{"id":392,"date":"2006-04-10T00:00:00","date_gmt":"2006-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=392"},"modified":"2020-02-14T11:01:47","modified_gmt":"2020-02-14T10:01:47","slug":"la-constitucion-de-la-multitud-en-movimiento-la-genesis-de-la-democracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=392","title":{"rendered":"La constituci\u00f3n de la multitud en movimiento: la g\u00e9nesis de la democracia"},"content":{"rendered":"<p>\u201cLa democracia como cosa en s\u00ed, como abstracci\u00f3n, no existe en la vida hist\u00f3rica, sino que la democracia es siempre un determinado movimiento pol\u00edtico, conducido por determinadas fuerzas y clases que luchan por determinadas finalidades. Un estado democr\u00e1tico, es en consecuencia, un estado en el que gobierna el movimiento de la democracia\u201d<br \/>\nArthur Rosenberg, Democracia y Socialismo. Aporte a la historia pol\u00edtica de los \u00faltimos 150 a\u00f1os (1789-1937), Ed. Claridad, Buenos Aires, 1966<\/p>\n<p><strong>Una nueva \u00e9poca<\/strong><br \/>\nUn nuevo ciclo de luchas sociales se ha abierto, y un nuevo sujeto pol\u00edtico ha hecho acto de presencia en la historia: lo hemos visto en la calle. El s\u00e1bado 15 de febrero en nuestras ciudades y en decenas de ciudades de otros pa\u00edses. En noviembre, en Florencia. Antes, en la manifestaci\u00f3n contra la cumbre del G8, en Barcelona. Y en Porto Alegre y en G\u00e9nova&#8230; Una nueva \u00e9poca nace y su caracter\u00edstica fundamental es que la plebe, el demos, la multitud, osa nuevamente, constituirse en opini\u00f3n p\u00fablica organizada; se atreve, otra vez, a protagonizar la pr\u00e1ctica pol\u00edtica y a disputar el poder a la plutocracia capitalista y su cohorte de poderes. Ya nada ser\u00e1 igual.<\/p>\n<p>A destacar: lo que hemos visto movilizarse en Barcelona, Madrid y Londres, en Florencia, es ciertamente un n\u00famero a\u00fan peque\u00f1o de la totalidad de la poblaci\u00f3n \u2013aunque \u00a1qui\u00e9n lo hubiese so\u00f1ado hace, tan s\u00f3lo, cuatro a\u00f1os!-, pero su composici\u00f3n revela que lo que se est\u00e1 movilizando abarca en potencia a todo el espectro social del demos; a las 8 d\u00e9cimas partes de la sociedad \u2013 lo que, continuando la vieja tradici\u00f3n de la democracia, recuperada por el jacobinismo, Robespierre denominaba \u201cproletariado\u201d-.<\/p>\n<p>Falta a\u00fan mucha gente, y mucha organizaci\u00f3n estable micro fundamentada, mucha participaci\u00f3n. Por eso, tan s\u00f3lo es el fantasma del demos lo que recorre hoy Europa. El bloque subalterno de la sociedad civil no est\u00e1 a\u00fan lo suficientemente organizado como para poder dominar democr\u00e1ticamente la actividad social que produce y reproduce la vida, e instaurar un nuevo poder pol\u00edtico democr\u00e1tico, pero se expresa y genera una nueva opini\u00f3n p\u00fablica.<br \/>\nConviene que abramos una reflexi\u00f3n para tomar conciencia de todas las cosas que han sucedido en los \u00faltimos tiempos ante nuestros ojos, y muy en especial el 15 de febrero.<\/p>\n<p>Nuevamente hemos visto al mismo sujeto que se ha ido configurando en los \u00faltimos cuatro a\u00f1os, salir a la movilizaci\u00f3n. Se confirma la incorporaci\u00f3n a la lucha de una nueva generaci\u00f3n, con mayor formaci\u00f3n intelectual y t\u00e9cnica media que la que protagoniz\u00f3 las luchas hace 30 a\u00f1os Esta generaci\u00f3n nueva est\u00e1 sociol\u00f3gicamente constituida, desde una estimaci\u00f3n que d\u00e9 relevancia a las relaciones sociales de producci\u00f3n, por actuales o futuros asalariados, asalariados-precarios, trabajadores aut\u00f3nomos supeditados al dominio del gran capital, profesionales y peque\u00f1os propietarios \u2013se hace hoy muy dif\u00edcil diferenciar entre el trabajador asalariado estable, el asalariado sometido a precariedad, el trabajador organizado en empresa cooperativa a la que se subcontrata, el trabajador aut\u00f3nomo individual, y el peque\u00f1o propietario de un establecimiento &#8211; .<\/p>\n<p>Esta generaci\u00f3n joven forma la vanguardia de todo un conjunto de poblaci\u00f3n, de su misma generaci\u00f3n y de otras anteriores, que ya apunta en las movilizaciones. Cuando uso el t\u00e9rmino vanguardia lo hago en sentido estricto, como punta de lanza que se moviliza con m\u00e1s facilidad que el resto. La verdadera vanguardia de la sociedad, ese 15\/ 20 % que est\u00e1 dispuesto a movilizarse ya, ni se deja sustituir ni puede ser confundida con los estados mayores de las viejas estructuras pol\u00edticas dispuestos a sustituir a los dem\u00e1s. Gracias a esa nueva vanguardia social encabezada por la generaci\u00f3n joven de las clases subalternas, dominadas por el capitalismo, hemos visto recuperar la voz a la sociedad democr\u00e1tica, subalterna, al pueblo \u2013al demos-. Convocadas a la lucha antiimperialista , se han vuelto a movilizar las generaciones de la lucha antifranquista, lo que revela que los sectores sociales que lucharon por las libertades, fueron derrotados pero no est\u00e1n vencidos.<\/p>\n<p>Hay que mejorar el an\u00e1lisis sobre el bloque social que se ha expresado en la protesta contra la guerra y por un orden internacional justo. Tanto sobre este sector joven como sobre los otros que han comparecido en las movilizaciones. S\u00ed podemos ver que hoy por hoy, la estructuraci\u00f3n estable permanente de esta ciudadan\u00eda es a\u00fan d\u00e9bil. Pero esto tambi\u00e9n revela un dato nuevo. Tradicionalmente el viejo movimiento obrero y popular alcanzaba cotas altas de movilizaci\u00f3n en la medida en que exist\u00edan instrumentos organizativos estables y micro fundamentados, de masas. Ahora, eso que ser\u00eda muy deseable, a\u00fan no existe, pero, sin embargo, el nivel de la movilizaci\u00f3n es muy elevado.<\/p>\n<p>La pujanza del nuevo \u00e1mbito social deliberativo construido y la fuerza de la nueva Opini\u00f3n P\u00fablica alternativa, emergente, se basa en la elaboraci\u00f3n de opiniones pol\u00edticas a partir de la informaci\u00f3n y de intercambios de opiniones informales. Y en la experiencia inmediata que poseen como individuos de la sociedad presente. Tambi\u00e9n en el manejo de nuevas tecnolog\u00edas inform\u00e1ticas. Esta respuesta ante la informaci\u00f3n, la capacidad consiguiente de elaborarla, la capacidad para discutirla en grupos informales muestra que este amplio sector popular est\u00e1 intelectualmente capacitado.<\/p>\n<p>Estamos ante una situaci\u00f3n de aumento de la actividad ciudadana en sus actitudes p\u00fablicas, y ante la reconstrucci\u00f3n de una nueva Opini\u00f3n P\u00fablica popular, plebeya. El bloque social activo que se dibuja va a crecer, tanto como consecuencia de las afinidades con la poblaci\u00f3n que todav\u00eda no se ha movilizado, pero que coincide en sus experiencias generacionales, en sus expectativas, en su sociolog\u00eda, etc., con los sectores movilizados, como por la forma de organizar la movilizaci\u00f3n, democr\u00e1tica, no autoritaria, inclusiva, no supeditada a las viejas instituciones electoralistas, y tambi\u00e9n por el \u00e9xito obtenido por las movilizaciones que se han desarrollado hasta el presente, raz\u00f3n nada desde\u00f1able.<\/p>\n<p>La esperanza de construir colectivamente un mundo mejor \u2013\u201cotro mundo es posible\u201d-, los valores de libertad e igualdad, que han permanecido latentes, pero alentando, en la cultura popular hija de las luchas democr\u00e1ticas antifascistas, han vuelto a encarnarse en un sujeto colectivo, y han vuelto a constituir una fuerza beligerante pol\u00edticamente. Podemos afirmar que esta es una realidad irreversible. Esto quiere decir que en esa din\u00e1mica abierta, el nuevo sujeto social, va a ir desarrollando deliberaci\u00f3n y actividad, y va a ir ampliando su capacidad de organizaci\u00f3n, mediante la inclusi\u00f3n de nuevos sectores; va ir construyendo sociedad civil, reticulando redes democr\u00e1ticas de acci\u00f3n y de control de la actividad en el interior de las estructuras organizadas, ya existentes, de actividad y producci\u00f3n, hoy dominadas por el capital o por el poder pol\u00edtico olig\u00e1rquico, no controlado; va a ir generando experiencia y proyecto pol\u00edtico propio, salvo que sea derrotada por la derecha.<\/p>\n<p>Pero, para que esta situaci\u00f3n nueva que apunta, decaiga o inflexione, es precisa una lucha y un triunfo de la derecha sobre el movimiento. Cosa que no est\u00e1 predicha, ni mucho menos. Por el momento, la derecha, cogida por sorpresa, no puede ni tan siquiera presentar batalla de forma inmediata y eficiente al presente movimiento. Mas, a\u00fan en el peor de los casos posibles: la historia es irreversible. El pasado ya no volver\u00e1 bajo ninguno de los supuestos futuros posibles. Nada volver\u00e1 a ser como es; como ha sido.<\/p>\n<p><strong>Lo viejo no acaba de morir<\/strong><br \/>\nEl demos que se ha movilizado lo ha hecho manifestando firmeza y claridad de ideas en torno a principios de car\u00e1cter fuertemente moral y pol\u00edtico: no a la prepotencia de EUA que trata de imponer su nuevo orden mundial. No a la guerra. Denuncia de los intereses que se ventilan por debajo: el petr\u00f3leo. Por otra parte, ya el nacimiento del movimiento es el resultado de una conciencia radicalmente anticapitalista, pues surge para protestar y rechazar la \u201cglobalizaci\u00f3n\u201d, esto es la pol\u00edtica econ\u00f3mica impulsada por el gran capital internacional, que ha consistido en destruir los controles generados desde la Segunda Guerra Mundial para proteger el mercado de trabajo y salvaguardar de la pirater\u00eda el mercado financiero.<\/p>\n<p>El car\u00e1cter inmediatamente internacionalista del movimiento es otra evidencia que nos habla de la clara conciencia pol\u00edtica que poseen sus miembros; el movimiento hace gala de un cosmopolitismo no ret\u00f3rico.<\/p>\n<p>En resumen: su nivel de politizaci\u00f3n y su antagonismo anticapitalista pr\u00e1cticos, no meramente declarativos, son mucho mayores que el de las actuales organizaciones pol\u00edticas de la izquierda que se amparan bajo nombres de fuerzas pol\u00edticas anta\u00f1o gloriosas. El movimiento democr\u00e1tico se ha levantado en lucha por la libertad entendida, de forma relacional, como no dominaci\u00f3n, o no supeditaci\u00f3n de los seres humanos a la voluntad explotadora y ense\u00f1oreadora de la minor\u00eda capitalista. Y ha asumido consecuentemente la lucha pol\u00edtica directa contra la explotaci\u00f3n y la dominaci\u00f3n de la sociedad civil a manos de la plutocracia capitalista \u2013la lucha contra el dominium- y la lucha contra el despotismo del poder pol\u00edtico desatado que trata de someter por la fuerza militar a la ciudadan\u00eda y al mundo entero a sus pretensiones \u2013la lucha contra el imperium-. Se ponen en discusi\u00f3n tanto las relaciones de poder que organizan la econom\u00eda capitalista como las relaciones de poder que estructuran las instituciones pol\u00edticas y parlamentarias y las sostienen al margen de la voluntad de la ciudadan\u00eda, en manos de oligarqu\u00edas cooptadas.<\/p>\n<p>Esto debe hacer reflexionar a quienes somos miembros de la vieja izquierda sobre nuestro tradicional discurso que insist\u00eda en una pretendida inconsciencia de las masas, que faltas de direcci\u00f3n pol\u00edtica, no eran capaces de desarrollar criterios pol\u00edticos fuertes propios. Una movilizaci\u00f3n contra la guerra imperialista en Irak, o contra la globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica, es algo muy alejado de la simple experiencia espont\u00e1nea de \u00edndole salarial, que propugna quejas y reivindicaciones de ese tenor.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n ha quedado puesto en entredicho el tradicional expediente que achaca nuestra incapacidad a la influencia de los medios de comunicaci\u00f3n que intoxican a las masas: la masividad \u201cintoxicadora\u201d de los medios de comunicaci\u00f3n sobre el asunto de la guerra del Irak ha sido flagrante, pero, sin embargo, este hecho ha provocado la irritaci\u00f3n de la gente que ha sentido que el discurso era mendaz, c\u00ednico y prepotente.<\/p>\n<p>La prepotencia pol\u00edtica ha movido las conciencias tanto ahora como cuando la cumbre de Barcelona. Existe una muy clara y firme conciencia de repulsa a unas determinadas formas de hacer la pol\u00edtica. Queda claro que un amplio sector de la sociedad posee criterios firmes de \u00edndole moral-pol\u00edtica, y si la vieja izquierda no hemos sabido conectar con ellos es porque nos hemos equivocado. A empezar, por tratar de auto otorgarnos el papel de elite dirigente.<br \/>\nLa gente movilizada no tiene una particular predisposici\u00f3n en contra de las organizaciones pol\u00edticas tradicionales de la izquierda, sino que se muestra meramente indiferente y desinteresada hacia las mismas y hacia sus intentos de instrumentalizaci\u00f3n. Un ejemplo curioso e interesante ha sido la \u201crespuesta\u201d de la ciudadan\u00eda movilizada a los intentos de encabezar las manifestaciones por la paz, desarrolladas durante el 15 de febrero, por parte de los partidos y sindicatos. Durante las semanas previas, fuerzas pol\u00edticas y sindicales que hab\u00edan estado ausentes de la movilizaci\u00f3n anterior y de la organizaci\u00f3n de la jornada de lucha, acudieron al olor del \u00e9xito de la movilizaci\u00f3n y exigieron ocupar con sus personalidades de relieve los puestos de cabecera de la manifestaci\u00f3n, plantearon la necesidad de asumir esl\u00f3ganes, de realizar p\u00fablicamente determinadas declaraciones, etc. Para la ciudadan\u00eda democr\u00e1tica activada, esa gente no existi\u00f3: las \u201ccabeceras\u201d de \u201cprohombres- y- promujeres\u201d fueron ignoradas, al igual que las consignas oficiales, no como pataleta y en se\u00f1al de protesta, sino por indiferencia ante algo que se sabe postizo e inerte.<\/p>\n<p>Las evidencias que vamos presenciando revelan que la sociedad dispuesta a la respuesta pol\u00edtico moral, y a la movilizaci\u00f3n no se muestra propensa a hacer dep\u00f3sito de confianza en ninguna organizaci\u00f3n que se auto proponga para gestionar en clave de profesionales de la pol\u00edtica la representaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda. Esta ha sido precisamente una de las condiciones que han posibilitado el desarrollo tan desconcertantemente r\u00e1pido del nuevo movimiento, en los diversos estados y a nivel mundial: el car\u00e1cter democr\u00e1tico de base del movimiento, y su car\u00e1cter inclusivo, que trata de unir, de poner de acuerdo mediante la deliberaci\u00f3n no prefijada a todos los sectores que se aproximan, y que admite todo tipo de nueva organizaci\u00f3n o colectivo \u2013\u201cmovimiento de movimientos\u201d- sin desconfiar de su car\u00e1cter previo organizado, sin rechazar los planteamientos que traiga, pero que, a la vez, no contempla la posibilidad de la \u201cnegociaci\u00f3n\u201d de colectivo a colectivo, sino la deliberaci\u00f3n p\u00fablica, el acuerdo eventual, el desarrollo creativo de nuevas ideas, gracias a la deliberaci\u00f3n, y la posibilidad de sostener opiniones diversas en asuntos.<\/p>\n<p>La democracia, una nueva forma de construir un sujeto<br \/>\nEl movimiento emergente siente la necesidad de mejorar su autoorganizaci\u00f3n, y va dot\u00e1ndose paulatinamente de formas organizativas estables. A t\u00edtulo de ejemplo, en el n\u00famero de enero de El Viejo Topo, David Catal\u00e1n daba cuenta con cautela de mejoras de los niveles organizativos del movimiento en Catalu\u00f1a. En todas partes se discute la forma de dotarse de estructuras estables suficientes y democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p>Las nuevas formas que estructuren en concreto el bloque social emergente, es decir, el demos o pueblo que lucha por constituirse en poder \u2013en kratos- no pueden ser conocidas por adelantado, ni pueden ser resultado de elaboraciones en laboratorios politol\u00f3gicos. Las formas organizativas ser\u00e1n fruto del debate, de la experiencia pol\u00edtica desarrollada por las luchas que se avecinan, de las necesidades sentidas y de la deliberaci\u00f3n interna del movimiento. Pero algunas cosas sabemos ya sobre sus trazos futuros, porque son evidencias del presente.<\/p>\n<p>En primer lugar, que el entramado que emerge no es un medio, o instrumento al servicio de ninguna fuerza pol\u00edtica constituida externa al mismo, porque el movimiento que se est\u00e1 construyendo no es, ni se entiende a s\u00ed mismo, como instrumento t\u00e1ctico o puntual al servicio de una estrategia \u201cde parte\u201d, ni como medio organizativo al servicio de la recolecci\u00f3n de votos de otras organizaciones pol\u00edticas. Los fines del movimiento son exclusivamente los que el mismo se va planteando deliberativamente, y su finalidad organizativa es precisamente posibilitar el protagonismo directo de la ciudadan\u00eda organizada sobre sus propios actos y sus propias vidas, la reapropiaci\u00f3n en el seno de la sociedad civil de su destino pol\u00edtico colectivo.<\/p>\n<p>Como se comprende f\u00e1cilmente, para las gentes organizadas en el movimiento, la democracia no es un medio institucionalizado que sirve como procedimiento instrumental para el acuerdo entre individualidades aisladas o colectividades sociales ya preconstituidas, cuyos intereses y deseos est\u00e1n prefijados. Ni es el expediente por el cual nuestras preferencias individuales orientan la gesti\u00f3n p\u00fablica de las instituciones burocr\u00e1ticas, previamente existentes, del estado y de sus recursos. Ni el instrumento que permite la elecci\u00f3n de elites gestoras gobernantes en las cuales delegar la gesti\u00f3n de los asuntos p\u00fablicos ya preestablecidos mediante la agencia estatal.<\/p>\n<p>Democracia es el nombre que se da a la estructuraci\u00f3n estable, en la sociedad civil, de un movimiento abierto a la autoorganizaci\u00f3n de todo ciudadano en su seno y a la deliberaci\u00f3n incluyente, con el fin de coordinar la pr\u00e1ctica pol\u00edtica de los ciudadanos que integran el movimiento. La democracia no es un m\u00e9todo, sino una manera de organizar las relaciones entre las personas que integran el movimiento, que se basa en la igual libertad de todos sus participantes. La democracia es un elemento inherente a la existencia del propio movimiento. Veamos esto con un poco m\u00e1s de detalle.<\/p>\n<p>El pensamiento humano, la psique, posee un car\u00e1cter dial\u00f3gico: la participaci\u00f3n de los individuos en situaciones de libre deliberaci\u00f3n y di\u00e1logo para elaboraci\u00f3n de proyectos comunes con el objeto de orientar la praxis de los individuos directamente participantes en el proceso, origina la creaci\u00f3n o surgimiento de nuevas ideas y planteamientos antes no existentes. Estas nuevas ideas orientadoras de la praxis tienen en cuenta las objeciones de los participantes, y tienen la capacidad de cambiar las concepciones previas de los mismos. La deliberaci\u00f3n libre posee esta cualidad.<\/p>\n<p>Por otro lado, la actividad subsiguiente, organizada democr\u00e1ticamente, sin subordinaci\u00f3n a la tarea rectora de nadie \u2013 la actividad no planeada conforme al esquema de divisi\u00f3n del trabajo entre quien concibe y quien, sin saber por qu\u00e9, ejecuta-, genera en los individuos participantes, que deben protagonizar su actividad en la ejecuci\u00f3n de los compromisos adoptados, nuevas capacidades y facultades antes no pose\u00eddas \u2013nuevas \u201cfuerzas productivas\u201d o fuerzas capaces de objetivaci\u00f3n- . La posibilidad de intervenir en la actividad, y conseguir la autorrealizaci\u00f3n de la persona \u2013el ser humano es un ser pr\u00e1xico- es la matriz donde nacen las cualidades intelectuales, t\u00e9cnicas y morales requeridas por la democracia: la aret\u00e9 \u2013la virtud- de la democracia tiene su nacimiento en la propia pr\u00e1ctica democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>Virtud \u2013aret\u00e9- es el nombre que en la tradici\u00f3n de la democracia se dio a la moral democr\u00e1tica; y en \u00e9sta se otorga prioridad absoluta a los deberes que los individuos ciudadanos tienen contra\u00eddos respecto a los asuntos p\u00fablicos atinentes a su comunidad social. El primer deber es luchar por el bien com\u00fan de la sociedad, lo que implica deliberar previamente sobre cu\u00e1l es el proyecto pol\u00edtico que favorece el bien com\u00fan de la polis, y luego ejecutar los acuerdos adoptados. Esta moralidad prioritariamante p\u00fablica \u2013virtudes p\u00fablicas contra vicios privados- define una antropolog\u00eda humana. Esta moralidad tiene su origen en la experiencia pr\u00e1xica desarrollada por quienes se comprometen en la praxis del movimiento. Veamos esto un poco m\u00e1s detenidamente:<\/p>\n<p>La praxis democr\u00e1tica se puede descomponer anal\u00edticamente en una triple actividad: deliberaci\u00f3n en pi\u00e9 de igualdad, entre los dem\u00e1s\/ ante los dem\u00e1s, mediante el uso p\u00fablico y libre, de la palabra \u2013dokein-; ejercicio de los cometidos previamente acordados, que deben ser llevados a la pr\u00e1ctica directamente por los ciudadanos deliberantes, los cuales asumen el compromiso p\u00fablico de ejecutarlos en la medida de sus capacidades \u2013praxis\/ prattein-; rendimiento p\u00fablico de cuentas ante los dem\u00e1s, del cumplimiento de los compromisos \u2013l\u00e9guein did\u00f3nai-. El deseo de ser apreciado en la comunidad c\u00edvica constituida, en el presente, por el movimiento de ciudadanos en el que el individuo se integra, como resultado del cumplimiento de los compromisos adoptados libre y p\u00fablicamente y por la eficacia en la ejecuci\u00f3n de los mismos; el deseo de que se reconozca su derecho a tomar la palabra y deliberar, siendo escuchado con respeto por su saber, intuici\u00f3n y tacto en la previsi\u00f3n de los asuntos pol\u00edticos \u2013fr\u00f3nesis\/ prudentia- e incluso con admiraci\u00f3n, no con rechifla, son las experiencias que generan el desarrollo de la moral p\u00fablica que denominamos Virtud \u2013aret\u00e9- .<\/p>\n<p>La necesidad de reconocimiento social por parte de la comunidad ciudadana activa para el individuo formante de ella es mucho m\u00e1s fuerte de lo que pensamos a primera vista. La nueva personalidad del ciudadano democr\u00e1tico, resultado de su auto desarrollo mediante la actividad, es resultado, en primer lugar, de la actividad socialmente organizada, y de la ayuda de otros. La posibilidad de pervivencia de la nueva personalidad democr\u00e1tica depende de la existencia de la colectividad democr\u00e1tica, sin la cual deja de ser posible la realizaci\u00f3n del individuo . El reconocimiento hacia la comunidad democr\u00e1tica y el esfuerzo por que se mantenga son evidencias para el individuo.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la verdadera ciudadan\u00eda, en el sentido hondo del t\u00e9rmino que posee en la tradici\u00f3n republicana de la democracia, surge tan s\u00f3lo de la participaci\u00f3n activa en el movimiento. Pues ser ciudadano no es tener garant\u00eda de poseer determinados derechos otorgados por el imperium: eso es ser s\u00fabdito. Ser ciudadano es \u201cmandar y obedecer por turno\u201d en los asuntos p\u00fablicos; esto implica que en un hipot\u00e9tico, y futuro, poder pol\u00edtico democr\u00e1tico, en el que la ciudadan\u00eda ejerza la soberan\u00eda, \u00e9sta debe desempa\u00f1ar directamente, como m\u00ednimo, la facultad legislativa.<\/p>\n<p>Por lo tanto, la democracia, esto es, el concreto movimiento de masas ciudadanas, hist\u00f3ricamente existente, constituido por el demos, posee un car\u00e1cter ontol\u00f3gico. Es elemento constituyente, auto creador, que construye al agente social colectivo, al bloque social subalterno organizado que se revela contra su situaci\u00f3n de dominio. La pr\u00e1ctica ordenada por la democracia es una pr\u00e1ctica nueva, constituida conforme a una concepci\u00f3n de las relaciones sociales, en el sentido fuerte del t\u00e9rmino, basadas en la libertad: la democracia genera una nueva cultura in nuce, all\u00ed donde se practica.<\/p>\n<p>La democracia construye al propio movimiento como agente social colectivo y solidario. La democracia genera la deliberaci\u00f3n colectiva, y da lugar a la pr\u00e1ctica directa del movimiento que modifica la situaci\u00f3n. Desarrolla experiencia pol\u00edtica y saber pr\u00e1ctico. Interpela a la inclusi\u00f3n en el movimiento de nuevas individualidades Tambi\u00e9n es el medio que permite la autoconstrucci\u00f3n libre y voluntaria de los individuos participantes en el movimiento que se revela contra su situaci\u00f3n de dominio. La pr\u00e1ctica democr\u00e1tica es el agente creador de la nueva sociedad, de la nueva cultura y de la nueva antropolog\u00eda individual, all\u00ed donde se practique y al nivel m\u00e1s elemental en que se practique. La pr\u00e1ctica de la democracia, directamente, por parte de los ciudadanos organizados en el movimiento, es la energ\u00eda \u2013en\u00e9rgueia, praxis- que genera la ciudadan\u00eda, y construye el demos.<\/p>\n<p>Otra caracter\u00edstica que apunta en el movimiento, y que es inherente a todo movimiento democr\u00e1tico \u2013esto es: \u201cpopular\u201d- es la constituci\u00f3n de un bloque social, que abarca a las diversas clases subalternas, y al que la tradici\u00f3n de la democracia ha denominado precisamente \u201cPueblo\u201d, o \u201cdemos\u201d. El movimiento no se organiza sobre la base de la identidad de lo que nosotros entendemos en la actualidad como una clase social en el sentido actual y estrecho del t\u00e9rmino, sociol\u00f3gico y a la par obrerista, que las tradiciones socialdem\u00f3crata, comunista y anarquista elaboraron tras la derrota de la oleada revolucionaria de la AIT. Lo que vemos emerger es un Bloque Social, formado por una muchedumbre que incluye todos los segmentos sociales subalternos, explotados y dominados por el gran capital, esto es, a la totalidad de la plebe. Este sujeto social hoy en ciernes, que abarca conativamente a la mayor\u00eda de la sociedad, es el que ha fraguado siempre, anteriormente, como condici\u00f3n de posibilidad, en los periodos hist\u00f3ricos en los que la sociedad se replante\u00f3 su propia ordenaci\u00f3n social: la Revoluci\u00f3n Francesa, la Revoluci\u00f3n de 1848, la oleada revolucionaria de la AIT, durante los a\u00f1os sesenta del siglo XlX, la Revoluci\u00f3n Europea posterior a la primera guerra mundial, la movilizaci\u00f3n del \u201c68\u201d\/ 71&#8230;<\/p>\n<p>A esta mayor\u00eda social despose\u00edda, explotada y dominada por los plut\u00f3cratas y potentados del gran capital se le denomin\u00f3, con lenguaje procedente de la Revoluci\u00f3n Francesa, como ya adelant\u00e9, \u201cproletariado\u201d; y a la acci\u00f3n encaminada a constituir a todos los segmentos subalternos, plebeyos o populares, en facci\u00f3n confrontada antag\u00f3nicamente contra la burgues\u00eda capitalista, se le denomin\u00f3 la constituci\u00f3n en \u201cclase\u201d. Podemos registrar esto en el memorable an\u00e1lisis hist\u00f3rico de los sectores constituidos bajo el nombre de \u201cclase\u201d durante los primeros cuarenta a\u00f1os del siglo XlX en Inglaterra, que realiz\u00f3 E. P. Thompson , el cual nos revela el car\u00e1cter de bloque popular organizado que pose\u00eda el agente definido como clase.<\/p>\n<p>Esta caracter\u00edstica, que permite augurar una posible organizaci\u00f3n del demos, es propia tambi\u00e9n del actual movimiento. Quienes procedemos de las organizaciones de la izquierda, debemos liberarnos de reservas doctrinarias, de \u00edndole economicista, y valorarla como muy beneficiosa. En el modelo organizativo contrario, la articulaci\u00f3n previa de las diversas fracciones de la subalternidad de forma separada, fragua identidades segmentarias, que desarrollan las unas hacia las otras intereses particulares confrontados, alimentados por las intelectualidades org\u00e1nicas de esos proyectos cuyo modus vivendi depende de la organizaci\u00f3n estanca de su segmento social y de la desactivaci\u00f3n de la participaci\u00f3n como medio para conseguir la representaci\u00f3n en exclusiva del segmento social. En esas condiciones, se pueden producir negociaciones estrat\u00e9gicas entre los diversos sectores subalternos organizados, pero no una deliberaci\u00f3n incluyente de los diversos sectores sociales y de sus problemas y expectativas, capaz de generar, confianza mutua y un nuevo proyecto social com\u00fan.<\/p>\n<p>La organizaci\u00f3n de todos los segmentos populares, subalternos, explotados y dominados por el gran capital plantea de inmediato el asunto de la hegemon\u00eda. Y lo plantea de la forma adecuada: se trata de que el movimiento lleve las deliberaciones creativas, creadoras de nuevo proyecto social, a partir de las experiencias de lucha y de los recursos civilizatorios dominados por los individuos organizados \u2013los saberes o Dynameis, es decir, las fuerzas productivas- hasta sus \u00faltimas consecuencias, no de tratar de introducir desde fuera un recetario previamente decidido a partir de postulados afirmados. Pero el debate por la hegemon\u00eda social: el desarrollo de proyectos pol\u00edticos, esto es, de alternativa de sociedad, tan s\u00f3lo se puede producir como resultado de la organizaci\u00f3n, la praxis y la deliberaci\u00f3n de un movimiento de estas caracter\u00edsticas, semejante a aquellos otros bajo cuya existencia hist\u00f3rica se produjeron situaciones verdaderas de alternativa de sociedad.<\/p>\n<p>Una tercera caracter\u00edstica del movimiento naciente es su organizaci\u00f3n transnacional, consecuencia de ese verdadero cosmopolitismo no ret\u00f3rico, que permite al movimiento rebasar sin problemas los marcos estatales y abre la posibilidad de que el nuevo movimiento sea capaz de articular respuestas pol\u00edticas alternativas en los nuevos \u00e1mbitos regionales pluriestatales que constituyen actualmente las nuevas formaciones econ\u00f3mico sociales instauradas por el capitalismo. Gracias a la existencia del nuevo movimiento estamos hoy en mejores condiciones de plantear una lucha sin compromisos contra el gran capital en Europa, y de tratar de establecer instituciones pol\u00edticas que pongan la econom\u00eda bajo control de la ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p><strong>La izquierda tradicional en la encrucijada<\/strong><br \/>\nTodas estas caracter\u00edsticas que he enumerado son una novedad respecto del inmediato periodo hist\u00f3rico que se ha cerrado. Son prueba de que una nueva cultura pol\u00edtica y organizativa se abre paso, como resultado de nuevas experiencias de vida. La propia cultura de los individuos, las nuevas exigencias sentidas por las subjetividades, las nuevas experiencias generadas por el mundo en que se vive, muy en especial las creadas por el capitalismo de la era de la globalizaci\u00f3n, son elementos cruciales que determinan una nueva \u00e9poca y marcan a las generaciones que se incorporan a la vida pol\u00edtica.<br \/>\nLa estructuraci\u00f3n pol\u00edtica org\u00e1nica de este nuevo sujeto social est\u00e1 por venir, como el propio movimiento. Pero, si se desarrolla tendr\u00e1 que reproducir las caracter\u00edsticas que posee el movimiento democr\u00e1tico: el eventual proyecto pol\u00edtico que surja del mismo tendr\u00e1 que poseer organicidad. No sirve como inspiraci\u00f3n la experiencia pol\u00edtica que la izquierda ha desarrollado desde la derrota de la AIT, con excepciones moment\u00e1neas abiertas en los periodos de lucha de masas \u2013el periodo de los consejos de los a\u00f1os posteriores a la primera guerra mundial, por ejemplo-. No sirven las formas pol\u00edticas de los partidos de masas org\u00e1nicas de las experiencias sociales del obrero poco culto del mundo fabril estable, hoy ya desaparecido.<\/p>\n<p>Hace ya casi cien a\u00f1os, un hombre comprometido con el movimiento democr\u00e1tico revolucionario de su \u00e9poca, el movimiento de los consejos, Antonio Gramsci, escribi\u00f3: \u201cEl comunismo (.) no es sino el movimiento real de rebeli\u00f3n de todo el pueblo trabajador, que lucha por liberarse de la opresi\u00f3n econ\u00f3mica y espiritual del r\u00e9gimen capitalista y que, con relaci\u00f3n a sus propias experiencias directas, construye los organismos que se revelan m\u00e1s id\u00f3neos para el cumplimiento de aquellos fines determinados en cada oportunidad por el mismo desarrollo de la lucha general\u201d .<\/p>\n<p>La vieja izquierda ha quedado definitivamente desvinculada de su relaci\u00f3n organizativa, directa con las masas sociales, como resultado del nuevo cambio de \u00e9poca impulsado por el capitalismo, que ha deshecho las antiguas bases sociales e identitarias en las que la izquierda se asentaba. A consecuencia de esto, ha perdido el norte, y sigue sin entender nada de lo que est\u00e1 sucediendo. Observa los nuevos acontecimientos con desconfianza e inseguridad. Oscila entre el deseo de convertir el \u201cmovimiento de movimientos\u201d en una cantera de voto y el despecho crispado de quien sabe que su interpelaci\u00f3n no obtiene respuesta al otro lado. Las dos caracter\u00edsticas en las que se cifra su comportamiento son la comprensi\u00f3n de la pol\u00edtica como representaci\u00f3n del electorado en las instituciones del estado y la valoraci\u00f3n instrumental de los movimientos sociales.<\/p>\n<p>S\u00ed se producen incorporaciones meritorias al movimiento de grupos e individualidades, procedentes de la izquierda tradicional, normalmente provenientes de las alas izquierdas de la misma, pero ese es el l\u00edmite. En otras sociedades hemos visto c\u00f3mo importantes destacamentos de la izquierda de los a\u00f1os sesenta y setenta se han incorporado lealmente al movimiento democr\u00e1tico emergente y son los primeros en propulsarlo. A tener en cuenta el papel de Refundaci\u00f3n Comunista en Italia. Como declaran las tesis presentadas por esta fuerza pol\u00edtica realmente democr\u00e1tica<br \/>\n-no temerosa del movimiento, sino comprometida muy a fondo con el mismo-, la aut\u00e9ntica vanguardia de la sociedad es el propio movimiento de masas, a trav\u00e9s del cual se expresa directamente la ciudadan\u00eda. Y el papel del partido, al igual que el de las dem\u00e1s organizaciones y asociaciones c\u00edvicas y pol\u00edticas que sean verdaderamente de izquierdas y pretendan desempe\u00f1ar un papel hist\u00f3rico, progresista, en el presente ciclo, es promover la autoorganizaci\u00f3n libre de la ciudadan\u00eda en el seno de movimiento.<\/p>\n<p>Al principio de este art\u00edculo he citado un paso particularmente ilustrador, extra\u00eddo de una de las importantes obras de Arthur Rosenberg, intelectual y revolucionario comprometido con la oleada democr\u00e1tica que se levant\u00f3 como consecuencia de la Primera Guerra Mundial. Quiero volver sobre ella para reiterar que la democracia no es un mero expediente electoral. Democracia, es el nombre de un movimiento de masas articulado que es capaz de desarrollar, a partir de la lucha pol\u00edtica organizada de la ciudadan\u00eda, y de la experiencia consiguiente de la misma, un proyecto, a la vez econ\u00f3mico social y de construcci\u00f3n de nuevo poder pol\u00edtico. Y para esperanza nuestra, la democracia despunta nuevamente en la historia y en nuestras vidas. Al igual que ocurri\u00f3 en la \u00e9poca en que Marx y Engels escribieron el Manifiesto, la democracia vuelve a ser hoy \u201cun movimiento hist\u00f3rico que se est\u00e1 desarrollando ante nuestros ojos\u201d.<\/p>\n<p>Valldoreix, 7 de marzo de 2003<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa democracia como cosa en s\u00ed, como abstracci\u00f3n, no existe en la vida hist\u00f3rica, sino que la democracia es siempre un determinado movimiento pol\u00edtico, conducido por determinadas fuerzas y clases que luchan por determinadas finalidades. Un estado democr\u00e1tico, es en consecuencia, un estado en el que gobierna el movimiento de la democracia\u201d Arthur Rosenberg, Democracia y Socialismo. Aporte a la historia pol\u00edtica de los \u00faltimos 150 a\u00f1os (1789-1937), Ed. Claridad, Buenos Aires, 1966  Una nueva \u00e9poca Un nuevo ciclo de luchas sociales se ha abierto, y un nuevo sujeto pol\u00edtico ha hecho acto de presencia en la historia: lo hemos visto en la calle. El s\u00e1bado 15 de febrero en nuestras ciudades y en decenas de ciudades de otros pa\u00edses. En noviembre, en Florencia. Antes, en la manifestaci\u00f3n contra la cumbre del G8, en Barcelona. Y en Porto Alegre y en G\u00e9nova&#8230; Una nueva \u00e9poca nace y su caracter\u00edstica fundamental es que la plebe, el demos, la multitud, osa nuevamente, constituirse en opini\u00f3n p\u00fablica organizada; se atreve, otra vez, a protagonizar la pr\u00e1ctica pol\u00edtica y a disputar el poder a la plutocracia capitalista y su cohorte de poderes. Ya nada ser\u00e1 igual.  A destacar: lo que hemos visto movilizarse en Barcelona, Madrid y Londres, en Florencia, es ciertamente un n\u00famero a\u00fan peque\u00f1o de la totalidad de la poblaci\u00f3n \u2013aunque \u00a1qui\u00e9n lo hubiese so\u00f1ado hace, tan s\u00f3lo, cuatro a\u00f1os!-, pero su composici\u00f3n revela que lo que se est\u00e1 movilizando abarca en potencia a todo el espectro social del demos; a las 8 d\u00e9cimas partes de la sociedad \u2013 lo que, continuando la vieja tradici\u00f3n de la democracia, recuperada por el jacobinismo, Robespierre denominaba \u201cproletariado\u201d-.  Falta a\u00fan mucha gente, y mucha organizaci\u00f3n estable micro fundamentada, mucha participaci\u00f3n. Por eso, tan s\u00f3lo es el fantasma del demos lo que recorre hoy Europa. El bloque subalterno de la sociedad civil no est\u00e1 a\u00fan lo suficientemente organizado como para poder dominar democr\u00e1ticamente la actividad social que produce y reproduce la vida, e instaurar un nuevo poder pol\u00edtico democr\u00e1tico, pero se expresa y genera una nueva opini\u00f3n p\u00fablica. Conviene que abramos una reflexi\u00f3n para tomar conciencia de todas las cosas que han sucedido en los \u00faltimos tiempos ante nuestros ojos, y muy en especial el 15 de febrero.  Nuevamente hemos visto al mismo sujeto que se ha ido configurando en los \u00faltimos cuatro a\u00f1os, salir a la movilizaci\u00f3n. Se confirma la incorporaci\u00f3n a la lucha de una nueva generaci\u00f3n, con mayor formaci\u00f3n intelectual y t\u00e9cnica media que la que protagoniz\u00f3 las luchas hace 30 a\u00f1os Esta generaci\u00f3n nueva est\u00e1 sociol\u00f3gicamente constituida, desde una estimaci\u00f3n que d\u00e9 relevancia a las relaciones sociales de producci\u00f3n, por actuales o futuros asalariados, asalariados-precarios, trabajadores aut\u00f3nomos supeditados al dominio del gran capital, profesionales y peque\u00f1os propietarios \u2013se hace hoy muy dif\u00edcil diferenciar entre el trabajador asalariado estable, el asalariado sometido a precariedad, el trabajador organizado en empresa cooperativa a la que se subcontrata, el trabajador aut\u00f3nomo individual, y el peque\u00f1o propietario de un establecimiento &#8211; .   Esta generaci\u00f3n joven forma la vanguardia de todo un conjunto de poblaci\u00f3n, de su misma generaci\u00f3n y de otras anteriores, que ya apunta en las movilizaciones. Cuando uso el t\u00e9rmino vanguardia lo hago en sentido estricto, como punta de lanza que se moviliza con m\u00e1s facilidad que el resto. La verdadera vanguardia de la sociedad, ese 15\/ 20 % que est\u00e1 dispuesto a movilizarse ya, ni se deja sustituir ni puede ser confundida con los estados mayores de las viejas estructuras pol\u00edticas dispuestos a sustituir a los dem\u00e1s. Gracias a esa nueva vanguardia social encabezada por la generaci\u00f3n joven de las clases subalternas, dominadas por el capitalismo, hemos visto recuperar la voz a la sociedad democr\u00e1tica, subalterna, al pueblo \u2013al demos-. Convocadas a la lucha antiimperialista , se han vuelto a movilizar las generaciones de la lucha antifranquista, lo que revela que los sectores sociales que lucharon por las libertades, fueron derrotados pero no est\u00e1n vencidos.  Hay que mejorar el an\u00e1lisis sobre el bloque social que se ha expresado en la protesta contra la guerra y por un orden internacional justo. Tanto sobre este sector joven como sobre los otros que han comparecido en las movilizaciones. S\u00ed podemos ver que hoy por hoy, la estructuraci\u00f3n estable permanente de esta ciudadan\u00eda es a\u00fan d\u00e9bil. Pero esto tambi\u00e9n revela un dato nuevo. Tradicionalmente el viejo movimiento obrero y popular alcanzaba cotas altas de movilizaci\u00f3n en la medida en que exist\u00edan instrumentos organizativos estables y micro fundamentados, de masas. Ahora, eso que ser\u00eda muy deseable, a\u00fan no existe, pero, sin embargo, el nivel de la movilizaci\u00f3n es muy elevado.   La pujanza del nuevo \u00e1mbito social deliberativo construido y la fuerza de la nueva Opini\u00f3n P\u00fablica alternativa, emergente, se basa en la elaboraci\u00f3n de opiniones pol\u00edticas a partir de la informaci\u00f3n y de intercambios de opiniones informales. Y en la experiencia inmediata que poseen como individuos de la sociedad presente. Tambi\u00e9n en el manejo de nuevas tecnolog\u00edas inform\u00e1ticas. Esta respuesta ante la informaci\u00f3n, la capacidad consiguiente de elaborarla, la capacidad para discutirla en grupos informales muestra que este amplio sector popular est\u00e1 intelectualmente capacitado.   Estamos ante una situaci\u00f3n de aumento de la actividad ciudadana en sus actitudes p\u00fablicas, y ante la reconstrucci\u00f3n de una nueva Opini\u00f3n P\u00fablica popular, plebeya. El bloque social activo que se dibuja va a crecer, tanto como consecuencia de las afinidades con la poblaci\u00f3n que todav\u00eda no se ha movilizado, pero que coincide en sus experiencias generacionales, en sus expectativas, en su sociolog\u00eda, etc., con los sectores movilizados, como por la forma de organizar la movilizaci\u00f3n, democr\u00e1tica, no autoritaria, inclusiva, no supeditada a las viejas instituciones electoralistas, y tambi\u00e9n por el \u00e9xito obtenido por las movilizaciones que se han desarrollado hasta el presente, raz\u00f3n nada desde\u00f1able.  La esperanza de construir colectivamente un mundo mejor \u2013\u201cotro mundo es posible\u201d-, los valores de libertad e igualdad, que han permanecido latentes, pero alentando, en la cultura popular hija de las luchas democr\u00e1ticas antifascistas, han vuelto a encarnarse en un sujeto colectivo, y han vuelto a constituir una fuerza beligerante pol\u00edticamente. Podemos afirmar que esta es una realidad irreversible. Esto quiere decir que en esa din\u00e1mica abierta, el nuevo sujeto social, va a ir desarrollando deliberaci\u00f3n y actividad, y va a ir ampliando su capacidad de organizaci\u00f3n, mediante la inclusi\u00f3n de nuevos sectores; va ir construyendo sociedad civil, reticulando redes democr\u00e1ticas de acci\u00f3n y de control de la actividad en el interior de las estructuras organizadas, ya existentes, de actividad y producci\u00f3n, hoy dominadas por el capital o por el poder pol\u00edtico olig\u00e1rquico, no controlado; va a ir generando experiencia y proyecto pol\u00edtico propio, salvo que sea derrotada por la derecha.   Pero, para que esta situaci\u00f3n nueva que apunta, decaiga o inflexione, es precisa una lucha y un triunfo de la derecha sobre el movimiento. Cosa que no est\u00e1 predicha, ni mucho menos. Por el momento, la derecha, cogida por sorpresa, no puede ni tan siquiera presentar batalla de forma inmediata y eficiente al presente movimiento. Mas, a\u00fan en el peor de los casos posibles: la historia es irreversible. El pasado ya no volver\u00e1 bajo ninguno de los supuestos futuros posibles. Nada volver\u00e1 a ser como es; como ha sido.<\/p>\n<p>Lo viejo no acaba de morir El demos que se ha movilizado lo ha hecho manifestando firmeza y claridad de ideas en torno a principios de car\u00e1cter fuertemente moral y pol\u00edtico: no a la prepotencia de EUA que trata de imponer su nuevo orden mundial. No a la guerra. Denuncia de los intereses que se ventilan por debajo: el petr\u00f3leo. Por otra parte, ya el nacimiento del movimiento es el resultado de una conciencia radicalmente anticapitalista, pues surge para protestar y rechazar la \u201cglobalizaci\u00f3n\u201d, esto es la pol\u00edtica econ\u00f3mica impulsada por el gran capital internacional, que ha consistido en destruir los controles generados desde la Segunda Guerra Mundial para proteger el mercado de trabajo y salvaguardar de la pirater\u00eda el mercado financiero.  El car\u00e1cter inmediatamente internacionalista del movimiento es otra evidencia que nos habla de la clara conciencia pol\u00edtica que poseen sus miembros; el movimiento hace gala de un cosmopolitismo no ret\u00f3rico.  En resumen: su nivel de politizaci\u00f3n y su antagonismo anticapitalista pr\u00e1cticos, no meramente declarativos, son mucho mayores que el de las actuales organizaciones pol\u00edticas de la izquierda que se amparan bajo nombres de fuerzas pol\u00edticas anta\u00f1o gloriosas. El movimiento democr\u00e1tico se ha levantado en lucha por la libertad entendida, de forma relacional, como no dominaci\u00f3n, o no supeditaci\u00f3n de los seres humanos a la voluntad explotadora y ense\u00f1oreadora de la minor\u00eda capitalista. Y ha asumido consecuentemente la lucha pol\u00edtica directa contra la explotaci\u00f3n y la dominaci\u00f3n de la sociedad civil a manos de la plutocracia capitalista \u2013la lucha contra el dominium- y la lucha contra el despotismo del poder pol\u00edtico desatado que trata de someter por la fuerza militar a la ciudadan\u00eda y al mundo entero a sus pretensiones \u2013la lucha contra el imperium-. Se ponen en discusi\u00f3n tanto las relaciones de poder que organizan la econom\u00eda capitalista como las relaciones de poder que estructuran las instituciones pol\u00edticas y parlamentarias y las sostienen al margen de la voluntad de la ciudadan\u00eda, en manos de oligarqu\u00edas cooptadas.  Esto debe hacer reflexionar a quienes somos miembros de la vieja izquierda sobre nuestro tradicional discurso que insist\u00eda en una pretendida inconsciencia de las masas, que faltas de direcci\u00f3n pol\u00edtica, no eran capaces de desarrollar criterios pol\u00edticos fuertes propios. Una movilizaci\u00f3n contra la guerra imperialista en Irak, o contra la globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica, es algo muy alejado de la simple experiencia espont\u00e1nea de \u00edndole salarial, que propugna quejas y reivindicaciones de ese tenor.   Tambi\u00e9n ha quedado puesto en entredicho el tradicional expediente que achaca nuestra incapacidad a la influencia de los medios de comunicaci\u00f3n que intoxican a las masas: la masividad \u201cintoxicadora\u201d de los medios de comunicaci\u00f3n sobre el asunto de la guerra del Irak ha sido flagrante, pero, sin embargo, este hecho ha provocado la irritaci\u00f3n de la gente que ha sentido que el discurso era mendaz, c\u00ednico y prepotente.  La prepotencia pol\u00edtica ha movido las conciencias tanto ahora como cuando la cumbre de Barcelona. Existe una muy clara y firme conciencia de repulsa a unas determinadas formas de hacer la pol\u00edtica. Queda claro que un amplio sector de la sociedad posee criterios firmes de \u00edndole moral-pol\u00edtica, y si la vieja izquierda no hemos sabido conectar con ellos es porque nos hemos equivocado. A empezar, por tratar de auto otorgarnos el papel de elite dirigente.  La gente movilizada no tiene una particular predisposici\u00f3n en contra de las organizaciones pol\u00edticas tradicionales de la izquierda, sino que se muestra meramente indiferente y desinteresada hacia las mismas y hacia sus intentos de instrumentalizaci\u00f3n. Un ejemplo curioso e interesante ha sido la \u201crespuesta\u201d de la ciudadan\u00eda movilizada a los intentos de encabezar las manifestaciones por la paz, desarrolladas durante el 15 de febrero, por parte de los partidos y sindicatos. Durante las semanas previas, fuerzas pol\u00edticas y sindicales que hab\u00edan estado ausentes de la movilizaci\u00f3n anterior y de la organizaci\u00f3n de la jornada de lucha, acudieron al olor del \u00e9xito de la movilizaci\u00f3n y exigieron ocupar con sus personalidades de relieve los puestos de cabecera de la manifestaci\u00f3n, plantearon la necesidad de asumir esl\u00f3ganes, de realizar p\u00fablicamente determinadas declaraciones, etc. Para la ciudadan\u00eda democr\u00e1tica activada, esa gente no existi\u00f3: las \u201ccabeceras\u201d de \u201cprohombres- y- promujeres\u201d fueron ignoradas, al igual que las consignas oficiales, no como pataleta y en se\u00f1al de protesta, sino por indiferencia ante algo que se sabe postizo e inerte.  Las evidencias que vamos presenciando revelan que la sociedad dispuesta a la respuesta pol\u00edtico moral, y a la movilizaci\u00f3n no se muestra propensa a hacer dep\u00f3sito de confianza en ninguna organizaci\u00f3n que se auto proponga para gestionar en clave de profesionales de la pol\u00edtica la representaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda. Esta ha sido precisamente una de las condiciones que han posibilitado el desarrollo tan desconcertantemente r\u00e1pido del nuevo movimiento, en los diversos estados y a nivel mundial: el car\u00e1cter democr\u00e1tico de base del movimiento, y su car\u00e1cter inclusivo, que trata de unir, de poner de acuerdo mediante la deliberaci\u00f3n no prefijada a todos los sectores que se aproximan, y que admite todo tipo de nueva organizaci\u00f3n o colectivo \u2013\u201cmovimiento de movimientos\u201d- sin desconfiar de su car\u00e1cter previo organizado, sin rechazar los planteamientos que traiga, pero que, a la vez, no contempla la posibilidad de la \u201cnegociaci\u00f3n\u201d de colectivo a colectivo, sino la deliberaci\u00f3n p\u00fablica, el acuerdo eventual, el desarrollo creativo de nuevas ideas, gracias a la deliberaci\u00f3n, y la posibilidad de sostener opiniones diversas en asuntos.<\/p>\n<p>La democracia, una nueva forma de construir un sujeto El movimiento emergente siente la necesidad de mejorar su autoorganizaci\u00f3n, y va dot\u00e1ndose paulatinamente de formas organizativas estables. A t\u00edtulo de ejemplo, en el n\u00famero de enero de El Viejo Topo, David Catal\u00e1n daba cuenta con cautela de mejoras de los niveles organizativos del movimiento en Catalu\u00f1a. En todas partes se discute la forma de dotarse de estructuras estables suficientes y democr\u00e1ticas.   Las nuevas formas que estructuren en concreto el bloque social emergente, es decir, el demos o pueblo que lucha por constituirse en poder \u2013en kratos- no pueden ser conocidas por adelantado, ni pueden ser resultado de elaboraciones en laboratorios politol\u00f3gicos. Las formas organizativas ser\u00e1n fruto del debate, de la experiencia pol\u00edtica desarrollada por las luchas que se avecinan, de las necesidades sentidas y de la deliberaci\u00f3n interna del movimiento. Pero algunas cosas sabemos ya sobre sus trazos futuros, porque son evidencias del presente.   En primer lugar, que el entramado que emerge no es un medio, o instrumento al servicio de ninguna fuerza pol\u00edtica constituida externa al mismo, porque el movimiento que se est\u00e1 construyendo no es, ni se entiende a s\u00ed mismo, como instrumento t\u00e1ctico o puntual al servicio de una estrategia \u201cde parte\u201d, ni como medio organizativo al servicio de la recolecci\u00f3n de votos de otras organizaciones pol\u00edticas. Los fines del movimiento son exclusivamente los que el mismo se va planteando deliberativamente, y su finalidad organizativa es precisamente posibilitar el protagonismo directo de la ciudadan\u00eda organizada sobre sus propios actos y sus propias vidas, la reapropiaci\u00f3n en el seno de la sociedad civil de su destino pol\u00edtico colectivo.  Como se comprende f\u00e1cilmente, para las gentes organizadas en el movimiento, la democracia no es un medio institucionalizado que sirve como procedimiento instrumental para el acuerdo entre individualidades aisladas o colectividades sociales ya preconstituidas, cuyos intereses y deseos est\u00e1n prefijados. Ni es el expediente por el cual nuestras preferencias individuales orientan la gesti\u00f3n p\u00fablica de las instituciones burocr\u00e1ticas, previamente existentes, del estado y de sus recursos. Ni el instrumento que permite la elecci\u00f3n de elites gestoras gobernantes en las cuales delegar la gesti\u00f3n de los asuntos p\u00fablicos ya preestablecidos mediante la agencia estatal.   Democracia es el nombre que se da a la estructuraci\u00f3n estable, en la sociedad civil, de un movimiento abierto a la autoorganizaci\u00f3n de todo ciudadano en su seno y a la deliberaci\u00f3n incluyente, con el fin de coordinar la pr\u00e1ctica pol\u00edtica de los ciudadanos que integran el movimiento. La democracia no es un m\u00e9todo, sino una manera de organizar las relaciones entre las personas que integran el movimiento, que se basa en la igual libertad de todos sus participantes. La democracia es un elemento inherente a la existencia del propio movimiento. Veamos esto con un poco m\u00e1s de detalle.   El pensamiento humano, la psique, posee un car\u00e1cter dial\u00f3gico: la participaci\u00f3n de los individuos en situaciones de libre deliberaci\u00f3n y di\u00e1logo para elaboraci\u00f3n de proyectos comunes con el objeto de orientar la praxis de los individuos directamente participantes en el proceso, origina la creaci\u00f3n o surgimiento de nuevas ideas y planteamientos antes no existentes. Estas nuevas ideas orientadoras de la praxis tienen en cuenta las objeciones de los participantes, y tienen la capacidad de cambiar las concepciones previas de los mismos. La deliberaci\u00f3n libre posee esta cualidad.   Por otro lado, la actividad subsiguiente, organizada democr\u00e1ticamente, sin subordinaci\u00f3n a la tarea rectora de nadie \u2013 la actividad no planeada conforme al esquema de divisi\u00f3n del trabajo entre quien concibe y quien, sin saber por qu\u00e9, ejecuta-, genera en los individuos participantes, que deben protagonizar su actividad en la ejecuci\u00f3n de los compromisos adoptados, nuevas capacidades y facultades antes no pose\u00eddas \u2013nuevas \u201cfuerzas productivas\u201d o fuerzas capaces de objetivaci\u00f3n- . La posibilidad de intervenir en la actividad, y conseguir la autorrealizaci\u00f3n de la persona \u2013el ser humano es un ser pr\u00e1xico- es la matriz donde nacen las cualidades intelectuales, t\u00e9cnicas y morales requeridas por la democracia: la aret\u00e9 \u2013la virtud- de la democracia tiene su nacimiento en la propia pr\u00e1ctica democr\u00e1tica.   Virtud \u2013aret\u00e9- es el nombre que en la tradici\u00f3n de la democracia se dio a la moral democr\u00e1tica; y en \u00e9sta se otorga prioridad absoluta a los deberes que los individuos ciudadanos tienen contra\u00eddos respecto a los asuntos p\u00fablicos atinentes a su comunidad social. El primer deber es luchar por el bien com\u00fan de la sociedad, lo que implica deliberar previamente sobre cu\u00e1l es el proyecto pol\u00edtico que favorece el bien com\u00fan de la polis, y luego ejecutar los acuerdos adoptados. Esta moralidad prioritariamante p\u00fablica \u2013virtudes p\u00fablicas contra vicios privados- define una antropolog\u00eda humana. Esta moralidad tiene su origen en la experiencia pr\u00e1xica desarrollada por quienes se comprometen en la praxis del movimiento. Veamos esto un poco m\u00e1s detenidamente:   La praxis democr\u00e1tica se puede descomponer anal\u00edticamente en una triple actividad: deliberaci\u00f3n en pi\u00e9 de igualdad, entre los dem\u00e1s\/ ante los dem\u00e1s, mediante el uso p\u00fablico y libre, de la palabra \u2013dokein-; ejercicio de los cometidos previamente acordados, que deben ser llevados a la pr\u00e1ctica directamente por los ciudadanos deliberantes, los cuales asumen el compromiso p\u00fablico de ejecutarlos en la medida de sus capacidades \u2013praxis\/ prattein-; rendimiento p\u00fablico de cuentas ante los dem\u00e1s, del cumplimiento de los compromisos \u2013l\u00e9guein did\u00f3nai-. El deseo de ser apreciado en la comunidad c\u00edvica constituida, en el presente, por el movimiento de ciudadanos en el que el individuo se integra, como resultado del cumplimiento de los compromisos adoptados libre y p\u00fablicamente y por la eficacia en la ejecuci\u00f3n de los mismos; el deseo de que se reconozca su derecho a tomar la palabra y deliberar, siendo escuchado con respeto por su saber, intuici\u00f3n y tacto en la previsi\u00f3n de los asuntos pol\u00edticos \u2013fr\u00f3nesis\/ prudentia- e incluso con admiraci\u00f3n, no con rechifla, son las experiencias que generan el desarrollo de la moral p\u00fablica que denominamos Virtud \u2013aret\u00e9- .   La necesidad de reconocimiento social por parte de la comunidad ciudadana activa para el individuo formante de ella es mucho m\u00e1s fuerte de lo que pensamos a primera vista. La nueva personalidad del ciudadano democr\u00e1tico, resultado de su auto desarrollo mediante la actividad, es resultado, en primer lugar, de la actividad socialmente organizada, y de la ayuda de otros. La posibilidad de pervivencia de la nueva personalidad democr\u00e1tica depende de la existencia de la colectividad democr\u00e1tica, sin la cual deja de ser posible la realizaci\u00f3n del individuo . El reconocimiento hacia la comunidad democr\u00e1tica y el esfuerzo por que se mantenga son evidencias para el individuo.  Tambi\u00e9n la verdadera ciudadan\u00eda, en el sentido hondo del t\u00e9rmino que posee en la tradici\u00f3n republicana de la democracia, surge tan s\u00f3lo de la participaci\u00f3n activa en el movimiento. Pues ser ciudadano no es tener garant\u00eda de poseer determinados derechos otorgados por el imperium: eso es ser s\u00fabdito. Ser ciudadano es \u201cmandar y obedecer por turno\u201d en los asuntos p\u00fablicos; esto implica que en un hipot\u00e9tico, y futuro, poder pol\u00edtico democr\u00e1tico, en el que la ciudadan\u00eda ejerza la soberan\u00eda, \u00e9sta debe desempa\u00f1ar directamente, como m\u00ednimo, la facultad legislativa.  Por lo tanto, la democracia, esto es, el concreto movimiento de masas ciudadanas, hist\u00f3ricamente existente, constituido por el demos, posee un car\u00e1cter ontol\u00f3gico. Es elemento constituyente, auto creador, que construye al agente social colectivo, al bloque social subalterno organizado que se revela contra su situaci\u00f3n de dominio. La pr\u00e1ctica ordenada por la democracia es una pr\u00e1ctica nueva, constituida conforme a una concepci\u00f3n de las relaciones sociales, en el sentido fuerte del t\u00e9rmino, basadas en la libertad: la democracia genera una nueva cultura in nuce, all\u00ed donde se practica.   La democracia construye al propio movimiento como agente social colectivo y solidario. La democracia genera la deliberaci\u00f3n colectiva, y da lugar a la pr\u00e1ctica directa del movimiento que modifica la situaci\u00f3n. Desarrolla experiencia pol\u00edtica y saber pr\u00e1ctico. Interpela a la inclusi\u00f3n en el movimiento de nuevas individualidades Tambi\u00e9n es el medio que permite la autoconstrucci\u00f3n libre y voluntaria de los individuos participantes en el movimiento que se revela contra su situaci\u00f3n de dominio. La pr\u00e1ctica democr\u00e1tica es el agente creador de la nueva sociedad, de la nueva cultura y de la nueva antropolog\u00eda individual, all\u00ed donde se practique y al nivel m\u00e1s elemental en que se practique. La pr\u00e1ctica de la democracia, directamente, por parte de los ciudadanos organizados en el movimiento, es la energ\u00eda \u2013en\u00e9rgueia, praxis- que genera la ciudadan\u00eda, y construye el demos.  Otra caracter\u00edstica que apunta en el movimiento, y que es inherente a todo movimiento democr\u00e1tico \u2013esto es: \u201cpopular\u201d- es la constituci\u00f3n de un bloque social, que abarca a las diversas clases subalternas, y al que la tradici\u00f3n de la democracia ha denominado precisamente \u201cPueblo\u201d, o \u201cdemos\u201d. El movimiento no se organiza sobre la base de la identidad de lo que nosotros entendemos en la actualidad como una clase social en el sentido actual y estrecho del t\u00e9rmino, sociol\u00f3gico y a la par obrerista, que las tradiciones socialdem\u00f3crata, comunista y anarquista elaboraron tras la derrota de la oleada revolucionaria de la AIT. Lo que vemos emerger es un Bloque Social, formado por una muchedumbre que incluye todos los segmentos sociales subalternos, explotados y dominados por el gran capital, esto es, a la totalidad de la plebe. Este sujeto social hoy en ciernes, que abarca conativamente a la mayor\u00eda de la sociedad, es el que ha fraguado siempre, anteriormente, como condici\u00f3n de posibilidad, en los periodos hist\u00f3ricos en los que la sociedad se replante\u00f3 su propia ordenaci\u00f3n social: la Revoluci\u00f3n Francesa, la Revoluci\u00f3n de 1848, la oleada revolucionaria de la AIT, durante los a\u00f1os sesenta del siglo XlX, la Revoluci\u00f3n Europea posterior a la primera guerra mundial, la movilizaci\u00f3n del \u201c68\u201d\/ 71&#8230;  A esta mayor\u00eda social despose\u00edda, explotada y dominada por los plut\u00f3cratas y potentados del gran capital se le denomin\u00f3, con lenguaje procedente de la Revoluci\u00f3n Francesa, como ya adelant\u00e9, \u201cproletariado\u201d; y a la acci\u00f3n encaminada a constituir a todos los segmentos subalternos, plebeyos o populares, en facci\u00f3n confrontada antag\u00f3nicamente contra la burgues\u00eda capitalista, se le denomin\u00f3 la constituci\u00f3n en \u201cclase\u201d. Podemos registrar esto en el memorable an\u00e1lisis hist\u00f3rico de los sectores constituidos bajo el nombre de \u201cclase\u201d durante los primeros cuarenta a\u00f1os del siglo XlX en Inglaterra, que realiz\u00f3 E. P. Thompson , el cual nos revela el car\u00e1cter de bloque popular organizado que pose\u00eda el agente definido como clase.  Esta caracter\u00edstica, que permite augurar una posible organizaci\u00f3n del demos, es propia tambi\u00e9n del actual movimiento. Quienes procedemos de las organizaciones de la izquierda, debemos liberarnos de reservas doctrinarias, de \u00edndole economicista, y valorarla como muy beneficiosa. En el modelo organizativo contrario, la articulaci\u00f3n previa de las diversas fracciones de la subalternidad de forma separada, fragua identidades segmentarias, que desarrollan las unas hacia las otras intereses particulares confrontados, alimentados por las intelectualidades org\u00e1nicas de esos proyectos cuyo modus vivendi depende de la organizaci\u00f3n estanca de su segmento social y de la desactivaci\u00f3n de la participaci\u00f3n como medio para conseguir la representaci\u00f3n en exclusiva del segmento social. En esas condiciones, se pueden producir negociaciones estrat\u00e9gicas entre los diversos sectores subalternos organizados, pero no una deliberaci\u00f3n incluyente de los diversos sectores sociales y de sus problemas y expectativas, capaz de generar, confianza mutua y un nuevo proyecto social com\u00fan.   La organizaci\u00f3n de todos los segmentos populares, subalternos, explotados y dominados por el gran capital plantea de inmediato el asunto de la hegemon\u00eda. Y lo plantea de la forma adecuada: se trata de que el movimiento lleve las deliberaciones creativas, creadoras de nuevo proyecto social, a partir de las experiencias de lucha y de los recursos civilizatorios dominados por los individuos organizados \u2013los saberes o Dynameis, es decir, las fuerzas productivas- hasta sus \u00faltimas consecuencias, no de tratar de introducir desde fuera un recetario previamente decidido a partir de postulados afirmados. Pero el debate por la hegemon\u00eda social: el desarrollo de proyectos pol\u00edticos, esto es, de alternativa de sociedad, tan s\u00f3lo se puede producir como resultado de la organizaci\u00f3n, la praxis y la deliberaci\u00f3n de un movimiento de estas caracter\u00edsticas, semejante a aquellos otros bajo cuya existencia hist\u00f3rica se produjeron situaciones verdaderas de alternativa de sociedad.  Una tercera caracter\u00edstica del movimiento naciente es su organizaci\u00f3n transnacional, consecuencia de ese verdadero cosmopolitismo no ret\u00f3rico, que permite al movimiento rebasar sin problemas los marcos estatales y abre la posibilidad de que el nuevo movimiento sea capaz de articular respuestas pol\u00edticas alternativas en los nuevos \u00e1mbitos regionales pluriestatales que constituyen actualmente las nuevas formaciones econ\u00f3mico sociales instauradas por el capitalismo. Gracias a la existencia del nuevo movimiento estamos hoy en mejores condiciones de plantear una lucha sin compromisos contra el gran capital en Europa, y de tratar de establecer instituciones pol\u00edticas que pongan la econom\u00eda bajo control de la ciudadan\u00eda.  La izquierda tradicional en la encrucijada Todas estas caracter\u00edsticas que he enumerado son una novedad respecto del inmediato periodo hist\u00f3rico que se ha cerrado. Son prueba de que una nueva cultura pol\u00edtica y organizativa se abre paso, como resultado de nuevas experiencias de vida. La propia cultura de los individuos, las nuevas exigencias sentidas por las subjetividades, las nuevas experiencias generadas por el mundo en que se vive, muy en especial las creadas por el capitalismo de la era de la globalizaci\u00f3n, son elementos cruciales que determinan una nueva \u00e9poca y marcan a las generaciones que se incorporan a la vida pol\u00edtica.  La estructuraci\u00f3n pol\u00edtica org\u00e1nica de este nuevo sujeto social est\u00e1 por venir, como el propio movimiento. Pero, si se desarrolla tendr\u00e1 que reproducir las caracter\u00edsticas que posee el movimiento democr\u00e1tico: el eventual proyecto pol\u00edtico que surja del mismo tendr\u00e1 que poseer organicidad. No sirve como inspiraci\u00f3n la experiencia pol\u00edtica que la izquierda ha desarrollado desde la derrota de la AIT, con excepciones moment\u00e1neas abiertas en los periodos de lucha de masas \u2013el periodo de los consejos de los a\u00f1os posteriores a la primera guerra mundial, por ejemplo-. No sirven las formas pol\u00edticas de los partidos de masas org\u00e1nicas de las experiencias sociales del obrero poco culto del mundo fabril estable, hoy ya desaparecido.  Hace ya casi cien a\u00f1os, un hombre comprometido con el movimiento democr\u00e1tico revolucionario de su \u00e9poca, el movimiento de los consejos, Antonio Gramsci, escribi\u00f3: \u201cEl comunismo (.) no es sino el movimiento real de rebeli\u00f3n de todo el pueblo trabajador, que lucha por liberarse de la opresi\u00f3n econ\u00f3mica y espiritual del r\u00e9gimen capitalista y que, con relaci\u00f3n a sus propias experiencias directas, construye los organismos que se revelan m\u00e1s id\u00f3neos para el cumplimiento de aquellos fines determinados en cada oportunidad por el mismo desarrollo de la lucha general\u201d .  La vieja izquierda ha quedado definitivamente desvinculada de su relaci\u00f3n organizativa, directa con las masas sociales, como resultado del nuevo cambio de \u00e9poca impulsado por el capitalismo, que ha deshecho las antiguas bases sociales e identitarias en las que la izquierda se asentaba. A consecuencia de esto, ha perdido el norte, y sigue sin entender nada de lo que est\u00e1 sucediendo. Observa los nuevos acontecimientos con desconfianza e inseguridad. Oscila entre el deseo de convertir el \u201cmovimiento de movimientos\u201d en una cantera de voto y el despecho crispado de quien sabe que su interpelaci\u00f3n no obtiene respuesta al otro lado. Las dos caracter\u00edsticas en las que se cifra su comportamiento son la comprensi\u00f3n de la pol\u00edtica como representaci\u00f3n del electorado en las instituciones del estado y la valoraci\u00f3n instrumental de los movimientos sociales.   S\u00ed se producen incorporaciones meritorias al movimiento de grupos e individualidades, procedentes de la izquierda tradicional, normalmente provenientes de las alas izquierdas de la misma, pero ese es el l\u00edmite. En otras sociedades hemos visto c\u00f3mo importantes destacamentos de la izquierda de los a\u00f1os sesenta y setenta se han incorporado lealmente al movimiento democr\u00e1tico emergente y son los primeros en propulsarlo. A tener en cuenta el papel de Refundaci\u00f3n Comunista en Italia. Como declaran las tesis presentadas por esta fuerza pol\u00edtica realmente democr\u00e1tica  -no temerosa del movimiento, sino comprometida muy a fondo con el mismo-, la aut\u00e9ntica vanguardia de la sociedad es el propio movimiento de masas, a trav\u00e9s del cual se expresa directamente la ciudadan\u00eda. Y el papel del partido, al igual que el de las dem\u00e1s organizaciones y asociaciones c\u00edvicas y pol\u00edticas que sean verdaderamente de izquierdas y pretendan desempe\u00f1ar un papel hist\u00f3rico, progresista, en el presente ciclo, es promover la autoorganizaci\u00f3n libre de la ciudadan\u00eda en el seno de movimiento.  Al principio de este art\u00edculo he citado un paso particularmente ilustrador, extra\u00eddo de una de las importantes obras de Arthur Rosenberg, intelectual y revolucionario comprometido con la oleada democr\u00e1tica que se levant\u00f3 como consecuencia de la Primera Guerra Mundial. Quiero volver sobre ella para reiterar que la democracia no es un mero expediente electoral. Democracia, es el nombre de un movimiento de masas articulado que es capaz de desarrollar, a partir de la lucha pol\u00edtica organizada de la ciudadan\u00eda, y de la experiencia consiguiente de la misma, un proyecto, a la vez econ\u00f3mico social y de construcci\u00f3n de nuevo poder pol\u00edtico. Y para esperanza nuestra, la democracia despunta nuevamente en la historia y en nuestras vidas. Al igual que ocurri\u00f3 en la \u00e9poca en que Marx y Engels escribieron el Manifiesto, la democracia vuelve a ser hoy \u201cun movimiento hist\u00f3rico que se est\u00e1 desarrollando ante nuestros ojos\u201d.<\/p>\n<p>Valldoreix, 7 de marzo de 2003<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-392","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-democracia-republica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/392","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=392"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/392\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=392"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=392"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=392"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}