{"id":414,"date":"2006-04-10T00:00:00","date_gmt":"2006-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=414"},"modified":"2020-02-14T10:44:03","modified_gmt":"2020-02-14T09:44:03","slug":"revolucion-francesa-y-tradicion-marxista-una-voluntad-de-refundacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=414","title":{"rendered":"Revoluci\u00f3n Francesa y tradici\u00f3n marxista: una voluntad de refundaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>(Actuel Marx, n\u00ba 20-Deuxi\u00e8me semestre 1996, Presses Universitaires de France, pp. 170-191<\/p>\n<p>Desde hace unos quince a\u00f1os me he acostumbrado a llevar, en materia de investigaci\u00f3n, un diario de campo. All\u00ed dejo constancia, con m\u00e1s o menos regularidad, del estado de mis encuestas archiv\u00edsticas, de las consideraciones metodol\u00f3gicas ligadas a mis campos de trabajo en curso, reflexiones problem\u00e1ticas, consideraciones sobre los acontecimientos, anotaciones sobre la lectura cotidiana de la prensa, referencias literarias, visiones prospectivas, etc.<a name=\"_ednref1\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn1\">[i]<\/a><\/p>\n<p>El etn\u00f3logo Florence Weber se\u00f1ala el inter\u00e9s de una fuente como esta en los t\u00e9rminos siguientes: \u201cEste diario muestra, en cada etapa de la reflexi\u00f3n, las relaciones entre las hip\u00f3tesis y los momentos de investigaci\u00f3n en que han sido formuladas. Esto permitir\u00e1, en la medida de lo posible, un autoan\u00e1lisis.\u201d<a name=\"_ednref2\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn2\">[ii]<\/a><\/p>\n<p>En la v\u00eda as\u00ed trazada, y aprovechando mi habilitaci\u00f3n acad\u00e9mica en 1992, empec\u00e9 a reflexionar, con ayuda de los materiales personales, sobre mi propia subjetividad de investigador. Me apoyo por tanto en gran parte sobre estos materiales, citados en notas, para describir los mayores retos de mi itinerario intelectual.<\/p>\n<p>De todas las repeticiones, de todas las constantes de este diario de a bordo, las m\u00e1s expl\u00edcitas consisten en mi toma de posici\u00f3n a favor de la tradici\u00f3n marxista<a name=\"_ednref3\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn3\">[iii]<\/a> por un lado, y en mi distanciamiento respecto a la historiograf\u00eda<a name=\"_ednref4\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn4\">[iv]<\/a> por otro. Mi presente reflexi\u00f3n busca el analizar la \u00edntima relaci\u00f3n entre estas dos tomas de partido en la b\u00fasqueda de una democracia actualizada bajo el prisma de una Revoluci\u00f3n francesa siempre presente.<\/p>\n<p><b>I. Lo m\u00e1s cerca del joven Marx<\/b><\/p>\n<p>\u201cYo soy ciertamente un historiador marxista, o m\u00e1s exactamente, un historiador de tradici\u00f3n marxista. Mi mayor problema es distinguir tradici\u00f3n marxista y tradici\u00f3n historiogr\u00e1fica. El caso del Joven Marx es el m\u00e1s claro, en la medida en que Fran\u00e7ois Furet ha hecho la mitad del trabajo, exagerando el lado historiogr\u00e1fico de Marx. Se trata por tanto de relativizar la relaci\u00f3n del Joven Marx a la historiograf\u00eda, insistiendo al tiempo en su inserci\u00f3n en la historia intelectual alemana y en su capacidad de traducci\u00f3n del lenguaje jacobino (Nota sobre mi inscripci\u00f3n en el marxismo, agosto 1989). Mis regulares esfuerzos por puntualizar mi anclaje en la tradici\u00f3n marxista se concretizaron en la publicaci\u00f3n desde 1975 de una decena de art\u00edculos y de notas de lecturas sobre este tema<a name=\"_ednref5\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn5\">[v]<\/a>. Estos escritos constituyen jalones esenciales para la comprensi\u00f3n del horizonte te\u00f3rico de mi andadura de historiador del discurso<a name=\"_ednref6\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn6\">[vi]<\/a>. Marcan momentos reflexivos esenciales en mis encuestas archiv\u00edsticas: sit\u00faan en efecto el n\u00facleo de mis investigaciones concretas, desde el \u00e1ngulo de una interrogaci\u00f3n sobre las v\u00edas de la democracia revolucionaria.<\/p>\n<p>Sin embargo, tal anclaje posee \u00e9l mismo una historia. Se ha operado principalmente en tres etapas:<\/p>\n<p>1.- Despu\u00e9s de un primer contacto con el marxismo desde el sesgo del leninismo, en el contexto de actividades militantes en el seno del movimiento comunista, estuve fuertemente marcado, durante los a\u00f1os 1966-1971 y m\u00e1s concretamente en la coyuntura de los acontecimientos de 1968, por los trabajos de Althusser, cuya originalidad resid\u00eda en su manera \u201csintomatol\u00f3gica\u201d de leer El Capital de Marx y de aprehender, en nombre de una \u201cruptura epistemol\u00f3gica\u201d, los textos del Joven Marx. Haciendo el balance, algunos a\u00f1os m\u00e1s tarde, con R\u00e9gine Robin (1976), sobre la influencia de Althusser en mis trabajos de historiador, he podido identificar en ello un espec\u00edfico acceso a una \u201cidentidad reencontrada\u201d en el seno mismo del continente historia, en la medida en que \u00e9sta se apoyaba en una lectura \u201cabierta\u201d de la tradici\u00f3n marxista.<\/p>\n<p>2.- Pero el punto fuerte de los a\u00f1os 70 ha sido, para m\u00ed, la lectura de Gramsci, primero de manera sumaria a trav\u00e9s de las Obras escogidas en franc\u00e9s publicadas por las \u00c9ditions Sociales, y despu\u00e9s, profundizando con la aparici\u00f3n de la edici\u00f3n italiana integral de los Cuadernos de prisi\u00f3n en 1975. Desde entonces, no he abandonado el texto de Gramsci; nunca he cesado de profundizar mi conocimiento al hilo de los largos a\u00f1os que jalonan la publicaci\u00f3n de la traducci\u00f3n francesa en \u00c9ditions Gallimard.<\/p>\n<p>La aportaci\u00f3n de la lectura de Gramsci a mis investigaciones se articula, primero, en torno a m\u00faltiples criterios metodol\u00f3gicos que nos propone en sus Cuadernos de prisi\u00f3n, referentes al tema de la \u201chumanidad actuante y sufriente\u201d. Nuestra obra sobre Marsella en el transcurso de los primeros a\u00f1os de la Revoluci\u00f3n francesa da testimonio elocuente de ello<a name=\"_ednref7\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn7\">[vii]<\/a>. Pero el texto de Gramsci ha sido tambi\u00e9n una v\u00eda regia para la lectura de las obras del joven Marx, en particular en lo que se refiere a la Revoluci\u00f3n francesa.<\/p>\n<p>De este modo efectu\u00e9, durante los a\u00f1os 80, una lectura recurrente de los escritos de Marx del periodo 1841-1845. Semejante vuelta a los textos fundadores de la tradici\u00f3n marxista, en ese momento privilegiado de traducci\u00f3n rec\u00edproca entre la pol\u00edtica francesa, la econom\u00eda inglesa y la filosof\u00eda alemana en un nuevo lugar de la pol\u00edtica, se formulaba en mi diario de campo, desde 1980, a partir de una consigna que resonaba de modo extra\u00f1o: \u201cconvocar la tradici\u00f3n marxista al plano textual\u201d. Sin embargo, se trataba simplemente de marcar que mi acercamiento al marxismo se inscribe en primer lugar en una perspectiva hermen\u00e9utica en la que las fuentes de los textos del Joven Marx, situados en relaci\u00f3n al proceso de traducci\u00f3n rec\u00edproca de lenguajes y culturas (seg\u00fan la f\u00f3rmula c\u00e9lebre de Gramsci), importan m\u00e1s que las construcciones marxol\u00f3gicas posteriores, por mucho que est\u00e9n justificadas<a name=\"_ednref8\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn8\">[viii]<\/a>.<\/p>\n<p>3.- Finalmente, preocupado de comprender la opci\u00f3n revolucionaria de Marx, lejos de todo intento de construir los elementos de un materialismo hist\u00f3rico llamado marxista por sus continuadores, me remont\u00e9, si se puede decir as\u00ed, hasta el idealismo pr\u00e1ctico contempor\u00e1neo de la Revoluci\u00f3n francesa<a name=\"_ednref9\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn9\">[ix]<\/a>, en particular Kant y Fichte<a name=\"_ednref10\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn10\">[x]<\/a>.<\/p>\n<p>Los innovadores estudios de Lucien Calvi\u00e9 me permitieron, a continuaci\u00f3n, comprender mejor la apuesta del joven Marx sobre el futuro de la humanidad, su optimismo revolucionario m\u00e1s all\u00e1 de todo pesimismo sobre el estado de las cosas<a name=\"_ednref11\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn11\">[xi]<\/a> mientras que elabora, en los a\u00f1os 1841-1844, una serie de categor\u00edas explicativas de la historia de la Revoluci\u00f3n francesa.<\/p>\n<p>Conviene pues volver a invocar la idea de construir una interpretaci\u00f3n marxista de la Revoluci\u00f3n francesa con ayuda de los conceptos de un necesario m\u00e1s bien volver al texto del joven Marx, en los que habla la lengua pol\u00edtica (francesa). Es lo que yo he hecho varias veces, tanto en presentaciones enciclop\u00e9dicas como en art\u00edculos eruditos (ver la bibliograf\u00eda al final del art\u00edculo). Creo que as\u00ed he puesto de manifiesto la importancia de las categor\u00edas explicativas de la historia de Francia, formuladas por el joven Marx, despu\u00e9s reelaboradas por Gramsci. La existencia\u00a0 de estas categor\u00edas en el seno mismo de la naciente tradici\u00f3n marxista ha orientado de manera decisiva, aunque no de manera mecanicista, mi problem\u00e1tica de aproximaci\u00f3n a los lenguajes de la Revoluci\u00f3n francesa, adem\u00e1s de mis elecciones tem\u00e1ticas.<\/p>\n<p>Me he esforzado en demostrar repetidamente (1983, 1988, 1989\u00aa), que el joven Marx lee y traduce \u201cla lengua de la pol\u00edtica y del pensamiento intuitivo\u201d propio de los jacobinos franceses en dos tiempos<a name=\"_ednref12\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn12\">[xii]<\/a>.<\/p>\n<p>En primer lugar, \u00e9l se interesa, a trav\u00e9s de la cuesti\u00f3n de la intuici\u00f3n de una subjetividad en acto que construye lo real en el sujeto cr\u00edtico de la revoluci\u00f3n, el pueblo franc\u00e9s. Insiste as\u00ed, en la Cr\u00edtica del derecho pol\u00edtico hegeliano (1843) en el hecho de que \u201ces el pueblo quien crea la constituci\u00f3n\u201d, por tanto el que hace la ley.<\/p>\n<p>Pero la postura cr\u00edtica se asocia inmediatamente a la capacidad traducible de la nueva pol\u00edtica revolucionaria. El enunciado fundador del sujeto real de la historia, portador de la \u201cverdadera democracia\u201d, es primero la traducci\u00f3n del actuar del pueblo bajo la forma de la ley: \u201cEl poder legislativo ha hecho la Revoluci\u00f3n francesa\u201d, precisa Marx, en el buen entendido de que \u201cel poder legislativo no hace la ley: la descubre y la formula solamente\u201d.<\/p>\n<p>Nos encontramos as\u00ed, en los t\u00e9rminos propios de la lectura \u201cmarxista\u201d, los enunciados fundadores del discurso robespierrista: \u201cEl pueblo hace la revoluci\u00f3n \/ Los legisladores hacen la revoluci\u00f3n para el pueblo\u201d. Tal problem\u00e1tica sobre la actuaci\u00f3n del pueblo, en sus efectos discursivos, impregna mis primeros trabajos sobre los discursos jacobinos<a name=\"_ednref13\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn13\">[xiii]<\/a>. Sin embargo sabemos que el joven Marx se desmarca, despu\u00e9s de su lectura cr\u00edtica de Hegel en nombre de la democracia revolucionaria, de la \u201crevoluci\u00f3n parcial, \u00fanicamente pol\u00edtica\u201d bajo el t\u00edtulo de \u201crevoluci\u00f3n radical\u201d.<\/p>\n<p>En un segundo momento, y muy particularmente en La sagrada familia (1844), Marx ironiza sobre los hegelianos que quieren abolir la \u201clengua popular (francesa) de la masa\u201d \u00a1para transformarla en \u201clengua cr\u00edtica de la Cr\u00edtica cr\u00edtica\u201d! Restituye entonces los elementos esenciales de la \u201cgram\u00e1tica\u00a0 no-cr\u00edtica francesa, salida de lo real de la pol\u00edtica, de las cualidades de la Masa. La \u201crevoluci\u00f3n de la lengua francesa\u201d es un enga\u00f1o, en la medida en que esta \u201clengua popular\u201d posee ella misma sus propias fuentes interpretativas.<\/p>\n<p>La traducci\u00f3n rec\u00edproca entre \u201cigualdad francesa\u201d y \u201cla conciencia de s\u00ed alemana\u201d, entre las significaciones de la \u201clengua de la pol\u00edtica y del pensamiento intuitivo\u201d, tal como se expres\u00f3 en el discurso jacobino, y las expresiones de \u201cpensamiento abstracto\u201d tan espec\u00edficas del idealismo pr\u00e1ctico alem\u00e1n, ponen en evidencia las fuentes de las categor\u00edas descriptivas de la historia de la Revoluci\u00f3n francesa, aunque confiri\u00e9ndoles, mediante la distinci\u00f3n entre dimensi\u00f3n org\u00e1nica y realidad coyuntural de los movimientos hist\u00f3ricos, una dimensi\u00f3n explicativa que constituye la Revoluci\u00f3n francesa en el largo plazo.<\/p>\n<p>La lectura de los textos del joven Marx no me requiri\u00f3 el elaborar una teor\u00eda cr\u00edtica abstracta para aprehender el valor conceptual de la Revoluci\u00f3n francesa, sino que conven\u00eda m\u00e1s bien otorgar un valor org\u00e1nico a la inteligibilidad propia de los acontecimientos revolucionarios, a sus fuentes-testimonio.<\/p>\n<p>De este modo, desde mi punto de vista, la naciente tradici\u00f3n marxista procede a una traducci\u00f3n del lenguaje jacobino en categor\u00edas explicativas. Estas categor\u00edas se organizan alrededor de tres parejas: lengua popular \/ portavoz, revoluci\u00f3n permanente \/ Terror, movimiento revolucionario \/ movimiento popular. Cada pareja diferencia lo coyuntural de la organicidad, distinci\u00f3n muy presente en los an\u00e1lisis de Gramsci sobre las relaciones de fuerza en el seno del movimiento revolucionario<a name=\"_ednref14\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn14\">[xiv]<\/a>.<\/p>\n<p>Por ejemplo el valor org\u00e1nico del concepto de \u201crevoluci\u00f3n en estado permanente\u201d, referido por Gramsci a los \u201cprincipios de estrategia y t\u00e1ctica pol\u00edticas nacidas pr\u00e1cticamente en 1789 y que se desarrollaron ideol\u00f3gicamente alrededor de 1848\u201d, limita la inteligibilidad de la noci\u00f3n de Terror en relaci\u00f3n a una coyuntura y sus contradicciones.<\/p>\n<p>Paralelamente a esta lectura del Joven Marx, he intentado, en mis investigaciones sobre las pr\u00e1cticas discursivas durante la Revoluci\u00f3n francesa, dotar a las categor\u00edas explicativas una dimensi\u00f3n descriptiva tan precisa como sea posible. De alg\u00fan modo, la he tomado a contrapelo, remont\u00e1ndome del concepto a la acci\u00f3n, y a su dimensi\u00f3n reflexiva, al considerar que su inteligibilidad propia importaba tanto o m\u00e1s que su traducci\u00f3n ulterior en la historia org\u00e1nica de las revoluciones<a name=\"_ednref15\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn15\">[xv]<\/a>.<\/p>\n<p>Nunca he tratado de aplicar un armaz\u00f3n conceptual a una descripci\u00f3n archiv\u00edstica. Es precisamente el gesto de lectura hecho por el Joven Marx, lector a un tiempo de textos de la Revoluci\u00f3n francesa y traductor de diversas tradiciones interpretativas con el objeto de elaborar una distinta concepci\u00f3n de la pol\u00edtica, lo que ha retenido mi atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Identifico as\u00ed la motivaci\u00f3n profunda de mis investigaciones sobre las pr\u00e1cticas discursivas de la Revoluci\u00f3n francesa a partir de la siguiente interrogaci\u00f3n: si la Revoluci\u00f3n francesa ha jugado un papel tan importante en asentar los fundamentos de la tradici\u00f3n marxista, \u00bfno es posible rehacer este gesto inaugural con el objetivo de refundar la Revoluci\u00f3n francesa en la tradici\u00f3n marxista, dejando al lado las sedimentaciones marxol\u00f3gicas e historiogr\u00e1ficas?<\/p>\n<p>El incesante amontonamiento de las capas interpretativas sobre este nudo inicial, redoblado por la aparici\u00f3n en el siglo XX de una historiograf\u00eda llamada \u201cmarxista\u201d de la Revoluci\u00f3n francesa, de Jaur\u00e8s a Soboul, justificaba a\u00fan m\u00e1s mi empresa de refundaci\u00f3n. Mi toma de partido antihistoriogr\u00e1fico, afirmado vigorosamente durante el bicentenario de la Revoluci\u00f3n francesa (1989c), encuentra aqu\u00ed su raz\u00f3n de ser<a name=\"_ednref16\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn16\">[xvi]<\/a>.<\/p>\n<p>Un compromiso tan fuerte con la postura inicial de Marx respecto al lenguaje pol\u00edtico jacobino puede constatarse siempre en mi investigaci\u00f3n sobre la Revoluci\u00f3n francesa. Por otra parte, se ha enriquecido con la pr\u00e1ctica de mi propia manera de describir los enunciados de archivo, de configurarlos en torno a un acontecimiento, de una tem\u00e1tica, de un concepto, de un tema en la l\u00ednea de los trabajos de Michel Foucault<a name=\"_ednref17\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn17\">[xvii]<\/a>.<\/p>\n<p>Cuando mi memoria de licenciatura (1971), mi inter\u00e9s recay\u00f3 en la figura burlesca del P\u00e8re Duchesne de H\u00e9bert. M\u00e1s tarde, con el an\u00e1lisis discursivo del acontecimiento \u201cmuerte de Marat\u201d, ampli\u00e9 mi encuesta sobre el movimiento revolucionario durante el verano de 1793, es decir, cuando el terror se puso al orden del d\u00eda<a name=\"_ednref18\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn18\">[xviii]<\/a>.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo he recorrido un trayecto tem\u00e1tico, de la lengua del derecho a la lengua del pueblo, con la preocupaci\u00f3n de medir el alcance intelectual de la noci\u00f3n robiespierrista de movimiento popular<a name=\"_ednref19\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn19\">[xix]<\/a>. Desde nuestros an\u00e1lisis discursivos del P\u00e8re Duchesne de H\u00e9bert hasta la exploraci\u00f3n minuciosa de los recorridos c\u00edvicos\u00a0 de los \u201cmisioneros patriotas\u201d, se trata tambi\u00e9n de describir, bajo la categor\u00eda de acontecimiento discursivo y el tema de la lengua del derecho, itinerarios de portavoz<a name=\"_ednref20\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn20\">[xx]<\/a>. A continuaci\u00f3n, en torno a las nociones de \u201cdemocracia pura\u201d y de \u201crelaciones populares\u201d, he tratado, junto con otros investigadores, de volver a dar a los federalismos, y por a\u00f1adidura al federalismo jacobino, una plena dimensi\u00f3n interpretativa en el horizonte de la revoluci\u00f3n permanente<a name=\"_ednref21\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn21\">[xxi]<\/a>. Finalmente, mis investigaciones en curso sobre el itinerario intelectual de Siey\u00e8s<a name=\"_ednref22\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn22\">[xxii]<\/a> precisan la importancia concecida por el joven Marx en la Sagrada familia, a la obra de Siey\u00e8s\u00a0 emblem\u00e1tica del radicalismo de 1789, Qu\u2019est-ce que le Tiers-Etat?, en tanto que lugar te\u00f3rico constitutivo de la pol\u00edtica moderna<a name=\"_ednref23\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn23\">[xxiii]<\/a>.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed un resumen no muy atrevido y muy somero de veinte a\u00f1os de investigaciones, pero que tiene como objeto tan s\u00f3lo el subrayar la relaci\u00f3n consubstancial de mis investigaciones sobre los lenguajes revolucionarios con la lectura \u201cmarxista\u201d inaugural de la Revoluci\u00f3n francesa.<\/p>\n<p><b>II.\u00a0\u00a0\u00a0Aproximaci\u00f3n subjetivista de la tradici\u00f3n marxista<\/b><\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 soy marxista? Esta pregunta me ha obsesionado toda la velada de ayer (6 de agosto de 1991). Sin embargo me produce cierta incomodidad la amplia deuda que tengo con el joven Marx, en la medida en que no lo he percibido nunca de manera esquem\u00e1tica. Tenemos por tanto el derecho de pedirnos el explicitar nuestra concepci\u00f3n de la tradici\u00f3n marxista.<\/p>\n<p>Mi fuerte referencia a la tradici\u00f3n marxista no procede de un a priori filos\u00f3fico en la medida en que yo comparto con otros la idea de que no existe, en el texto de Marx, una teor\u00eda del materialismo dial\u00e9ctico<a name=\"_ednref24\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn24\">[xxiv]<\/a>. Lo que me importa es referir la filosof\u00eda de la libertad a un materialismo pr\u00e1ctico, el aprehender la libertad realizada en la acci\u00f3n. Es por lo que, en la l\u00ednea de los trabajos de Florence Gauthier<a name=\"_ednref25\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn25\">[xxv]<\/a>, tengo en cuenta la filosof\u00eda pr\u00e1ctica del derecho natural declarado como horizonte regulador de las doctrinas republicanas de la Revoluci\u00f3n francesa<a name=\"_ednref26\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn26\">[xxvi]<\/a>. Por otra parte, no creo apenas en la existencia de un cuerpo de conceptos, bautizado como materialismo hist\u00f3rico, que me permitiera comprender la Revoluci\u00f3n francesa mediante un simple juego de aplicaci\u00f3n de los conceptos a la realidad hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>La actualidad del pensamiento marxista respecto a la Revoluci\u00f3n francesa se nos muestra por el abandono de un constructivismo marxista, tan t\u00edpico del siglo XX, y por la vuelta de la dimensi\u00f3n hermen\u00e9utica, inmanente, con demasiada frecuencia descuidada, de la tradici\u00f3n marxista naciente.<\/p>\n<p>De este modo la referencia a la tradici\u00f3n marxista, tan fecunda en un sentido, se sit\u00faa en mis investigaciones a mucha distancia del marxismo cl\u00e1sico: por una parte, queda limitada a una puesta en el texto mediante el recurso a la sola inteligibilidad de la descripci\u00f3n discursiva; por otra, me permite operar una retracci\u00f3n en relaci\u00f3n a la interpretaci\u00f3n historiogr\u00e1fica com\u00fanmente recibida como marxista, o m\u00e1s simplemente de inspiraci\u00f3n progresista.<\/p>\n<p>Sin embargo, yo reivindico tambi\u00e9n la inscripci\u00f3n de mis an\u00e1lisis en una visi\u00f3n progresista de la pol\u00edtica revolucionaria. Pero incluso en esto, el punto de vista subjetivo domina; es s\u00f3lo en funci\u00f3n de la propia manera en que los revolucionarios piensan ellos mismos su relaci\u00f3n con el movimiento hist\u00f3rico en su pr\u00e1ctica de la pol\u00edtica cotidiana como considero la dimensi\u00f3n democr\u00e1tica de la Revoluci\u00f3n francesa.<\/p>\n<p>Para precisar mi posici\u00f3n, partir\u00eda de una serie de preguntas, planteadas en los debates actuales sobre la heur\u00edstica de la tradici\u00f3n marxista<a name=\"_ednref27\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn27\">[xxvii]<\/a>.<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 es Marx el pensador por excelencia del acontecimiento revolucionario?<\/p>\n<p>Contra el orden de las cosas, se trata de afirmar la inmanencia del acontecimiento revolucionario. En esta perspectiva, conviene abordar la Revoluci\u00f3n francesa desde un punto de vista pragm\u00e1tico, es decir, mediante la valorizaci\u00f3n de la dimensi\u00f3n autoreferencial de los acontecimientos que en ella se desarrollan, y del actuar de los sujetos que se despliegan en la misma. As\u00ed, esta revoluci\u00f3n a la vez singular y universal, constituye, seg\u00fan la f\u00f3rmula de Habermas, un verdadero laboratorio de argumentos<a name=\"_ednref28\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn28\">[xxviii]<\/a>: importa pues, al respecto, tomar muy en serio los juicios, productores de argumentos<a name=\"_ednref29\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn29\">[xxix]<\/a>, enunciados por los actores.<\/p>\n<p>Los a priori de un marxismo fijado en una visi\u00f3n esencialista de la realidad hist\u00f3rica dejan paso desde entonces a una auto-aprehensi\u00f3n de las categor\u00edas explicativas de la historia de la Revoluci\u00f3n francesa, en la que la dimensi\u00f3n est\u00e9tica, sobre el modelo kantiano de un juicio que reflexiona, se demuestra como decisivo<a name=\"_ednref30\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn30\">[xxx]<\/a>: abre efectivamente la posibilidad de traducir lo particular en lo universal, de pensar el acto revolucionario en su generalidad, y mediante ello acceder incluso a la dimensi\u00f3n org\u00e1nica del acontecimiento.<\/p>\n<p>De este modo, el acto de juzgar, propio de la subjetividad revolucionaria, demuestra una multiplicidad de realizaciones pragm\u00e1ticas (del acto de hacer hablar la ley al de enunciarla, pasando por el acto de pedirla, el acto de denuncia, el acto de soberan\u00eda, etc.) en el seno mismo de los discursos y de las pr\u00e1cticas de los actores. Produce argumentos tomados en serio por el observador-historiador. Precisa tambi\u00e9n el valor inmanente que hay en ellos, es decir, la dimensi\u00f3n org\u00e1nica, en contra de toda caracterizaci\u00f3n hist\u00f3rica en t\u00e9rminos del estado de las cosas.<\/p>\n<p>M\u00e1s ampliamente, \u00bfen qu\u00e9 medida Marx lector de la Revoluci\u00f3n francesa propone un pensamiento del momento hist\u00f3rico?<\/p>\n<p>Al interesarse en los a\u00f1os 1930 en las \u201cmodalidades de la presencia\u201d, buscando precisar la configuraci\u00f3n del \u201cacto libre\u201d que libera la conciencia de su substancialidad, Henri Lefebvre aborda la noci\u00f3n de un \u201cmomento\u201d no lineal que participar\u00eda de la totalidad<a name=\"_ednref31\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn31\">[xxxi]<\/a>. Precisa: \u201cPensaba por tanto introducir en el devenir (o el flujo heraclitiano) una estructura inteligible y pr\u00e1ctica a la vez, real y normativa a la vez, sin trocearla por discontinuidades absolutas\u201d; y a\u00f1ade: \u201cSi desarrollara, definir\u00eda este momento m\u00e1s por la comparecencia que por la justicia. Este acto o este acontecimiento, como se quiera, abre el desarrollo o el proceso &#8230;\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed el momento revolucionario, es en s\u00ed mismo, en tanto que totalidad que abre la posibilidad real del reino de la libertad, una pluralidad de momentos esenciales en el que se despliegan la multiplicidad concreta de las actividades humanas<a name=\"_ednref32\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn32\">[xxxii]<\/a>. Cada ciudadano es all\u00ed juez, seg\u00fan los argumentos aportados y las modalidades circunstanciales, la conformidad de las acciones, desde los acontecimientos a la finalidad, el reino de la libertad, que \u00e9l asigna al proceso revolucionario.<\/p>\n<p>Finalmente, \u00bffue Marx el pensador de lo \u201ccom\u00fan\u201d de la praxis?\u00bfPor qu\u00e9 Marx se confronta, en su permanente actividad de traducci\u00f3n, con una multitud de textos y pr\u00e1cticas que refleja en un espacio com\u00fan a la humanidad actuante y sufriente?<\/p>\n<p>El fil\u00f3sofo Jean-Luc Nancy precisa que la obra de Marx es \u201cla disposici\u00f3n com\u00fan de una serie de discursos, indicados o ubicados en una exigencia de praxis, en una exigencia de \u201creal\u201d y de \u201chistoria\u201d que empuja hasta el final (&#8230;) Este pensamiento emerge sobre todo como un trozo de acontecimiento (el acontecimiento) del com\u00fan que se despliega durante mucho tiempo m\u00e1s all\u00e1 de \u00e9l. Lo real que el pensamiento exige lleva a \u00e9ste a\u00fan m\u00e1s lejos de si mismo y nos pide el ir todav\u00eda m\u00e1s lejos de lo que pensamos\u201d<a name=\"_ednref33\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn33\">[xxxiii]<\/a>.<\/p>\n<p>Al hacer comparecer permanentemente ante ellos los acontecimientos, los protagonistas de la Revoluci\u00f3n francesa prueban en nombre del \u201csentimiento de humanidad\u201d que somos en com\u00fan, que la humanidad existe. Pero inventan tambi\u00e9n, mediante la experimentaci\u00f3n pol\u00edtica cotidiana, un lugar com\u00fan de la pol\u00edtica. Este lugar com\u00fan lo sit\u00fao del lado de un espacio p\u00fablico de reciprocidad relativamente aut\u00f3nomo en relaci\u00f3n a la centralidad legislativa, lugar que se despliega en el seno de \u201cpoderes comunicativos\u201d intermediarios tan espec\u00edficos de la sociabilidad revolucionaria<a name=\"_ednref34\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn34\">[xxxiv]<\/a>.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n francesa se presenta, por tanto, sobre todo en su momento republicano (1790-1793), como un espacio p\u00fablico democr\u00e1tico particularmente propicio para engendrar un poder comunicativo (Habermas), con multiplicaci\u00f3n de tomas de palabra cuya dosis democr\u00e1tica no es indiferente a nuestras interrogaciones contempor\u00e1neas<a name=\"_ednref35\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn35\">[xxxv]<\/a>.<\/p>\n<p>En una \u00e9poca en que los historiadores conmemoradores hacen uso de la memoria para descalificar la creatividad del acontecimiento, rehusando con ello el tener en cuenta su universal singularidad, su dimensi\u00f3n de sentido com\u00fan, se trata de restituir la autenticidad y el impacto, en nuestro presente, de un pensamiento revolucionario ampliado a las formas m\u00e1s ordinarias de inteligibilidad mediante su despliegue en el acontecimiento. Un pensamiento as\u00ed, con frecuencia in\u00e9dito entre los historiadores cl\u00e1sicos, manifiesta el advenimiento (el acontecimiento) del com\u00fan, la emergencia de una realidad inmanente que nos requiere m\u00e1s all\u00e1 de lo que pensamos. Por su radicalidad fundadora, es decir, en calidad de su capacidad infinita de experimentaci\u00f3n pol\u00edtica, la Revoluci\u00f3n francesa continua moldeando una alternativa pol\u00edtica radical en la que la cultura pol\u00edtica comunista ocupa un lugar central.<\/p>\n<p><b>III.\u00a0\u00a0\u00a0 El acontecimiento contra la memoria<\/b><\/p>\n<p>Plenamente concernido por la coyuntura del Bicentenario de la Revoluci\u00f3n francesa, tanto como simple ciudadano que como historiador del discurso, mi relaci\u00f3n con la historia conmemorativa iba a estar profundamente marcada por mi toma de partido anti-historiogr\u00e1fica.<\/p>\n<p>Alternando con mi producci\u00f3n cient\u00edfica ordinaria, principalmente centrada durante el Bicentenario en la historia de los lenguajes de la Revoluci\u00f3n francesa, intervine m\u00e1s espec\u00edficamente en el campo del discurso conmemorativo respecto a los siguientes temas: \u201cFaut il bruler l\u2019historiographie de la R\u00e9volution fran\u00e7aise? (1989d), \u201cL\u2019historiographie de la R\u00e9volution fran\u00e7aise existe: je en l\u2019ai pas rencontr\u00e9e\u201d (1989c), \u201cGestes d\u2019une comm\u00e9moration: les \u201836.0000 racines de la d\u00e9mocratie local\u2019\u201d (1992), \u201cLa m\u00e9moire et l\u2019\u00e9v\u00e9nement: le 14 juillet 1989\u201d (1994).<\/p>\n<p>Estas intervenciones nutrieron el segundo tiempo de mi reflexi\u00f3n: dando cuenta de una toma de distancia respecto a la historia conmemorativa, marcada por el contraste entre una actividad limitada en la escena conmemorativa a una discreta presencia en el seno de los CLEF 89, y un fuerte compromiso en el terreno propiamente cient\u00edfico mediante la participaci\u00f3n en una cincuentena de coloquios relativos a la Revoluci\u00f3n francesa entre 1985 y 1993.<\/p>\n<p>Incapaz de moverme en el \u201ctodo conmemorativo\u201d que sumerge actualmente el mundo de los historiadores, cogido permanentemente por el rechazo de acomodarme a un presente que bascula, desde la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, en el pasado pese al rebrote de la referencia a los derechos del hombre, siempre preocupado en leer en el pasado un futuro acrecentado, creo que nada se ha acabado, ni est\u00e1 adquirido en nuestra relaci\u00f3n con el pasado. Es por eso que he afirmado siempre una elecci\u00f3n profundamente subjetiva, hermen\u00e9utica que se apoya en el \u201ctrabajo del negativo\u201d, lo que el escritor llama \u201cel amargo resorte de nuestras empresas, la modalidad subjetiva del movimiento\u201d<a name=\"_ednref36\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn36\">[xxxvi]<\/a>.<\/p>\n<p>En la medida en que lo me interesa centralmente en mis investigaciones sobre los lenguajes de la Revoluci\u00f3n francesa es la descripci\u00f3n de los acontecimientos hist\u00f3ricos a la vez singulares y universales, al margen de su memoria historiogr\u00e1fica y lo m\u00e1s cerca del archivo, el Bicentenario me ha cogido de alg\u00fan modo a contrapi\u00e9. De cultura comunista, acantonado en la red asociativa durante este periodo conmemorativo, pr\u00f3ximo actualmente de las asociaciones ciudadanas, mi reacci\u00f3n a los medios celosos de conmemoraci\u00f3n ha sido m\u00e1s bien hostil.<\/p>\n<p>Es un hecho que apenas me sintiera concernido por el juego del espejo, en la escena historiogr\u00e1fica, entre la corriente cr\u00edtica (F. Furet), partidario de la vuelta a las intuiciones de los historiadores de la Revoluci\u00f3n francesa del siglo XIX, y la corriente cl\u00e1sica (M. Vovelle), muy impregnada del pensamiento de los historiadores republicanos de la Revoluci\u00f3n francesa<a name=\"_ednref37\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn37\">[xxxvii]<\/a>.<\/p>\n<p>Mi primera intervenci\u00f3n en Le Monde de la R\u00e9volution fran\u00e7aise, con un t\u00edtulo algo pol\u00e9mico, \u201cFaut il bruler l\u2019historiographie de la R\u00e9volution fran\u00e7aise?\u201d, acu\u00f1aba entonces mi reflexi\u00f3n con una frase del cordelero Hanriot pronunciada en el momento de la puesta del terror al orden del d\u00eda durante el verano de 1793 \u201cQuememos nuestras bibliotecas. No tenemos m\u00e1s gu\u00eda que nosotros mismos, ni fechamos m\u00e1s que a partir del a\u00f1o I de la Rep\u00fablica\u201d.<\/p>\n<p>He percibido por tanto el bicentenario como un verdadero \u201cgolpe de fuerza\u201d que absorb\u00eda totalmente el acontecimiento revolucionario en el orden conmemorativo, recubriendo con un \u201cba\u00f1o impermeable\u201d a la modernidad filos\u00f3fica, las capas historiogr\u00e1ficas ya despose\u00eddas desde hace dos siglos, hasta el punto de afirmar, en la Raison pr\u00e9sente, que \u201chab\u00edamos perdido la senda del sentido del acontecimiento revolucionario, su racionalidad propia\u201d<a name=\"_ednref38\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn38\">[xxxviii]<\/a>. Sumergida por la frase historiogr\u00e1fica, la autenticidad de la Revoluci\u00f3n francesa, me parece haber llegado, a lo largo del bicentenario, a ese punto problem\u00e1tico que incluso su rasgo archiv\u00edstico se perd\u00eda por la ausencia de publicaciones de texto in\u00e9ditas, a diferencia del primer centenario<a name=\"_ednref39\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn39\">[xxxix]<\/a>.<\/p>\n<p>\u201cDesgraciado\u201d en el sentido pragm\u00e1tico del t\u00e9rmino, no me quedaba m\u00e1s que testimoniar, mediante mis investigaciones archiv\u00edsticas, la presencia \u201cfeliz\u201d de los actores en el acontecimiento revolucionario.<\/p>\n<p>Lo he hecho primero respecto a un acontecimiento invocado sin cesar por lo historiogr\u00e1fico, pero olvidado incluso en su mismo desarrollo, la muerte de Marat. Despu\u00e9s, tras una inmersi\u00f3n en el archivo seguida de una gira de conferencias, durante el bicentenario, en las regiones francesas y bajo la \u00e9gida de los Comit\u00e9s Libert\u00e9-Egalit\u00e9-Fraternit\u00e9, una figura acapar\u00f3 mi atenci\u00f3n: el portavoz, encarnado m\u00e1s espec\u00edficamente en el \u201cmisionero patriota\u201d provenzal. Se trata de un hombre de movimiento, quien despreciando el debate entre notables jacobinos en el seno de los clubes urbanos, se consagra a sus \u201crecorridos c\u00edvicos\u201d a trav\u00e9s de la Francia profunda, privilegia las potencialidades del proceso constitucional, dando as\u00ed una inteligibilidad nueva al curso de la acci\u00f3n.<\/p>\n<p>De este modo, la marginalidad de mi experiencia en relaci\u00f3n al centralismo conmemorativo deb\u00eda desembocar en una obra relativa a la experiencia de un federalismo marsell\u00e9s independiente de la centralidad legislativa<a name=\"_ednref40\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn40\">[xl]<\/a>.<\/p>\n<p>En una de sus ficciones titulada \u201cla muralla y los libros\u201d<a name=\"_ednref41\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn41\">[xli]<\/a>, Borges se interroga sobre la peculiar significaci\u00f3n de la actitud del emperador chino Chi Hoang-Ti, que primero hizo quemar todos los libros publicados anteriormente a su reinado, para despu\u00e9s construir una muralla infinita en las fronteras de China. Para los sin\u00f3logos, la interpretaci\u00f3n de estos gestos procede de la simple coyuntura: se trataba a un tiempo de asegurar la unidad del imperio, liber\u00e1ndolo de las sujeciones feudales, y de impedir a sus opositores invocar, alab\u00e1ndolos, la acci\u00f3n de los antiguos emperadores.<\/p>\n<p>El escritor se pregunta entonces si estos hechos son \u201calgo m\u00e1s que la exageraci\u00f3n, incluso hiperb\u00f3lica de medidas banales\u201d. \u00bfQuiere decir que el emperador quer\u00eda condenar a quienes se apoyaban confortablemente en el pasado en una tarea infinita de reconstrucci\u00f3n intelectual? Sin embargo, preso de una s\u00fabita angustia, de v\u00e9rtigo ante la apertura de algo tan ilimitado, decidi\u00f3 entonces circunscribir el nuevo universo. Y el escritor precisa: \u201cEl incendio de las bibliotecas y la construcci\u00f3n de la muralla son quiz\u00e1s operaciones en las que cada una, secretamente, se anula a s\u00ed misma.\u201d<\/p>\n<p>Por analog\u00eda, nos vemos confrontados, m\u00e1s all\u00e1 de las implicaciones historiogr\u00e1ficas, al enigma de la Revoluci\u00f3n francesa que a la vez que funda un mundo nuevo inventa su negaci\u00f3n con el Terror. Encontramos pues, en un primer momento, la aportaci\u00f3n innovadora de la corriente cr\u00edtica, nutrida de la tradici\u00f3n liberal y de su deconstrucci\u00f3n por el Joven Marx<a name=\"_ednref42\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn42\">[xlii]<\/a>.<\/p>\n<p>La reflexi\u00f3n del escritor va m\u00e1s lejos. M\u00e1s all\u00e1 del estremecimiento suscitado por la imagen de un Cesar que ordenar\u00eda la destrucci\u00f3n de una memoria respetada por toda una naci\u00f3n, \u201clo m\u00e1s probable es que la idea nos afecte por s\u00ed misma, independientemente de las conjeturas que permite (&#8230;). Generalizando semejante caso, podr\u00edamos sacar de \u00e9l la conclusi\u00f3n de que todas las formas tienen su propia virtud y no la de un \u201ccontenido conjetural\u201d\u201d.<\/p>\n<p>Del mismo modo, la consigna del cordelero Hanriot (\u201cquememos nuestras bibliotecas\u201d), cuya reiteraci\u00f3n puede parecer en la actualidad como la expresi\u00f3n de una voluntad iconoclasta respecto a la tradici\u00f3n republicana, no tiene otro objeto que el de proclamar el valor inmanente de la Revoluci\u00f3n francesa, la irreductible originalidad del proceso de sus acontecimientos<a name=\"_ednref43\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn43\">[xliii]<\/a>.<\/p>\n<p>A decir verdad, los fil\u00f3sofos hab\u00edan subrayado, desde el anuncio del Bicentenario, la necesidad, para la comprensi\u00f3n de nuestro presente, de aprehender la Revoluci\u00f3n francesa como una realidad inmanente, disociada de toda trascendencia interpretativa, lo que conduc\u00eda, en la l\u00ednea de Kant, a la valorizaci\u00f3n de la dimensi\u00f3n est\u00e9tica del fen\u00f3meno revolucionario. No fueron escuchados por los historiadores, atrincherados en sus certidumbres conmemorativas. Sin embargo, su an\u00e1lisis merece ser retenido<a name=\"_ednref44\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn44\">[xliv]<\/a>.<\/p>\n<p>Muy pronto, presionado por la enfermedad, Michel Foucault fue el primero que preconiz\u00f3 la vuelta al juicio sobre el acontecimiento revolucionario en el horizonte de su universal singularidad, por mediaci\u00f3n de la relectura de los textos kantianos<a name=\"_ednref45\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn45\">[xlv]<\/a>. La \u201cvuelta a Kant\u201d permite en efecto articular un sujeto (el espectador del acontecimiento revolucionario, distinto de los agentes constituidos), una categor\u00eda inmanente (\u201cel entusiasmo\u201d irreductible al estado de las cosas), y un juicio filos\u00f3fico (all\u00ed donde el fil\u00f3sofo habla de una \u201cdisposici\u00f3n del g\u00e9nero humano\u201d para significar el derecho de los pueblos a disponer de ellos mismos).<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, Jean-Fran\u00e7ois Lyotard amplifica la v\u00eda abierta por Foucault al precisar el aporte de una reflexi\u00f3n sobre la categor\u00eda kantiana de entusiasmo para dar juego a lo pol\u00edtico: se trata entonces de salir del mundo de las frases historiogr\u00e1ficas, de los idiomas de los historiadores en beneficio de un campo argumentativo recorrido por frases heterog\u00e9neas<a name=\"_ednref46\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn46\">[xlvi]<\/a>.<\/p>\n<p>Igualmente J\u00fcrgen Habermas, celoso de hacer notar la aportaci\u00f3n innovadora de Foucault, insiste sobre la emergencia de una modernidad que \u201cse ve condenada a extraer de ella misma su norma y conciencia de s\u00ed\u201d, una modernidad extendida hasta la revoluci\u00f3n francesa<a name=\"_ednref47\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn47\">[xlvii]<\/a>.<\/p>\n<p>En cuanto a Vincent Descombes, concluye el cap\u00edtulo de su libro Philosophie par gros temps sobre la filosof\u00eda de la Revoluci\u00f3n francesa con la siguiente reflexi\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201cUna filosof\u00eda de la Revoluci\u00f3n francesa deber\u00eda guardarse de usar precedimientos filosofistas. Tal filosof\u00eda no deber\u00eda consistir en contar por segunda vez el curso de los acontecimientos. No tendr\u00eda que doblar el relato a ras de tierra de los historiadores mediante otro relato de acontecimientos m\u00e1s exaltantes para el esp\u00edritu. La filosof\u00eda de la Revoluci\u00f3n francesa da razones filos\u00f3ficas, si es que hay, para preferir una versi\u00f3n hist\u00f3rica del acontecimiento a otra. \u00bfPor qu\u00e9 ciertas reconstrucciones del acontecimiento son preferibles a otras? Es en parte una cuesti\u00f3n de hecho, el decidir por un trabajo en los archivos, y en parte una cuesti\u00f3n de filosof\u00eda<a name=\"_ednref48\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn48\">[xlviii]<\/a>.<\/p>\n<p>Pero corresponde a Gilles Deleuze y F\u00e9lix Guattari el haber llevado a cabo, sobre la base del an\u00e1lisis de Michel Foucault, una reflexi\u00f3n sobre la inmanencia del acontecimiento revolucionario en los siguientes t\u00e9rminos:<\/p>\n<p>\u201cComo lo mostraba Kant, el concepto de revoluci\u00f3n no radica en la manera en que \u00e9sta pueda conducirse en un campo social necesariamente relativo, sino en \u201cel entusiasmo\u201d con el cual es pensada en un plano de inmanencia absoluto (&#8230;) En este entusiasmo, no se trata tanto de una separaci\u00f3n del espectador y del actor, sino de una distinci\u00f3n en la acci\u00f3n misma entre los factores hist\u00f3ricos y el \u201cenjambre no-hist\u00f3rico\u201d, la revoluci\u00f3n es autoreferencial o goza de una autoposici\u00f3n que se deja aprehender en un entusiasmo inmanente sin que nada en los estados de las cosas o lo vivido pueda atenuarlo, incluso las decepciones de la raz\u00f3n\u201d<a name=\"_ednref49\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn49\">[xlix]<\/a>.<\/p>\n<p>As\u00ed, desde mi punto de vista, legitimado por las reflexiones de estos fil\u00f3sofos y por mis propias descripciones archiv\u00edsticas,\u00a0 los historiadores de la Revoluci\u00f3n francesa presentes en la escena conmemorativa no han tenido en cuenta m\u00e1s que \u201cel estado de las cosas\u201d en detrimento de la aprehensi\u00f3n del proceso revolucionario propiamente dicho, es decir, los acontecimientos que en \u00e9l se desarrollan<a name=\"_ednref50\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn50\">[l]<\/a>.<\/p>\n<p>Al demostrar la ausencia de Estado pol\u00edtico, o sea, de Estado de derecho, en Alemania, el joven Marx, lector asiduo de los discursos de la Revoluci\u00f3n francesa, dedujo de ellos, en contra del anacronismo alem\u00e1n, una consigna: \u201cGuerra al estado de las cosas alem\u00e1n\u201d<a name=\"_ednref51\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn51\">[li]<\/a>. Del mismo modo, el rechazo de los historiadores de tener en cuenta la emergencia de los argumentos que dan su inteligibilidad a los acontecimientos revolucionarios en el horizonte ilimitado del derecho natural declarado<a name=\"_ednref52\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn52\">[lii]<\/a> puede traducirse por el eslogan: \u201c\u00a1Guerra al estado de las cosas historiogr\u00e1fico!\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan yo, el aplastar la memoria conforta en general \u201cel estado de las cosas\u201d por el uso de un discurso moralizador que permite distinguir el buen republicano del \u201crevisionista\u201d. Sin embargo, la memoria se inscribe tambi\u00e9n y a\u00fan m\u00e1s profundamente, en la materialidad misma del lenguaje.<\/p>\n<p>Estudiando, con Denise Maldidier (1944), los textos period\u00edsticos respecto al 14 de julio de 1789, hemos podido mostrar que el enunciado \u201cLa toma de la Bastilla\u201d era omnipresente, a trav\u00e9s de sus diversas reformulaciones, bajo la forma de lo preconstruido, del ya-all\u00ed. De este modo, el peso considerable de la memoria hist\u00f3rica tiende a valorizar lo que podr\u00eda llamarse un no-acontecimiento. La parte de innovaci\u00f3n aparece aqu\u00ed muy restringida. Por s\u00ed mismo, el uso de un nosotros (\u201cEl acontecimiento somos nosotros, el Bicentenario nos pertenece\u201d) en Le Monde, cuando la invasi\u00f3n de los Champs-Elys\u00e9es por la muchedumbre inmediatamente despu\u00e9s del desfile Goude, precisa que el acontecimiento ciertamente no ha tenido lugar.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s a\u00fan, Philippe Dujardin ha mostrado que la invenci\u00f3n-Goude se percibi\u00f3 a la vez como una emergencia in\u00e9dita, incluso para los periodistas m\u00e1s reticentes (\u201cLa \u00f3pera-ballet de los pueblos del mundo para el entusiasmo de los parisinos\u201d, Le Figaro), y como la manifestaci\u00f3n de un universalismo vac\u00edo (\u201cLa \u00fanica dosis revolucionaria de Goude era su universalismo. El resto era una pizca ligera en pol\u00edtica\u201d, L\u2019Humanit\u00e9), a causa de no tener en cuenta el valor inmanente del entusiasmo<a name=\"_ednref53\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn53\">[liii]<\/a>.<\/p>\n<p>Tomar mis distancias respecto al discurso conmemorativo, sobre la base de un rechazo del juicio historiogr\u00e1fico, tal ha sido mi constante actitud. Tanto es as\u00ed, que cuando Patrick Garcia me solicit\u00f3 para participar en una publicaci\u00f3n colectiva sobre los gestos de la conmemoraci\u00f3n, propuse una aproximaci\u00f3n filos\u00f3fica de una acci\u00f3n banalizada por el Bicentenario: la plantation des arbres de la libert\u00e9 (1992): no cabe duda de que se trata, en torno a la imagen del \u00e1rbol, de la \u201cgu\u00eda de acci\u00f3n\u201d propuesta en esta ocasi\u00f3n a los municipios de Francia, y de filosof\u00eda alemana. Aqu\u00ed, el encuentro entre el enunciado ordinario sobre la acci\u00f3n y del enunciado filos\u00f3fico, fuera de los argumentos conmemorativos, permite dar sentido, en un trayecto de lo est\u00e9tico a lo pol\u00edtico, a un \u201cbien com\u00fan\u201d, el Estado de derecho.<\/p>\n<p>El \u201clugar com\u00fan de la pol\u00edtica\u201d constituido por la realizaci\u00f3n cotidiana del derecho natural, o sea, de la libertad, y de su reciprocidad, la igualdad, \u00bfno es el observatorio que nos hace privilegiar en la aprehensi\u00f3n de la universal singularidad del acontecimiento revolucionario?<\/p>\n<p>Kant precisa, en el Conflicto de las Facultades, que \u201clos propagadores de las luces\u201d deben ilustrar al pueblo sobre \u201clos derechos naturales que derivan del sentido com\u00fan\u201d. As\u00ed el lugar com\u00fan de la pol\u00edtica o, en otros t\u00e9rminos, el espacio p\u00fablico de reciprocidad inscrito en el horizonte del derecho natural declarado, proporciona, por la mediaci\u00f3n del sentido com\u00fan, fuentes interpretativas a los actores y espectadores del acontecimiento, permiti\u00e9ndoles as\u00ed producir una autointeligibilidad del acontecimiento.<\/p>\n<p>Cuando se trataba, en 1982, de organizar un coloquio sobre \u201cLo ordinario del sentido\u201d en el seno de la RCP \u201cAnalyse de discours et lecture d\u2019archive\u201d, proyecto abortado tras la tr\u00e1gica desaparici\u00f3n de Michel Pechaux, yo hab\u00eda propuesto significativamente retomar el problema del sentido com\u00fan en la tradici\u00f3n marxista. En la medida en que se trataba del \u201cn\u00facleo duro\u201d de mi andadura, me permito citar ampliamente un texto escrito para la ocasi\u00f3n y que nunca se ha publicado:<\/p>\n<p>\u201c\u00bfEn qu\u00e9 nos puede ayudar mi permanente interrogaci\u00f3n sobre la cuesti\u00f3n del sentido com\u00fan en la tradici\u00f3n marxista para nuestra reflexi\u00f3n com\u00fan sobre lo ordinario del sentido? En primer lugar, Gramsci es el \u00fanico marxista \u201ccl\u00e1sico\u201d que ha abordado de frente el problema del sentido com\u00fan, que \u00e9l sit\u00faa del lado de los acontecimientos no repertoriados por la cultura acad\u00e9mica, de realidades sociales no r\u00edgidas, de la heterogeneidad de las formas de conocimiento popular. Percibe as\u00ed en el saber popular \u201cuna cierta dosis de experimentaci\u00f3n y observaci\u00f3n directa de la realidad\u201d; insiste de alg\u00fan modo en lo que nosotros llamamos, con los soci\u00f3logos, la observaci\u00f3n que participa en medio ind\u00edgena. Pero su aproximaci\u00f3n del sentido com\u00fan tiene un alcance m\u00e1s amplio en la medida en que constituye el punto focal de su posicionamiento de Marx del lado de la historicidad. Escribe al respecto:<\/p>\n<p>\u201cLa alusi\u00f3n al sentido com\u00fan y la solidez de sus creencias se encuentra a menudo en Marx. Pero \u00e9l se refiere en este caso no a la validez del contenido de tal o cual creencia, sino muy precisamente a su solidez formal y en consecuencia, a lo que tienen de imperativo cuando producen normas de conducta\u201d<a name=\"_ednref54\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn54\">[liv]<\/a>.<\/p>\n<p>Gramsci subraya pues el compromiso inmediato de la tradici\u00f3n marxista respecto a su capacidad de dar forma a la acci\u00f3n revolucionaria, y no a la repetici\u00f3n, en el orden conmemorativo, del orden de las cosas<a name=\"_ednref55\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn55\">[lv]<\/a>. Encuentra en Marx una voluntad de pensar la historicidad situ\u00e1ndola lo m\u00e1s cerca de las normas de las actividades pr\u00e1cticas \u201cpropulsadas\u201d por la intuici\u00f3n de una subjetividad en acto que construye lo real, verdadera voluntad actuante en lo concreto hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>As\u00ed la tradici\u00f3n marxista traduce a su manera creencias populares expresadas en un actuar creador de tradiciones m\u00faltiples: traducci\u00f3n que caracteriza en la medida en que \u201ces portadora\u201d de la intuici\u00f3n de lo real, equivalente de una cierta forma de actuar, que \u201ces siempre un actuar pol\u00edtico, precisa Gramsci, hacia su expresi\u00f3n, el concepto\u201d\u201d.<\/p>\n<p>Este prop\u00f3sito, ya antiguo pero producido en un contexto intelectual a un tiempo ef\u00edmero y excepcional<a name=\"_ednref56\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_edn56\">[lvi]<\/a>, yo lo retomo plenamente a mi cargo para caracterizar mi proyecto actual de investigaci\u00f3n en sus motivaciones m\u00e1s profundas.<\/p>\n<p><b>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/b><\/p>\n<p>-(1975), \u201cIdeologies, discours et conjocture en 1793. Quelques r\u00e9flexions sur le jacobinisme\u201d, Dialectiques, n\u00ba 10-11, 1975.<\/p>\n<p>-(1976), en colaboraci\u00f3n con R\u00e9gine Robin,\u00a0 \u201cL\u2019identit\u00e9 retrouv\u00e9e\u201d, Dialectiques, Sur L. Atlhusser, n\u00ba 15-16.<\/p>\n<p>-(1979), \u201cHeg\u00e9monie et jacobinisme dans le Cahiers de prison de Gramsci\u201d, Cahiers d\u2019histoire de l\u2019Institut Maurice Thorez, n\u00ba 32-33<\/p>\n<p>-(1982), \u201cJacobinisme\u201d en Dictionnaire critique du marxisme, Paris: PUF.<\/p>\n<p>-(1983), \u201cDie Rezeption der Franz\u00f6sischen Revolution in den Texten des jungen Marx (1843-1848)\u201d : ein vernachl\u00e4ssigter Aspekt der jacobinischen Tradition im Marxismus: das Probleme der politischen (jacobinischen) Sprache\u201d, Der Diskurs der Literatur \u2013un Sprachistoire, Wissenschaftgeschichte als Innovationsvorgabe, Cerquiglini B. und Gumbrecht H.U. (hrgs.) Frankfurt am Main: Surhkamp.<\/p>\n<p>-(1985), \u201cR\u00e9volution fran\u00e7aise\u201d, Dictionnaire critique du marxisme, Paris: PUF. 2\u00e8me. ed. rev. et aug.<\/p>\n<p>-(1988), \u201cMarx\u201d, en L\u2019\u00e9tat de la France (1789-1799), M. Vovelle (\u00e9d.) La D\u00e9couverte.<\/p>\n<p>-(1989A), \u201cLe jeune Marx et le langage jacobin (1843-1846): lire et traduire \u2018la langue de la politique et de la pens\u00e9e intuitive\u2019\u201d, en R\u00e9volutions fran\u00e7aises et pens\u00e9e allemande 1789-1871, contributions r\u00e9unis et pr\u00e9sent\u00e9es par Lucien Calvi\u00e9, Centre d\u2019\u00c9tudes et de Recherches sur les Allemagnes et l\u2019Autriche Contemporaines (CERAAC), Universit\u00e9 Stendhal (Grenoble III), Ellug.<\/p>\n<p>-(1989B), \u201cFuret, lecteur de Marx. Marx lecteur de la R\u00e9volution fran\u00e7aise\u201d, Actuel Marx, n\u00ba 6.<\/p>\n<p>-(1989C), \u201cL\u2019historiographie de la R\u00e9volution fran\u00e7aise existe: je en l\u2019ai pas rencontr\u00e9e\u201d, Raison pr\u00e9sente, n\u00ba 91.<\/p>\n<p>-(1989D), \u201cFaut-il bruler l\u2019historiographie de la R\u00e9volution fran\u00e7aise?\u201d Le Monde de la R\u00e9volution fran\u00e7aise, mars.<\/p>\n<p>-(1992), \u201cGestes d\u2019une conm\u00e9moration: les \u201936.000 racines de la d\u00e9mocratie locale\u2019\u201d, Mots, n\u00ba 31, juin.<\/p>\n<p>-(1993A), \u201cLe r\u00e9publicanisme et la R\u00e9volution fran\u00e7aise: contribution \u00e0 l\u2019actualit\u00e9 de la tradition marxiste\u201d, R\u00e9flechir la R\u00e9volution fran\u00e7aise. Histoire, historiographie, theorie. Publication du Centre de Sociologie Politique, Bruxelles.<\/p>\n<p>-(1993B), \u201cL\u2019actualit\u00e9 de Marx: le retour aux textes\u201d, M (Mensuel, marxisme, mouvement), d\u00e9cembre.<\/p>\n<p>-(1993C), \u201cSiey\u00e8s, Fichte et la libert\u00e9 humaine (1774-1794)\u201d, Chroniques allemandes, R\u00e8publicanismes, revue du CERAAC n\u00ba 2, sous la dir. de L. Calvi\u00e9.<\/p>\n<p>(1994), \u201cLa m\u00e9moire et l\u2019\u00e9venement: le 14 juillet 1989\u201d, Langages n\u00ba 114, juin 1994, en colaboraci\u00f3n con Denise Maldidier.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a name=\"_edn1\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref1\">[i]<\/a> El presente an\u00e1lisis amplifica una doble reflexi\u00f3n llevada a cabo, una, con ocasi\u00f3n del coloquio sobre <i>La Francia de los a\u00f1os 80 en el espejo del Bicentenario<\/i> (Par\u00eds, diciembre 1994), y la otra, en el transcurso del Congreso <i>Marx Internacional <\/i>(Nanterre, septiembre 1995). Agradezco a los organizadores de estos coloquios el haberme proporcionado la oportunidad de tal apertura hacia la parte subjetiva de mi propia investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p><a name=\"_edn2\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref2\"> [ii]<\/a> \u201cDiario de campo, diario de investigaci\u00f3n y autoan\u00e1lisis\u201d, entrevista con G\u00e9rard Noiriel, <i>Gen\u00e8ses, <\/i>N\u00ba 2, 1990.<\/p>\n<p><a name=\"_edn3\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref3\"> [iii]<\/a> Desde luego, mi voluntad de anclar mis investigaciones en la tradici\u00f3n marxista se desmarcaba del \u201cmarxismo vulgar\u201d en los siguientes t\u00e9rminos: \u201cLos riesgos de mecanicismo en la visi\u00f3n marxista parten de una voluntad de aplicar un cuerpo de conceptos a una realidad hist\u00f3rica. Es necesario historizar el concepto (\u201c\u00bfmarxista?\u201d), es decir, explicitar el terreno en el que se ha formado, no para relativizarlo con meros fines eruditos, sino para situar los l\u00edmites de su \u201caplicaci\u00f3n\u201d; mejor dicho, para determinar las condiciones de posibilidad de su traducci\u00f3n (<i>Nota sobre Gramsci y el marxismo<\/i>, agosto 1980)<\/p>\n<p><a name=\"_edn4\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref4\"> [iv]<\/a> Tal distanciamiento se ha concretizado por el predominio de la lectura de documentos de archivo sobre los textos de los historiadores: \u201cEl estilo referencial de los historiadores me repele, sobre todo en sus juicios. \u00a1Es indispensable el relato! Mis lecturas hist\u00f3ricas est\u00e1n sobre todo orientadas hacia los textos documentales\u201d (<i>Nota sobre la descripci\u00f3n de la muerte de Marat<\/i>, agosto 1981)<\/p>\n<p><a name=\"_edn5\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref5\"> [v]<\/a>V\u00e9ase la bibliograf\u00eda selectiva al final del art\u00edculo, que he asociado a mis intervenciones sobre la coyuntura del bicentenario de la Revoluci\u00f3n francesa. Las referencias a mis otros trabajos citados est\u00e1n indicadas en las notas.<\/p>\n<p><a name=\"_edn6\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref6\"> [vi]<\/a> He presentado recientemente los resultados\u00a0 de este trabajo, en parte colectivo en <i>Discurso y archivo: experimentaci\u00f3n en an\u00e1lisis del discurso<\/i>, en colaboraci\u00f3n con Denise Maldidier y R\u00e9gine Robin, Li\u00e8ge: Mardaga, 1994<\/p>\n<p><a name=\"_edn7\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref7\"> [vii]<\/a> <i>Marseille r\u00e9publicaine (1791-1793)<\/i>, Par\u00eds: Presses de la Fondation Nationale des Sciences Politiques, 1992. Escrib\u00ed en mi diario de investigaci\u00f3n en marzo de 1990 \u201cTrabajo continuamente sobre <i>Marseille r\u00e9publicaine (&#8230;)<\/i> Esbozo una vuelta reflexiva a los textos de Gramsci centrados en la noci\u00f3n de \u201clo traducible de los lenguajes y las culturas\u201d que me interpela desde hace tiempo. Desde esta perspectiva, la actualidad del marxismo reside en su capacidad de dar cuenta de la idea de \u201chumanidad sufriente\u201d, y sobre todo en su aptitud para traducir a trav\u00e9s de una expresi\u00f3n capaz de actuar en el seno de discusiones cr\u00edticas y de experiencias concretas, su puesta en pr\u00e1ctica, al lado de los \u201cjuicios historiogr\u00e1ficos\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"_edn8\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref8\"> [viii]<\/a><\/p>\n<p><a name=\"_edn9\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref9\"> [ix]<\/a> La permanente relaci\u00f3n entre mi lectura de los fil\u00f3sofos alemanes y mis investigaciones sobre los lenguajes jacobinos, est\u00e1 formulada, desde 1982, en unos t\u00e9rminos que no han cesado de precisarse: \u201cLa cuesti\u00f3n de la filosof\u00eda alemana relativa a la Revoluci\u00f3n francesa que me parece m\u00e1s pertinente, concierne a la traducci\u00f3n filos\u00f3fica de una experiencia discursiva in\u00e9dita, la formaci\u00f3n del lenguaje de la pol\u00edtica. Esto nos orienta hacia una cr\u00edtica de la visi\u00f3n jur\u00eddica de la Revoluci\u00f3n francesa (ver el empleo de Gramsci de la noci\u00f3n de <i>jurisdiccionismo jacobino<\/i>). Se podr\u00eda de este modo asociar la historiograf\u00eda al jurisdiccionismo, con su corolario, el rechazo del pensamiento del proceso\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"_edn10\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref10\"> [x]<\/a> Fue sobre todo la lectura de Fichte, y del <i>Fundamento de derecho natural <\/i>(1796-1797), admirablemente comentado por Alain Renaut en <i>Le syst\u00e8me du droit. Philosophie et droit dans la pens\u00e9e de Fichte<\/i> (PUF, 1986), la que me iba a ayudar a \u201cdar profundidad\u201d a la lectura de la Revoluci\u00f3n francesa en el seno de la tradici\u00f3n marxista, al tomar en consideraci\u00f3n el actuar (revolucionario) en el horizonte del derecho natural (declarado). Mi reciente estudio (1993b) sobre \u201cSiey\u00e8s, Fichte y la libertad humana (1774-1794)\u201d muestra hasta que punto el horizonte filos\u00f3fico permanece fecundo en mis investigaciones m\u00e1s recientes sobre la doctrina de los legisladores-fil\u00f3sofos. Sin embargo, la lectura kantiana del entusiasmo revolucionario cuenta mucho en mi aproximaci\u00f3n a los acontecimientos de la Revoluci\u00f3n francesa, como veremos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p><a name=\"_edn11\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref11\"> [xi]<\/a> Lucien Calvi\u00e9 escribe al respecto en su notable obra sobre <i>Le renard et les raisins: la r\u00e9volution fran\u00e7aise et les intellectuels allemands (1789-1845)<\/i>, EDI, 1989: \u201cLa opci\u00f3n revolucionaria del joven Marx, entre 1842 y 1844 (&#8230;) no procede, como se ha dicho a menudo, de su pretendido \u201cdescubrimiento\u201d del proletariado como fuerza social aut\u00f3noma y del materialismo hist\u00f3rico como \u201cciencia\u201d; al contrario este doble descubrimiento es la consecuencia de una opci\u00f3n revolucionaria inicial (&#8230;). Esta opci\u00f3n es una apuesta sobre el porvenir, una opci\u00f3n existencial tambi\u00e9n, y no el resultado pr\u00e1ctico, o pol\u00edtico, de un descubrimiento te\u00f3rico o cient\u00edfico\u201d, p. 135.<\/p>\n<p><a name=\"_edn12\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref12\"> [xii]<\/a> Mi estudio m\u00e1s completo en este terreno es el publicado a cargo de Lucien Calvi\u00e9 (1989\u00aa).<\/p>\n<p><a name=\"_edn13\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref13\"> [xiii]<\/a> Ver en la bibliograf\u00eda mi art\u00edculo sint\u00e9tico de 1979, publicado significativamente en la revista <i>Dialectiques.<\/i><\/p>\n<p><a name=\"_edn14\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref14\"> [xiv]<\/a> Ver el largo desarrollo sobre <i>An\u00e1lisis de situaciones-Relaciones de fuerza<\/i> en el \u00a717 del Cuaderno 13, <i>Cahiers de prison<\/i>, tome 3, Paris: Gallimard, 1978.<\/p>\n<p><a name=\"_edn15\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref15\"> [xv]<\/a> Escribo lo siguiente en agosto de 1992 en una de mis m\u00faltiples reflexiones sobre mi adscripci\u00f3n a la tradici\u00f3n marxista: \u201cTengo en cuenta el trabajo interpretativo del joven Marx sobre la revoluci\u00f3n francesa que valora categor\u00edas explicativas (terror\/revoluci\u00f3n permanente, lengua pol\u00edtica\/portavoz, movimiento popular\/movimiento revolucionario) susceptibles, mediante la vuelta al archivo, de ser traducidas en una descripci\u00f3n de enunciados de archivo. Una vez hecha la correlaci\u00f3n efectiva entre la lengua pol\u00edtica francesa y el idealismo alem\u00e1n pr\u00e1ctico, el necesario paso del argumento documentado en la coyuntura de la Revoluci\u00f3n francesa al concepto de dimensi\u00f3n org\u00e1nica, se formula, fuera de toda determinaci\u00f3n aprior\u00edstica, en una soluci\u00f3n est\u00e9tica al problema de la universal singularidad del acontecimiento revolucionario.\u201d<\/p>\n<p><a name=\"_edn16\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref16\"> [xvi]<\/a> Tal toma de partido supone igualmente tomar distancia del \u201cn\u00facleo duro\u201d de las disciplinas a favor de una atenci\u00f3n privilegiada a la reflexi\u00f3n sobre los textos. Escrib\u00ed en junio de 1984: \u201cMi grito de adhesi\u00f3n es: archivo, texto, corpus. Es precisamente \u201cla experiencia del texto\u201d que me introduce en las determinaciones del an\u00e1lisis. La consistencia de la disciplina no interviene m\u00e1s que en segundo lugar\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"_edn17\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref17\"> [xvii]<\/a> Preciso este decisivo punto en mi art\u00edculo \u201cA prop\u00f3sito del an\u00e1lisis del discurso: los historiadores y el giro ling\u00fc\u00edstico\u201d, <i>Langage&amp;Soci\u00e9t\u00e9<\/i>, septiembre 1993.<\/p>\n<p><a name=\"_edn18\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref18\"> [xviii]<\/a> Ver mi colaboraci\u00f3n en la obra colectiva, <i>La mort de Marat<\/i>, Flammarion, 1986 y mis obras <i>1793. La mort de Marat<\/i>, Bruxelles: Coimplexe, 1989, <i>Le club des cordeliers et le crise de l\u2019\u00e9t\u00e9 1793: la mise \u00e0 l\u2019ordre du jour de la terreur<\/i>, texte manuscrit, dossier d\u2019habilitation, 1992. Esta investigaci\u00f3n sobre el acontecimiento \u201cMuerte de Marat\u201d (1985) ha tenido un papel primordial en mi compromiso respecto a un acercamiento de la racionalidad hist\u00f3rica basada sobre la reflexi\u00f3n de las descripciones sociales, en el momento en que tuve conocimiento, tras la lectura de los trabajos de Bernard Conein, de la perspectiva etnometodol\u00f3gica sobre la realizaci\u00f3n pr\u00e1ctica de los hechos sociales. El car\u00e1cter particularmente innovador del itinerario intelectual de Bernard Conein est\u00e1 precisado en la obra de Fran\u00e7ois Dosse, <i>L\u2019empire du sens: l\u2019humanisation des sciences humaines, <\/i>Paris: La D\u00e9couverte, 1995.<\/p>\n<p><a name=\"_edn19\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref19\"> [xix]<\/a> En <i>La langue politique et la R\u00e9volution fran\u00e7aise<\/i>, Paris: Meridiens-Klincsieck, 1989, en particular el cap\u00edtulo 3.<\/p>\n<p><a name=\"_edn20\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref20\"> [xx]<\/a> En julio de 1979, despu\u00e9s de la ampliaci\u00f3n de mis estudios sobre el P\u00e8re Duchesne de H\u00e9bert hasta el an\u00e1lisis de las consignas de los Cordeleros, \u201cporta-valores\u201d de la tradici\u00f3n revolucionaria y bajo la influencia del estudio del soci\u00f3logo Bernard Conein sobe los portavoces de la justicia popular en las matanzas de septiembre de 1792 en Par\u00eds, escribo: \u201cReflexionar entre la distinci\u00f3n entre el agente pol\u00edtico de la asamblea y el portavoz. Los agentes pol\u00edticos enuncian argumentos constituidos al final del acontecimiento, una vez se ha formado el campo pol\u00edtico. Le corresponde por tanto de nuevo al portavoz el enunciar, en la acci\u00f3n sobre el terreno, las formas constituyentes del campo pol\u00edtico, las mismas condiciones de la puesta en pr\u00e1ctica de la nueva lengua pol\u00edtica. Ante todo, lo que importa es que lo\u00a0 hacen a trav\u00e9s de convenciones in\u00e9ditas inscritas en un movimiento pragm\u00e1tico\u201d. Acab\u00e9 por proponer una visi\u00f3n de conjunto de este nuevo campo de trabajo sobre los portavoces en mi estudio sint\u00e9tico \u201cD\u00e9crire la R\u00e9volution fran\u00e7aise: les porte-paroles et le moment r\u00e9publicain (1790-1793)\u201d, <i>Annales (ESC), <\/i>n\u00ba 4, 1991.<\/p>\n<p><a name=\"_edn21\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref21\"> [xxi]<\/a> Ver mi estudio sobre <i>Marseille r\u00e9publicaine<\/i>, op. Cit., y el coloquio sobre <i>Les f\u00e9d\u00e9ralismes: r\u00e9alit\u00e9s et r\u00e9presentations (1789-1874)<\/i>, Publications de l\u2019Universit\u00e9 de Provence, 1995.<\/p>\n<p><a name=\"_edn22\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref22\"> [xxii]<\/a> Anoto en agosto de 1990: \u201cDespu\u00e9s de poner el acento en el an\u00e1lisis de trayectos tem\u00e1ticos en torno a objetos (<i>las subsistencias)<\/i>, temas (<i>la lengua pol\u00edtica<\/i>) e itinerarios de sujetos (<i>los portavoces<\/i>), lo que supone un trabajo de configuraci\u00f3n de enunciados a partir de una gran dispersi\u00f3n de archivos, vuelvo al estudio din\u00e1mico de obras captadas en su g\u00e9nesis (<i>Qu\u2019est-ce que le Tiers \u2013Etat?<\/i>) a la luz de los manuscritos del joven Siey\u00e8s, o en sus efectos de resonancia (la lectura fichteana del discurso te\u00f3rico de los legisladores-fil\u00f3sofos)\u201d. Un primer balance de nuestras investigaciones sobre el itinerario intelectual de Siey\u00e8s se present\u00f3 en \u201cL\u2019individu et ses droits chez Siey\u00e8s\u201d, en <i>Regards sur les droits de l\u2019homme<\/i>, P. Ladri\u00e8re et M. Fellous (eds.). Cahiers du centre de sociologie de l\u2019\u00e9thique n\u00ba 3, CNRS, 1995.<\/p>\n<p><a name=\"_edn23\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref23\"> [xxiii]<\/a> En <i>La Sainte Famille<\/i> (1844) Marx establece un paralelo entre Proudhon y Siey\u00e8s en los siguientes t\u00e9rminos: \u201cLa obra de Proudhon, <i>Qu\u2019est ce que la propri\u00e9t\u00e9?<\/i> es tan importante para la econom\u00eda pol\u00edtica moderna como la obra de Siey\u00e8s <i>Qu\u2019est ce que le Tiers Etat?<\/i> para la pol\u00edtica moderna. Paris: \u00c9ditions sociales, 1969, p. 42.<\/p>\n<p><a name=\"_edn24\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref24\"> [xxiv]<\/a> Ver en particular E. Balibar<i>, La philosophie de Marx<\/i>, La D\u00e9couverte, 1993<\/p>\n<p><a name=\"_edn25\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref25\"> [xxv]<\/a> Ver m\u00e1s particularmente su obra <i>Triomphe et mort du droit naturel en r\u00e9volution (1789-1795)<\/i>\u00b8Paris: PUF, 1992<\/p>\n<p><a name=\"_edn26\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref26\"> [xxvi]<\/a> Ver sobre este tema mi balance cr\u00edtico de los estudios recientes sobre la Declaraci\u00f3n de Derechos del hombre y del ciudadano en \u201cLes enjeux du d\u00e9bat autour de la D\u00e9claration de 1789\u201d , <i>Recherches sur la R\u00e9volution fran\u00e7aise<\/i>, La D\u00e9couverte, 1991.<\/p>\n<p><a name=\"_edn27\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref27\"> [xxvii]<\/a> Estas preguntas se han formulado a partir de la idea de que la necesidad hist\u00f3rica de los estados de cosas se confronta siempre, y de manera aguda durante el periodo revolucionario,\u00a0 a la posibilidad hist\u00f3rica de su superaci\u00f3n en un mundo de libertades reales. Ver sobre este tema la obra fundamental de Michel Vad\u00e9e, <i>Marx penseur du possible<\/i>, Par\u00eds: M\u00e9ridiens-Klincsieck, 1992, del que he dado cuenta en la revista <i>M<\/i>(1993b).<\/p>\n<p><a name=\"_edn28\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref28\"> [xxviii]<\/a> La mayor referencia en este campo es el art\u00edculo de Habermas, traducido al franc\u00e9s, sobre \u201cLa souverainet\u00e9 populaire comme procedure: un concept normatif d\u2019espace public\u201d<i>\u00b8Lignes<\/i>, n\u00ba 7, 1989. He propuesto una aproximaci\u00f3n al mismo, desde el punto de vista de los trabajos recientes sobre la Revoluci\u00f3n francesa en \u201cEspace public et R\u00e9volution fran\u00e7aise: autour de Habermas\u201d, <i>Raisons pratiques<\/i>, 3. Pouvoir et legitimit\u00e9. Figures de l\u2019espace public. Paris: \u00c9ditions de l\u2019EHESS, 1992. Conviene tambi\u00e9n tener en cuenta la obra mayor de Habermas, <i>L\u2019espace public<\/i> (1962), traducida en franc\u00e9s por Payot, y su reevaluaci\u00f3n reciente por el propio autor en \u201cEspace public, trente ans apr\u00e8s, <i>Quaderni<\/i>, n\u00ba 18, 1992.<\/p>\n<p><a name=\"_edn29\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref29\"> [xxix]<\/a> Ver el ejemplo del laboratorio marsell\u00e9s, confrontado al argumento de soberan\u00eda, en mi obra ya citada <i>Marseille r\u00e9publicaine<\/i>. La apuesta metodol\u00f3gica de este ejemplo se precisa en mi estudio \u201cUn argument en r\u00e9volution: la souverainet\u00e9 du peuple: l\u2019exp\u00e9rimentation marseillaise (1793-94)\u201d, <i>Annales Historiques de la R\u00e9volution Fran\u00e7aise<\/i>, n\u00ba 4, 1994.<\/p>\n<p><a name=\"_edn30\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref30\"> [xxx]<\/a> Esta dimensi\u00f3n fundamentalmente est\u00e9tica de la aprehensi\u00f3n del acontecimiento discursivo se precisa en mi estudio \u00abL\u2019argument philosophique en histoire: le laboratoire R\u00e9volution fran\u00e7aise\u201d, <i>Espaces\/Temps<\/i>, n\u00ba 49-50, 1992.<\/p>\n<p><a name=\"_edn31\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref31\"> [xxxi]<\/a> <i>La Somme et le Reste<\/i>, Par\u00eds: Meridiens\/Klinckieck, 1989, pp. 233-238.<\/p>\n<p><a name=\"_edn32\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref32\"> [xxxii]<\/a> He propuesto una aproximaci\u00f3n sint\u00e9tica de esta pluralidad de momentos, para el periodo 1789-1795 (con estos cuatro momentos: el momento de la radicalidad de 1789, el momento republicano (1790-1793), el momento <i>montagnard<\/i> del a\u00f1o II, el momento thermidoriano) en el estudio \u201cLes moments de la R\u00e9volution fran\u00e7aise et la synth\u00e8se politique (1789-1795)\u201d, en colaboraci\u00f3n con Fran\u00e7oise Brunel, <i>Recherches sur la R\u00e9volution fran\u00e7aise<\/i>, Paris: La D\u00e9couverte, 1991.<\/p>\n<p><a name=\"_edn33\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref33\"> [xxxiii]<\/a> <i>La comparation (politique) \u00e0 venir<\/i>, en colaboraci\u00f3n con Jean-Christophe Bailly, Par\u00eds: Christian Bourgeois, 1991.<\/p>\n<p><a name=\"_edn34\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref34\"> [xxxiv]<\/a> Ver sobre este tema los trabjos de Raymonde Monnier, en particular su obra <i>L\u2019espace public d\u00e9mocratique<\/i>, Par\u00eds: Kim\u00e9, 1993, que tengo en cuenta en mi art\u00edculo sobre \u201cPrises de parole d\u00e9mocratiques et pouvoirs interm\u00e9diaires pendant la r\u00e9volution fran\u00e7aise\u201d, <i>Politix<\/i>\u00b8 n\u00ba 26, 1994.<\/p>\n<p><a name=\"_edn35\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref35\"> [xxxv]<\/a> Ver sobre este punto el pertinente an\u00e1lisis de Dimitri Nicola\u00efdis, \u201cFaire de la politique aujourd\u2019hui: d\u00e9tour para la R\u00e9volution fran\u00e7aise\u201d, <i>M<\/i>, n1 64, septiembre 1993.<\/p>\n<p><a name=\"_edn36\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref36\"> [xxxvi]<\/a> P. Bergougnioux, \u201cLe tremblement authentique\u201d, <i>Quai Voltaire<\/i>, n\u00ba 3, 1991.<\/p>\n<p><a name=\"_edn37\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref37\"> [xxxvii]<\/a> Liberado en 1990 de la corriente conmemorativa, escribo con un bello entusiasmo y una cierta ingenuidad: \u201cLa historiograf\u00eda de la Revoluci\u00f3n francesa ha quemado sus \u00faltimos resplandores con el bicentenario. Hemos asistido al \u00faltimo fuego artificial: el baile de los \u201cliberales\u201d y de los \u201cjacobinos\u201d ha cerrado la fiesta. Ahora empieza la empresa de deconstrucci\u00f3n, fuera del fantasma de la generaci\u00f3n braudeliana de la historia total\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"_edn38\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref38\"> [xxxviii]<\/a> Un breve resumen de mi andadura, formulado en 1990, precisa la dimensi\u00f3n anti-historiogr\u00e1fica de tal voluntad de recuperar a las razones pr\u00e1cticas de los actores, y de su traducci\u00f3n abstracta en el idealismo pr\u00e1ctico alem\u00e1n, hasta el joven Marx: \u201cEl tener en cuenta la singularidad del enunciado del archivo, en la descripci\u00f3n del acontecimiento, me prohibe el uso de una sistem\u00e1tica historiogr\u00e1fica a priori. As\u00ed mi trayectoria est\u00e1 profundamente inscrita en la historicidad. De la descripci\u00f3n de la din\u00e1mica del acontecimiento a la puesta en evidencia de la historicidad de las consignas, adopto una posici\u00f3n hermen\u00e9utica en la medida en que contribuyo a la elaboraci\u00f3n de una <i>tradici\u00f3n interpretativa<\/i> distinta de los juicios de saber de la historiograf\u00eda. Por otra parte, valorizo la dimensi\u00f3n reflexiva de los lenguajes de la Revoluci\u00f3n francesa, al lado de lo \u201ctraducible de los lenguajes\u201d (pol\u00edticos, filos\u00f3ficos, econ\u00f3micos), pensado por Marx en el momento en que habla, en relaci\u00f3n a la revoluci\u00f3n francesa, de la \u201clengua de la pol\u00edtica y del pensamiento intuitivo\u201d\u201d. Y a\u00f1ado un a\u00f1o m\u00e1s tarde, respecto a mi historicismo: \u201cLa idea de \u201cuna saturaci\u00f3n de ideolog\u00edas\u201d (Althusser) en relaci\u00f3n a lo real me repele. Veo en ello la negaci\u00f3n de toda autonom\u00eda interpretativa de las configuraciones del pasado. De modo inverso, la preocupaci\u00f3n de la historicidad, tal como la concibo, mide todo con la vara de la reflexividad del acontecimiento, de la inteligibilidad del momento y tambi\u00e9n de la organicidad de lo real (el momento impreciso del concepto)\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"_edn39\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref39\"> [xxxix]<\/a> La reciente publicaci\u00f3n de las obras de Billaud-Varenne, Marat, Mercier, Siey\u00e8s, y otros, tiende actualmente a llenar este vac\u00edo conmemorativo.<\/p>\n<p><a name=\"_edn40\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref40\"> [xl]<\/a> <i>Marseille r\u00e8publicaine (1791-1792)<\/i>, op. cit.<\/p>\n<p><a name=\"_edn41\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref41\"> [xli]<\/a> <i>Oeuvres compl\u00e8tes<\/i>, La Pl\u00e8iade, tome Y, pp. 673-675.<\/p>\n<p><a name=\"_edn42\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref42\"> [xlii]<\/a> Ver al respecto la obra de Lucien Calv\u00e9 y Fran\u00e7ois Furet, <i>Marx et la R\u00e9volution fran\u00e7aise<\/i>, op. cit. De que hicimos la rese\u00f1a en <i>Actuel Marx<\/i> (1989b).<\/p>\n<p><a name=\"_edn43\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref43\"> [xliii]<\/a> En la tradici\u00f3n marxista corresponde a Gramsci, lector del Joven Marx, el haber insistido en la importancia del concepto de inmanencia, ya presente en Hegel a trav\u00e9s del \u201cconcepto unitario del mundo en su desarrollo concreto\u201d, <i>Cahiers de prison<\/i>, 10, Paris: Gallimard, 1978, p. 49. Gramsci a\u00f1ade a esta cuesti\u00f3n central: \u201cMe parece que el momento concreto unitario debe identificarse en el nuevo concepto de inmanencia. Este concepto, proporcionado por la filosof\u00eda cl\u00e1sica alemana bajo una forma especulativa, se ha traducido de una forma historicista con ayuda de la pol\u00edtica francesa y de la econom\u00eda cl\u00e1sica inglesa\u201d. Se pregunta: \u201cC\u00f3mo la filosof\u00eda de la praxis ha llegado, a partir de la s\u00edntesis de estas tres corrientes vivas, a la nueva concepci\u00f3n de inmanencia depurada de todo rasgo de trascendencia y de teolog\u00eda\u201d. <i>Id. <\/i>pp. 53-54<\/p>\n<p><a name=\"_edn44\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref44\"> [xliv]<\/a> He intentado precisar al respecto la apuesta que supon\u00eda para mi investigaci\u00f3n sobre los lenguajes de la Revoluci\u00f3n francesa en \u201cL\u2019argument philosophique en l\u2019histoire: le laboratoire R\u00e9volution fran\u00e7aise\u201d, <i>op. cit.<\/i> Escribo sobre ello en julio de 1992: \u201cHablo desde entonces, desde la lectura de los juicios de los legisladores-fil\u00f3sofos franceses y de los fil\u00f3sofos pr\u00e1cticos alemanes del periodo revolucionario, en t\u00e9rminos de argumentos filos\u00f3ficos en la medida en que el discurso revolucionario, al igual que sus traducciones alemanas, est\u00e1 expl\u00edcitamente inscrito, con ayuda de tal o cual expresi\u00f3n (derecho, constituci\u00f3n, libertad, soberan\u00eda, etc.) en el universo de los principios. No es necesario as\u00ed el recurrir a modelos filos\u00f3ficos subyacentes, preestablecidos al modo rousseauniano. En la misma l\u00ednea, reteniendo el aspecto s\u00f3lamente regulador del derecho natural declarado, he recurrido necesariamente a la soluci\u00f3n est\u00e9tica (el juicio que reflexiona kantiano) para la determinaci\u00f3n de la parte universal de lo singular, en contra de todo modelo a priori\u00bb\u201d<\/p>\n<p><a name=\"_edn45\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref45\"> [xlv]<\/a> En un curso sobre Kant publicado en el <i>Magazine litt\u00e9raire<\/i>, n\u00ba 207, mai 1984, y retomado en sus <i>Oeuvres compl\u00e8tes<\/i>. Paris: Gallimard, 1994.<\/p>\n<p><a name=\"_edn46\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref46\"> [xlvi]<\/a> <i>L\u2019enthousiasme: la critique kantienne de l\u2019histoire<\/i>, Paris: Galil\u00e9e, 1986.<\/p>\n<p><a name=\"_edn47\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref47\"> [xlvii]<\/a> \u201cUne fl\u00e8che dans le temps pr\u00e9sent\u201d, n\u00famero sp\u00e9cial de <i>Critique<\/i> sobre Foucault, aout-septembre 1986.<\/p>\n<p><a name=\"_edn48\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref48\"> [xlviii]<\/a> <i>Philosophie par gros temps<\/i>, Paris: Les \u00c9ditions de Minuit, 1989, p. 50.<\/p>\n<p><a name=\"_edn49\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref49\"> [xlix]<\/a> <i>Qu\u2019est-ce que la philosophie?<\/i> Paris: Minuit, j1991, pp. 96-97.<\/p>\n<p><a name=\"_edn50\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref50\"> [l]<\/a> Steven Kaplan ha demostrado bien en <i>Adieu 89<\/i> (Paris: Fayard, 1993) que los historiadores conmemoradores, al banalizar el lenguaje dirigido a los medios, han renunciado al estudio del acontecimiento revolucionario en provecho de una \u201cdiscusi\u00f3n sobre las diferentes formas de organizaci\u00f3n social normativa, sobre los valores de la democracia (p. 683), o sea, sobre el orden democr\u00e1tico de las cosas que nos gobierna.\u201d<\/p>\n<p><a name=\"_edn51\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref51\"> [li]<\/a> Cf. Lucien Calv\u00e9, <i>Le renard et les raisins: la R\u00e9volution fran\u00e7aise et les intellectuels allemands (1789-1845)<\/i>, <i>op. cit. <\/i><\/p>\n<p><a name=\"_edn52\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref52\"> [lii]<\/a> Sobre \u201cla apertura de un ilimitado: tras esta \u201centente nueva del derech\u201d, ver la obra de Marcel Gauchet, <i>La R\u00e9volution des droits de l\u2019homme<\/i>, Paris: Gallimard, 1989.<\/p>\n<p><a name=\"_edn53\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref53\"> [liii]<\/a> \u201cLa Marsellaise o la invenci\u00f3n quim\u00e9rica de Jean-Paul Goude\u201d, <i>Mots<\/i>, n\u00ba 31, juin 1992.<\/p>\n<p><a name=\"_edn54\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref54\"> [liv]<\/a> <i>Cahiers de prison<\/i>, n\u00ba 11. Paris: Gallimard, 1978, p. 199.<\/p>\n<p><a name=\"_edn55\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref55\"> [lv]<\/a> Es bien conocido que Marx en el <i>Dieciocho brumario<\/i>, insiste sobre el hecho de que la simple repetici\u00f3n del gesto revolucionario impide la emergencia de una conciencia revolucionaria en el presente. Ver al respecto Paul-Laurent Assoun, <i>Marx et la r\u00e9p\u00e9tition historique<\/i>, PUF, 1978.<\/p>\n<p><a name=\"_edn56\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ednref56\"> [lvi]<\/a> La memoria de dos a\u00f1os de existencia de la RCP \u201cAnalyse de discours et lecture d\u2019archive\u201d(1982-1983), acontecimiento intelectual excepcionalmente denso para sus participantes, se ha conservado gracias al trabajo de Denise Maldidier sobre Michel Pecheux en <i>L\u2019inqui\u00e9tude du discours<\/i>, Paris: \u00c9ditions des cendres, 1991. Ver en particular su introducci\u00f3n a los textos de Pecheux, \u201c(Re)lire Michel Pecheux aujourd\u2019hui\u201d, p. 71 y siguientes.<\/p>\n<p>\u00a9EspaiMarx 2003<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Actuel Marx, n\u00ba 20-Deuxi\u00e8me semestre 1996, Presses Universitaires de France, pp. 170-191<\/p>\n<p>Desde hace unos quince a\u00f1os me he acostumbrado a llevar, en materia de investigaci\u00f3n, un diario de campo. All\u00ed dejo constancia, con m\u00e1s o menos regularidad, del estado de mis encuestas archiv\u00edsticas, de las consideraciones metodol\u00f3gicas ligadas a mis campos de trabajo en curso, reflexiones problem\u00e1ticas, consideraciones sobre los acontecimientos, anotaciones sobre la lectura cotidiana de la prensa, referencias literarias, visiones prospectivas, etc.[i]<\/p>\n<p>El etn\u00f3logo Florence Weber se\u00f1ala el inter\u00e9s de una fuente como esta en los t\u00e9rminos siguientes: &#8220;Este diario muestra, en cada etapa de la reflexi\u00f3n, las relaciones entre las hip\u00f3tesis y los momentos de investigaci\u00f3n en que han sido formuladas. Esto permitir\u00e1, en la medida de lo posible, un autoan\u00e1lisis.&#8221;[ii]<\/p>\n<p>En la v\u00eda as\u00ed trazada, y aprovechando mi habilitaci\u00f3n acad\u00e9mica en 1992, empec\u00e9 a reflexionar, con ayuda de los materiales personales, sobre mi propia subjetividad de investigador. Me apoyo por tanto en gran parte sobre estos materiales, citados en notas, para describir los mayores retos de mi itinerario intelectual.<\/p>\n<p>De todas las repeticiones, de todas las constantes de este diario de a bordo, las m\u00e1s expl\u00edcitas consisten en mi toma de posici\u00f3n a favor de la tradici\u00f3n marxista[iii] por un lado, y en mi distanciamiento respecto a la historiograf\u00eda[iv] por otro. Mi presente reflexi\u00f3n busca el analizar la \u00edntima relaci\u00f3n entre estas dos tomas de partido en la b\u00fasqueda de una democracia actualizada bajo el prisma de una Revoluci\u00f3n francesa siempre presente.<\/p>\n<p>I. Lo m\u00e1s cerca del joven Marx<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-414","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-materiales-para-la-refundacion-comunista"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/414","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=414"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/414\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=414"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=414"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=414"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}