{"id":403,"date":"2006-04-10T00:00:00","date_gmt":"2006-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=403"},"modified":"2020-02-14T10:51:57","modified_gmt":"2020-02-14T09:51:57","slug":"modos-petistas-de-gobernar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=403","title":{"rendered":"Modos petistas de gobernar"},"content":{"rendered":"<p><i>El texto que sigue es la aportaci\u00f3n de Edmilson Rodrigues, alcalde de Bel\u00e9m do Par\u00e1, a la \u00abConferencia de Alcaldes, vice alcaldes y secretarios municipales del PT\u00bb realizada en Brasilia, en julio de 1999. Visi\u00f3n cr\u00edtica del balance del conjunto de la gesti\u00f3n municipal del PT, el autor habla desde la experiencia de casi tres a\u00f1os de gobierno en la capital del norte\u00f1o Estado de Par\u00e1, en la Amazonia, con una poblaci\u00f3n de 1.400.000 habitantes. El texto fue publicado en: \u00abGoverno e cidadania. Balan\u00e7o e reflex\u00f5es sobre o modo pestista de governar\u00bb, de la Editora Funda\u00e7\u00e3o Perseu Abramo, S\u00e3o Paulo, noviembre de 1999. Autorizada la publicaci\u00f3n por el propio autor, la traducci\u00f3n es responsabilidad de Pep Valenzuela. (Cursiva y comillas son del texto original) <\/i><\/p>\n<p><i>Edmilson Rodrigues es profesor y arquitecto, maestro en planificaci\u00f3n del desarrollo. Particip\u00f3 activamente en la construcci\u00f3n del PT y de la CUT en Bel\u00e9m y el Estado de Par\u00e1, siendo destacado dirigente del Sindicato de Trabajadores de la Educaci\u00f3n y Profesores. Miembro y destacado dirigente de la corriente interna del PT For\u00e7a Socialista, fue diputado en la Asamblea Legislativa del Estado de Par\u00e1 entre 1987 y 1995.<\/i><\/p>\n<p>Pretendo abordar en este texto algunas cuestiones que considero centrales en el debate partidista sobre concepci\u00f3n y pr\u00e1ctica de la gesti\u00f3n p\u00fablica. En ciertos aspectos, las perspectivas de algunos militantes o agrupaciones son muy diferentes de aquellas que me orientan filos\u00f3fica y pr\u00e1cticamente, pero hay tambi\u00e9n un abanico importante de afinidades. Esas diferencias y confluencias, pienso, son de gran importancia para que podamos no solamente reflexionar, sino apuntar hacia una articulaci\u00f3n mayor, m\u00e1s sistem\u00e1tica, del PT orientada a la realizaci\u00f3n de una praxis pol\u00edtica que contribuya para afirmarlo como instrumento de construcci\u00f3n de un mundo libre, democr\u00e1tico y feliz, para lo cual las experiencias de gobierno pueden asumir un papel hist\u00f3rico fundamental.<\/p>\n<p>Como punto de partida, hay que preguntarse como concebimos nuestro partido, o sea, si lo concebimos como un instrumento al mismo tiempo construido y en construcci\u00f3n, o como algo ya preparado, acabado, firme en su estructura actual, lo que lo caracterizar\u00eda como un partido con un programa, una fuerte y harmoniosa vida org\u00e1nica, imbricado en los movimientos sociales m\u00e1s expresivos de la lucha del pueblo y a las organizaciones de la sociedad civil, poseedor de una estrategia claramente definida a la luz de la cual ser\u00edan determinados posicionamientos t\u00e1cticos, fuera o dentro de per\u00edodos electorales, que enraizasen su concepci\u00f3n del mundo y su proyecto de sociedad.<\/p>\n<p>\u00c9sa no es una concepci\u00f3n que predomine en el PT. Por m\u00e1s que algunas pr\u00e1cticas refuercen la compresi\u00f3n de que el PT es algo acabado y, en ese sentido, orienten una cierta postura arrogante y sectaria de cr\u00edtica al derecho de los militantes a establecer juicios diferentes sobre determinados aspectos de la vida partidista, inclusive acerca de la acci\u00f3n de militantes del partido que ocupan cargos p\u00fablicos. El PT, como se puede observar en todos los momentos de su construcci\u00f3n y a trav\u00e9s de las resoluciones de sus foros nacionales, es una especie de relaci\u00f3n pol\u00edtica de fuerzas contradictorias, con un alto grado de unidad, pero importantes diferencias que, al mismo tiempo que lo enriquecen, expresan su caracter\u00edstica de partido en proceso de definici\u00f3n estrat\u00e9gica.<\/p>\n<p>A pesar de que esas diferencias que se mezclan profundamente en las referencias filos\u00f3ficas de los militantes, organizados o no en tendencias pol\u00edticas internas, sean significativas, no creo que se pueda tratar como antagonismo esa relaci\u00f3n de fuerzas que caracteriza al PT, lo que significa que el partido tiene m\u00e1s elementos de unidad que de diversidad. Son concepciones y pr\u00e1cticas diferenciadas y en permanente conflicto. Yo dir\u00eda que en permanente proceso de construcci\u00f3n, en una relaci\u00f3n dial\u00e9ctica. Y m\u00e1s: en eterno proceso de construcci\u00f3n, en tanto que dure, en tanto contin\u00fae siendo hist\u00f3ricamente necesario.<\/p>\n<p>Pero decir que el PT es una instituci\u00f3n en proceso de construcci\u00f3n no significa abdicar de la necesidad de que tenga definiciones m\u00e1s claras sobre una estrategia de construcci\u00f3n del poder popular, de construcci\u00f3n de lo nuevo, de algo que justifique su existencia, que lo diferencie de los dem\u00e1s partidos, que no lo coloque en la harto conocida posici\u00f3n de apenas administrar la crisis del capitalismo, sino que, por contra, lo niegue en tanto que modo social de producci\u00f3n y apunte salidas que representen una visi\u00f3n de cambios estructurales de la sociedad actual, en la perspectiva de la realizaci\u00f3n del sue\u00f1o socialista. De esa forma, incluso suponiendo que esa relaci\u00f3n conflictiva de fuerzas, de concepciones, de pr\u00e1cticas diferenciadas se da dentro de un campo muy grande de unidad, resueltas dial\u00e9cticamente y no meramente en la forma, podemos afirmar que hoy no hay un modo petista de gobernar, sino modos petistas de gobernar.<\/p>\n<p>Gracias a los diversos gobiernos dirigidos por el PT hemos acumulado fuerzas, hemos adquirido un rico aprendizaje y hemos sabido hacer la autocr\u00edtica necesaria, negar los errores para superarlos, pero aprendiendo mucho con las experiencias, exitosas o no. En este sentido, podemos afirmar que hay una especie de hilo conductor retroalimentando nuestros gobiernos y nuestros modos de gobernar. Tenemos varios elementos, varias dimensiones del ver, del pensar y del modo de actuar en los gobiernos que forman un abanico de cosas que concurren, digamos, a la constituci\u00f3n de un modo petista de gobernar. Casi todos los que se manifiestan sobre el tema hablan sobre experiencias que van repiti\u00e9ndose en otros gobiernos, siendo adaptadas, perfeccionadas, enriquecidas, lo que, en cierto modo, comprueba esa afirmaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En esta visi\u00f3n de que hay modos petistas de gobernar que se orientan dentro de un campo de mucha unidad de principios y objetivos program\u00e1ticos, hay que tener en cuenta algunas peculiaridades importantes de cada ciudad. No se puede analizar el \u00e9xito o fracaso global o de pr\u00e1cticas puntuales de un gobierno en Belem o en Porto Alegre \u2013para hablar de dos ciudades del mismo porte, con m\u00e1s de un mill\u00f3n de habitantes- sin destacar que son ciudades con historia, estructura econ\u00f3mica y formaci\u00f3n econ\u00f3mica, social y cultural, diferentes; que tienen mayor o menor producci\u00f3n de riqueza, mayor o menor trabajo social invertido, transformado en bienes p\u00fablicos, equipamientos p\u00fablicos, en infra-estructura; como no se puede, ciertamente, comparar Belem con Loreto, (peque\u00f1a ciudad) en Maranh\u00e3o, sin considerar las diametrales diferencias entre ellas. Si no tenemos en consideraci\u00f3n esas cuestiones, esos ele-mentos: la infraestructura existente; el mayor o menor grado de exclusi\u00f3n social; el mayor o menor dinamismo econ\u00f3mico; la mayor o menor base industrial implantada; la mayor o menor capacidad de, en corto, medio o largo plazo, trabajar programas de generaci\u00f3n de renta y empleo; la mayor o menor capacidad de inversiones en la propia ciudad, se est\u00e1 haciendo un discursos o una reflexi\u00f3n en abstracto, que poco servir\u00eda para comprender nuestro proceso colectivo de construcci\u00f3n. Entonces, si tenemos un bill\u00f3n de reales de presupuesto anual, o 260 millones, hay que considerar esa diferencia, especialmente si poblaci\u00f3n, infraestructura y servicios son de orden y naturaleza diferentes. Hay, por tanto, que cualificar el an\u00e1lisis.<\/p>\n<p>Otra cuesti\u00f3n fundamental hace referencia a la posibilidad de tener una posura administrativista ante la gesti\u00f3n de gobiernos municipales o estatales. Podemos demostrar, por medio de certificados y premios nacionales e internacionales, gran capacidad de planeamiento y gesti\u00f3n de ciudades, unidades federativas e incluso de la Federaci\u00f3n brasile\u00f1a, en una sociedad capitalista, dependiente econ\u00f3mica, pol\u00edtica y culturalmente. A pesar de la crisis, y de las p\u00e9rdidas de recursos, podemos demostrar que somos buenos gobernando. Podemos incluso ser capaces de elegir a nuestros sucesores. \u00c9se es un elemento a tener en consideraci\u00f3n, pero no pude ser el par\u00e1metro exclusivo para definir un buen o mal gobierno. Hay ciudades o Estados en que los niveles de exclusi\u00f3n son tan brutales que un gobierno del PT tiene que tener la conciencia de que est\u00e1 all\u00ed para administrar, para invertir las prioridades, para disminuir al m\u00e1ximo las lacras sociales, para garantizar, al m\u00e1ximo, niveles de vida ciudadana para el pueblo; pero, muy dif\u00edcilmente, dar\u00e1 un paso m\u00e1s decisivo en aquello que juzgo fundamental, que es el cambio en el nivel de los valores culturales, un cambio m\u00e1s radical en relaci\u00f3n a la cultura pol\u00edtica local. La construcci\u00f3n del poder popular s\u00f3lo se realiza en el n\u00facleo de la afirmaci\u00f3n de una concepci\u00f3n del mundo antag\u00f3nica a la que se produce y reproduce a la luz de la l\u00f3gica capitalista. La deconstrucci\u00f3n de la estructura de valores burgueses y la constituci\u00f3n de una nueva y alternativa malla de valores culturales son aspectos que dan significado a una administraci\u00f3n popular. Muchas veces, sin embargo, las condiciones materiales de existencia devienen obst\u00e1culos para la realizaci\u00f3n de nuevas condiciones culturales de existencia. Pero la conciencia pol\u00edtico-cultural tambi\u00e9n se transforma a medida que se hace trabajo, en el campo de las ideas, resultante de la implicaci\u00f3n del pueblo en procesos de participaci\u00f3n, mediante experiencias de cogesti\u00f3n, en el control por la sociedad de las acciones del gobierno, en la relaci\u00f3n cada vez m\u00e1s profunda de lazos democr\u00e1ticos entre aquellos que ocupan espacio en el gobierno y la sociedad.<\/p>\n<p>Hay que considerar, ciertamente, en cualquier ciudad, la tradici\u00f3n del pueblo en t\u00e9rminos de mayor o menor participaci\u00f3n en procesos hist\u00f3ricos de lucha revolucionaria y, naturalmente, la propia capacidad que las elites tuvieron, a lo largo de los siglos, para negar el potencial de lucha del pueblo. Pongo como ejemplo el gobierno de Belem, donde estamos haciendo un esfuerzo enorme para recuperar una tradici\u00f3n tan importante de la lucha de nuestro pueblo como fue la Cabanagem; una de las m\u00e1s vigorosas luchas populares que llev\u00f3 a nuestro pueblo a tres gobiernos desde 1835 a 1840, derrotados por las fuerzas militares del imperio y otros mercenarios, en una verdadera masacre. Cuando las elites hablan de Cabangem, sin embargo, lo hacen para disolver la imagen esencialmente rebelde y revolucionaria de ese movimiento. Nosotros \u2013no podr\u00eda ser de otro modo, siendo un gobierno de izquierda- buscamos recuperar exactamente la tradici\u00f3n de lucha de nuestro pueblo, la tradici\u00f3n cr\u00edtica, la tradici\u00f3n organizativa, la capacidad renovadora de so\u00f1ar, pero tambi\u00e9n de anunciarla y construirla, como un pueblo que piensa la utop\u00eda de forma din\u00e1mica, que busca realizarla, aunque no tenga una visi\u00f3n estrat\u00e9gica m\u00e1s precisa, pero que persiga la construcci\u00f3n de algunos objetivos basados en los principios de democracia, de justicia social, de solidaridad, etc.<\/p>\n<p>Hay que tener en cuenta la tradici\u00f3n de vida pol\u00edtica militante del pueblo. En algunos lugares de este gran Brasil la tradici\u00f3n pol\u00edtico-partidista siempre fue castrada por la hegemon\u00eda de oligarqu\u00edas econ\u00f3micas y pol\u00edticas coronelistas. \u00c9sa es una cuesti\u00f3n fundamental para para el PT \u2013maravillosa invenci\u00f3n de la clase trabajadora en Brasil, que cumple ahora (1999) 20 a\u00f1os-; \u00e9l, que es ese partido con cuerpo y alma nacionales, que da una lecci\u00f3n de democracia, que ha influenciado en tantos cambios importantes, que ha forjado un nuevo patr\u00f3n de cultura pol\u00edtica alternativa a la que predomin\u00f3 por a\u00f1os seguidos de violencia, de dictaduras civiles y militares a lo largo de nuestra historia, incluso en la fase de la Rep\u00fablica. Hay que tener en cuenta el propio perfil del PT, de su militancia en cada lugar. Un gobierno y un modo petista de gobernar va a ser siempre algo complejo, multifac\u00e9tico, va a tener que ser visto, siempre, de forma contradictoria, porque \u00e9l ser\u00e1 expresi\u00f3n directa de la estrategia partidista. El partido precisa profundizar el debate y las definiciones de sus objetivos estrat\u00e9gicos. A final de cuentas, cuando se habla de socialismo, \u00bfqu\u00e9 se pretende caracterizar? \u00bfQu\u00e9 modelo de socialismo se est\u00e1 proponiendo? Creo, de todos modos, que el debate sobre la concepci\u00f3n de socialismo existir\u00e1 incluso cuando podamos realizar la experiencia de su construcci\u00f3n en Brasil. Sin embargo, el m\u00e1s importante dilema del PT es mantenerse, despu\u00e9s de casi dos d\u00e9cadas de existencia, a merced de un inadmisible nivel de indefinici\u00f3n sobre su car\u00e1cter estrat\u00e9gico. Ciertamente, mientras estemos patinando en ese debate, estaremos conviviendo con un grado de pluralidad pol\u00edtica capaz de reforzar el estigma de la fragmentaci\u00f3n, de la prevalencia de la diversidad sobre la unidad partidista, y tendremos mayores dificultades en relaci\u00f3n a una definici\u00f3n m\u00e1s cabal sobre el <i>significado y el car\u00e1cter del modo petista de gobernar<\/i>.<\/p>\n<p>Por tanto, es imprescindible considerar esa articulaci\u00f3n entre modo de gobierno y estrategia. En mi opini\u00f3n, vale poco gobernar apenas para probar que se es un buen administrador de una ciudad sometida a una econom\u00eda capitalista, sometida a toda la l\u00f3gica de las ciudades modernas, de las ciudades burguesas.<\/p>\n<p>Nuestro modo de gobernar debe ser una lucha colectiva en la cual el propio gobierno asuma, necesariamente, el car\u00e1cter de instrumento pol\u00edtico de construcci\u00f3n del poder popular. Un gobierno petista, un modo petista de gobernar, no puede olvidarse de, por dentro de la estructura del gobierno, posibilitar los m\u00e1s amplios espacios para la participaci\u00f3n del pueblo, para el debate democr\u00e1tico, para el control popular del Estado, para la construcci\u00f3n, por el pueblo en lucha, del poder popular.<\/p>\n<p>Algunos elementos estrat\u00e9gicos tienen que estar siendo pensados con centralidad en ese proceso. Hoy, la lucha por la <i>sobern\u00eda nacional<\/i> es una clave importante para reflexionar y constituir un modo petista de gobernar. Un gobierno, incluso un gobierno democr\u00e1tico y popular, al mismo tiempo somete y es sometido a la din\u00e1mica de la m\u00e1quina administrativa. Es como si \u00e9sta estuviese montada para funcionar al servicio de la l\u00f3gica de acuerdo con la cual ella fue creada para consolidar una cultura administrativa cristalizadora de la idea de que la m\u00e1quina administrativa del Estado permanecer\u00e1 inmutable al margen de los objetivos inmediatos y estrat\u00e9gicos de las clases sociales representadas por las fuerzas pol\u00edticas componentes del gobierno. Esa dictadura de la m\u00e1quina administrativa, se impone hasta el punto de resistir a los cambios de gobierno. Por eso, si intentamos cambiar las cosas apenas para resolver problemas coyunturales, o incluso los fundamentales para la ciudad, pero sin vincular ese cambio a un proyecto estrat\u00e9gico de naci\u00f3n soberana, estaremos reforzando una visi\u00f3n administrativista emprobrecedora del modo de gobernar de los militantes del PT y, ciertamente, contribuyendo poco para la construcci\u00f3n de un nuevo pa\u00eds democr\u00e1tico y socialista. En resumen,un gobierno del PT, aunque sea municipal, debe ser un instrumento de lucha antineoliberal y de afirmaci\u00f3n de los intereses de la nacionalidad brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>Es tambi\u00e9n fundamental tener en el gui\u00f3n la<i> radicalizaci\u00f3n democr\u00e1tica<\/i> como dimensi\u00f3n estrat\u00e9gica componente de un modo petista de gobernar. Ciertamente, para todos los que tienen como referencia el materialismo hist\u00f3rico y dial\u00e9ctico, es necesario hacer una autocr\u00edtica. Es correcto afirmar que la izquierda banaliz\u00f3 el debate democr\u00e1tico. Si, por un lado, parte de la izquierda festeja las formas democr\u00e1ticas existentes en el modo de producci\u00f3n actual, como si la democracia pudiese reducirse a los procesos electorales realizados de cuatro en cuatro a\u00f1os, reduciendo cualquier debate dentro o fuera del partido a acuerdos y\/o componendas pol\u00edticas necesarias para la obtenci\u00f3n de cargos en el parlamento o en los ejectuivos. Si esto es un vicio pernicioso y se basa en el pragmatismo, en una visi\u00f3n sesgada, pobre y empobrecedora del hacer pol\u00edtica, tenemos el otro lado que todav\u00eda resiste en cuanto concepci\u00f3n y pr\u00e1ctica pero que, seg\u00fan mi opini\u00f3n, est\u00e1 siendo superado: la tendencia a desconsiderar los avances democr\u00e1ticos como necesidad y posibilidad de que el pueblo experimente la construcci\u00f3n de formas de control social del Esto en el n\u00facleo del proceso de lucha de clases y de acumulaci\u00f3n de fuerzas necesario para la ruputura com el capitalismo. Significa esto que el debate sobre el significado estrat\u00e9gico de la democracia debe cualificarse, pensado, por tanto, a la luz de nuestra estrategia. Nuestras experiencias muestran que al ocupar espacios en el aparato de Estado, tenemos que crear todos los mecanismos posibles para hacer posible la radicalizaci\u00f3n democr\u00e1tica como condici\u00f3n imprescindible para garantizar la gobernabilidad de nuestros ejecutivos. En este sentido, la <i>particiapci\u00f3n popular<\/i> debe ser marca de un modo petista de gobernar.<\/p>\n<p>El pueblo brasile\u00f1o enfrenta en los m\u00e1s diversos municipios del pa\u00eds problemas cong\u00e9nitos a las ciudades capitalistas, agravados por el modelo de acumulaci\u00f3n entreguista y excluyente. Si, por un lado, um modo petista de gobernar no puede caer en el administrativismo, por el outro necesita construir con el pueblo soluciones concretas a sus problemas. Necesita entender el gobierno como espacio de conquistas, reconocer en su participaci\u00f3n aut\u00f3noma la garant\u00eda de realizanci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas y del disfrute de conquistas sociales significativas en t\u00e9rminos de <i>condiciones materiales y culturales de vida<\/i>. En este sentido, la <i>inversi\u00f3n de prioridades<\/i> en las inversiones y los servicios p\u00fablicos, as\u00ed como el acceso a bienes culturales debe ser principio de un gobierno del PT.<\/p>\n<p>Un modo petista de gobernar debe realizarse dando centralidad, tambi\u00e9n, a la lucha por el socialismo en una perspectiva internacionalista. Hoy, como nunca, los mercados se presentan internacionalizados, sometiendo los mundos nacionales a la l\u00f3gica de los oligopolios financieros. Para contraponernos a eso debemos buscar la \u00abglobalizaci\u00f3n\u00bbde la organizaci\u00f3n del pueblo. En este sentido, desde cada lugar donde gobernamos debemos hacer un esfuerzo para reunir las fuerzas pol\u00edticas representativas de la voluntad transformadora del pueblo, especialmente los partidos pol\u00edticos anticapitalistas y los que se oponen al neoliberalismo. Muchas veces las diferencias de concepci\u00f3n y pr\u00e1ctica pol\u00edticas dificultan esa tarea. Pero hay que unificar la lucha del pueblo en una perspectiva internacionalista, en el sentido de afirmar que m\u00e1s que nunca, como alternativa a la barbarie capitalista, la construcci\u00f3n del socialismo es una tarea de los trabajadores de todo el mundo.<\/p>\n<p>En el modo de gobernar del PT, por tanto, cada acci\u00f3n de gobierno, al mismo tiempo que se afirma como realizaci\u00f3n concreta en el nivel de vida material y cultural del pueblo, sentida por el pueblo, realizada por el proprio pueblo, representa una negaci\u00f3n del capitalismo, en la medida en que, al hacer reformas sociales, las hace demostrando que es posible gobernar mejor que las elitres que hace siglos gobiernan y dominan nuestro pa\u00eds; y fortaleciendo las varias fracciones de la clase trabajadora como realizadoras de experiencias que comprueban la posibilidad de construcci\u00f3n de formas alternativas de gobierno, de formas alternativas socialistas de sociedad.<\/p>\n<p>Nuestro modo de gobernar debe negar la alternativa socialdemocr\u00e1tica, que se expresa en la ideolog\u00eda de la posibilidad de humanizaci\u00f3n del capitalismo; un tipo de reformismo que niega la esencia desumanizante de la sociedad actual, sometida a la l\u00f3gica del lucro.<\/p>\n<p>Debemos tambi\u00e9n ser dur\u00edsimos \u2013y \u00e9sta es la tradici\u00f3n del PT- con las alternativas burocr\u00e1ticas o burocratizantes de la lucha del pueblo, con las visiones de socialismo que m\u00e1s se aproximan a una especie de capitalismo de Estado. Las experiencias burocr\u00e1ticas de socialismo, si nos sirvieron como experiencias hist\u00f3ricas de intentos de construcci\u00f3n de la utop\u00eda comunista, no nos sirven como modelo. Un modo petista de gobernar debe ser osado e intentar la construcci\u00f3n colectiva de la posibilidad de un mundo nuevo y socialista modelado a partir de las experiencias de lucha y conquista del proprio pueblo. Al mismo tiempo, tiene el papel fundamental de influenciar en la construcci\u00f3n de una nueva conciencia pol\u00edtica y en la cultura pol\u00edtica del pueblo fundamentadas en los valores de solidaridad, de amor a la humanidad, de igualdad y justicia social, de libertad de pensamiento y acci\u00f3n.<\/p>\n<p>El PT es un partido joven pero suficientemente maduro para comprender su insoslayable papel hist\u00f3rico de imprescindible instrumento de los explotados y oprimidos para la construcci\u00f3n de la alternativa a la barbarie capitalista; de construcci\u00f3n de un tipo de democracia capaz de impulsar permanentemente a los trabajadores a acciones realizadoras de una sociedad de hombres y mujeres libremente asociados.<\/p>\n<p>\u00a9EspaiMarx 2000 Art\u00edculo incorporado el 12 Noviembre, 2000<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El texto que sigue es la aportaci\u00f3n de Edmilson Rodrigues, alcalde de Bel\u00e9m do Par\u00e1, a la &quot;Conferencia de Alcaldes, vice alcaldes y secretarios municipales del PT&quot; realizada en Brasilia, en julio de 1999. Visi\u00f3n cr\u00edtica del balance del conjunto de la gesti\u00f3n municipal del PT, el autor habla desde la experiencia de casi tres a\u00f1os de gobierno en la capital del norte\u00f1o Estado de Par\u00e1, en la Amazonia, con una poblaci\u00f3n de 1.400.000 habitantes. El texto fue publicado en: &quot;Governo e cidadania. Balan\u00e7o e reflex\u00f5es sobre o modo pestista de governar&quot;, de la Editora Funda\u00e7\u00e3o Perseu Abramo, S\u00e3o Paulo, noviembre de 1999. Autorizada la publicaci\u00f3n por el propio autor, la traducci\u00f3n es responsabilidad de Pep Valenzuela. (Cursiva y comillas son del texto original) <\/p>\n<p>Edmilson Rodrigues es profesor y arquitecto, maestro en planificaci\u00f3n del desarrollo. Particip\u00f3 activamente en la construcci\u00f3n del PT y de la CUT en Bel\u00e9m y el Estado de Par\u00e1, siendo destacado dirigente del Sindicato de Trabajadores de la Educaci\u00f3n y Profesores. Miembro y destacado dirigente de la corriente interna del PT For\u00e7a Socialista, fue diputado en la Asamblea Legislativa del Estado de Par\u00e1 entre 1987 y 1995.<\/p>\n<p>Pretendo abordar en este texto algunas cuestiones que considero centrales en el debate partidista sobre concepci\u00f3n y pr\u00e1ctica de la gesti\u00f3n p\u00fablica. En ciertos aspectos, las perspectivas de algunos militantes o agrupaciones son muy diferentes de aquellas que me orientan filos\u00f3fica y pr\u00e1cticamente, pero hay tambi\u00e9n un abanico importante de afinidades. Esas diferencias y confluencias, pienso, son de gran importancia para que podamos no solamente reflexionar, sino apuntar hacia una articulaci\u00f3n mayor, m\u00e1s sistem\u00e1tica, del PT orientada a la realizaci\u00f3n de una praxis pol\u00edtica que contribuya para afirmarlo como instrumento de construcci\u00f3n de un mundo libre, democr\u00e1tico y feliz, para lo cual las experiencias de gobierno pueden asumir un papel hist\u00f3rico fundamental.<\/p>\n<p>Como punto de partida, hay que preguntarse como concebimos nuestro partido, o sea, si lo concebimos como un instrumento al mismo tiempo construido y en construcci\u00f3n, o como algo ya preparado, acabado, firme en su estructura actual, lo que lo caracterizar\u00eda como un partido con un programa, una fuerte y harmoniosa vida org\u00e1nica, imbricado en los movimientos sociales m\u00e1s expresivos de la lucha del pueblo y a las organizaciones de la sociedad civil, poseedor de una estrategia claramente definida a la luz de la cual ser\u00edan determinados posicionamientos t\u00e1cticos, fuera o dentro de per\u00edodos electorales, que enraizasen su concepci\u00f3n del mundo y su proyecto de sociedad.<\/p>\n<p>\u00c9sa no es una concepci\u00f3n que predomine en el PT. Por m\u00e1s que algunas pr\u00e1cticas refuercen la compresi\u00f3n de que el PT es algo acabado y, en ese sentido, orienten una cierta postura arrogante y sectaria de cr\u00edtica al derecho de los militantes a establecer juicios diferentes sobre determinados aspectos de la vida partidista, inclusive acerca de la acci\u00f3n de militantes del partido que ocupan cargos p\u00fablicos. El PT, como se puede observar en todos los momentos de su construcci\u00f3n y a trav\u00e9s de las resoluciones de sus foros nacionales, es una especie de relaci\u00f3n pol\u00edtica de fuerzas contradictorias, con un alto grado de unidad, pero importantes diferencias que, al mismo tiempo que lo enriquecen, expresan su caracter\u00edstica de partido en proceso de definici\u00f3n estrat\u00e9gica.<\/p>\n<p>A pesar de que esas diferencias que se mezclan profundamente en las referencias filos\u00f3ficas de los militantes, organizados o no en tendencias pol\u00edticas internas, sean significativas, no creo que se pueda tratar como antagonismo esa relaci\u00f3n de fuerzas que caracteriza al PT, lo que significa que el partido tiene m\u00e1s elementos de unidad que de diversidad. Son concepciones y pr\u00e1cticas diferenciadas y en permanente conflicto. Yo dir\u00eda que en permanente proceso de construcci\u00f3n, en una relaci\u00f3n dial\u00e9ctica. Y m\u00e1s: en eterno proceso de construcci\u00f3n, en tanto que dure, en tanto contin\u00fae siendo hist\u00f3ricamente necesario.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":["post-403","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-america-latina"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/403","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=403"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/403\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=403"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=403"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=403"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}