{"id":426,"date":"2006-04-19T00:00:00","date_gmt":"2006-04-19T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=426"},"modified":"2020-02-29T03:33:39","modified_gmt":"2020-02-29T02:33:39","slug":"bolivar-y-el-socialismo-del-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=426","title":{"rendered":"Bol\u00edvar y el socialismo del siglo XXI"},"content":{"rendered":"<p>En la b\u00fasqueda de la alternativa al actual e injusto modelo de sociedad, bueno ser\u00e1 recordar ideas emancipadoras que han llegado a encarnarse en procesos reales de cambio y por tanto se han transformado en hecho social: la revoluci\u00f3n francesa, la lucha por la independencia de Am\u00e9rica Latina, las revoluciones socialistas del siglo XX y la actual revoluci\u00f3n bolivariana en Venezuela.<\/p>\n<p>En cada uno de esos procesos podemos detectar una serie de caracter\u00edsticas comunes:<\/p>\n<p>a)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <i>Surgen de una crisis<\/i> econ\u00f3mica, social e ideol\u00f3gica(\u00bf???) de la sociedad anterior. La vieja estructura muestra su inviabilidad y la sociedad reclama nuevas formas de organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>b)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Existe previamente una <i>propuesta ideol\u00f3gica nueva<\/i>, que impide que pueda sostenerse que la crisis tiene una causa accidental (mal rey, mala cosecha, etc.)\u00a0 y empuja a la sociedad a romper con el fatalismo de que no existe nada nuevo bajo el Sol.<\/p>\n<p>c)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El proceso de cambio implica un proceso de <i>acci\u00f3n destructiva de lo viejo.<\/i><\/p>\n<p>d)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En este contexto se consolida una <i>nueva forma de organizaci\u00f3n social<\/i>, sobre la base de las concepciones ideol\u00f3gicas previas pero tambi\u00e9n en funci\u00f3n de c\u00f3mo estas se pueden aplicar en la pr\u00e1ctica. Se abre un proceso de experimentaci\u00f3n social que consolida una nueva propuesta organizativa, que difiere parcialmente de los planteamientos iniciales<\/p>\n<p>e)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Este proceso de creaci\u00f3n social est\u00e1 <i>condicionado<\/i> por la reacci\u00f3n interna y externa a los cambios y por la necesidad de construir una organizaci\u00f3n coherente en relaci\u00f3n a los medios culturales y econ\u00f3micos disponibles.<\/p>\n<p>f)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La Revoluci\u00f3n se consolida y se reinterpreta te\u00f3ricamente para justificar su forma final.<\/p>\n<h3>La herencia de la Revoluci\u00f3n francesa<\/h3>\n<p>La Revoluci\u00f3n Francesa fue una enorme convulsi\u00f3n social en la que emergieron ideas y propuestas que removieron el viejo orden y abrieron las puertas de la libertad y emancipaci\u00f3n humana hacia un horizonte que iba mucho m\u00e1s all\u00e1 de los resultados que finalmente se obtuvieron.<\/p>\n<p>Fue una revoluci\u00f3n burguesa, pero como diversos autores han apuntado, muy particular. Las condiciones hist\u00f3ricas no permitieron un cambio negociado entre aristocracia y burgues\u00eda como en Inglaterra, porque la crisis del trigo (que moviliz\u00f3 efectivamente por hambre a las clases populares), no permit\u00eda a la aristocracia reconvertir sus explotaciones feudales en capitalistas. Frente a esa resistencia, la burgues\u00eda tuvo que aceptar la movilizaci\u00f3n de las clases populares (<i>sans culottes<\/i>) para desplazar violentamente a la nobleza, que no aceptaba negociar la perdida del diezmo y sus privilegios jur\u00eddicos en un contexto de crisis. Sin embargo una vez las capas populares estuvieron movilizadas y percibieron que pod\u00edan literalmente cortar la cabeza de quien siempre les hab\u00eda mandado, reformularon sus aspiraciones de manera mucho m\u00e1s ambiciosa.<\/p>\n<p>Estos grupos percibieron que no s\u00f3lo eran explotados por la nobleza, sino que los especuladores, los rentistas, los acaparadores, formaban parte de los explotadores aunque no fueran de sangre noble. Por las razones antes expuestas, durante un tiempo la burgues\u00eda se radicaliz\u00f3, desplazando a los girondinos (partidarios de la negociaci\u00f3n con el rey) por los jacobinos, que se apoyaron en las clases populares y aceptaron ciertas medidas socializadoras (impuestos, precios m\u00e1ximos, requisas) de manera coyuntural, para poder imponerse militarmente a una nobleza que se resist\u00eda ferozmente a los cambios, porque a diferencia de Inglaterra le era muy dif\u00edcil convertirse en propietarios capitalistas. En ese periodo aparece por primera vez una corriente socialista aut\u00f3noma de los jacobinos, con los sectores agrupados bajo H\u00e8bert.<\/p>\n<p>Un aspecto muy relevante de ese periodo es el recurso al Terror. La inseguridad en las fronteras se resuelve recurriendo a una \u201cDictadura\u201d transitoria para liquidar a la nobleza conspiradora, pero ese Terror anula tambi\u00e9n las formas democr\u00e1ticas de participaci\u00f3n y convierte la lucha pol\u00edtica en una lucha de lideres jacobinos contra reaccionarios, prescindi\u00e9ndose de la iniciativa popular. La burgues\u00eda utiliz\u00f3 su poderoso <i>Comit\u00e9 de Seguridad P\u00fablica<\/i> para anular los Tribunales Populares, la lucha abierta de ideas de los clubs pol\u00edticos y la prensa. De hecho el Terror llev\u00f3 la revoluci\u00f3n al terreno de las nuevas \u00e9lites, haci\u00e9ndola pasar de las calles a los comisarios y prefectos.<\/p>\n<p>En ese contexto de desmovilizaci\u00f3n, una vez la burgues\u00eda, que era hegem\u00f3nica entre los jacobinos, vio que ten\u00eda la situaci\u00f3n controlada frente a la nobleza y la iglesia, pas\u00f3 a aplicar el Terror sobre los Herbistas y empez\u00f3 a ejecutarles. Para mantener las formas a H\u00e8bert se le ejecut\u00f3 junto a Danton (dirigente girondino), para dar la imagen de aplicar equitativamente el Terror hacia la derecha y la izquierda.<\/p>\n<p>Pero Robespierre, dirigente de los jacobinos, hizo un mal c\u00e1lculo con la liquidaci\u00f3n de los dirigentes populares, porque una vez liquidada la izquierda, la gran burgues\u00eda ya no necesit\u00f3 a los jacobinos. A los pocos meses sobrevino la reacci\u00f3n Termidoriana y fue Robespierre quien a su vez acab\u00f3 pasando por la guillotina.<\/p>\n<p>Es tras ese periodo donde surge con fuerza la voz de Babeuf, quien recogiendo sistem\u00e1ticamente la difusa ideolog\u00eda de H\u00e8bert plantear\u00e1 la necesidad de una nueva revoluci\u00f3n que complete la obra iniciada en 1789 estableciendo una sociedad comunista. As\u00ed plantear\u00e1 la abolici\u00f3n de la herencia y una profunda reforma agraria que convierta en iguales a los ciudadanos y por tanto radicalice la democracia hasta la igualdad. Babeuf ocupa un destacado lugar en los primeros cap\u00edtulos de las historia del movimiento y pensamiento socialista.<\/p>\n<p>Napole\u00f3n1 cerr\u00f3 los clubs pol\u00edticos que difund\u00edan abiertamente las ideas de Babeuf y este pas\u00f3 a la clandestinidad. En ella surge otra innovaci\u00f3n de Babeuf, su t\u00e1ctica conspirativa. Esta se basaba en articular una estructura piramidal dirigida por un Comit\u00e9 de 7 personas, que preparaba una insurrecci\u00f3n armada2. Su t\u00e9cnica insurreccional se basa en una preparaci\u00f3n muy cuidada de toda la operaci\u00f3n como acci\u00f3n militar a cargo de un grupo clandestino de activistas comprometidos, que pretend\u00edan tomar la direcci\u00f3n de las masas. Los <i>iguales<\/i> se organizaron en c\u00e9lulas independientes entre s\u00ed, cuyos miembros desconoc\u00edan a los de otras c\u00e9lulas, apelaron directamente a la clase obrera de Par\u00eds utilizando el peri\u00f3dico como mecanismo de propaganda, formaron c\u00e9lulas en los barrios, pueblos, ej\u00e9rcito y polic\u00eda. Desde entonces los m\u00e9todos de Babeuf quedar\u00edan como modelo para la revoluci\u00f3n socialista: Blanc, Blanqui o Lenin se inspiraron en la idea de hacer la revoluci\u00f3n por medio un partido firmemente estructurado que crease las condiciones ideol\u00f3gicas y organizativas del cambio.<\/p>\n<p>Una segunda contribuci\u00f3n de Babeuf es su plan de acci\u00f3n a aplicar tras el triunfo de la revoluci\u00f3n. Frente a los socialistas ut\u00f3picos posteriores que conf\u00edan en el automatismo espont\u00e1neo social, Babeuf cree que la tarea de transformaci\u00f3n de la sociedad s\u00f3lo puede ser ejecutada por una dictadura revolucionaria, provisional, que tiene como fin asegurar la transici\u00f3n a una aut\u00e9ntica situaci\u00f3n de igualdad. Una vez distribuida la riqueza y consolidada la igualdad entre las personas, la Dictadura dar\u00eda paso a una amplia democracia. Esta idea seria recogida por autores como Marx y Lenin, que formular\u00e1n en un sentido parecido su concepto de Dictadura del Proletariado como forma de gobierno transitorio para las revoluciones en que se ver\u00e1n implicados (Comuna de Par\u00eds en 1871 y Revoluci\u00f3n Rusa en 1917).<\/p>\n<p>Babeuf quiere instaurar la felicidad, es decir, la igualdad en el goce de los bienes. Hay que instaurar la igualdad econ\u00f3mica y, sobre ella, la igualdad pol\u00edtica. La idea fundamental es la distinci\u00f3n aprendida del feudalismo entre dominio directo y dominio \u00fatil. Aqu\u00e9l ha de ser un dominio de la sociedad. Hay que construir, por tanto, la propiedad colectiva de la tierra. Para ello la dictadura provisional comenzar\u00e1 por incautarse de los bienes pertenecientes a los emigrados y los enemigos de la rep\u00fablica, y proceder\u00e1 a una redistribuci\u00f3n de la riqueza. Esto preparar\u00e1 al pueblo para el segundo y definitivo paso que es la abolici\u00f3n de la propiedad. Paso que se dar\u00e1 paulatinamente mediante la abolici\u00f3n de la herencia, de modo que en el curso de una generaci\u00f3n toda la riqueza pase a ser propiedad social. El uso de esta propiedad ser\u00eda individual o familiar. La familia ser\u00eda el agente de la producci\u00f3n, la cual permitir\u00eda atender a las necesidades de todos, porque el trabajo ser\u00eda mucho m\u00e1s abundante y eficaz. Adem\u00e1s, el trabajo libre se convertir\u00eda en realizaci\u00f3n personal. La producci\u00f3n estar\u00eda entregada a agentes individuales; pero no la distribuci\u00f3n. Habr\u00eda graneros colectivos que recoger\u00edan la producci\u00f3n, administrados por funcionarios elegidos. El pueblo se habr\u00eda convertido en una comunidad de iguales, trabajadores sin propiedad privada, sin avaricia, pero llenos de virtud moral. Las grandes ideas morales de la humanidad y la revoluci\u00f3n (Libertad-Igualdad-Fraternidad) son las que est\u00e1n empujando el pensamiento comunista de Babeuf. Es un comunismo para una sociedad rural, frugal, que entonces empezaba a desaparecer.<\/p>\n<p>Pero lo que tiene m\u00e1s inter\u00e9s es observar c\u00f3mo Babeuf define el estado en la sociedad socialista. Para definir la forma ideal de gobierno se inspira en los conceptos enunciados por Rousseau: \u201c<i>Para que el estado social sea perfeccionado, es necesario que cada uno tenga lo suficiente y que nadie tenga en demas\u00eda\u201d <\/i>y por Robespierre: \u201c<i>La finalidad de la sociedad, dice en su Declaraci\u00f3n de los Derechos, es la felicidad com\u00fan, es decir, evidentemente, la felicidad igual de todos los individuos, que nacen iguales en derechos y en necesidades<\/i>.<\/p>\n<p>Sobre esa base hace la formulaci\u00f3n de cual es el objetivo de la organizaci\u00f3n del gobierno socialista que propone cuando enuncia <i>me he comprometido con el pueblo a mostrarle el camino de la felicidad com\u00fan; a guiarle hasta el fin, a pesar de todos los esfuerzos del patriciado y del monarquismo; a hacerle conocer el porqu\u00e9 de la revoluci\u00f3n; a probarle que \u00e9sta puede y debe tener por \u00faltimo resultado el bienestar y la felicidad, la suficiencia de las necesidades de todos<\/i>.<\/p>\n<h3>Bol\u00edvar: La lectura latinoamericana de la Revoluci\u00f3n Francesa<\/h3>\n<p>Bol\u00edvar entrar\u00e1 en contacto con la Revoluci\u00f3n Francesa en Espa\u00f1a en 1800 a trav\u00e9s del Marqu\u00e9s de Urdariz. Este caraque\u00f1o asentado en Madrid le facilitar\u00e1 el acceso a la lectura de textos que llegaban clandestinamente a Espa\u00f1a. Tambi\u00e9n en su casa tendr\u00e1 ocasi\u00f3n de participar en animadas tertulias de c\u00edrculos liberales espa\u00f1oles. Entre septiembre de 1801 y abril de 1802 estar\u00e1 en Francia, cinco a\u00f1os despu\u00e9s de la ejecuci\u00f3n de Babeuf. Aunque se confiesa admirador de Napole\u00f3n en ese momento, es m\u00e1s que probable que tuviese acceso a las publicaciones de Marat, Robespierre y Babeuf que circulaban en esos a\u00f1os. Es cualquier caso parece seguro que debi\u00f3 entrar en contacto al menos con las ideas de estos pensadores, a trav\u00e9s de tertulias y conversaciones, puesto sus ideas circulaban oralmente en una Francia a\u00fan en efervescencia post-revolucionaria.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la muerte de su primera mujer, entre 1803 y 1806 volver\u00eda\u00a0 Europa para visitar Madrid, Londres, Par\u00eds, Viena, Mil\u00e1n, Roma y N\u00e1poles, regresando por Estados Unidos, donde visit\u00f3 varias de sus ciudades del Atl\u00e1ntico. Bol\u00edvar conocer\u00e1, acompa\u00f1ado en parte de su viaje de su querido maestro Sim\u00f3n Rodr\u00edguez, una Europa convulsa bajo las guerras napole\u00f3nicas, que hunden a la monarqu\u00eda espa\u00f1ola en una profunda crisis. Aparte de una componente personal para recuperarse de la muerte de su mujer, el viaje tuvo un inter\u00e9s pol\u00edtico. Parece claro que le atrae el dominio en el manejo de los bienes del estado y todo aquello que puede ser \u00fatil para el bienestar de su patria. Puso especial atenci\u00f3n a la relaci\u00f3n de influjo y veneraci\u00f3n que hab\u00eda logrado Napole\u00f3n con el pueblo franc\u00e9s en esos d\u00edas de gloria. En Roma, rodeado de los recuerdos de la \u00e9poca republicana, se consolid\u00f3 su convicci\u00f3n plena de que deb\u00eda lucha por la libertad de los pueblos americanos y de que esa era tarea a ejecutar de ah\u00ed en adelante. Ello culmina en el juramento del Monte Sacro. Su \u00faltimo viaje a Europa con Luis L\u00f3pez M\u00e9ndez y su antiguo maestro Andr\u00e9s Bello ser\u00e1 como diplom\u00e1tico a Londres, ya en una delegaci\u00f3n de Venezuela en 1810.<\/p>\n<p>Su pensamiento combin\u00f3 el conocimiento de las ideas m\u00e1s avanzadas de su tiempo con las que hab\u00eda entardo en contacto en la convulsa Europa, junto la vivencia de una realidad hispanoamericana impregnada de opresi\u00f3n y mestizaje. No est\u00e1 de m\u00e1s resaltar que precisamente esa toma de contacto era muy superior a la de muchos intelectuales espa\u00f1oles, y ya no digamos de sus gobernantes, cada vez m\u00e1s cerrados en sus fronteras para hacer frente a la epidemia revolucionaria de Francia, por medio de un cord\u00f3n sanitario intelectual que bloque\u00f3 correspondencia y el tr\u00e1fico de libros.<\/p>\n<p>Su pensamiento madur\u00f3 lentamente a partir de ese poso adquirido. Su expresi\u00f3n m\u00e1s s\u00f3lida quedar\u00e1 definida s\u00f3lo tras muchos a\u00f1os y mucha pr\u00e1ctica pol\u00edtica. Bol\u00edvar conocer\u00e1 la victoria y la derrota, se ver\u00e1 aclamado en su gloriosa entrada en Caracas en 1813, pero cercado deber\u00e1 huir y exiliarse. Ver\u00e1 como el imperio espa\u00f1ol utiliza a los esclavos contra los criollos para evitar la independencia y observar\u00e1 la s\u00f3lida fuerza de los pobladores llaneros dirigidos por P\u00e1ez.<\/p>\n<p>El Segundo Congreso de Venezuela, convocado por Bol\u00edvar, se re\u00fane en Angostura el 15 de Febrero de 1819. Es en ese momento en que se expresa la m\u00e1xima madurez pol\u00edtica del Libertador, donde se expresan las ideas que van a permitir iniciar el combate definitivo por la Independencia. Lo que se inicia como una simple lucha por la independencia de una monarqu\u00eda destruida por su degradaci\u00f3n y por la invasi\u00f3n napole\u00f3nica, se convierte en una formulaci\u00f3n nueva para una sociedad que solo ha conocido la opresi\u00f3n y la subordinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las ideas-fuerza que expresa ese pensamiento son:<\/p>\n<p>1)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El car\u00e1cter igual de los hombres frente el esquema imperial de castas devenidas de la voluntad divina. <i>Los hombres nacen todos con derechos iguales a los bienes de la sociedad<\/i>. Ello a pesar de que los hombres no son iguales entre si: <i>La naturaleza hace a los hombres desiguales, en genio, temperamento, fuerzas y caracteres. Las Leyes corrigen esta diferencia porque colocan al individuo en la sociedad para que la educaci\u00f3n, la industria, las artes, los servicios, las virtudes, le den una igualdad ficticia, propiamente llamada pol\u00edtica y social<\/i>.<\/p>\n<p>2)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una expresi\u00f3n fundamental de esta igualdad es la emancipaci\u00f3n de los esclavos que instituye por Decreto en 1816. En Angostura plantea: <i>La esclavitud rompi\u00f3 sus grillos, y Venezuela se ha visto rodeada de nuevos hijos, de hijos agradecidos que han convertido los instrumentos de su cautiverio en armas de Libertad. Si, los que antes eran Esclavos, ya son Libres: los que antes eran enemigos de una Madrastra, ya son defensores de una Patria. <\/i>Esta emancipaci\u00f3n resultar\u00eda determinante para dar soporte al programa independentista, pero se ve\u00eda amenazada por los intereses de la clase criolla que hegemoniz\u00f3 ese proceso. Bol\u00edvar insiste en ese aspecto de su programa, porque predetermina el modelo de sociedad a que se aspira: <i>imploro la confirmaci\u00f3n de la Libertad absoluta de los Esclavos, como implorar\u00eda mi vida, y la vida de la Rep\u00fablica<\/i>.<\/p>\n<p>3)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El gobierno no es un fin en s\u00ed mismo, no tiene una finalidad idealista, ni metaf\u00edsica fuera de las necesidades de los hombres. <i>El Estado debe servir a fines espec\u00edficos y en funci\u00f3n de c\u00f3mo los cumple debe ser evaluado.<\/i> Por tanto no existe un modelo de gobierno ideal a copiar de cualquier otro lugar, sino que se debe improvisar su arquitectura en funci\u00f3n de examinar si cumple correctamente sus objetivos. <i>No olvidando jam\u00e1s que la excelencia de un Gobierno no consiste en su te\u00f3rica, en su forma, ni en su mecanismo. sino en ser apropiado a la naturaleza y al car\u00e1cter de la Naci\u00f3n para quien se instituye.<\/i><\/p>\n<p>4)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los objetivos supremos de la sociedad organizada deben definirse en funci\u00f3n de sus resultados para el conjunto de la sociedad. Para Bol\u00edvar: El sistema de Gobierno m\u00e1s perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social, y mayor suma de estabilidad pol\u00edtica. Esta formulaci\u00f3n radical de la funci\u00f3n del Estado enlaza con la que Babeuf plantea desde su perspectiva socialista.<\/p>\n<p>5)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero este desarrollo debe realizarse arm\u00f3nicamente con las posibilidades que permite en ese momento la sociedad latinoamericana. Bol\u00edvar es muy consciente de lo limitado que es el punto de partida y de lo peligroso que puede ser un enfoque ideol\u00f3gicamente dogm\u00e1tico en ese contexto: <i>Las reliquias de la dominaci\u00f3n Espa\u00f1ola permanecer\u00e1n largo tiempo antes que lleguemos a anonadarlas: el contagio del Despotismo ha impregnado nuestra atm\u00f3sfera, y ni el fuego de la guerra, ni el espec\u00edfico de nuestras saludables Leyes han purificado el aire que respiramos. <\/i>Y m\u00e1s adelante expresa: <i>No aspiremos a lo imposible, no sea que por elevarnos sobre la legi\u00f3n de la Libertad, descendamos a la regi\u00f3n de la tiran\u00eda. <\/i><\/p>\n<p>6)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La educaci\u00f3n debe ser un motor de cambio.<\/p>\n<p>7)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El car\u00e1cter continental de su obra. Si Hispanoam\u00e9rica no genera un gran espacio pol\u00edtico, se vera condenada a la marginalidad y a nuevas formas de dependencia.<\/p>\n<p>Sin duda un indicador de hasta qu\u00e9 punto Bol\u00edvar se adelant\u00f3 a su tiempo reside en el hecho de que la emancipaci\u00f3n de los esclavos no fuera reconocida por los gobiernos posteriores hasta 1854 y que la unidad latinoamericana, ni tan siquiera lo que fue la Gran Colombia que presidio, a\u00fan hoy no se haya alcanzado.<\/p>\n<h3>El concepto de socialismo en el siglo XX<\/h3>\n<p>No dispongo aqu\u00ed del espacio suficiente para elaborar una an\u00e1lisis detallado de c\u00f3mo evolucion\u00f3 la idea y la praxis de socialismo a lo largo del siglo XX. Las ideas de Babeuf llegaron a trav\u00e9s de Buonarroti, Blanqui, Marx y Lenin depuradas al siglo XX. Estos autores fueron superando el elitismo de Babeuf, articulando un an\u00e1lisis econ\u00f3mico m\u00e1s profundo y una articulaci\u00f3n conspirativa m\u00e1s efectiva (m\u00e1s pol\u00edtica y menos militarista) y participativa (de un partido con un l\u00edder en que s\u00f3lo fluye informaci\u00f3n de arriba abajo, se pasa a un partido con participaci\u00f3n de la base y flujo de informaci\u00f3n en doble direcci\u00f3n).<\/p>\n<p>La evoluci\u00f3n del pensamiento y acci\u00f3n socialista ha sido compleja. Ha generado grandes resultados: crecimiento industrial en pa\u00edses atrasados, generalizaci\u00f3n de las pol\u00edticas de bienestar en la sanidad y la educaci\u00f3n, termin\u00f3 con el viejo sistema colonial, y se opuso al recurso a las guerras imperialistas. Pero no ha estado exento de dificultades y errores. En general se observa en el siglo XX una praxis socialista cargada de clich\u00e9s, esquematismos y uniformidad de un proceso que tiene mucho de eurocentrista.<\/p>\n<p>El fr\u00edo juez de la Historia nos informa que en \u00faltimo t\u00e9rmino buena parte de estas formulaciones finalmente fracasaron, a pesar de sus \u00e9xitos iniciales. Hoy esos procesos deben ser analizados minuciosamente para extraer de ellos las experiencias positivas y negativas. Pero este estudio no puede ser objetivo. Para unos se trata de estudiar esas revoluciones para evitar que los de abajo vuelvan a rebelarse. Para otros se trata de estudiarlas para ver donde se equivocaron y lograr avanzar all\u00e1 donde se encallaron. Para los primeros vale cualquier cosa para desprestigiarlas y desanimar a los de abajo de que osen cambiar el mundo. Para los segundos es imprescindible conocer la verdad y los datos para evitar tropezar con el mismo error.<\/p>\n<p>Desde mi punto de vista, algunos de los errores en el siglo XX tienen su ra\u00edz en Babeuf. Se trata de conceptos que se han mantenido y est\u00e1n en la base de las crisis del socialismo del siglo XX, en particular me interesa insistir en dos:<\/p>\n<p>1)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <i>El concepto de Dictadura del Proletariado<\/i>. Tal como deviene del jacobinismo y de Babeuf, es un planteamiento incoherente y con alto riesgo pol\u00edtico. Es incoherente porque si se aspira a representar a la mayor\u00eda, no hay raz\u00f3n para sustituir la democracia. Y es arriesgado porque promueve procesos pol\u00edticos de sustituci\u00f3n del sujeto revolucionario por una burocracia que acaba teniendo intereses particulares que se apartan de los de la mayor\u00eda. De hecho en Francia ten\u00eda la posible justificaci\u00f3n de que no era f\u00e1cil pasar de la democracia censitaria (s\u00f3lo votaban los ciudadanos que pagaban impuestos y ten\u00edan domicilio fijo: la burgues\u00eda) a la democracia universal en una sociedad sin medios de gesti\u00f3n y con alto analfabetismo. En el caso de Rusia se emple\u00f3 otra justificaci\u00f3n basada en que el proletariado era minoritario respecto del campesinado (pero n\u00f3tese el absurdo de que se desarrollara un modelo de socialismo opuesto a los intereses de los campesinos). En el mundo de hoy, los trabajadores son tan mayoritarios respecto a sus explotadores que no es posible ni tan siquiera emplear las precarias justificaciones que se dieron en el pasado. <i>Lo que necesita la \u201ctransici\u00f3n\u201d no es una Dictadura sino m\u00e1s participaci\u00f3n, m\u00e1s democracia<\/i>. El gran problema de los procesos revolucionarios es c\u00f3mo mantener el m\u00e1ximo periodo de tiempo posible la movilizaci\u00f3n social, hasta barrer los fundamentos de los viejo, sabiendo que lo natural en una sociedad no es la \u201crevoluci\u00f3n permanente\u201d sino la paz social. La mayor\u00eda de las personas solo participa pol\u00edticamente en situaciones de tensi\u00f3n y prefiere dedicarse a sus asuntos (familia, trabajo, ocio, etc.) si puede delegar la actividad pol\u00edtica o cree que su movilizaci\u00f3n no sirve para nada.<\/p>\n<p>2)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La <i>mitificaci\u00f3n del Terror<\/i> como medio de cambio. Aunque Babeuf fue muy cr\u00edtico con el Terror jacobino, que quit\u00f3 el protagonismo a la sociedad en beneficio de la \u00e9lite pol\u00edtica y desplaz\u00f3 el control de la revoluci\u00f3n de las calles a las comisar\u00edas, su conspiraci\u00f3n militarista despu\u00e9s del Termidor de hecho contiene una fuerte a\u00f1oranza de los medios violentos de esa fase de la revoluci\u00f3n. Adem\u00e1s, sus herederos -y especialmente Bouanarroti, que es el \u00fanico conspirador que se escapa de la muerte y a\u00f1os despu\u00e9s dejar\u00e1 el \u00fanico testimonio escrito-, a\u00fan ser\u00e1n m\u00e1s partidarios de medir la revoluci\u00f3n por los litros de sangre derramada. El Terror selecciona una elite ejecutora que empieza por silenciar al adversario y acaba por silenciar a toda la sociedad: sin palabra no hay movilizaci\u00f3n, y sin movilizaci\u00f3n social no hay revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero por otra parte hay aspectos de los planteamientos de Babeuf que fueron olvidados en la tradici\u00f3n marxista y que hoy justamente aparecen reivindicados. Por ejemplo el car\u00e1cter finalista de los gobiernos. \u00bfQu\u00e9 define el car\u00e1cter socialista de un gobierno? \u00bfC\u00f3mo debemos medir la eficiencia de un gobierno? \u00bfC\u00f3mo podemos evaluar su coherencia con los objetivos socialistas? Para Marx la funci\u00f3n del gobierno es la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n. En la revoluci\u00f3n sovi\u00e9tica esto se acabar\u00e1 traduciendo en que se mide el socialismo por el porcentaje de medios de producci\u00f3n estatalizados. Esta percepci\u00f3n se basa en un an\u00e1lisis te\u00f3rico del proceso de producci\u00f3n, pero puede esconder, al movernos de la teor\u00eda a la realidad, una cierta simplificaci\u00f3n sobre las alternativas posibles (propiedad privada individual o estatal). Los trabajadores sovi\u00e9ticos y de otros pa\u00edses acabaron advirtiendo que ese modelo se pod\u00eda convertir en un capitalismo de Estado. Ello tambi\u00e9n est\u00e1 relacionado con el dilema de c\u00f3mo se controla este Estado, y es claro que sin democracia es dif\u00edcil que \u00e9ste se mantenga largos periodos al servicio de la mayor\u00eda. Pero existe una forma alternativa definitoria de medir el grado de socialismo que no est\u00e1 caracterizado por unos par\u00e1metros te\u00f3ricos de las formas de propiedad, sino por los resultados sociales obtenidos. Aqu\u00ed, la orientaci\u00f3n de Babeuf, que reformul\u00f3 Bol\u00edvar, en el sentido de que <i>El sistema de Gobierno m\u00e1s perfecto, es aquel que produce la mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social, y mayor suma de estabilidad pol\u00edtica<\/i> resulta muy superior a aquella que mide el socialismo por el peso de la propiedad estatal de los medios de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Adoptar indicadores de resultado social (esperanza de vida, distribuci\u00f3n de la riqueza, consumo, etc.) permite disponer de criterios para evaluar desde una perspectiva socialista nueva si es mejor en un caso concreto una propiedad individual, cooperativa, municipal, regional o estatal. Ello no supone negar el an\u00e1lisis te\u00f3rico, que puede y que debe contribuir al debate, sino insistir en que al final lo que debe decidirnos son los resultados pr\u00e1cticos y no la teor\u00eda.<\/p>\n<p>As\u00ed, por mucho que diga la teor\u00eda, si un fontanero con su empresa individual me atiende mejor que una empresa del Estado, el socialismo debe preservar la existencia de ese tipo de empresa individual. Ello no s\u00f3lo redunda en la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos de esa sociedad socialista, sino que permite extender coherentemente esa misma regla a la cr\u00edtica estructural de las sociedades capitalistas. Obs\u00e9rvese las virtudes conmutativas de esa regla. As\u00ed, bajo condiciones de capitalismo, los mismos partidarios de ese nuevo socialismo frente a un monopolio como el servicio de electricidad si demuestran (y ello es bien f\u00e1cil) que atiende mejor al ciudadano cuando es p\u00fablico que cuando es privado, pueden sostener que no es oportuna su privatizaci\u00f3n, no tan s\u00f3lo desde una perspectiva te\u00f3rica socialista, sino porque es la opci\u00f3n en la pr\u00e1ctica m\u00e1s racional. En este caso son los voceros del capitalismo quienes aparecen como ide\u00f3logos a la defensiva, si sostienen que esa producci\u00f3n debe ser privada por principio, aunque funcione peor que bajo un r\u00e9gimen p\u00fablico.<\/p>\n<p>Evidentemente los neoliberales seguir\u00e1n sosteniendo las privatizaciones porque su problema no es te\u00f3rico sino pr\u00e1ctico: apropiarse de los grandes beneficios del tejido econ\u00f3mico. Sin embargo, un enfoque emancipador fundamentado en elementos emp\u00edricos racionales y demostrables facilita mucho m\u00e1s la articulaci\u00f3n y hegemon\u00eda de una conciencia opuesta al neoliberalismo.<\/p>\n<p>En este sentido tiene relevancia considerar, en la definici\u00f3n del socialismo del siglo XXI, el <i>pensamiento de Bol\u00edvar<\/i>. No solo tiene elementos que lo hacen cercano a las tradiciones marxistas (negaci\u00f3n de la esclavitud y el racismo o planteamiento internacionalista en la aspiraci\u00f3n pol\u00edtica continental), <i>sino que adem\u00e1s tiene elementos que se inspiran en la tradiciones socialistas de la Revoluci\u00f3n Francesa, que aparecen por esa v\u00eda de manera oportuna con voz propia en la reflexi\u00f3n abierta sobre el socialismo en el siglo XXI. <\/i><\/p>\n<h3>El proceso en Venezuela y sus bases te\u00f3ricas<\/h3>\n<p>Este siglo est\u00e1 empezando con un proceso de emancipaci\u00f3n social de nuevo tipo en Venezuela, que llama poderosamente la atenci\u00f3n en todo el mundo, pero muy especialmente en Latinoam\u00e9rica. Este proceso tiene elementos particulares derivados de su situaci\u00f3n espec\u00edfica y otros vinculados a la globalizaci\u00f3n. Se trata de un proceso de emancipaci\u00f3n nacional, que frente al hegemonismo de EEUU (que expresa pol\u00edticamente el paradigma del neoliberalismo en el mundo y particularmente en Latinoam\u00e9rica), sintetiza la tradici\u00f3n europea socialista y la tradici\u00f3n continentalista y popular Bolivariana<\/p>\n<p>El pre\u00e1mbulo de la presente revoluci\u00f3n fue el Caracazo, una rebeli\u00f3n popular que surge espont\u00e1neamente en febrero de 1989 ante la quiebra de los precarios sistemas de protecci\u00f3n social de Venezuela y que acaba en una masacre. Se trata de una represi\u00f3n dirigida por un gobierno formalmente socialdem\u00f3crata, que llev\u00f3 a un total desprestigio de las fachadas partidarias que encubr\u00edan pol\u00edticas neoliberales. La formulaci\u00f3n de la alternativa se plasm\u00f3 primero insurreccionalmente por un n\u00facleo de militares bolivarianos que, tras fracasar en 1992, reaparecen por la v\u00eda electoral en forma de un movimiento progresista c\u00edvico-militar que reivindica, frente a la destrucci\u00f3n neoliberal del pa\u00eds, la tradici\u00f3n y el pensamiento de Sim\u00f3n Bol\u00edvar.<\/p>\n<p>Los adversarios de los cambios y parte de los te\u00f3ricos de izquierda denuncian la supuesta inconsistencia de ese bagaje te\u00f3rico que fue formulado por Ch\u00e1vez como un \u00e1rbol de tres ra\u00edces: Bol\u00edvar (igualdad, libertad e integraci\u00f3n latinoamericana), Ezequiel Zamora (soberan\u00eda popular y unidad c\u00edvico-militar) y Sim\u00f3n Rodriguez (educaci\u00f3n popular).<\/p>\n<p>Hoy resulta que tal bagaje s\u00ed ha sido suficiente para crear un bloque de cambio que ha resistido desde 1998 todas las confrontaciones electorales, golpes de estado, presiones del gran hermano (y de alg\u00fan hermano enano), bloqueos&#8230; Y no solo ha resistido, sino que ha ido cohesionando las clases populares con una fuerza inusitada en estos tiempos de reflujo popular. Su \u00e9xito pol\u00edtico es la mejor prueba de la utilidad de ese bagaje te\u00f3rico.<\/p>\n<p>Sin embargo, ello no se debe a una casualidad. Por el contrario, en Venezuela se ha desarrollado una nueva propuesta que tiene una s\u00f3lida base te\u00f3rica en la perspectiva de emancipaci\u00f3n. Se inserta por una parte en las tradiciones progresistas emancipatorias y por otra parte plantea una aproximaci\u00f3n novedosa al socialismo que adem\u00e1s de crear nuevas formulaciones es capaz de recuperar valiosas tradiciones que hab\u00edan sido dejadas de lado en el siglo XX.<\/p>\n<p>En el pasado a\u00f1o este proceso se ha reconocido como un proyecto socialista en construcci\u00f3n. Ello significa un salto cualitativo, en la medida que reconoce en qu\u00e9 tradici\u00f3n se inserta y representa una abierta convocatoria a encontrar complicidades entre los trabajadores de todo el mundo. Ese reconocimiento ha venido acompa\u00f1ado de una llamada a redefinir un nuevo socialismo. Se ha iniciado un debate sobre de qu\u00e9 socialismo se trata y c\u00f3mo se puede implantar en forma concreta. Y aunque todo est\u00e1 abierto, ya en la pr\u00e1ctica hay un gran camino recorrido. En cierta forma todo est\u00e1 por construir en la teor\u00eda y en la pr\u00e1ctica, pero el pueblo de Venezuela ya est\u00e1 definiendo un nuevo modelo que nos orienta sobre c\u00f3mo puede ser el socialismo del siglo XXI.<\/p>\n<p>En este sentido hay que empezar a reconocer y destacar algunos nuevos elementos, que probablemente son la antesala para nuevos niveles de desarrollo social avanzado, pero que no pueden ser subvalorados, porque ya son construcci\u00f3n social nueva. Destacan entre ellos las siguientes caracter\u00edsticas innovadoras de ese nuevo socialismo emergente:<\/p>\n<p>&#8211;<b>Democr\u00e1tico<\/b>, respondiendo a las presiones externas no con el recurso f\u00e1cil al Terror sino con m\u00e1s voz, m\u00e1s debate, m\u00e1s participaci\u00f3n, implicando a m\u00e1s personas en el conflicto y renunciando a soluciones desde las elites. Consiguiendo que el furibundo ataque de los adversarios catalice la respuesta popular y se convierta en un boomerang para sus prop\u00f3sitos.<\/p>\n<p>&#8211;<b>Pac\u00edfico<\/b>, a pesar de dotarse de los medios para defenderse, evita la provocaci\u00f3n y el derramamiento de sangre hasta el l\u00edmite de lo posible.<\/p>\n<p>&#8211;<b>Plural<\/b>, rehuyendo la formaci\u00f3n de un \u00fanico partido que apueste por el cambio y mantiene una plural gesti\u00f3n del poder. Los partidos progresistas cooperan pero a la vez compiten entre s\u00ed electoralmente, manteniendo un sistema efectivo de control mutuo dentro del bloque transformador.<\/p>\n<p>&#8211;<b>Econ\u00f3micamente diverso<\/b>, empleando toda la fuerza del Estado en el desarrollo de las infraestructuras y el comercio exterior, pero impulsando formas de gesti\u00f3n econ\u00f3mica social, familiar e incluso privada.<\/p>\n<p>-Empleando el <b>mercado como medio de transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n de precios<\/b> y evitando el riesgo de corrupci\u00f3n y colapso que supone el centralizar en un \u00fanico lugar la formaci\u00f3n de precios. Ello sin renunciar a la gesti\u00f3n macroecon\u00f3mica, unos presupuestos p\u00fablicos agresivos y a construir un sector p\u00fablico potente pero no totalizador.<\/p>\n<p>&#8211;<b>Estructurando y reformando el Estado<\/b> a trav\u00e9s de un proceso constituyente que establece nuevas formas de participaci\u00f3n (como la revocaci\u00f3n) por medio de un sistema legal riguroso y transparente que profundiza la democracia en lugar de restringirla. En lugar de negar la voz a las minor\u00edas reaccionarias (como se hizo en Francia o Rusia), se le ha dado voz a los millones de excluidos que jam\u00e1s hab\u00edan sido censados.<\/p>\n<p>En realidad este proceso no se ha gestado en ning\u00fan gran laboratorio ni universidad, sino interrelacionando las ideas de los dirigentes que apostaban por un cambio real con la iniciativa de millones de personas y las complejas circunstancias que envuelven el proceso. No es tan sorprendente porque tambi\u00e9n fue as\u00ed en las grandes revoluciones del pasado, al menos en las etapas que fueron plenamente populares y movilizadoras. Hoy puede haber quien desde las torres de marfil siga negando la consistencia del cambio que se est\u00e1 desarrollando, criticando te\u00f3ricamente la endeblez de la teor\u00eda que ha creado las condiciones para impulsar ese cambio. Tambi\u00e9n hubo algunos que frente el trabajo de Galileo siguieron negando que la tierra girase alrededor del sol, rebuscando citas irrefutables en libros sagrados.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s esos supuestos te\u00f3ricos deber\u00edan empezar a pensar d\u00f3nde se han equivocado, y empezar a buscar d\u00f3nde est\u00e1 la fuerza de las ideas que est\u00e1n cambiando las cosas en este proceso. Pero no hay prisa, a\u00fan sin su concurso Venezuela y el mundo\u2026 <i>sin embargo se mueven<\/i>.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>1.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con esa acci\u00f3n, este militar promovido por Robespierre se hizo perdonar su pasado ante la burgues\u00eda moderada, que vio en \u00e9l al hombre capaz de llevar la Revoluci\u00f3n a sus intereses y permitirle la estabilidad frente al levantisco pueblo franc\u00e9s. Napole\u00f3n emplear\u00eda las guerras imperialistas para enfriar los \u00e1nimos revolucionarios de las clases populares.<\/p>\n<p>2.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En cierta forma el modelo leninista de partido, parte de ese esquema simplemente complement\u00e1ndolo, con la circulaci\u00f3n de informaci\u00f3n <strong>tambi\u00e9n<\/strong> en sentido inverso de la base a la c\u00fapula.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><P> <\/P><P>Bol&iacute;var y el socialismo del siglo XXI<\/P><P> <\/P><P>Ramon Franquesa<\/P><P> <\/P><P> <\/P><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-426","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/426","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=426"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/426\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=426"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=426"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=426"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}