u00f3tesis explicativa, la t\u00e9cnica no estar\u00eda predeterminada por la naturaleza, no tendr\u00eda determinaciones externas a los intereses resultantes de una determinadas relaciones sociales de producci\u00f3n, que impondr\u00edan su voluntad y crear\u00edan y variar\u00edan el &#8216;eidos&#8217; de la t\u00e9cnica como causa eficiente para sus fines sociales.<\/p>\n<p>La t\u00e9cnica puede ser empleada para oprimir, la t\u00e9cnica puede ser usada as\u00ed por imposici\u00f3n de las necesidades de la lucha de clase y por necesidades impuestas por la competencia entre capitalistas. En cualquier caso, la t\u00e9cnica no est\u00e1 determinada por la naturaleza y la t\u00e9cnica, es decir, el saber humano, permite a un grupo social desarrollar opciones elegidas con toda libertad sobre la naturaleza: el saber productivo humano, a pesar de su uso enajenado, pertenece por su capacidad, y por la capacidad que otorga a quien la controla, al reino de la libertad.<\/p>\n<p>Como ya he planteado al comentar los textos de los <strong>Grundrisse<\/strong>, en este esquema, las posibilidades de cambio social se basan en el control que poseen las individualidades que desean el cambio sobre el saber que organiza y ejecuta la producci\u00f3n. De estar el saber en posesi\u00f3n de los explotados, \u00e9stos podr\u00edan redefinir los procesos productivos conforme a su deseo y plantearse la organizaci\u00f3n del trabajo de forma que \u00e9ste pudiera ser socializado, suprimiendo las injustas relaciones sociales preexistentes, en primer lugar, y, en segundo lugar, utilizar el dominio sobre el saber que organiza la actividad productiva para que \u00e9sta resultara una actividad creativa, satisfactoria, es decir, para hacer de la actividad poi\u00e9tica el reino de la libertad.<\/p>\n<p>Si, por el contrario, los explotados carecen de ese control sobre el proceso productivo, y en la medida en que llegan a estar despojados de \u00e9l, dejan de ser agente potencial de cambio radical.<\/p>\n<p>Ahora bien, Marx est\u00e1 analizando, precisamente, en los textos citados, el proceso hist\u00f3rico de ese despojamiento. Este despojamiento no incapacita a los trabajadores explotados para la lucha reivindicativa con el fin de alcanzar niveles de vida dignos, pero, desde la sociedad civil, no est\u00e1n en condiciones de sustituir en la direcci\u00f3n ejecutiva y organizativa a los agentes del capital. Y Marx ha vedado, por buenas razones, como sabemos, el recurso a la coacci\u00f3n desde el estado como medio para alcanzar esos fines.<\/p>\n<p>Veamos ahora la posici\u00f3n, alternativa a la del cap\u00edtulo cinco, muy matizada, que se incluye en lo que se denomina Libro Tres de <strong>El Capital. <\/strong> &#8216;La riqueza real de la sociedad y la posibilidad de ampliar constantemente el proceso de su reproducci\u00f3n no dependen de la duraci\u00f3n del plustrabajo, pues, sino de su productividad y de las condiciones m\u00e1s o menos fecundas de producci\u00f3n en las que aquel se lleva a cabo. De hecho el reino de la libertad s\u00f3lo comienza all\u00ed donde cesa el trabajo determinado por la necesidad y por la adecuaci\u00f3n a finalidades exteriores, con arreglo a la naturaleza de las cosas, por consiguiente, est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de la esfera de la producci\u00f3n material propiamente dicha. As\u00ed como el salvaje debe bregar con la naturaleza para satisfacer sus necesidades, para conservar y reproducir su vida, tambi\u00e9n debe hacerlo el civilizado, y lo debe hacer en todas las formas de sociedad y bajo todos los modos de producci\u00f3n posibles. Con su desarrollo se ampl\u00eda este reino de la necesidad natural, porque se ampl\u00edan sus necesidades; pero al propio tiempo se ampl\u00edan las fuerzas productivas que las satisfacen. La libertad en este terreno s\u00f3lo puede consistir en que el hombre socializado, los productores asociados, regulen racionalmente ese metabolismo suyo con la naturaleza poni\u00e9ndolo bajo su control colectivo, en vez de ser dominados por \u00e9l como por un poder ciego; que lo lleven a cabo con el m\u00ednimo empleo de fuerzas y bajo las condiciones m\u00e1s dignas y adecuadas a su naturaleza humana. Pero \u00e9ste siempre sigue siendo el reino de la necesidad. Allende el mismo empieza el desarrollo de las fuerzas humanas, considerado como un fin en s\u00ed mismo, el verdadero reino de la libertad, que sin embargo s\u00f3lo puede florecer sobre aquel reino de la necesidad como su base. La reducci\u00f3n de la jornada laboral es la condici\u00f3n b\u00e1sica&#8217; <a name=\"_ftnref26\"><\/a><a href=\"#_ftn26\">[26]<\/a>.<\/p>\n<p>En el texto Marx somete a consideraci\u00f3n el asunto de la productividad material de las fuerzas productivas desarrolladas por el capitalismo, que son m\u00e1s amplias que las que consigue aprovechar para sus fines. Se trata, en consecuencia, de analizar la capacidad productiva, posible, de valores de uso, de bienes y servicios. Esto es aceptable, dado que se est\u00e1 reflexionando sobre las condiciones de posibilidad de una sociedad no capitalista, esto es no gobernada por las relaciones sociales del capitalismo. En segundo lugar, y en relaci\u00f3n con el desarrollo productivo hace una afirmaci\u00f3n plenamente compartible: el reino de la libertad s\u00f3lo comienza all\u00ed donde cesa el trabajo determinado por la necesidad y por la adecuaci\u00f3n a finalidades exteriores. Lo que se concluye cuando se afirma que la libertad nace cuando cesa un tipo de trabajo determinado por la necesidad es que, en contrapartida, la libertad surge, cuando la actividad productiva puede ser ejecutada sin que el agente se sienta empujado a la actividad por las propias urgencias que impone la naturaleza, el hambre, fr\u00edo, etc, que obligan a conseguir con apremio un producto para saciar perentoriamente y por el momento dicha necesidad.<\/p>\n<p>Pero, sin embargo Marx afirma que esto hace que la libertad\u00a0 est\u00e9 fuera de la producci\u00f3n pues \u00e9sta debe realizarse &#8216;con arreglo a la naturaleza de las cosas&#8217;, que en este caso designa, no a las relaciones sociales, que han sido apartadas como objeto de reflexi\u00f3n, sino a propia naturaleza. Y m\u00e1s en concreto, a las mediaciones que existen entre el ser humano y la naturaleza, es decir, a las relaciones t\u00e9cnicas de producci\u00f3n, cuyo primordial componente es el saber t\u00e9cnico. Existe una constante permanente que iguala la actividad del salvaje y la del civilizado. No puede ser que ambos por igual est\u00e9n supeditados a la inmediatez de los resultados productivos; no puede ser que Marx est\u00e9 negando la capacidad sobreproductiva generada por el capital, que \u00e9l tan bien ha analizado.<\/p>\n<p>El capital ha acabado con esa situaci\u00f3n de producci\u00f3n provisional, y nuevas sociedades posibles no perder\u00e1n esta capacidad. Lo que iguala, entonces, al civilizado y al salvaje s\u00f3lo puede ser la dificultad, el desagrado que causa la ejecuci\u00f3n de ciertas tareas en las que el esfuerzo f\u00edsico, separado del intelecto marca la organizaci\u00f3n de la actividad. Esta particular t\u00e9cnica es universal porque la t\u00e9cnica no est\u00e1 determinada por la voluntad de los seres humanos sino por la naturaleza.<\/p>\n<p>La particular forma de organizar el trabajo que hace que \u00e9ste sea, todo \u00e9l fatigante, embrutecedor, -poiesis como ponos- implica un an\u00e1lisis de la tecnolog\u00eda como algo invariable porque \u00e9sta depende de la naturaleza y es la aceptaci\u00f3n de que no hay soluci\u00f3n a la divisi\u00f3n del trabajo en tareas de ejecuci\u00f3n y tareas de organizaci\u00f3n y investigaci\u00f3n. Marx forcejea por imponer l\u00edmites a la libertad que la t\u00e9cnica confiere a la sociedad.<\/p>\n<p>En contrapartida, esta invariabilidad de la tecnolog\u00eda impuesta por las determinaciones a las que la somete la naturaleza -naturalizaci\u00f3n de la t\u00e9cnica en buena parte- le permite pensar la tecnolog\u00eda como un saber neutral, que se desarrolla simplemente por acumulaci\u00f3n, sin que en su concreci\u00f3n intervenga los planes y necesidades de la clase dominante. Esta tecnolog\u00eda aumenta simplemente la capacidad productiva y acelera la inversi\u00f3n en bienes de equipo, en capital constante, en relaci\u00f3n con el capital variable, que es el que se gasta en salarios y, en consecuencia, el \u00fanico que produce plusvalor: Crisis de sobreproducci\u00f3n, ca\u00edda tendencial de la tasa de ganancia&#8230;<\/p>\n<p>La tecnolog\u00eda como variable independiente y en desarrollo dentro de un modelo explicativo del cambio social permite garantizarse un motor del cambio objetivo, al margen de las voluntades capacidades y acciones de los individuos, que va atravesando los diversos periodos hist\u00f3ricos. Los trabajadores no controlan la t\u00e9cnica, pero tampoco los capitalistas: primero por su car\u00e1cter socialmente neutro impuesto por su determinaci\u00f3n por la naturaleza. Segundo porque la competencia capitalista empuja a los diversos agentes del capital a impulsar su desarrollo, y este crecimiento de la capacidad productiva desarticula las relaciones sociales capitalistas de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>A condici\u00f3n de aceptar que la t\u00e9cnica no es libre y que no puede liberar a la humanidad de su supeditaci\u00f3n a la naturaleza en el grado de libertad plena que permite la realizaci\u00f3n de los individuos en la producci\u00f3n, obtiene Marx como contrapartida una t\u00e9cnica cuya naturaleza intr\u00ednseca se escapa, igualmente de las manos y de la voluntad de los capitalistas. Su desarrollo hundir\u00e1 el capitalismo al exacerbar la desorganizaci\u00f3n del capital.<\/p>\n<p>La idea de que la t\u00e9cnica y, en general, la actividad que media con la naturaleza est\u00e1 determinada por \u00e9sta y no por el ser humano es reafirmada por Marx con resoluci\u00f3n: en el texto se distingue entre las fuerzas que intervienen en el metabolismo con la naturaleza, por un lado, y lo que denomina &#8216;fuerzas humanas&#8217;, las cuales son precisamente las que se desarrollar\u00e1n plenamente en el reino de la libertad. Es decir, las fuerzas productivas no son humanas.<\/p>\n<p>Se da en esta teor\u00eda la aparici\u00f3n de un esquema dual que divide ontol\u00f3gicamente la vida humana en dos \u00e1mbitos separados.\u00a0 Pero el ser humano no es un compuesto material-espiritual. Las necesidades del reino de la libertad, aunque sea el leer, el filosofar, el escribir poes\u00eda, etc., en la medida en que son &#8216;sentidas&#8217; como &#8216;necesidades&#8217;, son tambi\u00e9n psicof\u00edsicas, y ah\u00ed sigue operante la naturaleza que invade tambi\u00e9n este \u00e1mbito. Si, y en la medida que la naturaleza posee ese car\u00e1cter determinante, se hace notar en todos los \u00e1mbitos de la vida humana: no hay libertad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a name=\"_ftn1\"><\/a> [1] Para la cr\u00edtica de la democracia como idea inseparable del estado representativo, ver la &#8216;Cr\u00edtica de la filosof\u00eda del Estado de Hegel&#8217; de 1843, las &#8216;Cartas de Marx a Ruge&#8217; de 1843 , &#8216;La Cuesti\u00f3n Jud\u00eda&#8217;, la &#8216;Cr\u00edtica de la filosof\u00eda del derecho de Hegel&#8217;, las &#8216;Notas cr\u00edticas a un art\u00edculo de Ruge&#8217;, <strong>La Sagrada Familia, etc. La estravagante comparaci\u00f3n entre la democracia representativa de los Estados Unidos de Am\u00e9rica y la Prusia de los a\u00f1os cuarenta se encuentra en el primero de los escritos. <\/strong><\/p>\n<p><a name=\"_ftn2\"><\/a><\/p>\n<p>[2] Carlos Marx &#8216;La sociedad burguesa y la revoluci\u00f3n comunista&#8217;, en dos ediciones. Ap\u00e9ndices de <strong>La Ideolog\u00eda Alemana<\/strong>, Ed. Grijalbo, B. 1974, p. 664. En <strong>Obras Fundamentales<\/strong>, Ed. FCE, M\u00e9xico, 1987, Vol. 1, p. 553, 554.<\/p>\n<p>Como es f\u00e1cil de comprender Estado representativo democr\u00e1tico y derecho de sufragio son denominaciones para dos alternativas pol\u00edticas opuestas, la segunda de las cuales no es representativista.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn3\"><\/a><\/p>\n<p>[3] Federico Engels <strong>La situaci\u00f3n de la clase obrera en Inglaterra<\/strong>, Op. Cit. OME 6, 477 a 489.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn4\"><\/a><\/p>\n<p>[4] Federico Engels, &#8216;La Fiesta de las naciones en Londres&#8217;,\u00a0 Op. Cit. OME 6, p. 564.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn5\"><\/a><\/p>\n<p>[5] Carlos Marx,&#8217;S\u00f3lo la superstici\u00f3n pol\u00edtica se figura, a\u00fan hoy, que el estado debe mantener ligada la vida burguesa, cuando en realidad es la vida burguesa la que mantiene la cohesi\u00f3n del estado <strong>La Sagrada Familia<\/strong>, Op. Cit. P. 139.<\/p>\n<p>&#8216;La sociedad burguesa, sociedad nueva, que descansa sobre bases totalmente diferentes, sobre un modo de producci\u00f3n transformado, debi\u00f3 tomar tambi\u00e9n el poder pol\u00edtico; tuvo que arrancar de las manos que representaban los intereses de la sociedad que se hund\u00eda un poder pol\u00edtico cuya organizaci\u00f3n total hab\u00eda surgido de relaciones sociales y materiales completamente diferentes. <strong>De aqu\u00ed proviene la revoluci\u00f3n<\/strong> que descansa sobre bases totalmente diferentes&#8217; <strong>Nueva Gaceta Renana<\/strong>, 25 de febrero de 1849, en <strong>Nouvelle Gazette Rh\u00e9nane<\/strong>, Eds. Sociales, Par\u00eds, 1971, Vol tres, p. 31 y 32.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn6\"><\/a><\/p>\n<p>[6] Debo el conocimiento del texto original, escrito en franc\u00e9s, a la amabilidad de Jacques Texier. La traducci\u00f3n al castellano de la edici\u00f3n que manajo equivoca el texto: &#8216;&#8230;la vieja pol\u00edtica que <strong>sostienen<\/strong> las viejas instituciones&#8217;<\/p>\n<p><a name=\"_ftn7\"><\/a><\/p>\n<p>[7] Carlos Marx, &#8216;Resumen period\u00edstico del Discurso pronunciado en un Mitin celebrado en Hamsterdam el 8 de setiembre de 1872&#8217;, en <strong>Marx Engels, Obras Escogidas<\/strong>, Tres vols. Ed Progreso, Mosc\u00fa, 1974, Vol 2, p. 312.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn8\"><\/a><\/p>\n<p>[8] Ver Virginia Aspe Armella, <strong>El concepto de t\u00e9cnica, arte y producci\u00f3n en la Filosof\u00eda de Arist\u00f3teles<\/strong>, Ed. FCE, M\u00e9xico, 1993.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn9\"><\/a><\/p>\n<p>[9] &#8216;Y puesto que en el caso de algunas potencias el resultado final es su propio ejercicio (as\u00ed, el resultado final de la vista es la visi\u00f3n, y por la vista no se produce otra cosa a perte de ella), mientras que en algunos casos se produce algo distinto (as\u00ed por la acci\u00f3n del arte de construir se produce una casa, aparte de la acci\u00f3n misma de construir), no es menos cierto que el acto es fin en el primer caso, y m\u00e1s fin que la potencia en el segundo caso. Y es que la acci\u00f3n de construir se da en lo que se est\u00e1 construyendo, y se produce y tiene lugar a una con la casa. As\u00ed, pues, cuando lo producido es algo distinto del propio ejercicio, el acto de tales potencias se realiza en lo que es producido, y el acto de tejer en lo que est\u00e1 siendo tejido; y del mismo modo en los dem\u00e1s casos: en general el movimiento se realiza en lo movido&#8217;. Arist\u00f3teles <strong>Metaf\u00edsica <\/strong>1050a ed Gredos M. p. 384<\/p>\n<p><a name=\"_ftn10\"><\/a><\/p>\n<p>[10] Arist\u00f3teles <strong>Metaf\u00edsica <\/strong>1013a, 1013b, p. 208, 209. Y otros muchos pasos de la obra.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn11\"><\/a><\/p>\n<p>[11] Arist\u00f3teles <strong>\u00c9tica Nicom\u00e1quea <\/strong>1140a, 1140b, Op. Cit. p.272, 273<\/p>\n<p><a name=\"_ftn12\"><\/a><\/p>\n<p>[12] Arist\u00f3teles <strong>Metaf\u00edsica<\/strong> 1032b, p. 300, 301<\/p>\n<p><a name=\"_ftn13\"><\/a><\/p>\n<p>[13] Virginia Aspe Armella, Op. Cit. p. 73<\/p>\n<p><a name=\"_ftn14\"><\/a><\/p>\n<p>[14] Arist\u00f3teles <strong>\u00c9tica Nicom\u00e1quea<\/strong> 1140a, Op. Cit. p. 272.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn15\"><\/a><\/p>\n<p>[15] Arsit\u00f3teles <strong>Metaf\u00edsica<\/strong>, 1046b, op. Cit. p.366 a 368.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn16\"><\/a><\/p>\n<p>[16] William H. Sewel, <strong>Trabajo y revoluci\u00f3n en Francia, el lenguaje del movimiento obrero desde el Antiguo R\u00e9gimen hasta 1848<\/strong>, Ed. Taurus, M. 1992. Allain Maillard, Op. Cit.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn17\"><\/a><\/p>\n<p>[17] La similitud de la tarea de Marx respecto de la de la filosof\u00eda cl\u00e1sica no es ni un azar, ni una interpretaci\u00f3n forzada. Marx le\u00eda de corrido el griego cl\u00e1sico y era un especialista en filosof\u00eda cl\u00e1sica. Su tesis doctoral es un ejemplo. Adem\u00e1s Marx es heredero de la Ilustraci\u00f3n y de Hegel -un fil\u00f3sofo ilustrado-. La Ilustraci\u00f3n hab\u00eda recibido la obra de Arist\u00f3teles a la que consideraba un monumento pol\u00edtico moral y antropol\u00f3gico de primera magnitud. Hegel en concreto es uno de los grandes comentaristas modernos de Arist\u00f3teles. Desgraciadamente, no poseemos estudios sobre las claves interpretativas desde las que la Ilustraci\u00f3n ley\u00f3 Arist\u00f3teles y de la tradici\u00f3n hermen\u00e9utica continuada que elaboraron y que alcanza a Marx -ni sobre la particular lectura de los textos de Arist\u00f3teles por \u00e9ste-. Tan s\u00f3lo conocemos la tradici\u00f3n tomista moderna, de fines del siglo XlX y del siglo XX, y la versi\u00f3n comunitarista, tambi\u00e9n contempor\u00e1nea, con su extravagante interpretaci\u00f3n del pensamiento cl\u00e1sico en clave organicista rom\u00e1ntica moderna. El comunitarismo, no lo olvidemos, es una filosof\u00eda de fines del siglo XX que surge en pugna con el liberalismo y la democracia.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn18\"><\/a><\/p>\n<p>[18] Esta es una idea expresada muy tempranamente por Ure, uno de los economistas capitalistas m\u00e1s citados por Marx. La primera menci\u00f3n de la obra de Ure que conozco en la obra de Marx es de finales de diciembre de 1847. <strong>La Nouvelle Gazette Rh\u00e9nane<\/strong>, Eds. Sociales, Paris, 1971, tres vols. Vol 3, Ap\u00e9ndices p. 404. &#8216;F) Andrew Ure. Principio general de la industria moderna: reemplazar los adultos por ni\u00f1os, los obreros cualificados por menos cualificados, los hombres por mujeres&#8217;. Los comentarios sobre Ure adquieren gran importancia en <strong>El Capital<\/strong>. La primera vez que Engels cita a Ure es en <strong>La situaci\u00f3n de la clase obrera en Inglaterra<\/strong><\/p>\n<p><a name=\"_ftn19\"><\/a><\/p>\n<p>[19] Durante el siglo XX, una parte importante de la producci\u00f3n de Alemania tampoco se ha organizado conforme a pautas taylorfordistas: la dedicada a la fabricaci\u00f3n de bienes de equipo, m\u00e1quinas herramientas, instrumentos de precisi\u00f3n, etc., la cual requiere de t\u00e9cnicas artesanales.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn20\"><\/a><\/p>\n<p>[20] Carlos Marx, <strong>L\u00edneas fundamentales de la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/strong>, <strong>Grundrisse, Ed. Cr\u00edtica, B. 1978, Vol. 2, OME 22, p. 82, 83<\/strong>. Este tema ser\u00e1 sostenido, y ampliamente desarrollado en <strong>El Capital<\/strong>, bajo el t\u00edtulo &#8216;De la subsunci\u00f3n formal a la subsunci\u00f3n real del trabajo al capital&#8217;.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn21\"><\/a><\/p>\n<p>[21] Carlos Marx, <strong>L\u00edneas fundamentales de la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica -Grundrisse-<\/strong>, Vol 2, OME, 22, B. 1978, p. 91<\/p>\n<p><a name=\"_ftn22\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\">[22]<\/a> Carlos Marx, El Capital, libro primero, Ed. Siglo XXl , M. 1975,p. 616.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn23\"><\/a><\/p>\n<p>[23] Carlos Marx, Op. Cit. p. 954<\/p>\n<p><a name=\"_ftn24\"><\/a><\/p>\n<p>[24] Carlos Marx, <strong>El Capital<\/strong>, libro 1, Ed. Siglo XXl, M. 1979, 6\u00aa ed., vol 2\u00ba, p. 448, 449.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn25\"><\/a><\/p>\n<p>[25] Carlos Marx, Op. Cit. vol 2, p. 617, 618<\/p>\n<p><a name=\"_ftn26\"><\/a><\/p>\n<p>[26] Carlos Marx, <strong>El Capital<\/strong>, libro 3, Ed. Siglo XXl, M. 1981, 2\u00aa ed. Vol. 8, p. 1044<\/p>\n<p>\u00a9EspaiMarx 2000 Art\u00edculo incorporado el 12 Noviembre, 2000<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA CONCEPCI\u00d3N DE LA POL\u00cdTICA Y DEL ESTADO EN MARX. LA CR\u00cdTICA A LA ESTATOLATRIA<\/p>\n<p>Las ideas de Marx sobre la clase obrera, sobre la organizaci\u00f3n social de la propiedad, alternativa a la desarrollada por el capitalismo y sobre la pol\u00edtica, como hemos visto, fueron cambiando notablemente durante los a\u00f1os cuarenta. Tambi\u00e9n sus ideas sobre el estado variar\u00edan, en parte como resultado de su relaci\u00f3n con esos otros cambios de pensamiento. Pero el n\u00facleo fuerte de su concepci\u00f3n del estado como producto subordinado de una determinada sociedad civil, quedar\u00eda fijo para siempre. Las ideas que Carlos Marx hab\u00eda elaborado al respecto, proced\u00edan de la herencia de la tradici\u00f3n ilustrada -los &#8216;pensadores franceses modernos&#8217;-, de su reflexi\u00f3n a partir de sus conocimientos hist\u00f3ricos, y del conocimiento de los cl\u00e1sicos griegos. A pesar de la estatolatr\u00eda de Hegel, la investigaci\u00f3n sobre la constituci\u00f3n de la sociedad civil, de ese autor, redund\u00f3 en el refuerzo de la l\u00ednea de pensamiento de Marx.<\/p>\n<p>En cuanto a la evoluci\u00f3n de su valoraci\u00f3n sobre la pol\u00edtica, el cambio fue notable. Precisamente el an\u00e1lisis de la actividad pol\u00edtica que se desarrollaba ante los ojos de Marx mientras viv\u00eda en Alemania, es decir, la interpretaci\u00f3n liberal de la pol\u00edtica, que \u00e9l cre\u00eda ser, por esas fechas, el resultado de la Revoluci\u00f3n Francesa, le hab\u00eda producido fuertes prejuicios, que luego mantendr\u00eda con firmeza en debates con personas que hab\u00edan sido amigas, como por ejemplo, Ruge.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica era asimilada por \u00e9l, en este periodo, con la concepci\u00f3n liberal de la misma. El liberalismo defend\u00eda los derechos del ciudadano, pero dejaba de lado las necesidades materiales del ser humano. Por lo tanto, la cuesti\u00f3n social no encontrar\u00eda cabida en la pol\u00edtica. La pol\u00edtica era asimilada, adem\u00e1s con la actividad representativa y con el estado burocr\u00e1tico; por todo ello Marx se sent\u00eda inducido a oponer actividad pol\u00edtica y liberaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>El mismo estado democr\u00e1tico representativo fue fustigado una y otra vez, e, incluso, en un exceso, lleg\u00f3 a asimilarlo con la retr\u00f3grada burocracia prusiana [1].<\/p>\n<p>El cambio de opini\u00f3n se produce r\u00e1pidamente en Francia, donde la tradici\u00f3n ilustrada y jacobina sostenida por los obreros organizados en opini\u00f3n p\u00fablica le permite entrar en contacto con una interpretaci\u00f3n alternativa de la pol\u00edtica. Ya en 1845 encontramos un texto breve -esquema de un trabajo que pensaba realizar sobre el estado moderno-, en el que Marx distingue entre el estado representativo democr\u00e1tico y el &#8216;derecho de sufragio&#8217;, t\u00e9rmino que aparece en cursiva como nombre de un agente de lucha pol\u00edtica y de una alternativa pol\u00edtica al estado burocr\u00e1tico:<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-389","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-democracia-republica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/389","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=389"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/389\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=389"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=389"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=389"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}