{"id":4298,"date":"2020-02-18T05:00:41","date_gmt":"2020-02-18T04:00:41","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=4298"},"modified":"2020-02-19T07:31:08","modified_gmt":"2020-02-19T06:31:08","slug":"hegel-y-marx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=4298","title":{"rendered":"Hegel y Marx"},"content":{"rendered":"<p><strong>(Conferencia radial, 1931)<\/strong><\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/lectoresdeheidegger.wordpress.com\/2017\/04\/05\/hegel-y-marx-por-schmitt\/\">Lectores de Heidegger<\/a> (5\/4\/2017)<\/p>\n<p>La yuxtaposici\u00f3n de estos dos nombres no pretende sugerir la tarea de identificar y exponer dependencias y autonom\u00edas, similitudes o diferencias, una originalidad o independencia de uno frente al otro. Lo que uno necesita aprender de ambos, si uno quiere entenderlos \u2013al m\u00e9todo dial\u00e9ctico\u2013, es lo que son ante ellos mismos (como con todos los verdaderos pensadores), y en su relaci\u00f3n. Las dicotom\u00edas como \u00abdependiente\u00bb o \u00abno dependiente\u00bb son particularmente inadecuadas en este caso. Es dial\u00e9cticamente evidente que las oposiciones que reciben un \u00e9nfasis especial, como materialismo (hist\u00f3rico) versus idealismo, econom\u00eda versus ideolog\u00eda o incluso las agudas negaciones pol\u00e9micas, s\u00f3lo demuestran un tipo particularmente intenso de conexi\u00f3n dial\u00e9ctica.<\/p>\n<p>Hace unos a\u00f1os, en 1927, un trabajo in\u00e9dito de Marx apareci\u00f3 por primera vez: <em>Cr\u00edtica de la Doctrina del Derecho de Hegel<\/em>. Lo hizo en la gran edici\u00f3n hist\u00f3rico-cr\u00edtica de las obras completas de Karl Marx que Ryazanov est\u00e1 preparando. Escrito en 1843, puede revelar a\u00fan m\u00e1s sobre el joven Marx que su conocida <em>Contribuci\u00f3n a la Cr\u00edtica de la Filosof\u00eda del Derecho de Hegel<\/em> en el <em>Deutsch-Franz\u00f6sische Jahrb\u00fccher<\/em> de 1844, cuyos comentarios sobre la filosof\u00eda del derecho de Hegel son muy feroces y desde\u00f1osos. Pero aqu\u00ed no nos interesan los detalles de la respuesta de Marx a las justificaciones jur\u00eddico-filos\u00f3ficas de Hegel para la monarqu\u00eda constitucional de la \u00e9poca. Lo que me parece m\u00e1s importante es lo siguiente: el tema sobre el cual Hegel apost\u00f3, en sus a\u00f1os crepusculares, a saber, el reconocimiento de la monarqu\u00eda constitucional como el Estado que est\u00e1 por encima de la sociedad civil [<em>b\u00fcrgerliche Gesellschaft<\/em>], aparece ante la conciencia hist\u00f3rica de este joven hegeliano como una defensa del <em>status quo<\/em> que desde hace mucho tiempo es hist\u00f3ricamente obsoleto, y cuya legitimidad est\u00e1 basada \u00fanicamente en su autoafirmaci\u00f3n. Los argumentos de su maestro son para \u00e9l una excusa tontamente vacua, una defensa suplicante y sofisticada de las circunstancias y \u00f3rdenes existentes. En estos comentarios e interjecciones, de un desconocido editor de 25 a\u00f1os de edad sobre un famoso y bien establecido fil\u00f3sofo del Estado, Hegel no es m\u00e1s que un reaccionario; o m\u00e1s exactamente, ya que los reaccionarios genuinos, en el sentido de una transformaci\u00f3n inversa, son muy raros, un defensor de un complaciente <em>status quo<\/em>. Marx, naturalmente, aparece como el revolucionario radical. Y sin embargo, fue precisamente el m\u00e9todo y la dial\u00e9ctica hegeliana lo que Marx emple\u00f3. Sab\u00eda que, aparte de todos sus servicios en la pol\u00edtica del d\u00eda, la filosof\u00eda y el m\u00e9todo dial\u00e9ctico de Hegel no permit\u00edan estancamiento ni reposo, y, en ese respecto, era y segu\u00eda siendo la pieza m\u00e1s revolucionaria que la humanidad hab\u00eda producido. Como revolucionario, la \u00fanica cuesti\u00f3n para \u00e9l era aplicar este m\u00e9todo a la realidad, a la realidad pol\u00edtica concreta actual. Porque seg\u00fan esta filosof\u00eda, el esp\u00edritu y la raz\u00f3n no son m\u00e1s que el esp\u00edritu presente, y todo conocimiento hist\u00f3rico verdadero es conocimiento del presente. La idea de que \u201clo que es racional es efectivo, y lo que es efectivo es racional\u201d es siempre actual y contempor\u00e1nea, aunque no, por supuesto, en el sentido de la pol\u00edtica cotidiana, ni de los peque\u00f1os intereses en la felicidad privada. Para Marx, la realidad pol\u00edtica del siglo XIX descansaba en el hecho de que su estado no era el reino del esp\u00edritu objetivo y presente que Hegel hab\u00eda declarado que era. Esta etapa de transici\u00f3n, era en parte una reliquia de una \u00e9poca hist\u00f3ricamente obsoleta, y en parte un instrumento de una sociedad burguesa industrial, esencialmente econ\u00f3mica. Se trataba, pues, de comprender racionalmente la realidad de esta sociedad burguesa, determinada econ\u00f3micamente, como un momento del proceso dial\u00e9ctico. Con el poder de una l\u00f3gica espec\u00edficamente hegeliana, el hegeliano <em>tuvo<\/em> que aventurarse en la econom\u00eda y captar lo econ\u00f3mico, porque en el proceso dial\u00e9ctico del devenir pol\u00edtico concreto, el Estado \u2013que todav\u00eda parec\u00eda tener el monopolio de lo pol\u00edtico\u2013, era v\u00edctima del enga\u00f1o de la idea, pues las sustancias activas de lo pol\u00edtico estaban ahora situadas en una sociedad industrial aparentemente apol\u00edtica y econ\u00f3micamente determinada.<\/p>\n<p>Es sorprendente la rapidez con que el joven Marx, conducido por la filosof\u00eda, o m\u00e1s bien por la filosof\u00eda hegeliana, se dio cuenta de este proceso, que hoy en d\u00eda es f\u00e1cilmente comprensible. Incluso si el Hegel tard\u00edo no fuera m\u00e1s que una expresi\u00f3n del complaciente <em>status quo<\/em> de ese per\u00edodo Biedermeier, habr\u00eda que respetarlo por poseer el poder de impulsar a un joven pensador a una pol\u00e9mica oposici\u00f3n que condujera directamente al coraz\u00f3n del asunto. Pero hoy percibimos la sutileza y la iron\u00eda de Hegel m\u00e1s claramente que sus contempor\u00e1neos de ese per\u00edodo de Biedermeier. Ahora conocemos los asombrosos escritos pol\u00edticos de juventud que este fil\u00f3sofo de Estado manten\u00eda in\u00e9ditos y que no aparecieron sino hasta finales de siglo. Ya no juzgamos a Hegel en su totalidad por las impresiones que \u00e9l y su escuela dejaron en los estudiantes del Berl\u00edn Biedermeier, en personas como el joven Marx o, desde otro \u00e1ngulo, en el joven Kierkegaard. Hoy estamos familiarizados con el Hegel amigo de H\u00f6lderlin, y sabemos que tal juventud y comienzo son m\u00e1s importantes que la aparente complacencia de los a\u00f1os del atardecer de un hombre que ha alcanzado la fama. Pues fue el joven Hegel quien defini\u00f3 por primera vez el concepto del <em>burgu\u00e9s<\/em> [<em>Bourgeois<\/em>] como aquel hombre esencialmente apol\u00edtico y necesitado de seguridad. La definici\u00f3n se encuentra en una pieza temprana de 1802 sobre <em>La constituci\u00f3n de Alemania <\/em>que no fue publicada hasta el final del siglo XIX. No puedo determinar, sobre la base de la literatura publicada, hasta qu\u00e9 punto el concepto de \u00abburgues\u00eda\u00bb, central en el pensamiento marxista, est\u00e1 directamente influenciado por Hegel. El uso franc\u00e9s de este t\u00e9rmino ciertamente tuvo una impresi\u00f3n m\u00e1s fuerte en Marx, no menos debido a que el desarrollo social de Francia antes de 1848 era m\u00e1s consciente e incendiario que en Alemania; y a que en aquella \u00e9poca no hab\u00eda una burgues\u00eda en Berl\u00edn ni en el estado prusiano de Renania que pudiera igualar a la burgues\u00eda francesa o incluso alemana occidental en t\u00e9rminos de riqueza y educaci\u00f3n. Pero el hecho \u00fanico de que Hegel fue el primero en proporcionar una definici\u00f3n pol\u00edtico-pol\u00e9mica de la burgues\u00eda, y que lo hizo en el temprano a\u00f1o de 1802, es m\u00e1s importante que todas las disputas y objeciones posteriores al viejo Hegel. Adem\u00e1s, basta con recordar que la l\u00ednea de desarrollo hist\u00f3rico-filos\u00f3fica que Hegel construy\u00f3 es completamente revolucionaria incluso en el sentido marxista, ya que es una l\u00ednea de progreso en la conciencia de la libertad. En el contexto de los siglos XVIII y XIX, cada una de estas tres palabras \u2013progreso, conciencia, libertad\u2013 es un concepto revolucionario. Cuando este progreso en la conciencia de la libertad es un progreso de la humanidad, que se produce esencialmente en la conciencia de la humanidad, su significado y meta conducen la libertad de la humanidad, su car\u00e1cter revolucionario en ese contexto hist\u00f3rico alcanza su verdadera altura.<\/p>\n<p>Pero lo decisivo \u2013desde el punto de vista de la filosof\u00eda hegeliana\u2013 es que en todos los temas anteriores no se trata de un caso de progreso abstracto conceptual, moral, pedag\u00f3gico o de otro tipo, sino de la dial\u00e9ctica concreta del actual desarrollo pol\u00edtico efectivo, el funcionamiento de un esp\u00edritu que est\u00e1 siempre presente, nunca meramente en el pasado, o simplemente en el futuro. Los conceptos de verdad y ciencia en el socialismo cient\u00edfico marxista s\u00f3lo pueden ser comprendidos a partir de una filosof\u00eda dial\u00e9ctica de la historia. Georg Luk\u00e1cs lo ha demostrado con mucha fuerza. Tambi\u00e9n estoy de acuerdo con Edgar Salin en que el concepto de socialismo s\u00f3lo es empleado correctamente para referirse a una teor\u00eda y pr\u00e1ctica <em>conscientes<\/em> que surgen de un conocimiento de la situaci\u00f3n social y pol\u00edtica como un todo. El socialismo no es simplemente un tipo posible de cr\u00edtica de los males comunes a todas las \u00e9pocas. No es la compasi\u00f3n hacia los desafortunados y los pobres, la lucha contra la injusticia o la resistencia y la rebeli\u00f3n. Ni los hermanos Gracchi, ni Michael Kohlhaas o Thomas M\u00fcnzer, son socialistas. Lo espec\u00edfico y concreto del socialismo del siglo pasado y, por lo tanto, en t\u00e9rminos hist\u00f3rico-pol\u00edticos, su \u00fanico rasgo esencial, es la premisa de un tipo de conocimiento y conciencia cuyo origen es inseparable de lo que Max Weber ha llamado racionalismo occidental y que pertenece, sociol\u00f3gicamente, al desarrollo de la \u201csociedad industrial\u201d. \u00abCient\u00edfico\u00bb [\u2018<em>Wissenschaftlich<\/em>\u2019], significa aqu\u00ed una conciencia racional concreta de la situaci\u00f3n hist\u00f3rica como un todo, y, a partir de esto, la pretensi\u00f3n de modelar toda la situaci\u00f3n de la humanidad de acuerdo con esta conciencia. No se trata de una ciencia natural-cient\u00edfica y positiva, ni de un conocimiento natural-hist\u00f3rico. Las necesidades o leyes de las verdades as\u00ed conocidas no son las necesidades y regularidades de los procesos f\u00edsicos o qu\u00edmicos. El racionalismo de este sistema cient\u00edfico tiene el coraje de hacer m\u00e1s que identificar las potencias de la naturaleza y utilizarlas t\u00e9cnicamente para asegurar un \u201cretroceso de los l\u00edmites naturales\u201d. Desea construir la historia de la humanidad misma, captar la \u00e9poca actual y el momento presente, y as\u00ed convertir a la humanidad en el amo de su propio destino. Un racionalismo cient\u00edfico puramente natural jam\u00e1s podr\u00eda comprender lo que pol\u00edticamente est\u00e1 en cuesti\u00f3n, a saber, la situaci\u00f3n concreta y el momento concreto. Por el contrario, la filosof\u00eda de la historia dial\u00e9ctica de Hegel, si se emplea correctamente, proporciona un poderoso medio para liberar lo concreto aqu\u00ed y ahora, el <em>hic et nunc<\/em>, de la esfera de las intuiciones irracionales o el impresionismo guiado emocionalmente e instalar al hombre como amo sobre la irracionalidad de un destino ordenado por Dios, la naturaleza o la providencia.<\/p>\n<p>Con una confianza asombrosa y una visi\u00f3n segura, el joven Marx enfatiz\u00f3 repetidamente, con respecto al Hegel maduro, que el Estado y la sociedad no pueden ser contrapuestos uno al otro sin preguntarse: \u00bfqu\u00e9 hombres, en el presente concreto, constituyen hoy el Estado? \u00bfC\u00f3mo pueden los mismos hombres que conforman el reino animal de una sociedad apol\u00edtica, econ\u00f3mica y ego\u00edsta, crear simult\u00e1neamente un Estado que se eleve por encima de esta sociedad, como el reino del esp\u00edritu objetivo y la vida \u00e9tica? \u00bfQu\u00e9 es este Estado, concretamente, sino un oficialismo y una burocracia dominado por intereses determinados? Este tipo de pensamiento concreto lo lleva al descubrimiento \u2013un descubrimiento hist\u00f3rico-filos\u00f3fico, si se me permite decirlo\u2013 del proletariado industrial. Para \u00e9l, esta es la \u00fanica clase remanente en la sociedad industrial que puede convertirse en el portador activo de un desarrollo hist\u00f3rico posterior y lograr la nueva condici\u00f3n de una humanidad sin clases. S\u00f3lo esta clase puede mantenerse sin ser embotada por el <em>status quo<\/em>; no est\u00e1 interesado en ello, no puede ser corrompido por \u00e9l, y por lo tanto buscar\u00e1 no estar bajo su pulgar. La evidencia cient\u00edfica [<em>wissenschaftliche Evidenz<\/em>], la garant\u00eda inherente caracter\u00edstica de la correcci\u00f3n de esta afirmaci\u00f3n marxista, es, en su estructura, completamente hegeliana, y s\u00f3lo puede ser entendida en t\u00e9rminos hegelianos. Sin la dial\u00e9ctica de una construcci\u00f3n hegeliana de la historia, no ser\u00eda evidente por qu\u00e9, despu\u00e9s de toda experiencia hist\u00f3rica previa, esta nueva clase no podr\u00eda dejarse atrapar por el inmenso poder y la riqueza del mundo capitalista. \u00bfPor qu\u00e9, de una manera u otra, no podr\u00eda dejarse apaciguar hist\u00f3ricamente por un soborno mayor o menor? O \u00bfpor qu\u00e9 \u2013pues esto tambi\u00e9n ser\u00eda emp\u00edricamente posible\u2013 no sucumbir a la inmiseraci\u00f3n y perecer en el letargo y la estupidez, como ocurre con muchos pueblos y clases de historia? O \u00bfpor qu\u00e9 una nueva migraci\u00f3n de pueblos no pod\u00eda transformar la faz de la tierra?, y muchas otras preguntas completamente plausibles. \u00bfDe d\u00f3nde viene la seguridad de Marx de que todo esto no ocurrir\u00e1? \u00bfQu\u00e9 le asegura que la hora final de la burgues\u00eda, el momento hist\u00f3rico mundial del proletariado, la transici\u00f3n a la sociedad sin clases del futuro, est\u00e1 realmente a la mano?<\/p>\n<p>En su estructura, la respuesta marxista a esta pregunta central es la respuesta de un racionalista hegeliano. La seguridad del marxismo en su car\u00e1cter cient\u00edfico se relaciona con el proletariado como oponente dial\u00e9ctico y concreto, pol\u00edtico-pol\u00e9mico de la burgues\u00eda de la sociedad industrial. En consecuencia, y mientras dure la lucha contra esta burgues\u00eda, el proletariado se define en t\u00e9rminos esencialmente negativos: es la clase que <em>no<\/em> recibe una parte de la plusval\u00eda, <em>no<\/em> tiene hogar, <em>no<\/em> tiene familia, <em>no<\/em> tiene garant\u00edas sociales, y no es nada m\u00e1s que una clase, sin ninguna otra comunidad. Es una <em>nada<\/em> social cuya mera existencia refuta la sociedad en la que tal nada es posible. Por el contrario, el enemigo a ser derrotado, es decir, a ser hist\u00f3ricamente eliminado, puede ser percibido y analizado en su historicidad concreta. Por eso Marx, como hegeliano, tuvo que aventurarse en el terreno econ\u00f3mico; no hacer lo que Ricardo y otros economistas hab\u00edan hecho, sino comprender al burgu\u00e9s cr\u00edticamente en su esencia y, a trav\u00e9s de esta comprensi\u00f3n cr\u00edtica, destruirlo. Si pudiera lograrlo, ser\u00eda una prueba de que la burgues\u00eda es una clase cuya historicidad es revelada, y entonces llegar a su fin como clase. Pero lo contrario tambi\u00e9n es cierto. Mientras la situaci\u00f3n hist\u00f3rica de esta clase enemiga todav\u00eda no est\u00e9 madura, mientras la burgues\u00eda no sea s\u00f3lo algo perteneciente al pasado, sino que siga teniendo un futuro, ser\u00e1 imposible descubrir su f\u00f3rmula hist\u00f3rica mundial. La garant\u00eda inherente del estudio de la historia tanto hegeliano como marxista se mueve dentro de este c\u00edrculo. Una conciencia correcta es la prueba de que comienza una nueva etapa de desarrollo, y viceversa. Debido a que el conocimiento hist\u00f3rico y el ser hist\u00f3rico no pueden ser separados, la actualidad hist\u00f3rica del nuevo curso es una prueba de que el conocimiento es correcto. Este tipo de certeza conocida no tiene nada que ver con las ant\u00edtesis abstractamente racionalistas de la actividad y la pasividad, ni nada de eso. Es una expresi\u00f3n de la contemporaneidad del esp\u00edritu objetivo, que se actualiza en el desarrollo hist\u00f3rico de la humanidad y contin\u00faa manifest\u00e1ndose. Quien no se posicione activa y vitalmente dentro de este proceso, quien no est\u00e9 involucrado, es incapaz de conocer, y no ver\u00e1 ni escuchara nada, a pesar de estar constantemente atento a los acontecimientos. Los portadores de la lucha hist\u00f3rico-mundial, por el contrario, ubicados en el momento justo de este proceso, conocen este proceso. Lo que el marxista Lenin dijo sobre las clases, Hegel bien lo podr\u00eda decir a prop\u00f3sito de los pueblos: no pueden enga\u00f1arse. Porque est\u00e1n en una situaci\u00f3n concreta, inmediata y espec\u00edficamente pol\u00edtica. Desde dentro, pueden descubrir la distinci\u00f3n esencial de cualquier gran pol\u00edtica del mundo, la distinci\u00f3n de amigo y enemigo. Este es el eje de toda verdadera filosof\u00eda hegeliana de la historia, y tambi\u00e9n, me parece, el n\u00facleo del conocimiento marxista de la \u00e9poca y su momento presente, as\u00ed como sus conceptos de verdad y ciencia.<\/p>\n<p>\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014-<\/p>\n<p>Transmisi\u00f3n conservada en el Landesarchiv Nordrhein-Westfalen (Landesarchiv NRW \u2013 Abteilung Rheinland \u2013 RW0265 Nr. 20099.), publicada parcialmente como \u2018Hegel und Marx (1931)\u2019 en Piet Tommissen (ed.) 1994, <em>Schmittiana. <\/em><em>Beitr\u00e4ge zu Leben und Werke Carl Schmitts. Band IV<\/em>, Berlin: Duncker &amp; Humblot, pp. 48\u201352. Publicada \u00edntegramente por la Internationale Marx-Engels-Stiftung (IMES) en <em>Marx-Engels-Jahrbuch 2004<\/em>, Berlin: Akademie Verlag, 2005, pp. 219\u201327, bajo el t\u00edtulo \u2018Hegel und Marx. Ein Rundfunkvortrag aus dem Jahr 1931. Mit einer Nachbemerkung von Gerd Giesler\u2019. Esta traducci\u00f3n al espa\u00f1ol es realizada a partir de la versi\u00f3n inglesa de James Furner y Max Henninger publicada en <em>Historical Materialism<\/em>. 22.3\u20134 (2014), Brill, pp. 388\u2013393.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La yuxtaposici\u00f3n de estos dos nombres no pretende sugerir la tarea de identificar y exponer dependencias y autonom\u00edas, similitudes o diferencias, una originalidad o independencia de uno frente al otro. Lo que uno necesita aprender de ambos, si uno quiere entenderlos \u2013al m\u00e9todo dial\u00e9ctico\u2013, es lo que son ante ellos mismos (como con todos los verdaderos pensadores), y en su relaci\u00f3n. Las dicotom\u00edas como \u00abdependiente\u00bb o \u00abno dependiente\u00bb son particularmente inadecuadas en este caso. Es dial\u00e9cticamente evidente que las oposiciones que reciben un \u00e9nfasis especial, como materialismo (hist\u00f3rico) versus idealismo, econom\u00eda versus ideolog\u00eda o incluso las agudas negaciones pol\u00e9micas, s\u00f3lo demuestran un tipo particularmente intenso de conexi\u00f3n dial\u00e9ctica.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":3064,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[907,910,867,908,868],"class_list":["post-4298","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","tag-capitalismo","tag-carl-schmitt","tag-g-w-f-hegel","tag-historia","tag-karl-marx"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4298","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4298"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4298\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3064"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4298"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4298"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4298"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}