{"id":3980,"date":"2020-01-25T11:23:49","date_gmt":"2020-01-25T10:23:49","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3980"},"modified":"2020-02-19T07:33:05","modified_gmt":"2020-02-19T06:33:05","slug":"la-filosofia-de-marx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=3980","title":{"rendered":"La Filosof\u00eda de Marx"},"content":{"rendered":"<p><em>Conferencia por el bicentenario de Marx impartida en Palma de Mallorca el 17 de mayo de 2018<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u00ab\u2026el paso de Marx a la ciencia discurre paralelamente a su recepci\u00f3n definitiva, en los a\u00f1os 1850, del hegelianismo (.) El problema de la relaci\u00f3n entre metaf\u00edsica y ciencia asoma visiblemente detr\u00e1s de la inspiraci\u00f3n hegeliana de la ciencia te\u00f3rica de Marx. La motivaci\u00f3n metaf\u00edsica ha sido fecunda para la ciencia de Marx. El equ\u00edvoco metodol\u00f3gico de nuestro autor, que consiste por tomar por m\u00e9todo en sentido formal una actitud (la dial\u00e9ctica)\u00a0 y por teor\u00eda cient\u00edfica la visi\u00f3n de un objeto de conocimiento (la \u00abtotalidad concreta\u00bb), se debe a la versi\u00f3n hegeliana de una aspiraci\u00f3n antigua: el deseo de conocimiento cient\u00edfico de lo concreto o individual (\u2026) pero Marx mismo (.) ha sido en realidad un original metaf\u00edsico autor de su propia ciencia positiva; o dicho del rev\u00e9s, un cient\u00edfico en el que se dio la circunstancia, nada frecuente, de ser el autor de su metaf\u00edsica, de su visi\u00f3n general y expl\u00edcita de la realidad\u2026\u00bb ( Manuel Sacrist\u00e1n <em>El trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia <\/em>en Sobre Marx y Marxismo panfletos y materiales 1 , Ed Icaria, Barcelona, 1983 pp, 363, 364, 365<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u00abahora bien, es evidente que [<em>El capital<\/em>] no es comprensible para quien no conozca la <em>Fenomenolog\u00eda<\/em> de Hegel, puesto que aquella representa su evidente traducci\u00f3n. Mientras que en la <em>Fenomenolog\u00eda<\/em> el esp\u00edritu absoluto convertido en objeto de s\u00ed mismo se eleva hasta la autoconsciencia, en <em>El Capital<\/em>, es el hombre social enajenado, este producto totalitario o esta <em>obra com\u00fan de los hombres<\/em>, es decir el Capital, el que se fenomenologiza, por as\u00ed decir, y se <em>presenta a la consciencia del proletariado<\/em>\u2026\u00bb\u00a0 Jean Hyppolite, <em>Saggi su Marx e Hegel<\/em> (1955) Ed. Bonpiani, Milano, 1964 (3\u00aa).p\u00e1g. 130, 131<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las dos citas en exergo que presentan este texto\u00a0 remiten la obra de Marx -no cualquier obra, sino su obra de madurez, <em>El Capital<\/em>&#8211; a la filosof\u00eda. Manuel Sacrist\u00e1n\u00a0 utiliza para ello el sin\u00f3nimo por antonomasia del t\u00e9rmino Filosof\u00eda: Metaf\u00edsica, para explicar que la Filosof\u00eda\u00a0 acompa\u00f1\u00f3 constantemente la elaboraci\u00f3n intelectual de Marx en un doble proceso. Como instrumento heur\u00edstico que proporciona preguntas, hip\u00f3tesis, dudas e interrogantes a resolver mediante la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, y como saber sobre el mundo que adopta los conocimientos cient\u00edficos y los reflexiona. Filosof\u00eda entendida como saber segundo -o tercero, si \u00a0consideramos que la autoconsciencia es ya filosofar y que \u00abtodo hombre es fil\u00f3sofo\u00bb- \u00a0que elabora una interpretaci\u00f3n de la vida -que es totalidad- a partir de las ciencias, y sus resultados, s\u00ed, pero, en primer lugar, \u00a0a partir de la experiencia de vida generada en la consciencia por el mundo social al que se pertenece, lo que incluye las experiencias de las diversas praxis, desde las de la Vida Cotidiana a la pol\u00edtica, reelaboradas a la luz de las tradiciones filos\u00f3ficas acad\u00e9micas.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 Hegel? Hegel es el fil\u00f3sofo de la historicidad del ser social Humano<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Vale decir, que es el fil\u00f3sofo que propone la tesis de que el ser social humano carece de naturaleza fija, y que se la debe autocrear, para sobrevivir en metabolismo con la naturaleza. Debe autocrearse en interacci\u00f3n intersubjetiva, constantemente. Y debe constantemente comenzar de nuevo, porque cada proyecto de vida en com\u00fan creado en com\u00fan, por el hecho de ser creado, se desbaratar\u00e1 y acabar\u00e1, y se deber\u00e1 recomenzar la tarea. Historicidad implica cambio en el tiempo. Solo un ser que carece de naturaleza predeterminada, es ontol\u00f3gicamente un ser Libre, solo obligado a tener que auto crearse en concreto produciendo su mundo. Una \u00abNada que Puede serlo todo\u00bb<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>Una nada intersubjetiva que, en comunidad creadora, y mediante su actividad, puede serlo todo.<\/p>\n<p>El lector se habr\u00e1 percatado de que la resumida aqu\u00ed como la propia de Hegel es precisamente la Ontolog\u00eda, la Metaf\u00edsica, de Marx.<\/p>\n<p><strong>Los or\u00edgenes filos\u00f3ficos del joven Marx.<\/strong><\/p>\n<p>Karl Marx se forma como fil\u00f3sofo en Berl\u00edn, en la denominada \u00abIzquierda hegeliana\u00bb, de la que pasa a formar parte entusi\u00e1stica,\u00a0 desde su llegada a dicha ciudad para cursar en su universidad estudios filos\u00f3ficos.<\/p>\n<p>A la muerte de Hegel, en 1831, la represi\u00f3n organizada contra \u00e9l por el r\u00e9gimen prusiano, que hab\u00eda llevado a la c\u00e1rcel a varios\u00a0 disc\u00edpulos suyos y hab\u00eda bloqueado las aspiraciones docentes en la universidad de otros, no hizo sino arreciar. En 1837, un hegeliano, David Strauss, publica una obra de cr\u00edtica religiosa que causa \u00a0gran esc\u00e1ndalo, <em>Vida de Jes\u00fas, <\/em>en la que sostiene que los Evangelios eran relatos m\u00edticos. El temor cunde entre los herederos intelectuales de Hegel. Y se fragua as\u00ed una primera ruptura entre la denominada Derecha hegeliana, y la Izquierda hegeliana que, como Hegel, ten\u00eda el objetivo de\u00a0 intervenir en la sociedad. Muy poco despu\u00e9s, en 1841, dentro de \u00e9sta \u00faltima, se produce una nueva ruptura que da origen al grupo de los \u00abJ\u00f3venes hegelianos\u00bb, que ten\u00edan vocaci\u00f3n de intervenci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>El grupo era una s\u00edntesis de Escuela filos\u00f3fica, Partido pol\u00edtico y Bohemia period\u00edstica. Period\u00edstica por la vocaci\u00f3n y la elecci\u00f3n de esta v\u00eda como medio para intervenir en pol\u00edtica. Bohemia, porque la francachela -seguramente con su correspondiente esp\u00eda Villarejo part\u00edcipe en ella- no era ajena a ellos.<\/p>\n<p>Karl Marx no era una figura menor de ese grupo cuasi generacional. No lo puede ser quien desempe\u00f1aba la direcci\u00f3n de una de las dos revistas que nucleaban al grupo. <em>La Gaceta Renana<\/em>. La otra revista, <em>Los Anales de Halle<\/em>, era dirigida a su vez por Arnold Ruge.<\/p>\n<p>Es este ambiente cultural el que proporciona a Marx su interpretaci\u00f3n primera sobre Hegel, unida a las cr\u00edticas correspondientes.\u00a0 Una interpretaci\u00f3n compartida, \u00abcultural\u00bb, errada, que Marx ir\u00e1 corrigiendo en muy buena parte a lo largo de su vida, y sobre todo cuando, en su madurez, vuelva a leer sistem\u00e1ticamente a Hegel.<\/p>\n<p>Como resumen \u00fatil para el lector, valga se\u00f1alar tres t\u00e9rminos de la filosof\u00eda de Hegel, malinterpretados por los j\u00f3venes hegelianos: Autoconciencia,\u00a0 pensamiento e Idea. Se puede aceptar el sentido que le atribuyen a la autoconciencia, y que consistir\u00eda en considerarla como la consciencia que cada uno de nosotros posee de s\u00ed mismo -dejemos de lado la g\u00e9nesis social de la misma, clara en Hegel, no compartida por los j\u00f3venes m\u00e1s pegados a Fichte y su autoconsciencia individualista ahist\u00f3rica-. Pero\u00a0 \u00abpensamiento\u00bb, en Hegel, hace referencia a la totalidad del saber hacer, elaborado socialmente, pose\u00eddo por todos, que orienta nuestras manos, y posibilita que produzcamos el mundo; no es un t\u00e9rmino referido al imaginar, a algo simplemente, mental; o no tan solo. \u00abIdea\u00bb, a su vez, tampoco hace referencia a algo simplemente mental, sino a la objetivaci\u00f3n material, a la realidad concreta de un proyecto \u00a0de hacer y saber hacer en com\u00fan, concebido por el ser humano, dentro de unas condiciones hist\u00f3ricas de realizaci\u00f3n. De no tener en cuenta estos y otros sentidos, se convierte\u00a0 a Hegel en un fil\u00f3sofo que cree que el mundo est\u00e1 en la mente o es imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Marx va evolucionando al calor y sobre la marcha de los debates de este grupo. Todos sus posicionamientos contra unos y otros, son parte del debate de grupo. Incluso las opiniones propias, originales, que elabore, son creadas por Marx a partir del desarrollo y la cr\u00edtica de las de estos autores. A t\u00edtulo de ejemplo, recordemos el trabajo intelectual de Marx que encontramos en los denominados <em>Cuadernos de Par\u00eds de 1844<\/em>. El grueso del debate se centrar\u00eda en tres puntos. Si la filosof\u00eda debe incidir\u00a0 sobre la historia\/sociedad -el grupo afirma que s\u00ed-; si la filosof\u00eda es o no es pensamiento externo a la historia, y puede pretender dirigir la historia desde esos elementos exteriores a la misma. Y si es la individualidad, o, por el contrario, \u00a0es la sociedad en su conjunto la que\u00a0 imprime el cambio a la historia..<\/p>\n<p><strong>Pol\u00edtica, Enajenaci\u00f3n, econom\u00eda, cr\u00edtica a los hegelianos. Ontolog\u00eda final<\/strong><\/p>\n<p>Una vez expuesto el cuadro de conjunto sobre el contexto cultural en el que Marx elabora su pensamiento, paso a resumir sus ideas sobre esas nociones. Todas ellas, en evoluci\u00f3n, sostenidas en versiones diferentes y, a menudo, hasta de forma autocontradictoria -a mi juicio-.<\/p>\n<p>En pol\u00edtica, Marx evoluciona desde el liberalismo individual -su tesis doctoral es, en realidad una reflexi\u00f3n sobre la libertad individual, a trav\u00e9s del estudio de las\u00a0 teor\u00edas at\u00f3micas de Dem\u00f3crito y Epicuro- al democratismo, al socialismo y al comunismo. Pero siempre dentro del pensamiento del grupo, en el que se elaboran las diversas posiciones filos\u00f3ficas. Incluido el Comunismo, que comparte con Moses Hess y con Engels.<\/p>\n<p>El propio pensamiento comunista de Marx, ya en su periodo de Par\u00eds, sigue siendo una elaboraci\u00f3n &#8211; una participaci\u00f3n- propia del debate hegeliano.<\/p>\n<p>El comunismo surge en Francia. Conocemos, de tiempo, por\u00a0 trabajos historiogr\u00e1ficos, c\u00f3mo era el comunismo de los obreros franceses del periodo en el que Marx estuvo en Par\u00eds.<\/p>\n<p>La clase obrera francesa pose\u00eda un fuerte control sobre su proceso de trabajo, debido a que el capitalismo franc\u00e9s, para insertarse en el mercado mundial en competencia con el ingl\u00e9s, debi\u00f3 especializarse en productos de alto valor a\u00f1adido, que exig\u00edan grandes conocimientos y destrezas t\u00e9cnicas por parte de los productores directos <a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Recordemos que , en el pr\u00f3logo\u00a0 escrito\u00a0 por Engels en 1891 para presentar la reedici\u00f3n de <em>Guerra Civil en Francia<\/em>, escrita por Marx, aquel destacaba que a\u00fan en 1871, Par\u00eds era \u00abcentro del artesanado art\u00edstico\u00bb.\u00a0 Adem\u00e1s, estos trabajadores estaban organizados en corporaciones que les daban control sobre la totalidad de su vida cotidiana, y les permit\u00eda protagonizar sus culturas materiales \u00a0de vida.<\/p>\n<p>Estos trabajadores, cultos y poderosos, experimentaban su dominio sobre los procesos productivos, y como consecuencia de ello, aspiraban a ejercer el poder democr\u00e1tico en com\u00fan sobre su sociedad: el comunismo.<\/p>\n<p>Sin embargo, nada tiene que ver con esta experiencia ni esas alternativas la noci\u00f3n de Comunismo que sostiene Marx por esa \u00e9poca. Escribe , por esa \u00e9poca, en <strong>\u00a0<\/strong><em>Cr\u00edtica de Filosof\u00eda del derecho de Hegel.<\/em><\/p>\n<p>\u00ab\u00bfD\u00f3nde reside la posibilidad <em>positiva<\/em> de la emancipaci\u00f3n alemana? (.) En la constituci\u00f3n de una clase de la sociedad burguesa <strong>que no es una clase de la sociedad burguesa<\/strong>, de un estamento <strong>que es la disoluci\u00f3n de todos los estamentos<\/strong>, de un sector <strong>al que su sufrimiento universal le confiere car\u00e1cter universal; que no reclama un <em>derecho especial, <\/em>ya que no es una<em> injusticia especial<\/em> la que padece sino la <em>injusticia a secas; <\/em>que no puede invocar ning\u00fan t\u00edtulo <em>hist\u00f3rico <\/em>sino su t\u00edtulo <em>humano<\/em>; que en vez de oponerse parcialmente a las consecuencias\u2026 En una palabra es la <em>p\u00e9rdida total <\/em>del hombre y por tanto solo <em>recuper\u00e1ndolo totalmente <\/em>\u00a0puede recuperarse a si misma. Esta disoluci\u00f3n de la sociedad, en la forma de un estamento social, es el <em>proletariado<\/em> (\u2026) Cuando el proletariado proclama la <em>disoluci\u00f3n del orden actual del mundo<\/em> no hace m\u00e1s que pronunciar el secreto de su propia existencia, ya que \u00e9l es la disoluci\u00f3n de hecho de este orden del mundo.<\/strong> <strong>Cuando el proletariado exige <em><u>la negaci\u00f3n de la propiedad privada<\/u><\/em><\/strong>, no hace m\u00e1s que elevar <em>a principio de la sociedad <\/em>lo que la sociedad ha elevado a principio del <em>proletariado<\/em> y se halla realizado en <em>\u00e9l<\/em>\u00a0 sin intervenci\u00f3n propia, como<strong><u> resultado negativo de la sociedad<\/u><\/strong>\u2026.\u00bb<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>Como podemos ver, la interpretaci\u00f3n de Marx parte de la suma postraci\u00f3n y el despojamiento absoluto de las condiciones de vida de los trabajadores que les priva de su condici\u00f3n de ser humano, al impedirles el desarrollo de la misma. Esta interpretaci\u00f3n supone, adem\u00e1s, la existencia de una sustancia o esencia propia del g\u00e9nero humano, que es la caracter\u00edstica \u00a0de la filosof\u00eda de Feuerbach. Es la sustancia humana o naturaleza humana innata preexistente de Feuerbach, que es aniquilada, no las ideas de la clase trabajadora babuvista de Par\u00eds, que se basan en su experiencia de poder sobre su vida y su sociedad, lo que explica la lucha.<\/p>\n<p><strong>Enajenaci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<p>He citado un texto en el que vemos, de paso, c\u00f3mo concibe Marx la enajenaci\u00f3n: como rechazo o sentimiento de ajenidad, generado en los trabajadores por su experiencia de vida, debido a que la sociedad no les permite desarrollar el programa que su naturaleza humana exige. Recordemos que, para Hegel, sin embargo, el desdoblamiento o sentimiento de ajenidad \u00a0de la subjetividad respecto de su mundo , -mundo que es mundo hist\u00f3rico concreto, singular o espec\u00edfico en relaci\u00f3n con los anteriores estadios hist\u00f3ricos-, es un proceso que se produce debido al, tambi\u00e9n, espec\u00edfico, hist\u00f3rico desbaratamiento o desorden, que es consecuencia de causas inmanentes al mismo, inherentes solo de esa espec\u00edfica e hist\u00f3rica sociedad. No a una naturaleza o sustancia humana preexistente.<\/p>\n<p>Como se puede comprobar, la teor\u00eda de la enajenaci\u00f3n que Marx asume en esa cita, y en los apuntes de los cuadernos que conocemos como <em>Cuadernos de Paris de 1844<\/em>, que son coet\u00e1neos de la misma, es la de Feuerbach<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>, filosof\u00eda que parte de la hip\u00f3tesis de la existencia de una sustancia o naturaleza gen\u00e9rica humana que incluye el car\u00e1cter social del ser humano.<\/p>\n<p>Tampoco\u00a0 est\u00e1 inspirada en Hegel \u00a0la interpretaci\u00f3n de la dial\u00e9ctica -entendiendo ahora con este t\u00e9rmino el proceso de cambio social- que encontramos en una obra en <em>La miseria de la Filosof\u00eda<\/em>, de 1847, libro posterior en tres a\u00f1os \u00a0tanto al texto sobre el derecho de Hegel, como a los <em>Manuscritos de Par\u00eds . <\/em>En la obra de 1847, cuando escribe sobre el proceso de cambio social, Marx lo explica a partir de la tr\u00edada conceptual Tesis- ant\u00edtesis- s\u00edntesis. Recuerdo<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfEn qu\u00e9 consiste el movimiento de la raz\u00f3n pura? En ponerse en oponerse, en componerse, en formularse como tesis, ant\u00edtesis, s\u00edntesis\u00bb<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>No estamos, tampoco en esto, ante el modelo de enajenaci\u00f3n elaborado por Hegel. El cambio, para Hegel, se inicia como negatividad o separaci\u00f3n de las subjetividades \u00a0respecto de la sociedad que las ha generado, -\u00abNegatividad\u00bb- periodo en el que no existe, ni en conato, un proyecto alternativo de sociedad, que, en todo caso, puede comenzar a ser elaborado mediante la praxis en com\u00fan que comience a organizarse, y que, de darse, desde luego, partir\u00e1 como condici\u00f3n de posibilidad, pero no como causa, de saberes pr\u00e1xicos, de elementos del ethos, anteriores.<\/p>\n<p>Sin embargo en este modelo, enunciado en <em>Miseria de la Filosof\u00eda<\/em>, la \u00abdial\u00e9ctica del cambio\u00bb comienza por la posici\u00f3n de una tesis. Hegel se refiri\u00f3 en muy pocas ocasiones -cuatro, cinco- a la triada Tesis- ant\u00edtesis &#8211; s\u00edntesis, y siempre lo hizo para criticarla y rechazarla. Este modelo pertenece a la filosof\u00eda de Fichte<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>, que parte de un YO o sujeto puro, trascendental o anterior a la historia, a la sociedad \u00a0y a \u00a0toda cultura, \u00a0que no es exactamente el yo individual, sino la actividad, actividad indefinida, y espont\u00e1nea, que se pone como Tesis y que se expresa como actividad, dentro de la conciencia, no condicionada. Esa actividad espont\u00e1nea originaria, creadora -\u00abActo puro\u00bb-, incondicionada, es el inicio y se pone como Tesis.<\/p>\n<p>Nada que ver con el historicismo radical de Hegel en el cual la subjetividad \u00a0es consecuencia hist\u00f3rica de la praxis intersubjetiva, ontol\u00f3gicamente primera. Estamos pues ante otra interpretaci\u00f3n de la enajenaci\u00f3n -y del proceso de cambio- tambi\u00e9n antihistoricista, pero diferente de la anterior: individualista en este caso. Marx oscila, o vacila entre una y otra. Eso, en caso de que sea plenamente consciente de las diferencias que hay entre ambas<\/p>\n<p>Lo que me parece m\u00e1s sorprendente es, sin embargo, otra\u00a0 cosa que puede conjeturarse a partir de otras dos citas del Marx de este periodo, la primera, de los <em>Manuscritos de Par\u00eds de 1844<\/em>, cuya tesis fundamental est\u00e1 resumida en la cita anterior. Y sin embargo, a\u00f1ade:<\/p>\n<p>\u00abCuando los <em>trabajadores manuales <\/em>\u00a0comunistas se unen, la doctrina, la propaganda, comienza siendo su objetivo. Pero con ello se apropian tambi\u00e9n de una nueva necesidad, el deseo de vivir socialmente, y lo que parec\u00eda ser un medio se convierte en un fin. Quien haya visto en Francia las asociaciones de obreros socialistas, conoce ese movimiento pr\u00e1ctico en sus resultados m\u00e1s estupendos. Fumar, beber, comer, etc. Ya no son su medio de contacto, de uni\u00f3n, sino que les basta la compa\u00f1\u00eda, la asociaci\u00f3n , la conversaci\u00f3n, cuyo objeto vuelve a ser la sociedad\u2026\u00bb<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a><\/p>\n<p>Ahora, la cita de 1847, extra\u00edda de <em>Miseria de la Filosof\u00eda<\/em>:<\/p>\n<p>\u00absi el primer fin de resistir [de las coaliciones de obreros]\u00a0 no ha sido m\u00e1s que el sostenimiento de los salarios, a medida que, a su vez, los capitalistas se re\u00fanen con la idea de la represi\u00f3n, las coaliciones, en principio aisladas, se organizan en grupos, y frente a todo el capital reunido, la defensa de la coalici\u00f3n se hace m\u00e1s necesaria para ello que el salario. <strong>Esto es tan cierto que los economistas\u00a0 ingleses se han\u00a0 asombrado de ver\u00a0 sacrificar una buena parte de su salario a favor de asociaciones que a los ojos de los economistas no han sido establecidas m\u00e1s que para favorecer el salario <\/strong><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a><strong>.<\/strong><\/p>\n<p>En ambas citas, se ve c\u00f3mo, a mi juicio, parece proponerse otra forma de entender el proceso de cambio social, distinto de las dos propuestas anteriores, y esta vez, vinculado a la historicidad humana. Frente a situaciones hist\u00f3ricamente generadas como la explotaci\u00f3n de clase, contra las mismas, para negarlas, los sujetos se organizan, algo no preexistente ni causalmente predeterminado. Y como consecuencia de esa organizaci\u00f3n, generan una actividad nueva, mediante la que, impremeditadamente -historicidad-, generan un nuevo ethos, unas nuevas necesidades- y una nueva antropolog\u00eda -historicidad-.<\/p>\n<p>Estas citas, parecen sugerir que Marx bascula hacia el modelo de Hegel. De ser as\u00ed, todo apunta a la indecisi\u00f3n, y quiz\u00e1s a la falta de consciencia sobre las diferencias del modelo interpretativo de la enajenaci\u00f3n -y de la procesualidad o cambio- que implican estas diversas citas.<\/p>\n<p><strong>Econom\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Hacia el final de este periodo, una vez conoce a Engels y a Moses Hess, que son otros dos miembros del colectivo, \u00a0Marx comienza a interesarse por la econom\u00eda. Precisamente Engels le sugiere que examine cu\u00e1les son las categor\u00edas filos\u00f3ficas sobre las que se levanta la econom\u00eda de David Ricardo &#8211; \u00ab La metaf\u00edsica de la econom\u00eda pol\u00edtica\u00bb es el t\u00edtulo del cap\u00edtulo 2 de una de las obras m\u00e1s tard\u00edas de este periodo de juventud de Marx: <em>Miseria de la filosof\u00eda<\/em>&#8211; Tambi\u00e9n influye en \u00e9l Hess, comunista, estudioso de la econom\u00eda pol\u00edtica, que hab\u00eda escrito un texto sobre el dinero,\u00a0 que desarrolla la noci\u00f3n del trabajo como resultado de la cooperaci\u00f3n humana y que es quien acu\u00f1a la noci\u00f3n de \u00abfuerzas productivas\u00bb, que usar\u00e1n Marx y Engels.<\/p>\n<p>Con todo, su conocimiento de la econom\u00eda se ci\u00f1e a la obra de Ricardo y de otros economistas de la escuela escocesa. Es \u00abmediocre\u00bb y no va en paralelo con la investigaci\u00f3n. En este periodo, y muy al gusto de Joan Robinson, Marx es \u00a0a\u00fan un simple ricardiano, que apostilla o introduce a veces cr\u00edticas al maestro.<\/p>\n<p>Si bien, como se puede ver, es capaz ya de comprender que la enajenaci\u00f3n del ser humano respecto de su mundo tiene como fundamento la realidad material, la organizaci\u00f3n de las relaciones econ\u00f3micas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Cr\u00edtica a Hegel.<\/strong><\/p>\n<p>La posici\u00f3n de los j\u00f3venes hegelianos era la de creerse en situaci\u00f3n de superar la filosof\u00eda de Hegel. Interpretar que Hegel era una cima y un fin de \u00e9poca. Y que ellos podr\u00edan desempe\u00f1ar un papel semejante al de Epicuro respecto de Arist\u00f3teles, y elaborar una filosof\u00eda post hegeliana. Hegel, sin embargo, es el inicio de un periodo filos\u00f3fico, porque se encuentra y registra la experiencia de la consciencia del\u00a0 inicio de un periodo hist\u00f3rico nuevo, el abierto por la Revoluci\u00f3n Francesa, el mundo del capitalismo, la Contemporaneidad. Lo hace conscientemente, dado que sabe que est\u00e1 viviendo en un tiempo de parto, y que la Filosof\u00eda es no otra cosa que \u00a0\u00abel tiempo expresado en conceptos\u00bb. Hegel recoge y parte de la experiencia revolucionaria, porque es la filosof\u00eda que emerge de ese periodo hist\u00f3rico, la filosof\u00eda del mundo existente.<\/p>\n<p>Esta \u00abfalsa consciencia\u00bb de grupo, fue compartida tambi\u00e9n por el mismo Marx.<\/p>\n<p>Este Marx joven trata pues de ajustar radicalmente cuentas con Hegel y con todos los joven hegelianos, en una obra de 1845 titulada \u00a0<em>La Sagrada Familia<\/em>. Obra publicada, en la que se ceba en los diversos autores, hasta entonces, amigos y compa\u00f1eros. Tambi\u00e9n en Hegel, del que escribe, por ejemplo:<\/p>\n<p>\u00ab Si a partir de las manzanas, peras, fresas o almendras reales formo la idea general <em>\u00abfruta\u00bb<\/em>, si avanzo por ese camino y me <em>imagino<\/em> que mi idea abstracta\u00a0 \u00ab<em>la<\/em> fruta\u00bb, obtenida a partir de las frutas reales, \u00a0es una esencia existente fuera de mi, m\u00e1s a\u00fan, la <em>verdadera <\/em>\u00a0esencia de la pera, de la manzana, etc., proclamo -para expresarme <em>especulativamente<\/em>&#8211; que \u00ab<em>la<\/em> fruta\u00bb es la <em>\u00abla substancia\u00bb<\/em> de la pera, de la manzana, de la almendra, etc. Sostengo pues que a la pera le es inesencial ser pera (.) Que lo esencial en estas cosas no es su existencia real, sensorialmente perceptible, sino la esencia que<strong> he abstra\u00eddo de ellas y les he injertado artificiosamente, la esencia de mi idea<\/strong>\u2026.\u00bb <a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.<\/p>\n<p>Como sabemos, Marx tendr\u00e1 que reconsiderar esta interpretaci\u00f3n y retirar esta cr\u00edtica simplista y distorsionada. En su madurez, precisamente, \u00e9l mismo defender\u00e1 que la verdadera forma de trabajar intelectualmente, es el \u00abir de lo abstracto a lo concreto\u00bb, como veremos.<\/p>\n<p><strong>Ontolog\u00eda final<\/strong><\/p>\n<p>A pesar de todas las vueltas, vacilaciones y revueltas, podemos considerar, asumiendo como patr\u00f3n un texto de Marx, de 1845, publicado por Engels, muchos a\u00f1os despu\u00e9s, tras la muerte de su amigo, \u00abTesis sobre Feuerbach\u00bb, que la ontolog\u00eda antropol\u00f3gica de Marx, acaba siendo, ya al final de este periodo de formaci\u00f3n, la ontolog\u00eda hist\u00f3rica de Hegel.<\/p>\n<p>En esas breves tesis, que no ocupan m\u00e1s de 4 p\u00e1ginas, y cuyo t\u00edtulo real era \u00abAd Feuerbach\u00bb -Contra Feuerbach- Marx anota:<\/p>\n<p>\u00ab 6<\/p>\n<p>Feuerbach resuelve la esencia religiosa en la esencia <em>humana<\/em>. Pero la esencia humana no es una abstracci\u00f3n inherente al individuo singular. En su realidad efectiva, ella es el conjunto de las relaciones sociales. Feuerbach, que no entra en la cr\u00edtica de esta esencia real efectiva, est\u00e1, por tanto, obligado:<\/p>\n<ol>\n<li>A hacer abstracci\u00f3n del curso de la historia y a fijar el sentimiento religioso por s\u00ed, y a presuponer un individuo humano abstracto<\/li>\n<li>La esencia no puede ser concebida, por tanto, sino como \u00abg\u00e9nero \u00bb, como universalidad interna, muda, que vincula a los individuos <em>de forma natural<\/em>\u00bb. <a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<p>En resumen, el ser humano es un ser social, cuya \u00a0caracter\u00edstica a priori es tan solo sostener relaciones intersubjetivas para poder interactuar y crear, hist\u00f3ricamente las diversas pr\u00e1cticas y los distintos ethos o culturas materiales hist\u00f3ricas, no determinadas por ninguna caracter\u00edstica innata. El ser humano, en tanto g\u00e9nero, en tanto animal, es una naturaleza que carece de expresi\u00f3n o forma concreta de vivir y metabolizar con el resto de la naturaleza. Es un ser social, activo o autocreador de s\u00ed \u00a0mismo en constante creaci\u00f3n y cambio. Esto es, un ser que es historicidad. Un ser que tiene que elaborar conscientemente su actividad, que es actividad en com\u00fan. Y un ser que, por tanto, y al no tener predeterminada su forma de vivir, debe autoelegisrse constantemente. Es, por ello, un ser Libre, aunque no haya tenido consciencia de ello, y lo ha sido ab origo, desde su autog\u00e9nesis. Socialidad, actividad, historicidad, consciencia, Libertad.. Biolog\u00eda sin determinaci\u00f3n. Que, individualmente, puede adoptar el ethos creado en todo periodo hist\u00f3rico y todo lugar del mundo: Genericidad muda, el ser humano, en tanto ser animal, \u00abbruto sin instinto natural\u00bb<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/p>\n<p>Solo una nota m\u00e1s a este apartado. En les breves 4 p\u00e1ginas y 11 tesis que componen el texto, la palabra alemana Wirklichkeit se repite 7 veces. Este t\u00e9rmino , traducido por \u00abrealidad efectiva\u00bb, es una categor\u00eda fuerte de la filosof\u00eda de Hegel. Indica la totalidad intersubjetiva concreta que hay en acto y que genera\u00a0 la praxis concreta, tambi\u00e9n, y el saber hacer o ethos concreto que la orienta: comunidad intersubjetiva organizada, \u00a0hist\u00f3rica, que genera la capacidad creadora que produce la antropog\u00e9nesis: lo que Hegel denomina \u00ab Esp\u00edritu\u00bb.<\/p>\n<p>Esta es la Metaf\u00edsica ontol\u00f3gica de Marx al t\u00e9rmino de su maduraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Termino aqu\u00ed la primera parte. El lector \u00a0se habr\u00e1 percatado de que no he recurrido a citar textos de la <em>Ideolog\u00eda Alemana<\/em>. Libro que ha sido el de cabecera para todo marxista que quisiese hacerse una idea sobre el \u00abmaterialismo hist\u00f3rico\u00bb. La <em>Ideolog\u00eda Alemana, <\/em>lo mismo que <em>Los Manuscritos de Paris de 1844<\/em>, son dos obras inexistentes. No han sido publicadas como tales en la edici\u00f3n integral de obras de Marx y Engels, Nueva MEGA 2. Son invento de David Riazanov, que quer\u00eda crear un patr\u00f3n marxista can\u00f3nico: los <em>Manuscritos<\/em> <em>de Par\u00eds<\/em>, filosof\u00eda, como canon del \u00abDiamat\u00bb -t\u00e9rmino\u00a0 previamente inventado por Plejanov-. <em>La Ideolog\u00eda Alemana<\/em>, como canon del \u00abMaterialismo hist\u00f3rico\u00bb, -termino inventado por\u00a0 Mehring- , y ambos, complementados por la \u00abEconom\u00eda pol\u00edtica\u00bb, que ya estar\u00eda elaborada por Marx en <em>EL Capital<\/em>.<\/p>\n<p>Sin embargo, s\u00ed he usado los textos de los <em>Manuscritos de 1844<\/em>. Esto se debe a que, a pesar de todo, s\u00ed son escritos de Marx. Surgen de los cuadernos de Marx que \u00e9l usaba para reflexionar. Hoy sabemos c\u00f3mo trabajaba Marx. Le\u00eda, y si el libro era suyo, subrayaba y anotaba en los m\u00e1rgenes. De ser lectura de biblioteca, tomaba notas en cuadernos. Posteriormente, resum\u00eda todas estas notas en unos cuadernos de segundo nivel. Por \u00faltimo, rele\u00eda esos cuadernos, y a la luz de los mismos, anotaba en cuadernos de tercer nivel todas las ideas suyas que se le iban ocurriendo a la luz del repaso de notas.<\/p>\n<p>Los cuadernos del 44, pertenecientes a este tercer nivel, son denominados \u00abexcerptas\u00bb, eufemismo para indicar que son una selecci\u00f3n arbitraria -hecha con un criterio externo- de estos cuadernos. Pero la textualidad est\u00e1 fielmente respetada. Incluso se incluyen los n\u00fameros romanos con los que Marx pagin\u00f3 sus cuadernos de notas. Por lo tanto, sabemos que Marx s\u00ed escribi\u00f3 eso. Hay que tener en cuenta que lo escrib\u00eda para \u00e9l, y que uno, en privado, puede anotar cosas que luego jam\u00e1s publicar\u00e1; insistir en la parte de cr\u00edtica a un autor que queda as\u00ed desfigurado en relaci\u00f3n con la val\u00eda que el mismo Marx \u00a0le otorga, etc. Pero es texto aut\u00e9ntico. Estos cuadernos se publican en la NUEVA MEGA 2 junto con los otros Cuadernos de notas \u00a0de Marx, restituidos a su sentido y su momento cronol\u00f3gico.<\/p>\n<p>No ocurre lo mismo con <em>La Ideolog\u00eda Alemana<\/em>. Los textos que componen dicho libro ficticio es un conjunto de materiales, que Marx y Engels hab\u00edan enviado a un editor, con objeto de publicar una revista; eran art\u00edculos de revista. Y no proced\u00edan todos de la pluma de ambos. Hay incluidos textos ajenos,\u00a0 por ejemplo, de Moses Hess. El editor se ech\u00f3 atr\u00e1s y devolvi\u00f3 \u00a0el legajo. A su vez, Marx, lo cosi\u00f3 y lo ech\u00f3 en un ba\u00fal.<\/p>\n<p>David Riazanov recuper\u00f3 el legajo y procedi\u00f3 a realizar retoques. Movi\u00f3 partes, introdujo notas, a\u00f1adi\u00f3 subt\u00edtulos, etc. Dicen los estudiosos que el conjunto\u00a0 fundamental de los art\u00edculos que, tras la reelaboraci\u00f3n de Riazanov, parecen dirigidos a criticar a Feuerbach, era contra Bruno Bauer. La primera parte, que hemos le\u00eddo tantas veces los marxistas de mi generaci\u00f3n, que es la intitulada \u00abFeuerbach\u00bb est\u00e1 particularmente retrabajada. Desde el propio subt\u00edtulo, que pretende que los cl\u00e1sicos se emplearon en un debate filos\u00f3fico al que nunca se dedicaron: \u00ab Feuerbach. Contraposici\u00f3n entre <strong>la concepci\u00f3n materialista y la idealista<\/strong>\u00bb.<\/p>\n<p>Los textos identificados por los fil\u00f3logos actuales como escritos por Marx y Engels s\u00ed han sido publicados en la NUEVA MEGA 2. No la obra.<\/p>\n<p>Yo -asunto generacional- poseo una edici\u00f3n \u00abcl\u00e1sica\u00bb\u00a0 de esta obra ficticia, pero no estoy en condiciones de saber qu\u00e9 es de Marx y Engels, y qu\u00e9 es de la pluma de otros autores o de la facundia de los editores. Por ello, no me atrevo a recurrir a este no-libro. Esta es la explicaci\u00f3n<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.<\/p>\n<p><strong>La Filosof\u00eda del Marx maduro. <em>El Capital<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ontolog\u00eda. \u00abM\u00e9todo\u00bb dial\u00e9ctico. Enajenaci\u00f3n. <\/strong><\/p>\n<p>Marx y Engels hab\u00edan participado activamente en la Revoluci\u00f3n de 1848, en Alemania, como miembros de la Democracia Revolucionaria. Marx alcanza en este proceso revolucionario, y dentro de dicho movimiento sociopol\u00edtico, la madurez pol\u00edtica. Y forma en esa experiencia la filosof\u00eda pol\u00edtica que sostendr\u00e1 siempre en lo sucesivo, la de la Democracia Revolucionaria: alianza de clases subalternas o pueblo, frente a clase trabajadora aislada. \u00abPartido\u00bb entendido como denominaci\u00f3n de instancias de organizaci\u00f3n que posibiliten a los subalternos protagonizar su actividad en la sociedad y en pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Una vez derrotada la revoluci\u00f3n y disgregado el movimiento de masas que la hab\u00eda generado, Marx y Engels se retiran de las organizaciones pol\u00edticas, que quedan convertidas en pecios in\u00fatiles, en manos de minor\u00edas dispuestas a la monopolizaci\u00f3n, a vivir del asunto y a la bronca. Algo que ya hab\u00edan conocido entre los\u00a0 viejos exiliados londinenses de la Revoluci\u00f3n Francesa. Dejan de lado tambi\u00e9n las organizaciones comunistas, que, separadas del movimiento de masas real, que ha desaparecido, entran en espiral de aislamiento, sectarismo y dogmatizaci\u00f3n<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>.<\/p>\n<p>No s\u00e9 si nos sonar\u00e1 todo esto.<\/p>\n<p>A comienzos de los a\u00f1os cincuenta, Marx se exilia en Londres. En esos a\u00f1os 50, en consecuencia, comienza para Marx una nueva etapa caracterizada por el estudio sistem\u00e1tico constante, en jornadas de trabajo extenuantes para otras mentes. La Biblioteca del Museo Brit\u00e1nico, la mejor del mundo de su \u00e9poca en estudios de econom\u00eda, le proporciona la posibilidad excepcional de trabajar cient\u00edficamente sobre econom\u00eda<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>. Lee sistem\u00e1ticamente los cl\u00e1sicos escoceses, sobre todo a David Ricardo,\u00a0 del que, hasta entonces, hab\u00eda sido un conocedor mediocre. Y estudia libros e informes sobre econom\u00eda. Todo esto se recoge en los 24 cuadernos de Londres, de su pu\u00f1o y letra, y en los marginalia de cientos de libros le\u00eddos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, este trabajo de investigaci\u00f3n \u00a0viene acompa\u00f1ado de la vuelta al estudio sistem\u00e1tico de Hegel. Es conocida su carta a Engels de 14 de enero de 1858:<\/p>\n<p>\u00abHe puesto patas arriba la teor\u00eda del beneficio tal como exist\u00eda hasta ahora [la de Ricardo]. En el M\u00c9TODO de elaboraci\u00f3n del tema, una cosa me ha sido muy \u00fatil: <em>by mere accident<\/em> [por pura casualidad] hab\u00eda ojeado la <em>L\u00f3gica<\/em> de Hegel (Freiligrath encontr\u00f3 unos vol\u00famenes de Hegel\u00a0 que hab\u00edan sido originalmente de Bakunin y me los envi\u00f3 como presente). Si alg\u00fan d\u00eda volviese a disponer de tiempo para este tipo de trabajo, me gustar\u00eda mucho, en dos o tres pliegos de imprenta, hacer accesible a los hombres de sentido com\u00fan, el FONDO RACIONAL del m\u00e9todo que Hegel descubri\u00f3, pero al mismo tiempo mixtific\u00f3\u00bb<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a><\/p>\n<p>Alg\u00fan marxista, buen lector de Hegel -Carlos P\u00e9rez Soto- ha llamado la atenci\u00f3n sobre la manera de expresarse de Marx, tan suficiente: No resulta posible \u00abojear\u00bb <em>La Ciencia de la L\u00f3gica<\/em>, de Hegel, no solamente por su\u00a0 gran extensi\u00f3n, sino sobre todo por la ardua dificultad de la misma. Concuerdo con la opini\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo importante, con todo, es registrar que lo que Marx expresa es que \u00e9l parte del \u00abm\u00e9todo\u00bb -volver\u00e9 sobre el asunto- de Hegel, para \u00abinvertirlo\u00bb. Cosa muy distinta a la que propone el diamat,\u00a0 y los cientifismos marxistas, positivistas, estructuralistas \u00a0y anal\u00edticos,\u00a0 para los cuales se trata de algo tan radical como abandonar el \u00abIdealismo\u00bb y sustituirlo por el \u00abMaterialismo\u00bb.<\/p>\n<p>No existe base intelectual documentada en los escritos de Marx para sostener que el marxismo es un pensamiento\u00a0 en oposici\u00f3n con el Idealismo. \u00a0Roberto Fineschi nos explica que el \u00a0sentido restringido que Marx le confiere a la palabra materialismo -las escasas ocasiones en que la emplea- es el de \u00abinmanentismo\u00bb:\u00a0 la no existencia de un ser divino que intervenga externamente en la historia de la humanidad y en la naturaleza. Es m\u00e1s, incluso las objeciones al \u00abm\u00e9todo\u00bb dial\u00e9ctico de Hegel, \u00abmixtificado\u00bb por el fil\u00f3sofo son consideradas con sospecha por Roberto Fineschi. Quien considera que todas estas apostillas que aparecen en cartas y pr\u00f3logos, en notas p\u00fablicas, aunque sea correspondencia privada, se deben al temor de Marx a ser considerado un \u00abidealista\u00bb por parte de sus amigos y de su p\u00fablico, en una \u00e9poca de Positivismo cientifista triunfante<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>.<\/p>\n<p>Pero Karl Marx no solo vuelve a leer <em>La Ciencia de la L\u00f3gica<\/em>, de Hegel, en los a\u00f1os cincuenta. Tambi\u00e9n lee y tiene muy en cuenta el texto de <em>Fenomenolog\u00eda del esp\u00edritu<\/em>, cuyo cap\u00edtulo tres -en general, toda la obra- es seguido tan al pie de la letra a lo largo de todo el libro primero de <em>El Capital<\/em>, para explicar c\u00f3mo se presentan las realidades econ\u00f3micas a nuestra consciencia.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, Marx dispon\u00eda de una primera cr\u00edtica de la Escuela escocesa de econom\u00eda previamente elaborada por Hegel, entre otros textos, en <em>Principios de la Filosof\u00eda del Derecho<\/em>, p\u00e1rrafo 189, con el que se abre el apartado A del segundo cap\u00edtulo &#8211;<strong>La sociedad civil<\/strong>&#8211; de la tercera parte del libro &#8211;<strong>La Eticidad-<\/strong>, apartado que versa sobre <strong>El sistema de necesidades<\/strong>, donde se trata sobre las \u00abnecesidades humanas\u00bb producidas por la industria moderna, y que incluye tambi\u00e9n el \u00abmodo de trabajo\u00bb, \u00abla clase industrial\u00bb, \u00abel patrimonio\u00bb y otras menudencias que no deben ser sino \u00abidealismos\u00bb al decir de muchos marxistas.<\/p>\n<p>En dicho p\u00e1rrafo 189 Hegel, reflexiona sobre: \u00abLa econom\u00eda pol\u00edtica \u2026(V\u00e9ase Smith, Say y Ricardo)\u00bb<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>. Hegel elabora \u00a0all\u00ed -en realidad, lo reitera- un doble juicio sobre la ciencia econ\u00f3mica. Por una parte Hegel destaca que la ciencia econ\u00f3mica, que estudia como un objeto o cosa la actividad humana productiva, \u00abdescubre, a partir de \u00a0la infinita cantidad de individualidades que en un primer momento tiene ante s\u00ed, los principios simples de la cosa [leyes inmanentes], el entendimiento que act\u00faa sobre ella y la gobierna. Si bien, reconocer esta apariencia de racionalidad que reside en la cosa y act\u00faa en ella es en esta esfera de las necesidades lo que produce la conciliaci\u00f3n\u2026\u00bb.<\/p>\n<p>Hegel reconoce la importancia imprescindible del conocimiento aportado por la ciencia, debido a su actitud anal\u00edtica, mediante la que construye un objeto de conocimiento aislado -la actividad econ\u00f3mica- y puede estudiar as\u00ed sus leyes, su din\u00e1mica, las consecuencia de las mismas, etc. Pero a su vez, recrimina que, al objetualizar la realidad social humana, que es la actividad econ\u00f3mica, naturaliza ese estado de cosas y lo proclama \u00a0ahist\u00f3rico, y natural \u00a0e inmodificable. La cosificaci\u00f3n viene porque al buscar la explicaci\u00f3n de lo \u00a0que \u00abaparece\u00bb ante el pensamiento como un objeto, conjeturando la existencia de leyes ocultas al sentido com\u00fan, que operan \u00abal otro lado de\u00bb o \u00aben el interior de\u00bb la realidad econ\u00f3mica, \u00a0a la vez que ganamos\u00a0 en conocimiento sobre el objeto de estudio, sin embargo, nos alejamos de la comprensi\u00f3n de lo que es esa realidad: que esa objetividad econ\u00f3mica y su din\u00e1mica no es m\u00e1s que \u00abnosotros mismos\u00bb, \u00a0la sociedad\u00a0 y la praxis intersubjetiva que generamos una vez organizados.<\/p>\n<p>Por eso todo estudio cient\u00edfico de la sociedad debe partir de una clarificaci\u00f3n sobre la metaf\u00edsica filos\u00f3fica que inspira su heur\u00edstica, y adem\u00e1s, los resultados de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica deben ser integrados en el saber filos\u00f3fico, en cuya reflexi\u00f3n se recoge la experiencia de la Modernidad y de la Contemporaneidad, la de la Revoluci\u00f3n francesa: la experiencia de que la sociedad no es sino nosotros mismos; que nosotros mismos, la intersubjetividad humana es \u00abtoda la realidad\u00bb y por ello podemos cambiar el orden legaliforme de nuestro mundo.<\/p>\n<p>Pero la ciencia es imprescindible. Estos motivos que Hegel desarrolla sobre su obra de filosof\u00eda del derecho son un resumen de lo elaborado por \u00e9l en el \u00a0cap\u00edtulo 3 la <em>Fenomenolog\u00eda<\/em>. Volver\u00e9 sobre todo esto.<\/p>\n<p>Todo este conjunto de saberes filos\u00f3ficos\u00a0 y de obras de Hegel, es nuevamente reconsiderado por este Marx maduro, en paralelo a sus investigaciones cient\u00edficas sobre econom\u00eda, elaboradas a destajo, constantemente, durante todos estos a\u00f1os, en largas jornadas de estudio que llegan a minarle la salud.<\/p>\n<p>Entre 1850 y 1852 \u00a0Marx \u00a0se hace con el dominio de la ciencia econ\u00f3mica. A partir del 52 comienza a dudar de la teor\u00eda de Ricardo a la luz de sus investigaciones propias. Primero duda de la teor\u00eda sobre la renta de la tierra, luego duda de la teor\u00eda ricardiana del dinero, poco a poco se va generalizando la cr\u00edtica. En el 55 elabora una cr\u00edtica sistem\u00e1tica de la teor\u00eda de Ricardo. Y como consecuencia de todo esto, en 1857 y 1858 emprende la redacci\u00f3n, previa elaboraci\u00f3n de un plan general de la obra, de lo que es el primer borrador de <em>El Capital <\/em>, y que nosotros hemos conocido, editado, como <em>Grundrisse<\/em>.<\/p>\n<p>Tras este primer conato de obra, vendr\u00e1n otros tres borradores, el de 1861 a 1863, que est\u00e1 formado por m\u00e1s de 2400 folios -cada folio, mucho m\u00e1s extenso que una hoja convencional- del cual, unos 1500 forman un ap\u00e9ndice que ser\u00e1 utilizado por Kautsky para publicar las <em>Teor\u00edas sobre la Plusval\u00eda<\/em>, y que es\u00a0 un texto sobre la historia de la ciencia econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n escribir\u00e1 un nuevo borrador o ensayo de la obra, el manuscrito escrito entre1863 a 1865, del que se ha perdido buena parte, aunque se conserva de \u00e9l un texto importante, el denominado Cap\u00edtulo Sexto. Y por fin, Marx escribe el manuscrito del que extraer\u00e1 el texto de <em>El Capital<\/em>, Libro Primero, que ve la luz en 1867, y es reeditado por Marx, con modificaciones importantes, en 1872, y que es el \u00fanico libro\u00a0 de <em>El Capital<\/em> que Marx dejar\u00e1 publicado. Con posterioridad a esas ediciones -hay que incluir una edici\u00f3n en franc\u00e9s-, Marx sigui\u00f3 elaborando manuscritos para su obra, y dedic\u00e1ndose a estudios cient\u00edficos diversos, pero todo esto no corresponde a mi ponencia.<\/p>\n<p>Como resultado de la cr\u00edtica a Ricardo,\u00a0 cuya obra es desmontada desde los fundamentos ontol\u00f3gicos o filosof\u00eda que informa a este economista, tenemos en los <em>Grundrisse<\/em> la definici\u00f3n de la de la Metaf\u00edsica o de la ontolog\u00eda humana que propugna el Marx maduro en oposici\u00f3n a la escuela escocesa, la misma que encontraremos en el libro publicado de 1867 y 1872,<em> El Capital<\/em>.<\/p>\n<p>La ontolog\u00eda de los <em>Grundrisse <\/em>\u00a0se inspira en\u00a0 <em>La Ciencia de la L\u00f3gica <\/em>de\u00a0 Hegel. Un estudioso tan autorizado como\u00a0 Enrique Dussel ha insistido en ello y lo ha probado<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>:\u00abel segundo tratado de la <em>L\u00f3gica<\/em> de Hegel sobre la \u00abesencia\u00bb es el verdadero hilo conductor (.)\u2026 desde 1857 (.) Marx comienza a tener dominio de una <em>ontolog\u00eda de la econom\u00eda<\/em>. Los <em>Grundrisse<\/em> son as\u00ed, tambi\u00e9n, la inauguraci\u00f3n <em>definitiva<\/em> del establecimiento de la filosof\u00eda como \u00abmarco problem\u00e1tico fundamental\u00bb (.) La problem\u00e1tica ontol\u00f3gica es el horizonte en el cual se mueven las categor\u00edas\u2026\u00bb<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a><\/p>\n<p>Los ocho \u00a0gruesos cuadernos manuscritos que componen el texto son de gran importancia. Se enuncia en ellos la teor\u00eda del valor, y la teor\u00eda del modo de producci\u00f3n capitalista como aquel que solo surge cuando se produce por entero la enajenaci\u00f3n o falta de control del trabajador sobre su capacidad de trabajo, esto es, cuando se produce la subsunci\u00f3n real del trabajo al capital, etc.<\/p>\n<p>Pero para el asunto que nos interesa en estos momentos, la ontolog\u00eda, debo destacar la importancia de la \u00abIntroducci\u00f3n\u00bb, texto que, tal como Clara Ramas \u00a0San Miguel destaca, debe ser considerada introducci\u00f3n a \u00abla totalidad del proyecto de una cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica\u00bb<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>, a toda la obra -a todos los borradores posteriores- de <em>El Capital<\/em>.<\/p>\n<p>Vamos a la \u00abIntroducci\u00f3n\u00bb:<\/p>\n<p>\u00abUn punto de partida, naturalmente, est\u00e1 constituido por los individuos que producen en sociedad, es decir, por la producci\u00f3n de los individuos socialmente determinada. El pescador y cazador individual y aislado, con el que comienzan Smith y Ricardo pertenece a las imaginaciones carentes de fantas\u00eda de las Robinsonadas del siglo XVlll.\u00a0 (.) Cuanto m\u00e1s nos remontamos en la historia, tanto m\u00e1s se nos presenta el individuo y, por lo tanto, tambi\u00e9n el individuo productor, como dependiente, como perteneciente a un todo mayor: primero de forma todav\u00eda natural en la familia y en la familia ampliada que se convierte en tribu; m\u00e1s tarde en la comunidad en sus diferentes formas, que procede de la contraposici\u00f3n y fusi\u00f3n de las tribus. Solo en el siglo XVlll, en la \u00absociedad civil\u00bb las diferentes formas de conexi\u00f3n social se le enfrentan al individuo como un simple medio para sus fines privados, como una necesidad externa. Pero la \u00e9poca que engendra este punto de vista es la \u00e9poca de las relaciones sociales m\u00e1s desarrolladas hasta el momento (y desde ese punto de vista, generales). El ser humano es, en el sentido m\u00e1s literal del t\u00e9rmino, un \u03b6\u03c9\u03bf\u03bd \u03c0\u03bf\u03bb\u03b9\u03c4\u03b9\u03ba\u03bf\u03bd, animal pol\u00edtico, no solo un animal social, sino adem\u00e1s, un animal que <strong>s\u00f3lo puede aislarse en sociedad. La producci\u00f3n del individuo aislado al margen de la sociedad <\/strong>-una rareza que bien puede ocurrirle a un individuo civilizado, que posee ya en s\u00ed din\u00e1micamente las fuerzas de la sociedad, cuando se extrav\u00eda casualmente en una comarca salvaje- es algo tan absurdo como el desarrollo del lenguaje sin individuos que vivan <em>juntos<\/em> y hablen entre s\u00ed\u2026\u00bb<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>.<\/p>\n<p>Marx critica la ontolog\u00eda social que subyace a la teor\u00eda social de Ricardo, que hoy d\u00eda denominamos \u00abIndividualismo antropol\u00f3gico\u00bb, y que Marx llama reiteradamente \u00abRobinsonada\u00bb. Frente a esa metaf\u00edsica, la liberal burguesa, que parte de la existencia de una individualidad preexistente a todo orden social, que tiene una forma innata de comportamiento -individualista, propietarista, competitivo, frugal y ahorrador, diligente, intercambiador-, Marx propugna la ontolog\u00eda del <strong>ser social <\/strong>que carece de proyecto social innato, o sea, \u00a0de un ser social <strong>hist\u00f3rico<\/strong>, cuya individualidad subjetiva se desarrolla tambi\u00e9n\u00a0 hist\u00f3ricamente dentro de la sociedad-cultura que \u00e9l mismo <strong>crea <\/strong>en comunidad, y que lo hace ser ontol\u00f3gicamente <strong>libre<\/strong>. Critica el ahistoricismo del modelo metaf\u00edsico de Ricardo, para quien el mercado, y los dem\u00e1s elementos constitutivos del capitalismo, han existido desde siempre. Critica la falta de comprensi\u00f3n de la importancia de las <strong>Relaciones Sociales<\/strong>, el evolucionismo de su modelo, la explotaci\u00f3n inherente al capitalismo, y critica la <strong>Enajenaci\u00f3n<\/strong> y el fetichismo subsiguiente de esta sociedad, que Ricardo no percibe. Enajenaci\u00f3n u orden social dependiente de unas relaciones sociales entre personas, mediadas por cosas, que genera una din\u00e1mica ontol\u00f3gicamente incontrolable para todos los miembros de esa sociedad. Din\u00e1mica que adem\u00e1s, genera una experiencia de impotencia que hace que esa realidad parezca natural para sus portadores<\/p>\n<p>A la luz de toda esta cr\u00edtica que desmonta las categor\u00edas metaf\u00edsicas, en las que se basa la heur\u00edstica cient\u00edfica del estudio de Ricardo, Marx desarrolla su propio programa de investigaci\u00f3n cient\u00edfica como fundamento para una cr\u00edtica del capital.<\/p>\n<p>Podemos ver en la cita anterior que lo que Marx denomina materialismo es no otra cosa que\u00a0 la adopci\u00f3n como punto de partida de la investigaci\u00f3n, no del individuo singular aislado, sino \u00a0\u00ablos individuos que constituyen la sociedad\u00bb y en especial, <strong>las relaciones sociales<\/strong>, concretas, <strong>hist\u00f3ricas<\/strong>, contra\u00eddas entre ellos, como lo ontol\u00f3gicamente primordial y constitutivo; lo que excluye de la explicaci\u00f3n, no el pensamiento humano de las personas interrelacionadas, \u00a0no que la mente dirija la actividad, sino fuerzas no inmanentes a la sociedad, algo que tampoco contempla Hegel.<\/p>\n<p>Como prueba de que el pensamiento es considerado por Marx la gu\u00eda de la actividad y el creador del mundo humano en tanto rector de las manos de los hombres, cito aqu\u00ed este otro paso cl\u00e1sico, esta vez de <em>El Capital<\/em>:<\/p>\n<p>\u00abEl ser humano\u00a0 se enfrenta con la materia natural como\u00a0 fuerza natural \u00e9l mismo (.) Mediante ese movimiento obra en la naturaleza externa a \u00e9l y la altera, y as\u00ed altera su propia naturaleza. Desarrolla las potencias que dorm\u00edan en ella y somete a su propio dominio el funcionamiento de sus fuerzas. (.) Damos por supuesto el trabajo en una forma en la cual es propio exclusivamente del ser humano. Una ara\u00f1a ejecuta operaciones semejantes a las de un tejedor, y una abeja averg\u00fcenza, por la construcci\u00f3n de sus celdillas de cera, a m\u00e1s de un arquitecto humano. Pero lo que ya por anticipado distingue al peor arquitecto de la abeja mejor, es que el arquitecto construye la celdilla <strong>en su cabeza <\/strong>antes de construirla con cera. Al final del proceso de trabajo sale un resultado que ya estaba presente al principio del mismo <strong>en la representaci\u00f3n<\/strong> del trabajador [\u00abarbeiter\u00bb], <strong>o sea, idealmente<\/strong>. No es solo que el trabajador obre una alteraci\u00f3n de forma de la naturaleza; es que al mismo tiempo realiza en lo natural su finalidad, la cual <strong>es conocida por \u00e9l, determina como ley el modo de su hacer y tiene subordinada su voluntad<\/strong>\u2026\u00bb<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a><\/p>\n<p>La ontolog\u00eda del ser humano sigue siendo la enunciada en las <em>Tesis<\/em> <em>ad Feuerbach<\/em>, pero m\u00e1s potente y desarrollada. Sus caracter\u00edsticas son: Socialidad, prioridad ontol\u00f3gica de las relaciones sociales sobre los individuos, trabajo en sociedad como autocreaci\u00f3n. Historicidad, Autoconsciencia, Genericidad muda \u2013 no comportamiento innato del g\u00e9nero humano-y Libertad. Sobre este \u00faltimo rasgo: solo\u00a0 un ser que carece de naturaleza que le imponga un comportamiento innato puede ser considerado libre.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00abM\u00e9todo dial\u00e9ctico\u00bb. <\/strong><\/p>\n<p>Paso al segundo punto que he seleccionado para la explicaci\u00f3n de la filosof\u00eda del Marx maduro.<\/p>\n<p>Marx usa con frecuencia,\u00a0 el t\u00e9rmino \u00abdial\u00e9ctica\u00bb. Es \u00e9ste, sin embargo, un t\u00e9rmino poco usual en Hegel. Pocas veces utilizado en su <em>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/em> y en su <em>Ciencia de la L\u00f3gica.<\/em> Mediante este t\u00e9rmino Marx denomina a todo lo que ha tomado de Hegel. Y la palabra, en unas ocasiones, hace referencia a la ontolog\u00eda, en otras, a la revoluci\u00f3n, otras, al proceso hist\u00f3rico y a las luchas sociales, y, por \u00faltimo, y en ocasiones en que suele asociarlo expl\u00edcitamente al nombre de Hegel , hace referencia al \u00abM\u00e9todo\u00bb de exposici\u00f3n, que va \u00abde lo abstracto a lo concreto\u00bb, o de la c\u00e9lula econ\u00f3mica capitalista, que es, seg\u00fan escribe Marx ya en el \u00abPr\u00f3logo\u00bb a la primera edici\u00f3n de <em>El Capital<\/em>, de 1867, la mercanc\u00eda, a la totalidad de proceso capitalista.<\/p>\n<p>Veamos qu\u00e9 dice Marx sobre el \u00abm\u00e9todo\u00bb, antes de pasar a comparar las ideas de Marx con las de Hegel, a quien declara seguir:<\/p>\n<p>\u00abTan pronto como estos momentos aislados fueron m\u00e1s o menos <strong>aislados y abstra\u00eddos<\/strong>, comenzaron los sistemas econ\u00f3micos, que se elevaban de lo simple (\u2026) hasta el Estado, [y hasta el ] cambio entre las naciones y el mercado mundial. \u00c9ste \u00faltimo es evidentemente el m\u00e9todo cient\u00edficamente correcto. Lo <strong>concreto es concreto porque es\u00a0 la s\u00edntesis de muchas determinaciones, porque es por tanto la unidad de lo m\u00faltiple. En el pensamiento lo concreto aparece, consiguientemente, como proceso de s\u00edntesis, como resultado, y no como punto de partida<\/strong>, a pesar de que es el punto de partida real y, en consecuencia, tambi\u00e9n <strong>el punto de partida de la intuici\u00f3n y la representaci\u00f3n<\/strong>. En el primer camino <strong>la representaci\u00f3n completa se volatiliza en una determinaci\u00f3n abstracta; en el segundo las determinaciones abstractas conducen a la producci\u00f3n de lo concreto por el camino del pensamiento<\/strong>\u00bb<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a><\/p>\n<p>Por su parte, Hegel recus\u00f3 siempre la expresi\u00f3n \u00abm\u00e9todo\u00bb. Hegel sabe que el \u00abobjeto estudiado\u00bb, la sociedad, no es \u00abcosa\u00bb, sino \u00absujeto\u00bb, una intersubjetividad activa, \u00a0humana, concreta, hist\u00f3rica, en proceso de autocreaci\u00f3n. Por tanto no puede haber un m\u00e9todo anterior a la espec\u00edfica din\u00e1mica hist\u00f3rica del objeto -la sociedad concreta- estudiada.:<\/p>\n<p>: \u00ab<strong>la sustancia <\/strong>[la sociedad humana concreta] es, en ella misma, <strong>sujeto<\/strong> [y] todo contenido\u00a0 <strong>es su propia reflexi\u00f3n dentro de s\u00ed<\/strong>. (\u2026) La <strong>verdad<\/strong> es <strong>el movimiento de ella misma <\/strong>[esto es, de la verdad-intersubjetividad pr\u00e1xica humana, que est\u00e1 activa como resultado del saber hacer consciente que pone en obra, y se objetiva en ese mundo que ella crea] en ella misma, mientras que ese m\u00e9todo [referencia al de las ciencias, la matem\u00e1tica] es\u00a0 un conocer que es exterior a su materia\u00a0 \u00bb<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>.<\/p>\n<p>Una sociedad, un periodo hist\u00f3rico, singular, no solo es distinto a todos los dem\u00e1s, y posee una dinamicidad propia inherente, que lo sostiene \u00a0en proceso de cambio permanente. Adem\u00e1s, -Hegel-\u00a0 no es solo \u00absustancia\u00bb, sino tambi\u00e9n \u00absujeto\u00bb, intersubjetividad consciente, consciencia de los individuos interrelacionados, ella tambi\u00e9n espec\u00edfica, cuya raz\u00f3n pr\u00e1ctica, hist\u00f3rica dirige la actividad, hace que exista lo que hay como realidad, como lo verdadero existente.<\/p>\n<p>La \u00abReflexi\u00f3n\u00bb autoconsciente, que forma parte del proceso hist\u00f3rico, se realiza sobre la propia consciencia hist\u00f3rica de los agentes protagonistas de la que forman parte las creencias, las expectativas, las\u00a0 costumbres, todo el saber hacer hist\u00f3rico, o totalidad del ethos, sin las cuales, sin la creencia en ellas, y la puesta en obra de las mismas mediante la actividad intersubjetiva inspirada en ellas, las individualidades no generar\u00edan con su hacer esa \u00abverdad\u00bb, -t\u00e9rmino que denomina lo objetivamente existente, con independencia de que\u00a0 la \u00abcerteza\u00bb de las subjetividades lo comprenda o no-, esa <strong>sociedad<\/strong> espec\u00edfica existente. Una\u00a0 \u00abverdad\u00bb objetiva que se mantiene hasta que esa misma consciencia social intersubjetiva \u00a0autorreflexionada, como consecuencia de la experiencia de la consciencia de las subjetividades organizadas que la generan, que registra que el mundo va mal, que las consecuencias de su actividad en sociedad son ajenas a sus expectativas, hace que \u00e9stas comiencen a distanciarse de ese saber hacer que ponen en obra y \u00a0mediante cuya objetivaci\u00f3n originaban lo \u00abverdadero\u00bb, con lo que \u00e9ste se disgrega. El pensamiento que dirige la actividad y la consciencia experiencial que sus consecuencias generan, es la causa, inmanente, el motor del proceso hist\u00f3rico<\/p>\n<p>Por ello, y \u00a0dada esta tesis ontol\u00f3gica sobre la esencia de la realidad social humana, el estudio o investigaci\u00f3n no puede ser parcial, de solo un tipo de actividad social: ni excluir la consciencia de las subjetividades que dirige la actividad, ni puede basarse en protocolos generales de\u00a0 investigaci\u00f3n, aplicables a toda \u00e9poca hist\u00f3rica:<\/p>\n<p>\u00ab se trata, ni m\u00e1s ni menos, que de aprehender y expresar lo verdadero no como <em>sustancia<\/em>, sino, en la misma medida, como <em>sujeto<\/em>\u00bb<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>.<\/p>\n<p>El \u00abm\u00e9todo\u00bb no puede ser en consecuencia un conjunto de reglas y procedimientos generales que orientan la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por esa doble raz\u00f3n, Hegel rechaza un m\u00e9todo universal, como el matem\u00e1tico -Pr\u00f3logos a la <em>Fenomenolog\u00eda <\/em>y a <em>la Ciencia de la L\u00f3gica<\/em>; en los pr\u00f3logos se suele concentrar la reflexi\u00f3n sobre el procedimiento de elaboraci\u00f3n intelectual-: \u00abpues el m\u00e9todo es [no otra cosa que] la conciencia de la forma del automovimiento interno (\u2026) el \u00fanico m\u00e9todo de verdad (.) <strong>\u00e9l no es en nada diferente a su objeto y contenido<\/strong>; (\u2026),[ no es en nada diferente a] \u00a0la dial\u00e9ctica que \u00e9l [el objeto que es intersubjetividad consciente pr\u00e1xica] en s\u00ed tiene, lo que lo mueve hacia adelante\u00bb<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>.<\/p>\n<p>El m\u00e9todo es\/est\u00e1 en la cosa misma: en cada \u00abcosa\u00bb singular hist\u00f3rica, en cada sociedad hist\u00f3rica humana.<\/p>\n<p>Cada automovimiento o din\u00e1mica hist\u00f3rica espec\u00edfica requiere de una aproximaci\u00f3n espec\u00edfica a la misma, para poder comprender \u00a0tanto la praxis objetivada, como el pensamiento que produce la praxis y genera el mundo -el pensar que gobierna la praxis del mundo de la mercanc\u00eda, por ejemplo-.<\/p>\n<p>El uso que hace Hegel de la palabra m\u00e9todo en estos pasos es para descalificar lo que se suele entender por tal palabra.<\/p>\n<p>Marx, sin embargo, s\u00ed recurre a esta palabra. Seguramente este es otro ejemplo de las cautelas que adopta Marx, y de las que nos avisa Fineschi, \u00a0por el temor que tiene a\u00a0 ser tachado de idealista en un periodo de triunfo del positivismoi. Por ello recurre a este lenguaje propio de las ciencias naturales.<\/p>\n<p>Sin duda por la misma raz\u00f3n, en todas las cartas y notas en las que Marx trata sobre su modo de proceder intelectual dice que \u00e9l pone \u00abboca arriba\u00bb, \u00absobre sus pies\u00bb, des mixtific\u00e1ndola, la dial\u00e9ctica hegeliana, que sin embargo s\u00ed acepta como v\u00e1lida. El lector podr\u00e1 comprobar, a tenor de las citas de Hegel, la vaguedad de lo que dice Marx. Hegel no \u00a0pone en una instancia exterior a la sociedad el pensamiento -con may\u00fasculas, Dios\u2026- como causa trascendente de la realidad. No hace ninguna declaraci\u00f3n de trascendentalismo antiinmanentista, porque es, precisamente, un historicista inmanentista. Por ello, tiene poco sentido decir que se adopta el proceder de Hegel, y se le da la vuelta, poni\u00e9ndolo sobre sus pies, \u00a0y declarar que en esto consiste pasar del idealismo al materialismo. De hecho, la misma met\u00e1fora topol\u00f3gica pertenece a un texto se\u00f1alado de <a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>.<\/p>\n<p>El proceder intelectual de este Marx maduro, brillante, antipositivista, se inspira en la ontolog\u00eda de Hegel. Como \u00e9l, pone lo social como prioridad ontol\u00f3gica sobre el individuo. Como \u00e9l, comprende lo social como interrelaci\u00f3n organizada entre subjetividades: pone lo relacional-social por encima de lo emp\u00edrico-individual: \u00abRelaciones sociales\u00bb. Y como Hegel, considera que la sociedad humana est\u00e1 en constante proceso hist\u00f3rico de cambio como consecuencia de las relaciones espec\u00edficas inmanentes a cada sociedad, que ordenan la actividad conscientemente generada, y a la experiencia que este orden y su din\u00e1mica produce en las consciencias de las subjetividades. En consecuencia, si se pretende comprender la sociedad, se ha de tratar de aferrar lo espec\u00edfico de cada momento hist\u00f3rico en su singularidad, a comenzar por el espec\u00edfico orden de relaciones sociales que organiza la actividad social en su totalidad. Por tanto, hay que \u00abir de lo abstracto a lo concreto\u00bb<\/p>\n<p>El estudio de los constituyentes de la sociedad, separados unos de otros, construidos intelectualmente como objetos de investigaci\u00f3n por las ciencias -la t\u00e9cnica, por un lado, el arte por otro, el pensamiento por otro\u2026- : eso es lo abstracto, que, precisamente debido al m\u00e9todo de aproximaci\u00f3n, es fijista y es ahist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Esto no desmerece los conocimientos elaborados por las diversas ciencias sociales, que Marx estudia, ni la investigaci\u00f3n cient\u00edfica propia, que Marx realizar\u00e1, y a partir de los cuales, elabora su \u00abconcreto\u00bb:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfqu\u00e9 ha representado, sino el m\u00e9todo dial\u00e9ctico?. Cierto que el <strong>modo de exposici\u00f3n debe distinguirse formalmente del modo de investigaci\u00f3n.<\/strong> La investigaci\u00f3n tiene que apropiarse detalladamente el material, analizar sus diferentes formas de desarrollo y rastrear su v\u00ednculo interno. S\u00f3lo cuando se ha consumado este trabajo se puede representar adecuadamente el movimiento real. Si se consigue esto y la vida del material se refleja idealmente, <strong>puede parecer como si estuviera ante una construcci\u00f3n a priori<\/strong>. Mi m\u00e9todo dial\u00e9ctico es por su fundamento no solo diferente al de Hegel, sino su contrario directo\u00bb<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\"><strong>[29]<\/strong><\/a>.<\/p>\n<p>Lo que Marx nos ofrece en su obra editada <em>El Capital<\/em>, es, por tanto, esta totalidad. Construye un modelo interpretativo, que da cuenta de la realidad espec\u00edfica de una totalidad social hist\u00f3rica, distinta de todas las anteriores. Un modelo que integra, selecciona y explica, interrelacion\u00e1ndolos, toda la gran masas de saberes adquiridos y de conocimientos obra de su investigaci\u00f3n, y nos la \u00abexpone\u00bb, en su din\u00e1mica interna, explicando c\u00f3mo se genera el hacer social que la produce, de forma din\u00e1mica. Y reconoce que el recurso a la construcci\u00f3n de un modelo din\u00e1mico pudiera parecer \u00abuna construcci\u00f3n a priori\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfNo podr\u00eda ser acertado plantear que estamos ante un modelo hol\u00edstico de trabajo cient\u00edfico, como el que hoy es frecuente encontrar en ciencias sociales?<\/p>\n<p>En absoluto, no.<\/p>\n<p>Los modelos hol\u00edsticos y el modelo de totalidad concreta de \u00a0Marx\u00a0 son distintos porque tienen \u00a0constituyentes diferentes -en primer lugar, y por si se nos ha pasado por alto-\u00a0 y prop\u00f3sitos diferentes, que exigen desarrollos distintos.<\/p>\n<p>Un modelo cient\u00edfico hol\u00edstico, que utiliza la totalidad de las ciencias sociales que trabajan sobre una determinada realidad social y construye a partir de \u00a0ellas un modelo explicativo sobre la misma, sigue siendo \u00a0una forma de conocimiento objetivista, naturalizadora, del mundo social sociedad.<\/p>\n<p>He se\u00f1alado la importancia de la filosof\u00eda de Hegel, para comprender qu\u00e9 est\u00e1 haciendo Marx. Vuelvo, por tanto a Hegel para ver si es verdad que su filosof\u00eda nos ayuda a comprender la labor de Marx.<\/p>\n<p>El zuavo distingue en la historia del desarrollo de la autoconsciencia humana, o pensamiento autorreflexivo del ser humano, diversos estadios, que no son psicol\u00f3gicos, sino formas de consciencia hist\u00f3ricas. \u00a0Me refiero ahora a dos de ellos: Entendimiento y Raz\u00f3n. Ambos t\u00e9rminos, en alem\u00e1n, son pr\u00f3ximos -Verstand y Vernunft-<\/p>\n<p>El Entendimiento es el la denominaci\u00f3n del tipo de pensamiento humano, seg\u00fan el cual, la realidad humana es, en primer lugar, un objeto que se nos presenta o \u00abaparece\u00bb -erschein- como cosa ante nuestra consciencia. Pero el Entendimiento, forma poderosa de pensamiento, no se detiene en la mera percepci\u00f3n de lo que hay, de sus cambios, etc. Sino que, adem\u00e1s, \u00a0construye y aventura conjeturas sobre las causas del comportamiento de ese objeto. Y concluye que detr\u00e1s o\u00a0 dentro de ese objeto que se nos presenta -erschein- hay otra realidad que lo dirige, leyes, fuerzas etc.. Este tipo de conjetura de una realidad invisible existente tras lo que\u00a0 se nos \u00abaparece\u00bb -erschein- es una muestra de la potencia intelectual humana, de su actividad creativa, de un pensamiento nada simpr\u00e1ctico, sino muy autoconsciente y reflexivo. Es el operar de la ciencia, tambi\u00e9n el de le Religi\u00f3n -pensemos en el Iusnaturalismo-.<\/p>\n<p>Valga como ejemplo -es de Hegel- de esta actividad intelectual, que el objeto de conocimiento se nos representa como algo puesto ante nosotros, igual que si fuese en un escenario, \u00a0y se tratar\u00eda de saber qu\u00e9 es lo que hay tras las bambalinas, o tras el tel\u00f3n. Entendimiento\/ Verstand.<\/p>\n<p>Pero la experiencia social humana, la de las formas de consciencia de la Modernidad, la Ilustraci\u00f3n, \u00a0y, sobre todo, la gran experiencia de la Revoluci\u00f3n Francesa, en la que las masas campesinas se descubren como protagonistas de su mundo, como los creadores de ese mundo suyo, nuevo, que hacen nacer con su actividad, nos lleva a descubrir -escribe Hegel- \u00abque detr\u00e1s de eso llamado tel\u00f3n, que deb\u00eda tapar lo interior, no hay nada que ver, si no es que nosotros mismos pasamos ah\u00ed detr\u00e1s, tanto para que haya visi\u00f3n como para que ah\u00ed detr\u00e1s haya algo\u00a0 que ser visto\u00bb.<\/p>\n<p>Este\u00a0 nuevo saber no es, tampoco \u00e9l, psicolog\u00eda, o trascendentales intelectuales humanos ahist\u00f3ricos, es -recalca Hegel- un resultado de la \u00a0praxis y de la experiencia hist\u00f3rica: \u00ab<strong>este saber que es la verdad de la <em>representaci\u00f3n <\/em>\u00a0del fen\u00f3meno y de su interior es, \u00e9l mismo, s\u00f3lo el resultado de un circunstanciado movimiento <\/strong>(.) resultar\u00e1, igualmente, que conocer lo que la <em>conciencia<\/em> sabe al <em>saberse a s\u00ed misma<\/em>, requiere todav\u00eda de otras circunstancias, cuyo an\u00e1lisis viene a continuaci\u00f3n\u00bb<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a><\/p>\n<p>Esta nueva forma de comprender el objeto social, de entenderlo, no como ente separado del observador, sino como intersubjetividad consciente en acci\u00f3n, es lo que Hegel denomina Raz\u00f3n\/ Vernunft. Es una forma de saber que no anula el conocimiento que arrojan las ciencias, el Entendimiento como saber. Pero la nueva experiencia hist\u00f3rica nos lleva \u00aba aprehender lo verdadero no como <em>sustancia<\/em>, sino, en la misma medida, como <em>sujeto<\/em>. (.) La sustancia viviente es, adem\u00e1s, el ser que es en verdad <em>sujeto<\/em> (.) que solo es en verdad efectivo en la medida en que ella sea el movimiento de ponerse a s\u00ed misma\u2026\u00bb<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>.<\/p>\n<p>En resumen, \u00a0Raz\u00f3n, \u00a0es la denominaci\u00f3n de este saber alcanzado a partir de un periodo hist\u00f3rico, como consecuencia de la experiencia generada en las gentes por su vivir \u00a0y su hacer, de\u00a0 que el mundo objetivo que \u00abaparece\u00bb ante nosotros es nuestro propio hacer, porque lo creamos entre todos, a elaborar el pensamiento que gu\u00eda la actividad y al ponerlo en obra: \u00ab[La Raz\u00f3n] est\u00e1 cierta de s\u00ed misma en cuanto realidad, o de que toda realidad efectiva no es distinta de ella (\u2026) <strong>La Raz\u00f3n es la certeza que la conciencia tiene de ser toda realidad <\/strong>(.). Pero <strong>la autoconciencia (.) s\u00f3lo llega a serlo <em>deviniendo <\/em>primero esa realidad, o m\u00e1s bien <em>prob\u00e1ndose<\/em> como tal<\/strong>\u00bb<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a>.<\/p>\n<p>Recordemos ahora el comienzo de la obra de Marx, <em>El Capital<\/em>, su cap\u00edtulo primero.<\/p>\n<p>\u00abLa riqueza de las sociedades en las que domina el modo de producci\u00f3n capitalista <strong>aparece <\/strong>[erschein] <strong>como <\/strong>una \u00abgigantesca acumulaci\u00f3n de mercanc\u00edas\u00bb (.) La mercanc\u00eda es<strong> por de pronto un objeto exterior<\/strong>\u00bb<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a><\/p>\n<p>No existe ning\u00fan tratado de econom\u00eda que trate sobre el \u00abaparecer\u00bb de la riqueza, en el que la riqueza \u00abaparezca como\u00bb. Menos a\u00fan, el aparecer de una cosa, objeto, que, se nos insin\u00faa abiertamente de inmediato, solo \u00abpor de pronto\u00bb, o sea, provisionalmente, \u00a0debe ser considerado \u00abobjeto\u00bb, y objeto \u00abexterior\u00bb: \u00abExterior\u00bb: \u00bfrespecto de qu\u00e9 o qui\u00e9nes?.<\/p>\n<p>Erscheinen s\u00ed es un t\u00e9rmino t\u00e9cnico fundamental de la filosof\u00eda de Hegel. En su <em>Fenomenolog\u00eda<\/em>, la forma habitual, reiterada, de denominar lo \u00abfenom\u00e9nico\u00bb que \u00abse manifiesta\u00bb, no es \u00abfenomenolog\u00eda\u00bb, sino \u00aberscheinen\u00bb, \u00abaparecer\u00bb. Mediante este t\u00e9rmino, Hegel se confronta con Kant, quien, al tratar sobre la realidad, rechaza la posibilidad de saber algo del \u00a0mundo externo a la percepci\u00f3n, la cosa en s\u00ed, el no\u00fameno,\u00a0 que considera incognoscible, y cuya filosof\u00eda, como sabemos, trata solo sobre la percepci\u00f3n fenom\u00e9nica de las sensaciones que nos llegan; fen\u00f3menos, ordenados activamente por la mente de quien los percibe. Por eso, los denomina \u00abschein\u00bb \u00abapariencia\u00bb.<\/p>\n<p>La noci\u00f3n de aparecer\/erscheinen, de Hegel, pertenece a la Raz\u00f3n, porque nos explica que eso que vemos como una aparici\u00f3n, no es algo fantasmal, ni es algo natural, ah\u00ed puesto desde siempre, sino que \u00a0es el propio hacer humano en acto, dirigido por el pensamiento, y sus consecuencias objetivadas. Que, desde luego, \u00abaparece\u00bb porque es creado por un productor, donde antes no hab\u00eda nada. Y, adem\u00e1s, tiene para su productor o creador \u00a0una \u00abapariencia\u00bb determinada que distorsiona en parte la percepci\u00f3n de lo que es; tiene tambi\u00e9n un \u00abschein\u00bb o apariencia.<\/p>\n<p>Pero a pesar de esto, s\u00ed podemos saber qu\u00e9 es lo que constituye su ser. No podemos no llegar a conocer qu\u00e9 es aquello que es nuestra propia actividad social en acci\u00f3n, o que existe porque nosotros lo creamos. Un argumento de fuste viquiano. Estamos por tanto ante una pol\u00e9mica cl\u00e1sica del idealismo filos\u00f3fico, de orden ontol\u00f3gico y gnoseol\u00f3gico<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a><\/p>\n<p>Este es el programa de Marx en <em>El Capital<\/em>. Un programa que se fundamenta en el conocimiento de ciencia econ\u00f3mica y en la investigaci\u00f3n econ\u00f3mica, porque el mundo presente, el del capital, es un mundo en el que la clase dominante se ha hecho con el poder mediante su participaci\u00f3n inmediata, directa, en la organizaci\u00f3n de la actividad productiva, y ha creado el que es, en puridad, el \u00fanico modo de producci\u00f3n universal homog\u00e9neo, en perpetua expansi\u00f3n<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a>.<\/p>\n<p>Este programa parte de lo que implica el t\u00e9rmino Erschein, una vez conocido y reelaborado desde la Raz\u00f3n: la riqueza, lo que nos constituye, s\u00ed es cognoscible, y\u00a0 es obra creada, no es naturaleza.\u00a0 Este tipo de consideraci\u00f3n, que gu\u00eda el discurso de la obra, -por de pronto, del cap\u00edtulo-\u00a0 es ontol\u00f3gico gnoseol\u00f3gica. Filos\u00f3fica. Todo el primer cap\u00edtulo resume que eso que, al Entendimiento, le aparece c\u00f3sicamente como objeto mercanc\u00eda, estudiado desde la Raz\u00f3n, \u00a0no es sino nuestra propia actividad socialmente organizada.<\/p>\n<p>Y una vez deja claro esto, el cap\u00edtulo termina con un apartado cuatro, que es un tratado de gnoseolog\u00eda filos\u00f3fica: \u00abEl car\u00e1cter fetiche de la mercanc\u00eda y su secreto\u00bb. Una vez sabemos que la mercanc\u00eda, lo c\u00f3sico, ontol\u00f3gicamente, es no otra cosas que actividad social humana, Marx pasa a explicarnos cu\u00e1l es la causa de que, si bien, los trabajadores somos los productores de la riqueza, en su totalidad, esto no nos resulte lo \u00abaparente, y el mundo adquiera la \u00abapariencia\u00bb de que es cosa ajena a nosotros.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en este apartado en que explica la \u00abapariencia\u00bb -el shein- que adquiere la \u00abrealidad efectiva\u00bb que no es sino \u00a0nosotros mismos en actividad, Marx adopta el modelo hegeliano frente al kantiano. La interpretaci\u00f3n distorsionada que percibimos de la realidad social no tiene su origen en una gnoseolog\u00eda, fruto de la aplicaci\u00f3n activa de esquemas intelectuales distorsionadores, de creencias falsas, a las sensaciones fenom\u00e9nicas percibidas. La causa no es gnoseol\u00f3gica, es ontol\u00f3gica; est\u00e1 en la particular manera de organizar la actividad social, determinada por las particulares relaciones sociales que la organizan, y que impiden, realmente, ejercer, en com\u00fan, nuestra voluntad \u00a0de dominio sobre la misma. Es la particular manera de \u00abcrear\u00bb, de \u00abhacer aparecer\u00bb -erscheinen- el mundo mediante nuestra actividad socialmente organizada, lo que acarrea esas consecuencias, que son reales.<\/p>\n<p>As\u00ed: \u00abLa igualdad de los trabajos humanos cobra la forma objetiva de una igualdad de la materialidad del valor de los productos del trabajo (.) y (.) las relaciones entre los productores, relaciones en el seno de las cuales se act\u00faan aquellas determinaciones sociales de sus trabajos, cobran la forma de una relaci\u00f3n social entre los productos de trabajo. Lo enigm\u00e1tico de la forma mercanc\u00eda consiste, pues, simplemente en que devuelve a los hombres la imagen de los caracteres sociales\u00a0 de su propio trabajo deformados como caracteres materiales de los productos mismos del trabajo, como propiedades naturales sociales de esas cosas, y, por lo tanto, refleja tambi\u00e9n deformadamente la relaci\u00f3n social de los trabajadores con el trabajo total en forma de una relaci\u00f3n social entre objetos que existiera fuera de ellos. A trav\u00e9s de este quidproquo los productos de trabajo se convierten en mercanc\u00edas, en <strong>cosas sensiblemente suprasensibles<\/strong>\u00bb. Incluyo referencia de la cita, y a\u00f1ado una propina de Hegel, que puede hacerle gracia al lector<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a>.<\/p>\n<p>Este tipo de reflexi\u00f3n no se da en ning\u00fan tratado de econom\u00eda, -en realidad, ni en los marxistas.<\/p>\n<p>Ese esfuerzo por presentarnos como intersubjetividad en praxis la realidad que aparece y aparenta ser cosa, no est\u00e1 solo en ese deslumbrante cap\u00edtulo primero, cuyo apartado final, cuarto, es \u00abEl car\u00e1cter fetiche de la mercanc\u00eda y su secreto\u00bb.<\/p>\n<p>El \u00abaparecer\u00bb y la \u00abapariencia \u00bb, son categor\u00edas que se reiteran una y otra vez en todo el libro primero de <em>El Capital<\/em> -el \u00fanico libro que ahora tengo presente-. Es necesario simplemente no pasarlas por alto, por no ser terminolog\u00eda econ\u00f3mica, por no ser \u00abvocabulario ricardiano\u00bb. \u00a0Y son categor\u00edas que se relacionan de forma inmediata, como es evidente, con la percepci\u00f3n de la realidad social humana como ente ajeno: con la enajenaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo sobre el \u00abEl dinero\u00bb, \u00e9ste \u00abes forma de <strong><em>manifestaci\u00f3n<\/em> <\/strong>de la medida inmanente de valor de la mercanc\u00eda, el tiempo de trabajo\u00bb\u00a0 y \u00ab La naturaleza de la misma circulaci\u00f3n de las mercanc\u00edas engendra <strong>la apariencia opuesta<\/strong> (.) Con eso y al mismo tiempo, <strong>su figura<\/strong> de uso sale de la circulaci\u00f3n y pasa al consumo.\u00bb<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a>\u00a0 etc. Constan all\u00ed, igual que en otros cap\u00edtulos,\u00a0 m\u00faltiples las referencias a las \u00abmetamorfosis\u00bb figura ret\u00f3rica que nos presenta el aparecer bajo diversa apariencia de las objetivaciones humanas que cambian de \u00abforma\u00bb y por tanto, no pueden no cambiar de \u00absustancia\u00bb.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo sobre \u00abEl capital\u00bb, desde el comienzo, se nos indica que \u00abel dinero es su primera forma de <strong>aparici\u00f3n<\/strong>\u2026\u00bb o \u00abTomemos el proceso de circulaci\u00f3n en una forma en la que <strong>se presenta<\/strong> como mero intercambio de mercanc\u00edas (..) La situaci\u00f3n no se altera por el hecho de que el dinero <strong>aparezca <\/strong>como medio de circulaci\u00f3n entre las mercanc\u00edas\u2026\u00bb<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a><\/p>\n<p>Particularmente llamativos son los cap\u00edtulos de la obra en los que analiza las formas de organizaci\u00f3n del trabajo. Cap\u00edtulos Und\u00e9cimo, Duod\u00e9cimo y Decimotercero, \u00abCooperaci\u00f3n\u00bb, anterior al capital, \u00abManufactura\u00bb y \u00abMaquinaria y gran industria\u00bb. En ellos,\u00a0 se analiza la forma concreta en que se organiza la actividad productiva del trabajador, seg\u00fan diversos modos concretos, de ejecutar colectivamente el proceso de trabajo, y, en paralelo, se explica c\u00f3mo cada concreta forma material, ontol\u00f3gica, de organizar la actividad seg\u00fan unas concretas relaciones sociales, <strong>aparece<\/strong> al trabajador de una forma tal que \u00e9ste cree que el plusvalor generado no es consecuencia de la simple suma de los trabajos. En esos cap\u00edtulos se nos presentan tres Figuras de Consciencia de los trabajadores, en las que se recoge la \u00abapariencia\u00bb que tiene para ellos el hacer que ellos mismos hacen \u00abaparecer\u00bb, como resultado de la realidad organizada del proceso de trabajo. Por ejemplo: \u00abesta fuerza productiva <strong>aparece<\/strong> como si el capital la poseyera <em>por naturaleza<\/em>, como su fuerza productiva <em>inmanente<\/em>\u00bb<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a>. Caso claro de an\u00e1lisis del fetichismo como consecuencia de la din\u00e1mica de la enajenaci\u00f3n o carencia de control de los trabajadores sobre el proceso material de trabajo, que es lo que produce esa percepci\u00f3n. Asunto nada habitual de los tratados de econom\u00eda,<\/p>\n<p>O el cap\u00edtulo sobre la <strong>subsunci\u00f3n real del trabajo al capital<\/strong>, cap\u00edtulo XlV. Cap\u00edtulo en el que se explica que la raz\u00f3n de la incorporaci\u00f3n de la t\u00e9cnica de forma inmediata al proceso productivo, con independencia de las consecuencias indirectas de la misma -el plusvalor relativo- es poder incorporar al proceso productivo trabajadores que no controlen la t\u00e9cnica productiva, para poder romper su capacidad de resistencia y hacerlos ajenos al dominio de su propia actividad. Cap\u00edtulo en que, adem\u00e1s, \u00a0Marx deja claro que trabajador es quien vende su fuerza de trabajo, aunque este no sea trabajo manual. Tampoco nada de todo este tipo de considerandos, con raz\u00f3n, forma parte de los tratados de econom\u00eda.<\/p>\n<p>Por lo tanto, todo el conocimiento cient\u00edfico, de m\u00faltiples disciplinas cient\u00edficas\u00a0 al que recurre Marx, todas sus prolongadas investigaciones cient\u00edficas -Entendimiento\/ Verstand-, est\u00e1n al servicio, subsumidas, como medio para probarle al lector que eso que <strong>parece<\/strong> cosa no es sino nosotros y nuestra pr\u00e1ctica socialmente organizada bajo unas determinadas relaciones sociales. Vernunft o Raz\u00f3n. Investigaciones subsumidas como argumentos para la Filosof\u00eda, de la Raz\u00f3n. Nada que ver con los modelos hol\u00edsticos.<\/p>\n<p>Y su proyecto consiste en demostrar que ese dualismo cognoscitivo, que nos induce a creer que el mundo, objeto, es ajeno a nosotros, sujetos; que es natural, y por ello no responde a nuestra voluntad, \u00a0es consecuencia de un dualismo ontol\u00f3gico, pero \u00e9ste interno a la sociedad hist\u00f3rica espec\u00edfica de la que formamos parte y a la que producimos. Se debe al dualismo de la escisi\u00f3n social; o m\u00e1s al multilateralismo de oposiciones y contradicciones que se genera en el mundo en que las relaciones sociales son mediadas por cosas. Donde, adem\u00e1s de la escisi\u00f3n entre explotadores y explotados, todo capitalista se opone a todo capitalista y todo trabajador se opone a todo trabajador. Donde la m\u00e1xima racionalidad eficiente de cada capitalista precipita a\u00fan m\u00e1s r\u00e1pidamente en la contradicci\u00f3n, la crisis y el caos irracional, a la sociedad.<\/p>\n<p>Pero no solamente existe esta diferencia entre el proyecto intelectual de Marx y el de los modelos hol\u00edsticos habituales.<\/p>\n<p>Hay adem\u00e1s, como apuntaba, una diferencia de intenci\u00f3n, o de Prop\u00f3sito, de la obra. Las variantes hol\u00edsticas objetivistas \u2013 cientifistas- y, en general \u00a0toda la ciencia econ\u00f3mica, tienen como finalidad la ingenier\u00eda social: el desarrollo de t\u00e9cnicas de intervenci\u00f3n econ\u00f3mica sobre la sociedad por medio de Agencias. Por ello, los\u00a0 tratados de econom\u00eda convencionales proponen y discuten pol\u00edticas de intervenci\u00f3n sobre el objeto social,- reguladoras o desreguladoras, monetaristas, productivistas\u2026- \u00a0a desarrollar desde las agencias organizadas. El ministerio de Hacienda o \u00a0en el seno de una empresa determinada, etc.<\/p>\n<p>Pero la obra de Marx no tiene como finalidad inspirar -ni elaborar- t\u00e9cnicas de intervenci\u00f3n ingenieril, sobre la sociedad, de esta o aquella agencia, o sea, poner un saber esot\u00e9rico al servicio de una minor\u00eda cualificada que act\u00fae sobre el grueso de la sociedad, considerada como un objeto. Sino que es una elaboraci\u00f3n inspirada en una metaf\u00edsica seg\u00fan la cual la totalidad social objetiva no es otra cosa que nosotros mismos. Y por ello, una obra cuyo fin es la argumentaci\u00f3n p\u00fablica. Combatir la idea de que la sociedad obedece a leyes que son naturales, que no son cambiables. Que, tal como expresa la cita en exergo de Hyppolite que encabeza este texto, el capital somos nosotros mismos. Que el cambio es posible porque esta sociedad es no otra cosa que nosotros mismos. Y que no\u00a0 protagonizar nuestra capacidad de generar actividad, no poner en obra la posibilidad del cambio que esto implica,\u00a0 nos pone en riesgos terribles, debido a la dinamicidad incontrolada que posee la organizaci\u00f3n de la actividad social. Nunca en la historia la humanidad organizada dispuso de una capacidad tan colosal de hacer, tan sumamente ajena a la voluntad de sus agentes.<\/p>\n<p>La exclusi\u00f3n de elaboraci\u00f3n de medidas de intervenci\u00f3n econ\u00f3mica se compadece por completo con la filosof\u00eda pol\u00edtica de la Democracia Revolucionaria que sostuvo Marx. En la que, tal como expliqu\u00e9, \u00abpartido\u00bb no es denominaci\u00f3n de una agencia de representaci\u00f3n pol\u00edtica que pretende beneficiar a los subalternos mediante su acceso a la agencia estatal, para elaborar desde all\u00ed pol\u00edticas econ\u00f3micas. Este tipo de proyecto es tratado con cajas destempladas por Marx, en un texto de vejez, en el que busca darle portazo a la naciente Socialdemocracia alemana, y que requiri\u00f3\u00a0 que Engels se empleara a fondo, con \u00a0toda su capacidad de persuasi\u00f3n, para evitar que Marx lo publicara. Refiri\u00e9ndose a ese tipo de programa que espera o exige de la Agencia estatal, la ejecuci\u00f3n de pol\u00edticas para los subalternos, escribe Marx \u00abEn primer lugar, el \u00abpueblo trabajador\u00bb, en Alemania, est\u00e1 compuesto, en su mayor\u00eda, por campesinos y no por proletarios [Democracia Revolucionaria]\u2026trat\u00e1ndose de un pueblo trabajador (.) por el hecho de plantearle estas reivindicaciones al Estado, exterioriza su plena consciencia de que \u00a1Ni est\u00e1 en el Poder, ni se halla maduro para gobernar\u00bb (.)\u00bb<\/p>\n<p>Y truena a continuaci\u00f3n contra el hecho de \u00abque se abandone el punto de vista del movimiento de clases para retroceder al movimiento de sectas.\u00bb<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a>. As\u00ed denomina o percibe un instrumento pol\u00edtico que es externo, que no es instancia o mediaci\u00f3n para la organizaci\u00f3n activa de los explotados, que es un novum inclasificable para \u00e9l.<\/p>\n<p>La Raz\u00f3n, Vernunft, es considerada por las filosof\u00edas cientifistas &#8211; las que solo admiten sin sospecha la filosof\u00eda si \u00e9sta es filosof\u00eda de la ciencia- a\u00a0 lo sumo, \u00a0y con benevolencia m\u00e1xima, como una eutrapelia gnoseol\u00f3gica: tratar de pensar la singularidad. Un deportivo Citius, Altius, Fortius, anticuado, inherente a una venerable tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero no es sino tratar de emplear nuestra facultad intelectual m\u00e1s potente en lo que es ontol\u00f3gicamente lo m\u00e1s valioso, la singularidad de la vida humana, la singularidad individual o la singularidad social. Porque, \u00abcuando hablamos de la Raz\u00f3n no estamos hablando de un mero instrumento al servicio de un sujeto, sino tambi\u00e9n [estamos hablando] del sujeto mismo\u00bb<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a>.<\/p>\n<p>La obra cl\u00e1sica de Marx, que incorpora en s\u00edntesis, extensas investigaciones cient\u00edficas elaboradas por Marx, a lo largo\u00a0 de dos d\u00e9cadas, es sin embargo, Filosof\u00eda. Filosof\u00eda de la Raz\u00f3n\/ Vernunft, que pretende despertar, esclarecer, \u00a0la autoconsciencia fenom\u00e9nica de quienes vivimos reproduciendo el capital con nuestros actos cotidianos, creando ex nihilo<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a> el plusvalor, y padeciendo el mundo que generamos, para ponernos en claro de que ese mundo no es sino nosotros mismos, producto de nuestras manos guiadas por nuestras consciencias pr\u00e1cticas. Para avisarnos de los peligros que corremos, si no controlamos el colosal poder enajenado que entre todos generamos. Y para convocarnos a la acci\u00f3n. Como exhortaci\u00f3n, razonada entre iguales, o protrepsis, a un nuevo g\u00e9nero de vida en com\u00fan de cuya realidad futura posible nada se puede pronosticar y que solo depende de nosotros, los explotados. Programa tradicional, saber antiguo. Pues, s\u00ed. E imprecindible.<\/p>\n<p><strong>Enajenaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Tras lo escrito, creo que puedo resumir que <em>El Capital<\/em> , que es Filosof\u00eda de la Raz\u00f3n, se construye sobre la teor\u00eda de la enajenaci\u00f3n: la ajenidad ontol\u00f3gica y gnoseol\u00f3gica de lo que no es sino nosotros mismos, porque la organizaci\u00f3n con la que mediamos nuestra actividad social nos impide controlar nuestra actividad.<\/p>\n<p>Explicaba hace casi un siglo Karl Korsch que la heur\u00edstica de la noci\u00f3n del plusvalor se fundamenta en la teor\u00eda de la enajenaci\u00f3n. \u00a0\u00a0Hemos visto que el libro de \u00a0<em>El Capital <\/em>se\u00a0 abre con una presentaci\u00f3n sint\u00e9tica de la din\u00e1mica de la sociedad capitalista. Cap\u00edtulo primero que termina con el Fetiche de la mercanc\u00eda.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo XXlV, casi al final del primer libro, Marx escribe: \u00abLa negaci\u00f3n de la producci\u00f3n capitalista se produce por s\u00ed misma, con la necesidad de un proceso natural. <strong>Es la <em>negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n<\/em><\/strong><em>\u2026<\/em>\u00bb <a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a> .<\/p>\n<p>\u00abNegaci\u00f3n de la negaci\u00f3n\u00bb. Esta categor\u00eda se basa en la teor\u00eda de la enajenaci\u00f3n, que Hegel denomina Negaci\u00f3n determinada -es el t\u00e9rmino que elige Antonio Gramsci-, y que elabora en\u00a0 <em>Ciencia de la l\u00f3gica. I. La L\u00f3gica objetiva. Libro 2 Doctrina de la Esencia. <\/em>La \u00abreflexi\u00f3n\u00bb de la autoconsciencia -Vernunft\/ Raz\u00f3n- sobre la consciencia, mediante la que se desdobla y separa de su hacer anterior. Tambi\u00e9n se basa en ella el hundimiento de cada una de las sucesivas formas de consciencia y figuras de consciencia humanas de la <em>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/em>, esa historia de los cambios del pensamiento humano, -esa \u00abnovela filos\u00f3fica\u00bb, en palabras de Gramsci-<\/p>\n<p>El fundamento metaf\u00edsico es que todo ponerse concreto humano, todo mundo concreto intersubjetivamente producido, por el hecho de ser creado, en un lapso de tiempo indeterminado, se ir\u00e1 desbaratando y se desorganizar\u00e1, como consecuencia de la actividad creativa humana que con el tiempo generar\u00e1 contradicciones inmanentes a dicha sociedad, inherentes a su organizaci\u00f3n, a su ethos y\u00a0 a las necesidades de las individualidades en ellas generadas. Y que esto nos genera experiencia, sobre la que reflexionamos, y que nos lleva a sentirnos ajenos, desdoblados, respecto del mundo que creamos con nuestro hacer y en el que vivimos. Todo ello, proceso hist\u00f3rico inmanente, autogenerado, y todo ello, a priori, imposible de ser conocido: historicidad.<\/p>\n<p>Es lo que expresa Marx, referido a la sociedad capitalista, con el t\u00e9rmino \u00abnegaci\u00f3n de la negaci\u00f3n\u00bb: se denomina negaci\u00f3n a este proceso de desdoblamiento y desafecci\u00f3n por parte de la gente respecto de su sociedad. Rechazo de un mundo hist\u00f3rico, ya dado, pero sin que ello implique que preexista alternativa social alguna predeterminada causalmente por el anterior. No hay evoluci\u00f3n, ni principio de causalidad. Llegado un momento, quiz\u00e1, se supera ese estadio de negaci\u00f3n, por la elaboraci\u00f3n de una alternativa que se va creando por interacci\u00f3n entre los que han sentido ese mundo como ajeno; o bien, estos no lo logran, y lo que surge como nuevo es resultado de la cat\u00e1strofe social. Ambas posibilidades: cada una de las indefinidas alternativas que pueden ser concreci\u00f3n de las mismas, las que pueden surgir en positivo, de la organizaci\u00f3n de los explotados, y las que pueden surgir como consecuencia de la cat\u00e1strofe, son consideradas \u00a0negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nada que ver, pues, con el modelo que adelanta y pone en el inicio del cambio la existencia de un proyecto en positivo garantizado, ya en conato al menos: Tesis, Ant\u00edtesis, S\u00edntesis. Modelo evolucionista, que elimina la historicidad.<\/p>\n<p>Marx adopta estas categor\u00edas historicistas de Hegel \u00a0-ontolog\u00eda inmanentista de la historicidad- para explicar el proceso que se est\u00e1 produciendo en el capital.<\/p>\n<p>Se trata de una din\u00e1mica espec\u00edfica o interna del capital, esto es hist\u00f3rica, donde historicidad es caracter\u00edstica ontol\u00f3gica: las relaciones sociales hist\u00f3ricas capitalistas generan un proceso real, que resulta incontrolable \u00a0y es catastr\u00f3fico, en diferente grado, para todos sus agentes.\u00a0 El\u00a0 posible sujeto que se le enfrente, de haberlo, surge y se autoconstituye desde la desagregaci\u00f3n social que el proceso genera. No es un sujeto preconstituido por el capital sino solo formado por exclusi\u00f3n;\u00a0 ni es un sujeto que se oriente por una alternativa de sociedad prefigurada por el capital. La alternativa, en caso de llegar a existir, habr\u00e1 de ser creada desde un nuevo sujeto o bloque social, a su vez, tambi\u00e9n en creaci\u00f3n, mediante una nueva praxis emergente, que, de ir emergiendo -condicional; y , si se quiere redondear, encima \u00abcontraf\u00e1ctico\u00bb- , crear\u00e1 a su vez, nuevas necesidades, nueva antropolog\u00eda, en las subjetividades organizadas que lo generen. La actividad genera la necesidad.<\/p>\n<p>Este modelo de enajenaci\u00f3n da explicaci\u00f3n tambi\u00e9n, en general,\u00a0 de los posibles tr\u00e1nsitos de un modelo hist\u00f3rico\u00a0 de sociedad a otro. La din\u00e1mica elaborada como \u00abnegaci\u00f3n\u00bb no es evolucionista, ni teleol\u00f3gica \u00a0No es planteada como consecuencia de la propulsi\u00f3n hacia adelante, causal, \u00a0de una variante independiente acumulativa, la t\u00e9cnica o el aumento de la capacidad de producir -\u00abfuerzas productivas\u00bb, que podr\u00eda ser\u00a0 como efecto de la demograf\u00eda, y no solamente es pensable como aumento de la productividad debido a la mejora t\u00e9cnica, o a la eficiencia del mercado<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a>-.\u00a0 Estas variantes independientes transhist\u00f3ricas -y por tanto, ahist\u00f3ricas- son desestimadas por el Marx maduro.<\/p>\n<p>En su trabajo de madurez\u00a0 y sobre el capitalismo, Marx \u00a0explica que cada mundo parte de una situaci\u00f3n de autog\u00e9nesis: se dan unas condiciones hist\u00f3ricas que 1) disrumpen con el pasado y generan unas condiciones 2) que hacen emerger una nueva din\u00e1mica. Marx denomina respectivamente a cada uno de estos factores: \u00abHist\u00f3rico\u00bb y \u00abL\u00f3gico\u00bb. Con la palabra \u00abL\u00f3gico\u00bb hace referencia a la nueva din\u00e1mica ontol\u00f3gica inherente a la nueva sociedad. En el caso del capital, el modo de producci\u00f3n capitalista, que parte de las nuevas condiciones hist\u00f3ricas que se dan en un momento hist\u00f3rico concreto, pero que es disruptiva, tanto respecto del periodo anterior como en relaci\u00f3n con esas mismas condiciones nuevas que posibilitan su g\u00e9nesis hist\u00f3rica, y no es causalmente consecuencia de las mismas. Desvinculaci\u00f3n causal de lo generado respecto de su contexto gen\u00e9tico. Inmanentismo, historicidad interna espec\u00edfica de cada periodo. No regularidades evolutivas transhist\u00f3ricas.<\/p>\n<p>El Marx de <em>El Capital <\/em>es un fil\u00f3sofo historicista hegeliano, y por eso sabe que la historia no es evolutiva ni tiene un telos. Marx no es un optimista filos\u00f3fico, ni tampoco un pesimista filos\u00f3fico. Rechaza la filosof\u00eda de la historia hoy imperante, la del progresismo evolutivo, que es creada por la Ilustraci\u00f3n y sostenida por los neopositivismos. La historia de la humanidad no es la historia del progreso. Esta es la metaf\u00edsica oculta sostenida hasta por las teor\u00edas de la posverdad posmoderna: \u00bfqu\u00e9 fil\u00f3sofo de la posmodernidad estar\u00eda dispuesto a considerar el pasado como superior a presente?<\/p>\n<p>No es \u00e9sta, sin embargo, la metaf\u00edsica hist\u00f3rica de Marx. No vamos determinadamente a mejor. Y hasta el presente, la historia, tal como Hegel se\u00f1ala, ha sido el Calvario del esp\u00edritu, la Odisea del esp\u00edritu. Toda mejora, para unos, ha sido lograda a base de que la mayor\u00eda sude sangre. Todo avance ha sido resultado del aumento del sufrimiento ajeno. As\u00ed lo revelan, por ejemplo, los restos \u00f3seos humanos del Neol\u00edtico, del periodo de la civilizaci\u00f3n agraria. Esqueletos deformados, raqu\u00edticos, malnutridos, de individuos que sufrieron enfermedades antes desconocidas, que revelan condiciones de vida mucho peores que las del periodo Paleol\u00edtico. La agricultura, produjo la miseria y las pir\u00e1mides y zigurats, el c\u00e1lculo sexagesimal y la geometr\u00eda. No hay progreso \u00ednsito en la historia. Y hasta el presente \u00abtodo documento de civilizaci\u00f3n, ha sido a la par documento de barbarie\u00bb. Pero la \u00a0filosof\u00eda de la historia de Marx difiere, no solo de la filosof\u00eda de la historia -es una filosof\u00eda de la historia- neopositivista, e Ilustrada, que es la del progreso evolutivo, la historia a mejor siempre. Tambi\u00e9n difiere de la de Hegel, que considera la historia como un perenne escenario terrible, respecto del que, a lo sumo, es posible \u00abReconocer la Raz\u00f3n como la rosa en la cruz del presente\u00bb<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a>.<\/p>\n<p>Marx acepta que hasta la fecha la historia humana ha sido terrible. Pero se\u00f1ala tambi\u00e9n que, incluso a pesar de las formas de consciencia fetichistas elaboradas por la experiencia humana, las subjetividades nunca han dejado de revelarse y luchar. Existe la posibilidad de que utilicemos nuestra Libertad ontol\u00f3gica originaria, hasta ahora no consciente, nuestra carencia de proyecto intersubjetivo innatamente predeterminado, para generar una alternativa hist\u00f3rica que supere el estadio de violencia interhumana.<\/p>\n<p>\u00abLa historia de todas las sociedades existentes hasta el presente es la historia de las luchas de clase\u00bb. Y esto abre la posibilidad de que haya una alternativa, que est\u00e1 por verse.<\/p>\n<p>Y lo dejo aqu\u00ed. Los seres humanos no podemos pasar de aqu\u00ed; el libro de nuestra historia no est\u00e1 a\u00fan acabado.<\/p>\n<p>\u00ab-Se\u00f1or caballero (\u2026) sepa que soy Gin\u00e9s de Pasamonte cuya vida est\u00e1 escrita por estos pulgares (\u2026).<\/p>\n<p>-\u00bfY c\u00f3mo se intitula el libro? -pregunt\u00f3 don Quijote.<\/p>\n<p>-La Vida de Gin\u00e9s de Pasamonte -respondi\u00f3 el mismo-.<\/p>\n<p>\u00bfY est\u00e1 acabado? Pregunt\u00f3 don Quijote.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo va a estar acabado -respondi\u00f3 \u00e9l- si a\u00fan no est\u00e1 acabada mi vida? Lo que est\u00e1 escrito es desde mi nacimiento hasta el punto que esta \u00faltima vez me han echado en galeras\u00bb.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Para Hegel: G.W.F Hegel, <em>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/em>, Ed Gredos, Madrid, 2010.\u00a0 Trad. Antonio G\u00f3mez Ramos. <em>Enciclopedia de las Ciencias Filos\u00f3ficas<\/em>, Alianza Editorial, Madrid, 2008, Trad. De Ram\u00f3n Valls Plana.<em> Principios de Filosof\u00eda del Derecho<\/em>, Ed EDHASA, Barcelona, 1988. Trad. Juan Luis Vermal. <em>Diferencia entre el sistema de filosof\u00eda de Fichte y de Schelling<\/em>, Ed Alianza, Madrid, 1988 Trad. Jos\u00e9 Antonio Rodr\u00edguez Tous. <em>Ciencia de la L\u00f3gica<\/em>, Ed Abada, dos vols. 2011 y 2015. Trad. F\u00e9lix Duque. <em>Lecciones de Filosof\u00eda de la Historia<\/em> -Edici\u00f3n de Lasson- Alianza Editorial, Madrid, 1989. Trad.\u00a0 Jos\u00e9 Gaos. <em>Escritos de Juventud<\/em>, Ed. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico,\u00a0 2003. Selecci\u00f3n, edici\u00f3n y traducci\u00f3n Jos\u00e9 Mar\u00eda Ripalda. <em>Introducci\u00f3n a la Historia de la Filosof\u00eda<\/em>, Ed Prisa Innova, Madrid, 2009. Trad. Eloy Terr\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Esta frase es el t\u00edtulo de un libro sobre la ontolog\u00eda de Hegel. Rom\u00e1n G. Cuartango, <em>Una Nada que puede ser todo.(reflexividad en la Ciencia de la l\u00f3gica de Hegel)<\/em>, Ed. L\u00edmite, col. La ortiga,\u00a0 Santander, 1999.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Jacques Grandjonc, <em>Communisme. Origine et developpement international de la terminologie communautaire pr\u00e9marxiste, des utopistes aux neobabouvistes, 1785 \u2013 1842.<\/em> Karl- Marx- Hauss, Tr\u00e9veris, 1989, 2 vols. Alain Maillard, <em>La communaut\u00e9 des Egaux. Le communisme ne\u00f3-babouviste dans la France des ann\u00e9es<\/em> 1840, Paris,\u00a0 Ed. Kim\u00e9, 1999.\u00a0 Wlliam H. Sewell, Jr, <em>Trabajo y revoluci\u00f3n en Francia. El lenguaje del movimiento obrero desde el Antiguo R\u00e9gimen hasta 1848<\/em>, Ed. Taurus, Madrid, 1992<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Karl Marx <em>Cr\u00edtica de la Filosof\u00eda del derecho de Hegel. <\/em>En Obras de Marx y Engels, Ed. Cr\u00edtica, Barcelona, 1978, OME, n\u00ba 5, pp. 222, 223. Las negritas de las citas son m\u00edas .<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Ludwig Feuerbach, <em>La Esencia del Cristianismo, <\/em>Eds. S\u00edgueme, Salamanca, 1975. (1841). <em>Tesis provisionales para una reforma de la Filosof\u00eda<\/em>(1842) y <em>Principios de Filosof\u00eda del futuro<\/em> (1843), ambos textos en <em>Filosof\u00eda del Futuro <\/em>-ed. Y comentario a cargo de Jos\u00e9 Mar\u00eda Quintana Cabanas, Ed HUmanitas, Barcelona, 1984.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Karl Marx, <em>Miseria de la Filosof\u00eda<\/em>, Ed Aguilar, Madrid, 1973, p\u00e1g. 159. La traducci\u00f3n de Ed. Siglo XXl, posterior y en circulaci\u00f3n, es deficiente.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Juan Te\u00f3filo Fichte, <em>Primera y segunda introducci\u00f3n a la Teor\u00eda de la Ciencia <\/em>, Trad. Jos\u00e9 Gaos, Ed Revista de Occidente, Madrid, 1934.Una buena presentaci\u00f3n, en Frederick Copleston <em>Historia de la Filosof\u00eda. De Fichte a Nietsche<\/em> \u00a0Ed. Ariel, Barcelona, 1983, Vol 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Karl\u00a0 Marx, <em>Manuscritos de Par\u00eds de 1844<\/em>, Ed. Grijalbo, Barcelona, 1978, OME, vol. 5, \u00a0Manuscrito 3, folio\u00a0 XlX, pp 395, 396 (obra creada en realidad de 1931)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Karl Marx, Op. Cit. P\u00e1g. 242<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Karl Marx, <em>La Sagrada Familia<\/em>, Ed Grijalbo, OME, 6, Barcelona, 1978, p\u00e1g. 611<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Karl Marx, <em>Les th\u00e8ses sur Feuerbach<\/em>, Edici\u00f3n, presentaci\u00f3n cotejo con la\u00a0 edici\u00f3n alemana original y con la de Engels, comentario y notas\u00a0 de Georges Labica, Ed. Presses Universitaires de France, 1987.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> \u00ab\u2026rayo sin llama, p\u00e1jaro sin matiz, pez sin escamas, bruto sin instinto natural\u2026\u00bb Calder\u00f3n de la Barca, <em>La Vida es sue\u00f1o<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Para la NUEVA MEGA 2, y sobre las obras publicadas, Roberto Fineschi, <em>Un Nuovo Marx. Filologia e interpretazione dopo la nuova edizione storico-critica (MEGA2)<\/em>, Ed Carocci, Roma, 2008. <em>Tras las huellas de un fantasma. La actualidad de Karl <\/em>Marx<em>.<\/em>, Marcello Musto, coordinador, Ed Siglo XXl,\u00a0 M\u00e9xico, 2005. Hugo Eduardo da Gama Cerqueira: <em>David Riazanov e a edi\u00e7ao das obras de Marx e Engels:<\/em>https:\/\/www.researchgate.net\/publication\/227367978_David_Riazanov_e_a_Edicao_das_Obras_de_Marx_e_Engels. Mismo autor: <em>De MEGA a MEGA2 : breve historia critica da edi\u00e7ao das obras de Karl Marx, en <\/em><sub>https:\/\/ideas.repec.org\/p\/cdp\/texdis\/td506.html<\/sub><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Arthur Rosenberg, <em>Democracia y socialismo. Aporte a la Historia Pol\u00edtica de los \u00faltimos 150 a\u00f1os<\/em>. Ed Claridad, Buenos Aires, 1966, y Ed. Pasado y Presente, M\u00e9xico, 1981.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> \u00ab\u2026mis estudios econ\u00f3micos que no pude proseguir hasta 1850 en Londres. La prodigiosa cantidad de materiales para la historia de la Econom\u00eda pol\u00edtica amontonada en el British Museum; la situaci\u00f3n tan favorable que ofrece Londres para la observaci\u00f3n de la sociedad burguesa, y en fin la nueva fase de desarrollo en la que \u00e9sta parec\u00eda entrar por el descubrimiento del oro californiano y australiano, <strong>me decidieron a comenzar de nuevo por el principio y a someter a un examen cr\u00edtico los nuevos materiales<\/strong>.\u00bb Karl Marx, \u00abPr\u00f3logo\u00bb a la <em>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la Econom\u00eda Pol\u00edtica<\/em>, ED. Alberto Coraz\u00f3n, Madrid 1970, p\u00e1g. 40.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> <em>Cartes sobre El Capital de Marx y Engels.<\/em> Ed. Edici\u00f3 de Materials S.A., Barcelona, 1967. Recull, G. Badia. Traducci\u00f3 R. Folch. Revisi\u00f3, S. Soler. P\u00e1g. 73<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Roberto Fineschi,<em> Marx e Hegel. Contributi a una rilettura<\/em>. Ed Carocci, Roma, 2006.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a>. G.W.F Hegel, <em>Principios de Filosof\u00eda del derecho<\/em>, Op. Cit.\u00a0 Pp. 267 y 268<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a>Enrique Dussel, <em>La producci\u00f3n te\u00f3rica de Marx. Un comentario a los Grundrisse<\/em>. Ed Siglo XXl, M\u00e9xico, 4\u00aa, 2010. Mismo autor: <em>Hacia un Marx desconocido. Un comentario de los manuscritos del 61- 63<\/em>. Ed Siglo XXl, M\u00e9xico, 2\u00aa 2014. Mismo autor, <em>El \u00faltimo Marx (1863-1882) y la liberaci\u00f3n latinoamericana.\u00a0 Un comentario a la tercera y la cuarta redacci\u00f3n de \u00abEl Capital\u00bb<\/em>, Ed Siglo XXl, M\u00e9xico, 2\u00aa, 2007.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Enrique Dussel, <em>La Producci\u00f3n te\u00f3rica de Marx<\/em>, Op. Cit. Pp. 19, 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Clara Ramas San Miguel, <em>Fetiche y mistificaci\u00f3n capitalistas. La cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica de Marx<\/em>, Ed Siglo XXl, Madrid, 2018, P\u00e1g. 37. Libro importante.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Karl Marx, <em>L\u00edneas fundamentales de la cr\u00edtica de la Econom\u00eda Pol\u00edtica (Grundrisse)<\/em>, Ed. Cr\u00edtica, Barcelona, 1977, Primera mitad pp 5, 6, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Karl Marx <em>El Capital<\/em>, Libro Primero, cap. 5. Ed. Grijalbo, Barcelona, 1975, pp 193, 194)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Karl Marx, <em>L\u00edneas fundamentales de la Cr\u00edtica de la Econom\u00eda Pol\u00edtica. Grundrisse<\/em>, \u00abIntroducci\u00f3n\u00bb, Op. Cit. Pp. 24 y 25. Representaci\u00f3n, determinaciones,\u00a0 abstracto, concreto, etc., es lenguaje t\u00e9cnico, en sentido fuerte, de Hegel.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> G.W.F. Hegel, <em>Fenomenolog\u00eda de<\/em><em>l Esp\u00edritu<\/em>, \u00abPr\u00f3logo\u00bb, Op. Cit., p\u00e1g. 142, 143<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a>G.W.F. Hegel, <em>Fenomenolog\u00eda de<\/em><em>l Esp\u00edritu<\/em>, \u00abPr\u00f3logo\u00bb, Op. Cit., p\u00e1g. 122<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> G.W.F. Hegel, <em>Ciencia de la L\u00f3gica. l La L\u00f3gica objetiva<\/em>. \u00abIntroducci\u00f3n\u00bb. Op. Cit. Pp. 206, 207<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Es dif\u00edcil de creer que Marx, cuyos escritos de madurez revelan una lectura atenta de las obras de Hegel, nuevamente \u00a0estudiadas en los a\u00f1os cincuenta, no recuerde que esa\u00a0 misma frase pertenece a Hegel, y \u00e9ste la utiliza, en lugar se\u00f1alado, y precisamente para criticar a quienes pretenden conocer el mundo social humano mediante m\u00e9todo abstracto de reglas : \u00ab\u2026el elemento de la ciencia (.) le resulta a la conciencia una lejan\u00eda m\u00e1s all\u00e1, donde ya no se posee a s\u00ed misma. El confiarse la conciencia natural de modo inmediato a la ciencia es un intento que ella, atra\u00edda por no sabe qu\u00e9, hace <strong>para andar por una vez cabeza abajo<\/strong>\u2026\u00bb <em>Fenomenolog\u00eda<\/em>, Op. Cit., \u00a0p\u00e1g. 128; \u00abPr\u00f3logo\u00bb. Todo esto -el pr\u00f3logo fue escrito ex post- remite al cap\u00edtulo 3 de dicha obra, donde Hegel trata de la apercepci\u00f3n del mundo por parte de Entendimiento humano como un \u00abmundo invertido\u00bb en el que lo \u00absensible\u00bb parece gobernado por lo \u00absuprasensible\u00bb, cap\u00edtulo presente en toda la obra <em>El Capital<\/em> y particularmente citado por Marx en el apartado cuatro del cap\u00edtulo primero de su obra, sobre el fetichismo de la mercanc\u00eda donde Marx habla de \u00ablo sensiblemente suprasensible\u00bb. Volver\u00e9 sobre esto.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Karl Marx, <em>El Capital<\/em>, Libro Primero,\u00a0 Vol. 1, \u00abEp\u00edlogo a la segunda edici\u00f3n\u00bb,\u00a0\u00a0 Ed Grijalbo, Barcelona, 1976, pp.18, 19<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> G. W.F Hegel, <em>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/em>, Op. Cit.\u00a0 P\u00e1g. 227. Ambas citas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> G. W.F Hegel, <em>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/em>, Op. Cit.\u00a0 P\u00e1g. 123. La insistencia en el t\u00e9rmino Sustancia, indica que el esp\u00edritu, la subjetividad, es material, es objetiva. Y a la par, activa, autoconsciente.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> G. W.F Hegel, <em>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/em>, Op. Cit.\u00a0 P\u00e1g. 270<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Karl Marx, <em>El Capital<\/em>, \u00a0(1873) Op. Cit,\u00a0 P\u00e1g 43, primera frase de la obra<em>.<\/em> Y: \u00ab<strong>A primera vista<\/strong> la riqueza de la sociedad burguesa <strong>aparece [erschein]<\/strong> como una inmensa cantidad de mercanc\u00edas\u2026\u00bb\u00a0 en Karl\u00a0 Marx <em>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em>, Op. Cit. P\u00e1g 45, primera frase de la obra. Es la misma frase que Marx escribe en la primera edicion de <em>El Capital <\/em>\u00a0de 1867<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Que la riqueza humana es ontol\u00f3gicamente \u00abtrabajo\u00bb es algo\u00a0 bien sabido por Hegel: \u00ab\u2026la <em>riqueza<\/em> (.) [es] la <em>sustancia<\/em> simple, es, tambi\u00e9n, la obra universal, general (.) en la que los individuos tienen enunciada su esencia y donde su singularidad no es m\u00e1s que, simplemente, consciencia de su <em>universalidad<\/em> (.) es pues, en s\u00ed (.)<em> riqueza<\/em> (.) el resultado que deviene <em>del trabajo y de la actividad de todos<\/em>, igual que vuelve luego a disolverse en el disfrute de todos, (.) este disfrute mismo es resultado de la actividad general\u00bb. G. W. F. Hegel, <em>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/em>, Op. Cit. P\u00e1g. 433. Nuestra sustancia humana, lo que nos constituye ontol\u00f3gicamente o autogenera, esa riqueza, es el trabajo obra com\u00fan. Declarar el producto de la actividad de todos -la \u00abriqueza\u00bb- como nuestra sustancia\/naturaleza, es ontolog\u00eda, la ontolog\u00eda de la historicidad.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Las anteriores sociedades estaban organizadas de forma que la\u00a0 clase dominante ejerciera la exacci\u00f3n de riqueza, pero la clase dominante no organizaba la producci\u00f3n, y por tanto, a\u00fan menos, lo pod\u00eda hacer de modo homog\u00e9neo y universal. Tal como nos ense\u00f1aba el gran antrop\u00f3logo marxista Maurice Godelier, en esas sociedades alternativas al capital hay tantos\u00a0 modos de producci\u00f3n como formas organizativas diferentes de familia extensa existen, dado que es la familia extensa la que organiza la producci\u00f3n y el consumo. La reflexi\u00f3n comienza ya en el Marx de los <em>Grundrisse<\/em>. En la reconsideraci\u00f3n que hace en el cap\u00edtulo \u00abFormas que preceden a la producci\u00f3n capitalista\u00bb, donde, sin embargo, no ha abandonado la noci\u00f3n gen\u00e9rica de \u00abmodo de producci\u00f3n\u00bb, si bien insiste sobre todo en las comunidades, etc.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Karl Marx,<em> EL Capital,<\/em> Op. Cit, p\u00e1g. 82. De Hegel, para cotejo: \u00abS\u00f3lo en la autoconciencia [Vernunft] (.) alcanza la conciencia\u00a0 [Verstand] el punto de inflexi\u00f3n en el que, saliendo de la coloreada apariencia [sheine] del m\u00e1s ac\u00e1 <strong><u>sensible<\/u><\/strong> y de la noche vac\u00eda del m\u00e1s all\u00e1 <strong><u>suprasensible<\/u><\/strong>\u2026\u00bb. G.W.f Hegel, <em>Fenomenolog\u00eda<\/em>, op. Cit. Pp 237, 238<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Karl Marx,<em> EL Capital,<\/em> Op. Cit, pp. 105 y 126, 127<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> Karl Marx, <em>Op. Cit<\/em> p\u00e1g. 161 y p\u00e1g. 172<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> Karl Marx, <em>Op. Cit.<\/em> Me veo obligado a cambiar de edici\u00f3n, cito ahora por la de Ed Siglo XXl, , Madrid, 1979, libro Primero, vol, 2, p\u00e1g 405<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Karl Marx, <em>Cr\u00edtica del Programa de Gotha de 1875<\/em>, Ed. Ricardo Aguilera Editor, Madrid, 4\u00aa ed, 1971, p\u00e1g. 35.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> Miguel Candel Sanmart\u00edn, <em>Ser y no ser. Cr\u00edtica de la raz\u00f3n narcisista<\/em>, Ed. Montesinos, Barcelona,2018<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> \u00ab[el trabajador] forma plusval\u00eda, la cual sonr\u00ede al capitalista\u00a0 con toda la gracia de una <strong>creaci\u00f3n de la nada<\/strong>\u00bb. Karl Marx, <em>El Capital<\/em>, Libro Primero, tomo primero, Ed. Grijalbo, Barcelona, 1976 p\u00e1g 236<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> Karl Marx, <em>El capital<\/em>, libro 1. Ed Siglo XXl, Madrid, 1980, Vol 3, p\u00e1g. 954<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a>\u00a0 Sobre estos asuntos, ver Robert Brenner, \u00abLos or\u00edgenes del desarrollo capitalista: cr\u00edtica del marxismo neosmithiano\u00bb en\u00a0 <em>En Teor\u00eda<\/em>, Madrid, 1979, octubre -diciembre n\u00ba 3, pp- 57 a 166. Y Th Aston y C.H.E. Philpin editores, <em>El Debate Brenner<\/em>. <em>Estructura de clases agraria y desarrollo econ\u00f3mico en la Europa preindustrial<\/em>, Ed. Cr\u00edtica, Barcelona, 1988.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> G.W.F Hegel, <em>Principios de la Filosof\u00eda del Derecho<\/em>, Op. Cit. Prefacio,\u00a0 p\u00e1g. 53<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfPor qu\u00e9 Hegel? Hegel es el fil\u00f3sofo de la historicidad del ser social Humano. Vale decir, que es el fil\u00f3sofo que propone la tesis de que el ser social humano carece de naturaleza fija, y que se la debe autocrear, para sobrevivir en metabolismo con la naturaleza. Debe autocrearse en interacci\u00f3n intersubjetiva, constantemente. Y debe constantemente comenzar de nuevo, porque cada proyecto de vida en com\u00fan creado en com\u00fan, por el hecho de ser creado, se desbaratar\u00e1 y acabar\u00e1, y se deber\u00e1 recomenzar la tarea. Historicidad implica cambio en el tiempo. Solo un ser que carece de naturaleza predeterminada, es ontol\u00f3gicamente un ser Libre, solo obligado a tener que auto crearse en concreto produciendo su mundo. Una \u00abNada que Puede serlo todo\u00bb.<br \/>\nUna nada intersubjetiva que, en comunidad creadora, y mediante su actividad, puede serlo todo.<br \/>\nEl lector se habr\u00e1 percatado de que la resumida aqu\u00ed como la propia de Hegel es precisamente la Ontolog\u00eda, la Metaf\u00edsica, de Marx.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[881,8],"tags":[868],"class_list":["post-3980","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-bicentenario-de-marx","category-filosofia","tag-karl-marx"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3980","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3980"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3980\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3980"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3980"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3980"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}