{"id":418,"date":"2006-04-10T00:00:00","date_gmt":"2006-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=418"},"modified":"2020-02-14T10:36:07","modified_gmt":"2020-02-14T09:36:07","slug":"y-vivieron-felices-y-descontentos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=418","title":{"rendered":"Y vivieron felices y descontentos"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfCu\u00e1ndo se puede decir que un pueblo es feliz? En un pa\u00eds como la Checoslovaquia de fines de los a\u00f1os setenta hasta los a\u00f1os ochenta, la gente era efectivamente feliz de alguna manera. Primero, sus necesidades materiales eran satisfechas fundamentalmente: no totalmente satisfechas, porque, en s\u00ed mismo, el exceso de consumo puede generar infelicidad. Es buena cosa sufrir de tanto en tanto la falta de algunos bienes en el mercado ( nada de caf\u00e9 por un par de d\u00edas, despu\u00e9s nada de carne de buey, m\u00e1s tarde nada de televisores). Estos breves periodos de carencia de bienes funcionaban como excepciones para recordar a los individuos que deb\u00edan estar contentos de la general disponibilidad de bienes: si una cosa es disponible en todo momento, se toma esta disponibilidad como un hecho natural y ya no se aprecia la propia fortuna. As\u00ed, la vida proced\u00eda de forma regular y previsible, sin grandes esfuerzos o grandes shocks: uno se pod\u00eda retirar en su propia concha privada. Segundo aspecto extremadamente importante: estaba Otro ( el Partido) a quien darle la culpa de todo lo que iba mal, as\u00ed no hac\u00eda falta sentirse responsable. Si faltaban mercanc\u00edas temporalmente, incluso si el mal tiempo produc\u00eda da\u00f1os, era culpa de \u201cellos\u201d. Tercer aspecto pero no menos importante, exist\u00eda Otro lugar ( el Occidente consumista) sobre el cual se pod\u00eda so\u00f1ar y quiz\u00e1s incluso de pod\u00eda visitar. Este lugar estaba a la distancia justa, no muy lejano y tampoco demasiado cerca.<\/p>\n<p>Este fino equilibrio fue alterado.\u00bf Que lo alter\u00f3? Precisamente, el deseo. El deseo fue la fuerza que oblig\u00f3 a los individuos a voltear la p\u00e1gina, acabando dentro de un sistema en el cual la gran mayor\u00eda de las personas es claramente menos feliz. Por tanto la felicidad no pertenece al orden de la verdad, si no al orden de la opini\u00f3n: en cuanto tal es confusa, indeterminada, inconsistente.<\/p>\n<p>Acordaos de la respuesta proverbial dada por un inmigrado alem\u00e1n a los Estados Unidos, el cual a la pregunta \u201c\u00bfes usted feliz?\u201d, respondi\u00f3: si, si, soy feliz, aber gl\u00fccklich bin ich nicht&#8230;\u201d. Estamos frente a una categor\u00eda pagana: para los paganos el objetivo de la vida est\u00e1 en vivir una vida feliz ( la idea de vivir \u201c felices y contentos para siempre\u201d es ya una versi\u00f3n cristianizada del paganismo), mientras experiencia religiosa y actividad pol\u00edtica son consideradas como formas superiores de felicidad ( v\u00e9ase Arist\u00f3teles). No debemos maravillarnos que recientemente el Dalai Lama experimente un \u00e9xito tan grande predicando en todo el mundo el evangelio de la felicidad, ni debemos maravillarnos que encuentre respuestas mayoritariamente positivas en los Estados Unidos, \u00faltimo imperio de la (b\u00fasqueda de la) felicidad.<\/p>\n<p>Esto de cualquier manera, no significa que el cristianismo no implique su propia versi\u00f3n de la felicidad. Es m\u00e9rito de Gilbert Keith Chesterton haber mostrado con claridad hace un siglo, la naturaleza propiamente perversa del modo en que el cristianismo se coloca con relaci\u00f3n al paganismo. Chesterton ha trastornado la (in)comprensi\u00f3n convencional seg\u00fan la cual la actitud pagana antigua consistir\u00eda en una gloriosa aceptaci\u00f3n de la vida, frente a la cual el cristianismo impondr\u00eda un sombr\u00edo orden de culpa y de renuncia. Por el contrario es la posici\u00f3n pagana la que es profundamente melanc\u00f3lica. Incluso si predica una vida dedicada al placer, lo hace en t\u00e9rminos de un \u201c gozadla mientras dura, por que , al final, siempre se encuentra la muerte y la decadencia\u201d. El mensaje del cristianismo, por el contrario, es de alegr\u00eda infinita bajo la enga\u00f1osa superficie de culpa y de renuncia: \u201cel per\u00edmetro externo del cristianismo est\u00e1 r\u00edgidamente vigilado por abnegaciones \u00e9ticas y curas de profesi\u00f3n. Pero una vez sobrepasada esta inhumana vigilancia, se encontrar\u00e1 la antigua vida humana danzando como una muchachita y beber vino como un hombre, porque el cristianismo no es m\u00e1s que un marco para la libertad pagana\u201d.<\/p>\n<p>\u00bf No es El se\u00f1or de los anillos posiblemente la prueba definitiva de esta paradoja? Solo un cristiano devoto habr\u00eda podido imaginar un tal magn\u00edfico universo pagano, confirmando as\u00ed que el paganismo es el \u00faltimo sue\u00f1o cristiano. Por este motivo lo cr\u00edticos cristianos preocupados de que libros y pel\u00edculas como El se\u00f1or de los anillos o a la serie Harry Potter, a causa de su mensaje m\u00e1gico y pagano, pongan en crisis el cristianismo, no perciben la perversa conclusi\u00f3n que es inevitable: \u00bf quer\u00e9is gozar del sue\u00f1o pagano de una vida dedicada al placer sin pagar el precio de tristeza melanc\u00f3lica? \u00a1 Escoged el cristianismo!<\/p>\n<p>Se pueden discernir las huellas de esta paradoja hasta en la conocida figura cat\u00f3lica del Padre (de la Hermana) presentado como un aut\u00e9ntico portador de sabidur\u00eda sexual. Recordamos aquella que puede ser considerada la m\u00e1s potente escena de Sonrisas y l\u00e1grimas: despu\u00e9s de dejar a la familia Trapp y de retornar al monasterio porque es incapaz de gestionar la atracci\u00f3n sexual que experimenta en relaci\u00f3n con el bar\u00f3n von Trapp, Maria contin\u00faa sin encontrar la paz, porque a\u00fan desea al bar\u00f3n. En una escena memorable la madre Superiora la convoca y la aconseja de volver con los von Trapp para tratar de resolver su propia relaci\u00f3n con el bar\u00f3n. Comunica su mensaje en una extra\u00f1\u00edsima canci\u00f3n que tiene por t\u00edtulo Escala todas las monta\u00f1as, cuyo sorprendente estribillo es \u201c \u00a1 Hazlo! \u00a1Asume el riesgo y has todo lo que tu coraz\u00f3n quiere! \u00a1No permitas que mezquinas consideraciones te sean un obst\u00e1culo!\u201d<\/p>\n<p>El poder misterioso de la escena est\u00e1 en su inesperada exhibici\u00f3n del espect\u00e1culo del deseo, que convierte la escena en literalmente embarazosa: incluso la persona de la que esperar\u00edamos una pr\u00e9dica de abstinencia y de renuncia se rebela sostenedora de la fidelidad a los propios deseos. Significativamente, cuando Sonrisas y l\u00e1grimas fue proyectado en la (a\u00fan socialista) Yugoslavia de fines de los setenta, esta escena \u2013 los tres minutos de esta canci\u00f3n- fueron la \u00fanica parte de la pel\u00edcula que fue censurada, cortada. El an\u00f3nimo censor socialista demostr\u00f3 su aguda conciencia del poder realmente peligroso de la ideolog\u00eda cat\u00f3lica: lejos de ser la religi\u00f3n del sacrifico, de la renuncia a los placeres terrenos ( en contraste con la afirmaci\u00f3n pagana de la vida dedicada a las pasiones), el cristinaismo ofrece una insidiosa estratagema para abandonarse a los deseos propios sin tener de pagar el precio, es decir para gozar de la vida sin temer la decadencia o el dolor debilitante que nos espera al final de los d\u00edas.<\/p>\n<p>Si prosigui\u00e9ramos hasta el final en esta direcci\u00f3n, ser\u00eda finalmente posible sostener que en esto consiste la funci\u00f3n \u00faltima del sacrifico de Cristo: \u00a1 pod\u00e9is abandonaros a vuestros deseos y gozarlos porque los he tomado a mi cargo! Hay por tanto un elemento de verdad en el chiste sobre la plegaria ideal que una joven muchacha cristiana deber\u00eda dirigir a la Virgen Mar\u00eda: \u00a1 T\u00fa que has concebido sin pecado, conc\u00e9deme pecar sin tener de concebir!\u201d En el perverso funcionamiento del cristianismo la religi\u00f3n debe ser eficazmente evocada como protecci\u00f3n que nos consienta gozar impunemente de la vida.<\/p>\n<p>(*) Texto le\u00eddo por Salvoj Zizek en la Piaza Grande de Modena (Italia), en el marco del Festival de la Filosofia. Traducido de Il manifesto (18 de setembre) por Joan Tafalla. Un libro de art\u00edculos muy interesante del mismo autor: \u00ab\u00bf Qui\u00e9n dijo totalitarismo? Cinco intervenciones sobre el ( mal) uso de una noci\u00f3n\u00bb. Ed. Pre-textos Valencia, 2002<\/p>\n<p>\u00a9EspaiMarx 2003<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfCu\u00e1ndo se puede decir que un pueblo es feliz? En un pa\u00eds como la Checoslovaquia de fines de los a\u00f1os setenta hasta los a\u00f1os ochenta, la gente era efectivamente feliz de alguna manera. Primero, sus necesidades materiales eran satisfechas fundamentalmente: no totalmente satisfechas, porque, en s\u00ed mismo, el exceso de consumo puede generar infelicidad. Es buena cosa sufrir de tanto en tanto la falta de algunos bienes en el mercado ( nada de caf\u00e9 por un par de d\u00edas, despu\u00e9s nada de carne de buey, m\u00e1s tarde nada de televisores). Estos breves periodos de carencia de bienes funcionaban como excepciones para recordar a los individuos que deb\u00edan estar contentos de la general disponibilidad de bienes: si una cosa es disponible en todo momento, se toma esta disponibilidad como un hecho natural y ya no se aprecia la propia fortuna. As\u00ed, la vida proced\u00eda de forma regular y previsible, sin grandes esfuerzos o grandes shocks: uno se pod\u00eda retirar en su propia concha privada. Segundo aspecto extremadamente importante: estaba Otro ( el Partido) a quien darle la culpa de todo lo que iba mal, as\u00ed no hac\u00eda falta sentirse responsable. Si faltaban mercanc\u00edas temporalmente, incluso si el mal tiempo produc\u00eda da\u00f1os, era culpa de &#8220;ellos&#8221;. Tercer aspecto pero no menos importante, exist\u00eda Otro lugar ( el Occidente consumista) sobre el cual se pod\u00eda so\u00f1ar y quiz\u00e1s incluso de pod\u00eda visitar. Este lugar estaba a la distancia justa, no muy lejano y tampoco demasiado cerca. <\/p>\n<p>Este fino equilibrio fue alterado.\u00bf Que lo alter\u00f3? Precisamente, el deseo. El deseo fue la fuerza que oblig\u00f3 a los individuos a voltear la p\u00e1gina, acabando dentro de un sistema en el cual la gran mayor\u00eda de las personas es claramente menos feliz. Por tanto la felicidad no pertenece al orden de la verdad, si no al orden de la opini\u00f3n: en cuanto tal es confusa, indeterminada, inconsistente. <\/p>\n<p>Acordaos de la respuesta proverbial dada por un inmigrado alem\u00e1n a los Estados Unidos, el cual a la pregunta &#8220;\u00bfes usted feliz?&#8221;, respondi\u00f3: si, si, soy feliz, aber gl\u00fccklich bin ich nicht&#8230;&#8221;. Estamos frente a una categor\u00eda pagana: para los paganos el objetivo de la vida est\u00e1 en vivir una vida feliz ( la idea de vivir &#8220; felices y contentos para siempre&#8221; es ya una versi\u00f3n cristianizada del paganismo), mientras experiencia religiosa y actividad pol\u00edtica son consideradas como formas superiores de felicidad ( v\u00e9ase Arist\u00f3teles). No debemos maravillarnos que recientemente el Dalai Lama experimente un \u00e9xito tan grande predicando en todo el mundo el evangelio de la felicidad, ni debemos maravillarnos que encuentre respuestas mayoritariamente positivas en los Estados Unidos, \u00faltimo imperio de la (b\u00fasqueda de la) felicidad.<\/p>\n<p>Esto de cualquier manera, no significa que el cristianismo no implique su propia versi\u00f3n de la felicidad. Es m\u00e9rito de Gilbert Keith Chesterton haber mostrado con claridad hace un siglo, la naturaleza propiamente perversa del modo en que el cristianismo se coloca con relaci\u00f3n al paganismo. Chesterton ha trastornado la (in)comprensi\u00f3n convencional seg\u00fan la cual la actitud pagana antigua consistir\u00eda en una gloriosa aceptaci\u00f3n de la vida, frente a la cual el cristianismo impondr\u00eda un sombr\u00edo orden de culpa y de renuncia. Por el contrario es la posici\u00f3n pagana la que es profundamente melanc\u00f3lica. Incluso si predica una vida dedicada al placer, lo hace en t\u00e9rminos de un &#8220; gozadla mientras dura, por que , al final, siempre se encuentra la muerte y la decadencia&#8221;. El mensaje del cristianismo, por el contrario, es de alegr\u00eda infinita bajo la enga\u00f1osa superficie de culpa y de renuncia: &#8220;el per\u00edmetro externo del cristianismo est\u00e1 r\u00edgidamente vigilado por abnegaciones \u00e9ticas y curas de profesi\u00f3n. Pero una vez sobrepasada esta inhumana vigilancia, se encontrar\u00e1 la antigua vida humana danzando como una muchachita y beber vino como un hombre, porque el cristianismo no es m\u00e1s que un marco para la libertad pagana&#8221;.<\/p>\n<p>\u00bf No es El se\u00f1or de los anillos posiblemente la prueba definitiva de esta paradoja? Solo un cristiano devoto habr\u00eda podido imaginar un tal magn\u00edfico universo pagano, confirmando as\u00ed que el paganismo es el \u00faltimo sue\u00f1o cristiano. Por este motivo lo cr\u00edticos cristianos preocupados de que libros y pel\u00edculas como El se\u00f1or de los anillos o a la serie Harry Potter, a causa de su mensaje m\u00e1gico y pagano, pongan en crisis el cristianismo, no perciben la perversa conclusi\u00f3n que es inevitable: \u00bf quer\u00e9is gozar del sue\u00f1o pagano de una vida dedicada al placer sin pagar el precio de tristeza melanc\u00f3lica? \u00a1 Escoged el cristianismo!<\/p>\n<p>Se pueden discernir las huellas de esta paradoja hasta en la conocida figura cat\u00f3lica del Padre (de la Hermana) presentado como un aut\u00e9ntico portador de sabidur\u00eda sexual. Recordamos aquella que puede ser considerada la m\u00e1s potente escena de Sonrisas y l\u00e1grimas: despu\u00e9s de dejar a la familia Trapp y de retornar al monasterio porque es incapaz de gestionar la atracci\u00f3n sexual que experimenta en relaci\u00f3n con el bar\u00f3n von Trapp, Maria contin\u00faa sin encontrar la paz, porque a\u00fan desea al bar\u00f3n. En una escena memorable la madre Superiora la convoca y la aconseja de volver con los von Trapp para tratar de resolver su propia relaci\u00f3n con el bar\u00f3n. Comunica su mensaje en una extra\u00f1\u00edsima canci\u00f3n que tiene por t\u00edtulo Escala todas las monta\u00f1as, cuyo sorprendente estribillo es &#8220; \u00a1 Hazlo! \u00a1Asume el riesgo y has todo lo que tu coraz\u00f3n quiere! \u00a1No permitas que mezquinas consideraciones te sean un obst\u00e1culo!&#8221;<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-418","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/418","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=418"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/418\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=418"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=418"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=418"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}